NOTAS
VALLISOLETANAS
EN
TORNO
A
LA
LAUDA
SEPULCRAL
DEL
CONDE
PEDRO
ANSUREZ
Pa ece
que
es á
sin
esol e
quién
haya
sido
el
au o
de
la
conocida
loa,
g abada
sob e
dos
ablas
expues as
en
la
Ca ed al
alli
sole ana,
al
lado
del
sepulc o
(o
ceno a io?)
del
amoso
conseje o
de
Al onso
VI
y
hon a
de
su
siglo.
Lo
más
singula
del
caso
es
que
a
nadie,
siquie a
en e
los
e u
di os,
haya
in e esado
el
p oblema,
que
sólo
ha
a ado,
aunque
de
co ida.
Zu i a.
Zu i a
1
se
si úa
en
el
siglo
x i
pa a
es udia
las
ca ac e ís icas
de
dicción
de
es a
lauda,
que
él
c ee
al
ez
emozada
en
1628,
al
eno a se
el
sepulc o.
Se
p egun a
a
sí
mismo
si
no
se ía
un
clé igo
o
monje
el
au o ,
y
más
adelan e
(p.
87)
opina
que
el
poe a
"en
el
siglo
XV
adujo
el
p imi i o
epi a io
la ino,
o
compuso
uno
nue o
acomodado
a
su
época".
Es
indudable
que
su
au o
se
nos
p esen a
menos
como
poe a
que
como
mo alis a.
Sus
alusiones
his ó icas
consignan
hechos
ele
men ales,
conocidos
de
odos,
incluso
los
que
concie nen
a
las
ob as
o
cons ucciones
ealizadas
u
o denadas
po
el
Conde
en
Valladolid.
La
pob eza
del
ela o
no
puede
se
mayo ,
ni
más
d^ aída
la
i
gu a
ción
del
au o .
A
p ime a
is a
ya
queda
e idenciada
la
ónica
mo alis a
de
és e,
que
inconscien emen e
y
como
u gido
po
sus
p eocupaciones
ín imas
ompe
al
medio
la
enume ación
de
hechos
y
la
loa
del
pe so
naje
pa a
damos
las
conside aciones
que
le
sugie e
la
di e enciación
del
pasado
y
el
p esen e.
Así,
al
i
nal
de
la
p ime a,
décima,
que
con iene
un
pob e
esbozo
de
las
condiciones
pe sonales
y
p oezas
del
hé oe
—de
las
cuales
enume a
una
sola,
p ecisamen e
la
abulosa
y
legenda ia,
a as ada
sin
duda
po
los
omances
y
la
consag ación
1
José
Zu i a
Nie o:
Apun es
documen ados
soh e
el
año
de
la
mue e
del
Conde
Don
Ped o
Ansú ez,
Valladolid,
1918.
23
338
NOTAS
VALLISOLETANAS
popula —
sal a
b uscamen e
a
la
ensoñación
p o unda
y
is e
y
a
la
óo^a ización
mo al,
lle ada
po
los
caminos
de
la
emá ica
nobi
lia ia,
siemp e
en
o no
al
p oblema
del
ale
más
o
del
menos
alei.
La
segunda
pa e
de
la
loa
iene
disposición
idén ica
a
la
piimeia.
Una
décima
amplona
enume a
los
p incipales
monumen os
alli
sole anos
debidos
al
hé oe,
y
los
nue e
e sos
úl imos
uel en
a
cae
en
la
in ención
mo alizado a
del
au o ,
cuyo
p opósi o,
ya
p esen ido
e
incluso
enunciado
en
el
comienzo,
iene
a
explicá senos
aquí
como
azón
p e e en e
o
úl ima
i
nalidad
de
su
a ea
mal e siñcado a.
"Po
es a
causa
he
que ido..
.".
En
de ini i a,
bajo
la
apa iencia
de
unos
e sos
pob es,
que
in en an
ensalza
la
memo ia
del
hé oe,
se
adi ina
la
p eocupación
sensible
de
un
poe a
sin
inspi ación
ni
idealismos,
acogo ado
al
ez
po
expe iencias
pe sonales
que
han
bo ado
en
él el
op imismo
y
la
se enidad
de
la
men e
y
la
aleg e
con ianza
sob e
el
u ui'o
des ino.
