scieee Open visual document viewer

El pensamiento del exilio. El deber de memoria y la construcción de una comunidad filosófica iberoamericana

Díaz Álvarez, Jesús M.,Sánchez Cuervo, Antolín

Abstract

Introducción del número monográfico: Voces del exilio. Comunidad filosófica y deber de memoria. Este artículo está sujeto a una licencia CC BY NC ND 4.0

Full text

ÉNDOXA: Se ies Filosó icas, n.o 49, 2022, pp. 15 - 20. UNED, Mad id EL PENSAMIENTO DEL EXILIO. EL DEBER DE MEMORIA Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA COMUNIDAD FILOSÓFICA IBEROAMERICANA THE EXILE’S THOUGHT. THE DUTY OF MEMORY AND THE CONSTRUCTION OF AN IBEROAMERICAN PHILOSOPHICAL COMMUNITY Jesús M. díaz Ál a ez An olín sÁnchez cUe o En un b illan e a ículo del año 2007, “O ega en La inoamé ica: El legado ilosó ico de José Gaos”, el año ado Ja ie Mugue za hablaba de España como país “p oduc o ” o “expo ado ” de exiliados. A su juicio, al p oceso se había iniciado en pa alelo con el emp ano nacimien o del Es ado español en el siglo XV. La expulsión de á abes y judíos, la conquis a de Amé ica y los p ocesos po ella desencadenados, los casos de Juan Luis Vi es o los e asmis as y, ya en el XIX, de los exiliados libe ales a ancesados de di e so cuño o de la singula igu a de José Ma ía Blanco Whi e, mos aban es a p ocli idad pa ia a la expulsión de una pa e de sus mejo es ciudadanos. Pe o ninguna de es as agedias enía pa angón, con inuaba el au o de La azón sin espe anza, con la que se p oduci ía en 1939 a aíz de la gue a ci il. En esa echa, decenas de miles de españoles y españolas u ie on que sali o zadamen e de su ie a po mo i os polí icos. En e ellos, había una can idad muy ap eciable de cuad os p o esionales cuali icados, p o- eso es y p o eso as, cien í icos, esc i o es, a is as y, na u almen e, ilóso os y ilóso as que se habían o mado o habían sido docen es en las p es igiosas acul- ades de Mad id y Ba celona. La pé dida que es o supuso pa a la cul u a española ue incalculable, pues queb ó una p og esión que sos enidamen e se había dado desde p incipios del siglo XX y que en ese momen o, los años ein a, la había si uado como una de más impo an es y c ea i as de Eu opa. Cen ándonos aho a en la iloso ía, que es el obje o p incipal de es e mono- g á ico, la his o ia pos e io al 39 es ela i amen e bien conocida. En España, la dic adu a eje ció un é eo con ol ideológico y polí ico sob e la educación en 16 In oducción ÉNDOXA: Se ies Filosó icas, n.o 49, 2022, pp. 15 -20. UNED, Mad id gene al, implan ado de modo obliga o io y bajo es ic o con ol gube namen al un ipo de pensamien o con esional y escolás ico que, como el mismo Mugue za decía con ina i onía, nunca llegó a se siquie a neoescolás ico ––co ien e del omismo espe able y ape u is a–– sino ‘paleoescolás ico’, a sabe , ce il, dog- má ico y alejado de los in e eses y i encias de quienes comenzaban a pobla las ‘ es au adas’ acul ades as la gue a. Sin con ac o con el pensamien o libe al y epublicano de cuño ampliamen e o eguiano, que se había ido mayo i a iamen e al exilio, y as ixiados po la iloso ía o icial del égimen, que ep esen aba la al a de libe ad y odo aquello que echazaban, no es de ex aña que las jó enes gene aciones de ilóso os y ilóso as se i ie an en su inmensa mayo ía ayunos de e dade os maes os. En es e sen ido, ampoco esul a a o que esa up u a de la con inuidad con las ‘ acul ades epublicanas’, más el paso del iempo, con la i e- sis ible eme gencia del ma xismo y la iloso ía analí ica, hicie a que muy pocos u ie an siquie a no icia o se in e esa an en España po las igu as de quienes se habían exiliado. La en e is a al p o eso Abellán apa ecida en es e olumen da buena cuen a de ello. A es e espec o, ambién es in e esan e cons a a cómo a mediados de los años sesen a el ol ido de O ega y de la he encia o eguiana en las nue as gene aciones ilosó icas ––he encia mayo i a ia en e los pensado es del exilio–– es mi ado con g an p eocupación po pe sonalidades como José Luis López A angu en o An onio Rod íguez Huésca . Y si de España, pasamos aho a al o o lado del A lán ico, quizá no se ía exa- ge ado deci ––como pa adójicamen e sucede an as eces en la his