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HITOS LITERARIOS DE LA HUESCA MODERNA (1893-1912) Juan Carlos ARA TORR ALBA * R ESUMEN. - En este artículo se re pasa la historia literaria del modernismo oscense. En primer lugar, se acota cronológicamente el campo de estudio para después dar a conocer sumariamente los principale s hitos (autores como Manuel Be scós, Pascual Queral , Luis Lópe z Allué, Manuel Gilmán, Magdalena Santiago, Antonino de Caso o José María Llanas , obras como La l ey del embudo, Alma co ntemporánea, Epigramas o Abril , revistas como La Campana de Hu esca ... ) de esta secuencia que transcurre entre los a ños 1893 Y 19 I 2. ABsTRAcT. - This essay attemps to sketch the modernist literary history of Huesc a. After marking out the field of study -c hronologically speaking - , I outline the most important events (writers: Manuel Bescós , Pascual Queral , Luis Lópe z Allué, Manuel Gilmán , Magd a lena Santiago, Antonino de Caso or José María Llanas ; books: La l ey del embudo, Alma co nt em porán ea, Epigramas or Abri l; maga z ines: La Campana de Hu esca ... ) going by in this sequence ofhistory (1893-1912). EL TRANCO C RO NOLÓG I CO : LA PLENA PA Z CAM ISTA Tras más de dos lustros de pelea política continuada , en la que no faltaron motines , algaradas y coaliciones contra natura de partidos contra el irrefrenable ascenso de Manuel V Departamento de Filología Es pañola (L it e ratura s Es pañola e Hi spá nica s). Universidad de Zaragoza.
88 Juan Carlos AR A TORR ALBA Camo y Nogués (1841-1911) Y sus republicanos posibilistas, 1893 significó el principio del asentamiento definitivo de Camo a través del astuto acercamiento de los castelarinos a la izquierda liberal dinástica. ' En la vida local oscense , esta aproximación supondría el achique del espacio político de los adversarios tanto fusionistas como republicanos unitarios y federales de la década de los ochenta. Desorientados también los conservadores y faltos de apoyo carlistas y neos, Camo pudo campar a sus anchas y copar sin apenas pugna los puestos de responsabilidad política del gobierno local y aun provincial. El tutelado sosiego social - la pax camistaextenderá su dominio desde aquel 1893 hasta el deceso del cacique Camo, ocurrido en 1911, y será tiempo propicio para sentar las bases socio-económicas que posibilitan el desarrollo del modernismo artístico español. En el caso oscense, el camismo se sustentaba - desde el lejano 1874en la pequeña burguesía local de comerciantes y artesanos y en un funcionariado fiel y animoso; arrinconados los terratenientes y los restos de la aristocracia comarcana, de aquellos estratos sociales nacerían los avances necesarios para reconocer la Huesca moderna (progreso material , asociacionismo comerciante, regeneracionismo asumido en sus aspectos más superficiales ... ) del periodo comprendido entre 1893 y 1912, cuando un triunvirato de notables liberales y conmilitones cercanos a Manuel Camo (Mairal , Batalla, Del Cacho) se hicieron cargo de la herencia del cacique. Estas mugas cronológicas coinciden también con los términos a quo y ad quem en los que nos es dado ubicar el nacimiento, desarrollo y certificado de defunción del modernismo literario oscense. En efecto , es lícito considerar la aparición de La Campana de Huesca (1893-1895) como inicio y síntoma, y el libro Abril (1912) como su final. Entre ambos umbrales detéctanse numerosos hitos literarios locales que hacen del modernismo el tramo histórico literario quizá más importante del pequeño dominio enciclopédico artístico altoaragonés . Los INI C IOS: LA CAMPANA DE HUES CA y GREGORIO GOTA HERNÁND EZ Un alto porcentaje de localidades importantes españolas tuvieron su revista moderna (Revista Moderna, Madrid Moderno, Soria Moderna, Málaga Moderna .. . ), en Vid. Carmen FRiAS y Miriam TRlsÁN, El cac iqui smo altoaragonés durante la Restauración / ue sca , In st ituto de Es tudios Altoaragoneses, 19 87, y de la primera de la s autoras c itada s, Lib eralismo y repdblicanismo en el Alto Aragón. Pro cesos electorales y comporta mi entos políticos, Huesca, Ayuntamiento, 1992 .
HIT OS LIT ER AR I OS DE LA HUESCA MODERNA (1 893 -1 9 12 ) 89 la que se vertieron afanes eruditos, alientos regeneracionistas loc a les , tipografía a la derniere , poemas y narraciones de indudable carácter modernista , y en la que se adivina un común sustrato que hoy reconocemos como inequívocamente burgués y finisecular. Huesca también tuvo la suya, aunque como en el caso de muchas otras no incluyese el adjetivo mod erno en su cabecera. Se trató de La Campana de Hu esca/ cuyo primer número saldría a la calle el23 de abril de 1893 y que al poco acoge ría la noticia del acercamiento de Camo a los sagastinos (contorno cronológico del tramo que repasamo s, según hemos indicado). Fue su director y propietario Gregorio Gota Hernández (Huesca , 1863 - Madrid, 1945) , quien antes de encargarse de la empresa hubo de publicar un curioso folleto titulado Hu esca. Apuntes para su hi storia (1891). E ra La Campana una revista de 8 páginas de 32 ,5 cm de alto por 22 cm de ancho, esto es, de tamaño muy manejable y acorde a los nuevo s rumbos que tomaban las revi s tas ilustradas más moderna s - lejos de los mastodónticos infolios de las viejas Jlu straciones-, a una sola tinta , escrita a dos columnas y al ajustado precio de 10 céntimos el ejemplar; se subtitulaba Historia. Li teratura. L eye nda s. Tradicione s. Po esía . Noticias, etc., del Alto Aragó n. A pe sa r de la promesa de la ilustración , en el primer número los grabados y reproduccion es brillan por su ausencia , y la cabecera es de un sobrio subido. Tampoco se da el nombre del director , aunque la dir ecc ión, Coso Bajo , 103 , delata a Gota , según sabemos . " La Advertencia", o programa de la revista , es muy escueta y se debe con seguridad a la pluma de Gota , a despecho de que firme " La Redacción " en conjunto. Hemo s apuntado anteriormente cómo La Campana de Huesca s urge en el principio de la p ax camista, sin ánimos de enfrentamiento con los posibilistas oscenses . Prueba de que la anterior ejecutoria coalicionista y n ea de Gota (quien en su madurez se resellaría republicano) no influ yó en los propósitos iniciales de la re v ista , es el número 2 (7-V-1893) , que principia con un artículo del significado posibilista de la capital, y asiduo de El Diario , Julio Pellic er Nogués. La colaboración, que no tiene desperdicio , es un elogio de la figura de Sagasta al socaire de las obras del Canfranc impulsadas bajo su mandato ; Pellicer pid e que Sagasta sea nombrado hijo predilecto de Huesca . A nadie se le escapaba en 1893 que lo qu e escondía el a rtículo era la palinodia cantada por Manuel Camo y su cohorte de su pa sa do republicano y castelarino; Trai go a este ensayo parte de l os conten i dos de mi a rtí c ulo "S infoní as l ege ndaria s en tono m elJ-o r: La Cam - pana de H uesca (1 893 -1 895) , g lori as y mi se ria s de la pr im e ra y po s ter ga da r ev ista ilu s trada de la Rrovincia" , Ala - zel. Revi sta de Filología , 7 (1 995 ), pp . 9-55.
