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La iglesia de las dominicas francesas de Valladolid

Martín González, Juan José

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NOTAS VALLISOLETANAS 169 LA IGLESIA DE LAS DOMINICAS FRANCESAS DE VALLADOLID Según An olínez de Bu gos ^ el con en o o colegio de Comenda do as de San a C uz, e ce o en España de la o den de San iago y ad ocación de San a C uz, ue undado en 1489 po las he manas Doña Ma ía de Zúñiga y Doña Ma ía de Fonseca, las cuales p o e sa on en la ins i ución y dedica on pa a su albe gue el palacio de su p opiedad. Sang ado Ví o es esg imiendo nue a documen ación 2, e eló que Julio II concedió en 1506 licencia a Doña Ma ía de Zúñiga, hija de Don Iñigo de Zúñiga, pa a acome e la undación, pe o sin que se mencione en la me ced pon i icia el nomb e de su he mana. Sin emba go, algo hab á de cie o en la a i mación de An olínez, po cuan o en el a co iun al que da acceso al co o, bajo la bó eda, i gu a simé ico al escudo de los Zúñiga, o o de cinco es ellas, dis in i o de Rojas y Fonsecas (sólo si u ie a colo po d íamos disipa la duda), pe o que apoyándonos en la azón an e dicha hab á que conside a p o isionalmen e del úl imo apellido. Pudie a habe ocu ido que sin se p opiamen e co undado a Doña Ma ía de Fonseca, hubie a p es ado apoyo económico a la emp esa. Con las leyes desamo izado as del siglo pasado decayó el con en o; el núme o de p o esas —damas nobles, iudas po lo común— bl®«^en e, has a que la comunidad se ex inguió en 1865. Desde en onces a 1885 ocupa on el local las monjas Salesas, ^s e io men e es ablecidas en su ac ual edi icio de la calle de Juan Mamb illa. En el ul imo e cio del siglo xix en F ancia ue on sup imidas muchas ó denes eligiosas, po lo cual sus hijos hubie on de busca asilo en el ex anje o. Es a es la causa de que se ins ala an Dominicas F ancesas en 1885 en el an iguo con en o de las comendado as. Don Elias To mo dedicó un ex enso a ículo al edi icio 3. Aho a co egidT^ a o'íJ® po D. Juan An olínez de Bu gos, publicada, de la adicionada po D. Juan O ega y Rubio, ca ed á ico 2 ^ Valladolid. Valladolid, 1887, p. 380. lid, 1854 Tom« Valladolid, po Ma ías Sang ado y Ví o es. Vallado- 3 ^ ( P- 314. ^ ELÍas Tou wí^ w . ^ 1 • 7 m&ndado as" i 1 «* Colegio de mis nie as de Valladolid: "Las Co la Uni e sid'i i ^ ^ Semina io de Es udios de A e y A queología de síoaci de Valladolid, Tomo VII, p. 143. 170 NOTAS VALLISOLETANAS an sólo nos p oponemos e isa lo conce nien e al emplo, que es uno de los más lucidos y menos conocidos a la ez de Valladolid, no obs an e es a encla ado en odo el cen o de la población. Se iene a i mando que la aza de la iglesia ue dada a i nales del siglo XVI po F ancisco de Mo a, pe o no hay p ueba documen al que lo con i me. Lo único que puede a i ma se es que el emplo esponde al es ilo pos he e iano que an a di usión alcanzó po Valladolid en las pos ime ías del siglo x i y p ime a mi ad del x ii. También de es os iempos es la achadi a del con en o que sale a la calle de San iago, mien as que la p incipal de la iglesia co es ponde al siglo XVIII. La disposición del emplo obedece a un ipo muy a aigado en la coma ca, ace ca de cuya génesis y desa ollo hemos a ado ecien emen e Es un ipo pa alelo al Jesús de Roma, pe o independien e de él. Hicimos cabeza de se ie a la Colegia a de Villaga cía de Campos. Se dis ingue po ene plan a ec angula , capillas en e con a ue es, cúpula ebajada, iluminación po amos en la na e p incipal y en el c uce o, ci culación independien e en las capillas la e ales, e c. Mas con e e encia a es e modelo, el emplo de las Comendado as p esen a algunas a ian es. Así, las capillas la e ales son de escasa p o undidad, ca eciendo de ci culación en e ellas; se debe ello a que, siendo con en o de eligiosas, no e a p eciso esol e el p oblema de la simul aneidad de misas. Po el con a io, lo que impo a aquí es la a i mación de un espacio único y amplio, que