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EN LA SOLEMNE APERTURA DEL CURSO ACADRMICO
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DISCURSO INAUGURAL
LEIDO
EN LA SoLEMNE
APERTURA
DEL CURSO ACADÉlVITCO
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idea exac a de cuan o le odea, po mas que pa a conseguido haya
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pues o en juego su in eligencia, que aun cuando gi ando den o
?
de una ó bi a demasiado es echa, ha p ocu ado alcanza la e dad,
bajo dis in as ases
á
la ez. Con al obje o, ha emp endido la ma cha
indaga o ia, guiado an solo po el deseo cons an e de sabe , é igno ando
quizá el é mino de su ca e a, an o mas ex a iada den o del labe in o
de sus in es igaciones, cuan o mayo ha sido su deseo de abanza en ella.
En medio de es ue zos an pode osos y no menos dignos de alabanza, se
ha econocido
á
eces an pequeño an e la inmensidad de la na u aleza, se ha
conside ado an impo en e al expe imen a las i esis ibles ue zas de aquella,
y an subyugado se ha c eído sen i po el esul ado de su cu so aus e o é
inexo able, que no ha podido menos de cae an e ella, en una abyec a y
comple a
pos ación.
Su deseo p edilec o, ha sido el es udio y conocimien o
de sus semejan es, en
elación
con los demás
sé es
c eados, que o man
pa e in eg an e de la escala de la ida. Mas es necesa io ene p esen e,
que la ida de es os sé es , se halla o mada po una cadena, cuyo p ime
eslabón
apa ece con el nacimien o, y e mina el úl imo con la exis encia
indi idual.
En es e pe íodo de du acion i al, son ales y an a iadas las mani es a-
ciones que expe imen an los habi an es de la ie a, que omando po ipo al
homb e, se le e as o ma de un modo comple o, lo mismo en su aspec o
2
6
ísico; que en su concep o mo al
é
in elec ual. Pe o es as modi icaciones que
el indi íduo expe imen a du an e. el pe íodo de su exis encia, imp imen en
su se , ac os uncionales an complicados, exis en escenas an dis in as, se
mani ies an mo imien os an delicados, yapa ecen concepciones an b illan es,
que causan la admi acion del que se p opone analiza , la pe ec a combina-
cion yeng anage ecíp oco, del g an núme o de piezas, que con ibuyen
á
o ma la in incada y delicada maquina ia indi idual.
Nada es po an o, más cu ioso que segui al homb e en odas sus e o-
luciones, pa a pode se da cuen a de su uncionalismo, ni nada más p o-
digioso ampoco que su complicada. disposicion o gánica, me ced
á
la cual,
eje ce ac os an sublimes y pe ec amen e acabados , que no siemp e se hallan
al alcance de la in eligencia, pues o que se ocul an
<Í
oda pene acion , po
muy sagaz que sea. De aquí pues, que el es udio de enido del homb e , se
haya con e ido al p opio iempo, en campo de ba alla y o eo de la
ic o ia, siendo po an o el ema obligado de los es udios ilosó icos, me-
dian e los cuales, se ha p ocu ado conoce al homb e po el homb e. Pe o
es necesa io ene p esen e an e odo, que el homb e como los demás sé es
c eados, gozan de una o ganizacion en pe ec a a monía con los ines
á
que se hallan des inados,
y
a a de in en a que espondan
á
o os dis in os
de los que deben se , es que e p e ende un absu do , yopone se abie -
amen e á las leyes inmu ables de la na u aleza.
Sabido es po demás, que no odos los sé es de inados
á
pobla el Uni-
e so, se hallan ado nados de las mismas cualidades ísicas, ni es án p o is os
de idén icas condiciones mo ales
é
in elec uales, pues o que odas ellas se
pe eocionan
jí
medida que se asciende po o den co ela i o en la escala
zoológica, lo que indudablemen e es debido el modo de se de los dis in os
animales que con ibuyen á o ma la , eniendo en cuen a al e ec o,
Sil
o ganizacion, sus cos umb es, sus ac os sociales
y
su educacion.
En is a pues de lo que lle o apun ado, me pe mi i cis que dis aiga
ues a a encion po algunos momen os, ocupándome del DESARROLLO IN-
TELECTUAL,
É
INFLUENCIA QUE SOBRE ¡:;L E.JERCE LA EDUCACION.
Pun o es es e Ilmo. Seño , (p1e po lo as o y complicado de suyo,
no es an ácil pode le desen aña , ni nadie en condiciones an poco
a o ables pa a el éxi o, como el que iene el hono de di igi os la
palab a. No espe éis e en es e abajo, concep os le an ados, ase
co ec a, ni bellas imágenes, es idas con las gnJas de la o a o ia; sinó
po el con a io, mi lenguaje y es ilo, o ma án un ma cado con as e
con las bellas dise aciones, los ele ados concep os ylos p o undos pen-
samien os que esuenan aún en es e ecin o cien í ico, y que no se pueden
ex ingui con an a acilidad, po más que pa a ello se apele
á
la ma cha
len a de los iempos.
Es e ecue do me hace acila
é
imp ime en mi men e el sen imien o
de no pode cumpli cual lo equie e el debe que me impone es e ac o
eglamen a io, eme oso de de auda las nobles aspi aciones de la Co -
1.
'1
po acion
á
quien ep esen o, así co no de no co esponde á los legí imos
deseos de ues a ilus ada conside acion , y
á
los glo ioso~; imb es que
de iempos emo os, acompañan
á
es a Uni e sidad.
P eciso ha de se po an o, ecomenda nc
á
ues a n encion yá
ues a bene olencia, pa a a a de expone , si el g ado de in eligencia
es igual en odos los
sé es
zoológicos, dada la hipó esis emi ida po
D ape ,
ó
a ía po el con a io , desde el se in elec ual mas in e io
has a el homb e inclusi e. Una ez es ablecida
18,
a l macion
ó
negacion
an e io , conside a la in eligencia del homb e en sus di e sas ases de
desa ollo, y e mina po úl imo es e abajo, ocupándome en él, de
la in luencia que puede eje ce la educaeion en el desa ollo in elec ual
de los animales, ymuy especialmen e en el del homb e.