90 Juan C arlos AR A T O RR ALBA ¡qué cerca y qué lejos a un tiempo quedaban las diatribas al líder fusionista, "traidor" de la 1 República! Este artículo es uno de los primeros documentos del interesado sesgo de Camo para acercarse a los liberales y estabilizar de por vida su cacicato. Gota, en las "No tas de la quincena" , no deja pasar la ocasión para mostrar su no beligerancia , por un lado , y su pericia , por otro, al insinuar el resellamiento posibilista oscense: Tenemo s veda do el campo político y si así no fuera , nos lo vedaría nuestra imp ericia y nue s tro cra so desconocimiento en estas materia s para no sotros a rdua s en grado s umo , pero que en la ocasión pre se nt e pudieran pr esta r a mplio campo donde exp la yar su imaginación a cua lquiera aficionado a lo s maquiavelismos y la s cábalas de la política [ ... ] No es de ex tr añar tampoco , aq uí donde tanto se politiquea , que en estos días y aun por algún tiempo sea comidilla ob li gada a muchas gentes el in greso o no de la s hu estes posibilistas en la monarquía 3 La primera ilustración de fuste - hay que decir que en el número 2 figuraba una reproducción de un grabado de Sagasta - la encontramos en el número 3 de la revista, y no es otra que la vista de la Torre Nueva , tomada de la recién nacida España Ilu strada de Zaragoza. A esta seguirá en el número 4 un grabado de un dibujo de Teodoro Gascón, "E l almuerzo del guarda", con lo que la revista ya puede llamarse en verdad "i lustrada ". Por lo demás , la "penosa tarea" del Prometeo Gota choca con la atonía cultural de la ciudad y provincia , de la que siempre dejará constancia hasta el fnal de La Campana en las notas quincenales; asimismo, las noticias sobre el clero y las funciones religiosas comienzan a menudear - lo que se agravará con el tiempo - en la revista , circunstancia que le insuflará un aire mortecino y mojigato en ocasiones , solo aliviado por el regionalismo regener acio nista que se traduce en frecuentes alusiones a la Cámara Agrícola del Altoaragón, al ferrocarril y a los riegos necesarios, o a la necesidad de crear en Huesca un Círculo Mercantil, verdaderamente ilustrado y que no fuera solo una sociedad recreativa y lúdica - en clara alusión al Círculo camista. Ciertamente , en esta sazón, la revista marchaba solo por el esfuerzo personal de Gota , quien lamentaba en las "Notas de la quincena " del número 10 la falta de originales y la morosidad de los abonados a la hora de pagar las cuotas y suscripciones. Estos titubeos iniciales dieron paso a un andar firme en los siguientes números de la revista. Este ritmo ascendente , necesario para superar el posible desencanto que siempre sigue
HI TO S LIT ERA RIOS DE LA H UE SC A MO DU INA (1893-1912) 91 en las revistas al entusiasmo primerizo , se consigue por la comparecencia de eruditos y colaboradores de casi toda la provincia --quienes se suscribirían, además , a la revista-, y puede detectarse , de forma señalada , desde el anuncio de la preparación del centenario de la muerte del general Ricardos , en este mismo número 10 (27-VIII-1893) , hasta la publicación del número especial con tal motivo , del 13 de marzo de 1894 . A partir de junio de 1894 , el tono , antes ascendente , de la revista se torna descendente y anodino. Desde el número 31 (1VIl-1894), Gota se ve obligado a insertar anuncios en La Campana de Hu e sca. Dan dinero , pero restan una página, la 8, de la publicación y, lo que es más importante , son índice de la pesada hipoteca ideológica que arrastra y arrastrará aún más la revista. Así, en la página 1 vemos la efigie del magistral de Huesca , don Valero Palacín y Campo, y en la 8, emparedando simétricam ente el número , los anuncios , entre otros , de los representantes en H uesca de cosecheros malagueños y, sobre todo , del de la Compañía Trasatlántica , propiedad del marqués de Comillas , protector y mecenas de la Buena Prensa católica. Estos anuncios comienzan a colorear la supuesta " blancura " de la revista y a cobrar s us rédito s en el número 34 (12VIII-1894), donde Gota , en la "Crónica" habitual , reprocha a los católico s su voto inconsecuente . ¿ Dónde quedaba el " regionalismo puro" ? Tal vez consciente del callejón sin salida a que estas explícitas declaraciones de principios conducían , Gota planteó una retirada elástica y ordenada de la beligerancia ; por ello , en la "C rónica " del número 41 (1 8-XI-1 894) , nuestro erudito repitió el saludo íntegro y literal aparecido en el número inaugural de la revista , al mismo tiempo que añadía estas palabras que nada bueno presagiaban para el futuro de La Campana de Hu esca: La tarea va m os cont inu á nd ola con ay ud a de respetables per so nalidade s a las que suma ment e estaremo s ag radecidos por el concurso int el ec tual qu e no s prest a n. Y quiera Dios que s in m ezc l arnos en idea s política s de ningún gé ne ro , y de fendiendo la moral m ás pura y sa na contribuyamos a r ecordar la hi stor ia de nuestros antepa s ado s y r es eñar la contemporánea 4 La s uerte estaba echada para la revista ; ni s iquiera había alcanzado la vitualla que suponía llegar a un nuevo enero sin recapitulaciones innecesarias. A tr avés del ejemplar qu e encontramos entre los papeles de Costa , aquel número de febrero de 1895 , detectamos un último intento de Gota por airear una revista que olía a rancio , pues no en vano G. GOTA H ER NÁN DE Z, "C rónic a", La Campa l/ a de H ues cc l, 41 , 18 de noviembre de 1 894 , p. l.
92 Juan Carlos AR A TORRA LB A la motejaba el semanario festivo Don Domingo , en su número 9 (30-XIl-1894), de "un quincenal cronicón / narrador de tiempos viejos / y cazador de librejos / con leyendas de Aragón" . Esta renovación tardía consistió , en primer lugar , en el cambio de imprenta , pues el número 46 de la revista se imprimió en la imprenta de la Viuda e Hijos de Castanera, lo que conllevó un cambio en la tipografía y en la aparición de algunos - simples - adornos de imprenta que otorgaban a las páginas de La Campana de Huesca un aire más moderno , conforme a los usos en boga. La "Crónica" pasa a llamarse "Sección X" y en ella , por si fuera poco, se habla de algo tan moderno y regionalista como el Orfeón. Moderna, ya en título e intención , es la tercera entrega de la serie casi homónima "Huesca Moderna" , que trata sobre las calles de la ciudad, en este caso de San Lorenzo. El hecho de que sea la tercera parece indicar que los dos números iniciales de 1895 , 44 Y 45 , desgraciadamente perdidos , ofrecerían características similares al 46. La modernización de La Campana de Hu esca llegó a deshora , puesto que este número 46 lo escriben mano a mano Gota y Ramiro Ros, últimos robinsones de la empresa , síntoma del cansancio de los otros colaboradores; asimismo , el periódico se autoanuncia en la última página, clamando que es "el más barato de Aragón" y ofreciendo la suscripción local a 0,25 cm mensuales en lugar de los 0, 75 cm trimensuales anteriores. Detalle nimio pero revelador de la escasez de numerario y suscriptores de La Campana de Hues c a. Por último, y como acta del estado terminal de la revista, se incluye en este número un artículo firmado por "Fulano de Tal" [Gregorio Gota] y titulado " La fabricación de periódicos ", en el que se exponen todas las quejas posibles del que busca afanosamente público que agradar. UN AÑO C LAV E: 1898. LA HUESCA IN FU N DIA NA, COSTA y LUC AS MALLADA Por muchas y poderosas razones (no exentas de controversia según su utilización mostrenca o inteligente), el año 1898 es considerado como capital en el desarrollo de la vida española de la Restauración y aun en el devenir cultural. En la microhistoria oscense no lo es menos , puesto que en tal año se ahonda la influencia del pensamiento de los regeneracionistas altoaragoneses Joaquín Costa y Martínez (18461911) y Lucas Mallada y Cuello (1841-1921 ),5 Y desaparecen del mapa oscense tres Vid. E duardo AL AS TR UE, La v ida fec unda de don Lu cas Mall ada, San Fe rnando de He nar es, Asoci a ción Nacional de Ingeni e ro s de Min as, 1 983, y Ju an C arlo s AR A T OR RA LB A, " Lu cas Mall ada y C uello o la ci e ncia al se rv icio del pro gr es o nacional ", Cir c uil o de ar tes es cé ni cas, mu si ca les y pl ás ticas en A ra gó n, 19 , abril de 1 999 , pp. 12 -1 é3.
