- ELOGIO FÜNEBREL / ^ " .
DEL ÍLUSTRi SIMO SEÑOR
(§on i§ed o ^e buna y del ^eg o,
jiíe ea las solemnes honsas celeb adas en suíiagio de su alma
el dia 17 de Oc ub e de 1893 po la
JJni e sldad ¿i e a la de ^ga agoza, p onunciò en el ¿empio ^Me opoli ano
del gal ado de dicha giudad
EL CANdKIGO
D . D. Flo encio Ja diel
VALLADOLID:
IMP. Y LIR. PATÓLICa d JO SÉ MANÜRT. DE LA CUESTA
Alacias Pica ea. m ms 38 y 40.
ííí yDTeS^i
ELOGIO FÚNEBRE
DEL ILUSTRÍSimO SEÑOR
¡§on §ed o <§e buna y del ^eg o,
que en las solemnes hon as celeb adas en su agio de su alma
el dia 17 de §c ub e de 1893 po la
Uni e sidad li e a ia de da agoza, p onunció en el ^emplo Me opoli ano
del Sal ado de dicha i^iudad
EL eANQKÍGO
D . D. Flo encio Ja diel
VALLADÓLID;
lU P . Y LIE. CATÓLICA DE JO SÉ MANUEL DE LA CUESTA
Maclas Picaoea, náms. 38 y 40.
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ii
Elogio úneb e
Sdl>UnlLi jiliis iin’s i am inspi ai, í
suscipi inqui en is se.,., ci i]ui Ulani diiigil
diligi iiam.
í>a sabidu ía I ií-pi M ida íWu? hijos, y
ao .^e á los que !a buscah... y quien la
aa a, ama ia ida
lu-cli I V -12- 13.
E M IN E N T ÍS IM O SI'IÑ O R (V
l-H L dia cinco de Ma zo de i ^97 dejaba de exis i , en la ciudad
-i—/de Cala ayud, co onado de mé i os y i udes, el insigne
p elado D. Ped o Ce buna y del Neg o, quien du an e doce
años, has a la echa de su allecimien o, había gobe nado, con
singula p udencia y apos ólica solici ud, la san a iglesia de
Za agoaa. No es de ex aña , eniendo en cuen a el amo en a
ñable con que habia a endido du an e su glo ioso pon i icado á (*)
(*) El Eminen ísimo Seño Ca dEnal Bena ides y Na a e e. Asis
ie on además el Minis o de Fomen o D. S. Mo e , el senado po la
Uni e sidad D. J . Calleja, el claus o de p o eso es con insignias, y e
p esen aciones de la Uni e sidad cen al, cen os docen es, au o idades
y co po aciones de Za agoza.
ELOGIO FUNEBRE
las necesidades de sus hijos, que los a dien es es imonios de
ene ación y de ca iño, que ue on su más bella co ona en los
úl imos penosos días de su exis encia (i) se con i ie an á su
mue e en sen idas mani es aciones de duelo, á medida que la
in aus a no icia se iba di undiendo como inespe ada calamidad
en e los pueblos con iados de su amada diócesis.
Más ed, he manos mios, lo que sucede: aquel dolo , que
pa ecía no debe ex ende se ó no o na ^ al menos, o mas
ex e io es que e ela an su in ensidad, ue a de los lími es de
an dila ada amilia, encuen a más allá eco p o undísimo en
milla es de co azones, y un mes después, el diez y seis de Ab il,
cómo si ella sola, más que las ó denes eligiosas cuyos in e eses
el Vene able Obispo había gene osamen e omen ado, más que
la ciudad á cuyo p og eso in elec ual y mo al había con ibuido
á cos a de innume ables sac i icios, más que la Mi a en cuyo
seno se hábia o mado desde su ju en ud y con la cual había
abajado en el gobie no de la g ey cesa augus ana, más que el
Cabildo del Sal ado , en donde, canónigo p ime o y más a de
' p io , se había dis inguido po la ele ación y galla día de su
espí i u, como si ella sola, digo, ue a llamada á da público
es imonio del uni e sal sen imien o que aquí, en la capi al del
eino a agonés, había p oducido an i epa able desg acia, la
Uni e sidad o denaba solemnes une ales en el emplo de San a
Ma ía Magdalena, dando al ac o an desusada magni icencia,
que no se cansan de ponde a la los que, es igos p esenciales
de ella, minuciosamen e nos la e ie en. Asis ió el A zobispo,
que lo e a á la sazón Don Alonso de G ego io; asis ie on los
ju ados de la ciudad; se hizo in i ación á pe sonas y co po a
ciones dis inguidas; ocupó p e e en e luga el claus o de doc o
es con sus insignias p esidido po el ec o D. Juan Mo e a;
(i) El D . Ce buna ué siemp e de complexión delicada; más, en los
úl imos años de su ida, á causa de una g a e a ección al es ómago, se
ió mo i icado cons an emen e po las moles ias y dolo es que lle a
consigo es a en e medad.
