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Importancia de las ciencias naturales : fundamentos principales en el método de su estudio y certeza, utilidad e importancia de la medicina : discurso inaugural pronunciado en la solemne apertura del curso de 1871 á 1872 en la Universidad de Valladolid / por Carlos Quijano, catedrático de Anatomía quirúrgica...: Decano de la Facultad de Medicina

Quijano, Carlos

Abstract

Titulo facticio sacado del texto

Full text

~~,,~~~%~ ~~~~~~i~¿&- ,~~, , /' :- j i DISCURSO INAUGURAL PRONL': 'CL IJO EN LA SQLEMNE APERTYIA mEL [ml$@ DE 1871 á 1872 EN LA UNIVERSIDAD LITERARIA DE VALLADOLID, POR EL BO' > l:,~, R~ ID}O'N ' ~'1 1"'R'L'~; ~", Q!U'!JAN~ , (. ? (o . . l. ~ j-' ):.,. '. • ..•• ." • l' ~ '," I~ ',J!.'" ' : ~ J, :: ,;óo' , ,;., J ,,~ .y: ,,, co ~ e~Jc(h:~I~o ()e, . -oc OI l~l~ ~1I~'(,;"'(,~,wcc"DFe'(.c('c~ol e~, a ~"'~oó IJ 'eu()~jeó: CI. ~e'l·((IO ()e ecc, S·'l.Cl , ,() ()e 'l1 ('()~e~I!('(,_ ~ p.LLADOL/iJ: ...,9-ni'- Imp en a de Ga ido, 1871. BiCe II~i~l m¡iiill~~~ 5>0 O O O 4 2 3 3 7 9 ,.,. " ¡:;:,'-. . '-..;)·Y ;,.. : I :' : ::! í ~ . . ~ ---4 -4- 1. e eccio inuos La na u aleza en gene al es un g an lib o esc i o con ca ac e es uni e sales; no hay ningnn es udio an sublime como él, Y sus lí- mi es son an ex ensos que no le es posible al homb e, po g ande que sea su génio, po inmensas que sean sus acul ades, el comp en- de le y ab aza le en o alidad, habiéndose is o po es a azon en la necesidad y p ecision de di idi le y subdi idi le , con el in de es- udia , adelan a y llega al g ado de pe eccion que hoy alcanza, sin que se pueda c ee que no es dable i mas allá del pun o á que se ha llegado. E ec i amen e des allece el ánimo, cuando se de iene ácon empla el dila ado espacio que ab azan las llamadas ciencias na u ales. Es c eencia admi ida gene almen e, la de que es as ciencias u- ie on su cuna en la India, espa ciéndose y di undiéndose despues po la Caldea, el Egip o y la Pe sia : la aplicacion p ác ica de es as ciencias hizo p og esos muy no ables en los pun os e e idos; nos lo p ueba la ab icacion del id io, de la po celana, la p epa acion de mul i ud de colo es, los conocimien os p ác icos que asmi ie on ace ca de la mine alogía, zoología y bo ánica. Los g iegos se apo- de a on, 600 años an es de Jesuc is o, de las iq uezas cien í icas de aquellos paises, y Tales y Pi ágo as inicia on á los g iegos en las doc inas y conocimien os de los emplos egipcios. Apesa de la g ande ana quía qne einaba en las escuelas g iegas y las ideas mís icas que las dominaban, pudo Sóc a es con su g an sabidu ía di igidas po un de o e o mejo ; su discípulo Pla on undó una escuela ilosó ica que apesa de los es agos lamen ables que hicie on en ella los des a íos y deli ios de la sec a pi agó ica con ibuyó no- ablemen e al p og eso y adelan o de las ciencias na u ales. Un génio as o y p o undo como el de A is ó eles o mó, puede deci se asi, un sis ema gene al en dichas ciencias; c eó é in odujo el e da- de o mé odo de obse acion, uno de los undamen os esenciales en las ciencias na u ales yme eció con sob ada azon el que aun hoy dia se le deco e con el i ulo glo ioso de undado de dichas ciencias. pos e] on p ema: ables pecial len o mas] Bá b¡ los de los cc L, p o u ble el obse na u . se ee e da io es a 1: p og la de! jand í e ue pos, 1 p end caden elaci lables un es mIS m: á ella; q e es us lí- 'ande p en- ID en le es- anza, l que i iene ne as as u- spues es as ; nos aClon ae on i apo- J leas os en de la ideas du ía ) una :ie on ó no- i. Un eci se e da- es en ay dia as. -5- Colocado ya el espí i u humano en una senda de adelan o y pe - eccion, pa ecia na u al que los p og esos ue an cons an es, con- inuos y ápidos, pe o desg aciadamen e no sucedió así; c eada con pos e io idad la céleb e escuela de Alejand ía, los sábios que