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Las regencias femeninas en los reinos ibéricos medievales: ¿fue el caso portugués una singularidad?

Abstract

Al contrario de lo que sucedió en los otros reinos peninsulares, donde se cono- cen numerosos ejemplos de ejercicio de la autoridad real por mujeres, en Portugal las dos únicas experiencias de regencia femeni- na que ocurrieron en la Edad Media fueron interrumpidas por movimientos revolucio- narios que entregaron el gobierno a varones de sangre real. En este trabajo, se analizan los argumentos utilizados para retirar el po- der a las reinas madres para saber si era su género lo que las descalificaba o si se tenían en cuenta otros motivos más poderosos.

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Las regencias femeninas en los reinos ibéricos medievales: ¿fue el caso portugués una singularidad?

Author: Rodrigues, Ana Maria S. A.
Year: 2016
Source: https://repositorio.ulisboa.pt/bitstream/10451/38044/1/796-813-1-PB.pdf
ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES
46/1, ene o-junio de 2016, pp. 301-328
ISSN 0066-5061
doi:10.3989/aem.2016.46.1.09
LAS REGENCIAS FEMENINAS
EN LOS REINOS IBÉRICOS MEDIEVALES:
¿FUE EL CASO PORTUGUÉS UNA SINGULARIDAD?1
FEMALE REGENCIES IN THE IBERIAN KINGDOMS:
WAS THE PORTUGUESE CASE A SINGULARITY?
ANA MARIA S. A. RODRIGUES
Cen o de His ó ia da Uni e sidade de Lisboa
(UID/HIS/04311/2013)
1 Ab e ia u as u ilizadas: ANTT = A qui o Nacional To e do Tombo; OA = O denações
A onsinas; PMH = Po ugaliae Monumen a His o ica. Hacemos no a que, en es e ex o, con-
se a emos los nomb es de los pe sonajes en la o ma usada en su p opio eino pa a e i a
con usiones, po que las homonimias e an ecuen es en la época: João I de Po ugal, Juan I de
Cas illa, A onso V de Po ugal, Al ons V de A agón, Leono Teles (y no Téllez), e c.
Resumen: Al con a io de lo que sucedió en
los o os einos peninsula es, donde se cono-
cen nume osos ejemplos de eje cicio de la
au o idad eal po muje es, en Po ugal las
dos únicas expe iencias de egencia emeni-
na que ocu ie on en la Edad Media ue on
in e umpidas po mo imien os e olucio-
na ios que en ega on el gobie no a a ones
de sang e eal. En es e abajo, se analizan
los a gumen os u ilizados pa a e i a el po-
de a las einas mad es pa a sabe si e a su
géne o lo que las descali i caba o si se enían
en cuen a o os mo i os más pode osos.
Palab as cla e: mino ía de edad egia; egen-
cia; conciencia nacional; géne o; populismo.
Abs ac : Qui e unlike he si ua ion in
o he Ibe ian kingdoms, whe e se e al
cases o oyal au ho i y held by women
a e known, in Po ugal he only wo
emale egencies in he medie al
pe iod we e ab up ly pu o an end by
e olu iona y mo emen s ha handed he
go e nmen o e o males o oyal blood.
This a icle will analyze he a gumen s
used o emo e he queen-mo he s om
powe o unde s and i i was hei gende
ha disquali i ed hem o i o he , s onge ,
easons we e aken in o accoun .
Keywo ds: oyal mino i y; egency;
na ional conscience; gende ; populism.
SUMARIO
1.– Lopes y Pina, c onis as al se icio de la dinas ía de A is.– 2. Dos egencias le-
gi imadas po la olun ad de los eyes di un os y un a ado in e nacional.– 3. El
a gumen o de la amenaza pa a la independencia nacional.– 4. El a gumen o de la
inep i ud de las muje es a gobe na .– 5. El a gumen o del o igen popula del po-
de .– 6. De nue o el a gumen o del géne o.– 7. De nue o el a gumen o nacionalis a.–
8. Conclusión.– 9. Bibliog a ía ci ada.
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Los einos de León, Cas illa, A agón y Na a a conocie on, a lo la -
go de la Edad Media, nume osas y a iadas o mas de eje cicio de la au o i-
dad egia po muje es, incluyendo luga - enencias y egencias únicas o com-
pa idas con o os miemb os de la amilia eal2. Sin emba go, las dos únicas
expe iencias de egencia emenina en si uación de mino ía de edad egia que
se die on en Po ugal en ese pe íodo3 –las de las einas Leono Teles de Mene-
ses (1383) y Leono de A agón (1438-1439)– ue on in e umpidas de o ma
ab up a y iolen a po mo imien os e oluciona ios en los que los ep esen-
an es del pueblo (mejo dicho, de las éli es concejiles) se alia on a una pa e
de la nobleza y del cle o pa a en ega el pode a a ones de sang e eal que,
en su opinión, e an los únicos ap os pa a ga an iza la independencia del eino
y la buena conducción de sus negocios. El géne o ue un a gumen o u ilizado,
en esos momen os, pa a aleja a las einas-mad es del gobie no e ec i o, aso-
ciado a o os de dis in a na u aleza, como los del o igen del pode polí ico o el
a gumen o de la amenaza de una in e ención ex e na.
En la p óximas páginas, analiza emos esos a gumen os en de alle,
a la luz de la coyun u a de la época, in en ando de e mina si exis ía algo
en la cons i ución polí ica de la mona quía po uguesa que deslegi imaba a
las muje es como gobe nan es, o si ue solamen e una co elación de ue zas
des a o able lo que les pe judicó en su lucha po la conse ación del pode .
Pa a hace lo, u iliza emos odas las uen es a nues a disposición; sin emba -
go, en e ellas se des acan las c ónicas de Fe não Lopes y Rui de Pina, po
o ece nos na a i as de alladas pe o endenciosas de los hechos, lo que nos
exige algunas conside aciones p e ias pa a elucida a los lec o es menos a-
milia izados con ellas.
1. LOPES Y PINA, CRONISTAS AL SERVICIO DE LA DINASTÍA DE AVIS
Fe não Lopes es conside ado el mayo c onis a po ugués. Nacido
en e 1380 y 1390, ue nomb ado a chi e o del eino en 1418 y, an es de 1434,
el ey Dua e (1433-1438) le enca gó esc ibi las his o ias de los eyes de Po -
ugal desde el inicio de la mona quía has a el iempo de su pad e João I (1385-
1433)4. Se discu e si las c ónicas de los mona cas más an iguos que llega on a
2 Véanse Collins 1993; Eche a ía 2002; Ca mona Ruiz 2005; Shadis 2009; Ea en i gh
2010; Biachini 2012, en e o os.
