Correcciones al texto de un epígrafe métrico cluniense: (CIL II suppl. 6.338 n=CE 238)
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CORRECCIONES AL TEXTO DE UN EPIGRAFE METRICO CLUNIENSE (CIL II suppL 6.338 n = CE 238) por Sebastián Marinee Bigorra Las importantes campañas de excavaciones actualmente en curso en la antigua Clunia han puesto a mi disposición, generosamente comunicados por el director de las mismas, Dr. P. de Palol, toda suerte de datos numéricos y gráficos con respecto a la mencionada inscripción, harto tiempo esperados ^ junto con una lectura segura de todos los elementos del epígrafe hoy subsistentes. Son éstos en mayor número todavía que los observados por el primer erudito que publicó la lápida, D. Rodrigo Amador de los Ríos 2, pues los bordes laterales y el corte central que la divide en 1 Después de haberlos solicitado y aguardado en vano, hube de limitarme, al publicar en 1952 mis Inscripciones hispanas en verso, a advertir (p. 153): Pero sp. 6.338 es una inscripción leída quizá mal y suplida con vehementes dudas por Bücheler". En efecto, el célebre editor de los Carmina epigraphica había anotado en su n.° 238: "misit mihi Huebner ut acceperat descriptum non bene... melius apographum nacti aut ectypum propiora a uero dabimus supplementa". Pero tampoco en 1926, al publicar el suplemento de los Carmina pudo el continuador de Bücheler, Lommatzsch, a juzgar por su silencio, disponer de aquella "copia mejor o calco" que su predecesor había encontrado a faltar Ténganse muy en cuenta estas deficiencias del material con que trabajó el gran fi lólogo para que no se piense que yo me atreva a enmendarle la planami actuación en este caso se reduce a haber podido disponer de una copia no ya mejor, sino totalmente exacta y de las reproducciones gráficas de que no dispuso; por todo lo cual hago constar aquí expresamente mi aoT-nóf. cimiento al Dr. Palol. agradeJ^oorigo Amador de los Ríos, España. Sus monumentos y artes. Su de dicha^not Barcelona 1888, p. 962, nota (2). Copio el comienzo la idea de ^ extenso para que pueda comprobarse cómo de su texto derivó que el epígrafe métrico foi-maba parte de una piedra diepígrafa.
18 SEBASTIÁN MARINEE BIGORRA dos han sido convenientemente limpiados en la actual campaña de excavación. He aquí su noticia: "Hübner publica de Clunia abundante colección epigráfica, desde el nú mero 2.772 al 2.813; pero entre las coleccionadas por el docto epigrafista de Berlín, no fi guran de las inscripciones copiadas por nosotros sino la siguiente, aunque en disposición no conforme con la lápida original, la cual se halla al lado izquierdo exterior del cementerio, diciendo: C • VATRICVS • G • F NAEVOS • AN • XXVI • ACCA MATER /// FILIS • SIBI • F • C • En el mismo costado izquierdo: D • M • I • PRIMITIVS • SEM ■ PATERN.® • SERV • AN • XII MARTIA • A • LIS • AN • XXXX FIRMINA • AN • VIHI ////OR • CAS • CONTV BERNALI • III ET /////////////////// AE En el costado de la derecha fi guran estos exámetros no completos de epígrafe notable: s//// APR/// L-FEROCES-FVDI GRATVS-venantu-<= //////CERVOS • FVGACES • CER///////AM ■ ELIGIO • ' M ///// paterna ■ RVRA • BV/////// INSTAVRABIT • mpV M ///// MIHI-POST-HONORE//////// ■^'CONTINENS-VERI-FIDE En el mismo muro del cementerio se distingue el sienn*^n+,v 4? etcétera. ® fragmento..." La lectura de Amador de los Ríos pasó, sin más vari *' tancial que VT en lugar de NT en el v. 1, al suplemento de/^/L^TT con el número que fi gura en el título del presente trabajo M noticia sí fue, al parecer, sustancialmente alterada, por una ^ cación fácil: lo que en la nota del historiador español es costado de la derecha" (a saber, del cementerio, como había escrito "al lado izquierdo exterior del cementerio*' mismo costado izquierdo" 3) se convierte, en la redacción de Hübner 3 Probablemente equivocada esta última ubicación, según me ad " el Dr. Palol, pues la lápida de Primitivo se halla, por lo menos en la actualidad^ en el costado derecho, al lado mismo del epígrafe métrico. '
