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UNIVERSIDAD
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ÍNDICE
DESVIACIONESPOLITICAS DE LA GRAN BRETARA.
Discu so de ape u a po el D . D. Teodo o González Ga cia.
BALANCEDEL CURSO 1945-1946.
ADHESIÓN AL CAUDILLO DE LOS UNIVERSITARIOS DE VALLADOLID.
LABOR GENERAL UNIVERSITARIA.
VIDA CULTURAL.
Facul ad de Filoso ía y Le as.
Facul ad de Ciencias.
Facul ad de De echo.
Facul ad de Medicina.
UNIVERSIDAD DE VALLADOLID
DR. D. TEODORO GONZALEZ GARCIA
VIDA RELIGIOSA.
CENTROS y ENTIDADES UNIVERSITARIOS.
Colegio Mayo UniV2 si a io de Felipe
n.
Academia de Alumnos In e nos de la Facul ad de Medicina.
Academia de Alumnos de la Facuk ad de Ciencias.
Je a u a Uni e si a ia de A chi os, Biblio ecas y Museos.
A chi o His ó ico P o incial.
Biblio 2ca Uní e sí a a.
Museo A queológico.
Asociación Uni e si a ia.
Ag upación Musical Uni e si a ia.
LA UNIVERSIDAD y LOS CENTROS CULTURALES DEL DISTRITO.
Escuela Supe io de Es udios de De echo
F ancisco de Vi o-
ia
de la Uni e sidad de Valladolid en Vi o ia.
Ins i u o Médico pa a pos g aduados de Basu o (Bilbao).
Ins i u o Médico pa a pos g aduados de Valdecilla (San-
ande ).
La Uni e sidad en Bu gos.
La Uni e sidad en Palencía.
CURSOS ESPECIALES, CONFERENCIAS, RECITALES, EXPOSICIONES Y VISITAS.
FIESTAS UNIVERSITARIAS.
MOVIMIENTO UNIVERSITARIO.
VIAJES y ExCURSIONES DE ESTUDIO.
ACTIVIDADES DEL
S.
E. U.
GRÁFICOS.
","
CATEDRATICO DE DERECHO POLITICO
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11
(DISCURSO DE APERTURA)
CURSO
$
I
I
Magní ico
Il mos.
yExcmo. S . Rec o ; Excmos. e
~ ~ ~
seno es; seno as yseno es:
Po inmu able y pe manen e que pa ezca la con ex u a
ex e na de un pueblo, bajo la másca a ígida de cons i u-
ciones y ex os esc i os, siemp e queda á abie a la po-
sibilidad de acompasa su des ino a las eleidosas mudan-
zas del iempo, con ín imas, p o undas y, a eces, impe -
cep ibles ans o maciones polí icas. De sob a es conocido
el p oceso de co upción ju ídica que, al ellena los huecos
de las o mas ins i ucionales pone en ance de e icacia la
ida secula de los pueblos. Las cos umb es y el insaciable
des elo de la ju isp udencia soca an, sub e áneamen e,
con su cons an e labo , los cimien os o gánicos de los Es-
ados. Se p oducen de eso modo mu aciones
y
anomalías
incesan es en la a monía seduc o a de los sis emas. A e-
ces, las ins i uciones ya caducas se man ienen, apa en e-
men e, enhies as y e icales, al lado de las nue as y bal-
bucien es inno aciones e oluciona ias de cuyo o az alien-
o se nu e, en g an pa e, la inin e umpida p og esión
de un país. Sólo cuando los años pasan
y
el iempo se e-
mansa en el ondo de los hechos puede disce ni , con se-
gu idad, el obse ado ecuánime y desapasionado qué há-
li o de ida pe du aba, en de ini i a, en medio de la hoja-
asca que encub ió con su espejismo la e dad polí ica de
un pe iodo de e minado. De modo sigiloso pie den los dog-
mas doc inales su alo y b ío an e la co osi a acción
de la ealidad. Sin al e ación apenas isible, las ins i u-
ciones luc úan, cambian
y
se desplazan de base con pa si-
moniosa oscilación. G acias a es e i mo dinámico. las
Edi o ial
y
Lib e ía Casa Ma Ín
-:
Telé onos
'721
Y
2730
Valladolid
-8-
mismas en ol u as o males si en de o namen o a a-
yec o ias de odo pun o enemigas y an agónicas en e si.
Muchas de las más asomb osas ealizaciones o gánicas ha-
lla on en b e e iempo melancólica uina y decadencia.
Muchos de los es a u os cuyo augu io
ué
an aciago al na-
ce consiguie on, luego, la ga y dila ada exis encia po la
inyección de unos e men os inespe ados, imp e isibles y
desconocidos en la con ingencia aza osa de su ge minación
inicial. Las no mas más pob es, des aídas, y desca nadas,
ca en es, en p incipio, de igo ju ídico pe sis ie on en el
iempo, al ez po que su misma lojedad in e na pe mi ió
la audacia de expe iencias e es idas, impe iosamen e, de
un ecundo ape i o c eado . Po con apa ida, pa ece se
signo cons an e de algunos pueblos esos al e na i os mo i-
mien os de en usiasmo y desalien o, a lo la go de los cua-
les se [alona su camino con una se ie de con adic o ias
ealizaciones cons i ucionales. Hay comunidades naciona-
les que i en en su p og esión his ó ica, como en una alu-
cinan e pesadilla, en un con inuo des a ío «cons i uyen-
e», de o ando su se en el pa o dolo ido y aná quico de
nue os dogmas polí icos.
• En Ingla e a, como es sabido, la desen ol u a p o e -
bial y pa adójica de su ida co e pa ejas con la lexibili-
dad de su sis ema cons i ucional, pe o po debajo de malla
an poco op eso a se nos e ela su adición con la osamen-
a i me de unas ins i uciones consag adas, ne amen e
b i ánicas: an pe manen e inglado o ece, pa a la como-
didad del espec ado , como un ácil ejemplo de pe du a-
ción y con inuidad, con el p es igio inma cesible que p o-
po ciona el aus o de la ejez. Las ma eas de la his o ia
y, singula men e, el ánsi o d amá ico de dos g andes
pe íodos bélicos, con el epilogo de anscenden ales inquie-
udes de ono social, han conmo ido de al modo, sin em-
ba go, la in imidad de la G an B e aña que muy bien pue-
de pe cibi se bajo el equilib o de su se enidad acos um-
b ada una inquie ud o mo bo que as uecael pues o de
las ins i uciones adicionales a iando su umbo y ago-
ando su aíz, a o ecidas las co ien es c í icas y
e olu-
i as po la p o e bial ausencia de un ígido pa ón cons-
i ucional. Y aunque a p ime a is a esul e con adic o io
so p ende se po cualquie sue e de cambios en un país
an ligado, polí icamen e, al mayo g ado de disc ección y
lexibilidad, quizá no sea ocioso señala , en es a solemne
coyun u a, algunas de las des iaciones acaecidas en nues-
o iempo en Ingla e a, con una mi ada poco igu osa,
sencilla y elemen al, como si la ó mula axiomá ica de su
sis ema -la sobe anía del Rey en el Pa lamen o- hubie a
quedado obscu ecida o empañada po la so ocan e p esión
de inaudi as sacudidas in e nas.
Las polémicas p omo idas en o os días en o no de la
dec epi ud o e o ma de la Cáma a de los Lo es han ido
pe diendo opo unidad; sus miemb os se han mos ado
,
po lo gene al, ci cunspec os en los deba es, y más que
ensancha , de nue o, la llaga de su p e e ición cons i u-
cional, desembocando el país en una inespe ada c isis, mo-
de a on, disc e amen e, el uelo de sus enmiendas legisla-
i as, elegando el papel de la Cáma a a una unción « e-
isa a». O os p oblemas de o den pa lamen a io agi an
con más pasión, en la ac ualidad, la conciencia polí ica de
los ingleses. La posibilidad de una pa icipación ac i a del
Pa ido Labo is a en las esponsabilidades del Pode , ya
en eab ió la cu iosidad de los eó icos hacia nue as pe s-
pec i as cons i ucionales an es de su ascensión al Gobie -
no, con el p opósi o de inci a la e iciencia de la Cáma a
de los Comunes, en e al obje i o inmedia o de una más
desen uel a y expedi a labo iosidad pa lamen a ia. Se a-
aba, en suma, desde el p ime momen o de a ina con el
esquema que pe mi iese una mayo cele idad y e icacia en el
plan eamien o y ap obación de las leyes. La
maquína ía
del Pa lamen o esul a, en muchos aspec os, a caica yan-
quilosada: sus mo imien os son o pes y ni siquie a la se-
--------~----~----~--.•••••••••.¡----~~e
-8- ~
duc o a elocuencia de sus miemb os puede encub i , con
alsos o opeles, la inu ilidad y es ancamien o de sus a a-
nes. Más que una ans o mación adical en la aigamb e
o gánica del Pa lamen o -ligada en g an pa e, en el pa-
sado, a la subsis encia, e o ma o desapa ición de la Cá-
ma a de los Lo es-- se ha p opugnado en .nues os días po
amplios sec o es la in e na emoción de cuan os obs áculos
o a as en o pecen la buena ma cha de los p ocedimien os
legisla i os.