o ma- on pa e de ella cul i a on muy poco es as ciencias. Du an e los einados de Calígula y Ne an, Galeno hizo es udios y abajos no- ables en casi odos los amos de las ciencias na u ales, pe o con es- pecialidad en zoología y medicina; Plinio, do ado ambien de un a- len o es ao dina io, llegó á c ee en su an asía que la na u aleza e a mas limi ada que su genio. Acaeció en seguida la in asion de los Bá ba os del No e en el impe io de Occiden e y bien sabido es de los dedicados á ciencias y le as, el unes o in lujo que u o en odos los conocimien os. La iloso ía de los pueblos o ien ales dominada pUl' el ca ác e p o undo de unidad que encadenaba las in eligencias, hacia imposi- ble el p og eso en las ciencias na u ales. cuyo undamen o es la obse acion ; cuando la alsa doc ina de que la inspi acion sob e- na u al e a la única uen e de los conocimien os humanos, cuando se econocía y admi ia á la au o idad como el esclnsi o c i e io de e dad. cuando se conside aba al cálculo y al aciocinio como in e- io es á la inspi ación y á la au o idad, cuando se p e endía demos- a la pe ección humana ¿, e a posible ni dable el que las ciencias p og esa án? no, de ninguna mane a. Si áes as causas ag egamos la deg adacion de los Tolomeos, la decadencia de la escuela de Ale- jand ía , la es ension desmedida del impe io omano, las con ínuas e uel as que le agi a on, la p eponde ancia mili a de aquellos iem- pos, la al a de mé odo. la escaséz de medios de obse acion, com- p ende émos bien la mul i ud de causas que con ibuye on á la de- cadencia y es ado de pa alizacion en los p og esos de ciencias, cuyas elaciones con odos los amos del sabe humano son casi incalcu- lables. La p olongada dominacion de los p íncipes bá ba os, dice un esc i o con empo áneo, ué mas pe judicial á las le as que la misma in asion, pues no p o egie on nunca á los homb es dedicados áellas. -6- LR. Eu opa en e a quedó sume gida en las mas densas inieblas sin que pudie an disipa las en Occiden e los es ue zos de Ca lo Mag- no, de quien dice Césa Can ú que «comp endió en aquel siglo de »igno ancia cuán e icáz e a la ins ucción pa a p o ege los es igios »de la ci ilización omana y los gé menes de la ci ilizacion nue a: »soldado yconquis ado , amó la paz y el cle o; bá ba o, ene ó la »sabidu ía omana y ecogió sus esíduos; sábio , no desdeñó las len- »guas ili e a as del No e; eligioso, midió ycon u o los de echos »de los eclesiás icos, supo espe ados sin se ilismo y ene los á . . » aya sin a ogancia.» T ascu en años y has a siglos en es e es ado de decadencia, sin que haya unidad de pensamien os ni mi as ele adas que con ibuyan áningun adelan o posi i o, siendo inú iles y es é iles los es ue zos qne algunas in eligencias hacen pa a encauza ydi igi de un modo con enien e el es udio de las ciencias en gene al. Dos acon ecimien- os sumamen e no ables que ienen luga ysuceden en los siglos XI, XII YXIII ienen á se el undamen o y o igen de los p og esos que desde en ónces has a la época ac ual ma can la impo ancia é in- luencia de las ciencias en gene al en la ida de los pueblos: es os acon ecimien os son las C uzadas yel es ablecimien o de las Uni e - sidades; con las p ime as se espa cen las iquezas po las masas del pueblo debili ando el pode de los g andes seño es , se hace lo ece el come cio y has a se engend a la a ición á las ciencias; con las se- gundas se consigue da mucha mas unidad al es udio, se amplían los conocimien os, se di unden con acilidad, y las conside aciones ob- enidas po los en egados al es udio y enseñanza aumen a su in- luencia y has a acili a los p og esos. Memo ables son los descu- b imien os que se ob ienen; á medida que la edad del mundo a an- za se es ienden es os descub imien os y puede deci se con mucha azon que algunos de es os ue on los p ecu so es del enacimien o de las le as en