CORRECCIONES AL TEXTO DE UN EPÍGRAFE, ETC. 19 en un "in latera" puesto a continuación del epitafio de Primitivo, lo que lleva a suponer que se trataba, para él, de un epígrafe métrico existente en la misma pieza lapidaria que el prosaico (cf. el hecho de asignar a ambos una sola letra en la numeración: 6.338 n). Mas, lo pensara así Hübner o no, quien no cabe dudar de que se lo fi guró en tal disposición es Bücheler, al ubicar el carmen "in latere cippi sic inscripti: d. M. i(nferis?) Primitius Sem. Paternae...", etc. De aquí la idea, patente en el CIL y en los CE, de que PATERNA en el v. 3 del carmen designe a la dueña de Primitivo, o, de todas formas, sea un nombre propio: "memoria Horatiana [a saber, del ép. 2, V. 3 : p a t e r n a r u r a b n b u s exeí'cet suis'\ in v. 3 videtur casui tribuenda esse" anota Hübner; para Bücheler había todavía más: puesto a desconfiar de una copia que ofrecía incon gruencias tales como la L antes de FEROCES y NT al lado de un GRATVS, llegaba a dudar de que fuese buena la lectura BV después de PATERNA RVRA, j)or creerla influida por la reminiscencia horaciana indicada: "nescio an fállente Horati memoria" ; y, después de haberla admitido en la restitución que de este "carmen male descriptum" proporcionó a Hübner para el CIL, la modificaba en su texto de los CE, que, con otras muchas correcciones a Amador de los Ríos, apaiece asi entre los carmina' escritos en septenarios trocaicos ^: S[iue] apr[os] feroces fudi, ut gratus uenanti s[eni seu] ceruos fugaces cep[i, ut er]am [d]elicio domus m[ihi] Paterna rura lu[strans] instaurauit me[moriam quae] mihi post honore[s redd]a[t] continens ueri fi de[m. Ahora bien, el Di. Palol me observa que, aparte de tratarse de piezas diferentes, como ya consta en la nota de Amador de los Ríos, la lápida de Primitivo (Lám. I, 1) es de ejecución mucho más tosca y probablemente de época bastante posterior, a juzgar por su letra. En principio, pues, nada obliga a establecer relación alguna entre dicho texto y el del epígrafe métrico. De éste da el Dr. Palol la siguiente lectura, correcta (cf. Lám. I, , ' 1^ afirmación de Amador de los Ríos de que se tratara e exametios —motivada probablemente por el ritmo acentuativo de c ausu as como grátus uenántes, lício dómus— se aviene muy mal con el conjunto e ex o, que ofrece en abundancia series no dactilicas.
20 SEBASTIÁN MARINEE BIGORRA 2; las letras fragmentadas, pero seguras, se dan aquí sin distinción; subpunteadas, las dudosas) ®: S APROSFEROCESFVDI CERVOSFVGACESCEP M PATERNARVRABV M MIHIPOSTHONORE R • I ATGRATVSVENANTILOC AMELICIODOMVS INSTAVRABITMEMOR MCONTINENSVERIFÍDE V. 1 (cf. Lám. II, 1). La I de FVDI pudo ser también una E —otras posibilidades gráficas (L, F) no se justificarían—, V. 2. La P de CEP pudo ser la R leída por Amador de los Ríos; pero no se piense que él pudiera verificar su lectura en condiciones mejores, pues es precisamente ahora cuando el corte se ha limpiado de un relleno de material usado para pegar ambas partes de la 5 Además, y por no constar las anteriores veces que se ha publicado esta inscripción, creo de interés consignar aquí los siguientes datos de las caracte rísticas materiales del epígrafe apuntados por mi docto informante; "Inscripción partida en dos partes, que miden cada una 0,9 m. de longitud y 0,6 de altura. Letras de 7 cm. de altura. Bellísima capital cuadrada, sobre mármol. No sabemos si las dos partes enlazan, pero no hay duda de que se trata de una misma pieza. Incompleta, le falta el principio y el fi nal y en la parte superior tiene 15 cm. de moldura cortada. Se encuentra en el muro del atrio de la iglesia, frente a la casa parroquial".
