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El dinero en las obras de Quevedo: (discurso de apertura): Curso 1942-1943

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El dinero en las obras de Quevedo: (discurso de apertura): Curso 1942-1943

Author: Alarcos Garcia, Emilio
Publisher: Valladolid :,Universidad de Valladolid
Year: 1942
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/1661/4/Disc.Apert.UVA1942-43.pdf
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I------.~.
U
UNIVERSIDAD DE VALLADOLID
DR.
EMIIJU ALA <COS GARCÍA
ÍNDICE
CATl::lJRÁTICO DE LENGUA Y LITERATURA ESPAÑOLA
EL DINERO EN LAS OBRAS DE QUEVEDO
Discu so de apel· u a po el
DI".
D. Emilio Ala co i Ga cía.
BALANCE DEL
CURSO
1941-194!2
Labo gene al uni e si a ia.
Facul ad de Medicina.
Facul ad de De echo.
Facul ad de Ciencias.
Facul ad de Filoso ía y Le as.
Biblio eca Uni e ~i a ia.
A chi o His ó ico P o incial.
Museo A cjueológico.
Academia de Al~mn·os In e nos del S. E. U.
Asociación Uni e si a ia.
Fies a de in de cu so.
)I'~
Ji
!
(DISOmSO
DE
APEI<TURA)
¡ spmACIONES y I~}IWYECTOS I'.- I~A EL
CURSO
I94!2-IO-l3
Facul ad de Medicina.
FaCili ad de De echo.
Facul ad de Ciencias.
Facul ad de Filoso ía
y
Le as.
Biblio eca Uni e .i n ia.
A chi o His ó ico P o incial.
Museo A queológico.
Academia de Alumnos In e nos del S. E. U.
Labo gene al u ii e si n iu.
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SEÑORAS
y
S
EJ 'O <F,S:
. 1.-
ELECCIÓN DE TEl"IA
Cuan os hayan leído con alguna a ención las ob as de
Que edo hab án obse ado que el g an sa í ico oca una y
o a ez los mismos emas, ya en se io, ya de bu las, o a de
pasada y esbozándolos apenas, o a desa ollándolos amplia-
men e, como si es u iese obsesionado po ellos y nunca
queda a sa is echo de la exp esión que había dado a sus
ideas. «C'es un homme
a
obsessions -pod íamos deci .
aplicando a Que edo lo que Ba es esc ibía del G eco-; il
i su les mé nes idées: il les ep end, il les emache, les
nou i dans son ame, e les po e de ableau en ableau,
oujou s pa eilles. e chaque íois cha gées de plus de
sens»
(1).
Pe segui cualquie a de es os emas a a és de los
esc i os de Que edo y e cómo los a a en cada caso se á,
sin duda, a ea en e enida y p o echosa. En e enida,
po que nos p esen a á ace as muy a iadas de su li e a u a.
P o echosa, po que nos ilus a á espec o a los p ocedí-
(1) M. Ba es.
Le Sec e
de
Toledu,
cap. IV.
-
-6- -7-
'1" d hs
ee íd
el ienial esc i o
mien os es
ilís
icos e que se a
se í
o
1>
pa a ex e io iza las concepciones de su men e.
Elijamos, pues, un ema. Sea el del dine o y el a án de
luc o. Tema muy an iguo y muy mode no. Tema pe enne.
Aunque el mundo ha a dado muchas uel as, y siga dando-
las, y con el mundo el homb e, ni el uno ni el o o han
cambiado -ni pod án cambia - de na u aleza. El dine o
juega hoy en la sociedad el impo an e papel que ha desem-
peñado siemp e y que. si Dios no lo emedia, ha de segui
ep esen ando en el po eni . Y, na u almen e, el homb e
lo ape ece aho a - y lo ape ece á
mañana+
con el mismo
a do con que lo deseaba en los días de Que edo o en la
Edad Media o en la An igüedad. Sólo han a iado -y a ia-
án - los modos y o mas con que se mani ies an el pode
del o o y el ansia de posee lo.
Que edo, homb e de inmensa lec u a, conocía mucho de
lo que los mo alis as y sa í ícos an iguos y mode nos habían
esc i o sob e el a án de luc o y la in luencia del dine o en la
sociedad. Sin g an es ue zo podía esc ibi la go y endido
sob e la ma e ia, desa ollando en es ilo p opio ideas
y
expe iencias ajenas.
Pe o Que edo no e a sólo homb e de lib os, sino
homb e de mundo ambién, muy al an o de las lac as
y
de ec os de sus con empo áneos. Me ced a su in e ención
en los asun os públicos
y
al habe man enido elación
y
a o con oda clase de gen es, Que edo sabía muy bien la
ue za que el dine o enía en aquella socied ad . l~ecué dese
su co espondencia con el duque de Osuna po los días en
que el g an esc i o se hallaba en Mad id ges ionando el
nomb amien o de su seño pa a el i eina o de Nápoles.
Yo
ecebi
-dice Que edo al duque
COI1
echa
16
de
diciemb e de
1615-
la le a
de
los ein a mil ducados
de
o ze eales,
y
la hize ace a luego,
U,
como al des-
cuido,
he hecho
sabido es
de
la dicha le a a odos los
que
en ienden
des a mane a
de
esc ebi . A ndase as
mí media
co e,
y
no hay homb e que
no me
haga mil
o ecimien os
en el se icio
de V.
E.;
que
aquí los más
homb es
se
han uel o pu as, que no las alcanza quien
no da. Es cosa ma a illosa: pa a los po e illos ha sido
un
ATTOLlTE PORTAS; pa a los oídos,
un
encan o; pa a los ojos,
un
hechizo,
IJ
pa a mí,
ll11
emblo no able.
Y
asegu o a
uecelencia que, en luga
de
ala ga me,
me
he a ugado
con el dicho dine o, como pe gamino al uego. A odos
los engo
con
espe anzas;
hágoles
ges os
de
dádi a,
hablo palab as
con
ba iga, p eñadas;
y
sospecho
que sí
V. E.
me
en ió ein a mil, le
he de
ol e ein a mil
y
an os. Va
de
piojo,
IJ
V. E. empieze a asca se,
que
yo
empiezo a come . Seño , según
yo
eo, adelan e ha
de
habe iempo
de
un a es os ca os pa a
que no
echi-
nen; que
ao a es án más un ados
que
unas b ujas (1).
T adición li e a ia
y
expe iencia pe sonal uníanse, po lo
an o, en la men e de nues o esc i o . Los luga es comunes
ilosó ico-mo ales
y
sa í icos se ep is inaban al pone se en
con ac o con lo i ido, adqui iendo capacidad pa a nue as
elabo aciones li e a ias. Y los da os de la expe iencia, ilumi-
nados po las ideas y los mo i os an iguos. engend aban
ideas
y
mo i os nue os.
2. -
TRADICiÓN LITERARIA
Y EXPERIENCIA PERSONAL
(1) Que ed
o
Ob as comple as,
ed. de 1,. As a na 1'1a in. 1'lad id.
I.
Aguila .
1932,2
ols .. uno dedicado a las ob as en e so
y
o o a
las ob as en p osa.
P osa,
págs.
1373-74.
-Ci a é siemp e po es a
edición. empleando sólo las palab as
P osa () Ve so
e indicando,
na u almen e. la página o páginas co espondien es.
I
I ,
1.••••

-8- -9-
An es que nada eamos qué piensa del dine o nues o
au o . Hojeemos
La cuna
y
la sepul u a,
ese p ecioso
lib i o en el que Que edo expone la doc ina de la
pe ección es oica,
co ígíéndola
y comple ándola con la
de la pe ección c is iana. Siguiendo un p ocedimien o es -
lís ico g a o a los mo alís as, Que edo exp esa su pensa-
mien o como si es u ie a hablando mano a mano con el
lec o : cons an emen e le llama la a ención, le in e oga a
eces y ecoge en es ilo indi ec o su p obable espues a, le
inc epa y le anima, le desengaña
y
le consuela. No hay:
cie amen e, ideas nue as. Ya se lo echaba en ca a a
Que edo el malé olo
jáu egui
en su in ec i a de El
Re aído.
«Veo en es e lib o -esc ibía~- ejeces de a isos
an comunes, que no lo di e encio del
o
o»
(1). Pe o
Que edo las maneja con libe ad, pues las ha hecho suyas
po el co azón y la men e. Su ingenio su il las a ila
y
agu-
diza, las e ue ce
y
es i a, aciándolas en el molde de esa
ase que, animada po la inquie a sensibilidad del a is a,
se pea, co e, b inca o uela po el campo de la a ención del
lec o has a alcanza la in imidad de su in eligencia.
En uno de los capí ulos de es a ob a, Que edo a a de
con encemos de lo insensa o de nues o p ocede al desea
los bienes del mundo, que, lejos de se i nos de u ilidad
y
p o echo, nos aca ean males sin cuen o. El pob e, po
ejemplo, en idia al ico
y
desea posee sus iquezas. E o
lamen able, engaño unes o. Que edo nos hace e , en p i-
me luga . Que la iqueza nada iene de en idiable, siendo,
más que un bien, una ca ga pa a el homb e.
Ves
-esc ibe-
la gas en as
en
u ecino, g an can-
idad de hacienda
y
posesiones, copia innume able de
o o yjoyas. Dime: ¿qué o a cosa
es eso
que desigual
ca ga al que aun desnudo camina ca gado de sí p opio?
Sin duda i á
con
poca comodidad,
ajeno
de
descanso
y
eme oso. Veamos:
es e
que lo iene, ¿ha
de
pasa lo
des a ida? No. ¿Puede
goza lo
en
és a? Tampoco, si no
lo
da a
los que lo han menes e , pues pa a eso lo iene
en
depósi o
y
adminis ación. ¿Puede
gas a lo
en su
sus en o
y
ab igo? No, que
es
mucho menos lo que ha
menes e . ¿Qué se á, pues, des o, que o zosamen e ha
de
deja ?