Es sabido que muchos animales y muy especialmen e los de índole
domés ica, es án dando p uebas man i ies as de ene en sí mismos, algo
que les pe mi e emplea los medios con enien es, con el in de ealiza
sus deseos, lo cual se p ueba de un modo pe ec o en los ac os come idos
po algunos, que si ue an únicamen e el u o de una imi acion ins in i a
á
la ap oximacion del homb e, no se descub i ian como e ec i amen e se
descub en es os mismos enómenos en los animales sal ajes. Tal p opiedad
se halla con i mada de un modo ca egó ico
y
e minan e, po la ob-
se acion de los enómenos. psíquicos, co espondien es
á
los animales
que se hallan p o is os de un cen o ecen o . Mas á medida que se a
ascendiendo en la escala de los
sé es ,
se p esen a
ocasio
de obse a ,
que las mani es aciones men ales son mucho más ele adas, como son
ambién
más admi ables las habilidades que pueden ap ende algunos de
ellos, yasí lo a es iguan con p uebas ehacien es, las pe sonas enca gadas
de educados.
Es o pa ece que causa ma a illa, e ec o sin duda de la endencia
i esis ible que iene la humanidad, á encon a so p enden e cuan o se
elaciona con la
mani es ación
men al de los animales, que dada su humilde
condicion , se hallan colocados po debajo del homb e en la dec ecien e
escala de la ida. Pe o si eco damos la p opiedad undamen al de su
es u a ne iosa, si enemos en cuen a po o a pa e, que me ced á
es a p opiedad, eciben las imp esiones que pa en del mundo ex e no,
y
si
á
es o se añade que llegan á pe ecciona se en el concep o necesa io
pa a demos a su ac i idad, nos llega emos á con ence que los animales
in e io es al homb e, pueden se suscep ibles de mani es aciones in elec ua-
les bas an e ele adas, siemp e que pa a es e e ec o, se los a e de educa
de un modo sis emá ico, du an e el ascu so de algunas gene aciones.
Los animales son capaces de sen i como el homb e sien e, place y
pena, dicha ymise ia. Su elicidad se e ela po el en e enimien o de
s
sus juegos; el alo y la imidez, a ían en los indi iduos de la misma
especie ; el p incipio del miedo, se demues a po la suspicacia y la des-
con ianza, y se apode a de ellos el e o , que se mani ies a cla amen e,
po medio del emblo de sus músculos, palpi aciones de co azon y el
e izamien o del cabello. Hay en e ellos, quienes son descon en adizos y
o os po el con a io, dis u an de un excelen e ca ác e ; el ca iño que
desplegan algunos, se ueca en ábis u iosa pa a con o os. Los animales
más supe io es, saben ama y desean se amados, expe imen an el sen-
imien o de la emulacion, desean el halago y la alabanza, sien en algo
pa ecido á la modes ia, á eces se a e güenzan, pe o nada es sob e odo
más elocuen e en algunos, que la exp esion de su amo p opio sa is echo.
Pocos son ya los que a en de nega
á
los animales la posesion de
alguna cosa que pueda asemeja se
á
la azon, y an o, que como el homb e
delibe an, esuel en
y
ob an. Pe o hay algunos sin emba go, dispues os
á
c ee y sos ene , que en e la pa e in elec ual de los animales y la
pe enecien e al homb e, exis e una ba e a bas an e di ícil de anquea ,
y que solo el úl imo puede mejo a se p og esando, pues o que solo él
hace uso de ins umen os, domes ica
á
o os animales, posee el don de
la palab a, emplea idiomas dis in os, y conoce el de echo de p opiedad.
A es o añaden, que no hay o o se o ganizado conscien e, que se
comp enda mejo
á
sí p opio, que goce de la acul ad de abs ae y ge-
ne aliza en an al o g ado, que posea el sen imien o de lo bello, yque
sea capaz del cap icho, de la g a i ud, del mis e io, y de la c eencia
en Dios.
Cie amen e que la ana omía nos hace p esumi y un momen o de
e lexion nos .bas a pa a llega á comp ende , que el cí culo in elec ual
de las especies, es mucho más es ingido en los animales que en el
homb e, desde el ins an e mismo que ha omado poses ion de la ie a,
un alen o an supe io y os íl al suyo, como lo es el de és e; que con
su pode impe a i o, ha con ibuido al de enimien o e olucional de la
in eligencia animal. Mas sin emba go, bueno se á el conside a an e odo,
las acul ades in elec uales de los sé es o ganizados, en cuan o se e ie en
á
las analogías ó elaciones de semejanza que puedan p esen a , con
algunas de las que en el homb e exis en, que si bien no son suscep ibles
de halla se an plena y admi ablemen e desa olladas, pueden es ado al
menos en po encia de desa ollo.
De aquí pues, que no nos sea pe mi ido nega , el que exis a elación
en e los di e sos ep esen an es de la escala zoológica, sin excep ua
pa a el caso los ipos más ele ados de ella, y de aquí ambien el po
qué desea la iloso ía que se aba que el ema psicológico en odas y cada
una de sus pa es, como lo conside a y es ablece la in eligencia.
Ya en iempos de Desca es, se a ó de es udia es a impo an ísima
ma e ia con mo i o del au oma ismo animal, y se die on las p ime as
p uebas de que el ce eb o e a el ó gano enca gado de la sensacion, del
_______ • __ ._-- o
II.
9
pensamien o y de las emociones, ideas que siendo comple amen e popula es
on el dia, ca ecían de au o idad has a la época del inmo al Bicha ,
pues o que an es de és e y bas an e iempo despues de Desca es, se
dudaba aún si las pasiones enían su asien o en o as egiones del cue po
que no ue an p ecisamen e las ce eb ales.
