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Alcabalas y renta señoríal en Castilla: los ingresos fiscales de la Casa del Infantado

Carrasco Martínez, Adolfo

Abstract

Producción Científica

Full text

Alcabalas y en a seño ial en Cas illa: los ing esos iscales de la Casa del In an ado ADOLFO CARRASCO MARTÍNEZ Según las di e sas in e p e aciones clásicas expues as po el P. Ma - iana, F ancisco de Be ganza y Salaza de Mendoza, el o igen de la alca - bala se si úa en el einado de Al onso XI, en elación con el acopio de on - dos pa a man ene el si io de Algeci as, y con an eceden es omanos y musulmanes’. Pos e io men e, Canga A gúelles en su Dicciona io nos p o - po cionó una buena de inición de es e impues o: «el de echo que se cob a sob e el alo de odas las cosas, muebles, inmuebles y semo ien es, que se enden o pe mu an» 2• Más ecien emen e, Sal ado de Moxó ha sido el au - o que más ha p o undizado an o sob e las ca ac e ís icas del ibu o, como en cuan o al p oceso de p i a ización que su ió desde los o igenes. Según él, las o mas po las que la alcabala pasó a manos p i adas ue on es: comp a, donación eal y «posesión inmemo ial» o « ole ancia egia» ¾ Ob enidas de una u o a o ma, las alcabalas siemp e ep esen a on po - cen ualmen e uno de los capí ulos p incipales en los ing esos de los seño es cas ellanos. Al comienzo de la Edad Mode na, las casas nobilia ias cuyos pa imonios se habían cons i uido desde la en onización de los T as áma a, Es as in e p e aciones han sido ecogidas po R. CARANDE: Ca los y ysus hanque- os. Ba celona, 1983. omo 1, Pp. 344-348. CANOA ARGUELLES: Dicciona io de Hacienda. Mad id, 1883. Las alcabalas en empeño se endian po la Co ona según un p ecio es imado en unción de una can idad- ipo que se mul iplicaba po la en a anual líquida y con la ese a depode e - cupe a la en a con la de olución al comp ado de lacan idad pagada. Sal ado DE MOXO: La alcabala. Sus o ígenes, concep o y na u aleza. Mad id, 1963, PP. 87-88. Del mismo au o , «Los oñgcnes de la pe cepción dc alcabalas po pa icula es», en Hispania, 1972. Cuade nos de His o ia Mode na, n.0 12, 111-122. Edi . Uni e . Complu ense, Mad id, 1991 112 Adol o Ca asco Ma ínez disponían de es as pe cepciones iscales en casi odos los pueblos some idos a su ju isdicción, al y como cons aba en las me cedes de donación en ega - das po los eyes, o simplemen e se habían ap opiado de las ecaudaciones an e la pasi idad y ole ancia de la adminis ación eal4. Po con a, es a pé dida de ing esos ep esen ó una ue e lesión pa a la Real Hacienda. Se ha es imado que, a comienzos del siglo XVII, el mon o o al de las alcabalas de Cas illa, si en su mayo pa e no hubie an es ado enajenadas en manos p i adas, hab ía bas ado pa a sos ene los gas os o di - na ios de la Co ona5. Pese a que algunas medidasaisladas ue on adop adas pa a ecupe a la iscalidad enajenada, la ónica man enida du an e el seis - cien os ue la con inuación de las en as, pues la necesidad de allega me á - lico pa a sub eni a los gas os más acucian es se sob epuso a cualquie plan eamien o a la go plazo. Lo mismo sucedió con los unos po cien o, un eca go sob e las alcabalas con cuya imposición se p e endía eludi el anqui - losamien o de los encabezamien os y la al a suma hu ada po los ecep o es pa icula es. P on o, siguie on idén ico camino que las alcabalas en em - peño6. En consecuencia, nos p oponemos en las siguien es páginas demos a la impo ancia capi al de la alcabala den o de la es uc u a de ing esos se - ño iales, las o mas de ecaudación y su e olución en los siglos XVII y XVIII. Pa a ello, es udia emos el compo amien o de la Casa Ducal del In - an ado, uno de los ep esen an es más signi ica i os