G an
locu a
es,
siendo es o así, gas a la ida
oda en jun a cosas pa a deja las
con
ella. ¿C ees que
ap o echa al di un o algo lo
que
dejó al o o que lo
gas a
o
despe dicia?
No
se ás an necio que lo c eas.
Pues si es o
es
así, ¿po qué
no
asas us deseos
y
los
as
a
la mano, y omas, pues
es
líci o, lo que has
menes e , que
es
con lo que e es á ogando na u a-
leza ancamen e, que lo que e esconde
y
di icul a
es
lo supe luo? (1).
En segundo é mino, nues o au o señala, complacido,
las en ajas de la pob eza.
¿Sabes
+p egun a=
los p i ile-
gios
de
la pob eza? Pues
yo
e los di é. Nadie sino ella los
ha me ecido. Todas las cosas es án suje as
a
leyes; sola la
necesidad lib e ca ece
de
ley: así lo dice el p o e bio
(2).
El pob e, además, no padece la moles ia de las adula-
ciones,
y,
si le espe an o aplauden las gen es, es po su
p opia alía, no po la que le p es en la hacienda o el ca go.
¿Con
qué ag adece ás a la pob eza
-in e oga e ó ica-
men e Que edo - el
hace e exen o
de
adulado es
que,
alzándose
con
us oídos, e aje on igno an e
de
la
e dad,
y
e los escondie on
a
la ep ehensión
y
adue -
3. -
EL DINERO ANTE
LA FILOSOF A MORAL
(1) P osa, pág. 905
b
(2)
P osa, pág. 906
a.
(1)
J.
de
jáu eguí.
El Re aído, comedia amosa de D. Glaudo,
ecogida po As ana Ma ín en los apéndices de su edición de Que-
edo, Ve so, pág. 1075
b.
- 10-
ea
.- 11 -
encia? Y añade: Es ás pob e, pe o segu o de que la hon a
que se
e
hicie e se hace
a u
pe sona;
y
ienes consuelo
en la que no e hacen, pues es cie o e la qui a la [al a
del o o, de quien se dejan comp a
y
a
quien cau elo-
samen e se enden los alsos amigos
(1).
El pob e, en in, es á más segu o
Y
anquilo en su
humilde mo ada que en su magní ico palacio el ico.
Digo e
de e dad - decla a Que edo- que ni el uego iene
hamb e de las cabañas
y
chozas
1)
alque ías, ni las hacen
sospechosas los lad ones, ni las amenazan las gue as;
po que los que no las pe donan, las desp ecian (2).
.Pe o la pob eza, según el dicho del sa í ico, hace id c~los
a los homb es. Que edo lo niega; luego concede, pe o sólo
pa a da se el gus o de a i ma que, en cambio, la iqueza los
hace dignos de lás ima.
Engañáse
-esc ibe -; que la
pob eza no ·los hace idículos, sino la opinión que della
ciegamen e ienen los que la desp ecian. Pe o hagámosle
es a lisonja: concedámosle que los hace idículos, que es
deci , que se íen odos dellos. ¿Qué culpa iene la pob eza
san a, ag adecida
y
segu a, de que el o o sea necio
y
de que no enga en endimien o pa a conoce la como es,
pe suadido del o o? De e dad, dice el pob e, idículo
me
hace la pob eza, mas
a i
e hace lamen able el
dine o, que desde que le ienes andas inquie o con el
plei o e e no sob e quién ha de se dueño de quién,
y
al cabo po ene al o o le ienes a ene po seño .
Tú le si es,
ú
le desen ie as,
ú
le gua das,
1)
él aun
no e halla digno de algún ag adecimien o, pues se apo-
de a de las noches con el cuidado
y
del día con la soli-
ci ud.
Y
si
mue es, él es el p ime o que le pesa de que
e llo en, pues luego enjuga las lág imas a quien e
he eda (3).
-
I
Con ales conside aciones Que edo a a pa a a lo que
ya sospechábamos: a la sen encia des a o able
y
condena-
o ia del dine o. ¿Cómo puede se bueno - p egun a-
quien, como ú, o o pode oso, se pa ece an o a los
males
y
en e medades, que lo mejo dellos
y
de los
malos humo es es gas allos?
Y
si
no, ellos gas an la ida,
y
ú
en gas alla e es más p ódigo que ellos, Y elacio-
nando la es e ilidad de los e enos con yacimien os de o o
y la uindad mo al del a a o, ag ega: Conside ado he que
donde e
c ías
haces inú iles los mon es, in a ables al
ganado, áspe os, desnudos
y
sin ye ba
y
es é iles
a
odas
las sazones del año; que en i gas as odo el caudal de la
na u aleza. De cos umb e lo ienes: no ol idas esa condi-
ción aun ue a de las en añas de los ce os, pues lo
mismo haces con el homb e que e busca
y
e posee.
í
Qué es é il es de buenas ob as el ico a a ien o! No da
u o. Menos p o echoso es que el mon e donde es abas;
p opiedad es uya la es e ilidad
(1).
Mas aunque lo condena, Que edo econoce la ue za de
hechizo que posee el dine o. Ves aquí -dice, p osiguiendo
su após o e al o o- u mayo pode , que ni la expe-
iencia del mal que haces en ida, ni de la poca leal ad
que gua das en mue e, ni el ac edi ado conocimien o
de u ing a i ud, es bas an e
a
con as a us ue zas;
y
es ás con es o a1"}-u ano; que po glo ia
y
con sobe bia,
espec o de los muchos que e siguen, puedes con a los
pocos que
e
desp ecian yalaba e de que aun esos,
si
e
dejan.,
es no menos que po Dios (2).
Es as ideas in o man muchas de las poesías mo ales de
nues o au o . En el Se món es oico de censu a mo al,
di igiéndose al homb e, que, a as ado po la codicia, se
a ana y a iga en busca del o o, se exp esa así:
l
(1) P osa,
pág
906
a.
(2) P osa,
pág.
905
b.
(3)
P osa,
pág.
906
b.
(1) P osa,
pág.
906
b.
(2) P osa,
págs.
906b-907
a.
- 12
Jun as g ande eso o,
y en Po osí y
en
Lima
ganas jo nal
al
ce o y
a
la sima.
Sacas
al
sueño,
a la
quie ud, des elo;
a
la maldad consuelo,
disculpa
a
la aicián,
p emio a
la culpa,
acilidad alodio y la enganza,
y en pálido colo e de espe anza;
y debajo
de
lla e
p e endes acuñados
ce a los dioses y gua da los hadas,
siendo el o o i ano
de
buen nomb e,
que siemp e
llega con la mue e al homb e;
mas nunca,
si se
ad ie e,
se
llega con
el
homb e has a la mue e
(1).
Engaño y desengaño; ilusión y ealidad; el pun o de is a
del codicioso del o o y el pun o de is a del ilóso o es oico-
c is iano. El codicioso, al paso que a anca el áu eo me al
del Oscu o seno de la ie a. despie a aleg es espe anzas en
su p opio co azón. Al ex ae el o o, saca, como dice bella-
men e el poe a, «en pálido' colo e de espe anza». Llega
a imagina se el codicioso que en ese o o, con e ido en
monedas, acuña la ley del Des ino, la olun ad de los dioses:
«debajo de lla e - p e endes, acuñados, - ce a los dioses
y
gua da los hades». Mas el mo alis a, colocado en el plano
de la ealidad e dade a, desco e el elo de la apa iencia,
deshace el espejismo engañoso de la ilusión. El dine o es un
i ano b illan e, pe o e ible; sólo des elos
y
calamidades
ocasiona.
Con es e espí i u desengañado, ascé ico, es án conce-
bidos el igo oso sone o en que se conside a al o o en su
o igen
y
en la es imación humana:
(1)
Ve so,
pág.
428
b.
1
':'
- 13 -
•
Es e me al que esplandece a dien e
y an a inuidia
en poco
bul o encie a,
en e las llamas
enunció
la ie a:
ya
no conoce
al isco po pa ien e.
Fundido, os en a b azo omnipo en e,
ho o que
a
la ciudad p es ó la sie a,
descolo ida paz, p eciosa gue a,
eneno de
la au o a y del
ponien e.
Es e,
en
dine os áspe os co ado,
o be
pequeño,
al homb e
le
compi e
los blasones
de se
mundo ab e iado.
Pálida ley que odo lo
pe mi e,
caudal pe dido cuan o más gua dado,
sed
que
no en
la abundancia
se
emi e
(1).
-s
•••
y aquel o o, inspi ado en un pasaje de Séneca p oba-
blemen e. aconsejando el desp ecio de la iqueza pa a
conse a la aleg ía del ánimo:
Todo lo
puede
desp ecia cualquie a;
mas
nadie
ha
de pode
ene lo odo:
sólo, pa a se ico,
es
ácil modo
desp ecia
la iqueza lisonje a.
El me al que
a
las luces
de
la es e a
po
hijo p imogéni o acomodo,
luego que al uego
se
desnuda el lodo,
espléndido i ano e e be o.
A
se pelig o an p ecioso iene
pol o que,
en
ez
de
en iquece , ul aja;
que s610
a
quien le iene hono
se
iene.
La ama illez del o o es á
en
la paja
con
más salud, y, pob es, nos
p e iene,
desde la choza aleg e, la mo aja (2).
I
T
(1) Ve so,
pág.
408
a.
(2) Ve so,
pág.
4148.