Los descub imien os más
6
ménos a en u ados de Gall, pa a esplica
su sis ema enológico, han sido el pun o de pa ida de los magní icos
es udios expe imen ales de nues os iempos, con elacion
á
las unciones.
que desempeña el ce eb o como ó gano pensado . Es cie o que Willis,
Vieussens, Halle , Somme ing, Vicqd", Azy y o os a ios, habian abo -
dado de an emano es os di íciles abajos, pe o ambien lo e.s que Gall
con su quimé ico sis ema, que no es á exen o de de ec os y mezclado en
pa e con el cha la anismo, los
dió
un pode oso impulso, po medio del
cual se han enido p ac icando desde aquella época, nume osas
é
impo -
an es obse aciones en la ma e ia.
Los epe idos expe imen os de Flou ens, las isiologías del pensamien o
y
a ado del sis ema ne ioso de Lelu y Longe , la ana omía compa ada
en el homb e y los animales po Leu e y G a olie , los es udios sob e
el homb e po el eminen e aleman Vog , las isiologías y es udios del
sis ema ne ioso po Vulpian y Luis, han abie o ancho campo ace ca
de es a ma e ia, que ha se ido de ecundo manan ial al homb e pen-
sado .
Las publicaciones e e en es
á
la locu a que ocan muy de ce ca
á
la psicología, como la ob a o iginal de Leu e , los clásicos a ados de
Pinel, Esqui ol y Geo ge , las alucinaciones po Bie e de Boismon ,
la locu a lúcida po T ela , la psicología mo bosa de Mo eau de Tou s
y la F enología espi i ualis a de Cas ell, han sido
á
la ez po sí solas
su icien es pa a pode saca un g an pa ido de ellas, yalimen a la
in eligencia del obse ado . Pe o es lo cie o que mien as a ios lsió-
lagos han a ado de encauza sus es udios has a los lími es de la iloso ía, los
ilóso ospo su pa e han in en ado segui un de o e o opues o en lo e e en e
á
los asun os que en aña es a cues ion, como lo p ueba en e o as cosas
la ma cha azada po Adol o Ga nié en su psicología y enología com-
pa ada, ma cha seguida po Albe o Lemoine en sus publicaciones sob e
el sueño, la enagenacion men al, el alma y el cue po.
Es indudable que debemos de p ocu a colocamos bajo el doble pun o
de is a de la isiología y de la psicología, con el in de no sepa a el
es udio pe enecien e
á
las acul ades men ales, del que se elaciona con
los demás ó ganos del cue po. E ec i amen e, la in luencia de los em-
pe amen os, de la cons i ucion, sexo, edad, clima, es ado de salud
ó
de
en e medad, a ecciones men ales, sueño, igilia
y
sus anexos, ales son
3
,lO
las as as cues iones que si en de aa o cien í ico al médico y al ilóso o,
po medio de las que se a a de so p ende la in luencia que eje ce
la pa e ísica sob e el aspec o mo al
é
in elec ual. Mas es necesa io
ene p esen e, que odas las mani es aciones de índole ne iosa, llegan
á concen a se en un pun o. de e minado ep esen ado po el ce eb o, ó gano
que asume en sí las unciones de la ida ela i a, y que es necesa io
es udia po an o si se ealizan en él la union de las dos sus ancias,
así como si es que se puede so p ende alguna cosa, como esul ado
de es a mis e iosa union.
Que el ce eb o es el ó gano de la in eligencia, no cabe géne o de duda
pues o que se halla su icien emen e demos ado; y an o es así, que el
homb e dedicado á pone en eje cicio su senso io ín imo, sien e dolo
p oducido po un excesi o abajo men al, que de oma g andes p o·
po ciones, puede da luga á p esen a se en aquel, una a eccion esen-
cialmen e ce eb al, que sea capaz de o ce la ma cha no mal de sus
. unciones in elec uales. Es o se halla demos ado de una mane a indudable,
po los conocidos expe imen os de Flou ens, el que seccionando los
hemis e ios ce eb ales ácie os animales, han podido i i sin emba go
despues de p ac icada la ope acion, ejecu ándose en ellos las unciones
de la ida o gánica sin in e upcion alguna; pe o no sucede lo p o-
pio con las pe enecien es á la ida de elacion, que po el con a io
han su ido un as o no comple o. Colocados los animales en al si ua-
cion, caen en una especie de le a go al, que pie den odos sus sen idos
é
ins in os. No en ni oyen, no saben de ende se, ab iga se, hui , ni
come ; no exis e expon aneidad en sus mo imien os, pie den en in, la
in eligencia, la pe cepcion, la olición, y oda accion expon ánea.
Una ez es ablecido que el ce eb o es el ó gano donde adican las uncio-
nes in elec uales, pa ece lo na u al que se pueda medi la in eligencia de las
di e en es especies de animales, despues que hayan sido compa ados sus
ce eb os. Has a cie o pun o ienen los hechos en apoyo de es a conje u a,
siendo así que, cie os sé es de escala in e io que son acé alos y que
segun apa iencias ca ecen de sis ema ne ioso, no se encuen a en ellos,
ni ins in o, ni ap i ud alguna indus ial. Mas á medida que a apa eciendo
ype eccionándose en ellos el apa a o senso ial, se mani ies a la sensi-
bilidad que se halla ligada á los enómenos del mo imien o, p esen ándose
al p opio iempo algunos ins in os yap i udes inna as. De g ado en g ado,
el apa a o de las sensaciones sigue aumen ando ype eccionándose, has a
emon a se á la
sé ie
de las especies más ele adas, segun el ó den de
sus acul ades in elec uales.
Es a g adacion co ela i a no puede pone se en ela de juicio, si solo
nos limi amos á conside a los hechos de una mane a as ac a, pe o no
sucede lo p opio al que e de e mina la ci cuns ancia p ecisa que asegu a
la supe io idad in elec ual de una de las especies con elacion á o as
especies dis in as. En es e caso, nos emos inducidos á c ee , que al
H
ci cuns ancia puede se debida á
la
masa mayo ó meno del ó gano
senso ial, siemp e que pa a ello se enga en cuen a una ley bas an e
gene alizada en isiología, que la ue za de los ó ganos se halla en azon
di ec a del desa ollo de su masa.
