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ZARCH No. 14 | 2020
Reseñas Re iews
CARLOS SAMBRICIO
Y PALOMA RAMOS (EDS.)
El u banismo de la T ansición. El Plan
Gene al de O denación U bana
de Mad id de 1985
Mad id: Ayun amien o de Mad id, 2019, 730
págs. (300 + 430 págs.). Tapa du a, dos
olúmenes. Idioma: español. 55 €
ISBN 978-84-7812-804-4 (ob a comple a)
ISBN 978-84-7812-805-1 ( ol. 1)
ISBN 978-84-7812-806-8 ( ol. 2)
JAVIER MONCLÚS
Uni e sidad de Za agoza
jmonclus@uniza .es
Una ap oximación pe sonal y colec i a
al u banismo de la T ansición
y la expe iencia mad ileña
En una excepcionalmen e ex ensa in oduc-
ción (55 páginas y 185 no as), Ca los Samb i-
cio p esen a las apo aciones y los a gumen-
os desa ollados en los dos olúmenes del
lib o. El p oceso de la denominada T ansición
democ á ica española cons i uye cada ez
más un obje o de análisis desde pe spec i as
sociocul u ales y polí icas. En cambio, oda ía
escasean las ap oximaciones disciplina es, en
conc e o, los análisis desde el pun o de is a
u banís ico. Incluso en aquellos en los que se
abo da con mayo igo el ema del u banismo
español desde la ecupe ación de la demo-
c acia pe sis e el én asis en las dimensiones
sociales y polí icas del p oceso, como en la
aliosa apo ación colec i a publicada en
ancés hace unos años.* F en e a esos a-
bajos que gene almen e p esen an una isión
pano ámica del ema, Samb icio o ece una
* Lau en Coud oy de Lille, Céline Vaz y Cha lo e Vo ms, L’u banisme espagnol depuis les années 1970. La ille, la démoc a ie e le ma ché (Rennes: P esses Uni-
e si ai es de Rennes, 2013).
lec u a inédi a, cen ada en el análisis exhaus-
i o del Plan Gene al de O denación U bana
de Mad id de 1985. Es en la “No a a la edi-
ción”, en el Epílogo, donde se dan a en ende
las azones po las que es a monumen al ob a
colec i a adop a una ap oximación an pe so-
nal pa a abo da un ema, en p incipio muy
conc e o –el U banismo de la T ansición en
España–, explici ando las hipó esis p incipa-
les: po un lado, mos a el Plan como sín esis
de la cul u a del momen o; po o o, “en a i-
za el al e ego del Plan”, es deci , la polí ica
lle ada cabo con an e io idad po la en idad
que había a ado de abo da la plani icación
me opoli ana de Mad id.
La in ención p incipal de es e ingen e abajo
es euni a un núme o conside able de au o-
es (90, con un o al de más de 130 ex os),
muchos de ellos di ec amen e implicados en
la edacción del Plan. Así, en el p ime blo-
que concep ual del lib o “se da la palab a a
quienes o ma on pa e del s a del Plan pa a
que explici a an cuál ue su labo ”. El segundo
bloque incluye a ‘ écnicos de con ianza’ de los
cua o p incipales pa idos polí icos de esos
años, con la olun ad de “da igual cabida a
quienes se opusie on al Plan como a quienes
lo de endie on”. Un e ce bloque se dedica al
análisis de los plan eamien os y p opues as
especí icas del Plan, desde su ‘ iloso ía’ has a
el papel del diseño u bano, conside ado és e
como un aspec o undamen al, lo que “hizo
del Plan un modelo en la Eu opa de los años
ochen a”.
Se a a, po an o, de una apues a ambicio-
sa y o iginal sob e un episodio cla e en la
cul u a u banís ica, no solamen e local, en el
con ex o de la T ansición. An es de conside a
algunos de los a ículos, hay que deci que la
es uc u a, la edición de odos los ex os y el
abajo de documen ación, cuyo esponsable
ha sido Rica do Sánchez Lamp ea e, ha dado
luga a una publicación muy cuidada, en la
que des acan los ex ao dina ios dibujos de
Daniel Za za, que uncionan de hilo conduc-
o y ayudan a homogeneiza isualmen e la
publicación. El lib o hab ía esul ado aún más
edondo si se hubie a incluido, en luga de la
o o o o de 2017, el conocido Plano del Plan
(el plano de conjun o del A ance de 1983),
muy ú il pa a en ende la dimensión p oyec-
ual del Plan de Mad id.
