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Derecho y justicia en el pensamiento de Piero Calamandrei : Discurso de apertura del curso 1986-87 / Carlos de Miguel y Alonso, Catedrático de Derecho Procesal

Miguel y Alonso, Carlos de

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DERECHO Y JUSTICIA EN EL PENSAMIENTO DE PIERO CALAMANDREI DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO 1986-1987 BiCe iii ílii9~~~~ 5>0 o o o o 1 UNIVERSIDAD DE VALLADOLID CARLOS DE MIGUEL Y ALONSO CATEDRATICO DE DERECHO PROCESAL DERECHO Y JUSTICIA EN EL PENSAMIENTO DE PIERO CALAMANDREI DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO 1986-87 VALLADOLID 1986 DEPOSITO LEGAL: VA. 478-1986 IMPRESO EN LOS TALLERES DE LA EDITORIAL SEVER-CUESTA. PRADO, 10 y 12. VALLADOLID 1986 4. INDICE Págs. l. INTRODUCCION......................................... 7 EL RECUERDO DE MIS MAESTROS.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. . 7 11. PIERO CALAMANDREI. MAESTRO DE JURISTAS.... 13 A) PERFIL HUMANO. RECUERDOS PERSONALES. . . . . . . . . . . . . . . 13 B) Los CICLOS VITALES DEL MAESTRO FLORENTINO......... 18 a) De 1912 a 1924. De p epa ación e in es igación. 19 b) De 1924 a 1944. De expansión docen e y p o- esional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 e) De 1944 a 1956. De ac i idad ju ídica y polí ica. 25 C) LA PROYECCIÓN DEL PENSAMIENTO DE PIERO CALA- MANDREI.............. .. . .. . . . . . .. . .. . .. . . . . . .. . . . . . . . . . 32 111. EL FUTURO DEL DERECHO PROCESAL.............. 35 Magní ico y Excelen ísimo Seño Rec o ; Excelen ísimos e Ilus ísimos Seño es; Seño es Alumnos; Seño as y Seño es: I INTRODUCCION. EL RECUERDO DE MIS MAESTROS. Es una ci cuns ancia sin duda muy g a a pa a mí, que a es as al u as de mi ida académica, me haya co espondido p onuncia el Discu so de Ape u a de cu so -dicho en é minos menos solemnes, es a p ime a lec- ción del cu so 1986-1987-p ecisamen e en la Uni e sidad de Vallado- lid, ciudad en la que nací, Uni e sidad de la que mi pad e ue maes o, Facul ad en la que me o mé y de la que salí pa a es ena cá ed a, aún muy jo en, en la Uni e sidad de La Laguna; Uni e sidad, en in, a la que elegí pa a con inua de ini i amen e mi ida académica, después de ha- be se ido en las de San iago de Compos ela y Salamanca, y en la de San ande , donde u e la o una de se el p ime Rec o Comisa io, y me exp eso así conscien emen e, po que pa a un uni e si a io es cie a- men e emp esa apasionan e el pone en ma cha una nue a Uni e sidad, y lo ue e ec i amen e, la más apasionan e emp esa de mi ida uni e si a- ia, pone los undamen os de lo que hoy es la Uni e sidad de San a de . Es o sucedía en 1972. Pe o en cuan o ue posible, pedí el ele o al en on- ces Minis o de Educación y Ciencia, po que deseaba, casi ehemen e- men e, comenza a desempeña es a Cá ed a, que había sido la de mi pa- -7 d e, y que acababa de queda acan e po aslado de mi g an amigo y maes o don Emilio Gómez O baneja. No malmen e el p o eso que iene la misión de p onuncia es a p i- me a lección de Cu so, comienza jus i icando el ema, máxime si se a a de una especialidad que co e el iesgo de no se del ámbi o gene al de los oyen es. Pienso que hoy no es necesa io hace lo, po que yo ealmen e oy a habla de los que ue on mis maes os (y has a me p opongo que mis palab as sean al menos en mi deseo, un homenaje a ellos), de su pensa- mien o, en un ema que esul a palpi an e, y hoy, casi del dominio públi- co: El De echo y la Jus icia, la libe ad den o de un o den. Y a a és del sen i de su ciencia ju ídica, he que ido de ene me, de mane a especial, en Pie o Calamand ei, aquel p o eso lo en ino, allecido en plena ma- du ez, paladín de la libe ad, de los de echos humanos, de enso de los más débiles, espe uoso siemp e de los sen imien os de los demás -po lejanos que es u ie an de los suyos- como p o esado de un e dade o humanismo. Y odo ello, po que a la la ga, pienso que él imp imió un es- ilo nue o a mi ida, de lo que he de con esa que he a dado en se cons- cien e. Pe o en es a gus osa ememb anza que me he impues o (po que yo deseo siemp e mi a hacia el mañana), he de comenza po mis maes os en Valladolid, en la Facul ad de De echo, los que sin duda es án en la me- mo ia de muchas de las pe sonas que me escuchan: don José Ma ía Gon- zález de Echá a i, don José Fe ández, don Vicen e Guila e, pad e de dos que idos compañe os de es a Facul ad, don Vicen e Gay, don Ra- món Pé ez Blesa. De ellos,. po sue e, y Dios quie a que po muchos años, aún quedan en e noso os don Ignacio Se ano y Se ano y don Alejand o He e o Rubio, que en sus a anes p onlogados en es a Facul- ad en la ida de dos jó enes p o eso es. Y don Juan Manuel Cas o Rial, en onces muy jo en, al que luego he enido la o una de ecibi siendo Decano de es a Facul ad. Aquellos nues os p o eso es, a la ez dis an es de los alumnos po su apa iencia, po su elegancia, po su g a edad; y p óximos po su co- ección, po sus o mas, po su humanidad, hubie an po sí solos decidi- do mi ocación po la docencia, po la ida uni e si a ia, si no hubie a sen ido p esencia y condiciones, mucho más p óximos a mí, en mi pa- d e, mi p ime maes o, un maes o que pe dí demasiado p on o, cuan- do aún al aba mucho pa a que yo oposi a a a cá ed as. Pe o no cabe du- da de que la ida de las pe sonas no se acaba con ellas, queda su ob a, el 8- ecue do de su buen hace , en su i i , en sus lib os, en in, y aunque he a ado siemp e de mi a hacia el u u o, es bien cie o que el ecue do de mis maes os, y como el p ime o de ellos el de mi pad e, ha con igu ado mi ocación y mi ida de uni e si a io, concebida siemp e -así al menos lo he p e endido- como un se icio a los demás. Es e es el mo i o de la elección del ema. Y jun o a los maes os allisole anos, jus o es que ecue de ambién a Jaime Guasp, ca ed á ico de Mad id,. cuando yo leí mi esis doc o al. Es os días en que me llega la no icia de su epen ino allecimien o, quie- o a a de e i a me cie o ep oche po no habe accedido a su deseo, que alguna ez me exp esó, de que ue a yo quien le sucedie a en su cá ed a de Mad id. Es lo cie o que Jaime Guasp ha sido una igu a señe a del p ocesalis- mo hispánico y su apo ación, siemp e o iginal, plasmada especialmen e en sus Comen a ios a la Ley de Enjuiciamien o ci il y su De echo p ocesal ci- il, han ma cado un impo an e hi o en la doc ina p ocesal española. Po en onces e an además maes os en la ciencia p ocesal española, en cuyas ob as nos o mábamos, Beceña, Gómez O baneja, P ie o-Cas- o, Fenech, Sil a Mele o y mi pad e Mau o Miguel y Rome o, en cuya igu a me ais a pe mi i que me de enga de mane a especial. Mau o Miguel y Rome o (1875-1946), i ió una e apa di ícil de la ciencia del De echo y del p ocesalismo en pa icula . P o eso , abogado, ocado de inquie udes polí icas que le hicie on oma pa e ac i a en la ida polí ica de su iempo - ue Senado del Reino en la legisla u a de 1921-, hubo de man ene una pos u a incómoda, la pos u a de la ansi- ción, que con palab as de GuASP 1 supuso el paso "en e las an iguas doc- inas enquis adas en unos cuan os luga es comunes, de pu a desc