Pa a llena cumplidamen e es e obje o, se ha p ocu ado pesa los
ce eb os en los di e en es g ados de la sé ie animal, y compa a despues
la escala de los dis in os pesos, con la a iedad de in eligencia de que
son suscep ibles las di e sas especies, medio que no siemp e ha dado los
esul ados más sa is ac o ios, como no podia menos de sucede , si an
solo se a endía al peso absolu o, y se hacía as accion comple a de o as
muchas ci cuns ancias, capaces de in lui de una mane a pode osa en el
desa ollo in elec ual de las especies.
Si solo nos a enemos al peso absolu o que pueden o ece 'los ce eb os,
¿no se á mayo en la balanza, el del del in, del ele an e y de la ballena,
que po el con a io el que pueda o ece el del homb e! y dadas las
dimensiones meno es que p esen a el cue po del úl imo, como el peso
absolu o del ce eb o pe enecien e al mismo, ¿se debe á admi i á p io i,
que la in eligencia de és e, ocupe un ango in e io á la que poseen
los p ime os! De aquí se in ie e, que no es el peso absolu o el que
debe de se es udiado solamen e, sinó que po el con a io, es el peso
ela i o ó la masa y la disposicion que és a p esen a, lo que nos ha de
ilus a en cues ion an ascenden al.
nI.
De odo cuan o se lle a mani es ado an e io men e, pa ece esul a ,
que el agen e enca gado de desempeña unciones de o den an ele ado
y sublime, es el ce eb o, ó gano encas illado den o del sac o alcaza
de Minc a, donde la na u aleza le ha colocado pa a domina con su
pode osa in luencia, odas las pa es del cue po que se hallan some idas
á su impe io, y aba ca á la ez odo cuan o le odea, p oceden e del
mundo ex e no. Nadie como él, eje ce an al o pode ío, ni hay ó gano
ampoco que pueda desempeña unciones an in e esan es á la ez que
di íciles de comp ende . Su sobe anía es de al condicion y se halla an
ín imamen e unida
á
la esencia de la ida, que al se sup imida la una
queda al p opio iempo amenazada la o a. Es el ó gano enca gado de
pe cibi odas las imp esiones que pa en como o os an os
écos
de los
dis in os pun os del ho izon e, pa a se asociados más a de y se i de
base á nues os juicios y de e minaciones; p eside á las sensaciones,
á
la in eligencia,
á
la olun ad, y en una palab a, desempeña el papel
más ele ado, que ha sido dado alcanza
á
un agen e animado.
Si se a a de examina la supe icie ex e io de un ce eb o en cual-
quie a de los sé es que pueblan el Uni e so, se pod á ap ecia
á
simple
is a el aspec o plegado que p esen a, an o más p onunciado, cuan o
18
algunas gene aciones se a a de examina
á
los hijos de es os suge os,
se pod á e como insensiblemen e se ha ele ado en ellos la en e, se
ha ala gado y pe dido su aspe eza la cabelle a, su cabeza iende
á
la
edondez, y en una palab a, se an ap oximando poco á poco á las azas
más supe io es en o ganizacion y en cul u a.
Si la educacion imp ime su pode oso in lujo en e los dos polos opues os
de la escala del homb e, ¿nó se á mayo la accion que de e mine en los
indi íduos de la misma aza, an o más, cuan o sea mayo el g ado de
cul u a en ella? Po medio de la educacion, se ha podido consegui que
sé es desg aciados y al os de alguno de sus sen idos ó impe eccion de
de e minados apa a os, modi iquen su is e si uacion y puedan compa i
las sa is acciones y los disgus os que la sociedad iene ese ados
á
la
humanidad en e a. ¿Qué se ía sinó de los so do-mudos, y qué papel
desempeña ían en la sociedad, si su in eligencia hubie a pe manecido en
las inieblas de la igno ancia, sin sabo ea su co azon los encan os de
la ida, y los place es que p opo ciona la p ác ica del bien, como des-
g aciadamen e acon ecía an es de los es udios de Bone , de Pe ie a, de
de L' Epeé yde Ponce de Leon?
Si los so do-mudos son suscep ibles de una ec a y esme ada educacion,
si su in eligencia es capaz de ecibi el es ímulo que p o iene de o as
in eligencias dis in as
á
la suya, desen ol iéndose y desa ollándose po
es e medio sus acul ades in elec uales, ¿con cuan o mayo mo i o no
puede sucede lo p opio yaún mucho más, con aquellos sé es que
poseen odos sus sen idos y apa a os comple amen e ín eg os, pa a el
desempeño de sus unciones?
El ecien nacido, iene
á
la az del mundo, p o is o del mismo núme o
de ó ganos p óximamen e, que puede posee el adul o. po más que no
hayan llegado ni con mucho á su comple o desa ollo. Mas el iempo
a anza, yel nue o sé sigue la ma cha del iempo, y
á
su somb a
c ece, se desa olla, se pe ecciona, y odas sus condiciones o gánicas,
adquie en mayo inc emen o, y comple an su desa ollo, has a llega á
es aciona se pa a dec ece despues. Du an e la época de es e desa ollo
i al se han ope ado en el indi íduo, una po cion de me amo osis an
pe ec as y admi ablemen e acabadas, que son dignas de de enidos y p o-
undos es udios,
Al nace
y
aún
después
del nacimien o, el nue o se , apenas
é,
oye, ni
en iende; sus acul ades in elec uales es án ado mecidas; los mo imien os de
p og esión
son comple amen e nulos; su ac o, gus o y ol a o, se hallan
al pa ece abolidos; en una palab a odas sus unciones de un ó den
ela i o, se encuen an comple amen e apagadas, y solo eje cen impe io
sob e él los de la ida ege a i a; es deci , que no domina en el ecien
nacido, mas que el ins in o de conse acion. Abandónesele en es e is e
es ado á las p opias ue zas de que puede dispone , no se haga o a cosa
que some e le á la accion de los eso es de su p opia conse acion,
11)
p í esele del as o luminoso que sea capaz de ilumina el ho izon e isual
de su azon, yen onces es e in eliz, queda á con e ido en un SG des-
p eciable, en un e dade o igno an e, en un comple o sal aje.