Eu opa. La aplicacion de la b újula á la na egacion, la in ención del g a ado, la de la imp en a, la de la pól o a, la cons uccion de ins umen os óp icos, el uso del espí i u de ino pa a la conse a- cion ( que n había L: enida aun II pla , ( Amé el sig se obí dose i he ed suma] aon Galil« epu es ud g a ( geom me c posie: adela ciabk el sig u al me e ecu€ cla u se de a ísi con 1 pa e escla ic a ~ .inieblas lo Mag- siglo de es isios o nue a: ene o la las len- e eehos e los á e a , sm 'ibuyan ue zos 1 modo unnen- os XI, lOS que 3. éin- : es os lni e - sas del .o eee las se- ian los les ob- su m- descu- a an- nucha nien o ID del on de ie a- j :',.- ~.~ - • -7- cion de obje os zoológicos son auxilia es e icaces y pode osísimos que no conocie on los an iguos y que p epa a on el e eno donde había de c ece lozano y ondoso el á bol de la ciencia. L~ in eligencia humana poseedo a de semejan es conquis as ob- enidas en los siglos enunciados y p incipalmen e en el XV, ensancha aun mas el eampo de sus obse aciones con la oma de Cons an ino- pla , con el descub imien o del Cabo de Buena Espe anza y el de la Amé ica, que p opo ciona un nue o mundo de obje os na u ales. En el siglo XVI se hacen nue os es udios, se e i ican iajes nume osos, se ob ienen g andes adelan os é in enciones impo an es comunicán- dose odos es os conocimien os de unos paises á o os. El siglo XVII, he ede o de odos los adelan os conseguidos en los an e io es, se hace sumamen e no able po la apa icion en él de génios, de alen os ex- ao dina ios que impelen la in eligencia en su ápido uelo. Bacon, Galileo, Desca es, To icelli, New on, Leibni z, son homb es cuya epu ación se ha hecho inmo al po sus abajos ilosó icos, po el es udio del péndulo, del mo imien o pa abólico , de las leyes de la g a edad, la in encion del elescopio, la aplicacion del álgeb a á la geome ía, la hipo esis de las len es cu as, la in encion del ba ó- me o, la demos acion de la e dade a igu a de la ie a, la descom- posicion de la luz, la elocidad del sonido, e c., e c. Las doc inas y adelan os de es e siglo in luye on de una mane a sumamen e ap e- ciable en los abajos de muchos homb es ilus es que nacie on en el siguien e, ó sea el XVIII. Bu on, que hizo popula la his o ia na- u al con sus discu sos elocuen es, aun cuando los e o es que co- me e en las eo ías son algo lamen ables; Lineo, nomb e de un ecue do impe ecede o pa a los na u alis as, c eado de una nomen- cla u a y una clasi icacion que se ene a aun en el dia ; Bonne que se dedicó á es udia las elaciones de la his o ia na u al con la me- a ísica; Scheel, en Suecia, esol iendo las cues iones de la química con medios sumamen e sencillos; P ies ley que descub ió la mayo pa e de los gases; La oisie que con su se e a lógica p opia de su escla ecido alen o de ibó la eo ía de S hal, es ableció la peneumá- ica y asociándose á o os químicos muy dis inguidos como Gui on- '~ -8- Mo eau , Fou c oy y Be olle , p ocu ó a moniza el lenguage de la ciencia y undó la nomencla u a me ódica, ab iendo ála química una nue a e a, asi como ambien un po eni b illan e á las a es y ciencias; Gal ani dedicado á la elec icidad; Vol a in en o de su pila; son igu as espe ables que obligan á endi un jus o ibu o de ad ni acion ásu labo iosidad, 'Iue nos enseñan el de o e o que de- bemos segui pa a inicia nos en las ciencias na u ales y nos demues- an la impo ancia de sus abajos, con la mul i ud de aplicaciones de sus in en os á las a es y ciencias en gene al, con ibuyendo no poco á la ci ilizacion del mundo. En el siglo ac ual puede deci se que son dia ias las conquis as y iun os que ob ienen las ciencias na u ales : al ci a los nomb es de Be celius, Cu ie , Decandolle J Pouille , Mi sche li z , no hacemos mas que eco da los adelan os que es as lumb e as han hecho en la química, la zoología, la bo ánica, la