HITO S LITERARIOS DE LA H UESCA MODERNA (18931912) 93 importante s figura s literarias de la primera fase modernista : unos , tanto el poeta y confitero masón Bernabé Morera Pabld como nuestro conocido Gregorio Gota Hernández , deben marchar de Huesca ante la atmósfera asfixiante creada en su contra por Manuel Camo y sus seguidores ; otro, Pascual Queral y Formigales, también acosado por aquellos , por repentino fallecimiento. y es que Pascual Queral (Bossost , Lérida , 1848 - Huesca, 1898 )7 ofició en Huesca de indispensable juez crítico de los males de la comarca a través de las páginas de su importante novela La l ey del embudo (1897) , novela de costumbres políticas que adopta la forma de relato en clave donde , entre otras, Manuel Camo y Nogués es Gustito, Emilio Castelar es D. M., Y el mismo Joaquín Costa Espartaco. Los primeros capítulos de la novela, narrados en un inconfundible estilo epigramático y de suelto periodístico partidista y satírico, dan buena cuenta de los primeros pasos de la carrera política de Gustito, de cómo se aprovechó del río revuelto del 68, traicionó a los jefes de los partidos dinásticos , y aun de los republicanos, tan arraigados en la capital , y formó , a partir de una masa electoral constituida por tenderos, pequeños propietarios y funcionarios de baja escala, una maquinaria política fundamental en el matute, el fraude, el cambalache, el pucherazo y el agio. Gustito pasa de edil a alcalde de Injundia (Huesca) y a diputado provincial de H ectópolis (la provincia de Huesca) en apenas un lustro , el que abarca los años de 1866 a 1873 . Al advenimiento de la Restauración , Gustito confía en que su infalible maquinaria electoral puede todavía mejorar si se pone al interesado servicio de los parasitistas (posibilistas) nacionales , y de esta manera ofrece a D. M. el acta de diputado por Huesca. Llega entonces a Infundia Gonzalo Espartaco, un individuo que sintetiza los valores regeneracionistas e independientes de Joaquín Costa. Rivaliza desde la calle y el periódico con Gustito , al que le hace la vida imposible . En los primeros capítulos del segundo volumen de la novela da comienzo una fantasía regeneracionista que tiene como pilar un supuesto viaje electoral de D. M. Y Gustito por la provincia hectopolitana . Encuentran al Tío Antonio, emblema del idilismo fisiocrático modernista , y a Atienza, un viejo prócer retirado en cuyo discurrir detectamos rápidamente la doctrina de Costa. Despide por entonces la novela un tufillo del tópico modernista delfinis patrice y de la no menos tópica apela6 Acerca de Be rnab é Morera Pablo , acúda se a mi e dición de su Huesca por fue ra. Colecc ión dy oesías [1 887 ], Hue sc a, La Va l de On se ra , 1 996. r J Un repa so a la v ida y a lc a nce lit e rario de Pa sc ual Queral pu ede hallar se en mi prólogo a la e dición de ba ley del embudo (novela) [1 897 ], Hu esca, In s titut o de Estudios A lt oaragoneses, 1 994.
94 Juan Ca rlos AR A TORR A LB A ción al nirvanismo y al n eo budhismo como alternativas al que se entendía desastroso y decadente estado de la nación. Sin embargo , la novela termina con el triunfo de Espartaco (quien huye a América con la hijastra del cacique, último eslabón de la trama secundaria del relato) y la muerte violenta de Gustito. En la vida real , por el contrario, no hubo de vencer Espartaco , pero algunas semillas del modernismo insinuado en La l ey del e mbudo habrían de florecer y germinar rápidamente . LLANAS AGU ILA N IEDO , TEÓR[CO D EL MOD ERN ISMO ESPAÑOL Y SOCIÓLOGO REGENERACIONISTA. Su VINCULACIÓN CON ES TABL EC IM[ EN TOS CULTU RAL ES OSCENSES MODER N OS Por fortuna , la figura y obra de José María Llanas Aguilaniedo (Fonz , 8-XII1875 - Huesca , 24VII-I92I) fue recuperada hace algunos años gracias al esfuerzo y labor del investigador oscense Justo Broto Salanova , quien consagró su tesis doctoral al culto farmacéutico y al poco pudo ver publicado su estudio en impecable edición. 8 En el libro de Broto se analizan con lucidez los libros de Llanas (señaladamente los principales hitos de su producción literaria, tales que Alma co nt e mporán ea . Estudio de Estética - 1899 - , Del jardín del amor - 1902 -, Navegar pintoresco - 1903 -y Pityusa - 1907 - ) y son rastreados exhaustivamente en colecciones periódicas contemporáneas los artículos de Llanas. Siempre ha de considerarse provisional y abierto , y así lo hace Broto en el libro mencionado , el listado de colaboraciones periodísticas exhumadas de un escritor, pues en cualquier revista o diario más peregrino puede encontrarse, por azar en tantas ocasiones , algún artículo nuevo. Este es el caso que nos ocupa 9 y que ilustra el innegable hálito regeneracionista de Llanas , tanto como el designio mod erno y psicopatológico su tratado Alma contem poránea (alma es la palabra clave del modernismo español)' o o las novelas citadas con anterioridad. Justo BROTO SAL ANOVA, Un olvidado: Jo sé María Llana s Ag uilani edo , Huesca , In st ituto de Est udi os A ltoaragonese s, 19 92. Ut ili zo a quí l as ide as ex pu estas en mi a rtí c ul o " La co ntribu ci ón de Jo sé María Llana s a la ca mpaña políti ca de su pai s ano Costa: 'El Estado come rcia nt e' en la R ev ista Nacio nal (1 899) ", La C ampan a de Hu esca. Revista de Cultura , 16, 21-[[[-1996 , pp. 10-13. L 10 Cfi: Juan Carlos AR A TORR A LB A, "E l alma cont emporánea de Alma co nt e mporán ea , cla ves id eo l óg i cas para un libro y un cambio de s iglo ", Alazet. R ev is ta de Filología , 2 (1 990) , pp. 9-54.
HIT OS LIT ERARIOS DE LA f-/U L5C A MODU iNA (1893191 2) 95 En l as páginas 1 641 66 de lo s números 7 y 8 de la Revista Na cio nal. Ór g ano de la Liga N aciona l de Produ c tores (9 -V II-1 899) , periódico dirigido por Joaquín Costa , aparec ió un artícu lo de Llanas , no ex hum ado por Broto , titulado "El Estado comer - ciante ". Grac i as a este hallazgo podemos comprobar la conex i ón regeneracionista de Llanas con Costa , relación seguramente propiciada por la común amistad del montisonense y del de Fonz con el también altoaragonés R afae l Sa lill as . 11 Llanas , farmacéutico militar , tras haber residido en Barcelona (1 89 1-1 895) , Sevi ll a y Granada (1 896 -1 898) , recala en la capital de España en los inicios del año 1898 . A llí refuerza su amistad con el que él considera maestro en l os estudios positivos criminalistas y antropológicos , Rafael Salillas , además de frecuentar el Ateneo y ciertas tertulias literarias en l as que comparte sus i lu siones modernistas. De la l ógica conjunción de ambas inquietudes - la ci entífica y la estética - nació Alma c ont e mporán ea, libro editado en los albores de la primavera de 1899. Si no es que por entonces Llanas conocía personalmente a Joaquín Costa - lo que parece seguro - de algu na de sus frecuentes visitas al Ateneo madrileño , de cierto Salillas le indicaría al farmacéutico que enviase un ejemp lar del curioso libro al periódico de aq uel, R ev ista Nac ional , que había echado a andar recientemente , el lO de abri l de 1899 . Así , en la sección de "Libros recibidos" del número 4 de la Re vista Na ci onal (15 -V -1 899) apa r ecía el de Llanas. Esta fue la segu nd a mención del Estudio de Estéti ca en la prensa periódica , escasos días después de la primera , de Cl arí n, en la que el asturiano e lo gió el trabajo del oscense en Lo s Lun es del I mparcial (8 - V-1899). Otros datos indician la relaci ón , al menos m ediata , de Llanas con Costa. Estos so n la amistad con Salillas , A ltamir a y Constancio Bernaldo de Quirós , y la publicación posterior de una serie de artículos de Llanas en revistas tan inequívocas como la Re vista Gene ral de L eg is la c ión y Juri sprude ncia o el Bol e tín de la in s titu c ión Libr e de En se ñan z a. Sea como fuere , el artícu lo que nos ocupa, " El Estado comerciante ", es fruto de la obsesión modernizadora y socia l de Llanas , en este caso debida a observaciones directas desde su puesto en la Farmacia Militar de Madrid, y responde a lo que Costa pretendía que fuese su periódico , esto es , la plataforma de opinión de lo s diferentes 11 Rafa el Sa lill as Pan za no, qui en tambi én co ntribu yó al desa rroll o mode rni sta co n sus pa rticul ares es tudi os antropol óg i co s y soc iol óg i cos (co n eco s en la obr a ini cial de P ío Baroja o Ramón del Va ll e -In clán) y a un co n alg ún re lat o apar ec id o en la co l ecc ión El Cuen lo Seman al . Vi d. Ju an Ca rl os AR A TO RR A LB A, "R afa el Sari U as , l it era t o", en A esc ala. Lelms o sce n ses (s ig lo s XIX)' xx) , Za ragoza, Ro ld e, 1 999 , pp . 147 -150 .
