398 BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
CaNdaU CHaCÓN, mª luisa (Coo d.), Las muje es y el hono en la Eu opa
Mode na, Huel a, Uni e sidad de Huel a, 2014, 448 págs.
la coo dinado a de es a ex ensa ob a de 440 páginas es la au o a del
p ólogo de es e lib o. en él se abo da la complejidad del ema de es udio, y
de la p opia de inición y con o nos del concep o de hono . Un epaso a es a
cons ucción ideológica en su e olución desde sus o ígenes clásicos al pe iodo
mode no, cen ado en una pe spec i a de géne o, hecho con p ecisión y una
g an capacidad de sín esis, suponen una mane a inmejo able pa a aden a nos
en los ex os pos e io es. de la mano de la d a. Candau, econocida expe a en
es a ma e ia, se da paso a una ob a colec i a, o ganizada en cua o bloques.
el p ime o i ulado A isos, consejos, ecue do y educación de las muje es
se ab e con un amplio capí ulo, “Lib os de A isos: ó mula de educación y adoc-
inamien o en la Edad Mode na”, del que es au o a asimismo la coo dinado a
de la ob a. es el más ex enso de odos ellos, y iene como uen e de es udio
una modalidad li e a ia muy p opia de es a época, que cons i uye un géne o en
sí mismo, al que la his o iog a ía ac ual ecu e abundan emen e. Sin emba go,
la pa icula idad de es e abajo es que p esen a un análisis compa ado pa a la
península e Ingla e a, a a és de una se ie de ob as publicadas en sendos ámbi os
espaciales y con esionales, es ableciendo las exis en es pe o apenas impe cep i-
bles di e encias en e es e géne o en los países ca ólicos y e o mados, en es e
caso anglicanos. Sob e una base común, la ausencia de un cle o egula en la
isla o o gaba algunas unciones a la esposa que nunca se le a ibuye on en el
mundo ca ólico ales como la co ección de de e minadas conduc as al esposo,
que en Cas illa se ecomendaba alcanza po la ía indi ec a de la esignación
y el ejemplo, o en lo conce nien e a la ansmisión de los alo es de la eligión.
asimismo, a isba una dis in a mane a de ex e io iza el concep o de eligiosidad
en e las muje es de uno y o o ámbi o con esional que se inicia po las di e en-
cias sus anciales en o no al ma imonio, sob e lec u a y esc i u a, u ilización
de los llamados “ i uales de humillación” (ayunos, cas igos o disciplinas), o en
las elaciones ma i ales. Todo ello, en el ma co de unos a ados más amplios
y casuís icos en el ámbi o ca ólico hispano que en el e o mado, pues o que se
ampa aban en la au o idad de una adición y magis e io más an iguos.
an onio José Couso liónez, esc ibe Ideología y Educación p o es an e pa a
muje es: La academia Edwa d Chambe layne (1671). Pa a aden a se en el ema
ealiza una con ex ualización sin é ica del einado de Ca los II de Ingla e a en
lo eligioso y cul u al, des acando la impo ancia que la educación de los hijos
—y ambién de las hijas— comienza a p esen a pa a el bienes a de la nación.
analiza la impo ancia que dio a los cen os de enseñanza el p o es an ismo, la
ausencia en ellos de muje es que acudían p ime o a casas de o as amilias, y
que en el siglo X III empeza on a se i se de in e nados. Pe o se cen a en la
obse ación de una academia de muje es pues a en ma cha po e. Chambe layne.
BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa 399
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
aunque no es su único obje o pues la con on a con o as opciones simila es.
en consecuencia, se de iene en el p ecio de es a ins ucción, en el se icio y
calidad que o ece, compa ando es a con o as ins i uciones ambién londinenses.
