GRADO EN
DERECHO
T abajo Fin de
G ado
Au o : JOSÉ FRANCISCO MATEOS SANTIAGO
Tu o Académico: D . P o . DAVID TORRES SANZ
Con oca o ia: Julio de 2014.
Las Penas en el
An iguo Régimen
Español.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
1.
Es a ob a es á bajo una licencia de C ea i e Commons Reconocimien o-
NoCome cial-SinOb aDe i ada 3.0 España.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
2.
“Siendo en el gobie no de mis Reynos el único obje o de mis deseos la
conse ación de nues a eligión en su más acend ada pu eza y aumen o, el
bien y ali io de mis asallos, la ec a adminis ación de la jus icia, la
exal ación de las i udes, que son los mo i os po los que Dios pone en
manos de los Mona cas las iendas del gobie no”.
Felipe IV en Mayo de 1642.
Nma. Rec. IV, 9, 4.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
3.
- RESUMEN.
La penología de los Siglos XIII a XVIII en España, como espues a puni i a del
Es ado, ue un e icaz ins umen o u ilizado po la Mona quía pa a impone su au o idad
sup ema y man ene in ac os los p incipios undamen ales del absolu ismo polí ico y del
con esionalismo eligioso. Es a penología des acó po ene un in in imida o io y de
cas igo, po una desigualdad pe sonal an e la ley penal y po el a bi io judicial el cual se
mani ies a en la libe ad de los jueces pa a de e mina la pena. En cuan o al abanico de
penas a impone , és e e a muy amplio y a iado. En e ellas, des acaban po su g an du eza
y ecuen e u ilización p ác ica, las penas co po ales (pena de mue e, las mu ilaciones, la
de azo es) y ambién las penas p i a i as de libe ad, (como la pena de gale as, la de
abajos o zados). Habi uales, aunque conside adas po la sociedad de la época menos
du as, e an las penas in aman es y las penas pa imoniales (con iscación de bienes y penas
pecunia ias).
- ABSTRACT.
The penologis s he XIII-XVIII Cen u ies in Spain, as puni i e esponse om he
S a e, was an e ec i e ins umen used by he Mona chy o impose his sup eme au ho i y
and keep in ac he undamen al p inciples o de poli ical absolu ism and eligious
con essionalism. The penalogy he Ancien Régime chasing he punishmen o he o ende
by he o ense, and in imida ion se e as an example o socie y, by a espec o adi ional
social p i ileges o he class socie y, and by judicial disc e ion mani es ed in he eedom o
judges o de e mine he sen ence. Rega ding he ange o penal ies o be imposed, i was
e y wide and a ied. Among hem, no ed o i s ha dness and equen p ac ice use
co po al punishmen (including he dea h penal y, he mu ila ion, whipping); also
imp isonmen (as sad as galleys, he o ced labo o imp isonmen ). O dina ily, hough
conside ed by socie y less ha sh imes, we e in amous punishmen and economic penal ies
(con isca ion o p ope y and inancial penal ies).
- PALABRAS CLAVE.
An iguo Régimen; Ju isdicción Regia; Es amen alismo; Pena; P i ilegio; Cas igo.
- KEY WORDS.
Ancien Regime; Royal Ju isdic ion; Social es ablishmen ; Penal y; P i ilege; Punishmen .
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
4.
- ÍNDICE.
1. OBJETIVOS ......................................................................................................... 5
2. INTRODUCIÓN. ................................................................................................ 5
3. CARACTERIZACIÓN DEL ANTIGUO RÉGIMEN Y SU INFLUENCIA
EN LA PENOLOGÍA. ................................................................................................ 8
3.1 REALIDAD JURÍDICA: DERECHO PENAL Y ADMINISTRACION DE
JUSTICIA. ..................................................................................................................................................... 8
3.2 SOCIEDAD ESTAMENTAL Y SU INCIDENCIA SOBRE LA LEY PENAL. .......... 14
4. PENOLOGÍA EN EL ANTIGUO RÉGIMEN ESPAÑOL. ............................ 19
4.1 CARACTERÍSTICAS DE LAS PENAS. ................................................................................ 19
4.2 CLASES DE PENAS: CORPORALES, PRIVATIVAS DE LIBERTAD,
INFAMANTES Y PATRIMONIALES. ............................................................................................... 24
5. CIRCUSTANCIAS DEL DELITO Y SU IMPORTANCIA EN LA PENA. .... 61
5.1 CIRCUNSTANCIAS ATENUANTES. ................................................................................... 61
5.2 CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES. ................................................................................... 62
6. EL INCUMPLIMIENTO DE LA PENA ......................................................... 63
6.1 CLEMENCIA JUDICIAL Y CONMUTACIÓN DE LAS PENAS.................................. 63
6.2 EL INDULTO REAL O LA PIEDAD DEL MONARCA. ................................................ 64
6.3 EL DERECHO DE ASILO. ...................................................................................................... 69
7. CONCLUSIÓN FINAL ..................................................................................... 71
8. ABREVIATURAS. ............................................................................................. 73
9. ANEXOS ............................................................................................................ 73
10. FUENTES LITERARIAS ................................................................................. 75
11. FUENTES NORMATIVAS. ............................................................................. 76
12. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................ 77
13. FONDOS DOCUMENTALES ......................................................................... 78
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
5.
1. OBJETIVOS
A lo la go de es e abajo, se an a in en a sa is ace una se ie de obje i os que
conside o necesa ios pa a que el lec o enga un mínimo conocimien o de la penología y
de sus ca ac e ís icas en el de echo penal español du an e los Siglos XIII a XVIII. Dichos
obje i os son:
-Con ex ualiza la época del An iguo Régimen español, analizando sus ca ac e ís icas
ju ídicas y sociales, haciendo hincapié en su ele ancia e in luencia sob e la penología de la
época.
-Examina la espues a puni i a del de echo penal español an e la comisión del deli o
du an e los Siglos XIII a XVIII.
-De e mina el abanico de penas suscep ibles de se impues as como cas igo pena,
analizando las ca ac e ís icas p opias de cada una de ellas y las comunes.
-Analiza la in luencia de las ci cuns ancias ag a an es o a enuan es del deli o sob e la
de e minación de la pena, sob e su imposición y sob e la o ma de ejecución de la pena.
-De ec a den o del o denamien o ju ídico-penal del An iguo Régimen español, los
di e en es ins umen os ju ídicos que posibili aban al condenado eludi el cumplimien o de
la pena o cas igo impues o.
-Valo a y compa a ju ídicamen e, el paso de un sis ema penal absolu is a, a un
sis ema penal cons i ucional y humanizado.
2. INTRODUCIÓN.
u an e el An iguo Régimen, es u o igen e en España un de echo penal
ca ac e izado po la exis encia de una penología se e a y es ic a, enden e a
disuadi y cas iga la comisión de deli os.
A lo la go de las siguien es páginas, se a a in en a ecopila y analiza los asgos
básicos de la penología p e is a en la legislación egia du an e los Siglos XIII a XVIII. Es
deci , se es udia án las ca ac e ís icas y ipos penas o cas igos que impone el pode eal
como eacción an e la comisión de deli os.
Pa a inicia es e p e endido análisis ju ídico de las penas, hay que hace mención
necesa ia a la ealidad ju ídica y social de la España de los Siglos XIII a XVIII. Es deci ,
conside o necesa io con ex ualiza la época del An iguo Régimen pa a pode comp ende
las especialidades o ca ac e ís icas de la penología de dicha época. Po ello, analiza emos
b e emen e la ealidad ju ídica de la época, la cual se ca ac e izaba po la exis encia de una
Adminis ación de Jus icia Regia cons uida y o ganizada bajo el pode del Rey, el cual
dis u a de un pode sup emo, único e indi isible.
D
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
6.
También analiza emos la ealidad social del An iguo Régimen, la cual se ca ac e iza
po una sociedad es amen al o sociedad del p i ilegio, basada en la exis encia de clases
sociales p i ilegiadas (nobles y cle o) y no p i ilegiadas (pueblo llano). Es a desigualdad
social que egía la sociedad de los siglos XIII a XVIII, se plasmaba ambién en la penología
de la época, sob e odo en lo que se e ie e a la imposición y ejecución de penas. Po odo
ello, como e emos en pos e io es páginas, el p incipio básico que ige en la penología de la
época, es el de desigualdad pe sonal an e la ley penal.
Pos e io men e, en el g ueso de es e abajo, analiza emos en p o undidad la
penología p e is a en el de echo penal del An iguo Régimen español. Es deci ,
es udia emos las clases de penas y ambién las ca ac e ís icas comunes a odas ellas.
En e las clases de penas, p es a emos a ención a las penas más ele an es y de mayo
u ilización p ác ica como medio de cas igo de los deli os du an e el An iguo Régimen. Po
ello se án obje o de es udio las penas co po ales (pena de mue e, mu ilaciones, azo es, e c),
las penas p i a i as de libe ad (pena de p isión, des ie o, gale as, abajos o zados, e c),
las penas pa imoniales (pena pecunia ia, de con iscación de bienes), y las penas in aman es.
En e las ca ac e ís icas de las penas, an se obje o de análisis el in que la pena pe sigue.
Ve emos como las penas de es a época no pe siguen la co ección mo al o educación cí ica
del eo como ocu e en el de echo penal ac ual, sino que el in de la pena e a el de
esca men a y cas iga al culpable, y que su cas igo sea ins umen o disuaso io y
ejempli ica i o pa a los demás miemb os de la sociedad.
También se á obje o de es udio la al a de p opo cionalidad de las penas en elación con
el deli o come ido, de i ada dicha ausencia de que en la p ác ica se sanciona con la misma
pena an o al au o , como al encub ido .
Pos e io men e esal a emos la impo ancia de dos de las ca ac e ís icas
undamen ales de la penología del An iguo égimen, como ue on la publicidad y apidez de
la ejecución de dichas penas. Ve emos, como la publicidad se conside ó como equisi o
indispensable en la ejecución pa a consegui el in in imida o io de las penas.
Mención necesa ia, eque i á ambién el a bi io judicial exis en e a la ho a de
de e mina la pena a impone po la comisión de los deli os. En el p esen e abajo
esal a emos que la adminis ación de jus icia del An iguo Régimen, des acó po el a bi io
judicial, es deci la libe ad de la que disponían los jueces pa a aplica las no mas penales, e
incluso pa a conc e a ellos mismos (ac uando como complemen o y o as eces en
sus i ución de la ley), qué conduc as e an cons i u i as de deli o, decidiendo con
disc ecionalidad las penas a impone .
Po úl imo, ha emos e e encia a ins umen os ju ídicos exis en es pa a e i a el
cumplimien o de la pena, como ue on el o o gamien o del indul o eal, el cual uncionaba
como ins umen o de ex inción de esponsabilidad c iminal, y ambién o as igu as como
la clemencia judicial, la conmu ación de las penas y el de echo de asilo.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
7.
Respec o a la me odología empleada en la ealización del p esen e abajo, és a ha
enido de e minada po el obje o del abajo (las penas en el An iguo Régimen español), el
luga (los einos hispánicos, cen ándonos en la Co ona de Cas illa), y el iempo (desde la
época de la Recepción del De echo Común has a el siglo XVIII). Po ello, el mé odo de
abajo ha gi ado undamen almen e sob e el análisis de uen es legisla i as y doc inales.
En cuan o a las uen es no ma i as consul adas pa a la ealización de es e abajo, se han
omado como e e encia ex os legales de la época del An iguo Régimen dic ados en Co es
o nacidos de la olun ad egia. Toma emos como base, debido a su impo ancia penal, el
Fue o Real y las Pa idas de Al onso X “El Sabio”. Su impo ancia adica en que es os
ex os legales, si ie on de guía pa a la pos e io legislación penal de los Siglos XVI a
XVIII, debido a que con ienen una egulación comple a que de e mina las penas a impone
en unción del deli o o condición social del eo y las o mas de ejecución de las penas.
También han sido obje o de es udio, las uen es li e a ias más impo an es en ma e ia
penal de los Siglos XIII a XVIII. Po ello, se han analizado ob as de g ades au o es e
his o iado es con empo áneos del An iguo Régimen, como po ejemplo Ál a ez Posadilla,
Ba ionue o de Pe al a, Cas illo de Bo adilla, Gascón de To quemada, en e o os muchos.
Además, se ha u ilizado una ex ensa bibliog a ía de g ades au o es más ce canos a
noso os, como son, Tomás y Valien e, Juan Sainz Gue a, Lalinde Abadía, e c los cuales,
han ealizado p o undos es udios sob e la Adminis ación de Jus icia y sob e las
ca ac e ís icas del de echo penal del An iguo Régimen.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
8.
3. CARACTERIZACIÓN DEL ANTIGUO RÉGIMEN Y SU
INFLUENCIA EN LA PENOLOGÍA.
Pa a pode en ende algunas de las peculia idades de la penología del An iguo
Régimen español, conside o necesa io ealiza un análisis gene al y b e e de la ealidad
ju ídica y social de la España de los Siglos XIII a XVIII.
3.1 REALIDAD JURÍDICA: DERECHO PENAL Y
ADMINISTRACION DE JUSTICIA.
Un es udio b e e de la ealidad ju ídica de la época del An iguo Régimen, nos lle a a
hace necesa ia e e encia a las ca ac e ís icas del de echo penal y de la adminis ación de
jus icia de dicha época.
3.1.1. EL DERECHO PENAL DEL ANTIGUO RÉGIMEN.
El de echo penal de los Siglos XIII a XVIII, al como nos indica el p o eso
TORRES SANZ, “se con igu ó en un ma co polí ico-social ca ac e izado po es
elemen os de e minan es: el absolu ismo polí ico, el con esionalismo ca ólico y el
es amen alismo social”
1
. Es e absolu ismo polí ico se mani ies a en la sup emacía del pode
egio. El con esionalismo ca ólico, po su pa e suponía po un lado, que los mona cas
asumie an la de ensa de la Iglesia y de la eligión ca ólica y po o o lado, se p oduce una
con usión del plano eligioso con el ju ídico que se mani ies a en la asimilación del deli o al
pecado. Po úl imo el es amen alismo social, basado en el econocimien o y de ensa ju ídica
de una desigualdad en e pe sonas po el hecho de la pe enencia a un es amen o social, a
co po aciones, g emios, ins i uciones, e c.
Po odo ello, podemos habla de un de echo penal eal, ya que es el Rey, el que iene
la compe encia exclusi a pa a pa a de ini en sus leyes, qué ac os son cons i u i os de deli o
y la pena a impone a sus au o es. Po an o, es e de echo penal eal compo a la u ilización
exclusi a po pa e del mona ca y po delegación eal de los o iciales egios, de ese “ius
puniendi”, excluyendo cualquie cas igo o jus icia p i ada.
3.1.2. ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA SIGLOS XIII A XVIII.
La ealidad ju ídica de la época se ca ac e izaba po la con i encia de una ju isdicción
o dina ia- egia, jun o con ju isdicciones especiales o p i ilegiadas. En es e abajo nos
cen a emos en la penología p e is a po la ju isdicción o dina ia, aunque ambién
menciona emos de o ma b e e la epe cusión de las ju isdicciones especiales en las penas.
La ju isdicción Regia-O dina ia.
Como ya hemos dicho, la ju isdicción egia eposa sob e una adminis ación de
jus icia cons uida al ededo del pode del mona ca, él cual e a i ula de un pode polí ico
que aba caba odos los aspec os de la ida polí ica, en e los que es aba, como no puede se
de o o modo, la adminis ación de jus icia.
1
TORRES SANZ, D. La Rep esión Penal en la época de Felipe IV. Pág. 10. En “Ac as del cong eso
nacional de his o ia del de echo y de las ins i uciones polí ico-adminis a i as. Pode y de echo bajo
el einado de FELIPE IV”. Co d. C. Me chán Fe nández. Ayun amien o de Valladolid, 2007.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
15.
Es a ealidad u o den social se plasmaba en la igencia de una sociedad de clases o
es amen al, cuyo asgo ca ac e ís ico ue la desigualdad en e unos y o os, una desigualdad
que ambién se plasma á an e el cas igo o pena a impone po el deli o come ido.
Po an o, la sociedad del An iguo Régimen se basaba en la exis encia de clases
sociales p i ilegiadas, lo cual p o ocaba una clasi icación de las pe sonas en a ención a
di e en es ci cuns ancias ales como el es amen o, linaje, luga de nacimien o y esidencia,
g emio o ins i ución de es udio. Es o ha lle ado a que au o es como BARTOLOMÉ
CLAVERO de inan la sociedad del An iguo Régimen como “un sis ema socialmen e
disc imina o io desde sus p opios undamen os”
24
.
En el de echo penal del An iguo Régimen se e lejaban los ca ac e es de la sociedad
es amen al o desiguali a ia. Siguiendo a TOMÁS Y VALIENTE emos como en es a
sociedad, “los homb es no e an ju ídicamen e iguales en e sí, sino que po su inclusión en
uno u o o es amen o, gozaban de más o menos o ningún p i ilegio, y po an o no e an
iguales ampoco an e la ley penal”
25
.
Ya en las Pa idas se ecoge el p incipio de desigualdad pe sonal an e la ley penal, ya
que en dicho ex o legal se o dena a los jueces que cuando den sen encia condena o ia
obse en la condición social del eo, cas igando más du amen e al homb e sie o que al
lib e, al homb e il que al hidalgo
26
. Es a desigualdad p e is a po las Pa idas, con inuó
dándose en leyes de los Siglos XVI, XVII, XVIII, imponiéndose penas dispa es en unción
de la clase social, lo cual en la p ác ica se e lejó en el hecho de que las penas impues as a
plebeyos ue an más igu osas que las impues as a los nobles. Po an o, es os p i ilegios
p o oca on que las pe sonas an e la ley penal del An iguo Régimen, no ue an iguales y
ecibie an po ello a os dis in os.
Es a desigualdad igen e du an e odo el An iguo Régimen, gozaba de plena alidez y
o al legi imidad, al conside a se dicha desigualdad es amen al, como algo inhe en e al
o den social igen e a la pa que el absolu ismo y el con esionalismo. Au o es como
DOMÍNGUEZ ORTIZ han e lejado el hecho de que una pe sona dis u aba o no de
algún p i ilegio, en unción a su pe enencia a un de e minado es amen o o g upo social.
