Full text
Trabajo Fin de Máster DETERIORO DE ACTIVOS FINANCIEROS EN LA NIIF 9. PRINCIPALES IMPACTOS EN LAS ENTIDADES FINANCIERAS. Autor Javier Arjol Urchaga Director Alicia Costa Toda Universidad de Zaragoza Facultad de Economía y Empresa Febrero 2021
ÍNDICE DE CONTENIDO - i – ÍNDICE DE CONTENIDO ÍNDICE DE CONTENIDO ______________________________________________________________ I ÍNDICE DE TABLAS __________________________________________________________________ II 1. RESUMEN Y ABSTRACT _________________________________________________________ III 2. INTRODUCCIÓN ________________________________________________________________ 1 2.1. TRATAMIENTO DEL DETERIORO BAJO NIIF 9 ___________________________________________ 3 2.1.1. Etapas en el modelo de deterioro de la NIIF 9 __________________________________ 7 3. DESARROLLO _________________________________________________________________ 11 3.1. PRIMER INFORME DE LA EBA, NOVIEMBRE DE 2016 ____________________________________ 11 3.1.1. Introducción ___________________________________________________________ 12 3.1.2. Observaciones Principales ________________________________________________ 13 3.1.2.1. Evaluación Cualitativa ________________________________________________________ 14 3.1.2.2. Evaluación Cuantitativa ______________________________________________________ 18 3.2. SEGUNDO INFORME DE LA EBA, JULIO DE 2017 _______________________________________ 21 3.2.1. Introducción ___________________________________________________________ 21 3.2.2. Principales observaciones_________________________________________________ 22 3.2.2.1. Valoraciones Cualitativas _____________________________________________________ 22 3.2.2.2. Valoraciones cuantitativas ____________________________________________________ 29 3.3. TERCER INFORME DE LA EBA, DICIEMBRE 2018 _______________________________________ 32 3.3.1. Introducción ___________________________________________________________ 32 3.3.2. Principales observaciones del informe _______________________________________ 33 3.3.2.1. Impacto inicial de la NIIF 9 ____________________________________________________ 33 3.3.2.2. Clasificación y medición ______________________________________________________ 34 3.3.2.3. Deterioro __________________________________________________________________ 35 3.4. EFECTOS EN LAS CUENTAS ANUALES DE ENTIDADES FINANCIERAS ESPAÑOLAS_________ 39 3.4.1. Banco Santander _______________________________________________________ 40 3.4.2. BBVA _________________________________________________________________ 44 3.4.3. Caixabank _____________________________________________________________ 46 4. CONCLUSIONES _______________________________________________________________ 51 5. BIBLIOGRAFÍA ________________________________________________________________ 52
ÍNDICE DE TABLAS - ii – ÍNDICE DE TABLAS Gráfico 1: NIIF 9. Aplicación del modelo de clasificación y valoración de activos financieros ___________________________________________________________ 2 Gráfico 2: Las tres etapas del modelo general de deterioro bajo NIIF 9 ______ 10 Tabla 1: Reclasificación de activos entre las etapas de deterioro ___________ 37 Tabla 2: Comparativa entre previsiones del segundo informe de la EBA y los resultados obtenidos por las entidades financieras en el tercer informe de la EBA __ 38 Tabla 3: Impacto de la NIIF 9 en la estructura del activo del balance del Santander __________________________________________________________________ 40 Tabla 4: Reclasificación de los activos financieros entre las fases de deterioro _ 42 Tabla 5: Impacto sobre el CET 1 de la NIIF 9 __________________________ 43 Tabla 6: Impacto de la NIIF 9 en la estructura del activo del BBVA _________ 44 Tabla 7: Clasificación de activos financieros por fases de deterioro bajo NIIF 9 45 Tabla 8: Impacto sobre el CET 1 de la NIIF 9 __________________________ 46 Tabla 9: Conciliación de impactos de la primera aplicación de la NIIF 9 en Caixabank __________________________________________________________ 47 Tabla 10: Movimientos de activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio en las diferentes etapas de deterioro bajo NIIF 9 ___________________ 49 Tabla 11: Detalle de movimientos de activos financieros a coste amortizado __ 49 Tabla 12: Caixabank. Impacto sobre el CET 1 de la NIIF 9 ________________ 50
RESUMEN Y ABSTRACT - iii – 1. RESUMEN Y ABSTRACT Tras un largo proceso de revisión, el International Accounting Standards Board (IASB) sustituyó la norma que regulaba el tratamiento contable de los instrumentos financieros, la NIC 39 por la NIIF 9 que entró en vigor en el ejercicio 2018. Uno de los principales objetivos de la NIIF 9 es revisar los modelos de deterioro de activos financieros que se venían aplicando con la NIC 39 para tratar de identificar cualquier indicio de deterioro mediante la utilización de análisis cualitativos y cuantitativos de los activos financieros y del entorno. Otro objetivo es la clasificación y valoración de los activos financieros en función de sus características y finalidades. En nuestro trabajo hemos pretendido, en primer lugar, analizar los cambios introducidos por la NIIF 9 agrupándolos en tres partes: el efecto de los nuevos modelos de clasificación y valoración de los activos financieros, la implantación de un nuevo modelo de deterioro de activos financieros y su impacto en el CET 1 de las entidades financieras. Para ello, hemos tomado como referencia los estudios llevados a cabo por la European Banking Authority (EBA) en los años 2016, 2017 y 2018. En primer lugar, en el año 2016, analizó la implementación de la NIIF 9 en su fase inicial. En el ejercicio 2017 se realizó un nuevo análisis de la implementación de la NIIF 9 con una mayor información disponible. Por último, en el ejercicio 2018 se analizaron los resultados obtenidos por una muestra de entidades financieras europeas después de la implementación de la NIIF 9. Por último, hemos analizado el impacto de la entrada en vigor de la NIIF 9 en las cuentas anuales de tres entidades financieras españolas (Santander, BBVA y Caixabank), comparando los resultados de nuestro análisis con las conclusiones que la EBA mostró en sus informes, con las que detectamos importantes coincidencias. PALABRAS CLAVE NIIF9, Deterioro de activos financieros, riesgo de crédito, CET1
RESUMEN Y ABSTRACT - iv – ABSTRACT After a long process of revision, The International Accounting Standards Board (IASB) replaced NIC 39, that regulates the banks’ financial instruments, by the NIIF 9 that was implemented by the banks in 2018. One of the main objectives of NIIF9 is to review financial assets impairment models that had been used to identify any impairment events using qualitative and quantitative analysis of the financial assets and financial environment. Another objective is to classify and assess the financial assets taking into account their characteristics and purposes. The main aim of our work is to analyze the changes introduced by NIIF 9. We have divided the work in three big topics. The effect of the new models of classification and assessment of financial assets; the new financial assets impairment model implementation and its impact in CET 1 banks. Therefore, we have taken the studies made by EBA during 2016, 2017, 2018 as reference. Firstly, in 2016, the EBA analyzed the NIIF 9 implementation in its initial phase. In 2017, a new analysis of the NIIF 9 with more information available was carried out by the EBA. At last, in 2018 the results of a sample of European banks after NIIF 9 implementation were analyzed. Finally, we have analyzed the impact of the NIIF 9 entrance in three Spanish banks (Banco Santander, BBVA and Caixabank) annual reports, comparing our results with the EBA’s report where we can find considerable coincidences. KEYWORDS IFRS 9, Impairment of financial assets, credit risk, CET1
INTRODUCCIÓN - 1 – 2. INTRODUCCIÓN La situación económica de los años 2008 a 2013 se vio afectada a nivel mundial por una crisis global que afectó a todas las regiones después de unos años en los que se había alcanzado unos niveles de crecimiento y sostenibilidad muy elevados. En ese entorno de crisis financiera, que afectó especialmente a las entidades financieras, el G20 presionó a los reguladores contables para que revisaran las normas de contabilidad aplicables a las citadas entidades, particularmente en lo que se refiere al tratamiento contable de los instrumentos financieros. El proyecto del International Accounting Standards Board (IASB) para sustituir la NIC 39 Instrumentos Financieros se inició en 2008 pero no se completó hasta 6 años después. La fecha de entrada en vigor de la nueva norma sustitutiva, la Norma Internacional de Información Financiera 9 (en adelante NIIF 9), tras varios aplazamientos, fue 2018. Como su predecesora, la NIIF 9 establece los principios contables para el reconocimiento y valoración de activos financieros, pasivos financieros y de algunos contratos de compra o venta de elementos no financieros 1 . Los principales cambios que se introducen en la NIIF 9, en relación con la regulación de los instrumentos financieros que contemplaba la NIC 39, pueden agruparse en tres campos: Clasificación y valoración de activos financieros: Los activos financieros se clasificarán como tal en distintas categorías: Coste amortizado, Valor razonable con cambios en patrimonio y Valor razonable con cambios en resultados (Deloitte, 2018): La clasificación dependerá del modo en que una entidad gestione sus activos financieros, del modelo de negocio y de las características de los flujos de efectivo. En primer lugar, debemos comprobar si el activo financiero posee flujos de efectivo contractuales que sean solo pagos de principal e intereses (SPPI). En caso negativo, el activo financiero se valorará a valor razonable con cambios en resultados, aunque en el caso de las acciones, se permite clasificar estos activos a valor razonable con cambios en patrimonio sin posibilidad de reclasificación posterior a resultados. La NIIF 9 introduce el denominado test SPPI. Consiste en determinar si el activo financiero solamente paga principal e intereses, por lo que sería un instrumento puro de deuda. No se incorporarían en esta categoría aquellos activos que no aseguren un 1 Los principios recogidos en esta norma, son complementados por la NIC 32, que regula la clasificación de los instrumentos financieros desde el punto de vista del emisor y la compensación de activos y pasivos financieros, así como por la NIIF 7, en la que se desarrolla la información a revelar en materia de instrumentos financieros.