3 Hubo o as egencias emeninas pe o de muy co o plazo y en ida de eyes adul os. De
es as no nos ocupa emos.
4 Ma ques 1975, p. 56.
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nues os días5 son de su au o ía, con o sin al e aciones y adiciones pos e io es
de o os au o es6. En con apa ida, nadie duda que son suyas las de los eyes
Ped o I (1357-1367), Fe nando I (1367-1383) y las dos p ime as pa es de la
de João I7; la e ce a pa e ue esc i a po o o c onis a, Gomes Eanes de Zu a-
a, que la e minó en 14508. Cua o años más a de, Lopes ue desplazado del
o i cio de a chi e o po se iejo y débil, da ando de 1459 la úl ima e e encia
documen al a su exis encia; no se sabe cuándo mu ió9.
La u ilización po Fe não Lopes de un amplio abanico de uen es
documen ales y c onís icas ya ha sido demos ada po muchos au o es, que al
mismo iempo e idencian su p obidad10. Sin emba go, esc i as po encomien-
da de un mona ca que supo u iliza con maes ía el a ma de la p opaganda
polí ica en bene i cio de su dinas ía11, las es c ónicas e e idas obedecen a una
agenda: se a a de legi ima la subida al pode del undado de esa dinas ía,
João I, oscu eciendo el einado de su an eceso Fe nando I y exal ando el del
pad e de ambos, Ped o I12. En consecuencia, deben se u ilizadas con ue e
espí i u c í ico, an o más cuan o a las esposas de los dos sobe anos se les ad-
judica un papel impo an e en la cons ucción de esa na a i a: a Philippa de
Lancas e le son a ibuidas odas las i udes y se hace de ella casi una san a13;
Leono Teles, en cambio, es p esen ada como una muje ambiciosa, adúl e a,
sin esc úpulos14.
En lo que oca a Rui de Pina, nació hacia 1440 y apa ece como es-
c ibano de la cáma a del p íncipe he ede o ce ca de cua en a años más a de.
Después de subi al ono, João II (1481-1495) le con i ó a ias misiones diplo-
5 Y que se conocie on, en manusc i os dis in os, po C ónica de cinco eyes y C ónica de
sie e eyes, hoy uni i cados bajo el í ulo de C ónica de Po ugal de 1419, Calado 1998.
6 Lo niegan Ma ques 1975; Calado 1998, lo a i man Amado 2007; Mo ei a 2013, en e
muchos o os.
7 Las ediciones que u iliza emos en es e ex o son: Lopes 1966, 1973, 2004.
8 Zu a a 1992. Se asocia el cambio de c onis a al alejamien o del pode y pos e io mue e
del in an e Ped o, p o ec o de Lopes, Mon ei o 1988, p. 73. Ve emos más adelan e que ue es e
in an e quien a eba ó la egencia a Leono de A agón.
9 F ei e 1973, pp. XXXIII-XXXIV, XLI-XLII.
10 Russel 1941; Viegas 1985; Cae ano 1985b; Mon ei o 1988; Amado 1991, en e o os.
11 Dua e 2007, pp. 292-300.
12 Que Fe não Lopes di amó delibe adamen e Fe nando I y Leono Teles no es una idea
ecien e: la a anzó hace casi un siglo Al es 1927. Sin emba go, muchos his o iado es siguie on
(y algunos siguen aún en nues os días) haciendo una lec u a ingenua, li e al del c onis a y solo
paula inamen e su pa ida ismo se ol ió más consensual, Ma ques 1974, pp. 15-16; Mon ei o
1988, pp. 114-117; Coelho 2008, p. 335; Dua e 2002, p. 20; Sousa 2004, p. 93; Gomes 2005,
pp. 127-128.
13 Hu chinson 2005, pp. 12-13; Sil a 2014, pp. 137-149. Es as au o as econocen, oda ía,
que Zu a a es casi an impo an e en la c eación del mi o de Filipa de Lencas e que Lopes.
Véase el a ículo de Oli e a en es e mismo olumen.
14 Dua e 2002, p. 11; Balei as 2012, pp. 357-360; Ta a es 2013, p. 17.
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má icas y además le enca gó esc ibi los hechos amosos del eino y ambién
los del mismo ey15. Es e enca go y las espec i as en as le ue on con i ma-
dos en 1497 po Manuel I (1495-1521), que ambién lo hizo a chi e o y c o-
nis a mayo del eino16. Fue p obablemen e en e 1490 y la mue e de João II,
en 1495, que Pina esc ibió la C ónica de A onso V (1438-1481); en seguida,
se dedicó a la del sobe ano di un o y solo después de 1504 a la de Dua e17.
Has a el i nal de su ida, en 1522, aun esc ibió las c ónicas de o os eyes de
Po ugal, desde Sancho I (1185-1211) has a A onso IV (1325-1357); au o es
hay, oda ía, que sos ienen que en es e caso se limi ó a eelabo a , ap opián-
doselas, las ob as desapa ecidas de Fe não Lopes18.
Lo mismo que Lopes, Pina ue un bu óc a a cuya pluma es u o al
se icio de sucesi os mona cas. Tu o acceso p i ilegiado a documen os o i -
ciales, pudo habla con gen e que es u o p esen e en algunos de los e en os
que ela ó y oí adiciones o ales que ci culaban sob e ellos, además de p e-
sencia él mismo o os an os. Como Lopes, buscó la e dad. Sin emba go, su
concepción del papel de la his o ia, plasmada en los p ólogos de las ob as que
dedicó a Manuel I –suminis a ejemplos de i udes y de g andes hechos de
los homb es del pasado pa a que pudie an se eplicados po los del p esen e–
le lle ó a hace de Dua e un con a-ejemplo de ey indeciso, débil, in l uen-
ciable y de Leono de A agón una manipulado a de la olun ad del ma ido19.
En consecuencia, y al igual que los de Lopes, sus es imonios deben u iliza se
con muchas p ecauciones.
