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Diego de Marquina y los retablos de Bujedo y Retuerta

Pescador del Hoyo, María del Carmen

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DIEGO DE MARQUiNA Y LOS RETABLOS DE ^ BUJEDO Y RETUERTA Es muy ecuen e en e monas e ios de la misma o den, sob e odo si ienen en e sí alguna elación de dependencia, que conse en documen os que in e esan a ambos po mo i o del ema que a an. Debido a es o ocu e a eces que no quedando no icias de un hecho en e la documen ación p opia de un monas e io apa ece és a inespe adamen e en e los ondos de o o. Tal es el caso de los da os ela i os al e ablo del an iguo monas e io p emos a ense de San a Ma ía de Re ue a, luga de la p o incia de Valladolid, encon ados en e los papeles ela i os al e ablo de N a. S a. de Bujedo, de la misma o den y p o incia de Bu gos, pues o, como los demás de la o den en España, bajo la u ela de aquél (1). Repasando un cuade nillo de esc i u as de es e úl imo e e en e a ob as de alguna impo ancia ( e ablo, sille ía del co o, lámpa a, e c.), apa ece en e los documen os ela i os al e ablo mayo (Docs. MI, IV y VI-VIII), ob a del escul o Diego de Ma quina, ecino de la illa de Mi anda de Eb o (2). un ecibo de echa 29 de sep iemb e de 1578 po el que el mencionado econoce habe ecibido cie as can idades de igo y cebada po la paga de 23.000 ma a edís que es aban caídos «a cuen a de la ob a que io ago pa a el monas e io de Nues a Seño a de Re ue as». A con inuación, en la mi ad in e io de dicho olio. (1) El monas e io de Re de o pa ece se el más an iguo de la o den en España. Fué undado en 1160 y su abad eje cía cie a u ela sob e los demás monas e ios de la o den. La documen ación a que nos e e imos se encuen a en el A. H. N., Cle o (Bu gos) Bujedo. N a. S a. de Campaja es. Leg. 946. (2) La no icia apa ece ecogida en la ob a de Amado de los Ríos «España. Sus monumen os y a e», . Bu gos, pág. 1054, cuya e e encia pasa a Thieme- Becke «Kuns le Lexicón». También se consigna en la ob a anónima «Bujedo, 1892-1942». San ande , 1943, pág. 39. publicada po los HH. Sallenses que hoy poseen el edi icio con mo i o de la celeb ación de sus bodas de o o. 94 M. DEL ca men pescado DEL HOYO i gu a o o jus i ican e de la misma echa en la que no se especí ica el abajo a que co esponde. El p ime o se e ie e a 20 anegas de pan, mi ad igo, mi ad cebada, que en nomb e del abad de Bujedo le en ega Juan de la Plaza, y el segundo a 12 anegas de igo, que ecibe el día de S. Miguel, ambién en nomb e del abad, de Diego de Guinea, cuyo igo ué, al pa ece , de an mala calidad que no duda el indignado escul o en cali ica lo como «de ío más bellaco y uin que había en casa». Su i ma al pie de ambos ecibos man iene lo an edicho (Doc. III). ¿A que ob a del monas e io de Re ue a se e ie e Diego de Ma quina en su p ime a esc i u a? Sabiendo que po es as echas lle a muy adelan ada la ob a del e ablo de Bujedo. que es a ían e minando en su alle los a í ices a sus ó denes, pues o que es á ya en egado es meses después (1), la idea que su ge de un modo inmedia o es que acaso comenzase en onces el e ablo de Re ue a cuya suge encia i gu a ya en la elación de con enido de esc i u as que de le a del siglo x iii (2) se hace en la cubie a de dicho cuade nillo, así como ambién en el olio siguien e en que apa ece la misma elación de o a le a y di e en emen e edac ada. Ambas se exp esan en es e pun o con las mismas palab as: ese p esume que se ia el e ablo mayo de Re ue a que iene la misma echu a que el de aquí». El examen del aludido e ablo, que a o unadamen e se conse a en su si io (3), nos si e g andemen e pa a su