Hispania bajo el gobierno de Nerva
Abstract
Los testimonios de Nerva en Hispania son escasos pero relevantes. Este trabajo trata sobre los documentos epigráficos en los que se nombra explícitamente al Príncipe, ya sea en vida o divinizado, para comprobar a qué territorios afectan y cuál es su datación dentro del breve período en que se hicieron. Aunque la implicación de algunos hispanos en la sucesión de Nerva fue muy importante y es sobradamente conocida, se menciona aquí sin que sea el objetivo principal de estas páginas, para que no desvirtúe el análisis de los testimonios.
Full text
HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Hispania bajo el gobierno de Nerva * Hispania in the reign of Nerva PILAR GONZÁLEZ-CONDE PUENTE Universidad de Alicante [email protected] Recibido: 28-7-2020. Aceptado: 1-9-2020. Cómo citar: González-Conde Puente, Pilar, “Hispania bajo el gobierno de Nerva”, Hispania Antiqva. Revista de Historia Antigua XLIV (2020): 160-204. DOI: https://doi.org/10.24197/ha.XLIV.2020.160-204 Resumen: Los testimonios de Nerva en Hispania son escasos pero relevantes. Este trabajo trata sobre los documentos epigráficos en los que se nombra explícitamente al Príncipe, ya sea en vida o divinizado, para comprobar a qué territorios afectan y cuál es su datación dentro del breve período en que se hicieron. Aunque la implicación de algunos hispanos en la sucesión de Nerva fue muy importante y es sobradamente conocida, se menciona aquí sin que sea el objetivo principal de estas páginas, para que no desvirtúe el análisis de los testimonios. Palabras clave: Nerva, provincia Hispania citerior, Baetica, Lusitania, procurator. Abstract: There are few but relevant records of Nerva in Hispania. This work deals with the epigraphic documents in which the Prince is mentioned, whether living or deified, to observe what territories they affect and what is their date within the short period in which they were made. Although the involvement of some Hispanics in the succession of Nerva was very important and is widely known, it is mentioned here without being the main objective of these pages, to avoid the distortion of the analysis of the testimonies. Keywords: Nerva, provincia Hispania citerior, Baetica, Lusitania, procurator. Sumario: Introducción; 1. La promoción de las élites locales: el caso de L. Fonteius Maternus Novatianus; 2. Un procurator en el noroeste de Hispania: el caso de Q. Petronius Modestus; 3. El cursus honorum de un ecuestre bético; 4. El caso de los libertos imperiales como procuratores; 5. Otras inscripciones dedicadas a Nerva; 6. Las obras de reparación en el trazado viario; 7. Un balance a través de los testimonios. Summary: Introduction; 1. The promotion of local elites: the case of L. Fonteius Maternus Novatianus; 2. A procurator in the northwest of Hispania: the case of Q. Petronius Modestus; 3. The cursus honorum of a Baetican equestrian; 4. The case of the imperial freedmen as * Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto de investigación Poblamiento de época romana y evolución del hábito epigráfico en Hispania citerior y norte de Lusitania, PID2019-106169GB-100 (MINECO/FEDER), subvencionado por el Ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 161 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 procuratores; 5. Other inscriptions dedicated to Nerva; 6. Conservation works on the Roman roads; 7. A balance through the testimonies. INTRODUCCIÓN En el mes de septiembre del año 96 d. C., M. Cocceius Nerva fue elegido para ocupar la más alta magistratura del Estado romano. Por entonces, el asesinato de Domiciano, como resultado de la conspiración que se conjuró contra él, terminó, como es sabido, con una damnatio memoriae decretada por el Senado que ponía a muchos miembros destacados de la élite de Roma en una situación delicada. Aquellos que se habían promocionado bajo el gobierno del último de los flavios, se veían ahora en la obligación de mantener su nombre limpio e intacto, borrando las muestras de su posible cercanía o buen entendimiento con el monarca. Esto afectaba a muchos senadores, pero también a los intelectuales que se movían cerca del círculo imperial. Entre estos últimos destaca el caso de Marcial, que se había significado por haber dedicado una parte de sus epigramas a Domiciano y que, tras la muerte de éste, debía convivir con una nueva realidad que le resultaría muy difícil. Sin embargo, todo parece indicar que el escritor no se marchó de Roma inmediatamente, sino que permaneció allí hasta al menos el año 98 d. C., lo que supuso la permanencia bajo el gobierno de Nerva. En los primeros momentos tras la llegada de Trajano, Marcial se marchó para siempre a su amada Celtiberia, con la ayuda financiera de Plinio, que lo contaba en una de sus cartas. Es difícil saber si el regreso a Hispania lo precipitó precisamente la promoción imperial de otro hispano o si se trataba de una decisión ya meditada, que buscaba la cercanía a su patria en los últimos años de su vida. Lo cierto es que el trato con Marcial no facilitaba al entorno de Plinio y de Trajano la nueva postura que iban a mantener desde ese momento y que quedaba representada en el Panegírico que el autor de Como dedicó al nuevo Príncipe. Se trataba ahora de mantener y difundir un programa ideológico que les distanciara del último flavio y que mantuviera públicamente su limpieza como instauradores de un nuevo régimen. Algunos senadores hispanos tuvieron, como es sobradamente conocido, un papel relevante en el tránsito entre la caída de Domiciano y la subida al poder de Trajano. Este es el caso de M. Cornelius Nigrinus
162 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Curiatius Maternus,1 el edetano que parece haber rivalizado con Trajano para ponerse a la cabeza del Estado romano y que perdió esta oportunidad cuando Nerva finalmente tuvo que aceptar la adopción del hijo y homónimo del senador M. Ulpius Traianus. La procedencia familiar ponía a la Bética en un lugar destacado del que sus élites supieron sacar partido en las tres siguientes décadas. Pero también en la provincia Hispania citerior hubo algunos hombres que, en estos momentos, jugaron un papel importante, como sin duda fue el caso de L. Licinius Sura, el más destacado senador del entorno de Trajano, que tendría una actuación relevante en el juego de equilibrios que terminó con la adopción de éste. Su posición cercana a quien iba a ostentar el poder hace pensar que ya era un hombre con fuertes apoyos en los años de Nerva. También cabe recordar a L. Minicius Natalis, el barcinonense que desarrolló una notable carrera junto a Trajano y que estaría entre los hispanos mejor posicionados también bajo Nerva. El gobierno de Domiciano había sido un período especialmente fructífero para la península Ibérica. La concesión del ius Latii por Vespasiano había servido para crear una multitud de municipios que iban a comenzar su andadura como núcleos privilegiados. Sin embargo, en algunos casos tendrían que esperar todavía unos años para ver esta realidad, porque muchos de ellos debieron recibir su estatuto local durante el gobierno del último de los flavios. Así lo demuestran las constituciones conocidas en la Bética que han visto la luz durante décadas y que nos han permitido conocer algunos de los municipios flavios de Hispania. Otras medidas domicianeas, en cambio, no debieron afectar de manera significativa a las provincias hispanas, aunque podrían haberlo hecho de haberse implementado. Este es el caso del decreto sobre las viñas, del que nos informa Suetonio y que, de haberse hecho efectivo, hubiera supuesto el arranque de las plantas y la parada de la producción vinícola, aunque el propio escritor dice que no se llegó a llevar a cabo2. Todas estas cuestiones mencionadas aquí no son, sin embargo, el objeto de estudio de este trabajo, aunque afectaran a Hispania durante el gobierno de Nerva. El hecho de mencionarlas se debe a que afectaron al mismo período y a los mismos territorios que son el centro de estas páginas. Así ocurre, por ejemplo, con algunos acontecimientos que 1 PIR², C 1407; CIL II²/14, 124-127; Alföldy y Halfmann, 1973: passim; Caballos, 1990: 103-106, n.º 52; Eck, 2002: passim; Alföldy, 2004: passim. 2 Suet. Dom. 7, 2.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 163 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 pudieron producirse durante el breve gobierno de este Príncipe, como el desempeño del proconsulado de la Bética por Caecilius Classicus, calculado según las opiniones entre los años 97 y 99 d. C., que desembocó en el conocido juicio a comienzos del gobierno de Trajano.3 También con la posible coincidencia de C. Bruttius Praesens como cuestor de la Bética.4 Sin embargo, en estas páginas se tratan los documentos que nombran de forma explícita al Príncipe, tanto vivo como muerto, de manera que corresponden a procesos vividos durante el breve período de tiempo en que gobernó. A la muerte del último flavio, el funcionamiento de la vida provincial tuvo que seguir su marcha habitual, de manera que la documentación epigráfica da muestras de que, en el breve período del gobierno de Nerva, la gestión de las diferentes administraciones no se paró, sino que continuó su camino, como no podía ser de otra manera. Es evidente, sin embargo, que la brevedad del período comprendido desde su ascenso al poder en septiembre del año 96 hasta su muerte en enero del año 98 d. C., hace que los testimonios conservados con referencia explícita al Príncipe sean escasos, aunque con la suficiente importancia como para ser merecedores de un comentario. 1. LA PROMOCIÓN DE LAS ÉLITES LOCALES: EL CASO DE L. FONTEIUS MATERNUS NOVATIANUS L. Fonteius Maternus Novatianus era un miembro de la élite local documentado en Tarraco, la capital de la provincia Hispania citerior, con toda seguridad su ciudad de origen. Ocupó magistraturas locales y recibió de Nerva el ascenso al rango ecuestre, tal y como quedó constancia en uno de los dos epígrafes hallados en la ciudad y erigidos en su honor. Uno de ellos era una dedicación ofrecida por la asamblea de decuriones, lo que permite pensar que fue colocada en el foro de la colonia (y no en el foro provincial), en la parte baja de la ciudad. En él se recogió la carrera de Novatianus desde los puestos locales hasta lo más 3 Plin. Ep. 3, 4; 3, 9; 6, 29; PIR², C 32; Sherwin-White, 1966: 230-231; Alföldy, 1969: 162; Thomasson, 1984: col. 22, n.º 14; Castillo García, 1991: 91; González Román, 2000: passim. 4 PIR², B 161 y 164; Alföldy, 1969: 185-186; Thomasson, 1984: col. 132, n.º 75; Syme, 1985: passim.