Además, el ela o de la egencia de Leono de A agón ue esc i o po
Pina en e cincuen a y sesen a y cinco años después de los hechos, ocu idos
an es de su nacimien o. En con apa ida, Lopes e i e e en la c ónica de João I
que la es aba esc ibiendo en 144320. O sea, es e c onis a ela ó los e en os
e oluciona ios de 1383, que hicie on hui a Leono Teles de Lisboa, solo
cua o años después de habe p esenciado los que p o oca on la des i ución
de Leono de A agón de la egencia en 1439, y la lle a on a aleja se más y
más de la co e, has a exilia se en Cas illa un año más a de. Es p obable que
es os le hayan se ido (…) de mo e inspi ado 21, aunque hay quien sugie e
que él ambién u ilizó la memo ia o al popula que aún exis ía en su iempo
15 Almeida 1977, p. XVI.
16 Fe ei a 1975, p. 81.
17 Dua e 2007, pp. 19-20.
18 Almeida 1977, pp. XXI-XXII.
19 Sousa 1984, pp. 420-421.
20 F ei e 1973, pp. XXI-XXII.
21 Mon ei o 1988, p. 117.
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sob e esos sucesos22. Po o o lado, es posible que Pina se haya inspi ado en
la na a i a de Lopes pa a edac a la suya, ya que los dos momen os u ie on
algunos asgos comunes. Así, no se ía la memo ia de los e en os de 1383 la
que in l ui ía en los de 1439, sino que, al con a io, los de 1439 se i ían de
modelo al ela o de los de medio siglo a ás. Todo es o lo end emos que ene
en men e a la ho a de u iliza las palab as de los dos c onis as. Empecemos,
pues, nues o análisis.
2. DOS REGENCIAS LEGITIMADAS POR LA VOLUNTAD
DE LOS REYES DIFUNTOS Y UN TRATADO INTERNACIONAL
Delan e de los con l ic os que siemp e ocu ían en caso de sucesión al
ono de un niño, algunos einos se do a on de leyes es ipulando a quién cabía
la egencia y i jando la mayo ía de edad del ey. En Ingla e a, ue la Magna
Ca a de 1214 la que es ipuló que, en caso de compe encia po la egencia,
se ían la asamblea a is oc á ica y la de los comunes, o sea, el pa lamen o, los
que end ían capacidad de decidi 23. Es o no impidió, sin emba go, los des-
acue dos y luchas en o no al nomb amien o de los consejos de egencia y la
omada del pode po usu pado es24. En Cas illa, las Pa idas de Al onso X i -
ja on la mayo ía de edad del ey a su en ada en su décimo cua o año de edad
y de e mina on que, en caso de mino ía, gobe na ía la eina mad e –siemp e
que no ol iese a casa se– asis ida po un consejo de egencia designado po
las co es25. Pe o es o ampoco se cumplió en odas ocasiones. Cuando mu ió
Juan I, po ejemplo, la eina mad e había allecido hacía mucho y se la dis-
pu a on los pa ida ios de un consejo de egencia muy amplio salido de las
co es de Mad id de 1391 y los i eles se ido es del ey di un o, que exigían
el cumplimien o de su es amen o; la con usión y las iolencias esul an es
de es a si uación lle a on a que se an icipa a la p oclamación de la mayo ía de
edad de En ique III26. El p opio En ique III dejó la u ela de Juan II y la egen-
cia del eino a su muje Ca alina de Lancas e jun amen e con el in an e
Fe nando, su he mano, en su es amen o, solución a i i cada po las co es
de Sego ia de 140727.
En Po ugal, ninguna ley es ipulaba cómo se debía p ocede en
caso de sucesión al ono de un meno de edad. Sin emba go, algunos eyes
22 Ta a es 2013, pp. 9-10.
23 Co isie 2002, p. 185.
24 Wiswall III 1997.
25 Co isie 2002, p. 201.
26 Valdeón Ba uque 2002, pp. 77-81.
27 Eche a ía 2002, pp. 101-109.

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habían u ilizado sus es amen os pa a impone un modelo de egencia: A onso
II (1211-1223) y Sancho II (1223-1248) la con i a on a sus asallos28, asocián-
doles, el p ime o, a su esposa U aca de Cas illa29. También en su es amen o,
del 28 de agos o de 1378, Fe nando I hizo de Leono Teles la u o a de su
única hija Bea iz y la egen e del eino has a que la niña consuma a su ma i-
monio con el duque de Bena en e –su p ome ido en esa época– o alcanza a los
12 años de edad30. Aunque es as disposiciones ue on al e adas po el a ado
de Sal a e a de Magos, de 2 de ab il de 1383, que egulaba no sólo las condi-
ciones del ma imonio de la in an a Bea iz de Po ugal con su nue o p ome-
ido, el ey Juan I de Cas illa, sino ambién las de la sucesión a los dos onos.
La in an a sólo se ía la suceso a de su pad e si, a la mue e de és e, no quedaba
ningún hijo a ón legí imo, nacido o po nace , ni ningún suceso legí imo de
és e. En caso que Bea iz mu ie a sin he ede os legí imos, su ma ido se ía ey
de Po ugal. In e samen e, si Juan I y su he mana Leono mu iesen sin des-
cendencia, Fe nando I he eda ía el ono de Cas illa. Pa a que el gobie no de
los dos einos pe manecie a sepa ado, se ía Leono Teles quien debía asegu a
la egencia en nomb e de Bea iz has a que un hijo o hija de es a y de Juan I
llega a a la edad de ca o ce años. La eina mad e ambién educa ía al he ede o
del ono de Po ugal y a sus e en uales he manos en suelo po ugués a pa i
de los es meses de edad. Los pode es de Leono como egen e se ían muy
amplios: adminis ación de la jus icia; ges ión de los bienes, de echos y en as
eales; nomb amien o de los o i ciales espec i os; designación y des i ución
de alcaides y ecepción de homenajes; acuñación de la moneda; con oca o ia de
co es; de echo de pa onazgo sob e las ins i uciones eligiosas31.
