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Abstract

El objetivo de este trabajo es analizar las operaciones defensivas que nuestra Doctrina encomienda a las unidades de Zapadores en zona montañosa para proporcionar una herramienta útil para el Arma de Ingenieros. Por ello, con la finalidad de desarrollar nuevos procedimientos, se han estudiado varios problemas a los que deben enfrentarse las unidades en este ambiente. Estos retos han salido clasificados, por un lado, en base a los factores orográficos y climatológicos; y, por otro, en base a las funciones de combate maniobra –movilidad y contramovilidad- y protección. Para apoyar la seguridad de las tropas, se colocan redes y vallado contra desprendimientos, se realizan obras de fortificación y se provocan aludes de forma controlada. Para facilitar la movilidad, se lleva a cabo la limpieza mantenimiento de las escasas vías de comunicación además de la construcción de un teleférico. Como medidas de contramovilidad, los Zapadores pueden llevar a cabo la provocación de aludes y la rotura de redes antidesprendimiento que se colocan sobre taludes.<br /> Casans Gabasa, Berta; Cosialls Ubach, Andrés Miguel

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Trabajo Fin de Grado Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores Autor DAC Berta CASÁNS GABASA Director/es Director académico: Prof. Dr. D. Andrés Miguel COSIALLS UBACH Director militar: Capitán D. José María FERNÁNDEZ CABALLERO Centro Universitario de la Defensa-Academia General Militar Año 2019 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA II *PÁGINA INTENCIONADAMENTE EN BLANCO* Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA I Resumen La Doctrina Militar encomienda a las unidades de Zapadores una serie de operaciones defensivas en zona de montaña. Sin embargo, los manuales específicos del Arma de Ingenieros, se limitan únicamente a citarlas, sin describirlas ni conceptuarlas. Tampoco se encuentran entre las tareas de instrucción y adiestramiento de las tropas. El objetivo de este trabajo es analizar dichas operaciones para proporcionar una herramienta útil que complete ese ámbito doctrinal. A lo largo de la historia, las tropas han utilizado la montaña como un escenario donde desarrollar su actividad. Así pues, en un primer lugar, se ha investigado sobre los antecedentes más relevantes, desde la antigüedad hasta nuestros días. El paso de Aníbal por los Alpes, o, las campañas invernales de la Francia napoleónica en Rusia o de la Alemania durante la 2ª Guerra Mundial deben hacernos plantear la necesidad de entender la situación en la que trabajan las unidades de montaña. Es necesario adaptar el equipamiento, la instrucción, los materiales, el equipo y los procedimientos a ese contexto y terreno montañoso. El escarpado paisaje de la montaña y la extrema climatología aumentan la probabilidad de sufrir movimientos de tierra y aludes, al mismo tiempo que dificulta los desplazamientos. Estos hechos, que, en un primer momento, se aprecian como problemas propios de la montaña; pueden, haciendo un uso adecuado de ellos, convertirse en actores fundamentales para conseguir el triunfo de una operación. Por ello, con el objetivo de que las unidades de Zapadores desplegadas en montaña desarrollen novedosos procedimientos, se han analizado varios problemas a los que deben enfrentarse. Estos retos han sido clasificados en base a su relación con factores orográficos o climatológicos. En primer lugar, si los zapadores son capaces de provocar desprendimientos de tierra o aludes de forma controlada, ello permitirá aumentar la seguridad de las unidades, puesto que no serán sorprendidas por estos fenómenos durante el desarrollo de sus actividades. Asimismo, si los zapadores rompen las redes antidesprendimiento o provocan aludes sobre las tropas enemigas, dificultan o incluso detienen su movimiento, convirtiéndose así en medidas de contramovilidad. La inexistencia de información en los manuales militares sobre procedimientos de actuación ha obligado a investigar su realidad y uso en el ámbito civil. En el proyecto se analizan varios equipos que provocan la caída de grandes masas de nieve, gracias a un sistema de activación de cargas por control remoto. En cuanto a la caída de rocas, se estudia como medida de protección la instalación de redes contra desprendimientos; como medida de contramovilidad, el uso de cargas de corte que rompen dichas protecciones. Estos explosivos estarán instalados en los soportes superiores de los taludes a fin de provocar el descenso de las rocas. También se estudia la necesidad de realizar obras de fortificación ante posibles aludes, puesto que podrían ocurrir de forma natural o ser provocados de forma intencionada por las tropas enemigas. En estos casos, los zapadores deben construir obras de protección cuya finalidad sea la desviación, frenado o parada. Asimismo, la instalación in situ de Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA II elementos de alerta cuyos sensores generan avisos por riesgo de avalanchas, la reforestación con arbustos que dificulten el descenso de la nieve por la ladera; y otras medidas de estabilización del manto nivoso o elementos que actúan sobre el viento, permitirán aumentar la seguridad de las tropas e instalaciones militares en la montaña. El movimiento de las tropas propias se ralentiza en la montaña. Las características del terreno –la diferencia de alturas, las pendientes de las laderas, la vegetación y litología, la escasez y precariedad de las carreteras existentes– y la diversidad de fenómenos meteorológicos –nieve, lluvia, granizo, niebla, viento y ventisca– dificultan la movilidad de las unidades, tanto a pie, como en vehículo. Por ello, la construcción de un teleférico de circunstancias, que pueda ser usado tanto para material como personal, es un buen recurso a tener en cuenta. De igual manera, la limpieza, el mantenimiento y la adecuación de las vías de comunicación son trabajos que realizan los zapadores en beneficio de toda la Unidad. En conclusión, la novedad del proyecto permitirá a los zapadores de montaña conocer las alternativas existentes para desempeñar sus cometidos específicos –en operaciones defensivas –que les son encomendados por Doctrina. La actual ausencia de un método concreto, provoca que las unidades no lo lleven a la práctica en la instrucción de las tropas, a pesar de tratarse de trabajos relativamente sencillos y eficientes. Palabras clave: montaña, aludes, desprendimientos, protección, teleférico, limpieza. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA III Abstract Spanish Military Doctrine orders to their Sapper units determined defensive operations in a mountainous zone. However, in the specific manuals of Sappers Arm, these operations are only mentioned. They are neither described nor practiced during instruction tasks. Providing to the Army with a useful tool to defensive operations is the target of the project. Throughout history, troops have used the mountain as a scene where they can develop their activities. In this way, first of all, we have researched the most important precedents, from antiquity to nowadays. Aníbal’s battles in Alps, or Napoleon and Germany’s occupation of Russian terrain during winter campaigns. They suggest us to understand the troops’ situation when they worked in the mountain. We have to adapt the equipment, uniform and procedures to a mountain terrain. The steep landscape of the mountain and the extreme climatology increase the probability of suffering land movements and avalanches. It complicates the troops’ movements as well. At the first sight, it is considered as common problems of the mountain. However, we can turn into essential actor to have a successful operation. The object of the project is that our Sapper units in the mountain develop new procedures. For this reason, we have analyzed several problems that our Sapper units must face. These challenges have been classified according to orographic and climatological factors. First of all, if sappers could make a landslide or an avalanche under control, they would be safe while they were working. Sappers will not be surprised by these natural phenomena. In the same way, breaking anti-landslide mesh or causing an avalanche over enemy’s troops allows our sappers to stop the enemy’s movement. These measures are excellent counter mobility activities. There aren’t some information about these kind of procedures yet. That’s why we have researched about their civil use. In this project, we analyze some devices that cause an avalanche. They can do it thanks to a remote control system. About landslide, we study the installation of meshes on slopes and the use of charges that breaks these protection system. The explosives are installed on the slopes to cause the fall on the rocks. Enemy troops are able to cause an avalanche as well. In consequence, we study the capacity of putting up some protection build. Sapper units must build protection buildings to divert, brake or stop an avalanche. Likewise, installing avalanche alarm sensors, reforesting with determinate shrub or making others stabilized measures, help to increase the security of the mountain troops. The movement of the units slows down in the mountain due to several reasons. The characteristics of the terrain and the variety of meteorological phenomena difficult the mobility of the troops, both by foot and by vehicle. Thus, a cable car, used to equipment or people, is a good method of mobility. In the same way, cleaning, maintenance and adaptation of the roads are sapper jobs. And they are useful to all the unit. To sum up, the newness of the research will allows to know new procedures to perform the defensive operations which are entrusted to the Sapper units in the Doctrine. The absence of a specific method causes that units don’t practice during their instruction. Keywords: mountain, avalanches, landslide, protection, cable car, cleaning. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA IV * PÁGINA INTENCIONADAMENTE EN BLANCO * Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA V Índice AGRADECIMIENTOS VI ABREVIATURAS VII 1. INTRODUCCIÓN 1 2. METODOLOGÍA Y OBJETIVOS 2 3. ANTECEDENTES Y CONTEXTO 3 3.1. LOS ZAPADORES Y LAS OPERACIONES DEFENSIVAS EN ZONA DE MONTAÑA 3 3.2. LA ZONA MONTAÑOSA 4 4. OPERACIONES DEFENSIVAS 6 4.1. CUESTIONES PREVIAS 6 4.2. FACTOR OROGRÁFICO 7 4.2.1. REDES DE PROTECCIÓN 8 4.2.2. ROTURA DE REDES 10 4.2.3. LIMPIEZA DE RUTAS POR DESPRENDIMIENTOS 11 4.2.4. TELEFÉRICO DE CIRCUNSTANCIAS 12 4.3. FACTOR NIVOSO 16 4.3.1. DESENCADENAMIENTO DE ALUDES 17 4.3.2. LIMPIEZA DE RUTAS 23 4.3.3. FORTIFICACIÓN Y ALERTA 23 5. CONCLUSIONES 29 6. BIBLIOGRAFÍA 31 7. ANEXO I: ENTREVISTA CUADROS DE MANDO RING 1 33 8. ANEXO II: TELEFÉRICOS DEL ET 35 9. ÍNDICE DE ILUSTRACIONES 37 Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA VI Agradecimientos Varias son las personas de las que depende el resultado final de este proyecto y a las que quisiera dedicar unas palabras. En primer lugar, a nivel grupal, a todo el personal del Regimiento de Ingenieros nº 1 de Burgos que ha facilitado mi estancia en la ciudad. Su gran acogida sirvió de gran ayuda a mi temprana adaptación al estilo y dinámica de trabajo del día a día de una unidad. Los cuadros de mando de dicho Regimiento me han demostrado su capacidad de aclimatación a repentinos cambios y vicisitudes de su trabajo; además de hacerlo con serenidad y eficacia. De modo individualizado, me gustaría subrayar la ayuda prestada por el tutor militar, el Capitán Fernández Caballero. Su atención en el desarrollo del proyecto, así como la rapidez con la que me puso en contacto con el personal adecuado que pudiese aportar buenas ideas al trabajo, me ha servido de gran ayuda para cumplir mis objetivos. Al Sargento Branchadell, que tras la experiencia y conocimientos adquiridos durante los años de servicio en unidades que apoyaban operaciones en montaña, me ha servido de gran ayuda para la realización del trabajo. En tercer lugar, al Teniente Vallejo, quien con sus conocimientos acerca de táctica de ingenieros y sus recomendaciones, me permitió dar un enfoque más concreto en cuanto a los objetivos del proyecto. En último lugar, aunque no por ello menos importante, a mi tutor civil, el Dr. Cosialls. Su modo de trabajo y filosofía ha sido muy importante, no solo para el desarrollo del trabajo, sino para mi persona. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA VII Abreviaturas AEMET  Agencia Estatal de Meteorología. App.  Aplicación. ARVA  Aparato de Rescate de Víctimas de Avalancha. ATP  Allied Tactical Publication (publicación táctica aliada). ATV  All Terran Vehicle. BIEM  Batallón de Intervención en Emergencias. Catex  Cable Transportador de Explosivo. Cfr.  Confróntese. Cía.  Compañía. CMT  Centro Meteorológico Invernal. Coord./s.  Coordinador/es. Dcha.  Derecha. Dr.  Doctor. DRA  Detector de Avalanchas en Carretera. Ed.  Editorial. ET  Ejército de Tierra. Etc.  Etcétera. FAMET  Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra. FFAA  Fuerzas Armadas. GSM  Global System for Mobile communications. h.  Hora. HEA  High Energy Absorption. ICC  Instituto Cartográfico de Cataluña. Ídem.  Lo mismo. Ibídem.  En el mismo lugar. Izda.  Izquierda. Kg.  Kilogramos. LEVA  Localizador Electrónico de Víctimas de Avalancha. M. / m.  Metros. MADOC  Mando de Adiestramiento y Doctrina. METEOALERTA  Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Meteorología Adversa 1 . NBQ  Nuclear – Biológica – Química. Nº  Número. ºC  Grados centígrados. Óp. cit.  Ópere citato (en la obra citada). OPORD  Orden de operaciones. Pág./s  Página/s. PNPVFA  Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de los Fenómenos Meteorológicos Adversos. RD  Real Decreto. RING  Regimiento de Ingenieros. 1 Cfr. MADOC: OR1 – 505, Torminver 10. Orientaciones. Procedimientos de intervención e tormentas invernales, Julio, 2010, págs. 2-1. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 6 4. Operaciones defensivas 4.1. Cuestiones previas La montaña presenta diferentes retos o desafíos en el momento de planificar las labores de los zapadores en sus operaciones de carácter defensivo. El factor orográfico es el principal determinante de las zonas montañosas, caracterizadas por la presencia de desfiladeros, barrancos, congostos y precipicios. A este particular desafío, se une el factor nivoso, que depende del período temporal en el que nos encontremos –Invierno o inicios de Primavera– o del lugar geográfico –con nieves perpetuas o por altitud. Nuestra Doctrina 33 determina que los principales cometidos de los zapadores en apoyo a unidades de montaña tienen como objetivo la contramovilidad, movilidad y protección. En contramovilidad y movilidad, se engloban las actividades tendentes a dificultar el movimiento del enemigo y favorecer el de las tropas propias respectivamente. La protección comprende cualquier medida relativa a la seguridad. Así, se define contramovilidad como el conjunto de actividades dirigidas a dificultar el libre uso del terreno por parte del enemigo con objeto de desarticular sus planes […] para neutralizar o destruir su capacidad de combate 34 . Para ello, la misión de los zapadores será la provocación de aludes y la rotura de redes antidesprendimiento