iden i i cación, En su aza gene al cons a de so abanco, banco segundo y banco e ce o más el ema e, dispues o en es calles con ho nacinas in e medias. Los mo i os cen ales son: en el segundo banco la Asunción de la Vi gen, de amaño mayo que las es an es i gu as, y sob e ella, en el e ce banco, la imagen de San No be o, undado . A los lados de ambos cua o ho nacinas en e columnas con los e angelis as. Todas ellas de alla exen a'. (1) La esc i u a de asación es de 24 de diciemb e de 1576, ondo ci ado (Doc. IV). (2) Se conse a un cie o núme o de cuade nillos de esc i u as con cubie as semejan es en las que el mismo monje, enca gado sin duda de pone en o den el a chi o, hace elación de con enido comp endiendo echas que alcanzan a la mi ad del siglo x ili. (3) En la ac ualidad el edi icio es p opiedad de la en idad p oduc o a de abonos químicos cp odes, S. A.>, de D. Tomás Bulnes Villalobos, según in o me amablemen e acili ado po el S . Ri e a Manescau. DIEGO DE MARQUINA Y LOS RETABLOS DE BUJEDO, ETC. 95 Las «his o ias» de los paneles alladas en al o elie e, menos las del iso que son de medio elie e, siguen un o den c onológico de izquie da a de echa y de a iba abajo, in e calando las del iso, con escenas de la ida y pasión de Jesús en la siguien e o ma: banco e ce o la Anunciacón y la Visi ación; banco segundo la Ado ación de los Pas o es y la Ado ación de los Reyes; iso, el Bau ismo y la O ación del Desie o; so abanco O ación del Hue o, P endimien o, Ecce-Homo y p ime a caída. A los lados de la calle cen al y en el iso que sepa a el e ce o y segundo bancos hay dos espacios, no bien log ados, que ecue dan medallones, en que apa ecen i gu as de bus o, de medio elie e, di íciles de iden i ica . La de la izquie da, i gu a de muje , de pelo la go y izado y bus o mal elado. La de la de echa, i gu a de homb e con man o ecogido sob e el homb o izquie do (1). Los paneles de las ocha as como los cen ales apa ecen encuad ados po columnas de linea di e en e según los pisos, con us e Uso las del sag a io, compues o las del segundo banco y sólo es iado las del e ce o. En la calle cen al, sob e la imagen de la Asunción, a co de medio pun o y sob e S. No - be o, on ón deco ado. Sob e las cua o his o ias la e ales de las ocha as, on ones pa idos con angelo es ecos ados en sus e ien es, ama ando ambas calles en su pa e supe io en on ones edondos. Co onan el e ablo es os de un Cal a io compues o de Jesús, la Vi gen, S. Juan y los lad ones. Es e e ablo de San a Ma ía de Re ue a se encuen a hoy en egula es ado de conse ación. En su conjun o o ece un buen aspec o pe o al an de alles o namen ales (p incipalmen e ange lo es de los on ones) y o ece algunas mu ilaciones en las i gu as exen as, sob e odo en la imagen cen al de la Asunción a la que al an las manos y los ángeles que suele lle a al ededo de su o so es a ep esen ación, pa a los que queda, indudable men e, hueco en la ho nacina. El co ejo en e es a ob a a ibuida a Diego de Ma quina y la indudablemen e suya del e ablo de Bujedo se ia p ueba de ini i a pa a pode emi i un juicio ace ado, pe o desg acia- (1) A no se po la a eza que ello supone pod ían se Salomé y el Bau is a dado el ai e mundano de la i gu a emenina. Acaso sean i gu as p o anas, p esun os e a os de bene ac o es del monas e io que con ibuye an al pago del e ablo. 96 M. DEL CARMEN PESCADOR DEL HOYO damen e pa a noso os el e ablo de Bujedo se conside a hoy o almen e pe dido (1). No end íamos ningún pun o de e e encia a no se po la desc ipción del mismo que i gu a en un aslado déla esc i u a de ajus e íDoc. II) hecha en Mi anda de Eb o en 16 de junio de 1577 en e el pad e abad ay F