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Estrabón, clasicismo e Hispania

Sáseta Naranjo, Rafael Antonio

Abstract

Este artículo se centra en el análisis de fuentes utilizadas por el autor Estrabón en el libro III de su obra geográfica, dedicado a Hispania, y en el papel de este autor como transmisor de las mismas. Para comprender las características de esa condición de transmisor debemos atender a los principales aspectos ideológicos y culturales que conformaron su personalidad, como autor heleno de época augústea. Dichos aspectos mayormente vienen determinados por la corriente literaria del clasicismo y por la doctrina estoica. Manteniendo importantes puntos de conexión, ambas se armonizarían para conformar la mentalidad del autor. Entender esa mentalidad será una forma de acercarnos a los autores transmitidos, y ver los puntos de discrepancia y coincidencia respecto al transmisor.

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Estrabón, clasicismo e Hispania Strabo, classicism and Hispania RAFAEL ANTONIO SÁSETA NARANJO Departamento de Filología Griega y Latina. Universidad de Sevilla. [email protected] Recibido: 17/4/2019. Aceptado: 30/10/2019. Cómo citar:Sáseta Naranjo, Rafael Antonio,“Estrabón, clasicismo e Hispania”, Hispania Antiqva. Revista de Historia AntiguaXLIII (2019): páginas. DOI: https://doi.org/10.24197/ha.XLIII.2019.31-52 Resumen:Este artículo se centra en el análisis de fuentes utilizadas por el autor Estrabón en el libro III de su obra geográfica, dedicado a Hispania, y en el papel de este autor como transmisor de las mismas. Para comprender las características de esa condición de transmisor debemos atender a los principales aspectos ideológicos y culturales que conformaron su personalidad, como autor heleno de época augústea. Dichos aspectos mayormente vienen determinados por la corriente literaria del clasicismo y por la doctrina estoica. Manteniendo importantes puntos de conexión, ambas se armonizarían para conformar la mentalidad del autor. Entender esa mentalidad será una forma de acercarnos a los autores transmitidos, y ver los puntos de discrepancia y coincidencia respecto al transmisor. Palabras clave: Estrabón; clasicismo;Hispania;Polibio;Éforo. Abstract: This paper focuses on the analysis of sources employed by Strabo in the 3rd book of his geographical work, dedicated to ancient Hispania, as well as on the way this author transmitted them. For understanding this particular point in all its extent, we must attend to the most important ideological and cultural trends that would conform his personality as a Hellenic author in the times of Octavian Augustus, that can be summarised in the literary movements of classicism and stoicism, both of which, in any case, maintained important coincidences between each other so that could harmonize in the author´s mentality. With a good understanding of these issues we will get closer to the authors transmitted, and will see the points of discrepancy and coincidence with Strabo. Keywords:Strabo, classicism, Hispania, Polybius, Ephorus Sumario: 1. Aticismo. Clasicismo. 2. Isócrates. 3. Estrabón. 4. Homero. 5. Hispania 6. Éforo. 7. Eratóstenes. 8. Polibio. 9. Posidonio. 10. Conclusiones. Summary: 1.Aticism. Classicism. 2. Isocrates. 3. Strabo. 4. Homer.5. Hispania. 6. Ephor. 7. Eratosthenes. 8. Poyibium. 9. Posidonius. 10. Conclusions. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 32 Rafael Antonio Sáseta Naranjo 1. ATICISMO. CLASICISMO El movimiento “clasicista” de época augústea se caracterizó por la vuelta a los cánones retóricos del Siglo de Oro ateniense, considerado un periodo glorioso o “clásico”. Si rastreamos los testimonios que nos son disponibles, se entiende que su origen se debió al desarrollo de un movimiento eminentemente estilístico, conocido como “aticismo”, del que tenemos noticias sobre todo por los tratados retóricos de Cicerón, y que se presentó dentro de una dicotomía frente a otro estilo llamado “asianismo”. Los aticistas de los que nos habla Cicerón defendían el estilo conciso y austero de oradores como Lisias e Hipérides, frente a lo que consideraban estilo hinchado y excesivo que identificaban con Asia Menor.1 Cicerón, por su parte, extendía el sentido de “aticismo” al conjunto de autores áticos de los ss. V y IV a.C.,2 preparando de ese modo el camino para la que sería la segunda fase de este movimiento, cuando podemos ya hablar de “clasicismo”. En ese momento adquiere ya un sentido cultural y político más amplio, convirtiéndose en rasgo distintivo de una serie de autores de habla griega que, como Estrabón, desarrollaron su labor al amparo del poder augústeo, generalmente bajo la tutela de protectores romanos.3 El texto que ha sido considerado por los especialistas como paradigmático para comprender los preceptos clasicistas fue el proemio al tratado Sobre los antiguos oradores de Dionisio de Halicarnaso, denominado por la crítica como “Manifiesto clasicista”.4 Otros intelectuales englobados dentro del movimiento fueron Cecilio de Caleacte, autor de un tratado Sobre lo sublime y otro titulado En qué se distinguen el estilo ático del asianista,5 no conservados; además de un autor anónimo, identificado como Longino o Pseudo-Longino, responsable de otro tratado Sobre lo sublime, éste sí conservado y de gran recorrido en la historia de la literatura y de la estética.6 En el proemio de 1Cic.Brut.64, 67-68, 284; Quint.Inst.XII.10.12. 2Cic.Brut.285. 3Quizás quien primero advierte de la relación de nuestro autor con el movimiento clasicista será Bowersock, 1979. 4En especial Hidber, 1996, quien denominó así a su monografía sobre este autor: Das klassizistische Manifest des Dionys von Halikarnass: die Praefatio zu De Oratoribus Veteribus. 5Bowersock, 1979: 66. 6Jonge, 2012: 276, 282, 289. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 Estrabón, clasicismo e Hispania 33 Sobre los antiguos oradores, Dionisio realiza una defensa de los autores del pasado ático, ya en su conjunto, y rechaza las formas literarias consideradas “exuberantes”, provenientes de Asia Menor, que habrían degenerado el estilo ático a partir de una fecha que él hacía coincidir con la muerte de Alejandro Magno. Esa degeneración ya no es solo de corte estilístico sino también político, porque había corrompido altos cargos y magistraturas de las ciudades (τὰςτιμὰς καὶ τὰς προστασίας τῶν πόλεων), convirtiendo a Grecia en semejante a “casas de hombres licenciosos y perversos” (ταῖςτῶνἀσώτων καὶ κακοδαιμόνων οἰκίαις).7 El PseudoLongino expresa una idea muy parecida.8 La asimilación de todo el Mediterráneo oriental por el poder del princeps sería el factor que haga posible la regeneración de las virtudes perdidas asociadas al estilo ático, creando una visión histórica tripartita (“Der klassizistische Dreischritt”).9 De este modo estos intelectuales conseguían a un tiempo crear una justificación para la nueva situación política y a la vez defender su acervo cultural heleno. Dionisio no solo es deudor de Cicerón en lo que atañe a su idea de extender a todos los oradores atenienses de los ss.V-IV