sale bene iciado a cos a de las capillas la e ales. O a pa icula idad es el mayo esal o de la cúpula, que aunque ebajada p esen a un bombeo más p onunciado que en la iglesia ma iz de Villaga cía. Y en ella se ab e lin e na, lo cual es o a no edad, que la ace ca a pa ones i álicos. No obs an e, su ca ác e español queda pa en e en su al a de asdosamien o y en el ema e al modo mad ileño, con piza a y aguja. Pe o es a cúpula no da a de la p ime a época del emplo, la pos he e iana, sino de la e o ma ba oca del siglo XVIII. Finalmen e o a pa icula idad es la impo ancia adqui ida po las ibunas, que no hay duda ue on p oyec adas ya en ^ es e plan pos he e iano. Pocas eces se ha is o un desa ollo an ^ lucido de es os balcones- ibunas. P ecisamen e es es a una ca ac e ís ica que asoma sólo ímidamen e en la Colegia a de Villaga cía 4 Juan José Ma ín González: La Colegia a de Villaga cía de y la a qui ec u a he e iana, Bole ín del Semina io de Es udios de A e y A queología de la Uni e sidad de Valladolid, Tomo XXIIJ. NOTAS VALLISOLETANAS 171 y que iene su más comple o desa ollo en las iglesias con en uales. Los bellos ba andales, da ables en el siglo x iii, coadyu an a ealza ales balcones. Muy he moso es asimismo el ba andal del co o. Po cie o que la iple a cada del co o —^mu o pe o ado, an ecuen e en la a qui ec u a española, que une los espacios más que los sepa a®— ambién admi e elación con el en e del co o de la Colegia a de Villaga cía. No solamen e la es uc u a, sino los elemen os o namen ales incluso hablan de es a p ime a época de la cons ucción de la iglesia. Las a cadas se aislan po medio de pilas as de us e liso, ema adas po capi eles compues os, con o me es usual en los emplos pos - he e ianos. Los ínipanos de los es e os de las capillas la e ales p esen an aún los ípicos anillos con moldu ación de placa, de la ci ada época. Na sabemos exac amen e si las ac uales bó edas ue on con^- uídas en es e p ime impulso cons uc i o, pues aunque cubie as de nume osos ado nos ba ocos del siglo x in, no suponen cambio es uc u al alguno. Canesi nos dice que la ob a es u o la gamen e pa ada y que se eanudó en 1730 Las bó edas íue on e minadas o ans o madas bajo g acioso exo no ba oco. Den o de ma cos de líneas muy queb adas hechos de escayola, se cobijan adul ados y c ^pos ameados, emb emas di e sos y o os mo i os, ejecu ados en pied a. También cupula y cupulín se cuaja on de ales mo i os* en las pechinas apa ecen den o de ó alos ales mo i os, Vi udes. Los en ablamen os p esen an de echo enT de de pied a, deco adas con labo ege al abul ada. A ^UjoZ y o a es p esen an en su in adós case ones deco ados con X ones En la bó eda de canon de la na e se Híc i,,». VI,. . 4, . , "d e se Qis inguen di e sos escudos. Ya hicimos e e encia a los del a co que señala el a anoue del co o que se si úan a los lados de una c uz enida nn-,- • * ^ / i -a' -x ji j. 1 , eniaa po in an es (alusión a la ad ocación del emplo a la San a Cni ^ io j i 1 • 1 '^ uz). Hay un escudo eal, Y un ^ "T ' ^ O'-le'ies Mili a es. La d^lúñiL P V se á el de Doña Te- y Pacheco, ma quesa de Cas o ue e, a cuyas expen- ñola.^ Edi o ial DMaa .'^MS id^l947!""""''' "A izas de la a q i ee a a espw capí ulo cua o. íiemD?^'''''''d ""^ D- Manuel Canesi y Acb edo. Tomo V, de Vizcaya. Ag -aSZ® u bMio eea do la Dipu acién es a consul a. ® "" Manuel Basas oí habe me ealizado 172 NOTAS VALLISOLETANAS sas se eedi icó el emplo según Canes!. En o os luga es i gu an como mo i os o namen ales c uces de San iago y ene as, e e en es a la inculación del emplo a la o den de San iago. En es a e o ma se planea on ambién la pue a de la sac is ía y la que es á si uada en e a ella, en el o o es e o del c uce o. Se deco an con ameados de pied a y en ellas cons a la echa de 1732. A los pies del emplo se ex iende un espacioso co o, cuya bó eda iene una simila deco ación, pe o más sencilla, pues al an los ameados de pied a. A i ma Canesi que el emplo se