ísica J la mine alogía. La di- ision del abajo puede deci se que es el sello dominan e de nues- os dias, log ando de es a mane a abajos an impo an es como los de Mi bel ace ca de los u os, de Juille sob e la isiología ege al, de Roullin con elacion á las azas humanas, de D'O bigni en a es, de Valenciennes en los peces; de Deshayes en los moluscos y de Milne-Edwa ds en los anelides y zoó i os; Liebig in es iga la ac- cion molecula de los cue pos o gánicos y aplica el esul ado de sus a anes á la isiología ege al y animal, á la pa ología, á la ag icul- u a; Dumas y Pe ssóz álas a es, O ila á la oxicología , Lasaig- ne á la medicina, Lecanu á la a mácia, Hen i Rase al análisis; se examinan, es udian y analizan los enómenos eléc icos po Ampe- e, Becq ue el y Wallas on, el caló ico po Dulong y Pe i , y la luz po A ago. El bosquejo lige ísimo que acabo de p esen a ace ca de los pe iodos dis in os que han enido las ciencias na u ales, su desa ollo y p og eso sucesi o, asi como los g andes sucesos que han con i- buido á sus adelan os, nos conduce insensiblemen e ála demos- acion de la impo ancia que ienen las ciencias na u ales. Es as ciencias ienen ín imas y has a es echas elaciones con odos los a m una esce paln de 1: inm de e sián ele o íg pod: alo po a : dea ma e e y le enc la que culi a su hui sep: els mie I 3 los ollo m i- mes- ~s as dos -G- amos del sabe humano eje ciendo sob e ellos en muchas ocasiones una in luencia sumamen e pode osa. El e dade o ilóso o que no cede al sensualismo pu o ni al escep icismo, como ha sucedido á muchos del siglo XVIII y p inci- palmen e en la escuela alemana, pone de mani ies o las 1'''lacionos de las ciencias na u ales, su unidad, su enlace con los ·'(':l'íos 1 inmu ables de 18. azon , asi como el pues o y la uncion de cada una de ellas en el conjun o de los conocimien os humanos. El mo alis a con emplando las ma a illas de la na u aleza , ex a- siándose con el exámen de sns e dades cons an es é ig::"lc,;, se ele a has a el conocimien o de Dios, uen e de la e dad único " o igen del pensamien o. El li e a o p opo ciona y comunica á su palab a una in luencia y pode ío inmenso, desc ibiendo esas b illan es ¡mngen!'" quC" 'la n- aleza p esen a, y emplea me á o as a e idas su ninis a lns ,;!l,,',:nn po las mismas ciencias na u ales. El geóg a o, el ingenie o mecánico, el mine o, consignen á a o de es as ciencias, el uno pode esplica los obje os que le o- dean en los lejanos paises (1 ue eco e, el o o llega á conoce los ma e iales indispensables pa a la cons uccion de sus apa a os , el e ce o consigue descub i las iquezas que encie an los e enos y le enseñan á explo a los me ales p eciosos que ocul a la ie a. Las a es no hubie an llegado al g ado de adelan o en que se encuen an sin la pode osa ayuda que le dan las ciencias nn u ales; la o una pública no hubie a ob enido sin ellas los eso os inmensos que posee; la indus ia las debe su desa ollo p odigioso, In ag i- cul u a g andes mejo as, la medicina casi su p incipal apoyo, la a macia su exis encia. Los adelan os en la ci ilización del mundo ¿ no son debidos en su mayo pa e á la aplicacion de los p oduc os na u ales ~ ¿Cómo hubie a sido posible, que los miemb os de la g an amilia humana sepa ados po la inmensidad de los ma es, hubie an es ablecido sus elaciones sin la in encion de la aguja náu ica debida al descub i- mien o del imán ~ ¿Cómo se hubie a in en ado la imp en a, ese j! aze de u uímica i es y de su u o de ue de- nnues- cienes Ido no s as y es de cemos , en la La di- nues- no los ge al, m en cos y la ac- e sus ieul- lsalg- ilisis; mpe- y la _J -10- medio pode oso de p og eso y do ida pa a los pueblos, que pone en co nunicacion á los indi iduos de los mas emo os climas ~ i Cómo se esplica ia la dominación uni e sal que ha adqui ido el come cio en nues os dias cambiando