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Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 EDU ARDO MARQUINA Y LA A U T O BIOGRAFÍA DE BOOKER T . W ASHINGT ON: DE ESCLA V O A C A T E DRÁ TICO J u an J o sé LANERO Universidad de León I Aunque no se conservan registros civiles o ec lesiásticos que certi fiquen la fec h a exacta del nacimiento de Booker T[allaferro] W ashington, se ha convenido que este negro , hijo de esc l a va y blanco, vino al mundo en una plantación de V irginia en 1856 1 . Tras la Proc lamación de Emancipa ción, abandona, en compañía de su madre y de sus hermanos , J o hn y Amanda, el lugar en el que había nacido , para instalarse en Malden (W est V irginia), en donde asistía a c lases nocturnas . A los dieciséis años ingre sa en el Hampton Institute en el que se graduaría en 1875. En 1881, con tando veinticinco años , es seleccionado para dirigir el Tuskegee Institute de Alabama, una Escuela Normal para negros , que sería la razón axial del resto de su vida. Sus dotes docentes y de orador le convirtieron en el negro más influyente de su tiempo y en porta voz de su raza. Booker T . W ashington estaba convencido de que la redención de los que acababan de salir de la esc l a vitud se obtenía por la formación profe sional. Esta convicción es la que subyace , a modo de común denominador , en todas sus obras; y desde luego en las más señeras: T h e Future of the American Negro (1899); W o r k ing with the Hands (1904), T h e Story of the Negro (1909) y , por supuesto , la que es el centro de nuestro estudio , Up from Slavery (1901). Considerada su pieza maestra, describe con sencillez, aunque tam bién con una buena dosis efectista, la magnitud de su éxito: desde la niñez en una plantación de esc l a v os al liderazgo de su raza. Este volumen, como su propio autor se encarga de decir en el "Prefacio", "es el resultado de la recopilación de una serie de artículos , relatando diversos incidentes de su vida, que fueron publicados en Outlook " 2 . A pesar de este carácter frag mentario , la obra conserva una unidad y coherencia notables . Aderezada con anécdotas y aforismos humorísticos , Up from Slavery representa el pensamiento del escritor , en el que destaca un espíritu de cooperación con los blancos 1 P ara su biografía hemos seguido la "Cronología de la vida de Booker T . W ashington", recopila da por Sidney J . Phillips , y que figura como anejo en Booker T . W ashington, De la esclavitud a la libertad (A utobiografía de un negro), traducción de J o sé Luis de Urruela, Barcelona: Edito rial F o ntanella, S . A., 1962. 2Ibid. - 1 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 del Sur , lo que le acarreó la crítica de muc h os , que vieron en su falta de insistencia en los derechos políticos , y en su hincapié en la capacitación profesional un obstáculo en el desarrollo de sus semejantes . Sus detractores estaban en lo cierto . Booker T . W ashington acep taba, en cierta medida, el status inferior del negro , al tiempo que da la sensación de estar dispuesto a ceder en el ámbito de los derechos políticos a cambio de la propiedad de la tierra para los negros . No obstante , y aun que resulte estrambótico en el umbral del siglo XXI, conviene recordar que quizá este mensaje gradual consiguió más para los negros america nos de la época que la pretendida protesta racial que reivindicaban sus críticos . Tampoco deben confundirse sus esfuerzos conciliadores con cobar día. Up from Slavery contiene ejemplos numerosos de los dardos que Boo ker T . W ashington lanzó contra la injusticia racial, en particular sus ata ques apasionados condenando al Ku Klux Klan y los grupos blancos de linc h amiento . Su obra da testimonio de un pragmatismo cauto pero sagaz, basado en lo que se podía conseguir . Esta cualidad, a la que se debe unir la sinceridad del autor , hace de Up from Slavery una autobiografía norte americana c lásica. T oda ella transpira, y aun respira, el humanismo del autor . Nunca pierde la simpatía y el respeto por el trabajador negro . Y aunque en su