de la g an nobleza cas - ellana mode na. IMPORTANCIADE LA ALCABALA DENTRO DE LA ESTRUCTURA DE INGRESOS DE LA CASA DEL INFANTADO Aunque los duques de la segunda mi ad del XVII adqui ie on alcabalas en empeño y unos po cien o —en condiciones especiales, po cie o—, la mayo pa e de los ing esos po es e impues o de la Casa Ducal se debie on a donaciones eales o a la posesión inmemo ial. Podemos alo a la impo ancia ela i a de las alcabalas en los ing esos ducales es udiando las en as de algunas mayo domías. Po ejemplo, en la La ó mula habi ual es «Ju isdicción ci il y c iminal, al a y baja, me o y mix o impe io de las illas y luga es, con sus asallos y cas illos y o alezas y en as y pechos y de echos...»; A chi o His ó ico Nacional (en lo sucesi o, AHN), Osuna, leg. 1762. An onio DOMíNGUEZ ORTIZ: Polí ica y Hacienda de Felipe IV. Mad id, 1970, p. 189. 6El p ime uno po cien o se concedió en 1639, cl segundo en 1642, el e ce o en 1656 y el cua o en 1663. En 1683, ue on educidos a la mi ad, losllamados medios unos po cien o. A chi o Gene al de Simancas, Consejo de Jun as de Hacienda, leg. 806, ci . po A. DOMIN - GUEZ ORTIZ, op. d . p. 196. Alcabalas y en a seño ial en Cas illa... 113 de Bui ago co espondien e a 1689, más del 68% de los ing esos se de i a - bande las alcabalas7. Es os po cen ajes no disminuye on en el siglo XVIII, y en algunos casos aumen a on: hacia 1750, en el Condado y Real de Man - zana es las alcabalas suponían un 81,5 % del o al de las pe cepciones o a - les del seño ío8. Sal ado de Moxó ha ecogido una lis a de localidades de las cuales la Casa Ducal ecibía alcabalas a ines del An iguo Régimen, que alcanza has a los cua ocien os pueblos9. En de ini i a, odos los da os indi - can de mane a inequí oca el ca ác e p imo dial de la alcabala den o de la es uc u a de ing esos de la Casa del In an ado, po lo menos en cuan o a las pe cepciones de ipo es ic amen e seño ial. Po lo que espec a a los unos po cien o, su impo ancia en é minos di - ne a ios siemp e ue meno . En p ime luga , és o se debió a que, lógica - men e, nunca supe a on el 4 % de la alcabala. Además, la Casa Ducal no poseyó los cua o unos de odas las poblaciones some idas a su ju isdicción. En la p o incia de Guadalaja a a mediados del se ecien os, po ejemplo, In - an ado sólo ecogía el e ce medio po cien o en ein a de las 174 localida - des de su i ula idad, po alo de 4.813 eales de ellón, apa e de ecibi lo en o os ein a y dos pueblos de o as ju isdicciones, po alo de o os 7.627 eales; en suma, poco más del 2 % de los ing esos de ipo seño ial de la Casa en es a p o incia’0. Pe o los duques del siglo XVII, especialmen e el oc a o, don Rod igo —a la sazón cua oduque de Pas ana—, y el no eno, don G ego io, no se con en a on con las alcabalas ecibidas de sus an epasados, sino que adqui - ie on o as. Es p ecisoseñala que es as comp as se e ec ua on bajo lap e - sión de la Real Hacienda y como un medio pa a escindi di e sas deudas con aídas po la Casa. Algunas alcabalas en empeño ue on comp adas po In an ado a p ecios más bajos de los es ipulados, con lo cual la Real Ha - cienda p e endía esa ci ía de las anualidades deju os a asados’’. O as, se adqui ie on a su p ecio o icial, pa acondona así los a asos de la Casa Du - cal en el pago de medias ana as de ju os 2Las en as comp adas en ope a - ciones de es a clase e an nula o escasamen e p oduc i as, pues la Real Ha - cienda e a la que decidía cuáles debían se adqui idas y siemp e se a aba de alcabalas que ya p e iamen e es aban ca gadas con ju os, cuyas anuali - AHN, Osuna, leg. 1656. Lib o de lo enagenado a la Real Co ona (p o incia de Guadalaja a), AHN, Hacienda, Ca as o de Ensenada, lib o 7451. «Razón de los pueblos donde la Casa del Excmo. S . Duque enía alcabalas, es ados a que co esponden, e in endencias o capi ales de p o incias en que se cob an ac ualmen e. Ab il de 1851.» Osuna, leg. 3532. Ci . po 5. DE MOXO: La alcabala.... Pp. 201-210. OLib o de lo enagenado... Pa a mediados del siglo XVII, la deuda de la Real Hacienda con la Casa del In an ado, en concep o de anualidades de ju os aumen aba a azón de 3.010.523 m s po año. AHN, OsunaCadas, leg. 592, caja ja• 2 AHN, Consejos, leg. 11527, exp. 225, n.0 19 y 20. 