ELOGIO FUNEBRE
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hubo capela den e ado nada con iquísimos paños de b ocado é
iluminada con milla es de ci ios; hizo el elogio del ilus e inado
F ay Ma in Pe aza, ca meli a, celeb ado po su elocuencia, (i)
y, cediendo el Cabildo Me opoli ano de los de echos que le
asis ían á celeb a en La Seo es e ac o une al, sin duda pa a
demos a con su de e encia la azón conque el Cue po uni e si
a io omaba de su cuen a la o ganización de ales demos a
ciones de lu o, asladóse él mismo al emplo de San a Ma ía
Magdalena, dispuso que un canónigo de su seno, D. Juan Ló
pez, o icia a en la celeb ación del San o Sac i icio, y o denó que
p o eye a de lo suyo la ca ed al á cuan o ue a menes e , pa a
da mayo b illo y más g andeza y se e idad á las ce emonias (2).
He manos mios: la explicación de aquellas hon as úneb es
consag adas po la Uni e sidad de Za agoza al e e no descanso
del alma de D. Ped o Ce buna y del ca ác e que e is ie on,
e dade amen e excepcional, nos la dá del modo más cumplido
el hecho singula ísimo ambién de euni nos hoy, en idén ica
o ma y con igual obje o, in i ados po la misma Uni e sidad,'
anscu idos escien os años desde aquel acon ecimien o
memo able.
No: Ce buna, el g an Ce buna, cuyos alien os no desmaya
on nunca ni aún en los dias de más ce ada con adicción; que
(1) No se que se imp imie a es a o ación úneb e, ni que se conse e
el o iginal. De F ay Ma ín Pe aza se imp imie on en Salamanca en
casa de A us Tabe niel, el año 1603, dos íomos ás Se mones Quad a
gesimal es y de Resu ección ele.
La ob a a dedicada al Exo no. S . Duque de Alba y Condes able de
Na a a. F ay Ma ín Pe aza, e a á la sazón ca ed á ico de P ima de sa
g ada Teología de aquella Uni e sidad y P io del Cá men.
(2) Dan cuen a de es os une ales solemnísimos los manusc i os del
Doc o Mandu a, canónigo de La Seo de Za agoza, que se conse an en
el a chi o de es a San a Iglesia Me opoli ana. La Uni e sidad dispuso
con mo i o del allecimien o del V. Ce buna un Ce ldmen de Ingenios
que ue muy celeb ado.