Vis o desde el p esen e, po que sabemos lo que sucedió, el a ado
pa ece se demasiado desigual. Juan I y Leono de Cas illa enían a ios hijos
a ones, Fe nando I sólo una hemb a y además padecía desde hace iempo de
una en e medad que acaba ía po ma a le unos meses más a de32. Pe o que su
mue e ocu i ía a muy co o plazo, él no lo sabía. Lo que sí sabía, e a que la
eina es aba emba azada y aún podía da le un hijo. Tal elicidad casi había ocu-
ido en julio del año an e io , cuando Leono Teles había alumb ado a un
niño que mu ió pocos días después. Desg aciadamen e, en sep iemb e de
1383 nació una niña que ampoco sob e i ió mucho iempo33. Y Bea iz, cuyo
28 Albuque que 1973, pp. 204-205.
29 Ma ques 2013, p. 89.
30 Balei as 2012, pp. 166-167.
31 A nau 1960, doc. 26, pp. 357-393.
32 La en e medad del ey ha sido discu ida po los his o iado es, que du an e mucho iempo
se inclina on hacia la ube culosis pulmona ; hoy en día, se piensa que su mue e esul ó de las
secuelas de un en enenamien o acaecido algunos años an es, Gomes 2005, pp. 159-166.
33 Balei as 2012, pp. 226, 256.
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ma imonio con Juan I ya se había consumado a pesa de ene poco más de
diez años de edad34, pe maneció como sola he ede a de su pad e cuando es e
alleció el 22 de oc ub e siguien e.
En el caso de Leono de A agón, ue el es amen o de su ma ido
Dua e el que le con i ó la u ela de sus hijos y la egencia del eino in soli-
do. Lo sabemos po que lo dice el c onis a Rui de Pina; el documen o mismo
desapa eció, al igual que odas las copias que la eina o denó se hicie an en-
onces po su gua da35. El hecho de que legi ima a, sin ninguna ambigüedad,
el eje cicio de la au o idad egia po la eina iuda en exclusi idad, cosa que
le ue muy p on o e i ada y ella no cesó de ei indica has a su mue e, dic ó
p obablemen e la des ucción de es e ins umen o de úl imas olun ades po
sus i ales36.
Según ela an las c ónicas, las dos Leono es comenza on a gobe na
poco después de la mue e de sus ma idos sin oposición decla ada: nadie, en
los cí culos p óximos del ono, con es ó públicamen e su legi imidad como
egen es37. Sin emba go, se de ec a una di e encia señalada en las ci cuns-
ancias del alzamien o de los dos he ede os al ono: el de A onso V, el niño
de seis años y medio que sucedió a Dua e, e ec uado el día siguien e al de
la mue e de su pad e, no susci ó ninguna conmoción38. El de Bea iz, po el
con a io, se e eló p oblemá ico; los ela os de los c onis as sob e él, sin em-
ba go, no coinciden y nos despie an muchas dudas.
Fe não Lopes dice que ue Juan I de Cas illa que, sabiendo de la
mue e de su sueg o, en ió ca as a Leono Teles y a algunos alcaides del eino
ecino pa a que hiciesen aclama a su esposa Bea iz como eina de Po ugal.
La egen e p ocedió a la ce emonia de inmedia o y o denó a aquellos de los
e e idos alcaides que no se a e ie on a ac ua sin pedi le p ime o su ap o-
bación que lo hiciesen ambién39. En compensación, Pe o López de Ayala no
se e i e e a es as supues as ca as del ey cas ellano, pe o sí a las que g andes
omes del Regno de Po ugal le en ia on pa a que uese a oma el eino que
pe enecía a su muje . Pod íamos pensa que, al igual que Lopes, Ayala es á in-
en ando jus i i ca acon ecimien os u u os, en pa icula la en ada de Juan I,
34 El legado papal Ped o de Luna la había decla ado, pa a el e ec o, “se muy p óxima e
muy llegada a pube ad e se an co pulen a e an disc e a e jndus iosa e de an buen en en-
dimjen o e de amaño igo na u al e assi pode osa pa a se con ella consumado ma imonio”,
A nau 1960, doc. 29, p. 402.
35 Pina 1977, cap. III, p. 591. Es a y las o as aducciones al cas ellano son de nues a es-
ponsabilidad.
36 Dua e 2007, p. 359.
37 Lopes 2004, cap. CLXXIII, p. 593; Pina 1977, cap. III, p. 590.
38 Pina 1977, cap. II, pp. 588-590.
39 Lopes 2004, cap. CLXXV, p. 601.
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a mado, en Po ugal. Pe o el c onis a cas ellano, en es e como en o os capí u-
los de su c ónica, da ambién oz a los que, en el concejo egio, desap obaban
las medidas omadas po el mona ca ( oma oz y a mas de Po ugal, llama
a homb es de a mas pa a en a en el eino ecino, e c.) po que conside aban
que iban en con a a los comp omisos del a ado de Sal a e a de Magos,
minando la legi imidad de su esposa y la suya40.
Los dos c onis as es án, sin emba go, de acue do en que Juan I de
Cas illa en ió o as ca as a la egen e, los g andes de Po ugal y a algunas
illas y ciudades del eino, pa a que omasen a Bea iz como su eina y a él
como su ey en i ud de los pac os es ablecidos en e los dos einos. Ayala
e i e e que Al onso López de Tejada, el emisa io del sobe ano, llegó a Lisboa
con es as ca as cuando se celeb aban los se en a días de la mue e de Fe nan-
do I; sólo en onces hab ía o denado la egen e el alzamien o y aclamación de
su hija41. Lopes, en con apa ida, hace coincidi la llegada del mismo emisa-
io con las exequias del sobe ano po ugués, a los ein a días de su mue e42.
Así ¿cuándo, y a mando de quién, u o luga el alzamien o de Bea iz?
Bajo la dinas ía de A is, la p oclamación de un nue o ey de Po u-
gal empezó a hace se al e ce día después de la de unción de su an eceso 43;
con A onso V, en cambio, se an icipó la ce emonia a causa de la si uación
de mino ía de edad del ey. En el caso de la eina Bea iz, se sos iene que la
aclamación u o luga , sea en Toledo, después de las exequias solemnes po su
pad e mandadas celeb a po Juan I44, sea en Lisboa y o os luga es del eino,
después de que la egen e hubie a ecibido una ca a de su ye no o denándole
que así lo hicie a45; en ambos casos, a díamen e y po inicia i a del ey de
Cas illa, lo que no nos pa ece e osímil. Sob e odo, po que a Leono Teles,
cuya legi imidad como egen e de i aba de que su hija ue a econocida como
eina p opie a ia de Po ugal, no le in e esaba que se ins ala a un iempo en
que no hubie a ey, un in e egno46, du an e el cual la oposición a su pode , que
ya había sido g ande du an e el einado de su ma ido, pod ía exp esa se aún
más lib emen e. C eemos, po eso, que la egen e hizo aclama a su hija en
40 Ayala 1877, caps. VII-X de 1383, pp. 83-85.
41 Ibidem, cap. XII de 1383, p. 86. La inconsis encia c onológica del ela o de Ayala ya ha
sido pues a en elie e po Amado 1991, pp. 186-188.