El epi a io como mé odo de ins ucción mo al emenina en Ingla e a e
I landa de los siglos XVII y XVIII de ma ía losada F iend, se aden a en una
o iginal ma e ia y uen e, que consis e en ex os b e es, pe o no po ello menos
escla ecedo es del pensamien o de una época y, pa a el caso emenino, del dis-
cu so o icial de la iden idad asignada de la muje . es a uen e, al igual que o as
más abajadas y ex ensas como e an las biog a ías, se u ilizó ambién como
pa ón de ida ejempla . F u o de unos i os une a ios de la Iglesia anglicana,
el epi a io eúne pa e de la biog a ía del di un o, desc ipción ísica y de sen-
imien os indi iduales, aunque hay una e olución a lo la go de los es siglos
de la edad mode na, po ello se puede a isba la e olución del siglo X II al
X III, apun ando ya en onces asgos del oman icismo. No obs an e, u ie on
en gene al una dimensión ín ima, anscenden e y a empo al, y un p o ocolo
p opio pa a una pe ec a ejecución que a iende a odas ellas.
en el ex o se analiza un único caso: el de Jane ey e, en Galway, y se
oma como modelo de sín esis biog á ica a ec i a, que se pos ula como pa ón
de compo amien os de géne o. Con la en aja de que en es a ci cuns ancia se
puede compa a con el epi a io de su ma ido.
en Un modelo ilus ado de educación pa a la muje : José Isid o Mo a-
les y la hija de José de Manzanedo, José manuel la a ódenas uele a oma
como eje de su abajo una igu a a la que ya en 2001 dedicó una monog a ía
y que, po an o, conoce muy bien, y espalda su magní ica con ex ualización.
en es a ocasión no le in e esa su condición de ma emá ico sino la de au o de
publicaciones en o no a la educación de la muje . en conc e o se cen a en la
p opues a educa i a pa a la hija de un mili a ilus ado —a pe ición suya— que
en el momen o que se esc ibe cuen a con solo 10 años.
ob a edac ada en p incipio en la ín (lengua cuya enseñanza no conside a
ú il, ni pa a la o mación del homb e ni pa a la de la muje ), aunque pos e io -
men e la edi a en la ín y cas ellano. en ella abo da la necesidad de que se le
adies e en disciplinas del en endimien o: g amá ica, ancés, i aliano, eci a ,
his o ia, nociones de lógica, ísica, y disciplinas pa a el gobie no de la casa,
sin descuida o as disciplinas co po ales que le pe mi ie an una adecuada ida
social, como el baile y la música. en de ini i a, un “b e e a ado pedagógico
sob e cómo cons ui in elec ualmen e un modelo de muje pe ec a “muy al siglo
X III” —como dice la a—, en el que se man ienen las bases de una educación
di e enciada según el géne o. Una o mación que pe mi ió o ma se a la mad e
del que en el siglo XIX ue a en dos ocasiones minis o de la Gue a, manuel
Juan de maza edo.
la segunda pa e lle a po í ulo En la o a o illa. Pecados emeninos,
muje es ansg eso as.
400 BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
ma ía uíz o íz, esc ibe No mas y esis encias emeninas: una mi ada
co idiana a a és de las sumas de con esión (ss. XVI-XVIII). la uen e ecogida
en el í ulo, ue un elemen o esencial en es a época, no solo pa a ela po la
sal ación de las almas sino pa a sal agua da el o den es ablecido —esc ibe su
au o a—. en lo que es e ma e ial se e ie e a la muje , y como ienden a co egi
sus des iaciones, las consecuen es co ecciones nos pe mi en un ace camien o a
los compo amien os emeninos sancionables, an o en el ámbi o ma i al, como
los de i ados de una ociosidad pe niciosa dedicada a las galas, bailes, me iendas,
habladu ías, seducciones, o incluso escándalos y o os pecados públicos.