INTRODUCCIÓN - 2 – reembolso del principal a final de la operación, como es el caso de las inversiones especulativas que engloban activos como acciones, acciones convertibles o derivados (Pérez, 2015). Un activo financiero se clasificará a coste amortizado si el objetivo es mantenerlo con el fin de cobrar flujos de efectivo contractuales en fechas concretas y, exclusivamente, los pagos del principal más los intereses del mismo. Si el objetivo del activo financiero es obtener flujos de efectivo a través de su venta y en fechas específicas por las condiciones del contrato constituyendo pagos del principal y de los intereses de este, exclusivamente, se clasificarán como activos a valor razonable con cambios en patrimonio. Fuera de estos escenarios, el resto de los activos se valorarán a valor razonable con cambios en resultados. La aplicación del modelo de clasificación y valoración de activos financieros explicada en los párrafos anteriores se resume en la siguiente tabla: Gráfico 1: NIIF 9. Aplicación del modelo de clasificación y valoración de activos financieros Fuente: Deloitte
INTRODUCCIÓN - 3 – Básicamente, este cuadro demuestra los pasos que una entidad sigue para la valoración y clasificación de un activo financiero. Deterioro de activos financieros: La NIIF 9 introduce el nuevo modelo de deterioro basado en la pérdida esperada. En nuestro trabajo, nos centramos en mayor medida en este apartado, analizando las repercusiones que provocan en las entidades financieras. El deterioro se producirá en función de la clasificación del riesgo de crédito de los activos financieros, el cual se puede encontrar en 3 fases de deterioro, las cuales serán analizadas más adelante. Tratamiento de las operaciones de cobertura: La NIIF 9 exige la existencia de una relación económica entre el instrumento y la cobertura. El objetivo es transmitir el efecto de estos instrumentos y su utilización en la gestión del riesgo. Hasta la fecha, este apartado es de carácter voluntario y, por tanto, las entidades pueden elegir si aplicar contabilidad de coberturas bajo NIIF 9 o la antigua NIC 39. El objetivo de la transición hacia la NIIF 9 es establecer principios para la información financiera sobre los activos y los pasivos financieros, de forma que se presente información útil para los usuarios de los estados financieros a efectos de la evaluación de los importes, del calendario y de la incertidumbre de los flujos de efectivo futuros de los activos financieros (Deloitte, 2016). En nuestro trabajo se han estudiado los principales impactos que ha tenido la NIIF 9 en las entidades financieras desde su entrada en vigor. En concreto, se ha analizado el tratamiento del deterioro de los activos financieros en el sector financiero. Para ello, nuestro trabajo se compone de una introducción a la terminología de la NIIF 9 donde se explican las principales novedades de esta. En segundo lugar, se han desarrollado los tres estudios que realizó la European Authority Banking (EBA) donde se analizan los impactos previstos de la NIIF 9 en los dos primeros y los resultados obtenidos después de su entrada en vigor en el tercero. Por último, hemos examinado el efecto que tuvo la NIIF 9 en las Cuentas Anuales del Banco Santander, BBVA y Caixabank. 2.1. TRATAMIENTO DEL DETERIORO BAJO NIIF 9 En este apartado analizamos el tratamiento del deterioro de los activos financieros bajo NIIF 9. Para ello, nos centramos en el sector financiero, ya que la NIIF 9 va dirigida sobre todo a estas entidades. El Banco de España adopta esta Normativa en su Circular 4/2017, que en esta materia coincide con la NIIF 9 en relación con el tratamiento del deterioro. En nuestro
INTRODUCCIÓN - 10 – Gráfico 2: Las tres etapas del modelo general de deterioro bajo NIIF 9 Fuente: Deloitte
DESARROLLO - 11 – 3. DESARROLLO Como se ha señalado al inicio nuestro trabajo, el objetivo de este es estudiar los principales impactos que en materia de deterioro de activos financieros ha supuesto la aplicación de la NIIF 9 en el sector financiero. Para ello, en primer lugar, presentamos una revisión de los trabajos más relevantes que se han realizado hasta la fecha sobre esta temática. En este sentido, se presentan a continuación los informes que la EBA 3 (European Banking Authority) realizó a las entidades europeas en distintas fechas, 2016, 2017 y diciembre de 2018 4 . Estos trabajos constan de tres partes donde se analizan los efectos cualitativos y cuantitativos sobre los fondos propios de la entidad y el nivel de deterioro que iba a suponer la aplicación de la nueva normativa. En primer lugar, tenemos el informe realizado en el año 2016, el cual refleja las fases donde las entidades se encontraban en el proceso de implementación de la norma y las dificultades que existían en ese momento. En 2017 se llevó a cabo un segundo estudio, donde se muestra un mayor avance en la implementación de los requerimientos de la norma, aunque todavía faltaban detalles. En este informe, las previsiones realizadas eran más fiables que en el primero y las conclusiones más consistentes. Por último, el tercer informe se realizó en el año 2018, el cual enfoca de forma más cercana las conclusiones y resultados obtenidos en el ejercicio que se implantó la norma por primera vez, permitiendo a los agentes comparar las previsiones que se realizaron con los resultados reales. 3.1. PRIMER INFORME DE LA EBA, NOVIEMBRE DE 2016 El primer informe de la EBA se elabora durante el ejercicio 2016. En esos momentos, las entidades financieras participantes en el informe todavía no tenían un grado de implementación suficiente como para elaborar conclusiones lo suficientemente 3 EBA: European Banking Authority es un organismo que forma parte de Sistema Europeo de Supervisión Financiera. Su objetivo principal es contribuir a la adopción de Técnicas y Guías para crear un libro de normas europeas bancarias. Puede encontrarse mayor información en la web www.eba.europa.eu. 4 Dado que, como se ha señalado, la entrada en vigor de la NIIF 9 fue en 2018, los dos primeros informes eran estudios que trataban de evaluar impactos previstos. El tercero permitió ya cuantificar los primeros impactos reales.
DESARROLLO - 12 – fiables. Por lo tanto, las conclusiones a las que se llega con este primer informe consisten en estimaciones. 3.1.1. Introducción La EBA veía con buenos ojos el cambio del modelo de pérdida incurrida a un modelo de pérdidas de crédito esperadas bajo la NIIF 9 y la adopción oportuna de la norma en la Unión Europea. La NIIF 9 era, por lo general, una mejora de la NIC 39 en términos de contabilidad e instrumentos financieros para los bancos. La NIIF 9 introdujo muchos cambios en las entidades. Las interacciones entre la NIIF 9 y la regulación que conlleva necesita analizarse más allá de impactos cuantitativos. El objetivo del primer informe de la EBA era establecer un impacto aproximado de las provisiones a las que tendrían que hacer frente las entidades financieras por el deterioro de los activos financieros bajo la NIIF 9, así como el impacto en sus ratios de capital. La muestra del informe se realizó sobre 58 instituciones de los Estados Miembros. Incluía los indicadores claves de riesgo considerados por la EBA para preparar la evaluación del informe sobre riesgos y vulnerabilidades del sector bancario europeo. La muestra seleccionada es representativa del sector bancario europeo y la componen entidades de distintos tamaños, modelos de negocio y perfiles de riesgo. En la muestra se encontraban representados los siguientes países europeos: Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Holanda, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, España y Suecia. El país con mayor número de bancos en la muestra fue Italia con 385, seguido de Suecia con 122. En el caso de España, participaron 21 entidades financieras. La mayoría de las entidades de la muestra utilizaban conjuntamente valoraciones mediante aproximaciones estandarizadas (SA) y estimaciones basadas en ratios internos (IRB) para evaluar el riesgo de crédito de los activos, excepto algunos bancos que utilizan solo aproximaciones estandarizadas. Dependía, sobre todo, del tamaño y de los recursos disponibles de cada entidad financiera. Respecto a las cuestiones cualitativas, a las entidades se les hicieron 34 preguntas específicas. Las preguntas trataban sobre la gestión y el estado del proyecto de la NIIF 9, clasificación y medidas, requerimientos, contabilidad de coberturas, regulación de los fondos propios y otros.
DESARROLLO - 13 – En cuanto a las cuestiones cuantitativas, las preguntas incluían una estimación de las secciones financieras relacionadas con el capital de las entidades. Esas estimaciones se diferenciaron en la clasificación y medida, deterioro e impacto, de modo que se podían extraer conclusiones sobre la clasificación de los activos financieros según su riesgo de crédito, el deterioro y el nivel del ratio CET 1. La fecha de referencia para la recogida de datos fue el 31 de diciembre de 2015, y en algunos casos no estaban disponibles, por lo que se utilizaron los últimos datos auditados. Los encuestados proporcionaron información relevante sobre el impacto de la aplicación de la NIIF 9 utilizando los datos actuales bajo la NIC 39 como punto de partida. Algunas entidades financieras proporcionaron información como si la NIIF 9 fuese aplicada a en esos momentos en vez de a la NIC 39. La información que las entidades financieras proporcionaron en este informe consistía, básicamente, en estimaciones debido a la escasa información que se tenía en el momento. Estas estimaciones dependían del entorno económico, por lo que posteriormente estas estimaciones podían cambiar. 3.1.2. Observaciones Principales En este apartado del informe se analiza la evaluación cualitativa y cuantitativa de los criterios a seguir en relación a la valoración y clasificación de los activos financieros, el deterioro y el impacto de algunos de los principales ratios de solvencia que utilizan las entidades financieras. En cuanto a los aspectos cualitativos, los bancos sondeados de menor tamaño tenían menores desarrollos en la implementación de la norma en comparación con bancos de mayor tamaño de la muestra. Esto puede deberse a la escala de implementación de la norma para bancos más pequeños, ya que estos pueden tener menores recursos disponibles para investigar su implementación. Las respuestas que las entidades financieras proporcionaban en el momento del informe de la EBA tenían carencias en relación con el contenido de la información de algunos aspectos. Se debía a que la implementación de la NIIF 9 requería colaboración entre diferentes departamentos dentro de una entidad, las funciones claves de un negocio deberían estar involucradas en este proyecto, incluyendo expertos en la valoración del riesgo de crédito comités de auditoría, algo con lo que no todas entidades podían contar.
