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La sociedad urbana del Señorío de Vizcaya en la baja Edad Media

Abstract

Producción Científica

Read accessible full text

La sociedad urbana del Señorío de Vizcaya en la baja Edad Media

Author: Val Valdivieso, María Isabel del
Publisher: Universidad Complutense de Madrid
Year: 1985
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/43228/1/La-sociedad-urbana-del-Se%c3%b1orio-de-Vizcaya.PDF
La
sociedad
u bana
del
Seño ío
de
Vizcaya
en
la
baja
Edad
Media
Ma ia Isabel
DEL
VAL
VA nhl nso
(Uni e sidad
de Valladolid)
El desa ollo
de
la
di isión
del
abajo,
y
el
ague
que
adquie en
las
ac i idades
come cial
y
e ona,
inciden
de
o ma
impo an e
en
la
Vizcaya
bajomedie al,
po enciando
la
ans o mación
de sus
bases
económicas
y
la
apa ición
de
una nue a
clase
social,
una
incipien e
bu guesía,
cuyo
desa ollo
se
inicia
p ecisamen e
en
los
úl imos
si
-
glos
de
la
Edad
Media.
Es a
nue a
clase,
in eg adaen
sus
o ígenes
po
elemen os
muy di e sos,
no
cons i uye
oda ía
un
g upo
homo
-
géneo
y,
sin
emba go,
iene
ya
una
se ie
de
ca ac e es
comunes,
que
ienen
ma cados,
po
una
pa e,
po
goza
de
un
es a u o
pa icula ,
el
p opio
de las
illas,
que
les
di e encia
del
es o
de
la
población
del
momen o,
y
po
o a,
po
su
dedicación
p e e en e
al
come cio,
al
a esanado
y
a
los
se icios
p opios
del
mundo
u bano.
Aho a
bien,
hay que
ene
en
cuen a
que es a
población
u bana
no
ompe
oda ía
los
lazos
quela
unen
conla ie a
llana;
con
es o
no
que e
-
mos
an o
signi ica
que
en
ella
sigan
di e enciándose
hidalgos
y
lab ado es
—cosa
que,
en
e ec o,
ocu e—
como,
sob e
odo,
o as
dos
ci cuns ancias:
en
p ime
luga ,
que una
pa e
impo an e
de sus
elemen os
siguen
ligados
a
las
es uc u as
y
elaciones
socia
-
les
adicionales
y,
en
segundo,
el
hecho
de
que
es os
p imi i os
bu
-
gueses
conse an
una p opiedad e i o ial,
que
in en an
amplia
siemp e
que
les
es
posible.
An e
la
cons a ación
de
la
apa ición
y
desa ollo
de
una
p ime a
e
incipien e
bu guesía
izcaína,
se
plan ean a ios
p oblemas:
quié
-
nes
son los
poblado es
de
las
illas,
en
an o
que
és os
son
los
que
es án
en
la
base
de esa
«bu guesía»;cuáles
son sus
p incipales
ac i
-
idades
económicas
y
cuál
su
ni el
de
ing esos;
cómo
es á
es uc
-
u ada
en
los
siglos
bajomedie ales
es a
población
u bana,
y
cuáles
son
las
elacionessociales
que
se
de ec an
en
es e medio;
en
unción
La
Ciudad
Hispánica
..- Edi o ial de
la
Uni e sidad
Complu ense.
Mad id,
1985.
318
Ma ía
Isabel
del
Val Valdi ieso
de
qué
causas
su gen
en las
illas
los
con lic os
sociales que
se
de
-
ec an.
Es os
son
los
aspec os
a
los
que
amos
a
in en a
da
una
p ime a
espues a.
1.
PonLAno~ns
DE
LAS
ILLAS
La
p ime a
cues ión
a
plan ea
es
la que
se
e ie a
a
la
p oce
-
dencia
de
la
población
u bana.
Hay
que
ene
en
cuen a
que
las
illas
se
cons i uyen,
en
la
mayo
pa e
de
los
casos,
sob e un
núcleo
de
población
p eexis en e,
en
cuya
composición
social
debían
de
p edo
-
mina
los
lab ado es.
Aho a
bien,
las
ca as-pueblas
an
di igidas
a
lab ado es
e
hidalgos,
a
los
que
más
a de
se
suma án
Pa ien es
Mayo es
y
ex anje os.
Los
lab ado es
que acuden
a las
illas
debie on
de
se
abundan
-
es.
En
es e
sen idodes aca
el
hecho
de
que
cinco
de
esas
illas
se
unda on
a
pe ición
de
los
mismos
a
ines
del siglo
xi (Rigoi ia,
La abezúa,
Munguía,
Gue icaiz
y
Mi a alles),
una
ez
a ecindados,
pa e
de
es os
lab ado es
pie den
su
condición
de
dependencia,
si
bien
es o
no
sucede
en
odos
los
casos,
pues
las
illas,
lo
mismo
que la
nobleza,
posee án
lab ado es
censua ios,
es
deci ,
dependien
-
es.
O os
campesinos
que acuden
a
ellas
lo
ha án
pa a
de ende
su
libe ad
en
un
momen oen
quela
p esión nobilia ia
se
es á
acen
-
uando.
Y
po
in,
o a
pa e
debe
de
hace lo
con
el
in
de
encon a
una
o ma
de
subsis encia
que
no
ienen asegu ada
en el
medio
u al,
bien
po la
escasez
de sus
ie as,
o
po
se
segundones que
no
puedenman ene se
en el
sola
amilia .
Desde
el
pun o
de
is a
cuan i a i o,
el
segundo
elemen o
en
im
-
po ancia
lo
cons i uyen
los
hidaigos,
cuyo
in e és
po
las
illas
pa
-
ece
aumen a
desde
inales
del siglo xi .
Po
una
pa e,
es
una
salida
pa a
los
segundones
en
un
momen o
en
que
el
mayo azgo
se
es á
imponiendo;
po
o a,
es
un
medio
de
asegu a se
un ni el
ecoómico
acep able cuando
la
o una
amilia
es
es ingida,
así
como
una
o ma
de
lucha con a
la
c isis
de
la en a
de
la
ie a,
que
les
a ec a
de
mane a
muy
di ec a.
Es os
hidalgos
se
in eg an
en
la
población
u bana
y,
lo
mismo
que
los
lab ado es,
se
encuen
-
an
en
la
base
de esa
nacien e
«bu guesía»;
lo
que
no
signi ica
que
pie dan
su
posición
p i ilegiada,
como
podemos
cons a a lo
en el
caso
de
Ma ín
Ochoa
de
La ea,
ecino
de
Bilbao,
con
espec o
al
cual
los
Reyes
Ca ólicos
o denan
en
1485
a
los jus icias
de
Guipúzcoa
le
sea
gua dada
la
ley
de
los
hidalgos’.