ELOGIO FUNEBRE
al ez se c eía mo ido po impulso sob ena u al (i) á ele a
los menguados es udios que aquí se daban al ango de Uni e
sidad pon i icia y eal con odos sus hono es y p i ilegios; que
consag o á es e anhelo ehemen ísimo de su alma, no solo su
o una sino ambién su ida has a exhala el úl imo suspi o, no
podía soña , ni aún en las ho as de más g ande deli io y exal
ación, con la he mosu a de la ealidad p esen e. He subido á
es e si io pa a hace el elogio de los que han mue o y no es a
ía bien dispensa alabanzas á los que i en; pa a odos hab á
luga en las páginas de la his o ia; pe o, he manos míos,^cuando
el an iguo edi icio uni e si a io, minado po la ca co-
mido po las inclemencias del iempo, casi a asado po el
u o de si iado es impo en es, (2) enace á nues os ojos o e
ciendo o mas co ec as en lo ex e io , y en lo in e io ampli ud
su icien e y p opo ciones adecuadas; cuando á su lado, indis
pensable complemen o solici ado con a an y gene osamen e con
cedido, hemos is o su gi como po a es ma a illosas palacio
sun uosísimo, donde los homb es que buscan la e dad en el
g ande y en el pequeño mundo halla án desde hoy medios de
p osegui y de comunica á o os sus in es igaciones cien í icas;
cuando el común empeño ha dado cima de un modo an glo ioso
á aquella emp esa supe io que comenzó Ce buna en los úl i
mos años del siglo XVI ¿no e a na u al, ya que ha dispues o la
P o idencia que con la echa de la e minación de las p ime as
ob as coincidie a la eliz co onación dé las pos e as, e oca la
memo ia del Vene able undado y o ece la al espe o y á la
admi ación de los homb es, ele ándose majes uosa sob e an
os es ue zos acumulados y sob e an as g andezas ealizadas?
Si es es a mi misión, y la Uni e sidad li e a ia de Za agoza me
(1) His o ia de la Uni e sidad de Za agoza po D. Je ónimo Bo ao,
Pag. 2, No a, y pag. 1-9.
(2) El an iguo edi icio de la Uni e sidad de Za agoza ué a uinado
casi po comple o en ¡809, du an e el segundo si io; po la oladu a de
las minas p epa adas y cebadas po los anceses.
ELOGIO FUNEBRE
ha llamado á es e si io pa a que sea in é p e e de sus o os, he
de con esa que el camino que debo eco e , mi ado desde aquí,
me pa ece no solo obligado sino á la ez admi ablemen e
sencillo.
Alguno ha dicho, con ase du a pe o exp esi a (i), que sin
el il me al p opo cionado po Ce buna pa a le an a el an iguo
edi icio de la Uni e sidad, comple a sus es udios y do a deco
osamen e sus cá ed as, hab ía pasado la go iempo an es de
pone se en eje cicio el p i ilegio del Empe ado Ca los V y las
concesiones pon i icias. La a i mación es an exac a como se e a;
pe o j'O añado, y ya e eis has a qué pun o mis ap eciaciones
son undadas, que el P io de La Seo de Za agoza, undado
de su insigne Uni e sidad, más que el dine o, que dio con la ga
mano pa a es a emp esa gigan esca, apo ó á ella la luz de su
alen o p i ilegiado, la en e eza de su ca ác e y la piedad e o
osísima de su alma; que aquella a a magni icencia, que a alo a
su libe alidad inago able, ué u o sazonado de mi as ele adas y
de pu ísimas concepciones; que nadie como él u o de la ciencia
y de su di usión un concep o más adecuado y más pe ec o, y,
po lo mismo, que si algo le mo ió á an gene osos es ue zos,
ué el in e és de la eligión, que lle a apa ejado el in e és de la
ciencia misma, p es ando asi señalado se icio á la eal y legí ima
p ospe idad de su pu ia _
----
No sin pena. Eminen ísimo Seño , ya que el iempo es an
b e e y an compleja é in e esan e la p oposición enunciada,
abandono al'juicio de los doc os, que o man hoy escogida
po ción en e odos los que me escuchan, un es udio p elimina ,
que se ía, sin duda, excelen e pun o de pa ida en el camino
que enemos que eco e .
Los que, aman es de la e dad, la hayan buscado de buena
é en las enseñanzas de la his o ia, po ue za que han enido
(i) His o ia de las Uni e sidades po D. Vicen e de la Fuen e,
Tomo II, pag. 396.
MELOGIO FUNEBRE
al a jamás en aquellos homb es p o idenciales á quienes Dios
escoje pa a ins umen o de sus designios y que b illa, po
modo singula , en el espí i u de Ce buna: es la cons ancia.