-14-
- 15 -
4. -
Lo
QUE LE
DECIA
LA MUERTI~
pes es las apes a. ¿Quién no conoce la a anclO
de
la
luju ia, que con el in e és
IJ
po el o o
IJ
las galas a o-
pella la hon a
IJ
la cas idad? La a a icia hace me cancía
la e
ca ujugai
en el adul e io, la i ginidad en el es up o;
hace los cue pos enales
en
las ame as . La sobe bia
es
la más ica ienda
de
su a o. Po el pode
IJ
el eso o
IJ
el pues o p e e ido
IJ
la
opulencia, la a ma con a
Dios. La inuidia po ella ceba en
su
p opio co azón
sus
dien es: ella la a ma
de
eneno los ojos, ella
se
los des-
ela. La gula ap endió
de
la a a icia
a
no
ene po
alimen o
el
que
110
es
eso o, o
no le
cos ó.
No
gus a
de
lo sab oso, si
110
es
ca o;
no
iene po comida la
que
no cos ó
un
pa imonio;
no
ma a la sed
con
el ino o
agua
en
el
ba o,
sino la bebe en c is al
o
o o, po que
iene asco del aso
que no es
[oua
o
caudal (1).
Si compa amos es os dos agmen os, obse a emos su
dis in a modalidad de es ilo. En el segundo. la idea de que
la a a icia es el mayo pecado e in luye en odos los demás
es á expues a analí icamen e, desa ollándola en sucesi as
ase e aciones. En el p ime o, en cambio, el pensamien o de
que el dine o es el mayo enemigo del alma yse si e de
los o os es, es á exp esado sin é ica y, po así deci lo,
poé icamen e, ep esen ándolo en Ia alego ía, llena de
mo imien o, de los es bul os y el mons uo. Es ilo sen en-
cioso y lenguaje escogido enel uno; es ilo suel o y na u al,
lenguaje llano y desen adado en el o o. Pu a in ención
didác ica y adoc inado a, exp esión magis al, en el pasaje
de la
Vi ud mili an e;
in ención sa í ica y humo ís ica
exp esión eu el agmen o de
El sueño
de
la Mue e.
Allí,
el pensado es oico-c is iano; aquí. el bu lón
y
el pensado
jun os.
La pe soni icación de los es enemigos del alma y del
dine o en los es bul os a mados
y
el mons uo mul i o me
Cuando Que edo, guiado po la Mue e. pene a en las
egiones sub e áneas, e a la en ada « es bul os a mados
a un lado, y o o mons o e ible en en e; siemp e comba-
iendo en e sí odos, y los es con el uno, yel uno con los
es». Los « es bul os a mados» son los es enemigos del
alma: el diablo, el mundo
y
la ca ne; el mons uo, se de
muchas ca as y igu as, es... Pe o dejemos que nos lo
explique la di ec o a y guía de la soñada excu sión,
Ese
es -dice la Mue e-
el dine o, que
iene
pues o'
plei o a los es enemigos del alma, diciendo
que
quie e
aho a
de
émulos,
IJ
que
adonde él es á
no son menes-
e , po que él solo
es
odos es
enemigos.
Y
úndase
pa a deci que
el
dine o
es
el diablo, en que odos decís:
«Diablo
es
el dine o»;
IJ
que «lo que
no
hicie e el dine o,
no lo ha á
el
diablo»; «endiablada cosa
es
el dine o».
Pa a se
el
mundo, dice que oso os decís que «no hay
más mundo que el dine o»; «quien
no
iene dine o,
uáijase
del mundo»; al que le qui an el dine o decís que
le
echan del mundo,
IJ
que « odo
se
da po el dine o».
Pa a deci que
es
la
ca ne el
dine o, dice el dine o:
«Diealo
la ca ne»;
IJ
emi ese
a
las pu as
IJ
muje es
malas, que
es
lo
mismo que in e esadas.
y
Que edo apos illa:
No iene mal plei o el dine o,
según se
pla ica po allá (1).
En es e pasaje de
El sueño
de
la Mue e,
exp esa
Que edo una idea análoga a la que expone en la
Vi ud
mili an e,
a ando de la a a icia, mani es ación ex ema
y mons uosa del a án de posee dine o.
¿Que éis e
-esc ibe-
cuán populoso
es
es e pecado, que po
él se
gobie nan odos los demás? Es al,
que a
las mismas
(1) P osa,
pág.
179
a-b,
(1)
P osa,
pág.
971
a-b.
i
- 28-
de
mi dine o,
y
galanes. Y no quie o deja
de
ad e i
a uesa me ced que ha más que le quie o yo,
y
que
has a aho a no le he is o hace me ningún desdén.
Seño a mía, no hay pe sona con quien a
mí me
puedan
da más celos que con que e mi hacienda.
Si
uuesa
me ced
me
quie e a mí, ¿qué engo
yo
que e con
es idos, joyas
y
dine os, que son cosas nundanales
y
de
anidad? Y
si
quie e
a
mis
doblones,
¿po qué no
habla e dad? Y como en los papeles
me
llama «mi ida,
mi alma,
mi
co azón, mis ojos»,
me
llame «mis eales,
mis doblones, mis alegones, mis bolsas». Vuesa me ced
c ea que pa a
mí
no hay acción buena,
si
no
es
de
balde; que aun las más ba a as las engo apenas po
azonables. Lo que cues a
es
eo,
y
no hay donai e
donde hay pedidu a, Dejemos
él
dine o, como
si
al
no
hubie a sido,
y anden
inezas
y
equieb os po al o;
y
si no, lo que con iene
es
que uuesa me ced
se
quede
con sus deseos,
y yo con
mis dine os.
Fiel a es as ideas, Que edo compone bas an es poesías
p oclamando su i me decisión de esis i los a aques eme-
ninos y de ende denodadamen e su ald ique a.
Si
la p osa que gas é
con igo, niña, llo é,
y
aun has a ago a la llo o,
¿qué ha é la pla a
y
el o o?
Ya no he de da ,
si
no [ue e
al diablo,
a
quien me
pidie e;
que, as la bu la pasada,
solamen e un da
me
ag ada,
que
es
el da
en
no da nada - ,
esc ibe en una le illa (1). Yen o a, di igiendo la palab a a
su p opio pensamien o, le dice (2):
(1) Ve so,
pág.
83h.
(2)
Ve so,
pág.
84
a.
"',','
s.
(
'.~~
"
29 -
Del dine o que pidió,
a
la
que
ado ando es ás,
las nue as le lle a ás;
pe o los alegos no.
Di que doy en no da yo,
pues pa a halla el place ,
el aho a
y
el ene
han mudado los ca iles.
Vuela, pensamien o,
y
diles
a los ojos que más quie o
'que hay dine o.
Muchísimo más di e ido que es as le illas es el omance
con que el poe a esponde a la la ga lis a de cosas que le ha
pedido doña Te esa, aquella buena amiga de las « e ne as
con uñas» (1). Es, como di ía G acián, un equí oco con i-
nuado. Que edo con es a omando en o a acepción el
ocablo que designa el obje o pedido po su dama, o
empleando una palab a homónima. Pide ella un pa de
zapa illas, paño pa a es idos y unas sayas de p ima e a; él
le en ia á,' espec i amen e, unas zapa illas de espadas
neg as -« o o de cue o con que se cub e el bo ón de hie o
que ienen en la pun a ales espadas pa a que no puedan
he i »-, paño de su ca a -«mancha muy ex endida»-
y sayas
co adas el mes
de
ab il
de
las aldas
de
es as sie as.
Quie e la dama unos b incos - «joyeles»- y unos ba os
-«búca os»-; él le o ece b incos de danza y ba os de
los
que
engo en la ca a
o
los que ha á cuando llue a;
{1¡
Ve so,
págs.
244
8
-247
8.

~IpU:A(12L4
PUli
.,.
,.
$.
4. $(4
p (
S!
-30-
es deci , «g anillos» o elodos». Desea además es uel as de
cadena
y
cie a can idad de bocados - « u a en conse a
,
pa ida en pedaci os que se dejan seca »
+:
pa a compla-
ce Ia, el poe a pedi á
los eslabones a
un
p eso
y
a algún gi ano las uel as - ,
y le manda á
un
alano
que
se los
saque
po ue za.
Ha pedido ambién aso y ela. En cuan o al aso -dice
el poe a-,
ué ye o
pedi me cG;o
en
Valladolid la bella,
donde aun el cielo no alcanza
un
es ido des a seda.
y
ela, no la hay; po lo cual no queda o o emedio que
es i se ap iesa
de
la
que
man iene a odos,
pues
ambién
se
llama ela - ;
es deci , es i se de ie a, un absu do, cla o es á, pe o
posible po la semejanza ónica en e
ela
y
ellus,
« ie a».
Linda, ingeniosa mane a de nega . Al poe a le pa ece que
su dama pide «con des e güenza», po que no hay saldo a su
a o en la cuen a de se icios y a o es de uno y o o. Él ha
ecibido de ella:
dos mi a du as
de
noche po una eja;
dos
so ijas
que en
la mano
- 31 -
me
mos ó, yéndose
ue a,
y
un
guan e que pe dió ad ede,
de pu o
iejo, en la iglesia;
sie e
dien es,
que me
quiso
hace
c ee
que e an pe las,
y
unos cabellos
de
o o,
po la g acia
de
un poe a.
y
ha gas ado
a
su ez:
el
su imien o en
desdenes
y
en ag a ios
111
paciencia;
mucho iempo en espe a
y
muchas noches en ela;
odo
mi
juicio en conce os,
en coplas oda
mi
ena.