164 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 alto. Había recibido los " honores edilicios"5 para después desempeñar el duunvirado, único cargo colonial que aparece en el texto, aunque se conoce por otro epígrafe que también fue cuestor local. El desarrollo de su carrera no puede estar ordenado porque, a continuación, se recordaba que había sido, por este orden, juez de la tercera decuria y flamen del divino Vespasiano, para alcanzar a continuación el rango ecuestre y obtener finalmente un flaminado provincial en la Citerior. Es indudable que, después de la carrera local, se desordenaron los pasos de su promoción. De esta manera, el flaminado del divino Vespasiano tuvo que ser un cargo concedido por la colonia, habida cuenta de que está perfectamente diferenciado del flaminado de la provincia. A continuación, se podría dudar entre el nombramiento como juez de decuria o el sacerdocio de la Citerior. Si atendemos a un perfil habitual entre los flamines de la Citerior, Novatianus podría ser uno de los numerosos miembros de las élites locales que habían trascendido el nivel municipal para llegar a obtener el rango ecuestre, desempeñando un cargo o incluso ninguno y finalizando su carrera con el flaminado de la provincia. Aunque el orden de una promoción de este tipo debía haber terminado con lo más alto, que era la pertenencia al orden ecuestre, lo cierto es que muchos de estos personajes no parecen haber estado interesados en desarrollar una larga carrera ecuestre lejos de su patria, desatendiendo sus asuntos económicos, lo que les llevó a disfrutar de este privilegio sin ocupar cargos o, como mucho, a iniciarse en las tres milicias sin continuación posterior. Después de un tiempo, recibían la más alta consideración que el Concilium Provinciae podría darles, en forma de sacerdocio del culto imperial en la capital, Tarraco. Este pudo muy bien ser el caso de Novatianus. De esta manera, tras los cargos locales, Novatianus alcanzaría el rango ecuestre por un favor imperial de Nerva, que la ciudad se encargó de consignar, y fue nombrado juez de la tercera decuria de Roma, lo que necesariamente presuponía un rango 5 CIL II 6095; Alföldy, 1975: 153, n.º 279; CIL II²/14, 1138 (necesariamente datada entre 18 ó 19 de septiembre del año 96 y enero del año 98 d. C.); Kienast - Eck - Heil, 2017: 114. Para la concesión de los honores edilicios por parte de la asamblea de decuriones sin necesidad de desempeñar el cargo de edil: Alföldy, 1987: 200. Para la lectura de esta inscripción, como para el resto de las citadas en este trabajo, se ha recurrido, además de a la bibligrafía científica, a la base de datos epigráfica de Manfred Clauss: http://www.manfredclauss.de/.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 165 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 ecuestre porque era una de las tres destinadas a los caballeros.6 Finalmente, había presidido durante un año el concilio de la provincia como flamen. Así aparecía desarrollada su carrera en el pedestal con estatua que le dedicó la asamblea provincial al final del desempeño del cargo, como era habitual. Fig. 1.- Pedestal de L. Fonteius Maternus Novatianus. CIL II²/14, 1138. Tarragona. Foto: J. M. Abascal Palazón. 6 Las tres primeras decurias eran para caballeros. Según Suetonio (Suet. Aug. 32, 3), Augusto creó una cuarta decuria, con rango ducenario, para individuos que no pertenecían al orden ecuestre, y Calígula habría añadido una quinta (Suet. Gai. 16, 2).
166 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 De esta manera, este pedestal tenía, muy probablemente, puesta en orden ascendente la carrera de Novatianus. Sin embargo, al hacer el homenaje, no se preocuparon de dejar constancia de hasta el último puesto ocupado por el personaje. Una mujer cuyo nombre sólo se puede reconstruir como Valeria [- - -]iana, probablemente su esposa, le honró con un pedestal en la propia ciudad de Tarraco, en donde también figuraba su carrera pero que presentaba notables diferencias con el anterior.7 Además de los honores edilicios y el duunvirado, sabemos por este testimonio que había sido cuestor local, lo que la asamblea de decuriones se había olvidado de consignar en su homenaje. Detrás venía el flaminado provincial y finalmente lo que habría sido más importante para la familia, el cargo de juez de decuria con el preceptivo ascenso al orden ecuestre. Sin embargo, había en este punto una diferencia notable. El epígrafe de Valeria no recordaba quién había sido el príncipe que había concedido este favor a Novatianus, una cuestión que la asamblea de decuriones sí hizo y que parece un asunto tan relevante como para que la familia hubiera tenido interés en que quedara inscrito. De cualquier forma, ambos epígrafes dan como resultado el conocimiento de su carrera con un orden que probablemente es casi como el del pedestal pagado por el ordo decurionum. Su caso constituye una muestra de una promoción impulsada por Nerva en el ámbito de las élites hispanas municipales y coloniales. La frecuencia de estas promociones se puede adivinar, por poner un ejemplo significativo, a través de los muchos casos aportados por los pedestales de los flamines provinciales hallados en Tarraco, en los que era frecuente este perfil social, especialmente entre los años de 7 CIL II 4216; Alföldy, 1973: 72, n.º 27: consideraba que era la madre de Novatianus y reconstruía Valeria Materna; Alföldy, 1975: 152-153, n.º 278; CIL II²/14, 1137: G. Alföldy sólo quiso transcribir aquí Valeria [- - -]iana, considerando que en realidad era la esposa del homenajeado y sugiriendo además un posible parentesco con un Novatianus de Iluro (CIL II²/14, 1222). Sobre su cursus honorum: Pflaum, 1965: 98; Fishwick, 1987: 106, n.º 7; Curchin, 1990: 225, n.º 899; Navarro Caballero, 2017: 643 (remitiendo a p. 617-620), n.º 404. Además de los citados, hay otros epígrafes que tienen una relación con Novatianus por los vínculos familiares. Para la dedicación a Munnia Severa: Alföldy, 1975: 190-191, n.º 347; CIL II²/14, 1222 (con la bibliografía anterior). Para la dedicación a Apolo de M. Fonteius en Caldes de Montbui (Barcelona): CIL II 4487; Fabre - Mayer i Olivé - Rodà de Llanza, 1984: 76-77, n.º 33: un lugar de concentración de dedicaciones a Apolo (los autores han reconstruido el cognomen como Novatianus).