42 Lopes 2004, cap. CLXXVIII, pp. 611-612.
43 Ca alho-Gonçal es 2014, p. 189.
44 Gomes 1995, p. 304.
45 Balei as 2012, pp. 273-275; Ta a es 2013, pp. 427-428.
46 Es e es el é mino que algunos his o iado es po ugueses u ilizan pa a clasi i ca el iempo
que medió en e la mue e de Fe nando I y la elección de João I en las co es de Coímb a, des-
legi imando la egencia de Leono Teles y el einado de Bea iz. Pocos son los que econocen a
es a y a su ma ido como eyes legí imos de Po ugal, como Sousa 1993, p. 494.
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Lisboa, po su p opia inicia i a, poco iempo después de la mue e de su ma-
ido, como e a cos umb e, y que Lopes le a ibuyó a Juan I el p o agonismo
pa a pode p esen a a Leono en su c ónica como un ins umen o al se icio
del mona ca cas ellano, jus i i cando las eacciones ad e sas e i i cadas.
En e ec o, el g i o de Real, eal, eal… po Bea iz ue ecibido con
hos ilidad en muchos luga es, donde la gen e no que ía aclama como su eina
p opie a ia a la eina de Cas illa, pe o sí aclama como ey al in an e João
de Cas o, he manas o de Fe nando I po se hijo mayo del ey Ped o I y de
Inés de Cas o47. A pesa de que Bea iz hubie a sido ju ada he ede a del ono
en las co es de Lei ia de 137648 y el a ado de Sal a e a de Magos hubie a
igualmen e sido ju ado po los más g andes seño es po ugueses49 después de
la celeb ación de su boda con Juan I, con i iéndole plena legi imidad pa a ei-
na , el pueblo e incluso algunos de esos seño es p e e ían un a ón de sang e
eal explíci amen e excluido de la sucesión po el ey di un o en su es amen-
o50 pe o que no ponía en pelig o la independencia nacional.
3. EL ARGUMENTO DE LA AMENAZA PARA LA INDEPENDENCIA NACIONAL
En sus dos c ónicas, Fe não Lopes hace del sen imien o nacional
uno de los undamen os p incipales del echazo hacia la egen e y a su hija.
Siguiéndole, muchos his o iado es han conside ado la c isis o e olución51
de 1383-1385 como un momen o c ucial en la o mación de la conciencia
nacional po uguesa52. Sin emba go, podemos duda de la exis encia de un
al sen imien o en algunos de los es amen os sociales del iempo. Tal como el
es an e cle o eu opeo, el cle o po ugués dependía de una au o idad ex an-
je a, el papado, y enía una dimensión ansnacional, pudiendo ambiciona un
bene i cio en cualquie iglesia de la C is iandad; pe o ha sido comp obado que
e an mucho más nume osos los anceses y cas ellanos que ob enían canonjías
y obispados en Po ugal que los po ugueses que conseguían expa ia se53, lo
47 Lopes 2004, caps. CLXXV-CLXXVII, pp. 601-610.
48 Es as co es se habían eunido únicamen e pa a ap oba el ma imonio de la in an a con
Fad ique, hijo bas a do de En ique II de Cas illa, y ju a la he ede a del ono po ugués, Ma -
ques 1990, p. 149.
49 En e los cuales i gu aba el maes e de A is, A nau 1960, doc. 26, pp. 384-387.
50 Fe nando I a gumen a a que, a pesa de lo decla ado po su pad e, los in an es João, Dinis
y Bea iz no habían nacido de legí imo ma imonio y po eso no podían he eda el ono de
Po ugal, A nau 1960, doc. 7, p. 294.
51 U ilizamos los dos é minos en cu si a po que no p e endemos oma posición ni aden-
a nos en el deba e sob e la ca ac e ización de es e pe íodo, que nos aleja ía demasiado del
ema que a amos.
52 Albuque que 1974, pp. 78-82; Ma oso 1985b, pp. 60-62; Godinho 2004, pp. 45-53.
53 Rod igues, Vila 2003, p. 152.
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ciudad, lo que e o zó su au o idad86. El í ulo de ey, sin emba go, sólo le ue
concedido en las co es que se eunie on en Coímb a en ma zo y ab il de 1385.
En esa ocasión, el obje i o de los discu sos hechos po el doc o João
das Reg as87, un ju is a pa ida io del maes e de A is, ue p oba que ni Bea-
iz de Po ugal ni João de Cas o ni Dinis de Cas o e an hijos legí imos y he-
ede os posibles del eino de Po ugal: Bea iz po que su mad e había es ado
casada con o o homb e an es de casa se con Fe nando I, y ese p ime ma i-
monio no había sido disuel o po azón álida; João y Dinis po que su mad e
Inés de Cas o no había es ado legí imamen e casada con Ped o I, a pesa de
lo que es e había que ido hace c ee . Además, odos habían sido aido es:
Bea iz po segui al papa cismá ico de A iñón y los he manos Cas o po en-
a a mados en Po ugal al se icio de Cas illa. En consecuencia, el ono es-
aba acan e y compe ía a las Co es con e i lo. Dada la u gencia, los es
es ados eligie on ey a João, que enía dignidad bas an e pa a eso –e a ambién
hijo de ey, aunque na u al– y lo me ecía po habe de endido el eino de sus
enemigos. Después de algunas dudas, el maes e de A is acep ó la elección y
se ans o mó en João I de Po ugal88.
Du an e la Edad Media, exis ían dos co ien es p incipales de pen-
samien o sob e el pode egio: en ambas, Dios e a el o igen de ese pode pe o
una, de ipo “descenden e”, sos enía que el mismo se ansmi ía de Dios al
sobe ano, di ec amen e o po in e mediación de su ep esen an e en la ie a,
el papa; la o a, de ipo “ascenden e”, p oponía al pueblo como in e media io
de la ansmisión89. La mona quía po uguesa, al como las o as mona quías
ibé icas he ede as de la isigó ica, e a una mona quía elec i a (o sea, de ipo
ascenden e) en la que, sin emba go, se había ido consolidando con el iempo el
p incipio de la ansmisión de la co ona po sucesión he edi a ia y p imogeni-
u a de a ón90. Las co es de 1385 in oca on, po lo an o, el de echo a elegi
a su sobe ano, insc i o en la cons i ución moná quica, después de demos a
que la sucesión he edi a ia e a imposible.