Así lo sos iene el ci ado au o cuando a i ma que “los p i ilegios no ecaen sob e el
indi iduo en cuan o al, sino en cuan o a miemb o de uno de es os g upos. Cada g upo
buscaba libe ades, monopolios, exenciones, p e oga i as, e c”
27
.
24
CLAVERO SALVADOR, B. De echo y p i ilegio. en Ma e iales, nº 4 (julio-agos o 1977). Pág. 20.
25
TOMÁS Y VALIENTE, F. El de echo penal en la Mona quía Absolu a (siglos XVI, XVII y XVIII). 2ª
ed. Ed. Tecnos. Mad id 1992.. Pág. 319.
26
PARTIDA VII, Tí ulo 31, Ley 8. O dena que los jueces, a la ho a de sen encia , p esen en
a ención a “que pe ona es aquella con a quien la dan, si es ie o ó lib e, ó Fidalgo ó ome de illa ó de aldea, ó i
es moço, ó mancebo, ó iejo; ca mas c udamen e deben esca men a al ie o que al lib e, e al ome il que al Fidalgo, é
al mancebo que al iejo, nin al moço (…)” .
27
DOMÍNGUEZ ORTIZ, A. Las Clases p i ilegiadas en la España del An iguo Régimen. Ediciones Is mo.
Mad id 1973, Pág. 12.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
16.
Po ello, la idea básica es que la jus icia de los siglos XIII a XVIII, enía en el
p i ilegio una de sus ca ac e ís icas undamen ales. Ello debido a que en la p ác ica judicial
se obse aba a os dispa es, con un a amien o le e a al noble o al cle o en e a la
espues a du a y c uel con la que la jus icia espondía con a el pueblo llano.
Es deci , la sociedad del An iguo Régimen es una sociedad cimen ada sob e bases
disc imina o ias, donde había suje os p i ilegiados que ecibían un a amien o ju ídico-
penal más bené olo, espec o de o os no p i ilegiados. Po an o, el p incipio básico
du an e es a época en ma e ia penal, es la desigualdad pe sonal an e la ley penal.
En elación al obje o de es e abajo, nos in e esa sob e odo la in luencia que los
p i ilegios y que la condición social del eo enía en la penología.
3.2.2 ESTAMENTOS PRIVILEGIADOS ANTE LA LEY PENAL.
Como hemos is o, en el de echo penal del An iguo Régimen la condición social del
delincuen e e a un elemen o esencial pa a de e mina la pena que se le podía impone .
En e las pe sonas p i ilegiadas es aban los clé igos y nobles, y los asimilados a és os
úl imos como e an, en e o os, los doc o es en de echo. Todos es os suje os gozaban en
ma e ia penal, de un a amien o más a o able en compa ación con los plebeyos.
Noso os nos cen a emos en los p i ilegios que enían los nobles, ya que los clé igos
enían como p i ilegio el sólo pode se juzgados po la ju isdicción eclesiás ica y noso os
sólo nos cen a emos en la ju isdicción eal u o dina ia que es la más impo an e de la
época. En elación a los eos que u ie a la condición de nobles o hidalgos, e emos cómo
és os enían p i ilegios de ca ác e p ocesal y de ca ác e es ic amen e penal.
P i ilegios de ca ác e p ocesal.
Respec o a los p i ilegios p ocesales, es de ele ancia la condición social de noble o
la llamada “posesión de la hidalguía”, la cual hacía que los nobles no pudie an su i la
o u a judicial o se a o men ados, sal o caso de deli o de lesa majes ad
28
. Es e p i ilegio
de no se a o men ado causó pe juicios indi ec os en pe sonas de baja clase ajenas al deli o,
ya que como sos iene DE LAS HERAS SANTOS, “cuando el sospechoso de un deli o
ue a un noble, pa a pode de e mina su culpabilidad o no, se aplicaba la o u a sob e
pe sonas que pudie an habe p esenciado el deli o como es igos”
29
.
28
Pa ida VII, Ti ulo 30, Ley 2. “Quien puede manda o men a los p esos, e en qué iempo e á quáles (...).
E o osi decimos que non deben me e a o men o a ninguno que sea caballe o, nin a maes o de leyes o de o o
sabe , nin a los ijos des os sob edichos, seyendo los homes ijos de buena ama (…) e es o es po hon a de la esciencia
ó de la nobleza que han en si”.
Vid. QUEVEDO Y HOYOS, A. De indicios y o men os.. Imp. F ancisco Ma ínez. Mad id, 1632.”
Lib. I, Cap XII, ol. 3
29
DE LAS HERAS SANTOS, J.L. Op. y ed. ci . Pág. 22. En elación con es o Vid. ANEXO 2.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
17.
Además de los p i ilegios po el me o hecho de pe enece al es amen o nobilia io,
los nobles ambién goza on de o os p i ilegios de i ados de pe enece a Ó denes
Mili a es o po se miemb os del ejé ci o. Es os p i ilegios consis ían en el dis u e del
ue o mili a , es deci , el p i ilegio de sólo pode se juzgados y condenados po ibunales
mili a es, y no po la ju isdicción o dina ia o egia.
O os de los p i ilegios de ca ác e p ocesal de los nobles, se mani es aba en el hecho
de que, den o del p oceso penal, en conc e o a la ho a de la alo ación de las p uebas, se
conside aba que el es imonio dado po el noble sob e un suceso, enía más c edibilidad
que al es imonio dado po el plebeyo.
Po úl imo, es necesa ia mención a los p i ilegios de los “G andes Nobles”, que se
mani es aban en el hecho que, los jueces o ibunales que juzga an a un g ande, no lo
condena an sin consul a al Consejo a in de que és e a su ez consul a a al mismo Rey
30
.
P i ilegios de ca ác e es ic amen e penal:
Los nobles es aban exen os de su i cie as penas, las cuales debido a la conciencia
social suponían la pé dida pública de ama. Po es e mo i o, no podían su i penas
co po ales ales como azo es, e güenza pública, mu ilaciones, e c. Tampoco pod ían su i
p isión po deudas (sal o que la deuda de i e de impago de impues os eales) y cie as
penas p i a i as de libe ad, como e a la pena de gale as, la cual se conside aba ese ada
pa a gen e il, como agos, bandidos, pob es, e c. Además, los nobles en caso de su i
pena de p isión, enían de echo a se enca celados de o ma sepa ada de los plebeyos.
También impo an e es el hecho de que, en caso de se condenados los nobles a la
pena de mue e, no se pod ía ejecu a dicha pena a a és del aho camien o po que es a
o ma de ejecución e a conside ada como la más deshon osa. Po ello, se es ablecía que el
noble sólo podía se ejecu ado po degollamien o. Es os p i ilegios de los nobles en
elación a las penas suscep ibles de impone , p o ocó como nos mues a TOMÁS Y
VALIENTE, “que sólo pudie an impone se a los nobles, penas como las pecunia ias, los
p esidios, la de des ie o, la pena de se i en el ejé ci o eal y la mue e en o ma no il”
31
.
Si no ue a bas an e lo dicho, además hay que esal a que a pesa de que algunas
penas e an suscep ibles de impone a los nobles, en la p ác ica no pod ían se ejecu adas,
debido a la exis encia de o os p i ilegios de los que e an i ula es dichos suje os. Re lejo
de es e hecho son las penas de con iscación de bienes, las cuales no pod ían ejecu a se
sob e las a mas, es idos, caballo, lecho y casa de los nobles, los cuales se conside aban
inemba gables. Tampoco podía ecae la pena de con iscación sob e bienes inculados al
mayo azgo de los nobles. En elación con los bienes de mayo azgo, és os e an
incon iscables po azón de deli o sal o en casos de deli os de lesa majes ad, he ejía u
homosexualidad.
30
Disposición de 1652 de Felipe IV. Nma. Rec. VI, 1, 19.
31
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed. Tecnos. Mad id 1992. Pág. 319.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
18.
No obs an e, al como nos indica BARTOLOMÉ CLAVERO, pa a e i a la
exp opiación po los an e io es deli os, los nobles a la ho a de unda el mayo azgo,
es ablecie on cláusulas que e i aban que la pena de con iscación a la que hubie a sido
condenado el i ula , ecaye a sob e los bienes del mayo azgo, “con emplando que pa a
ales si uaciones el eo pe de á el mayo azgo y con el odos sus bienes, los cuales pasa an al
he ede o en segundo g ado, pe o no al Es ado”
32
.
Es a desigualdad en cuan o a las penas, unida al g an pode económico de la nobleza,
p o ocó según TOMÁS Y VALIENTE, que los nobles condenados po deli os le es no
llega an a cumpli dichas condenas, ya que en la p ác ica ue habi ual que los nobles
ami a an pe ición de indul o, el cual se les concedía casi siemp e bajo la o ma de “indul o
al saca ”, es o es, p e io pago de ducados a la Cáma a Real. Con ello, “el noble quedaba
lib e y sin cas igo, la Co ona engo daba sus a cas, y la jus icia esul ada bu lada po la
in e p e ación abusi a de una si uación de p i ilegio ampa ada po la ley”
33
.
No obs an e, según nos indica PRADILLA BARNUEVO, es os p i ilegios de los
nobles no e an de ca ác e absolu o, sino que la mona quía legisló en la di ección de
sup imi odo p i ilegio en deli os de g a edad, como el de lesa majes ad di ina y humana y
en el deli o de sodomía, en los cuales los nobles no podían hace ale sus p i ilegios
34
.
Ejemplo de ello, lo encon amos en el einado de los Reyes Ca ólicos, donde se es ableció
pa a el deli o de sodomía que “el que come ía el pecado ne ando, cualquie a que ue e su
es ado, condición, p eeminencia o dignidad, había de se quemado i o”
35
. Debido a esa
ulne ación de p i ilegios, muchos nobles se queja on de la inobse ancia p ác ica de los
p i ilegios que po de echo común enían
36
.
Es a si uación de desigualdad an e la ley penal en unción de la condición pe sonal,
ue una cons an e en la época del An iguo Régimen. Sin emba go, a inales del S. XVIII,
au o es como BECCARIA conside a on injus a la desigualdad en el a o penal-legal po la
condición social de las pe sonas. Dicho au o de endía que “las penas deben se las mismas
pa a el p ime o y pa a el úl imo ciudadano”
37
.
32
CLAVERO SALVADOR, B. El Mayo azgo, p opiedad eudal en Cas illa (1369-1836). Mad id 1974
Pág. 267 a 269. En elación con es o id. ANEXO 3.
33
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed Tecnos. Mad id 1992. Pág. 326 Y 327.
34
PRADILLA BARNUEVO, F. de la. Suma de las leyes penales. Ed Lex No a. Valladolid 1996. Fol. 2
y 2 o.
35
RR.CC, en Medina del Campo, 1497; NR, VIII, 21, 1.
36
Co es de Mad id 1592 y 1598. Los p ocu ado es expusie on: “po de echo común y leyes de es os
Reinos, es án concedidos p i ilegios a la nobleza, po que como ella es al que más si e en las gue as y en la paz,
siemp e las leyes u ie on po con enien e p i ilegia los más que a los o os, y así les concedie on que no se les pudiese
da o men o, ni se ejecu ado sus caballos, mulas y a mas, y po que es os p i ilegios cada juez los debe aplica ”.
37
BEECCARIA, C. De los deli os y de las Penas. Alianza Edi o ial, 2004. Cap XXVII.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
19.
4. PENOLOGÍA EN EL ANTIGUO RÉGIMEN ESPAÑOL.
4.1 CARACTERÍSTICAS DE LAS PENAS.
4.1.1 CONCEPTO DE PENA.
Pa a analiza el concep o de pena, a ende emos a la legislación de la época y a las
de iniciones doc inales. Así, un impo an e ex o legal del An iguo Régimen, como son las
Pa idas, iene a de ini la pena como “enmienda de pecho o esca mien o que es dado
según ley a algunos po los ye os que izie on”
38
.
También la doc ina ha in en ado da un concep o de pena. Des aca ÁLVAREZ
POSADILLA, el cual conside a que “pena es el mal que po la pública au o idad se impone
al delincuen e con a su olun ad”
39
. Más a de, o os como LARDIZÁBAL conside an
que la pena e a “el mal que uno padece con a su olun ad y po supe io p ecep o, po el
mal que olun a iamen e hizo con malicia o po culpa”
40
.
Tal como sos iene TOMÁS Y VALIENTE, en de iniciones legales y doc inales de la
época no se p es a a ención ni se conside a necesa io “que la pena deba se legal, impues a
po ley posi i a, an e io y igen e en elación con cada deli o. En es a inde e minación
legal encon amos un impo an e de ec o de las penas del An iguo Régimen”
41
.
4.1.2 FINES DE LA PENA: INTIMIDACIÓN Y CASTIGO.
A di e encia del de echo penal ac ual, en el cual las penas buscan la co ección mo al,
eeducación o einse ción social de los penados, en el An iguo Régimen el in pe seguido
po la ley penal e a el ep esi o.
Lo an e io encuen a explicación en el hecho de que, la Mona quía española c eyó
ielmen e du an e el An iguo Régimen, en que el único modo e icaz pa a comba i la
delincuencia, e a impone penas con ca ác e ep esi o e in imida o io que hicie an de la
in ención de delinqui una quime a. Así lo e leja Felipe IV en 1643, cuando p oclama que
la inalidad del gobie no egio es “la conse ación de nues a eligión en su más acend ada
pu eza, el bien y ali io de mis asallos, la ec a adminis ación de jus icia, la ex i pación de
los icios y exal ación de las i udes, que son los mo i os po los que Dios pone en manos
de los Mona cas las iendas del Gobie no”
42
.
38
PARTIDA VIII, Tí ulo 31, Ley 1
39
ÁLVAREZ POSADILLA, J. P ác ica c iminal po p incipios: ó modo y o ma de ins ui los p ocesos
c iminales de las causas de o icio de jus icia. Valladolid 1802. Tomo III. pág. 23
40
LARDIZÁBAL, M. Discu so sob e las Penas con ahido a las leyes c iminales de España pa a acili a su
e o ma”. Mad id; po Don Joachim Iba a. 1782. Pág. 20.
41
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed Tecnos. Mad id 1992. Pág. 354
42
Nma. Rec. IV, 9, 4
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
20.
Es deci , la pena enía, como nos indica TOMÁS Y VALIENTE, dos obje i os que
e an “la de cas iga o esca men a al culpable y la de da ejemplo, a emo izando a los
demás. Po an o un in indica i o y o o in imida o io”
43
. Un ejemplo de ello, lo
encon amos en 1447 cuando los P ocu ado es de las Co es eco daban a Juan II que las
penas se imponían “no sólo como eacción con a el deli o sino más aún po que a o os sea
cas igo e exemplo”
44
.
Que la pena se o ien a a a la consecución de es os ines, se eía en la doc ina de la
época como jus i icada. Así lo en ienden au o es con empo áneos del An iguo Régimen
como CASTILLO DE BOVADILLA, el cual conside a que “la execución de la jus icia
engend a miedo, y el miedo apa a los malos pensamien os y e ena las malas ob as”
45
O os como LUIS ZAPATA sos enían que “las penas a dos pa es a ienden y mi an: la una
a cas iga al culpado, y la o a a esca men a a los homb es po eni , y la p incipal es es a
pos e a, pienso yo, po que, pa a enga se de quien la o ende, poco in e ese es jus icia a
un culpado y an icipa le la mue e algunos años, pues al in ha de mo i , a espec o de que
aquel mal no se p osigue en daño del linaje humano, po lo cual se in en a on los
ex ao dina ios cas igos y los p egones públicos, así como el asola las casas y o as
pe pe uas ignominiosas insignias que los mue os no sien en, y hacen espeluza el pelo y
asomb an a los i os…”
46
.
Po an o, en la p ác ica, la pena se di igía a cumpli dos unciones básicas:
esca men a o cas iga al culpable, y la de da ejemplo a los demás. Es o lle o a que au o es
como TOMÁS Y VALIENTE a conside a que “el emblema de la Mona quía absolu a
espondía a la idea de Gobe na a emo izando o a la e icacia del miedo”
47
. Pa iendo de
es a in ención de consegui ese e ec o in imida o io o disuaso io, se pueden en ende las
especiales o mas de ejecución de algunas penas, de los o men os, la publicidad de las
ejecuciones, los p egones e c.
Po lo an e io , podemos sos ene que muchas de las o mas de ejecución de las
penas y sus o malidades, son un in en o de p o oca un miedo colec i o a delinqui , es
deci a e i a el impulso a delinqui . Es a inalidad ha lle ado a que au o es como TOMÁS
Y VALIENTE sos engan ace adamen e que “la mona quía pe sigue el miedo ú il, es deci
el miedo ni le e ni excesi o, aquel que sin p o oca e o pe mi ie a e lexiona a los
súbdi os e induci les a e ena las malas ob as (…). Po an o la ley penal como a ma
c eado a de miedo colec i o”
48
.
43
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed Tecnos. Mad id 1992. Pág. 355.
44
CLC, III, 24, pág. 527
45
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. I. Lib. II, Cap. XIII, Núms. 4 y 5. Pág. 374.
46
ZAPATA, L. “Miscelánea de Luis Zapa a”. Pág. 108 y no as 194 y 195 del Capí ulo IV.
47
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed Tecnos. Mad id 1992. Pág. 356.
48
Ibid., Pág. 357.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
21.
Jun o a la inalidad in imida o ia de las penas, había o as inalidades encubie as.
Des aca en es e sen ido, el in u ili a io que se le o o gó a cie as penas, es deci , el
legislado eal impuso a los eos cie as penas con el in de que de su cumplimien o,
su gie a pa a la mona quía algún bene icio o u ilidad. En es e sen ido, des acan las penas de
abajos o zados, en las que se u ilizaba a los condenados po deli o pa a la ealización de
ob as públicas. Sob e odo esal a en mayo medida, la pena de gale as en los einado de
Ca los I y Felipe II, en los que la necesidad de galeo es pa a la lo a, hizo que ue a
ecuen e al imposición de dicha pena, y ambién la conmu ación de o as penas po la de
gale as
49
. También podemos e es e in u ili a io en la imposición de penas pa imoniales,
ales como penas pecunia ias (mul a) o penas de con iscaciones de bienes. Con es as penas
se puede sos ene que el legislado eal pe seguía ob ene dine o pa a las a cas eales.
