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Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 MODERNISME EN C A T ALUNY A: TRADUCCIÓN Y DIVULGACIÓN Maria Àngela CERDÀ I SURROC A F ilóloga y escritora (Erasme J a ne r , 4 àt 3ª, 08001 Barcelona) En la actualidad, el fenómeno del “Modernisme” coincidente con el último cambio de siglo ha experimentado un “revival”, una revalorización; más aún, se ha convertido en una “moda” tanto en nuestro país –sobre todo en Catalunya– como también allende nuestras fronteras . P o r consi guiente , no podemos relegar al olvido la importante producción literaria que acompañó a este movimento , trascendental en la cultura catalana, especialmente hoy en día en que tanto se aprecian las creaciones de aque lla época-total. Representa el Modernismo una apertura a todas las ideologías imperantes en la vida cultural europea que significasen una alternativa al realismo , cientifismo o positivismo y que , por tanto , vehiculasen nuevas corrientes como simbolismo, idealismo , prerafaelitismo o w agnerismo . P o rque el “Modernisme” es , hasta cierto punto , la suma de tales “ismos” que , debidamente asumidos y adaptados a nuestro contexto , hicieron del cambio de siglo una época excepcional, insólita, en especial por lo que se refiere a la cultura que iba surgiendo de la Renaixença catalana. Como resultado de esta evolución lingüística y cultural, las traducciones fueron cada vez más frecuentes y , también, más interesantes bajo el punto de vista literario . Cabe subra yar , aún, que la tarea a menudo ingrata de traductor se realizó , entonces , con gran entusiasmo –inc luso para el placer de uno mismo– por parte de la intelectualidad del “Modernisme” y por unos auto res divulgadores de las nuevas corrientes: unos humanistas que eran no tan sólo escritores sinó también poetas e inc luso artistas . P o r todo ello , muc has versiones de obras de la literatura universal al catalán –en que tuvo un papel importante la “Biblioteca P opular de L ’ A v enç” (1903-1915)– poseen un valor literario aparte del simple utilitarismo de comprensión de originales escritos en otras lenguas 1 ; así, tales traducciones contribu yeron de una manera muy eficaz al amplio despliegue cultural modernis ta que aspiraba a una transformación y modernización de la sociedad. P asamos , pues , a considerar algunos autores catalanes , singular mente poetas , que tradujeron de forma muy notable unas obras de interés universal, sin dejar de mencionar que revistas de primer orden como “L ’A venç”, “P èl i Ploma” o “Joventut”, ofrecían también versiones de poetas como Baudelaire , Rossetti o Whitman. 1 Aunque anárquicas con respecto a una posterior normativa lingüística. - 1 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 Sin duda es oportuno mencionar previamente a P o mpeu F abra como traductor al catalán de La intrusa ( L ’ intruse , 1890), de M. Maeter linc k, obra que , puesta en escena en la “Segona F e sta Modernista” de Sit ges , el l893, suscitó particular interés porque significa la entrada oficial del Simbolismo en el estado español. En dic h a representación histórica actuó como escenógrafo Adrià Gual que , después de una provec hosa estan cia en P arís , es considerado el representante del Simbolismo finisecular; tradujo , según parece , alguna de las obras del teatro europeo –Goethe , Molière, Shakespeare– que integraba en el repertorio de su “T eatre Intim” (alternativa al teatro comercial, rutinario), como El somni d’una nit d’es tiu ( A mid-summer -night’ s dream, 1595-96), de W . Shakespeare . No ha y que olvidar que Adrià Gual, hombre de teatro completo , dirigió el año l897 la representación escénica, en los jardines italianizan tes del “Laberint” de Horta, en Barcelona, de Ifigènia a T a urida ( Iphige nie auf T a uris , 1787), de J . W . Goethe , en versión de J o an Maragall, tra ductor eminente además de gran poeta-pensador y líder de la opinión catalana, de quien afirma con agudeza A. Esc lasans: “Maragall fou un documentat introductor d’ambaixadors intel.lectuals , triats entre els que aleshores enren tinguts com a subversius , Nietzsc he , Ruskin, Emerson, Ibsen”, todos con más