El p ime olumen incluye la isión de los p in-
cipales miemb os del s a , comenzando po
la de Edua do Lei a, el esponsable écnico
del equipo edac o del Plan. Como p o a-
gonis a indiscu ible cuando los planes ya no
enían au o ía pe sonal, Lei a p e iene al lec-
o de que pod ía e se en su ex o una ei-
indicación ‘pa e nal’. E ec i amen e, el ono
es ei indica i o –“un Plan sólido (…) me ece-
do del P emio Nacional de U banismo”– pe o
ambién con incen e: incluye, desde el diag-
nós ico de la si uación de la ciudad a p inci-
pios de los años ochen a, “el Mad id que nos
encon amos”, a los obje i os del Plan que,
en e a las isiones c í icas que lo p esen a-
on como un plan es á ico y ígido, incluían
una apues a po el c ecimien o económico
y demog á ico. Lei a de iende con i meza el
lema del Plan: “Recupe a Mad id”. Y ambién
ei indica su condición de “ e e en e pa a la
oleada de nue os planes que se abo da on en
los años ochen a desde los ecién es enados
ayun amien os democ á icos”. Un pe iodo en
el que se econoce la in luencia de Manuel
de Solà-Mo ales (“el g an maes o”), con su
isión del llamado ‘u banismo u bano’. Pe o
se econoce ambién la ac i idad u banís ica
an e io como base ex ao dina iamen e alio-
sa, conc e ada en los amosos PAI (Planes de
Ac uación Inmedia a) di igidos écnicamen-
e po Fe nando de Te án. Todos los emas
son conside ados de o ma in encionada, en
el ma co de las condiciones del momen o: la
ans o mación de la ciudad exis en e como
un nue o pa adigma, las inno aciones con-
cep uales e ins umen ales (muchas de las
cuales ue on obje o de anulación judicial),
la olun ad de lucha con a la desigualdad
socio-espacial, con el obje i o cla o del ee-
quilib io y el eequipamien o, la ele ancia del
espacio público (siendo la ‘ope ación A ocha’
un ges o emblemá ico), el dimensionado del
nue o suelo de ex ensión de la ciudad, e c.
Es a úl ima cues ión esul a la más polémica y
es la que con as a con el nue o Plan de 1997,
que ep esen a la opción opues a al sob edi-
mensionamien o de suelo u banizable y que
p epa ó “el ma co pa a la ma e ialización en
Mad id de la bu buja inmobilia ia”.
En ealidad, el es o de los a ículos esul-
an complemen a ios, abo dando con mayo
p o undidad odos esos emas p e iamen e
enunciados po Lei a. En e ellos, des acan
los que se cen an en la ‘componen e mo -
ológica’, como los de Daniel Za za ( ecien e-
men e allecido y al que Samb icio econoce
una con ibución undamen al, especialmen e
median e la g an can idad de exp esi os e in-
encionados dibujos y diag amas que ayuda-
on a en ende la complejidad del Plan, como
se ha indicado ya, pa e de ellos ecogidos en
dis in as secciones del lib o). De especial in e-
és son los comen a ios que se e ie en a las
“50 ideas pa a ecupe a Mad id”, que no u-
ie on g an in luencia en la o denación, sal o
algunos p oyec os, como el de Ra ael Moneo
pa a A ocha. Como ambién los de José Ma ía
Ga cía-Pablos y de Ramón López de Lucio,
especialmen e el de es e úl imo, con su deci-
dida ei indicación de esa “e apa c ea i a de
la u banís ica y diseño españoles, oscu ecida
po la e e encia ac í ica con la ideología de
la a qui ec u a y el u banismo acionalis as”.
O as ap oximaciones, más cen adas en la
dimensión socioeconómica del Plan, como
la de Jesús Leal y Ma ía Vic o ia Gómez, pe -
mi en en ende po qué el Plan “supuso un
cambio que cab ía cali ica de e oluciona io”,
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con su apues a po el eequilib io y el eequi-
pamien o de las pe i e ias des a o ecidas. Y
en e las nume osas apo aciones des aca la
de Te esa Bonilla, con un ono más au oc í i-
co, quien concluye que “no cabe ni canoniza
ni ilipendia al Plan”, des acando el én asis
que se puso en la pa icipación, un au én ico
hi o en el u banismo de la época. Apun a, sin
emba go, a una cues ión undamen al que no
esul a ácil de en ende ‘desde ue a’: el “e o
capi al” que supuso no in oluc a en la edac-
ción a los écnicos que hab ían de ges iona lo
y ejecu a lo, con el ag a an e de que la O icina
del Plan ue disuel a en 1985 y con la conse-
cuen e dispe sión de los miemb os del s a .