114 Adol o Ca asco Ma ínez dades pasaban a se pagadas desde el momen o de comp a po el nue o poseedo 13• Sin emba go, no siemp e las condiciones de comp a es u ie on an me - dia izadaspo o as ope aciones inancie as. En 1658, el oc a o duque del In an ado pudo adqui i las alcabalas, lib es de cualquie ca ga, de las illas de Ma in Muñoz de las Posadas, Bus a iejo, Na ala uen e, Valdeman - zano y Labajos, y las de los luga es de Canencia, las Na as de Za zuela y Pinillo de Polendos, poblaciones odas pe enecien es a los once sexmos de la Tie a de Sego ia, a cambio de 1.136.722 ~ Cones as en as se p e - endía sanea la de ici a ia es uc u a de ing esos ijos y di e si ica las pe - cepciones. Po es a misma época, la mayo pa e de las mayo domías duca - les se encon aban ca gadas con édi os de censos y es aban p on as a se in e enidas po el Consejo de Hacienda como espues a a las quejas con i - nuas de los censualis as de la Casa —en 1661 se dec e ó un concu so de ac eedo es de los bienes amayo azgados del In an ado’5 Pese a lo dicho, es a alcabalas comp adas en la segunda mi ad del seis - cien os nunca supusie on un po cen aje ele ado den o de las poseídas po la Casa. En el pe íodo 1720-1730, sólo ep esen aban el 9% del o al ing e - sado po alcabalas 16• Po an o, el peso con inuó ecayendo sob e las alca - balas de posesión inmemo ial o las que en a on en la hacienda seño ial g a - cias a la adhesión de o os mayo azgos en unción de la polí ica de enlaces ma imoniales con o as casas nobilia ias, que se man u o con éxi o has a el siglo XVIII’7. FORMAS DE RECAUDACION Dos ue on los p ocedimien os pa a ecauda las alcabalas: el encabeza - míen o y el a endamien o. Ambos se adop a on de la adminis ación egia, con lige as di e encias en unción del amaño de las poblaciones sob e las que se ecogía el ibu o y su dispe sión geog á ica. Los dos mé odos se si - mula on en el iempo, aunque la p e e encia de los duques siemp e se in - clinó hacia el encabezamien o e isado en pe íodos codos de iempo. Lógi - camen e, e a más a o able discu i la subida del mon o o al a paga con el concejo de una illa, que con eni una can idad p e ia a la baja adelan ada po el a enda a io. 13 Ibídem. ‘~ AHN, Osuna, leg. 2226, exp. 17. > H. KAMEN: La España de Ca los IL Ba celona, 1981, p. 391. > A chi o de Villa, Mad id (en lo sucesi o, AVM), Sec e a ia, leg. 482, exp. 36. ‘~ La úl ima adición al pa imonio del In an ado co esponde al mayo azgo de Ta a a, he - edado po la Duquesa doña F ancisca en 1735 a la mue e de su ma ido, sép imo ma qués de Ta a a, conde de Villada y seño de Alija. AHN, Osuna. leg. 2226, exp. 26. Alcabalas y en a seño ial en Cas illa... 115 En el p ime caso, los o iciales ducales p esionaban legalmen e, coac - cionaban o pac aban con la oliga quía local. Pe o no siemp e las u gencias de liquidez pe mi ían discu i las can idades con los concejos y, a sabiendas de pe de dine o a la la ga y e osiona la imagen de su au o idad, los i ula - es de la Casa hubie on de ecu i al a iendo de las alcabalas de sus illas y luga es a cambio de una can idad cob ada en el ac o. De la misma mane a que la Real Hacienda ac uó du an e g an pa e del siglo