Huevos de Pascua
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BYTE 60 - Temporal marzo 2000 (28/01/2000) HUEVOS DE PASCUA Miquel Barceló Un "huevo de Pascua" (Easter Egg) es ese programa dentro de un programa, ese regalo que permanece escondido entre millares de líneas de código hasta que alguien lo encuentra, casi nunca por casualidad. Se presenta como un obsequio pero, indudablemente, se trata de algo más: una reivindicación personal, una queja y, en definitiva, una crítica implícita y ejemplar a los escasos controles de calidad que sigue teniendo la fabricación de software. Un "huevo de pascua" sólo se activa cuando se producen una serie insólita de manipulaciones que, normalmente, no han de darse. Efectuarlas supone activar una subrutina especial, un programa dentro del programa, que muestra cosas que, muchas veces, el titular que ha contratado a esos programadores ni siquiera sabe que existen. En los últimos años se han divulgado diversos de esos "huevos de pascua" que se hallan escondidos en los más populares programas informáticos. En el popular Excel de Microsoft (versión de Office 97), la operativa es: 1abrir una nueva hoja de cálculo, teclear F5 (la tecla de función que equivale al comando "ir a") y entrar el rango: "X97:L97". Clicar en "Aceptar". 2Usar la tecla de tabulación una sola vez para moverse hasta la celda M97. Mantener simultáneamente apretadas las teclas "Shift" y "Ctrl" mientras se toca el botón izquierdo del ratón tras haber puesto el cursor en el icono de gráficos de la barra de herramientas. En ese momento, aparece un paisaje que se puede recorrer moviendo el ratón. A veces se llega a una pequeña construcción verde en forma de colina en cuya ladera se hace visible la lista de los autores del programa. (Si no se dispone de Direct View, no aparece el paisaje pero sí los nombres de los programadores.) En una versión anterior de Excel, sus programadores se situaban directamente en "El salón de las almas torturadas", aunque no debían serlo tanto como los que insertaron escondidas fotografías de Bill Gates en top-less, según parece en la Guía de Vinos de Microsoft. Hay "huevos de pascua" en los programas más insospechados: la auto-explosión de la famosa Lara Croft en el juego "Tomb Raider II", un gato eléctrico en el Photoshop de Adobe (versión 4 para PC), fotos de los programadores en el antivirus de Norton, etc. Hay también pequeñas batallas entre programadores reflejadas en los "huevos de Pascua": en el Netscape Communicator 4.01, teclear "about:mozilla" en la dirección a buscar hace visualizar un mensaje admonitorio de resonancias bíblicas sacado del supuesto Libro de Mozilla, el nuevo proyecto de Netscape. La respuesta de los programadores de Microsoft llegó en el Explorer 5 cuyo regalo de Pascua muestra un huevo como de dinosaurio del que sale un tímido Mozilla que sucumbe muy pronto ante la creciente "e" en azul símbolo del Explorer. Los programadores también tienen su corazoncito y hay que comprender como intrínsecamente humano ese afán de perdurar junto a una obra monumental de la cual la paternidad no suele asociarse a sus autores, sino a la poderosa empresa que produce y comercializa el producto. El problema es que la existencia de esos "huevos de Pascua", el hecho de que hayan pasado desapercibidos en el proceso de producción del software, indica muy a las claras la falta de un exhaustivo control de calidad y, en definitiva, la dificultad real de controlar al detalle el trabajo de analistas y programadores. Se habla mucho de calidad del software pero demasiadas veces se olvida que, en programas con centenares de millares de líneas de código, tal vez las posibilidades de control sean prácticamente nulas. Los "huevos de Pascua" son la mejor demostración de ello.
A veces el regalo que otorga el "huevo de pascua" incluye un plus añadido al programa que, tal vez de haberlo sabido, el vendedor habría comentado en su publicidad... Vaya usted a saber. Por ejemplo, el Word del Office 97 le ofrece, junto a la lista de los programadores, un sencillo juego del millón (pinball) que se activa con las teclas Z (pulsador de la izquierda) y M (pulsador de la derecha). La secuencia de activación es: 1abrir un documento nuevo y teclear "Blue" (sin las comillas, claro). Seleccionar esa palabra. Ir a Formato/Fuente y seleccionar el estilo como "negrita" y el color como "azul". Clicar en "Aceptar". Añadir dos pares de comillas más y un blanco al final de la palabra Blue ("" ). 2ir a la ayuda (?), clicar en "Acerca de Microsoft Word" y poner el cursor en la gran W azul del logo de la parte superior izquierda. Pulsar el botón izquierdo del ratón mientras se mantienen simultáneamente pulsadas las teclas "Shift" y "Ctrl". La máquina del millón (y la lista de programadores...) está a su disposición. No hay peligro, la tecla "Esc" actúa de válvula de escape en el mismo sentido que esa vieja "tecla de pánico" de los antiguos juegos: nos devuelve al Word o al Excel o, al programa que estuviéramos ejecutando. El jefe no se entera...