Dos años, an es de que ue a colocada solemnemen e la p i
me a pied a en el nue o edi icio uni e si a io, Ce buna e a
consag ado en Monzón y en aba á gobe na la San a Iglesia
de ^a a'^^ÍTSin duda que las g a es a enciones de su obis
pado eclama án de él a anes sob e a anes y des elos sob e
des elos y p uebas e iden es exis en oda ía de su solici ud
pas o al; pe o, no me impo a deci lo: Ce buna, an es que
odo, es el undado gene osísimo, el undado apasionado, de
la Uni e sidad de Za agoza. ¡Oh! y cuán o dice es a p eciosa
decla ación esc i a de su mano á los ju ados de la ciudad, ha
blando de lo que e a cons an e obje o de sus cuidados!
......
«Y yo oda mi ida p ocu a é la mejo a y au o idad de ella,
como me obliga el se an en se icio de Dios y bene icio de
es e eino, y habe sido p omo o de ella desde el p incipio».
Asi es, que, solici ado i amen e su ánimo po negocios
de mayo in e és, su pensamien o es aba aquí y su co azón
y su alma: y cuida del pun ual cumplimien o de los es a u os,
esis iendo con ene gia oda p e ensión que ienda á queb an
a los; y co ige á su a bi io los que en 1589 le emi en los
ju ados con es e in, « asladando i e ocablemen e en su
pe sona, po acue do del Capí ulo y Consejo, odo el pode
que la ciudad enia en la Uni e sidad y sin ese a»; y i
gila pa a que el edi icio se haga bien y se gas e con idelidad,
«como hacienda hecha po limosna pa a ob a pia»; y enuncia
gene osísimamen e y po amo , no sólo al de echo que enia
de p o ee cá ed as en odas las acul ades, eme oso de no
ace a , ausen e como es aba, en la elección de p o eso es, sino
ambién á odo el pa ona o que se le había concedido, no
ue a que po causa de él o os p elados se e aje an de mi a
po la Uni e sidad y de eni en su apoyo con sus limos
nas. Aho a, he manos míos, ya os explica eis pe ec amen e
ELOGIO FUNEREE 15
cómo Ce buna, eólogo eminen e y p o eso dis inguidísi
mo, isi ado celoso de los Obispados de Lé ida y de
Huesca, Canónigo y P io de la Seo de Za agoza y cinco años
Vica io gene al á la mue e de D. He nando, p elado insigne
d e ía a g ^ i ^ cuya capi al dió ida al Semina io de San Gau-
dioso y al ilus e colegio de la Compañía de Jesús, y homb e
inalmen e á quien nunca al an alien os pa a lle a á cabo las
mayo es emp esas, no u ie a, al mo i , no u ie a o o nom
b e que el de su amada Uni e sidad en el co azón y en los
lábios (i). Se ha dicho, que en su mue e Dios pe mi ió que
se ob a an p odigios, de los cuales dan é los esc i o es de su
iempo; y pa a mí el milag o más g ande que ac edi a su san
idad, el p odigio mayo , en e odos los que ilus an su exis
encia y glo i ica on su sepulc o, es habe concebido, inspi ado
po Dios, habe emp endido con la ayuda de Dios, y habe
e minado bendecido po Dios, la undación, cien eces in en
ada sin esul ado, de la Uni e sidad de Za agoza. Y ya lo
eis, mis amados he manos, apesa de la incons ancia de los
(i) Ce buna al mo i epe ía con mucha ecuencia/OA, Uni e si
dad, oh Uni e sidad!...
Ocu ió su allecimien o en Cala ayud el día 3 de No iemb e de
'597- Fue on deposi ados sus es os en la capilla mayo de la colegia a
de San a Ma ía de es a ciudad, donde se conse an. Ins uyóse p oceso
de Bea i .cación luego de su mue e, cuyas diligencias pasa on al a chi
o de la Uni e sidad cesa augus ana, y se pe die on en e las uinas del
edi icio uni e si a io en 1809. Tes igos p esenciales e ie en, que
en 1863, al ab i se la c ip a donde es á déposi ado el cadá e de Ce
buna, con mo i o de algunas ob as que se hicie on en la colegia a do
San a Ma ía, se pe cibió un olo sua ísimo queso di undió po odo el
emplo, olo , que si bien puede a ibui se á las subs ancias odo í e as
empleadas en el embalsamamien o, es a o que es o sucedie a después
de es siglos y sin habe se descubie o la u na en donde se conse a el
cadá e . Fue on es igos de es e suceso el pá oco D. Miguel Pé ez, el
coadjp o D. Manuel Diaz, el sac is án Ped o Na a o, el albañil Roque
Gil y o os muchísimas pe sonas que acudie on á la iglesia á ce cio a se
de la e dad po si mismas.