contra podría argumentarse que no presta suficiente atención a la educa ción superior y a los derechos civiles , ha y algo de verdad en el postulado de que los agra vios no deben ensombrecer las oportunidades . Booker T . W ashington no fue un gran escritor . Escribió por la pre sión de sus admiradores . Fue , ante todo , un gran hombre , un hombre de acción. Lo mejor de sus libros es el testimonio que dan del carácter heroi co de sus logros 3 . Up from Slavery , como hemos visto , se publicó en 1901. Booker T . W ashington relató su vida en varias autobiografías: T he Story of My Life and W o r k , de 1900, estaba diseñada para lectores blancos y negros , mien tras que Up from Slavery está pensada para un público más reducido . P o r lo tanto , durante algún tiempo , nuestro autor escribió dos biografías , a la vez que continuaba viviendo la vida que estaba narrando . La revisión de T h e Story of My Life and W o r k y la redacción de Up from Slavery fue un proceso en el que Booker T . W ashington intentó controlar su vida contro lando su narración. Esta doble revisión fue una campaña por la auto corrección que le permitió idear un yo que no es real ni ficticio . En este juego descansa su valor artístico: "I suspect I must been born somewhere at some time", "es indudable que debí de nacer en alguna parte en algún momento dado", escribe al comienzo del capítulo primero de Up from Sla very. Este nacimiento se repite y mimetiza hasta el final de sus días en 1915 4 . 3 Charles T . Da vis and Henry Louis Gates , Jr ., eds ., T h e Slave's Narrative , New Y o rk: Oxford Uni versity Press , 1985. 4 Donald B . Gibbon, "Strategies and Revisions of Self-Representation in Booker T . W ashington's Autobiographies", American Quarterl y , 45 (September , 1993), 370-93. - 2 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 II Esta autobiografía, o más bien el controvertido tema de la esc l a v i tud, atrajo inmediatamente la atención del traductor español; o lo que es lo mismo: del lector hispánico . El propósito parece estar c laro: transportar a nuestra lengua un específico cultural que na vegaba por las aguas revueltas de la dignidad de la persona, de los derechos humanos , de la igualdad de razas; en definitiva, de una nación, Estados Unidos , que sus citaba interés a resultas de los , por entonces recientes , sucesos del 98. Así, la primera traducción española, apareció al año siguiente de la publicación del original inglés , en 1902. Se trata de un libro en octa vo , titulado De esclavo á catedrático, autobiografía de Booker T . W a shington, que vio la luz en la imprenta neoyorquina de D . Appleton y compañía. Según se especifica en la primera página, fue "vertida del inglés al espa ñol por Alfredo Elias y Pujol" 5 . El traductor resume en el título español lo que luego traslada en las 297 páginas de que consta el libro . Up from Slavery no posee una correspondencia directa en la traducción dada: De esclavo á catedrático. Lo que sintetizan estas palabras es la tra y ectoria del autobiógrafo . Esta mos en presencia de un título que nos plantea una transmisión cultural antes que una traducción literal. La tra yectoria seguida por el protago nista, desde la privación de libertad a un status ni siquiera logrado por muc h os blancos , queda mejor reflejada en el título del texto traducido que en el del original: el progreso se obtiene empuñando las armas de la cul tura, no las del motín. La segunda traducción se publicó en 1905; esta vez bajo una deno minación más equivalente al original: Saliendo de la esclavitud. Esta ver sión y su prefacio salieron de la pluma del conocido dramaturgo Eduardo Marquina. P e ro , además de la extensa introducción del traductor , que consta de unas treinta páginas , en los prolegómenos se inc l uye un retra to de Booker T . W ashington, probablemente cedido por él mismo y un "Pró logo escrito expresamente para esta edición española, por su autor" 6 . L a primera aparición en lengua castellana debió alcanzar notable éxito , por que la segunda, aun habiéndose