ipción de los p ocedimien os, y el nue o p ocesalismo cien í ico, imp egnado en ciencia ex anje a, y, acaso, en los p ime os momen os, excesi amen- e e oluciona io y menosp eciado del ma e ial nacional, diciendo mu- cho a a o de su in eligencia y co du a el habe sabido gua da , en aque- llos momen os de ince eza, una ac i ud de ponae ación y p udencia que pe mi ió p ecisamen e el desa ollo ul e io , en ando en más se enas ías". Su ob a, elabo ada de mane a inin e umpida en e 1901 y 1946, da GuAsP,Jaime, In memo iam, Mau .o Miguel y Rome o, "Re . Ocho. p ocesal", Vol. III, Mad id, 1947, p. 341. -9 e de su pasión po el es udio, de su cu iosidad po lo que se es á hacien- do más allá de nues as on e as, que le lle ó al conocimien o de la ob a de CHIOVENDA, - undado en I alia de la escuela más pode osa del p oce- salismo cien í ico- y sus apo aciones a la nue a ciencia del p oceso que in lui ían decisi amen e en su pensamien o ju ídico-p ocesal, y que en 1916 ecoge en una de sus ob as undamen ales2, adelan ándose a la con- cepción sociológica del p oceso y su ca ác e público, des acando el ele- an e papel de la ju isdicción. En el eje cicio p o esional, du an e más de cincuen a años, he ma- nó la abogacía con la docencia y la in es igación, de lo que dan e esos cien í ulos de lib os y a ículos, en los que palpi a su inquie ud po las nue as on e as del p ocesalismo cien í ico que in uyó, pe o que no pu- do llega a desa olla plenamen e, dada la época de ansición en que le ocó i i . U na de sus ob as p edilec as ue la de P dc ica Fo ense en la que com- pagina eo ía y p ác ica, la pu a especulación y la simple ac i idad cog- nosci i a de los p oblemas p ocesales, con la écnica p ocesal, llegando a domina , en sen i de GuASP la aplicación que cada·p oblema exige, in- en ando una usión de ambas concepciones, median e el puen e que pe mi a pasa de la eo ía a la p ác ica, a a és de la écnica del De echo p ocesal. Fundó y di igió una e is a quincenal que con el í ulo de Bole ín de los T ibunales, se publicó du an e ein e años, en la que colabo a on los más insignes ju is as de la época la cual enía po inalidad el da conocimien o, en los medios p o esionales, de las más impo an es apo - aciones a la ciencia ju ídica. Desde 1911 se dedicó a la docencia uni e si a ia que se pola iza ía hacia el De echo p ocesal, así llamada es a disciplina desde 1928, ajus- ándose a las nue as co ien es cien í icas que le sepa aban del an iguo p ocedimen alismo y le o ien aban hacia nue os de o e os. Su igu a, como ha esc i o MENÉNDEZ PmAL 5, ha con ibuido a desa- olla los es udios p ocesales en España con mucha más e icacia que aquellos que se han dedicado a una "es é il c í ica nega i a". z MIGUEL y RoMERO, M., P ocedimien os judiciales, Mad id, 1916. 3 GuASP, J., No a bibliog á ica de la sex a edición de 1944, en "Re . G al. Leg. y Ju . ", Ma- d id, . 177, pa e 1.', 1945, p. 721. 4 Se publica on cua ocien os ochen a y cua o núme os, y en e sus colabo ado es i- gu a on Clemen e de Diego, Azcá a e, Canseco, San iago Alba, Fe nández P ida, Za andona, Co ián, Sánchez Román, U ueña, Ba io y Mie , e c. s MENÉNDEZ PIDAL, Elemen os de De echo p ocesal ci il, Mad id, 1935, p. 52, no a 2. 10- De odo ello pod ía da e yo, que había sido, po un penoso aza , su úl imo discípulo no i aliano. Sus ob as ju ídicas comple as, han sido ecogidas en diez olúme- nes, po Mau o CAPPELLETTI, e dade o a í ice de an ingen e a ea, a a- és de ein e años de abajo -de 1965 a 1985- en las que ha conseguido una edición impecable, cuyo úl imo olumen ha apa ecido hace sólo unos meses 17 • p. 13 y ss. Ambos son ep oducciones de abajos apa ecidos al iempo del allecimien o de Calamand ei. LIEBMAN, El ju is a, "Ri . Di . p o. ci . ", 1956, p. 264 y ss. ANDRIOLI, El abogado, en la misma "Ri is a", p. 269 y ss. MICHELI, El maes o, en la misma "Ri is a", p. 272 y ss. SEGNI, P esen azione de los Sc i igiu idici in memo ia di Pie o Calamand ei, en cua o olú- menes, a ca go de Ca io FuRNO y con un comi é p omo o del homenaje in eg ado po CARNELUTTI, LIEBMAN, REDENTI, SATTA, SEGNI, ALCALA-ZAMORA y CouTuRE, Pado a, 1958, e c. 17 CALAMANDREI, Pie o, Ope e giu idiche en diez olúmenes. El p opio CAPPELLETTI le dedica una in e esan e A e enza en el ol. 1, p. 7 y ss. Las p esen aciones de los di e en es olúmenes co en a ca go de los siguien es p o eso- es, compañe os y discípulos del Maes o: Vol. I, de 1965, que con iene ein a y dos es udios sob e P oblemas gene ales del de echo y del p oceso (712 p.), lo p esen a el p opio CAPPELLETTI. Vol. II, de 1966, con iene abajos sob e La Magis a u a, !ajus icia y la enseñanza, con ein a y dos es udios (488 p.), es p esen ado ambién po CAPPELLETTI. Vol. III, de 1968, ecoge sus apo aciones al De echo y p oceso cons i ucional, con ein io- cho abajos (685 p.) y es p esen ado po MoRTARI. Vol. IV, de 1970, ep oduce sus amosas Ins i uciones de De echo p ocesal ci il según el nue o código y un apéndice con un es udio sob e las elaciones de los jueces y los abogados, según el nue o código (en o al 600 p.), siendo p esen ado po E. T. LIEBMAN. Vol. V, de 1972, aba ca ein isie e es udios sob e emas del P oceso de decla ación y sob e la p ueba (655 p.), co iendo la p esen ación a ca go de T. CARNACINI. Vols. VI y VII, de 1976, ep oducen sus apo aciones sob e La casación ci il y o os es udios sob e los icios de la sen encia y medios de impugnación (715 y423 p.), con p esen ación de V. AN- DRIOLI. En el ol. VII, apa ece un sen ido ecue do de CAPPELLETTI a los ein e años de la mue e del Maes o con el í ulo de: Dopo en anni. Vol. VIII, de 1979, con inúa con los emas sob e ecu sos con ein iocho abajos (535 p.) y p esen ación de G. PuGLIESE. Vol. IX, de 1983, aba ca El p oceso moni o io, el cau ela , la ejecución o zosa, los p ocesos espe- ciales y De echo compa ado (767 p.) y p esen ación de V. DENTI. Finalmen e el ol. X, de 1985, con iene un p eámbulo de CAPPELLETTI, una p esen ación de P. BARILE y sus abajos sob e P oblemas a ios, ecue dos de ju is as y discu sos e in o mes o en- ses y legisla i os con un o al de sesen a y seis abajos (594 p.). Se comple a es e úl imo olumen con la'Bibliog a ía degli sc i i giu idici, poli ici e le e a i di Pie o Calamand ei (1906-1958), a ca go de MoNDOLFO y CAPPELLETTI, p. 603 y ss. con pues a al día has a ines de 1985 po CoRDIE (p. 7 41 y ss. ), con un o al de más de mil í ulos. En la P esen azione, los enca gados de es a exhaus i a ecopilación hacen cons a exp esa- men e la di icul ad de clasi ica es a ingen e 'ob a en las á eas del De echo, de la polí ica o de la li e a u a, dado que el hecho ju ídico siemp e es u o p esen e en odos sus esc i os (p. 598). - 17 B) Los cicLos VITALES DEL MAESTRo FLORENTINO. Calamand ei i e en una época di ícil en la que el cencep ualismo había con e ido a algunas amas de la ciencia del De echo -y en e ellas especialmen e el De echo p ocesal- en au én icas o es de ma il, en las que los eó icos más eminen es ealizaban sus es udios, alejados, en mu~ chos casos, de la ealidad ci cundan e. F en e a ello, la nue a doc ina p ocesal, con un sen ido