Elemen os
p oceden es
de
los
g andeslinajes
y
Pa ien es
Mayo es
AGS,
RGS,
1485,
IX,
ol.
136.
La
sociedadu bana
del
Seño ío
de
Vizcaya...
319
acuden
ambién
a
las illas
impulsados
po la
c isis.
El
caso
de los
Leguizamón,
asen ados
en
Bilbao,
es
quizá
el
más
cla o
del
p oceso
que
lle a
a
es os
nobles
a
asen a se
en el
mundo
u bano
y
a pa i
-
cipa
ac i amen een
sus
ac i idades
económicas, llegando
a
enca
-
beza
uno
de
los
bandos
de
la
illa, como
e emos
más
adelan e.
Aho a
bien,
ambién
se
p oduce
el
enómeno
in e so,
es
deci ,
el
ennoblecimien o
de
cie aspe sonas
y
linajes
a
pa i
de
un
en ique
-
cimien o
alcanzado
en
la
illa;
al
es
el
caso
de los
A bolancha,
ecinos
de
Bilbao,
que
consiguen
encumb a se
has a
los
más
al os
escalones
de
la
je a quía
social
2
Po
in,
en e
los
que
acuden
a
pobla
las
illas
nos
encon amos
an o
con
ex anje os
como con
judíos,
si
bien
en
ambos
casos
su
p esencia
pa ece
escasa.
La
ocupaciónmás
ex endida
en e
ellos
debió
de
se
el
come cio,
aunque
no
al an
quienes
se
dedican
a
o as
ac
-
i idades.
En
un
p ime momen o
no
pa ece
que
se
ponga
ninguna
aba
a
la
llegada
y
asen amien o
de
pe sonasajenas
al
seño ío;
sin
emba go,
a
pa i
del siglo x ,
sin
duda
como
consecuencia
de
una
exage adapolí ica
p o eccionis a,
las
illas
comienzan
a
c ea
di icul
-
ades
en
es e
sen ido.
Bilbao,
la
más
p óspe a
de
ellas,
exige
en
1463,
pa a
pe mi i el
a ecindamien o
en
su
e i o io,
una
p obanza
de
sang e
y
o igen,
el
a al
de
dos ecinos
y
la
p esen ación
de
bienes
—
3
que
asegu en
al
solici an e
la
posibilidad
de
i i
du an e
diez
anos
-
Así
pues,
la
mayo
pa e
de los
ecinos
de
las illas
izcaínas
p oceden e
de
la
Tie a
Llana.
An e
es e
hecho
cabe
p egun a se
po
las
azones
que
les
impulsa on
hacia
los
nue os
núcleos
de
pobla
-
mien o.
Dejando
de
lado
las
azones
económico- amilia es
apun adas
más
a iba,
la
p ime a espues a
de
ca ác e
gene al
nos
la
da
un
documen o
de
1499,
en el
que
se
señala
que
hay
pe sonasque,
aun
eniendohaciendas
en
o os
luga es, p e ie ena ecinda se
en
las
illas,
en
es e
caso
conc e o
en
Bilbao,
«pa a
goza
de sus
p i i
-
legios»
~.
Las
ca as-pueblas
es ablecen
ya
cie os p i ilegios
de
ca ác e
iscal
al
eximi
a
sus
poblado es
de
cie os
censos,
e
incluso
de
odo
pecho
du an e
un pe iodo
de
iempo
de e minado,
como
sucede
en
Elo io
y
Mi a alles.
Es os
p i ilegios
se
hacen
a
eces
ex ensi os
a
ámbi osmás
amplios
que
las
p opias
illas, como
sucede
en
Le
-
quei io,
cuyos
ecinos
gozan
de
la
anqueza
de
po azgo
en
odo
el
eino,
sal o en
Se illa
y
Mu cia
~.
Jun o
a
es o
hay
que
esal a
el
hecho
de
que
las
illas
se
dan
a
si
mismas
su p opio
gobie no,
2
A.
OTÁzu,
El
iguali a ismo
asco:
mi o
y ealidad,
Bilbao,
1973,
p.
74.
T.
GUIARO
y
LÁan nu,
His o ia
de
la nol le illa
de
Bilbao,
1,
Bilbao,
1971,
p.
359.
A.
Municipal
de
Bilbao,
cajón
4,
eg.
2,
núm.
88.
3
AGS,
Me cedes
y
p i ilegios,
leg.
299,
ol.
13.
320
Ma ía
Isabel
del
Val Valdi ieso
eje cenjus icia,
y
en
algunos
casos,
como
el
de
Bilbao,
sus
ecinos
no
pueden
se
emplazados
ue a
de
ellas
6>
De
es a
o ma
los
habi an es
del
mundo
u bano
consiguen,
al
menos
a
p io i,
un
ampa o
en e
a
posiblesabusos
seño iales,
ampa o
que,
en
ocasiones,
queda
e le
-
jado
en
las
p opias
ca as-pueblas,
como
sucede
en
las
de
Ondá oa
y
Po ugale e
~.
A
cambio
de
es as
en ajas los
ecinos
de las
illas
es án some
-
idos
al
seño
de
Vizcaya,
lo
que
supone
la
exis encia
de
una
depen
-
dencia
con
espec o
al
mismo,
si
bien
és a
es,
en
gene al, muy
laxa,
máxime
cuando
el
seño
pasa
a
se
el
ey.
Pe o,
en
unción
de
ella,
es án
obligados
a
paga
pechos
y
p es a
se icio
de
a mas;
aunque
las
en ajas
ob enidas
a
cambio
pa ecen
compensa
con
c eces
esas
ca gas,
es o
no
signi ica
que,
en
ocasiones,
no
se
esis an
a
cum
-
pli las,
como
sucede
en
Du ango,
donde
los
miemb os
de
cie os
o icios
(le ados,
esc ibanos,
maes os
de
escuela,
p ocu ado es,
ci
-
ujanos,
ísicos
y
bo ica ios)
p e enden
en
1519
se
eximidos
del
se i
-
cio de
a mas
8
Una
e ce a
cues ión
a
plan ea
es
la
e e en e
a
la
dedicación
económica
de
es a población
u bana.
Sin
duda,
las
ac i idades
más
ca ac e ís icas
son
la
come cial
y
na ie a.
Ambas
cons i uyen
la
más
impo an e
uen e
de
en iquecimien o,
y en
muchas
ocasiones
son
desa olladas
po
los
mismos
pe sonajes,
como
sucede con
los
Pe
-
d iza
o los
Basu o
~.