1 02 Ju an Ca rl os AR A TO RR AL8A na l ma dril eñ o) , se es fu er za en saca r adela nt e a sus hij os J osé (E du a rd o en la r ea lid ad), Mer ce d es (M ag dalen a) y la encle nqu e Pil ar (Ca rm en ). Ma nu el So lí s en va no ac ud e a su fa mili a bur ga l esa (Henara, do nd e d es t aca la ca te dr al, es Bu rgos en la n ove l a) en bu sca de ay ud a. So lí s se tr as lada e nt on ces, "c ru za nd o el eje ib é ri co" , a O rb ed a. Es te no mbr e apen as esco nd e el del tr as unt o r ea l, L ogro ño, c iud ad s itu ada en la vega de un rí o "ca ud al oso" co mo es el Guadalo rb e (e l E br o, cl aro es). En O rb eda l os So lí s sufren la asfix ia de la soc i eda d p rov in cian a, qu e l es aca ba ah oga nd o h as ta que el pa dr e, al fina l, pu ede co n seg uir , tr as " ga nar un as op os iciones", un tr as lad o. En lo refere nt e al tr as unto de M ag dalena, ca be d ec ir qu e Mer ce d es es un eje mpl o de a bn egac ión y tr abajo sac ri fica d o. Y es qu e Aves de pa so, p ul crame nt e esc ri ta y de nota bl e fact ur a na rr a ti va por ot ra pa rt e, no deja de se r un libr o "de amena r ec r eac ión ", e di fica nt e; un a " bu ena le ctur a", en s um a, do nd e lo qu e imp or ta es qu e brill en l os va lor es de la fa mili a, la ho nr ad ez , el trab ajo , la pulcritud y la moral id a d. LA EXTRAVAGANC IA NUC L EA R DE SILVIO Ko ss Tl. L os EPIGR AMAS C OMO E MBL E MA DE UN MODERN I STA SOLITAR IO So lo s up er ado , qui zá , p or J osé Ma rí a Ll an as Ag uil a ni edo, Ma nu el Bescós A lmud éva r fue qui en mejor t razó la ec u ac ión esc ri bir en modernista -vi vir en moderni s ta . Co mo le ha bí a su ce did o al j ove n J oa quín Costa , Ma nu el B escós A lmud évar (Esca nill a, 1 866 - Hu esca, 1 928) 18 ta mbi én fu e t oca do, en sus añ os m ozos, por el "p eca do del libr epe n sa mi en to" , en ma nid o s int ag ma qu e hubi era fi rm ado cua lqu ie r cha ntr e neo de nu es t ro siglo pasa d o. Si el de Mon zó n hub o de ll egar a Hu esca (1 863) bajo el man to pro t ec tor de su int eg ri sta tío José Sa lamero y el de su ca pat az Hil a ri ón Rubi o, y hub o de t ra t ar a ca rl in os del CÍ rc ul o osce n se co mo Seraf ín Casas y Abad, L eó n Abad ías o Franci sco B escós L asco rz, pa dr e de nu est ro esc rit or, K oss ti , por su pa rt e, ha brí a de suf rir un c ír c ul o fa mili ar tod avía m ás ultr amo nt an o. E ntr e ot ros co ndi c ion an tes , la ce r ca ní a ma l éfic a, co mún a a mb os , del ejemplo y pen sa mi e nt o rep ubli ca n os de l os Mo nt es tru c sig nifi ca rí a la e ntr o ni zac ión de la dud a y el "mal del análi si s" p osit ivista dec im onó ni cos en la v id a de un os jóven es se parad os por ve int e añ os de edad. El mé di co , mate ri a li sta y r evo lu ciona ri o, R afae l Mo nt es tru c ( Hu esca, 1 82 5) IX Tran sc ri bo aquÍ da to s e inter pr e tac i ón esc rit os en 1l1i pról ogo al l ibro de Ma nu el B escós Ep ig ra/1/Cl . r[s i c].l-Fuesca , La Val de On se ra, 1 999.
HITOS LIT ERA RI OS DE LA H U I:.SCA MODERNA (18 93 -1 912) 103 r es idí a en la zo na m ás e mbl emá ti ca de la Hu esca mod e rna h ac ia l os añ os sese nt a del sig lo p asa d o: la ca ll e de V ega A rmij o, n° 2. V ec in o de su c uñ ado Hil a ri ón - Mo nt es - tru c ha bí a co ntr a íd o matr im o ni o co n Ma nu ela Rub io (Bar ce lon a, 1 827) -, eje r ce rí a nota bl e influ enc ia so br e un Costa ma nt e nido y ex pl ota do por el m aes t ro de obr as Rubi o. De B escós , ot ro ta nt o podem os d ec ir. Su pa dr e, Fr anci sco B escós L asco rz, ca rli sta qu e ar ros tr ar ía ex ili o por su ap oyo a la ca u sa tr a di ciona li sta, in oc ul a rí a sus id eas a tr es de sus hij os , Fr anci sco , J osé Ma rí a y Ma rí a Pil ar, pe ro no lo pud o co n se - g uir , al ca bo, co n el vás t ago m ayo r, Ma nu e l. Su ma dr e, Fra nci sca A lmud éva r y Va ll és , de fa mili a de te rr ate ni e nt es del So mo nt ano de la ca pit al, ta mbi én s imp a ti za ba co n l os qu e d efe ndí an la vue lt a a un Es tado cl e ri ca l. El c ír c ul o se co mpletaba co n l os fa mili ares de su ma dr e, l os A lmud évar de Si éta mo y L opo r za no - un o de cu yos he rm an os es ca r icat uri za do en l os Ep i gramas en la r egoc ijada e irr eve re nt e na rr ac ión de un aco nt ec ido , el e nti er ro de su tí a, en Cas til sa b ás , lu ga r pr óx im o a L opo r za no -, y co n el he rm ano de su pad re , An se lm o, un o de cu yos hi jos, Fé li x B escós y Mav ill a, sace rdot e, te nt a rí a la lit era tur a co n un p oe ma re li gi oso titul ado A Sa n J os é. Ep i sod io bíb lico titu l ado La duda . Poe sía (Bar ce lona, T ip og rafía de Redo nd o, 1 887). Este era el a mbi e nt e en el qu e, tr as l os a ño s tr an sc urrid os en el ex ili o fran cés , vivió Ma nu el B es - cós A lmud évar en un a casa ("s untu osa" , seg ún l as cró ni cas) s ituad a en la co ntinu ación de la s upr a cit ada de Vega A rmij o, la ca ll e de Za r ag o za , n° 