sociológi- co, al que ya me he e e ido, p ocu a es udia y busca las mejo es solu- ciones a las necesidades de una jus icia en la que el homb e y la sociedad deben se p o agonis as. El p opio CALAMANDREI 18 ci a las inol idables palab as de CHIOVEN- DA, el cual, eco dando el monólogo de Hamle , nos decía que bajo los a cos del puen e del p oceso, co e el inago able ío de la sue e humana; nadie mejo que el p ocesalis a, asomado al p e il, puede ecoge , si iene oídos pa a escucha las, las oces que salen de los emolinos de esa co- ien e, el anhelo uni e sal de jus icia, y el dolo de la inocencia injus a- men e he ida y el consuelo de quien se da cuen a de que al inal, la ue za ciega debe some e se a la azón desa mada. De es as ic o ias y de es as de o as de la jus icia, nadie como los p ocesalis as pueden sen i el con- suelo o la e güenza. T emendamen e p eocupado po el mundo que le odea, lucha el Maes o lo en ino oda su ida po una sociedad más jus a, más espe- uosa de la pe sona, po una jus icia más e icaz, una jus icia en la que, e- conociéndose los alo es, debe es y obligaciones del homb e-juez, se le enga en cuen a, en cuan o homb e-homb e, que debe á p ocu a dic a una esolución en el con lic o de in e eses plan eado, que sea no sólo ajus ada a De echo, sino que sea igualmen e jus a, des acando, de mane- a singula , su p eocupación po la e o ma y mejo a, no sólo de la jus i- cia, sino de la sociedad en e a en los momen os di íciles que le ocó i i . Los ciclos i ales de Pie o Calamand ei se pueden ag upa en es g andes e apas. La p ime a de p epa ación e in es igación, la segunda de expansión docen e y p o esional, y la e ce a de ac i idad polí ica y ju í- dica. 18 CALAMANDREI, P., P oceso yjus z'cia, en "Es udios sob e el p oceso ci il", ad. de SEN- ns MELENDO, Bue'nos Ai es, 1962, p. 203. 18- a) DE 1912 A 1924. DE PREPARACIÓN E INVESTIGACIÓN.-Pie o Cala- mand ei nace en Flo encia en 1889; hijo de Abogado, es udia la segunda enseñanza en su ciudad na al19, y la ca e a de De echo en la Uni e sidad de Pisa en la que se licencia en 1912 20 • Es su maes o, en De echo p oce- sal, Ca io Lessona, quien le pa ocina en el examen de Licencia u a, su p ime abajo de in es igación ju ídica, que publica en 1912 21 • Es e cons i uye un pun o de pa ida en su ocación, omen ada po Lesso- na el cual le en ía a Roma, pa a que con inúe su p epa ación con el Maes- o Chio enda, e dade o undado de la mode na escuela p ocesal i a- liana, que le acog~ en su es udio de la Vía B une i. Es a ápida acep a- ción de Calamand ei po Chio enda hace exclama al p opio Les so na: "Ha conseguido V d. escala la cima más al a del Himalaya", econocien- do así, con la mayo sencillez, la sup emacía del Maes o de Roma 22• Ca- lamand ei gua dó siemp e un g an espe o y admi ación po su p ime maes o 23 • Con Chio enda abaja a ios años en la p epa ación de su acceso a la ca e a uni e si a ia, y de su escuela se ía Calamand ei el más impo - an e de sus discípulos y el con inuado de su ayec o ia ac ualizada y mode nizada. Chio enda e a ya amoso después de habe dic ado su "P olusión" de 1903 en la Uni e sidad de Bolonia, y de sus apo aciones pa a "la i ni-. za " las poco comp ensibles doc inas alemanas, que hacía poco habían abie o un mundo nue o al p ocesalismo cien í ico, has a en onces an- clado en un p ocedimen alismo y iusp i a ismo del que, g acias a la doc- ina alemana, se independiza ía, pasando a la conside ación de e dade- a ciencia y ciencia au ónoma. En CHIOVENDA in luyó mucho la ob a de Adol o W ACH, que es con- side ado como el undado de la mode na ciencia p ocesal, y las ideas del 19 De sus inquie udes li e a ias y espeCialmen e poé icas en es os años de su segunda enseñanza en Flo encia, se ecogen, a pa i de sus diez y seis años, la undación y di ección de una e is a es udian il, y la publicación de nume osos sone os, cuen os y o os ela os. Ve Appendice, Bibliog a ia ... , op. ci ., ol. X, de su "Ope e giu idiche", p. 594. 2o La Uni e sidad de Flo encia se c ea en 1924. 21 CALAMANDREI, P., Chiama a in ga an ía e giu isdizione a bi a/e, en "Il Fo o i aliano", Roma, 1912, ol. 37, p. 11 y ss. 22 CALAMANDREI, P., El Maes o, en "Chio enda; ecue do de ju is as", ob. ci ., p. 90, y REDENTI, En memo ia de Pie o Calamand ei, ob. ci .; p. 16 y 17. T ad. de SENTIS MELENDO en el núm. 23 de los "B e ia ios de De echo", Buenos Ai es, 1959. 23 Al que dedicó un sen ido ecue do con mo i o de su allecimien o al hace la ecen- sión del T a ado de las p uebas en ma e ia ci il. Ve "Ope e giu idiche" de CALAMANDREI, ob. ci ., ol. X, p. 30 y ss., ep oduciendo un a ículo publicado en 1923 en" A chi o giu idico", ol. 39, ase. 2. .- 19 maes o de Leipzig (que i e en e 1843 y 1926) son, en sen i de SENTIS MELEND0 24 -uno de los mejo es conocedo es del desa ollo de la ciencia i aliana en los úl imos cincuen a años-, las que e dade amen e o man el pensamien o de Chio enda, que in lui ía decisi amen e en Calaman- d ei y Liebman, los más impo an es seguido es de Chio enda, en sen i de ALcALA-ZAMORA 25 • Es e, en un b e e ex ac o de las escuelas p ocesales de i adas de la de Wach, y a a és de Qlio enda, me si úa con el p o eso Víc o Fai én en una de i ación de la de Calamand ei. En 1915, Calamand ei p epa a su g an ob a sob e la Casación ci il, que le ab i ía el acceso al p o eso ado uni e si a io, su g an ocación. Pe- o la Gue a eu opea le a as a al campo de comba e, donde alcanza ía el g ado de Capi án del Ejé ci o i aliano26• A su eg eso publica su monumen al ob a sob e La casación ci i/2 7 que le pe mi ió el acceso a la docencia uni e si a ia en la Facul ad de De- echo de la Uni e sidad de Messina, de la que pasa ía a la de Módena, y más a de, ya ca ed á ico de De echo p ocesal ci il, a la de Siena, donde pe manece ía has a la undación en 1924 de la Uni e sidad de Flo encia, en la que eje ce ía has a su mue e. Con su llegada a Flo encia, se cie a -pa a noso os-la p ime a e a- pa de su ida, una de cuyas más impo an es mues as de g an ju is a, es p ecisamen e esa monumen al ob a, con mas de mil doscien as páginas 24 SENTIS MELENDO, S., Ad e encia a la ad. española del Vo iige übe die Reichs-Ci il- p ocesso dnung, Bonn, 1879, con el í ulo de Con e encia sob e la O denanza p ocesal ci il alema- na, a ca go de KROTOSCHIN, Buenos Ai es, 1958, núm. 11 de la colección de "B e ia ios de De- echo". 25 ALCALA-ZAMORA, Es udio p elimina a la aducción española del Handbuch des deu s- chen Ci ilp ozess ech s, Leipzig, 1885, del que sólo llegó a publica el ol. p ime o, y que sin ha- be pe dido un ápice de esco e in e és, p ác icamen e acaba de se aducido po BANAHAF, Manual de De echo p ocesal ci il, Buenos Ai es, 1977, en dos olúmenes, p. XXI y ss. CALAMANDREI SENTIS 1 DE MIGUEL FAIREN WACH CHIOVENDA LIEBMAN 1 BuzAm MARQUES VmiGAL 26 FuRNO, Ca io, Pie o Calamand ei, en la Re . Fac. Ocho. de México, . VI, 1956, núm. 24, p. 243 y SS. 27 CALAMANDREI, Pi e o, La cassazione ci ile, ol. I, S o ia e legislazioni, ol. II, Disegno ge- ne a/e dell'is i u o, To ino, 1920. T aducción española de SENTIS, MELENDO, con p ólogo de AL- CALA-ZAMORA Y CASTILLO, es olúmenes, Buenos Ai es, 1945. 