En
base
al
come cio
a
g an
escala,
pa icula
-
men e
el
ma í imo,
se
cons i uyen
impo an es
o unas,
que
pe mi en
alcanza
a
sus
os en ado es
un
amplio
pode
sob e
las
illas
y
o ien
-
a
la
polí ica
de
és as
en
su p opio
bene icio.
Es o
se á
un
mo i o
de
quejapa a
los
es an es
ecinos,
y
a
eces
ambién
pa a
los
ha
-
bi an es
de
la ie a
llana,
como
sucede
en el
caso
de
Bilbao,
de
cuyas
o denanzas
sob e
los le es
se
dice
que
solamen e bene ician
a diez o
quince
pa icula es
icos
1O•
Aho a
bien,
ambién
se
p ac ica
en
las
illas
un pequeño
come cio,
que
sin
llega
a
p opo ciona
an
amplios
ecu sosa sus
p o agonis as,
les
p opo ciona
sus anciosos
ing esos,
po
lo
que
no
es
de
ex aña
que
mo ilice
a
un
impo an e
núme o
de
habi an es.
Si
la
ac i idad
u bana
más
luc a i a
es
el
come cio,
especialmen e
el
ma í imo,
hay que
conside a
que el
ma
es
ambién
medio
de
6
T.
GUIARD,
ob.
ci .,
p.
188.
Publicadas
po
J.
R.
ITURRIzA
Y
ZABALA,
His o ia
gene al
de
Vizcaya
y
epí
-
ome
de
Las
Enca aciones,
II,
Bilbao,
1967,
pp.
263-265
y
233-238.
Documen os
publicados
po
T.
GONzÁLEz,
Colección
de
cédulas,
ca as
pa
-
en es, p o isiones, eales
o denanzas
y
o os
documen os
conce nien es
a las
p o incias
ascongadas,
II,
Mad id,
1829,
pp.
4748.
E.
LABAYRU,
His o ia
gene al del seño ío de
Vizcaya,
III,
Bilbao,
1968,
p.
74.
‘~
AGS,
Consejo Real,
leg.
191,
ol.
1.
La
sociedad
u bana
del
Se lo lo
de
Vizcaya...
321
o as
ac i idades
que p opo cionan
ocupación
e
ing esos
a
los
eci
-
nos
de
las
illas
ma ine as.
La
pi a e ía
es
una
de
ellas,
y ya
den o
del
plano
de
la
legalidad
des acan
la
pesca
ylos
o icios
ma ine os
(pilo os,
ma ine os,
e c.).
El
a esanado
y
la
p ác ica
de
cie os
o icios
in eg an
el
o o
g upo
de
ac i idades
más
ípicamen e
u banas.
Los
o icios
a esanos
son
eno memen e
a iados
y
ienden
a
cub i
las
necesidades
de
los
ecinos.
En
Bilbao,
a
ines
del
siglo x ,
apa ecen
co edo es,
as e os,
a gen e os,
e e os,
emen e os,
espade os,
liníe ne os,
co dele os,
ancle os,
puche e os,
balles e os, ejedo es,
e c.;
en e
los
he ejes
de
Du ango
encon amos
cuchille os,
ejedo es,
pañe os
y
cin u e os;
se
puede
menciona
igualmen e
a
los
zapa e os,
can e os,ho ne os,
sas es,
ca pin e os
y
un la go
e cé e a;
ambién
la
os en ación
de
abe nas
y
chi ibongas
y
la
ab icación
de
chacolí
—en
di ec a
ela
-
ción
con la
exis encia
de
iñedos
en el
e i o io
u bano—, son
o as
ac i idades;
po
in,
no
hay
que ol ida
a
ísicos,
bo ica ios,
esc iba
-
nos,
p ocu ado es,maes os
de
escuela
(és os
en
elación
con
la
ne
-
cesidad
de
ob ene
una
mínima
base
cul u al
pa a
el
desa ollo
de
las
ac i idades
u banas,
especialmen e
el
come cio),
así
como
ca ni
-
ce os
y
ende os
en
gene al.
Los
habi an es
de las
illas
ob ienen ambién ecu sos
po
o os
medios.
La
p opiedad
inmobilia a
u bana,
conc e amen e
el
alquile
de
i iendas
y
locales,
se
con ie e
p on o
en
una
uen e
de
ing esos
pa a
algunos
habi an es
de
la
ciudad. Las
o denanzas
de
Bilbao
se
ocupan
del
ema”,
y
enemos,
además,
abudan es
no icias
al
espec o
a
a és
de los
ecuen es
plei os que
se
plan ean
en
o no al
ema.
En
gene al,
desconocemos
lo
que
pueden
en a
os alquile es;
a
í ulo
de
ejemplo
podemos
ecu i
a
un
caso
conc e o:
el
plei o
en e
Ma ín
de
Ba sana
y
Ochoa
Ma ínez
de
Ma ina; es e
úl imo
es
p opie a io
de
una
casa
en
Bilbao,
que
iene alquilada
a
aquél
po
un
pe íodo
de
cinco
años,
a
azón
de
5.000
m s.
anuales,
paga
-
de os
po
imes es
í2~
Jun o
a
es o,
pa e
de
los
ecinos
gozan
aún
de
una
p opiedad
e i o ial
yde
en as
de
ca ác e
adicionaL
En
muchos
casos
esas
p opiedades
son de
ecien e
adquisición,
lo
que
pone
de
mani ies o
el
apego
que
exis e
oda ía
en
el
mundo
u bano
con
espec o
a
la
ie a.
En
elación
con
es o
hay
que
di e encia
dos
casos
o almen e
dis in os:
el de
los poblado es
de las
illas
que
siguen siendo
cam
-
pesinos
o
semicampesinos,
al
al e na
el
abajo
en
el
campo
con
alguna
dedicación
u bana,
y
pa a
los
cuales
la ie a
es un
comple
-
men o
indispensable
pa a
su
subsis encia.
Y
aquellos
que
in ie en
1’
Recopilación
de
o denanzas
de
Bilbao
ealizada
en
1580,
publicada
po
E.
LABAYRU,
ob.
n .,
IV, PP.
467-488.
12
A.
Real
Chancille ía
de Valladolid,
ejecu o ias,
leg.
52.

322
Ma ía
Isabel
del
Val
Valdi ieso
en
la
comp a
de
he edades,
o
man ienen
una
p opiedad
e i o ial
adqui ida an e io men e,
no
an o
como
medio
de
subsis encia
o
como
ía
de
en iquecimien o,
sino
undamen almen e
como signo
ex e no
de
p es igio
y
pode ;
son
aquellos
«bu gueses»dedicados
a
las
ac i idades
más
luc a i as,
que
emplean
pa e
de sus
ganancias
en
la
comp a
de
ie as.