3. Cua nd o Ma nu el B escós di sf rut aba de l as vacac ion es de sus es tudi os de b ac hill erato c ur sa d os en l os j es uit as - vi ve ro de a nti cle ri ca li smo dur an te ge ner ac ion es -, y de l os p oste ri or es de der ec ho en Za r agoza y Ma drid , ve rí a d esfi lar, po r l os sa lon es de su casa , a l os Cl aver , l os Casas , l os V il as y ese sace rd ote neo qu e, de haber viv id o la pr imera de l as guerr as civ il es , hubi era tr oca do su no mbr e de pil a, C ri s tin o Gaví n. De h ec ho, cua nd o se es ta bl ece el seg und o Li ceo A rtí st i co y Li te ra ri o de Hu esca en 1 883 , Ma nu el B escós co mp ar tir á pal co co n el hij o de Se raf ín Cas as y Aba d, M ar ian o. No ca ló este a mbi e nte en el j ove n B escós , qui en en Zar agoza y Hu esca tr abó a mi sta d co n tr es de l os hi jos del viejo Mo nt es tru c, Lui s - f und ador en 1 895 del He raldo de Aragón -, Raf ae l y J oa quín Mo nt est ru c Rubi o. A tr avés de es t os co n oce r ía al in fa ti ga bl e y bili oso lu chad or re publi ca no Ju an Ped ro Bar ce lona, qui en ha bí a r es idid o en Hu esca , co n ocas ión de f und ar y di rig ir el pe ri ó di co Aragó n (1 887) , un a bu ena te mp orad a. Pr oba bl eme nte por el r es peto y a dmir ac ión qu e pro fesó sie mpr e h ac ia su pa dr e, Ma nu el B escós no se sig ni ficó co mo re publi ca no dur a nt e a qu e ll os a i1 0s , tal vez po rque l os as unt os del n egoc io fa mili ar - de v in os - le ma nt e ní an ta mbi én alejado en mu ch as Ic as jon es de Hu esca , al m is mo ti e mp o qu e ace ndr aban su espí ritu cos mopo li ta . Co n ci e rt a dista n-
1 04 Ju an Ca rl os AR A T ORRALBA cia ob se r va rí a l os aco nt ec imi e nt os po líti cos de su l oca lid ad, se ñaladame nt e l os de rivados del n ac imi e nt o de la Coa li ción A dmini st ra ti va a nti ca mi sta en 1 887 (nove lada por P asc ual Qu era l en La l ey del e mbudo) , en la qu e se fundi eron co n se r va dor es y lib eral es din ás ti cos , ca rli st as y re publi ca n os fede ral es y dem oc r át i co -pr og r es ist as, ag re mi ad os en co ntra de Ma nu el Ca mo y Nog u és , ene mi go de B escós pa dr e, e nt o nces , y de B escós hij o, d es pu és. C uri osa me nt e, esta c ir c un stancia pe rmiti ó el n ov i azgo de B escós co n la qu e se rí a su es p osa , Ma rí a Cr uz L as ie rr a y L as ie rr a, pu es el p ad re de esta, aú n fusio ni sta co n ve nc id o, el aca u da l ado J osé Las ie rr a Azcó n, era a li ado c ir c un stancial de l os ca rli st as por la coy untur a se ñalad a. En co mp a ñí a de ultr amon ta n os co mo Casas y Cl ave r, y de fusio ni st as co mo Gasós - a mi go íntim o de Las ie rr a- , se pr ese nt ó B escós L asco rz a l as el ecc ion es muni c ip al es de 1 889, en l as qu e no l og ró acta , y dos añ os d es pu és hub o de pel ea r, junto co n l os sagast in os , por la ca ndid a tur a del ca rli sta Ma nu el de L1 an za y Pi gnate lli , duqu e de So l fer in o. En es t as li des ma l gas tó Francisco Bescós sus últim as fuer zas , pu es fa ll ece r ía en Hu esca el 6 de a bril de 1 89 1. Un m es m ás ta rd e le aco mp a ii ar ía el re publi ca no Raf ae l M ont es - truc, mu er to en J aca el 9 de m ayo de a qu el añ o. En es ta sazó n Ma nu el B escós se in stala en Pa rí s, y reto rn a a H uesca fu gaz me nte en 1 893 , pa ra co ntr aer mat rim o ni o co n Ma r ía C ru z L as ie rr a y L as ie rr a. E ntr e tal fec ha y la de 1 895 , l os r ec ién casa d os viv ir án en Pa rí s. A su vue lt a encue ntr a la v id a po lí ti ca de la ca pi ta l n otab leme nt e tran sfo rm ad a: l os co n se r va d ores, de capa ca íd a; l os a nti gu os r ep ubli ca n os p os ibili st as de Ca mo, r ese ll ad os en lib eral es ; l os sagas tin os , s in lu ga r po líti co; l os r ep ubli ca n os fe d era l es y pr ogres ist as , di v idi dos por ce nt és im a vez . .. B escós , co mo el a nti guo fusio ni sta Qu eral, a ut or de La l ey del emb u do (1 897) , so lo at isba un a p os ib ili da d de acc ión po líti ca en l as p rim er as ca mp añ as de J oa quín Cos t a. Las tr ayec to ri as de a mb os per so naj es se juntan, y f rut o de e ll o r es ult ó el ri co e pi stol ari o cr u za do entre e ll os , e dit ado efic ie nt eme nt e por G. J. G. Ch ey n e. l'l C umpl e Ma nu el B escós , dur an te esos añ os férv id ame nt e koss ti stas, el per fi l soc iol óg i co de "p ro du ctor" y "ne utr o" r ege ner ac io ni sta qu e indi có J osé - Ca rl os Ma in er en el es tu dio m ás ace rt ado qu e se ha h ec ho so br e el a lt oarago n és . 20 Co mo fac t ót um de la Cá mara de Co mercio osce n se (1 897) Y co mo ini ciador, j unt o co n el anti ca mi sta Seve rin o Be ll o, de la Soc ie- "/ G. 1. G. ClI EYNE, ol/fide l/ cias politiCil s v persol/al es . Epistolario Joaquíl/ Cos ta / N hllll/. él Beseós, Za r agoza , Insti tució n Ferna ndo el Cató li co , 1 979. ,,, I ntroducción a la e di ción de La s tard es del s al/ot a rio . Za r agoza, Guara, 1 98 1.