20- esc i a en plena ju en ud, comenzada a elabo a a los ein idos años y que po los a a a es de la gue a, no e publicada has a los ein a. Es conside ada es a ob a como la más impo an e y undamen al que sob e la ins i ución de la Casación se ha esc i o en el mundo en e o. Téngase en cuen a, además, que conseguida hacía ela i amen e poco iempo la unidad i aliana, aún no se había log ado la unidad casacional pa a la in e p' e ación y aplicación uni o me del De echo. E an cinco las Co es de casación exis en es en I alia y las di icul ades de la in es iga- ción eno mes. Sin emba go, da cima a su abajo con b illan ez 28 y su in- luencia esul ó decisi a en la legislación i aliana, que más adelan e, ha- b ía de ecoge la unidad del T ibunal de casación. Es a ins i ución ue concebida po CALAMANDREI como un p oduc o ípico de la g an e olu- ción libe al eu opea, que ue, y con inúa siendo, en sen i de CAPPELLET- TI29 el símbolo del "Es ado de De echo" basado en el p incipio de legali- dad. En es a p ime a e apa de su p oducción ju ídica y cien í ica des aca- mos, apa e de la Casación ci il, o ;os impo an es abajos: La génesis lógi- ca de la sen encia ci il, publicado en 1914; Vicios de la sen encia y medios de g a amen, en 1915; La abogacía y la i o ma del p oceso ci il, en 1920; El sig- ni icado cons i ucional de la ju isdicción de equidad, en 1921; la monog a ía Demasiados abogados, en es e mismo año; Gobie no y magis a u a (Jus icia y polí ica), en 1922. La Uni e sidad del mañana, impo an e apo ación so- b e la enseñanza uni e si a ia, en 1923 30• Y ya en Flo encia, unda con o os eminen es p ocesalis as, la Ri is a di Di i o p ocessuale ci ile, du an- e muchos años, la mejo e is a de la especialidad publicada en el mun- do en e o 31 • . 28 Ve po odos el P ólogo de Alcalá-Zamo a a la ad. española, ci ado en la no a an e- no . 29 CAPPELLETTI, Dopo en ani, P es-en ación del ol. VII de las "Ope e giu idiche" de CA- LAMANDREI, ob. ci ., Napoli, 1979. 30 El ema de la enseñanza uni e si a ia, que siemp e le p eocupó, mo i ó un b e e a í- culo dedicado a la enseñanza. del De echo p ocesal en España, al glosa el lib o de BECEIIIA (Casos de De echo p ocesal ci il pa a uso de los es udian es, Mad id, 1925). CALAMANDREI, P., L 'in- segnamen o del Di i o p ocesuale ci ile nelle Uni e si a spagnuole, en la Ri . Di . p oc. ci ., 1925, pa e 1, p. 170. Recogido en su "Ope e ... ", ol. II, p. 356 y ss. 31 ' Téngase en cuen a que sólo en 1924, de í ulos es ic amen e ju ídicos, publica diez y seis abajos, alguno an in e esan e como La sen encia subje i amen e compleja o el es udio so- b e la e ce a edición de los P incipios de De echo p ocesal, de Chio enda. -21 b) DE 1924 A 1944. DE EXPANSIÓN DOCENTE Y PROFESIONAL. -La se- gunda e apa de la ida de mi maes o Pi e o Calamand ei, se desa olla pa- a noso os en e 1924 y 1944. Es lo que él llama el " ein enio". Es el iempo de la Dic adu a mussoliniana, que an o le había de a ec a , máxi- me cuando a su eg eso de la Gue a eu opea, sien e una llamada hacia una línea de p og eso y libe ad, de i ada de su p opia expe iencia i al, y de la ans o mación que I alia había enido en esos años, y que él co- mienza ya cla amen e a mani es a , an o en sus ac i idades cien í icas, como en las o enses, que bien p on o empiezan ambién a des aca . Son años di íciles pa a un espí i u aman e de la libe ad que op a po "el exilio in e io ", y p obablemen e, en cuan o al campo ju ídico, y más igu osamen e p ocesal, son los años de una mayo y mejo p oduc- ción cien í ica, que hab ían de culmina con sus inacabadas Ins i uciones del p oceso ci il, cuya p ime a edición apa ece en 194032 y que ya, in olu- c ado plen_amen e en las ac i idades ju ídico-polí icas de la e ce a e apa de su ecunda ida, no acaba ía 33• Son los años de sus más b illan es abajos, los cuales habían de in- lui decisi amen e en la e o ma p ocesal de 1940. En ella se ins au a un nue o Código, ob a de los mejo es cien í icos i alianos -CARNELUTTI, REDENTI, CALAMANDREI-los que, consiguen lle a adelan e, quizá no en el mejo momen o, las espe anzas y nue as di ec ices en las que se enía abajando in ensamen e en la Subcomisión pa a la Re o ma del p oceso ci il, log ando inalmen e plasma , en el nue o ex o, y pese a las di icul- ades polí icas de aquellos años, las enseñanzas undamen ales de la es- cuela chio endiana in o madas de c i e ios de libe ad y de solida idad 34• A es a e apa pe enecen, po no ci a sino sus más e elado as apo - aciones al pensamien o cien í ico del p ocesalismo con empo áneo, sus monog a ías sob e El p ocedimien o moni o io, en 1926, In oducción al es- udio sis emá ico de las esoluciones cau ela es, en 1936, y su amosísimo a í- culo sob e La ela i idad del concep o de acción, en 1939, el cual es pa a no- so os an impo an e, como lo ue la "P olusión" chio endiana de 1903; 32 Js i uzioni di Di i o p ocesuale ci ile, secondo il nue o codice, Pado a, 1940. Va ias edi- ciones pos e io es. T aducción española po SENTIS MELENDO de la segunda edición i aliana, con p ólogo de ALSINA, Buenos Ai es, 1962. 33 Si uación pa ecida a la que an es hemos ci ado de WAcH, que sólo publicó el p ime olumen de su ob a. Es es a una ealidad que se da con ecuencia en e los p ocesalis as, que quizás ago en sus ue zas en es os sus p ime os y undamen ales abajos, y de i an más a de hacia o as ac i idades o in es igaciones, sin comple a sus ob as maes as gene ales. 34 CAPPELLETTI, Biog a ia, en ol. l. o de los Sc i i giu idici in memo ia di P. C., ci . p. XX. 22- en él ma có Calamand ei, nue as on e as en ei es udio de nues a disci- plina, en cuya exposición no puedo en a aquP5• La apo ación más in e esan e de es e " ein enio", como ya hemos indicado, es la publicación de sus Ins i uciones sob e el nue o Código, que apa ecen publicadas en e 1940 y 1944. En el olumen p ime o, y deseo sub aya es e con enido, dedica p ác icamen e sus es cua as pa es a ija el Sis ema de la Pa e gene al del De echo p ocesal, basado en el ípode de la ju isdicción, la acción, y el p oceso3 como undamen os del mode no De echo p ocesal, y que yo mismo he ecogido cuando, con lige as al e aciones que no suponen en absolu o una des iación del Maes o, comienzo con el es udio del concep o del p oceso, sigo con el de la acción y e mino la Pa e gene al con la ju isdicción. Pa a noso os el p oceso es el ins umen o de ac uación pa a conse- gui la e ec i idad de la olun ad del legislado , y le en endemos, siguien- do a Calamand ei, como una elación ju ídica, dinámica, de de echo pú- blico, au ónoma y compleja 37• Conside amos la acción como el obje o del p oceso y en la línea chio endiana y de Calamand ei, como el de echo abs ac o de ob a , pa iendo del an es ci ado es udio sob e la ela i idad del concep o de Js En es e uc í e o " ein enio", apa ecen ecogidas en su bibliog a ía en el ol. X de sus "Ob as ju ídicas", ya ci adas, en las p. 618 y ss., más de cien abajos es ic amen e ju ídi- cos. A ículos en e is as, comen a ios de sen encias, monog a ías, ex ensísimas ecensiones, e c., muchos de los cuales se han