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Papeletas sobre escultura gótica: La Piedad de la Granja de Fuentes

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Papeletas sobre escultura gótica: La Piedad de la Granja de Fuentes

Author: Calvo Díez, Lucas
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1935
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/50200/3/articulo_2719592.pdf
V.
PAPELETAS
SOBRE
ESCULTURA
GÓTICA
LA
PIEDAD
DE
LA
GRANJA
DE
FUENTES
Es a
Piedad
que
se
conse a
en
la
G anja
de
Fuen es
(Tudela),
se
la
puede
elaciona ,
aunque
es
bas an e
pos e io ,
con
una
exis en e
en
Medina
de
Ríoseco,
de
Rod igo
de
León
y
que
se
echa
en
la
segunda
década
del
siglo
x í.
Al
e
es a
escul u a
(Lám.
I)
no
se
sabe
qué
admi a
más,
si
el
dolo
callado
de
la
Vi gen
o
la
solici ud
e dade amen e
ma e nal
con
que
sos iene
el
cue po
de
su
Hijo.
El
cue po
de
C is o,
sos enido
en
el
egazo
de
su
mad e;
es á
cu ado
como
a co
que
a
a
lanza
la
sal ación
del
géne o
humano:
es á
ígido,
es á
enso;
su
cabelle a
cae
abundan e
hacia
a ás
y
el
b azo
de echo
se
desploma
ine e,
mien as
que
el
izquie do
lo
sos iene
llena
de
dulzu a
y
de
ca iño
la
Vi gen
con
su
mano.
Lo
dispa
se
hace
eco da
an o
como
lo
semejan e
y
es e
debe
se
el
po qué,
al
con empla
es a
escul u a,
de
que
enga
a
la
men e
la
es a ua ia
de
G ego io
Fe nández.
Hay
en e
ambas
p oducciones
un
mundo
de
di e encia.
Mien as
G ego io
Fe nández
hace
que
Ma ía
se
duela
con
un
dolo
ex e io izado,
haciéndola
ele a
su
mi ada
al
cielo,
aquí,
en
es a
Piedad,
la
Mad e
su e
callada
la
mue e
de
su
hijo
con
los
ojos
pues os
en
Él
y
e lexionando
en
su
dolo .
Con as a
el
cue po
de
C is o
con
los
g andes
y
du os
pliegues,
du os
como
gó icos,
del
man o
de
la
Vi gen,
quien
se
cub e
con
un
man o
de
g andes
pliegues
ambién,
con
lo
cual
la
exp esión
de
duelo
y
de
is eza
se
acen úa
más.
Y
ya
al
e mina
ienen
a
nues a
memo ia
las
no as
del
himno
medie al:
S aba
Male
dolo osa
jux a
c ucem
lac imosa,
dum
pendeba
FIlius.
126
PAPELETAS
SOBRE
ESCULTURA
GÓTICA
Aquí
el
Hijo
no
pende
de
la
c uz,
aquí
es á
man enido
sob e
sU
egazo;
pe o
mue o,
y
la
mad e,
lac imosa,
sin
consuelo
en
la
desg acia.
G upo
de
la
amilia
de
la
Vi gen.
Es e
g upo
(Lám.
II),
que
es u o
en
La
Seca
(Valladolid),
se
gua da
al
p esen e
en
la
capilla
del
Semina io
Concilia
y
ep esen a
una
escena
de
la
in ancia
de
jesús.
Componen
el
g upo,
a
uno
y
o o
lado,
San
Joaquín
y
San a
Ana
y
en
el
cen o,
como
sen ada,
la
Vi gen
que
iene
sob e
si
ai
nino.
És e,
medio
desnudo,
pa ece
que
se
quie e
escapa
del
egazo
ma e no,
como
si
quisiese
echa
a
anda ;
es
la
i
gu a
de
más
mo í
mien o
del
g upo:
Mad e
e
hijo
con as an
con
las
i
gu as
de
San
Joaquín
y
San a
Ana,
an o,
que
hace
pensa
si
no
se a
un
algo
acomodado
pos e io men e,
en
cuyo
caso
hab ía
sido
una
e ó
acomodación;
sob e
odo
si
se
iene
en
cuen a
la
i
gu a
de
San a
Ana,
que
es
la
más
hie á ica
y
has a
pa ece
es a
aiena
a
odo
loque
sucede,
no
es
una
sospecha
in undada.