ancisco Melga y el escul o , an e el esc ibano de la illa Juan de Uzquiano (2), la que nos pe mi e es ablece compa aciones muy in e esan es en e la aza de és e y el e ablo que acabamos de desc ibi . En e ec o si compa amos uno y o o puede ap ecia se cla a men e que la idea gene al de ambos es la misma, con la dispo sición de sus elie es en es calles con in e columnios y so a banco y dos bancos, y que es os elie es ienen una disposición muy semejan e, con algunas a ian es lógicas pa a que la ob a segunda no sea una me a éplica de la p ime a. La p incipal de es as a ian es consis e en que en el e ablo de Re ue a es án las i gu as de los cua o e angelis as en el luga de las cua o « igu as de bul o edondo» que p esc ibe, sin especi ica cuales hayan de se , la esc i u a de Bujedo, cub iendo el so abanco, en que i gu aban aquellas en la ci ada esc i u a^ con his o ias como las que dispone pa a las ocha as (3). O a modi icación consis e en la di e en e línea de las columnas del banco segundo que en el e ablo de Re ue a son de us e compues o y no (1) Remigio Salomón, en el «Semana io Pin o esco Español», . 1854, pág. 139, dice que «el p ecioso e ablo mayo de la iglesia. . se a ojó al . uelo y aspa on sus ado nos en 1842, pa a ex ae la capa de o o de que se hallaban e es idos». Sus ablas y paneles se conse aban, aunque muy de e io ados en 1878 según se a i ma en un a ículo publicado en la «Ilus ación Ca ólica^) en 15 de diciemb e de dicho año. (2) Amado de los Ríos en «España. Sus monumen os y A le^, . Bu gos, pág. 1054 al consigna es e e ablo como ob a de Ma quina equi oca la echa que c ee es 1575. Es e e ablo lu o que se hecho en e la ci ada echa de 1577 y el 24 de diciemb e de 1578 en que se hizo su asación po Ped o López de Gámiz. cuya esc i u a se conse a en el ondo documen al que u ilizamos. (Doc. IV). En la ob a ya ci ada «Bujedo, 1892-1942», págs. 39-40 se hace un b e e esumen de dicha esc i u a, con cie a i egula idad. Apa ece p esen ada como ansc ipción comenzando po comillas que luego no se cie an. Su lec u a ampoco es muy i el; al señala las i gu as que acompañan a la imagen de la Asunción, el ansc íp o ha leído 'dos ángeles» donde en la esc i u a pone «sus ángeles». (3) «y en el so abanco del dicho eíablo ha de lle a y ene los qua o Ebangells as bien acabados y p opo cionados...» (Doc DIEGO DE MARQUINA Y LOS RETABLOS DE BUJBDO, ETC. 97 solamen e es iadas como hubie on de se en el de Bujedo (1). También la Imagen de S. No be o apa ece en el e ablo dé Re ue a ella sola, en i gu a de undado , en ez de ep esen a una escena de su ida (su con e sión u o a que dispusie a la o den) como se acue da pa a Bujedo (2). coincidiendo sin emba go en que ambos e ablos habían de se i gu as exen as. En cuan o al Cal a io que co ona oda la ob a « as a llega a la bó eda de la capilla», como dice la esc i u a de Bujedo, en es a esc i u a sólo se mencionan las es i gu as cen ales: Jesús, la Vi gen y San Juan «en el ay e», pe o en la de asación (Doc. IV) se nomb an ambién las de los lad ones «en medio de los dos ema es edondos de la en e calle», cuyas i gu as en el e ablo de Re ue a apa ecen apojadas sob e los on ones que ema an la calles la e ales. Ambos coinciden en se « on ispicios edon dos». La imagen de la Vi gen pudo es a al cual es á en los dos, pues en la esc i u a de Bujedo se le da la misma si uación de p e e encia y se manda «ha de subi más que las o as i gu as con o me a la aza y ha de se de bul o edondo». Es la misma ad ocación, la «absunción de nues a seño a con sus ángeles bien acabada». En ambos es á ema ada su ho nacina po una co nisa en a co de medio pun o (3). La analogía