Toda
su
ejempli icación
iende
al
desalien o
y
al
pesimismo
más
c u
dos,
pues
" ales
somos
o nados"
—dice—
que
la
mención
y
espejo
de
las
glo ias
en e adas,
ya
"casi
pues as
en
ol ido",
apenas
pueden
se i
sino
pa a
"ul aje
de
los
i ien es",
en
el
conocimien o
penoso
de
"quan a
manzilla
/
ago a
iene
Cas illa
/
según
lo
del
iempo
iejo".
El
examen
del
conjun o
nos
da
e iden emen e
un
au o
en
quien
el
ambien e
del
momen o
se
ha
sob epues o
a
odo
p opósi o
u u is a,
bo ando
de
su
isión
y
de
su
ánimo
el
alien o
de
los
g andes
des inos
comunes.
El
pasado,
lejos
de
u gi
las
luminosas
soluciones
del
u
u o,
se
deja
hundi
en
una
e ocación
quejumb osa
que
apenas
se
i á
pa a
con empla
en
oda
su
magni ud
y
hondu a
la
pos ación
y
los
males
p esen es.
El
au o
—seguimos
in i iendo—
debió
i i
en
iempos
e da
de amen e
calami osos,
y
es a
in luencia
ágica
debió
se
su icien e
men e
la ga
pa a
c ea
en
el
ánimo
de
los
más
el
clima
psicológico
del
desalien o
y
la
desespe ación.
Pudo
se
que
el
pe nicioso
clima
a ec ase
solamen e
a
nues o
poe a
o
a
un
núcleo
educido
de
pe
sonas
con
las
que
él
se
sin iese
solida izado
po
azones
de
idén ica
pe spec i a
men al
o
po
conside aciones
de
sang e,
posición
o
dase.
Zu i a
opina,
aunque
acilan emen e,
que
los
e sos
pe enecen
al
siglo
XV;
y
en iendo
que
ello
puede
admi i se.
Si
hubié amos
de
si ua los
en
el
x i
se ía
p eciso
es ablece
que
ni
el
es ado
social
que
pa ecen
e leja
esponde
a-la
ealidad
his ó ica
conocida,
ni
son
ecuen es
en
al
época
las
ejempli icaciones
lac imosas
del
ono
de
la
NOTAS
VALLISOLETANAS
3á9
que
conside amos.
Cab ía
ambién
admi i
la
posibilidad
acional
de
un
poe a
medioc e,
dislocado
de
oda
ambien ación
ealis a
y
a as ado
po
en e mizos
espejismos
pe sonales.
Me
pa ece,
empe o,
más
segu o
a ibui
nues a
lauda
al
si
glo
XV.
Las
i
gu aciones
nobilia ias
y
el
ideal
de
alo
y
ama
que
en
ella
alien an,
aunque
an
pob emen e,
inclinan
el
juicio
a
es e
ase o,
apa e
de
las
azones
i
lológicas
y
de
dicción
que
luego
hemos
de
e .
¿
Quién
pudo
se
nues o
poe a?
Zu i a
no
da
o a
ap oximación
que
la
de
habe
acaso
sido
monje
o
clé igo.
Labo
muy
di ícil
de
log a ,
po que
si
los
es
p ime os
e cios
del
siglo
x
nos
o ecen
condiciones
sociales
capaces
de
c ea
adecuadamen e
el
clima
e le
jado
en
el
ex o,
no
nos
bas a ía
conside a
las
ca ac e ís icas
men
ales
de
los
escasos
esc i o es
de
ese
iempo.
¿Acaso
los
Man iques?
¿Tal
ez
el
Ma qués
de
San illana?
¿El
au o
de
"Rimado
en
Pala
cio",
Pe o
López
de
Ayala?
Yo
los
exclui ía,
po que
odos
ellos
me
pa ecen
mejo es
poe as
que
el
nues o.
Incluso
los
hallo
undamen almen e
di e en es.
Conside emos,
solamen e
a
ía
de
hipó esis,
es a
posibilidad:
Fe nán
Pé ez
de
Guzmán.
El
Seño
de
Ba es,
cuyas
echas
de
nacimien o
y
mue e
no
han
sido
aún
cla amen e
i
jadas
(1376-lJ .60)?
encaja
ya
a
p ime a
is a
en
las
condiciones
de
medio
social
y
en
las
ca ac e ís icas
de
o den
pe sonal
que
hemos
in e ido
i)e enece
a
nues o
poe a.