La e o ma de los p ocedimien os pa lamen a ios no es
de i ación acucíado a, simplemen e, del sis ema cons i u-
cional inglés; al cues ión se o ece como ca dinal y u -
gen e, según es no o io, en la mayo ía de los paises. Cabe
deci , incluso, en es e sen ido, que una común conclusión
puede iden i ica es ue zos y endencias di e gen es en su
pun o inicial y que, pese al an agonismo de sus esis doc-
inales,la e o ma de los p ocedimien os u ilizados en
sus abajos po las Cáma as adquie e, a eces, el mismo
alcance en los sis emas denominados « o ali a ios» y en los
egímenes ligados a concepciones ípicamen e «democ á-
icas». Cada ez se descon ía más. -en la conyun u a p o-
pícía
a la elabo ación de las no mas legales- de la umul-
uosa copa icipación de las Cáma as, concebidas en su
unidad y conjun o, mos ándose el ánimo a o able, en
cambio, al seccionamien o y pa icula ización écnica de
sus labo es en el seno de las Comisiones pa lamen a ias.
Fiscalíza o c i ica los e o es polí icos puede se come ido
ejempla de cualquie miemb o ep esen aí.í o, pe o la ac-
u a de la ley idónea no debe depende de la ga ule ía
omniscien e de la Asamblea: si gobe na es, en gene al,
p imacía de «uno», hace las leyes es pa alela a acción de
los que, po se menos," y con el aplauso de la mayo ía,
es án de an emano señalados con la capacidad y la com-
pe encia. Ya se sabe cómo en la gue a puede esul a em-
ba azoso pa a el buen gobie no de un país odo el apa a o
díscu sí o
del Gabine e, y den o de és e ge mina la eso-
lución de un núcleo in e no, conc e ado en un b e e
cí cu-
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•
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-9-
lo o comisión de minis os, desde donde se p oyec an las
. decisiones undamen ales; pe o, en mayo g ado. se e-
sien e la compleja pase del Pa lamen o de un icio· de
pa álisis y pesadez, si el plan eamien o de las leyes, aún
emanando del Ejecu i o, no es a ea ul imada, después,
po los ámbi os educidos de las Comisiones en las Cá...
ma as.
La e o ma del Pa lamen o en aña, en nues o iempo,
es a aspi ación di ícil: coo dina el espe o a las mino ías
y la sus en ación igo osa del Gobie no, con una
más
di-
námica y desemba azada o mación de las leyes. Fácilmen-
e se nu e de nue os b íos el igo de las asambleas con la
p omoción de áspe as con iendas polí icas, pe o su desma-
yo es e iden e, su impo encia no o ia cuando los ep esen-
an es han de acele a , con u gencia, la edacción denue-
os o denamien os legales.
Dígámoslo
con uda anqueza:
los pa lamen a ios no cejan en su a do
polémíco
si los
deba es su gen, como po ensalmo, con eleidosas. y en-
c espadas pasiones; .se cansan p on o, po lo gene al, .de
ensaya su maes ía si han de pone a p ueba sus cono,
cimien os y en usiasmo en el a igoso es udio. de las leyes,
Tan d amá ica se mues a la az del mundo, que, aun
desapa ecido el iempo de la gue a, no hay e o no po,.
sible de los pueblos y de las ins i uciones a los iempos de
la no malidad bo osa del pasado. Pa ece, po ello" pe
i-
nen e una adap ación de las ex ao dina ias medidas de
«eme gencia» a pe iodos que, a p ime a is a, y po una
miope conside ación ex e na, se nos an oja ian incluidos
ya en e apas de en u osa ecupe ación pací ica.
De iempo a ás, y en los angos in elec uales
del-
La-
bo ismo, la e o ma de los p ocedimien os pa lamen a ios
co ía
pa ejas con la posible socialización en el po eni
de impo an es ins umen os de. iqueza. Incluso, en ese
camino, se colocó en ance de e isión y c í ica la p opia
subsis encia del democ á ico «gobie no del pueblo». No
se ia desp opósi o descub i en algunos sec o es del La-
bo ismo, bajo capa de su ecuanimidad e olu i a, los u os
:-ió-
-11-
malhumo ados de un cie o au o i a ismo
an pa lamen ,
a ío,
Pasa on, al menos ansi o iamen e, los iempos del
i espe uoso dilema en e a la compos u a a is oc á ica
de la Cáma a de los Lo es: e o ma o desapa ición. Hoy
se p opugna, abie amen e, la u gencia de anscenden-
ales planes de nacionalización, y una nue a disyun i a
conmue e, en su o alidad, el sis ema legisla i o del país:
las ans o maciones sociales se e i ica án con el apoyo
del Pa lamen o o en con a del Pa lamen o.
Ni la expansión de los a ances elec o ales, ni la eno-
ación del o ganismo bicame al colocan en luga secun-
da io el p oblema poco espec acula y apa a oso, pe o bien
acuciado y u gen e, de la e o ma de los p ocedimien os
legisla i os. Pa ece sob eca gada de asun os la compe en-
cia de las Cáma as: su mecanismo no unciona con la de-
bida egula idad. Resul an demasiado desmesu adas las
calu osas espe anzas del «pueblo» en el día de las eleccio-
nes en e a la enquean e ma cha de los abajos de las
Cáma as, después, as el ance augu al de su cons i u-
ción de ini i a. ¿En qué medida se iden i ican es os é -
minos: « olun ad del Pa lamen o» y, en o no suyo, con
una e abunda dispe sión, los a ios ma ices de la deno-
minada «opinión popula ?»
Con o me el Pa lamen o a ac uando queda como eza-
gada y mo ibunda la ma ea polí ca de las elecciones: con
ha a desgana abaja ían las Cáma as si no ende eza a
sus umbos la maes ía del Minis e io. Teó icamen e, los
mo imien os de la opinión pública quedan inco po ados en
la olun ad del Pa lamen o, pe o como
lOS
p oblemas se
mul iplican sin p e isión an icipada, y no hay paz ni con-
ención posibles pa a las ape encias popula es, oda la
me a ó ica na e del Es ado busca ijeza y sus en ación
consolado as en la en e eza au o i a ia del Gobie no: sin
su sal ado a a ogancia se oca ía el o den polí ico en
babélica ana quía. Las más de las eces se conc e a el
«gobie no del pueblo» en el impe u polí ico de un solo pa -
ido, o en la abso ben e cen alización de pode es en ma-
•
nos de una sola pe sona des acada. C ee , desmesu ada-
men e, en sí misma y abdica , con ecuencia, de sus p i-
ilegios y p e oga i as pa ece se el signo oluble de oda
conocida democ acia. Pa a halla una co espondencia
idónea en e la ac uación de las Cáma as y los mo imien-
os .de la opinión pública hab ía que mul iplica , hipo é i-
ca nen e, --desca iada u opía-- las coyun u as pe iódicas
de las elecciones, pe o los Pa lamen os, una ez designados,
se mues an ecelosos en e a cualquie sue e de eno-
aciones ecuen es y p ecipi adas: no hay emedio más
e icaz pa a acalla el desasosiego de la mayo ía que la
amenaza del dec e o de disolución esg imida, en son de e-
p esalia, po el p opio Gabine e.
La e o ma del Pa lamen o ocupa posición subs ancial
en las de e minaciones cons i ucionales de nues o iempo.