DESARROLLO - 14 – Las entidades consideraban un gran desafío la calidad y la disponibilidad de los datos, su interpretación y sus fuentes de información para la aplicación de algunos elementos clave como el incremento del riesgo de crédito. Las entidades utilizaban simplificaciones para evaluar los cambios en el riesgo de crédito de los activos financieros. La mayoría de las entidades utilizaron el criterio de los “30 días pasados” para valorar el riesgo de crédito. Por otro lado, tenemos los aspectos cuantitativos del informe, donde las entidades proporcionaron estimaciones del impacto cuantitativo de la NIIF 9 sobre el patrimonio neto y el capital regulatorio en el momento de la elaboración del informe, que como se ha señalado era previo a la implantación de la NIIF 9. Hay que destacar que el estado de la implementación de la norma se encontraba en fases preliminares, como se ha comentado anteriormente, por lo que la información disponible en esos momentos para reconocer los deterioros de valor podía cambiar desde ese momento a la entrada en vigor de la norma. Para lograr obtener conclusiones en este aspecto, se realizaron simplificaciones. 3.1.2.1. Evaluación Cualitativa En cuanto al nivel de preparación de las entidades para la implementación de la norma, en el informe de la EBA se distinguen tres fases. La primera es la fase de diseño, donde las entidades establecen cómo va a ser implantada la norma en su contabilidad y analizan sus posibles efectos sin haberse establecido todavía. La segunda fase es la de construcción, la cual va un poco más allá y trata de profundizar en las valoraciones y el deterioro que las entidades van a tener en un primer momento con un conocimiento de la norma y sus efectos más avanzados, aunque todavía se trata de una fase preliminar. Por último, la fase de test o de prueba consiste en la parte de la implementación donde las entidades ya tienen un grado de información y de clasificación y medición de los activos financieros que permite a las mismas tener un conocimiento de lo que va a ocurrir tras la entrada en vigor de la norma NIIF 9 y su aplicación a la contabilidad. En el momento de la elaboración del primer informe EBA (2016) la mayoría de los bancos estaban en fase de diseño y solamente algunos en la fase de construcción. No había bancos en la fase de test. Esto es una observación importante, ya que afectaba a la precisión de la estimación del impacto de la NIIF 9 en los bancos. Además, la mayoría de las instituciones de menor tamaño se encuentran en un escenario de diseño (el primer escenario) de la implementación, posiblemente por los menores recursos de que disponen. Los de mayor tamaño suelen estar en una fase de
DESARROLLO - 15 – implementación más avanzada, sin embargo, algunos bancos grandes de la muestra están en un escenario de diseño de implementación tanto en clasificación como en medición. Para muchas entidades, hubo multitud de riesgos de implementación en relación con la calidad de los datos. Era necesario asegurar datos fiables para gestionar el gran volumen de información y que fuese completa. Respecto a la clasificación y medición de los activos financieros, en general, el impacto del cambio en los requerimientos de clasificación y medición de los activos financieros no parecía que fuese a ser muy significativo para la mayoría de las entidades en el momento de aplicación de la norma. Bajo NIIF 9, las bases de valoración de los activos financieros serían principalmente las mismas. De este modo, la valoración a coste amortizado sería la más común entre las entidades. Sin embargo, los activos financieros podrían ser reclasificados principalmente de coste amortizado o valor razonable con cambios en Patrimonio Neto (FVOCI) bajo la NIC 39 a la clasificación los activos financieros a valor razonable con cambios en resultados (FVPL) bajo NIIF 9. En términos del SPPI, algunos desafíos principales mencionados por las entidades fueron los siguientes: La necesidad de realizar una evaluación individual para contratos no estandarizados; el test sobre los índices de referencia en mercados financieros y; la valoración de los flujos de efectivo de productos con características especiales, como productos con cláusulas de rescisión o vinculados a instrumentos financieros. En términos de posibles reclasificaciones de los instrumentos financieros debido a la NIIF 9, la estimación de las entidades fue que no serían numerosas y posiblemente entre todas las categorías (FVPL, FVOCI y coste amortizado), pero el impacto de esas reclasificaciones no parece ser muy significativo para la gran mayoría de los bancos. Las reclasificaciones esperadas eran las siguientes: - Se estimaba que las entidades financieras clasificaran aquellos activos financieros que no aprobaran el test SPPI a Valor Razonable con cambios en Resultados (FVPL), como por ejemplo los fondos de inversión o productos híbridos. - Algunas entidades financieras estimaron reclasificaciones hacia Coste Amortizado o FVOCI bajo NIIF 9 desde la clasificación FVPL o FVOCI bajo NIC 39. - En cuanto al deterioro de activos en la implementación de la norma, las entidades estaban todavía en el proceso de desarrollo de sus nuevos métodos de pérdidas
DESARROLLO - 16 – de crédito esperadas bajo NIIF 9 en el momento que se elaboró el primer informe de la EBA. Uno de los principales desafíos en la implementación de la NIIF 9, fue el cálculo del deterioro cuando había un incremento significativo del riesgo de crédito, es decir, en los activos financieros clasificados en la etapa 2, la cual se estimaba que representara la mayor parte del deterioro debido a la transición a NIIF 9. Se señalaron algunos desafíos más como la disponibilidad de los datos y fuentes de información, en términos de datos disponibles, el asunto principal señalado consistía en los datos históricos disponibles propuestos y la determinación del riesgo de crédito, y en términos de disponibilidad de fuentes, eran muy limitadas. Se establecieron metodologías para valorar las pérdidas crediticias esperadas. Estos criterios dependen del tipo de activo, la etapa de clasificación, o la evaluación del riesgo de crédito a través de aproximaciones estandarizadas o ratios internos de las propias entidades financieras. Cabe destacar que las entidades financieras deberían ser capaces de valorar las pérdidas de crédito con un coste y esfuerzo razonable. En términos de la metodología de pérdidas de crédito esperadas (ECL): - Casi todos los bancos referenciaron el uso de una expresión matemática para medir la valoración de pérdidas crediticias esperadas, el cual consiste en multiplicar la probabilidad de insolvencias por las pérdidas incurridas por la exposición de los activos a posibles insolvencias (PDxLGDxEAD), dependiendo del tipo de exposición, escenario en el que se clasifica bajo la NIIF 9, activos colectivos o individuales, y la clasificación en aproximaciones estandarizadas y basadas en ratios internos de las carteras. - Este último, el basado en ratios internos es el criterio más comúnmente mencionado por las entidades. La probabilidad de incumplimiento es la probabilidad de que un cliente se encuentre en incumplimiento en un periodo determinado, que generalmente es de 12 meses determina las pérdidas esperadas de un activo financiero. Se calcula, como se ha dicho en los párrafos anteriores, mediante la fórmula PDxEADxLGD. En cuanto a la pérdida no esperada, representa la cantidad que la entidad financiera puede perder por encima de la pérdida esperada (Flores, 2012) PD: Probability of default. Se trata de la probabilidad de quiebra de un activo financiero. En el caso del escenario 1 se considera solamente para los siguientes 12 meses (Morales, 2018). Por tanto, es la probabilidad de que una operación crediticia incumpla con sus obligaciones.