a.C. la categoría de “aticistas”, sino también en la terminología y metáforas empleadas,10 compartiendo además con el Arpinate lazos familiares, pues el protector romano de Dionisio, Quinto Elio Tuberón, también historiador, fue un allegado personal de Cicerón.11 El protector de Estrabón a su vez fue otro Elio, Cayo Elio Galo, prefecto de Egipto,12 a quien acompañó en uno de sus viajes a esta provincia,13 de manera que existía una línea de parentesco que unía a los tres autores. G. W. Bowersock subrayó, de hecho, este dato para apuntar la adscripción de Estrabón al movimiento.14 El protector de Dionisio compartía además con una de las principales fuentes de Estrabón, Posidonio de Apamea, el haber sido ambos discípulos del estoico Panecio de Rodas,15 gran mentor filosófico del 7 D.H.Orat.Vett.1. 8Longin.44.7. 9 D.H.Orat.Vett.3; Gelzer, 1979: 9-12; Wisse, 1995: 71; Jonge, 2008: 10; Wiater, 2011: 60 ss. 10Oliver Segura, 2005: 42 y 45 enumera una útil lista de ellas. 11Bowersock, 1965: 129;Bowersock, 1979: 70; Wiater, 2011: 23; Cic.Lig. 1.1; 3.8. 12Dueck, 2000: 7,178; Str. XVII.1.29, y más explícitamente en XVII.1.46. 13Bowersock, 1965: 128. 14Bowersock, 1979: Ib. 15Baronowsky, 2011: 195, n.63; Kidd, 2004: 15. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 34 Rafael Antonio Sáseta Naranjo Círculo de los Escipiones, cuyo mayor exponente político, Escipión Emiliano, fue a su vez tío de Elio Tuberón.16 De igual modo, sería Cicerón un admirador de Posidonio17 y traductor de Panecio en su tratado De officiis.18 El estoicismo mantuvo conexiones fundamentales con el movimiento clasicista, por lo que ambas corrientes se van a conjugar perfectamente en Estrabón.19 2. MODELO ISOCRÁTICO. La característica que Dionisio de Halicarnaso atribuía en el Sobre los antiguos oradores a los antiguos oradores áticos y que los hacía superiores, era la práctica de lo que él denominó “retórica filosófica” o φιλόσοφος ῥητορικὴ,20 uniendo estos conceptos, el de la retórica y el de la filosofía, de acuerdo al sistema pedagógico del orador Isócrates,21 que entendía el “aprender a hablar bien” (εὖ λέγειν) como un valor directamente unido a “actuar bien” y “pensar bien” (εὖ πράττειν/ εὖ φρονεῖν).22 Dionisio lo reafirmará empleando los términos de vida práctica (βίος πραγματικός) y vida contemplativa (βίος θεωρητικός) en el tratado Sobre Isócrates.23 Este modelo era contrario al de Platón, para quien filosofía y retórica eran términos contrapuestos, siendo la retórica una “práctica” (ἐμπειρία) y no un “arte” (τέχνη), ya que proporcionaba la “creencia sin saber” (πίστιν ἄνευ τοῦ εἰδέναι), y no el “conocimiento real” (ἐπιστήμη), como sabemos por el diálogo Gorgias,24 y Teeteto. En éste último tenemos la parábola de Tales y su caída en el pozo, que ejemplifica la inutilidad del filósofo para la vida práctica.25 También aquí existe en realidad una coincidencia con Cicerón, quien en su diálogo De Oratore, se refirió a esta discrepancia entre las tradiciones platónica e isocrática, detallando cómo los continuadores de la primera dividieron filosofía de elocuencia.26 El Arpinate subrayará la necesidad de 16García Moreno, 1984: 112; García Moreno, 1989: 21. 17García Moreno, 1984: Ib. 18 Cic.Off.III.7. 19Str.I.2.3; I.2.34; XVI.4.27. 20 D.H. Orat.Vett. 1. 21Hidber, 1996: 45-55; Wiater, 2011: 65. 22Wiater, 2011: 65; Garver, 2004: 195. 23 Wiater, 2011: 70; D.H.Isoc.4.3–4. 24 Pl. Grg. 462b-c, 454e, 459d et al. 25 Pl. Tht. 174a-d. 26 Cic. De Orat. III.60. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 Estrabón, clasicismo e Hispania 35 armonizar de nuevo la filosofía con las necesidades del orador,27 si bien admitió que en el caso de los estoicos, esta separación nunca se había dado,28 lo cual es repetido por Dionisio.29 Ya tenemos aquí una coincidencia entre estoicismo y mentalidad clasicista. Esta unión de filosofía y retórica conformaba el modelo isocrático de educación y, de acuerdo a sus preceptos, era el elemento fundamental que había hecho posible la hegemonía o superioridad ateniense sobre el resto de poleis. Simultáneamente definía un nuevo concepto de “lo griego” no basado ya en el linaje o raza (γένος) sino en la mentalidad y educación (διάνοια, παίδευσις)30. Mediante la protección de la figura de Filipo, Atenas debía mantener su concordia interna (ὁμόνοια)31 y liderar al resto de ciudades griegas, frente a la amenaza bárbara persa.32 En el mismo sentido, Isócrates alabará la formación de Alejandro en los preceptos de la retórica filosófica.33 Los valores perdidos de esta retórica filosófica son restaurados de acuerdo a Dionisio en la actualidad, gracias a la estructura imperial romana,34 por lo que la función que desempeñaba Filipo-Alejandro es ahora implícitamente retomada por Augusto. “Der klassizistische Dreischritt” implica la asunción de un período de esplendor, un momento de decadencia, y un momento de restauración en el presente. Algunos investigadores han puesto en relación este modelo histórico con la teoría de la regeneración cíclica del mundo, que implicaba un momento de “combustión” (ἐκπύρωσις), y otro de “regeneración” (παλιγγενέσις), que remonta a Empédocles, pero que, de nuevo, fue defendida también por los estoicos,35 y según el investigador Bryan Natali habría sido el propio Posidonio de Apamea, una de las principales fuentes estrabonianas, quien la introdujese en Roma.36 27 Cic. De Orat. III.64. 28 Cic. De Orat. III.65. 29 D.H. Comp. 4: καὶ μάλιστα τοῖς ἀπὸ τῆςΣτοᾶςφιλοσόφοις, εἰδὼςτοὺςἄνδρας οὐμικρὰνφροντίδα τοῦλεκτικοῦτόπου ποιουμένους [“y especialmente a los filósofos de la Estoa, sabiendo que estos hombres dieron no poca relevancia al tema de la elocución”] 30 Isoc. 4.50. 31 Poulakos-Depew, 2004: 9; Isoc. 5.16. 32 Isoc. 5.16. 33 Isoc. Ep.5.2; Cic.De Orat. III.141. 34 D.H.Orat.Vett.3. 35 Plu.De Stoic.1053b-c; M.Ant.X.7, XI.1; Procl.In Ti.3.241d. 36 Natali, 2014: 218, n.563. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 36 Rafael Antonio Sáseta Naranjo Pero para entender más profundamente la relación entre clasicismo y las materias geográficas e históricas, además de con el propio Estrabón, debemos partir de la equiparación que hace Dionisio de oradores e historiadores.37 La idea de que la historia era una parte de la retórica ya estaba, de nuevo, presente en Cicerón.38 Recordamos que Estrabón fue historiador antes que geógrafo, aunque no hayamos conservado su obra histórica, de la que nuestra obra geográfica conservada era en realidad un apéndice.39 En Sobre la composición literaria, otro de los tratados retóricos de Dionisio, se retoma la dicotomía entre aticismo y asianismo, empleándose como ejemplo a historiadores, no a oradores.40 Y aún en su Carta a Pompeyo Gémino, se nos dice que el objetivo a alcanzar a la hora de realizar descripciones de costumbres y de constituciones políticas de diversos pueblos es precisamente la “retórica filosófica”,41 donde ya se apunta la relación con la geografía. El propio Isócrates ya había relacionado su modelo pedagógico con el espacio geográfico cuando conminaba a Filipo a llevar la mencionada διανόια o mentalidad griega