la az de las sociedades ~ Si la indus ia ab il ha llegado al g ado de pe ección y desa ollo que nos admi a y so p ende, si le es dado al homb e a as ado po el apo eco - e con inc eible elocidad los mas emo os con ines del globo que habi amos, si la llamada clase media goza y dis u a de mas como- didades que los opulen os po en ados de o os iempos, si con amos con elas a iadas pa a cub i nues a desn udez , con alimen os di- e sos pa a epa a las pé didas de la economía animal, con agen es á a o de los cuales nos es i uimos al es ado no mal, con me ales y icas joyas, odo lo debemos á los p oduc os na u ales. El dominio de nues a azon se es iende con el es udio de las ciencias na u ales; nues a alma se ele a á las mas sublimes concep- ciones con su auxilio, los conocimien os que nos p opo cionan comu- nican cul u a, igo y ene gía ánues a in eligencia: las in ini as y a iadas p oducciones que ado nan la ie a, los millones de es e- llas que penden de la bó eda celes e y espa cen luz sob e el uni e so. ese océano as ísimo cuyas aguas su can mul i ud de pueblos y en cuyo seno han ecibido su exis encia milla es de gene aciones, la a mós e a que nos ci cunda po odas pa es p opo cionando al o - ganismo ege al y animal los elemen os necesa ios pa a pone en juego su complicado mecanismo, ese amo , puede deci se uni e sal, que dá ac i idad has a á los cue pos ine es, p uebas bien i ecusa- bles son de las ase ciones es ablecidas an e io men e. La na u aleza o gánica p oduce con es ó cua o elemen os mul i ud de sé es , an os que apenas alcanza la imaginacion á igu- á selos. El eino animal, e dade o apa a o de combus ion, quema incesan emen e las sus ancias que el ege al educe; es e ija los adicales de los p oduc os oxidados que aquel exhala, el p ime o consume las ma e ias que le suminis a el segundo: el animal as- o ma los cue pos o gánicos en mine ales y de uel e sus elemen os al ai e óá la ie a, mien as que el ege al los ecibe de es as mis- ~'¡ .';. ,'''' . ,~ l mas man ha i' eine íe a ma . bina acas acci se 1 oa' les DIO ab de pOI naí el0 un de á se o Cl u l I "'" ~~ . .....~- ~ pone Cómo ne cio us ia dmi a 'eco - ) que .omo- amos )s di- en es i ales :l las leep- nnu- 'as y s e- so, Ten , la o - en sal, sa- os ~u· ma los o 18· os IS- -11- mas uen es y o ganiza las sus ancias animales, e i icándose de es a mane a esos enómenos so p enden es de es á ica química que an o ha ilus ado Dumas, iéndose asi, como a i ma es e sábio , que el eino ege al es el g an labo a o io de la ida o gánica yla a mós- e a el lazo comuo. que une ambos einos. La ma e ia muda de o - ma. cambia de luga , se e i ican descomposiciones ynue as com- binaciones. desapa ece en unos sé es yapa ece después en o os acaso con di e sas galas; cambios an pode osos suceden po la accion de la luz, del caló ico. de la elec icidad; semejan es cambios se educen en úl imo é mino á un doble enómeno de mecánica; mo imien o du an e la accion, eposo después de ella, como dice Che eul. C eo pues habe p obado la impo ancia de las ciencias na u a- les demos ando que desa ollan la indus ia, ensanchan los domi- nios del come cio. ennoblecen el alma "J' has a son el a senal mas abundan e á que puede ecu i se pa n. con undi los unes os e o es de los ma e ialis as ylas absu das doc inas del a eismo; podemos po eso deci con el inmo al Lineo , que cuando lo ece la his o ia na u al las supe s iciones se ma chi an y secan, () bien segui al elocuen e Vi ey , el cual p oclama en al a oz que, la naiu alesa es un emplo sag ado, donde la Di inidad se pone ádescubie o. II. Ansioso el homb e de ciencia yde sabe , quie e da se cuen a de odas las a iedades yanomalías de la na u aleza ysome e la á ó mulas; su espí i u se hunde en la con emplación de la innume- able mul iplicidad de los obje os que le odean y que esci an su á ida cu