La “mala lengua” de la muje . Blas emia, i e e encias y p oposiciones, de
I an Ju ado e alien e, u iliza, en pa e, esas uen es y o os a ados mo ales.
la muje pa le a e a en sí misma mala, en e al modelo ideal en las socie-
dades ca ólicas mode nas de muje callada. de hecho, la conside ada incapacidad
del sexo débil pa a la con ención en gene al y en pa icula de la lengua, ue
una c í ica cons an e y ópico pe manen e hacia la muje . i es, osuna, león,
Gue a a, de la Ce da, le ins uye on pa a e i a lo, dejando es imonios de la
cos umb e de algunas a da oces más que palab as sumisas a sus ma idos,
y la es imación de que aún con aban con más libe ad pa a habla cuando se
quedaban iudas.
Pe o si bien odas es as p ác icas no se puede deci que ue an adecuadas
ampoco e an ansg eso as o pecaminosas. Si lo e an las blas emias, i e e en-
cias y p oposiciones. Pa a conoce las se si e el au o de las uen es p ocesales
inquisi o iales, donde es os asun os son “deli os meno es o mo ales”, que expone
en su con ex o co idiano. aunque en los siglos X II y X III ue on más los
con eso es que los jueces inquisi o iales los que a endie on es as cues iones.
en Conside aciones mo ales sob e las p ác icas de las hechice as en los
T a ados y las Sumas de Conciencia del siglo XVIII, ocio alamillos, expe a
en es a ma e ia, u iliza la misma uen e que los colegas que la p eceden al oma
discu sos, sumas de conciencia y p omp ua ios, pe o cen ada en el Se ecien os
y en la c isis de los sis emas mo ales, sob e odo en el deba e de la pe inencia
del p obabilismo. asimismo, no es ajena a la inexplicable ausencia de la muje
en los a ados mo ales de es e siglo en elación con las p ác icas supe s icio-
sas, cuando ellas han sido conside adas las p incipales a í ices en es a ma e ia.
el a amien o de la igu a de la b uja o hechice a cambia no ablemen e en
es a cen u ia y su isión en los a ados mo ales ambién. ealiza un igu oso
seguimien o de la conside ación mo al de las dis in as ac i idades (sanación,
adi inación, e c.) en a ones y muje es, y en su g ado de implicación de los
a ec ados incluso, lo que le pe mi e e un e oceso en la du eza con la que se
conocen es as cues iones en los ibunales, e incluso la disminución gene alizada
del núme o de p ocesos po hechice ía en ese siglo, en el que la ilus ación lle ó
a un alejamien o de es as c eencias, que se inició ya con el siglo en el ob a de
Feijoo. en conjun o, su abajo se apoya en una concep ualización de la hechi-
BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa 401
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
ce ía pa a ealiza la e lexión necesa ia de una ma e ia que i e una e olución
con di e en es iempos y concepciones.
el e ce bloque de capí ulos se eúnen bajo el ema Ma imonio, a ec os,
hono y ida co idiana, comenzando po la apo ación de ma a uíz Sas e que
esc ibe Vidas únicas con a el discu so iden ino: el ma imonio clandes ino en
la Se illa del Se ecien os. el ema de las esis encias men ales, y no an men-
ales, a las disposiciones concilia es sob e el sac amen o del ma imonio iene
una con inua a acción his o iog á ica, que en la ac ualidad busca su cauce en
la His o ia de los a ec os. a a és de uen es judiciales se as ea “el amo ”
que pudo habe en el ma imonio en un época en la que la ecomendación de la
Iglesia e a que no lo hubie a en la ida ma imonial, o al menos no en exceso,
no pasional, sino con enido y po ag ada a dios.
la acep ación del dec e o Ta mesi en las sociedades ca ólicas u o, como
ya se ha analizado, nume osas enuencias, en e las que es u o la pe pe uación
del ma imonio clandes ino que solo a pa i del siglo X III, pasó a se ya
episódico. a la na ación e in e p e ación de un ma imonio de es e ipo en el
año 1627 dedica su abajo, si bien no pa ece se el amo sino los pad es de la
con ayen e y sus in e eses los que lle a on a ese ma imonio “po so p esa”.