XVII, las casas no - bilia ias hubie on de some e se a la in e ención de pe sonas u o ganizacio - nes p i adas en elcob o de sus en as, aunque, eso sí, con meno ecuencia que lo conocido pa a la Co ona. Po an o, el encabezamien o e a el p ocedimien o más en able y el más p ac icado. Se p ocu aba que se eno a an en pe íodosco os, de es, cua - o, cinco o seis años, según hay cons ancia pa a las pos ime ías del seis - cien os ~Como e emos más adelan e, en el siglo XVIII es a pe iodicidad desapa eció, lo que, en consecuencia, ajo la pé dida p og esi a del alo eal de lo ecaudado. Pa a con a a las alcabalas, los concejos en iaban a la esidencia ducal en Mad id a ios ep esen an es con «pode bas an e»pa a la negociación y una documen ación consis en e en el pad ón ecinal más ecien e y es imo - nios de las ansacciones ealizadas. Po su pa e, los con ado es del seño con aban con in o mes ese ados del gobe nado del es ado y los expedien - es ela i os a la ecaudación de ibu os gene ados po los juicios de esi - dencia más ecien es 19• En gene al, no pa ece que las negociaciones ue an la gas y ensas, po que el en endimien o en e con ado es ducales y oliga - cas locales es aba casi ga an izado de an emano. Se pac aba la en ega del encabezamien o accionado en es pagos, lo cual acili aba la ecaudación a los concejos y un apo e egula de ondos a las a cas del seño 20. En el caso de las alcabalas, y en gene al los impues os de i ados de las ansacciones, la o ma de ecaudación e a el epa imien o de la can idad encabezada en e los ecinos que hubiesen ealizado ope aciones de esa clase. Teó icamen e, había que ija las can idades a pa i de las en as ea - lizadas po cada ecino y no po el simple p o a eo, pe o los pode osos lo - cales, los que más debían con ibui po es e concep o al goza de las ha - ciendas más icas, p esionaban siemp e con éxi o pa a log a que las can idades se epa iesen en e odo el ecinda io. Es as i egula idades e an pe ec amen e conocidas po la sec e a ía ducal, pe o se ole aba el abuso mien as se asegu ase la ecogida pun ual del ibu o2’. Exis en es i - monios que e elan las o mas habi uales de ecogida de la alcabala, domi - ~ A chi o His ó ico de P o ocolos de Mad id (en lo sucesi o, AHPM), p o . 10987, ols. 17-20, 29-33, 44-50 y 101-102. “ Ibídem. 20 Ibídem, ols. 105-108. 2’ Los es imonios a es e espec o son múl iples. Po ejemplo, Mén ida en 1701-1713, 116 Adol o Ca asco Ma ínez nadas po la cos umb e y demos a i as del amplio pode de la oliga quía. A eces, en illas pequeñas o luga es, los epa imien os ni siquie a se hacían po esc i o22. Más gene al e a epa i di e sas can idades en e el ecinda - io sin especi ica el mo i o del p o a eo23 o ecauda can idades excesi - as24. Sabemos ambién que la au o idad seño ialpe mi ía a sus o iciales de con ianza en los pueblos —gobe nado es, esc ibanos— ac ua con la misma í egula idadman enida po los pode osos locales25. Jun o con las i egula idades y abusos endémicos, la eno ación de los pad ones de peche os e a la o a cues ión capi al en la ecaudación de la al - cabala. Cuando la disminición de la población e a muy no able, las conse - cuencias en la can idad epa ida a cada ecino podían se especialmen e peijudiciales. Po ejemplo, en 1670 las au o idades de la Villa y Tie a de Bui ago hacen cons a a la con adu ía ducal la disminución de los ecinos del e i o io «pa a los epa imen os y de amas de gas os». Los da os son elocuen es: de 886,5 ecinos a mediados del siglo XVII, se pasa, en 1670, a 626. Una educción de casi el 30 % de la población en ein e años como la índicada epe cu ía doblemen e en la ecaudación de las alcabalas: po un lado, la can idad a paga po cada ecino e a mayo ; po o o, elnúme o