colocadas sobre taludes. De esta manera, se dificulta el avance enemigo a través de las vías de comunicación. Frente a estas labores, se sitúa la movilidad como conjunto de actividades conducentes a capacitar a la fuerza a moverse a la velocidad precisa para llegar en el momento oportuno al lugar conveniente 35 . En este caso, los zapadores se encargarán de la limpieza de rutas –utilizando diferentes medios y maquinaria– y de la construcción de un teleférico de circunstancias. En cuanto a la función de combate protección, ésta comprende el conjunto de actividades dirigidas […] a incrementar la seguridad y la capacidad de actuación. Mantiene la capacidad de combate preservando al personal, armamento, material, instalaciones e información 36 . Así pues, el trabajo de los zapadores consiste en la provocación de aludes de forma controlada y la instalación de vallado o construcción de obras de fortificación para hacer frente a avalanchas y desprendimientos de terreno. Una vez conocemos cuáles son los cometidos 37 específicos que deben realizar los zapadores desplegados en zonas de montaña –pues así queda recogido en los manuales oficiales del Arma 38 , planteamos una posible clasificación de éstos. Se trata de distinguir los trabajos, por lado, en función del factor orográfico o climatológico; y, por otro, en función de los objetivos que se persiguen. 33 Cfr. MADOC: PD4 – 102, Batallón de Cazadores de Montaña, 2009. 34 Cfr. MADOC: PD4 – 009…, óp. cit., 2014, pág. 3-12. 35 Cfr. MADOC: PD4 – 009…, óp. cit., 2014, pág. 3-11. 36 Cfr. MADOC: PD4 – 009…, óp. cit., 2014, pág. 3-24. 37 Proteger a las tropas propias y facilitar su avance así como dificultar la maniobra y movimiento de las tropas enemigas. 38 Cfr. MADOC: PD4 – 009…, óp. cit., 2014, pág. 3-12. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 7 De esta manera, los trabajos relativos a la orografía, se podrán ejecutar en todo tipo de zonas montañosas, mientras que, los segundos, solamente cuando se prevean acumulaciones de nieve. Tabla 1: Propuesta del autor de este proyecto para la clasificación de los trabajos específicos a desempeñar por zapadores en base a la función de combate objetivo. Tras un periodo de investigación, todas estas acciones aparecen detalladamente explicadas a lo largo del proyecto, donde, además, se proponen diferentes situaciones y ejemplos en los que podrían desempeñarse estas labores. Estos ejemplos, son el resultado de las entrevistas realizadas a personal que ha servido en unidades de apoyo en montaña 39 . De esta investigación, cabe destacar que, a pesar de estar publicado como cometido específico de zapadores, nunca se ha llevado a cabo el desprendimiento controlado de una masa de tierra o un alud con fines militares tácticos. En cuanto a las actividades de apoyo a la movilidad, solamente se ha puesto en práctica la instalación de pasos semipermanentes o permanentes. No se han realizado prácticas del tendido del teleférico que el ET tiene en dotación 40 . Por otro lado, los trabajos de apertura, limpieza y mantenimiento de vías de comunicación se han desempeñado en numerosas ocasiones en el contexto de apoyo a autoridades civiles en situaciones de emergencia. En éstas, la unidad de intervención ha sido la UME, siguiendo los protocolos de activación y actuación 41 . 4.2. Factor orográfico El avance enemigo puede verse ralentizado, canalizado o detenido de muchas formas haciendo uso exclusivo del terreno. El abrupto y escarpado escenario que ofrece la montaña, favorece, en determinadas ocasiones, la inestabilidad del suelo. Ello da lugar a desprendimientos o movimientos de terreno, tratándose de desplazamientos de material litológico que siguen la dirección de las laderas 42 . Los derrumbamientos de tierra pueden desencadenarse por dos motivos; pudiendo el ser humano, intervenir en cualquiera de ellos. En primer lugar, por causas externas, generando un incremento en los esfuerzos de tracción a los que están sometidos los materiales. Estos derrumbamientos pueden ser derivados de grietas del terreno, efectos climáticos, sobrecarga, vibraciones o cambios en cursos de agua. En segundo lugar, por causas internas, provocando una disminución en la resistencia de los materiales a 39 Véase la entrevista en el Anexo I de este documento. 40 Véase Anexo II de este documento. 41 Dicho Protocolo concierne a la activación, actuación e intervención de las unidades del ET y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el objeto de realizar tareas relacionadas de movilidad. Vid. RD 1097/2011, de 26 de Julio 2011, Boletín Oficial del Estado, nº 178, pág. 84139. 42 VARGAS CUERVO, G.: “Criterios para la clasificación y descripción de movimientos en masa”, Boletín de Geología, Vol. 22, nº 37, Bogotá, Julio – Diciembre 2000, disponible en http://revistas.uis.edu.co/index.php/revistaboletindegeologia/article/download/3965/4307/, consultado el 20 de agosto de 2018. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 8 diferentes esfuerzos. Factores desencadenantes pueden ser los cambios en la estabilidad del terreno, presión de los materiales litológicos, cambios en el nivel freático o grado de fracturación de éste. 4.2.1. Redes de protección Según se avanzó, la colocación de redes de protección y vallado con fines militares, corresponde con una actividad propia de zapadores cuyo objetivo es la protección y seguridad de la fuerza a la que acompañan. Las protecciones frente a la caída de material pueden ser activas o pasivas. La diferencia entre ellas redunda en que, las primeras, previenen la caída, interviniendo en el origen del desprendimiento; mientras que, las segundas, mitigan los efectos, tratando de controlar la caída del material para evitar riesgos en infraestructuras y usuarios. Como medidas pasivas, encontramos los sistemas de redes o mallas, barreras, trincheras, diques y terraplenes, entre otras. La colocación de redes simples para la protección de carreteras o zonas urbanas cercanas a taludes es una medida pasiva. Para mayor seguridad, se utiliza la red metálica de doble torsión, puesto que tiene mayor flexibilidad que las redes de simple torsión y evita deshiladuras. Uno de los sistemas que utiliza la doble torsión es el SteelGrid 43 . Esta red consiste en la asociación de cables de acero dispuestos longitudinalmente a una malla hexagonal de doble torsión. Ilustración 2: Revestimiento Steel Grid. Malla de doble torsión asociada a cable longitudinal 44 . En cuanto a medidas activas para hacer frente a derrumbamientos, pueden adoptarse varias acciones. En un primer momento, el saneamiento del talud 45 , es decir, controlar su nivel freático, tratar de eliminar los bloques inestables, inyectar productos químicos, cales o bentonitas que mejoren la compactación del terreno o reforzar el talud con columnas de grava, bulones o micropilotes, entre otros. Otro método es el engrapado. Éste consiste en perforar el talud y armarlo, ya sea mediante el anclado de bloques sanos o cosido de estratos. Para ello, debe medirse la inclinación del talud y los planos de estratificación. También pueden instalarse redes armadas con anclajes. 43 Vid. http://www.geotim.pl/produkt/41/siatka-stalowa-steelgrid-hr, consultado el 28 de agosto de 2018. 44 Ilustración creada por el autor de este documento. Vid. http://www.geotim.pl/upload/Produkty_wektorowe/steelgrid_HR.jpg, consultado el 28 de agosto de 2018. 45 Cfr. GONZÁLEZ CABALLERO, Matilde: El terreno, Ed. Universidad Politécnica de Cataluña, 2001. (1) Detalle del revestimiento. (2) Ejemplo de aplicación en talud. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 9 Ilustración 3: Esquema de revestimiento de redes 46 . Ilustración 4: El comportamiento de la fuerza en los taludes 47 . Cuando se requiere mayor resistencia del revestimiento, se dejan atrás las redes y se utilizan paneles en cable HEA 48 , formados por cables entrelazados y nudos en alambre. Otro método son las barreras que cuentan con paneles de cable, red metálica de doble torsión y cables de acero conectados a elementos estructurales que sirven de anclaje al terreno. Ilustración 5: Barreras metálicas 49 . 46 Vid. GÓMEZ CRESPO, Antonio: Protección y estabilización de taludes en roca, nº 125, 1978, pág. 265. 47 Montaje creado por el autor. Vid. MACCAFERRI: Sistemas contra la caída de rocas. Necesidades y soluciones, 2008, disponible en www.maccaferri.com, consultado el 3 de septiembre de 2018. 48 Paneles de alta absorción de energía para soportar la tensión, estos paneles tratan de deformarse lo menor posible. Las cargas se transmiten a los anclajes en el talud. Vid. https://www.abianchini.es/es/macro/panelhea. 49 Montaje creado por el autor de este documento. Vid. MACCAFERRI: Sistemas…, óp.cit., https://www.maccaferri.com/br/es/aplicaciones/control-de-caida-de-rocas/, consultado el 8 de agosto de 2018. (1) Detalle de unión de cables de acero que forman la red metálica. (2) Ejemplo de aplicación. Panel de cable conectado a elemento de anclaje. 2 Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 10 En el caso de existir cualquier obstáculo que impida el revestimiento del talud mediante redes, se recurre a la construcción de terraplenes, cuyas características dependerán de la morfología del talud, objetivo a proteger y terreno adyacente. Dichos terraplenes suelen construirse sobre suelo reforzado. El muro de gavión o sistema Terramesh 50 consiste en la construcción de un terraplén relleno de roca o tierra que cuenta con una red metálica de doble torsión como recubrimiento. Esta red impide que el material quede disperso, disminuyendo el área necesaria para la construcción del terraplén y aumentando la cohesión del material que se encuentra en el interior. Todo ello genera mayor estabilidad y seguridad en la obra. Ilustración 6: Muro de gavión 51 . 4.2.2. Rotura de redes Estas medidas de protección frente a los desprendimientos del terreno 52 , definidas anteriormente, pueden convertirse en medidas de contramovilidad si actuamos de la siguiente manera. Colocando una carga de corte 53 en la zona de salida de la red o anclaje superior, la red anti-desprendimiento deja de estar sometida a esfuerzos de tensión y cae por efecto de la gravedad. Así, la propia caída de la red sobre la vía de comunicación se convierte en un inconveniente para el tránsito de ésta. Además, si la red afectada sustenta rocas, éstas caerán al dejar de estar sometidas a esfuerzos de compresión contra la pared. Esta propuesta innovadora que se plantea en este proyecto, podría incorporarse en los trabajos específicos de nuestros zapadores en TO. De esta manera, con la colocación de las cargas y la consiguiente ruptura de estos sistemas de protección de vías, se podría realizar un ataque complejo como el que se describirá a continuación, con dos opciones. En la primera de estas opciones, previo al desarrollo del ataque, se colocarían las cargas en la parte superior de un talud próximo a una vía de comunicación que se desea cortar. Cuando el convoy enemigo circulase a través de esta vía, se iniciarían las cargas, provocando la caída tanto de la propia red como del material que sustentaba, sobre la carretera. Así, el convoy enemigo estaría obligado a detenerse. En ese momento, nuestras tropas realizarían una emboscada. En la segunda opción, la explosión de las cargas se 50 También conocido como muro de gavión. Tiene una alta capacidad de drenaje, es flexible y no necesita obra de cimentación. Disponible en http://arisac.com el 11 de septiembre de 2018. 51 Disponible en http://arisac.com el 11 de septiembre de 2018. 52 Vid. Apartado 4.2.1 de este documento. 53 La cantidad de explosivo o carga de corte dependerá de varios factores: el tipo de recubrimiento, estado del revestimiento, estado de la tierra donde se va a colocar la carga, material del anclaje, colocación de la carga de corte, etc. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 11 produciría en el preciso instante en el que el enemigo atravesase una zona concreta. De este modo, la caída del material se produciría sobre las tropas enemigas quedando atrapadas bajo las piedras. Aunque no con fines tácticos, sino de modo accidental, la rotura de estas redes y el consiguiente desprendimiento de material, ha dejado intransitadas algunas vías de comunicación, como ocurrió en la Isla de La Palma el pasado 2017 54 . Ilustración 7: Derrumbe de un talud sobre la vía de La Cumbre, La Palma 55 . 4.2.3. Limpieza de rutas por desprendimientos Las rutas que atraviesan el terreno montañoso se caracterizan por su escasez y precariedad, tal como indicamos anteriormente. Los tramos difíciles de salvar, con fuertes pendientes, estrechos y encajonados limitan la movilidad y el uso de determinados vehículos. La limpieza de las vías de comunicación que han quedado intransitables por diferentes motivos puede llevarse a cabo con maquinaria específica –una JCB 56 y un volquete–, y es otro cometido de los zapadores 57 . Ilustración 8: Operarios realizando los trabajos de limpieza tras el desprendimiento de material sobre la N-360 58 . 54 LA PALMA AHORA: “El talud donde se produjo el derrumbe en la vía de La Cumbre sigue inestable y el tramo afectado cortado al tráfico”, El Diario.es, 1 de diciembre de 2017. Disponible en https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad, consultado el 21 de febrero de 2019. 55 Imagen disponible en https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/talud-produjoderrumbe-Cumbre-inestable_0_713928729.html. 56 Modelo de retroexcavadora fabricada por la empresa inglesa Bamdford Excavators Limited. 57 Vid. MADOC: PD4 – 902…, óp. cit., 2012, pág. 6-20. 58 Imagen disponible en: https://static01.heraldo.es/uploads/imagenes/6col/2018/06/11/_img20180611wa0001_01eec836.jpg. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 12 4.2.4. Teleférico de circunstancias La construcción de un teleférico de circunstancias, llevada a cabo por unidades de zapadores, es un cometido específico que se asigna a los ingenieros militares para facilitar la movilidad de sus unidades. Pero, ¿qué es un teleférico de circunstancias? Se trata de instalaciones simples con armazón de madera. Pueden rendir servicios para la distribución de material y la construcción de instalaciones de mayor importancia en zonas poco accesibles. Se utilizan en ocasiones especiales 59 , con límites excepcionales relativos a presupuesto, tiempo o material necesario. Estas instalaciones suelen salvar distancias no superiores a los 500 o 600 m. para el transporte de cargas de hasta 150 kg 60 . Existen varios tipos de teleféricos de circunstancias. a) Teleférico con cable portador único y fijo Tiene dirección única de transporte, para el descenso de material ligero. Ha de soportar un choque en la estación de llegada. Se instala en terrenos de poca pendiente y cuenta con un único cable de acero tendido. Este cable rueda sobre unos carrillos –constituidos por una polea, un estribo y un gancho donde se suspende la carga–, uniendo dos puntos que se encuentran a diferente cota. Ilustración 9: Teleférico con cable portador único y fijo 61 . b) Teleférico con cable único continuo A diferencia del anterior, éste podrá ser utilizado tanto para el ascenso como el descenso de carga no muy pesada –no más de 100 kg.