o menos influencia en la ideologia del “Modernis me”. P o r ello , el interés repetidamente expresado de Maragall por la per sonalidad del crítico de arte y reformista social inglés , J o hn Ruskin, le llevó igualmente –aunque sólo consten como firma las iniciales “J .M. ”– a traducir la conferencia que éste dirigió a los obreros Lo trevall per J o n Ruskin ( Wo r k , 1866) durante su mejor época de conferenciante , versión publicada en la revista “Catalunya” y también en opúsculo, el año 1903, que empieza así: “ Amic hs meus: No he vingut eixa nit entre vosaltres pera ilustrarvos ab una conferencia lluminosa (...) sobre tot aquesta nit, ja que’m trovo per primera vegada entre’ls membres d’un Institut d’obrer s , en el barri ahont he passat la major part de ma vida desitjo que’ns enten guem mutuament”. P a ralelamente , en 1903 aparece en Barcelona la traducción al cas tellano de News from Nowhere (1891), la novela utópica más divulgada de W illiam Morris , bajo el título Nuevas de Ninguna P a rte, del publicista J . J . Morato . P e ro la versión catalana de varios capítulos de dic h a novela Noves d’Enlloc , de J . Estelric h, prologada por Cebrià de Montoliu, edición pro movida por Eugeni d’Ors –y que constituirá luego , paradójicamente , uno de los argumentos para su defenestración–, no aparecerá hasta el año 1917. En un contexto menos “subversivo” y más romántico , J o an Mara gall aportó al catalán Enric d’Ofterdingen (1904) ( Heinric h von Ofterdin gen, 1802), de Novalis; y además , de J . W . Goethe , autor por el cual Mara gall sintió gran predilección –ya en 1889 editó sus Elegies romanes ( Römisc he Elegien, 1789) y le dedicó artículos–, fragmentos del F a ust que tituló , en su representación escénica de 1904, La Margarideta. La gran obra F a ust incidió en incipientes poesías maragallianas y , junto con la doctrina del superhombre –en 1898 tradujo Maragall fragmentos de Zarathustra ( Also sprac h Zarathustra, 1883-85), de F . W . Nietzsc he–, influyó tanto en su poema de madurez El comte Arnau (1900-1906) como también en su famoso Cant espiritual (1909-1910). - 2 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 Asimismo , el escritor , artista y poeta Apeles Mestres ofreció , en l895, una versión de Intermezzo ( L y risc hes Intermezzo , 1823) de H. Heine , que repercute en su trilogía en verso La rondalla de l’amor (1910); Mes tres , atraído por arcanos y relatos mara villosos , recogió canciones popula res de distintos países en su Llibre d’or y llegó a traducir , probablemente del francés , P o esia xinesa (1925). Alfred Opisso, escritor y periodista que dirigió la notable revista anglófila “La Ilustración Ibérica” (l883-l898), insertó en “Catalonia”, en l898, la versión del soneto que el líder prerrafaelista Dante Gabriel Ros setti dedicó , en sus inicios artísticos nazarenos , a “St. Lluc, pintor” (“St. Luke the P ainter”) –después inc l uído en T h e House of Life (1870)–, que trata de expresar el Simbolismo en el arte pictórico y , a la vez, honrar la nueva religión del arte profesada por los prerrafaelistas ingleses y cata lanes: L ’ evangelista Lluc, segons creència, fou qui primer va dir: “Oh mestre sant!” L ’art és una oració de cada instant. P o gué tal volta l’Art, en sa incipiència dels enganyosos símbols l’apariència boirosa penetrar tot vacilant; mes quan fou c lar , nous símbols contemplant, per ells pregà a l’Eterna Omnipotència. Publicó Opisso este mismo soneto , en versión castellana, el año l897, en “La Ilustración Ibérica”, donde en l895 insertó su traducción de la poesia germinal, publicada en “The Germ” en 1850 por Dante G . Ros setti, “La damisela escogida” (“The Blessed Damozel”). Más adelante , la repercusión que al iniciarse el siglo obtuvieron en Catalunya las doctrinas del apóstol de los prerrafaelistas y personalidad insigne J o hn Ruskin, a partir de su muerte en Escocia el año 1900, con duce , a tra vés de ediciones de “L ’A venç” y “Joventut”, hasta dos escritores y divulgadores eruditos , los hermanos Cebrià y Manuel de Montoliu. Apa rece , pues , ya en 1900, en “Joventut”, El cel, un fragmento traducido por Manuel de Montoliu de la obra Modern P a inter s