de las ansacciones se educía en p opo ción al descenso demog á ico26. Como o ma de con a es a los audes y las injus icias en la ecogida, la au o idad ducal podía o dena comisiones especiales pa a la (<a e igua - ción de alcabalas y he edades», pe o a eno de la documen ación exis en e a es e espec o, siemp e ue on escasas po su cos o y el pe sonal que p ecisaban 27, Cuando la adminis ación ducales aba u gida de liquidez o ca ecía de la es uc u a ecauda o ia ap opiada, se ecu ía al a endamien o, pese a que las condiciones de los con a os implicasen una conside able educción de lo íng esado. Así sucede con las alcabalas de la illa de La Mo illa, del Pa ido de San Clemen e, que son a endadas en 169’7 po seis años al licenciado don Julian de Cha a ie a, an iguo co egido de Alcoce , con una cláusula que pe mi e al a enda a io queda se con el 30 % de lo ecogido en con - AHN, Osuna, leg. 2474, exp. 12, ols. 12-14 ; o San Ma in de Valdeiglesias en 1718-25, leg. 2475, exp. 4, ols. 239-240 . 22 Así sucede en di e sas poblaciones del Seño ío de Bui ago a ines del XVII, AHN, Osuna, Ieg. 2619, exps. 6 al 9. 23 AHN, Osuna, legs. 2435, exp. 1; 2474, exp. 3, ol 8; 2475, exp. 4, ol. 236; 2580, exp. 6, ol, 82; 2589. exp. 2, ol. 174; 2597, exp. 1, ols. 303 y 322 . 24 AHN, Osuna, legs. 2580, exp. 2; 2589, exp. 13, IbIs. 10 -lI; 2622, exps. 2 y 13. 25 En 1701, la illa de Lacalaho a(G anada) se queja an e el duque donJuan de Dios po que el gobe nado del seño ío se ap o echa de su posición pa a con ibui menos en los epa i - men os. AHN, Osuna, leg. 2438, exp. 22. 26 AHN, Osuna, leg. 1648, exp, 18. 27 Comisión dada po el sex o Duque al gobe nado de Jad aque pa a «a e iguación de al - cabalas y he edades» en es e es ado. AHN, Osuna, leg. 1703, exps. 24 y 25. Alcabalas y en a seño ial en Cas illa... 117 cep o de «cob anza, conducción y abajo». Bajo las mismas condiciones son a endadas odas las alcabalas de las localidades de es e pa ido a pa i - cula es con alguna inculación con la Casa del In an ado28. O as eces, los a enda a ios son ecinos de la misma illa, que con es a en aja comple an su in luencia social y económica sob e el concejo. Son los miemb os de la oliga qula local, que con olan los o icios municipa - les, las p opiedad de la ie a, el uso de los comunales y la ecogida de impues os 29 LA «PETRIFICACION» DE LAS ALCABALAS Y SUS CONSECUENCIAS A pesa de las eno aciones pe iódicas de los encabezamien os y la bús - queda de con a os de a endamien o a o ables, el líquido ing esado po la Casa del In an ado en concep o de alcabalas disminuyó de o ma con inua e impa able desde inales del siglo XVII. El é mino «pe i icación» de la al - cabala ue acuñado po Ramón Ca andepa a explica la al a de eno ación que aquejó a los encabezamien os del ibu o en el siglo XVI, y puede apli - ca se pe ec amen e al caso que nos ocupa30. Una ecaudación e icaz p ecisaba la e isión con inua de las can idades encabezadas, pa a a aja el c ecimien o de la in lación, e i a audes y ha - ce las co esponde a las a iaciones en los pad ones de peche os. En el co - b o de la alcabala du an e el siglo XVIIIpo la Casa del In an ado, no se obse a unap ác ica decidida en es e sen ido, lo cual ya se ha explicado, al menos pa cialmen e, po los p oblemas pa a ecoge el impues o de una o ma jus a y p opo cional. En e ec o, los da os demues an lo dicho en cuan o a la pe i icación de las alcabalas e, incluso su educción en algunos casos. Según el cuad o 1, los alo es de la en a de los encabezamien os en a ias illas ducales se compo an a la baja desde 1697 has a 1804, pues: a) los alo es que suben lo hacen de o ma poco signi ica i a b) los que se man ienen pie den alo eal como consecuencia del c ecimien o de la in lación; c) hay algunos des - censos muy no ables. El cuad o 2 ecoge la e olución gene al de las alcaba - las po mayo domías en el pe íodo 1720-1808 y con i ma lo apun ado; de 750.653 eales y 10 m s es imados como alo medio anual pa a el decenio 1720-30, se pasa a 679.089 eales y 5 m s en 1 804-08, lo cual supone un — 3’ descenso del 10% en 88 anos 28 AHPM, p o . 