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Grado de Nutrición Humana y Dietética INTERVENCIÓN NUTRICIONAL INTEGRAL PARA PREVENIR EL AUMENTO DE PESO EN PACIENTES CON ESQUIZOFRENIA REFRACTARIA Comprehensive nutritional intervention to prevent weight gain in people with refractory schizophrenia Autor/es: Irene Lafuente Orte Director/es: Dr. Carmelo Pelegrín Valero Área de Psiquiatría Grado de Nutrición Humana y Dietética Facultad Ciencias de la Salud y del Deporte – Huesca Universidad de Zaragoza 2016-2020 TRABAJO FIN DE GRADO
Grado de Nutrición Humana y Dietética RESUMEN Introducción: la Unidad de Media Estancia (UME) es un recurso de Salud Mental donde ingresan los pacientes con trastornos mentales graves (esquizofrenia), con una mayor discapacidad asociada a un déficit de autocuidados como higiénicos, alimentarios y consumo de alcohol y drogas. Además, la polimedicación que se les administra va asociada al aumento de apetito por los fármacos antipsicóticos. Hipótesis: los pacientes con trastorno mental grave refractarios al tratamiento, en este caso pacientes con esquizofrenia, son susceptibles de mejoría en su situación física con un abordaje integral (nutricional, ejercicio físico y psicoeducación). Objetivos: disminuir de valores antropométricos como el peso y el Índice de Masa Corporal (IMC), mejorar parámetros bioquímicos y aumentar la psicoeducación nutricional. Material y métodos: evaluación nutricional al ingreso, analítica metabólica al ingreso y estrategias terapéuticas integrales como tratamiento nutricional, actividad física y psicoeducación en hábitos saludables. Valoración de resultados: con comparación de medias de los índices nutricionales y antropométricos al comienzo del ingreso y al final de la intervención y con un análisis de los mismos. Conclusiones: hay una prevalencia del sobrepeso y la obesidad en pacientes con esquizofrenia debido a su estilo de vida poco saludable carente de una buena nutrición y de un ejercicio físico diario. Esta elevada prevalencia hace imprescindible un abordaje nutricional de un especialista de la materia junto a un equipo multidisciplinar. Palabras clave: esquizofrenia, obesidad, síndrome metabólico, dieta, actividad física.
Grado de Nutrición Humana y Dietética ABSTRACT Introduction: the Half-Stay Unit is a Mental Health resource where patients with severe mental disorders (schizophrenia), with greater disability associated with a deficit of self-care such as hygiene, eating and alcohol and drug consumption, are admitted. In addition, the polymedication administered to them is associated with an increased appetite for antipsychotic drugs. Hypothesis: patients with severe mental disorder who are refractory to treatment, in this case patients with schizophrenia, are susceptible to improvement in their physical situation with a comprehensive approach (nutritional, physical exercise and psychoeducation). Objectives: decrease anthropometric values such as weight and Body Mass Index, improve biochemical parameters and to increase nutritional psychoeducation. Material and methods: nutritional assessment on entry, metabolic analysis on admission and comprehensive therapeutic strategies like nutritional treatment, physical activity, psychoeducation in healthy habits. Evaluation of results: with comparison of means of nutritional and anthropometric indices at the beginning of the admission and at the end of the intervention and with an analysis of them. Conclusions: there is a prevalence of overweight and obesity in patients with schizophrenia due to their unhealthy lifestyle lacking good nutrition and daily physical exercise. This high prevalence makes a nutritional approach by a specialist in the field together with a multidisciplinary team essential. Keywords: schizophrenia, obesity, metabolic syndrome, diet, physical activity.