Es a
endencia
queda ecogida,
en el
caso
de
Bilbao,
en el
plei o
que es a
illa
man iene
con
la
Tie a
Llana
en
1500”.
Po
úl imo,
hay
que
señala
que
los
Pa ien es
Mayo es
y
miem
-
b os
de
los
más
impo an es
linajes
de
las
illas
siguen
dis u ando
de
uen es
de
en a
simila es
a las de
sus
iguales
de la
Tie a
Llana.
Explo an
molinos
y
e e ías,
gozan
de
pa ona os,
de
lab ado es
censua ios
y de
me cedes
de
la
co ona,
y, lo
mismo
que
aquéllos,
u ilizan
ambién
el
pillaje
y
la
iolencia
pa a
aumen a
sus
ecu sos,
como
queda
de
mani ies o
en
la
con iscación
de
acémilas
ealizada
en
1348
po
el
p ebos e
de
Bilbao
14•
II.
ESTRUCTURA
DE LA SOCIEDAD
URBANA
VIZCAÍNA
A
la
is a de
lo
has a
aho a
expues o, queda
de
mani ies o
la
exis encia
de
una
di e enciación social
ela i amen eg ande
en e
los
dis in os
elemen os
que
pueblan
las
illas,
di e encia
que explica,
a
la
ez
que
es á
en
su
base,
la
o ma
desigual
en
que
se
epa en
los
ecu sos
po enciales
que
pueden ob ene se
en
unción
de las
ac i idades
u banas.
Podemos
dis ingui
desde
un
«pa iciado
u ba
-
no»
ennoblecido,
in eg adop incipalmen e
po
a mado es
y
g andes
come cian es,
has a
una
amplia
base
de
simples
abajado es,
en
ocasiones
p opie a ios
de
su
alle ,
pe o
en
odo
caso
apa ados
de
las
es e as de
pode .
Las
illas
o ecen
posibilidades
de
en iquecimien o,
pe o
pa a
ello
es
necesa ia
la
posesión
de
una
iqueza
an e io
que
pueda
uc
-
i ica
a
a és
del come cio,
ma í imo
o del
dine o,
lo
que
hace
que
es asac i idades
sean
p ac icadas
en
su
mayo
pa e
po
nobles:
Pa ien es
Mayo es
p oceden es
del
medio
u al,
en el
que
cuen an
conunas
en as
más
o
menos
saneadas,
pe o
en
odo
caso
su icien
-
es
pa ape mi i les
la
p ác ica
de
dichas
ac i idades.
También
se
dan
casos
de
pe sonas
en iquecidas
con
alguna
o a
ac i idad,
son
quienes
cons i uyen
los
nue os
linajes,
como
los
Ped iza, cuyo
as
-
censo
e leja
Ga cía
de Salaza en
sus
Bienandanzas
~
Al
es o
de
“
A.
Real
Chancille ía
de
Valladolid. Vizcaya,
caja
380,
expedien e
1.
14
Documen o
publicado
po
E.
LABAYRU,
ob.
ci .,
II,
PP.
352-353.
‘~
Guzcí~
DE
SALAZAR,
Las
Bienandanzas
e Fo unas,
Ed.
A.
Rod íguez
He e o,
Bilbao,
1962,
p.
124.
La
sociedad
u bana
del
Seño ío
de
Vizcaya...
323
los
ecinos
las
ac i idades
u banas
únicamen e
les
acili an,
de
o ma
más
o
menos
amplia,
los
medios
necesa ios
pa a
una
digna
subsis
-
encia.
Es
deci , las ac i idades
u banas
no
bene ician
a
odospo
igual.
En de ini i a,
lo
que
se
p oduce
es
la
con igu ación
de
una
sociedad
u bana
je a quizada
en
la
que,
a
g andes
asgos,
se
di e
-
encian
al
menos
los
dos
g upos
an es
señalados:
el
ennoblecido
«pa iciado
u bano»
y
las amplias
«clases
popula es».
Es as
úl imas
no
cons i uyen
un
odo
homogéneo,
pe o
poseen
una
ca ac e ís ica
común:
es án
apa adas
de las
es e as
de
pode ,
así
como
de
los
g andes
canales
de
en iquecimien o.
Al
en e
de las
illas
apa ecen
los
miemb os
de
los
linajes
y
co adías.
Po
lo
que
se
e ie e
a
los
p ime os,
ya
hemos
apun ado
que
su
o igen
es
doble,
u al
y
u bano.
En
ambos
casos
apa ecen
ín imamen e
ligados
al
come cio
y
la
ac i idad
na ie a,
a
a és
de
las
cuales
alguno
de
ellos
ha
ascendido,
como
los
Asúa,
Zu ba án,
Salinas,
e c.
‘~.
Cons i uyen
un
au én ico
g upo
de
pode ,
unaoliga
-
quía,
que
a
a és
del
gobie no
municipal
se
a
a
impone
al es o
de los
ecinos.
En
e ec o,
su
p i ilegiada
si uación
económica
y
social
les
pe mi e
alcanza
una
amplia
au o idad
en las
illas,
y
adue
-
ña se
con
cie a
acilidad
de
su
gobie no.
Dis u an
del
p ebos azgo,
que
les da
g an
pode
y
abundan es
en as,
y se
in oducen
en
el
concejo.
Así,
a
lo
la go
del siglo x ,
nos
encon amos
al
en e
de
Bilbao
con
pe sonajes
como
A bolancha, Leguizamón,
Zu ba án,
Bil
-
bao la
Vieja,
Zamudio,
e c.;
en
Po ugale e,
po
oma
o o
ejemplo,
a
ines
del
mismo
siglo
apa ece
como
p ebos e
Ochoa
de
Salaza
y
como
alcalde Sancho
Ma ínez
de
la
Ped iza
~
Esa
p eeminen e
po
-
sición
adqui idape mi e
a
los
linajes
o ien a
la
ac i idad
de
la
illa
en
su p opio
bene icio,
como
se
desp ende an o
de
la queja
de
la
Tie a
Llana
con
espec o
a
las
o denanzas
de
Bilbao,
a
la que
ya
nos
hemos
e e ido,
como
de
la
p o es a
de
los
ecinos
de
Elo io
con a
sus
egido es,
a
quienes
se
acusa
de
habe
endido
cie os
bienes
comunales
(mon es,ejidos
y
he edades),
alo adas
en un
cuen o
de
ma a edíes
‘~.