aducido a di e en es idiomas co no ha sucedido con su a- moso Elogio de los jueces esc i o po un abogado, de 1935, del que se hacen nume osas ediciones pos e io es y aducciones al español, ancés, holandés, po ugués, inglés, alemán, eslo eno, á abe, e c. También en es os ein e años publica cua o olú nen~s con sus Es udios sob e el p oceso ci il (pa e de los cuales es án aducidos al español po SENTIS MELENDO). Y es en es os años cuando es p omo o en 1932 de una impo an ísima Colección de monog a ías de Es udios de De echo p ocesal que en e 1932 a 1938, en su p ime a se ie, di unde has a doce olúmenes, y en su segunda se ie, de 1940 a 1942, o as cinco monog a ías, con eniendo undamen ales a- bajos de la especialidad, esc i os po selec os cul i ado es de la ciencia del p oceso, en la línea más a anzada del p ocesalis no. Su discon o midad polí ica le hace o na una cla a pos u a en e a la dic adu a, y en e sus apo aciones polí icas des aca nos, co no lo hace el p opio CAPPELLETTI, la undación en Flo encia con o os in elec uales de un "Cí culo de Cul u a", que su ió los a aques de los pa ida ios de la dic adu a nussoliniana. Su pos u a, con a ia polí icamen e al égimen im- pe an e en I alia en esos ein e años, se ecoge en di e en es abajos en el pe iódico clandes i- no "Non Molla e", ó gano del mo imien o "I alia lib e", adhi iéndose en 1941 al g upo de "Jus icia y Libe ad", y undando inalmen e en 1942, el clandes ino "Pa ido Je acción". J6 T ípode aún no des encijado, co no nos demues a ALCALA-ZAMORA, especialmen e en P oceso, au ocomposición y au ode ensa, 2.' e d. México, 1970, p. 104 y ss. J7 DE MIGUEL, Ca los, De echo p ocesal p ác ico, con MIGUEL Y RoMERO, 11 ed., Ba celo- na, 1967, ol. I, p. 10 y ss. -23 acción, ya que és e no es absolu o, sino ela i o, como lo demues a su e olución his ó ica al compás de las di e sas o mas polí icas. Pa a noso- os el des ina a io de la acción es el Es ado y en e a la eo ía obligacio- nis a, que señala como pun o de pa ida una concepción iusma e ialis a de la acción, nos o ien amos hacia la pos u a ju isdiccionalis a que, co- mo pun o de llegada, se basa en la concepción p ocesal de la acción 38 • 39• Y, po úl imo, la ju isdicción es pa a noso os la unción pública que se desa olla en el p oceso, cuyos ca ac e es señalamos desde dos pun os de is a: o gánicos y uncionales. O gánicamen e, la ju isdicción pa a se al, ha de se única, impa cial e independien e. Funcionalmen e, ha de conoce , decidi y ejecu a lo juz- gado. Así end emos una e dade a ju isdicción que an o las iejas, co- mo las nue as leyes o gánicas, y las no mas cons i ucionales, se enca gan de p oclama y p ocu a su au en icidad, a eces no conseguida plena- men e. Calamand ei pa e en su es udio ins i ucional de la ju isdicción. Ju- isdicción, acción y p oceso, po es e o den, son pa a es e au o las pie- d as angula es de oda su ob a en es e momen o. Más adelan e, en su e - ce a e apa, que e emos a con inuación, hab á que añadi la idea de jus i- cia, y sob e odo, la cons i ucionalidad de las leyes que ue p eocupación cons an e en sus úl imos años. Nos dice el p opio CALAMANDREI, al comenza sus Ins i uciones, que comen an el nue o Código de 1940, que es necesa io, y se á necesa io po mucho iempo oda ía, dedica se humildemen e a es udia la nue a ley y a comp ende su uncionamien o p ác ico. F en e al nue o Código, " odos debemos con e i nos en es udian es, pa a ap ende , en p ime é mino, a hace uncion<H los mecanismos de la nue a ley, de modo que la misma pueda se i , en la o ma que ida po el legislado , a los ines p ác icos de la jus icia"40• En la úl ima Comisión edac o a del nue o Código la in luencia de Calamand ei es muy no able. Jun o a Ca nelu i y Reden i, y en un di ícil momen o polí ico en el que el Minis o de Jus icia Solmi que ía lle a al 38 DE MIGUEL, C., oh. y lug. ci ., p. 45 y ss. 39 En una línea pa ecida, y desde luego con una ue e in luencia de la pos u a de Wach, nues os Cons i uyen es de 1978, en el a . 24 de la Cons i ución de 6 de diciemb e de 1978, señalan los undamen os de la p o ección judicial de los de echos, que ecue dan una línea que llega al indicado au o alemán. 4° CALAMANDREI, Ad e encia del au o a la p ime a edición, en la ad. española de SENTIS MELENDO, ci ., ol. 1, p. 75. 24- nue o ex o e lejos de la concepción polí ica impe an e, Calamand ei man iene una i me pos u a de equilib io, en e a los ex emismos de los que quie en e disol e se el p oceso en ac os de ju isdicción olun a ia, y de los que que ían con inua a e ados al iejo p ocedimien o. En e los que sólo en en la acción el a caico sen ido ci ilis a y los que lo con emplan bajo el p isma del in e és público, le an a, como un eno y un es ímulo. el pabellón de la elación ju ídica y del de echo po es a i o, aunque, en sen i de ALSINA 41, es as exp esiones -pu amen e doc ina- les- no se ecojan en la le a del nue o Código. En es as Ins i uciones -y con es o e mino su b e e comen a io en el que me he de enido po su ex ao dina ia impo ancia en la ob a cien í i- ca de Calamand ei-, e leja oda su inmensa a ea cien í ica de los ein i- cinco años an e io es, p o undizando especialmen e en la nue a on e- a del De echo p ocesal, es o es, la de los p oblemas del acceso a la Jus i- cia y de su e icacia en la nue a sociedad que ya se a ecinaba en aquellos di íciles años. Como ha esc i o LIEBMAN 42, e ela en es as Ins i uciones una p eocupación po los aspec os polí ico-sociales del De echo, que da- á, en años sucesi os, una imp on a incon undible a oda su p oducción cien í ica. e) DE 1944 A 1956. DE ACTIVIDAD POLÍTICA Y JURÍDICA.-Después de dolo osas icisi udes, Flo encia es libe ada en agos o de 1944. El p o- eso Calamand ei había sido nomb ado Rec o de la Uni e sidad de Flo encia el26 de julio de 1943, pe o después de los acon ecimien os del 8 de sep iemb e43 se io obligado a abandona la ciudad. Al consolida se la de ini i a libe ación de Flo encia, y has a 194 7, desempeñó el ca go de Rec o 44• Su p es igio en el Fo o i aliano le lle ó en 194 7 a la P esidencia del 41 ALSINA, Hugo, P ólogo a la p ime a edición de la aducción al cas ellano, en la ad. ci a- da de SENTIS MELENDO, ol. I, p. 65. 42 LIEBMAN, E. T., P esen azioneal ol. IV de la "Ope e giu idiche", de Calamand ei, ob. ci ., p. VI. 43 El 8 de sep iemb e de 1943, en a en igo en la I alia libe ada el a mis icio i mado po los ep esen an es del Gene al Eisenhowe y del Gene al Badoglio el día 3. Las opas ale- manas ocupan el no e de I alia y el día 12 del mismo mes es libe ado Mussolini que el día 18 anuncia la c eación, en el No e de I alia, de la República ascis a, con a la que la Resis encia u o un impo an e papel, que ue eco dado po Calamand ei en a ios de sus o aciones y es- c i os. 44 Con mo i o de su elección al Rec o ado de Flo encia, la Uni e sidad publicó sus pa- lab as de ag adecimien o "A u i p o esso i, di uolo e inca ica i; libe o docen i, aiu i e assi- en i; impiega i amminis a i i dell 'Uni e si a di Fi enze". 