Hispania bajo el gobierno de Nerva 167 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 gobierno de Vespasiano y Marco Aurelio.8 En muchas ocasiones, la familia o la propia administración tuvieron el cuidado de expresar, en los pedestales de sus homenajeados, la identidad del príncipe que les había promocionado al rango ecuestre. Sin embargo, el breve período de gobierno de Nerva ha dado sólo un testimonio, en consonancia con la escasa duración de la etapa. 2. UN PROCURATOR EN EL NOROESTE DE HISPANIA: EL CASO DE Q. PETRONIUS MODESTUS La provincia Hispania citerior debió tener importantes problemas derivados de su desmesurada extensión y de la distribución de su territorio. La capital, Tarraco, se encontraba a una distancia exagerada de los límites provinciales. Un funcionario enviado por el gobernador debía recorrer más de 600 kms. para acercarse a la frontera con Lusitania, si lo hacía por la región entre Toletum (Toledo) y Caesarobriga (Talavera de la Reina, Toledo); y una distancia parecida si pretendía acercarse hacia la Bética por la zona de Castulo (Linares, Jaén). Mucho más complicado era llegar a las regiones noroccidentales, en donde la distancia era aún mayor (más de 700 kms. hasta Legio, actual León, y Asturica Augusta, actual Astorga). El problema se agravaba en la relación con estos últimos territorios porque allí se daban dos circunstancias relacionadas entre sí y que hacían necesario el contacto permanente con la capital provincial: la concentración de la minería de oro y la presencia de la legio VII Gemina, la única unidad legionaria acantonada en la península Ibérica desde que la enviara Vespasiano.9 Bajo estas condiciones, en algún momento la oficina imperial decidió que la administración de la provincia era una cuestión casi imposible de sobrellevar desde Tarraco. La primera medida que se tomó en este sentido afectaba, como no podía ser de otra manera, a los asuntos 8 Alföldy, 1973: 14-19 (para la datación); Alföldy, 1975: 473-477 (sobre los criterios de datación de estos pedestales, más recientemente recogidos por G. Alföldy en CIL II²/14 del conventus Carthaginiensis). 9 Ozcariz Gil, 2013: 190 (con el debate sobre las causas de su creación). Toda la discusión se basa en el cargo desempeñado por L. Arruntius Maximus, procurator Augusti en el año 79, según se recogió en una inscripción de Aquae Flaviae (Ozcariz Gil, 2013: 188, nota 1433 con la bibliografía). Plin. N.H. 33, 78 da la cifra de 200.00 libras para las minas de oro del noroeste y no hay que olvidar que él mismo había sido procurator en la Citerior.
168 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 financieros, y consistió en el nombramiento de un procurator Asturiae et Callaeciarum. Este nombramiento recayó sobre Q. Petronius Modestus. Se ha discutido si Modestus fue el primero en ocupar el cargo o si realmente había tenido un predecesor, aunque las únicas evidencias al respecto apuntan a él como primer procurator del noroeste documentado en función de la denominación de su puesto.10 La carrera de Q. Petronius Modestus se conoce a través de tres epígrafes de Tergeste (Trieste), muy probablemente su ciudad de origen, que recordaban su acto de evergetismo mediante la financiación de las obras de restauración del teatro y quizá de su ampliación.11 En ellas figuraba su cursus honorum, que ha quedado totalmente completado hasta ese momento. Modestus desarrolló una carrera militar que le llevó a convertirse en primipilar en las legiones XII Fulminata y I Adiutrix. Su fortuna y su posición le permitieron convertirse en miembro del orden ecuestre y, como tal, inició las tres militiae, ocupando sucesivamente tres tribunados angusticlavios: en la quinta cohorte de vigiles, en la decimosegunda cohorte urbana y en la quinta pretoria. Estos cargos le habían llevado sucesivamente a Capadocia, a la frontera norte y a la propia Roma. A la muerte de Domiciano, ya bajo el gobierno de Nerva, fue elegido para desempeñar una procuratela en la Hispania citerior que era especial para el territorio del noroeste y que seguramente se acababa de crear, por lo que Modestus debió ser el primero en ocuparla. Esta responsabilidad suponía que era el hombre señalado para hacerse cargo de los asuntos de un territorio estratégicamente muy importante para el Estado, en donde sin duda debió tratar muy directamente con el legado de la legio VII y con los procuratores metallorum. Su origen y su carrera anterior no indican que tuviera un conocimiento previo de la península 10 PIR² A 941. Para la fecha de desempeño del cargo y la creación del mismo: Pflaum, 1960-1961: 117 (desde el año 79 d. C.); Ojeda Torres, 1993: 27 (desde los flavios); Alföldy, 2000: 45 (existe desde finales del siglo I d. C. o quizá antes, porque no acepta el cargo sólo en el noroeste para L. Arruntius Maximus); Ozcáriz Gil, 2013: 188-189 (desde los flavios o desde Nerva y recogiendo todo el debate anterior y la bibliografía). 11 Los epígrafes del teatro de Tergeste son: CIL V, 534 = InscrIt X, 4, 33; CIL V, 535 = InscrIt X, 4, 35; InscrIt X, 4, 34. Para la referencia de Mommsen y su autopsia: Zaccaria, 2018: 130. Sobre el personaje y su actuación en Tergeste: Goffin, 2002: 435437. Para la relación entre la epigrafía del teatro relativa al personaje y la datación arqueológica de la reforma: Aberson, 1991: passim (con la conclusión de que parece haber un desfase entre ambos testimonios, epigráfico y arqueológico). Para el personaje y su origen en Tergeste: Zaccaria, 1991: passim (y p. 145 con una posible evolución cronológica de su carrera); Zaccaria, 2015: 295; Viduli Torlo, 2001: 82.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 175 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 haberlo sido, el nombre de Nerva habría tenido que estar al principio, en dativo, y no se hubiera considerado necesario repetirlo al indicar el dedicante, que hubiera quedado con la fórmula simplificada. Se podría haber planteado la posibilidad de que estuviera dedicada a otra persona, pero no es habitual en el comportamiento de los libertos imperiales, que mayoritariamente ofrecen homenajes al príncipe y a la familia imperial, o bien pagan altares erigidos para solicitar la ayuda de una divinidad o cumplir con el voto que se había hecho. En este caso, lo más probable es que el liberto de Nerva hubiera ofrecido este epígrafe a una divinidad cuyo nombre no podemos conocer, en una dedicatoria que pudo no existir, o bien que hubiera recordado en el texto un acto de evergetismo. También la condición de procurator que ostentaba el liberto de Nerva ha sido objeto de discusión. Hay una cierta tendencia a considerar que los libertos imperiales que figuraban como procuratores serían procuratores metallorum en el caso de que su testimonio se haya encontrado en una zona de riqueza minera, especialmente si existe la certeza de su explotación en época romana. Sin embargo, la expresión del cargo con el exclusivo término de "procurator" dificulta en ocasiones la identificación de las funciones que estos individuos realizaban en las zonas en la que se ha detectado su presencia. Claude Domergue, para el caso de Arucci, trató la cuestión con prudencia, de manera que prefirió no incluir al ignotus de Aroche en su relación de procuratores metallorum porque no estaba expresamente identificado como tal en el texto, aunque destacaba que se trataba de una zona rica en minerales que contaba con recursos de cobre, hierro y plata.24 En este sentido de la riqueza minera de la zona de Aroche, recuerda A. Pérez Macías que el territorio no es ni ha sido rico en minerales que dieran la suficiente productividad, a diferencia de las comarcas vecinas, lo que obliga a considerar como intentos de explotación abandonados los vestigios de obra romana 1963: passim (con las distintas formas de expresión de la condición de liberto imperial: Caesaris lib., Aug. lib.); Serrano Delgado, 1988: 34-35 (para el caso de Hispania). 24 Serrano Delgado, 1988: 48 y nota 120: con dudas sobre si este es el caso de un procurator metallorum, pero recordando que es una zona minera; Domergue, 1990: 4954 (sobre los recursos mineros de la zona) y 295 con nota 87 (no lo incluyó en la tabla de los procuratores metallorum porque no lo consideró claro a partir del único término "procurator"); Canto de Gregorio, 1997: 137, n.º 158: da por supuesto que era procurator metallorum; Hernández Guerra, 2013: 105 (tabla de procuratores libertos, incluyendo Arucci).