iosidad, pa a obje i a se en seguida á sí mismo ycompa a - se con los sé es in e io es á él en in eligencia ó que ca ecen. de ella o almen e; de aqui nace la idea de econoce se el homb e capaz de ciencia, ó sea del conocimien o mas ó menos cla o de las cosas, undado en p incipios e iden es po sí mismos, óen demos aciones. Nacido el homb e pa a el p og eso, con el a an de sabe , an o -18- la causa de la a inidad de los cue pos, su elas icidad, cohesión, c e. pa a que ya en ísica, ya en química, ejecu e odas las ope aciones undadas en es as p opiedades? iEl ag icul o se ha is o p ecisado á a anca á la na u aleza el sec e o de la ida de los ege ales, pa a in en a , pa n pe ecciona la ag icul u a? La ciencia médica no aspi a cie amen e ála igo osa exac i ud de las ma emá icas, pues o <Iue1;1 mayo pa e de sus p oposiciones no se pueden demos a po el cálculo; no a a ampoco de po- ne se en pa angon con la his o ia na u al que solo se ocupa de los sé cs en es ado de salud, lo cual h.icc que su es udio sea bas an e mas ácil, pues sus enómenos ca ac e ís icos son cons an es, lo que no sucede en el homb e en es ado mo boso. La medicina, sin emba - go. a a de ap oxima se en cuan o es posible al ó den y plan segui- do en las clasi icaciones y desc ipciones de los animales. La ia de la analogía y los mé odos analí icos que an o impulso han comuni- cado á las ciencias, apesa de lo dicho po algunos alen os supe i- ciales, son uno de los adelan os mas ú iles y ecundos debido en g an pa e á los médicos mode nos. El na u alis a es ablece, con a eglo á cie os ca ac é es un- damcn ales, clases, géne os, especies, a iedades las mas adecuadas, que si "en pa a panel' en elie e las di e encias indi iduales: lo mismo se hace en medicina. El bo ánico examina una plan a, ma ca la disposicion de los co iledones , la ge minacion de la semilla, la di eccion, o ma, dis ibución de las aices que dis inguen la plan a, el aspec o pa icula de ella, los pe íodos espec i os de su desa - ollo, la e lo escencia. uc i icacion y declinacion , que impide el con undi unas con o as; de e mina las a iedades segun la na u- aleza del clima, de las es aciones, del e eno que las sus en a ó del cul i o y de los cuidados que se la p odigan. Igual es la con- duc a que sigue el médico con el en e mo; analiza los sín omas p opios y peculia es al ca ác e de la en e medad, se hace ca go de las modi icaciones que en la misma pueden de e mina la loca- lidad, na u aleza del clima, es aciones, mé odo de ida, a ecciones mo ales, hábi os, cons i ucion, empe amen o, e c., e c.; es o no obs a la id dablE en h ó un J su e' cias con cas cie col u O de di p< b s I 1, e c. ciones iisado ales, ~ i ud iones l po- i los an e que ¡ba - gui- l de lllll- l i- an lln- as, 10 'ea la a, . - el ll- ó 1- LB o ,- s -19- obs an e, las modi icaciones acciden ales imp imen cambios, i egu- la idades y al e aciones, que no es posible p e ee , como no es dable en muchos casos decidi , po que se obse an iguales as o nos en la ge minacion, desa ollo y madu ez de una plan a, una lo ó una u a. La medicina es pues una ciencia de obse acion que exige pa a su es udio y eje cicio un conocimien o bas an e ex enso de las cien- cias ísicas y na u ales, con las que i e en es echo é ín imo conso cio, y cualidades has a cie o pun o especiales (1 ue no es del caso expone . Los que ehusan ála medicina la conside acion de cienciajnzgándola como un a e me amen e conje u al, ó como una colcccion de p ecep os aplicados al azá , Ó siguiendo una p ác ica u ina ia, no se apoyan en ningun p incipio ijo y de e minado. Opinion an absu da es hoy dia desechada comple amen e y elegada á cie os cí culos en los que si e de pas o ála malignidad inocen e de algunos p e endidos alen os, los p ime os acaso que en sus in- disposiciones, buscan p esu osos un ali io que nadie les