Cada ez esul a más penosa y di ícil la disc iminación de
las a eas que in o man, en opues os campos, la compe-
encia de los ó ganos legisla i os y de los depa amen os
gube namen ales. Legislación y adminis ación, en muchos
pun os, son é minos coinciden es. Ra amen e p e alecen,
en el sis ema pa lamen a io, las enmiendas legisla i as si
no an apoyadas po la ecomendación calu osa del Go-
bie no, pe o el Ejecu i o, además, in e iene, di ec amen-
e, en la elabo ación de las no mas: el Ejecu i o puede dic-
a , en caso de necesidad, o denaciones ex ao dina ias, de-
c e os-leyes.
La ida acen úa, po o a pa e, con su c ecien e com-
plejidad, la enjundia écnica de las leyes. No a ca ac e-
ís ica de nues a época es eSa gene al endencia a o able
a una mayo in e ención del Ejecu i o en los p oblemas
económicos y sociales. La es e a de la Adminis ación, con
su ambiciosa disc ecionalidad, ebasa las on e as de
las á eas legisla i as; y, de ese modo, aun sin la anuencia
del Pa lamen o, la Adminis ación, mon a, po su cuen a,
en muchos aspec os, un sis ema in uso de esoluciones le-
gales. Si la Adminis ación, con mengua de las Cáma as,
ex iende su uelo y compe encia, ambién se ha ensan-
••
-12 -
-13-
c.hado, al p opio iempo. en el o den in e no, la ó bi a le-
gisla i a del Pa lamen o. El ho izon e de la legislación
e a, en o o iempo, sencillo, cons eñido po la udimen-
a ia exis encia del Es ado. La dialéc ica de los p og amas
elec o ales y la auma u gia de los pa idos se mues an
como melladas y acilan es aho a,cuando han de halla en
sus p e endidas de iniciones dogmá icas plan eamien o,
solución y cauce a las g a es cues iones de nues a época.
y
cada Es ado no es una isla de soledad polí ica, amu a-
llado en su cando osa au a quía, sino un miemb o in e -
dependien e, copa ícipe en el pa o oso desequilib io de
la comunidad in e nacional. (La p oyección, po ejemplo,
en el in e io de cada Es ado de las obligaciones dimana-
das de la Ca a de las Naciones Unidas aca ea sojuzga-
míen os
pa en es en el núcleo de su sobe anía' in e na.
=-A ,
41 del Con enio.- «Uni ed Na ions Bill», 1946).
'Los achaques y de iciencias del sis ema legisla i o han
susci ado, en Ingla e a, g an a iedad de posibles e o -
mas. En g acia a la debida b e edad de es e Discu so,
sub ayemos, simplemen e, la supues a i ud de algunas
inno aciones ins i ucionales.
El esquema más di undido en a o de una más idónea
ac uación del Pa lamen o p opugna, en Ingla e a, una
especie de descen alización de sus acul ades legisla i-
as. Ningún Pa lamen o es á an eca gado, en e dad, de
abajo como.el Pa lamen o b i ánico. La conges ión de las
Cáma as halla, po de p on o, una ál ula de libe ación
en una más a inada dis ibución de sus a eas en el seno
de las comisiones. Pe o la cues ión ela i a a la denomi-
nada «de olución» se empa eja, en p opo ción cuan iosa,
con una e o ma sus ancial en el sis ema polí ico del Es-
ado.
La descen alización legisla i a, po lo que espec a a
Ingla e a, ya encuen a su pun o de pa ida en es ue zos
y p oyec os esbozados en el seno del siglo XIX: se a a
de con ia , en pa e alícuo a al menos, el eje cicio de la
unción no ma i a a o ganismos o en idades dis in as de
las p opias Cáma as. Tales copa ícipes del pode legisla-
i o pueden condensa se en o os an os en es auxilia es
de nue a c eación o en pe sonas mo ales de ca ác e na-
cional o egional. La ley de Adminis ación local de 1888
abogaba ya po la posibilidad de que ue an ans e idas
a los consejos de los condados acul ades pe enecien es
a los ó ganos cen ales. El p oblema de la «de olución» a
o os cue pos de a ibuciones p i a i as del Pa lamen o
apa ece conec ado con las esis uni a ias o ede alis as.
Las aspi aciones au onómicas de I landa en un iempo
busca on aíz y apoyo en una u ilización de es a pecula-
iedad descen alizado a.
Se ha dicho an e al hipe o ia del Pa lamen o ¿po qué
no alige a el olumen de sus abajos, dis ibuyendo los
mismos, con una p e ia clasi icación, en e cue pos di e -
sos de na u aleza nacional o local? No odas las leyes ap o-
badas o ecen un ca iz de gene alidad y, en muchos casos,
bajo la en ol u a o mal de las no mas alien an me os in-
e eses locales. E iden emen e se ía de indudable alo se-
ñala de an emano las pe spec i as nacionales o « egio-
nales» que susci an, en g adación a iable, las ac i ida-
des legisla i as del Pa lamen o. Si al selección de ma e-
ias pudie a lle a se a e ec o, queda ía, p ac icamen e,
depu ada de oda sue e de con aminaciones
pa ícuía ís-
as la unción no ma i a de las Cáma as: sólo se incu-
la ía su compe encia a la elabo ación de las no mas ge-
ne ales del país. Pe o la a qui ec u a polí ica del sis ema
esul a ía uncada e impe ec a si, a la pa que una es-
uc u a je á quica de las no mas, no se ins i uye a, como
ema e o gánico de aquel, un au én ico Pa lamen o de
acusada na u aleza «impe ial».
El p oblema de la «de olución» de pode es legisla i os
ué some ido, como es no o io, po p ime a ez a la con-
side ación de una Con e encia pa lamen a ia con mo i o
de la esolución adop ada po la Cáma a de los Comunes.
en junio de 1919.Abogaba aquella moción po una más in-
ensa
ded.cación
del Pa lamen o a las cues iones de ea-
...
-14 -
ác e gene al, con la c eación co ela i a de «legisla u-
as subo dinadas» den o del Reino Unido, sin p ejuzga
cualquie p oposición que pudie a hace se en elación con
la au onomía de I landa. Conc e amen e se con iaba a
una Comisión el es udio de las medidas encaminadas al
es ablecimien o de una descen alización de ma ca ede-
al, pa iendo de las di e encias exis en es en el o den le-
gal y adminis a i o en Ingla e a, I landa, Escocia y país
de Gales. La Con e encia se ió co onada po el acaso.
Con los es ue zos di igidos a desconges iona la máquina
del Pa lamen o se mezclaban endencias disol en es de
ca ác e nacionalis a. En ealidad, un oso de dísg egac ón
aná quica bo dea, con su pelig o, las en ado as suges io-
nes del p oceso «de olu i o». O as di ec ices mcíonalas
pueden mos a en apacíencía p opicio el ensayo de la des-
cen alización suge ido en el plano legisla i o, pe o ya se
pe cibió en alguna d amá ica con ingencia de qué modo
desapa ece ían, iolen amen e, las esencias cons i ucio-
nales de Ingla e a a manos de una nue a dis ibución de
las á eas de la legislación y del gobie no, lle ada a cabo
po la «acción di ec a» de los g andes o ganismos ob e-
os: al coyun u a ins i ucional aca ea ía, como ya se
a icinó en son de ala ma, el desc édi o polí ico del «p in-
cipio de ep esen ación» y la sus i ución de la «democ acia
pa lamen a ia po un Es ado descen alizado, con olado
de modo absolu o po las amas sindicales de la indus ia».