Bas a
ojea
su
p oducción
li e a ia
—Elegía
y
Poema,
Ma
de
Is o ias
y
Flo es a
de
Filóso os—
pa a
no a
su
inclinación
p edominan e
a
los
ecuen os
y
e ocaciones
his ó icas
y
a
los
desahogos
y
consuelos
de
la
i
loso ía
mo al.
La
pé dida
del
a o
de
la
co e
y
su
e aimien o
ísico
en
Ba es
has a
el
i
nal
de
sus
días
c ea on
en
él
un
a
modo
de
encie o
mo al,
colo eado
po
la
con a iedad
y
el
desengaño,
que
ezuman
se enamen e
en
odos
sus
esc i os.
Su
alejamien o
le
dio
libe ad
pa a
esc ibi
y
una
con enien e
pe spec i a
de
su
iempo,
calami oso,
deso denado
e
injus o
si
los
hubo.
C eemos
halla ,
leyendo
sus
Gene aciones
y
Semblanzas
2,
cie a
semejanza
psicológica
y
men al
con
el
au o
de
la
lauda
allisole ana,
ambos
inclinados
na u almen e
a
la
e ocación
his ó ica
y
a
su
idea
lización,
mien as
el
p esen e
los
epele,
igualmen e
inadap ados.
2
Fe nán
Pé ez
de
Guzmán:
Gene aciones
y
Semblanzas,
en
lo
sucesi o
Gene aciones,
Espasa-Calpe,
Buenos
Ai es,
1947.
340
NOTAS
VALLISOLETANAS
Pe o
no
sólo
en
los
asgos
ín imos
pa ecen
semeja se.
También
hallamos
coincidencias
men ales,
semejanza
de
juicios,
pa alelismo
de
ap eciaciones
y,
lo
que
aún
enemos
po
más
signi ica i o,
exp e
siones
conco dan es,
apa e
de
la
cla a
con igüidad
en
la
dicción
y
es ilo.
De
ez
en
cuando
nos
sale
al
paso
el
p opósi o
emá ico
del
au o
de
Gene aciones:
".
..Lo
cual
es
cie a
p ue a
e
cla o
a gu
men o
de
poca
i ud
e
mucha
cobdicia
del
p esen e
iempo"
—nos
dice
en
la
semblanza
de
Fe nán
Al onso
de
Robles,
el
conocido
pe
sonaje
de
Mansilla
(p.
68)—;
y
añade:
"Pa a
p o a
la
e ud
del
p esen e
iempo
c eo
que
abas a a
e
e
conside a
el
egimien o
e
la
egla
e
buena
o denanza
de
Cas illa,
ca
po
pecado
de
los
na u
ales
della
a
al
pun o
es
enida,
que
an o
es
cada
uno
ones o
e
bueno
cuan o
su
buena
condición
lo
inclina
a
ello".
Y
esume:
"En
conclu
sión,
a
Cas illa
posee
oy
e
la
enseño ea
el
in e ese,
lanzando
della
la
i ud
e
humanida "
(p.
68);
de
modo
que
al
hace
mención
de
es e
unes o
pe sonaje
no
se
mue e
po
sus
me ecimien os,
"mas
po
mos a
los
igios
e
de e os
de
Cas illa,
en
el
p esen e
iempo"
(p.
69).
A
lo
la go
de
oda
su
ob a
no
hace
sino
desa olla
el
mismo
p opósi o
mo alizado ,
que
plan ea
median e
la
compa ación
del
pa
sado
y
del
p esen e
iempo,
las
i udes
an iguas
y
el
decaimien o
e gonzoso
a
que
Cas illa
es
enida:
"Non
pequeña
con usión
e
e
güeña
pa a
Cas illa
—dice
en
la
misma
semblanza
de
Fe nán
Alonso
de
Robles—
que
los
g andes
pe lados
e
ca alle os.
..
a
un
onb e
de
an
baxa
condigion
como
es e
así
se
some iesen...,
mas
a
una
li iana
e
pob e
muge ,
ansí
como
Leono
López,
e
un
pequeño
e
aez
onb e,
Fe and
López
de
Saldaña,
así
se
some ían
e
inclina an,
que
o o
iempo
a
un
seño
de
La a
o
de
Vizcaya
non
lo
azian
ansí
los
pasados"
(p.