Reconoce el poe a que su dama se lo me ece odo. Pe o
es concesión i ónica. El poe a a señalando las cualidades
de Doña Te esa ylas condiciones p opias, si iéndose de
é minos -equí ocos. con lo cual niega lo. que acaba de
a i ma ; es deci , c ea y deshace la ilusión, o ja y des uye
el engaño al mismo iempo. Doña Te esa es al a seño a,
«si se sube en una cues a»; es g a e,
=
equ oco en e las
acepciones «ci cunspec a, espe able» y «pesada» -, si a
«ca gada de plomo y pied as»; su sang e es an cla a -in e -
e encia en e el adje i o
cla a
«ilus e» yel sus an i o
«cla a
del hue o» -, que «jamás ha sido yema»; iene buen pa ece
-c uce en e la signi icación de «o den de las acciones del
os o y disposición del cue po» y la de «opinión o dic a-
men» - , «po lo le ado y lo ieja», es deci , po lo sabihonda
y anciana; es an cue da
+juego
e bal en e el adje i o
cue da «p uden e» y el sus an i o cue da-, que «a cualquie
buen ins umen o -puede se i de e ce a».
y
él,
aunque indigno de al al eza, como
- 32-
homb e hecho
de
pol o
que se ha
de
ol e en ie a-
,
,.
ambién puede alega cie os mé i os. Si ella gus a de los
í ulos -« i ulo nobilia io» y « í ulo académico, o de
ó denes»-, él posee «los de g ados y co ona»; si le ag adan,
la~ c uces -«dis in i o o condeco ación p opio de ó denes
mili a es y eligiosas»
y
«c uz»-, él se me e á a
<címen e ío'" '.
+pa a anda ca gado de ellas»; si quie e hábi os .•..« es ido
de ó denes mili a es» y «cos umb e» -, él lo iene de «no
deci cosa buena»; si suspi a po seño ías :-«pe sona con
es e a amien o» y «cie os es ados o
necíoness->,
él, aunque
no dis u e sus en as, dispone de «dos en un mapa, - que
son Géno a
yVenecía»,
si, en in, desea que sus aman es
sean comendado es, él iene «m~~ de diecinue e encomien-
das» en la ca a o lis a de pe iciones, que le ha di igido
la dama.
Pe o exis en muje es an as u as y an hábiles, que es
inú il la esis encia. Po ejemplo, aquella buena moza que
o ece enseña a las no a as una ece a de al p imo , que
log en con e i en «ma queses del Gas o» -es deci , en
gas osos- a los «condes de
Peña- lo »
-es deci , a los
aca-
ños.
(1).
Que edo pone de elie e la des eza y maña de la
nin a, aludiendo
a-la
habilidad del
sacámuelas
y p ác ica del
médico. Ella. maes a en ex a~ las bolsas sin dolo .
con dos dedos, sin ga illo,
al más gua do
so
seño
saca el mayo azgo en e o
y
no le deja aigón.
Ella, muy ducha en esol e «ga os
p eñados» -
bolsas
eple as-. como si se a a a de una hinchazón,
(1) Ve so,
págs.
267 b·268
a.
- 33-
en [ald ique a es eñida
que
da
con pujo un doblón,
con cáma as hace al pun o
que pu gue odo su humo .
Ella, po úl imo, posee la ex ao dina ia i ud de
que al duque más gua dó n
le deja duque,
y
le qui a
el ducado que gua dó - ;
o se~, que le deja con 'el í ulo. pe o sin los' ducados
-«moneda»- que a eso aba.
En' o o g acioso omance e ie e Que edo cómo ué
íc ima de una dama de es a especie. pilo ada y adíes-
ada po dos ejezuelas
(1).
Encon óse con es e ío
del pecado' un mal día;
ace cá onsele
muy decididas
y
se
las
a egla on
pa a que las
acompaña a
'a ,la ienda de
«un joye i o ancés»;, adqui ie on allí di e sos obje os
y.
quie as que no quie as. el pob e poe a hubo de paga
el gas o.
,No me
ap o echá
el «No
aigo»,
ni
el «Yo
p ome o»,
«Yo
i é»,
«O o dla nos e emos»
y
«He de
cob a es e
mes».
Sin pode deci : «Dios,' alme»,
me
desnuda on la piel
el a chi o
de
Simancas '
y
un os o ba celonés.
No se a a de una na ación ni de un cuad o de ipo
ealis a. Ya lo es án indicando así los cua o úl imos
(1) Ve so.
págs.
266 b-167 b.
3
!{l
- 34-
e sos ci ados. En endida ealís icamen e, la cua e a ca ece
de sen ido. ¿Qué iene que e aquí, en es e despojo del
poe a, «el a chi o de Simancas?». ¿Qué es eso de « os o
ba celonés?».
¿E a; acaso, de Ba celona la jo enci a? Ambas
ases son me a ó icas. Llama «ba celonés» al os o de la
muchacha po que asal a
y
despoja a los que enca a, como
los bandole os ca alanes de la época, amosos en oda
España y ecuen emen e aludidos en la li e a u a con em-
po ánea. Ya sus dos acompañan es, «a chi o de Simancas»,
po lo iejas.
El omance es una isión
ca íca u esca,
una idealiza-
ción
sui géne is
del suceso, hecha po medio de
equí ocos,
me á o as y
símíles
de ca ác e bu lesco. Las dos iejas,
que iban muy compues as y a egladas, cub iendo con
deco osa apa iencia la ea ealidad de sus cue pos. apa e-
cen, g acias a la in e p e ación ,del poe a,
..•
i.
~
'. l.•
como ca ne
de
pas el,
hojald adas
1J
calien es,
güesos
1J
moscas después.
e·, '
Es aban desden adas,
enían
los ojos hundidos y la
mi ada codiciosa, lle aban las manos adobadas, y, a pesa
de los pe umes, olían a ejez. Todos es os asgos los
exp esa Que edo, elacionando men almen e el adobo de
las manos de las iejas con el «un o» o sobo no de los
minis os e imaginándose los dien es como cue das del
habla - y po eso es a á sin cue das o desenco dada _ .
las ó bi as como cué anos, po lo p o undas; la mi ada
codiciosa como endimia, imagen suge ida po el nomb e
de «mosca el» aplicado al galán; el olo a ejez como hedo
de sepulc o
y
pu ga o io:
La habla, desenco dada
,
que mos aba al esponde
- 35 -
mucha encía
i
poco dien e,
labio
i
quijada c uel.
Descuidábase el pe ume,
i
oliscaba i
de
opel
a
pu ga o io
i
esponsos
i
a pas illas
de
ejez.
En dos cué anos los ojos,
que pa ecen cuando en,
que, en ez de mi a , endimian
odo aman e mosca el:
las manos,
de
mal minis o,
un adas de sebo
i
miel;
muslo en o ma
de
muñeca,
nie e con ondos
de
pez.
Cuando se le ace can, el poe a se igu a a las es muje es
como espadas de esg ima -ya hemos is o que lle an
«zapa illas» en su pun a -. di igidas con a su bolsillo:
Hechas espadas
de
esg ima,
se
inie on odas es
en zapa illas ada me
una
de
puño
a mi
a gén.
Pues o que en ella iba a se sac i icada su bolsa, Que edo
se imagina la ienda del joye o ancés como un Pe al illo a
donde le conduce el e ce o de la sonsaca pa a ajus icia lo.
Recué dese que en Pe al illo, luga si uado en e Ciudad
Real y Toledo, solía asae ea la San a He mandad, a ados
a un palo, a los malhecho es condenados a mue e. Po ello
dice el omance:
En la ienda, Dios
me
lib e,
de
un
jo je i o
ancés,
haciéndola Pe al íllo
11""""
- 36-
de
mi dine o no el,
yo, con pasos desmayados
y
con a amudos pies,
iba, como el aho cado
po la escale a al co del,
El pa lo eo de las muje es yla chácha a del come cian e,
que hacía ma a illas con su a a de medi , como Moisés
con la suya, quedan e lejados en es os e sos;
Chi iaba la muchacha,
y
el séqui o magancés,
zu ia ido como a ispas,
epicaban a coge ,
Andaba
de
mano
e
mano
la p osa del in e és,
muy solíci o el ende o
con la a a
de
Hoisén.
Te mina el poe a su linda na ación aconsejando a los
que ue en buenos aho ado es que e i en semejan es
encuen os:
Los gua dianes
de
las bolsas,
los que
se
p ecian
de
se
enedo es, no cucha as,
que a ie en.
y
nunca
den,
guá dense que los encuen e
en
casa
de un
me cade
una quincena
en
zapa os,
dos se en onas a pie,
7, - LA VIEJA Y LA NIÑA
Si en ese omance emos la ac uación de una muchacha
con escol a de iejas, Rodemos p esencia en o o la lección
6:
1
- 37 -
que una ía da a su sob ina (1). Que edo e oca la igu a de
la ieja b uja,
aquella águila impe ial
que, asida
de
los escudos,
en odas pa es es á,
oda pico,
y
uñas oda,
pues pa a habe
de
ola ,
de
mi caudal hizo plumas,
po se águila caudal- ;
y ep oduce el «maldi o Alco án» de sus consejos. Ya los
conocemos: ama a los que ienen la bolsa anca y pagan
bien; hui de los acaños, de los que p ome en y no cumplen
la p omesa, de los que nada ienen. La buena ieja se exp esa
en el es ilo equi oquis a y lleno de alusiones de que an o
gus a Que edo.
A
los paganos e llegas,
de
los qui anos e as:
San o Tomé e de ienda
del aman e gua duin,
Dá iles
de
Be be ía,
niña, alen mucho más
que qui ales
de
Toledo,
que
es
una u a in e nal= ,
le dice. Y luego, aludiendo a cie os e sos de los omances
de Gai e os (e ámonos, dijo, mi ío, - a Pa ís, esa ciudad,
en igu a de ome os, - no nos conozca Gal án»), añade:
No
dejes los mal es idos;
que el dine o suele anda
en igu a
de
ome o,
(1) Ve so,
págs.
265 b-266
b.
..
- 38 -
no le conozca
Galuán,
G an
da é e IJ
pa o oma
son
g adas del hospi al:
deja
izos
alada es
po algún sin ala da .