Vidas sepa adas según las posibilidades de T en o: las demandas de nuli-
dades ma imoniales en el siglo XVIII, es el capí ulo esc i o po alonso manuel
macías domínguez.
T en o eguló el sac amen o del ma imonio en odos los aspec os, y ambién
en lo conce nien e a la posibilidad de su anulación o di o cio pos e io , siemp e
como ecu so ex emo. el de echo Canónico es ablece los undamen os a con-
side a , en e los que la casuís ica ecoge no con a con el lib e consen imien o
de los con ayen es —po el que el Concilio había apos ado— como ía segu a
pa a p esen a una pe ición de anulación, si bien es o e a algo muy di ícil de
p oba . el Pad e F ancisco echa i, en su Discu so Mo al, desg ana o as de las
causas posibles como o os eclesiás icos p e ios, pa en esco de sang e, espi i ual
o adopción, c imen, dispa idad de cul o, bigamia, impedimen o pa a la p oc eación,
o ap o. Pe o la ealidad que se ap ecia en los ibunales eclesiás icos se illanos
es que en e a las nume osas eclamaciones po incumplimien o de las palab as
de casamien o, los di o cios ue on con espec o a los p ocesos poco más que
un 10% y las solici udes de nulidad en o no al 2,5%; en endiendo que en odos
los casos no se conse a la plé o a o al de solici udes, y que muchos deli os o
posibles pe iciones nunca se llega on a e an e los ibunales co espondien es,
y más en es as cues iones que a ec aban solo a la amilia.
en gene al las demandas de nulidad en las dis in as localidades de la diócesis
de Se illa, en el siglo X III, es u ie on en o no al 5%, sal o en el Pue o de
San a ma ía y Se illa capi al, donde ascendie on al 10 y 15% espec i amen e.
en e las causas en las que se apoyaba la solici ud, la bigamia des aca sob e
las demás seguida, a cie a dis ancia, de la impo encia o el ma imonio sin con-
402 BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
sen imien o. mo i os analizados aisladamen e, en un comple o abajo que aúna
uen es li e a ias imp esas con la siemp e necesa ia a ea de a chi o.
an onio Cas illo Gómez, a a los A ec os y disimulos en las ca as p i-
adas de las emig an es a Indias (siglos XVI y XVII), mo iéndose en el ámbi o
de las emociones y la a ec i idad de la gen e co ien e a a és de las ca as
de emig ación, ya publicadas po o os au o es. el p o ocolo que encie a el
géne o epis ola , en el que el au o es un e e en e obligado, es analizado,
cen ándose en las misi as de emig an es. es as se mue en en e el en usiasmo
y el desánimo, sin a lo a las emociones, en muchos casos, más que de o ma
con enida, a pesa de —o p ecisamen e po — la lejanía en e emiso y ecep o .
la soledad o la incapacidad emenina, a eces an e el abandono del ma ido,
que no e a solo ísico, es án p esen es. Sen imien os muy a iados no siemp e
áciles de e baliza y pone po esc i o —de su mano o de la de o os—, que
nos ace can a los a anes de es os homb es y muje es a ec ados po la emig ación
en la edad mode na.
T as el suges i o í ulo La isualización del hono : es i con o me al
es ado, osa io má quez macías, se aden a en la impo ancia del aje en una
sociedad en que las apa iencias, el e y se is o, y el cómo, e an an de ini o-
ias de la condición, pe o ambién como señala la au o a de es e ex o, pa a “la
isualización del hono ”. las muje es, ca alogadas en es a sociedad es amen al
po su condición en elación con el a ón; doncella, casada, iuda o eligiosa,
en cada uno de es os es ados debían apo a con su o ma de es i su hon a.