o ia–– que la agedia cul u al de nues o país e minó po con e i se en una buena sue e pa a una pa e de la cul u a ibe oame icana en gene al y de la ilosó ica en pa - icula . Noso os lo pe dimos casi odo, pe o la excelencia, sabidu ía y el buen hace de esa pléyade de g andes ilóso os uc i icó en suelo ame icano dando nue os impulsos al pensamien o en aquel con inen e (buena cuen a de ello da la en e is a a Ma ía del Ca men Ro i a, ambién incluida en es e olumen). El exilio les a ec ó a odos ellos, na u almen e, aunque la mane a en que lo i ie on y o mó pa e de sus espec i as e lexiones ue muy di e en e. Desde con e i lo en ca ego ía cen al de su i ine a io ilosó ico, caso de Ma ía Zamb ano, has a ans o ma lo en una nue a y en iquecedo a posibilidad i al y ca ego ial con poco o ningún espacio pa a la nos algia, caso de José Gaos o José Fe a e Mo a, pasando po ap eciaciones uc í e as del mismo, pe o de co e más dolien e, más desga ado , como se ía el ejemplo de Adol o Sánchez Vázquez. No es el momen- o de en a aho a en ello, pe o con end ía eco da , en e a las isiones muchas eces simpli icado as de es e colosal y d amá ico acon ecimien o, que el exilio se i ió y eo izo de muchas mane as. Y es o es algo que se ol ida con ecuencia. In oducción 17 ÉNDOXA: Se ies Filosó icas, n.o 49, 2022, pp. 15 - 20. UNED, Mad id Pe o más allá de es e hecho, y a pesa de los muchos u os dados po es os pensado es, no es menos cie o, como ya sos u imos, que en su España na al han sido ampliamen e desconocidos, igno ados o poco alo ados. Es deci , han su ido de alguna mane a un doble exilio. Y eso ha sido así has a hace ela i a- men e pocos años, en los que ilóso os y ilóso as de las dos o illas comenza on a ecupe a su ico legado. Ja ie Mugue za, Reyes Ma e, Luis Villo o, Fe nando Salme ón, Juliana Gonzalez, José Luis Abellán, en e o os muchos, han sido imp escindibles en es a ecupe ación que, odo hay que deci lo, oda ía es muy p eca ia. Y si u ié amos que indica una emp esa impo an e que simboliza a de alguna o ma es e eencuen o con el pensamien o exiliado y sus a iadas coagulaciones y p oyec os, hab ía que señala la monumen al Enciclopedia Ibe- oame icana de Filoso ía di igida po Reyes Ma e, con sus 34 olúmenes y sus más de 500 especialis as pe enecien es a odos los países de es a amplia comunidad. Su p ime omo se edi ó en 1992. Que ese abajo emp endido hace más de es décadas no caiga en el acío, que ecupe emos la oz de los ilóso os y ilóso as exiliados y sus con inuado es o odoxos y he e odoxos es algo más que un debe de memo ia. Nues os maes- os españoles, he ede os peculia es de aquellos que se ue on y de o os que se queda on y esis ie on de o mas a iadas y en di e en es momen os al an- quismo, lo sabían bien. También quienes al o o lado del ‘cha co’ y jun o a ellos p opicia on el eencuen o an es señalado. Y es que la ecupe ación del exilio es p obablemen e el hilo más obus o a pa i del cual pode eje una comunidad ilosó ica ibe oame icana. Y lo es po que con o ma un legado su ilmen e com- pa ido ––más allá de sus quieb as–– a ambas o illas del a lán ico; es, en cie o sen ido, un logos común econocible den o de su inmensa plu alidad. Sin él y sin esa comunidad, es a emos condenados, aquí y allí, en España y en Amé ica, a una especie de sucu salismo cul u al, muchas eces acomplejado, que es lo más alejado de cualquie ipo de iloso ía c ea i a e in e esan e. Y en iéndasenos bien, con la ei indicación del logos exílico no es amos de endiendo ningún ipo de cas icismo ilosó ico ‘hispano’. El pensamien o de los exiliados ue odo lo con a io a eso, hib idó siemp e la p opia adición con la mejo cul u a eu opea o ame icana; ue cosmopoli a en el sen ido noble de la palab a. Pe o nunca ue ‘cosmopale o’, po u iliza de nue o la magia lingüís ica de Ja ie Mugue za. Po eso ue capaz de aho ma se en una adición ––en endida es a palab a ambién en sen ido noble, abie o e inclusi o–– que debe íamos cuida , p ese a y, en la medida de nues as posibilidades, ac ecen a . 