publicado en 1905, recoge la fec h a de J u lio de 1904 para el prólogo antedic h o; lo que nos induce a pensar que para aquel verano , el traductor español ya había conc luido su labor , some tiéndola al Nihil obstat del fundador de Tuskegee . La librería científicoliteraria T o ledano López y compañía, de Barcelona, se hizo cargo de la impresión de los ejemplares en octa vo . Eduardo Marquina cultivó preferentemente el poema escénico . Y por su fuerza lírica hoy lo recordamos . Este barcelonés , nacido en 1879, se dedicó también a otras actividades; como la de corresponsal en P arís de España nueva. Resulta llamativo que Marquina residiera en la capital francesa cuando tradujo Up f o rm Slavery . La inmensa ma yoría de las tra ducciones españolas de obras en inglés publicadas en el siglo XIX y 5 De esclavo á catedrático, autobiografía de Booker T . W a shington, vertida del inglés al español por Alfredo Elías y Pujol, Nueva Y o rk: D . Appleton y compañía, 1902. 6 Booker T . W ashington, Saliendo de la esclavitud..., Prólogo escrito expresamente para esta edi ción española, por su autor . Traducción y prefacio de Eduardo Marquina, Barcelona: Librería científico– técnica T oledano López y Cª., 1905. - 3 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 pri meras décadas del XX hicieron transbordo en las francesas . Unas veces sirvieron de a y uda en la consecución de la versión final española; otras , fueron nada menos que la fuente primaria del traductor . T odo parece indi car que Marquina, como poco , se asesoró de la versión francesa, según queda reflejado en su Prefacio , en el que cita al traductor galo , quizá en una revelación involuntaria de lo que , en realidad, consistió su tarea. Sin embargo , la especulación anterior debe tomarse con cierta cau tela porque Saliendo de la esclavitud no fue la única traducción de Mar quina, al decir de sus reseñas biográficas 7 . P o r cierto , es de suponer que durante el tiempo que dedicó a esta versión (1903/4?) nunca debió pensar en que , por paradojas que tiene la vida, iba a morir , en 1946, en Estados Unidos . Marquina, pues , tradujo las obras completas del poeta portugués Guerra J unqueiro; La ciudad y las sierras del novelista, portugués como el anterior , Eça de Queiroz; Las flores del mal, de Baudelaire; y La reina joven, drama romántico del poeta catalán Angel Guimerá, todas ellas ade más de la ya citada " Saliendo de la esclavitud, del célebre negro Booker W ashsylon [sic]" 8 . El "Prólogo especial para nuestra traducción española", firmado por el propio Booker T . W ashington, parece tener una finalidad muy con creta: investir de oficialidad esta edición de Marquina. El impulso teleo lógico que anima y genera esta traducción parece ser el moralizante: "Si estas mis experiencias y luc has proporcionan algún bien a los alumnos ó maestros españoles , yo seré quien más lo agradezca" 9 . La anima porque este es el deseo expresado por Booker T . W ashington al conceder el Impri matur potest; y la genera porque los aludidos "alumnos y maestros espa ñoles" son el público al que iba destinada esta versión. Después de este prólogo , que concede a la traducción de Marquina el marc hamo de oficial o autorizada, el traductor nos sorprende alterando el orden de los preliminares , ya que la siguiente sección la constituye el "Prefacio del autor" a su obra, no a esta edición, en la que explica cómo se gestó el volumen, "resultado de una serie de artículos sobre mi vida, publi cados en el Outlook " 10 . Este orden resulta sorprendente porque en la página siguiente nos encontramos con el largo "Prefacio del traductor". El "Prefacio del autor" debería ser el preludio del corpus traducido . La inserción de las largas explicaciones del traductor deja al lector en la duda de si las palabras del autor están expresamente destinadas a esta edición o si se trata de la mera traducción de la presentación introductoria que figuraba en el ori ginal inglés , como es el caso . Pues bien, una vez que el traductor se adueña del beneficio de la duda, inicia su 7V é ase Enciclopedia univer s al ilustrada europeo–americana, vol. XXXIII, pp . 