Grado de Nutrición Humana y Dietética ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................. 1 1.1 Concepto ....................................................................................................................................... 1 1.2 Epidemiología .............................................................................................................................. 1 1.3 Manifestaciones clínicas .............................................................................................................. 2 1.4 Tratamiento de la esquizofrenia ................................................................................................ 2 1.5 Esquizofrenia y prevalencia del Síndrome Metabólico ............................................................ 3 2. OBJETIVOS ...................................................................................................................................... 6 3. HIPÓTESIS ....................................................................................................................................... 7 4. MATERIALES Y MÉTODOS ......................................................................................................... 8 4.1. Sujetos del estudio ...................................................................................................................... 8 4.2. Criterios de inclusión ................................................................................................................. 8 4.3. Criterios de exclusión ................................................................................................................. 8 4.4. Material ....................................................................................................................................... 8 4.5. Métodos ..................................................................................................................................... 10 5. RESULTADOS ................................................................................................................................ 11 6. DISCUSIÓN ..................................................................................................................................... 24 7. CONCLUSIONES ........................................................................................................................... 28 8. BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................................. 29
Grado de Nutrición Humana y Dietética ABREVIATURAS Y SIGNIFICADOS: UME Unidad de Media Estancia IMC Índice de Masa Corporal SM Síndrome metabólico TG Triglicéridos TA Tensión arterial TAS Tensión arterial sistólica TAD Tensión arterial diastólica HTA Hipertensión arterial HDL Lipoproteínas de baja densidad LDL Lipoproteínas de alta densidad
Grado de Nutrición Humana y Dietética 1 1. INTRODUCCIÓN 1.1 Concepto La esquizofrenia es un desorden mental severo con una genética heterogénea y antecedentes neurobiológicos que influyen en un desarrollo temprano, afecta a los pensamientos de las personas que la padecen, a cómo se sienten y cómo se comportan. Este desorden psiquiátrico se expresa con una combinación de síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios y desorganización), síntomas motivacionales y disfunciones cognitivas (1,2). 1.2 Epidemiología La incidencia de la esquizofrenia en la población varía según: sexo, estado de migración, urbanidad, tendencia secular, situación económica y latitud (3). La esquizofrenia suele dar comienzo en adultos jóvenes entre 16 y 30 años. Las mujeres enferman tres o cuatro años más tarde que los hombres , por eso la prevalencia de esta patología en varones es mayor que en el sexo opuesto, teniendo un ratio de hombre: mujer = 1,4: 1 (1,4,5). Ciertos grupos de la población tienen mayor riesgo de padecer este desorden. Hay factores que influyen en el desarrollo de la esquizofrenia como (2): Eventos prenatales y perinatales: los individuos con complicaciones en su período fetal como una exposición a virus o a problemas nutricionales aumentan el riesgo de padecer esquizofrenia (1,2). Edad paternal: una paternidad tardía incrementa el riesgo de que los hijos desarrollen esta enfermedad (2). Sexo: es más frecuente en hombres que en mujeres, por su temprana aparición, y se manifiesta de forma más severa en los varones (6). Entorno: muchos factores medioambientales pueden estar involucrados, como vivir en la pobreza o entornos estresantes (1). Estado migratorio: una incidencia incrementada de esquizofrenia ha sido demostrada en diversos grupos de personas migrantes en comparación con grupos que comprenden individuos que no tienen una historia personal o familiar de migración (2). Abuso de drogas: al igual que incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad, puede incrementar el riesgo de suicidio, trauma y quedarse sin hogar en este tipo de población (1). Adversidad social: una serie de episodios en la infancia como abuso físico, abuso sexual, maltrato y acoso escolar están asociados con una posterior aparición de esquizofrenia (2).