El
o o g upo
de
pode
que
se
pe ila
en las
illas
es el
cons i
-
uido
po
los
miemb os más
ele an es
de las
co adías,
los
cuales,
segu amen e
en
elación
con
los
linajes,
imponen
ambiénsu
au o
-
idad
a
pesa
de
la
animad e sión
del
es o
de
los
ecinos,
que
en
ocasiones
se
alzan
con a
ellos:
Lequei io
se
en en a
conla
co adía
de
pescado es
de
San
Ped o,
mien as
que Bilbao
se
alza
en e
a
los
co ades
de
San a
Ma ía,
San
Agus ín,
San
Nicolás,
San
Miguel
16
GARÚA
DE
SALAZAR,
ob.
ci .,
pp.
76
y
81-84.
~
T.
Guaan
y
LÁszRÁURÍ,
La
indus iana al
izcaína.
Ano acioneshis ó icas
y
es adís icas,Bilbao,
1968,
p.
68.
i~
AGS,
RGS,
1493,
II,
ol.
220.
324
Ma ía
Isabel
del
Val
Valdi ieso
y
San
Sebas ián,
«que
se
en ome en
en
la
cosa
pública»
~
Es os
con lic os
su gen
ecuen emen e
como
consecuencia
de los
p incipios
p o eccionis as
que
aquéllos
p e enden
impone ,
lo
cual
les
en en a
ambién
con
los
linajes,
como
sucede
en
Bilbao,
donde
su gen
oces
en e
T is án
de
Lueguizamón
y
la
co adía
de
me cade es;
en
la
base
de
es e
en en amien o
se
encuen an
las
ac uaciones
de
dicha
co adía,
en
conc e o
sus
o denanzas,
que
pe judican
al
p ebos e
en
cuan o
que
me man
sus
ecu sos
a
la
ez
que
e i an su
con ol
~.
En e
el
es o
de los
ecinos
podemos di e encia ,
en
p ime
lu
-
ga ,
a
los
«medios»,
segu amen e
el
g upo
más
amplio
numé icamen
-
e
hablando,
como
se
desp ende
de
la
g an
di isión
de
la
p opiedad
exis en e
en
Valmaseda
>~.
Es e g upo
es á
in eg ado
po
algunos
miemb os
de
segundo
o den
de las
co adías,
po
o iciales
con
pa
-
icipación
en
los alle es,
así
como
po
esc ibanos,
ísicos,
maes os,
pequeños
come cian es
al
po
meno ,
y
po
los
in eg an es
de
los
o icios
a esanos
meno es, ales
como
ba be os, abe ne os,
panade
-
as,
e c.
Po
debajo
de
es e
g upo
se
si úan
los
abajado es
asala
-
iados
y
c iados.
Encon amos
abajado es
asala iados
en e
los
a me os
de
Ma
-
quina,
los
pañe os
de
Du ango,
los
pescado es
de
Be meo,
e c.
Es e
g upo
ca ece
de
incidencia
en lo
que
a
pode
económico
y
polí ico
se
e ie e,
y en el
siglo
x
ocasionan
se ios
p oblemas:
así
lo
de
-
mues a
el
caso
de los
e ones,
a
los
que
se
p ohíbe
asocia se
con
-
a
sus
seño es
~.
Jun o
a
és os
se
puede
si ua
a
los
ecinos
dedi
-
cados
a
las
ac i idades
ag ícolas.
1-lay
que
ene
en
cuen a
que,
dadas
las
ca ac e ís icas
de las
illas,
exis en
en
ellas
jo nale os
u ales,
los
cuales,
según
las
o denanzas
de
Gue nica,
deben
de
lle a
sus
p opios
ins umen os
de
abajo,
y si nos
ijamos
en
las de
Po u
-
gale e
e emos
que
su
sueldo
no
puede
se
supe io
a los
14
ma a
-
edíes
dia ios,
a
los
que hay que
suma
dos
comidas
po
día
~.
Pe o
no
odos
son
jo nale os,
exis en
ambién
campesinos
que
i en
en
las
illas
o
son
inco po ados
a
ellas,
bien
censua ios,
bien
pequeños
p opie a ios
que
siguen
conse ando
su
ie a.
Po
in
es a ían
los
ma ginados,
en e
los
que
nos
amos
a
e e
-
i
a
ex anje os
y
judíos.
Los
o áneos
y
ex anje os
son
conside
-
ados
como miemb os
ajenos
a
la
comunidad
de
la
illa
y de
hecho
~
LABAYRU,
ob.
ci .,
III;
pp.
413414 y
338.
~
AGS,
RGS,
1497,
VI,
ol.
292.
21
RODRÍGUEz
HERRERO,
Valmaseda
en
el
siglo
XV
y la
aljama
de
los
judíos,
Bilbao,
1947.
22
Fue o
de
las
e e ías
de
1440,
a .
16,
publicado
po
LAMYRU,
ob.
ciÉ.,
U,
pp..
721-725.
23
O denanzas
de
Po ugale e,
caps.
32
x’
33,
publicadas
po
CTRIOUIATN
GAIZ
-
TARRO,
Monog a ía
his ó ica
de la
muy
noble illa y
pue o
de Po ugale e,
Bil
-
bao,
1942.
La
sociedad
u bana
del
Seño ío
de
Vizcaya...
325
no
pa icipan
en
ella.
En elación
con
ellos
hay
dos
endencias
opues
-
as
que
sólo
en
ocasiones
se
equilib an.
Po
una
pa e,
se
iende
a
sua iza
esa
ma ginación,
dado
que
cualquie habi an e
del
medio
u bano
se
con ie een
o áneo
en
cuan o
aspasa
los
lími es
ju is
-
diccionales
de
su
luga
de
esidencia;
pe o
jun oa
es o
incide
o o
elemen o:
el
p o eccionismo
ípico
de
oda
polí ica
u bana,
que
im
-
pulsa
en
di ección
opues a,
es
deci , hacia
la
in ole ancia. En
ge
-
ne al,
es
es e
segundo
aspec o
el
que
p ima,
aunque
más
o
menos
ma izado
po el
p ime o,
según
las
ocasiones
y
los
in e eses
de
cada
illa.
Se
impone,pues,
la
ma ginación
de
los
o áneos.
El
o áneo
iene
siemp e un
a o
de
in e io idad
con
espec o
al
ecino,
como
queda
de
mani ies o an o
en las
o denanzas
de
las
illas
como
en
las
de
las
dis in as
ag upacionesp o esionales.