303-5; y Suple mento anual, 1945-1948, 379-80. 8 Ibid., vol. XXXIII, p . 305. 9 Booker T . W ashington, Saliendo de la esclavitud, ed. cit., p . 9. 10 Ibid., p . 11. - 4 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 visión personal del autor , del momento histórico que le cir cundó , del libro , y hasta de la situación española. Una vez definida la obra como "educadora y práctica", alude al traductor francés , Othon Guerlac para el que esta autobiografía "es una preciosa contribución á la historia social de los Estados Unidos en los comienzos del siglo XX" 11 . Esta frase , extraída textualmente de la versión francesa, nos demuestra que el tra ductor español se sirvió de ella para la redacción de su prefacio y para la preparación de su edición. Marquina divide el prefacio en tres partes , separadas entre sí por tres asteriscos . En la primera, presenta el libro: "Es una biografía que puede hacer hombres , enriquecida de una pedagogía que fatalmente ha de hacer ciudadanos" 12 . En la segunda, aborda lo que él mismo define como "la cuestión negra": Un hombre desvalido y menestoroso , sin recursos materiales y casi desprovisto de apoyo oficial en sus comienzos , tomó sobre sus hombros la pesada carga de hacer aptos para utilizar la libertad que se les concedía y realizarla en una vida civilizada, á los negros , sus hermanos . Este hombre es Booker W ashington 13 . Hacia el final de esta segunda parte , siguiendo con su disertación sobre la "cuestión negra", menciona que ha consultado libros sobre Esta dos Unidos en general, y los negros en particular , de diversos literatos y sociológicos europeos y americanos: No hemos leído más que dos obras firmadas por negros: la que tienen en sus manos nuestros lectores y la de Douglass [Mis años de esclavitud y de libertad]. Pues bien; la mesura, la imparciali dad, la conciencia, el respeto y hasta la humildad serena con que los dos negros hablan de la raza blanca, ofrecen un contraste curioso con el desdén, la animosidad, la ligereza, la burlona fala cia y hasta la injusticia manifiesta y despreocupada de que alar dean casi todos los autores blancos al tratar la cuestión negra. Esto nos ha hec h o pensar más de una vez que la raza negra habrá acabado su educación cuando la blanca acabe la suya 14 . La tercera parte de la introducción está constituida por un con junto de reflexiones sobre "la educación profesional". En un primer inten to , Marquina nos la define: La educación profesional es la rama de la pedagogía práctica que toma como base y , en cierto modo , como condición de la enseñanza el dotar á los educandos de una profesión ú oficio cualquiera. Es la forma, por excelencia, de la educación en las democracias y la más apta para crear rápidamente la prosperidad de un pueblo ó de una raza 15 . En los párrafos siguientes va desgranando todas las ventajas que se derivan de la enseñanza. Llegado un momento , el traductor nos vuelve a sorprender . Deja atrás el tema racial y , al hilo de la importancia que con cede a la educación, se centra en una especie de teoría del estado; entiéndase Estado español. Así, Marquina, uniéndose al pesar de los intelectua les de la época, arremete contra la situación de España, la corona, el c lero y el ejército . En su discurso resuenan el pesimismo , el vacío y la 11 Ibid., p . 13. 12 Ibid., p . 18. 13 bid., pp . 28-29. 14 Ibid., pp . 30-31. P ara una visión crítica de la personalidad y de la obra de F r ederic k Douglass , véanse W illiam L. Andrews , ed., Critical Essays on Frederic k Douglass, Boston: G .K. Hall, 1991; W illiam S . McF eely, Frederic k Douglass, New Y o rk: Norton, 1991. 15 Booker T . W ashington, Saliendo de la esclavitud, ed. cit., pp . 