176 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 encontrados allí.25 Se deja aquí abierta esta cuestión de la autenticidad de la inscripción del procurator ignotus, aunque hay que reconocer que los argumentos de Pérez Macías tienen mucha base. En cualquier caso, la ciudad tenía ya el suficiente peso histórico de época romana a través de la epigrafía local, en la que había una presencia imperial a través de las dedicaciones a Agripina, a Adriano y una posible a Germánico.26 En el término municipal de Nerva (Huelva), una población que lleva en la actualidad el antiguo nombre imperial,27 se encontró el testimonio de un liberto imperial de este mismo monarca, que fue procurator y de cuya onomástica se ha conservado exclusivamente el cognomen Pudens (expresado así, en nominativo). De la primera lectura conservada parece deducirse que no estaba en el texto la onomástica completa del liberto sino sólo su cognomen. El soporte es una placa de bronce de la que se conservaba una mayor cantidad de texto cuando se conoció y que en la actualidad ha perdido la parte correspondiente al final de la titulatura imperial, parcialmente el cognomen del dedicante y toda la referencia a su condición jurídica. La tradición manuscrita, conservada desde su hallazgo en el siglo XVIII, permite reconstruir un texto sobre el que se han venido suscitando dudas de interpretación, pero que J. González, siguiendo prácticamente la lectura de E. Hübner, restituyó así: Imp(eratori) Nervae Caesari Aug(usto) / pontifici maximo tr(ibunicia) / [p]otest(ate) p(atri) p(atriae) co(n)s(uli) III / [desi]g(nato) IIII Pudens Aug(usti) lib(ertus) / [p]rocurator / [de su]o possuit. De todo el texto, en 25 Pérez Macías, 2020: 118-128. Sobre la ciudad se ha escrito en diferentes ocasiones; entre otra bibliografía: Pérez Macías - Vidal Teruel - Campos Carrasco, 1997: 189-208; Campos Carrasco, 2009: passim; Bermejo Meléndez, 2010: passim (con la bibliografía anterior). 26 Para la dedicación a Adriano: González Fernández, 1989: 31-32, n.º 4; HEp 3, 1993, 199; Canto de Gregorio, 1997: 159, con el resto de la bibliografía. Para la dedicación a Agripina, con la fórmula "civitas Aruccitana", anterior a su promoción a municipio: CIL II 963; González Fernández, 1989: 28-30, n.º 2. Sobre su identidad como Agrippina maior o minor: HEp 3, 1993, 197 (con el debate y concluyendo que es Agrippina minor); D'Encarnação, 1989: 157-167; Pérez Macías - Vidal Teruel - Campos Carrasco, 1997: 195 (concluye que la dedicación es de época de Claudio). Para la restitución del fragmento de un miembro de la casa imperial: Campos Carrasco - Bermejo Barrera, 2010: passim (podría ser de Druso o mejor de Germánico). 27 Se da la curiosa circunstancia de que el municipio de Nerva (Huelva), se creó en 1885, segregándose de Zalamea la Real, y eligiendo el nombre del Emperador para su nueva denominación. Esta elección se debía al hallazgo, en 1762, de la placa de bronce con la dedicación del liberto Pudens, que se trata aquí. La historia del territorio ha estado unida a la actividad minera a la largo del tiempo.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 177 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 la actualidad sólo se conserva hasta la cuarta línea y, de ésta, sólo la parte central.28 El contexto en el que se halló era el de las minas de Río Tinto, durante unos trabajos en un conducto de la mina, realizados bajo la supervisión de su administrador, Francisco Tomás Sanz.29 De las circunstancias del hallazgo se deduce que Pudens fue, casi con total seguridad, un procurator metallorum encargado por parte de la oficina imperial de la administración de aquél distrito minero o de alguna de las minas en concreto, tal y como dedujo Claude Domergue.30 Dados los pocos testimonios hispanos que se pueden atribuir con seguridad al breve período de Nerva por hallarse en ellos la onomástica imperial, resulta de vital importancia que se conserve en uno de ellos la titulatura. En este caso se destacaron el pontificado máximo, la potestad tribunicia (aunque sin numeración), la condición de Pater Patriae y el consulado. De éste último precisamente se conservaba, en el momento del hallazgo, la lectura "cos III / [desi]g IIII", que se encontraba respectivamente en el final de la tercera línea y el comienzo de la cuarta. En la actualidad, sólo se pueden leer los numerales III y IIII, aunque resulta evidente que, además de conocerse ya por las primeras lecturas, las cifras no podrían corresponder a otra cuestión, dada su situación al final de la titulatura imperial. Este dato proporciona una fecha relativamente precisa. El cuarto consulado para el que Nerva acababa de 28 Se trata de CIL II 956. Es una placa de bronce hallada en unos trabajos realizados en las minas de Río Tinto bajo la supervisión de quien en aquellos momentos era el administrador de las mismas, Francisco Tomás Sanz. Sobre el manuscrito que fue enviado a la Real Academia de la Historia con noticia de la pieza: Abascal Palazón y Cebrián Fernández, 2005: 435 (manuscrito 9-4775-6). A propósito de la lectura del epígrafe, también: Luzón Nogué, 1975: 296 (terminando su restitución con "de suo posuit"); González Fernández, 1989: 77-79, n.º 29. Sobre el trato dispensado por Nerva a los libertos cercanos a Domiciano: Fabre, 1994: 349. Sobre las dedicaciones imperiales en Hispania y la proporción entre las mismas: Abascal Palazón, 2018: 282284. 29 Sobre las circunstancias del hallazgo y la tradición manuscrita: Remesal Rodríguez, 1998: passim (con la interpretación del texto en sus diferentes momentos en función de la estrategia seguida en la época de su hallazgo por el responsable de la administración de la mina, Francisco Tomás Sanz, y sobre su posterior transmisión). 30 D'Ors Pérez-Peix, 1953: 73: ya lo incluyó entre los procuratores metallorum. En este mismo sentido: Domergue, 2011: 34 (entre otros trabajos del autor); Pérez Macías, 2002: 422-423 (con esta misma idea y el funcionamiento del distrito, como en otros trabajos del autor); Pérez Macías - Delgado Domínguez, 2014: 253; Bermejo Meléndez - Campos Carrasco - Bermejo Meléndez, 2018: 198; Pérez Macías, 2019: 84.
178 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 ser designado sería el último de desempeñaría, un consulado que, en realidad, ocuparía durante un breve período de tiempo en el mes enero del año 98 d. C. Lo previsible, y seguramente lo único posible, es que Nerva fuera elegido a finales del año 97 y de ese momento tiene que ser la dedicación que le hizo Pudens.31 Quizá se puede pensar incluso que el liberto imperial aprovechara la designación a un nuevo consulado para encargar una dedicación al Príncipe en el lugar en el que este liberto realizaba sus funciones en calidad de procurator. Esta restitución de una lectura que, aunque hoy no se conserva en su totalidad, parece haber sido la primera posible, permite la mayor precisión cronológica que se puede dar en la epigrafía hispana en la que aparece mencionado el Príncipe. Hay algunos miliarios que se pueden datar en el mismo año 97 d. C. por su tercer consulado (vid. infra), pero la placa de bronce del municipio actual de Nerva remite a finales de año que es cuando se producía la elección de los cónsules que iban a inaugurar el año siguiente. 5. OTRAS INSCRIPCIONES DEDICADAS A NERVA Todavía sin salir de la Bética, se conoce una inscripción honorífica dedicada a Nerva en el Municipium Flavium V(- - -), en Azuaga (Badajoz).32 El epígrafe, honrando a Nerva ya divinizado, pertenecía a un conjunto de pedestales que formaban parte de un homenaje dinástico ofrecido y sufragado por la ciudad. El programa honorífico incluía a Trajano, a Marciana divinizada y a Matidia Augusta, entre los textos de pedestales que han podido ser leídos, tanto los que se conservan como los que se han perdido.33 Más dificultades presenta un epígrafe cuya lectura fragmentaria hace dudar de su atribución a Trajano o a Adriano, así como la expresión "div[o]" o "div[ae]" de otro.34 Aunque casi todos ellos se han perdido en la actualidad, precisamente se conservan los dedicados a Matidia y al divino Nerva. A. U. Stylow ha considerado que el homenaje colectivo tuvo que hacerse entre los años 115 y 116 d. C., especialmente 31 Kienast - Eck - Heil, 2017: 114. 32 CIL II 2339 y 5544 = CIL II²/7, 887. Agradezco a J. C. Saquete Chamizo el haberme proporcionado la fotografía de esta pieza. 33 CIL II²/7, 887a y 888 (ambos a Trajano, la segunda corresponde a CIL II 1028); 889 y 890 (ambos a Matidia; respectivamente CIL II 2341 = 5546 y 5549); 891 y 892 (a Marciana, la primera corresponde a CIL II 2340 = 5545). 34 CIL II 5548 = CIL II²/7, 893 (se ha considerado dedicada Trajano o Adriano); CIL II 5545 = CIL II²/7, 894: de la que sólo se ha transmitido div[o] o div[ae].