10987, ols. 39-43. 29 Ibídem. IbIs. 36-38. 30 Ramón CARANDE: op. ci ., pp. 361 y ss. ~‘ AVM, Sec e a ía, leg. 482, exp. 36. Adol o Ca asco Ma ínez Cuad o 1 EVOLUCION DEL PRODUCTODE LAS ALCABALAS FN VARIAS VILLAS DE LA JURISDICCIONDE INFANTADO (En eales) ¡697 1720 1752 1804 Na ace ada 1.050 1.640 5. Ma ín de Valdeiglesias .... 16.000 13.450 10.650 19.672 Villa del P ado 22.000 13.000 13.000 13.000 Colmena Viejo 242.050 47.000 Fuen es: AHPM, 10,987; AHN, Hacienda, lib. 7.451; AVM, Sec e a ia, cg. 482, exp. 36. Cuad o 2 PRODUCTO ANUAL DE LAS ALCABALAS INGRESADAS POR LA CASA DUCAL DEL INFANTADO EN 1720-1730 y 1804-1808 (En eales y ma a edises) Adminis ación/Mayo domía P oduc o anual ¡720-1730 P oduc o anual ¡804-1808 Real de Manzana es Villasdel In an ado Ma quesado del Cene e He mandades de Ala a Espinosa Hi a A enas Sexmo de Du ón Bui ago Mén ida Villa del P ado San illana y To ela ega Saldaña Po es y P o incia de Liébana San Ma índe Valdeiglesias Jad aque Pas ana Sego ia Ex eme a y B ea Mon ánchez Ac ecen ados Uleilas Villas del Ju o Villas del Concu so 130.l8Oy3O 24.802 y 12 11.241 y 2 8.723 294y 24.989 y 10.584 28.189 y 9 40.908 13.000 13.000 I8.074yl2 25.188 y 10 20.535 y 28 13.450 44.3O3y17 55.669 y 27 12.721 y 3 6.044y14 12.250 2.279 y 28 O 30.824 90.424 84.493 y 24 15.735 31.076 y 27 8.811 4 294y 4 2 17.563 y 16 24.093 y 25 14.956 y 20 37.673 y 7 13.000 13.000 18.007 y 23 23.421 13.446 y 15 19.672 y 27 41.156 y 16 33.420 y 2 12.721 y 3 17.715 y 16 11.108 1.964 y 19 789 y 22 44.497 y 13 62.427 y 14 118 119 Alcabalas y en a seño ial en Cas illa... Cuad o 2 (Con inuación) PRODUCTO ANUAL DE LAS ALCABALAS INGRESADAS POR LA CASA DUCAL DEL INFANTADO EN 1720-1730 y 1804-1808 (En eales y ma a edises) Adminis ación/Mayo domía Almansa (unos po cien o) Puebla de Almena a Valda ace e Pa ido de G anada Algecilla Chama in Ba cience Albala e Miedes Plasencia Taba a Alija Villada Villa a ila Cea Guadalaja a-Tó ola Se acines P oduc o anual ¡720-1730 12.000 5.500 5.193 y 17 10.400 13.076 y 6 6.109 921 4.200 4.823 19.011 y33 7.800 7.792 y 22 7.231 y 22 8.262 y 28 o l.629y14 3.025 y 10 P oduc o anual 1804-1808 6.000 3.521 y 26 1.641 y 7 19.156 y 25 10.256 y 11 6.733 y 8 322 y 10 3.593 y 30 4.000 16.482 y 25 2.472 y 24 2.816 28.301 y 26 2.772 y 18 O 1.629 y 14 3.025 y 10 TOTAL 754.653 y 10 679.089 y 5 Po cen aje de disminución 10% Fuen e: A M, Sec e a ia, leg. 482, exp, 3& ¿Cuáles ue on las causas de es a disminución? En p ime luga , debe ei e a se que la causa p imo dial eside en la al a de eno aciónde los en - cabezamien os. Son de iciencias de índole es uc u al las que impiden inc e - men a lo ecaudado, pese a la endencia demog á ica ascenden e que p esi - de la mayo pa e del XVIII y un c ecimien o económico pa alelo. También mejo é la o ganizaciónhacendís ica de la Casa Ducal, con las sucesi as eo ganizaciones de la con adu ía ducal y la c eación de una eso e ía32. Pese a es as e iden escondiciones a o ables,las alcabalas no deja on de pe de alo a lo la go del se ecien os como consecuenciade la p opia esencia del impues o y los icios adqui idos en su ecaudación. Los es ue - zos de los con ado es ducalesdesde comienzos del siglo XVIII se di igie on más a di e si ica y eno a las uen esde ing eso, y menos a in en a sanea >‘ AHN, Osuna, Ca as, legs. 453 y 454.