Grado de Nutrición Humana y Dietética 2 1.3 Manifestaciones clínicas Reconocer los signos y síntomas de la esquizofrenia sirve para dar un diagnóstico y ofrecer una ayuda a tiempo. Los síntomas de la esquizofrenia se pueden clasificar en positivos, negativos y cognitivos (1). En las tres cuartas partes de las personas con esquizofrenia, el primer síntoma psicótico va precedido de un período de malestar (prodrómico) de 6 años de promedio. Los síntomas negativos emergen 5 años antes que los síntomas positivos (4). Síntomas positivos: son necesarios para un diagnóstico fiable de la enfermedad. Se refiere a aquellos inexistentes en individuos sin la patología. En algunos casos, estos síntomas pueden ser tanto estables como interrumpidos a lo largo del tiempo. Así mismo varían en intensidad hasta poder llegar a ser indetectables. Este tipo de síntomas serían, entre otros, los siguientes: alucinaciones, delirios, pensamientos desordenados y trastornos del movimiento (1,7). El mejor tratamiento para estos síntomas es la combinación de medicamentos antipsicóticos y ayuda psicosocial, gracias a ello se consigue minimizar los síntomas y el riesgo a una recaída psicótica (8). Síntomas negativos: son comportamientos que reflejan un distanciamiento social, la dificultad de mostrar emociones. Las personas que presentan estos síntomas necesitan ayuda en su día a día. Suele ser característico de estos síntomas, acciones como hablar de manera desinteresada, repetitiva, monótona, con monosílabos y sin muestra alguna de expresión facial. Yendo más allá, la identificación de los sentimientos puede convertirse en un obstáculo, e incluso estos sujetos comparten la característica de no saber enfrentarse eficazmente a los retos personales que advienen. Síntomas cognitivos: su identificación es difícil. Además, se convierten en un problema en personas que tienen una tarea a su cargo como oficios o cuidar de sí mismos. En esta categoría se incluye: la dificultad para procesar la información en la toma de decisiones, los problemas a la hora de aplicar los conocimientos aprendidos y las dificultades para mantener la atención (1). 1.4 Tratamiento de la esquizofrenia Para mejorar las consecuencias derivadas de los síntomas de la esquizofrenia, se utilizan medicamentos antipsicóticos y tratamientos psicológicos. Medicación con antipsicóticos: se destinan a la reducción de los síntomas psicóticos de esta patología. Los efectos son notorios al cabo de unos días tras la primera toma. Cada persona responde de una manera diferente a este tipo de medicamentos so condición de estar bajo
Grado de Nutrición Humana y Dietética 3 vigilancia de un médico. A veces se necesita probar varios antipsicóticos hasta encontrar el adecuado para el paciente. No se puede dejar de tomar la medicación bruscamente pues los síntomas irían a peor(1). Algunos de estos medicamentos utilizados en el tratamiento farmacológico pueden ser: zypadhera, abilify maintena, dogmatil, xeplion, solian, nemea, quetiapina, olanzapina, risperdal, sypresa velotab, amisulpiride, seroquel, etc (9). Tratamiento psicológico: ayuda a los desafíos diarios del individuo que padece esquizofrenia. Este tratamiento acostumbra a ser más efectivo una vez encontrada la medicación idónea. Este se pone en práctica mediante: educación familiar, aumento de las habilidades destinadas al manejo de la enfermedad, terapia cognitivo-conductual, rehabilitación, terapia de grupo y tratamiento de abuso de drogas y alcohol (1). 1.5 Esquizofrenia y prevalencia del Síndrome Metabólico Los pacientes con patologías mentales graves como la esquizofrenia fallecen de media 20 años antes que la población general. Así mismo, se ha de tener en cuenta que la primera causa de defunción de estos sujetos es por problemas cardiovasculares. Las personas que padecen esquizofrenia suelen tener un estilo de vida poco saludable incluyendo el tabaquismo y el consumo de otros tóxicos. Los factores de riesgo como la obesidad, diabetes, hipertensión arterial y dislipemia tienen una elevada prevalencia en este grupo poblacional (10). En segundo lugar, el Síndrome Metabólico es la aparición de tres o más factores que aumentan el riesgo cardiovascular. Concretamente son: 1. Una circunferencia abdominal > 102 cm en hombres y > 88 cm en mujeres. 