Hispania bajo el gobierno de Nerva 179 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 debido a la titulatura de Trajano. La fecha viene determinada por la concesión del título Parthicus a Trajano, un acontecimiento que se produjo en el año 116, de manera que, si bien el conjunto habría podido empezar a proyectarse en el año anterior, lo cierto es que debió completarse cuando ya se había concedido al Príncipe el último de sus títulos militares.35 En esta cuestión de la fecha hay que considerar como un asunto especialmente relevante la supuesta dedicación a Adriano, que podría formar parte del conjunto si se añadió después del año 117 d. C., por motivos obvios. De lo contrario, no podría tratarse de Adriano, que no podría aparecer con la titulatura imperial antes de enero de ese año. Recientemente, J. C. Saquete ha estudiado el conjunto, en el contexto de las dedicaciones a Trajano conservadas en las ciudades de la Beturia de los túrdulos. Con este motivo, ha sugerido una reorganización de este programa honorífico de la familia imperial que incluía la existencia de un número menor de pedestales de lo que se había venido considerando. Sin embargo, esta propuesta no excluye a ninguno de los miembros de la familia ya mencionados, por lo que podemos afirmar que se trata sobre todo de un homenaje a la rama de la familia Ulpia que estaba en el poder.36 Es muy probable que existiera también un pedestal con imagen dedicado a Plotina, que vendría a completar el homenaje dinástico.37 35 Stylow, 1991: 14: sobre la datación, considerando que la noticia de la concesión del título Parthicus a Trajano pudo llegar cuando ya el conjunto de epígrafes estaba a medio grabar, de manera que se habría intercalado la palabra en CIL II²/7, 888. Sobre la precisión de la fecha de concesión: Kienast - Eck - Heil 2017: 117: el 20 ó 21 de febrero del 116 (a partir de los Fasti Ostienses). 36 Saquete Chamizo, 2018: 377-381 (sobre el conjunto epigráfico) y especialmente 380 para la reinterpretación del conjunto. El autor considera que CIL II²/7, 889 y 890 son la misma pieza (se trataría de una sola dedicación a Matidia, leída con diferencias por las dificultades que plantea el desgaste y el tipo de piedra); lo mismo para CIL II²/7, 891 y 892 (dedicaciones a Marciana); y CIL II²/7, 887a y 888 (en honor de Trajano). En este sentido, el hallazgo del pedestal de Matidia, reencontrado después de la publicación del nuevo fascículo del CIL del conventus Cordubensis, proporcionó una nueva perspectiva y más información, lo que ha permitido al autor replantearse el conjunto. Parece bastante razonable pensar que el programa dinástico reproducido en el foro de la ciudad no tuviera dos pedestales iguales (o casi iguales) en honor de cada uno de los miembros de la familia. 37 Stylow, 1991: 14, advirtió que se echaban de menos pedestales dedicados a Plotina y quizá a Traianus Pater, pero dejó abierta la posibilidad de que CIL II 5548 estuviera dedicado a éste último (= CIL II²/7, 893, aunque el autor da el número 895; la diferencia se debió probablemente a una última reorganización de la numeración del fascículo del
180 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Sin embargo, hay un detalle también relevante en este conjunto de pedestales con estatua. Se trata de la presencia de Nerva en el conjunto de un homenaje que se erigió claramente en honor de la familia Ulpia. Fig. 2.- Pedestal de Nerva. CIL II²/7, 887. Azuaga (Badajoz). Fotografía: J. C. Saquete Chamizo, por gentileza del autor. La imagen pública de la familia biológica de Trajano se forjó desde su llegada al poder y se reforzó especialmente a partir de la muerte y divinizacion de Marciana, la hermana imperial. Algunos testimonios muestran claramente una primera etapa en la que la figura de Marciana CIL correspondiente al conventus Cordubensis, que finalmente quedó en 893 en la numeración final).
Hispania bajo el gobierno de Nerva 181 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 está presente al mismo nivel que Plotina y ambas en referencia a su relación con el Príncipe. Ya lo anunciaba el Panegírico de Plinio, en donde se establecían paralelos respectivamente entre los dos padres de Trajano (biológico y adoptivo) y entre las dos mujeres más cercanas a él (su esposa y su hermana). Así puede verse, por ejemplo, en las inscripciones del arco de la ciudad de Ancona, ordenadas con un texto central referido a Trajano, con su nombre y titulatura como es preceptivo (que remite al año 105 d. C.), y dos textos laterales en honor de Plotina y Marciana respectivamente. Así ocurrió también con la denominación de algunas ciudades provinciales, que llevaron, según el caso, el nombre de una de estas dos mujeres. Este programa dinástico tuvo también un fuerte impacto en la numismática, en donde se inició a partir del año 112, con la muerte y divinización de Ulpia Marciana, cuando se iniciaron las acuñaciones monetales en las que se representaba a los Ulpii. Sin embargo, en todo este proyecto dinástico no tuvo Nerva un papel especialmente destacado, figurando sólo su nombre y su imagen en aquellos contextos en los que era inevitable. Por ejemplo, no se podía admitir que la imagen de Trajano padre figurara en una serie monetal si no estaba junto a Nerva, padre adoptivo de Trajano y su predecesor a la cabeza del Estado.38 En la epigrafía imperial si se incluyó el nombre de Nerva como cabeza de la dinastía para señalar el nombre y la titulatura de Trajano, o de sus sucesores, pero no ocurrió así en los homenajes forenses con galerías dinásticas, en donde se individualizaban los pedestales como soporte de las imágenes de Trajano y su familia. Por eso, la galería Ulpia representada en el Municipium Flavium V(- - -) no debía haber tenido a Nerva entre los suyos, siguiendo la línea marcada desde el poder por el entorno de Trajano y por el propio Príncipe, aunque a partir de Adriano hubiera un giro y monarcas posteriores le restituyeran como cabeza dinástica en época severiana. Decía S. Lefevre, en un trabajo reciente e innovador, que los homenajes oficiales al divino Nerva son casi todos de los comienzos del gobierno de Trajano, mientras que su papel como cabeza de la dinastía responde a iniciativas más tardías, como ocurrió en Perge (en Anatolia).39 En esta ciudad se hizo un 38 Sobre el tratamiento dinástico de Trajano en las fuentes literarias, epigráficas y numismáticas: González-Conde Puente, 2012: passim (para la imagen de Nerva); González-Conde Puente, 2015a: 53-54 y passim (para el tratamiento de la gens Ulpia en el Panegírico); González-Conde Puente, 2015b: 134-138 y passim (sobre el tratamiento dinástico en diferentes soportes). 39 Lefevre, 2018: 169 (y passim).
182 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 homenaje dinástico que ha quedado reflejado en la epigrafía conservada, pero no hay que olvidar que se llevó a cabo en los años de gobierno de Adriano. El papel de Nerva había quedado bajo Trajano reducido al mínimo papel institucional, sin intención de dar impulso a su figura y a su recuerdo, pero el Municipium Flavium V(- - -) situado en la actual Azuaga tomó la iniciativa de seguir el modelo dinástico, no sólo de la gens Ulpia, sino de una nueva dinastía inaugurada con M. Cocceius Nerva. Esta no era la idea con la que Trajano y Plinio habían inaugurado la "nueva era". ¿Cuál pudo ser la causa de este desvío en la orientación de la proyección Ulpia por los territorios del Imperio? En Azuaga se conserva también un pedestal, de las mismas características que los anteriores conservados, que contenía un homenaje a M. Herennius Laetinus, ofrecido por sus herederos en cumplimiento de su testamento, es decir, obtenido de forma póstuma.40 La importancia local del personaje queda patente en los cargos públicos nombrados en el texto, que demuestran una dilatada carrera municipal. Laetinus fue edil, duunviro y pontífice, pero se daba la circunstancia de que había desempeñado el duunvirado tres veces, lo que suponía un margen temporal de al menos quince años, habida cuenta del tiempo necesario que la ley establecía desde el final de un duunvirado hasta el comienzo del siguiente. Sin duda el pedestal de Laetinus, base de una estatua que adornaría el foro local, fue concebido para reposar cerca del conjunto de pedestales imperiales. De ahí el interés por una factura muy similar en la ejecución de esta pieza en lo que se refiere al tamaño y material. A. U. Stylow ha pensado en la posibilidad de que Laetinus fuera el responsable político (o quizá también quien financió) el programa dinástico destinado sin duda al espacio forense.41 Los textos de la familia imperial dicen claramente "pecunia publica", pero no es descartable que se tratara de una iniciativa de Laetinus ejecutada mientras desempeñaba el duunvirado, con la aprobación de la asamblea de los decuriones. Tanto si fue él como si se trató de algún otro notable local, lo cierto es que era la ciudad quien homenajeaba a los Ulpii y que probablemente se llevaría a cabo de una sola vez en su totalidad o casi en su totalidad. La presencia de dos mujeres de la gens Ulpia permite suponer que el conjunto respondía a lo que era la tónica general en la 40 CIL II 2342 y 5547 = CIL II²/7, 895: M(arco) Herennio / M(arci) f(ilio) Galeria / Laetino / aed(ili) IIvir(o) III / pontif(ici) Aug(usti) / heredes / ex testamento / eius. 41 Stylow, 1991: 15.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 183 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 representación de la familia imperial en época de Trajano, que respondía a un programa muy bien dirigido desde el poder. La presencia de Nerva, sin embargo, se salía de este programa oficial, por lo que pudo deberse a una iniciativa individual de carácter local. Quizá en este sentido encaja bien la figura de Laetinus, cuya dilatada carrera pudo discurrir bajo Nerva y Trajano, y que habría querido, en este caso, dejar constancia de que homenajeaba al monarca gobernante y a su familia, pero también a aquél bajo el que quizá comenzó su carrera municipal. Sin duda la elección tenía más implicaciones políticas de las que una primera mirada pudiera hacer pensar. Continuando con la tónica de las inscripciones relativas a Nerva mencionadas hasta ahora, también el territorio de Azuaga se encuentra en una zona minera en la que, como ya explicó C. Domergue, había sobre todo plomo argentífero. Además, P. Sillières recordaba la localización de la ciudad en la ruta de paso del camino que salía de Corduba en dirección a Mellaria (Fuenteovejuna).42 En la provincia Hispania citerior se conocen dos dedicaciones a Nerva. Una de ellas procede de San Xoán de Camba (Castro Caldelas, Ourense).43 Se trata de un pedestal que ha sido cortado y del que se ha conservado la parte correspondiente al texto, presentando el nombre y la titulatura del Príncipe. La parte conservada por debajo de la última línea de texto permite afirmar que no había una línea inferior. Aunque no recogía la numeración de la potestad tribunicia, sí hay una referencia al tercer consulado de Nerva, que desempeñó a comienzos del año 97 d. C., por lo que el límite ante quem sería la designación para el cuarto consulado a finales del mismo año. El lugar de hallazgo se encuentra a tan sólo dos kilómetros de la iglesia de San Pedro en O Burgo, también dentro del término municipal de Castro Caldelas, en donde se conservan sendas dedicaciones a Adriano y a Antonino Pío. Lo más probable es que estos dos epígrafes estuvieran colocados originalmente en un lugar 42 Domergue, 1990: 45-46; Sillières, 1990: 458 y 522. 43 CIL II 4853a; Castro Nunes, 1950: 167 (lo denomina pseudo-miliario en atención a las diferencias en el texto con otros miliarios, aunque no dejó de incluirlo en su relación) y 168-170 (en donde el autor pensaba que era la demostración de las diferencias en los miliarios al cambiar de convento); Lorenzo Fernández - D'Ors Pérez Peix - Bouza Brey, 1969: 36, n.º 6; Rodríguez Colmenero, 1997: n.º 589; Abascal Palazón, 2019: 73-75.