CORRECCIONES AL TEXTO DE UN EPÍGRAFE, ETC, 21 inscripción. La distancia que media entre la S fi nal y la V precedente, algo chocante a primera vista, puede explicarse con probabilidad por una intención del tracista de compensar el mucho espacio que le quedaba al fi nal de este verso en comparación con el margen que dejaban los demás. De todas formas, la inexistencia de separación de palabras en el epígi'afe aconseja admitir que esta separación de la S no tiene mayor significación, y despreciar la sospecha que podría asomar de que el desconchado que aparece en el borde del mismo verso (cf. Lám. II, 2), de forma semicircular, hubiese correspondido a alguna letra (C u O). V. 3. Después de BV, un trazo vertical con muchísimas posibili dades (12) en el alfabeto latino, pero ninguna de ellas la S de BVSTVM, primer suplemento de Bücheler. Al fi nal, después de la O, un trazo vertical con restos de continuación en su parte superior derecha, lo que unido a las ventajas que reúne el contexto— abona la lectura arriba propuesta, MEMOR. V. 4. La E del fi nal, pi acticamente segura por el sentido r. 5. Si l'o que parece trazo inferior derecho de la R pudiese no haber sido sino un desconchado del mármol —de hecho su trazarto parece menos profundo y regular que el del resto de ú letra y e" de la I— una interpretación P(oni) I(ussit) sería viable Con ello y con la suposición de que se tratara del fi nal de la parte dedicatoria de la inscripción, añadida aparte y al margen del cuerpo de la misma concordarían los detalles de disminución del tamaño de las ktrat el empleo de abreviaturas y la interpunción s. letras, En efecto, como puede comprobarse en las láminas, ésta no existe en absoluto en los cuatro renglones largos del epígrafetodos los puntos señalados por Amador de los Ríos (que no alcanzó a ver estas dos pequeñas letras) carecen, pues, de valor epigráfico v deben interpretarse como meros signos de la división de palabras llevada a cabo por el 1 revisión de uisu de la pieza menos como verosímil, la sospecha que yo comunicado a la vista de una primera fotografía de la que se ® P"''" hipótesis, y reconociendo, incluso, dos letritas d" d" 7—f PP™ P' problema que plantean estas nancia con ' , PPro estribar en una suposición en discre7 T 1 lapida ofrece al lector Ingenuo (R, que no P). , tenerse en cuenta para admitir mi interpretación e licio (que no eltcio) en el v. 2.
22 SEBASTIÁN MARINER BIGORRA misma, de que las letras ilegibles o gastadas supuestas a poco del comienzo de cada renglón por Amador de los Ríos, recogidas en el CIL y suplidas por Bücheler según ha podido antes leerse, no sean sino un par de estrías verticales de separación, interrumpida la de la izquierda en el r. 3 para dar cabida al último trazo de la M pre cedente (cf. Lám. II, 3). La separación podría corresponder: a) a dos partes de la inscripción, tal vez prosaica y onomástica la primera, métrica la segunda; b) a dos series de versos (pie debieran leerse una después de otra; c) Si versos escritos de dos en dos; d) ^ miem bros de unos mismos versos. Sea lo que haya sido, creo oportuno aducir en favor de mi opinión que la separación, aparte del papel que en ella puedan representar las estrías, viene también señalada —dada la inexistencia de espacio entre palabras en el texto a la derecha de aquéllas, a que ya he aludido—, por los que anteceden a AFROS, CERVOS, PATERNA y MIHI en los respectivos renglones, siendo especialmente significativos los que preceden a estos dos últimos vocablos, comenzados sangrando con respecto a las estrías, al darse precisamente el caso de que lleguen a tocar a éstas las letras últimas de las palabras anteriores a las mismas. Ahora bien, en cualquiera de las suposiciones anteriormente formuladas, y dentro de los esquemas usuales en metros trocaicos (esto es, tanto si después de la separación comienzan versos como si miembros de verso) un inicio como pateryia sería inadmisible tanto en métrica cuantitativa como en la acentuativa. Inadmisibles, igualmente, feroces, fugaces, honore después de versos o miembros encabezados respectivamente por los pies apros, ceñios, mihi post. Todo lleva a pensar, pues, que nos hallamos ante versos yámbicos. Hasta aquí creo haber pisado terreno fi rme: las correcciones de Palol a la lectura de Amador de los Ríos se imponen; la sepa ración señalada por las estrías y el interespaciado es verosímil; la imposibilidad de un ritmo trocaico —y, a renglón seguido, de los suplementos (por lo demás, de extensión bastante desigual para un espacio tan parecido en cada renglón propuestos por Bücheler— se desprende como consecuencia lógica de la existencia de esta separaííion. A partir de aquí, en cambio, mis suposiciones se mueven únicamente en el terreno de lo conjetural. , />■ 8 Compárese, en efecto, el primer verso, prácticamente sin suplemento en el centro, con las cinco letras que se suponen perdidas en el v 3 en el lugar correspondiente.