2. Glucosa en ayunas > 100 mg/dl. 3. Triglicéridos > 150 mg/dl. 4. Colesterol HDL < 40 mg/dl en hombres y < 50 mg/dl en mujeres. 5. Una presión arterial > 130 mmHg la sistólica y > 85 mmHg la diastólica. Estas características fueron definidas por el National Cholesterol Education Program (NCEP) Adult Treatment Panel III (ATP III) y a día de hoy es una de las definiciones más utilizadas para seguir un criterio a la hora de diagnosticar el Síndrome Metabólico (SM). NCEP ATP III incluye las claves del SM que son la hiperglucemia o resistencia a la insulina, la obesidad visceral, las dislipemias y la hipertensión (11). Pacientes con esquizofrenia tienen comúnmente una vida insana caracterizada por una dieta pobre, aumentando el riesgo de padecer obesidad o SM. La prevalencia de este último en personas que padecen esquizofrenia es de un 40%. La esquizofrenia se considera un factor de riesgo para muchas enfermedades
Grado de Nutrición Humana y Dietética 4 crónicas como la diabetes, que tiene una prevalencia de dos a tres veces mayor en comparación con la población en general. Además, tienen una elevada incidencia de padecer hipertensión e hiperlipidemias (12,13). Los factores etiopatogénicos que aumentan es riesgo metabólico y cardiovascular en la esquizofrenia son: Alimentación: tienen una dieta poco variada, donde su principal elección a la hora de comer son productos con alto valor energético. Los menús incluyen un alto contenido en grasas animales, mientras que la ingesta de verduras es muy baja en comparación con la población sana. En consecuencia, hay un alto consumo de grasas saturadas y un bajo consumo de fibra. Esto se asocia con unos elevados niveles de marcadores inflamatorios, especialmente de factores tumorales (TNF), de la interleucina 6 (IL-6) y de proteínas C-reactivas (CRP) que pueden promover el desarrollo de SM (14). Baja actividad física o sedentarismo: los sujetos con una enfermedad mental severa como es la esquizofrenia son más sedentarios que los sujetos sanos. Los síntomas negativos les impiden, en algunos casos, tener una vida activa por su falta de pragmatismo, envidia o placer (15). Tabaquismo: la prevalencia del consumo de tabaco entre pacientes con esquizofrenia es del 70%, de los cuales un 54% llegan a consumir más de 20 cigarrillos al día (16). La exposición al humo del cigarrillo predispone a eventos cardiovasculares. Los cigarros tienen unos componentes tóxicos implicados en la disfunción cardiovascular que aumentan la inflamación, la trombosis y la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL). Además, hay un aumento del estrés oxidativo y este inicia una disfunción cardiovascular (17). Obesidad: la presencia de grasa abdominal tiene consecuencias en la salud. Estas personas presentan déficits de autorregulación inducido por la farmacoterapia, que incrementa el apetito, pero también los sentimientos de impotencia pueden llevar a una excesiva ingesta de alimentos. La obesidad puede estar asociada con una reducción de la autoestima y en consecuencia no se sienten motivadas para disminuir el exceso de peso. Se descuidan a sí mismos ya que normalmente carecen de autocontrol y no son ambiciosos (14). Antipsicóticos: aumentan la frecuencia y la aparición de obesidad y SM. Estos cambios van acompañados de una disminución de la adiponectina y un aumento de la lectina. La hipertrigliceridemia y la hipercolesterolemia se correlacionan con la activación del factor de transcripción SCREBP1 y 2, de manera dependientes de la dosis y el tiempo. La activación de SCREBP aumenta la expresión de enzimas que sintetizan TG y colesterol. Existe una fuerte correlación entre la aparición de alteraciones metabólicas y la respuesta al tratamiento en todos los antipsicóticos, esto es más evidente con clozapina y olanzapina. Esta relación entre el efecto