22 de ene o de 1945. -25 Consejo Nacional Fo ense, que desempeñó has a su mue e. In e umpida la publicación de la "Ri is a di Di i o p ocessuale ci- ile" en 1943, se eanuda su publicación en 1946. Calamand ei, y debi- do a sus conocidas opiniones sob e la unidad de los p ocesos, a que se e- pe e en e o os ALCALA-ZAMORA 45' 46, p opugna y consigue el cambio en la i ulación de la Re is a, de la que desapa ece á el apela i o de "ci il", con lo que se con ie e en una e is a abie a a odas las mani es aciones del p oceso, y no es ingida al p oceso ci il como has a en onces. Es al ededo de 1944 cuando conside emos que comienza la e ce a e apa de la ida y ob a de Pie o Calamand ei, e apa que se a a e com- p ome ida con el u u o polí ico del país. Su p es igio, su in lexible com- po amien o en los úl imos ein e años, su hones idad cien í ica, y en su- ma, su ac i idad, dedicada de lleno a la ciencia y al o o, le lle an, a pa i de aho a, a di e si ica sus ac i idades. En esos doce años de lucha polí ica que an de 1944 a 1956, Cala- mand ei, no se encie a en su cá ed a y en su despacho de abogado -co- mo la había hecho en la e apa an e io -. Su ida, nos dice SENTIS MELEND0 47 es á inco po ada al momen o polí ico i aliano, y quizás és a ue a la causa de que no e mina a la publi- cación de sus Ins i uciones, pues con inúa publicando mucho y muy bue- no, pe o no dispuso ni del iempo, ni del eposo necesa io pa a hace lo. Su ac i idad polí ica es muy in ensa y su in luencia en la nue a no - ma i a cons i ucional econocida de mane a unánime. No en balde, y dado su conocimien o del nue o De echo cons i ucional, la Uni e si- dad de Flo encia le enca gó la explicación de es a disciplina. No pode- mos ol ida que Calamand ei ue el e dade o undado del mode no De echo p ocesal cons i ucional i aliano, que supo sen a los p incipios sis emá icos que hab ían de admi i se pací icamen e po la doc ina, y en muchos casos, acep ados po la Cons i ución i aliana de 22 de diciemb e de 194748 en cuya elabo ación u o decisi a in e ención. 45 ALCALA-ZAMORA, N., Vein icinco años de e olución del De echo p ocesal, México, 1968, p. 26. 46 Y que yo mismo he man enido eniendo en cuen a las pos u as de Calamand ei y de Miguel y Rome o. DE MIGUEL y ALONSO, Ca los, En o no a la unidad de los p ocesos ci il y penal, en "Re . G al. Leg. y Ju . ", . 183, 1948, p. 402 y ss. y No as sob e la uni icación de la legislación p ocesal, en "Re . Dcho. p oc. ", l. • se ie, Mad id, 1968, p. 17 y ss. 47 SENTIS MELENDO, S., Calamand ei, el homb e y la ob a, en el ol. I de la ad. española de sus Ins i uciones ci adas, p. 44, no a 28. 48 Publicada en la Gazze a U iciale, núm. 298, de 27 de diciemb e de 1947, y que lle a la i ma de DE NICOLA, TERRACINI, DE GASPERI Y GRASSI. 26- A anzado no ablemen e sob e el pensamien o de su maes o Chio- enda, a on ó los p oblemas que a la nue a sociedad se habían p esen a- do en es os cincuen a úl imos años, y como ju is a, buscó la espues a que con enía pa a a a de consegui una jus icia más e icaz a a és de un meJo p oceso. En cuan o a la e o ma p ocesal, la ap obación del Código de 1940, es pa a mí, una de las mejo es he encias del pensamien o del maes o de Flo encia, máxime eniendo en cuen a que se hace desde !a oposición al égimen, aunque po ci cuns ancias his ó icas de odos conocidas, no en el momen o más opo uno 72• El hecho de que los esul ados p ác icos del nue o Código no hayan espondido a las aspi aciones de sus men o es, no es achacable a sus au o es. Los códigos los manejan los homb es, y po muy buenos p incipios que aquéllos con engan, si és os son pocos y mal do ados, di ícilmen e pod án consegui el deseo de los p omo o e~ de la e o ma de una mejo y más e icaz jus icia 73 • n El p oyec o del Gua das ellos Sol mi de 1937 acasó po su exage ado p edominio del p incipio inquisi i o, que me eció se e as c í icas de las Facul ades de De echo. Su suceso , G an di a ó de ol e al equilib io chio endiano si que ía saca adelan e el p oyec o de e o - ma del p oceso ci il, y de ahí que ue an llamados, pa a la e isión écnica del p oyec o, emi- nen es p ocesalis as y es udiosos públicamen e conocidos po se ex años o en absolu o abie amen e hos iles al égimen, concibiendo un .:ódigo libe al (muy lejano de la línea que se es aba in en ando en Alemania nacional-socialis a), en el que el indi iduo coope a en la ac- uación de la ley, en su p opio in e és, que, a su ez, es exp esión del in e és público, ponién- dose en cla o la elación mediado a de ecip ocidad complemen a ia en e la idea indi idual y la idea social, encon ando el p oceso ci il su pues o en el o denamien o de las ga an ías cons i ucionales, en el cual, la de ensa de la libe ad del indi iduo es á is a como exigencia de o den público y como condición pa a asegu a a odos, en el in e és común, el espe o a la legalidad. Así lo ela a el p opio CALAMANDREI en su ecue do a los diez años del allecimien o de Chio enda en Chio enda. Recue do de ju is as, ad. de SENTIS MELENDO, ob. ci ., 114 y ss. Ve ambién ALCALA-ZAMORA, Libe alismo y au o i a ismo en el p oceso, en "S u di in o no e di F ancesco San o o-Passa elli", Nápoles, 1969, p. 17 y ss., especialmen e la no a 53 y en el "Bole ín Mexicano de De echo compa ado", . I, núms. 2-3, mayo-diciemb e, 1968, p. 569 y SS. 73 Es os emas de sociología p ocesal han sido ambién es udiados po mí en di e en es ocasiones, siguie.ndo la o ien ación sociológica del en o no en que se desa ollan. Así en Las cos as y los cos es en !ajus icia ci il española, Ponencia al Cong eso Ibe oame ica- no de Bogo á de 1970 y publicado en la Re . de Dcho. p oc. ibe ., Mad id, 1969, p. 901 y ss. La one osidad de los juicios ci iles españoles, en la Re . Fac. Dcho. de México, . XX, 1970, núms. 77-78, p. 47 y ss. Conside aciones sob e la len i ud de los p ocesos ci iles y sus posibles soluciones, ponencia al Cong eso del Ins i u o Ibe oame icano de Bogo á de 1970, y publicada en la Re . Dcho. p oc. ibe oam., Mad id, 1971, p. 55 y ss. El acceso a la jus icia en los ibunales de abajo en España, en Re . es . p ocesales, Rosa io (A gen ina), 1977, núm. 29, p. 9 y ss. Pe spec i es on Legal aid. A compa a i e su ay. Spain. Ponencia al Cong eso In e nacional de Gan e, de 1977, publicado po el p o eso ZEMANS. F ances Pin e L s. London, 1979, p. 308 y SS. -33 La segunda de sus g andes apo aciones ue on sus des elos en p o de una nue a Cons i ución de co e libe al, y espe uosa con las libe a- des humanas y, al iempo, cla amen e delimi ado a de las unciones del Es ado y de los de echos y debe es de los ciudadanos. Como hemos señalado an es; sus in e enciones y abajos pa la- men a ios, desde el comienzo de la paz, ue on decisi os pa a ello. Co- mo nos dice MoRTATI 74 en es e campo se mo ió Calamand ei en dos e - ien es. De un lado p ocu ando da a conoce el nue o o den cons i ucio- nal, necesa io pa a la econs ucción de odas las amas del De echo y pa- a la ans o mación de la sensibilidad cons i ucional de los ope ado es del De echo, susci ando en los ciudadanos la conciencia de su p opia es- ponsabilidad cí ica. De o o lado, como un implacable denunciado de las inejecuciones cons i ucionales y igu oso de enso de la libe ades consag adas en el ex o