4.1.3 FALTA DE PROPORCIONALIDAD DE LAS PENAS.
Una de las ca ac e ís icas de las penas del An iguo Régimen, esidía en la ausencia de
p opo cionalidad en e el g ado de pa icipación y el cas igo o pena impues a. Es deci , al
legislado del An iguo Régimen, no le p eocupó la p opo cionalidad de la pena, debido a
que se cas igaba con la misma pena an o a cómplices, au o es o encub ido es.
En elación con la p opo cionalidad de la pena espec o del deli o come ido, al
como nos indica TOMÁS Y VALIENTE, sólo se puede habla de cie a
“p opo cionalidad” cuando se es ablecie on di e sas o mas de ejecución de la pena de
mue e en unción del deli o come ido. Ello debido a que en a ención a la g a edad del
deli o y sin ol ida la condición social del eo, se ejecu aba dicha pena de una o ma u o a:
“La ho ca pa a los plebeyos y no pa a nobles, la mue e a sae a pa a los casos de
he mandad, la de hogue a pa a el que come e ac o sexual con animales y pa a el he eje”
50
.
4.1.4 PUBLICIDAD Y RAPIDEZ EN LA EJECUCIÓN.
En el An iguo égimen, se c ee que la publicidad en la ejecución de la pena es un
equisi o indispensable pa a que és a p oduzca el e ec o in imida o io. Es a necesa ia
ejecución en ac o público, p o ocó, como nos indica TOMÁS Y VALIENTE, que “la
ejecución de penas se con i ie a en un espec áculo y deja a de se un ac o p ocesal”
51
.
Es a espec acula idad o de ea alidad de la ejecución, se pe cibe sob e odo en los
llamados au os de e del San o o icio. És e se p eocupaba mucho de la publicidad y de la
escenog a ía de sus au os, ello jus i ica el se món del inquisido , las ibunas dispues as pa a
pe sonalidades eligiosas o segla es, el des ile de los peni enciados, sus hábi os y
sambeni os, la lec u a de las sen encias, e c.
49
CARLOS I. 1552. NR, VIII, 11, 7 y 8
50
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed Tecnos. Mad id 1992. Pág. 359.
51
Ibid., Pág. 368.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
22.
El ex o legal que egulaba las o mas de ejecución de las penas y po an o su
publicidad, es la Sép ima Pa ida. És a sólo aludía a las ejecuciones de pena de mue e, pe o
más a de se amplió a la pena de azo es y e güenza publica, las cuales po su na u aleza
exigían dicha publicidad. Dicha pena de e güenza pública consis ía en saca al eo a la calle
es ido idículamen e o semidesnudo y mon ado en un asno, con el in de expone le a las
bu las de los ecinos.
Au o es como VIZCAÍNO, nos mues an que pa a consegui esa publicidad, las
ejecuciones se hacían en las calles o plazas más concu idas, se celeb aban a las ho as del
mediodía gene almen e y se in en aba e i a los dias es i os
52
. No obs an e, se e i aba que
los cua os o despojos de los eos que habían sido colocados en luga es públicos, pudiesen
se is os po miemb os de la amilia eal. Es o po conside a se que dicho espec áculo e a
incompa ible con la dignidad eal.
En la p ác ica penal, como nos indica TOMÁS y VALIENTE, la publicidad se
con e ía en ocasiones en obs áculo pa a la ejecución de la pena. Ello po que “el público
que debía se un espec ado mudo y pasi o, p on o omo pa e ac i a, posicionándose a
eces en a o del eo, y an e la discon o midad con la ejecución, causaba nue os deli os”
53
.
O a de las ca ac e ís icas de las penas de la época, e a la apidez en la ejecución de
las mismas, quizás po consegui ese obje i o de la in imidación o in disuaso io. Y es que,
como complemen o de la publicidad, algunos ex os legales
54
y pa e de la doc ina de la
época, ecomendaban la apidez de la ejecución, sin deja pasa en e ella y la condena más
iempo de indispensable, así el pueblo end ía p esen e la conexión del deli o con la pena
55
.
En elación con la apidez en la ejecución au o es como TORRES SANZ, nos
ilus an cómo “en pocos días o semanas desde su ap esamien o, el eo su i ía las penas a
las que hubie a sido condenado, elocidad que unida al empleo de la o u a judicial podía
p oduci e o es unes os e i e e sibles”
56
.
4.1.5 ARBITRIO JUDICIAL EN LA IMPOSICIÓN DE PENAS.
Como ya hemos indicado al inicio de es e abajo, el An iguo Régimen se basaba en
el pode absolu o, indi isible y sup emo del mona ca. El Rey e a el legislado y el juez
sup emo. Po an o, el pode de legisla y juzga son pode es cuya i ula idad e a exclusi a
del Rey. A pesa de ello, en la p ác ica el Rey delegó compe encias judiciales y ambién de
o ma indi ec a, compe encias legisla i as en los jueces.
52
VIZCAÍNO PÉREZ. Código y P ác ica c iminal. A eglado a las leyes de España. Vol.III 1797. Pág. 232
53
TOMÁS y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. 2ª
ed. Ed Tecnos. Mad id 1992. Pág. 361.
54
CARLOS III en 1772, NoR. XII, 8, 7.
55
LARDIZÁBAL y URIBE, M. Op. y ed. ci . Págs. 54 y 55.
56
TORRES SANZ, D. Op, y ed. ci . Pág. 32.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
23.
Es a delegación, hizo que el juez no ue a sólo un me o ejecu o de la ley, sino un
colabo ado de la unción legisla i a, comple ando la ley penal al señala la pena con la que
se cas igaba el deli o.
Po odo ello, debemos esal a que o a de las ca ac e ís icas undamen ales de la
penología del An iguo Régimen, es la exis encia y econocimien o del a bi io del juez, en
cuyas manos quedaba a eces la decisión de que pena impone . Es deci , la jus icia del
An iguo Régimen des acaba po la g an libe ad de los jueces pa a aplica las no mas
penales, conc e ando ellos mismos (como complemen o y a eces en sus i ución de ley)
qué conduc as e an cons i u i as de deli o, y decidiendo con disc ecionalidad las penas a
impone como sanción. En es e sen ido au o es como NIETO, sos ienen que “el juez
podía señala con su a bi io penas cuando la ley no las había p ede e minado”
57
. Todo
ello, debido a que había leyes que dejaban la pena inde e minada, siendo el juez quien a su
a bi io la había de impone en cada caso. Pa a ello, el juez podía c ea penas ex no o,
su giendo así las llamadas “penas a bi a ias”. En o as ocasiones, los jueces conc e aban
las penas es ablecidas gené icamen e en las no mas. Es deci , los jueces a endiendo a las
ci cuns ancias del deli o, podían ija las penas po encima o po debajo de los lími es
legales.
Es e a bi io judicial, se jus i ica en que las leyes no podían p e e odas las
ci cuns ancias y odos los deli os posibles ni ampoco adap a los al paso del iempo. Po
ello, e a undamen al la labo de los jueces pa a c ea nue os ipos delic i os y de e mina
las penas a impone .
La ca a ocul a de es e a bi io del juez, es u o en los g ades abusos come idos. Los
jueces, en no pocas ocasiones e an co up os, y a cambio de sumas de dine o imponían una
pena más du a o más le e. Además, hay que esal a que el p opio sis ema penal del
An iguo Régimen a o ecía es a co upción judicial. Mues a de ello, es que las leyes
penales p e eían la pa icipación de los jueces a la ho a de cuan i ica las penas pecunia ias,
hecho que a o ecía que en la p ác ica los jueces mode a an la pena de al o ma que ellos
se queda an con una pa e de la can idad. O a mani es ación de es as co up elas, ue que
ocasiones los jueces ue on u ilizados po los Reyes como ins umen os polí icos,
o denándoles ac ua con ex ema se e idad en de e minados casos, lo cual implicaba el
endu ecimien o de las penas, el aumen o de la inde ensión del eo y la disminución de
ga an ías.
Debido a es os abusos su gie on en e la doc ina ju ídica de la época c í icas en
elación el uso excesi o del a bi io judicial. Así CASTILLO DE BOVADILLA, sos iene:
“El día de hoy es mucho de dolo y de exclama lo mucho que se usa el albed ío en los
juicios con a o ue a de la disposición de las leyes”
58
. O os como CERDÁN DE
TALLADA ponían de mani ies o la necesidad de disminui el a bi io judicial y eco daba
que los jueces deben some e se al de echo esc i o “y no a lo que con o me a su laco y
engañoso juicio subge o a an as laquezas, les pa ezie e”
59
.
57
NIETO, Alejand o. El a bi io judicial. Ed ARIEL, 2000. Pág. 214 y 215.
58
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. I, Lib. II, Cap X, nº9 a 15, Págs. 312 y ss.
59
CERDÁN DE TALLADA, T. Visi a de la cá cel y de los p esos. P ólogo. En casa de Ped o de
Hue e, 1574.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
24.
4.2 CLASES DE PENAS: CORPORALES, PRIVATIVAS DE
LIBERTAD, INFAMANTES Y PATRIMONIALES.
Pa i emos de una clasi icación ípica en la doc ina que iene a di e encia cua o
clases de penas: Penas co po ales; P i a i as de libe ad, In aman es y Pa imoniales.
4.2.1 PENAS CORPORALES
Es as penas, des acan po que el cas igo se in lige sob e el p opio cue po del
esponsable del deli o. Den o de las penas co po ales analiza emos po un lado la pena de
mue e, y po o o las llamadas penas a lic i as como e an la pena de azo es, de mu ilación
y de la ma ca, las cuales enían como obje o el suplicio del cue po del condenado.
Pena de mue e.
Es la pena co po al más impo an e en la época del An iguo Régimen español, ya
que cons i uye la pena co po al máxima. Su an eceden e his ó ico inmedia o o di ec o lo
podemos encon a en el de echo omano, en conc e o en el de echo jus inianeo, donde se
o denaba la ejecución de la pena de mue e median e la ho ca, la decapi ación o la
c emación
60
. Debido a la in luencia que el De echo Romano y Visigodo, el de echo penal
del An iguo Régimen ecogió la pena de mue e como cas igo pa a deli os de ele ancia.
Dicha pena de mue e ue muy u ilizada en la época absolu is a española, po su
na u aleza in imida o ia-disuaso ia y po el ca ác e e ibu i o y expia o io de culpa.
Impo a sob e odo es a na u aleza ejempla izan e o in imida o ia de la pena de mue e, ya
que es es a la inalidad esencial de dicha pena. Es o se debe a que la pena de mue e no se
di ige a co egi al eo, sino que su in es se i de cas igo y ejemplo pa a los demás.
La pena de mue e u o g an ele ancia du an e los Siglos XVI a XVIII, debido a que
e a una pena jus i icada po la doc ina. Así lo e leja SAINZ GUERRA, sos eniendo que
“la doc ina y los ju is as de la época e an pa ida ios de que la au o idad polí ica (mona ca
y seño es eudales), podían impone la pena de mue e sin ninguna limi ación, sal o la
ju isdicción eclesiás ica la cual no podía condena a penas de sang e y menos ejecu a las”
61
.
Ejemplo de ello, lo encon amos en la opinión de LARDIZÁBAL, el cual
a gumen aban a a o de la lici ud y jus i icación de la pena de mue e, sos eniendo que “la
au o idad legí ima que el Rey ecibe de Dios, le da de echo a gobe na y a elegi los medios
más adecuados pa a ello, y ello incluye el de echo sob e las idas de los súbdi os en casos
de deli os g a es”
62
.
60
GRACIANO, VALENTIANO Y TEODOSIO (382). C, 9, 47, 20.
61
SAÍNZ GUERRA, J. E olución del De echo penal en España. Uni e sidad de Jaén. 2004. Pág. 274.
62
LARDIZÁBAL y URIBE, M. Op. y ed. ci . Pág 164 a 188.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
31.
Penas a lic i as: Azo es, Mu ilaciones, Ma ca.
Como hemos dicho an e io men e la doc ina llama a es as penas, “penas a lic i as”,
debido a que iene como obje o el cas igo del cue po del condenado. Fue on muy
ecuen es en la penología del An iguo Régimen, sin emba go han sido ue emen e
c i icadas po pa e de la doc ina. Des aca LARDIZÁBAL, c i ican su u ilidad ya que no
cumplen con la unción de esca mien o sino que “sólo si en pa a hace de o mes a los
homb es, en ez de co egi al delincuen e”
85
.
- Pena de azo es unida a la pena de e güenza pública.
La pena de azo es, es una de las penas más comunes en la época del An iguo
Régimen, aunque ya había enido g an auge en el de echo Visigodo y en la Edad Media. La
pena de azo es, ue una de las penas “es ella” del de echo penal del An iguo Régimen
has a el S. XVIII, a pa i del cual disminuyó su aplicación.
Los azo es no sólo e an una pena co po al que conlle a una exposición a la
e güenza pública, sino que además suponían que al eo ue a ma cado de po ida ya que
se le deja án ma cas o es igios de ese deli o y condena pa a siemp e.
La pena de azo es, ue en la p ác ica aplicada jun o a la pena in aman e de e güenza
pública, debido a que en la pena de azo es la publicidad en la ejecución de la misma se
conside aba indispensable pa a que u ie a el ca ác e deshon oso y bu lesco. Ello explica
que los azo es se ejecu a an en la p ác ica, mon ando al eo en un asno y eco iendo las
calles p incipales mien as un p egone o oceaba el deli o y la sen encia. Además es de
des aca que ue una pena aplicada sob e odo a los plebeyos, así lo sos iene CASTILLO
DE BOVADILLA, el cual de iende que “la pena de azo es e a un cas igo ese ado pa a
las gen es de baja condición social, debido al ca ác e deshon oso de es a pena”
86
.
Las Pa idas, mues an la u ilidad p ác ica de es a pena, con la cual se cas igó
públicamen e deli os de blas emia, (Pa ida VII, Tí ulo 8, Ley. 4), con a los impagos de
mul as al Rey (P. VII, 24, 11), los hu os (P. VII, 14, 18) y el deli o de amancebamien o (P.
VII, 19, 2). Más a de, se aplicó ambién a deli os meno es como la caza y pesca u i a
87
,
los escándalos en omas de posesión de eclesiás icos
88
, ep esión de las másca as
89
, palab as
deshones as
90
, la agancia
91
.
85
LARDIZÁBAL y URIBE. M. Op. y ed. ci . Págs. 188 a 196.
86
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. I, Lib I, Cap IV, Pág 34.
87
O denamien o de Alcalá de 1348: cas iga la caza y pesca u i a con cá cel y cadena la p ime a
ez; la segunda ez, se ag a a es a pena con azo es; y la e ce a se co aba un miemb o.
88
Según la Real Cédula de 15 de oc ub e de 1560 (No . 12, 12, 9),
89
Co es de Valladolid de 1523 (N.R. 8, 25, 7. No . 12, 13, 1) es ablece que pa a la pe sona baxa
que anda á dis azado de día, se le impond ían públicamen e cien azo es, doblados en caso de
hace lo de noche.
90
Con la P agmá ica de 15 de junio de 1564 (N.R. 8, 10, 5. No . 12, 25, 6) las palab as deshones as
u obscenas po cán icos ue on sancionadas con cien azo es y un año de des ie o.
91
Las Co es de Mad id de 1435 (N.R. 8, 11, 1 y 2) cas iga on a los agos con cincuen a o sesen a
azo es y expulsión del luga .
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
32.
Su g an u ilización p ác ica, se mues a ambién en el hecho de que los jueces la
impusie an como cas igo incluso pa a algunos deli os cali icados como mayo es, como son
la enencia de a mas p ohibidas, uga de la cá cel, esis encia la jus icia, e c.
En e la doc ina, au o es como ANTONIO DE LA PEÑA, sos ienen que dicha
pena de azo es ambién se aplicaba al deli o come ido po los ma idos alcahue es de sus
p opias muje es legí imas y que jun o a la pena de azo es e a ecuen e impone la pena de
des ie o
92
.
Debido a los deli os a los que se imponía es a pena, au o es como SAÍNZ
GUERRA, conside an que la pena de azo es “e a de las más u ilizadas sob e odo pa a
cas iga deli os le es, debido a su e icacia, publicidad e inmedia ez”.
93
A eces la pena de e güenza y azo es se imponía como pena p incipal y única. O as
eces se u ilizaba como sus i u o ia de o as, como la pena de mue e. No obs an e, en el
einado de Ca los I y Felipe II, se p omulga on P agmá icas que posibili aban al juez a
conmu a la pena de azo es y e güenza pública po la pena de gale as
94
. A pesa de es a
conmu ación, algunos au o es como BARRIONUEVO, nos indican, que en la p ác ica se
imponía la pena de azo es y de e güenza pública como pena acceso ia a la pena de
gale as
95
.
En época de Felipe III la aplicación de la pena de azo es a de e minados deli os le es
se empieza conside a desmedida, de ahí que se empiece a conmu a po la pena pecunia ia.
Ejemplo de ello, lo encon amos en el Reino de Valencia donde se indicó que la pena de
azo es ue a sus i uida po pena de mul a, y en caso de eincidencia del eo se impond ía
pena de gale as du an e 3 años
96
.
- Pena de Mu ilaciones.
La pena co po al de mu ilaciones ha sido una de las penas más habi uales y
adicionales del de echo penal his ó ico español. Las mu ilaciones e an un cas igo que
enía un in doble, el cual e a el cas igo o suplicio co po al del eo y el ma cado e
iden i icación del delincuen e de po ida. Las p incipales mu ilaciones que se p ac ica on,
ue on (en e o as) la cas ación, la ampu ación de manos, na iz, pies, o ejas, dedos y
lengua.
92
DE LA PEÑA, A. T a ado de los juicios, jueces y o den de las penas c iminales. Pa e 3, Capi. XI y XV.
93
SAINZ GUERRA, J. E olución del De echo Penal en España. Pág. 291.
94
P agmá icasde 1552 y 1556. NR, VIII, 11, 7, 8, 9 y 10.
95
BARRIONUEVO DE PERALTA , J. Op. y ed. ci . Págs 412-413.
96
FELIPE III, Valencia, 1604. FV. 4. Que la pena de aço s impossada al que an o ici de Co edo s no sen ho.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
33.