Grado de Nutrición Humana y Dietética 11 5. RESULTADOS Los resultados que se muestran a continuación son el producto del análisis del trabajo realizado en la muestra estudiada. En primer lugar, la muestra consta de 14 sujetos, diez de ellos son hombres y cuatro mujeres, todos residen en la UME desde septiembre de 2019, acudiendo a la consulta de psiquiatría. El rango de edad oscila entre los 20 y 55 años siendo la media de edad 40 años. A continuación el resultado de la variable sexo de la muestra escogida. Gráfico 1: distribución de sexo de la muestra. Hay un predominio del sexo masculino que alcanza el 71% frente al 29% que alcanzan las mujeres. La esquizofrenia aparece en hombres a una edad más temprana que en mujeres y se cree que en el sexo femenino, esta enfermedad podría pasar más desapercibida, por lo que ser varón podría considerarse un factor de riesgo en una esquizofrenia más severa y reconocible (20). Se calcula el IMC de los pacientes a su ingreso. Tabla 3: IMC de los pacientes al comienzo del ingreso. Nº paciente IMC entrada Clasificación según IMC 1 37,96 Obesidad tipo 2 2 32,95 Obesidad tipo 1 3 21,68 Normal 4 25,58 Sobrepeso 5 47,78 Obesidad mórbida 6 27,83 Sobrepeso 7 28,31 Sobrepeso Nº paciente IMC entrada Clasificación según IMC 8 32,91 Obesidad tipo 1 9 20,20 Normal 10 25,36 Sobrepeso 11 29,87 Sobrepeso 12 34,14 Obesidad tipo 1 13 40,57 Obesidad mórbida 14 22,02 Normal Hombres 71% Mujeres 29%
Grado de Nutrición Humana y Dietética 12 Gráfico 2: clasificación de la muestra según el Índice de Masa Corporal (IMC) al inicio del estudio. Sólo el 22 % de la muestra se encuentra en peso normal, mientras que el 78% padece sobrepeso u obesidad según los datos recogidos al ingreso de los pacientes es la Unidad de Media Estancia. Se calcula el IMC al final del ingreso. Tabla 4: IMC de los pacientes al final del ingreso. Nº paciente IMC salida Clasificación según IMC 1 36,49 Obesidad tipo 2 2 35,86 Obesidad tipo 2 3 24,94 Normal 4 22,31 Normal 5 33,80 Obesidad tipo 1 6 24,75 Normal 7 19,82 Normal 8 30,81 Obesidad tipo 1 9 20,20 Normal 10 26,17 Sobrepeso 11 28,40 Sobrepeso 12 29,85 Sobrepeso 13 34,89 Obesidad tipo 1 14 20,11 Normal Normal 22% Sobrepeso 36% Obesidad tipo 1 21% Obesidad tipo 2 7% Obesidad mórbida 14%
Grado de Nutrición Humana y Dietética 13 Gráfico 3: clasificación de la muestra según su IMC al final del estudio. Como se puede observar en la gráfica, un 43% de los pacientes, lo que equivaldría a 6 de ellos tendrían un IMC normal, el doble de los pacientes que se encontraban en este IMC al principio del estudio. La categoría de obesidad mórbida ha desaparecido. Un 71 % de los pacientes consiguen adelgazar versus un 29% que no. Gráfico 4: evolución de los pacientes según su IMC a lo largo de su estancia en la UME. Normal 43% Sobrepeso 22% Obesidad tipo 1 21% Obesidad tipo 2 14% 19,00 24,00 29,00 34,00 39,00 44,00 49,00 1 2 3 4 5 I.M.C Nº DE ANALÍTICAS Y MEDIDAS ANTROPOMÉTRICAS REALIZADAS
Grado de Nutrición Humana y Dietética 14 En la gráfica adjunta, teniendo presente que cada línea corresponde a un individuo, se puede observar como casi la totalidad de los pacientes, diez exactamente, consiguen disminuir su IMC, mientras que sólo cuatro de ellos engordan pero uno, se queda en la categoría “normal”. Se ha comprobado que el tratamiento con antipsicóticos atípicos puede contribuir al aumento de peso (21). Los pacientes que toman este tipo de medicamentos son los números 1, 6 y 11. Todos presentan sobrepeso y obesidad al comienzo del tratamiento, tan solo uno de ellos consigue un peso normal, pero el 100% consigue disminuir su IMC. Se realiza un análisis de los datos obtenidos para conocer si hay una diferencia significativa entre las medidas del IMC antes de que los pacientes comenzaran el tratamiento y después de realizarlo. Primero se plantean dos hipótesis, la nula (H0) y la hipótesis alterna (H1). H0: No hay diferencia significativa en las medias del IMC antes y después del tratamiento. H1: Hay diferencia significativa en las medias del IMC antes y después del tratamiento. El porcentaje de error que se puede llegar a cometer al realizar la prueba t de Student es un 5% es decir α= 0,05. Se comprueba que la variable IMC inicial y final se comportan con normalidad, se utiliza la prueba Shapiro Wilk, ya que la muestra es menor de 30 personas. Tabla 4: Pruebas de normalidad Kolmogorov-Smirnova Shapiro-Wilk Estadístico gl Sig. Estadístico gl Sig. IMCInicio ,109 14 ,200* ,954 14 ,621 IMCFinal ,129 14 ,200* ,920 14 ,222 *. Esto es un límite inferior de la significación verdadera. a. Corrección de significación de Lilliefors En la tabla se puede observar el nivel de significancia del IMC inicial (0,621) y del IMC final (0,222). Ambas cifras son mayores que α= 0,05 por lo que se acepta la hipótesis nula. Los datos de la variable IMC se comportan normalmente. Tabla 5: Estadísticas de muestras emparejadas Media N Desviación estándar Media de error estándar Par 1 IMCInicio 30,4936 14 7,86750 2,10268 IMCFinal 27,7429 14 6,02035 1,60901