DESARROLLO - 17 – LGD: Loss Given Default. Consiste en la pérdida incurrida por incumplimiento, cuyo cálculo se introduce en la fórmula como la unidad menos la tasa de recuperación en caso de quiebra (Morales, 2018). EAD: Exposure at default. Consiste en la exposición al riesgo que un activo financiero tiene en el momento de quiebra (Morales, 2018) La información interna fue la fuente más importante para estimar las pérdidas de crédito esperadas en cuanto a su valoración. La NIIF 9 requiere que la valoración de las pérdidas de crédito esperadas refleje una cantidad justa y probable que es determinada mediante la evaluación de la fórmula matemática anterior. Sin embargo, este es un área donde solo algunos bancos dan respuesta (29%). La mayoría de las entidades utilizarían una combinación de indicadores cualitativos y cuantitativos para los activos financieros si existiera un incremento significativo del riesgo de crédito. Los indicadores que se utilizarían dependen de los tipos de activos: - Indicadores cuantitativos: Los bancos consideraban muy importante el cambio en la probabilidad de insolvencia como un indicador primario cuantitativo del incremento significativo de riesgo de crédito. - Indicadores cualitativos: Los bancos consideraron un punto importante el uso de listas monitorizadas reestructurando medidas y la información esperada. - El riesgo de crédito bajo desde el inicio del activo financiero. Los factores más comunes considerados para aplicar la exención del incremento de riesgo de crédito fueron el tipo de exposición y de contrapartida. - El criterio de los 30 días pasados. Muchas entidades estaban considerando aplicar este criterio de reclasificación del escenario 1 al 2, aunque no sería utilizado como indicador primario de un incremento significativo del riesgo de crédito, sino como una simplificación. - Los 12 meses de probabilidad de insolvencia. Muchos bancos consideraron la posibilidad de aplicar esta simplificación y evaluaron si había una gran correlación entre los 12 meses del inicio del activo y el vencimiento. Puede ser también que los bancos decidan aplicar solamente esta valoración para ciertas carteras. - Un incremento significativo del riesgo de crédito comparándolo con el máximo riesgo de crédito inicial. Un número reducido de entidades planeaban utilizar este expediente de simplificación. Respecto al impacto sobre la volatilidad, muchas entidades (62%) no anticiparon un impacto significativo sobre la volatilidad sobre una base de desarrollo desde los cambios relevantes en la clasificación y medición de los instrumentos financieros bajo
DESARROLLO - 18 – NIIF 9 comparado a la NIC 39. Sin embargo, algunas entidades esperaban altas volatilidades en los beneficios o pérdidas debido a la reclasificación de algunos instrumentos financieros valorados como activos financieros a valor razonable con cambios en resultados bajo NIIF 9. El 75% de los bancos encuestados señalaron que el deterioro de los activos incrementaría la volatilidad de los beneficios o pérdidas. Las contestaciones mencionaban que este resultado era debido a que la valoración de las pérdidas crediticias esperadas se incrementaba en los escenarios 1 y 2 debido al reflejo de un incremento significativo del riesgo de crédito debido al movimiento entre los escenarios 1 y 2. En cuanto al impacto sobre la deuda, muchas entidades no anticiparon un impacto sobre los tipos, duración o productos ofrecidos en el mercado debido a los cambios en la clasificación y medición bajo NIIF 9. Para las entidades que anticiparon un impacto, los cambios que veían como más probables eran sobre las características contractuales de algunos instrumentos. El 60% de las entidades anticiparon que el deterioro de los activos en los requerimientos de la NIIF 9 tendrían un impacto sobre las actividades de préstamo de los bancos en términos de precios de los productos, la madurez de los productos y las coberturas. Sin embargo, un número significativo de bancos (28%) no esperaban un impacto sobre la actividad crediticia debido a la NIIF 9, ya que el elemento principal de la NIIF 9 estaba ya insertado en el precio de los productos y la gestión del riesgo. 3.1.2.2. Evaluación Cuantitativa El impacto total sobre los requerimientos de capital estaba representado por el deterioro y por la valoración y clasificación de los activos financieros. En términos de la estimación del impacto cuantitativo total de la NIIF 9, el ratio de capital de nivel 1 (CET 1) fue estimado que decrecería de media entre un 0,59% y un 0,75%. Respecto al ratio de capital total, se estimó que decrecería de media entre el 0,45% y el 0,75%. En términos de clasificación y medición de los activos financieros, la mayoría de los balances de los bancos contienen préstamos, garantías de deuda y financiación avanzada (de media, el 73% de los activos financieros fueron clasificados como préstamos, 17% lo formaban garantías de deuda, 8% de derivados y 2% de instrumentos de patrimonio). En relación con los métodos de medición, el 74% de los activos estaban valorados a coste amortizado, el 16% se valoraron como FVPL y el 10% a FVOCI.
DESARROLLO - 19 – Bajo la NIIF 9, los bancos que respondieron a la encuesta estimaron que la deuda garantizada como los bonos, son probablemente para continuar obteniendo un precio objetivo de mercado. Con relación a esto, la valoración a valor razonable sería la categoría más relevante. Sin embargo, en casos reducidos, la deuda garantizada podía ser reclasificada de valor razonable bajo la NIC 39 a coste amortizado bajo la NIIF 9. En algunos casos, los instrumentos de patrimonio se reclasificarían de su valoración FVOCI bajo NIC 39 a FVPL bajo NIIF 9. En relación al impacto estimado sobre los requerimientos de capital de la clasificación y medición de la NIIF 9, el ratio CET 1 y el ratio de capital total, se estimaba que decrecerían un 0,25%. En general, esta estimación cuantitativa del impacto de la medición y clasificación de la NIIF 9 reflejaba que las diferencias en la clasificación de activos financieros bajo NIC 39 y bajo NIIF 9 serían reducidas. En cuanto al impacto estimado del deterioro bajo NIIF 9, las instituciones emplearon sus recursos para el uso razonable de la información disponible en el momento de completar una plantilla modelo para estimar las pérdidas de crédito de los activos financieros. Los bancos hicieron importantes supuestos y simplificaciones en relación con las estimaciones cuantitativas, como el uso de la información limitada respecto a las estimaciones de deterioro de los activos financieros, por ejemplo, la utilización de simplificaciones para evaluar la probabilidad de insolvencias o la exposición a posibles insolvencias. Bajo NIIF 9, el incremento estimado de deterioro comparado con los niveles bajo NIC 39 sería, en promedio, entre un 18% y un 30% mayor. El cambio del deterioro estimado en las carteras depende, por ejemplo, del tipo de exposición, contrapartida, tamaño del banco o nivel provisiones bajo NIC 39. El incremento de provisiones estimado es principalmente el resultado de los activos clasificados en la etapa de deterioro 2. Hay que destacar que no todas las entidades ofrecen datos cuantitativos sobre el impacto de las provisiones bajo NIIF 9. En términos de la estimación cuantitativa del deterioro de los activos financieros bajo NIIF 9, respecto al ratio CET 1, se estimó que decrecería un 0,75%. El ratio total de capital se estimó que decreciera un 0,50% del valor. El impacto sobre el segundo era menor comparado con el impacto sobre el primero por el exceso de deterioro para las carteras cuya valoración se basa en ratios internos.
DESARROLLO - 26 – seguras. Los activos clasificados en la etapa 3, los cuales tenían pérdidas de crédito, serían valorados individual. - Para los activos clasificados en las etapas 1 y 2, la mayoría de las entidades estimarán pérdidas de crédito esperadas como producto de la probabilidad de insolvencia por las pérdidas si se produce la insolvencia y por los activos expuestos a insolvencias. - Para los activos clasificados en la etapa 3, la mayoría de las entidades valorarían las pérdidas de crédito individualmente descontando los flujos de caja estimados. Algunas entidades comentaron que utilizaron el ratio comentado en el punto anterior. Un número mayoritario de entidades financieras participantes en el informe esperaban hacer ajustes adicionales en sus modelos para las expectativas de pérdidas crediticias, tal como ya indicaban en el anterior informe. Sin embargo, algunos de ellos ya habían decidido desarrollar modelos para mejorar el entendimiento de los modelos de estimación de pérdidas crediticias. En relación con el uso de información prospectiva para estimar las pérdidas de crédito esperadas, el 58% de las entidades comunicó que utilizaría pérdidas crediticias esperadas ponderadas basadas en varios escenarios, el 17% utilizaría un escenario básico basado en la fuente más fiable posible y el 13% que combinaría ambos enfoques dependiendo de la situación. El 6% utilizaría la simulación de Monte Carlo y el porcentaje restante no comunicó datos. El desarrollo de los escenarios de información esperada será emprendido en gran parte de forma interna por la mayoría de las entidades. Mientras se estén desarrollando los escenarios, las entidades utilizarán información externa, interna o una combinación de ambas. La mayoría de las entidades (68%) afirman que para la estimación de pérdidas de crédito utilizarán información prospectiva con un horizonte a 3 años o, a 5 años. Para finalizar con el análisis del deterioro de los activos financieros en la implementación de la norma, se estudia la medición del incremento significativo del riesgo de crédito en la reclasificación de la etapa 1 a la 2. En este segundo estudio se verificó que las entidades financieras fueron capaces de proporcionar más información específica sobre la utilización de indicadores para la medición del aumento del riesgo significativo de los activos financieros. Confirmaron que usarán una combinación de indicadores cualitativos y cuantitativos para valorar si el incremento significativo se ha producido o no.