Ya en el el de echo de la Recepción, en el einado de Al onso XI se obse a como la
pena de ampu ación de la mano e a muy ecuen e. Dicha pena e a des inada a cas iga el
hecho de saca el cuchillo o la espada en la Co e, al en ende que es e hecho cons i uía un
hecho amenazado e indicado de una eye a. También ue aplicada es a pena de
mu ilación de la mano, pa a cas iga deli os de sang e
97
.
La ampu ación de la lengua ue aplicada sob e odo a deli os de blas emia en iempos
del Rey En ique IV y en iempos de los Reyes Ca ólicos, donde po ejemplo, se es ableció
que al blas emo le cla a an la lengua
98
.
Des aca ambién el de echo ca alán, que p e eía que a los malecho es se les co a a
los pies o las manos, o les saca an los ojos. En caso de a a se de muje es, se le co a ían
los labios, la na iz, los pechos o las o ejas
99
.
En el de echo a agonés, es impo an e en elación con las penas de mu ilación, el
einado de Felipe II, en el cual, en las Co es A agonesas de Monzón se es ablece que a los
lad ones, en luga de co a le las o ejas o las manos, como e a egla gene al, se les ma ca a
en la espalda con las a mas y el sello de A agón, y en caso de eincidencia se le condene a
gale as
100
.
- Pena de la ma ca.
Es a pena ue bas an e ecuen e en la penología del An iguo Régimen español. Es
una sanción que se imponía al condenado, el cual debía se ma cado en una pa e isible de
su cue po con un hie o canden e. Son de ele ancia po su g an u ilización p ác ica, las
penas de ma ca que impues as a los lad ones, a los cuales se les ma caba en la espalda con
las a mas y sellos del eino
101
. O as ma cas que se u iliza on ue on la le a “L” pa a los
lad ones y la le a “B” pa a los blas emos.
En a ención a lo an e io , es jus i icado conside a que la pena de la ma ca, ue
u ilizada como cas igo mayo i a iamen e, pe o ambién como medio de iden i icación del
delincuen e. Así se e en la época de Ca los III, en la cual se dic ó una P agmá ica Sanción
en 1783, po la cual se o denó a odos los gi anos que no abandona an su pa icula modo
de ia, idioma, es imen a que ue an ma cados “con un pequeño hie o canden e, que se
end á dispues o en la cabeza de pa ido, con las a mas de Cas illa”
102
.
97
ALFONSO XI, 1387. R. 8,23,.
98
FERNANDO e ISABEL. En Mad igal, 1476. R 8, 4, 5.
99
USATGES, QUIA IUSTITIAM (CYADC 1, 10, 1, 6).
100
Nue os Fue os Del Reino de A agón. FELIPE II, Monzon, 1564.
101
Nue os Fue os del Reino de A agón. FELIPE II, Monzon, 1564.
102
CARLOS III. P agmá ica Sanción de 19 de Sep iemb e de 1783. NoR. 12, 16, 11
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
34.
- Pena de a as amien o.
E a una pena co po al que en la p ác ica penal no se imponía sola, sino como p e ia
a la pena de mue e. Es deci , en la p ác ica uncionó como una pena acceso ia de la pena
de mue e. Se u ilizaba en ejecuciones in imida o ias de delincuen es en las que p ime o se
a as aba al eo, después se le aho caba y pos e io men e se le descua izaba
103
.
4.2.2 PENAS PRIVATIVAS DE LIBERTAD.
En el de echo penal his ó ico español, las penas p i a i as de libe ad, han enido
desde siemp e, una g an ele ancia. Dichas penas p i a i as de libe ad podían consis i :
-En la pé dida de condición de homb e lib e del eo, lo cual se p oducía con la en ega
del condenado a la olun ad de un e ce o (solía se el o endido, o la amilia de la íc ima)
pa a que es e hicie a con él lo que quisie e, sal o da le mue e.
-En la eclusión del condenado en la cá cel.
-En la es icción de la libe ad ambula o ia o de mo imien os del eo, ya que a a és de
écnicas como el cepo, la cadena, el des ie o, o la imposición de abajos o zados se
limi aban o es ingían los mo imien os del eo.
En es e abajo, amos a analiza 4 o mas de p i ación de libe ad, como son la
escla i ud o se idumb e, la p isión del eo ya sea es a pública o p i ada, la pena de abajos
o zados y la pena de des ie o.
Pena de Se idumb e.
Consis ía en con e i en escla o o en sie o al eo. Es deci , e a la sujeción de un
homb e que an es e a lib e, al dominio de o o suje o a pe pe uidad.
Es necesa io eco da que en el An iguo Régimen, la condición de escla o que enía
una pe sona se conseguía con el nacimien o, o se hacía, y una de las o mas de hace a un
homb e escla o, es con la pena de se idumb e, en endida és a como cas igo po la
comisión de un deli o. Po an o la pena de se idumb e, es aquella que como eacción a la
comisión de un deli o, lle a apa ejada la cons i ución de la condición de sie o.
Dicha pena de se idumb e, en la p ác ica no ue muy ecuen e, si las compa amos
con las demás penas p i a i as de libe ad. La azón de es a poca u ilización p ác ica, se
debe a que la se idumb e se conside aba con a ia a la na u aleza humana de homb es
lib es. Así de i a de ex os legales como Pa idas, donde la se idumb e es “pos u a é
es ablecimien o que icie on an iguamen e las gen es po la cual los omes, que e an
na u almen e lib es, se azen sie os é se me en á seño io de o o con a azon de na u a”
104
. No obs an e, a pesa de es a con a iedad con la na u aleza humana de homb es lib es,
la Mona quía u o que echa mano de dicha pena como sanción, y ambién como medio
pa a consegui bene icios económicos.
103
GASCÓN DE TORQUEMADA, J. Op. y ed. ci . Pág 53, 140, 262, 302.
104
Pa ida IV, Tí ulo 21, Ley 11.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
35.
Lo an e io se explica en el hecho de que, a a és de es a pena, se con e ían a
homb e lib es en escla os y la mona quía podía en a en el luc a i o come cio del á ico
neg e o en los pue os de Se illa y las Palmas de G an Cana ia
105
.
En cuan o a los deli os a los que se aplicaba dicha pena, e an el deli o come ido po
c is iano po colabo a con el enemigo musulmán endiéndole a mas o na íos
106
; el deli o
de alsi icación de moneda
107
; deli o de blas emias de mo os y judíos; el deli o de o ma
pa e de bande ías, ligas o ayun amien os que al e an el o den de la mona quía.
Pena de Cá cel.
Es a pena consis e en la eclusión del delincuen e en un luga o es ablecimien o
ce ado. Las ca ac e ís icas de es a pena de cá cel en el An iguo Régimen son las siguien es:
-1) En el de echo penal del An iguo Régimen, la pena de cá cel no e a is a como
una pena en sen ido es ic o, sino como medida p e en i a adop ada pa a conse a al eo
e i ando su huída, has a el momen o de se juzgado y condenado. Po an o, las cá celes de
la época ca ecían de la unción e o mado a del eo, a i mación que se jus i ica en base a
que ex os legales como las Pa idas dice que “la cá cel non es dada pa a esca men a los
ye os, más pa a gua da los p esos an solamen e en ella as a que sean juzgados”
108
.
-2) La exis encia de ju isdicciones especiales o p i ilegiadas. El An iguo Régimen
des aca po la p oli e ación de ju isdicciones especiales (seño iales, inquisi o iales, e c), las
cuales, al igual que la ju isdicción egia-o dina ia, poseía cada una de ellas su p opia cá cel.
Es a ealidad ju ídica, hizo que la ejecución de la pena de p isión en una u o a ju isdicción
a o ecie a la exis encia de pa icula idades y p i ilegios. Noso os ha emos una b e e
e e encia a la pena de p isión p e is a en la ju isdicción seño ial y la inquisi o ial.
En cuan o a la ju isdicción seño ial: En la Edad Media ue ecuen e que los seño es,
basándose en el eje cicio de su po es ad ju isdiccional, p ac ica an a es os en sus seño íos.
Ello debido a que, has a el Siglo XV los seño es en sus seño íos gozaban del eje cicio de la
jus icia po delegación del mona ca, lo que le pe mi ían ene sus p opias p isiones y
enca cela a sus asallos. A pa i del S. XV, sos iene BERMEJO CABRERO que “la
jus icia seño ial dejó de se una po es ad delegada pa a pasa a se una mani es ación
o dina ia e in e io de la jus icia egia, lo que pe mi ió al Rey ese a se el conocimien o de
conc e os deli os y de apelaciones sob e sen encias de los seño es, po se el Rey la úl ima
ins ancia”
109
.
105
P agmá ica FELIPE II de 1572 (p e e es a pena con a mo iscos) y la de FELIPE IV de 1633
(con a gi anos).
106
Pa ida IV, Tí ulo 21, Ley 3.
107
El Fue o Real aplicaba la pena de se idumb e jun o a la de con iscación de la mi ad de sus
bienes, al eo que ayase una moneda de o o, pla a u o o me al. FR, 4, 12, 7
108
Pa ida VII, Tí ulo 31, Ley 4.
109
BERMEJO CABRERO, J. L. Mayo ía de jus icia del ey y ju isdicciones seño iales en la Baja Edad Media
cas ellana- San iago de Compos ela, 1975, pp.1-19
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
36.
Respec o a la cá cel inquisi o ial se ca ac e iza po no ene inalidad de cus odia,
sino que pe seguía doblega la olun ad del eo has a obliga le a con esa algún deli o, a
acep a las c eencias eligiosas o iciales, o enuncia en público a sus c edos (abju ación).
Los a es os en cá celes inquisi o iales suponían daños psíquicos pa a el eo debido al
con ol de mo imien os, el aislamien o p olongado, la oscu idad y la die a es ic a. Mues a
de ello nos da DE LA PINTA LLORENTE, cuando nos dice que “cada p eso es aba en
una celda indi idual, con desconexión con el ex e io , y some ido a con ol ideológico”
110
.
-3) El a es o o la de ención como ase p e ia a la pena de p isión: An es de la
p isión, la cual iene in cau ela , se p ac icaba o o ipo de enca celamien o, que e a el
llamado a es o. Tex os legales, como las Pa idas sólo exigían la in e posición de una
acusación "de ye o que o iese echo en alguna de las mane as que diximos en las leyes
delos i ulos des a se ena pa ida", o bien el me o hecho de se alguien "en amado" si el
p ocedimien o se ab ía de o icio en ez de a ins ancia de pa e, pa a que el juez dec e ase el
a es o del suje o y su pos e io en ada en p isión
111
.
Es ele an e que el a es o no siemp e se p ac icaba en la cá cel, ya que como nos
ilus a CASTILLO DE BOVADILLA, si el eo e a de homb e "de buen luga , o hon ado
po iqueza o po ciencia" es deci nobles y le ados, el juez debía decidi su a es o, y en su
caso pos e io p isión, en algún luga segu o apa ado del es o de los p esos. Es e luga
segu o podía se la p opia casa del eo, la casa del cabildo o ayun amien o, una o aleza e,
incluso, oda la ciudad "si el deli o y la con iança del p eso lo pe mi en"
112
. T as el a es o
has a que e a pues o a disposición de juez, el eo pe manecía en condiciones insalub es y de
hacinamien o. También e a some ido a oda clase de o u as y su imien os si ello se
conside aba p eciso pa a ob ene su con esión.
-4) El paso de la cá cel p i ada a la cá cel pública. En cuan o a la cá cel p i ada,
des aca po que es un pa icula quien asume la esponsabilidad de ap esa y e ene al
delincuen e, ya sea po que es e come ió un deli o, o ha sido so p endido in agan i en la
comisión de un deli o. Mien as que en la cá cel pública es un o icial de la mona quía quien
asume dicha esponsabilidad.
En cuan o a las cá celes p i adas, el o endido po el deli o sob e odo cuando és e
ue a seño , in oducía al o enso en una p isión p i ada que dicho seño enía en su casa,
en la cual se p oduje on g andes abusos con a los eos. Las o mas de lle a a cabo la
p isión p i ada podían consis i en el uso de la p opia cá cel, una habi ación ce ada con
lla e o con ba o es, el cepo, las cadenas, los g ille es en los pies o esposas en las manos, y
a adu as con cue das en cualquie a de las ex emidades.
La exis encia de es as cá celes p i adas cons i uyó una ealidad has a el siglo XIII.
No obs an e, ya en ue os municipales como el Fue o de Cuenca, se in en a e adica la
p isión p i ada, p ohibiéndose que “ninguno, nin seño , ni o o” pudie a ene a un ecino
p eso, ya ue a po mul a o po deuda, ya que sólo el juez como delegado del Rey, es aba
legi imado a ello
113
.
110
DE LA PINTA LLORENTE, M. Las Cá celes inquisi o iales españolas. Mad id, 1949. págs. 2 a 48.
111
Pa ida VII, Tí ulo 29, Ley 1.
112
CASTILLO de BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. 2, Lib 3, cap.15, n.9, , ol.269.
113
FUERO DE CUENCA 1, 1, 17.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
37.
Es a pa i de la Baja Edad Media, donde debido al o alecimien o del pode egio, la
jus icia y la cá cel pública desplazan a la jus icia y cá cel p i ada. Po an o, es de esal a
que uno de los log os de la época del An iguo Régimen, es u o en la consolidación de la
cá cel pública y desapa ición de la cá cel p i ada. A pesa de lo an e io la apa ición de las
cá celes públicas como edi icios públicos ese ados a al in ue a día debido al ele ado
cos e que suponía su cons ucción.
La imposición po pa e de la mona quía de la cá cel pública, se jus i ica en la
conside ación de que el de echo de enca cela y de hace p isione os, es una compe encia
que se in eg a den o de la egalía de la adminis ación jus icia, y po an o es una
compe encia exclusi a del Rey. No obs an e, el Rey podía delega en o as pe sonas sus
acul ades ela i as a enca celamien os.
Con el in de e adica la cá cel p i ada, los mona cas españoles in en a on uni ica el
égimen ca cela io de modo que, exis ie a uno común pa a odos en su Reino. Pa a ello,
ex os legales como las Pa idas, ienen a sanciona a aquellos que edi ica an o
cons uyesen cá celes p i adas en sus casas, o a los que eniéndolas de an iguo, las usa an.
El incumplimien o de dicha p ohibición, se conside aba a en ado con a el seño ío egio,
po lo cual debía se cas igado con la pena de mue e. La misma sanción se impuso al
o icial del ey que ole a an esas p ác icas, las cuales se conside aban a en ados con a los
de echos ju isdiccionales del Rey
114
.
En elación, con es o, au o es como GREGORIO LÓPEZ, conside an que
“enca cela al in ac o , e a un deli o que usu paba el impe io eal, y po ello es o con ie e
al que enca cela en eo de deli o de lesa majes ad”
115
. O os como CASTILLO DE
BOVADILLA, des acan la p ohibición de los alguaciles de lle a p eso al eo “a o a casa
po cá cel, ni haze en la suya cá cel p i ada, poque aunque engan acul ad de p ende , no
la ienen pa a de ene al p eso sin mani es a le a la jus icia”
116
.
En las Pa idas se ecogía que el sie o que hubie a come ido un c imen, pod ía se
azo ado o he ido po su seño , pe o dicho seño no iene po es ad pa a in oduci lo en
p isión o enca cela lo sin au o ización del mona ca. En el mismo sen ido, se posiciona
GREGORIO LÓPEZ, el cual sos iene que “el dispone de cá cel, e a una p eeminencia
que suponía el eje cicio del me o impe io, no pudiendo se eje cido po pa icula es, si no
e a mediando el manda o egio”
117
.
114
Pa ida VII, Tí ulo 29, Ley 15: “Ca cel, no le de e haze ninguno, in mandando el Rey, e en que pen caya,
i la haze, e quando no”.
115
LÓPEZ DE TOBAR, G. Las Sie e Pa idas. P 7, 29, 15. Glosa (c). E me iesse omes en p isión en ella
116
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. 2, Lib. 3, Cap 15, nº 13.
117
LÓPEZ DE TOBAR, G. Las Sie e Pa idas. P.7,29,15. Glosa (b). Faze Ca cel.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
38.
A pesa de que las Pa idas es ablecen como egla gene al que los pa icula es no
pueden enca cela sin el pe miso del Rey o de los que juzgan en su nomb e, sí que se
p e ean casos excepcionales donde los pa icula es es aban au o izados pa a e ene a
cie os delincuen es en sus cá celes p i adas. Mues a de ello, es que se pe mi ía el uso de
cepos con a los mo iscos que hubie an delinquido, en cuyo caso sí que se au o iza a
cualquie pe sona a u iliza dicho ins umen o pa a e i a que el mo isco eludie a la
jus icia
118
. También con a au o es de deli os de alsi icación de moneda, ap o y iolación.
La apa ición de las cá celes públicas, en endidas és as como edi icios des inados
especí icamen e a al in, ue una len a y di ícil. Mues a de ello, es que oda ía a inales del
S. XVI había un g an núme o de municipios que no disponían de cá cel p opia, debido a la
inexis encia de edi icios acondicionados pa a se i como cá cel pública, lo que p o ocó
que en muchas ocasiones la casa de los alguaciles, la del co egido y el p opio edi icio de la
Audiencia, debían adecua alguna de sus espec i as ins ancias pa a se i de cá cel pública.
Es a pa i de los RR.CC cuando se o dena que cada Audiencia deba ene una cá cel,
al mando de la cual es a ía un alcalde ca cele o, el cual ealizaba las labo es de igilancia y
adminis ación y se ocupaba de que los p esos no su ie an deshon a o daño. Depues, con
los Capí ulos pa a Co egido es, que cada concejo u ie a cá cel p opia, pues an es lo ecuen e
e a a enda una casa a al e ec o
119
.
- Finalidad de la pena de p isión.
Como ya hemos is o, la pena de p isión en el A. Régimen no e a is a como una
pena en sen ido es ic o, sino como una medida p e en i a adop ada pa a conse a al eo,
e i ando su huida, has a el momen o de se juzgado y condenado. Po an o, las cá celes
ca ecían en onces de la unción e o mado a
120
.