No es ácil p e ija qué ma e ias pueden se obje o de
una descen alización legisla i a y qué cues iones, po el
con a io, han de pe sis i en oncadas con la compe en-
cia adicional de los ó ganos pa lamen a ios. Cualquie
enume ación desc ip i a que pudie a o mula se a p ío l
deja ía siemp e la pue a abie a a nue as in e p e acio-
nes y con o e sias doc inales. Fácilmen e se comp enden
las posibilidades de una «de olución» de acul ades legis-
la i as a o os cue pos en el o den eclesiás ico, o po lo
que se e ie e a la eglamen ación in e na de las socieda-
des, el es a u o p i ado de las p o esiones o la ida muní-
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cipal de los pueblos. Con en e a dia anidad se pe cibe, po
o a pa e, la pe sis encia del monopolio legisla i o de las
Cáma as en cuan o espec a a o o linaje de asun os: o de-
nación cons i ucional de los pode es públicos, policía del
Es ado, legislación penal y me can il, polí ica diplomá ica y
ex anje a, a í ulo de simple ejemplo. El sen ido de cohe-
en e uni o midad que ha de p esidi la enunciación de las
«no mas gene ales» del Es ado choca ía, o undamen e, en
muchos pun os, con el a iculado especial de las disposicio-
nes dic adas po dis in as en idades a a és de un p oceso
descen alizado . El enjuiciamien o de los casos con o e -
idos esul a ía di icil o de icien e sin la exis encia de una
ju isdicción ex ao dina ia o la admisión de p ác icas se-
mejan es al ecu so de mcons i ucíonaüdad en los egí-
menes ede ales.
El empleo de la «de olución» se enma aña y complica
si, al lado de la conges ión del Pa lamen o, colocamos, pa-
alelamen e, la as ixian e acumulación de asun os que obs-
uyen la acción del Gobie no. La lexibilidad y coo dina-
ción de los pode es en el sis ema pa lamen a io si úa a
las Cáma as y al Ejecu i o, según es sabido, en una es e-
cha p oximidad. Las de iciencias de cada ó gano se e le-
jan, di ec amen e, en la polí ica gene al del Es ado, pe o
es más ácil alige a los mo imien os de la máquina gu-
be namen al -en egada a in de cuen as a la expe iencia
y di ección de un limi ado núme o de agen es- que inse -
a un impulso de e icacia y apidez en el as o núme o de
los miemb os que in eg an el Pa lamen o. La c eación me-
su ada de nue os depa amen os minis e iales puede sal-
a , según las ci cuns ancias, los escollos dimanados de la
mul iplicación de las a eas gube na i as, si iendo las
icisi udes del in e encionismo es a al de nues o iempo.
Más bien que ac ece con end ía pone co o, en cambio.
a la excesi a
p opo ción
numé ica de las Cáma as, po que
si el pode no se debili a con la designación de nue os con-
seje os, no se depu a ni aquila a en más p uden e medida
el ec o sen ido de las leyes po que concu a una mayo
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dichos ó ganos, aunque en los li igios puedan e se en uel-
os la Adminis ación o sus agen es. Po ue za, en cambio,
han de conside a los indi iduos con cie o ecelo la ex-
cepcionalidad de algunas zonas en las cuales impe an de
hecho =-con me ma de la sup emacía judicial- las p e-
oga i as disc ecionales del Gobie no. El pelig o se ac e-
ce cuando se piensa en el sigilo con que los ó ganos gube -
namen ales desa ollan esas unciones judiciales en e al
sis ema de publicidad que suele in o ma la ac uación o -
dina ia de los ibunales, y en la al a de supe io ía ju-
isdiccional que, en ance de posible apelación, pueda po-
ne co o a los excesos in e idos po la bu oc acia. La con-
je u a, además, de que los p opios depa amen os minis-
e iales p epa en los p oyec os de ley que han de se dis-
cu idos y ap obados po las Cáma as en su día, con el co-
nocimien o p e io de las concesiones cuasi judiciales que se
o o gan en los mismos a a o del Ejecu i o, hace más aza-
osa y ala man e aún la ac uación de és e en un país, como
Ingla e a, donde los ibunales o dina ios elan, cons an-
emen e, po la sal agua dia de la ley, dogma en el cual
encuen an aíz y apoyo las libe ades indi iduales.
Es innegable que, en muchos aspec os, el Gobie no ha
ido usu pando las a ibuciones legisla i as de las Cáma as.
Casi oda la legislación es á in eg ada po los «bills» p e-
sen ados po el Gobie no. En las al e na i as de su
díscu-
sión
y de ensa puede llega se, incluso, a educi la posible
ebeldía de los pa lamen a ias con el plan eamien o de la
«cues ión de con ianza»: sub e i o enmenda , en cual-
quie ex emo, la edacción p imi i a del p oyec o implica,
de hecho, una cla a oposición a la polí ica del Gabine e.
A a és de una mayo ía disciplinada, se con ie e el Pa la-
men o en un ins umen o se il del Ejecu i o. Muchas e-
ces se ha señalado. y con azón, la docilidad de los Co-
munes a la ho a de concede pode es ex ao dina ios a los
depa amen os minis e iales. Sin un debido en onque con
la opinión pública, man eniéndose és a i a y igilan e,
el con ol del Pa lamen o
y
el mecanismo de la esponsa-
bilidad de los minis os esul an, en la ealidad, expedien-
es eó icos y desusados.
El des allecimien o de las Cáma as con ibuye, de e-
chazo, a soca a la independencia de los jueces. El Pa la-
men o ha elado, en Ingla e a, desde el siglo XVIII, po
el sos enimien o de la sup emacía judicial. Siguiendo una
inclinación lógica, el Ejecu i o ha pugnado po emanci-
pa se, en lo posible, de coyundas an p eca idas como las
ac i idades na u ales de la o ganización judicial. Pa ale-
lamen e a las al e na i as his ó icas de la con ienda susci-
ada en e los eyes y el Pa lamen o, cabe mos a una
se ie de casos en los cuales se islumb a la enconada í a-
lidad de los mona cas Y los jueces. La apa en e dualidad
de ales disco dias se educe, no obs an e, a la polémica
de una sola lucha; y la enemiga del Pa lamen o su ge, en
el iempo, lo mismo cuando el ey suspende los p ocedi-
mien os c iminales de sus jueces que cuando, aliéndose de
«p oclamaciones», de iene el igo e ec i o de los es a u-
os del eino. Los ó ganos judiciales ocupan en Ingla e a
una posición in e media en e la Co ona y los ciudadanos,
y, po eso, se ha p o egido de an celoso modo su inde-
pendencia en e a cualquie suges ión sinuosa que pudie a
conculca su compe encia en el o den adminis a i o.
El Gobie no usu uc úa en nues os días la posición p e-
eminen e que u o en o o iempo la Co ona. La mayo
pa e de los i upe ios que susci a on en o a época los ex-
cesos legisla i os de la Co ona son, en cie o modo, aplica-
bles a pa ecidas ex alimi aciones ac uales po pa e del
Gobie no. Los depa amen os minis e iales, no sólo com-
plemen an Y igo izan el cue po de la ley, a a és de las
co espondien es «ó denes», sino que, a eces, pueden a-
ia , con algunas co apisas, sus disposiciones ampa ándose
en el c édi o que les p opo ciona una p e ia delegación le-
gisla i a. El enómeno de la (<legislación subo dinada»,
como se ha suge ido, es plan a a aigada en los egímenes
poli icos del mundo. No hay duda que la ley queda ía como
impe ec a, po o o lado, si no p o eyese a su ejecución el
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depa amen o minis e ial más elacionado con su con e-
nido
y
alcance ju ídicos. Abundan los casos de es a u os
dic ados po el Pa lamen o en cuyo a iculado se consigna
la cláusula que pe mi e al Minis o del amo una ac i idad
de na u aleza legisla i a encaminada a desen ol e , p ác-
icamen e, el sen ido de la ley, incluso apelando al expe-
dien e de al e a sus disposiciones. En sana doc ina, los
excesos come idos po los depa amen os minis e iales
pueden se obje o de la iscalización de los ibunales, lle-
gándose a la anulación o suspensión de las ac i idades le-
gisla i as; pe o, en el e eno de los hechos, las in e e-
encias del Ejecu i o, a expensas del Pa lamen o, coa an
en amplio g ado, po de p on o, el desen ol imien o de las
libe ades indi iduales.
Una ague ida de ensa en e a las conculcaciones le-
gisla i as e i icadas po el Gobie no puede esul a an
necesa ia, al deci de los obse ado es polí icos, como lo
ué,
en o a época, la mo ilización de las ue zas ep esen-
a i as del país en e a la omnipo encia absolu a de la
Co ona. Po o o lado, como se ha ad e ido con an e io i-
dad, la exo bi an e p eeminencia del Ejecu i o no ab i ia
ma gen a la inquie ud o al abuso si no es u ie a a o ecída
po la dila ada expe iencia de los cuad os bu oc á icos del
Es ado, con cuyo auxilio adquie en condición legal las me-
as decisiones gube namen ales.