Las
o denanzas
de los
pañe os
de
Du ango
es ablecen
que
odo
aquel
que
salga
a
ap ende
ue a
de
la
illa «sea
enido
po
o áneo»;
en
las
de la
co adía
de
He meo
se
es ípula
que
ninguna
pinaza
ex an
-
je a
pueda acudi
con
pescado
a
la
illa
a
no
se
impulsada
po
el mal
iempo,
e
incluso
en
es e
caso
se
ponen
abas
pa a
la en a
de
su
me cancía24
También
en las
o denanzas
de
las illas
queda
de
mani ies o
esa
ma ginación:
en las de
Bilbao
se
p ohíbe
a
odo
ex anje oeje ce
cualquie
o icio
si no es
con
la
licencia
del
egi
-
do
y
as
da
cie as
ga an ías
de
pe manece
en
la
illa.
En
es e
caso,
lo que
se
asluce
es
el
emo
de
la
illa
a
oda
pe sona
que
no
se
a ecine
en
ella,
segu amen e
po
ecela una
compe encia
in
-
jus a
y
desleal.
En
o os
casos,
lo
que
se
pone
de
mani ies o
es
el
emo
a
los
albo o os
a
que
los
ex anje os
pueden
da luga ,
como
se
desp ende
de
la
comisión
que
en
1499
se
da
al
juez
de
esidencia
de
Vizcaya,
a
pe ición
del
p ebos e
de
Bilbao,
T is án
de
Leguizamón,
quien
se
queja
de
que
algunas
pe sonas
que poseen
p opiedades
en
o os
luga es
se
a ecindan
en
ella «poniendo
escándalo
en e
los
25
ecinos
de ella»
Po
lo
que
se
e ie e
a
los
judíos,
su
p esencia
en
di e sas
illas
izcaínas
du an e
la
Baja
Edad
Media
es á
documen ada
y, en
ge
-
ne al,
su
esidencia
en
ellas
debía
de
se
habi ual,
si
no
en
odas,
sí
al
menos
en las
más
p óspe as
desde
el
pun o
de
is a
me can il.
Los
izcaínos
desp ecian
a
los
judíos,
les
acep an
con
di icul ad
y les
idiculizan,
siendo
u ilizada
como
ó mula
despec i a
la
compa a
-
ción
con ellos.
Como
en
el
es o
del
eino,
es a
animad e sión
de i a
de sus
ac i idades
más
sob esalien es>
el
come cio
y el
a endamien o
de
en as,
sin
ol ida
el
come cio del
dine o:
cuando
Lope
Ga cía
de
Salaza
a
a
en en a se
con
los
Mendie a
dis aza
a
los
homb es
24
O denanzas
de los
pescado es
de
Be meo,
publicadas
po
LABAYRU,
ob.
cii.,
II,
pp.
824-836.
25
AM
de
Bilbao,
cajón
4,
eg.
2,
núm.
88.
332
Ma ía
Isabel
del
Val
Valdi ieso
y
linajes
son
cons an es,
y
quedan
e lejados
en
el
Fue o
Viejo
de
1452,
en
el
que
se
es ablece
cómo
han
de
soluciona selos
con lic os
de i ados
de las
deudas
que
los
hidalgos
pueden
con ae
con
las
illas,
o
aquellos
que son
mo i ados
po
el
hecho
de
que alguna
au o idad
illana
p enda
a
un
hidalgo.
Lo
mismo
se
desp ende
del
a iculado
de
la
He mandad
de
1479,
donde
se
oman
medidas
pa a
de ende
a
las
illas
en
el
caso
de
que algún
noble
p e endie a
a en
-
a
con a
ellas‘~.
Es os
en en amien os
illas-nobles
ienen
p o o
-
cados
no malmen e
po
los
in en os
nobilia ios
de
apode a se
o
con
-
ola
de
alguna
mane a
el
mundo
u bano,
lo
que
exace ba á
los
ánimos
de sus
ecinos,
haciéndoles
oma
conciencia
de
su
libe ad
y de
la
necesidad
de
conse a la,
pa a
lo
que
conside an
imp escin
-
dible
man ene se
bajo
el
pode
eal
y no
pasa al
con ol
de
la
no
-
bleza.
Es o
lle a
a
las
illas,
bien
a
uni se
con
los
bandos
o
a
mez
-
cla seen
es e
con lic o,
bien
a
busca
el
ampa o
de
la
co ona,
o
bien
a
en en a sedi ec amen e
con a
aquellos
que
p e enden
so
-
me e las.
Un
ejemplo cla o,
aunque
no
el
único,
que nos
ilus a
sob e
la
i ulencia
de
esa
esis encia
u bana
an ise io ial
es
O duña,
que
a
ines
del
siglo
x
se
en en a
con
el
ma iscal
Ga cía
de
Ayala
y
su
aliado,
el
conde
de
T e iño.
El
de
Ayala
asal a
y
ocupa
la
ciudad,
expulsando
de
ella
a
pa e
de sus
ecinos
y
mo ado es,
y
p o ago
-
nizando
los consiguien es
abusos
( iolaciones,
secues os,
malos
a
-
os,
e c.),
así
como
abundan es
obos
y
des ucciones
de
cosechas,
odo
lo
cualse á
alo ado
más
adelan e
po
la
ciudad
en
20
cuen os
de
ma a edíes.
El
plei o
que
es o p o oca
se
a ni a,en
1477,
en
la
chancille íade
Valladolid.Pe o
es a
acción
no
supone
el
inal
del
con lic o.
Si
odo
se
había
iniciado
po que
el
seño
de
Sal a ie a
y
Ampudia,
el de
Ayala,
decía
ene
de echos
sob e O duña,
conse
-
gui
su
enuncia
a
ales
supues osde echos
no
a
a
se
ácil,
ha
-
ciéndose
p eciso,
en
1478,
some e
la
ciudad
a
la
e ce ía
de
Alonso
de
Quin anilla,
en
espe a
de
soluciona
el
p oblema.
Toda ía
en
1504
los de
O duña
se
quejan
con a
los
Ayala>
ya
que
és os,
aunque
han
enunciado
a
sus
de echos
seño iales
sob e la
ciudad,
man ienen
la
alcaidía
del
cas illo,
desde
donde,
dicen, come en
g a es
abusos
con
-
a
los
ecinos
~.
La
esis encia
an iseño ial
no
se
mani ies a
sólo
en e
a
nobles
ajenos
al
seño ío, sino
ambién
en e
a
la
nobleza
izcaína.
La
illa
38
Fue o Viejo
de
Vizcaya
de
1452,
Bilbao,
1909,
caps.
CLXXXVI
y
CCXIX.
O denanzas de la
He mandad
de
1479,
cap.
100,
publicadas
po
LABAYRU,
ob.
ciÉ.,
III,
pp.
295-316.
~ S~a ~sou, La ciudad de O duña
y
su
izcainía,
Bilbao,
1957,
Pp.
51,53
y
92.