Grado de Nutrición Humana y Dietética 15 Después del tratamiento la media disminuye, pero hay que corroborar si la diferencia es significativa o no lo es. Tabla 6: Prueba muestras emparejadas Diferencias emparejadas t gl Sig. (bilateral) Media Desviación estándar Media de error estándar 95% de intervalo de confianza de la diferencia Inferior Superior Par 1 IMCInicio - IMCFinal 2,75071 4,51178 1,20582 ,14569 5,35574 2,281 13 ,040 En esta tabla se ve como el nivel de significación bilateral (de dos colas) es de 0,04, al tener un valor menor del nivel α= 0,05, se puede rechazar la hipótesis nula (H0) y se acepta la hipótesis alterna (H1), por lo que se concluye que hay una diferencia significativa en las medias de los IMC de los individuos antes y después del tratamiento. Se analizan los resultados bioquímicos del principio y del final del ingreso. Gráfico 5: primeras y últimas cifras del colesterol total de la muestra. En azul, las cifras de colesterol sanguíneo en la primera analítica antes de comenzar el estudio y en naranja, los resultados de la última analítica. Siguiendo la clasificación de “Adult Tratment Panel III (ATP-III)” (22) donde el colesterol deseable es menor de 200 mg/dL, se consigue en un 71% de los pacientes al final del ingreso, es decir diez individuos tienen cifras de colesterol por debajo del límite máximo deseable. Los pacientes que no disminuyen el colesterol coinciden tres de ellos con los pacientes que ganan peso durante la estancia en la UME. 0 50 100 150 200 250 300 0 2 4 6 8 10 12 14 16 Cifras de colesterol total Nº muestra
Grado de Nutrición Humana y Dietética 16 Con los cambios que se les fueron implantando en su dieta y con la introducción de ejercicio físico para un 21% del número de muestra no fue suficiente para disminuir el colesterol total por lo que se utilizaron estatinas como Atorvastatina y Crestor para conseguir el objetivo. Gráfico 6: primeras y últimas cifras del colesterol HDL de la muestra. Siendo los puntos azules los resultados de las primeras analíticas y en naranja las últimas. Utilizando el mismo criterio que con el colesterol total según National Cholesterol Education Program (NCEP) Adult Treatment Panel III (ATP III) el colesterol HDL deseable en hombres debería de ser mayor de 40 mg/dl y en mujeres mayor de 50 mg/dl (11). Hay diez hombres y cuatro mujeres. Las mujeres son los números de muestra 4, 6, 10 y 13, solo una de ellas presenta bien las cifras del colesterol HDL tanto al principio como al final mientras que el resto de mujeres presenta cifras bajas de colesterol HDL. Un 80% de los hombres mantienen correctas las cifras de colesterol HDL en la última analítica, siendo un 20% más que al comienzo del ingreso donde sólo seis varones presentaban buenas las cifras de HDL. Gráfico 7: primeras y últimas cifras del colesterol LDL de la muestra. 20 30 40 50 60 70 80 0 5 10 15 Cifras de colesterol HDL Nº de muestra 30 50 70 90 110 130 150 170 190 0 5 10 15 Cifras de colesterol LDL Nº muestra
Grado de Nutrición Humana y Dietética 17 Los puntos azules son del inicio y los puntos naranjas del final de la estancia de los pacientes en la UME. Un colesterol LDL ideal sería por debajo de los 130 mg/dl que es el límite alto e incluso por debajo de 100 mg/dl si se tiene alguna enfermedad asociada con un riesgo cardiovascular (23). En la gráfica presente, se puede observar que un 43% de la muestra tenía unas cifras de colesterol superiores a 130 mg/dl y al final del ingreso solo un 21% tenía las cifras de colesterol superiores a límite alto pero habían conseguido mejorar las cifras que presentaban al comienzo del estudio. Tener cifras del colesterol LDL por debajo de 100 mg/dl tan sólo lo consigue un 43% de la muestra, de estos seis pacientes cinco de ellos consiguen perder kilogramos durante la estancia en la UME e incluso cambiar de categoría en la clasificación del IMC, son los pacientes 4, 5, 6, 7 y 12. Gráfico 8: primeras y últimas cifras de los triglicéridos de la muestra. En azul los resultados de la primera analítica realizada y en naranja los resultados de la segunda. Se considera unos niveles altos de TG cuando superan la cifra de 150 mg/dl (24). Se puede observar en el gráfico que salvo tres pacientes que tanto al inicio como al final del ingreso superan la cifra de 150 mg/dl, el resto de usuarios están por debajo del valor considerado “límite alto” (25). También cabe resaltar que todos los pacientes mantienen los valores muy cercanos a los del inicio si no más bajos. 0 50 100 150 200 250 300 350 400 450 500 550 600 0 2 4 6 8 10 12 14 16 Cifras de TG Nº muestra