con la cual – puntualiza el traductor– “Ruskin va començar sa carrera literària”, y que empieza así: “El cel és quasi humà en sas passions , quasi espiritual en sa tendre sa, quasi diví en sa infinitut (...) Sé que hi ha un mal misteri y una mor tal obscuritat; (...) però no confonguem a ytals ab el gloriós misteri de las cosas que’ls àngels deistjan examinar o ab la obscuritat que , a vans d’a c larirse l’ull y obrirse l’ànima, resta encara en las planas sagelladas del llibre eternal”. En 1901 edita “L ’A venç” y a cargo, esta vez, de Cebrià de Montoliu, un ensa yo en siete capítulos , J o hn Ruskin seguido de F r agments traduïts de l’anglès; Cebrià de Montoliu, traductor de Whitman y Shakespeare , fue el introductor en Catalunya de la ciencia cívica y revelador de J o hn Rus kin, con cuyas doctrinas a vanzadas muestra una total compenetración, afirmando así en su “Propòsit” inicial de J o hn Ruskin que tal ensa yo fue escrito “baix la impressió de la notícia de la seva mort, i en qual treball me vaig proposar –que no és poc , per cert– fer una espècie de síntesi del seu pensament multiforme i fluctuant”. - 3 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 Publicó, pues , el mismo Cebrià de Montoliu, de J o hn Ruskin, en la “Biblioteca J o ventut”, en 1903, Natura (Aplec h d’estudis i descripcions de sas bellesas triats d’entre les obres de J o hn Ruskin. Traduhits del inglès y ordenats per Cebrià de Montoliu); Natura, que bajo este título contiene , en realidad, unos extractos de las obras Modern P a inter s (1843-60) y Prae terita (1885-89), va dedicado por el traductor “ Als amic hs de la Natura” y causó un fuerte impacto estético y ético en los jóvenes escritores y artis tas del momento . Leemos en el capítulo “Glorias de la montanya”, con el estilo detallista, científico y poético de ese teólogo de la naturaleza, J o hn Ruskin: “P era mi, las montanyas son el comens y la fí de tot espectac le natural; en ellas y en els paisatjes inferiors que á ellas duhen, s’enc louhen totas las mevas afeccions; y anque pugui contemplar ab placenta admira ció las flors del camp y sas boscurias y amples cels , aquest goig es fret y tranquil (...) P e ró la més lleugera costa del camí (...) un rinxo del rieró al topar ab tres o quatre roc h s vora del pont, y sobre tot, un tou de falgueras sota un parell d’abets fent potser pressentir la vista d’un puig en sent á l’altra banda dels arbres , me donan al moment un goig intens”. Además , la “Biblioteca P opular de L ’ A v enç” editó , el año 1905 y en versión, esta vez, de Manuel de Montoliu, Els lliris del jardí de la reina ( Lilies: Of Queen’ s Gardens), famosa conferencia pronunciada el l865 por J o hn Ruskin que , a raíz de la polémica sobre el feminismo , manifiesta la opinión de su autor al tratar de la formación-educación de la mujer - ideal, dentro la sociedad, como reina del hoga r . F o rmaba parte Lilies de un tríp tico de conferencias con un “Preface” general de Ruskin, cuya versión catalana, a cargo de Claudi Grau para “Universitat Catalana”, fue loada y debidamente insertada por Montoliu precediendo Els lliris del jardí de la reina: esta obra, elogiada por la crítica, obtuvo, como Natura, el mere cido éxito de lectores –y lectoras , en este caso– e interesantes repercusio nes: “Treballa mentres tens c laror , i sobre tot la c laror del matí. Hi ha poques coses que m deixin més parat que l no sentir mai dir els vells als joves lo preciosa que es llur jovenesa (...) V igileu, per tant, que no passi dia que d’una manera o altra no devingueu una criatura millor (...) Així, tingueu sempre dos miralls damunt del vostre tocador , i serviuvos-en cada dia pera polir am tota cura l vostre esperit i el vostre còs . ” P e ro ha y una versión castellana y anterior a la de Montoliu de Lilies: Of Queen’ s Gardens; se trata de Los jardines de las reinas , ésta del notable escritor , político y economista P e re Corominas , que entonces se encontraba en la capital de España, obra editada en Madrid-Barcelona (1901) por B . Rodríguez-Serra. P asando a otro tema muy de su época, el escritor antes menciona do , Manuel de Montoliu, desde muy joven escribía poesias que constitu