SALAZAR
Y
CASTRO,
His o ia
genealógica
de
la
casa
de
La a,
II,
Mad id,
1964,
p.
114.
AGS,
Cáma a
de
Cas illa, pueblos,
leg.
14,
O duña,
y
RGS,
1480,
II,
ols.
185
y
203,
y
1488,
II,
ol.
154.

La
sociedadu bana
del
Seño ío
de
Vizcaya...
333
de
Bilbao
p o agoniza
alguna
de
es as
acciones
que
puedense i nos
de
ejemplo,
si
bien
eniendo
en
cuen a
que,
en
ocasiones,
es os
he
-
chos
son
con usos
y
deben
de
se
a ados
con
p udencia,
dado
que
en
alguno
de
ellos
se
mezclan
las
luchas
po
el
pode
de
los p opios
linajes
de
la
illa.
A
mediados
del
siglo
xi
enemosno icias
de
con
-
lic os
en e
Bilbao
y
los
Pa ien es
Mayo es.
En
1342
se
p oduce
una
lucha
a mada
con
Juan
de
A endaño
ce ca
de
la
o aleza
que
és e
poseía
en
Malpica,
sob e
las
ene as
bilbaínas;
en
es a
ocasión,
la
illa
es
de o ada
‘.
A
pa i
de
mediados
del
siglo
x
los
con lic os
se
mul iplican.
En e
ellos
podemos
des aca
la
en ada
en
la
illa,
en
1478,
de
cie os
caballe os
y
homb es
de
a mas
p o ocando
al
-
bo o os;
es o
da
luga
a
una
p o isión
eal
en
la que
se
p ohíbe
la
en ada
en
la
illa
a
Juan
Alonso
de
Mújica,
Ped o
de
Mendanau
-
on,
Juan de
Salaza
y
Fo ún
Ga cía
de
A eaga,
sin
duda,
no sólo
pa a
e i a
u u os
en en amien os,
sino
sob e
odo
pa a
ampa a
los
de echos
bilbaínos
y
e i a
su
some imien o
a
es os
pe sonajes.
En
años sucesi os
la
illa
se
queja
de
que
algunos
pe sonajes
pode
-
osos
le
ocupan
sus
mon es
y
é minos.
Y
con
los
Salaza
los
oces
se
hacen
casi
endémicos,
y
an
unidos
a
las di e encias
que
sepa an
a
los
bilbaínos
de
Po ugale e,
dado
que
esa
amilia
ocupa
el
p e
-
bos azgo
de
es a
illa;
en
el
plei o
que
ambas
pa es man ienen
en
1480
y en
la ca a
de
emplazamien o
dada
con a
Ochoa
de
Salaza
en
1487
se
exp esa
el
descon en o
bilbaíno
en e
a
los
de echos
que
en
Po ugale e
se
cob an
a
odos
aquellos
que
se
di igen
a
Bilbao,
y
que
es a
illa
conside a
abusi os
~‘.
O as
illas
p o agonizan
simila es
esis encias
an ise o iales,
en
-
e
las
que
podemos
des aca
el
caso
de
Ma quina.
A
comienzos
del
siglo
x
(1417>
Ma quina
se
en en a
con
los
linajes
de
Uga e
y
Ba oe a,
siendo
la
chispa
del
con lic o
el
cob o
de
los
diezmos
de
la
iglesia
de
Jemein;
mien as
los
linajes
le an a on
dos
o es
pa a
amed en a
a
los
ecinos
de
la
illa, és os
cons uye on
o a
iglesia
en
el
in e io
de
los
mu os,
dondedeciden
paga los
diezmos
y
demás
de echos
pa oquiales;
el
con lic o
pa ece
soluciona se
en
1455
me
-
dian e
una
sen encia
a bi al,
según
la
cual
los bene icios
del
diezmo
se
epa en
a
pa es
iguales
en ela
illa
y los
linajes
~. Vemos
así
an ola
endencia
de
la
nobleza
izcaína
a
eng osa su
en a
a
cos a
de las
illas
—po ía
pací ica
o
a
a és
de las
a mas—,
como
la
esis encia
de
és as
an e
esas
p e ensiones;
esis encia
a
eces
di í
-
cil,
que
les
obliga
a
busca
el
ampa o
de
la
co ona,
a
u iliza
la
ía
43
GARcÍA
DE
SALAZAR,
ob.
ciÉ.,
p.
181.
41
BAsAs,
La
ins i ucionalización
de
los bandos en la sociedad bilbaína
y
iz
-
caína
al
comienzo
de la Edad Mode na,
«La
sociedad asca
u al
y
u bana
en
el
ma co
de
la
c isis
de los
siglos
xi
y
x »,
Bilbao,
1975.
AGS, RGS,
1483,
Xli,
ol.
95.
GARcÍA
DE
CORTÁZAR,
ob.
cii.,
PP.
383-385.
42
E.
LABAYRU,
ob.
CIÉ.,
III,
p.
62.
334
Ma ía
Isabel
del
Val
Valdi ieso
del plei o
legal,
a
uni se
en
he mandad
o
a
mezcía se
con
la
gue a
de
bandos.
En
e ec o,
los
con lic os
sociales
que
ienen
luga
en
el
ma co
u bano
izcaíno
se
canalizan ecuen emen e
a
a és
de
la
conocida
gue a
de
bandos.
Lo
mismo
que
el
es o
del País Vasco,
Vizcaya
conoce es e ipo
de
en en amien os,
que
alcanzan
g an
i ulencia
en
el
siglo
x . Dos
bandos
en
li igio,
oñacinos
y
gamboinos,
en
omo
a
los
cuales
se
ag upan
los
dis in os linajes
nobilia ios,
que
se
en
-
en an
en e
si
impulsados
po la
c isis;
a
a és
de
es e
en en a
-
mien o
la
nobleza
in en a
emon a
las
di icul ades
que
le
a ec an,
a eba ando,
a
una
acción
de
su p opia
clase,
una
pa e
de sus
ecu sos.
Aho a
bien,
la
gue a
de
bandos
no es
un
simple
en en a
-
mien o
de
g upos
nobilia ios
i ales,
sino algo
más
complejo,
ya
que
encie a
an o
luchas
in e nas,
que
a
eces
se
p oducen
den o
de
los p opios
bandos
—gene almen e
po
p oblemas
de
epa o
de
po
-
de —, como
en en amien os
en e
g upos
sociales
an agónicos,
es
deci ,
con lic os
an iseño iales.