cons i ucional. Y inalmen e, y como consecuencia de una ida cons i ucional in- ensa, se ia y bien conocida - eco demos sus des elos po la "cla idad cons i ucional"-, se nos mues a su e ce obje i o: la pues a en uncio- namien o del T ibunal cons i ucional que consiguió poco an es de su mue e y que es o o de sus g andes log os en la ida ju ídica con empo á- nea. El acceso a los ibunales de los económicamen e débiles. La ayuda judicial g a ui a, en la Re . Fac. Dcho. México, . XXVIII, 1978, p. 121 y ss. En las esis doc o ales que he di igido en es os úl imos años, he p ocu ado p opone como es udio a los doc o andos, p oblemas ac uales del p oceso. En e ellas, deseos des aca la de PEDRAZ PENAL VA sob e Fo mación de la ju isdicción, en 1972, MoNTON REDONDO, Las g abacio- nes magne o ónicas en el p oceso ci il, en 1973, AGúNDEZ FERNANDEZ, T ibunales y p ocesos ag a- ios, en 1975, SANZ ToMÉ, El emba go de bienes en el p oceso de ejecución labo al, en 1978, GoNzA- LEZ MAciAs, Los medios de impugnación en el p oceso penal p e en i o, en 1978, RoDRÍGUEZ MERI- NO, Aspec os p ocesales de la ac i idad de decla ación de incons i ucionalidad, en 1982, y LIZASO PuERTAS, Con ibución al es udio del juez popula , 1985. Es os p oblemas de la e o ma y e icacia de la Jus icia, nos han ocupado no malmen e en la Sección quin a de la Comisión Gene al de Codi icación, especialmen e en el p oyec o de la "Re o ma u gen e" de agos o de 1984. In elizmen e es a Sección hace casi es años que no se eúne. 74 MoRTATI, C., P esen azione del ol. II de su "Ope e giu idiche", 1968, p. 9. 34- III EL FUTURO DEL DERECHO PROCESAL T es son, en nues a opinión, las "nue as on e as" de la ciencia del p oceso en los años en que i imos. El acceso a la Jus icia, la consolida- ción y co ec o uncionamien o de la Jus icia cons i ucional, y la solu- ción a los p oblemas plan eados po la Jus icia sup anacional. Una de las p ime as g andes apo aciones sob e el ACCESO A LA JUSTICIA la ealiza p ecisamen e uno de los discípulos del Maes o Ca- lamand ei, Mau o Cappelle i 7 S, que acome e, en 1979, un es udio com- pa a i o de los p oblemas ac uales del Acceso a /ajus icia, de la que ui e- dac o en la pa e co espondien e a España. En es a ob a se exponen, ba- jo el p isma del De echo compa ado 7 las necesidades de una p on a y e icaz Jus icia 77• La JUSTICIA CONSTITUCIONAL se ha con e ido en una pu- jan e ama del De echo p ocesal y del De echo cons i ucional, que es á apo ando soluciones posibles al pe manen e p oblema de las on e as de los pode es o unciones del Es ado en las democ acias occiden ales, en e las que nos encon amos. La esolución de las ecuen es ensiones, 75 Mau o Cappelle i es uno de los seguido es más cons an es de las doc inas de Cala- mand ei y su ob a esc i a, a pa i de su apo ación sob e el es imonio de 1962 (La es imonian- za del/a pa e nel sis ema del/ 'o a/i a. Con ibu o al/a eo ía del/a u ilizzacione p oba o ia del sape e del/e pa í nel p oceseo ci ile, Milano, 1962), se ha p oyec ado como uno de los más impo an es cul i ado es del De echo p ocesal, de la Jus icia cons i ucional y del De echo compa ado. 76 Es e cul i o del De echo compa ado ha sido lle ado a cabo po mí, especialmen e en la Facul é In e na ionale pou l'enseignemen du D oi compa é, con sede en Es asbu go, donde, como P o eso o dina io he impa ido a ios cu sos a pa i de 1965. n Access o jus ice, en "A Wo ld su ey", Edi . G al. M. CAPPELLETTI, Milano-Giu e, Alphen aan den Rijn-Nij ho , 1979. Nues a colabo ación se publica en el ol. II, del . 1, con el í ulo Acces o jus ice in Spa- nisch Law, p. 845 y ss. T aducción al japonés en el olumen "El acceso a la jus icia en el mun- do", Tokio, 1982, p. 76 y ss. -35 debe se , po encimá de odo, ju ídica, como insis en emen e p oclama- ba Calamand ei. En cuan o a la JUSTICIA SUPRANACIONAL apa ece con unos pe iles bien di e en es de los que enía en e apas an e io es 78 • Conc e a- men e, y en cuan o a Eu opa, siendó ya doce los miemb os de la CEE, y es ipos de ibunales los exis en es -B uselas, Es asbu go y La Haya- se puede comp ende a qué ex emos puede llega la necesidad de que el p ocesalis a a on e esas a ian es y p ocu e -a ni el eu opeo, al menos- encon a soluciones a los con lic os de in e eses plan eados a ni el es a- al, indi idual, e c. De ahí, que se es é llegando en es os momen os, al es udio de lapo- sibilidad de la uni icación de los p incipios undamen ales del p oceso ci il eu opeo, pa a e i a -al menos en la medida de lo posible-las di i- cul ades de in e p e ación y aplicación en la no ma i a eu opea. La doc ina ibe oame icana que an o alen ó ALCALA-ZAMORA, ie- ne en muy a anzado es udio, unas Bases comunes pa a un Código de p oceso ci il ibe oame icano, en el que enimos colabo ando desde ha- ce ya bas an es años 79• Po lo que espec a a Eu opa, y pQ impulso del Ins i u o In e nacio- nal de De echo p ocesal, ac ualmen e p esi.dido po Mau o Cappelle i, se lle a a cabo la p epa ación de un cues iona io, bajo la di ección del p ocesalis a belga S o me, a in de que los miemb os de es e Ins i u o apo emos nues os espec i os pun os de is a sob e la posible enuncia- ción de unas eglas comunes que si an de base a la Pa e gene al de un Código p ocesal ci il común pa a los países de la Comunidad Eu opea. Me pa ece que es e p oyec o -pese a sus di icul ades-puede se su- mamen e in e esan e; en odo caso, se á uno de los emas de es udio y de- ba e en el p óximo Cong eso In e nacional de De echo p ocesal, a cele- b a en U ech, en agos o de 1987. 78 Noso os mismos nos p eocupamos hace años de los emas de la Jus icia sup anacio- nal en La jus icia sup anacional, en el ol. V de "De echo de gen es y o ganización in e nacio- nal", Uni e sidad de San iago de Compos ela, 1964, p. 51 y ss. 79 En cuan o a las Bases uni o mes pa a un código p ocesal ci il ibe oame icano, empe- zamos a abaja en es e ema en las V Jo nadas del Ins i u o Ibe oame icano de De echo p o- cesal de Bogo á-Ca agena (Colombia) en 1970. Seguimos en las VI Jo nadas de Valencia (Ve- nezuela) de 1978, y con a ances muy in e esan es en las VII Jo nadas de Gua emala, abajan- do sob e los p oyec os del P o . Cla iá en cuan o a la uni icación p ocesal penal, y de los P o- eso es Vesco i, Gelsi y To ello en cuan o a la uni icación p ocesal ci il, que ya se enía muy a anzada. En las VIII Jo nadas de Q¡i o, de 1982 se con inuó deba iendo el p oyec o de uni- 36- Es as nue as on e as, son en de ini i a los es comp omisos de la ciencia p ocesal en el momen o ac ual: El acceso a !ajus icia, en de ini i a, la consecución de su e icacia, con los múl iples p oblemas p esen ados en los úl imos iempos: in e eses colec i os, apidez en la esolución, e icacia de su ejecución, po encia- ción de la conciliación y del a bi aje, ebaja en los cos os de la Jus icia, ayuda judicial g a ui a, mejo amien o de las condiciones pe sonales y ma e iales de los ó ganos judiciales, y un la go e cé e a que aba ca ía el mayo campo de ac uación de la ciencia del p oceso. En un segundo luga , la consolidación y cla idad en la jus icia cons i- ucional. Y en e ce luga , la