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Miguel Angel Garrido (con la colaboración de Antonio Garrido y Angel García Galiano), Nueva introducción a la Teoría de la Literatura.

Dietrick, Déborah Anne

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Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 4 - Año 2002 Miguel Ángel Garrido (con la colaboración de Antonio Garrido y Ángel García Galiano), Nueva introducción a la Teoría de la Literatura, Madrid, Editorial Síntesis, 2000, 366 pp. Deborah DIETRICK Universidad de Valladolid Con esta Nueva introducción a la Teoría de la Literatura la editorial Síntesis celebra los diez años de la colección “Teoría de la Literatura y Literatura Comparada” y la aparición del vigesimoquinto tomo de la serie de manuales y monografías. El nuevo manual parte de una propuesta integradora y eminentemente didáctica que conjuga distintos puntos de vista y diferentes niveles de análisis. El autor aduce una enorme cantidad de información expuesta de una forma clara y didáctica. Al incluir el título de la obra o estudio reseñado así como la fecha de publicación en el cuerpo del texto, el lector avisado irá construyendo su propia visión de la evolución de la materia. La amplitud de miras del profesor Garrido queda patente en las dos citas que presiden su estudio. Mientras Roman Jakobson insiste en el papel primordial que juega la Lingüística en los estudios literarios, ya que la palabra es la base material del mensaje poético, G. Steiner recuerda que la finalidad última de todo mensaje poético consiste en transportar al destinatario a otra esfera. El eje del libro son los distintos planos del lenguaje y las diferentes finalidades que tiene la lengua que el autor persigue hasta llegar a los límites borrosos de lo que constituye “Literatura”. Aunque los destinatarios primeros de la obra son los alumnos de primer ciclo de Teoría de la Literatura y licenciados que desean preparar oposiciones (el autor indica que ha tenido en cuenta el temario oficial a la hora de elaborar los contenidos), esta Nueva introducción a la teoría de la literatura merece tener una difusión mucho mayor. La extensa introducción supone tanto una declaración de principios y una justificación de la delimitación de la materia como una “mini” Teoría de la Literatura en la que Miguel Ángel Garrido destina unas páginas a las múltiples tendencias que han contribuido a configurar la Teoría Literaria en el siglo XX, información que se actualizará en las exposiciones y aplicaciones concretas del cuerpo del libro. La organización del libro gira en torno a una “metodología circular”. Al dedicar el primer capítulo a la eterna pregunta “¿Qué es literatura?” y el último a la “Didáctica de la Literatura” parte de una cuestión tradicional y enlaza con la finalidad perentoria de los destinatarios de la obra: acercar la literatura a los estudiantes de educación secundaria. El cuerpo del texto no escatima medios para ayudar a conseguir este fin. - 1 - Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 4 - Año 2002 El profesor Ángel García Galiano, autor del capítulo de didáctica, identifica el problema fundamental del profesor de Literatura: la tarea del docente consiste en hacer que la Literatura sea “asequible” a los alumnos, mientras que los intereses de la sociedad apuntan hacia finalidades diferentes e incluso encontradas. Desde la vertiente académica el alumno tiene que “saber hacer”, pero en el sentido contrario de las palabras de Eugenio Coseriu: el alumno debe hacerse con un bagaje de conocimientos que garantiza el aprobado. El profesor se encuentra entre la presión académica y paterna frente al desinterés general de los alumnos. En principio, la vertiente “personal” de los estudios de la Literatura enlaza con los objetivos de la programación relacionados con la mejora de la comprensión y expresión de los alumnos. Ahora la dificultad de “medir” este tipo de conocimientos es lo que dificulta su incorporación en los programas y en las aulas. De esa manera la verdadera finalidad de la Literatura queda postergada ante los imperativos legales. En este capítulo el lector encontrará un planteamiento concreto y razonado de los retos del profesor. El cuerpo del libro (capítulos 2-9) procede a definir, acotar y ejemplificar los distintos campos de la Teoría de la Literatura. Los capítulos 2 (“Consideración histórica”) y 3 (“El estilo. La Estilística”) forman un bloque temático unitario cuya clave reside en ese nivel teórico superior que señala la “Introducción”: “No siempre cada autor, cada escuela o cada movimiento cultural ha tenido en cuenta lo que se ha hecho antes para superarlo, integrándolo (...) Las escuelas del siglo XX, sin embargo, se han mirado unas a otras, sobre todo a partir de la segunda mitad de la centuria”. Estas páginas conducirán al lector por la historia de la Teoría Literaria desde Grecia hasta nuestros días. La importancia de la Estilística para las lenguas romances en general y para la Escuela Española de Estilística en particular lleva al autor a destinar un capítulo a reseñar los postulados y los logros de esta línea de investigación. Es de agradecer el interés que pone el autor en identificar y fechar las obras y autores fundamentales y su contribución a la ciencia. La “teoría” se enriquece con las fuentes a las que el lector interesado puede acudir para ampliar conocimientos y resolver dudas. La teoría literaria española se inserta en un mundo más amplio en el que es fácil