Es o úl imo
podemos
e lo
en el
en
-
en amien o
que
en
1476
p o agonizan
Po ugale e
y el
alle
de
Somo os o
en e
al p ebos e
Ochoa
de
Salaza ,
en
el
que
la
illa
se
alía
con
aquellos
que
en ese
momen o
luchan
con a
Ochoa;
o
bien
en el
que
se
p oduce
en e
Du ango
y
los
Zaldi a
~
Las
illas
pa icipan
de
o ma
ac i a
en
la
gue a
de
bandos.
Los
linajes
que
se
asien an
en el
mundo
u bano
asplan an
a
él
los
con
-
lic os
p opios
de
la
Tie a
Llana,
de al
mane a
que,
al
menos
desde
mediados
del
siglo
xi ,
los
bandos
apa ecen
con igu ados
po
ele
-
men os
del
mundo
u al
y
del
u bano,
en
an o
en
cuan o
esa
es
la
composición
de
los
linajes.
Así,
las
illas
se
en
inme sas
en
la
lucha
bande iza,
de
la quepa icipan
y cuyas
consecuencias
su en:
Ochan
-
diano
es
incendiada
po
es a
causa,
mien as
que
Munguía
su e
los
a aques
de
Juan
Alonso
de
Mújica
en
su
lucha
con a
Ped o
de
A en
-
daño
~.
Al
pa icipa
en
es os
con lic os
las
illas
buscan
muchas
eces
su
p opio
bene icio,
lo que
las
lle a
a
lucha
on almen e
con
alguno
de
los
bandos.
Po
es a
misma
causa
pa icipa án
en
con lic os
que
no
les
a ec an di ec amen e,
pe o
de
los
que
e án
la
posibilidad
de
saca
algún
p o echo,
como
lo
hace
Lequei io,
cuando
se
mezcla
en
la
lucha
de los
sola es
de
A aonga
y
Cennie a
~‘.
No
obs an e,
a
pesa
de las
en ajas
que
puedan
ob ene , su pa icipación
en
la
gue a
de
bandos
p o oca á
se ios incon enien es
a
los
núcleos
u
-
banos:
po una
pa e,
se án
a acados
po
los
bande izos;
po
o a
~3
Sob e
Po ugale e,
e
GARÚA
DE
SALAZAR,
ob.
ciÉ.,
pp.
XH-X’V l,
y
AGS,
RGS,
1485,
IV,
ol.
31.
Sob e
Du ango,
e
GARÚA
DE
SALAZAR,
ob.
cii.,
p.
223.
~
ITURRIzA,
ob.
cii.,
JI,
p.
39.
AGS,
RGS,
1480,
X, ol.
228.
~
AGS,
RGS,
1488,
V,
ol.
205.
La
sociedadu bana
del
Seño ío
de
Vizcaya...
335
pa e,
sus
habi an es
se
e án
di ididos
en
pa cialidades
opues as,
lo
que
p o oca
dis u biosin e nos
y
agudiza
la
ensión
social
en
las
illas>
como
sucede en
Bilbao,
donde
se
en en an
los
Leguizamón
con
los
Zu ba án
Todo
es o
nos
lle a
a
cons a a
o o
hecho
de
g an
impo ancia
pa a
comp ende
la
pa icipación
u bana
en
el
con lic o
bande izo:
la
exis encia
de
bandos
p opios
en
es e medio,
cuya
es uc u ación
y
o ma
de
ac ua
es
igual
a
la
de
los
bandos
u ales,
con
Los
cuales
apa ecen
aliados.
Es a
di isión
in e na
p o oca
se ios
incon enien es
en
la
con i encia
u bana:
cuandoen
Lequei io,
illa
some ida
a
los
Yana,
su ge un segundo
bando,
encabezado
po el
ico
me cade
Ma ín
Pé ez
de
Licona,
aliado
de
los
A eaga,
su gen
en en amien
-
os
in e nos
y
peleas
calleje as
47;
en
Elo io,
a
ines
del
siglo x ,
la
elección
de
los
ca gos
concejiles
p esen a
se ios
p oblemas,
como
consecuencia
de
las di e encias
exis en es
en e
los
linajes
de
Iba a
y
Ma zana
48;
mien asque
en
Bilbao
los
en en amien os
en e
los
bandos
Leguizamón
y
Zu ba án
se
epi en
sin
cesa
a
lo
la go
de
odo
el
siglo
x
Quizá
po la
i ulencia
que
alcanzan
en
Bilbao
las
luchas
de
ban
-
dos,
es
es a
illa
la
que,
jun o con la
co ona,
apa ece
como
el
ele
-
men o
más
in e esado
en
log a
una
paci icación
de ini i a.
In e és
que
no
hayque
desliga
de
su desa ollo
come cial,
pa a
el
cual
las
cons an es
luchas
in e nas
no
e an
p ecisamen e
bene iciosas.
Apo
-
yados
en las
pe iciones
de
Bilbao,
los
Reyes
Ca ólicos
en ían
al
e
-
i o io
izcaíno
al
licenciado Chinchilla,
quien
a
a
juga
un
im
-
po an e
papel
en
la
p ime a ase
de
la
paci icación
de
Vizcaya,
que
culmina
con
la
acep ación
de
un
capi ulado
po
pa e
de
las
illas
en
1489
“‘.
Po
o a pa e,
es
en
Bilbaodonde,
al
igual
que
en
la
Tie a
Llana,
se
llega
a
una
ins i ucionalización
del
sis ema
de
bandos
a
mediados
del
siglo
x i,
bandos
que
a
pa i
de ese
momen o
se
u nan
en
el
pode
sin
necesidad
de
ecu i
pa a
ello
a
en en amien os
a mados
~‘. De
es a
mane a,
en
el
siglo
x i,
cuando
las
condiciones
económicas
pe mi en
un
saneamien o
de
la
en a
nobilia ia,
y
cuan
-
do
ya
no les es
necesa io
ecu i
a
la
iolencia
pa a
ob ene
ing esos
su icien es,
se
llega
a
una
paci icación
gene al,
la
cual,
po
o a
pa e,
pe mi e
la
p og esión
del
desa ollo
de
las ac i idades
económicas
ípicamen e
u banas,al
menos
en
aquellas
i las
que han
alcanzado
un
mayo
auge
du an e
la
Baja
Edad
Media.
~
Documen o
publicado
po
LABAYRIJ,
ob.
ciÉ.,
III,
pp.
594-610.
<~
GARCÍA
DE
SALAZAR,
ob.
ciÉ.,
p.
189.
48
AGS,
RGS,
1488,
X,
ol.
16.
~
BASAS,
ob.
ciÉ.,
pp.
129-135.
~
Idem,
pp.
152-153.
51
Idem,
pp.
157-160,
Es a
ins i ucionalización,
como
el
mismo
Basas
señala,
debió
de
p oduci se
ambién
en
o as
illas.