Las p e oga i as de la Co ona han se ido, en g an
pa e, de base a una mayo lexibilidad de mo imien os en
la ac uación del Ejecu i o. El Gobie no se ha ap opiado,
p ác icamen e, de aquel o den de acul ades que pe e-
necen, en p incipio, a la compe encia p i a i a y esidua ia
de la Co ona. Po ía indi ec a, o a a és de una conce-
sión o mal, el Gobie no eje ci a, en muchos casos, un-
ciones de na u aleza legisla i a que, sin el impe io del Pa -
lamen o, con inua ían siendo en su o alidad ac i idad
idónea del Mona ca. Po ambas ayec o ias queda como
encogida
y
mal echa la sobe anía de las Cáma as. No se
a a, simplemen e, de in undi igo ejecu i o, a a és de
no mas complemen a ias, al ex o undamen al de las le-
yes, sino de ec i ica sus disposiciones, al e nando su sen-
ido y con iando la egulación de cie as ma e ias al sim-
ple a bi io minis e ial. Bajo o mas di e sas, se lle a a
cabo la media ización del Pa lamen o a manos del Ejecu-
i o; las apa en es ga an ias y ese as que, en p incipio,
suje an el b ío expansi o de semejan e sojuzgamien o
=-ín-
o maciones públicas, caducidad de las au o izaciones, a-
i icación de las no mas-, no a enúan la ano malidad del
enómeno y, en odo caso, esul a impo en e o ine icaz la
compe encia de los jueces a la ho a de disc imina la lici-
ud o ilegalidad de las de e minaciones minis e iales. Po-
d ian señala se, a es e e ec o, nume osos ejemplos aleccío-
nado es. De odos modos, po una ine cia i esis ible, ha-
llan ácil p olongación y acomodo en la ecupe ación de
la no malidad las mismas con ingencias aza osas que a-
o ecie on la expansión del Ejecu i o en iempo de gue a,
a expensas del Pa lamen o, sob epasando el cómpu o de
las eglamen aciones y ó denes de los depa amen os a la
ci a de leyes ap obadas, egula men e, po las Cáma as.
De iempo a ás se ha enido denunciando la esplén-
dida posición que el Ejecu i o ocupa, p e aliéndose, sin
duda alguna, del acío que hubo de deja , as su enci-
mien o, la sup emacía del Mona ca. Aquella omnipo encia
se acusa en al o g ado cuando se ap ecia la con ex u a
y olumen de la legislación «subsidia ia» o «depa amen-
al». No hay duda posible: eglamen aciones ju ídicas que
equi alen a leyes son u o di ec o de los ó ganos admi-
nis a i os. Po ello se habla, con an a ecuencia, de la
denominada «legislación minis e ial». Po eso se conside a,
con isible ala ma, la posibilidad de que se e ijan los miem-
b os del Gabine e en jueces de su misma ac uación. No se
es uc u a, como es sabido, el sis ema inglés sob e una
p e endida di isión de pode es, pe o la a monía posible del
égimen cons i ucional queda encomendada al celo escla-
ecido de los jueces. El impe io de la ley depende, sob e
odo, de la compe encia desemba azada de los ibunales.
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Sin la admisión de una «jus icia adminis a i a» se co e
pelig o de que, a ex amu os de la misma ju isdicción o -
dina ia, ins ale sus acul ades cuasi judiciales, de mane a
audulen a, la p opia disc eción minis e ial.
Las consecuencias p ác icas de al des iación son las
siguien es: desglosa , en g an pa e, la p o ección de los
in e eses pa icula es de la compe encia de los ibunales,
comp ome iendo la posición ju ídica de los indi iduos en-
e al abso ben e pode del Es ado; emancipa , has a cie o
pun o, la ac i idad de los je es minis e iales del con ol
judicial; a ianza más aún la sup emacía del Gabine e en
el seno del Pa lamen o, capaci ando a los depa amen os
pa a dic a no mas con alidez legal. El Gobie no puede
esgua da se as una ad enediza y en á ica p eeminencia,
como si los ac os emanados de sus espec i os despa a-
men as implica an equi alencia o sus i ución de las p e-
oga i as del Mona ca. Dócilmen e suelen p es a los Co-
munes su con o midad a semejan es designios, po que las
iendas polí icas de la mayo ía penden, as u amen e, de las
manos del mismo Gabine e.
La po es ad del Pa lamen o ha esul ado es ingida,
po impe io de las ci cuns ancias, en los úl imos iempos,
en cuan ía bien ap eciable. Po un lado, se han man enido
incólumes
Ül.S
acul ades del Ejecu i o, sin di ec o comp o-
miso con la o mal dependencia de las Cáma as; po o a
pa e, di e sos en es gube namen ales o adminis a i os
han is o en iquecida su compe encia legisla i a a a és
de una exp esa delegación de unciones. Si los eyes cla-
maban, en o o iempo, po el desmedido eje cicio de sus
acul ades no ma i as, dic ando «p oclamaciones» (y
emancipándose, en muchos casos, de las inquisiciones y
c i icas del Pa lamen o, suspendiendo la ue za ejecu i a
de las leyes, dispensando a los súbdi os de su igo puni-
i o), es lo cie o que a i mada después la sup emacia· de
las Cáma as
y
ecluida la Co ona en el a duo o icio de su
neu alidad simbólica, se ha is o ealzado, sin emba go,
el Gobie no con pode es ex ao dina ios en el campo de la
legislación, a odas luces expedi i os
y
e icien es. El plan-
eamien o de la cons i ucionalidad o incons i ucionalidad
de las medidas del Ejecu i o no encuen a, como es axio-
má ico, cauce ap opiado en el sis ema polí ico de Ingla-
e a; pe o la posible colisión de aquéllas con el «impe io
de la ley» y la ap eciación del exceso o ano malidad con
que ue on lle adas a cabo son de odo pun o cla as y e i-
den es. El con lic o no se plan ea, como en o a época, en-
e la Co ona y el Pa lamen o, sino en e el Gobie no y la
misma ley, en e el a bi io minis e ial y la san idad de las
no mas, conside adas en sen ido o mal.
El mecanismo de las delegaciones legisla i as no podía
unciona , en é minos de idoneidad ju ídica, du an e
aquellos iempos en que la posición del Pa lamen o apa e-
cía disminuida po su posición subal e na y consul i a, al
lado de la abso ben e sup emacia egia. Las «p oclamacio-
nes» de los mona cas de i an, en p incipio, de simples con-
side aciones subje i as,de su p opia sus an i idad pe so-
nal. Se pe soni icaban en el Rey acul ades undamen a-
les del Es ado, den o de un sen ido uni a io, ci a de su
g andeza. (La imagen en e iza del pode sugie e siemp e
la culminación de un monopolio). No son los Comunes, sino
los mismos jueces, quienes queb an an, en ealidad, a lo
la go de la his o ia, las exo bi an es demasias de una peli-
g osa concen ación de acul ades en manos del Rey, po-
niendo mesu a en la p o ección de las pe sonas
y
en la
eglamen ación de los in e eses;
y
se án los jueces ambién
quienes conside en después, andando el iempo,con p u-
den e ala ma, las des iaciones p oducidas con mo i o de la
in e ención de los depa amen os en el anchu oso cauce
de la legislación «secunda ia». En es e sen ido, la pe spi-
cacia de los jueces esul ó más aguda, p ódiga en an ici-
paciones, que la simple ponde ación eó ica de los a a-
dis as de De echo cons i ucional. Los ibunales ecela on
con ecuencia de la denominada ac i idad «adminis a i-
a»,
y
a o ecie on en sus decisiones cuan as ías pudie an
ab i se en e a los a bi a ios excesos del Pode .