La niña ap ende bien la lección, y pa a p obá selo a su
maes a, can a g aciosamen e es a cancioncilla, buen espejo
del ansia de dine o de las muje es de aquella clase:
El que sólo p ome e,
me e
cizaña,
que los p ome imicn os
son
pa a el alma.
Mues o
a
mis p e endien es
dien es
lJ
muelas;
dánles
alabanzas,
quie en me iendas.
Homb e sin alego
lego
se
queda,
que
en mi o den el ico
sólo p o esa.
Sólo quien de ama
ama
de
e as,
que
es
ama
a pes e
ama a
secas.
Mancebí o gua doso
oso le digo,
pues
se
lame las manos
pa a
sí
mismo.
Aquien
gua da dine o
Ne o le llamo,
IJ
a
quien
da
lo que iene
un
Alejand o.
Pa a
mí
son bolsones
sanes
IJ
li as,
l
- 39
gai a mejicana
de mi
cudicia.
El ema de la VIeja que a1ecciona a una muchacha ácil
pa a que come cie p o echosamen e con el amo se combina
en uno de los cuad os de la admi able
Ho a
de
odos
con
o o ema, muy sobado po la li e a u a enacen is a: la
amones ación a goza de la ju en ud, a gus a las delicias
de la ida an es que asome la ejez con su co ejo de
ali a es (1).
Hállanse eunidas «en pa lamen o ne ando» las alcahue-
as
y
las jó enes ame as. Una de las p oxe ie as, la más
'an igua, «mal asis ida de dien es
y
mamona de con e sa-
ción, able eando con las encías», según dice g á icamen e
Que edo, p onuncia un cínico discu so aconsejando a las
mozas que amen a los iejos icos y echacen a los galanes
jó enes sin dine o. Es un discu so en es ilo de ases co as,
con me á o as jocosas y oqueci os i ónicos, con maliciosas
alusiones al es ado de la moneda nacional. T as él, pi ue ea
el espí i u bu lón de Que edo . Vale la pena de ansc ibi
las palab as de la ieja.
El mundo
-dice-
es á pa a da
un
es allido; mi ad
qué gen il dádi a;
el
iempo hace hamb e; odo es á en
un
is; las e ias
IJ
los aguinaldos días ha que pud en;
las alb icias con adlas con los mue os; el dine o es á an
ocado,
que
no
se
conoce; con los p emios
se
ha des a-
necido, como uin en hon a:
un
eal
de
a ocho
se
enseña
a
dos cua os, como un ele an e;
de
los doblones
se
dice
lo
que de
los in an es
de
A agon:
¿QuÉ SE HICIERON?
Yo
DARÉ
hace los papeles
de
TOMA.
I em:
F E VUESA MERCED DE MI PALABRA
es
maiape os; lib anza
es
gozaue mo ecino; mancebi o
de
pie nas
con
guedejas
IJ
sienes con ligas son ganas
de
come
IJ
un
ayuno ba biponienie, Hijas, lo que con iene
(1) P osa,
págs.
236 b-237
a.

- 40-
es
engamos
IJ
engamos
IJ
engamos,
IJ
encomenda as al
con an e
IJ
al an emano. Yo adminis o unos homb es
a
medio
pod i . en e i os
IJ
mue os, que aen bien
aliñada pan asma,
IJ
a an
de
que los he ede su ape i o,
IJ
pagan en buena moneda lo oñoso
de
su es an igua.
Niñas, la cudícia qui a el asco; ce ad los ojos
IJ
apad las
na ices, como quien oma pu ga. Bebe lo ama go po el
p o echo
es
medicina. Haced cuen a que quemáis anjas
iejas pa a sacadas el o o,
o
que chupáis güesos pa a
saca la medula.
Yo
engo pa a cada una
de
oso as
media docena
de
ca oñas, aman es pasas, a ugados, que
ga gajean mejicanos. Yo no quie o e ce a pa e: con un
po e mode ado que
se me
pague esiou con en a, pa a'
conse a es a neg a hon a
de
que
me
he p eciado oda
mi
ida.
Los ins in os de las jó enes se suble an an e la pe spec:
i a de los «aman es pasas que ga gajean mejicanos» - es
deci , doblones, monedas de o o -. Como si oye a can a
en sus en añas la imi ~ción del
Collige, i go, osas
ausoniano, una de las busconas, «a eba iña en naguas,
moño ampan e», se desa a en imp ope ios con a la
celes ínesca o ado a y p oclama los de echos de su cue po
jo en.
Agüela -
dice -,
endilgado a
de
e ocilas, engazado a
de'
cue pos, eslabonado a
de
gen es, en lau ado a
de
pe -
sonas, ejedo a
de
ca as, has
de
ad e i que somos mUIJ
mozas pa a ende nos a la pu ba bada
y
a los caza-
siglos. Gas a esa munición en dueñas, que son nauas
de
los di un os
y
ma iposas del
xou
YACE.
Tía, la sang e
que bulle más quie e a a i a que dine os,
IJ
gus o que
dádi as. Toma o o o icio;
que
los coches
se
han alzado
a mayo es
COIl
la co oza,
IJ
espe o edas i a pepinazos
po alcagüe es.
Nó ese el uso de una se ie de pe í asis en aposición
(<<endílgado a de e ocilas, engazado a de cue pos, e c.»),
'<»:
1
- 41 -
con las que jocosamen e se desc ibe el ca ác e de la cosa
signi icada po el sus an i o a que se e ie en, ya deni-
g ándola, ya
magní icándola,
p ocedimien o es ilís ica muy
usado po Que edo. Apa e de esas pe asis, hállanse
aquí o as exp esiones me a ó icas, unas sencillas (elos
cazasíglos»,
e e ida a los iejos), o as más complicadas
y e o cidas (ela pu ba bada»; es deci , los iejos, pues
ienen ba bas y, po su ejez, es án pod idos; «mayas de
los di un os y ma iposas del
aquí uace»,
aplicadas a las
dueñas, po que, po se iejas y es ando casi pa a mo i ,
pueden hace de
mayas
o einas en e los di un os, como
las mozas en e los jó enes en las adicionales ies as de
mayo, y po que po su edad andan ya en o no de, la
mue e, como las ma iposas al ededo de la llama). Tam-
poco al an alusiones maliciosas a lo con empo áneo: la
de los coches, a los que el au o conside a dignos sus i-
u os de las celes inas po que e an u ilizados pa a en e-
is as de amo
Ilíci as.
Cuando suena la
ho a,
que da a cada cual lo que se
me ece, una nube de ac eedo es i umpe en la es ancia,
poniendo in a la eunión. En áblase ie a pelea en e ellos
y las mancebi as. Sob e iene el amigo de una de las
busconas y, i ando de espada, acome e a los in usos,
que a su ez sacan las suyas pa a de ende se. G i an las
muje es, pidiendo soco o; acude la jus icia, y cada cual
escapa como puede. Las iejas y las busconas son condu-
cidas' a la cá cel, en e los denues os de los ecinos.
Escenas aleg emen e na adas. La ieja y la « omasca»,
e a adas con cua o asgos y, sob e odo. po el modo
de exp esa se. Pa a imaginamos a la ieja nos bas a lee :
p ime o, «la más an igua de las alcagüe as, mal asis ida
de dien es y mamona de p onunciación, able eando con
las encías» y luego, «jun ando la na iz con la ba billa, a
mane a de ga a, las hizo un ges o de la imp esión del
g i o». Pe o acabamos de igu a nosla cuando la oímos
- 42-
habla , no sólo po lo qu~ dice, sino po el es ilo de
sen encias en que se exp esa. Es, según lo exigía el ipo,
sen enciosa como la mad e Celes ina. La buscona queda
igualmen e dibujada con unas ases: «a eba iña en naguas,
moño a npan e»: pe o se comple a su e a o po el modo
de p oduci se; es ilo de desga o e insul o. La ieja se
ha exp esado sosegadamen e , como maes a que es á adoc-
inando a sus discípulas; la jo en, de pie, con ges os y
ademanes i os, con desca o.
El umul o de las escenas inales se e lejan en lo
dinámico del es ilo, de ex ao dina io pode e ocado :
Las mancebi as de la sonsaca o maban una capilla
de chillidos, diciendo que qué é mino
e a
aquél,
1]
que
pa a és a
1]
pa a aquélla,
1]
como c eo en Dios,
1]
boni as
somos noso as,
1]
lo del neg o,
a
quien apelan las en-
ganzas
de
las ando as ... Saca on las espadas,
1]
i án-
dose unos
a
o os, hicie on pedazos cuan o había en la
casa. Las busconas
a
las en anas,
desgañi ándcse,
p e-
gonaban el
QUE SE MATAN 1] ¿NO HAY JUSTICIA?
Al
uido
subió
un
alguacil con odos
sus
a abales, con el
FAVOR AL REY,
TÉNGANSE A LA JUSTICIA.
8. -
Los
«l'lALOS» Y «BUENOS»
DE
DIEGO -10RENO
Que edo sien e e dade a obsesión po el ema de los
«su idos» o .ma ídos pacien es, muy aído y lle ado po
la li e a u a sa í ico-bu lesca de los siglos
XVI
y
XVII.
Además
de un opusculillo ju enil -
El siglo del cue no -
y a ias
composiciones poé icas, son bas an e nume osos los pasa-
jes, b e es o la gos, en los que nues o poe a se ocupa de
es e asun o o se e ie e a él. Ap o echa cualquie mo i o
pa a hace un chis e o sol a una pulla a cos a de los
ma idos que, como él dice, «siendo a il de San Lucas, -
son la ies a de San Ma cos».
- 43 -
No oy, na u almen e, a es udia el desa ollo de es e
ema. Aquí sólo nos in e esa po la in e ención que el
dine o iene en la conduc a de ales ma idos. Pa a
Que edo,
es incues ionable que si los su idos consien en o se aguan-
an es po codicia y po a án de i i cómodamen e a cos a
ajena.