yeron después dos libros Nova Primavera. Primeres poesies (1901) y Lli bre d’amor (1903), donde abundan los lemas de inspiración dantescos . Lo mismo ocurre con otros poetas como Alexandre de Riquer , Xa vier V i ura o J e roni Zanné , influídos por la lectura –entonces casi “obligada”– de la V ita Nuova, La Commedia o del P e trarca: todo eso contribuía a introducir , con el goticismo artístico y el culto a la feminidad, el concepto de la “donna angelicata” y de la religión del amor como centro de sus creaciones; y , ade más , recuperar la forma estrófica, estilnovista –y también prerrafaelita– por excelencia, del soneto; asimismo , - 4 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 tales autores inc l uyen líneas de algunos de Dante en los suyos o reproducen las rimas de La Commedia, como Xa vier V i ura en el poema La Rosa eterna. No es de extrañar , por tanto , marcando así un paralelismo más con la magistral versión inglesa de Dante G . Rossetti, Dante’ s V ita Nuova (1861), que la “Biblioteca P opular de L ’ A v enç” editase , en 1905, la traduc ción catalana del mismo Manuel de Montoliu La vida nova ( V ita Nuova, 1292-95), de Dante , en prosa y verso como el original, versión precedida de un interesante “Prefaci” del traductor con la finalidad de probar que Beatrice es un símbolo natural y en modo alguno convencional o alegóri co , pues “¿P enseu que qualsevol pot, d’un amor real de l’infantesa, conce bir -ne una Divina Comedia ?”. Y así nos ofrece Montoliu preciosas rimas en La vida nova : V e u a la perfecció tota salut el qui ma dòna entre les dònes veu; aquella que a sa vora anâ ha pogut, al Cel d’eixa alta gracia mercès deu. (...) I es en tots els seus actes tant gentil, que ningú pot ha ver -ne d’ella esment que no sospiri de dolçor d’amor . Resumiendo , Manuel de Montoliu aporta a la poesía modernista y en un contexto en que la atracción del gran poeta florentino y del estilno vismo era muy viva entre artistas y literatos , el poema de amor dantesco . Más aún, la devoción de algunos prohombres y poetas como F rancesc Matheu, Antoni Rubió i Lluc h, Alexandre de Riquer o J o sep Carner por el compendio amoroso y doloroso del “altissimo poeta” les incentiva a tradu cir sonetos sueltos , rivalizando así para dar versiones fieles y bellas de las rimas perfectas de Dante . Entre los diversos entusiasmos característicos del final de siglo , cabe subra yar la w agnerofilia predominante en Barcelona, sobre todo pro movida por intelectuales relacionados con la revista central del Moder nisme “Joventut”, puesto que por medio del arte-total de Ric hard W agner trataban de encontrar igualmente el camino idóneo para crear un teatro lírico nacional. Una relevante muestra de ello fue la ópera compuesta por el libre to de J a ume Massó i T o rrents y la música del compositor Enric Morera, La fada, representada con éxito sin precedentes , el 1897, en la “Quarta F e sta Modernista” de Sitges . El texto de La fada, drama lírico inspirado en una trágica leyenda pirenaica, fue editado por “L ’A venç” en versión ori ginal catalana y , al lado , francesa. P e ro el culto a W agner , que unía aspiraciones nacionalistas con la fascinación generacional por dioses y héroes , cristalizó el año 1901 con la fundación, en Barcelona, de l’ “Associació W agneriana”, cuya finalidad principal era de traducir al catalán las obras del Maestro , bajo la presidencia de J o aquim P e na “un perfecte w agnerià” –según J o sep Pla– y la vicepresidencia del escritor , crítico y poeta J e roni Zanné . Así ambos y tam bién el escritor , crítico y prototipo de poeta “fin de sièc l e”, Xa vier V i ura, realizando una tarea altamente cultural, tradujeron a veces conjunta mente tanto la T e tralogia como L ’ Holandès errant, T a nnhause r , T r istany i Isolda, P ars ifal o Els mestres cantaires de Nuremberg , óperas que W agner compuso a mediados del pasado - 5 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 siglo . Aquí observamos un lenguaje harto curioso que , con afán de fidelidad al texto w agneriano y evocación de con textos remotos , usa expresiones como “Ous la c l oca?” (¿Oyes la campana?), “el flum” (el río) o “l’espeut” (la lanza), léxico por el estilo del que se cuela en algunas poesías cultas , sobre todo de J e roni Zanné . Y , dentro de este entusiasmo por W agner , el mismo J o an Maragall, asiduo a las represen taciones del Gran T e atre del Liceu, ofreció , en l896, su versión de la esce na de la Consagración de P ars ifal y , en 1904, la de la ópera preferida del público barcelonés T r istany i Isolda: Com nostres cors s’agiten i onegen! Com els sentits gosant s’estremeixen! Grossa florida ardent de desitjos , cèlic ardor de flama amorosa! Dintre del pit creix el desig! Es interesante subra yar que , más adelante , en 1908, fue J o aquim P e na quien ofreció la versión de Salomé (1891), de Oscar W ilde –puesta en música por Ric hard Strauss en 1905–, una obra teatral preferida del Simbolismo europeo y que , en este sentido , ilustró Adrià Gual. El antes mencionado escritor , crítico y poeta J e roni Zanné –calificado de parnasia no prerrafaelita– tradujo asimismo Els disset sonets de W. Goethe , que publicó en su libro P o esies (1908) y , más adelante , el Llibre I de les Odes d’Horaci. Su versión de la poesia “La donzella benaurada” (“The Blessed Damozel”), de Dante G . Rossetti, en cuya obra artística y literaria se ins pira Zanné , no apareció publicada hasta 1924 en la revista “Ressorgi ment” (Buenos Aires); transcribimos la primera y la última estrofa de las veinticinco que integran dic h a poesia: Guaità des l’auri ampit del cel, Benaurada donzella; Sos ulls blau-verds eren pregons Com c lara fontanella. Tres llirs ha via, i en sos rulls Una estrella novella. (...) V e gí el somrís . L ’angèlic vol Es perdé en la llum rara. Ella sos braços extengué Des l’ampit, i sa cara Cobrí amb les mans , i aprés plorà. Son plor jo sento encara. Hemos mencionado a Alexandre de Riquer , una figura central del Modernisme que representa, además , aquel ideal prerrafaelita del cual fue un interesante y devoto divulgador , es decir , la personalidad del poetaartista-artesano en una sola persona y que él mismo asumió . Riquer editó , en 1906, su Aplec h de sonets con Un poema d’amo r , libro que totaliza cien to trece sonetos . Curiosamente , poetas tales como Riquer , V i ura o Zanné , defensores d’una poesia libre o de la prosa poética, se convirtieron, por influència del estilnovismo y del prerrafaelitismo o , quizá también, de la “batalla del sonet” del 1904 en “Joventut”, en unos sonetistas convencidos . Y un “sonet” como - 6 -
Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación Núm. 1 - Año 1999 prólogo viene a representar una “marca” en los libros poéticos de Alexandre de Riquer; además , precediendo Aplec h de sonets, el autor pone su notable traducción, en catalán y en prosa, del soneto defi nitorio de lo que es el “soneto”, del mismo Dante G . Rossetti, “ A Sonnet is a moment’ s monument”, que abría su libro poético más famoso T h e House of Life . A Sonnet Sequence ( La Casa de la V ida. Una serie de sonetos ). Sirva, pues , como punto final del presente artículo , esta versión de Ale xandre de Riquer , porque sintetiza e ilustra, junto con el sentido dualista del Modernisme , un concepto de traducción que alcanzó niveles elevados en la Barcelona donde se originan, con la fusión artísticoliteraria, las excepcionales creaciones del “Modernisme”. Un sonet és la consagració d’un instant, el record que l’immortalitat de l’ànima imprimeix a un’hora morta y , ab tot, eternal. Rito diví o pressagi d’infortuni, sia ell sempre respectuós de les dificultats de sa forma: esculpíulo en lo blanc h ivori o en les negrors del èbano , segons ordenin el dia o be la nit y que’l T e mps vegi sa cima cubrirse de perles enlluhernadores . Un sonet és una moneda: son anvers revela l’ànima, son revers la P o tència que’l domina; sabem a qui paga son tribut; tant si és a les nobles Vo cacions de la vida, com si ve a satisfer al Amor sa dot importantíssima: o bé si, en les ombrívoles platges d’a y re pestilent, paga a Caronte’l peatge de la Mort. B IBLIOGRAFÍA ESENCIAL : Maria Àngela CERDÀ I SURROC A - Els pre-rafaelites a Catalunya (Barcelona, 1981) Maria Àngela CERDÀ I SURROC A - Mites del Modernisme a Catalunya (Lleida, 1993) - 7 -