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El
desa ollo de las «delegaciones legisla i as~ (censa-
g adas
en su o igen, a sob epasa con ingencias ex ao -
dina ias o a igo iza acul ades de las adm nís acíones
locales) cob a indiscu ible auge a a és de las e o mas
pol ícas Ysociales del siglo XIX, cuando la misión del Pa -
lamen o pa ece elegada a la de inición de los p incipios
gene ales de la ley
y
la mul iplicación de los se icios pú-
blicos, con su complejidad écnica, acili a p og esi a-
men e el in e encionismo de la bu oc acia, has a en on-
ces udimen a ia Y balbucien e. Po caminos di e sos, la
subsiguien e cen alización adminis a i a, con la c eación
de nue os minis e ios, Y la más amplia u ilización de las
delegaciones legisla i as, coinciden en el mismo esul ado:
la
eoncen acíón
y absolu ismo de los pode es gube namen-
ales. Es as des iaciones legisla i as han ecibido, como es
lógico, un excepcional impulso en los pe íodos casí conse~
cu i os de las .dos con iendas mundiales; pe o cab ía a i -
ma que el ex ao dina io apogeo de las .delegaciones pa -
Iamen a ías no su ió, en los iempos con empo áneos, nín-
gún.amago
de pasaje o eclipse, aún en las e apas in e me-
dias de apa en e y ecupe ada no malidad. Las a emo i-
zadas p o ecías o exégesis de los cons i ucionalis as ingle-
ses han esul ado des aídas en absolu o en e al ca íz de
la ealidad pos e io , an p opicia a las esoluciones ex a-
o dina ias de los pode es públicos. Cada ez se ha acen-
uado,
escép ícamen e,
en muchas conciencias con mayo
elie e .la ía conside ación de que en la écnica legisla-
i a iun a, a in de cuen as, una. ené gica acción de go-
bie no. Como una a e a desilusión co ompe la ejempla
san idad del «impe io de la
ley» y
en su luga se. e ige,
e ical, la inconmo ible azón del Es ado.
La equílíb ada dis ibución de compe encias en e el
Pa lamen o
y
los ó ganos adminis a i os -la pa celación
de la no ma en e el con enido de su «gene alídads y la
ejecución de sus «íe alles =- esul a as o cada cuando es
el mismo Ejecu i o quien ha de supli , en con ingencias
u gen es,
la
desmayada pe eza de las dis in as secciones
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del Pode ; legisla , en onces, se á «ob a » an sólo, sin
é-
sabios o malis as, laquezas cons i ucionales, i ubeos ni
demo as. T adicionalmen e se había sen ido en Ingla e a
un p o undo espe o po cuan o se e ie e a las o mali-
dades ex e nas que deben concu i en la con ección de las
no mas. Como un espí i u de cau ela ondaba a la u ili-
zación de las delegaciones legisla i as, pe iladas, po lo
común, en el pasado hacia cues iones me amen e écnicas
o secunda ias. En los iempos ac uales pa ecen des e a-
dos semejan es p ejuicios, o eciéndose, po el con a io,
más audaz
y
desbo dan e la ac uación de los ó ganos ad-
minis a i os en una insolida ia emancipación de la a-
dicional sobe anía del Pa lamen o.
La cues ión undamen al es iba en sabe has a qué
pun o esul a á p ác ica y e icaz la iscalización de los
ibunales poniendo abas a la in omisión legisla i a del
Ejecu i o. Los pe íodos de excepcionalidad ju ídica ep e-
sen an, po su ei e ación, como un espejo de con inuidad
pasi a y consue udina ia. Pa ece que la ano malidad se
iden i ica con el ges o habi ual de nues a época.
Y
cuando
la ene gía po encial de un Es ado halla cauce p opicio pa a
su máxima exal ación y desa ollo, en a as de una i ud
he oica, di ícilmen e se educi á después su ebelde a e-
ba o en los iempos de paz con esa acañe ía p e iso a -de
los que cus odian, pulen y de inen el excelso sen ido del
De echo. Se ía, además, p oblema delicado an e la inse-
gu idad polí ica del mundo p ecisa en qué momen o e-
sul an ya conclusos los pa én esis de «eme gencias cons-
i ucional. Bien ce ca es án, en la c onología, el «De ence
o he Realm
Ac »
de 1914, con su secuela de excepcíona-
Iídad, y los «Eme gency Powe s (De ence) Ac ss de 1939
y 1940; po desg acia, las dos o illas del iempo polí ico no
apa ecen soldadas con una exhaus a liquidación his ó ica;
y en medio de ambas hubo de p oyec a se un nue o íns-
umen o de igo ización gube namen al con el «Eme -
gency Powe s
Ac »
de 1920. Las «ó denes en consejos di-
manadas de dichos ac os concedían al Ejecu i o -,--aún
3
J
I
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bajo el con ol del Pa lamen o- p e oga i as an ex a-
o dina ias en elación con los bienes, las idas y la libe -
ad de las pe sonas que sus medidas susci a on, en muchas
ocasiones, las c í icas más ace bas de la opinión pública
y
la hos ilidad mani ies a de muchos sec o es de las Cáma-
as. (De ense Regula ion 18 B, 1:' Sep . 1939). No sin son-
ojo enía que acep a se en los medios democ á icos de
Ingla e a una imi ación empo al, impues a po las ci -
cuns ancias, de los mé odos adop ados, co ien emen e, en
los países o ali a ios. La opo unidad y alcance de las o -
denaciones ex ao dina ias dic adas en aquellos pe íodos
dependían, en ealidad, únicamen e del exclusi o juicio
del Gobie no. La labo de los jueces esul aba ú il, y aún
ex empo ánea, en e a un in e encionismo es a al an
sólo
[us íñcable,
en su o igen, an e el sag ado in e és de
la nación. Miles de disposiciones ue on ap obadas en In-
gla e a, du an e la gue a pasada, en una insaciable y
ab umado a p og esión. El a bi ismo gube namen al ozó
el lími e de lo pin o esco. Sólo cab ía apun a , sin emba go,
algún espo ádico ejemplo en el que halló base p opicia
pa a a i ma su ilegalidad, con mo i o de demandas p i-
adas: la pa álisis del pode judicial en elación con las
decisiones del Ejecu i o, de i adas de los ac os de 1939 y
1940, ué mayo aún que en ci cuns ancias pa ecidas du an-
e la con ienda an e io de 1914 a1919. Yconcluída la
gue a oda ía subsis ie on los «pode es de eme gencia»
has a que el Pa lamen o puso é mino a su igencia ex-
cepcional.
¿Pod ía deci alguien, no obs an e, con augu io eliz,
que había cla ado sus anclas la ansiada no malidad en el
p oceloso labe in o de nues os días, a la misma ho a en
que se some en a un p oceso de p o unda ans o mación
las bases económicas del Es ado? Espinosa a ea, en odo
caso, la de e alo iza «sub lege» las de e minaciones ad-
minis a i as; más es o zada labo la de some e , en cual-
quie o den, a la conside ación de los ibunales la posible
_ a bi a iedad de los pode es públicos. Las « esis encias» de
los jueces no se án demasiado enaces pa a la lexibilidad
hábil de los gobie nos; del Gabine e se de i a, en suma, a
a és del con ol pa lamen a io, la posibilidad de soslaya
las si uaciones anómalas c eadas con la ap obación de nue-
as leyes.
Las delegaciones legisla i as suelen se an inde e mi-
nadas, a eces, que la iscalización subsiguíen e esul a, en
absolu o, des allecida e iluso ia.
A
la is a de es e acaso
queda abie o el camino pa a la in oducción de una e -
dade a dic adu a gube namen al, sin que se mues e e i~
caz en o o sen ido, como se ha señalado an e io men e, la
ac uación de los ibunales. Siemp e ha cons i uido laque-
za insupe able de las si uaciones ju idicas c eadas al am-
pa o de un égimen de «plenos pode es» la de su me a p o-
isionalidad, si los ó ganos espec i os aspasa on la ó -
bi a de su ex ao dina ia compe encia y ue on desp o-
is as en el u u o las decisiones emanadas de las delega-
ciones legisla i as de una exp esa con alidación po pa e
de las Cáma as. Los p oblemas que pueden susci a se, en
es e espec o, son de muy a ia complejidad, y el escollo
p ocede, p incipalmen e, de una ci cuns ancia inicial: la
di icul ad de e ena la excesi a ac i idad de los depa -a-
men as minis e iales con una me iculosa desc ipción de
p e oga i as de inidas a p io i en el ondo de la delega-
ción. Po necesa ia y conse ado a se debe man ene en
p incipio la p esunción de la alidez de las decisiones del
Ejecu i o -- an di e sas en
sus
aspec os-, aunque se las
conside e o malmen e suje as a cómpu os y condiciones,
a una áci a y esolu i a a i icación de las Cáma as. In-
cluso puede imagina se, a eces, la exis encia de una si-
uacíón
o jada al ampa o de una «o den» que ca eció des-
de el p ime momen o, po de iciencias écnicas, de oda
iabilidad no ma i a.