És a
sos iene
sob e
sus
odillas
un
lib o
abie o
y
sob e
su
mano
se
ha
posado
una
paloma,
que
es
añadidu a
pos e io
(asi
como
el
b azo
izquie do
del
niño);
no
pa ece
muy
a en a
a
lo
que
sucede,
como
ya
dijimos,
y
iene
su
mi ada
dis aída;
la
ca a
de
la
San a
pa ece
ap isionada
po
la
oca
que
la
cub e
y
que
o igina
en
su
en e
una
se ie
de
pliegues.
San
Joaquín,
sen ado,
sos iene
un
pla o
con
unos
dá iles
y
se
cub e
con
un
go o
de
g an
amaño
que
se
con unde
con
su
pelo)
que
deja
cae
dos
co dones
que
se
en ec uzan
en
sus
ex emos.
También
el
san o
deja
aga
su
mi ada.
Las
cua o
igu as
componen
una
escena
amilia
de
la
in ancia
de
Jesús,
llena
de
dulzu a
y
sen imien o,
a
pesa
de
la
du eza
de
modelado
y
del
sen ido
de
hie alismo
que
nos
mues an.
La
imagen
de
San
Roque,
de
Mon calcg e,
T es
igu as
componen
es e
g upo;
(Lám.
III)
San
Poque,
un
ángel
y
el
pe o.
Dice
el
pad e
Ri adenei a
en
la
ida
de
es e
biena
en u ado,
que
ué
de
o igen
ancés
e
hijo
de
pad es
ilus es,
que
epa iendo
sus
bienes
abandonó
su
ie a
y
se
hizo
ome o;
con inúa
y
nos
dice,
que
el
Seño
pe mi ió
que
le
a aca a
una
en e medad
y
LA
PIEDAD
DE
LA
GRANJA
DE
FUENTES
127
que
le
a a esase
el
muslo
una
l
echa;
cuando
de
uel a
se
encami
naba
pa a
su
pa ia,
al
a a esa
un
desie o,
como
no
u iese
qué
come ,
el
Seño
dispuso
que
el
pe o
de
un
caballe o
le
lle ase,
de
la
mesa
de
su
seño ,
el
pan
de
cada
día.
Pe o
el
San
Roque
que
aquí
ye nos
es
bien
di e en e;
po
ninguna
pa e
emos
en
él
las
conchas,
ni
el
bo dón,
ni
ampoco
el
báculo
con
su
calabaza,
a ibu os
odos
de
ome o
o
pe eg ino,
sino
que,
bien
al
con a io,
el
san o
iene
un
aspec o
de
co esano
de
aquellos
o oños
gó icos,
inclusi e
iene
un
cie o
pa ecido
con
Ca los
I,
que
debe
se
debido
al
somb e o
con
que
a
ocado.
De
su
ac i ud
no
sé
qué
deci ;
iene
adelan ado
el
pie
izquie do
y
el
mismo
b azo,
y
mues a
poco
caso
al
ángel
que
solíci o
se
le
ace ca
pa a
cu a le
la
sang an e
he ida,
y
al
pe o
que
le
o ece
el
pan;
luce
el
san o
una
ba ba
de
izos
simé icos,
y
la
expiesión
de
su
os o
iene
algo
de
indi e encia
o
de
san a
con o midad.
El
ángel,
sin
alas
ac ualmen e
y
de
ca a
edonda,
bien
pa ece
uno
de
esos
que
suelen
sos ene
los
escudos
en
las
achadas;
a anza
con
una
caja
en
la
mano
sinies a,
y
is e
una
única
la ga
que
solamen e
deja
e
la
mi ad
de
la
pie na
izquie da
y
adi ina
la
o a
a
a és
de
sus
pliegues.
^
P esen a
el
ángel
un
i o
mo imien o
en
con aposición
al
san o,
el
que
si
a anza
su
pie na
izquie da,
sólo
lo
hace
pa a
mos a nos
la
llaga.
Todo
ello
del
gó ico
más
a anzado,
cuando
ya
empezaba
a
despun a
el
día
enacen is a.
L.
Cal o
Díez.
1^*
ÍII1IÍX
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L
L.