184 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 central de un entorno urbano44 y además, en las cercanías de la llamada Via Nova o vía XVIII del Itinerario de Antonino, que unía Bracara Augusta (Braga, Portugal) con Asturica Augusta. En este caso, como se veía en la Bética, no puede disociarse el testimonio de Nerva de la existencia de recursos mineros en explotación en época romana, aunque más bien se trata aquí de la cercanía a la red de comunicaciones que permitía el contacto con la minería del oro. Una segunda dedicatoria a Nerva en la Citerior se encontró en Robledo de Torío (León) y conserva también el nombre y la titulatura parcial del monarca.45 En este caso, el texto conservado de la última línea no permite reconstruir el número de consulado, aunque tiene más posibilidades de ser el tercero, que Nerva desempeñó a comienzos del año 97 y cuya numeración le acompañaría, por lo tanto, hasta su designación para el cuarto a finales de ese mismo año. El lugar de hallazgo de la inscripción está muy cerca de Legio, el lugar en el que se encontraba el campamento de la legio VII Gemina, seguramente en la zona de influencia del campamento, que no sería ajeno a la cercanía del elemento militar.46 6. LAS OBRAS DE REPARACIÓN EN EL TRAZADO VIARIO Un buen número de vías de comunicación peninsulares fueron construidas en época flavia o se vieron afectadas bajo esta dinastía por obras de remodelación. Muchos de estos caminos debieron ser mejorados bajo Trajano y Adriano, como demuestra el alto número de miliarios con el nombre de estos dos Príncipes conservados hoy y procedentes de diferentes lugares de las provincias hispanas. Parece previsible que el corto período de gobierno de Nerva no hubiera proporcionado casi ninguna muestra de trabajos en las vías, teniendo en cuenta las anteriores obras flavias y el poco tiempo que el monarca estuvo en el poder hasta su muerte en enero del año 98 d. C. Sin embargo, la maquinaria 44 Orejas Saco del Valle - Sastre Prats - Zubiaurre Ibáñez, 2012: 40, sobre la existencia allí de un centro de poder. 45 CIL II 2662 y 2665 = CIL II 5674; Abascal Palazón, 1999: 200, con las palabras de Fidel Fita sobre el hallazgo de la pieza, que se conservan entre su correspondencia depositada en la Real Academia de la Historia; Rabanal Alonso y García Martínez, 2001: 326-327, n.º 302 (con la bibliografía sobre los anteriores corpora provinciales). 46 Morillo Cerdán y Durán Cabello, 2017: 523-531, sobre la dificultad de establecer los límites del territorio de la legio VII y las posibilidades de acercamiento a una solución.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 191 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 ciudades de Ipagrum (Aguilar de la Frontera, Córdoba) y Ostipo (Estepa, Sevilla), pero S. España-Chamorro ha considerado que pudo llegar a Puente Genil desplazado unos 14 kms. desde la vía que bajaba desde Corduba. En todo caso, si se acepta la posibilidad de que el emperador nombrado sea Nerva, entonces constituye un segundo testimonio de este Príncipe en la provincia, aunque su lectura parcial no permite dar una fecha más allá de los límites del corto gobierno del Príncipe. 7. UN BALANCE A TRAVÉS DE LOS TESTIMONIOS El panorama de los documentos que mencionan a Nerva en las provincias de Hispania es relativamente escaso, en función de la brevedad del período, pero de relevancia para comprender el normal desarrollo de la sociedad peninsular, de su funcionamiento administrativo y de la explotación de los recursos. Los flavios habían comprendido muy bien el papel que Roma quería para las provincias hispanas en el desarrollo económico del Estado. En época de Nerva, el proceso no hizo sino continuar su evolución. En la proyección pública de la prosperidad del Estado, la Península no tuvo en aquellos dos años un protagonismo especial. Basta con observar los temas de los reversos monetales, expresión máxima de la política de imagen imperial durante el Principado, para comprender que Hispania no estaba presente en ellos. Sin embargo, Roma no desatendió unos territorios en los que seguía siendo prioridad la explotación de los recursos. La administración provincial dejó muestras de los acontecimientos tanto en la Citerior como en la Bética. En la Citerior destaca la procuratela de Q. Petronius Modestus, con mucha probabilidad el primero elegido para administrar los asuntos económicos de los territorios del noroeste. Allí estaban las minas de oro y allí se encontraba destacada la legio VII Gemina, lo que daba a la región una importancia máxima y requería una seguridad que no se podía garantizar desde la lejana capital en Tarraco. En la Bética, se ha mencionado el posible encargo del P. Postumius Acilianus como procurator de la provincia, de donde él mismo era oriundo con total seguridad. Esto le daría sin duda la posibilidad de cuidar de los intereses de las ricas familias cuyo patrimonio se debía al aceite de oliva y a otros recursos, y con seguridad también de garantizar que su propio patrimonio se viera beneficiado. Es de mucho interés también la ya citada reiteración de los nombres de
192 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Nerva y Trajano en su cursus honorum, que le separaban claramente de Domiciano. Los recursos mineros de la provincia Bética también se cuidaron especialmente, como se aprecia en la presencia de al menos uno de los procuratores mencionados, un liberto imperial cuyo epígrafe se encontró en la provincia actual de Huelva, que ha sido rica en minerales explotados ya entonces por el Estado romano. Este es al menos el caso de Pudens, el liberto de la región de Riotinto que dedico una inscripción a su patrono el Príncipe. Pudens fue, con toda probabilidad, procurator metallorum, por el hallazgo de la pieza dentro de la propia mina. Su dedicación imperial es posible fecharla con más precisión que otros testimonios de Nerva, prque la mención de la designación del cuarto consulado permite llevarla a los momentos finales del año 97 d. C. En consonancia con este cuidado de los distritos mineros, las vías de comunicación fueron reparadas. Es cierto que los miliarios conservados con el nombre de Nerva no permiten asegurar la reparación total de los caminos a los que pertenecían, lo que sólo hubiera sido posible con el hallazgo de miliarios a lo largo del trazado, pero los caminos flavios tuvieron también obras de reparación y mejora en este breve período, aunque se tratara de obras parciales. Algunos de estos miliarios no permiten su datación a partir del texto conservado hoy, más allá de una estimación entre la subida al poder del Príncipe y su muerte, es decir, entre septiembre del año 96 y enero del 98 d. C. Sin embargo, en otros casos, la mención del tercer consulado de Nerva sí permite decir que corresponden al año 97 d. C., y hay que situarlos antes de que, a finales de ese mismo año, Nerva fuera designado para su cuarto consulado. Este es el caso de algunas vías del noroeste que unían Bracara Augusta con Asturica Augusta y de la Bética en sus comunicaciones desde Corduba. Las élites hispanas siguieron beneficiándose de un impulso imperial que garantizaba su promoción. Un ejemplo de ello es el caso de L. Fonteius Maternus Novatianus, que fue promocionado al orden ecuestre por Nerva. Las élites locales hispanas más poderosas alcanzaron este status en muchas ocasiones y los testimonios de este beneficio han ofrecido ejemplos que no han hecho más que crecer en número al menos hasta los años de Adriano. El rastro de Nerva quedó en la península Ibérica a través de los individuos que portaron el nomen Cocceius. Curiosamente es Lusitania la provincia que más rastro ha dejado, aunque también hay algún testimonio en la Bética. La dispersión no está en consonancia con la distribución de