hasta las Columnas o Estrecho de Gibraltar, convirtiéndose en el nuevo Heracles, héroe que en la esfera mítica holló el primero aquellas regiones.42 Se afianzaría así una de idea de lo que podíamos llamar “concatenación de ἡγεμόνες”, donde Filipo sería el nuevo Heracles, como Augusto, el nuevo Filipo o Alejandro. Estrabón emplea esta imagen al indicar que Alejandro, durante su expedición a la India, instauró hitos en Oriente como Heracles lo hiciera en Occidente.43 3. ESTRABÓN Estrabón define la geografía como una actividad “filosófica,44 dirigida a los hombres de gobierno, esto es, armonizando sabiduría y actividad pragmática, y empleando para ello otra de las expresiones de Dionisio,45 la “política filosófica” o πολιτικὴ φιλοσοφία,46 que no deja de 37 D.H.Vett.Orat.4. 38Cic.DeOrat. II.62. 39Str. I.1.23; Engels, 2008: 148; Dueck, 2000: 69. 40 D.H. Comp. 4.13-15. 41 D.H. Pomp. 6.5-6. 42 Dion, 1973: 463; Isoc. 5.112-113. 43 Str.III.5.5. 44Str.I.1.1. 45 D.H. Orat.Vett. 4. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 Estrabón, clasicismo e Hispania 37 ser una variante de φιλόσοφος ῥητορικὴ. La dicotomía entre aticismo y asianismo adopta ya claramente un sentido político, pues esa exuberancia y desmesura estilística y moral del asianismo se asociará a los enemigos de Roma: Cleopatra y Marco Antonio, cuya administración de Oriente será expresamente criticada por nuestro autor, especialmente por la simpatía de éste último hacia demagogos asianistas, a quienes otorgó cargos importantes en diferentes ciudades durante su administración de las provincias orientales, como el citaredo Anaxenor a quien nombró recaudador de impuestos47 y más tarde el poeta Boeto a quien dio la gobernación de la ciudad de Tarso.48 En su descripción de Egipto,49 Estrabón empleará el mismo concepto que utilizara Dionisio para referirse a la degeneración moral asianista: el concepto de lujo o τρυφή50, en el que, bajo su punto de vista, había caído la sociedad ptolemaica, una vez que la educación griega o παιδέια había dejado paso al elemento oriental o asiano. Después de la derrota de Cleopatra y Marco Antonio, los romanos “enderezaron” o “corrigieron” (ἐπηνώρθωσαν) esas costumbres, nos dice.51 4. HOMERO Una consecuencia directa de la adscripción clasicista de Estrabón será su defensa de Homero como fuente de autoridad. Para Dionisio, Homero es la contraposición más paradigmática a los asianistas,52 y los estoicos suponían la existencia de una suerte de conocimiento universal o polymatheia en el poeta de Quíos, a quien consideraban el “primer filósofo”;53 todo ello dentro de una concepción del conocimiento que asumía la unión de vida contemplativa y vida práctica, como ya hemos mencionado. Así, especialmente a lo largo de sus dos primeros libros, los llamados Prolegomena, Estrabón atribuye a la poesía homérica un sentido tanto filosófico: τὴν γὰρ ἐκείνου ποίησιν φιλοσόφημα πάντας 46Str. I.1.18. 47Str. XIV.I.41. 48Str. XIV.5.14. 49Str. XVII.1.11 50 D.H. Orat.Vett. 1. 51Str. XVII.1.12. 52 D.H.Comp.18.29. 53Kim, 2010: 50, 83; Cordano, 2006: 402; Walbank, 2002: 42. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 38 Rafael Antonio Sáseta Naranjo νομίζειν (“pues todos consideran que su poesía es un hecho filosófico”),54 como político: ὑπερ βέβληται τοὺς πάλαι καὶ τοὺς ὕστερον… τῇ κατὰτὸν βίον ἐμπειρίᾳ τὸν πολιτικόν (“ha aventajado a los antiguos y los modernos…en la experiencia de la vida política”),55 y en el mismo pasaje nos dice que esto es debido a un conocimiento universal, el cual va a incluir el aspecto geográfico, porque abarca tanto el conocimiento de las “acciones” (πράξεις), como el de los “lugares” (τόπους).56 Asumiendo la idea estoica de la poesía como “filosofía primera”,57 nos dice que ella fue la herramienta primigenia de los gobernantes para educar al pueblo,58 con lo que tendríamos filosofía y praxis unidas con el objetivo de educar, esto es, el sistema pedagógico de Isócrates. No hay casualidad en ello porque, y como ha afirmado Margalit Finkelberg, la educación tradicional ateniense se basaba en una parte fundamental en la memorización de los textos homéricos,59 por lo que mientras el modelo isocrático buscaba el reforzamiento de esa tradición, el platónico, dentro de esa separación entre filosofía y retórica, necesitaba desbancar la autoridad que el poeta tenía en la educación en favor de la autoridad de los filósofos.60 5. HISPANIA La autoridad homérica es por tanto incluso más importante en Estrabón que el resto de fuentes historiográficas, y parte de la crítica y la posición que adopta hacia ellas dependen de si éstas aceptan o no la veracidad del poeta, especialmente en el caso de Hispania, extremo occidental para la mente griega, cuyo conocimiento fue, durante mucho tiempo, tan exiguo que descansaba únicamente en el material mítico. El historiador Heródoto ofrece ciertos datos a medio camino entre el mito y la experiencia real, cuando habla de la riqueza de Argantonio61 y las 54Str. I.2.17 55Str. I.1.2. 56Ib. 57 I.2.3 58 I.2.8. 59 Nagy 1996, 55, 88, 93-94. 60 Finkelberg 2012, 16. 61Hdt. I.163. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 Estrabón, clasicismo e Hispania 39 navegaciones de Coleo de Samos,62 pudiéndose considerar hasta cierto punto un paréntesis en una constante de desconocimiento general, que duraría hasta el contacto romano con Hispania. Después de Heródoto vuelven a reducirse el número de noticias sobre la Península Ibérica, que el ilustre Adolf Schulten atribuía, aunque hoy es una tesis muy debatida,63 al bloqueo del Estrecho de Gibraltar por parte de los cartagineses.64 6. ÉFORO Es por ello que el historiador del s.IV a.C. Éforo de Cime, primer autor desde el punto de vista cronológico que es citado en el libro III, seguirá empleando categorías mítico-poéticas, en su caso para hablar del legendario Promontorio Sagrado, en el actual Cabo de San Vicente, en Portugal, en el que sitúa un templo de Heracles.65 Estrabón emplea informaciones más modernas y racionales para hablar del Promontorio, en donde a primera vista podríamos advertir cierta contradicción respecto a sus preceptos clasicistas. Ante esto podríamos decir primero que la fuente del s. I a.C. que emplea para rebatir a Éforo, Artemidoro de Éfeso, fue para él un autor meramente técnico,66 no nombrándole entre los autores que él denomina “filósofos” al comienzo de la obra, donde sin embargo sí está incluido Éforo.67 Y además, por las descripciones de Artemidoro, como la prohibición de permanecer en el Promontorio durante la noche y la costumbre de voltear unas piedras rituales, varios investigadores han visto con bastante claridad que se trataría de un lugar dedicado al dios fenicio Baal-Melqart,68 al que Éforo habría dado forma griega. En cualquier caso, al no existir una referencia homérica directa que poder relacionar con esta ubicación, no se da en Estrabón la necesidad de aceptar la versión mítica en este caso. 62Hdt.IV.152. 63 Según De Hoz, 2011: 221 Schulten se habría basado solamente en los poemas pindáricos para deducir de ahí el supuesto bloqueo del Estrecho, pero la realidad es que el investigador alemán dio otros testimonios como De mir.ausc.836b.29 en Schulten, 1925: 98 y en Schulten, 1972: 151. 