La idea de conside a que la p isión cumplía una unción cau ela , es sos enida po
COVARRUBIAS, el cual de ine la cá cel como “el luga en el qual ienen en cus odia los
malhecho es p esos po deli os o po deudas, y qualquie o o luga a donde engan alguno
con a su olun ad, p ohibiéndole que no salga de él”
121
. O os au o es como CERDÁN
DE TALLADA, nos indican que “no sólo se enca celaban a p esun os eos que habían
sido acusados, sino ambién a los es igos del deli o, pa a e i a que su ie an daño alguno
que impidie a su decla ación”
122
.
118
Pa ida VII. Tí ulo 29, Ley 15. “(…). Pe o si algunos quisie en ace cá celes en sus casas pa a gua da sus
mo os cau i os, bien lo pueden ace sin mandado del ey, e non caen po ende en pena, pues que las acen pa a
gua da sus sie os en que han seño io, e lo acen po que non se uyan a ie as de mo os”.
119
Capí ulos pa a Co egido es de 9 Junio de 1500, Ley 28.
120
Pa ida 7. Tí ulo 31, Ley 4: “la cá cel non es dada pa a esca men a los ye os, más pa a gua da los p esos
an solamen e en ella as a que sean juzgados”.
121
COBARRUVIAS OROZCO, S. Teso o de la Lengua Cas ellana o Española. Mad id, 1979 .
122
CERDÁN DE TALLADA, T. Visi a de la ca cel y de los p esos. Pág 39, Valencia, 1574.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
39.
Po an o, el enca celamien o del eo, debía de hace se en un luga segu o, no
des inado a in ligi un cas igo, sino pa a su gua da y cus odia. Así si se de i a de ex os
legales como las Pa idas, en las cuales se de ine la cá cel del ey, como es ablecimien os
“pa a gua da a los p esos e non pa a ace les enemiga, nin o o mal, nin da les pena en
ella”
123
.
Es a pa i del S. XVI donde se comienza a u iliza la p isión, no ya como medida
p e en i a, sino como sanción o cas igo. En los inicios, se ese ó el cas igo de la cá cel
pa a delincuen es que hubie an come ido deli os g a es que me ecie an pena de mue e o
pena co po al. Es deci , pa ece que se dejan los deli os le es sin el cas igo de la cá cel. Así
se eía en la p ác ica en el deli o de amancebamien o, el cual las leyes ecomendaban
ep imi sólo cuando es público y no o io, e i ando a se posible la cá cel
124
.
Pos e io men e, debido a los abusos que se p oducían en las cá celes eales, sob e odo po
el impago del ca celaje, se conside ó más adecuado las penas co po ales que las de p isión,
y po ello a mediados del S. XVI la ley es ablecía que una ez el eo ecibie a el cas igo
a lic i o, ue a libe ado
125
.
- Ejecución de la pena de p isión.
La u ilización de la cá cel como unción p e en i a de gua da y cus odia de
delincuen es acusados pe o no juzgados, hizo que en las cá celes se ins au a an
mecanismos pa a in en a indaga la e dad sob e la comisión del deli o. Es o explica, la
aplicación de la o u a como ins umen o pa a ob ene la e dad o la con esión del eo.
Pa a ob ene es a con esión, den o de las cá celes la unción de igilancia ue
cons an e, ya que los p esos no podían habla en e sí, ni con indi iduos del ex e io . De la
u ilización habi ual de la o u a en las cá celes de la época, CASTILLO DE BOVADILLA
nos mues a que e a ecuen e que en casi odas las cá celes se dispusie a de una cáma a
sec e a o apa ada del es o de dependencias, donde se daba el o men o al eo
126
.
Tiene g an impo ancia el deli o come ido, ya que la g a edad de dicho deli o
condicionaba la u ilización de cepos, g illos o cadenas pa a e ene al delincuen e, además
del p opio encie o o eclusión en la cá cel
127
. En elación con es o au o es como FIESTAS
LOZA, nos indican que los acusados po deli os polí icos eciben un a o p i ilegiado, ya
e an sepa ados de los demás p esos
128
.
123
Pa ida VII. Tí ulo 19. Ley 6.
124
FERNANDO E ISABEL, Se illa, 1491. R 8, 19, 2. En es e sen ido R. 4, 18, 16 y R. 2, 20, 7.
125
CARLOS I, Toledo, julio de 1529. R. 1,12,22 (NoR. 12, 38, 22).
126
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. II, Lib 3, Cap 15, nº 58.
127
Ibid., Lib o 5, cap.3, n.10, en omo 2, ol. 539: "Si la que ella es po a e enido à alguno en p isiones
injus amen e, dezimos que si el deli o es g a e, aunque el eo no le aya con esado, puede se pues o solamen e con los
g illos, pe o en el cepo, y con cadena: mas si la causa es le e, de e es a en la cá cel sin p isiones: y g a e, ò a oz deli o
se llama, mas, ò menos, espe o de la pena, que po De echo es a impues a al que le come e".
128
FIESTAS LOZA, Alicia. Los deli os Poli icos (1808-1939). Salamanca, 1994. Pág 282.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
40.
En el enca celamien o, ambién in luye on los p i ilegios sociales ca ac e ís icos del
An iguo Régimen. Y es que en las cá celes de la época se debía espe a la ca ego ía social
de los p esos. Es deci , se debían espe a los es amen os, lo p o ocaba que no se podía
mezcla al noble y al hon ado, con el de il condición. Así lo es ablecen las Pa idas que
ienen a o dena que a homb e hon ado po su nacimien o, iqueza o ciencia, “non lo
deben manda me e con los o os p esos; mas deuen lo aze gua da en un luga segu o”.
Al homb e il “deuenlo manda me e en la ca cel o en o a p ision, que sea bien
ecabdado as a que lo juzguen”
129
. Po an o las Pa idas, ya o denaba sepa a a las eos
den o de las cá celes, en unción de su condición o clase social. Au o es como
CASTILLO DE BOVADILLA ambien e lejan es e hecho al sos ene que “al que es
noble, puedenle da po cá cel oda una o aleza, oda una casa o oda una ciudad”
130
.
Es a sepa ación de los eos según su clase social, ambién se mani es ó en supues os de
deli os g a es come idos po nobles, los cuales cumpli ían p isión en las en cá celes
o i icadas de O án, Melilla y Ceu a.
También des aca el o icio de la pe sona a la ho a de pode enca cela lo o no. Mues a
de ello es el einado de Ca los III, en el cual se limi ó la acul ad de a es a a magis ados
de Audiencias con el in de e i a escándalos públicos, ya que se es ablece que pa a ello e a
necesa ia la p e ia au o ización del Rey
131
.
También es de necesa io análisis la pena de p isión impues a a muje es, en elación a
la cual, ya en la cá celes eales del An iguo Régimen se adop ó la medida de que no se
mezcla an con los homb es. Con es e in des aca el Reinado de Ca los I, en el cual se
p omue e la sepa ación en e homb e y muje es en las cá celes, de mane a que “ni den
luga a que ellos engan con e sación con ellas”
132
.
La pena de p isión impues a a muje es, en la p ác ica sólo se admi ió pa a deli os
muy g a es que es u ie an cas igados con pena de mue e. También aquí la condición
social de la muje se enía en cuen a, ya que como emos en las Pa idas, si la muje e a
noble u hones a, debía se enca celada en un monas e io
133
.
En elación a las p isiones de muje es, hay que hace mención necesa ia a la llamada
“gale a de muje es”. Es a cá cel de muje es, u o su o igen du an e el einado de Felipe III, en
el cual se o dena en 1608 la cons ucción de dos casas de gale as en Mad id y Valladolid, a
las que después se uni án las de G anada, Za agoza, Salamanca y Valencia.
129
PARTIDA VII, Tí ulo 29, Ley 4.
130
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T.II, Lib. 3,Cap 15, nº 9.
131
CARLOS III. Real Cédula de 25 de Feb e o de 1777.
132
CARLOS I, en Molin de Rey, 1519. R 4, 24,2.
133
PARTIDA VII, Tí ulo 29, Ley 5.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
47.
La pena a abajos o zados, no sólo suponía una p i ación de libe ad, sino que
ex os legales como las Pa idas señalan que el condenado a abajos o zados a pe pe uidad
pe de ía su de echo de se ins i uido he ede o
163
.
En cuan o a los abajos o zados en las minas, des aca el siglo XVI donde as el
descub imien o de Amé ica la explo ación de las minas eales de me cu io expe imen ó un
g an auge. Es a pena se desa olló sob e odo en las minas de Almadén.
O igina iamen e dicha pena se impuso pa a cub i la ca encia de mano de ob a en dichas
minas, ya que la población no que ía abaja en ellas debido a que e an noci as pa a la
salud. Los p ime os condenados a abaja en las minas ue on 30 galeo es, a los cuales se
les conmu ó la pena de gale as po la de abajo en la mina
164
.
Los o zados abajaban en la mina de sol a sol aunque a eces, la jo dana labo al se
ala gaba en pe juicio del descanso. El abajo más du o e a el hace mo e el o no de saca
agua. Pe o lo más pe judicial e a la inhalación de los apo es que desp endía la mina, que
hacia en e ma a los o zados su iendo la pé dida del juicio has a acaba con bas an e
ecuencia, en la mue e del condenado
165
.
Po lo que espec a a los p esidios en Á ica, esponden a la idea de epobla los
nue os e i o ios on e izos con los musulmanes con soldados y delincuen es. Es o e a
necesa io, ya que e an e i o ios pelig osos, donde la población no que ía acudi
olun a iamen e. Inicialmen e sólo e an condenados a es a pena, los nobles dedicados al
se icio de a mas que come ie an algún deli o o los soldados como sanción disciplina ia. La
jus i icación de lo an e io , es á en que en la p ác ica penal de la época, se conside aba que
la pena de p esidio pa a los nobles, e a la equi alen e a la pena de gale as pa a los plebeyos.
Se á a pa i del siglo XVII cuando encon amos ipi icada en las leyes penales la condena a
pena de p esidio en el No e de Á ica como una sanción a impone a los plebeyos, los
cuales se ían condenados a se i en el ejé ci o, ealizando abajos de o i icación en los
p esidios mili a es de O án o La Gole a
166
.
Pa a los plebeyos e a una pena limi ada en el iempo y en compa ación con las demás, se
conside aba una sanción de poca g a edad, que en la p ác ica se u ilizaba como al e na i a
a la pena de gale as. Y ello po que, según nos cuen a SALILLAS, los p esidios inicialmen e
se solían aplica a la población de baja cuna que no e a ú il pa a cumpli una unción
u ili a ia en los na íos eales, po es a mu ilados, o po es a en e mos. Después de la
disminución de demanda de galeo es, ambién se en ió a p esidio a agos, mendigos,
gi anos o gen e de mal i i
167
.
163
Pa ida VI, Tí ulo 3, Ley 4.
164
DE LAS HERAS SANTOS, J.L. Op. y ed. ci . Pág. 302.
165
Ibid., Pág. 302.
166
CERDÁN de TALLADA, T. Visi a de la cá cel y de los p esos. Valencia, 1547. Pág.40: " po lo que
emos cada día que se condenan los homb es po las Audiencias y Chancille ías de España, assi en
es os eynos de A agón, como en los de Cas illa, a que si an a su Majes ad en la Gole a, o en O án,
pe pe uamen e, o a gale as pe pe uas".
167
SALILLAS, R. E olución peni encia ia en España. Vol. I, Mad id, 1918. Pág.65.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
48.
Los en iados a cumpli p esidio en Á ica debían cumpli un se icio a la mona quía,
el cual dependía de la condición del suje o. Si el eo e a de condición nobilia ia, debían
cumpli una unción de de ensa de los encla es con el se icio de a mas. Cuando se a aba
de eos plebeyos, su unción e a con ibui con su ue za humana y abajo a la o i icación
de los luga es y cons ucción de ecin os amu allados pa a con ene al enemigo musulmán.
O igina iamen e, los luga es a donde se cumplían es os p esidios ue on en la
p ác ica, Melilla, O án, Bugía, T ípoli, la Gole a, Túnez, Ceu a, Tánge . No obs an e ya en
el S. XVIII comenza on a c ea se p esidios en la península, en ciudades como San
Sebas ián, Pamplona, Za agoza y Badajoz.
El uso de la pena de p esidio se gene alizó a pa i del Siglo XVIII, con el in de
palia la ca encia de soldados en dichos luga es del no e de Á ica. Es e hecho omen ó la
u ilización de es a pena pa a condena a los nobles, los cuales ealiza ían un se icio ú il a la
co ona. Ello se debía a que en la época del an iguo égimen, casi odos los nobles enían
una g an expe iencia mili a , y po ello su p esencia en dichos luga es e a aliosa.
En cuan o a los deli os a los que se impone es a pena, esal a que se cas igó con ella
a los nobles que hubiesen pa icipado en masca adas, o pa a los que come iesen obo en la
Co e. En cuan o a los plebeyos, se cas igó con es a pena a los quad ille os que albo o asen
el o den público; pa a los gi anos; pa a los alguaciles en algunos casos de cohecho; o pa a la
conducción eme a ia de coches de caballos en pelig o de la segu idad ciudadana
168
.
En elación a la pena de a senales, és a consis ía en la ealización de du os abajos en
as ille os de la lo a eal. Fue una “pena comodín”, ya que uncionó como pena al e na i a
a la de gale as, ya que ue on des inados a los a senales, los galeo es que siendo inse ibles
pa a el emo, oda ía no habían cumplido su condena
169
. También uncionó como pena
al e na i a a la de abajos o zados en las minas, debido a que po la supe población de
p esos en las minas, los eos inicialmen e condenados al abajo en la mina acababan
cumpliendo condena en los a senales.
Fue una pena emida, po su ue e disciplina y, po que uno de sus des inos, el abajo en
las bombas de achique de los diques, esul aba mo al. Mues a de ello, es que los eos,
ealizan los abajos encadenados, en unas pozas de las que no salían jamás, igilados desde
a iba po el lá igo y con una mala y escasa alimen ación. Es as malas condiciones de
abajo, explican que muchos eos no llega an a cumpli su condena, mu iendo o
quedando inhábiles po en e medad o ex enuación
170
.
En cuan o a los deli os condenados con es a pena, des aca que los p ime os “a o unados”
en se huéspedes de es os a senales ue on los gi anos cap u ados en el Reino.
Pos e io men e ue on condenados a es a pena, los au o es de g andes obos, obos con
asal o, uso de a mas, bandidaje, homicidio con ag a an es, uga, e c.
168
Ve NoR. 3, 19, 18 (sob e el cas igo po o ma bandos o quad illas); la NoR. 12, 16, 17(cas igo
los gi anos); la NoR. 4, 3, 14 (cas igo de la eincidencia del cohecho en los alguaciles; y la NoR. 3,
19, 23, (sanción los coches de caballos en el que el guía no ue a mon ado).
169
En elación con es o, id. ANEXO 6.
170
A chi o Gene al de Simancas. Sec e a ía de Ma ina. Leg 697.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
49.
Pena de des ie o.
És a, es una pena p i a i a de libe ad ya p e is a en el de echo omano y isigodo la
cual consis ía en la expulsión del eo de la ciudad en la que se come ie a el deli o. Es deci ,
consis e en la exclusión del delincuen e del es o de la colec i idad. En la sen encia
condena o ia, el juez solía in oduci una cláusula en la cual se es ablecía las leguas de
dis ancia espec o a esa ciudad y en la que se p e eía que en caso de incumplimien o del
des ie o “le se ía impues a al eo como sus i u i a de la de des ie o, una pena co po al
más g a e”
171
.
Es a pena de des ie o, e a alo ada po la sociedad del An iguo Régimen como una
pena le e en compa ación con las demás. Es a concepción puede jus i ica , como nos
indica TOMÁS y VALIENTE, que “la pena de des ie o, en la p ác ica en muy pocas
ocasiones se impuso como pena p incipal, sino que, gene almen e e a una pena acceso ia,
que acompañaba a las penas de azo es y e güenza pública”
172
.
O igina iamen e, el des ie o al se conside ada una pena no in aman e, se impuso de
o ma mayo i a ia a los delincuen es de clase nobilia ia. Es más, pa e de la doc ina
de endía que el des ie o de los pode osos, enía a se un equi alen e con la pena de gale as
a la que e a condenado el pueblo llano. No obs an e, esal a que las penalidades del
des ie o no e an nada en compa ación con las que se su ían en las gale as, ya que en el
des ie o se su ían pe juicios mo ales, pe o no ísicos como en las gale as.
Los des ie os podían consis i en la expulsión del eino, de la co e o de una ciudad
conc e a, de la co e y ein e leguas al ededo (el llamado as o del Rey) o incluso sólo la
expulsión de palacio
173
. Es os des ie os, en unción de su du ación, podían se a
pe pe uidad, o empo ales. La dis inción en e des ie o pe pe uo y empo al ha sido un
cons an e en e la doc ina penalis a. El des ie o pe pe uo e a llamado “depo a io”, y se
equipa aba a una pena co po al, ya que suponía la expulsión del condenado a pe pe uidad.
Después es aba el des ie o empo al, el cual consis ía en expulsa al condenado du an e un
cie o iempo de la ciudad en la que habi aba, impidiéndole en a en ella.
En cuan o al des ie o a pe pe uidad ya las Pa idas lo ecogían como pena o cas igo
de deli os como el de iolación de sepul u as
174
, o pa a el deli o de alsi icación de medidas
o pesas
175
. En el einado de los Reyes Ca ólicos, emos que el des ie o a pe pe uidad se
ejecu aba asladando al des e ado a la Isla Española. Es de esal a el in u ili a is a de la
pena de des ie o, ya que con ella se conseguía coloniza los e enos ame icanos.
171
TOMÁS y VALIENTE, F. El de echo penal de la mona quia absolu a, siglos XVI, XVII Y XVIII. Ed
Tecnos, Mad id 1992. Pág 393.
172
Ibid., Pág. 392.
173
GASCÓN DE TORQUEMADA, J. Op. y ed. ci . Pág 332, 354, 390.
174
Pa ida VII, Tí ulo 9, Ley 12 y Pa ida IV, Tí ulo 18, Ley 2.
175
Pa ida VII, Tí ulo 7, Ley 6.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
50.
Los RR.CC es ablecie on es e des ie o empo al (no pe pe uo) pa a deli os como
deli o de lesiones a o iciales de jus icia o al deli o de pa icipación en albo o os públicos
176
.