ado nos y galas han sido obje o de a ención his o iog á ica ac ual, pe o
ambién en e los con empo áneos: las leyes sob e el lujo y el es i , los discu -
sos de a bi is as y a adis as sob e el de oche de las muje es en de imen o
de las economías domés icas y de la epública. en los e i o ios ame icanos
de la mona quía Hispánica, a inales de la edad mode na se inc emen ó la
eglamen ación sob e el aje. Po ello, omando como uen e las licencias
de emba que del a chi o Gene al de Indias de Se illa, y en conc e o y sob e
odo g acias a las conocidas como “ca as de llamada”, que apo an los que se
di igen a amé ica, la au o a ob iene abundan es e e encias a los es idos, y
al in e és que despie an a la ho a de p esen a se an e la nue a sociedad a la
que se di igen.
la cua a y úl ima pa e de es a ob a es á des inada a Muje es, hono y
san idad o la áb ica de la hon a, y se inicia con la apo ación de m. Peña
díaz i ulada Ma ía, ca ed á ica eminen e: Rep esen ación y polémica en o no
a la Vi gen y el lib o (siglos XVI-XVII). Su uen e de abajo es la iconog a ía,
en conc e o la de San a ana enseñando a lee a la i gen, in e elacionada con
la con o e sia sob e la educación de las muje es, an es de que la ilus ación
comenzase a conside a su u ilidad.
el deba e sob e la escena no in luyó en el gus o po su ep esen ación.
aunque se ex e io izan cambios iconog á icos, áciles de obse a en el caso
BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa 403
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
de la anunciación, que nos pe mi en hace una in e p e ación en e la i gen
ejedo a o con el ces o de opa a los pies, y la lec o a, en una ede inición social
de los sexos impulsada po la Iglesia.
eugenia amos abo da Comedian as de la san idad: ingimien o, hono
y deshono en la comedia hagiog á ica del ba oco español”, pa a aden a se
en un pun o de in e sección de muje es de muy dis in a conside ación social,
como e an eligiosas y comedian as. el análisis, más allá de la polémica sob e
la lici ud del ea o, y la con ex ualización de es e enómeno y sus p ác icas,
se hace ema cando las di e encias que o zosamen e exis ie on, a la ho a de
ep esen a , en e ambos g upos de muje es. las comedian as salían de la es e a
de lo p i ado lo domés ico, mien as que las monjas se man enían en el in e io
de sus claus os. el modelo de San a ma ía magdalena de Pazzi en un caso o el
de la Bal asa a en o o, si en de guía en es e es udio compa a i o.
Un ejemplo conc e o y poco conocido es el que p esen a ma ía F ías en
¿Qué hono ? ¿De quién? Monjas escla as a icanas de allá y acá: Ú sula de
Jesús y Chikaba [So Te esa Juliana de San o Domingo]. Pa iendo de la p egun a
y e lexión sob e el de echo a la hon a de las muje es neg as a icanas, an o en
el i eina o del Pe ú, como en la península. Como señala la au o a “en la ida
co idiana, el supues o hono de la escla a neg a no se co iza, y su eligiosidad
se cues iona”. Su abajo se cen a en el caso de dos eligiosas de es a condi-
ción, que oma on el es ado más ele ado y conside ado po la Iglesia pa a una
muje . en su caso, los ópicos sob e la sexualidad insaciable de la muje neg a
se cub ían con el hábi o, dando luga a un ex año modelo.
ellas no esc ibie on su biog a ía pues no enían conocimien os de esc i u a,
pe o sus bióg a os en ílocuos nos na an dos idas, nos p esen an dos biog a-
ías, modelos de i ud, en es e géne o de ida ejempla des inado a p opone
modelos de conduc as, pa a unas muje es di e en es.