Grado de Nutrición Humana y Dietética 18 Gráfico 9: primeras y últimas cifras de tensión arterial sistólica (TAS) de la muestra. Gráfico 10: primeras y últimas cifras de tensión arterial diastólica (TAD) de la muestra. En estas dos últimas gráficas, se observa la tensión arterial sistólica y diastólica al principio del ingreso (puntos azules) y al final del mismo (puntos naranjas). Una tensión arterial es óptima cuando los valores de la TAS son menores de 120 mmHg y de TAD menores de 80 mmHg, cuando la TAS está entre 120 mmHg y 129 mmHg es normal Y la TAD entre 80 mmHg y 84 mmHg se consideran normales. Es hipertensión (HTA) si las cifras superan 139 mmHg TAS y 89 mmHg TAD (26). Sólo hay tres pacientes que presentan TAS por encima de 139 mmHg, dos de estos pacientes consiguen perder peso y disminuir la HTA. En la primera analítica sólo tres pacientes tienen unos niveles altos de TAD, son distintas personas de las tres que tenían alta la TAS. El 100% de los pacientes que tenía la tensión arterial diastólica alta 80 130 180 230 0246810 12 14 16 T.A.S Nº muestra 50 60 70 80 90 100 0246810 12 14 16 T.A.D Nº muestra
Grado de Nutrición Humana y Dietética 19 consigue disminuirla y llegar a unos valores óptimos y sólo uno de ellos, el número trece, necesita ayuda del fármaco Sumial. El paciente número once aumenta la tensión arterial sistólica y la diastólica, por lo que se le implanta también el fármaco betabloqueante Sumial. Gráfico 11: clasificación de la muestra por las primeras cifras de tensión arterial registrada. Al comienzo de la estancia en la UME sólo dos pacientes tenían una tensión arterial óptima es decir la TAS por debajo de 120 mmHg y la TAD por debajo de 80 mmHg. A pesar de mostrar un 78% de la muestra sobrepeso y obesidad en la primera toma de datos no se observan cifras de hipertensión muy altas, teniendo solo un paciente con hipertensión sistólica aislada. Gráfico 12: clasificación de la muestra por las últimas cifras de tensión arterial registrada. Las últimas cifras de tensión arterial recogidas muestran una mejora gracias a los cambios en los hábitos de vida, ya hay un 36% de pacientes con una tensión arterial óptima y 29% con la tensión arterial normal. La persona que presentaba hipertensión sistólica aislada ahora presenta una tensión arterial normal sin ayuda farmacológica. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 Óptima Normal Normal alta Hipertensión leve Hipertensión sistólica aislada 0 1 2 3 4 5 6 Óptima Normal Normal alta Hipertensión leve
Grado de Nutrición Humana y Dietética 20 El 36% de los pacientes mejoran su tensión arterial llegando a cambiar de categoría. Además, no necesitan ayuda de fármacos, esta bajada de TA se puede deber a las mejoras en sus hábitos alimentarios, ya que coincide con cinco pacientes que consiguen perder peso. Un 43% de los pacientes se mantienen en la misma categoría, dos de ellos necesitan ayuda de medicamentos antihipertensivos como Seguril y Enalapril. De los usuarios que no consiguen disminuir su tensión arterial solo uno de ellos pasa a la categoría de hipertensión leve estando al principio con la TA normal y necesita ayuda del fármaco Sumial. Gráfico 13: primeras y últimas cifras de glucemia basal de la muestra. Siendo los puntos azules las primeras cifras obtenidas y los puntos naranjas las últimas cifras obtenidas. Según la American Diabetes Association (ADA), una glucemia basal normal sería menor de 100 mg/dl, siendo prediabetes la glucemia basal entre 100 y 126 mg/dl y diabetes mayor de 126 mg/dl (27). A pesar de presentar el mayor porcentaje de los pacientes sobrepeso y obesidad solamente uno de ellos muestra una glucemia basal al inicio del tratamiento superior a 100 mg/dl y superior a 126 mg/dl por lo que se le ayuda farmacológicamente con el antidiabético oral Forxiga consiguiendo reducir su glucemia basal. Otros dos pacientes toman otro antidiabético oral, Desmopresina. Con la toma de antipsicóticos atípicos hay mayor posibilidad de la aparición de Diabetes Mellitus tipo 2 (28). El individuo número 1, que toma este tipo de medicamento presenta obesidad además de un aumento en las cifras de glucemia basal. Se le trata con el antidiabético comentado anteriormente Desmopresina. 70 90 110 130 150 0 2 4 6 8 10 12 14 16 Glucemia basal Nº muestra