puede p o- po ciona mas que el e dade o médico. Asi como se ha dudado de la ce eza de la medicina , asi am- bien se la ha que ido nega su u ilidad é impo ancia: anos han sido los es ue zos hechos en es e sen ido, las naciones odas, cuan o mas adelan ado es el es ado de su ci ilizacion, an o mas han com- p endido que es a sublime ciencia es indispensable pa a la exis en- cia, bienes a y conse acion de los pueblos, como ué igualmen e una necesidad impe iosa en cie a época pa a los omanos ci iliza- dos y co ompidos po la elajacion y las iquezas de las naciones some idas á su pode ío. La medicina y el médico han sido obje o de homilías compues as con ases muy a moniosas, pe o cuyos pensamien os son en e amen- e alsos. Mon aigne, Rousseau, Vol ai e, han di igido las in ec i as mas punzan es que pueden idea se con a los médicos, p8m oigamos y eamos lo que hacian y mani es aban es os homb es an no ables y admi ados po la exac i ud con que ap eciaban odas las cosas. Mon aigne, apesa de las ideas que no u o incon enien e en p opa- -20- la ace ca de es a ciencia, eco ió odas las aguas mine ales de F ancia, Alemania é I alia, pa a e si se lib aba de una en e medad incu able. J. Jacobo Rousseau íc ima do una p o unda melancolía, Iué con su elocuen e pluma un auxilia de la medicina induciendo á las mad es do amilia á cumpli con el mas sagl'ado de sus debe es, la lac ancia de sus hijos; al e minal' su cn e a mo al se a epin ió de habe cahunniado una ciencia an ú il á la humuni lad y dccia Ú Be nai-dino Sain -Pie e en COIl e saciou amis osa: «Si hicie a una nue a edición de mis ob as , dulci lca ia mucho odo lo qne he esc i- o sob e los módicos; no hay ca e a que exija an os es udios como es a yen odos los paises son los e dade os sabios. ~ Oigamos á Vol ai e: «el homb e qne se ocupa a en de ol e la salud á los de- más homb es lle ado únicamen e de los p incipios de humanidad y de bene icencia, se ia muy supe io á odos los g'l'andes do la ie a. end ía algo de di ino. Conse a!' y epa a es an laudable co no cons ui . El pueblo omano pasó sin médicos mas de quinien os años: en onces aquel pueblo se ocupaba solo en ma a y no hacían ningun caso de la conse acion de la ida.» Cualquie a que lea es e ozo, c ee á (1 ue ha sido esc i o po un módico ilóso o. Si nos de enemos áhace algunas e lexiones ace ca do la na u- aleza del bombee, sob e su exis encia, con elacion á los obje os que le odean y ace ca dol es ado de la ci ilizacion mas ó menos adelan- ada de las egiones que halii a , nos con ence emos mas y mas de la u ilidad éimpo ancia de la medicina. Su i y padece es una consecuencia ine i able de la na u aleza del homb e, sean cuales ue- en las la i udes que le hayan is o nace y las condiciones en que se encuen e colocado. Si bien el homb e es á des inado á su i á mo i aun an es de llega ála ejéz , eside en su esencia el deseo na u al de e i a el dolo , asi como ambien el de hui de la mue e. Ins in i amen e en unos casos, siguiendo las p esc ipciones de la ciencia en o os, p ocu amos a enua ódisminui la in ensidad de nues os males, y pa a conseguido empleamos los medios que se con- side an mas adecuados pa a alcanza dicho obje o. La medicina des uye una mul i ud de e o es y p eocupaciones absu á mi dese gan nec eho si o qué se ' cg juz e de ch: á 1 qu de ca VI el m d e é s .les de medad lColía, ndo á ie es, pin~ió decía luna )SCI'I- :OIllG os á de· ad y a, imo los: S'un ·zo, , u- [ue lU· de na e- le á !O l. a e -21- absu das, mengua del espí i u humano, que a o men an inú ilmen e á mul i ud de imaginaciones; en come cio ín imo con la na u aleza) desecha esas c eencias supe s iciosas que con an a acilidad se albe - gan en espí i us cuya azon no goza de la independencia y i meza necesa ia pa a so oca en su o igen semejan es des a íos. Se ha di- cho po un homb e muy céleb e que