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Cristina Carneiro Rodrigues, Traduçao e diferença

Dasilva, Xosé Manuel

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Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 5 - Año 2003 Cristina Carneiro Rodrigues, Tradução e diferença, São Paulo, Editora UNESP, 2000, 237 pp. Xosé Manuel DASILVA Universidade de Vigo Cabe cifrar el propósito fundamental de esta monografía, inicialmente tesis de doctorado de Carneiro Rodrigues en el Programa de PósGraduação em Lingüística de la Universidade Estadual de Campinas (UNESP), en una profunda revisión, llevada a cabo con perspectiva deconstruccionista, del concepto de equivalencia, tantas veces considerado esencial en los estudios de traducción particularmente desde por lo menos los años cincuenta hasta los ochenta. Para ello, la autora parte previamente del análisis de cuatro propuestas al respecto que en cierto modo se pueden calificar, y aunque en algunos casos con más razón que en otros, de ya clásicas, confeccionadas por los siguientes teorizadores: John C Catford, Eugene Nida, André Lefevere y Gideon Toury. Se abre el volumen con una “Apresentação” firmada por Rosemary Arrojo, una de las figuras sin duda más prestigiosas de la traductología brasileña actual –menciónense, entre otros títulos, sus obras Oficina de Tradução (A teoria na prática), O Signo Desconstruído (Implicações para a tradução, a leitura e o ensino) y Tradução, Descontrução e Psicanálise–, directora y, según se puntualiza, “cúmplice” de la tesis que se halla en el principio de esta obra cuyas líneas principales están con espíritu comprometido destinadas a robustecer, de acuerdo con sus propias palabras, “essa ainda emergente e frágil área de estudos que tem ousado levar a sério o seriíssimo oficio do tradutor”. Rosemary Arrojo señala en su introducción que la equivalencia es uno de los puntos centrales sobre los que ha girado la teoría de la traducción desde sus orígenes o, recordando el parecer de Catford, incluso el concepto más importante que ha venido ocupando la mayoría de los debates. Opina de este ensayo la traductóloga brasileña, a continuación, que es “o mais detalhado estudo sobre equivalência que conheço”, refrendo de calidad al que, por otra parte, a su juicio habría que añadir una virtud más. En efecto, tal virtud complementaria es el hecho de mostrarse como la crítica de mayor rigor elaborada hasta el momento a las aportaciones de Lefevere y Toury, juzgadas por no pocos de revolucionarias teniendo en cuenta su oferta de una perspectiva altamente esperanzadora ante los callejones sin salida a los que habían conducido irremisiblemente los lingüistas adentrados en el campo de la traducción. De las cuatro partes principales en que se divide propiamente el armazón de la obra, la primera de ellas, titulada “Lingüística e tradução”, da buena cuenta del ideal que supuso para algunos la sistematización de la actividad traductora con presupuestos de índole científica, estableciendo en términos lingüísticos la relación entre un original y su correspondiente traducción. - 1 - Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 5 - Año 2003 Carneiro Rodrigues se centra para esta labor en el histórico ensayo de Catford, A linguistic theory of translation: an essay in applied linguistics (1965), del que en 1980 fue publicada una versión al portugués de Brasil, realizada por el Centro de Especialização de Tradutores de Inglês do Instituto de Letras de la Pontifícia Universidade Católica (PUC) de Campinas, bajo el sello de la editorial Cultrix de São Paulo, así como se ocupa también de abordar las conocidas propuestas de Nida recogidas en Toward a science of translating (1964), Language, structure and translation (1975) y The theory and practice of translation (1982), este último en coautoría, como es sabido, con Charles R. Taber. En el segundo capítulo de Tradução e Equivalência, bajo la etiqueta “Literatura e tradução”, la autora pasa a exponer los elementos esenciales de otro enfoque sobre el concepto de equivalencia, el cual arranca de la consideración de que es excesivamente reduccionista el someter el fenómeno traductor al frío taxonomismo de la lingüística. De acuerdo con esta perspectiva, en donde los estudios de traducción se erigen en disciplina autónoma con la firme finalidad de no intentar establecer reglas genéricas ni directrices universales, los nombres estudiados ahora son Lefevere, sobre todo a través de sus contribuciones “Programmatic second thoughts on literary and translation or Were do we go from here?” (1981), publicado en las páginas de Poetics Today, y Translation, rewriting and the manipulation of literature frame (1992), y Toury, básicamente en el importante volumen titulado Descriptive Translation Studies and beyond (1995), donde se plasman de forma organizada numerosos estudios suyos anteriores. Tras estos dos apartados dedicados oportunamente a la discusión de puntos de vista ajenos, Carneiro Rodrigues en los capítulos restantes de su obra desarrolla una teoría propia que es ya claramente deudora de los principios deconstructivistas. Así, a su entender, las cuatro propuestas analizadas individualmente en los capítulos anteriores presentarían, incluso a pesar de sus nítidas diferencias, un rasgo común que es difícilmente aceptable: la