HIT OS LIT ERARI OS DE LA J-I U ESCA , IIODO/ NA (1893-1912) 105 dad Hidro-El éct ric a O sce n se ( 1900 ) ,21 Manuel B escós ab so rb e y desarrolla el programa costista de la R evista Naciona l. Por a quí hay que e nt e nd er el d efi niti vo sa lto h ac ia el r ep ublic a ni s mo de Bescós , por el camino seña l ado por Cos ta en 1 903 en su a dhe sió n final a la r ec ién constituida U nión Re publicana . Y es qu e, si bien se mira , el republica ni s mo de Bescós se ap ar ta un tanto de la tradición provincial , qu e a rranc aba de Manuel Abad y continuó co n Francisco García López , A nt o ni o Torre s -Sol a not , B er - nabé Morera , Pedro L aín Sorro sa l, J osé Fernando Go n zá l ez o Mariano Araus , e ntr e ot ro s. Fue , con Salillas , m ás afec to al nu evo re publi ca ni s mo fini sec ular , a nticl erica l, plasmado en la mencion ada U ni ón de 1 903 , a pesar de al ejarse m ás tarde , por su cos - tismo excluyente , de lo s pl a nt ea mi e nto s populi st as de L er rou x. En 1904 , s in embargo , co la bor a activamente en la fundación , junto con el sec r eta rio particular del e mp era dor del paral el o, el oscense Ángel Aguirre Metaca - he rman o a su vez de un bu en a mi go de B escós , Vicente , in gen ie ro mu e rt o pr e matur ame nt e en 1 90 1 -, del se m ana ri o satíri co re public a no El I co nocla s ta (1 904 -1 905). A llí firmó artícu l os infl a mado s Bescós con un se udónim o de tufillo m asónico , Pico de Mi randola , 22 que en t odo caso dejaba bien c lara su afic ión mod e rna por el Ren ac imi e nt o a rtí s ti co. En febrero de 190 6 cae Bescós enfe rmo y ha de se r ope rad o de una h ern ia a ma no s de Joaquín Montestruc y Ri ca rd o Ro yo Villanova en Zaragoza. Del po sto peratorio real nace ese prim er libro tan li ga do a la tr a di ción y co n ve nción lit era ri a mod e rni sta co nvaleciente co mo fue L as tard es de l sana to ri o. Esta ob r a, impr esc indibl e para reconocer lo s dete rmin a nt es int el ectua l es del fino e irónico n at ur a li smo es piritu al qu e rezuma la esc ritur a de Ko ss ti , y que fue imprimid a en m ayo de 1 909 por la Tipo grafía Bl asco , co n pi e edi tori al de la m adr il eña Fe , armó tal revuelo en determinadas mente s mo ji ga t as de la ciudad que fue reprobada por el obispo de Hu esca en decreto publicado en el Bole tín Ecl esiás ti co del Obi spado de Hu esc a del 15 de junio de 1909. Los años qu e siguen a la publi cac ión de L as t ardes del sa natorio fu ero n lo s m ás prolífico s en la esc ritur a de un B escós cas i c in cue ntón . Co ntinuó la fé rtil l abo r de publici sta po líti co inici ada aílos a nte s, pro yec tó el co nocido pro gra ma de la n ove la El úl timo tirano (19 10 ), seg ur ame nt e co n Ca mo co mo moti vac ión r ea l inm ediata , y esc ribi ó var i os " V id . Lui s MUR V ENTU R A, Ej'e lll é rid es osc e ns es, Hu esca. E dit o ri al V Ca mp o y e' , 192 8. p. 62. úni ca me nción de B escós por part e del pío Mur. " Ace r ca de la l abo r pe riodí s ti ca de B escós, v id. Car men N UEN O CARRER A. "L os artículos1Jer iodí s ti cos de M. B escós (Silv ia K ossr i )", Arge l/ sola, 95 (19 83 ). pp . 17-3 4.
106 Juan Ca rlo s AR A TORR ALBA cuentos, uno de ellos aparecido en la antología colectiva preparada José García Mercadal , Cuentistas aragoneses (en prosa) (Zaragoza, Cecilio Gasca, 1910). Sin embargo, son estos años más de Kossti que de Silvio , puesto que Bescós escribirá un buen puñado de artículos políticos en varias publicacione s, especialmente en El Porvenir (26-IX-1911 , 6-IX-I923) y en El Pueblo (1912), este último periódico directamente controlado por Bescós y su ideario de republicano autónomo y costista. Muerto Camo , sus ataques se dirigieron contra el triunvirato sucesor del cacique liberal (Del Cacho, Mairal, Batalla) y los diputados cuneros de su órbita (especialmente Alvarado , con quien perdió en el embate electoral de 1914 , cuando Bescós se presentó por el distrito de Sariñena en nombre del partido agrario-canalista). Ante el estallido de la primera guerra mundial , Bescós se alinea, a pe sar de su republicanismo , con los germanófilos , y aprovechando varios artículos y manifiestos , amén de su polémica con el grausino y aliadófilo Ángel Samblancat , publica La Gran Guerra. Contribución al glosario españo l (impreso en los talleres zaragozanos de Tomás Blasco en 1917) , libro dedicado al germanófilo Jacinto Benavente , quien años antes había dedicado una de sus insípidas chácharas De Sobremesa a elogiar Las tardes del sanator io. En los créditos de La Gran Guerra comparecían "en preparación" los Epigramas. y es que , a ju zgar por algunos de los textos del libro publicado en 1920 (el colofón indica que el libro se acabó de imprimir el 3 de noviembre, en la imprenta de la viuda de Leandro Pérez , y salió bajo los auspicios editoriales de la madrileña Pueyo) , el inicio de la escritura puede fecharse en 1906 , durante la misma convalecencia que daría lugar a La s tardes del sanatorio, obra con la que existen evidencias intertextuales , como la relación entre " La Abadía de Telemo " de La s tardes y la "N ueva Telemo " de los Epigramas, la reaparición de Cornelius Korner , o el anuncio de " un libro último , una especie de cancionero de la vida" en Las tardes , como bien supo ver José Luis Calvo Carilla. 23 Este hipotético término a quo lo marca la elegía "A la muerte de Juan Pedro Barcelona ", publicista republicano amigo de Bescós muerto en Zaragoza el 20 de octubre de 1906 por las heridas causadas día s antes en el duelo ma ntenido con el también escritor republicano - luego furibundo alfonsinoBenigno Yarela . La muga del término ad quem la constituye la charla dada por Bescós en el Ateneo de Madrid en febrero de 1920 , que versaba , precisamente, sobre los epigramas. Entre
HITOS LITERA RI OS DE LA H u/ :se A AlODU/NA (1893191 2) 107 1906 Y 1 92 0 se datan un os t ex t os qu e, en ocas ion es , ya ha bí an visto la lu z en dete rmin ad os pe ri ó dic os. 24 Si se no s permit e la li ce ncia, dir e mo s qu e so n l os Ep i gramas - ha sta en su o rig in al ace ntua c ión es drújul aun libr o de bid o m ás a S il vio qu e a K oss ti , m ás al B es - cós s il va no, fá unico y e pi c úr eo qu e al B escós publi cista y po líti co infl amado de costi sm o. Al le ct or un ta nt o aveza do en tem as de hi sto ri a li te ra ri a le ha br á de par ece r, adem ás , el v olum en co mo un ta nti co e xtraviado, pu es si bi en, por un a pa rt e, el ca nt o a la be ll eza na tur al y he doni sta y el d esa p ego a la m ora l victo ri ana moji g at a e i nfrah omi n ida c ondi ce co n mu ch os de l os prin c ipi os del moder n ism occ id e nt al (es p ec ia lme nt e el angl osa jón ), el e mpl eo de un lenguaje de lib eradame nt e a rc a ico y de dete rmin ad os r ec ur sos rub e ni a no s y va ll e inc\ an es co s lo anclan en un mode rni smo hi spano ya ave je nt a do en l as ca le nd as de 1 92 0. A ll e nd e es to s as unt os de hi sto ria lit er ar ia debe bu sca r se el mé rit o indud a bl e de un libr o qu e m ás qu e e xtraviado hab ría de m ote jar se , al modo va ll e in cla ni an o, de pere gr i no o b izarro - por mu cho qu e le imp o rtun ara al p untill oso Juli o Casa r es - o Por de pr o nt o, c on viene exa min ar el h ec ho de qu e el libr o r es po nd e a un a es p ec ie de cuade rn o de ejercici os es t ét i cos per so nal es data bl es , alg un os , en la te mpr ana f ec ha de 1906, seg ún sa bem os . En seg und o lu ga r, po nd ér ese en su ju sto té rmin o el va lor de la in ve nción de un Jardín de E pi c ur o per so nal, cl ás i co y heléni co, "D es de el rinc ón de la pr ov in ci a" - utili za nd o el tí t ul o de la se ri e de a rtí c ul os de B escós publi ca do s en El I mparcial en 19 13 - . En es te se ntid o pode mo s e nt e nd er mejor qu e el nu ev o D iario i nti mo de A mi el, qu e en cie rt o modo pu ede c on s id erar se el libr o de 1 92 0 - la ap ro pi ac ión de A mi el es ex plí c it a en la fr ase del e pi g ram a C XX II : " Ya todo lo co mpr e nd o y todo lo pe rd ono "- , se d eca nt ase , por a finid ad pers on al, m ás h ac ia el modo " impul si vo" , "ne ur ó ti co" , "decade nt e" y de " fi l ósofo de la v id a asce nde nt e" - en pala br as afe ct as al Ll an as de A l ma co nt e mpo r án ea (1 899) c itad o por B es - cós en L as tardes de l sanator ioqu e al s imboli stame nt e ap ac ibl e de un M ac hado, un D íez Ca nedo o, por c it ar un ri g ur oso libro c ont e mp orán eo , del L eó n Fe lip e de Ve rsos JI oracio nes de camin an te. Por lo ta nto , B escós se d ec idió en 19 20 a publi ca r su pa rti c ul ar P az de l se nd ero, su cuade rn o de jo rn ad as emo ti vas de un s imboli smo ra di ca l, s impl eme nt e co n un pr op ós it o íntimo , se ntim e nt al, de ma nifi es to pe núltim o de un bohe mi o qu e ob se r va - " Co mo bi en i nd ica Ca rmen N UENO en su "Apr ox i ma ci ón ... ", a rt. ci t. , p. 66.