no habia ciencia mas á p opó- si o que la medicina pa a da lecciones de iloso ía. Cie amen e ¿á qué e lexiones no se p es a ese cuad o eno ado sin cesa en el que se en las en e medades humanas a ando po igual á odas las ca- ego ías, á odas las o unas? ¿ quién mejo que el médico puede juzga de la in luencia que en la p oduccion y desa ollo de las en- Ie mcdades iene la posición social, las iquezas, manan ial ecundo de o men os, de espe anzas us adas, de ambiciones no sa is e- chas? Oigamos á los médicos dedicados á las enagenaciones men ales, las a ecciones ne iosas, e c., e c., y ellos nos dicen y p ueban, que muchas en e medades se han mul iplicado de algunos años acá de una mane a asomb osa, po las causas ya mencionadas. Dedicado el médico al conocimien o del homb e ísico ydel me- canismo de SllS uncionos , es innegable que ha escla ecido con su i a luz la me a ísica in clec ual , ó sea la ciencia ideológica, que el médico Locke egene ó ómejo dicho c eó, de ibando el sis e- ma incomp ensible ysupe s icioso de las ideas inna as. L8. aplicacion de los conocimien os médicos á las cues iones de de echo que con suma ecuencia ocu en y en las que es p eciso de- cidi ace ca del es ado ísico ó mo al de un indi iduo, ó econoce é in es iga los es igios de un c imen que ha podido come e se, son de suma impo ancia y de al a ascendencia: el juicio azonado y decisi o del médico guía en mul i ud de casos pa a la ec a admi- nis acion de jus icia. Las cues iones que ienen po obje o la salud pública deben se del mayo in e és pa a odos los gobie nos y en ellas solo el médico, conocedo de la medicina p e en i a, puede p es- c ibi y aconseja las medidas y disposiciones sani a ias con enien- es pa a asegu a la salud de los pueblos, impedi la accion mo bosa de una mul i ud de causas insalub es, sal a al ez la ida de mi- •• -22- lla es de habi an eso G an núme o de conside aciones pudie a p e- sen a sob e es e mismo obje o, pe o juzgo sean su icien es las indi- cadas pa a p oba de una mane a indudable, la u ilidad é impo an- cia de la noble ciencia á que he consag ado mi ida. He e minado la b e e exposicion que me p opuse hace desde el p incipio, pe o an es de abandona es e pues o y siguiendo la p ác ica mas gene almen e admi ida, me oy á o na la libe ad de di igi unas cuan as ases á esa ju en ud que á ida de ciencia y de- seosa de emplea su ac i idad in elec ual, acude p esu osa á nues as aulas á adqui i los conocimien os necesa ios pa a conduci su azon y en su dia p oduci ópimos y sazonados u os. El abajo ísico y el in elec ual, son los agen es de la iqueza de las naciones; son el génio exclusi o de la elicidad de nues a es- pecie, po que p ocu an odas las cosas ú iles que sa is acen las ne- cesidades ylos place es de la ida; son el medio que la na u aleza ha adop ado pa a pode libe a al homb e de los o men os que aca - ea la necesidad y la mise ia. La cons ancia en el es udio, la aplica- cion en el abajo, p opo cionan sa is acciones sumas, desa ollan i udes que hacen b illa á los que con a an ycon en usiasmo dedi- can su ac i idad al p og eso de las a es óde las ciencias. Impo- sible es adqui i la suma de conocimien os indispensable al eje cicio de cualquie a p o esion óa e sin aplicacion )' labo iosidad. Con encidos ín imamen e de que el abajo es una necesidad, pe suadidos de que la suma de nues as sa is acciones es a á en a- zon di ec a de nues a aplicacion, p epa émonos á eco e el cami- no de la ida cumpliendo nues o debe , e elado indudablemen e po nues a in eligencia. En el cumplimien o de es e debe encon- a emos las ecompensas mas ape ecidas; el bienes a y anquili- dad del ánimo, la conside acion y ap ecio de la sociedad, un g a o ecue do á nues as amilias yel ine able place de habe con ibuido al obje o inal de la humanidad que son la pe eccion yel p og eso_ -HE DICHO.