Que p e enda dos años se co nudo,
a
í ulo
de
humilde
1]
Choca e o,
un
homb e malicioso
1]
nada udo,
sin duda
que
le ale g an dine o;
que
1]a
son cue nos píldo as do adas
que
las pasa el seño 1] el escude o;
mas ienen de o a
sue e
p epa adas,
pues pu gan exc emen os po la en e,
que, po se más co nudo, dan co nadas-,
dice él en una sá i a (1).
Y
un ma ido pacien e se exp esa
así en cie o . omance (2):
T ueco mi consen imien o
po doblones
mU1]
doblados;
que
se
los
qui o
an go dos,
si me
los pone an la gos.
En o o omance, cínico y chis oso, un ma ido an iguo
aconseja a un ma ido no el, pob e y p esumido de hon a,
que explo e la ju en ud y he mosu a de su muje , la cual
po la ganancia que le ha de p oduci se á pa a él una
e dade a mina del Pe ú o una ac edi ada ienda de la
Pue a de Guadalaja a (3):
(1) Ve so,
pág.
108a.
(2)
Ve so,
pág.
283
b,
(3)
Ve so,
pág.
351
a.
- 44-
¿Cómo no
se
co e, he mano
de
anda desnudo, eniendo
unos ojos me cade es
y
unas mejillas alegos?
A
la ho a
de
come
me
pa ece que le encuen o
con unos dedos sauones,
c uci icando bos ezos.
Con el Pe ú es á casado,
A abali a
es su
sueg o,
si
da
luga a las lo as
y
deja ca a los ce os.
Haya en ada pa a odos,
y
se á pa a
sí
mesmo
Pue a
de
Guadalaia a
la pue a
de su
aposen o.
y
Díego
Mo eno, igu ación popula de los ma idos
pacien es, habla -en
El
sueño de
la Mue e-
de su com-
placencia o de su enemiga, espec i amen e, pa a con los
galanes icos o pob es de su esposa.
Yo
[ui
-dice-
ma ido
de
omo
y
lomo, po que
omaba
y
engo daba: sie e du mien es e a con los icos
y
g ulla con los pob es, poco malicioso. Lo que podía
echa
a
la bolsa, no lo echaba
a
mala pa e ...
Yo
dicen
que no dije malo ni bueno,
1)
es
an al e és, que en
iendo en a en mi casa poe as, decía: «¡Malo!»;
y
en
iendo sali gino escs, decía:
«[Buenol»,
Si ía con mi
muje
galance es,
decía: «jMalo!». Si ía me cade es,
decía: «¡Bueno!». Si opaba en mi escale a alien es
decía: «¡Remalo!».
Si
encon aba obligados
y
a an es:
decía:
«¡
Rebuenol»,
- 45 -
9. - MISCELÁNEA DE CODICIAS
Los expedien es
y
malas a es de abe ne os. pas ele os.
sas es. despense os, me cade es. médicos
y
bo ica ios pa a
explo a al público y en iquece se o ecen ambién a nues o
poe a ocasión
y
mo i o pa a con inuas
acecías,
chis es
y
alusiones.
En
El sueño del juicio inal,
nos desc ibe el au o la
escena de «una legión de espí i us malos» a eando «con
azo es. palos
y
o os ins umen os» a una espesa muchedum-
b e de gen es. en la que abundan los abe ne os
y
sas es
(1).
Iba sudando
-esc ibe-
un abe ne o
de
congoja, an o
que, cansado,
se
dejaba cae a cada paso,
y
a
mí
me
pa eció que le dijo el demonio: «Ha o
es
que sudéis el
agua,
1)
no nos la endáis po ino». Uno
de
los sas es,
pequeño
de
cue po, edondo
de
ca a, malas ba bas
y
peo es hechos, no hacía sino deci : «¿Qué pude hu a
yo,
si
andaba siemp e mu iéndome
de
ha nb e?»,
Y
los
o os le decían ( iendo que negaba habe sido lad ón)
que qué cosa e a desp ecia se
de su
o icio. Topa on con
unos sal eado es
y
capeado es públicos que andaban
huyendo unos
de
o os,
y
luego los diablos ce a on con
ellos, diciendo que los sal eado es bien podían en a en
el núme o, po que e an a
su
modo sas es sil es es
1)
mon eses, como ga os del campo. Hubo pendencia en e
ellos sob e a en a se los unos
de
i con los o os;
y
al in,
jun os llega on al alle.
En
El sueño del In ie no,
el poe a e a Judas odeado de
despense os: pues. po se imi ado es suyos. acuden a co e-
ja le
y
en e ene le. Acé case al g upo.
y
obse a la pena que
padecen.
E a -
dice-
que, como
a
Tício le come un bui e
las en añas,
a
ellos
se
las esca baban dos a es que
(1) P osa.
pág.
137
a.
..
(
- 46-
llaman sisones.
Y
un diablo decía
a
oces,
de
a o en a o:
«Sisones son despense os,
y
los despense os son sisones».
A'es e p egón
-comen a soca onamen e=-
se
es emecían
odos (1).
En es e mismo
Sueño,
oímos a los pas ele os lamen a se
ama gamen e de habe se condenado «po el pecado de la
ca ne», sin habe conocido muje ,
y
la ue e ep imenda que
les di ige uno de los demonios -un diablejo. sin duda, an
bu lón como Que edo
y
que. como él, no ehuía lo sucio ni
lo epugnan e en sus dicacidades. Véase cuán as po que ías
hacían los pas ele os en su a án de gana a poca cos a (2).
Lad ones
-les decía -.
¿quién
me ece
el in ie no mejo
que
oso os,
pues
habéis hecho come
a
los homb es
caspa,
y os
han se ido
de
pañizuelos
los
[pas eles]
de
a
eal,
sonándoos
en ellos, donde muchas eces pasó
po caña el ué ano
de
las
==«
¡
Qué de
es ómagos
pudie an lad a ,
si
esuci a an los pe os
que
les hicis es
come !
[Cuán as
eces pasó po pasa
la
mosca golosa!
y
muchas
ué
el mauo bocado
de
ca ne
que
comió el
dueño
del pas el.
¡
Qué de
dien es habéis hecho jine es,
y
qué de
es ómagos habéis aído
a
caballo,
dándoles
a
come ocines en e os!
¿
Y
os
quejáis, siendo gen e an es
condenada
que
nacida, los
que
hacéis así ues o o icio?
¿
Pues qué
pudie a deci '
de
ues os caldos? Mas no
soy
amigo
de
e ol e caldos. Padecé
lJ
callá no amala; que
más hacemos noso os en a o men a as
que
oso os en
su íllo.
En una le illa sa í ica. p o es a Que edo de que p e-
endan pe segui a los lad ones los que, como los me ca-
de es, ambién «pueden maulla ». es deci , son «ga os» o
lad ones, pues hu an sin medida con la a a de medi (3):
(1) P osa,
pág.
158
a.
(2)
P osa,
pág.
152
b.
(3)
Ve so,
pág.
84 b.
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.
'.
- 47-
Que
el me cade
dé
en oba
con a a icia c ecida;
que
hu e
con la medida
sin ene la en el hu a ;
que pudiendo maulla
p ende
al
lad ón in en e.
[malhaua quien lo consien e!
y
en un pasaje del magní ico
Sueño del In ie no,
nos
e ie e su encuen o con es os codiciosos (1). Al llega a
la cima de una cues a. obse a cómo «se es aban ab asando
unos homb es en uego inmo al». a izado po los demo-
nios, no con uelles. sino
[con
«co che es. que soplaban
mucho más!». Una chuscada a base del equí oco en e las
acepciones «hace o a oja ai e» y«dela a » del e bo
sopla .
Los co che es, llamados ambién soplones po que
acusaban o dela aban, e an minis os in e io es de jus icia.
Uno de los a o men ados p egun aba: «Yo al jus o endí.
¿Qué me pe síguen?». Y el au o pensaba: «¿Al Jus o en-
dis e? Es e es Judas». Pe o no; no e a Judas, sino un me -
cade a quien él había conocido. «¿No alie a más habe
enido menos hacienda yno es a aquí?» -le amones a
Que edo. Y en onces 'uno de los diablos, lleno de enojo.
comen a así:
Pensa on los lad onazos
que
no había más,
y
qui-
sie on con la a a
de
medi hace lo
que
Moísén con
la a a
de
Dios,
y
saca
agua
de
las pied as. Es os son
los
que
han ganado como buenos caballe os el in ie no
po
sus
pulga es,
pues
a pu as pulga adas
se
nos ienen
acá. Mas ¿quién
duda que
la escu idad
de sus
iendas
les p ome ía es as inieblas? Gen e es· és a
que
quiso
se ' como Días,
pues
p e endie on se sin medida; mas
Él, que odo lo e, los ajo
de
sus asos
a
es os nublados,
que los a o men en con ayos.
(1) P osa,
pág.
152
b.
sq
•
- 60-
a ado
de
la causa, como
yo
enía
no sé
qué dine o.
Supliquéle que
me
lo gua dase,
y
que
en
lo que hubiese
luga , a o eciese 'la causa
de un
hijodalgo desg aciado,
que po engaño había incu ido
en
al deli o. - «C ea
uuesa me ced -dijo, después
de
habe pescado la
mosca- que
en
noso os es á odo el juego;
y
que si uno
da en
no se homb e
de
bien, puede hace mucho mal.
Más engo yo
en
gale as
de
balde po mi gus o, que hay
le as
en
el p oceso.
Fíese de mí,
y
c ea que le saca é a
paz
y
a sal o».