10 8 Juan Carlos ARA TORR A LB i\ ba lejanas las lu ces de su juventud artística. No es casual la ubicación final del epigrama "Co ro de peregrinos ", donde se encierra verdaderamente el sentido de este libro deliberadamente fragmentario. El poeta , el viejo Poeta Doctu s del modernismo más reconocible, el "peregrino", el "caminante", se limita a indicar que es un viajero hacia " las regiones superiores" y que , por de pronto , " ha hecho surgir un encantado oasis que se llama jardín de Epicuro". En este "oas is " de los epigramas, en esta Arcadia doméstica y literaria, solamente real en su intérieur, se instaló bonanciblemente nuestro artista. Y es que los Epigramas de Kossti son un libro "c lásico " en el sentido modernista - incluso noucentista - de la palabra , y andan determinados su ideología y fundamentos de construcción últimos por la senda que iniciara Ernest Renan en sus Diálo gosfi lo sóficos de 1871. Más qu e Marcial , estos son los referent es en los que se apoyan la mayoría de lo s texto s, que , de s uyo , no son "epigramas" salvo en sentido laxo : los citados Diálogos filosóficos, de Renan ; La moral de Epicuro y sus relaciones con la s doctrinas contemporáneas, de Jean-Marie Guyau; los Dialo gues des amateurs sur l es c ho ses du temps , de Rémy de Gourmont, y, so bre todo , El jardín de Epicuro del idolatrado por Bescós Anatole France. Y la liturgia laica , estética, de Bescós pasó por la utili zac ión de unas divinas palabras consagradas (el latín , la mitología clásica ... ), y por la imitación - pastichage - de las fórmulas arcaicas y sonoras de Rubén Darío y, ante todo , de Valle-lnclán. Estas dos premisas denuncian el peculiar discurso de la pro sa musical de Bescós en pos de una realidad simbolista, " más re al que lo real ", en pos de la creación artificial de un "jardín de Epicuro" en medio de la realidad provinciana oscense. Sabida es la veneración que se ntía Bescós por la pro sa y versos de Valle-Inclán , ya desde los tiempos de Aguda de blasón y Roman ce de lobos , pero a tenor de los Epigramas no es difícil aventurar que Kossti gustó de toda la producción literaria del gallego. y es que en el "ja rdín " de Bescós hay " clave s" - musicalidad explícita e implícita ; " noticia e idea por la cual se hace comprensible algo que era enigmático"25-, " pa z campesina", detalles prerrafaelitas, " princesas ", "fa unos ", "ce ntauros ", alusiones incestuosas y perversas - en este caso Octave M irbeau es mencionado explícitamente -, irreverencias demoniacas - a lo Barbey d' Aurevilly o Huysmans , pero también al estilo de su imitador Valle-Inclán -, wagnerianismo bárbaro y superhomínido, " Acepc i ón recordada co n acierto por Jo sé-Ca rl os Ma in er al fr e nt e de su ed i ció n de la s ? IC/ves lírica s'de Valle -In clán, Bar ce l ona , C ír c ul o de L ec tore s, 1 99 1. ~
HI TOS LITERARIOS DE LA H U ESCA MODER NA (18 93 -1 9 12 ) 109 ar ca ís mo s ,26 Ia tini s mo s, s int ax is a veces troton a y a veces sa lm ód i ca , en ocasiones propia de pará bol a - en imit ac ión de N iet zsc he que ha sta Baroj a había adoptado en algún cuento del juvenil Vidas sombrías - , dísticos aco n so n anta do s y alejandrinos ... Sin em bar go, má s allá de lo s tópi cos y p ast iches , la lectur a de determinados e pi gr amas, y seña lad ame nt e del CXXV I, de nun c ia la l ect ura y consideración de br eviario y vademécum por parte de B escós del libr o de 1916 La l ámpara maravillosa. Inclu so n os at reve mo s a ave nturar que no so lo La lámpara marvillosa g uió , a modo de prontuario , la esc ritur a de mu c ho s de lo s ejerc ic io s es té tic os co nt e nido s en lo s Epigramas , s in o qu e actua rí a a modo de es pol eta para que el fáunico K oss ti se decidiese a dar a la luz su jardín de Epicuro oscense. Que en 191 7 apareciese "e n preparación" en los créditos de La Gran Guerra se no s a ntoj a sí ntoma de esta hipót es i s. Hay dibuj a da en lo s Epigramas , por lo dicho , toda un a se nda de aprendizaje estét ico e ideológico que irí a d es de el librepen sa mi e nto ap re ndido en Renan y dem ás a ut ores decididamente agnósticos , al e picur eís mo y s imboli smo manife sta do en la madurez para epatar, no a un bur gu és como él, s ino a la s m ezq uina s y pacat as me nt es de alg uno s de sus conterráneos. Fue el cam ino de un so lit ar io , qu e a lo s ojos de l os oscenses podría par ece r de un a ext r avaga nc ia y lo c ur a si milare s a l as pa decida s en la ago ní a final de Llan as Aguilaniedo , quien pasaba en Hu esca a la sazó n de 1920 sus pe núltimo s día s. De lo ha s ta a quí ex pu esto no debe int e rpr etarse la dedi ca tori a a Ma rci al y el propio título d el libro de 1920 co mo un s impl e ep i fe nóm e no . P ero sí ha y que ma tizar la ad vocació n a Marcial desde el presupuesto de la cr eación de un ja rdín clásico - "e ncantado rincón ", seg ún l ee m os en el pr efac io - en el m agí n oscense de B escós, d es de su pro ver bi al r eg iona li smo o desde una tácit a int enció n de di g nificar un s ub gé - n ero que en el sig lo XIX pobló revistas sa tírica s e Ilu s tra c ion es de toda la ya. En es te último senti do , p arece evi de nt e que Be scós tu vo el propósito de redimir al epigrama "d ege ner a do " en hum orada mediante el empleo del e pígrama - así , esdrújulo - con humour - a principio s de sig lo de nominado castizamente mosta za inglesa -, qu e, co mo sa brá el lector , no es exactamente lo mi s mo . En puridad, es ta actitud de re den- '" "Ta mbi én acaso padecí de la preocupación po r la manera cl ás ica , in c urri endo en aque l defecto de ar caís - mo , tan di sc retamente se ii ala do por mi co nt er rán eo don J. M" Llana s Ag uil aniedo en su li bro Alma onleillporán ea, def ec to en que so le mo s in c urrir l os qu e esc ribim os co nfin ados en un ri n có n de la pro v incia ", L -s tardes del sana - torio, ci t. , p. 208.