35-36. - 5 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 frustra ción del 98: Cuando un Estado como el nuestro , descuida lamentable mente una misión como la de la enseñanza, no tiene derec ho á exigir , nada de su pueblo . Ni orden, ni obediencia, ni respe to á la le y , ni trabajo: á nada de esto es acreedor el Estado español respecto de sus súbditos (...). Somos algo más (...) que el andamiaje de un trono . Si el Estado no interviene en nues tra economía general para servirla y sanearla, es un miembro inútil dentro de la nación. Y los miembros inútiles deben amputarse 16 . Contraponiendo el pueblo americano y el español, el despegar del primero y el hundimiento del nuestro , y teniendo a flor de piel el desastre del 98, prosigue con su diatriba aleccionadora. Conviene recordar aquí que la autobiografía de un negro , nacido en la esc l a vitud, adaliz de los derechos de su raza y de la defensa de ésta por la educación, sirve al tra ductor para proc lamar y rec lamar los derechos del pueblo español, expri mido por las razones de estado que conocemos por nuestra historia de finales del siglo XIX: ... cuando el Estado nos pida soldados y cuarteles , pidámosle , á nuestra vez, maestros y escuelas . Pidámoslo con voluntad, con seguridad y con constancia, resistamos serenos la atroz leyenda de esta pobre España en la que un general y un obispo se dispu tan el poder , á los dados , sobre las espaldas curvadas de un pue blo de analfabetos 17 . ¿Qué miembro de la Generación del 98 no hubiera suscrito estas palabras? El traductor ha buscado la adecuación y equivalencia de la obra traducida en nuestro país . Y lo que en Estados Unidos habla de la reden ción de una minoría racial, transportado a España, dice de la c lase humil de , abnegada y sufrida. Después de este paréntesis , conc luye su prólogo invitándonos a que aprendamos la lección: Consideremos –y el libro que hoy ofrecemos á nuestros lectores servirá de punto de partida para estas consideraciones– las bue nas , honradas y positivas ventajas que podemos sacar de la edu cación profesional (...). A la inteligencia le toca pensar la liber tad; á la voluntad amarla; á la mano realizarla. Aprendamos á atribuir á esta última, en el terreno de la enseñanza, el glorioso lugar que le corresponde 18 . Como colofón, tomando como referencia la última frase del prólo go de Booker T . W ashington para su traducción: "T odo aquello que hace aprender algo á la mano , dignificando el trabajo , es Educación, en el más alto sentido de la palabra", menciona el poder de ésta para crear el mundo , recogido en un versículo del Génesis y el mito griego del gigante que sostiene la tierra con sus hombros y manos . El prólogo está firmado y fec h ado en P arís , en el mes de Abril de 1905. III La traducción en sí, que ocupa el resto del libro , está salpicada de notas . La transposición de un original autobiográfico que menciona, de forma constante , lugares , 16 Ibid., pp . 39-40. 17 Ibid., p . 40. 18 Ibid., pp . 40-42. - 6 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 nombres y tradiciones norteamericanos , necesi ta, a juicio del traductor , ac laraciones culturales para lograr una trans misión completa. Las explicaciones, que no siguen un rigor sistemático en todos los casos , plantean un interrogante: ¿por qué se nos dice quién fue este personaje , en qué consistía aquella costumbre , mientras nada se dice de otros muc h os nombres o se dejan sin traducir palabras? Una vez más merodea la sospec ha de que esta traducción pasó por el filtro de Francia. Y la sospec ha no es gratuita: Marquina residió en P arís durante la pre paración de su versión, como lo certifica el prólogo fec h ado en la capital del Sena, y la mención expresa del traductor galo junto con alguna cita, literalmente extraída, del prólogo de aquél. De un total de diecinueve notas , las ha y de naturaleza biográfica, que ilustran quiénes fueron Douglass , J o hn Slater , P eabod y , Robert Gould Sha w , Roc k efeller , por nombrar tan solo unos pocos . Claro que alguien podría preguntarse qué fue lo que indujo a Marquina a dejar sin nota bio gráfica al general Armstrong , a Herny Grad y , o a Henry Cabot Lodge . Aunque , quizá, la respuesta la tuviera cotejando estas notas y las de la versión francesa. Ha y otras notas de carácter costumbrista