67).
La
isión
del
p esen e
ezuma
en
él
hondo
desalien o:
".
..que
Cas illa
—nos
dice
en
la
semblanza
de
Diego
Gómez
de
Sando al,
conde
de
Cas o—
mejo
es
pa a
gana
de
nue o
que
pa a
conse a
lo
ganado:
que
muchas
eces
los
que
ella
i
zo,
ella
mesma
los
des-
aze"
(p.
57).
Los
pecados
de
Cas illa
es án
a
la
is a
"en
los
g andes
daños
e
males
que,
po
al a
de
buen
egimien o,
son
enidos,
ca
el
bien
nunca
es
conocido
si
non
po
su
con aHo".
Des aco
la
exp esión
an e io
po que
ella
nos
da
el
sec e o
ideal
de
la
pos u a
del
au o
de
Gene aciones,
idén ica
a
la
que
el
au o
de
la
lauda
adop a.
El
au o
de
Gene aciones
eca ga
así
los
onos
oscu os
del
p esen e:
"En
su
iempo
—dice
en
la
semblanza
de
Juan
II—
ue on
en
Cas illa
an as
ebuel as
e
mo imien os
e
males
NOTAS
VALLISOLETANAS
34^
e
pelig os
cuan os
non
o o
en
iempo
de
eyes
pasados
po
espacio
de
dozien os
años"
(p.
76),
y
solo
Dios
"puede
da
azón
del
pode
del
condes able,
que
yo
non
se
cual
des as
dos
cosas
es
de
mayo
admi ación:
o
la
condición
del
ey
o
el
pode
del
condes able"
(p.
78);
de
modo
que
" e dade amen e,
quien
bien
le
conoció
e
conside ó
e á
que
al
condición
de
ey
e
an os
males
como
della
se
siguie on,
ue
po
g andes
pecados
del
pueblo"
(p.
83).
La
eseña
que
hace
de
D.
Al a o
de
Luna
pone
al
desnudo
odas
las
calamidades
de
la
ho a
p esen e:
"O o
en
su
iempo
g andes
e
e ibles
daños
e
non
solo
en
las
aziendas
nin
solo
en
las
p esonas,
mas
lo
que
más
es
de
dole
e
de
plañi ,
en
el
exe cicio
e
uso
de
las
i udes
y
en
la
ones idad
de
las
p esonas...";
"non
es
de
pe dona
la
cobdicia
de
los
g andes
ca alle os
que
po
c ece
e
a anza
sus
es ados
e
en as,
posponiendo
la
conciencia
e
el
amo
de
la
pa ia
po
gana
ellos,
die on
luga
a
ello;
e
non
dubdo
que
les
plazia
ene
al
ey
po
que
en
el
iempo
u bado
e
deso denado,
en
el
io
ebuel o
uesen
ellos
icos
pescado es"
(p.
88).
"E
de
aqui
cuan os
daños,
insul os,
mo imien os,
p isiones,
des ie os,
conñscaciones
de
bienes,
mue es
e
gene al
des uyción
de
la
ie a,
usu paciones
de
digni
dades,
u bación
de
paz,
injus icias,
obos,
gue as
de
mo os,
se
siguie on
e
inie on,
¿quién
bas a a
a
lo
ela a
nin
ese i i ,
como
sea
no o io
que
en
eyn a
años,
non
digo
po
in e alo
o
in e posi
ción
de
iempo,
mas
con inuamen e,
nunca
cesa on
males
e
daños?"
(p.
89).
Y
as
es e
pano ama
a e ado ,
el
a ibulado
mo alis a
desen
aña
las
causas
y
las
esume
:
"¡
Quién
bas a a
a
ela a
e
con a
el
is e
e
dolo oso
p oceso
de
la
in o unada
España
e
de
los
males
en
ella
acaescidos!
Lo
cual,
a
juycio
de
muchos,
es
enido
po
los
pecados
de
los
na u ales
della
e,
acciden almen e
o
aceso ia,
po
la
emisa
e
negligen e
condición
del
ey
e
po
la
cobdicia
e
ambición
deso denada
del
condes able"
(p.
90).