en e es os dos e ablos pa ece bien mani ies a po lo que acabamos de expone , pe o aun p escindiendo de ello sí conside amos el e ablo de Re ue a, en sí, como pieza dé a e independien e, pod emos ap ecia cla amen e que iene odas las ca ac e ís icas de las ob as semejan es de i nes del siglo XVI, co espondiendo de lleno al llamado ciclo clásico, uno de cuyos locos adica en Valladolid, desde donde se ex iende po Bu gos a Vasconia, Rioja y Na a a (4). A es e concep o « omanis a» de la escul u a, que a ancando de Juan de Juni iene como p ime após ol a Gaspa Bece a, pe enece la ob a (1) «que sean es iadas con sus capi eles co in ios y basas dó icas de mane a que sean con o me a las columnas del elica io»... iDoc. 11). (2) <'en el e ce o banco encima de la dicha yiiiagen la ys o ia de la conbe sion de Sanc No be o, undado de la bo den o o a que sea la que el dicho conben o escogie e»,.. (Doc. II). (3) En la esc i u a de asación del e ablo de Bujedo se menciona es a «co nisa que es a en edondo encima de la caja p encipal». (Doc. IV). (4) M.® Elena Gómez-Mo eno «B e e His o ia de la Escul u a Española». 2.» edlc., 1951, pág. 95. 98 M. DEL CARMEN PESCADOR DEL PIOYO de Re ue a que se ajus a, aunque en p opo ciones de mucha más modes ia, a la aza del e ablo de la ca ed al de As o ga, con a ado po Bece a en 1558 (1), y epu ado como el modelo inicial que da á la pau a a los e ablos que se conse an pe e necien es a los úl imos años del siglo x i (2). Su concepción p edominan e «a qui ec ónica» es una de las ca ac e ís icas más acusadas. El some imien o del au o a las o mas miguel- angelescas, con un academicismo en que se busca la g andiosidad po medio de i gu as colosales y ac i udes ampulosas, es una buena p ueba de su si uación den o del ci ado ciclo. Las i gu as de los após oles nos ecue dan en odo la ob a de Miguel Angel, aunque muy empob ecidas y o zadas ( éase el após ol de la ho nacina supe io de echa). Mejo log ados es án los ángeles en pos u a de a lan es que ema an los cos ados del so abanco. Los ángeles ecos ados en las e ien es de los on ones ( eco dando las i gu as del sepulc o de los Médicis) son semejan es a los del e ablo de la ca ed al de As o ga, como ambién a los del e ablo de S a. Cla a de B i íesca (Bu gos), acabado po Ped o López de Gamiz en 1569 (3), y a los del e ablo de Ta alla hecho po el g an escul o guipuzcoano Juan de Anche a y e minado po su discípulo Ped o González en 1592 (4). La i gu a de la Asunción de la Vi gen es á den o del ipo ins au ado po Bece a (5) y su ac i ud es muy semejan e a la del ci ado e ablo (1) Camón Azna «K1 escul o Juan de Anche a». Pamplona, 1943, pág. 11. (2) Camón Azna «El escul o Juan de Anche a», pág. 13. «La o ganización del e ablo de As o ga ué una de las mayo es no edades de Bece a y aunque se eaccionó muchas eces con a el clasicismo de sus columnas y on ones, en líneas gene ales puede deci se que inaugu a el nue o sis ema a qui ec ónico de los e ablos de la segunda mi ad del siglo x i». (3i Amado de los Ríos. «E-'.paña. Sus monumen os y A e», pág. 1006 ecoge la no icia de que Ped o López de Gami , ecino de Mi anda de Eh o, e mina en 1523, el e ablo de San a Cla a de B i iesca que habia comenzado Diego Guillén. En o os abajos en que se menciona es e escul o apa ece su segundo apellido ansc i o en la misma o ma. Sin emba go, en las epe idas i mas suyas que he podido examina comp uebo que es e apellido es Gamiz e minado en z y no en , (4) José Cabezudo As ain. «La ob a de Anche a en Ta alla»- (P íncipe de Vlana, a. 1948, pág. 277). (5) Camón Azna . «El escul o Juan de Anche a», pág. 12- «Quizá ué Bece a el que de ini i amen