DESARROLLO - 27 – En cuanto a los indicadores cuantitativos, las entidades consideraron los cambios en la probabilidad de insolvencia como el indicador cuantitativo principal sobre el aumento del riesgo de crédito para la mayoría de activos financieros. Otro de los indicadores más utilizados fue el cambio interno y externo en la clasificación del crédito. Algunas entidades decidieron que estos fuesen unos de los indicadores para reclasificar los activos del escenario 1 en el 2. En cuanto a los indicadores cualitativos, las entidades consideraron la utilización de modificaciones en activos que requerían vigilancia como indicadores cualitativos para evaluar un posible aumento del riesgo de crédito. El alcance de la información cualitativa en la medición del aumento significativo del riesgo de crédito puede depender de cuánta información se incorpore, por ejemplo, los ratios internos para evaluar la probabilidad de insolvencia. La utilización de recursos funcionales difiere entre clases de activos y depende del tipo de recurso. En más detalle: - Exención por riesgo de crédito reducido: Aproximadamente, la mitad de los bancos pretenden usar esta excepción para títulos de deuda. Se usarían con gobiernos, corporaciones o deuda de otras entidades clasificadas de inversión. Los bancos no preveían utilizar este criterio en préstamos a la clientela. Cabe destacar que una entidad debe asumir que el riesgo de crédito de un instrumento financiero no se ha incrementado de forma significativa desde que se reconoció inicialmente para clasificarse en este apartado. - Criterio pasados 30 días: Cabe destacar que este criterio se utiliza cuando la información esperada es mayor que en la prevista en el pasado debido a que no estaba disponible sin un excesivo esfuerzo o coste. Una entidad puede utilizar información esperada pasada para determinar si ha habido un incremento significativo del riesgo de crédito desde el reconocimiento del instrumento financiero. Muchas entidades consideraron aplicar este criterio para reclasificar los instrumentos financieros de la etapa 1 a la etapa 2. Aunque no se utilizaría como indicador principal para identificar el aumento del riesgo de crédito significativo, pero sí que se utilizara de forma complementaria junto con otros indicadores. - Criterio de Probabilidad de insolvencia de 12 meses:
DESARROLLO - 28 – Este apartado se refiere a cambios en el riesgo de crédito por insolvencias durante 12 meses que pueden llevar a cambios en el vencimiento de la deuda o incurrir en insolvencias. Muchas entidades planificaron incorporar cambios en los vencimientos en función de la probabilidad de insolvencias como un indicador del aumento significativo del riesgo de crédito. Sin embargo, entre el 30 y 40% de las entidades consideraron utilizar estas simplificaciones para los préstamos que ofrecen a los clientes, aunque en menor medida se utilizaría en los préstamos garantizados. La mayoría de las entidades del informe utilizaron el criterio de los 30 días para préstamos a la clientela y el de exención por riesgo de crédito reducido se utilizó para préstamos garantizados. Los bancos prevén aplicar los mismos criterios para evaluar la reclasificación de los activos en función de su riesgo de crédito de la etapa 1 a la etapa 2 y viceversa. Sin embargo, un 30% de las entidades señalaron la utilización de un periodo de prueba cuando se reclasifique un activo de a etapa 2 a la etapa 1. Como en el informe de 2016, un 72% de las entidades mencionaron el incremento de la volatilidad esperado (en resultados y/o patrimonio neto) a raíz de la implementación de la NIIF 9, particularmente como consecuencia de la reclasificación de los activos de la etapa 1 a la etapa 2. Sin embargo, el 28% de las entidades no anticiparon que el deterioro provisionado bajo NIIF 9 provocaría incrementos significativos en la volatilidad de los fondos propios, ni en los beneficios y pérdidas en comparación con la NIC 39. Respecto a esta información, no fue posible recopilar datos cuantitativos sobre las estimaciones de la volatilidad que se esperaba en los fondos propios y la cuenta de pérdidas y ganancias. Muchas entidades mencionaron que no anticipaban un impacto en los tipos de interés. Este porcentaje de entidades que dieron esta información creció del 28% en el primer informe al 49% en este segundo. En relación con las inversiones en patrimonio a largo plazo, las cuales pueden ser consideradas una forma principal de financiación en la economía, el impacto que se observó fue que estos instrumentos financieros representaban una pequeña proporción de los balances en la mayoría de las entidades financieras de aproximadamente el 2%.
DESARROLLO - 29 – 3.2.2.2. Valoraciones cuantitativas El impacto cuantitativo de la NIIF 9 sobre el ratio de capital de nivel 1 (CET 1) y sobre el ratio de capital total en este segundo informe del EBA seguía la tendencia identificada en el primero, con un impacto estimado limitado en la mayoría de los bancos de la muestra. Se estimaba que el CET 1 decrecería en media un 0,45% por la aplicación de la norma, frente a la previsión del 0,59% en el primer informe. Respecto al ratio de capital total, se estimaba una minoración del 0,35% frente a la disminución del 0,45% prevista en el primer informe. Siete entidades bancarias estimaron un gran impacto en los fondos propios por la aplicación de la NIIF 9 en el segundo informe (por encima del 0,75% del CET 1), tres entidades estimaron un impacto relativamente elevado sobre sus fondos propios en el primer ejercicio. Estos impactos significativos se debían, según las entidades encuestadas, a las provisiones de deterioro bajo NIIF 9, y afecta en mayor medida a los bancos de menor tamaño. Con relación a la clasificación y medición de los activos financieros, en el primer informe del EBA, el 76% de los activos financieros bajo NIC 39 se valoraban principalmente a coste amortizado, el 14% se valoraba como FVPL y el 10% se clasificaban a FVOCI. En cuanto a la norma NIIF 9, se estimaba que no iban a existir muchas reclasificaciones ni cambios en los métodos de valoración. El 76% de los activos financieros bajo NIIF 9 se valorarían a coste amortizado, el 16% como FVPL y el 8% se valorarían a FVOCI. Al igual que ocurría en el primer informe, se estimó en el segundo que el CET 1 se vería minorado un 0,25% debido al impacto de la aplicación de los requerimientos de medición y clasificación de la norma NIIF 9. En general, estas estimaciones cuantitativas del impacto por la clasificación y valoración de la NIIF 9 coincide con la visión de la mayoría de las entidades que pronosticaron impactos reducidos en la implementación de estos apartados en el paso de NIC 39 a NIIF 9, afectando a una pequeña parte de los activos financieros de las entidades financieras. En cuanto al deterioro estimado bajo NIIF 9, el incremento estimado de este en las entidades financieras, comparado con los niveles de deterioro bajo NIC 39 era, de media, un 13% y hasta el 18% para un 75% de la muestra En general, el incremento estimado en las provisiones del segundo informe parecía ser menor que en el primero.
DESARROLLO - 30 – Había diez entidades financieras que estimaron un incremento significativo en el deterioro debido a la NIIF 9. Estas entidades eran las de mayor tamaño, las cuales utilizaban valoraciones basadas en ratios internos para el riesgo de crédito. El impacto estimado sobre los fondos propios de estas entidades, a pesar del incremento estimado del deterioro, es menor que la media del resto de las entidades. En cambio, cuando se aplica NIIF 9, la mayoría de las entidades preveían tener un exceso de deterioro bajo el criterio de pérdidas esperadas reconocidas en el ratio de capital de nivel 2 (TIER 2). El cambio estimado en las provisiones de deterioro varía en función del tipo de carteras de inversión, el tipo de activos, el tamaño de los bancos o el nivel de las provisiones bajo NIC 39 en el momento de implementación de la NIIF 9. El incremento estimado en el deterioro se produce principalmente en la etapa de deterioro 2. En particular, el deterioro bajo NIIF 9 se estimaba que se distribuyesen en un 8% en la etapa de deterioro 1, el 14% en la etapa 2 y el 78% en la etapa 3. El incremento estimado en el deterioro se debe principalmente a los préstamos a hogares y a entidades no financieras, lo cual se estimaba que representaba un 46% y un 29%, respectivamente, del incremento total estimado en el deterioro debido a la NIIF 9. Se pensaba que esos activos incurrían en el deterioro en la etapa 1 por un 9%, en la etapa 2 en un 19% y en la etapa 3 en un 72% para los préstamos a hogares y en un 6%, 12% y un 82% en las etapas 1, 2, y 3 respectivamente para entidades no financieras. En términos del impacto cuantitativo de los requerimientos de capital en la NIIF 9, se estimaba que el CET 1 decrecería entre el 0,43% y el 0,50%. El ratio de capital total se estimaba que decrecería entre el 0,33% y el 0,50%. El impacto en el primero era menor que en el segundo debido al exceso de provisiones por las carteras valoradas mediante ratios internos de las entidades por encima de las provisiones valoradas mediante el criterio de las pérdidas esperadas. Además, los bancos que se encontraban en la fase de prueba de la implementación de la norma NIIF 9 habían estimado un menor impacto sobre los fondos propios que las entidades que se encontraban en fases de implementación anteriores. Debe destacarse que las entidades de la muestra que estaban en una fase más avanzada, de prueba, eran de tamaño mayor y utilizaban principalmente valoraciones basadas en ratios internos para el riesgo de crédito. Las entidades de mayor tamaño estimaron un incremento del deterioro mayor que las entidades de menor tamaño. Sin embargo, el mayor incremento estimado en el deterioro de las entidades de mayor tamaño no llevaba consigo un mayor impacto sobre
DESARROLLO - 31 – los fondos propios que el impacto en las entidades con menores estimaciones de deterioro. La mayoría de las entidades de mayor tamaño tenían mayor número de activos estimados con ratios internos y no sufrieron una disminución en los fondos propios hasta que el deterioro se comenzó a valorar por el criterio de pérdidas esperadas. Por otro lado, las entidades de menor tamaño estimaron un menor incremento en el deterioro, pero un mayor impacto en los fondos propios que en las entidades de mayor tamaño. Las entidades de menor tamaño tuvieron un menor ratio de capital que los de mayor tamaño. Las entidades que utilizaban principalmente aproximaciones estandarizadas para valorar su riesgo de crédito tienden a un mayor impacto sobre sus fondos propios al implementar NIIF 9 que las entidades que valoran el riesgo de crédito basándose en ratios internos, debido al trato prudencial de las provisiones, por lo que el déficit en la contabilización de las provisiones por las pérdidas esperadas bajo estimaciones basadas en ratios internos sería capaz de absorber el impacto de la NIIF sobre los fondos propios, lo cual no ocurre en la valoración del riesgo de crédito mediante aproximaciones estandarizadas. Como conclusión del segundo informe de la EBA, señalamos los puntos más relevantes que se han analizado. En primer lugar, las entidades financieras estaban en una fase de implementación de la NIIF 9 más avanzada, por lo que los datos reportados y la información ofrecida tenían una fiabilidad mayor que en el primer informe, aunque no podemos olvidarnos que estas conclusiones seguían siendo una previsión. En la línea de las conclusiones del primer informe, las reclasificaciones netas de activos financieros en cuanto a su valoración serían poco significativas respecto al valor de los activos. En este aspecto, no cambiaban apenas las conclusiones extraídas del primer informe y en esta ocasión se obtiene una fiabilidad mayor. En cuanto a las etapas de deterioro, la mayor parte se clasificaba en la fase de deterioro 1, al igual que en el primer informe. En este primer informe, la EBA estimó un 18% de deterioro en los activos financieros mientras que, en este segundo informe, la EBA estimó un 13% de deterioro. Por último, la EBA estimaba que el ratio CET 1 de las entidades financieras decrecería un 0,45% de media, frente al 0,59% estimado en el primer informe. Todas las conclusiones que se han podido extraer del segundo informe de la EBA siguen una línea similar a las conclusiones que se han obtenido en el análisis del primer informe.