Grado de Nutrición Humana y Dietética 27 Ante los datos bioquímicos obtenidos se puede concluir que son muy similares a los de la población sin una patología mental como es la esquizofrenia, ya que durante el ingreso gracias a los cambios a hábitos saludables y la ayuda farmacológica se ha conseguido una mejora que en muchos casos ha llegado a una normalidad en los parámetros bioquímicos. Aunque encontramos un pequeño porcentaje de personas con esquizofrenia que tienen un IMC “normal”, la gran mayoría tienen sobrepeso y obesidad aunque consigan perder kilos a lo largo de la enfermedad. La esquizofrenia suele asociarse a este segundo grupo de personas, más propensas a ganar peso, a padecer obesidad y también a un estilo de vida sedentario con una mala alimentación donde es imprescindible la intervención nutricional para poder asesorar correctamente tanto al paciente como a los profesionales sanitarios que lo tratan y a los familiares para intentar evitar el aumento de peso. No solo se consigue con un asesoramiento nutricional, la actividad física regular puede ayudar a mejorar las comorbilidades ocasionadas por el sobrepeso y la obesidad y los parámetros de SM. Durante el estudio se consigue un aumento de la actividad física de los pacientes en las actividades propuestas por la UME, además los pacientes se interesan más por la alimentación y por sus elecciones fuera del centro. A pesar de conseguir una pérdida de peso y demostrar que la alimentación influye en la salud no es el único factor que interactúa y por lo que los individuos con esquizofrenia se asocian con un incremento de peso, en la etiología de la obesidad interactúan multitud de variables relacionadas con la propia enfermedad como los efectos secundarios del tratamiento farmacológico por la toma de antipsicóticos atípicos, los hábitos de vida inadecuados como el sedentarismo o el tabaquismo. Todos estos aspectos ponen en relieve que los pacientes con esquizofrenia presentan una prevalencia de conductas poco saludables. Estas personas como cualquier otra deberían ser informados de las posibles elecciones sobre su salud e introducir distintas intervenciones para potenciarla como: recomendación de un estilo de vida saludable con alimentación equilibrada, ejercicio físico, control de peso y disminución del consumo de tabaco y otras drogas (40).
Grado de Nutrición Humana y Dietética 28 7. CONCLUSIONES En el presente trabajo se ha tratado de detallar como un abordaje nutricional integral en personas con esquizofrenia refractaria conseguía mejorar los parámetros antropométricos y bioquímicos. Para ello se ha tomado un grupo de 14 personas que cumplían los criterios de inclusión y se les realizó durante su ingreso en la Unidad de Media Estancia distintas entrevistas y análisis bioquímicos para ver la evolución tras la instauración de una educación nutricional. Tras ello se pueden confirmar las siguientes conclusiones: 1. La esquizofrenia aparece a una edad más temprana en los hombres y con síntomas negativos más frecuentes lo que hace que haya mayor prevalencia en este sexo. 2. La elevada prevalecía del sobrepeso y la obesidad en los pacientes con esquizofrenia supone un problema de salud para esta población. 3. Se ha podido comprobar que la etiología del aumento de peso y la obesidad viene dada por un conjunto de factores como una alimentación no saludable, una vida sedentaria y el consumo de tabaco. 4. Aunque no muchos pacientes de la muestra tomen antipsicóticos atípicos, este podría ser otro factor de la etiología del sobrepeso y la obesidad. 5. Además la toma de los fármacos mencionados podrían tener una influencia en un aumento de la resistencia a la insulina y la aparición de diabetes tipo 2. 6. A pesar del riesgo de que estos pacientes padezcan síndrome metabólico, en la muestra solo cumplen con tres o más factores una minoría. 7. Los valores altos del perímetro de la cintura, de la tensión arterial, del nivel de triglicéridos y de la glucemia basal junto con los valores bajos de las lipoproteínas de alta densidad son los factores que hay que controlar para evitar la aparición de un mayor riesgo cardiovascular. 8. Con una pérdida de peso ponderal a lo largo de los años de la enfermedad se consigue la mejora de los parámetros bioquímicos y la adhesión a un estilo de vida favorable. 9. El ejercicio físico aeróbico ayuda a la disminución de peso junto con la buena alimentación. 10. Los pacientes que tenían peores resultados en los análisis consiguen una mejoría reduciendo el peso. 11. Se concluye con la importancia de un equipo multidisciplinar donde esté presente un dietistanutricionista para ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades mentales graves.
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