I
i6 ELOGIO FUNEBRE
'.F-'
homb es y de la inclemencia de los iempos, la ob a de Cei-
buna no ha decaído aún, sino que i e, eng andecida cada día
con nue os iun os, sa is echa de su pasado y ica en espe
anzas pa a lo po eni . Aquel soplo inmo al que ecibió al
nace y que du an e escien os años ha p oducido en le as y
en i ud an os a ones eminen es, que hizo e i i de sus
p opias cenizas glo iosísimas lo que asoló el demonio de la
pe idia, y dió paso á p oyec os, ealizados hoy, que se án el
o gullo de nues o siglo, que á la sábia especulación cien í
ica, dominan e en los pasados es udios ha jun ado, al p e
sen e, con lazo indisoluble, la mode na ciencia expe imen al
en sus aplicaciones más ecundas, oda ía se pe cibe dis in a
men e, como alien o sua ísimo de piedad y de é, en e el
con uso o bellino de p e ensiones insensa as. Sí: yo debo al
claus o uni e si a io de Za agoza es a expon ánea con esión,
más aliosa, sin duda, po b o a de es a cá ed a de e dad y
en momen os de an señalada g andeza. Mas, ¿po qué no
deci lo? ¿Es an le e el pelig o que yo pueda calla me sin com
p ome e con mi silencio los in e eses más augus os, ó debo
an icipa me, p e iniendo sucesos que pod ían des igu a en su
pa e más noble la ob a de nues o ilus e y expléndido un
dado ? He manos míos; si el celo inquie o en la in es igación
de la e dad «ac io cu a e i alis>'> es el ca ác e dis in i o de
aquel mal siglo ilosó ico, que anunciaba Leibni z, de g andes
' e iesgos pa a la é délos c is ianos y a o able en al o g adoNal
na u alismo p e encioso, yo augu o que pasamos po es a p ue
ba, du a como ninguna, en e las muchas que han a ligido á
' ' la humanidad.
«Hay algo más emible que la igno ancia, esc ibía Pla ón,
una ciencia que se desbo da codiciosa de libe ad, y que no
iene ni no e que la guíe, ni espe anza que la ecunde». ¿Cuán
do las ciencias, po causa de la é, han su ido en sus de echos
al e ación ó menoscabo? Noso os hemos dicho: no esuci éis
an agonismos imposibles, allí donde el espe o po nues a
w
ELOGIO FUNEBRE 17
pa e se aduce cada dia en palab as de bendición y en desin
e esados auxilios. ¿Deseáis libe ad? omad en ho a buena la
que en jus icia os pe enece: ni enemos misión pa a indica á
las ciencias humanas sus p ocedimien os y sus mé odos, ni
es amos enca gados de esol e p oblemas, que Dios ha aban
donado á los lib es es ue zos de la azón. Pe o, enedlo en en
dido: el o gullo, ese pol o que los homb es le an an en o n®
suyo, emo iendo los á omos de su pe sonalidad, noci o más
que nada á las mani es aciones del alen o; la dis ibución a bi
a ia de las co ien es luminosas, que obliga^ á muchos ce e
b os á es alla al os de capacidad y de esis encia; el en u
siasmo exage ado y exclusi is a que p i a al alma de la piedad
condenándola á pe pè ua a idez en los desie os sin in de la
in es igación y del es udio; el loco a e imien o, que, sin más
medios que las mon añas acumuladas po la azón, in en a
apode a se de los sec e os que ha ese ado pa a si la Sabidu
ía di ina; y el desp ecio de la i ud, como obligado é mino,
como in p imo dial á que debe ende en sus nobles a anes la
in eligencia, eso no es libe ad, ni noso os podemos menos
de comba i lo, no an o en p o echo de la eligión, cuan o en
in e és de la ciencia, la p ime a que se esien e de su in lujo
le al y de su acción demoledo a.