18 In oducción ÉNDOXA: Se ies Filosó icas, n.o 49, 2022, pp. 15 -20. UNED, Mad id El p esen e olumen, p og amado en el ma co del p oyec o de in es igación, ya concluido, El legado ilosó ico del exilio español de 1939: azón c í ica, iden- idad y memo ia (FFI2016-70009-R), quie e con ibui modes amen e an o a es e debe de memo ia como a la a i mación de la imp escindible comunidad ilosó ica ibe oame icana. Se inicia con dos e lexiones sob e dos de los g andes nomb es del exilio en cues ión como son los de Ma ía Zamb ano y Juan Da id Ga cía Bacca, a p opósi o de momen os decisi os en sus espec i as ayec o ias in elec uales —en ambos casos en el ho izon e de la gue a ci il española— aun cuando los dos la i ie an desde si uaciones exis enciales muy di e en es. En “T agedia ci il y me amo osis de la azón en Ma ía Zamb ano”, Ped o Ce ezo Galán e lexiona sob e la expe iencia y la isión de la gue a que la ilóso a plasmó en sus esc i os de en onces, mos ando algunas cla es ele an es pa a en ende no sólo su pensamien o de aquellos años con ulsos, sino ambién su e olución pos e io . Tales son su noción de “pueblo” como pe soni icación elemen al de la condición humana, lle ada has a sus úl imas consecuencias en la lucha con a el ascismo; la inep i ud e incluso iolencia —di ec amen e empa en ada con es e úl imo— de cualquie azón concebida en é minos idealis as po su educción de la expe iencia i al; el diálogo ín imo con la poé ica de An onio Machado; y la len a madu ación de una azón amo osa y poé ica que p o undiza en la in e io i- dad adical como camino de sal ación y al e na i a a la agedia. Po su pa e, en “Elemen os heidegge ianos en el pensa de Ga cía Bacca”, Se gio Se illa Segu a se emon a a 1936 pa a iden i ica cla es ele an es del p oyec o de una iloso ía a la al u a de los iempos que es e au o pe ilaba po en onces en un diálogo con Heidegge que no se limi aba a la exégesis o la in e p e ación, sino que además implicaba una au én ica in e locución. En base a ella, Ga cía Bacca elabo a á su noción de comp ensión como “ unción ascenden al de los sen imien os”, plan- ea á una nue a on ología, de base an opológica, que además inco po a á los cambios p oducidos en la undamen ación de las ciencias, y opond á su noción de “desmon a ” a la des ucción heidegge iana de la me a ísica occiden al. A con inuación, el lec o pod á ap ecia dos a ículos cen ados en la ob a de uno de los ilóso os más impo an es y sin emba go menos conocidos del exilio: Edua do Nicol. Ambos se di igen además hacia aspec os poco habi uales en los es udios sob e su ob a, lo cual les do a de una singula o iginalidad. “T ibuna acan e: Edua do Nicol y la e ó ica as O ega”, de Juan Luis Fe nández Vega, se p egun a po el supues o p o agonismo de la e ó ica a la ho a de de ini el obje o y la inalidad de la iloso ía, lo que le da pie a explo a dos líneas de pen- samien o nicoliano: la cons i ución simul ánea de exp esión, signi icación y obje- i idad en la comunicación humana, y la enuncia a la b illan ez ensayís ica de In oducción 19 ÉNDOXA: Se ies Filosó icas, n.o 49, 2022, pp. 15 - 20. UNED, Mad id O ega como pa adigma cul u al de la iloso ía, en ambos casos con impo an es ma ices y esca ando las apo aciones de la semió ica. “Una in luencia del exilio español en el pensamien o ibe oame icano. El caso de Edua do Nicol y Paulo F ei e”, po Diego Mo ollón del Río, epa a en la p oyección de Los p incipios de la ciencia en Amé ica La ina, al hilo de los iajes que es e ilóso o ealizó en los años cincuen a y sesen a a Cuba y Colombia pa a impa i cu sos. Publicado además po una edi o ial de g an di usión en el mundo hispanohablan e como Fondo de Cul u a Económica, dicho lib o se ía es udiado en di e sas acul ades uni e si a ias e in lui ía, de mane a conc e a, en la ob a de Paulo F ei e. Siguen es a ículos cuyo con enido pod ía ubica se en la ó bi a de la ‘Escuela de Mad id’ Zamb ano uel e a la pales a en “Exilio y ho o en las ob as de Ma ía Zamb ano y Ad iana Ca a e o: Au obiog a ía, Gedankenexpe i- men y concep o de lími e”, una con ibución de Ka olina Enquis en la que se isi a la siemp e densa, compleja y polisémica igu a del exilio. En es a ocasión, se alumb a como una expe iencia au obiog á ica y al mismo iempo un ema de e lexión, simul aneidad que pe mi e desa olla a gumen os ilosó icos en el egis o del lenguaje