En ocasiones, la p opia dísc ecionalidad de los minis-
os esul a á p o egida po un p ocedimien o de «indem-
nidad», expedien e as del cual se encub e, eladamen e,
la laqueza del Pa lamen o. (Indemni y Ac . 1944). De o-
---------------------------- ••~-----IP-------------------------------------
- 36- - 37-
dos modos, compe e a los minis os señala la
«u genc as
de las ó denes y disposiciones, di i iendo, an e la excusa
de su anscendencia, la apidez del con ol pa lamen a io.
No sólo en el o den nacional, sino en las á eas locales y en
la egulación in e na de las p o esiones, pudie a exhibi se
una p o usa ed de es a u os y eglamen os que so ocan y
en u bian con su p olí ica mul iplicación las p is inas
uen es de la ley.
El
con ol de los depa amen os sob e los
ac os de los agen es in e io es, en idades descen alizadas
o las o ganizaciones indus iales es eje cido o dina ia-
men e, con cie a pe sis encia y se e idad; pe o, en meno
medida, quedan suje os, en cambio, a la iscalización del
Pa lamen o las decisiones cuasi legisla i as del Gobie no.
Si los é minos de las delegaciones legisla i as ue an, en
odos los supues os, me iculosamen e de inidos con un pun-
illoso celo desc ip i o, esul a ía, en la p ác ica, me mado
el a bi io de los minis os, pe o aquellas comisiones, como
se ha is o, suelen concebi se con una pelig osa gene ali-
dad; y, en al caso, no es an ácil la labo de los jueces
cuando examinan, con mo i o de una eclamación con-
c e a, más que la lici ud de los pode es con e idos, la ul-
ne ación posible de un de echo indi idual.
Con ecuencia pe mi e el Pa lamen o una en e a li-
be ad de mo imien os al Ejecu i o en el e eno de las de-
legaciones legisla i as, con la cándida pe spec i a de
líquí-
da ías. en su día, de modo sobe ano e ínapelable; y en an-
o que su ex inción sucede, ac úa libé imamen e, a sus
anchas, el in e encionismo del Gobie no. En el o cejeo
en ablado en e el Ejecu i o y el Pa lamen o -y sal ando
una más acusada igilancia de és e sob e el empleo de la
legislación subo dinada en los úl imos años- no se ap e-
cian endencias cla amen e indicado as de un some i-
mien o o mal del Gobie no an e las p e oga i as de las
Cáma as.
No sólo dic a el Ejecu i o no mas subsidia ias, sino que
e o ma o de oga leyes, al menos en un sen ido acciden al.
Sin al e a , en apa iencia, el con enido de los es a u os,
ealizan en los mismos modi icaciones sensibles los depa -
amen os minis e iales po un p oceso subsiguien e de
adap ación, en consonancia con las exigencias impues as
po la ealidad. Se ia di ícil p ecisa en cualquie caso qué
a iaciones en añan una conside ación no ma i a de ca-
ác e ma e ial y qué cambios implican, en el ondo, más
que una ans o mación ju idica innegable, la exis encia
de una
«íns uccíón»
adminis a i a: dis ingui , en suma,
lo que se es ima como ejecución complemen a ia de la ley
y
la emoción ex alegal de sus p incipios undamen ales.
Las leyes ienen que esul a , po ue za, en muchos as-
pec os, demasiado complejas e in incadas. El escla eci-
mien o de su sen ido implica, casi siemp e, un p oceso de
in e p e ación. Desde el momen o inicial en que la ley ué
ap obada ya es á abie o el pe íodo de su debida co ec-
ción. No incu e el Ejecu i o, se apun a, en isible ans-
g esión ju ídica si a iende a comple a con p es eza la im-
pe ección lógica de la ley, o mulando o denaciones de
ca ác e secunda io. Es la di ícil adap ación de la ley, y no
la a onía del Pa lamen o, la causa que pe mi e y asegu a
la con inuidad de los es ue zos gube namen ales. Si en la
ley se p e ijó ya un camino, se añade, ¿po qué no emp en-
de , pa alelamen e, o o i ine a io de sen ido gemelo, sin
espe a con esignación pasi a a que se dic e una nue a
no ma? Es e es el ácil azonamien o que se esg ime en
e ien e apoyo de la inicia i a minis e ial, en medio de
en aciones a bi a ias que pueden induci , incluso, a la
adopción de pos e io es subdelegaciones legisla i as y de
la sinuosa posibilidad de que los depa amen os se sus ai-
gan al con ol e ec i o del Pa lamen o.
Cualquie ans o mación adical que pudie a plan-
ea se en los é minos ac uales del p oblema end ia que
pa i , sin ninguna ese a, de es a doble conside ación:
la imposibilidad de que el Pa lamen o aba que, en sus pe-
iódicas ac uaciones, su ingen e compe encia legisla i a Y
la di icul ad de que lle e a e ec o, en odo caso, o a a ea
que la explíci amen e inculada a la de inición escue a de
-38 - - 39-
los p incipios gene ales de las no mas. El Pa lamen o pue-
de hace menos cosas de las que ab uman su ambición
íns-
ucíonal,
cons i uyendo, en cambio, ma e ia p opicia pa a
la ac i idad di ec a del Gobie no la complejidad
écnica
de nume osas o denaciones legales. Es á en ance de e i-
sión, en p ime é mino, la p opia e icacia de los p ocedi-
mien os legisla i os de las Cáma as; La dis ibución más
a inada de a eas en e los ó ganos del Es ado ep esen a
un p ime paso en la elabo ación de oda e o ma sus an-
cial. Las pe spec i as pueden se a ias: consejos écnicos,
complemen a ios del Pa lamen o; c eación o o aleci-
mien o de las Comisiones ... Más que la e o ma del sis e-
ma bicame al, u gi ía en Ingla e a la e o ma in e na de
la Cáma a de los Comunes, su libe ación de la es e ilidad
y la u ina. En los ojos embo ados del «pueblo» alien a
como una desilusión po la e icacia y ejempla idad del
Pa lamen o. Sin esa desconsolado a si uación de ánimo,
ge mina ía di ícilmen e odo b o e de au oc acia gube -
namen al.
La e icacia del Pa lamen o a unida ín imamen e a
~<i
misma eno ación del
égimen
ep esen a i o. Nunca, como
en nues os días, ha esul ado an di ícil la iden i icación
polí ica en e ep esen an es y ep es-en ados. La olun ad
elec o al de las masas quisie a de umba , a eces,
colé -
cámen e, los cuad os ins i ucionales del Es ado, demoliendo
con enco es é il su a monía o gánica. La supues a cla i-
idencia de los allos popula es más bien en u bia que es-
cla ece, en ocasiones, los con usos mo imien os de la opi-
nión pública.
y
el denominado gobie no democ á ico ha de
i i , sin emba go, de es os es emecimien os del elec o-
ado, sen imen ales en su o igen y escasamen e igu osos;
in elec i os en su esuel a p oyección. ¿Has a qué pun o
pene an en el mecanismo complicado del Pode ? Sólo una
polí ica conjugada, en cada Es ado, con su se his ó ico
puede p ese a su umbo de eleidades
mímé ícas
e in-
conscien eso
Den o del Pa lamen o se mue en los ep esen an es,
casi siemp e, como ins umen os sumisos de la disciplina
de su p opio pa ido. Con es a debilidad del égimen pa -
lamen a io ácilmen e se enquis a en las al u as del pode
el monopolio legisla i o del Gobie no, sob e el pedes al de
la mayo ía. Los elec o es ba un an, con enconada descon-
ianza, la lag an e debilidad de los ó ganos pa lamen a-
ios; los depa amen os se e igen en au én icos legislado-
es y, aun en cie os eco ecos del apa a o adminis a i o.
ac úan como jueces de su p opia ob a.