Ved po qué, yo pido con impe io que eine aqui en el seno
de es a insigne Uni e sidad, aquél espí i u gene oso que p esi
dió á su undación enca nado en el co azón del g an Ce buna.
Si lo posi i o di ino, que es la eligión, que es el C is ianismo, O. ¡¡¡
......................................................
que es la iloso ía del E angelio, aplicando los dones celes iales
á la unión de las ciencias en la é, es el undamen o de oda
paz in elec ual, según el mundo al p esen e la necesi a, que
nunca al e en es a escuela p i ilegiada lo que pudie a se , en
iempo no lejano, gé men ecundo de egene ación y de le
an amien o. ¿Qué? ¿Ta da á an o á es ablece se aquella an
igua ha monía, que oces disco dan es se a e ie on á des
ui ? ¿Nues o siglo, que ha p esenciado an as esu ecciones
%
üi
i8ELOGIO FUNEBRE
glo iosas, no e á en sus pos ime ías la uni e sal ehabili a
ción de las in eligencias, p eludio necesa io de una e a comple
a, de una e a dichosa de jus icia y de libe ad?
Tengo espe anza en el po eni , mis amados he manos.
«Es e emendo sacudimien o que conmue e al p esen e la é
c is iana, es a lucha sang ien a en e la iloso ía y la é, en e
la é y la igno ancia^ en e la é y la dep a ación, en e la
since idad y la é; es a lucha e ible de ue zas buenas y de
ue zas malas con a la é, es la p ueba, dice un apologis a,
es la c isis, es la .msición, es el paso; una sue e de c uci i-
cación mis e iosa de Jesuc is o, así en las almas como' en la
ci ilización de los pueblos. Pe o agua dad; dejad pasa el iem
po de las conmociones y de las o men as y oso os e eis,
cómo los homb es adhe idos al E angelio a a iesan sin peli
g o la obscu idad, y en su gi en su co azón la luz misma,
Jesuc is o glo i icado, y con él, los dones odos que escla ecen
la in eligencia y odas las i udes que sal an. Nada desde
aquel pun o se á di ícil; los homb es ilus ados comp ende án
en onces, que es posible po la ciencia del E angelio a oja
de las almas los demonios que las poseen y ue es po la unión
y la con ianza co e án á ence en el o den in elec ual aquellos
enemigos de la e dad que an pe ec amen e ca ac e izaba San
Pablo. <aRec o es eneb anm ba um e spi i iialia neqiii cce>>.
Ap esu ad el paso', mis amados he manos: lejos de pone
obs áculos á la luz, ab id de pa en pa las pue as del espí i u
y allanadle el camino que conduce á la in eligencia: bas a de
engaños ya, bas a de p eocupaciones ex añas. Cope nico em
p endiendo sus inmo ales cálculos pa a da glo ia á su C ia
do , al pone de elie e sus magní icas ma a illas; Juan Kep-
ple exclamando en en e de las leyes cuyo sec e o había des
cubie o su ingenio: «oh! g ande es el Seño y g ande sob e
odo su omnipo encia»; New on encaminando sus es ue zos y
sus abajos, á hon a , según decía, la majes ad y las pe ec
ciones di inas; Ben enu o Cellini cayendo de odillas a eba ado
1 ..
ELOGIO FUNEBRE 19
po anspo es de ado ación al e ealizada la más mag
ni ica de sus ob as; San o Tomás exigiendo como p emio de
sus ma a illosos es udios el amo y la g acia de Jesuc is o y
aquel doc o se á ico, el g an Buena en u a, enseñando, como
uen e de sus p o undos conocimien os, un pob e C uci ijo
gas ado odo po los a dien es besos que con inuam.en e le
daba, deben se pa a el homb e de buena é, pa a el homb e
de buen sen ido, de ec i ud y de p obidad, los a os encendi
dos con a la u ia de las co ien es en las cos as del E an
gelio, donde eina jesús apaciguando con su palab a odas las
inquie udes, y alen ando con su soplo i i ican e el uelo y el
a do de la in eligencia.
C eedlo, he manos mios: el ai e que nos llega de allí, i i
ica á odos los pensamien os. En e noso os los ejemplos
ienen en apoyo de los p incipios y nada an exp esi o y elo
cuen e como es e es imonio que endimos al homb e ex ao
dina io á quien hizo la é, y nada más que la é, insigne unda
do de la Uni e sidad de Za agoza.