percibir las influencias y las deudas: las citas bibliográficas que culminan los distintos capítulos remiten a las páginas exactas a las que debe acudir el lector. Al centrarse en la obra de arte verbal, el autor la estudia primero como “producto” (capítulo 4) y luego como “proceso” (capítulo 5). El enunciado como producto formula y envía un mensaje y las funciones del lenguaje proporcionan un marco para el estudio de las múltiples facetas del proceso de comunicación. Quisiéramos destacar la gran preocupación que tiene el autor por fijar y recordar los conceptos básicos que pertenecen a una Ciencia del Lenguaje más amplio. Al retomar los conceptos - por ejemplo de “estructura” y “estructuralismo” – remite a una base general que luego orienta hacia su materia, centrándose inmediatamente en cuestiones concretas. Fiel a la buena tradición retórica – que luego esbozará en el capítulo correspondiente – define y explica sus conceptos, citando en todo momento la procedencia (autor, título y fecha) de las hipótesis, de manera que el lector pueda ir configurando su propio esquema de la evolución de las ideas y las deudas científicas. Otra aportación fundamental reside en la información que facilita el autor. Ciertamente hoy no resulta difícil hacerse con la Morfología del cuento de Vladimir Propp, pero el estudiante u opositor tiene a - 2 - Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 4 - Año 2002 su disposición la lista de las funciones. Y cuando ejemplifica los actantes siguiendo el esquema de A. J. Greimas, no sólo esboza el entorno científico del que parte la teoría, sino que lo aplica a cuatro tipos de relato diferentes. Este trabajo añadido contribuye a la comprensión y el aprendizaje al facilitar varios modelos y puntos de contraste. El capítulo dedicado al “Discurso literario” corre a cargo del profesor Antonio Garrido Domínguez, autor de otro título de esta misma colección. Después de exponer el papel que juegan la Semiótica y la Pragmática a la Teoría de la Literatura, explica la aportación de la Estética de la Recepción antes de elaborar una tipología del discurso literario. Después de caracterizar el lenguaje de los tres grandes géneros se centra en el discurso narrativo y el discurso dramático. Siguiendo la tónica del libro, acompaña las definiciones y explicaciones con ejemplos procedentes de una amplia selección de novelas y obras de teatro. Quisiéramos subrayar la importancia de un buen ejemplo en el proceso de aprendizaje, prueba de que sigue vigente la antigua pauta de “enseñar deleitando”. La preocupación en la que se funda este manual es la de hacer llegar estos conocimientos a los jóvenes y despertar y fomentar en ellos no sólo el amor por la literatura sino la preocupación por identificar los mecanismos empleados y su presencia en el mundo cotidiano. Así, el capítulo destinado a “Retórica y Literatura” no se limita a enlazar con la historia y aducir las definiciones pertinentes, sino que se percibe un esfuerzo consciente por atraer al lector hacia la materia. Al extraer los ejemplos de anuncios publicitarios fácilmente reconocibles incluso por los que no frecuentan los medios audiovisuales, prueba la vigencia de la Retórica en nuestra vida cotidiana y proporciona un modelo de análisis que puede extrapolarse fácilmente hacia otros campos. El estudio de los tropos presta especial atención a la delimitación de la metáfora, la sinécdoque y la metonimia. La selección de figuras retóricas (capítulo 7) se reparte entre licencias e intensificaciones, que se organizan en torno a cuatro ejes: figuras sintácticas, figuras semánticas, figuras que se basan en una relación de sonido y sentido y figuras cuya relación se da entre el signo y el referente. Los ejemplos proceden de toda la literatura española y el autor se ha preocupado por ejemplificar incluso las figuras extensas (la alegoría o la prosopopeya). El estudio monográfico del verso se encuentra en el capítulo titulado “Prosa y verso” (capítulo 8) donde, después de enumerar las características de la prosa, se centra en el verso. Comienza con un breve panorama de los distintos tipos de versificación y las diferentes maneras de abordar el estudio de la métrica. El autor tiene buen cuidado de recurrir a la historia de la lengua para explicar aparentes dificultades que plantea la medición de versos: hay que tener presente la evolución de la Finicial latina en [h] aspirada para medir los versos del Garcilaso (pág. 247). Estas pequeñas observaciones interdisciplinares serán de gran ayuda a los lectores que se sirvan de las abundantes citas para realizar ejercicios prácticos. El último capítulo teórico está destinado a los “Géneros Literarios”. La primera tarea nuevamente consiste en definir el concepto y plantear los problemas que suscita. Una vez delimitadas las coordenadas, el autor resume las características principales de los tres grandes géneros antes de proceder a hacer una breve historia de los principales subgéneros de cada grupo. A nuestro parecer una de las grandes aportaciones de esta Nueva introducción a la Teoría de la Literatura se basa en la gran distinción entre la dramática y la épica, expresada con las voces inglesas showing y telling. La cuidada presentación y la amplia documentación, junto con una - 3 - Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 4 - Año 2002 ordenada exposición, convierten este manual en un ejemplo de buena enseñanza, en la que la mostración se superpone a las tradicionales explicaciones. - 4 -