En
de ini i a,
los
e ibles
e ec os
de
la
si uación
ac ual,
la
e
gonzosa
pos ación
de
odos
los
alo es,
el
abyec o
enunciamien o
a
odos
los
es ímulos
nobles
y
la
ominosa
indolencia
a
que
la
sociedad
es
llegada,
más
con
ojos
pa a
e
hoy
ul i*ajes
y
mancilla
an e
el
ejemplo
cla o
de
las
i udes
pasadas,
que
con
sensibilidad
y
co du a
pa a
pe cibi
y
emp ende
los
espe anzados
caminos
del
po eni ,
no
ienen
pa a
el
seño
de
Ba es
o a
uen e
y
azón
que
"la
a a
icia
que
en
Cas illa
es
en ada
e
la
posee,
lanzando
della
e güeña
342
NOTAS
VALLISOLETANAS
e
conciencia,
ca
oy
non
iene
enemigos
el
que
es
malo,
sinon
el
que
es
muy
ico"
(p.
28,
semblanza
de
Ruy
López
Dá alos).
Encuad ando
en
es e
conjun o
pano ámico
los
pun os
culminan
es
de
la
lauda
allisole ana,
especialmen e
aquellos
en
que
la
in i
midad
del
au o
a lo a
y
se
sob epone
más
cla amen e
a
su
a ea
encomiado a,
e emos
que
és os
no
solo
es án
en
la
misma
línea
ideológica
de
las
Gene aciones, sino
ambién
en
idén ica
ensión
psico
lógica
y
mo al:
"La
ida
de
los
passados
/
ep ehende
a
los
p e
sen es
/
y
ales
somos
o nados
/
que
en
men a
los
en e ados
/
es
ul axe
a
los
i ien es"
( e sos
1
al
5
de
la
2.''
décima).
"Po
que
en
es e
cla o
espejo
/
beamos
quan a
manzilla
/
ago a
iene
Cas
illa
/
según
lo
del
iempo
iejo"
( edondilla
i
nal).
Obse emos
la
co elación
ideal
que
en
uno
y
o o
caso
se
es a
blece,
aunque
a
modo
de
compa ación
y
con as e,
en e
el
iempo
p esen e
—que
es
ago a
en
la
lauda—
y
el
iempo
iejo,
las
nume
osas
menciones
de
Cas illa
como
sinónimo
ideal
de
los
alo es
pa
ios,
y
la
pe ec a
iden idad
de
concep os
que
los
ocablos
Cas illa,
iempo
p esen e,
iempo
iejo,
ul aje,
manzilla,
e c.,
ep esen an
en
el
lib o
y
en
la
lauda.
Quizá
algún
i
lológo
pudie a
en esaca
o as
coincidencias
o
analogías
no
menos
signi ica i as.
Pa a
mi
p opósi o
ac ual
c eo
que
bas an
las
expues as,
su i
cien emen e
exp esi as
pa a
apoya
con
isos
acionales
de
alguna
en idad
la
conje u a
de
que
el
au o
de
la
lauda
allisole ana
no
cuen
a
—^mien as
su
nomb e
no
nos
haya
sido
e elado—
con
o a
pe
sona
más
adecuada
y
p óxima
que
D.
Fe nán
Pé ez
de
Guzmán,
el
ecluido
seño
de
Ba es,
poe a
de
ocasión
y
no
de
g andes
uelos
mo alizado
impeni en e
y
homb e
ca gado,
sob eca gado
mejo ,
de
dolo osas
expe iencias.
JusTiNiANO
Rod íguez
®
C eo
que
no
soy
p ime o
en
deci
que
Guzmán
ue
buen
his o iado
y
mal
poe a.
Po
ejemplo,
J.
Lucas-Dub e on
(El
Rey
Hu año,
Ediciones
Mo a a,
l.''
edición,
Mad id,
1945),
e ien e
admi ado
de
la
pe sona
y
la
ob a
del
Seño
de
Ba es,
p e ie e
ce a
los
ojos
cuando
opa
con
sus
"pob es
e sos".
Le
en usiasman,
sin
emba go,
sus
do es
de
"concienzudo
e a is a"
(p.
231),
magní
i
co
his o iado ,
g an
dibujan e
de
ca ac e es,
que
siemp e
" a a
de
esumi
y
no
halla
sino
palab as
de
is eza";
enemigo
de
" e sos
lige os
o
su ilezas",
"más
udo
y
menos
a isado"
que
su
ío,
el
cancille
Ayala
(p.
68).