e conc e ó el ipo iconog á ico de la Asunción, i gu a de g an inspi ación que epi e el e ablo de B i iesca». DIEGO DE MARQUINA Y LOS RETABLOS DE BUJEDO, ETC. 99 de S a. Cla a de B i iesca y a la del e ablo de Caseda del mismo Anche a (1), aun cnando de es e úl imo le sepa e una g an dis ancia en cuan o a la belleza de la ob a. El au o del e ablo de Re ue a es un escul o modes o, como an os o os que apenas log a pone pe sonalidad en su ob a y su imagen'de la Vi gen peca de igidez y achapa amien o. En cuan o a las escenas ep esen adas en las ocha as la Ado ación de los Reyes y la Ado ación de los Pas o es ecue dan las mismas escenas del e ablo de la Iglesia pa oquial de Baque ín de Campos (Falencia) que da a ya del siglo x ii (2). Lamen amos no pode o ece o og a ías del e ablo de Re ue a, po que ha sido desmon ado pa a emplaza lo en el monas e io de La Espina. La i jación c onológica del e ablo den o de la época en que sabemos que Diep de Ma quina abajaba pa a el monas e io de Re ue a a ianza la suposición de que sea és e su au o . También las obse aciones que lle amos hechas en el e ablo de Re ue a espec o al mediano alen o a ís ico del escul o . En la ap ecia ción que Ped o López Ga aiz hace del e ablo de Bujedo en la esc i u a de asación (Doc. IV) se ponen de elie e cie as al as de sen ido a ís ico de su au o . Después de a i ma en p incipio que la ob a es Pe ec a, comienza a señala una se ie de de ecas que Diego de Ma quina debe subsana pa a conside a que ha cumplido el con a o con o me a solidez y con o me a las eglas del a e. De los e e en es al a e, que son los que nos in e esan uno se e ie e a la sus i ución de un medio elie e po un¡ escul u a exen a, pe o además le co ige la si uación de las i gu as del Cal a io: deben es a S. Juan y Ma ía más p óximos a Jesús y los lad ones sob e los ema es edondos de las en e- calles y no «al cabo de la ob a donde ago an es án», en cuyo uga debía encon a los desai ados. Asimismo debía de co e los « ngle es de la co nisa que es á en edondo encima de la caja p enpipal». También debía adelan a un poco la imagen de la Vi gen; «de an e la Nuesa Seño a n poco de la co nija do ago a es a» (3). ' (1) Camón Azna . «El escul o Juan Anche a» .2) .Ca alogo Monu.uen al de la p o incia de Falencia., po la Comisión de Monumen os His ó icos y A ís icos. Falencia. 1932, ISms. 26 y 27. (3) Hecho odo lo cual alo a la ob a en 1.300 ducados, algo més del doble de la can idad (600 ducados) en que habla sido ajus ada. (Doc 1) 100 M. DEL CARMEN PESCADOR DEL HOYO Po O a pa e la inclusión de Diego de Ma quina den o del ciclo a ís ico a que pe enece el e ablo es indudable. A al a de o as ob as suyas conocidas (1) la desc ipción del e ablo de Bujedo en su esc i u a de ajus e es bien elocuen e a es e espec o, como ambién su amis ad con los escul o es del mismo g upo, lo que explica las analogías encon adas en su ob a. Diego de Ma quina es amigo de Ped o López de Gamiz, su paisano, que en 24 de diciemb e de 1578 ac úa como asado de su e ablo de Bujedo po nomb amien o conjun o suyo y del abad (Doc. IVj, en cuya misma echa i gu an a su ez los dos escul o es como asado es de la sille ía y eja del co o del monas e io, ambas ob as del escul o i o iano Diego de Ayala (Doc. V). Años más a de, en 1592, apa ece en Pamplona como asado del e ablo de Ta alla en unión de uno de los discípulos de Anche a llamado Juan Imbe o (2) en ando de ll íno en la co ien e allisole ana y bu galesa que se ex iende po la egión asco-na a a. Supues o que Diego de Ma quina uese el au o del e ablo de Re ue a ¿cuán o iempo es u o abajando en su ob a? Pa ece lógico que la echa de su comienzo