También se imponía el des ie o empo al a las muje es que se amanceba an con un clé igo,
que según una P agmá ica de los RR.CC, po ello, “no ha de lle a pena co po al, sino de
ma cos y des ie o”
177
. Du an e el S. XVII, la pena de des ie o empo al ambién ue
impues a a jugado es de juegos p ohibidos o que apos a an can idades excesi as.
Así lo emos en la ob a de TIRSO DE MOLINA en la cual, es e au o sos iene que
“el des ie o e a un cas igo habi ual, sob e odo en la co e pa a cas iga el juego”
178
. No
obs an e, los des ie os empo ales impulsados po los Reyes Ca ólicos se ca ac e iza on
po su incumplimien o, el cual de i a de la di icul ad y g an cos e que suponía igila a los
des e ados. Es o se debía sob e odo a que e a ácil lib a se de la condena de des ie o,
pa a pe sonas con ecu sos, los cuales podían e se exen os de cumpli al des ie o a
cambio de paga una suma de dine o a la Co ona.
Además de que el des ie o lle a consigo una p i ación de la libe ad del eo, ambién
suponía la p i ación de o os de echos. Es as consecuencias ju ídicas que conlle aba la
pena de des ie o ya ue on p e is as en las Pa idas, en las cuales se es ablecía que el
des e ado no podía se ins i uido he ede o
179
.Si a endemos a ob as de epu ados au o es
de la época, como CASTILLO DE BOVADILLA, emos que el des ie o suponía
ambién la p i ación de ocupa ca gos públicos
180
.
P isión po deudas.
La pena de p isión po deudas, ue una de las penas p i a i as de libe ad más
ecuen es en la época del An iguo Régimen. Es a pena suponía el ing eso en la cá cel po
el impago de una deuda. Es a deuda podía de i a de una elación económica de ca ác e
ci il; en el impago de impues os debidos al mona ca; o en una in acción c iminal que enía
como secuela el pago de una indemnización. Po an o, el o igen de es a p isión po
deudas, lo podemos encon a en la inexis encia de o os mecanismos de ga an ía pa a
consegui el pago de las deudas.
176
RR.CC, en Toledo, 1480. R.8, 23, 14.
177
RR.CC, Se illa, 1492. R.8, 19, 2.
178
TIRSO DE MOLINA. El colmene o di ino. En Ob as comple as. Au os Sac amen ales, I, (ED.
IET), p. 165.
179
Pa ida VI, i ulo 3, ley 4. “Non puede se es ablescido po he ede o, ningun ome que sea des e ado po
siemp e, a quien dizen en la in, Depo a us”.
180
CASTILLO DE BOVADILLA. Op. y ed. ci . Tomo II, Lib. 3, Cap 8, nº 66.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
51.
Ya en ex os legales an e io es al An iguo Régimen, como el Lib o de los Fue os de
Cas illa, se econocía es a modalidad de pena p i a i a de libe ad, cuando se es ablecía que
po causa de impago de una deuda, el deudo pod ía se ap esado en la casa del juez “en el
cepo o en ie os a los pies o en la ga gan a”
181
comiendo de lo suyo si lo u ie a, y si no es
así, del pan y agua de su ac eedo . Resal a que ya en es e Lib o de los Fue os de Cas illa se
ecoge un p ime in en o de acaba con la enganza p i ada o au o u ela, ya que se esal a
en dichos ex os legales, la necesidad de la in e ención de la jus icia pública (el juez) en la
p isión po deudas
182
.
En el de echo cas ellano del An iguo Régimen, la p isión po deudas des aca po su
dualidad no ma i a, ep esen ada p ime o po el Fue o Real y más a de po las Pa idas.
Sob e odo des aca la con adicción en e uno y o o ex o legal en lo ela i o a si había
libe ad o no del ac eedo pa a hace p isione o al deudo . Es a con adición se debe a que
el Fue o Real e leja soluciones medie ales supe adas po las Pa idas.
Dicha con adicción se mani ies a en el hecho de que si a endemos al Fue o Real,
emos que dicha p isión po deudas podía se eje ci ada po el mismo ac eedo . Solución
opues a a la dada po las Pa idas, las cuales indican que po causa de una deudas, el deudo
“non deue se i , nin se p eso de ninguno”
183
sal o que el ac eedo sospecha a que el
deudo p e endie a da se a la uga o a a a de hui con los bienes
184
.
Es a solución dada po las Pa idas, esponde a la idea de que en el An iguo Régimen,
se consolida la e adicación de la cá cel p i ada ya que se p ohíbe que el ac eedo puede
ealiza un ap esamien o de ca ác e cau ela del deudo , en cá celes o luga es pa icula es.
También se consolida la necesa ia in e ención de la jus icia pública pa a lle a a cabo
cualquie o ma de ejecución de bienes del deudo pa a pode cob a la deuda. Pa a hace
cumpli es as medidas, el au o HEVIA BOLAÑOS ienen a mos a nos el hecho de que
se es ableció que el ac eedo es á obligado a en ega a su deudo a la au o idad judicial. El
ac eedo , no puede e ene al deudo , más de 24 ho as, sino que debe pone lo a p esencia
del juez, el cual decidi á
185
.
181
LFC , 95.
182
LFC, 245.
183
Pa ida I, Tí ulo 11, Ley 2.
184
Pa ida V, Tí ulo 15, Ley 9.
185
HEVIA BOLAÑOS, “Cu ia Philipica”.Mad id, 1797, Segunda Pa e, Cap. 17, n.33. En edic.
acsímil de Valladolid, 1989, p.147. “Y en iéndase se cá cel p i ada, sal o si el ac eedo p endie e a
su deudo que se aya huyendo, ò u ie e pode , ò acul ad que su deudo le aya dado po esc i u a,
pa a que lo pueda p ende no le pagando su deuda, en egándolo oda ía en es os dos casos a la
pe sona que así p endie e den o de ein icua o ho as a los Alcaldes o dina ios del luga más
ce cano, que no sean suje os al dicho ac eedo ".
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
52.
- Clases de p isión po deudas.
-P isión-se idumb e: Consis ía, en la en ega del deudo a su ac eedo pa a que el
deudo le p es e se icios has a que se alcance un alo simila a la deuda impagada. El
ac eedo que ecibía al condenado, asumía po su pa e la obligación de asegu a su ida y
sus miemb os y la de alimen a lo mien as es u ie a en su pode , eniéndole en luga
decen e pa a que no mu iese ni de hamb e, ni de sed, ni de ío
186
. Si no cumplía con ello,
el deudo e a en egado al siguien e ac eedo y, si no enía más de un ac eedo o ninguno
de ellos que ía hace se ca go de su manu ención a cambio de la p es ación del se icio, e a
pues o en libe ad. Des aca una P agmá ica de 1490 de los Reyes Ca ólicos, donde se
o denaba que el deudo que se encon a a en p isión-se idumb e a a o de sus ac eedo es
debía lle a "al cuello una a golla de hie o an go da como el dedo, y con inua, y
abie amen e sob e el colla del jubón"
187
. Con es o se p e endía que la si uación de p isión-
se idumb e en la que i ía el eo, ue a mani ies a y isible pa a e ce as pe sonas, siendo
el eo obje o de bu la.
-P isión coac i a: Con es a p isión, se busca mo i a al deudo al pago de la deuda.
Es a p isión coac i a la podía su i el p opio deudo , pe o en la p ác ica ue habi ual
ambién que dicha p isión la su ie a un hijo, esposa de ese deudo , pa a así incen i a y
mo i a al pago de la deuda.
La p isión po se idumb e e a la egla gene al ecogida en el Fue o Real, mien as
que una ez p omulgadas las Pa idas, la p isión-se idumb e dejo paso a la p isión
coac i a en la que se buscaba incen i a al deudo a paga la deuda. A pesa de lo dicho, en
la p ác ica se u ilizaban de o ma sucesi a, p ime o la p isión coacción y si con ella no se
log aba sa is ace la deuda, se aplicaba la p isión se idumb e. Es o es así, ya que después
de la p ohibición de la cá cel p i ada, se es ableció que en el impago de deudas, p ime o se
in en a á paga dicha deuda con la enajenación o zosa de los bienes del deudo .
No obs an e, en la p ác ica ue muy ecuen e que el deudo ocul a a sus bienes pa a
no paga , po ello se acude en segundo luga a la p isión coac i a siemp e en la cá cel
pública o a manos del juez, pa a in en a mo i a al eo ap esado a mos a sus bienes si es
que los iene. Si no hubie a bienes, o es os bienes no ue an su icien es pa a paga las
deudas, en onces deudo e a ap esado en un p ime momen o de o ma coac i a. Así lo
p e eían las Pa idas, las cuales en es os casos o denan que "el Juzgado del luga de elo
me e en p isión a la demanda de los que han de ecibi la paga, e ene lo en ella as a que
pague lo que de e o desampa e sus bienes"
188
. En el caso de que el eo no u ie a bien
alguno o eniéndolos escondidos no e ela a donde, se ia dado en se idumb e a sus
ac eedo es, pa a que paga a su deuda si iendo a sus ac eedo es.
Fue muy habi ual en la p ác ica de que los deudo es se acogie an al de echo de asilo
eclesiás ico pa a e i a la p isión po deudas. F en e a ello, eacciona on los Reyes
Ca ólicos, a a és de la P agmá ica de 1498, donde se es ableció que los deudo es no
podían goza de la inmunidad eclesiás ica, y po an o debían se en egados
inmedia amen e po la au o idad eclesiás ica a la segla . En caso con a io, los o iciales
públicos quedaban legi imados pa a saca a los deudo es de los luga es sag ados y lle a los
a la p isión pública pa a que hiciesen cesión de bienes.
186
Obse ancia n.1 "De cessione bono um" en SAVALL, II, Pág. 66.
187
FERNANDO E ISABEL. En Có doba, P agmá ica de 1490.
188
Pa ida V, Ti ulo XV, Ley IV.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
53.
- La p isión po deudas y los p i ilegios sociales.
TOMÁS Y VALIENTE, sos iene que en la pena de p isión po deudas se e leja con
cla idad la sociedad es amen al del An iguo Régimen. Una sociedad es amen al basada en la
exis encia de suje os p i ilegiados
189
. Es o se debe a que en elación con la pena de p isión
po deudas, cie os g upos de pe sonas enían el p i ilegio de no pode su i p isión po
deudas. En e es as pe sonas p i ilegiadas es aban:
Los clé igos. Las Pa idas es ablecen que no podía su i p isión po deudas el clé igo
deudo de o o clé igo
190
. No obs an e, es e p i ilegio no e a e ec i o, en casos donde el
clé igo e a deudo del Rey
191
.
-Los Nobles: El p i ilegio de no pode se enca celado po deudas se ijó en el
O denamien o de Alcalá de 1348
192
y además se es ableció que sus a mas y su caballo no
podían se omados en p enda po sus deudas
193
. Sin emba go, sí podían su i p isión po
deudas, cuando dichas deudas de i en del impago de impues os
194
o de deli o
195
.
-Doc o es en de echo, los licenciados po pe enece a la nue a "nobleza de oga"; a
los izcaínos po "se enidos po nobles"; y a los soldados o mili a es mien as es u ie an
en ac i o al se icio del eino
196
.
-Las muje es. Desde 1387 se p ohibió que ue an p esas, po deuda o po ianza
con aída po su ma ido, pa a e i a aquella an igua p ác ica medie al po la que los
deudo es en egaban en su nomb e a sus muje es en se idumb e pa a paga sus deudas
197
.
-Los p ocu ado es de las ciudades ob u ie on en 1351 de Ped o I, el p i ilegio de no
se ap esados po deudas mien as es u ie an en la Co e. Es e p i ilegio, que aba caba sólo
a sus deudas pe sonales, se amplió después a deudas públicas del concejo al que
ep esen asen
198
.
189
TOMÁS y VALIENTE, F. La p isión po deudas en los de echos cas ellano y a agonés. en el AHDE, 30
(1960), Pág. 375.
190
Pa ida I, Ti ulo 6, Ley 23.
191
Leyes del Es ilo, 68: "O osí, el que es Clé igo, si ecaudó los pechos, é las Ren as del ey, é ace alguna al a
en ellos, que le puedan los Alcaldes del Rey manda p ende , é se p eso en la p isión del Rey".
192
OO.RR. 4, 2, 4 y 5
193
ALFONSO XI, O denamien o de Alcalá, 1348, 28, 4 (R 6, 1,9).
194
RR.CC, en Toledo, 1480. R 6,2 5
195
Leyes de To o de 1505, 79, la N.R.6, 2, 4 y la NoR. 6, 2, 2
196
DE VILLADIEGO, A. Ins ucción polí ica y p ác ica judicial con o me al es ilo de los consejos, audiencias, y
ibunales de co e, y o os o dina ios del Reyno. Mad id, 1766, cap.2, nn.88-97, ol.45.
197
OO.RR. 5, 13, 3 y 5, 11, 2.
198
N.R. 6, 7, 10 y 11.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
54.
-También o os colec i os, que a pesa de no es a legalmen e con emplados como
g upo exen o de p isión po deudas, ecibie on en la p ác ica judicial es e p i ilegio. En e
ellos es án: Ju is as que con ibuye on al comen a io-in e p e ación del Ius Commune; los
en e mos has a que se ecupe asen de su en e medad; los que con aje on deuda po caso
o ui o o e o
199
; los lab ado es, los cuales desde los Reyes Ca ólicos no podían se
ap esados po deudas en iempo de lab anza, pa a no pe judica el negocio ag ícola
200
.
Sin emba go, es os p i ilegios no suponían que es os suje os es u ie an en odos los
casos exen os de p isión po deudas, es deci , no gozaban de una exención absolu a. Y ello
po que, en los supues os donde las deudas impagadas u ie an o igen en la comisión de un
deli o o en el impago de impues os debidos al Rey, la p isión e a ine i able aunque el
deudo ue a hidalgo o los exen os (licenciado en de echo, egido es)
201
.
4.2.3 PENAS INFAMANTES.
La pena de in amia o penas in aman es ue una de las penas que con mayo
ecuencia se impuso en la p ác ica penal, debido a que en la sociedad de los Siglos XIII a
XVIII, el hono y la buena epu ación e an unos de los bienes más p eciados. Es a pena
iene po obje o cas iga la ama o el hono de la pe sona condenada a ecibi es a sanción,
e lejándose en muchas ocasiones en la sup esión de de e minados de echos del indi iduo y
ambién en la ansmisión de la deshon a o de la mala ama de pad es a hijos.
Hay que de ene se en la di e encia en e los homb es que alen menos, de los que
son in ames. Vale menos que o o signi icaba no se pa de o o y ello se puede debe al
incumplimien o de una p omesa o ju amen o. Pe o una cosa es ale menos y ene menos
ama que o a pe sona, y o a dis in a es ene in amia o mala ama, ambién llamada en la
época “la mal nomb adía”.
Las penas in aman es sob e odo u ie on un g an auge en la Edad Media, debido
sob e odo a que en dicha época no exis ían cá celes, y ello p o ocó que la mue e y la
deshon a del eo ue a los medios pa a cas iga las ac i idades delic i as. Sin emba go, en
la época del An iguo égimen se p e i ie on las penas co po ales o pa imoniales como
ins umen os de cas igo. Lo an e io p o ocó que en la p ác ica penal la pena de in amia se
u iliza a como pena acceso ia de las penas co po ales, sob e odo en la de azo es, en la cual
el eo des ilaba an e sus ecinos en un asno o en una mula. Es deci , en la época del
An iguo Régimen la pena de in amia o penas in aman es, enían a se solemnidades de
ca ác e deshon oso que acompañaban a las penas p incipales, compo ándose la in amia
como una o ma de ejecución de la pena p incipal.
199
HEVIA BOLAÑOS. Cu ia Philipica. Mad id, 1797, Segunda Pa e, Cap. 17, nn.3--32, en edic.
acsímil de Valladolid, 1989, pp.141-147.
200
N.R. 8, 14, 25.
201
Leyes de TORO de 1505, 79: “po las dichas deudas es en p esos como si no uessen hijosdalgo, o essen os”.
R, 6, 2, 6.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
55.
En elación con lo an e io , es ele an e menciona que una de la p ác icas más
habi uales en la penología del An iguo Régimen, e a la imposición de la pena de in amia
como acceso ia de la pena de mue e, no ya como o malidad a la ho a de lle a al p eso al
luga de la ejecución, sino que se aplicó la in amia una ez el eo hubie a mue o, con el in
de condena su memo ia, po ejemplo con la exhibición pública del cadá e .
Debemos esal a la idea de la ansmisibilidad de la deshon a de pad es a hijos.
Exis ía esa ansmisibilidad debido a que en los Siglos XIII a XVIII, se conside aba que el
pecado, la limpieza o impu eza de sang e, la nobleza o la illanía se ansmi ía de
gene ación en gene ación y ello hace que la in amia o la deshon a del pad e ambién se
ansmi a al hijo. Po an o, los e ec os de las penas in aman es no epe cu en únicamen e
en el eo condenado, sino que ambién iene e ec os en el en o no social o amilia de dicho
eo. Ej: la deshon a se incula a un apellido y po an o, odos los que lle asen ese apellido
se conside aba que no enían hon a. También se hacía pa en e la ansmisión de la
deshon a de gene ación en gene ación en el hecho de que, los descendien es de deli os de
lesa majes ad di ina, e an conside ados indignos pa a eje ce ca go u o icio público.
Es necesa ia di e encia en e la llamada in amia de hecho y la in amia de de echo:
Al habla de in amia o mala ama nos e e imos a la in amia de hecho, que siguiendo
a au o es como ÁLVAREZ POSADILLA podemos de ini como “la pé dida de la
epu ación o de la ama nacida de nues os excesos y conduc as en la opinión de los demás
homb e”
202
. O os, como LARDIZÁBAL conside an que la in amia de hecho “depende
única y p i a i amen e de la opinión y concep o de los homb es, y no se puede llama pena
po que no la impone la ley”
203
. Po an o la in amia de hecho como la si uación de mala
ama en la que se cae po la opinión que iene la sociedad de nues os ac os, y po ello la
ecupe ación de la buena ama depende de la opinión de la sociedad.