o cultural que ac laran al lector la importancia y localización de las Universidades de Harvard y Y ale , o en qué consiste el día de acción de gracias . Un tercer grupo lo constituye el formado por las que ac laran aspectos lingüísticos . Sobre éstas cabe una reflexión: no siempre son nece sarias y , en ciertos casos , denotan un desconocimiento notable de la len gua base o de la lengua meta. Así, en el capítulo I, "Esc la vo entre esc l a vos", se lee: "... los esc l a v os (...) se hacían tener al corriente de la marc ha de los acontecimientos por lo que llamaban 'el telégrafo de la viña'". En la llamada a pie de página el traductor explica que " Grape vine telegraph, [es] frase que se refiere á la transmisión de las noticias por el rumor públi co" 19 . Ignoramos cómo se diría en el español coloquial de principios de siglo radio macuto ; lo que sí es cierto es que con su equivalente el traduc tor se hubiera ahorrado la nota. En el capítulo I V , "A yudo a mis compa ñeros", el texto recoge la frase: "Las reuniones para debates oratorios (1) que teníamos en Hampton eran para mí una fuente constante de goces intelectuales". La nota del traductor ac lara que "(1) Las sociedades de debates son muy frecuentes en los Estados Unidos . Cada agrupación de jóvenes, cada escuela ó cada universidad tienen su debating society , para ejercitarse en el arte de la palabra" 20 . ¿Acaso las tertulias españolas no perseguían lo mismo? El capítulo V , "Los días de la regeneración", habla de que "Aún entre los designados con el apodo de carpet bagger s (1) los había, como el gobernador de la Georgia y otros muc h os , que eran hom bres de carácter y prestaron grandes servicios". La nota dice: " Mozos de equipajes; porque con una maleta en la mano , sin propiedad ni domicilio , ca yeron sobre el Sud para aprovec harse del desorden que sucedió á la gue rra" 21 . Es digna de alabanza la ilustración de Marquina. El carpetbagge r , como es sabido , es un político oportunista que logra representar a un lugar al que no pertenece . La lengua española a esos políticos , tan fre cuentes en nuestro país , los ha llamado c h aqueteros y tránsfugas , y más 19 Ibid., p . 48. 20 Ibid., pp . 92-93. 21 Ibid., p . 105. - 7 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 recientemente teloneros y cuneros . En el capítulo VI, "La raza negra y la raza roja", Booker T . W ashington narra una de sus múltiples anécdotas: Sucedió que uno de los muc h ac hos indios ca yó enfermo y fue pre ciso acompañarle á W ashington y presentarle al ministerio del Interior para que le firmaran un pasaporte que le permitiera regresar á su "reservation"(1) del Oeste 22 . La nota dice así: "(1) Llámase "reservation" á los territorios conce didos por el gobierno federal á las tribus indias donde éstas viven bajo la protección y vigilancia de los agentes federales" 23 . Creemos que el térmi no reserva c larifica la palabra base; salvo que se quiera argumentar que en español es una acepción semántica adquirida por la difusión de pelí culas del oeste . En el capítulo X V , "El secreto del éxito en el arte oratorio", figura una nota que , a diferencia de las anteriores , parece inevitable para la comprensión del texto , a no ser que la explicación hubiera quedado recogida en el mismo: "(1) 'Star -Spanglet (sic)-Banner' es uno de los himnos nacionales de Estados Unidos . –'Dixie' es el himno regional del Sud.– 'Y ankee Doodle' es el himno regional del Norte" 24 . En el capítulo final, "Últimas palabras", leemos: Después de almorzar , volvimos á formarnos en procesión y escol tados por el preboste del día, obispo W illiam Laurence , recorri mos los terrenos de la universidad y varias veces fuimos ac lamados por los estudiantes , recibiendo el yell (2) de Harvard 25 . La nota comenta que "(2) El yell es un cierto grito tradicional que adoptan los estudiantes de los distintos colegios ó Universidades y que lanzan en los momentos solemnes para manifestar su alegría ó su entu siasmo" 26 . En otras palabras: los vítores que durante siglos ha coreado