En 1438 no había up u a de la sucesión he edi a ia; lo que los e-
p esen an es de los concejos que ían e a nomb a a o o egen e, como sus
an epasados en el ca go habían hecho con el maes e de A is, pe o la eina
enía impo an es apoyos en e la nobleza y el cle o91. La única cosa que el
86 Lopes 1973, cap. CLIV, p. 285.
87 Y que Fe não Lopes econs i uye en su c ónica a pa i del au o de elección del ey, como
demos ó Cae ano 1985b, pp. 18-36.
88 El au o de elección de João I es á publicado en ibidem, doc. 1, pp. 91-101.
89 Ullmann 1978, pp. 20-21.
90 Rebelo 1983, pp. 39-40.
91 Pina e i e e al ma iscal del eino, al a zobispo de Lisboa, al p io de C a o y a “casi odos
los hidalgos del eino”, Pina 1977, cap. X, p. 597.

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in an e Hen ique log ó, haciendo de in e media io en e los di e en es pa i-
dos p esen es en las co es, ue llega a un acue do en que la egencia se ía
epa ida: Leono de A agón man end ía la u ela de sus hijos y la ges ión de
la hacienda, Ped o se ocupa ía de la de ensa del eino y el conde de A aio-
los92 de la jus icia. La eina no quiso acep a lo en un p ime o momen o pe o,
an e el albo o o93 p o ocado po los popula es, que se a i maban dispues os a
en ega a Ped o oda la egencia, se some ió94.
Du an e a ios meses, Leono de A agón y Ped o gobe na on con-
jun amen e95 pe o con c ecien e impaciencia po pa e del in an e, que que ía
egi solo y no cesó de ecibi demons aciones de apoyo de sus pa ida ios
nobles y popula es. Po o o lado, algunas de las medidas omadas po la ei-
na susci a on la ep obación de los homb es buenos y del pueblo menudo de
Lisboa, que siguió albo o ándose y haciendo uniones en con a de ella y de sus
pa ida ios. En los acon ecimien os ela ados po Rui de Pina a pa i de agos-
o de 1439, encon amos ecos del ambien e e oluciona io de medio siglo
a ás: un o i cial de la eina ue de enes ado; se lanza on amenazas de des ui
y quema un con en o en lo que se había e ugiado un aile de su con i anza;
la in e ención del conde de A aiolos, i ula de la jus icia, no es au ó la
paz y solo el in an e Ped o log ó aquie a a los e ol osos. Tal como Leono
Teles, Leono de A agón dejó de sen i se segu a en Lisboa y se e i ó pa a su
illa de Alenque 96. En su ausencia, siguie on los a aques a sus pa ida ios97,
el cas illo, en manos de uno de ellos, ue omado y los hidalgos, ciudadanos y
homb es buenos de la ciudad eligie on egido del eino a Ped o, que acep ó la
elección an es de la eunión de las co es98. Es o alió al in an e una acusación
de i anía algunos años más a de99.
92 Hijo de A onso, conde de Ba celos, a su ez hijo na u al de João I. A onso y sus dos hijos,
los condes de A aiolos y Ou ém, miemb os muy ac i os y escuchados del concejo eal en los
einados de João I y Dua e, seguían inmedia amen e a los in an es Ped o, Hen ique y João en
la je a quía de la nobleza po uguesa.
93 El é mino “al o oço” (albo o o), aquí u ilizado po Pina, es el mismo que Lopes u iliza
pa a e e i se a los sucesi os mo imien os popula es en con a la egen e Leono Teles y sus
pa ida ios.
94 Pina 1977, cap. XV, pp. 602-603.
95 Los documen os expedidos po los dos que aún se encuen an en los egis os de la canci-
lle ía de A onso V son e e idos po Mo eno 1979, pp. 25-29.
96 Pina 1977, caps. XIX-XXXI, pp. 607-621.
97 Rela a un monje de Alcobaça que “un día de iba on a las casas del a zobispo de Lisboa y
si lo hubie on encon ado lo hubie on ma ado”, ANTT, Mos ei o de Alcobaça, L. 14, . 361 -
362 , publicado po Rau 1964, pp. 149-150.
98 Pina 1977, caps. XXXII-XLI, pp. 622-632.
99 Gomes 2012.
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6. DE NUEVO EL ARGUMENTO DEL GÉNERO
En las nue as co es eunidas en Lisboa en diciemb e de 1439, los
es es ados o a on a o ablemen e una p opues a del doc o Diogo A onso
Mangancha –el a í i ce de la elección popula – pa a que Ped o uese in es ido
de la egencia in solidum. Rui de Pina nos dice que ese ju is a:
enseñó con cla as azones, ap obadas po De echo Di ino y Hu-
mano, y au o izadas po cla os ejemplos, que Muje no debe ene
Regimien o. Ni que dos en compañía no deben egi ; pe o uno
solo, y pa a se uno solo debía se el in an e don Ped o100.
Desg aciadamen e, como el c onis a no ansmi e su discu so y no
quedó egis o de él, no sabemos qué cla as azones ue on esas, pe o no queda
duda de que ue, de nue o, in ocado el a gumen o de la inep i ud del géne o
emenino pa a el gobie no. La eina se opuso a esa decisión y echazó lle a
a su hijo a Lisboa pa a que p o agoniza a el cambio de égimen, pe o al i nal
se dejó con ence po el in an e Hen ique y se hizo la ce emonia ap opiada:
delan e de los es es ados, el ey en egó a su ío Ped o, a odillado an e sus
pies, un bas ón con su sello en señal y nomb e de Pode ío, ol iendo legal
la usu pación come ida101. Hay quién sos enga que ue on la amenidad de la
eina, su benignidad e indolencia en luga de la ue za que le e a exigida pa a
aleja el cuñado y asumi en pleno las a ibuciones de gobe nan e las que
hicie on de ella una egido a incompe en e a los ojos de sus con empo áneos
y dic a on su des i ución102.