Las máculas y pa adojas del esquema ep esen a i o in-
o man la se idumb e del égimen pa lamen a io. En el
caso de Ingla e a, he aquí, sin emba go, a lo la go de su
his o ia, la i ud esencial del sis ema: descub i , pe iódi-
camen e, la igu a de un conduc o ené gico y cla i iden e
en las a eas undamen ales del Es ado, pe soni icado en
el o icio au o i a io del P ime Minis o. Po una necesidad
biológica, bo ada la in luencia pe sonal del Rey, ex i pado
su pode ío, hubo de condescende se en la G an B e aña
con la sup emacía del P ime Minis o. La ida polí ica de
Ingla e a es á ligada, di ec amen e, a la sucesión en el
pode de las g andes igu as de sus Je es y, en g ado mu-
cho meno con a lo que se p esume, a la in luencía de los
di e sos pa idos que al e na on en el Gobie no. La g an-
deza de la polí ica b i ánica eside en el alumb amien o de
es e inap eciable hallazgo: descub i , sin auma ismos
sociales, la exis encia de un Walpole, de un Pi , de un
Dis aeli. ..
Sin la exis encia yexal ació del P ime Minis o no
pod ía concebi se la con inuidad del «gobie no de Gabi-
ne e». Lo 'que de ine, más ce e amen e, la posición del
P ime Minis o es su a ogancia polémica como je e de su
pa ido, su expe a condición de conseje o máximo de la
Co ona, con plena independencia y esponsabilidad, a í-
ulo de conduc o de la mayo ía pa lamen a ia. Con la con-
ianza del Rey se impone a sus p opias hues es; con el
impulso pasional del pa ido
medía íza,
en el ance de
una c isis, la
líbé íma
de e minación del Mona ca; más
:·¡L·
,1»"
- 40-
que elegido, esul a seleccionado en el áspe o comba e de
las con o e sias polí icas. El P ime Minis o p ejuzga,
adi ina con su imaginación la cálida pe spec i a de las
esoluciones undamen ales.
Sis ema de pa idos, égimen pa lamen a io, impe io de
la mayo ía en las Cáma as, .., odas las eglas equilib adas
y p ác icas del juego polí ico b i ánico pe de ían, sin em-
ba go, su e icacia si, po encima de las cláusulas y de las
con enciones, no p eponde a a, en de ini i a, la eg egia
olun ad del P ime Minis o, si la cúspide del pode que-
da a cha ada y oma, desp o is a de su ecunda ag esi i-
dad. La e iciencia y a eba o de es a ele ada magis a u a
pueden ex ingui se a a és de una pul e ízacíón y des-
memb amien o del
país
en an agónicos bandos i ales:
quien «p eside» un gobie no de coalición, in eg ado po
di e sas ep esen aciones, a amen e dis u a de esa sin-
gula sup emacía que in unde obus o ca ác e a la pe -
sona que os en a la je a u a de un equipo minis e ial ho-
mogéneo. Pe o, ambién, pueden malog a se la habilidad
e independencia del P ime Minis o cuando el pode se
asien a en la ancha base unánime, mayo i a ia del pa i-
do iun an e en las elecciones y el apa a o in e no, «cons-
i ucional», de sus asambleas y comisiones ejecu i as log a
sob epone se a la olun ad a isca del Je e y ac úa, au-
dulen amen e, en sus i ución de la co po eidad o gánica
del Es ado. He aquí el dilema: se gobie na pa a el país,
con plena desen ol u a, con el apoyo de la Co ona y del
Pa lamen o, o se gobie na se ilmen e pa a la clien ela
oligá quica del pa ido. A las «cues iones de con ianza»
suscep ibles de se plan eadas, con publicidad, po el Ga-
bine e an e el Pa lamen o, hab á que añadi , quizá, las
«cues iones de con ianza» susci adas al Gobie no, o uo-
samen e, po los Comi és di ec i os de sus p opias o ga-
nizaciones polí icas.
Du an e los deba es p omo idos en la Cáma a de los
Comunes con mo i o de la discusión del
«bí
ll» ela i o a
las T ade Unions, en ab il de 1946, se pusie on de mani-
-41-
ies a dos esis bien con apues as, de p o undo alcance
cons i ucional. Los ep esen an es del Gobie no demanda-
on, o undamen e, la
de ogación
del ac o de 1927 (T ade
Dispu es and T ade Unions Ac )
y
la posibilidad de que los
miemb os bu oc á icos del Es ado se asocia an, con plena
libe ad, al es o de los abajado es, pa ícipes en la mis-
ma «he mandad»; lagelaban, en esumen, la pe du ación
de aquella ley, sín esis, a su juicio, de la polí ica « o y».
Quienes exp esa on, en cambio, la oz de la oposición de-
nuncia on los p ocedimien os dic a o iales empleados po
el Gobie no pa a la ap obación, sin enmiendas, de la nue a
no ma, so ocando oda c í ica e lexi a del p oyec o, con.
mo a del «impe io de la ley», «la sup emacía del Pa la-
men o» y la «libe ad de los indi iduos, an o en él o den
polí ico como en el indus ial». «La iabilidad de las ins-
i uciones pa lamen a ias desapa ece cuando algún o ga-
nismo ex año a su ó bi a puede ap emia y coacciona al
Gobie no» en una de e minada di ección. Alguien apos-
o ó al Gobie no: caminamos hacia un Es ado co po a-
i o, un Es ado de pa ido único, «un Es ado co po a i o
seño eado po el Pa ido Nacional Socialis a de la G an
B e aña» ...
Quien iene el hono de di igi os la palab a en es a so-
lemnidad académica dedicó hace años algunos de sus es-
ue zos al es udio de p oblemas simila es a los que em-
ba gan aho a ues a a ención en las páginas de su lib o
La sobe anía del Pa lamen o inglés.
Sus e lexiones de en-
onces es án suje as, como es lógico, a un necesa io p o-
ceso de e isión. Los hechos pos e io es han empañado con
el aho de una i ónica es e ilidad p u i os de enjuicia-
mien o, augu ios y alega os que queda on agos ados en la
ma cha de los dias. Siemp e se uga á, huidiza, la ida del
espejo pue il, cándido
y
con iado de nues as p e isiones
eó ícas ; pe o descub i la ayec o ia polí ica de un puebla
- 42-
_.- 3-
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Na ionai sel -oooe n nen ,
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Polla d (A. F.I:
E olu ion o Pa liamen :
Po (F. J.I:
Adminis a i e a o.
Queke (A. S.l:
Local Go e nmen
a ui
de olu ion.
con una an icipada conje u a del po eni es, oda ia, p e-
sa de más di ícil alcance; lo que absuel e al a do desca-
minado es la simple i ud de su enaz apasiona.mien o.
Sin pe ulancia p o é ica,
queda on
esc i as es as pala-
b as en el capí ulo inal de nues o abajo: «G andes en-
se ianzas o ece Ingla e a con elación al Gobie no ·de
Gabine e. En los iempos ecien es casi se ha llegado a un
Ejecu i o
no pa lamen a io.
Si el Pa lamen o no ha pe -
dido sus p e oga i as adicionales, ha abandonado, en
algunos ins an es, a a o de o os ó ganos a ibuciones
peculia es de su p opía compe encia. El Pa lamen o iene
que ecupe a su condición delibe an e si no quie e con-
e i se en una simple máquina de con a o os, en un ins-
umen o dócil de las
olíga quías
polí icas».
Las luc uaciones cons i ucionales en los pode es del
Es ado son u o co ela i o de las conmociones pol1 icas
y
sociales en la ida de los pueblos. Los pila es en que des-
cansa la sobe anía son sus i uidos, con ecuencia, sin que
padezca isiblemen e la ex e io a qui ec u a de las ins i-
uciones his ó icas. La G an
B e aña
ha esul ado siemp e
maes a en ese hábil juego de p es idigi ación pol1 ica.
Nadie como Ingla e a pa ece habe en endido, en una su-
ge encia uc í e a
y
aleccionado a, aquel iejo dicho de
Maquía
elo: QUien quie a edi ica una ciudad nue a en un
es ado an iguo, conse e al menos la somb a del o den
an iguo.
AUen
(e.
K.I:
Bu eauc acy iumphan .
»
»
Democ acy and he indi idual.
» »
Law in
ne
nuiki ui.
»
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Law and o de s.
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Q
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Robson
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Pa liamen a y
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uoucmmen
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pa men s.
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CURSO
ACADÉMICO
1945 - 194
6