defensa de que existen significados estables en cada traducción, por lo demás vinculados unívocamente al original que les sirve de fuente. Es interesante reparar singularmente en los contenidos del capítulo tercero, ciertamente el que encarna con mayor peso la aportación original que hace en esta obra Carneiro Rodrigues, donde se exponen algunas aportaciones teóricas que poseen como rasgo común el poner en tela de juicio el concepto de equivalencia, sobre todo en calidad de objetivo que haya que perseguir de modo ineludible entre el texto de partida y el texto de llegada. En estas páginas surgen con relieve, en tanto apoyos conscientemente seleccionados, autores como W. V. Quine (“Meaning and translation”, 1966), con su tesis de la indeterminación según la cual es imposible comparar de forma absoluta, puesto que no tienen el mismo valor en cada espacio cultural, dos textos concebidos con diferentes formatos verbales. También es visible la comparecencia de S. Fish (There’s no such thing as free speech, 1994, en especial), para quien sólo cabe calificar de ilusoria la idea de que se puede controlar la verdadera esencia de los objetos, y más aún de manera categórica, ya que no es hacedero recuperar valores puros al construirse éstos en el acto de la interpretación por parte del sujeto de acuerdo con las convenciones de su comunidad. Finalmente es necesario mencionar la presencia de Derrida, por supuesto, que como se sabe lleva a su extremo la arbitrariedad del signo de los postulados estructuralistas y, en consecuencia, la relación entre los elementos de los sistemas lingüísticos, propugnando que el significado sólo existe en el interior de los mismos signos que lo transmiten. A la vista de todo lo indicado, se puede ya caracterizar el libro de Carneiro Rodrigues como un consistente análisis de las diversas reflexiones sobre el concepto de equivalencia elaboradas en - 2 - Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 5 - Año 2003 los últimos cuarenta años, concentradas con acierto en dos tendencias mayoritarias: por una parte, estarían aquellos trabajos en los se adopta como base la lingüística, sean cuales sean después sus enfoques particulares (estructural, textual, discursivo...); por otra parte, habría que hacer referencia a aquellos estudios en los que se relativiza la noción de equivalencia, o por lo menos se acotan sus dimensiones, ocupándose para ello de la revisión de traducciones literarias. Se debe consignar, en todo caso, que Carneiro Rodrigues no profundiza en el examen aislado que de la equivalencia ofrecen los autores mencionados, es decir, Catford, Nida, Lefevere y Toury, sino que contextualiza su investigación en el edificio teórico de cada autor, convencida, y con razón, de que el perfil que se suele establecer de cada uno de los constituyentes de la traductología es heredero de la perspectiva general a la que se adscribe voluntariamente tal autor. En tanto conclusión del ensayo, corresponde decir que para Carneiro Rodrigues es perceptible en los cuatro teorizadores estudiados, a pesar de la disparidad de sus ópticas, una concepción abstracta del concepto de equivalencia. Desde la lingüística, efectivamente, Catford y Nida conciben la existencia de relaciones de índole unidireccional entre el original y el texto de llegada, de manera que identifican el propósito más importante del traductor con la circunstancia de que el significado de aquel se conserve en la traducción, así como la voluntad intencional de su emisor. Desde la descripción de las traducciones literarias, por el contrario, Lefevere y Toury sostienen la posibilidad de que se instituyan diversos tipos de relación entre el original y la traducción, sin esperar, por tanto, la actuación prescriptiva de ninguna clase de regla fija dado que su interés primordial radica en atender a las diferencias, más allá de las coincidencias, que se puedan percibir entre un texto original y cada una de sus traducciones. Frente a estas posiciones, sin embargo, ya quedó esbozado en las líneas anteriores el planteamiento de Carneiro Rodrigues, cuyo corolario es la imposibilidad de propagar en cada producto traducido valores de un sistema, como sería el de partida, de forma equivalente en otro sistema receptor. Es obvio, de acuerdo con esto, que para la autora los textos no presentan una relación de oposición entre ellos del tipo “original” y “traducción” ni, por consiguiente, un nexo de equivalencia. De otro modo, a juicio de Carneiro Rodrigues sólo es factible determinar una relación de suplementariedad ya que los textos dependen, en definitiva, unos de otros, tanto las traducciones de su original como, en sentido recíproco, el original de sus traducciones. He aquí en suma una nueva aproximación al concepto de equivalencia, formulada con razonamientos rigurosos, que no conviene dejar pasar sin más. Y es que la monografía de Carneiro Rodrigues merece tener eco más allá de sus fronteras brasileñas de partida, por cuanto constituye una seria contribución que es excelente muestra de aquellos análisis vinculados al pensamiento postmoderno que pueden representar, como dice Rosemary Arrojo en la “Apresentação” más arriba comentada, una “alternativa ao tipo de prescritivismo improdutivo que tende a dominar o cenário dos estudos da tradução tanto no Brasil como no exterior”. - 3 -