– y salvar pequeñas distancias –inferiores a 250 m. Además, su instalación también es más compleja debido al material necesario para su construcción. Requiere: un cable metálico flexible, un torno de mando para la estación motriz, dos poleas de garganta con trinquete –que sirven como dispositivo de frenado–, dos engranajes cónicos de relación ½, cojinetes de soporte, manivelas, cuatro rodillos – que servirán de guías del cable– y cortavientos con tensor –para el anclaje de las estaciones. 59 En función de la situación y decisión del jefe se construirá un tipo u otro. 60 Aunque estas distancias y pesos varían notablemente en función de la calidad del material empleado para la construcción del teleférico; así como el terreno donde se apoyan las instalaciones fijas, las condiciones climáticas existentes durante su uso –no apto durante fuertes ventiscas. 61 Cfr. RUIZ MARTÍN, Ángel: “Servicio…, óp. cit., 1946, pág. 65. (1) Estación de origen – (2) Estación de llegada. 1 2 Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 13 Ilustración 10: Teleférico con cable continuo. Ilustración 11: Detalle del carrillo en el cable sustentador 62 . c) Teleférico con cable tractor y cable portador El cable tractor puede ser continuo o simple. Ambos permiten el reenvío de material entre las estaciones. La diferencia entre ellos es el material que utilizan. Por un lado, el continuo está dotado de poleas. El material mecánico necesario para las poleas de reenvío es un eje, una manivela, un cable portador con mordazas de retención y zapatas de apoyo en las estaciones. Además, se necesita de una polea motora, un cable tractor, un freno, cuatro rodillos de desviación del cable motor y un carrillo de dos ruedas –con mordaza de fijación al cable tractor. Para cada apoyo intermedio que deseemos colocar, necesitaremos un gancho suspendido para el cable portador con estribo de unión y dos rodillos guías para el cable tractor y cuatro vientos. Por otro lado, el cable tractor simple permite el reenvío a través de un tambor en la estación motora. El tambor puede ser de palastro con cabezas de fundición o de madera. Ilustración 12: Teleférico con cable tractor continuo 63 . Ilustración 13: Teleférico con cable tractor simple 64 . 62 Cuenta con mordazas para sujetarse al cable y gancho sobre el que pende la carga. 63 Reenvío en estación mediante polea. 64 Reenvío en estación motora con tambor. (1) Estación de salida – (2) Estación de llegada. 1 2 Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 14 Ilustración 14: Teleférico con cable tractor simple 65 . d) Teleférico tricable Este ingenio se utiliza para el transporte de material alargado, como pueden ser camillas de heridos o material de construcción. Su sistema permite la ida y la vuelta. Cuenta con dos cables portadores y uno de tracción continuo mediante poleas de reenvío. Su sistema de movimiento manual está formado por una polea motora de garganta con freno de cinta, rodillos guías y engranajes cónicos de tipo ½. En la otra estación, hay una polea de reenvío con rodillos guías. Ilustración 15: Teleférico tricable 66 . Como hemos observado, la fijación de estas infraestructuras al abrupto terreno montañoso es complicada, y, ello genera limitaciones 67 . Para reducirlas, se pueden instalar una serie de elementos fijos, mejorando el anclaje de la infraestructura al terreno y favoreciendo su estabilidad. Estos elementos son las torres intermedias y los terminales. Dichos elementos pueden ser de diferentes tipos en función del material disponible de la unidad –madera, perfiles metálicos, herramientas para cavar un foso de determinadas dimensiones, entre otros– y la orografía del lugar de instalación. Ilustración 16: Diferentes métodos de anclaje de los terminales al terreno, en función del material y orografía de la zona 68 . 65 Estación intermedia: con vientos y gancho suspendido para cable portador con estribo de unión y rodillos guías para tractor. 66 Cfr. RUIZ MARTÍN, Ángel: “Servicio…, óp. cit., 1946, pág. 69. 67 Ya bien sea por temporal o cargas del material a transportar. 68 Ilustraciones obtenidas de HEAD QUARTERS DEPARTMENT OF THE ARMY AND AIR FORCE: The Army Technical Manual Tm5-270 Cableways Tramways And Suspension Brides, 1964, pág. 6-10. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 15 Ilustración 17: Diferentes métodos de anclaje de torres intermedias en función del material y orografía de la zona. Además de transportar materiales, los teleféricos también pueden idearse para la evacuación y extracción de personal localizado en zonas donde es necesario salvar una corriente de agua, una zona escarpada o puentes destruidos. Existen varias alternativas en función del terreno que se desea salvar, el material disponible y la gravedad del herido. Un método sencillo consiste en atar una cuerda a un punto de apoyo seguro. En la orilla opuesta, se fija el otro extremo de la cuerda de la misma forma, de manera que ésta no esté muy tirante. Para suspender la camilla, se pasa la cuerda a través de dos mosquetones, poleas u otro tipo de rueda. Con el fin de evitar que la camilla bascule, se asegura con otra cuerda 69 . El éxito en una operación militar en montaña, donde el terreno es angosto y accidentado y las vías de comunicación y puentes casi inexistentes; depende de la capacidad de movimiento del personal de la unidad, su material, equipo y capacidad logística. En muchos casos, si el acceso a determinadas zonas de la montaña es complicado o imposible, se recurre al uso de helicópteros 70 . Sin embargo, cuando las condiciones meteorológicas o del terreno no permitan salvar el obstáculo, los zapadores pueden construir un teleférico de circunstancias. Debido a su lento montaje y bajo rendimiento de transporte, su uso en el ámbito militar es apropiado para frentes ya estabilizados con características especiales que dependen de: 1. Tipo de obstáculo, paso o cortadura a salvar.- El perfil de terreno de la zona donde se desea construir el teleférico. 2. Acceso a la zona de instalación.- La dificultad para acceder hasta la zona deseada con el material necesario para la construcción es un limitante del tipo de teleférico que se desea construir, el paso o la cortadura a salvar. 3. Material necesario para la instalación.- El transporte del material, equipo, herramienta y personal hasta la zona de construcción supone unas limitaciones logísticas. 4. Meteorología.- La extrema climatología de las zonas de montaña dificulta los trabajos de construcción. Por todo ello, la instalación de un teleférico de circunstancias se considera un servicio de importancia secundaria, que deben proporcionar los zapadores en zonas montañosas, por ejemplo, los Pirineos 71 . 69 En caso de no disponer de una camilla como tal, ésta puede simularse mediante palos y cuerdas. 70 El helitransporte depende en gran medida de las condiciones orográficas y climatológicas de la zona donde se pretende actuar. Vid. MADOC: PD4 – 902…, óp. cit., 2012, pág. 1-3. En este proyecto, no se tratará el desplazamiento en helicóptero, puesto que no es cometido específico del Arma de Ingenieros. 71 Cfr. RUIZ MARTÍN, Ángel: “Servicio de Teleféricos”, Revista ilustrada de las Armas y Servicios Ministerio del Ejército, nº 159, Abril, Madrid, 1953, pág. 46. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 22 Tabla 2: Clasificación de los sistemas de desencadenamiento de aludes ideada por el autor del trabajo. PRODUCTO ACTIVACIÓN COMPONENTES LIMITACIONES VENTAJAS Circuito de cable y postes sobre zona de salida del alud. Independencia meteorológica. Cañón de tiro neumático. Dependencia climatológica (no uso con baja visibilidad o fuerte viento). Abarca varias zonas desde un mismo punto. Plataforma giratoria. Proyectil. Estación meteorológica. Instalación fija previa a su uso. Independencia meteorológica. Cámaras de almacenamiento de gases. Costes de instalación y mantenimiento elevados. Zona de salida del alud dependiente de las instalaciones. Necesidad de suministro de gases. Dependencia climatológica (condciones aeronavegación). Zonas con acceso único aéreo. Instalación de pie fijo previa a su uso. Necesidad de suministro de gases. Zona de salida del alud dependiente del la localización del pie fijo. Dependencia climatológica (condiciones aeronavegación). No requiere instalación fija previa a su uso. No elevamos costes de mantenimiento. Desencadenamiento avalancha en cualquier zona de acceso aéreo. Selección del punto de disparo dentro del circuito. Transporte de la plataforma hasta las inmediaciones de la zona de salida del alud. Evita riesgos al personal que provoca el alud gracias a su acción remota. Evita riesgos al personal que provoca el alud gracias a su acción remota. 30-35 disparos. Necesidad de suministro de gases. O'BELLX Explosión remota por radio o GSM. DAISYBELL Explosión remota por radio desde helicóptero. Módulo para almacenamiento de mezcla de gases (hidrógeno y oxígeno). Herramienta de control de posición de carga. Pie = soporte inerte y fijo. Tubo de salida o explosor. Módulo con forma de cono, abierto, desmontable para almacenar gases (hidrógeno y oxígeno) CATEX Explosión remota por radio. Instalación fija previa a su uso. AVALANCHEUR Remota. GAZEX Explosión remota por tadio o GSM. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 23 4.3.2. Limpieza de rutas En el polo opuesto a la contramovilidad del enemigo, se realizan las actividades de apoyo a la movilidad de las tropas propias. Éstas se dirigen, fundamentalmente 96 , a solventar incidencias producidas en la viabilidad de la red principal de carreteras, otras infraestructuras e incidencias en núcleos de población –tales como aislamientos, desaparición o rescate de personas o tratamiento de aludes 97 . La primera unidad militar encargada de realizar este tipo de acciones será la UME; junto con organismos civiles, como bomberos, policía, guardia civil, protección civil o cualquier otro cuerpo que haya sido activado 98 . Esta actividad no solo se lleva a cabo en zonas montañosas; sino que también se desempeña en momentos y lugares puntuales, consecuencia de fuertes temporales que causan graves daños y requieren de material y personal especializado para evitar situaciones de colapso 99 . El ET dispone de una serie de máquinas en servicio para llevar a cabo este tipo de acciones. Son las siguientes: a) Overrasen UPV 150-410 S. b) El modelo VF-3 de quitanieves Schmidt. c) La cuña quita nieves Assaloni Y6N3. d) El equipo quitanieves Overrasent T-70-H acoplable a un VCZ o BMR. e) La extendedora de sal Gilleta HF 4035 D. f) La máquina quitanieves sobre camión IVECO. 4.3.3. Fortificación y alerta En cuanto a la función del combate de protección, existen dos métodos de clasificación atendiendo a dos criterios diferentes y combinables entre sí. A pesar de que la protección de las infraestructuras es un cometido propio de los zapadores, en las obras de fortificación descritas a continuación, son empresas civiles las encargadas de llevarlas a cabo en TN. En el TO de accidentada orografía y donde despliegan nuestras tropas, no se ha estimado la necesidad de que nuestros zapadores lleven a cabo este tipo de misiones. No obstante, creemos que es de utilidad que las unidades de zapadores sepan cuáles son sus desempeños, y, por consiguiente, se analizan a continuación. a) Según la duración de la protección, distinguimos entre una defensa permanente o una defensa temporal. b) Según el punto de intervención en la zona de aludes, distinguimos entre la defensa pasiva, con el objetivo de proteger frente a las avalanchas, no de evitar su desprendimiento; y, la defensa activa, que consiste en la actuación sobre la zona de salida del alud para evitar que se origine por sorpresa, eludiendo potenciales daños materiales o personales. 96 Cfr. MADOC: PD4 – 009…, óp. cit., 2014, pág. 7-5. 97 Cfr. MADOC: OR1 – 505..., óp. cit., Julio, 2010, págs. de 1-4 a 1-9. 98 Cfr. MADOC: OR1 – 505…, óp. cit., Julio 2010, pág. 2-5. 99 Actividades habitualmente desempeñadas por la UME; como la apertura de viales, rescate de vehículos atrapados, transporte y búsqueda de personas para evitar colapsos por fuertes nevadas. Disponible en http://cadenaser.com/emisora/2017/11/13/ser_toledo/1510571768_897570.html, consultado el 26 de septiembre de 2018. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 24 Tabla 3: Medidas de protección en función de la gravedad del alud 100 . En cuanto a las medidas de carácter permanente. La defensa permanente pasiva tiene como objetivo la protección de instalaciones fijas tales como carreteras o edificios instalados en la zona de llegada del alud. Existen tres tipos diferentes: a) Obras de desviación El objetivo de estas construcciones es modificar el recorrido del alud mediante la construcción de un obstáculo a su paso, para que evite el impacto sobre la obra que debe protegerse. La trayectoria que sigue el alud puede modificarse desviando la nieve hacia arriba, por lo que se utilizan galerías; o, lateralmente, con la construcción de diques dispuestos con un cierto ángulo respecto a la dirección de llegada del alud. Esta desviación lateral puede ser doble mediante el uso de cuñas. Estas cuñas se construirían con el vértice orientado vertiente arriba y la obra a proteger vertiente abajo; de modo que la cuña se encarga de romper el flujo de la avalancha en dos partes, quedando el centro sin flujo nivoso que afectase a la infraestructura. Las obras de este tipo se construyen para la protección de carreteras en puertos de montaña, donde, por limitaciones de espacio, reducir la velocidad de una avalancha o detenerla es complicado. Ilustración 25: Obras de desviación de aludes 101 . 100 Tabla diseñada por el autor de este documento, gracias a la información extraída de MASES, Montserrat: “La defensa contra los riesgos naturales. El ejemplo de los aludes de nieve”, Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, Vol. 13, nº 2, 2005. 101 Disponible en https://cache.20minutes.fr/photos/2018/01/10/bus-drives-under-paravalanches-0eeediaporama.jpg, consultado el 11 de septiembre de 2018. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 25 b) Obras de frenado Este tipo de obras tiene como objetivo provocar la acumulación de nieve por encima de las instalaciones a proteger, disminuyendo la velocidad de descenso del alud. Para ello, se utilizan grupos de obstáculos dispuestos al tresbolillo, como dientes de frenado, diques o espigones; generalmente instalados en terrenos llanos previos a la construcción a proteger. Se construyen cuando el terreno es amplio y sin apenas pendiente 102 . Ilustración 26: A la izda. “Diente de frenado” - a la dcha. “Dique de frenado” 103 . c) Obras de parada Éstas se instalan en la zona de llegada con el objetivo de detener totalmente el avance de la avalancha. Se trata de muros resistentes que frenan el alud. Puede ir acompañados de depresiones para almacenar la nieve transportada. El problema de este tipo de construcciones es tener varios aludes consecutivos. La obra detendría el primero, pero sería ineficiente para los siguientes. Ilustración 27: Muro de parada anti aludes 104 . d) Adaptación Para evitar el paso por las zonas de aludes es necesario conocer cuáles son. Los aludes son fenómenos recurrentes; así que la probabilidad de producirse un alud en un lugar donde ya se ha dado en ocasiones atrás, es elevada. Por ello, existen estudios cartográficos de localización de áreas afectadas y un catastro de aludes que inventaría los puntos vulnerables. Además de los sistemas de predicción temporal, como los CMT de determinadas comunidades autónomas. e) Alerta Existen aplicaciones que permiten grabar, visualizar, administrar alarmas y compartir datos en tiempo real, a través de sensores que controlan el riesgo de avalanchas en la montaña. Se trata de una estación autónoma e inalámbrica que mide diferentes parámetros 102 MASES, Montserrat: “La defensa…, óp.cit., pág. 121. 