Po una pa e el Dia io espi i ual de Ú sula de Jesús, que enía de ás la
búsqueda de una bea i icación, en unos p ocesos escasos en ul ama , e i o io
ansioso de san os p opios. es a mula a, a la que algunos au o es pa a blanquea
su condición hacen hija de un c iollo, en a con una de sus amas en el con en o
de las cla isas de lima, y as muchos años de humillaciones y abajos una
eligiosa gene osa le paga su libe ad. Nada se conoce de su ida a pa i de
ese momen o, aunque odo hace pensa que las pocas posibilidades pa a una
muje neg a en es a sociedad, le lle an a oma la decisión de eg esa al mismo
con en o, donde ing esa como monja e ce a, ya que como monja de co o o de
elo neg o, lo enía edado po se ella neg a. Su ida pues no mejo ó ni a ió
sus ancialmen e con su libe ad. en su Dia io espi i ual e leja los pecados y
“ icios” del cle o, y ela a es imonios que pe mi an hace jus icia a o as monjas
neg as como ella, que no esponden a los ópicos, y a las que sis emá icamen e se
elega, llegando a con i ma cómo le habían dicho que ellas i ían al Pu ga o io,
donde ambién es a ían en un espacio sepa ado.
404 BIBlIoG aFÍa HISTÓ ICa
Ch onica No a, 41, 2015, 398-404
Chikaba, nacida en la ac ual Ghana, ue hecha en su in ancia escla a, y se
le ajo a Cas illa, su iendo la disc iminación en odo momen o. Sin emba go,
su exis encia no se pin a con neg os in es, sino que su bióg a o p esen a una
ida sin isu as, iel a la adición li e a ia hagiog á ica. Con ó según es e ela o
con un ama modelo que la libe a a su mue e, con la condición de que en e en
un con en o. Como es o le plan ea p oblemas, pues no encuen a ninguno que
admi a neg as, acaba ecogiéndose en el único en el que le dan cabida, nada
menos que el dominico salman ino de la magdalena, ambién llamado de la Pe-
ni encia, que no sabemos si u o las mismas conno aciones que o os ce canos,
como el de alladolid, con la misma denominación.
en es e ex o, la au o a p opone un encuen o ic icio —ajeno a la ealidad—
en e ambas igu as, buscando nexos y pun os comunes, con un g an én asis
exposi i o que nos hace aden a nos en el de eni de es as igu as, analizando los
pa ones de sus bióg a os pa a da el hono a es as muje es neg as ¿qué hono ?
Finalmen e, la maes ía del p ólogo inicial encuen a pa angón en un
epílogo del que se enca ga la d a. ey Cas elao: Las campesinas gallegas y el
hono en la Edad Mode na. Sob e las muje es de es a ie a ya se había o jado
una imagen que espondía an o al ópico como a la ealidad de una se ie de
ci cuns ancias espaciales, sociales y económicas. en gene al, los luga es comu-
nes en las ep esen aciones de las gallegas no ue on muy posi i os has a que
comenza on a deba i se en el siglo X III, po Feijoo y Sa mien o, seguidos del
conde de Fe nán Núñez, manuel de la amendi o Campomanes.
admi ida su o aleza y su capacidad de abajo —en e enos p opios y en
la mese a—, muy inculada a la ausencia de a ones en sus ie as, los p ejuicios
desencadenados de los ópicos se diluyen en ace adas e e encias y uen es de la
época, g acias a la ágil p osa de la au o a. los da os demog á icos que con an a
na u alidad maneja le lle an a ap oxima a los lec o es a o a ealidad innegable:
a una his o ia social de la población, que explica en su con ex o las concepciones
p enupciales, las asas de ilegi imidad, y el abandono de los niños. acciones a
las que no ue on ajenos ni el ibunal de la Inquisición de San iago ni los eales
o dina ios, a los cuáles las gallegas acudían a espon anea se, pa a que un desliz
no acabase con su hon a; odo ello de o ma o icial, y e lejado en es e abajo.
en de ini i a, es amos an e un abajo de nume osos au o es, y con apo a-
ciones muy di e en es, que hacen uso de muy di e sas uen es, pe o además de
esponde a un ema e in e és común, se iguala po su ácil lec u a, el in e és de
odas sus con ibuciones, y la u ilización de eseñas bibliog á icas muy adecuadas
y ecien es. Todos y cada uno de sus capí ulos con ibui án a hace de es e lib o
un e e en e en la his o ia de géne o.
Ma ga i a To emocha He nández