la universidad española y que hubieran ahorrado a Marquina esta ac lara ción innecesaria. P o r otra parte , es de suponer que los lectores que desconocían la lengua inglesa, debieron quedarse un tanto intrigados al leer que "El inglés se toma muc h o tiempo (...) para todo cuanto hace . Es indudable que á la larga, hace tanta labor como el americano , a pesar de su agitación y de su rush " 27 , que aunque aparezca en itálica, nada soluciona. Y hasta es posible que alguno detuviera su lectura para intentar a v eriguar en dónde se encontraba Booker T . W ashington cuando dice: "... mientras estaba en la verandah de Tuskegee ..." 28 . A estos ejemplos podrían añadirse el Master of Arts que recibió o el enunciado en voz pasiva de numerosos ofreci mientos matizados con anglicismos y galicismos . 22 Ibid., pp . 115-16. 23 Ibid., p . 116. 24 Ibid., p . 215. 25 Ibid., p . 258. 26 Ibid. 27 Ibid., p . 249. 28 Ibid., p . 256. - 8 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 IV A la luz de lo dic h o hasta ahora, quizá los ha ya que , adelantándo se a nuestra conc lusión, ya ha yan sentenciado la labor del Marquina tra ductor y prologuista resumiéndola en una sola palabra: manipulador . P e ro volvamos atrás . De esclavo á catedrático, la primera traduc ción que apareció en nuestra lengua de la autobiografía de Booker T . W ashington, podrá ser tildada de toda c lase de defectos, menos de uno: la cele ridad con la que Alfredo Elías y Pujol la puso en manos del lector . A original y traducción tan solo los separan la minucia de un año , de 1901 a 1902. Esta labor pionera de Elías y Pujol, catalán como Marquina, debió tener un éxito razonable y animar al segundo , aprovec h ando el primer paso dado , la traducción francesa, que indudablemente conoció durante su época parisina, y el prólogo que la presentaba, a realizar una segunda ver sión que bebe de todas estas fuentes , con independencia de su vocación traductora, demostrada en otras obras también referenciadas en este tra bajo . La editorial encargada de la publicación, el propio Marquina, la mediación del primer traductor o la del francés , no se sabe a ciencia cier ta, arrancaron a Booker T . W ashington un prólogo para esta edición, que automáticamente la convirtió en la única versión autorizada. Y bien pudo haber una confluencia de intereses pues , según figura en el libro , "El autor , el traductor y los editores , dec laran reservados sus derechos de reproducción y traducción en España y países convenidos". La traducción, sin duda, adulaba el ego de Booker T . W ashington, al que se le han reconocido sus méritos , no exentos de cierta leyenda, que apartaría la autobiografía de la mera y exacta realidad. Y quién sabe si la cesión de los derechos no implicaba también el ingreso de dividendos para la obra de su vida: Tuskegee . Marquina, a su vez, tenía buena parte del camino recorrido: ya existía una versión española, que mejoraría, auxiliándose de la francesa y su prólogo . P o r si todo esto fuera poco , la situación se le presentaba pinti parada para incorporar al prefacio de su versión ciertas ideas que el intelectual, español frustrado por la crisis de nación que sufría España, que ría escuc har , en este caso leer . La traducción de Marquina tiene una característica por antono masia: su permeabilidad. Lo que originalmente es la narración de la vida de un negro que conoció la esc l a vitud y los laureles académicos y políticos , vedados por entonces a los de su raza, pasa a ser , so pretexto de su ejem plaridad, una obra didáctica digna de ser aprendida por las c lases más desfa vorecidas de nuestro país , discriminadas por la c lase dirigente , mili tar y c l erical, y hasta por la propia corona, abusando de su ignorancia. El remedio que sirve para Estados Unidos , sirve para España: la formación profesional. Y , en verdad, Marquina no estaba desencaminado . Sin embargo , la finalidad moralizante desvirtúa el diseño original de la obra, canalizando con el prólogo lo que el lector debe extraer de su lectura. Con todo , - 9 -