103 ANCEY, Christophe: “Génie paravalanche, viabilité hivernale”, en ANCEY, Christophe (coord.): Guide Neige et Avalanches. Connaissances, practiques, sécurité, Ed. Quae, Versailles, 1997, pág. 187. 104 Fotografía “Mur anti-avalanche, Bettmeralp, Suisse” realizada por Stéphane Darmon & Ésèpe de Zélée, disponible en https://www.pinterest.es/pin/342273640409188788, consultado el 30 de agosto de 2018. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 26 ambientales 105 . Este sistema de pre-alerta, mide la tensión de las redes de protección contra avalanchas. Unos péndulos colocados en la zona del alud detectan la avalancha, enviando una señal a un software colocado en una zona más baja. Un grupo de péndulos colocados en la zona de caída verifican la avalancha de nieve, enviándo de nuevo una señal al software. Una vez recibida la señal, este sistema activa los semáforos colocados en la carretera, las sirenas y barreras –prohibiendo el paso–, y, envía un mensaje a los agentes responsables para que actúen en consencuencia. Ilustración 28: Componentes del DRA: péndulo detector de movimiento, app. y semáforo 106 . Por otro lado, la defensa permanente activa consiste en impedir que se produzca un alud intentando retener la nieve ya en la zona de salida. Este tipo de obras suelen tener un elevado coste; puesto que el terreno donde se desempeñan es difícilmente accesible y practicable. Como consecuencia, no se practican grandes proyectos que requieran el uso de maquinaria pesada. Se recurre a trabajos actuando sobre el terreno, el viento o la acumulación de nieve. Son las siguientes: a) Las coníferas y pasto de montaña La modificación de la superficie del suelo, actuando sobre la vegetación y sustrato. Una práctica muy extendida 107 es la reforestación 108 con coníferas y favorecer el pastoreo 109 en las zonas herbáceas. Esta práctica tiene el inconveniente de que, a determinadas alturas, las coníferas requieren unas condiciones de temperatura, oxígeno y minerales del terreno entre otros, que no se cumplen. Ilustración 29: Protección contra aludes - Bosque de coníferas 110 . 105 Estado de la nieve, humedad, temperatura, radiación solar, dirección y velocidad del viento etc. 106 Imagen creada por el autor de este documento a partir de vídeo. Vid. https://www.youtube.com/watch?v=3MhUx0rSt5g. 107 Tal y como afirma MASES, Montserrat: “La defensa…, óp. cit., 2005, pág. 121. 108 El arbolado supone una serie ininterrumpida de obstáculos que debe sortear la masa de nieve acumulada. 109 Ayuda a mantener la hierba corta que sirve de anclaje del manto de nieve. 110 Vemos como desciende la masa nivosa por la vaguada donde no existe vegetación. Fotografía disponible en http://footage.framepool.com/shotimg/qf/302760499-avalanche-dusting-dust-mountain-forestconiferous-forest.jpg, consultada el 28 de agosto de 2018. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 27 Además, su crecimiento requiere largos periodos de tiempo hasta conseguir su efectividad. Contrario a la reforestación es la tala de determinadas especies de arbustos 111 que contribuyen a la aparición de cámaras de aire entre el suelo y el manto nivoso generando aludes. En cuanto a la modificación topográfica, se llevan a cabo movimientos de tierra para la construcción de galerías o terrazas. Sin embargo, éstos últimos, apenas se producen en la actualidad ya que incrementan la erosión de la vertiente y tienen un impacto visual negativo. b) Estabilización del manto nivoso Consiste en la retención del manto nivoso mediante obras perpendiculares al suelo, rígidas, como son las vallas y rastrillos; o flexibles, como es el caso de las redes. Estas obras facilitan la aireación evitando la formación de cornisas. Además, su fabricación, instalación y mantenimiento es económico. Los puentes de nieve tienen el mismo funcionamiento. Ilustración 30: Puente de nieve 112 . Un exceso de nieve puede suponer un grave inconveniente, debido al peso que debe soportar el puente. El peligro de la sobrecarga redunda en que sean ineficaces si no resisten la masa acumulada o quedan cubiertas. Deben localizarse a lo largo de toda la zona de salida del potencial alud. Si se instalan de forma aislada, pierden su eficacia. Ilustración 31: Obras rígidas. (a) Vallas (tablero horizontal) – (b) Rastrillos (tablero vertical) 113 . 111 Ejemplo: Rhododendron ferrugineum ó azalea de montaña. 112 Vid. CASTELLÓ, A: “Avalanchas: estudio físico – médico (1ª Parte)”, Apunts: Medicina de l'esport, Vol. 10, nº 38, 1973, pág. 85. 113 Ibídem. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 28 Ilustración 32: Obras flexibles. Redes anti aludes dispuestas a diferentes alturas 114 . c) Elementos que actúan sobre el viento Existen varias alternativas para evitar la formación de neveros acumulados por el viento. Una de ellas son las barreras de viento. Éstas modifican el flujo de viento, disminuyendo su velocidad y creando remolinos. De este modo, se reduce la capacidad de transporte de partículas de nieve y su posterior sedimentación en el terreno. Por otro lado, existen los viravientos. Se trata de unos paneles que crean un remolino de viento a su alrededor y provocan la erosión del manto nivoso. Así dan lugar a una nieve más endurecida y estable. Ilustración 33: Superior; barreras de viento – inferior; viravientos 115 . Respecto de las medidas de carácter temporal, las defensas temporales pasivas son las relativas a la reglamentación existente en el país 116 . Por ejemplo, la AEMET, a través de 114 Fotografía disponible en https://www.geop.fr/wp-content/uploads/sites/3/2018/04/Filet-ParavalancheX-CROSS.jpg, consultada el 30 de agosto de 2018. 115 Fotografías disponibles en https://solutioma.com/es/barreras-paraviento.php; MARGRETH, Stefan; BURKAR, André; “Avalanche control structures and snow drift fences”, Module 8.1, UEE 2010, pág. 8.1-2 y, en https://www.mendikat.net/com/image/94123, respectivamente, consultadas el 28 de agosto de 2018. 116 España, así como otros países europeos, cuenta con una legislación referente a la edificación y planificación territorial en las áreas de montaña. Existe un catastro de aludes donde quedan registrados los puntos vulnerables, además de un protocolo de actuación para avalanchas. Cfr. MADOC: OR1 – 505…, óp. cit., Julio, 2010, págs. de 4-3 a 4-5. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 29 los CMT de Aragón, La Rioja, Navarra, Cataluña y el ICC, elabora un boletín diario de predicción de aludes para la zona del Pirineo, donde se da un parte meteorológico y nivológico. Dichos boletines utilizan la escala europea unificada de riesgo de aludes 117 . En cuanto a prevención, el primer plan específico de aviso a fenómenos meteorológicos adversos fue denominado PREVIMET. Finalmente, en 2006 apareció METEOALERTA 118 , vigente hasta nuestros días. El objetivo de este plan es facilitar información sobre fenómenos atmosféricos adversos –lluvias, nevadas, fuertes vientos, tormentas, olas de frío, oleaje, galernas, deshielo, polvo en suspensión, olas de calor, rissagues 119 y aludes– que se prevean con hasta 60 horas de antelación. A partir de este plan, se generan diferentes boletines de avisos e información para la población 120 . Una vez conocidos los fenómenos meteorológicos que nos afectan, se llevan a cabo las medidas de actuación necesarias. Para ello, existen diferentes procedimientos de actuación en función de la incidencia: en la vialidad de la red principal de carreteras, auxilio y evacuación de poblaciones aisladas, recuperación de vehículos en nieve, intervención en aludes, búsqueda de personas desaparecidas en grandes áreas nevadas o lesiones por frío 121 . Estos procedimientos vienen recogidos en los manuales de procedimientos de intervención en tormentas invernales, propios de las unidades encargadas de ello, y son de uso interno para las fuerzas armadas. 