no pueda e o ae se muy allá de la del 29 de sep iemb e de 1578 en que es á i mado el ecibo de igo y cebada que ha dado luga a nues o abajo, pues o que se encon aba oda ía pendien e de ul ima el e ablo de Bujedo, y allí sigue en diciemb e del mismo año cuando le asan es a ob a y a la ez in e iene en la asación de la ob a de Ayala. Las Ac as capi ula es de Bujedo del año 1583 en ade lan e (3) no apo an ningún da o a lo que pa ece que en es a echa es a ía ya ul imado y en egado el e ablo, como además pa ece lógico po supe a el plazo de dos o es años que solían a da en es a clase de abajos. Después de más de un decenio ol emos a ecoge las no icias suyas ya ci adas del año 1592 en que con echa 15 de julio es nomb ado, en unión de Juan Imbe o, (1) Ninguna o a no icia ela i a a su ob a i gu a en la es an e blbliog a e consul ada, p incipalmen e! Welsse, G. «Spanische Plas ik». M.® Elena Gómez- Mo eno, «B e e His o ia de la Escul u a Española», Mad id, 2." edición, 1951; Ga cía Chico, «Documen os pa a el es udio del A e en Cas illa». Escul o es, ValiadoHd, 1940-41. (2) Cabezudo As ain. «La ob a de Anche a en Ta alla» (P íncipe de Viana, 1948, págs. 290-91). (Docs. 2 y 3). (3) A. H. N. «Lib o de ac as capi ula es y ecopiladas.,.*» a, 1583-1639, Slg. 1114. DIEGO DE MARQUINA Y LOS RETABLOS DE BUJEDO, ETC. 101 asado del e ablo de Ta alla po esc i u a echada en Pamplona, cuyo in o me co espondien e, hecho en Ta alla el 27 del mismo mes, nos hace supone que po es as echas se encon aba ya abajando en e los na a os (1). El e ablo de Re ue a po el que, como hemos is o, paga el abad de Bujedo cie as can idades, quedó sin pin a has a el año 1662, según echa que i gu a en los on ones edondos que ema an las calles la e ales del mismo, a danza que se jus i ica po los escasos ecu sos económicos de que po en onces dispo nía el monas e io. No he conseguido a e igua quien hicie a es a pin u a y do ado, pues en las ac as capi ula es del monas e io de Re ue a que he podido examina en e los años 1660 a 1662 no apa ece da o alguno (2) APENDICE DOCUMENTAL DoC. 1. El seño abbad de Buxedo y Diego de Ma quina excul o , son conco dados en es a mane a que su pa e nidad da a haze al dicho diego de Ma quina n e ablo pa a la yglesia del dicho monas e io de Buxedo con o me a la aza que iene hecha el dicho Diego de Ma quina. la qual aza el dicho Diego de Ma quina hade en ega al dicho seño abbad el día que se hizie e el con a o quedándole a] dicho Ma quina o a al, i madas y ub icadas de en aubas pa es, y ha de se de ancho y al o de la dicha aza, y las i gu as, ansy de alla en e a como de media alla, con su so abanco y a qui ec u a y eliqua io, odo ello y oda la dicha ob a de muy buena nsade a de nogal seca y linpía, sin que enga ayzes ni abe u as y si en algún iempo hicie e algún sen imien o la dicha ob a del dicho Diego de Ma quina la aya de emedia a su cos a de al mane a que la ob a a de se muy pe ec a y sin aza alguna. Yien que la dicha ob a la a de da hecha pe ec a, acabada y asen ada des (sic) desde (1) Véase no a 23. (2) A. H. N. «Lib o de Relic os y Ac as capi ula es y de isi a», de los años 1630 a 1720, Slg. 16564. En eunión capi ula de 30 de mayo de 1660 acue da la cong egación que po es e ienio no isi en los con en os los pad es Visi ado es Gene ales «a endiendo a que ios con en os es án muy pob es». Ei ac a siguien e es de 7 de mayo de 1662 e e en e a capi ulo p i ado, p esidido po el abad Juan de Salces y en ella nada se dice espec o a la pin u a del e ablo. La echa del ac a siguien e es pos e io a 1662 y ampoco ae da o alguno sob e es e pa icula . En cuan o al lib o de ac as del monas e io de Bujedo