Ilus es ca ed á icos: si aquella uni e sal econciliación en e
el cielo y la ie a ob apo el di ino Maes o de las naciones
e seconcilia ambos in uno Ín e iciens inimici ias, alcanza de
especial modo á las ciencias en sus elaciones con la é; si no
hay nada ni más noble, ni más pe ec o en las c ia u as, como
dice San o Tomás, que el eje cicio supe io de la in eligencia, y
po es e eje cicio, nobilisimamen e p ac icado, aumen an la
piedad y la de oción en el alma, «ex hoc ipso de o io ange u ;»
si, en concep o del g ande O ígenes, son las ciencias huma
nas «in oducción al C is ianismo» y más que es o al deci de
Clemen e de Alejand ía «auxilia es e icacísimos de la é en la
ob a pe pe uamen e sal ado a del E angelio» ened en cuen a
y nunca lo ol idéis que desempeñáis en el mundo una unción
sace do al, sino an ele ada, an sag ada á lo menos y an
in iolable como la nues a. San Agus ín ha dicho de oso os:
«Doc i in Ecclesia lapides sun p ce osi» «pied as p eciosísimas
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30 ELOGIO FUNEBRE
son los sabios en la Iglesia de Dios» y es e elogio en usias a
que ecue da aquel o o más exp esi o aún que se lee en
los lib os de la sabidu ía « as p ae iosum labia scieníice» os
obliga á sen i an ele adamen e de oso os, de ues a oca
ción y de los debe es que os impone, que odo es ue zo esul e
insu icien e pa a obliga os á clandica des igu ando ues o
ca ác e . Aquella pied a undamen al que Ce buna hizo coloca
la p ime a pa a que en ella descansa a el edi icio de la an i
gua Uni e sidad, e a g ande y cuad ada y lle aba esc i o po
un lado el nomb e de Jesús y po o o el de Ma ia, i) Pudo
hace enemiga explosión, yo no lo sé, ilus es p o eso es, pudo
hace enemiga explosión que es a pied a bendi a, a ancada de
su luga , ola a po los ai es y se pe die a, con undida con los
escomb os amon onados; lo que no puede acon ece , lo que yo
espe o en Dios que no acon ece á jamas, es que la é, pied a
angula donde odo sabe , oda i ud y oda elicidad descan
san, sea a ancada del co azón de es a Uni e sidad insigne,
aunque mine sus undamen os la pe e sidad del e o , y, a i
zadas po su malicia, explo en á ues os piés odas las pa
siones. Apoyados en ella, cumplid, he manos mios, ues o
debe ; que las a es y las le as sigan de amando sob e España
el b illan e esplendo de que se mues a an o gullosa; que las
ciencias en iquecidas cada día con mayo es descub imien os
acili en caminos á oda indus ia p o echosa pa a bien de la
humanidad; que las nociones de la jus icia y del de echo se
g aben en el alma de los que en nomb e de la pà ia, se án
apoyo y sal agua dia de sus leyes; que la expe iencia di ija la
mi ada y encamine la mano de la ju en ud que se sien e con
ocación bas an e pa a eni en ali io de nues os su imien os.
(i) El i6 de No iemb e de i58gse puso la p ime a pied a del edi icio
de la Uni e sidad. La bendijo el obispo de O ica D. An onio Ga cía y
asis ie on al ac o cua o ju ados. Rec o , Doc o es e c. e c.
ELOGIO FUNEBRE 21
y que la eligión co one es as ic o ias de la ciencia po la con
quis a de las almas.
Tal es el o o que yo o mo en es os solemnisi nos ins an
es, y es a es la bendición que eclamo del cielo en nomb e de
aquel sie o de Dios, el g an Ce buna, de quien se dijo habe
sido V a ón de conocida san idad y le as, g an p edicado ,
g an limosne o, g an le ado, g an san o, y g ande en cuan o
se puede desea en una pe sona eclesiás ica y eligiosa.»
D . F l o e n c i o J a d i e l .
Tcpo x' o d.; Za agoza.
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