64 Schulten, 1925: 19. 65Str.III.1.4. 66 Schiano, 2010: 25. 67Str.I.1.1; I.2.1. 68 Salinas de Frías, 1988: 139; Romero Recio, 1999: 75, n. 30; HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 46 Rafael Antonio Sáseta Naranjo igualmente empleará el término de lujo o τρυφή para calificar las malas prácticas de estos generales,128 al tiempo que hace una defensa explícita de la frugalidad (generalmente con la raíz de λιτῶς).129 La representación de Viriato en Diodoro, dependiente de Posidonio,130 coincide con la visión del buen salvaje estoico que contrasta con los malos generales romanos, pero también con los monarcas orientales.131 Suponemos que no es una casualidad que este héroe lusitano sea llamado ἡγεμών,132 al modo isocrático. Posidonio además conecta el concepto de frugalidad con el de vida laconia.133 En los pasajes sobre los pueblos al norte del Duero en Estrabón134 se mencionada repetidas veces la campaña de Junio Décimo Bruto, que tuvo lugar en 137 a.C.,135 una fecha que rebasaría el marco cronológico de las Historias de Polibio, y se adentraría en las de Posidonio.136 Vemos que por lo tanto podemos pensar en una doble influencia, Éforo y Posidonio. De hecho la dependencia posidoniana es la más aceptada137. Tal vez sea así, y la dependencia de Éforo estuviera presente de manera indirecta, debiendo aceptar una doble transmisión (“three stage transmission”): Éforo-Posidonio-Estrabón. 10. CONCLUSIONES En resumidas cuentas, podemos ver el clasicismo como un modelo de pensamiento completo, que abarca aspectos estilísticos, políticos e ideológicos. El estoicismo tiene fuertes conexiones con él, compartiendo el sentido filosófico de la retórica, la visión tripartita de la historia, la defensa de la veracidad homérica, la visión positiva del imperialismo romano, y la defensa de la frugalidad o austeridad. El modelo isocrático 128Ath.XII.550a-b=F77 E.-Kidd; Ath.IV.176b-c=F54 E.-Kidd; Ath.XII.527e-f=F62 E.- Kidd; Ath.XII.540a-c=F61 E.-Kidd; Ath.XV.692c-d=F71 E.-Kidd. 129F265 E.-Kidd=Ath.VI.273f; Diod.XXXVII.2.1. 130 Schwartz, 1903, RE 5 1: 690-691. 131 Pérez Vilatela, 2000:42. 132Diod.XXXIII.I.2.5. 133F265 E.-Kidd=Ath.VI.273f. 134Str.III.3.6-7. 135Str.III.3.1,2,4,5,7. 136 Sancho Royo, 1973: 34-40. 137García Moreno, 2002: 131, n.16 enumera los trabajos y compilación de fragmentos que habrían aceptado o no la dependencia de Posidonio. HISPANIA ANTIQVA. REVISTA DE HISTORIA ANTIGUA, XLIII (2019): 31-52 ISSN: 2530-6464 Estrabón, clasicismo e Hispania 47 define la visión estraboniana de lo que debe ser el Imperio y la Ecúmene, y en esa dirección manejará a sus fuentes principales. Hispania es el confín del mundo habitado y su inclusión dentro del espacio interrelacional ecuménico exigirá de nuestro autor la aplicación de estos preceptos ideológicos y morales. BIBLIOGRAFÍA Baronowski, D. W. (2011), Polybius and RomanImperialism, LondonNew York, Bloomsbury Academic. Bauzá, H. F. (2008), Virgilio y su tiempo, Madrid, Akal. Bianchetti, S. (2014), “Aspetti di geografiae foreanei Giambi a Nicomede”, en Pia de Fidio y Clara Talamo, (eds.), Eforo di Cuma nella storia della storiografia greca: atti dell'Incontro Internazionale di Studi Fisciano-Salerno, 10-12 dicembre 2008, volumen secondo, Napoli, MacchiaroliEditore, pp. 340-368. Bowersock, G. W. (1965), Augustus and thegreekworld, London, Clarendon Press. Bowersock, G. W. 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