acabó de cons ui en 1734; González Ga cía-Valladolid ^ p ecisa que la bendición se ealizó el p ime o de mayo de dicho año po el obispo de Valladolid Don Julián Domínguez de Toledo. P esumimos quién sea el au o de la ob a ba oca. Va cob ando pe il la pe sonalidad de Ma ías Machuca, el au o de la iglesia de San Juan de Le án, de Valladolid Es an absolu a la iden idad es ilís ica con es e emplo, que no es necesa io p ocede al análisis. Y así debe p oclama se sin más a Machuca como el au o de es a pa e dieciochesca del emplo de las Comen dado as, que po cie o an ecede aunque po poco a la de San Juan de Le án. Respec o a la achada, és a sigue un plan di e en e, más es uc u al ba oco y pa camen e deco a i o. Es á o mada de dos cue pos, más es echo el al o y unido con ale enos al in e io . Es e epi e un mo i o" muy he e iano, de a co iun al, como se e en la ca ed al allisole ana. Tiene un ma chamo clasicis a, si hacemos abs acción del ue e hundimien o del amo medial de la po ada, que acen úa el cla oscu o. Un aspec o ba oco e is e en cambio el cue po supe io . Los esal os es án in ensamen e exp esados. El on ón es á pa ido en su é ice supe io , pa a aloja un escudo eal ema ado po la c uz, pe o además a anzan los ángulos la e ales en un e ec o pe spec i o. Las an iguas pi ámides he e ianas han cedido el pues o a es os pináculos a iculados en a ios cue pos, simila es a los de la achada de la Ca ed al. Hay p e e encia, pues, en es a pa e po lo agmen ado y cla oscu is a. En la peani a bajo el nicho de la Inmaculada se lee la echa de 1732, en que se e mina a 7 Valladolid, sus ecue dos y g andeza», po Casimi o GonzAlez Ga cía- Valladolid. Valladolid, 1900, Tomo I, p. 75 8 Juan José Ma ín González: Algunos da os sob e la a qui ec u a dieciochesca allisole ana. Bole ín del Semina io de Es udios de A e y A queo logía de la Uni e sidad de Valladolid, Tomos XXI y XXII, p. 29 y ss. NOTAS VALLISOLETANAS 173 de ab ica la achada. Su sob ia es uc u a eza bien con el es ilo de la egión y muy singula men e con la achada del an iguo mo nas e io de San Je ónimo (hoy Hospi al Psiquiá ico), que lle a la echa de 1726. El concep o ba oco que exp esa, basado en lo que b ado, se opone a la g aciosa incu ación de San Juan de Le án, que ei e a así su si uación de excepción y su a inidad con la idea ba oca, ya a día, de Bo omini y Be nini. En cuan o a las escul u as de los nichos —San Agus ín, acaso San a Mónica y la In maculada las conside amos ob a de Ped o de Bahamonde. J. J. Ma ín González IGLESIA con en ual DE BELEN El monas e io de Nues a Seño a de Belén ue undado en el segundo e cio del siglo x i, po doña Mencía de Guzmán, iuda de don Diego de Sando al y Rojas, en sus mismas casas p incipales, on S.1 colegio mayo de San a C uz. Pa onazgo que, años mas a de, queda inculado en don F ancisco Gómez de Sando al, duque de Le ma, quien al o o ga la esc i u a de posesión, en ega a las monjas be na das cuan iosas can idades, con el p incipal i n de que g an pa e ue an empleadas en le an a de nue a plan a la Iglesia, con o me unos diseños hechos po F ancisco de Mo a, a qui ec o del Rey. El emplo quedó abie o al cul o el 3 de no iemb e de 1612, en que u o luga , con inusi ada pompa, el aslado del San ísimo Sac amen o, ac o en que se halló p esen e Felipe III y los p incipales magna es de la co e. La^ iglesia e a de ipo escu ialense, de una sola na e, abo edada de cañón con lune os, c uce o con cúpula sob e pechinas, y sencilla po ada, os en ando en la pa e supe io los escudos de la amilia undado a. El his o iado An olínez de Bu gos, al desc ibi b e e men e su ab ica, la cali ica de ob a insigne Ponz en su amoso Viaje de España, a i ma "que es de bonísima a qui ec u a, con sus pilas as de o den dó ico, que igualmen e ado nan la po ada" 2. Sang ado y Ví o es, al ponde a las excelencias de su azado, 1 His wia, de Valladolid, publicada po Juan O ega y Rubio. Valla- dolid, 1887. 2 Tomo XI. Ca a 4. Mad id, 1787.