1 10 Jua n Ca rl os AR A T ORRALBA ción cl ás i ca del co ns id erado v ul ga r siglo XIX h ace de es te as p ec to de l os Epigramas un a au té nti ca manif es t ac ión de novecen t ismo. La so tanofo bi a y p aga ni smo del li b ro e ran r azo n es su fic ie nt es para r evo l ve r el a mbi e nt e de la c iud ad de Hu esca en 1 92 0. Es ta ci rc un stancia ya la pr eve ía B escós; p ero no ha bí a s id o ca ut o en la publi cac ión de un libr o nu eva me nt e a ntib e li cista cu ya fa ma, s in dud a, po dí a pelj udi ca r la ca rr era milit ar de d os de sus hij os. Al par ecer , este fue el mo ti vo qu e le dec idi ó a r et ir ar la tir ada de Ep i gramas. H asta en su as p ecto m ás ce r ca no a la tr an sacc ión mer ca nt il , el lib ro es un libr o ex t ra vi ado . Nu eva me nt e K osst i, ap ea do de si l van i smos , B escós, ob se r vó en el otoño de 1 923 có mo par ecía c um p lir se un o de l os sueñ os de Costa , la ll ega da de un di cta dor, en p rin c ipi o, lib eral y civ ili za d o. K oss ti , un a vez m ás, no pud o sus tr ae r se a la ete rn a te n tac ión del re publ ica ni smo es p año l: el a ut or i ta ri smo tu te lar. P oco m ás de cua tr o m eses ta rd ó en a nid ar el d ese n gaño. En ese int er va lo, Bescós se hi zo co n la a lc a ld ía de Hu esca (3 - X1 923 - 27 -1-1 924) , a la qu e hub o de re nun ciar, l ógica me nt e, po rque un ho mbr e a ut ono mi sta, p aga no, de fac he nd a y t razas bohe mi as - ba rb as de c hi vo in c luid as -, ag n ós ti co y de hi sto ri al r ep ubli ca no y ant ib e li ci sta, mal pod ía di ri g ir , a la lar ga, píos up e tislas r oj igua ld os. La exc u sa del momen to fu ero n, al par ecer , l os sar - cas m os ve r ti d os co ntr a la ba nd era en alg un os de l os e pi gram as . Aba nd onada la po lí ti ca y la lit era tur a, l os últim os añ os de B escós tran sc urr en pl áci dos en co mp a ñía de fa mili ares y a mi gos. Sa bem os q ue d esde Hu esca firm ó - j unt o co n Ací n, Ban zo , Ló p ez A llu é, Del Arco ... - el ma ni fiesto por el indul to del a rti sta co ndenado a mu er te Ju an B aut i sta Ac h er , qu e en el ve rano de 1 928 co men zó a co lab ora r en La Vo z de Aragón, o qu e se av in o a tomar la mu sa fest i va y de " vo l sco sa l va j e" pa ra aco mp añar la ago n ía de L ui s Ló pez A llu é, a cu ya mu er te esc ribi ó un a se n ti da n ecro l ógi ca. P oco m ás de cu at ro m eses le so br ev ivi ría , pu es to qu e Ma nu el B escós A lmud éva r muri ó, a l os 62 añ os , el sá b ado I de di cie mbr e de 1 928. Al d ía sig ui e nt e, El Di ario de Hu esc a p ubli có l as n ec rol óg i cas de Ramón Ací n y de Lu is de Fue nt es Lóp ez, y a l os d os dí as , l as de Ri ca rd o del Ar co y J. Ara n da Nava r ro. La pr en sa co n fes ional, en co ncreto Mont e aragón , se limit ó a fe li ci tar se po r la últ ima co n ve rsión a la bu ena sen da del fi nado. EL CE RT IFICA DO DE DEF U CI ÓN DEL MODERNISMO OS CE SE: AB RIL No a nd an d esa tin ad os qui en es fi jan el té rmin o de l fl.orv it de l mode ' ni smo li te - ra ri o es p año l en la sa lid a al m erClido del vo lum en de artíc ul os de Ma nu el Mac hado,
HI TOS LI TERARI OS DE LA H UE SO MODUI N!I (1 893 -1912) 1 11 La Guerra Lit erar ia (191 3) ; en el caso osce n se, al caso n os viene un lib ro y un pr ólogo de la prim ave ra de 191 2: Abri l, de J osé Ma rí a Eya ralar y A nt o nin o de Caso, y l as pala br as limin ar es de Lui s Ma rí a Lóp ez A llu é a di cho p oe ma ri o. 27 Ma uri cio A nt o nin o de Caso Suár ez , qui en co mo lit er ato ado pt ó el m ás mode rni sta de sus no mbr es de pil a, ha bí a n ac id o en A ín sa en el año 1 888. L os dí as de su in fa ncia vivieron va ri os ca mbi os de r es id encia o ri g in ad os por la pr ofes ión itin era nt e de su pa dr e, co ntr a ti sta de o br as , a qu ie n se de bí a, e ntr e o tr as , la ges ti ón de la co ns tru cc ión de la ca r rete ra de El Gra do a Bo lt aña en ese a ño 1 888, c ir c un stancia qu e p ro pi ció qu e por e nt on ces v ini era al mundo Ma uri cio A ntonino en la mo num e nt al v ill a del So br a rb e. A nt o nin o, pa dr e, ha bí a n ac id o en Rib ad ese ll a (Ast uri as), co mo lo s a bu el os pate rn os del p oe t a, Ramón de Caso y Ramona Coetar a. Casó A nt o nino c on E mili a Suár ez, de Aye rb e, muj er cu yos pa dr es eran Juan Su ár ez, as turi a no , y Ant onin a Fo nt ana, de Aye rb e. El prim e ro de l os he rm an os de Antonino de Caso Suár ez ha bí a s id o E nriqu e E mili o, n ac id o c ir c un sta ncia lm e nt e en Ca nd ás (As turi as) en 1 886. Ya en Hu esca ve rí a la lu z otro he rm ano, J osé Lui s I sa be lin o de Caso Suár ez (1 9-X I-1 89 3 ), cua nd o l os de Caso r es idí an en el núm ero 1 de la ca ll e de l os Sa n tos Ju sto y P ast or. En el ca mbio de siglo, s in e mb ar go , la fa mili a vi ve en S an Se b ast ián, para vo l ve r a Hu esca me di ado el año 190 l. Tr as un lap so cro nol óg i co de al g uno s m eses de 1903, dur a nt e l os qu e A nt o nin o c ur sa el cua rt o año de la en se ñan za se cund a ri a en Za r ag o za, el futur o p oeta r eg r esa a Hu es ca para te rminar di ch os es tudi os, por ci er to pl aga d os de suspen sos . Ta mbi én la in fa ncia y adol esce ncia del otro n ove l a ut or de Ab ril a ndu vo m arca - da por el signo de l os d es tin os p ate rn os. Mi guel Eya ralar E lí a, pa dr e de J osé Ma rí a Eya ralar A lm azá n, ha bí a n ac id o en Pa mpl ona en el a il o 1 840; d oc t or en F il oso fí a y Le tr as por la U ni ve rs id ad de Ma drid en 1 87 5, a lt e rn ó d es de es ta f ec ha su d es tin o de al fé r ez del R eg imi e nt o de In fa n tería n° 10 9 de Guadalajara co n el de ca te dr á ti co int erin o de La tín y Cas te ll ano del in s titut o de la ca pit al al ca rr eña, h as ta qu e en 1 897 co nc ur só por tr as la do y aca bó ga na nd o la cá ted ra va cant e de es ta as igna tu ra en el in s titut o de Hu esca, ciud ad en la qu e fij ó su r es id e nci a y do mi c ili o (Coso A lt o, 28). Se jubil a rí a el 11 de oc tub re de 191 2. Tod os l os hij os del c at e dr á ti co n ac i ero n en Guadalajar a; as í, Vice nt e, en 1 88 4, E nriqu e, en 1 892, y el qu e n os oc up a, J osé Ma rí a Eya ralar A lm azá n, en 1 89 0. No sa bem os si la pr ese ncia de su pa dr e influ yó en l os est udio s sec und ar i os " Vid. Ju an Ca rl os AR A TO RR A Ll 3A, " Anto ni no de Caso y J osé Ma ri a Eyara lar, los ve i nt eañeros poeta s de Ab ril (19 12 ), pro l ogados por el antimod e rni sta L ui s Lópe z A llu é ", en A esc ala ... , op . c il. , pp . 1 5182 .