Se caia en in amia de hecho po ejemplo, “quando el pad e dis amase a su hijo en su
es amen o”, o cuando el Rey induje a a alguien a hace mejo ida “non judgandolo, mas
cas igándolo”
204
. También se ían cas igados con la in amia de hecho, la iuda que se casa a
an es de que pase un año de la mue e del ma ido
205
, el usu e o, los que ompie en el
ju amen o dado.
Po o o lado es á la in amia que p esc ibe la ley como cas igo pa a de e minados
deli os, que es la in amia de de echo. Los deli os cas igados con la in amia e an: deli o de
hu o
206
, el deli o de usu a, el deli o de adul e io, la inju ia
207
, el deli o de also es imonio,
e c.
202
ÁLVAREZ POSADILLA, J. Op. y ed. ci . Tomo III, Pág. 37.
203
LARDIZÁBAL y URIBE, M. Op. y ed. ci . Pág. 224.
204
Pa ida VII, Tí ulo 6, Ley 2.
205
Pa ida VII, Tí ulo 6, Ley 3.
206
Ej: Supues o de hu o de un ca ne o, el eo es cas igado a come se en público los exc emen os
del animal.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
56.
Es a in amia de de echo se basa en la deshon a del eo impues a po el pode
público, y que a ec a de o ma nega i a a elaciones en e el eo con la sociedad y con los
pode es públicos. Es a deshon a puede consis i según Pa idas, en la ma ginación social
del eo, en la ag a ación de la o ma y publicidad de ejecución de las penas co po ales; o
en la ma ca con hie o canden e en el cue po del delincuen e
208
. La in amia de de echo al
se impues a po el pode público, p o ocaba que la mala ama de una pe sona sólo pueda
se le an ada como señalan las Pa idas “quando el Rey pe donase al alguno el ye o que
ouiesse echo de que e a en amado”
209
. Es o, hace que el pe dón eal se ea como un
bo ado de odo deli o, y hace que el eo ecupe e su ama ambién an e los ojos de la
sociedad, po el hecho de ob ene el pe dón del mismo Rey.
Po odo lo an e io , esul a que en la España del An iguo Régimen e a más ácil
ecupe a la ama pé dida po una pena (in amia de de echo), que la ama pé dida con un
hecho (in amia de hecho). Ello se debía, a que la in ama de hecho dependía de la opinión
de la sociedad, y una sociedad como la de dicha época no ol idaba, sino que la deshon a
de una pe sona y de su amilia pe sis ía po gene aciones en e la población.
Po an o los e ec os de la in amia de de echo o pena in aman e, son la deshon a y la
pé dida de ama del eo. La deshon a podía consis i en que el eo ue a expues o
públicamen e en la pico a, descal ados o bien sean obligados a pasea descalzos con una
soga al cuello. O os e ec os que conlle aba la pena de in amia e a la pé dida de de echos
pa a el condenado a al pena. Lo an e io se mani ies a en el hecho de que el condenado
su i ía pé dida de de echos públicos, de echos p i ados (ej el uso de de e minadas elas en
los opajes) o ambos. Mues a de ello, son las Pa idas, las cuales conside aban que la
in amia conlle a la pé dida de odas las dignidades y hon as pasadas, p esen es y u u as.
Razón po la cual los sancionados con ella no pueden eje ce o icio de jueces, ni ampoco
pueden se p opues o a dignidad ci il o eclesiás ica
210
.
Menciona ambién, la u ilización de la pena de in amia po la Inquisición, aunque
es a ins i ución la u ilizó con el nomb e de “ econciliación”. Au o es como LALINDE
ABADÍA, nos mues an como la econciliación e a una sanción in aman e de ca ác e
público, en la que el condenado debía econcilia se con la Igleisa y pa a ello e a expues o
an e sus ecinos con un sambeni o. Ese samben io e a una especie de es ido o saco
bendi o en el apa ecía esc i o el deli o come ido. El sambeni o se colgaba sob e el pecho y
la espalda a a és de una abe u a po donde se me ía la cabeza.
207
Ej: Supues os de inju ias a clé igos, donde el eo e a obligado a besa el culo del o endido en
público.
208
Pa ida VII, Tí ulo 31, Ley 6.
209
Pa ida VII, 6, 6.
210
Pa ida VII, 6, 7.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
63.
En elación con lo an e io , hace una pequeña e e encia al de echo ca alán de los
Usa ges, donde encon amos como ci cuns ancia ag a an e, la comisión de un deli o de
homicidio o de de ención de una pe sona de supe io ango eudal
235
La ca ego ía del o enso o del eo, es enida ambién como ag a an e en algunos
deli os, así lo p e é las Pa idas po ejemplo, pa a el deli o de inju ias come idas po el
alcalde con a aquellos que acuden a él pa a pedi le jus icia, pues según las Pa idas los
juzgado es “mucho se deuen gua da de esponde mal, o de aze deshon a a los que
inie en an e ellos pa a alcança de echo”
236
.
La p emedi ación, es deci la comisión plani icada de un deli o es conside ada como
ci cuns ancia ag a an e en el O denamien o de Alcalá de 1348
237
.
6. EL INCUMPLIMIENTO DE LA PENA
Como nos indican au o es como TORRES SANZ, “el sis ema penal del An iguo
Régimen disponía de mecanismos ins i ucionalizados pa a eludi o al o pa cialmen e, o
mode a las consecuencias de i adas de la comisión de deli os, bien de o ma de ini i a o
bien de o ma empo al o inde inida”
238
.
En elación con es o, es de mención necesa ia la clemencia o pe dón judicial, el
indul o eal y el de echo de asilo.
6.1 CLEMENCIA JUDICIAL Y CONMUTACIÓN DE LAS PENAS.
En elación con el cumplimien o de las penas impues as, debemos hace mención a
la clemencia judicial y a la posibilidad de los jueces de conmu a las penas, lo cual es
mani es ación o e lejo del a bi io judicial que ya hemos analizado en páginas an e io es.
Po an o los jueces usando su a bi io, es deci su libe ad y disc ecionalidad, solían
impone en las sen encias penas in e io es a las debidas, mo idos po la clemencia o piedad
hacia el eo. En o as ocasiones, los jueces, modi icaban las condenas impues as
p e iamen e a los eos, en sen encias i mes. Es deci , una ez dic ada sen encia e
impues a una de e minada pena al eo, los jueces, p ocedían a conmu a la pena impues a.
En cuan o a es a conmu ación, és a en ocasiones se debía a ó denes eales. Y es que,
como ya hemos is o al analiza la pena de gale as, las necesidades de galeo es du an e
buena pa e del An iguo Régimen, hizo que el Rey o dena á que los jueces conmu a an las
penas de mu ilaciones o penas de mue e, po la pena de gale as. Ejemplo de ello, nos da
GASCÓN DE TORQUEMA, el cual nos na a cómo en 1620 no se aplicó la pena de
mue e a un nu ido g upo de lad ones po conside a que su ejecución se ia “mucha
ca nice ía, la cual se conmu ó po la pena de gale as”
239
.
235
G. JULIA I ANDREU. “el d e penal con ingu en els Usa ges” RJC, ab il-mayo-junio, 1934, pag 103
236
Pa ida VII, 9, 17.
237
Al onso XI, 1348. OA 22, 1 (=R 8,23,3 =NoR 12, 21, 3).
238
TORRES SANZ, D. Op. y ed. ci . Pág. 35.
239
GASCÓN DE TORQUEMADA. J. Op. y ed. ci . Pág 297-298.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
64.
También ue muy ecuen e que, dada la escasa exis encia de e dugos po a a se de
un o icio il, los jueces conmu a án penas de mue e po la pena de que el eo eje cie a la
p o esión de e dugo de po ida.
Es a p ác ica judicial de conmu ación, ha sido muy c i icada po au o es como
FEIJOÓ que sos enía que “con es a p ác ica los magis ados usaban la acul ad de la
clemencia, la cual no les pe enece, y que es además pe judicial po que la impunidad de las
maldades mul iplica los malhecho es”
240
.
O os como LARDIZÁBAL, es á a a o del indul o eal, pe o censu a las
conmu aciones judiciales, “po que la clemencia pa a pe dona es i ud del legislado , pe o
no de los deposi a ios y ejecu o es de las leyes”
241
.
6.2 EL INDULTO REAL O LA PIEDAD DEL MONARCA.
El indul o eal ha sido una de las igu as ju ídicas his ó icas más u ilizadas a los la go
de los iempos, has a el pun o de que, el indul o que se p e é en el de echo penal ac ual, es
una eminiscencia o es igio his ó ico del indul o eal del An iguo Régimen. Noso os nos
cen a emos en la u ilización del indul o eal du an e los Siglos XIII a XVIII, ya que es a
u ilización del de echo de g acia po el mona ca es una mani es ación cla a del pode
absolu is a que poseía el Rey du an e dicha época.
La piedad del mona ca ya apa ece en el de echo isigodo, cuando se de e mina que el
mona ca en su p opia bondad, podía pe dona a aquellos eos que quie an enmenda se,
excluyendo de es a g acia el deli o de homicidio del Rey, la aición con a el eino, e c
242
.
Pos e io men e, en el de echo al omedie al las necesidades polí icas y mili a es
causa on que los mona cas pe dona an la esponsabilidad c iminal con aída po muchos
de los eos, a cambio de que es os acudie an a epobla las illas que se hallaban p óximas a
la on e a musulmana
243
.
En de echo cas ellano bajomedie al sí se ecocía la i ula idad y el eje cicio exclusi o
del de echo de g acia po el mona ca. En el Fue o Real se con empla el Rey podía o o ga
el pe dón egio po el nacimien o de un p íncipe a ón, o la ic o ia en una ba alla
244
. Más
a de, las Pa idas de ini ían el indul o eal o de echo de g acia como el ac o de “pe dona
al ome la pena que debe ecibi po el ye o que a ía echo”
245
. Las Pa idas econocen el
de echo de g acia como una po es ad exclusi a del mona ca, ya que conside an que la
mise ico dia eal “es me ced e g acia”, que poseen los Reyes pa a gobe na y juzga sus
ie as, dis inguiéndose un pe dón gene al (se p oduce po ci cuns ancia especial), del
pe dón pa icula (con p e io uego del súbdi o).
240
FEIJOO, F ay B. Tea o C í ico Uni e sal. Mad id 1734.Tomo III, Discu so XI, pág. 247.
241
LARDIZÁBAL y URIBE, M. Op. y ed. ci . Pág. 57 a 59.
242
LI, Tí ulo P elimina , 13.
243
Ca a de Población de Belchi e, dic ada po Al onso I el Ba allado 1116, en la que el Rey hace
una in i ación a odos los homb es (incluidos lad ones, homicidas, e c) de su ju isdicción, pa a que
se asen a an en esa zona on e iza.
244
FR. 4, 20, 14.
245
Pa ida VII, Tí ulo 32, Ley 1.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
65.
En ambos casos, como nos indica GREGORIO LÓPEZ, “es el mona ca quien
eje ce el de echo y en ningún caso el juez puede i oga se la acul ad de pe dona o emi i
una pa e de la pena en i ud de ca ac e ís icas penales, que ado nan al eo”
246
. Es deci , el
mona ca absolu o posee una se ie de acul ades exclusi as en e las que es a la acul ad de
indul a
247
.
Po an o podemos deci , que el indul o es el ins umen o pa a ex ingui la
esponsabilidad c iminal de un suje o po un deli o, cuyo o o gamien o es aba ese ado en
exclusi a al mona ca, como ep esen an e del pode polí ico. Es o ha lle ado a que au o es
como TORRES SANZ, sos ienen que “el pe dón eal, e a mani es ación del de echo de
g acia del Rey y cons i uía un e lejo de un omnímodo pode judicial”
248
. O os como
HINOJOSA, conside an que “el indul o es un de echo o egalía del mona ca”
249
. Hay
ambién unanimidad en e la doc ina, en ad e i que es “un de echo que el ey no puede
cede , ni siquie a po pac o, a ninguna pe sona, si bien se admi e que de hecho delegue en
su Consejo De Cáma a, que siemp e eje ce ese de echo de indul o en nomb e del Rey”
250
.
Sin emba go, el a gumen o clásico u ilizado po la doc ina y ju is as a a o del
indul o eal es, como nos indica TOMÁS Y VALIENTE, “quien hace la ley, bien puede
pe dona su aplicación”
251
.
Es e de echo de g acia, podía se eje cido di ec amen e po el Rey, o de mane a
indi ec a. En es e úl imo caso, el Rey hacia ale su de echo de a oca las causas en
cualquie momen o del p oceso, con undiéndose en onces es e de echo de g acia con el de
hace jus icia. U ilizando es e de echo de g acia, el Rey podía pe dona y e oca cualquie
sen encia, cuando y como quisie a. Podía o o ga el indul o pa icula o gene al, en la
o alidad de la pena o solo en pa e, podía condona la pena, mode a la, e c.
A pesa de que el de echo de g acia ue conside ado como una acul ad exclusi a del
mona ca, en algunos de echos como el a agonés, en épocas bajomedie ales se econocía la
posibilidad de que el de echo de g acia pudie a se eje cido po el luga enien e, el egen e
del Reino, o po el gobe nado . Sin emba go, dicho econocimien o ue pos e io men e
e adicado con el o alecimien o del pode egio.
El indul o se concedió desde los Reyes Ca ólicos y sin al e aciones sus anciales en la
mona quía absolu a española. La aplicación del de echo de g acia ue un a ma selec i a, y
some ida en nume osas ocasiones a ci cuns ancias polí icas o mili a es.
246
LÓPEZ DE TOBAR, G. Las sie e Pa idas. P. 7, 32,1. Glosa (k).
247
BERMEJO CABRERO, J.L. Pode Polí ico y adminis ación de jus icia en la España de los Aus ias.
Minis e io de Jus icia 2005. Pág. 365.
248
TORRES SANZ, D. Op. y ed. ci . Pág. 35.
249
HINOJOSA, Edua do. In luencia que u ie on en el De echo Público de su Pa ia y singula men e en el
De echo Penal de los ilóso os y eólogos españoles an e io es a nues o siglo. En ob as, I, Mad id, 1948. Pág
136.
250
LÓPEZ DE TOBAR, G. Las Sie e Pa idas. Glosa “al Rey” en Pa ida VII, 32, 1.
251
TOMÁS Y VALIENTE. F. De echo Penal de la mona quía absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII. Ed
Tecnos 1992. Pag 400.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
66.
Ejemplo de lo an e io , lo podemos encon a en los indul os concedidos a a o de
los inculpados en la ebelión de las Comunidades, donde Ca los I condenó a mue e a los
máximos di igen es del mo imien o, pe o a los demás pa icipan es les o o go el pe dón
gene al
252
.
6.2.1 CLASES DE INDULTO.
Indul os gene ales
Se o o gaban en la conmemo ación del Vie nes San o, po alguna aleg ía, o po causa
jus a. La doc ina de la época conside aba que, a pesa de se egalía indiscu ible, el ey no
podía usa de ella cap ichosamen e, sino en las causas y ocasiones admi idas po la ley o la
cos umb e. Tales e an, el ad enimien o del nue o ey al ono, nacimien o de un p íncipe,
el ma imonio del ey, alguna ic o ia mili a impo an e, e c
253
.
Es os indul os gene ales e an álidos pa a odo el eino y e an aquellos que se
ex endían a un g an g upo de eos. No obs an e, los indul os gene ales no comp endían a
los eos po deli os muy g a es. Leyes de Juan II, p ohibían odo posible indul o a a o de
los culpables de aición, he ejía, alsa moneda, esis encia a la jus icia.
En e los indul os gene ales que se p oduje on du an e el An iguo Régimen,
des acamos: El indul o gene al concedido con mo i o de la llegada del P íncipe de Gales a
desposa a la he mana de Felipe IV, donde el Rey o denó la pues a en libe ad de más de
350 p esos
254
; Los concedidos con mo i o de la es i idad del Co pus de 1656, donde se
libe ó a más de 70 enca celados
255
; O el indul o gene al en la íspe a de Reyes de 1658,
cuando se dec e ó la libe ad de odas las p esas de la gale a
256
.
No obs an e, el indul o gene al más ecuen e en la p ác ica penal del An iguo
égimen, ue el indul o concedido po ie nes San o el cual a ec aba gene almen e a 20
eos
257
. El indul o po Vie nes San o bene iciaba sólo a los eos exp esamen e pe donados,
y había de se po homicidio no ag a ado (homicidio en duelo, homicidio
p e e in encional, e c).
Los indul ados quedaban libe ados de oda culpa y pena. Se exigía que no hubie e
pa e o endida o que de habe la, és a pe dona e an icipadamen e al homicida. En los
indul os gene ales, los eos pe donados lo e an “de g acia” es o es, sin ene que paga
ninguna compensación económica a la Cáma a a cambio del indul o.
252
MEXÍA, Ped o. His o ia del Empe ado Ca los V. Cap XVIII, año 1522, pág. 316 a 319.
253
Pa ida, 32,1 NR, VIII, 25, 2.
254
GASCÓN DE TORQUEMADA, J. Op. y ed. ci . Pág. 147-148.
255
BARRIONUEVO DE PERALTA, J. Op. y ed. ci . Pág 153.
256
Ibid., Pág. 259.
257
NR, VIII, 25, 2.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
67.
Indul os pa icula es.
E a concedido a cie os y de e minados delincuen es condenados. Pa a pode
concede es os indul os es necesa io no habe come ido deli o excep uado de indul o y
con a con el pe dón de la pa e o endida
258
.
Pa a la concesión del indul o pa icula , la doc ina conside aba necesa ia la
concu encia a a o del eo de alguna causa me i o ia, al como habe ealizado alguna
hazaña mili a , o la nobleza del eo, o su pe icia en algún a e o ciencia, o la in eg idad de su
ida pasada, o cualquie o o me i o pe sonal
259
. A pesa de es o, en la p ác ica se
o o gaban indul os pa icula es aunque no se die a en el solici an e ninguna de las
an e io es condiciones, quedando ue a de odo posible indul o los deli os excep uados.