CORRECCIONES AL TEXTO DE UN EPÍGRAFE, ETC. 23 Pues, al tratar de suplir de acuerdo con un esquema yámbico aceptable las partes perdidas, todos los versos menos el primero son reducibles a senarios (el verso de este ritmo más frecuente en la poesía epigráfica), en tanto que éste, ya antes de completar su vocablo truncado al fi nal, rebasa el número de moras del senario; con mayor razón con la restitución loc[7is, que parece obvia. Habría que admi tir, después, en el primer verso un pie sobrante con respecto a los otros tres. Por otro lado, la continuidad de sentido entre los versos así conservados no resulta clara, ni con mucho; lo que abre siempre la puerta a la sospecha de que o falten bastantes más letras que las que supondría un mero desgaste por corte en la parte central de la piedra, o que se trate sólo de una mitrd de un texto que tendría otra perdida antes de la estría. Es, pues, sólo a título de hipótesis que, para el caso de que realmente el texto poético fuera sólo el conservado casi por entero en la parte hoy subsistente del epígrafe; de que la porción de éste perdida en el corte y al fi nal sea exigua —de la central daría la medida el trozo mutilado de la M del último verso, donde se leería HONOREM ®— y de que el primer verso fuese hipermétrico, me decido a sugerir la siguiente restitución (los acentos señalan la vocal del tiempo fuerte de cada pie): Aprós feróces fúdi —at grátus uénantí loc[ús—; ceruós fugáces cép[er]am é lició. Domús patérna rúra búr[i] instáurabít memór, mihi póst honórem cóntinéns uerí fi dé lo. Si se exceptúa la irregularidad indicada del primer verso, hiper métrico, el conjunto sería cuantitativamente correcto; incluso se ® Circunstancias todas que me vienen sugeridas por la descripción que el Dr. Palol me proporciona de las posibilidades de casar con poco intervalo una y otra mitad entre sí, así como de que el grueso de ambas en los bordes de fractura es análogo, etc. Véase en Fig, 1 un croquis con la posible justificación espacial de los suplementos propuestos para la parte central de la inscripción. Las partes suplidas —trazo discontinuo— se han i*estituído de acuerdo con las dimensiones de cada una de las letras tal como apai*ecen en alguna otra parte del epígrafe y, siempre que ha sido posible, en el mismo renglón. Mi parecer es, a juzgar por el espacio que queda en los vv. 1 y 4, que las dos partes de la lápida están hoy algo más separadas de lo que estuvieron cuando ésta se hallaba entera; aparte de que la M de HONOREM —que, según dije, se ha tomado como módulo
24 SEBASTIÁN MARINEE BIGORRA nota una acusada tendencia a acercarse lo más posible al trímetro: es puro el segundo pie en todos los versos; el cuarto, en los vv. 2 y 4. La preferencia del senario de época imperial (p. e., de Fedro) por el espondeo en el quinto pie se observa aquí en todos los versos menos en el 2; pero aún en éste dicho pie no deja de ser uno condensado (un anapesto). La cesura pentemímera es general. Dentro, pues, del acervo epigráfico hispánico, la presente ins cripción entroncaría, por su metro y estilo, con la votiva de Flavo Magilón, de Arellano (Navarra) si bien no revele la intensa incli nación de ésta a la coincidencia de tiempos fuertes y acentos (aquí sólo en 9 casos de entre los 25 posibles); pero sobre todo con la ritmada en senarios de entre las de contenido también venatorio dedicadas a Diana por el jefe de la Legión séptima gémina en León (CIL II 2.660 = CE" 1.526), tan próximas, pues, en el espacio, lo que hace suponer que la región era especialmente adecuada para la caza mayor, y precisamente de las dos especies aquí mencionadas, a juzgar por las repetidas menciones que de ellas hace el indicado donante, Tulio Máximo, en los versos con que acompañó sus ofrendas. Fechados éstos por Hübner a comienzos del s. ii (aeui Traiani), todas las características gráficas y los detalles métricos observados en el presente epígrafe sugieren la posibilidad de que haya sido grabado en el mismo siglo, por lo menos, que las dedicatorias de León. para el cálculo espacial-— pudo ser más ancha, pues el ánp:ulo de ella conservado parece más abierto que los de la M inicial de este verso, sobre la cual se ha calcado la restitución. Alg^o similar puede anotarse respecto a la A de AT en el V. 1, la indicación de cuyo trazo conservado parece sugerir un ángulo algo mayor que los de las restantes A de dicho renglón. La dificultad podría obviaríse en este verso —sugiere amablemente el Dr. A. D Ors i'estituyendo, en vez de AT, [S]AT, muy posible, pero que aumentaría todavía las dificultades mébácas. ■ - Con todas las reservas antes apuntadas, y sin otia pretensión que procurar xma información más completa, he aquí una posible versión castellana: Feroces jabalíes diezmé —¡y a te que era grato para un cazador =1 paraje!—; huidizos ciervos había atrapado en la red. Mi casa paterna, en recuerdo, remontará los campos con la manceia, guaidándome honor en adelante en testimonio de verdad. Editada por el Dr. J. M.'^ de Navascués en Arch. Esp. de Arte y Arq., 1934, p. 189, III; cf. también mi obra citada en nota 1, pp. 213-214,
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