DESARROLLO - 32 – 3.3. TERCER INFORME DE LA EBA, DICIEMBRE 2018 El tercer informe de la EBA recoge los resultados que las entidades financieras participantes en la muestra proporcionan tras la entrada en vigor de la NIIF 9. Estos resultados obtenidos consisten en datos definitivos que las entidades financieras obtuvieron, por tanto, ya no son previsiones, sino resultados finales. 3.3.1. Introducción Como ya ocurría en los anteriores informes, el objetivo de este es evaluar el impacto cuantitativo y cualitativo que la implementación de la norma ha tenido sobre las entidades financieras participantes en el informe. La principal diferencia entre este informe y los anteriores es que a partir de 2018 ya se está aplicando la NIIF 9, por lo tanto, los datos son definitivos y no estimaciones como ocurría anteriormente. Es, por tanto, el primer estudio post-implementación, aunque al tratarse del primer ejercicio de entrada en vigor de una norma completa debe tenerse en cuenta que los impactos todavía no sean lo definitivos y en ejercicios venideros puedan tener unos impactos diferentes a los que se han visto en la primera valoración de la entrada en vigor de la norma. La muestra de este tercer informe de la EBA es la misma que se utilizó en los anteriores. Dentro de esta, se incluyen entidades financieras que aplicaron la norma transitoria y algunas que no la aplicaron 6 . Hay que destacar, respecto a la muestra de entidades financieras, que el 26% se consideran entidades financieras de tamaño reducido y el 74% de mayor tamaño. Respecto a la estructura del tercer informe sobre la implementación de la NIIF 9 fue principalmente cuantitativo. Por ello, los resultados de datos cuantitativos se obtuvieron en dos pasos principales: el desarrollo de un conjunto de indicadores 6 La norma transitoria fue una regulación que incorporó de forma complementaria el Parlamento Europeo donde se intentó mitigar el impacto negativo del aumento de las provisiones que las entidades financieras podían tener. De este modo, estas entidades podían acogerse a la norma transitoria del Reglamento UE 2017/2395 del Parlamento Europeo y del consejo del día 12 de diciembre. Este reglamento enuncia que las entidades que tuviesen un impacto negativo en el ratio de capital de nivel 1 (CET 1) por las provisiones por pérdidas crediticias esperadas (tal como indica el Apéndice A de la NIIF 9 de conformidad con el anexo del Reglamento CE 1126/2008, en comparación con el balance final del día anterior, se le permitirá a la entidad incluir en su ratio de capital de nivel 1 una parte del aumento de las provisiones por pérdidas crediticias en un periodo transitorio de cinco años como máximo, iniciándose en 2018.Las entidades podían decidir si aplicaban la norma transitoria o no, siempre y cuando informasen a la autoridad competente en el momento adecuado. Las entidades que se acogieran en su momento a la norma transitoria deberían haberlo comunicado al público, ya que influía en sus ratios de capital, apalancamiento y fondos propios.
DESARROLLO - 33 – cuantitativos y la obtención de los datos disponibles en las instituciones FINREP y COREP 7 ; y a través del conjunto de información disponible complementaria que se utilizó para comprobar información pública proporcionada por las entidades financieras. La implementación de la NIIF 9 representó un cambio significativo para las entidades financieras en modelos y procesos, pero también lo fue en términos de controles internos. Estas entidades necesitaron escenarios de información esperada e indicadores para valorar el incremento significativo del riesgo de crédito. Los indicadores desarrollados para la valoración de los activos presentada en el informe no establecen unos puntos de referencia concretos para analizar el impacto de la implementación de la norma. Las condiciones y factores macroeconómicos se utilizaron como parte del modelo para valorar el impacto de las medidas. 3.3.2. Principales observaciones del informe En esta sección se incluyeron las principales observaciones sobre la valoración de los datos obtenidos en la primera aplicación de la NIIF 9 y el análisis de la información proporcionada por las entidades financieras. En el informe se atendieron distinciones de los datos obtenidos con relación al tamaño de las entidades y a la forma de valoración del riesgo de crédito entre aproximaciones estandarizadas (SA) y aproximaciones basadas en ratios internos (IRB). 3.3.2.1. Impacto inicial de la NIIF 9 Desde el primer día el impacto de la implementación de la NIIF 9 no estaba disponible en las plantillas de los organismos supervisores como FINREP y COREP, por lo que los datos recogidos procedían de la información pública divulgada por las entidades financieras. En este primer día, hubo 43 entidades que reportaron datos, los cuales eran negativos respecto al ratio CET 1 debido a su disminución en un 0,51%. Existe alguna diferencia respecto a la segunda valoración de los impactos, ya que no todas las entidades financieras proporcionaban la información requerida al completo. Podríamos concluir que existió una volatilidad significativa en el ratio de capital CET 1 de las entidades financieras habiendo disminuciones significativas de más de 2% para el 9% de la muestra. Destaca que el 35% de las entidades tuvieron disminuciones 7 FINREP Y COREP: Ambas se desarrollan y gestionan por el Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS). El FINREP es el marco común contable europeo para el reporte de información financiera consolidada, mientras que el COREP es el marco común contable europeo con el fin de recopilar información sobre la solvencia de las entidades financieras. El fin de la creación de estos marcos europeos comunes es la obtención de la información financiera y de solvencia de las entidades financieras europeas en un marco similar, ya que anteriormente cada supervisor de cada país reportaba la información de forma diferenciada.
DESARROLLO - 34 – entre 0,1% y 0,2% y el 23% de las entidades entre 0,2% y 0,5%. Solamente hubo un 14% de entidades cuyo ratio de capital de nivel 1 aumentó, lo hizo alrededor de un 0,6%. Las entidades cuyas aproximaciones estaban basadas en ratios internos tuvieron un impacto sobre el CET1 significativamente menor que las entidades con aproximaciones estandarizadas, ya que los primeros tuvieron una disminución media de 0,19% frente al 1,57% de las segundas, algo que ya se había pronosticado en los anteriores informes. El incremento del deterioro en el momento de aplicación de la norma asciende al 9%, en promedio. Este impacto resultó ser menor que el estimado en el segundo informe, cuyo resultado era un aumento del 13% del deterioro. La diferencia entre el incremento del deterioro y el impacto sobre el ratio CET 1 para entidades que aplican aproximaciones basadas en ratios internos y estandarizadas podía explicarse en términos de cálculos por la propia norma, ya que las pérdidas crediticias esperadas ya se reflejan en el ratio de capital de nivel 1 en las entidades con aproximaciones basadas en ratios internos. Esto significa que una parte del incremento del deterioro por la aplicación de la NIIF 9 se absorbe por el déficit de las aproximaciones basadas por ratios internos por la misma razón, que ya se incluye en el cálculo del ratio CET 1. El impacto del deterioro por la implementación de la NIIF 9 es mayor para las entidades que aplican aproximaciones basadas en ratios internos que la que aplican aproximaciones estandarizadas, ya que en las primeras asciende a un 11,4% mientras que en las segundas alcanza el 7,4%. El incremento del deterioro estaba relacionado con la clasificación de los activos financieros (normalmente, etapas de deterioro 1 o 2), las cuales aumentaron un 94% de media. Este gran incremento se debió a que las entidades bajo NIC 39 no tenían apenas deterioro en los activos financieros para los activos financieros cuya clasificación correspondía a las etapas de deterioro 1 y 2. 3.3.2.2. Clasificación y medición La clasificación de los instrumentos financieros en las diferentes categorías bajo NIIF 9 condujo a un impacto debido a los cambios de medición de estos activos. Fue difícil medir el impacto de la reclasificación en el día en que se instauró la norma debido a que no se tenían datos sobre ello en las plantillas de los organismos supervisores. Por
DESARROLLO - 35 – ello, debido a la escasez de datos, no fue posible estimar el impacto en el primer día de implementación. Las bases de medición de los activos financieros y la estructura del balance de situación de las entidades permanecen de la misma forma que estaba en las estimaciones realizadas en el segundo informe del EBA. La valoración a coste amortizado es la forma de valoración que se le atribuye al 80% de los activos financieros de la muestra. Por otro lado, la valoración a FVOCI de los activos financieros representa un 9% del total. Respecto a los activos financieros a FVPL representaban alrededor del 11% del total. Según las conclusiones del EBA, aumentó el porcentaje de activos a coste amortizado y a valor razonable habiendo disminuido los activos a valor razonable con cambios en resultados, aunque hay que destacar que las variaciones fueron muy poco significativas. De acuerdo con la divulgación de información por las entidades financieras en la primera aplicación de la norma NIIF 9 se observaron reclasificaciones desde los activos financieros valorados a coste amortizado a FVPL. También hubo reclasificaciones relevantes de activos financieros a FVOCI a activos a coste amortizado bajo NIIF 9. Otras reclasificaciones que se realizaron fueron las de activos valorados a coste amortizado a activos a valor razonable con cambios en resultados, aunque tanto estas como las que se hicieron desde activos a valor razonable con cambios en resultados a activos a coste amortizado fueron menos relevantes con un 33% y un 21% respectivamente). 3.3.2.3. Deterioro Algunos datos informados en el segundo informe incluían la medición del incremento del riesgo de crédito, la incorporación de información esperada y la estimación de reclasificaciones entre los escenarios de estimaciones de pérdidas crediticias esperadas. En los datos ofrecidos por los organismos reguladores en la segunda mitad del 2018, se puede observar que las entidades comunicaron que el 85% de los activos en el balance se clasificaron en la etapa 1, el 8% en la etapa 2 y el 7% en la etapa 3. En relación con la utilización del indicador de “30 días pasados” como una barrera para reclasificar los activos financieros desde la etapa 1 a la etapa 2, es importante tener en cuenta las siguientes observaciones: Basándose en los datos reportados por los organismos reguladores, hubo 10 bancos que utilizaron este criterio como un factor automático para reclasificar sus activos financieros de la etapa de deterioro 1 a la etapa de deterioro 2.