Va ios indul os pa icula es ue on o o gados bajo la cláusula “de g acia”, o la de
“concédese de limosna”. Pe o la mayo ía de los indul os pa icula es lo e an con la o mula “al
saca ”, indicándose que pa a ob ene lo, el eo había de deposi a en la eso e ía de la
Cáma a eal una cie a suma de dine o
260
. Ello p o ocó que es a modalidad de indul o sólo
ue a ope a i a pa a los nobles, ya que e an és os, los únicos capaces de a on a el pago de
dichas can idades. Es a suma a iaba y e a mayo cuan o había oposición del Fiscal o
cuando el eo enía hacienda conocida, y ambién en unción de la g a edad del deli o
261
..
Po úl imo, menciona que algunos au o es como RODRIGUEZ FLORES, hacen
e e encia al indul o concedido al condenado si en de e minado momen o log a e la ca a
del Rey
262
.
6.2.2 ASPECTOS COMUNES A INDULTO GENERAL Y AL
PARTICULAR.
Tienen en común en p ime luga , los deli os que es aban excep uados del indul o.
Den o de es os deli os exen os es án los deli os de lesa majes ad di ina y humana,
con abando, homicidio ale oso y sac ílego, incendios, sodomía, blas emia, hu o, cohecho,
alsedad, mal e sación de ondos públicos, esis encia a la jus icia, e c. No podían se
indul ados aquellos “ eos a quienes la g a edad de sus deli os hagan indignos de es a
g acia”
263
. Felipe IV, p ohibió ambién de o ma axa i a cualquie pe dón del condenado a
gale as, señalando que las impe iosas necesidades de la lo a pe mi en la conmu ación de la
pena de mue e y de cualquie o a co po al po la pena de gale as, pe o no su indul o
264
.
258
NR, VIII, 25, 2
259
LÓPEZ DE CUELLAR y VEGA, J. T a ado ju idico polí ico: P ác ica de indul os con o me a las leyes y
o denanzas eales de Cas illa y de Na a a. Pamplona, 1690 1ª Edición. Pág. 11 y 15 a 18.
260
Ejemplo de ello es el einado de los RRCC, donde un caballe o asesinó a un esc ibano pa a
e i a que es e descub ie a un aude, po ello el caballe o es condenado a mue e y con el in de
e i a esa pean, o ece al ibunal una can idad de dine o a cambio del pe dón. SUAREZ, Luis. “La
España de los RRCC, en His o ia de España de Menéndez Pidal”. Mad id, 1999, 17-2, pág. 145.
261
Indul os al saca en el Real Dec e o de Ca los III de 23 de Ma zo de 1763 (NoR, IV, 4, 7)
262
RODRIGUEZ FLORES, M. I. El pe dón eal en Cas illa. Pág. 77-78.
263
R.C de 5 de eb e o de 1760, que puede e se en VIZCAÍNO, PEREZ, Vicen e. Código y p ác ica
c iminal a eglado a las leyes de España. Tomo III, pág. 372 y siguien es.
264
FELIPE IV, Mad id, 13 de Oc ub e de 1639, R 8, 24, 12 (=NoR 12, 40 ,6). Ve ANEXO 5.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
68.
El p incipal e ec o del indul o, uese gene al o pa icula , es aba en que equi alía a la
sen encia absolu o ia en cuan o a la exclusión de pena y a los e ec os de cosa juzgada. Pe o
el deli o come ido e indul ado, se le enía en cuen a al eo, pa a el cómpu o de oda
eincidencia y pa a in alida o o indul o pos e io en elación con el mismo eo
265
.
En ambos indul os (gene al y pa icula ), se necesi aba el pe dón del Reino o o gado
po el Rey, ya que con el deli o se ha lesionado la paz o el o den público. Pe o además, e a
necesa io el pe dón de la pa e o endida sob e odo en los casos donde se habían is o
lesionados in e eses pa icula es, lo cual hacía imp escindible el pe dón de la íc ima o de
su amilia a a és de la llamada “ca a de pe dón”
266
. Sin emba go, en supues os de
indul os gene ales y en algunos supues os de indul o pa icula donde in e inie a alguna
causa de u ilidad pública a a o de la concesión de dicho indul o
267
, se dudaba de la
necesidad o no de ese pe dón de la pa e o endida. Pos e io men e se o denó que pa a la
concesión de odo indul o gene al sí e a necesa io el pe dón de la pa e o endida, así como
ambién la cláusula de que el indul o no podía pe judica in e eses de e ce os elacionados
con el hecho delic i o
268
.
En cuan o a quién podía o o ga el indul o, sólo podía hace lo el Rey. Sin emba go, a
eces e a el Consejo de Cáma a en nomb e del Rey, quien sus i uía una condena judicial
po o a in e io . Es a condenación in e io conmu ando la pena impues a en la sen encia
po o a más le e, se concedía como nos indica TOMÁS Y VALIENTE po ejemplo, “a
quien habiendo solici ado el indul o eal no e a digno de él, pe o si e a digno, a juicio de la
Cáma a, de una educción de la pena, o en las conmu aciones de condenas a pena capi al,
po “el se icio en la opa o ma ina”
269
.
No obs an e, pa a e i a el uso excesi o del indul o, Al onso XI en el S XIV y Juan
II en el S XV, p ocedie on a egula el de echo de g acia ei e ando las excepciones que
Pa idas había consag ado cuando es ablecían que el pe dón se pod ía aplica a “ odos los
male icios que ue an come idos y pe pe ados, sal o ale e o aición, o mue e segu a”
270
.
El de echo de g acia podía se eje cido ambién po los Seño es en sus espec i os
e i o ios, an o en el caso de pena de mue e como en el caso de p isión pe pe ua, la de
gale as, u o as más le es, pudiendo conmu a las penas impues as po o as más le es, y
ello “en i ud de la ju isdicción me o y mix o impe io que ienen”
271
.
Po úl imo, en elación a la o ma de concede el indul o eal. El Rey podía eje ce
su de echo a pe dona median e ca a sellada, designando en ella la pe sona o pe sonas
bene iciadas y la causa, con el e ec o de que nadie pueda demanda les en adelan e po la
misma causa.
265
NR, VIII, 25, 2. Vid. LÓPEZ DE CUELLAR. Op. y ed. ci . Págs. 22 y 23.
266
BERMEJO CABRERO, J.L. Pode polí ico y adminis ación de Jus icia en la España de los Aus ias. Ed.
Minis e io de Jus icia 2005. Pág. 372.
267
LÓPEZ DE CUELLAR. Op. y ed. ci . Págs. 11 y 15 a 18.
268
VIZCAÍNO PEREZ, V. Código y p ác ica c iminal a eglado a las leyes de España. 3 omos. Mad id
1797. Tomo III, pág. 372 y siguien es.
269
TOMÁS Y VALIENTE, F. De echo Penal de la Mona quía Absolu a. Siglos XVI, XVII y XVIII”.
Ed. Tecnos 1992. Pág. 399.
270
ALFONSO XI, 1367. R. 8, 25, 1.
271
CASTILLO DE BOVADILLA, J. Op. y ed. ci . T. II, Lib. 2, Cap 16, nº 55-56.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
69.
En elación con lo an e io , es impo an e deja cla o que el Rey sólo pe dona lo que
el eo debe a la jus icia egia, pe dón que no e i a que el eo esponda an e e ce os pues
“el Rey non qui a en al ca a como es a, si non an solamen e la su jus icia”
272
.
En cuan o al momen o en el cual se puede o o ga el indul o, el pe dón puede ene
luga an es o después de dic a se la sen encia. Cuando es an es, el acusado ecupe a á sus
bienes como se encon aban an es de incoa se el p oceso no así la hon a o la ama, que no
pod á se epa ada. Cuando enía luga después dic a sen encia, el condenado no end á
que cumpli la pena co po al que le haya sido impues a, pe o no ecupe a á sus bienes, ni la
hon a o la ama pe didas. Sólo cuando el mona ca exp ese su olun ad de que sus bienes y
su ama es én incluidos en la ca a de pe dón, pod á ecob a los
273
.
6.3 EL DERECHO DE ASILO.
En lo ela i o a la elusión de esponsabilidad c iminal en el An iguo Régimen,
habi ual en la p ác ica ue ambién el de echo de asilo, el cual impedía la en ada a la
ju isdicción o dina ia, la cap u a y el cas igo de los delincuen es. El de echo de asilo
consis e en una p e oga i a de la que dis u aban cie as ins i uciones pa a se i de
e ugio al delincuen e con a la jus icia o dina ia. Sin emba go, si a endemos a los ex os
legales no odos los delincuen es goza ían de dicho de echo de asilo. Así se de i a del
Fue o Real, el cual excluía del de echo de asilo a los lad ones conocidos, a los que
des uye an las iñas, los á boles y los que iola an las Iglesias o sus cemen e ios ma ando
en ellos
274
.
Tal como nos indica TORRES SANZ, du an e “la España de los Aus ias el de echo
de asilo más e ec i o y espe ado ue el de echo de asilo eclesiás ico”
y po ello un g an
núme o de delincuen es se e ugiaban en monas e ios donde quedaban ue a del alcance de
la ju isdicción o dina ia o egia. Es o, po que la Iglesia desde el Concilio de T en o, gozaba
de inmunidad pa a ampa a a odos los e aídos que a ella se acogie an, con independencia
del deli o que hubie an come ido, de mane a que nadie podía saca los sin au o ización del
obispo.
La p o ección que b indaba el de echo de asilo eclesiás ico se undaba según Pa idas
en el p incipio de que el e aído “non lo deuen ende saca po ue ça, nin ma a lo, e nin
dalle pena en el cue po, nin ce ça lo alde edo de la Eglesia, nin del cemen e io, nin eda
que non le den a come , nin a beue ”
275
. Sin emba go, las Pa idas o denaba que ni los
lad ones mani ies os, ni los que incendia an los campos de noche, ni los que come ie an
homicidio o lesiones den o de la Iglesia podían acoge se a es a inmunidad, po que habían
incu ido en sac ilegio en luga sag ado
276
.
272
Pa ida III, Tí ulo 18, Ley 12.
273
Pa ida VII, Ti ulo 32, Leyes 1 y 2.a
274
FR 1, 5, 8 (=R1, 2, 3 =NoR 1,4, 1).
275
Pa ida I, Tí ulo 11, Ley 2.
276
LÓPEZ DE TOBAR, G. Las Sie e Pa idas. P 1, 11,2, Glosa (e). En sus po ales e en su
cemen e io.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
70.
A los an e io es delincuen es se añadie on luego, los he ejes, los apos a as, los
sodomi as, los que come ie an deli o de lesa majes ad, los pa icidas, y asesinos, los
condenados a se icios de gale a, e c
277
.
Es a inmunidad del delincuen e en e a la jus icia o dina ia, no se limi aba
únicamen e al monas e io o la Iglesia en endida como edi icio, sino que ambién se incluye
el cemen e io como luga sag ado al que pueden acoge se los e aídos, y cua en a pasos
al ededo de la Iglesia
278
.
Ce an es nos mues a un ejemplo del de echo de asilo eclesiás ico en su ob a el
“Coloquio de los Pe os”, donde nos na a como a un delincuen e llegado a Valladolid, le
causa on una he ida y ubo que acoge se a los bene icios de la Iglesia cuando io ce ca el
cas igo. “Con una compañía llegué a Valladolid, donde en un en emés me die on una
he ida que me llego casi al in de la ida; no pude enga me, po es a en enado en onces,
y después a sang e ía, no quise: que la enganza pensada aguye c ueldad y mal ánimo.
Cansóme aquel eje cicio, no po se abajo, sino po que eía en el cosas que jun amen e
pedían enmienda y cas igo; y como a mi es aba más el sen illo que el emediallo, aco de no
e lo; y asi, me acogi a sag ado, como hacen aquellos que dejan los icios cuando no
pueden eje ci allos, aunque más ale a de que nunca”
279
.
Así mismo esal a ambién, el de echo de asilo que delincuen es encon aban en
esidencias de los nobles, las cuales se conside aban adicionalmen e luga es de e ugio de
delincuen es, debido al p i ilegio de inmunidad pe sonal y eal que po cos umb e
dis u aban dichas esidencias
280
.
277
Ca los I, Mad id 1535. R 8, 24, 9.
278
LÓPEZ DE TOBAR, G. Las Sie e Pa idas. P. 1, 11,2, Glosa (e). En sus po ales e en su
cemen e io.
279
CERVANTES SAAVEDRA, Miguel De. El coloquio de los Pe os. Red Ediciones SL. 2005. Pág 79.
280
BARRIONUEVO DE PERALTA, J. Op. y ed. ci . Pág. 245.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
71.
7. CONCLUSIÓN FINAL
Después del análisis sob e la penología ealizado a lo la go de es e abajo, podemos
conclui que las penas del An iguo égimen español, p esen an unas ca ac e ís icas que
esponden en g an medida a la he encia e in luencia ecibida del de echo omano, isigodo
y medie al.
Debido a lo an e io , la penología de los Siglos XIII a XVIII e lejó en ella los asgos
ca ac e ís icos del Es ado de la época del An iguo Régimen. Un Es ado cuyas bases
undamen ales esidían en un absolu ismo polí ico, un con esionalismo eligioso, y una
sociedad es amen al plasmada en la desigualdad pe sonal an e la ley penal.
Pe o sin duda, uno de los enómenos que más nos debe llama la a ención, son las
mani ies as con adicciones que se daban en la penología del An iguo Régimen.
Con adicciones que se pueden obse a po ejemplo, en que po un lado las penas
es aban p e is as en la ley ( igidez legal), pe o po o o lado, e a amplia la libe ad de los
jueces a la ho a de decidi la pena a impone pudiendo incluso c ea penas ex-no o (penas
a bi a ias). Es deci , el a bi io judicial dejaba, en no pocas ocasiones, en manos del lib e
c i e io del juez la pena a impone . Lo que en una sociedad como la del An iguo Régimen
basada en la ama y en el pode , causó que en la p ác ica el juez a la ho a de decidi la pena
a impone , se ie a in luenciado po in e eses pe sonales, p esiones ex e nas o sobo nos.
O a de las con adicciones que es palpable en la penología de los Siglos XIII a
XVIII, ue que po un lado se p e eía la imposición de penas c ueles y desp opo cionadas
con el obje i o de consegui un e ec o disuaso io e in imida o io, y po o o lado, exis ía la
posibilidad de eludi el cas igo a a és del indul o o pe dón eal. Ello p o ocaba que ese
in in imida o io y disuaso io no se consiguie a, debido a que los delincuen es sob e odo
nobles y asimilados, e an sabedo es de que sal o deli os especialmen e g a es (ej: lesa
majes ad humana) pod ían ob ene el indul o, sob e odo en su modalidad al saca , es deci ,
haciendo ale su in luencia sob e el Rey o su bolsa de dine o con el in de eludi la pena,
lo que conlle aba a que en la p ác ica, sus deli os queda an impunes.
Con adicciones como es as, unidas a la sociedad es amen al ípica del An iguo
Régimen, p o oca on que las penas se impusie on de mane a es ic a a los miemb os del
pueblo llano, mien as que pa a los miemb os de los es amen os p i ilegiados (nobleza) sus
deli os podían queda impunes, y en los casos donde se les cas igaba, las penas que su ían
e an bas an e más bené olas que las su idas po el común de los mo ales.
Es a a enuación o en ocasiones impunidad penal de cie as pe sonas, de i aba sob e
odo de su condición pe sonal, la cual lle aba apa ejada, como ya hemos is o a lo la go de
es e abajo, p i ilegios que se plasmaban en que es os suje os no podían se cas igados con
de e minadas penas (ej: la ho ca en los nobles). La exis encia de dicha impunidad ambién
se io a o ecida po el hecho de que los delincuen es pe enecien es al es amen o
nobilia io, pusie on en p ác ica su pode e in luencia, con el in de e i a se condenados o
e i a cumpli la pena que les ue impues a. Ello debido sob e odo a que, es os nobles
conside ados en la época como “mejo es delincuen es”, hicie on ale su bolsa de dine o
pa a pode sobo na a los jueces con el in de eludi el cas igo p e is o en la ley, pa a se
condenados a penas más le es, e pa a loga a que la pena a la que ya ue on condenados, se
conmu a a po o a pena más le e.
Las Penas en el An iguo Régimen Español.
72.
Po odo lo an e io no es de ex aña , que ue an los miemb os de la plebe, los que
debie on su i la desp opo cionalidad, du eza y c ueldad de las penas del de echo penal de
los Siglos XIII a XVIII. Mien as que los miemb os de es amen os p i ilegiados o suje os a
ju isdicciones especiales, eludían el cas igo, o si se les cas igo su ían penas más le es si las
compa amos con las penas impues as a los miemb os del pueblo llano po los mismos
deli os.
Con odo es o, podemos conclui que el de echo penal del An iguo Régimen,
mani es ado en la penología que aquí ha sido obje o de es udio, se apa a
ex ao dina iamen e del de echo penal igen e en hoy en día en la España p esen e. Ello
po que el de echo penal de los Siglos XIII a XVIII se basaba en una se ie de p incipios o
pos ulados que se oponen de o ma adical a los p incipios que igen el de echo penal
ac ual. Es a adical oposición, se mani ies a en que el de echo penal del An iguo Régimen
se ca ac e izaba po p e e una penología simbólica, o ien ada hacia el cas igo del eo y la
in imidación social, basada en la ausencia de igualdad de las pe sonas an e la ley penal, y en
una desp opo cionalidad de la pena en elación con el deli o come ido.
Po an o, conside o más que jus i icable ealiza una alo ación ju ídica de la
e olución expe imen ada po el de echo penal español desde el An iguo Régimen. Una
e olución ju ídica que ha lle ado consigo, una p og esi a y necesa ia humanización de las
penas. Una e olución que ha culminado en un de echo penal ac ual, que con iene una
penología o ien ada hacia la esocialización o einse ción social, y basada en una se ie de
p incipios penales como son el p incipio de legalidad, igualdad y p opo cionalidad. Unos
p incipios que e an una quime a en la época absolu is a del An iguo Régimen español y
cuyo econocimien o ju ídico, polí ico y social ha sido la go y lleno de obs áculos, lo que
pe mi e esal a aún más si cabe, la labo que ju is as, legislado es y jueces han desa ollado
a lo la go de es os dos úl imos siglos, pa a pode consegui la supe ación del sis ema
ju ídico penal absolu is a y la consolidación del sis ema ju ídico-penal cons i ucional ac ual.