Hispania bajo el gobierno de Nerva 193 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 los epígrafes en los que se menciona al Príncipe, como se ha visto en estas páginas.58 El emperador Nerva acababa de morir cuando la ciudad de Baetulo (Badalona, Barcelona) firmó un pacto de hospitalidad con su probable compatriota Q. Licinius Silvanus Granianus.59 En él, la datación consular del comienzo del texto delata a un recién nombrado emperador Trajano que ocupaba el segundo consulado entre enero y junio del año 98 d. C.60 La familia bética de los Ulpii acababa de acceder al poder y los intereses de las comunidades hispanas seguían buscando la protección de algunos personajes bien situados en la cúspide del poder romano. BIBLIOGRAFÍA Abascal Palazón, J. M. (1999), Fidel Fita (1835-1918). Su legado documental en la Real Academia de la Historia, Madrid, Real Academia de la Historia. 58 González-Conde Puente, 2000: passim: en donde falta un testimonio de Zalamea la Real (Huelva): EE IX 430,1. 59 El senador Q. Licinius Silvanus Granianus era hijo de un homónimo que alcanzó el flaminado provincial en Tarraco y de una mujer llamada Baebia Galla, que se convirtió a su vez en flaminica de la Citerior. La ciudad de Baetulo había firmado un pacto de hospitalidad y patronato en el 98 d. C. con un insigne conciudadano que pudo ser el padre o el hijo, es decir, el flamen o el senador, una discusión que queda abierta todavía, aunque quizá es razonable pensar que los baetulonenses quisieran como patrono más bien a un personaje poderoso cuyo ámbito de influencia trascendiera la propia provincia, lo que permite pensar en que el patrono de Baetulo y firmante del pacto pudo ser Q. Licinius Silvanus Granianus hijo. Un hijo de este senador fue Q. Licinius Silvanus Granianus Quadronius Proculus, que fue homenajeado por sus conciudadanos de Baetulo con una estatua cuyo pedestal se ha conservado y ha permitido conocer su incipiente carrera pública. Un resumen reciente sobre el debate y la bibliografía puede verse en: González-Conde Puente, 2019: 219-221 y notas 701-710. Sobre la tabla de hospitalidad de Baetulo: D'Ors Pérez-Peix, 1939: 163-168; D'Ors Pérez-Peix, 1948: 68, n.º 8; D'Ors Pérez-Peix, 1953: n.º 23; IRC I, 139. Sobre la identidad del personaje: Harmand, 1957: 209 y 303-304: piensa que el de la tabla de hospitalidad y patronato es el flamen de Roma y Augusto, es decir, el padre; Pflaum, 1965: 90, creía que era en realidad el cónsul del 106 (hijo del flamen); Pflaum, 1982: n.º 33: con reservas, acepta la idea de Harmand. 60 Eck, 2002: 217: con la secuencia de los consulados de comienzos del 98 d. C. para la explicación de la sucesión.
194 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Abascal Palazón, J. M. y Cebrián Fernández, R. (2005), Manuscritos sobre antigüedades de la Real Academia de la Historia, Madrid, Real Academia de la Historia. Abascal Palazón, J. M. (2018), "El hábito epigráfico en Hispania entre Trajano y Adriano", en A Caballos Rufino (ed.), De Trajano a Adriano. Roma matura, Roma mutans (Sevilla 2017), Sevilla, Universidad de Sevilla, pp. 275-295. Abascal Palazón, J. M. (2019), Estudios sobre el hábito epigráfico en Hispania citerior, Zaragoza, Libros Pórtico. Aberson, M. (1991), "Le formule dell'iscrizione di Petronius Modestus e la datazione del Teatro di Trieste", en M. Verzár-Bass (ed.), Il teatro romano di Trieste, Roma, Istituto Svizzero di Roma, pp. 146-158. Alarcão, J. De (1988), Roman Portugal, Warminster, Aris and Phillips. Alföldy, G. (1969), Fasti Hispanienses. Senatorische Reichsbeamte und Offiziere in den spanischen Provinzen des römischen Reiches von Augustus bis Diokletian, Wiesbaden, Franz Steiner. Alföldy, G. (1973), Flamines Provinciae Hispaniae Citerioris, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Alföldy, G. (1975), Die römischen Inschriften von Tarraco, Berlin, W. de Gruyter. Alföldy, G. (1987), Römische Städtewesen auf der neukastilichen Hochebene: Ein Testfall für die Romanisierung, Heidelberg, Winter. Alföldy, G. (2000), Provincia Hispania superior, Heidelberg, Winter. Alföldy, G. (2004), "Marcus Cornelius Nigrinus Curiatius Maternus. Neues und altes zum Werdegang eines römisches Generals", Revue des Études Militaires Anciennes 1, pp. 45-62.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 195 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Alföldy, G. y Halfmann, G. (1973), El Edetano M. Cornelius Nigrinus Curiatius Maternus. General de Domiciano y rival de Trajano, Valencia, Servicio de Investigación Prehistórica. Almeida, C. A. Brochado de (1990), Proto-história e romanização da Bacia Inferior do Lima, Viana do Castelo, Centro de Estudos Regionais. Araújo, J. Rosa de (1982), "Os miliários da Estrada Romana de Braga a Tuy", O Distrito de Braga, 5-9, pp. 121-246. Bermejo Meléndez, J. (2010), Un modelo de implantación territorial y municipal en la Baeturia Celtica: Arucci/Turobriga, civitas et territorium, Huelva, Universidad de Huelva (Tesis Doctoral). Bermejo Meléndez, J.; Campos Carrasco, J. M.; Bermejo Meléndez, A. (2018), "Fundaciones coloniales y promociones municipales en los conventus Hispalensis y Astigitanus", en J. M. Campos Carrasco y J. Bermejo Meléndez (eds.), Ciudades romanas de la provincia Baetica. Corpus Urbium Baeticarum: conventus Hispalensis et Astigitanus, II. Huelva, Universidad de Huelva, pp. 189-208. Bru, H. (2011), Le pouvoir impérial dans les provinces syriennes. Représentations et célébrations d'Auguste à Constantin (31 av. J.-C.- 337 ap. J.-C.), Leiden-Boston, Brill. Caballos Rufino, A. (1990), Los senadores hispanorromanos y la romanización de Hispania (siglos I a III p.C.) I. Prosopografía, Écija, Gráficas Sol. Campos Carrasco, J. M. (2009), "Estado actual de las investigaciones en la ciudad romana de ¿Turobriga? (Aroche, Huelva)", en J. González y P. Pavón, (eds.), Andalucía romana y visigoda, ordenación y vertebración del territorio, Roma, L'Erma di Bretschneider, pp. 736. Campos Carrasco, J. M.; Bermejo Barrera, J. (2010), "Arucci y Turobriga y las promociones Julio-Claudias en la Baeturia Celtica. A propósito de una nueva aportación epigráfica", AEA 83, pp. 133-145.