Fuése
con es o
y
ol ióse desde la pue a
a pedi me algo pa a el buen Diego Ga cia, el alguacil,
que impo aba acalla le con mo daza
de
pla a,
y
apun-
óme no
sé
qué del ela o pa a ayuda
de
come se la
cláusula en e a. Dijo: «Un ela o , seño , con a ca las
cejas, le an a la oz, da una pa ada (pa a hace
a ende al alcalde di e ido, que las más eces lo es án),
hace una
-accion,
des uye
un
c is iano». Dime po en en-
dido
y
añadí o os cincuen a eales. Y
en
pago
me
dijo
que ende ezase el cuello
de
la capa,
y
dióme dos emedios
pa a el ca a o que enía
de
la ialdad del calabozo.
y
úl imamen e
me
dijo, mi ándome con g illos: «Aho e
uesa me ced
de
pesadumb e, que con ocho eales que
dé
al alcaide, le
aliua á;
que es a
es
gen e que no hace
i ud si no
es
po in e és». Cayóme
en
g acia la ad e -
encia. Al in, él
se
[ué,
y
yo
di
al ca cele o
un
escudo.
Qui óme los g illos.
El esc ibano lo hizo, en e ec o, an bien que, aunque sus
compañe os ue on condenados a azo es
y
a seis años de
des ie o, Pablicos salió lib e.
Desc ipción sob ia
y
límpida, obje i a. Pe o, sin pe juicio
de su obje i idad, aslúcese en ella el comen a io mo al que
los hechos me ecen al au o . -Con lo que dice el esc ibano
espec o del alcaide de la p isión, del alguacil, del ela o
y
del juez que s dí i' .
e
1S
ae a Juzga , mani ies a Que edo su
p opia ep obación. Igualmen e, la simple ansc ipción de
,
,
.
'
~.
a
- 61 -
las palab as del esc ibano, que, después de habe ecibido
el dine o, se e ie e al papel decisi o que él juega en los
asun os judiciales, lle a implíci a la censu a
y
condena de
su p ocede po pa e del esc i o .
Es os' mismos sen imien os los exp esa Que edo bu la
bu lando en la desc ipción de la isi a de un g an seño a la
cá cel de su co e, asun o del capí ulo ece de
La ho a
de
odos
(1). '
Se ha decidido el g an seño a pasa al isi a po habe
enido conocimien o de que la p isión «se ía de he edad
y
bolsa a los que la enían a ca go». Y así es, en e ec o. Según
puede comp oba , aquellos unciona ios «de los deli os
hacían me cancía
y
de los delincuen es ienda, ocando los
lad ones en o o, ylos homicidas en buena moneda».
Al llega la
ho a
el g an seño , demudado el os o po
la indignación, censu a ac emen e el p ocede de sus minis-
os de jus icia.
Acué dome
+Ies
dice, en e o as cosas-
del cuen o
del que, en adado
de
que los a ones le oian papelillos
y
mend ugos
de
pan,
y
co ezas
de
queso,
y
los zapa os
iejos, ujo ga os que le cazasen los a ones;
y
iendo
que los ga os
se
comían los a ones
y
jun amen e
un
día le sacaban la ca ne
de
la olla, o o
se
la desensa -
aban del asado ; que
ya
le cogían una paloma,
ya
una
pie na
de
ca ne o, ma ó los ga os
y
dijo: «Vuel an los
a ones». Aplicad oso os es e chis e, pues como ga azos,
en
luga
de
limpia la epública, cazáis
y
coméis los
lad ones a oncíllos que co an una bolsa, aga an
un
pañizuelo,
qui an una capa
y
co en
un
somb e o;
y
jun amen e os engullís el eino, . obáis las haciendas
1)
asoláis las [amilias, In ames, a ones quie o,
1) no
ga os .
y
Que edo e mina el episodio a ibuyendo al g an seño
(1) P osa,
págs.
232b-233
a.

. n W$Ill.
2$1,1
11, .
"
. ¡
. aMi; .
;¡
M
- 63-
- 62-
al
p ocu ado , que le de iende menos que
le
imi a;
11
al
o o que le condena, no po que no haya lad ones,
sino po que no haya o o; no po que no haya muchos,
sino po queda solo
a
la epública, que po qui a los
lad ones, ae muchos o os. Sucede lo mismo que al
que po limpia se
de
a ones ae ga os, que si el a ón
le oía un mend ugo
de
pan, un a ca ieja, un poco
de
made a, un pe gamino, iene el ga azo,
y
hoy le
come
la olla
11
mañana la cena
11
eso o día las pe dices;
11
en poco iempo suspi a po sus a ones.
A
mí 'se
me
debe es a e a,
y yo
ueco un aho cado
a
do
cien os
aho cado es
11
a
es mil iejas hechice os que an po
soga
y
muelas;
y
mal en endido y peo ag adecido.
y
dándose cuen a del buen e ec o p oducido po su
explicación en Luci e y en odo el audi o io, añade con
el ono del minis o con a iado po la poca es ima que
se hace de sus se icios:
•
Yo es oy
cansado; encomiéndenlo
a
o o, que
yo
me
quie o e i a
a
un p e endien e.
Luci e
y
su ibunal, sa is echos, le dan oda clase de
explicaciones
y
aplauden su ingenioso p ocede ; pe o no
le pe mi en que se e i e de ca go que desempeña con an o
u o pa a el in ie no:
Diásele
oda sa is acción,
y
[ adiabla, como [ a e na,
a
los acusado es;
y
dijé onle que no cesase, que no e a
iempo
de
e i a se; ue a
dé
que
a
un p e endien e
an es e a ahona
[« abajo
y
a íga»]
que ali io.
También encon amos bu las, sa casmos e i onías sob e
la anidad de los unciona ios de jus icia en la p oducción
poé ica de Que edo. He aquí un du o sone o con a «un
juez
me cadu ía>
(1):
Las leyes con que juzgas, ¡oh Ba ino!,
menos bien las es udias que las endes;
una an ás ica decisión, muy p opia de su empe amen o
impulsi o.
y
que segu amen e le hab ía' gus ado e en la
ealidad.
Mandó -
esc ibe -
sol a los p esos
y
p ende odos
los minis os
de
la cá cel. A móse una he e ía
y
con-
usión espan osa: ocaban unos con o os quejas
y
ala idos; los
que
en!an los g illos
y
las cadenas se las
echaban
a
los que se las manda on echa
y
se las
echa on.
Ya había u ilizado Que edo es e cuen ecillo de los a o-
nes
y
los ga os en su
Discu so
de
odos los diablos
o
.in ie no emendado,
poniéndolo en boca del diablo de los
lad ones· (1). Compa ece es e demonio an e Luci e , acusado
de con ibui con su p ocede a que se sal en los homb es.
Seño -
dice el iscal a
Lucí e + ,
és e no gas a el
iempo sino en hace que oben
y
hu en los homb es;
llé anlos
a
la cá cel, ahó canlos
o,
si son monede os
alsos,
quémanlos;
p edicanlos, p euiénenlos,
con iésanse,
sál anse.
Y
és e no pensaba que po la ho ca
y
po el
uego se podía i al cielo,'l1 en aho cados
y
quemados
.ha. usu pado in ini o pa imonio
a
los o men os.
El discu si o del iscal p o oca la cóle a de Luci e , que
se dispone a dec e a adecuado cas igo pa a el pob e delin-
cuen e. Mas és e pide a g andes oces que le dejen explica
su conduc a
y
le oigan an es de sen encia le.
Seño
-dice, en medio del silencio
y
la expec ación de
odo el in ie no -,
yo
con ieso que se
me
sal an los
aho cados; mas ecíbanseme en cuen a los o os que
se
me
condenan po condena
a
és os,
y
no
a
sus compa-
i.e os ni
a
sus minis os. Yo, con un lad ón que
me
aho can
y
se
me
sal a, condeno
al'
alguacil que
le
p endió
11
se suel a
a
sí; al esc ibano que esc ibe con a
el que hu ó
a
uno,
y
no con a sí, que hu a
a
odos;
.(1) P osa,
pág.
222
a-b,
•
(1)
Ve so,
pág.
424
~-b.
,
- 64 -
lo que e comp an solamen e en iendes;
más que
[asá
e ag ada el ellocino.
El humano de echo
y
el di ino,
cuando los in e p e as, los o endes,
y,
al compás que la encoges
o
la ex iendes,
u mano pa a el allo
se
p e ino.
No
sabes escucha uegos ba a os,
y
s610 quien e
da
e qui a dudas;
no
e gobie nan ex os, sino a os.
Pues que
de
in en o
y
de
in e és
no
mudas,
o
lá a e las manos con Pila os,
o
con la bolsa ahó ca e con Judas.
y
en una le illa. cuyas es o as ienen al e na i amen e
como es ibillo las palab as
pob eza
y
dine o,
dice con igual
iolencia y mayo concisión
(1):
¿Quién los jueces con pasión,
sin se ungüen o, hace humanos,
pues un ándolos las manos,
los ablanda el co azón?
¿Quién gas a
su
opilación
con o o, yno con ace o?
El dine o.
Ingeniosa, pe o muy i ulen a es la es o a con a los
esc ibanos en la le illa que sa i iza di e sos aspec os
sociales con el bu lón es ibillo de «Y no lo digo po mal» (2):
El signo del esc ibano,
dice un as ólogo inglés,
que el signo
de
Cánce es,
que come
a
odo c is iano.
(1)
Ve so,
pág.
79
a-b.
(2)
Ve so,
págs.
80b-81.
i
L.i'.
a
- 65-
Es
su
pluma
de
milano,
que
a
odo pollo
da
bo e,
y
ambién
es de
i o e,
i ando al blanco
de
un eal.
Es sang ien o la igazo sob e las espaldas de los alguaciles
es a es o a de la le illa en que el poe a, epi iendo el
i o nelo de «pun o en boca», deja oí «las cue das de su
ins umen o. locas en deci e dades» (1):
Pe sigue al pob e lad 6n
el alguacil con es igos,
que siemp e son enemigos
los que
de
un o icio son.