igu a i o. En diálogo con el pensamien o bio-polí ico de Ad iana Ca a e o, el exiliado pe soni ica además un lími e in e io de la pa ia, con odas sus consecuencias é icas. En “El humus ágico de la ‘Escuela de Mad id’. O ega y sus e ec os sob e la azón poé ica en Zamb ano y la gigan- omaquia de la his o ia en Gaos”, Héc o A e alo Beni o se apoya en Hayden Whi e pa a pensa la in luencia de O ega en Ma ía Zamb ano y José Gaos, dos discípulos que asimila on de mane a independien e y c ea i a ese “humus”. Razón poé ica y gigan omaquia de la his o ia se ían, espec i amen e, sus p inci- pales exp esiones, an o iginales como dis an es, po lo demás, del acionalismo eu opeo. Finalmen e, en lo que a dicha ó bi a se e ie e, Paulo Có doba aza en “T ans ie o: El concep o legado po José Gaos” una b e e his o ia concep ual del céleb e neologismo acuñado po es e ilóso o, en diálogo con o os concep os simila es como “des ie o” y exilio”, has a despeja su ele ancia en el ma co de dicho legado. Seguidamen e, “La cons ucción de los mi os del ascismo. A p opósi o de un ex o de Max Aub” inco po a a es e monog á ico un pe il imp escindible a la ho a de calib a el pensamien o del exilio epublicano del 39 como es el del esc i o que e lexiona a a és de la c eación li e a ia, además del géne o ensa- yís ico. Un caso pa adigmá ico es el de Max Aub, uno de los esc i o es de lengua cas ellana que mejo analizó el mo imien o o ali a io nazi- ascis a. Al hilo de Sob e algunos mi os ascis as (1936), And ea Luquin Cal o explo a su e lexión 20 In oducción ÉNDOXA: Se ies Filosó icas, n.o 49, 2022, pp. 15 -20. UNED, Mad id sob e el ascismo, ad i iendo la conjunción mí ica que ealiza en e acismo, biopolí ica y populismo. La p esencia y madu ación de es a e lexión a lo la go de su ob a na a i a le con e i á en un des acado in elec ual de la g an adición de pensamien o eu opeo an i ascis a. Finalmen e, no podía al a una medi ación sob e el exilio desde los p o- blemas y desa íos que implica el esca e de un pasado aumá ico y excluido —o inco po ado desde es a egias discu si as más o menos excluyen es—. Es o mismo se plan ea Ra ael Pé ez Baque o en “Melancolía y empo alidad exíli- ca: Reg esos anac ónicos en la España con empo ánea”, cuando sos iene que la ecupe ación del pasado pe soni icado en los exiliados, en el ho izon e de la España democ á ica, no es ningún índice de una memo ia pa ológica y au o- complacien e. Todo lo con a io, cons i uye una cla e e elado a de las omisiones y lagunas que han acompañado, no ya al p oceso ansicional, sino ambién a la pos e io ecupe ación simbólica y ma e ial de las íc imas del anquismo1. Las dos en e is as a iba mencionadas y dos eseñas de lib os comple an es e monog á ico que, ob iamen e, no puede se , ni mucho menos, exhaus i o. Sin duda el lec o pod á p egun a se po o os nomb es del pensamien o del exilio como los de Joaquín Xi au, Adol o Sánchez Vázquez o José Fe a e Mo a, po menciona sólo es, muy emblemá icos, a los que pod ían añadi se o os has a con o ma una la ga lis a. Algunos de es os nomb es han sido p o agonis as en monog á icos publicados ambién en el ma co del mencionado p oyec o de in es igación a los que nos emi imos, en medio, además, de la amplia y c e- cien e, aunque nunca su icien e bibliog a ía sob e el exilio ilosó ico e in elec ual español de 1939 que poco a poco se ha ido acumulando du an e las úl imas décadas. Con es e olumen que emos hace una p o oca i a in i ación a su conocimien o desde la esponsabilidad in elec ual y el comp omiso democ á ico. 1 De la impo an e labo de ecupe ación ci il, de p esencia pública y conocimien o ciuda- dano que oda ía queda po hace con espec o a la memo ia exílica en sus múl iples mani- es aciones es buena mues a la pe sona y ob a de Flo encio Delgado Gu ia án, poe a y ac i is a gallego al que se ha dedicado en el p esen e año el “Día das le as galegas”. La Real Academia Galega, en idad p omo o a del e en o, había homenajeado en ediciones an e io es a di e sas pe sonalidades del exilio bonae ense, pe o es e año ha sido el p ime o en celeb a la ida y ob a de alguien pe enecien e al ambién muy ele an e y menos conocido exilio mexicano.