Pe o Leono no solo ue des i uída de la egencia. Cuando las co es
llegaban a su i n, los ep esen an es de los concejos p opusie on que se le
e i a a la u o ía de sus dos hijos a ones po que la c iación del ey, po se
en pode de muje es, le es muy dañosa, y siemp e po eso queda á débil y
a eminado, mien as el in an e Ped o:
lo c ia ía, y ha ía enseña en le as, y Reales cos umb es, y lo
lle a ía al mon e y a la caza, y le enseña ía po él mismo el eje -
cicio de las a mas, y po ejemplos y doc ina, los me ecimien os
de la caballe ía. Y así las o as ce emonias, mañas, y cosas que al
Es ado de un al P íncipe con ienen103.
100 Pina 1977, cap. XLVI, pp. 638-639.
101 Ibidem, cap. XLIX, p. 642.
102 F ei as 2004, p. 84.
103 Pina 1977, cap. L, pp. 643-645.
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Es os a gumen os son muy cu iosos en la medida en que en o os
einos, como el de F ancia, se conside aba que las muje es e an na u almen e
incapaces de gobe na pe o que las mad es e an las que na u almen e mejo
sabían ocupa se de sus hijos y de los in e eses espec i os; eso lle ó a que se
con i a a p e e en emen e a las einas mad es la u o ía de sus hijos e incluso
la egencia del eino104. En es e caso, oda ía, se a i maba que deja al niño al
cuidado de la mad e le p oduci ía un daño, una mu ilación de su i ilidad105.
Es e dad que A onso V ya había cumplido sie e años, edad en la que e a ha-
bi ual que los niños deja an a sus mad es, jun o a las cuales habían sido educa-
dos has a en onces, pa a in eg a se en un ambien e masculino106. Sin emba go,
su pad e lo había do ado de un ayo107 pa a enseña le las a es y mañas de la
caballe ía, y e a poco p obable que Ped o u iese iempo pa a ocupa se de
su educación in elec ual y ísica en medio a los pesados quehace es de la e-
gencia. En ealidad, las o as azones p esen adas po los p ocu ado es pa a
aleja al pequeño ey de su mad e nos pa ecen más pe inen es: po que, caso
con a io, ella lo c ia ía en el odio al ío y a odos los que la habían p i ado del
pode , y se gas a ían más ecu sos108.
La p opues a ue ap obada po las co es. Ped o, sin emba go, mani-
es ó su enuencia a acep a el enca go y, an e la insis encia de los p ocu ado-
es, p opuso queda se con la u ela de los niños con condición que la eina los
acompaña a siemp e po el eino, pa a pode segui c iando a sus hijos. Segu-
amen e, el in an e sabía que e i a le a una mad e la cus odia de sus hijos, que
le había sido con i ada po su ma ido di un o en es amen o e a, además de una
c ueldad, un ac o ilegal109. Una ley de João I había de e minado que:
segundo de echo los Pad es pueden da u o es, y cu ado es a sus
hijos en es amen os. (…) donde el pad e deje con quién su hijo
i a, y con quién habi e, o o i cio que haya, que así se cumpla,
poniendo Pena a quien haga el con a io110.
Y, an es de es a, una ley del siglo XII p e eía que, mue o el pad e,
si la mad e no ol iese a casa end ía la gua da de los hijos y de sus bienes
104 Cosandey 2005.
105 La palab a po uguesa u ilizada es “aleijão”, he ida.
106 Eche a ía 2004, p. 137.
107 Gomes 2009, p. 71.
108 Rod igues 2012, pp. 202-203.
109 Lo ha señalado Sousa 2006, p. 368.
110 OA, li o IV, í ulo 85, 7 e e ido po Albuque que 1973, no a 12, p. 206.
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has a que ue an mayo es de edad111. Es e dad que el sobe ano no e a un
pad e cualquie a, pe o en ausencia de una no ma que le ue a p opia enía que
some e se a la ley común; cuando una ley pública ue p omulgada, en 1674, el
p incipio se man u o: se con i ió al ey pode pa a nomb a , en su es amen o,
u o o u o es pa a su suceso meno de ca o ce años de edad112. Ped o in en ó,
po lo an o, ob ene más ascendencia sob e el ey y con en a a sus pa ida ios
sin p o oca una up u a o al con la eina. Leono , sin emba go, decla ó que
solo acep a ía la u ela plena de odos sus hijos, asociada además a la ges ión
de la hacienda, como había sido dec e ado en las co es del año an e io . Como
no le ue concedido, p e i ió sepa a se de A onso V y Fe nando e i se pa a sus
ie as con sus hijas y la gen e de su casa, en un in en o de escapa al con ol
de Ped o pa a p epa a mejo su eg eso al pode 113.
7. DE NUEVO EL ARGUMENTO NACIONALISTA
Ya hemos is o que, desde el inicio de su egencia, uno de los a gu-
men os esg imidos con a Leono de A agón ue su o igen ex anje o114: lo
que había sido una en aja en el momen o de su boda –ga an iza una alianza
con el eino de A agón con a el de Cas illa– se había uel o un incon enien e
después de alcanzada la paz con Cas illa en 1431, po que sus he manos no ce-
saban de causa pe u baciones en ese eino115. A pa i de sep iemb e de 1439,
Ped o acusó públicamen e a Leono de apela a los in an es de A agón pa a
que iniesen a mados a Po ugal a de ende su es ado, lo que causó eno me
conmoción popula y a o eció su des i ución. Sob e las ca as en iadas po él
a las ciudades y illas po uguesas sob e es e ema dice Pina:
si el in an e es o esc ibió po ene de es o, en ese iempo, alguna
segu idad, o si lo hizo a p opósi o pa a albo o a las gen es con a
la Reina, y con a los que seguían su in ención, quede con Dios y
su consciencia116.
No hay ninguna duda, sin emba go, que después de su des i ución
Leono en ió mensajes a sus he manos y a su p imo Juan II pa a que in e -
111 PMH, Leges e Consue udines, ol. 1, núm. XV e e ido po Albuque que 1973, no a 56,
p. 217.
112 Albuque que 1973, p. 213.
113 Pina 1977, caps. L-LI, pp. 643-648.
114 Véase la no a 78.
115 Sob e los denominados “in an es de A agón”, éase Beni o Ruano 2002.
116 Pina 1977, cap. XXIX, p. 619.
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inie an en su a o . Los eyes de A agón y de Cas illa en ia on embajadas
a Po ugal pa a exigi que uese es i uida a la eina la u o ía de sus hijos y
la egencia, bajo amenazas de gue a117; es o exace bó aun más la oposición
a Leono . Ped o p epa ó el eino pa a la gue a, pe o ambién buscó una solu-
ción polí ica, aliándose al condes able de Cas illa Ál a o de Luna, que in en-
aba ecupe a el con ol del ey cas ellano, pe dido pa a sus i ales118.