posible solución a los p oblemas, a eces "inso- lubles" de la jus icia suP,anacional, que es á exigiendo a los ju is as y a los polí icos, encon a caminos idóneos pa a una pací ica con i encia. Los p ocesalis as no enimos i iendo de espaldas a es as ealida- des. Nues as p eocupaciones han quedado,p-a en es en los emas que han sido obje o de es udio y deba e en las úl imas euniones nacionales o in e nacionales de los cul i ado es del p oceso. Sin descende a más de alles, que ala ga ían en exceso es a dise a- ción, deseo hace p esen e cómo desde hace unos quince años, iene siendo la e icacia de la jus icia, p eocupación cons an e en las euniones de especialis as en De echo p ocesal. En las Jo nadas Ibe oame icanas hemos abo dado di e sos emas ela i os a los aspec os sociológicos del p oceso Qen i ud, one osidad, e icacia, acul ades del juzgado , Jus icia cons i ucional...). Y en los úl i- mos Cong esos In e nacionales se han po enciado es os emas, y después de habe dedicado a ias euniones a pa celas conc e as del p oceso (casación, ju isdicción olun a ia, ejecución de sen encias ex anje as, e c.), ya en las úl imas con oca o ias se ha endido a señala un denomi- nado común, de acue do con es os mismos comp omisos apun ados. A í ulo de ejemplo indica emos cómo en el Cong eso de Gan e de 1977, ese denominado común ue el de "Humaniza la Jus icia"80• En el de Wü zbu g de 1983, la úb ica gene al ue la de "La e ec i idad de la icación y en cuan o al p oyec o de bases ci iles, una buena e e encia puede e se en las Ac- as de las Jo nadas de Qyi o, donde apa ece el ex o elabo ado po el P o . V ésco i, que, a su ez, nos acaba de expone en su b illan e ponencia p esen ada al XI Cong eso Mexicano de De echo p ocesal de Du ango de mayo-junio de 1986. 80 Towwa d ajus ice a human ace. Ed. S oRME-CASMAN, Klowe -An we pen-De en e , 1978. -37 p o ección judicial y el o den cons i ucional" 81 • Y en el p óximo a cele- b a en U ech, en agos o de 1987, los emas se án con emplados bajo el lema de "Jus icia y e icacia" ( us ice & i . iciency), palab as que ealmen e condensan los más acucian es p oblemas del p oceso ac ual. Finalmen e, y a ando de ecapi ula el ema cen al de es a lección: De echo y jus icia en el pensamien o de Pi e o Calamand ei, deseo e mina ex- p esando mi con icción de que su igu a pe manece á siemp e como un i o ejemplo de magis e io, que di ícilmen e pod á se ol idada. No en balde esc ibía BARILE 82 que sólo es á mue o el que es á ol idado po los i os, y una pe sonalidad como la del Maes o lo en ino que en su amplísima p oducción ju ídica, li e a ia y polí ica in luyó de mane a an decisi a en la sociedad de su iempo y en los discípulos que u imos ade- más la o una de conoce le y bene icia nos con su amis ad, pe manece á como ejemplo i o de o odoxia cien í ica. Sus más pu os ideales se án siemp e álidos. Cuando nos dice que el p incipio de legalidad consis e en el econocimien o de la igual digni- dad humana de odos los homb es, y en la obse ación indi idual de las leyes, que es la ga an ía de la paz y de la libe ad de cada uno, no es á más que de iniendo un p og ama social y polí ico, que ya osó expon-e en la I alia de los años cua en a 83 y que hab ía de comple a a lo la go de oda su in ensa ida de ju is a, en el más es ingido sen ido de la palab a. Pa a Calamand ei el De echo es concebido como enómeno no pu- amen e no ma i o, écnico, abs ac o, sino como elemen o de un más amplio enómeno cul u al. Como elemen o esencial de la cul u a del homb e y de la sociedad, p o undamen e, indisolublemen e en aizado en la his o ia y en la adición de un lado, y en las exigencias sociales, eco- nómicas e ideales de la e olución y de la ans o mación de o o lado, y es po eso, po lo que su mejo conocedo y con inuado , el p o eso CAPPELLETTI, ha podido esc ibi que se le puede conside a como ju is a menos pu o, po su pasión polí ica, cul u al y social. Y p ecisamen e, en esa conside ación encon amos el undamen o de la p olongación y i- gencia de su pensamien o, que supo adelan a se a las ealidades sociales, ab iendo nue os ho izon es, con los que, noso os, discípulos y seguido- 81 E ikci e Rech sschu z und e assungmiissige O dnung, en "VII In e na ionalen Kon- .g ess li P ozess ech ", Ed. HABSCHEID, Wü zbu g, 1983. 8Z BARILE, P., P esen azione del ol. X, de sus "Ope e giu idic'he", Nápoles, 1985, p. VII. 83 CAPPELLETTI, M., Una commemo azione di Pie o Calamand ei in. Ame ica la ina, en "Ri . Di . p oc. ", 1983, 1, p. 22 y ss .. 38- es, enemos un comp omiso, enden e a log a un Es ado de de echo, basado en el p incipio de legalidad, in eg ado ac ualmen e en el de cons- i ucionalidad. Po eso, el p ocesalis a ya no puede i i ence ado en su o e de ma il, y las necesidades ap emian es de nues o p esen e han de se con- empladas po el legislado median e el d álogo, la comp ensión mu ua y el in e cambio de c i e ios ealis as que pe mi an una mayo e icacia de la Jus icia, como una de las unciones más impo an es de una sociedad mode na y equilib ada. Nues o Rey, S. M. D. Juan Ca los, "Je e del Es ado, símbolo de su unidad y pe manencia, á bi o y mode ado del uncionamien o de las Ins i uciones" 8 ha exp esado ecien emen e es os ideales al deci nos 85 que gobe na democ á icamen e es ab i cauces de pe manen e capaci- dad de diálogo, p ocu ando auna olun ades, y que el modelo cons i u- cional ha de basa se "en el espe o a los de echos de la pe sona, la con i- encia en la dispa idad, la independencia de la Jus icia y la libe ad de la in o mación". Es e p og ama, seño as y seño es, debe se la azón de nues a ida y de nues a a ea como ju is as al se icio del homb e y de la sociedad. Y de es e se icio al homb e y a la sociedad el Maes o Calamand ei ue ejemplo i o. Po úl imo -y con es o e mino-. En uno de sus más in e esan es li- b os, no sólo desde el pun o de is a ju ídico, sino ambién del li e a io, que iene po í ulo Elogio de los jueces esc i o po un abogado, Calamand ei, su au o , hizo que al inal de cada capí ulo se ep esen a a su pa icula emblema de la Jus icia, una balanza en la que sob e un pla illo lle a a dos g uesos olúmenes, y en el o o la le e lige eza de una osa; así en ·aquella balanza en con as e con las leyes ísicas, la osa pesa más que los g uesos lib os. A in de que la jus icia uncione humanamen e, es necesa io que la balanza se incline del lado de la osa 86• Esa le e osa que pa a Calamand ei signi icaba el lado humano del eje cicio de la Jus icia, bien puede se me a y obje i o de nues a mode - na sociedad. 84 A . 56 de la Cons i ución española de 1978. 85 Discu so de ape u a de la Te ce a legisla u a de la democ acia española, p onuncia- do an e el Pa lamen o en la sesión del 28 de julio de 1986. 86 CALAMANDREI, P., También los jueces son homb es, en el p ólogo de la edición alemana del Elogio de los jueces ... T ad. española de SENTIS MELENDO en "Es udios ... ", ci . p. 255. -39 ACABOSE DE IMPRIMIR ESTE DISCURSO DE APERTURA DEL CURSO ACADEMICO 1986-87, DE LA UNI- VERSIDAD DE VALLADOLID, EL DIA 29 DE SEPTIEMBRE DE 1986, EN LOS TALLERES DE LA EDITORIAL "SEVER-CUESTA", DE VALLADOLID