Pe o si se le a a de educa de una mane a con enien e, si se ponen
en juego los mil
y
mil medios de que se puede dispone pa a pe ec-
ciona le, an o en su aspec o ísico como en el concep o mo al
é
in elec ual,
con el in de hace le digno del ango á que pe enece, e emos en onces
que sus mo imien os se pe eccionan y coo dinan, sus sen idos adquie en
la p eponde ancia debida, y su po encia men al comple amen e elada po
las inieblas de la igno ancia, desga a el upido c espon que la oscu ece
pa a ab i se paso
á
su a és y p esen a se an e el mundo que habi a,
con oda su ue za y igo , dispues o á segui las máximas que puedan
inculca le, las pe sonas enca gadas de su educacion.
Nunca es an necesa ia es a
di ección
como en los momen os solemnes
en que la ju en ud, sal ando el ecin o de los colegios óabandonando
el seno del hoga domés ico, se lanza en medio de ese o bellino que se
llama mundo, pa a i en pos de cie as a en u as y pelig os que des-
conoce po comple o. En onces el iesgo es eminen e, la ue za de su
imaginacion se expone an e emociones que la hacen palpi a , 'an e
ilusiones que hie en, an e ilusiones que ma an; y si en el momen o de
su p e endida emancipacion, de sus an ás icas ilusiones y de su libe ad
suspi ada, desciende la somb a que puede oscu ece su in eligencia, asga
la olun ad yma a la ue za, oponiéndose á que pueda consegui los
mó iles que se p opone, en al es ado y
á
pesa de 1ucha con oda la
ene gía p opia de su edad, concluye po abandona se de un modo jadean e
á
la más las imosa y comple a desespe acion.
Po an o, si la di eccion se sepa a de la ec a azada que debe
emplea se pa a consegui que un indi iduo se ap oxime en lo posible á
lo pe ec o, en es e caso
é
hijo de su las imosa educacion, segui á un
de o e o a al, caminando po la esca pada pendien e del icio y del
c ímen, has a llega á da con su desg aciado cue po en una peni encia ía.
Mas si po el con a io, se le educa de un modo con enien e y en
consonancia con los sanos p incipios de la mo al y el bien, si se le
aza la senda que debe eco e en la sociedad con el obje o de que sea
ú il
á
sus semejan es, si se le ins uye, en una palab a, pa a que po
es e medio su in eligencia se desa olle
y
pe eccione, en es e caso, se
pod á consegui de él una pe sona cul a, dado el desa ollo mayo ó
meno in elec ual, y la educacion mas ómenos esme ada que haya
podido ecibi .
Lo que sucede con elación á la po encia men al conside ada en sí mis-
ma, se puede ap ecia pe ec amen e y de un modo indudable en los dis in os
sen idos y di e sos apa a os de que el homb e se si e, pa a pone se en co-
municacion con odo lo exis en e en el medio en que i e. El ojo que se eje ci-
a de un modo cons an e, bien de una mane a aislada óya p o is o de una
20'
len e de mas
ó
menos po encia, consigue e obje os an diminu os .YRuma-
men e a iados, que no es posible puedan pe cibi los suge os, cuyo apa a o
isual se encuen a colocado en condiciones diame almen e opues as, po
no habe sido educado de un modo con enien e.
Suscep ibles son
ambién
de pode se educados, el oido, el ol a o, el
gus o y el ac o, y po medio de es a educacion, pode llega á pe ec-
ciona se de al mane a, que despe ándose esa exquisi a sensibilidad especial
que es inhe en e á cada uno de ellos, ap ecian los sonidos, pe ciben los
olo es, gus an la sus ancias sab osas, y palpan los cue pos que se ponen
á su alcance, odo con una admi able
pe ección
y maes ia, de la cual
ca ecen las pe sonas, cuyos sen idos no han sido educados del mismo
modo.
Lo p opio sucede con espec o á los dis in os mo imien os y di e sas
ac i udes que el homb e ejecu a du an e el ascu so de su ida, ac i udes
y mo imien os, que si bien son len os en un p incipio, más acompasado s
despues, llegan un dia al
máximun
del pe eccionamien o, me ced
á
la
epe ición
coo dinada de los mismos, que has a pueden e i ica se de una
mane a au omá ica.
VIII.
Tales son los adelan os que llega á p oduci la educacion, an ma-
a illosos esul ados pueden espe a se de su pode oso in lujo sob e los sé es
c eados, que muchos de los ac os uncionales son pues os en ejecucion,
sin que pa a ello ome
pa icipación
di ec a ni indi ec a la conciencia in-
di idual; es deci , que se e i ican de un modo comple amen e au omá ico,
Mas es e au oma ismo, no solo se mani ies a en los
enómenos
de la
mo ilidad,
sinó
que
ambién
se e leja pa medio de la ac i idad psíquico-
in elec ual, pues o que en las egiones pe cep i as del senso io y en las
que se conside an como asien o exclusi o de las mani es aciones in elec-
uales, es donde p ecisamen e adquie e mayo g ado de in ensidad.
Es o se halla demos ado de una mane a indudable, po medio de
la agi acion que sen imos al ecibi de un modo inopinado, una imp esion
ex e na, p oducida po un espec áculo que sea capaz de emba ga nues a
sa is accion, del mismo modo que puede p oducimos un hondo sen imien o.
Al pe cibi median e la
audición
una música ag adable y pa a noso os
a o i a, ¿nó nos sen imos comple amen e a ec ados en las egiones sensi i as
de nues o se ? ¿}íJn qué consis e que al p esencia cie as escenas que
ecuen emen e ocu en du an e la ida o dina ia, oma en ellas pa icipacion
nues o senso io, sin iendo place donde el place exis e, expe imen ando
dolo donde el dolo impe a? Es o consis e en que inmedia amen e
y
en
azón
de las p o undidades elemen ales del senso io, pues as sin a danza
en ejecucion, se despie a la sensibilidad, se desen uel e á mane a de
sa is accion, yel choque ex e no ecogido y conse ando al es ado de
· 21
sacudimien o, pe sis e en noso os, ocándose
después
en un ecue do
du ade o.