Quizá sean los ex os de José Ma ía Ezquiaga
y de Vic o iano Sainz los que pe mi en en en-
de mejo el sal o concep ual que supuso el
Plan de Mad id en esos p ime os años ochen-
a. La con ibución de Ezquiaga, “Del u banis-
mo de ensi o a la cons ucción de un discu so
global sob e la ciudad”, apo a con una isión
más disciplina y cen ada en los aspec os in-
no ado es de un Plan que cali ica como “un
hi o excepcional en la his o ia del u banismo
mad ileño”. En e o os aspec os, eclipsados
po las polémicas sob e la supues a limi ación
del c ecimien o con el dimensionamien o del
suelo u banizable, des aca el “en endimien o
mo ológico de la ciudad”. Una ap oximación
que se insc ibe en la p eocupación po la de-
inición de la o ma de la ciudad como obje o
especí ico del planeamien o que su gió as
las c í icas a la abs acción del u banismo
ecnoc á ico an e io . El deba e en e plan y
p oyec o que acompaña a los “planes de la
gene ación de los ochen a” end ía en el de
Mad id su campo de expe imen ación p i ile-
giado, al plan ea la complejidad de las esca-
las co espondien es al p oyec o como ámbi o
de lo conc e o y de los in e eses ciudadanos
más inmedia os, en e al plan, como ‘P oyec-
o de ciudad’. Po úl imo, el ex o de Sainz in-
cluido en el Epílogo, “El Plan de Mad id como
emblema de una gene ación”, desa olla los
a gumen os que pe mi en conside a ese
episodio u banís ico como un pa adigma de
esa gene ación de planes en dis in as ciuda-
des españolas, poniendo el acen o en los de
algunas ciudades andaluzas y en su elación
con las expe iencias ba celonesas y de las
ciudades meno es ca alanas, así como en el
papel de los aseso es ex e nos en la elabo a-
ción del Plan (Manuel de Solà-Mo ales, Nuno
Po as, Be na do Secchi, Giuseppe Campos
Venu i). Respec o al papel de Solà-Mo ales
como aseso ex e no, esul a de in e és el
a ículo de Ja ie Malo, conside ando el im-
pac o de la pe spec i a mo ológica del La-
bo a o io de U banismo de Ba celona (LUB) y
su in luencia en el A ance del Plan. Po que, a
pesa de la g an in luencia de esas isiones
eó icas en la p ime a ase de edacción del
documen o, después se p odujo un dis ancia-
mien o de Solà, quien mucho más in e esado
po el p oyec o u bano y el ‘design’ que po
el u banismo e o mis a de Campos Venu i y
el ‘planning’ omnicomp ensi o, conside aba
insu icien e y poco a iculada la dimensión
mo ológica del Plan.
Como con apa ida, hab ía sido de g an in-
e és con as a sus pun os de is a con lo
de Fe nando Te án, ep esen an e de o a
o ma de hace u banismo, muy c í ico con
el “ educcionismo mo ologis a” y con meno
con ianza en la capacidad de la a qui ec u a y
su p o agonismo excesi o en el planeamien-
o. El ex o incluido en el lib o ep oduce uno
publicado en 1984 (“Teo ía e in e ención en
la ciudad, balance de un pe iodo”). En cam-
bio, hab ía sido más escla ecedo ep oduci
algunos pasajes de la ecien e ‘au obiog a ía
cien í ica’ de Te án, como cuando explica sus
disc epancias con el “desplazamien o com-
ple o del in e és hacia lo conc e o y limi ado,
hacia lo agmen a io y de inido, a ‘lo que
se puede dibuja ’, huyendo en cambio de la
complejidad de la g an escala, más di ícilmen-
e asequible al diseño de o malizaciones”.
Una alusión di ec a al ‘u banismo u bano’ de
Solà-Mo ales, asumido en la década de los
ochen a po Lei a y “po la mayo ía de los a -
qui ec os españoles (en sin onía con muchos
de los ene ados i alianos, po supues o)”.* Al
con on a esas isiones en la cul u a u banís-
ica, bien ep esen adas po Solà-Mo ales y
po Te án, la in e p e ación del Plan de Ma-
d id y del ‘u banismo de la T ansición’ sald ía
ganando. Po que, más allá de las ensiones
polí icas y de la ma ginación de Te án en el
planeamien o de Mad id du an e esos años
( ela ada con p ecisión en su lib o), coexis ían
dos o mas di e en es de en ende el u banis-
mo, ambas legí imas y oda ía p esen es en el
deba e con empo áneo.***
En de ini i a, la ap oximación exhaus i a
adop ada en es a ob a esul a cohe en e con
la condición ambién enciclopédica y expe-
imen al del u banismo de la T ansición. Sin
duda, se con e i á en una publicación de e-
e encia en la ma e ia.
h ps://doi.o g/10.26754/ojs_za ch/
za ch.2020144531
** Fe nando Te án, An es de sali po la pue a del iempo (Mad id: Lamp ea e, 2017), 226-227.
*** Ja ie Monclús, “Reap ende el a e del u banismo. Ocho isiones”, en Regene ación u bana (V). P opues as pa a el ba io de Las Fuen es, Za agoza, eds. Ja ie
Monclús y Raimundo Bambó, Regene ación u bana (V), (Za agoza: P ensas Uni e sidad de Za agoza, 2018), 31-68.