196 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Canto de Gregorio, A. (1997), Epigrafía romana de la Beturia céltica, Madrid, Universidad Autónoma de Madrid. Capella, M. (1895), Miliários do convento Bracaraugustano, Porto, Typ. Arthur José de Sousa e Irmão. Castillo García, C. (1965), Prosopographica Baetica, Pamplona, Universidad de Navarra. Castillo García, C. (1991), "Relaciones entre Hispania y África en época alto-imperial: documentación epigráfica", en A. Mastino (ed.), L’Africa Romana VIII. Atti dell’VIII convegno di studio (Cagliari, 14-16 dicembre 1990), Sassari, pp. 79-99. Castro Nunes, J. (1950), "Os miliarios de Nerva na Gallaecia", Cuaderno de Estudios Gallegos 5.16, pp. 161-174. Curchin, L. A. (1990), The Local Magistrates of Roman Spain, TorontoBúfalo-Londres, University of Toronto Press. Dardaine, S. (1992), "Un nouveau procurateur de Betique? Postumius Acilianus (CIL, II, 2213)", ZPE 91, pp. 185–191. D'Encarnação, J. (1989), "Uma homenagem a Agripina, mulher de Germânico", Conimbriga 28, pp. 157-167. Des Boscs-Plateaux, F. (2005), Un parti hispanique à Rome?. Ascension des élites hispaniques et pouvoir politique d’Auguste à Hadrien, Madrid, Casa de Velázquez. Díaz Alcaide, P. (1966), Aroche turistico y monumental. La antigua Arucci Vetus Romana, Sevilla, Gráficas del Sur. Domergue, C. (1990), Les mines de la Péninsule Ibérique dans l'antiquité romaine, Roma, Publications de l'École Française de Rome. Domergue, C. (2011), "Minería romana en el S.O. peninsular", en J. A. Pérez Macías et alii (dir.), Río Tinto. Historia, patrimonio minero y
Hispania bajo el gobierno de Nerva 197 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 turismo cultural, Huelva, Universidad de Huelva y Fundación Río Tinto, pp. 27-45. D’Ors Pérez-Peix, A. (1939), "Sobre la Tabula Patronatus de Badalona", Emerita 7, pp. 156-168. D’Ors Pérez-Peix, A. (1948), "Una nueva tabla emeritense de hospitium publicum", Emerita 16, pp. 46-74. D'Ors Pérez-Peix, A. (1953), Epigrafía jurídica de la España romana, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Eck, W. (2002), "An Emperor is made: Senatorial Politics and Trajan’s Adoption by Nerva in 97", en Philosophy and Power in the GraecoRoman World. Essays in Honour of Miriam Griffin, Oxford, Oxford University Press, pp. 211-226. España-Chamorro, S. (2017), "Pedagogía del poder imperial en el espacio rural bético a través de los miliarios", Potestas 10, pp. 31-47. España-Chamorro, S. (2019), "El eje viario Astigi-Malaca: una visión diacrónica a través de la epigrafía viaria", Lucentum 38, pp. 341-353. España-Chamorro, S. (2019), "Corpus Milliariorum Baeticae. Miliarios y política viaria en la Hispania Ulterior Baetica en época imperial (s. IIV)", ArchClass 70, pp. 397-454. Estefanía Álvarez, M.ª D. N. (1960), "Vías romanas de Galicia", Zephyrus 11, pp. 5-104. Ferrer Sierra, S. y Rodríguez Colmenero, A. (2010), "Oito novos miliarios na Via Nova", Larouco 5, pp. 217-224. Fishwick, D. (1987), The imperial cult in the Latin West: Studies in the Ruler Cult of the Western Provinces of the Roman Empire I.1-2, Leiden, Brill. Goffin, B. (2002), Euergetismus in Oberitalien, Bonn, Habelt.
198 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 González Fernández, J. (1989), Corpus de inscripciones latinas de Andalucía I: Huelva, Sevilla, Junta de Andalucía. González Román, C. (2000), "El proceso de Caecilius Classicus, procónsul de la Bética, a comienzos del reinado de Trajano", en J. González (ed.), Trajano, emperador de Roma, Roma, L'Erma di Bretschneider, pp. 179-201. González-Conde Puente, M.ª P. (2000), "Cocceia Severa y los Coccei hispanos", HAnt 24, pp. 165-173. González-Conde Puente, M.ª P. (2021), "La imagen y el nombre de Nerva en las monedas de Trajano", Numisma 62, pp. 55-72. González-Conde Puente, M.ª P. (2015a), "El papel de la gens Ulpia durante el gobierno de Trajano: el Panegírico de Plinio y otras fuentes documentales", en O. Devillers, (ed.), Autour de Pline le Jeune, en hommage à Nicole Méthy, Bordeaux, Ausonius Éditions, pp. 49-59. González-Conde Puente, M.ª P. (2015b), "El proceso de formación de la política dinástica de Trajano", DHA 41.1, pp. 127-14. González-Conde Puente, M.ª P. (2019), Las provincias de Hispania en los años de Adriano, Zaragoza, Libros Pórtico. Granino, M. G.; Magioncalda, A. (2003), L’ara di C. Vibullius Fidus e i procuratori della Syria, MEFRA 115.2, pp. 615-638. Harmand, L., (1957) Le Patronat sur les collectivités publiques des origines au Bas-Empire. París, Presses Universitaires de France. Hernández Guerra, L. (2013), Los libertos de la Hispania romana. Situación jurídica, promoción social y modos de vida, Salamanca, Universidad de Salamanca. IGLS III = L. Jalabert, R. Mouterde, Inscriptions grecques et latines de la Syrie 3/1: Région de l’Amanus, Antioche, nº 699-988, París, Paul Geuthner.
Hispania bajo el gobierno de Nerva 199 HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 IGLS V = L. Jalabert, R. Mouterde, Inscriptions grecques et latines de la Syrie 5: Émésène, nº 1998-2710, París, Paul Geuthner. IRC = Fabre, G.; Mayer i Olivé, M.; Rodà de Llanza, I. (1984-2002) Inscriptions romaines de Catalogne. París, Diffusion de Boccard. Kienast, D.; Eck, W.; Heil, M. (2017), Römische Kaisertabelle, Grundzüge einer römischen Kaiserchronologie, Darmstadt, WBG Wissen verbindet. Knapp, R. (1981), Roman Córdoba, Berkeley, University of California Press. Kubitschek, J. W. (1889), Imperium Romanum tributim discriptum, Praga. Lefevre, S. (2018), "Render hommage aux princes morts Nerva et Trajan. Les Divicomme facteur d'enracinement de la nouvelle dynastie", en A Caballos (ed.), De Trajano a Adriano. Roma matura, Roma mutans (Sevilla 2017), Sevilla, Universidad de Sevilla, pp. 149-173. Lorenzo Fernández, J. A.; D'Ors Pérez-Peix, D.; Bouza Brey, F. (1969), Inscripciones romanas de Galicia. IV. Provincia de Orense, Santiago de Compostela, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Lostal Pros, J (1992), Los miliarios de la provincia tarraconense (conventos tarraconense, cesaraugustano, cluniense y cartaginiense), Zaragoza, Institución Fernando el Católico. Luzón Nogué, J. M. (1975), "Antigüedades romanas en la provincia de Huelva", en Huelva, Prehistoria y Antigüedad, Madrid, Editora Nacional, pp. 269-320. Mar Medina, R. et alii (2015), Tarraco. Arquitectura y urbanismo, Tarragona, Universitat Rovira i Virgili.
200 Pilar González-Conde Puente HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIV (2020): 160-204 ISSN: 2530-6464 Martínez Castro, A. (2005), El tramo de la Via Augusta entre Corduba y Astigi. Una aproximación de detalle a su recorrido y características constructivas, Antiquitas 17, pp. 57-70. Martins, M. (1990), O Povoamento Protohistórico e a Romanização da Bacia do Curso Médio do Cávado, Braga, Universidade do Minho. Melchor Gil, E. (1990), "Comunicaciones entre Astigi y la campiña de Córdoba, en época romana: Via Augusta y Camino de Metedores", Ariadna 8, pp. 71-97. Melchor Gil, E. (1995), Vías romanas de la provincia de Córdoba, Córdoba, Obra Social y Cultural Cajasur. Morillo Cerdán, A.; Durán Cabello, R. M. (2017), "Territorios militares en Hispania: nuevas perspectivas", Gerión 35.2, pp. 511-536. Navarro Caballero, M. (2017), Perfectissima femina, Burdeos, Ausonius Éditions. Ojeda Torres, J. M. (1993), El servicio administrativo imperial ecuestre en la Hispania romana durante el Alto Imperio I. Prosopografía, Sevilla, Kolaios: Asociación Cultural para el Estudio de la Antigüedad. Ordoñez Agulla, S. (1988), Colonia Augusta Firma Astigi, Ecija, Gráficas Sol. Ordoñez Agulla, S.; García-Dils de la Vega, S. (2018), "Epigrafía astigitana de época trajano-adrianea. Una nueva inscripción del caballero P. Postumius Acilianus", en A Caballos (ed.), De Trajano a Adriano. Roma matura, Roma mutans (Sevilla 2017), Sevilla, Universidad de Sevilla, pp. 587-617. Orejas Saco del Valle, A.; Sastre Prats, I.; Zubiaurre Ibáñez, E. (2012), "Organización y regulación de la actividad minera hispana altoimperial", en M.ª M. Zarzalejos Prieto; P. Hevia Gómez; L. Mansilla Plaza (eds.), Paisajes mineros antiguos en la Península