F ecuen emen e se obse a que du an e la con c sacion , se suceden
las ideas unas á o as de una mane a au omá ica, en ales é minos,
que al ocupa nos de un asun o, cualquie a que és e sea, nos emos lle ados
de un modo in olun a io ysin que e lo, hácia o o asun o que nada iene
que e con el que es obje o de nues a con e sacion. Así se
é,
que
muchos o ado es se apa an del pun o con o e ido, a as ados po la
ue za de su imaginacion que los lle a hácia sus asun os p edilec os,
donde los pensamien os han desa ollado una especie de e e ismo pe sis-
en e. Sabido es, que pe sonas excesi amen e locuaces, al habla ace ca
de un ema pa a ellas a o i o, le desen uel en inmedia amen e yá odo
e en o, epi iendo siemp e lo que han dicho muchas eces de una mane a.
au omá ica.
Tambien se comunica es a ac i idad de unos indi íduos
á
o os, po
medio de la palab a
y
el esc i o, po el gus o
y
las acciones que agi an
el senso io ajeno; yuna ez que ha sido dado el impulso, p opágase el
mo imien o en p og esión con inua, á a és de las edes de la cáma a
ondulada,
y
median e las solas ue zas au omá icas de los elemen os
ne iosos, que emi en sus la en es ene gías. Es os hechos es án undados,
en que la palab a una ez escuchada, p o oca en el senso io del oyen e
una sé ie de e lexiones in olun a ias, que comunicándose á a és del
ce eb o, e minan po pone en cie o modo al unisono, al que escucha
y al que habla.
Me ced
á
es a acul ad de pode asmi i el mo imien o á las ue zas
au omá icas que yacen la en es en los ce eb os humanos, el o ado se apo-
de a del audi o io, le subyuga, le a eba a y p oduce en él los aspo es
in olun a ios de la emo i idad
y
del en usiasmo. Los g andes esc i o es, que
con sus no ables desc ipciones e e en es
á
los ca ac é es ,
á
los obje os y
á
los acon ecimien os, abso en la a encion del lec o y le an an sus sen i-
mien os has a el colmo del en usiasmo, poseen la ac i idad ce eb al en an
al o g ado, que se c ean un mundo senso ial e ocado po sus ideas, y p o-
cu an p esen a le despues, lo que su p opio espí i u se ha ep esen ado.
Pe o en e los esc i o es que se hallan igualmen e do ados de esa acul-
ad, son mas ap os pa a e oca imágenes i ien es y ielmen e calcadas en
la na u aleza, aquellos que poseen mayo núme o de esiduos acumulados,
median e una as a y a iada espe iencia, lo con a io de lo que sucede, con
los que no eniendo la obse acion su icien emen e cul i ada, se exponen á
cae en lo ago y aún incie o y á sepa a se de la ealidad, dejándose a as-
a po su a dien e imaginacion.
La misma di e encia se mani ies a con no menos cla idad, en e los
ob e os dedicados al cul i o de las ciencias. Exis en obse ado es que eunen
con una diligencia digna de odo elogio, aún cuando sumamen e enojosa,
las imp esiones aisladas que han ecibido sus sen idos, y que no habiendo
22
pasado de ellos, llegan á c ee que en con los ojos y no po es os;
á
seme-
janza del que pa a desc ibi el sol, analiza a minuciosa y labo iosamen e la
imp esion que el as o p oduce en su e ina, con en ándose an solo con
es a ep esen acion senso ial. Pe o o os obse ado es mas concienzudos,
p oceden combinando po medio del pode o ganizado de la idea, las sensa-
ciones dispe sas que sus sen idos les han suminis ado, co igen y comple an
po medio de la compa acion, las imp esiones de cada uno de es os sen idos
y o man una e dade a imagen del sol, que no es pa a ellos un simple
disco de uego solamen e, sino un globo inmenso colocado en el cen o de
un sis ema plane a io, que le acompaña en su ca e a á a és del espacio.
Es as obse aciones nos enseñan has a que pun o con ibuye la ac i idad
de los cen os senso iales
á
pe ecciona la concepcion, y que nues o pe -
eccionamien o in elec ual depende, no an solo del eje cicio cuidadoso de la
obse acion, sino que se debe ambien á la coope acion de los cen os
senso iales, en el abajo in elec ual subsiguien e. En el desa ollo bien
o denado del espí i u, la esci acion y la educacion de los cen os
.senso iales, son un an eceden e necesa io pa a la ac i idad de los cen os
de ideacion, pues o que ob ando
á
su ez sob e los cen os p ime os. es como
el cen o de ideacion llega
á
desplega su ac i idad comple a y su uncion,
que consis e en o ma concepciones cla as y de inidas.
Es a
in e ención
secunda ia de los cen os senso iales, no es un p i i-
legio esclusi o del homb e, sino que es acaso mas e iden e en algunos ani-
males in e io es, cuyas ideas son mucho menos nume osas y menos comple-
jas que las del homb e.
IX.
Hemos enido ocasion de ap ecia de una mane a indudable, el papel que
desempeña la educacion sob e los apa a os senso iales, has a llega á ob a
sin que ome pa icipacion la conciencia en muchos de sus ac os, que pueden
e i ica se au omá ioamen e de un modo an pe ec o, como pudie an eali-
za se p es ando oda la a encion posible en ellos. Tambien hemos p ocu ado
mani es a , que ninguna edad es mas á p opósi o que la in ancia y laju en-
ud, pa a semb a una buena educacion y desa olla las acul ades men a-
les; edad donde. se empiezan
á
sen i las emociones que hacen es alla ó
lo ece sus p ime os sen imien os, que se g adúan y pe pe úan impulsados
po una ue za o iginal y ciega, sin que la pe sonalidad in e enga la ma-
yo ía de eces de una mane a di ec a.