DESARROLLO - 42 – Las inversiones mantenidas hasta vencimiento desaparecen bajo NIIF 9, reclasificando ese importe en los activos financieros a coste amortizado. A fecha 1 de enero de 2018, existe una variación neta de 94 millones de euros positivos en el aumento de valor de los activos financieros por su impacto en la clasificación y medición. A continuación, estudiamos las reclasificaciones de los activos financieros según las etapas de deterioro definidas por la NIIF 9. El Banco Santander ofrece información a 31/12/2018, por lo que veremos los resultados de la aplicación de la clasificación por fases de deterioro a lo largo del ejercicio, pero no será posible analizar el impacto a 01/01/2018 aislando el efecto exclusivo de la NIIF 9. Tabla 4: Reclasificación de los activos financieros entre las fases de deterioro Fuente: Banco Santander Como vemos, en esta tabla se detallan las clasificaciones de los activos financieros en las diferentes fases de deterioro y la reclasificación habida durante el ejercicio 2018 de unas fases a otras. En la fase de deterioro 1 se encuentran el 90,28% del valor de los activos financieros. La fase de deterioro 2 representa el 5,92% y la fase de deterioro 3 un 3,80% del valor de los activos financieros.
DESARROLLO - 43 – Podemos observar como la fase de deterioro 1 ha aumentado de valor por la variación neta de activos financieros 10 , ya que, en términos de reclasificación a otras etapas, solamente ha recibido 21.795 millones de euros de la fase etapa de deterioro 2 (2,47% del valor total de activos financieros) contra los 31.234 que ha traspasado a esta misma etapa de deterioro (3,54%). Se reclasificaron de la etapa 1 a la 3, 3.980 millones de euros (0,45% del valor de los activos financieros). Por último, se reclasifican a la etapa 1 desde la etapa 3 un importe de 835 millones de euros debido a la disminución del riesgo de crédito (0,09%). En cuanto a la etapa de deterioro 2, ha aumentado su valor de activos por las reclasificaciones de la etapa 1, aunque también se reclasifican activos financieros de la etapa 2 a la 1, como se ha mencionado anteriormente. Por último, vemos como se reclasifican una cantidad mayor desde la etapa 3 a la etapa 2 que viceversa. En este caso, la variación neta de los activos financieros clasificados en la etapa de deterioro 2 disminuye el valor de estos en 5.265 millones de euros. En la etapa de deterioro 3 disminuye este mismo concepto el valor de los activos por 1.997 millones de euros. Se reclasifican desde la etapa de deterioro 2 a la 3 un importe de 13.998 millones de euros (1,58% del valor de los activos financieros), mientras que de la etapa de deterioro 3 a la 2 se reclasifican 4.103 millones de euros (0,46%) Vemos en la variación neta de los activos financieros, que aumenta el valor de los activos clasificados en la etapa de deterioro 1 (menor riesgo de crédito) frente a las disminuciones en las otras dos etapas de deterioro. Por último, evaluamos el ratio más importante en cuanto a la solvencia de las entidades financieras, el Common Equity Tier 1 (CET 1). Tabla 5: Impacto sobre el CET 1 de la NIIF 9 31/12/2017 Variación debido a NIIF 9 01/01/2018 31/12/2018 CET 1 10,84% -0,27% 10,57% 11,30% Fuente: Elaboración propia. Basado en Banco Santander En la memoria de la entidad financiera Banco Santander, podemos encontrar información sobre la disminución del ratio debido a la aplicación de la NIIF 9. El valor del Ratio CET 1 a 01/01/2018 fue de 10,57%. Este dato comparado con el 31/12/2017 disminuyó en 27pb, dentro de las previsiones y conclusiones marcadas por la EBA. En cuanto a la disminución del ratio CET 1 por la implementación de la NIIF 9, podemos 10 La variación neta de activos financieros representa el saldo neto de los activos financieros que entran nuevos en la entidad y de los que se dan de baja por su enajenación o su amortización.
DESARROLLO - 44 – comprobar como a final del ejercicio 2018 la entidad había recuperado el valor del ratio hasta el punto de que era notablemente superior que en 2017. 3.4.2. BBVA La entidad financiera BBVA incluyó en sus Cuentas Anuales consolidadas del ejercicio 2018 una comparativa entre los activos afectados por la entrada en vigor de la NIIF 9 y la situación anterior bajo NIC 39. Tabla 6: Impacto de la NIIF 9 en la estructura del activo del BBVA Fuente: BBVA En términos netos, podemos comprobar como no hay variaciones significativas, ya que las reclasificaciones netas de los activos en cuanto a su clasificación y medición apenas representa un 0,018% del valor de los activos en balance. En cuanto al deterioro, tampoco afecta significativamente a las cuentas, ya que representa un 0,11% del valor de los activos financieros en balance. En cambio, sí que existen variaciones entre las reclasificaciones de activos y su valoración. Vemos, como la NIIF 9 no recoge los activos financieros disponibles para la venta ni los activos financieros mantenidos hasta vencimiento, cuyos activos se han reclasificado a los activos a valor razonable con cambios en patrimonio neto y activos a coste amortizado.
DESARROLLO - 45 – En cuanto al deterioro, los activos financieros a coste amortizado tienen un deterioro del 0,27% del valor bruto de esta clasificación (un 0,16 del valor total de activos financieros). En la clasificación de activos no corrientes y grupo enajenables como mantenidos para la venta se deterioran un 0,09% del valor bruto de la clasificación. El resto de las clasificaciones a las que afecta el deterioro son reversiones. El deterioro de los activos a coste amortizado se debe a la implantación de la nueva norma de cálculo de la pérdida esperada y al cambio de política contable adoptada con la entrada en vigor de la NIIF 9. A fecha 1 de enero de 2018, existe un aumento en el valor de los activos financieros de 125 millones de euros debido a la clasificación y medición de estos. A continuación, analizamos la clasificación de los activos financieros en función de las etapas de deterioro definidas por la NIIF 9. Como en el caso del Santander, el BBVA ofrece información a 31/12/2018, por lo que vemos los resultados de la aplicación de la clasificación por fases de deterioro a lo largo del ejercicio, pero no será posible analizar el impacto a 01/01/2018 aislando el efecto exclusivo de la NIIF 9. Tabla 7: Clasificación de activos financieros por fases de deterioro bajo NIIF 9 Fuente: BBVA Lo primero que se aprecia es que únicamente los activos financieros valorados a coste razonable con cambios en patrimonio neto y los activos financieros valorados a coste amortizado son objeto de deterioro en la NIIF 9 y, por tanto, los únicos que deben clasificarse en las etapas de deterioro. Esto se debe básicamente a que los activos financieros restantes se ajustan contra resultados, por lo que no procede realizar un
DESARROLLO - 46 – deterioro, sino que se reconoce la pérdida o beneficio en la cuenta de pérdidas y ganancias directamente. La clasificación en las etapas de deterioro se distribuye en un 90,31% en la etapa 1, un 6,33% en la etapa 2 y un 3,36% en la etapa de deterioro 3. Respecto a los activos financieros con cambios en patrimonio neto, podemos ver que no se clasifica ninguno en la etapa de deterioro 3 y solamente 3 millones se encuentran en la etapa 2. Prácticamente la totalidad de ellos se considera que no han tenido un aumento significativo de riesgo de crédito por lo que se mantienen en la Fase 1. En los activos valorados a coste amortizado ocurre algo parecido. Un elevado porcentaje se clasifica en la etapa de deterioro 1, fundamentalmente en los préstamos a bancos centrales y entidades de crédito, mientras que en las etapas 2 y 3 se clasifica una mínima parte, la cual se compone principalmente por los préstamos y anticipos a la clientela. Esto se debe a que, del total de activos financieros que tiene la entidad, una parte muy reducida se estima que ha aumentado su riesgo de crédito. Por último, al igual que se ha hecho anteriormente,comprobamos el ratio CET 1 de la entidad financiera BBVA. Tabla 8: Impacto sobre el CET 1 de la NIIF 9 31/12/2017 Variación debido a NIIF 9 01/01/2018 31/12/2018 CET 1 11,10% -0,31% 10,79% 11,30% Fuente: Elaboración propia. Basado en BBVA El BBVA ofrece la información relativa a la evolución de su ratio CET 1 en base a la aplicación de la NIIF 9 en el momento de entrada en vigor. El valor del ratio a 01/01/2018 fue de 10,79%. Este dato comparado con el 31/12/2017 disminuyó en 31pb, dentro de las previsiones y conclusiones marcadas por la EBA. El impacto negativo de la entada en vigor de la NIIF 9 se compensó al final del ejercicio 2018 con un aumento en términos netos del ejercicio 2017 al ejercicio 2018 del ratio CET 1. 3.4.3. Caixabank La entidad presentó en sus Cuentas Anuales consolidadas del ejercicio 2018 una comparativa de los activos afectados por la entrada en vigor de la NIIF 9 en relación con su situación anterior bajo NIC 39.