5. Conclusiones PRIMERA.- Las operaciones defensivas analizadas en el trabajo son relevantes para la contramovilidad, movilidad y protección. Por ello, no solo deberían ser citados en nuestra Doctrina, sino que también deberían desarrollarse en los planes de instrucción y adiestramiento. SEGUNDA.- Las zonas montañosas existen tanto en TN como en los TO donde interviene el ET realizando misiones internacionales, pudiendo convertirse éstas en escenario estratégico. De ahí, la necesidad de adiestrar a las tropas en este tipo de operaciones. TERCERA.- Partiendo de que las unidades de zapadores tienen como objetivo facilitar el avance de las tropas propias, así como su protección y dificultar la maniobra del enemigo; se ha ideado una clasificación de los cometidos específicos de los ingenieros en montaña en base a los factores orográficos y la climatología. Esta división se debe a que, tanto el abrupto y escarpado terreno como las condiciones climatológicas extremas, ambos elementos propios de la montaña, dificultan la maniobrabilidad de nuestras tropas. CUARTA.- El primer paso para la elaboración de este proyecto es dar a conocer cuáles son, por Doctrina, los cometidos específicos de las unidades de zapadores en operaciones llevadas a cabo en zonas montañosas. Puesto que algunos de éstos nunca se han llevado 117 Cuando el índice de peligro supera el nivel fuerte se activa un sistema de avisos de protección civil para situaciones meteorológicas adversas. 118 Elaborado por AEMET en colaboración con autoridades de Protección Civil. 119 Para que se produzcan las rissagases necesario una variación de presión atmosférica con frecuencia similar a la oscilación normal del nivel del mar. Véase GIL OLCINA, Antonio y OLCINA CANTOS, Jorge: Tratado de climatología, Universidad d’Alacant, Ed. Unión de editoriales universitarias españolas, 2017, pág. 244. 120 Vid. MADOC: OR1 – 505…, óp. cit., Julio, 2010, págs. de 4-3 a 4-5. 121 Todo ello queda recogido en MADOC: OR1 – 505,… óp. cit., Julio, 2010, págs. de 2-1 a 2-11. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 30 a cabo, el objetivo del proyecto es dar a conocer cuáles son las alternativas existentes en el ámbito civil. De esta manera, podríamos desarrollar métodos y procedimientos homogéneos para todas las unidades y basados en nuestras capacidades, limitaciones, necesidades y objetivos. QUINTA.- La instalación de redes contra desprendimientos es uno de los cometidos que nunca se han desempeñado. Una de las innovaciones de este trabajo ha sido plantear su utilización en dos situaciones tácticas. En primer lugar, como protección de personal e infraestructuras, frente a posibles desprendimientos de material o masas de nieve de forma inesperada. En segundo lugar, como medio para dificultar la maniobra del enemigo, pues la rotura de éstas sobre las escasas vías de comunicación dificultaría el avance del enemigo o impediría su paso, obligando a las tropas a buscar una vía alternativa. SEXTA.- El Ejército de Tierra posee en dotación un teleférico de circunstancias. Sin embargo, es un sistema en desuso. Esto se debe a que la mayoría del personal de las FFAA desconoce su existencia. Este proyecto trata de dar a conocer su disponibilidad en SIGLE y darle aplicación como un sistema de apoyo logístico que salva ciertos desniveles en zonas abruptas. La ventaja del uso del teleférico redunda en la reducción del tiempo de suministro logístico de material sobre la cumbre de la montaña frente a las unidades de a pie o vehículo terrestre. Con la instalación del teleférico, el abastecimiento de determinados materiales no dependería de la existencia o el estado de las vías de comunicación ni de las condiciones meteorológicas. A pesar de las ventajas logísticas que ofrece frente a unidades terrestres, la aparición de las FAMET con diferentes objetivos– maniobra, reconocimiento y transporte–, ofrece nuevas capacidades en determinadas ocasiones. Todo ello provoca que la instrucción en la construcción del teleférico de circunstancias quede relegada a un segundo plano. SÉPTIMA.- El desencadenamiento controlado de aludes es otro de los cometidos específicos de zapadores que no se ha llevado a cabo en una operación. Sin embargo, algunas aplicaciones tácticas de apoyo a la contramovilidad pueden ser: impedir el acceso a túneles, destruir pasos, obstaculizar el tránsito de carreteras, detener el avance de las tropas enemigas a pie, entre otros. También puede darse como medida de protección, puesto que las tropas podrían verse sorprendidas por una avalancha incontrolada durante la realización de sus ejercicios. Así, provocar un alud en el tiempo y zona deseada podría disminuir el riesgo de sufrir accidentes. OCTAVA.- Las obras de fortificación tienen carácter permanente, de modo que pueden utilizarse como medio de protección de nuestras infraestructuras tanto frente a temporales propios del clima de montaña como de operaciones de contramovilidad desempañadas por el enemigo sobre nuestros medios. De esta manera, permiten que las tropas puedan desplazarse sin riesgo y que los medios e infraestructuras no sufran daños considerables. Asimismo, dado el carácter fijo de estas construcciones, tanto en tiempo de paz como en guerra, benefician a los pobladores de la montaña en caso de sufrir aludes o desprendimientos de material rocoso. NOVENA.- Los trabajos examinados a lo largo del proyecto, a pesar de estar definidos como cometidos específicos de zapadores, no se explican siguiendo un método de actuación que permita la unificación de procedimientos a seguir para su realización, lo que dificulta su puesta en práctica. Por ello, acciones como la provocación de aludes o desprendimientos de tierra con fines tácticos militares nunca se han realizado. Otras, como la construcción del teleférico de circunstancias, apenas se han llevado a cabo en los últimos años debido a las necesidades técnicas y de acopio de material que ésta requiere. Operaciones defensivas en zona de montaña encomendadas a unidades de zapadores DAC Berta CASÁNS GABASA 31 6. Bibliografía ANCEY, Christophe: “Génie paravalanche, viabilité hivernale”, en ANCEY, Christophe (coord.): Guide Neige et Avalanches. Connaissances, practiques, sécurité, Ed. Quae, Versailles, 1997. CASTELLÓ, A: “Avalanchas: estudio físico – médico (1ª Parte)”, Apunts: Medicina de l'esport, Vol. 10, nº 38, 1973. COLOM PIELLA, Guillem: ¿El auge de los conflictos híbridos?, Octubre 2014. FERROCARRILS DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA: Plec de prescripcions tècniques particulars que regiran la licitació per a la contractació de l’execució de les obres d’estabilització de diversos talussos a la carretera d’accés a Port Ainé, 2007. GIL OLCINA, Antonio y OLCINA CANTOS, Jorge: Tratado de climatología, Universidad d’Alacant, Ed. Unión de editoriales universitarias españolas, 2017. GÓMEZ CRESPO, Antonio: Protección y estabilización de taludes en roca, nº 125, 1978. 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