~E ec i amen e. la in ancia y la ju en ud, son ases de la ida du an e
las cuales, es el pe íodo en que la memo ia o ece mayo igo , la sensibi-
lidad ce eb al es mas delicada pa a sen i y e ene las esci aciones que
pa en del ex e io , así como
ambién
el momen o mejo en que las acul ades
de eaccion, se de e minan con mayo es b ioso Du an e ales edades, se
asocian las ideas con mas apidez; la ap oximacion de las más ecien es con
23
las más an iguas, se ealizan ins an áneamen e; la espon aneidad, la o igi-
nalidad indi idual, mués ase de la mane a más b illan e; y en una palab a,
el homb e apa ece con las condiciones senso iales que le ca ac e izan de una
mane a especí ica.
Con el as cu so de los años, su senso io pie de en in ensidad, su sensi-
bilidad se gas a, sus ape i os decaen ycomienza el pe íodo de sa u ación.
En onces, la sed de conocimien os se calma ylas ue zas men ales se en-
cuen an en el ag upamien o me ódico de los h8C1108 del pasado y en el
empleo de los ma e iales acumulados desde an iguo, que si en p:11'a la ela-
bo acion de nues os juicios, pensamien os y e lexiones; el ce eb o ha pe -
dido en ue za y ju en ud, lo que ha ganado en cspe iencia ymadu ez ; sabe,
expone au omá icamen e lo que sabe, yesas mane as de se dis in as, bajo
las cuales se e ela la humana pe sonalidad en cuan o á sus mani es aciones
ex e io es , ep esen an la e dade a sín esis de las ac i idades men ales en
odo su lo ecimien o.
Pe o
á
medida que la sensibilidad languidece, que la acul ad de
e e ismo pie de de ene gía en los elemen os del senso io, en onces las
mani es aciones ex e io es de la ida ce eb al, emp enden un mo imien o
eg esi o pa alelo; el eposo y el silencio las in aden insensiblemen e,
el campo de las ideas y de los sen imien os sé es echa, la espon aneidad
in elec ual se a loja, yla elocucion pie de su ca ác e espon áneo. Mas
llega un dia en que las mani es aciones de la sensi ud se apode an de
las ue zas psíquicas in elec uales, en onces las egiones senso iales he idas
de es upo con degene acion his ológica, i adian
á
dis ancia con sus p o-
g esos eg esi os, y aen a almen e po medio de lesiones subal e nas, los
sín omas del alelamien o, y de la demencia más
ó
ménos
p og esi a.»
x.
Hemos enido ocasion de obse a , que los enómenos isiológico-psicoló-
gicos acabados de expone , oman po campo de sus maniob as á esos
g andes cen os senso iales, asien o de las acul ades men ales, que
desempeñan una pa e muy ac i a en los ac os pe enecien es á la ida
de elaciono Pe o bueno se ía an e odo, el pode nos o ma un concep o
lo más cla o y exac o posible, de lo que se en iende po ue za men al,
alma, ó a queo de la ida, así como del luga que puede ocupa en la
na u aleza, es e agen e que se le conoce con an di e sos nomb es. ¿La
ue za men al ó espí i u, es la subs ancia cógi as, admi ida po Desca es?
¿Es lo que piensa, azona y quie e, segun opinion de Reid? ¿Es el
suge o de los di e sos enómenos de los cuales enemos conciencia, ó el
suge o cuya conciencia es el enómeno gene al, ó lo que pe cibe, piensa,
sien e, quie e ydesea como c ee Si Hamil on? ¿Es po úl imo, la suma
o al de espe iencias subje i as, ó lo que no iene ex ension, dado el
concep o de Bainl
24
Dejando áun lado es as agas abs acciones yconc e ando los hechos
con el de enimien o que nos es posible, noso os no podemos con es a
o a cosa más que el agen e enca gado de ealiza an impo an es unciones,
es el ce eb o;
y
que la al a absolu a de es e ó gano
ó
un as o no ma-
e ial del mismo, da á po esul ados la ca encia uncional que le es p opia.
Es o es indudable,
y
los isiólogos han p ocu ado adqui i el más absolu o
con encimien o, de que el espí i u no puede exis i en la na u aleza,
independien emen e de ce eb o, lo cual han a ado de p oba del modo
más sa is ac o io posible, po medio de la obse acion de los enómenos
psíquicos, po la espe iencia, po el azonamien o, yen una palab a,
po cuan os medios se han podido emplea pa a llega al conocimien o
de cuan o nos odea. Luego podemos asen a como cosa demos ada,
que sin ce eb o no pueden exis i las acul ades men ales, ypa a que
es as se eje zan no malmen e, es de absolu a necesidad la comple a in-
eg idad del ó gano senso ial, con el in de que desempeñe sus ac os
ela i os en un ion del espí i u; es deci , que se necesi a del concu so de
los dos.
El que e conside a al pode men al como una en idad indepen-
dien e de la ma e ia, aún cuando se mani ies e po dis in as modi icaciones
de és a, es lo mismo que in en a admi i que la g a i acion no se halla
unida á un cue po pesado, así como el que puede exis i la a inidad
química sin elemen os, la ida sin p oduc o ma e ial, yel pensamien o
sin sus ancia ne iosa. Es o equi ald ia á deci , que pueden ob a como
ue zas sepa adas de la ma e ia, siendo así que no enemos o os da os
pa a conoce aquellas, que las dis in as modi icaciones que son suscep ibles
de p oduci se en és a.
No siendo el ce eb o un ins umen o mue o y gozando po el con a io
de la acul ad que iene odo ó gano i o, se comp ende desde luego,
que como él, ha de ealiza sus unciones. Mas si es as po su modo de
se , pe enecen á un
ó den
mas ele ado, éngase en cuen a pa a el e ec o la
es uc u a del apa a o senso ial, que es po cie o muy supe io á la que
o ecen los es an es ó ganos; y asi como odos ellos ienen asignado su pues-
o en la na u aleza, así ambién, el apa a o colec o , desempeña su come ido
den o de la ida indi idual, que es el del pode men al.