DESARROLLO - 47 – Tabla 9: Conciliación de impactos de la primera aplicación de la NIIF 9 en Caixabank Fuente: Caixabank Antes de analizar el contenido de la tabla, destacamos que la columna de “modificación denominación de epígrafes” refleja el cambio de nomenclatura debido a la entrada en vigor de la Circular 4/2017 del Banco de España. La siguiente columna representa el impacto de los cambios de valoración y medición de estos activos financieros y, la columna “cambio de valoración” representa el impacto o corrección del deterioro. La última columna denominada “deferral NIIF 9 para actividades de seguros” se corresponde reclasificaciones referentes a la actividad de seguros de la entidad, algo que no entramos a valorar. En relación con el contenido de la tabla, vemos como algunas clasificaciones de activos financieros desaparecen con la entrada en vigor de la NIIF 9 mientras que hay otras que se crean a raíz de ello, como ya se ha comentado en el caso del Santander y del BBVA.
DESARROLLO - 48 – En primer lugar, los activos financieros valorados a coste amortizado no se contemplaban en la NIC 39. Se originan con la entrada en vigor de la NIIF 9 y por el cambio de nomenclatura se reclasifican en este tipo de activos la totalidad del valor de la clasificación de préstamos y partidas a cobrar. La clasificación de activos a coste amortizado es, con diferencia, la más cuantiosa, ya que se engloban los activos financieros que cumplen con el test SPPI y que recoge los activos más típicos de la actividad bancaria. Por el contrario, se minora el valor de estos activos en un 0,14% del valor de los activos financieros en el balance (537 millones de euros) por motivos de clasificación y medición por no cumplir los requisitos del test SPPI, los cuales se reclasifican, como se ha mencionado en el párrafo anterior, con los activos a valorados obligatoriamente a valor razonable con cambios en resultados. Respecto al deterioro, vemos cómo afecta en 767 millones de euros, representando un 0,32% del valor bruto de la clasificación (un 0,20% del valor de activos financieros en balance), por lo que no es significativo. El deterioro se debe al cambio de política contable. Por otro lado, los activos financieros valorados obligatoriamente a valor razonable con cambios en resultados también son una categoría que se origina con la NIIF 9. Su composición se compone por la reclasificación desde activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio (303 millones de euros, un 0,07% del valor total de activos financieros del balance) y desde activos financieros a coste amortizado (537 millones de euros, un 0,14% del valor de activos financieros en balance) debido a que no cumplen los requisitos relacionados con el test SPPI. En esta clasificación hay eventos de deterioro por valor de 25 millones de euros, lo que representa un 2,97% del valor bruto de los activos en esta clasificación (menor del 0,01% del valor de activos financieros en el balance). Por último, tenemos los activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio. Esta categoría se crea con la entrada en vigor de la NIIF 9 en vez de la clasificación de activos financieros disponibles para la venta, la cual reclasifica todo su importe de valor. En esta categoría, el valor disminuye por la clasificación y medición de los activos, de forma que se reclasifican los 303 millones de euros a la clasificación de activos valorados obligatoriamente a valor razonable con cambios en resultados, como se ha comentado anteriormente. Por último, no hubo impacto por deterioro en los activos a valor razonable con cambios en patrimonio. Como vemos, en el caso de Caixabank no existe una variación neta por el impacto en la clasificación y medición de los activos financieros, algo que sí existía en las otras entidades financieras. A continuación, estudiamos las reclasificaciones de los activos financieros según las etapas de deterioro definidas por la NIIF 9. Caixabank ofrece información a
DESARROLLO - 49 – 31/12/2018, por lo que veremos los resultados de la aplicación de la clasificación por fases de deterioro a lo largo del ejercicio, pero no será posible analizar el impacto a 01/01/2018 aislando el efecto exclusivo de la NIIF 9. En las siguientes tablas se va a apreciar la reclasificación por etapas de deterioro bajo NIIF 9 de los activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio y a coste amortizado. Únicamente se van a ver estas dos clasificaciones debido a que en el resto no se aplican las etapas de deterioro por ser consideradas con cambios en resultados. Tabla 10: Movimientos de activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio en las diferentes etapas de deterioro bajo NIIF 9 Fuente: Caixabank En primer lugar, podemos observar que los activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio se clasifican todos en la etapa de deterioro 1, es decir, que estos activos financieros no han experimentado aumentos en su riesgo de crédito. Por ello, no hay reclasificaciones en el ejercicio 2018 entre las diferentes etapas de deterioro en estos activos. Tabla 11: Detalle de movimientos de activos financieros a coste amortizado Fuente: Caixabank En relación con la representatividad de los activos financieros en cada una de las etapas (tanto en los activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio
DESARROLLO - 50 – como los activos a coste amortizado), en la etapa de deterioro 1 se clasifican el 88,82% de los activos financieros, así como en la etapa 2 se clasifican el 6,75% y en la etapa de deterioro 3 el 4,43%. En este caso, vemos como la mayor parte del saldo se clasifica en la etapa de valoración 1. A lo largo del ejercicio ha habido numerosas reclasificaciones de unas etapas de deterioro a otras, donde la etapa de deterioro 1 ha perdido valor por su reclasificación a las etapas 2 (1,85% del valor total de activos financieros), en mayor medida, y a la 3 (0,25%). Por otro lado, los activos financieros reclasificados de la etapa de deterioro 2 a la etapa 3 suponen un 0,34% del valor de los activos financieros. Ocurren algunas operaciones en la mejora la situación de los activos llevando a estos de etapas con mayor riesgo de crédito a menor, aunque el importe es bastante reducido, por ejemplo, de la etapa 2 a la 1 se reclasifican un 1,08% del valor de los activos y de la etapa de deterioro 3 a la 2 se reclasifica un 0,38% y a la etapa 1 un 0,01%. Por tanto, la mayoría de los activos financieros que se reclasifican se debe a un aumento del riesgo de crédito y no por una mejora en esta condición. Las entradas de nuevos activos y las bajas de estos tienen un peso importante dentro de las reclasificaciones en las tres etapas del deterioro. Por último, analizamos, como en las otras entidades financieras, el ratio de solvencia CET 1 de Caixabank. Tabla 12: Caixabank. Impacto sobre el CET 1 de la NIIF 9 31/12/2017 Variación debido a NIIF 9 01/01/2018 31/12/2018 CET 1 11,70% -0,15% 11,55% 11,50% Fuente: Elaboración propia. Basado en Caixabank La entidad financiera ofrece un párrafo donde hace referencia a la disminución que el ratio tuvo por la aplicación de la NIIF 9. En el caso del Caixabank, el valor del Ratio CET 1 a 01/01/2018 fue de 11,55%. Este dato comparado con el 31/12/2017 disminuyó en 15pb, dentro de las previsiones y conclusiones marcadas por la EBA. Vemos que en esta entidad el impacto fue menor que en el Santander y el BBVA, aunque no se recuperó plenamente el primer ejercicio 2018, aunque en el caso de las otras dos entidades si se consiguió recuperar.
CONCLUSIONES - 51 – 4. CONCLUSIONES Una vez concluido el estudio realizado sobre el deterioro de activos financieros bajo NIIF 9 en las entidades financieras podemos extraer de él algunas conclusiones en base a los objetivos que se planteaban. En primer lugar, se ha comprobado como la NIIF 9 ha afectado a los estados financieros de las entidades financieras. En línea con los estudios previos llevados a cabo por la EBA para una muestra de entidades europeas, hemos comprobado para 3 entidades financieras españolas (Santander, BBVA y Caixabank) que en todas ellas se ha producido un cambio en la valoración y la clasificación de los activos financieros debido a la entrada en vigor de la nueva norma. Este impacto no es significativo en términos netos, aunque en términos de reclasificaciones debido a cambios en la denominación de estos experimenta variaciones de mayor cuantía, aunque su efecto neto en el activo es nulo, algo que la EBA señalaba en sus informes. En cuanto al impacto por deterioro de la aplicación de la NIIF 9, no es significativo en ninguna de las entidades en relación con el valor de los activos financieros en balance, ya que en la clasificación de activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio afecta en las tres entidades por importes menores al 0,01% y en la clasificación a coste amortizado afecta en un 0,13% en el Banco Santander, en un 0,16% en el BBVA y un 0,20% en Caixabank, en la línea de las conclusiones de la EBA en sus informes. Por otro lado, se ha analizado la reclasificación de los activos financieros en las etapas de deterioro que establece la NIIF 9. Únicamente se encuentran clasificados en las etapas de deterioro los activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio (instrumentos de deuda), los cuales se clasifican prácticamente todos en la etapa 1 quedando la 2 y la 3 sin apenas valor; y los activos financieros a coste amortizado, los cuales se clasifican en su mayoría en la etapa de deterioro 1 y un importe insignificante en las etapas 2 y 3 (en Banco Santander 90,28%, 5,92% y 3,80%, respectivamente; en BBVA 90,31%, 6,33% 3,36y %, respectivamente y en Caixabank 88,82%, 6,75% y 4,43%, respectivamente) aunque mayor que en el caso de los activos a valor razonable con cambios en patrimonio. Por último, hemos analizado el impacto de la NIIF 9 en el Common Equity Tier 1 (CET 1). Como ya lo anunciaba la EBA en sus informes de estudio, el CET 1 experimenta una disminución en el momento de la aplicación de la NIIF 9 (0,27% en Banco Santander, 0,31% en BBVA y 0,15% en Caixabank. Curiosamente, las dos primeras recuperaron el valor del ratio a final del ejercicio y Caixabank no lo logró.