En no iemb e de 1440, Leono se di igió a la on e a en un in en o
de euni se con sus pa ida ios po ugueses haciendo un b e e gi o po Cas i-
lla, po que el egen e le impedía el paso po el e i o io po ugués. Pe o sus
planes alla on y, en diciemb e, u o que e ugia se en el eino ecino119. Fue
un exilio de i ni i o. A pa i de en onces, en la co e cas ellana, no cesó de
ayuda polí ica y económicamen e a sus he manos en su pugna con Ál a o
de Luna pa a que man u iesen su in l uencia sob e Juan II y pudiesen p esio-
na lo a exigi su eg eso a Po ugal y a la egencia120. In e samen e, Ped o no
cesó de apoya a Ál a o de Luna en su lucha con a los in an es de A agón,
incluso mili a men e: conocemos nada menos que es expediciones mili a es
en iadas po él a Cas illa, la úl ima de las cuales llegó después de la de o a
de los in an es en Olmedo y no u o que in e eni 121. La mue e de Leono de
A agón en Toledo, en eb e o de 1445, puso i n al con l ic o po la egencia122,
pe o la alianza en e el in an e Ped o y el condes able de Cas illa pe maneció
i a y igen e has a la caída en desg acia y la mue e de ambos, algunos años
más a de.
8. CONCLUSIÓN
En ausencia de una ley sob e la sucesión al ono, e a la cos umb e
de la mona quía po uguesa la que pe mi ía a las hijas sucede a sus pad es
cuando no había un he ede o masculino, y a las einas mad es eje ce la e-
gencia en nomb e de sus hijos meno es de edad, al igual de lo que sucedía en
León, Cas illa y Na a a. No ue po se una hemb a que Bea iz ue des i uida
de la co ona, pe o sí po se conside ada ilegí ima y cismá ica, y a Leono
117 Ibidem, caps. LIII, LXII, LXIX, pp. 649-650, 661-663, 669-670.
118 Sob e es e pe sonaje y su la ga pugna con los in an es de A agón, éase Calde ón O ega
1998.
119 Pina 1977, caps. LIX, LXIII-LXXXIV, pp. 659, 663-677.
120 Rod igues 2012, pp. 217-221.
121 Ibidem, pp. 221-236, 246-247.
122 Las c ónicas sugie en que, como su he mana Ma ía, allecida po la misma época, Leono
ue en enenada a mando del in an e Ped o o de Ál a o de Luna. Recien emen e, se sugi ió que
sucumbie on ambas a la meningi is, Ál a ez Palenzuela 2006, p. 370.

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Teles no le acusa on jamás de debilidad emenina en la conducción de los
negocios del eino. Lo que no quie e deci que no exis ie a un pe juicio en
con a del eje cicio del pode po las muje es, que podía o no se exp esado
abie amen e según lo que más con enía en cada momen o. En el caso de
Leono de A agón, su géne o ue e ec i amen e uno de los a gumen os u iliza-
dos pa a descali i ca la como egen e e incluso como educado a del ey niño.
Pe o eso no supuso un cambio de i ni i o de o ien ación: cuando, un siglo más
a de, ocu ió una nue a mino ía de edad del he ede o del ono a la mue e de
João III (1521-1557), ue su iuda, la eina Ca a ina de Aus ia, la escogida
pa a egi en nomb e de su nie o Sebas ião (1557-1578)123.
Po ugal ampoco se dis inguió del pano ama ibé ico, e incluso ans-
pi enaico, en cuan o a la impo ancia que los íos pa e nos de los eyes niños
u ie on en la oposición a la egencia de las einas mad es y la usu pación del
ono de sus sob inos124. En 1383, el in an e João de Cas o no pudo p esen-
a se como una al e na i a al gobie no de Leono Teles po que es aba exiliado
en Cas illa y Juan I lo p endió apenas supo que Fe nando I había mue o, an i-
cipando posibles p oblemas. Sin emba go, pa a encabeza su lucha los e ol-
osos busca on a o o he manas o del ey di un o, el maes e de A is, que no
solo c eó un gobie no pa alelo al de la egen e como acabó haciéndose elegi
ey. A pa i de 1438, la oposición a Leono de A agón ambién se o ganizó en
o no a los he manos –legí imos es a ez– del mona ca allecido, el mayo de
los cuales log ó a eba a le la egencia y o za la al exilio.
Lo que sí pa ece cons i ui la singula idad po uguesa en es e ámbi o
es el p o agonismo del elemen o bu gués y popula en los mo imien os que
impusie on los cambios en las egencias. En 1383 como en 1439, si es de c ee
lo que ela an los c onis as, ue el pueblo menudo de Lisboa el que se albo o ó
con a las egen es y escogió pa a sus i ui las dos he manos de los eyes di-
un os, o zando los homb es buenos del concejo a con i ma la elección; sólo
en un segundo momen o ue es a decisión a i i cada po las co es, ganando un
peso legal. En ambas ocasiones, los es es ados ue on con encidos po dis-
cu sos hechos po ju is as laicos o iundos ambién del es amen o popula . Las
co es de 1385 lle a on además su legi imidad ins i ucional has a dec e a el
ono acan e y elegi un nue o ey, dando inicio a una nue a dinas ía. Las de
1439 se limi a on a cambia el egen e. Las dos, sin emba go, ma can el iun-
o en Po ugal del p incipio po el que el pode se ansmi ía a a és del pue-
blo, que sabía econoce las señales con las que Dios o naba a los elec os125.
123 El pad e del niño había allecido es años an es y la mad e, Juana de Aus ia, había sido
llamada po Ca los V a gobe na Cas illa, C uz 1992.
124 Co isie 2002, p. 114.
125 Sob e el maes e de A is como un elec o po Dios, éase Ven u a 1992.
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Al odea se sob e odo de nobles y clé igos, algunos de ellos ex anje os, y
de homb es de o a e, las dos egen es aleja on de su pa ido a los bu gueses
y al pueblo llano, que sus i ales supie on a ae y mo iliza , p o ocando así
su des i ución.
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