Pe o hay quienes desean exigi del isiólogo dedicado á es udios de es a
na u aleza, da os comple os y minuciosos ace ca de lo que es el pode men-
al, espe ando que se los dé una esplicacion ca egó ica y e minan e, sin
ene en cuen a pa a nada que no es á á su alcance el pode pene a en
odos los sec e os de la o ganizacion, ni adqui i nociones mas ele adas de
las que pueda posee , espec o á las demás ue zas de la na u aleza.
Obse ando y analizando cuidadosamen e los enómenos psíquicos, se
puede descub i en .ellos impo an es di e encias de na u aleza y de g ado.
Siemp e que se subo dina el en endimien o á los hechos, se obse a que la
ma e ia adquie e un o den supe io de es uc u a
y
de unciones, has a que
25
las ene gías que la son p opias, adquie en insensiblemen e la o ma de ma-
ni es aciones, de las cuales las más in e io es, no pasan de se po con esion
de odo el mundo, las unciones de la ma e ia.
Se dis ingue muy p incipalmen e la ma e ia i a po la complexidad de
su composicion , así como po la a iedad de elemen os cons i uidos en un
espacio an educido yque no nos es posible designa los, pe o que han lle-
gado
,á
su
máximun
en el ejido ne ioso. Podemos po an o sospecha ,
pe o en modo alguno concebi , la complexidad de sis emas y de mo imien os
molecula es, que exis en en el pequeño á omo de sus ancia ne iosa.
La exis encia del ejido ne ioso con su ene gía especial, depende
de un modo absolu o de odos los ejidos in e io es que le p eceden en
el o den de desa ollo; y oda la ue za de que dispone la na u aleza,
no llega ía hace que se p oduje a di ec amen e en o a ma e ia que no
ue a la su a, una célula ne iosa. La más ele ada ene gía de la na-
~ . u
u aleza, es en ealidad la más subo dinada, .Y el hecho mismo de que
con iene implíci amen e la esencia óel esúmen de odas las especies
in e io es de ue za, esplica pe ec amen e el que pueda eje ce una po-
de osa in luencia sob e las ue zas in e io es que con ibuyen á o ma la.
De sue e pues, que así como el homb e de génio con iene implíci amen e
á la humanidad, así ambien el elemen o ne ioso, es suscep ible de
con ene del mismo modo oda la na u aleza.
No queda ía e minado es e abajo Ilmo. Seño , si le al a a el
deco ado p opio del ac o á que se le des ina, deco ado que aquí le o man
di e sas semillas dispues as
á
ge mina con an a mayo lozanía, cuan o
mejo aspi en la ecundan e sá ia que se desp ende de la ciencia hu-
mana.
A oso os me di ijo, jó enes alumnos, siendo así que es e ac o de
suyo os pe enece; mas ened en cuen a que dada su impo ancia, pues o
que asume en sí, no solo ues o p esen e, sino lo que es más ascen-
den al, ues o po eni , el de ues as amilias y el de la sociedad en
gene al, es de necesidad que no le mi eis con ma cado desden ni io
indi e en ismo, que cuad a muy mal á ues os jó enes co azones y nobles
sen imien os, dispues os siemp e á p oduci el bien, si es que a áis de
ap o echa los sanos p incipios que se os han de inculca .
Os
halláis
en la p ima e a de la ida, que es la más é il y lozana
pa ,a p oduci abundan es u os, siemp e que se cul i en
á
iempo y
no se p esen e una bo ascosa o men a, du an e la ma cha p og esi a
de ues a exis encia escola , Huid po an o de la densa nube que puede
desca ga sob e ues as ju eniles in eligencias, que dispues a la mayo
pa e de eces
á
segui la co ien e de odo lo nue o y al pa ece
li-
sonje o, aún cuando no se halle con i mado po la sancion del uso, puede
da con ues o modo de sé en un ecin o sin salida,. en un abismo
sin ondo, en un camino sin in.
Oid sin p e encion alguna, los sanos consejos, las ec as doc inas
y
26
saludables máximas e idas po ues os p o eso es, que no les guia o o
in e es en ello, más que el in e es ues o, pa a que en su dia podais se
ú iles á la sociedad, que ha de con ia os dis in os pues os de hono , de al a
impo ancia y de no meno esponsabilidad. Du an e la ca e a que es ais
siguiendo, son ues os maes os pe sonas dignas de odo espe o, po el
solo hecho de encomenda les la educacion
á
que aspi ais, y que necesa ia-
men e debe de co esponde
á
los legí imos deseos de ues os pad es, de
ues as amilias y de la sociedad en gene al, que espe a ob ene de sus
hijos, la ec i ud en los ac os p o esionales, la leal ad del buen ciudadano y
la nobleza del homb e social.
Cada cual en ues as espec i as acul ades, es de necesidad que ap o-
echeis el iempo du an e los es udios, y despues de e minados es os, eje -
zais la p o esion con ap o echamien o y dignidad, huyendo siemp e del
cha la anismo, del a sáico apa a o y del lenguaje pedan ésquico , que si
cuad a pe ec amen e á los especulado es con í ulo y alucina con su also
esplendo á los igno an es, en cambio sien a muy mal
á
los e dade os hom-
b es de ciencia, cuyo lenguaje en ellos, debe de se se e o, su a o sencillo,
su modes ia ca ac e ís ica, sin se ic icia, p endas que saben ap ecia en
cuan o alen, las pe sonas sensa as
y
de ec o c i e io.
En medio de es o, pod á muy bien sucede , que aún obse ando es ic-
amen e las cualidades que se lle an consignadas, no os ecompense la so-
ciedad como es debido, los muchos sinsabo es que p opo ciona el eje cicio
de la p o esion; más no po ello debe eis de desmaya , ni se eis ménos
dignos de la ciencia que cul i ais, aún cuando os quede an solo una
sa is accion, pe o la' mayo de odas, que espe a como única ecompensa,
el p emio del bien ou a -=He DICHO.