que se conse a en el A. H N. no alcanza a es a echa (V. no a 3, pág. 100). Hay ambién algunos cuade nillos de ac as suel as en el leg. 947 de es e mismo ondo, pe o ampoco con ienen ninguna no icia a es e espec o. 108 M- del ca men pescado del hoyo len a escibidos odos los dichos sele ieii os ducados y ein e anegas de igo según mas la go cons a y pa es^e de las ^lédi las y conos?imienlos que enía dados del e^ibo de los dichos ma a edís y lo mesino po las pa idas del lib o de gas o y e9ibo de! p obiso de la dicha casa y niones e io po las cuales dichas cédulas y lib o había echo y enes^ído sus quen as, po an o pa a que el dicho seño abbad, couben o y niones e io es én cie os de la paga de los dichos se ecien os ducados y ein e anegas de igo que ansí le han dado y pagado po la dicha ob a y que po él ni o a pe sona en su nomb e no se les pueda pedi ni demanda ao a ni en iempo alguno cosa alguna po a^on de la dicha ob a ni de! con a o que de lo dicho en e ellos passó haciendo en es e caso lo que de su pa e es obligado con esaba e con esó po es a ca a en la mejo bia e modo que aya luga de de echo es a sa is echo, con en o y pagado ealmcn e e con he e o de odos los dichos se ecien os ducados y bein e anegas de igo, sin al a cosa alguna po los habe escibido según que es á dicho en di e en es beces y pagas, sin habe he o alguno en ello y a n que es cie a y no o ia po que de p esen e no pa esce la en ega dixo enun- ciaba y enunció odas y quales quie leyes que en es e caso le pudiesen ap obecha y sean en su abo . Y daba y dió ca a de pago y i ncquilo al dicho seño abbad y al dicho mones e io de odos los dichos se ecien os ducados y beio e anegas de igo y se apa aba e apa ó según que es á dicho de lodo y qualquie de echo que en es a acon le pudie a conpe e y se obligaba e obligó con su pe sona c bienes, habidos e po habe de que ago a ni en ningún iempo no le se án pedidos ni demandados los dichos ma a edís, ni igo ni pa e alguna po él ni o a pe sona en su nomb e y que al dicho seño abbad y mones e io le se án bien dados y pagados en odo casso y acaescimien o que sea con al que es a dicha ca a de pago y las cédulas que an es des a iene dadas y pa idas del lib o del p obiso de la dicha casa sea y se en ienda oda na mesma cosa y odas ellas en a en es a esc ip u a y ca a de pago i nal. Y pa a no i con a lo aqui dicho daba e dió pode a las jus icias de su mageslad pa a que se lo hagan cumpli como sen encia pasada en caso juzgada, y eimnc¡aba y enunció qualesquie leis que en su abo sean en es a acon con la ley e de echo que dice que gene al enunciacion de leis echa no ala, en cuyo es imonio^ixo o o gaba y o o gó la p esen e ca a de pago y i niqui o en la mane a dicha con odas las demás soleuidades y ue ca que pa a sa balidacion sea nescesa o a nqoe aquí no aya esp esado. An e mi el dicho esc iuano, es ando p esen es po es igos pa a ello llamados Pe o Hu iiz de Hu bina y Juan de Tu iso, ecinos de la dicha illa, c Juan Ximenez es an e en ella y el dicho Diego de Ma quina, o o gan e suso dicho que yo el p esen e esc iuano doy e e conozco lo i mó de su nomb e Diego de Ma quina. Pasó an e mi Bal asa Hu bina, esc iuano. Va emendado donde dize «Diego de» d, y en e englones «acaes» bala y nol eiipesca y achado «acaes>, e «V> non bala en ee de lo qual yo el sob edicho Bal asa de V bina esc iuano público de su mages ad y del núme o de la dicha illa de Mi anda de Heb o que a lo dicho p esen e ny con el dicho o o gan e y es igos i ze es e mío signo que es a al (signo del esc ibano) En es imonio de e dad Bal asa de V bína esc iuano ( i mado y ub icado). De echos un eal. M * Ca men Pescado del Ho o