Los dos an con a el bolsón:
hú ale el lad ón su il,
y
al lad ón el alguacil;
y
así gana los pe dones,
siendo lad ón
de
lad ones,
que los cas iga
y
con oca.
Sí Que edo esc ibe en una de sus jáca as (2):
El Ganchoso
es
p egone o,
iple
de
los azo ados,
ab e iando el «quien al hace»
al que
no
le paga el can o - ,
yen
El Busc6n
(3):
Sal 6 el
de
las ánimas,
y
dijo: «Cua o ducados
di
yo
a
Flechilla, e dugo
de
Ocaña, po que aguijase el bu o
y
po que
no
lle ase la penca
de
es. suelas cuando
me
palmea on» - ,
es po que ambién había posibilidad de que los condenados
(1) Ve so,
Fágs. 74 b-75
a.
(2)
Ve so,
pág.
222
a.
(3)
P osa,
pág. 95 b.
5
- 66-
a azo es calleje os sobo nasen al e dugo pa a que los azo es
ue an le es -«de amigo», como dice el ío de Pablicos-,
y al p egone o pa a que ue a eci ando len amen e la sen-
encia, que e minaba con la ase «quien al hace, que al
pague» y du an e cuya lec u a se suspendía el apulamien o.
11.- LA MUELA MASCADOBLONES
y
LA RATONERA CAZARREALES
Nadie igno a que en los siglos
XVI
y
XVII
enían a España
muchos a ilado es y buhone os anceses. Los esc i o es de
la época se lamen aban de que así ocu ie a, po que aquellos
pequeños indus iales, a cambio de sus ba a ijas, se lle aban
muy buenos dine os del país. «¿Qué Indias pa a F ancia,
como la misma España? - esc ibía
G acián
en su admi able
C i icón,
poniendo sus palab as en boca de la Fo una-
Venid acá: lo que los españoles ejecu an con los indios, ¿no
lo desqui áis oso os con los españoles? Si ellos los engañan
con espejíllos, cascabeles y al ile es, sacándoles con cuen as
eso os sin cuen o, oso os con lo mismo, con peines, con
es uchi os y con ompas de Pa ís, ¿no les ol éis a chupa a
los españoles oda la pla a y odo el o o, y es o sin gas os de
lo as, sin dispa a una bala, sin de ama una go a de sang e,
sin lab a minas, sin pene a abismos, sin despobla ues os
einos, sin a a esa ma es?
Andá yacabá
de conoce es a
ce ísíma e dad, y es imadme es e a o . C eedme que los
españoles son ues os indios
y
an desin e esados, que con
sus lo as os aen a ues as casas la pla a ya acend ada y
ya acuñada, quedándose ellos con el ellón
y
bien
asquí-
lados» (1). El Gobie no se ocupó muchas eces del asun o y en
1657 salió una p agmá ica eno ando las· an iguas disposi-
(1) B. G acíán,
C i icón,
lI. 3. Pa a la es imación de los an-
ceses que enían a Espa a en el siglo de o o, éase M. He e o
Ga cía,
Ideas
de
los españoles del siglo
XVlI,
Mad id.
1928,
cap. XIV, págs.
405-436.
I
....
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aq
- 67 -
cíones sob e los buhone os ex anje os. «De aquí adelan e
-o dena- en es a ílla ni en las demás ciudades, illas
y
luga es de es os dichos einos no puedan anda ni anden
buhone os anceses ni ex anje os po las calles a ende
en a quillas, cajas, ni en o a o ma cosa alguna de
buhone ía» (1).
Que edo elabo a Ii e a iamen e es e asun o en uno de los
capí ulos -el ein a y uno- de
La ho a
de
odos,
ela ando
el encuen o en las mon añas de Vizcaya de un español, que,
huyendo de la jus icia, se di igía a Flandes pa a «desenoja
los jueces
y
desqui a su opinión, si iendo a su ey»,
y
es
anceses -un a ilado , un endedo de uelles y a one as
y
o o de peines y al ile es-, que enían a España a gana se
la ida con su espec i o o icio (2).
Habíanse sen ado los cua o a descansa a la somb a de
unos á boles,
y
p on o aba on con e sación ace ca de los
mo i os de su iaje
y
pun o adonde se encaminaban. Ad ni-
ábanse los anceses de que el español hubie a emp endido
an la go iaje sin «o icio ni eje cicio pa a sus en a se'>. Y a
su ez se so p endía el español de que los anceses cami-
nasen «po ie as ex añas y pa es an áspe as
y
mon-
uosas»,
ab umados con el peso de sus me cancías
y
«a
iesgo de da en manos de sal e ado es» .
Pun os de is a di e en es, bien no ados po Que edo.
Los anceses, p ác icos
y
ealis as, no comp enden el
camina a la en u a del español en demanda de una
ehabili ación mo al en la gue a. El español, pob e
y
soñando en la glo ia de su nomb e, no en iende qué ganancia
puedan ob ene los anceses de sus buhone ías
y
humildes
o icios. El ende o y el hidalgo en e a en e.
El amolado , «que hablaba el cas ellano menos zabucado
de gabacho», se enca ga de ab i los ojos al español.
(1) Au os aco dados,
líb VII. í . XX. a . único
(1657).
(2) P osa,
págs.
246b-248
a.
- 68 -
Con es e ca e oncillo
+díce
el ancés-
y
es a
muela
sola he mascado
a
Cas illa mucho
y
g ande núme o
de
PISTOLAS,
que oso os llamáis doblones,
y
luego, eplicando a un desahogo empe amen al del
español,
a quien, como indica g á icamen e Que edo, se le
había acedado el ges o al oí lo de los doblones, explana
cumplidamen e su ase e ación:
Voso os debéis mi a
a
los amolado es
de
ije as
como
a
lo a e es e, con que amos amolando
y
agu-
zando más ues as ba as
de
o o que ues os cuchillos.
Mi ad bien
a
la ca a
a
ese
can a illo queb ado que se
o ina con es angu ia; que él nos aho a, pa a ae la
pla a,
de
la abaola del Océano
y
de
los pelig os
de
una
bo asca;
y
con una
ueda, de
elas
y
pilo os.
Y
con es e
edi icio
de
cua o ancas
y
es a pied a
de
amola ,
y
con
los peines
y
al ile es de amados po odos los einos,
aguzamos, peinamos
y
sang amos poco a poco las enas
de
las Indias.
Y
habéis
de
pe suadi os
de
que no
es
el
meno miemb o del eso o
de
F ancia el que cazan las
a one as
y
el que soplan los [uelles.
El
español,
ya encole izado del odo, p o umpe en la ga
dia iba con a el amolado y los buhone os. Leyéndola, se
nos apa ece en la pan alla de la imaginación la igu a de
es e buen hidalgo, de pie, odo ges os
y
ademanes, aciando
su pensa y su pasión en esa se ie de o aciones eslabonadas
po la copula i a
y,
como si no ace a a a co a y encauza
el espon áneo lui de su palab a. Exage ación.
equí o-
quismo, ehemencia de exp esión.
Vo o
a
Dios
-g i a-,
que sin sabe
yo
eso, echaba
de
e que con los [uelles nos lle ábades el dine o en
el
ai e,
y
que las a one as an es llenaban ues os
ga os que disminuían nues os a ones.
Y
he ad e ido
que después que oso os endéis uelles,
se
gas a más
ca b6n
y
se cuecen menos las ollas;
y
que después que
endéis a one as, nos com~mos
de
a one as
y
de
a o-
Q
- 69-
nes;
y
que después que amoláis cuchillos,
se
nos oman,
y
se
nos gas an
y
se
nos mellan,
y
se
nos embo an las
he amien as;
y
que amolando cuchillos, los gas áis
y
echáis
a
pe de , pa a
que
siemp e engamos necesidad
de
comp a as
los
que
endéis.
Y
aho a eo
que
los
anceses sois los piojos que comen a España po odas
pa es,
y
que
enís
a
ella en igu a
de
bocas abie as
,
con dien es
de
peines
y
muelas
de
aguza ;
y
c eo
que
su
come án
no se emedia con asca se, sino
que
an es
c ece, haciéndose pedazos con sus p opios dedos.
Yo
espe o en Dios he
de
ol e p es o,
y
he
de
ad e i que
no iene o o emedio
su
comezon
sino espulga se
de
oso os
y
condena as a mue e
de
uñas. Pues ¿qué
di é de los peines, pues con ellos nos habéis in oducido
las cal as, po que u iésemos algo
de
Cal ino sob e
nues as cabezas?
Yo
ha é que España sepa es ima
sus a ones
y
su
caspa
y
su moho, pa a que ais
a
los in ie nos
a
gas a uelles
y
a one as.
El pensamien o y la pasión de Que edo, coinciden es en
es e asun o, como en an as o as cosas, con el sen i
popula , se desdoblan en los dos pe sonajes del diálogo.
T as las palab as del amolado ancés la e la opinión del
au o sob e el come cio de los buhone os ex anje os, que
desus anciaba a España, lle ándose anualmen e a F ancia
una g an suma de dine o. Y en la i i ada y ag esi a éplica
del español palpi a el disgus o y enojo del p opio Que edo
en e a an lamen able ealidad.
La con e sación de los anceses y el español acaba en
iña, desc i a galla damen e po nues o esc i o . Insul os,
ju amen os en gabacho y en cas ellano, a eme idas del
español daga en mano, ped ea de los buhone os, el bagaje
.¡
de los anceses odando po el suelo ... La llegada de unos
pasaje os pone in a la con ienda galo-española. Quédanse
los anceses ecogiendo sus ba a ijas
y
a eglando sus
as os. Y el español, sosegadamen e, capa al homb o,
- 70-
p osigue su VIaJe, muy sa is echo de habe empezado a
se i a su ey, según dice.
12..,,Los ANTICRISTOS
DE LA MONEDA
El ipo del geno és, banque o, con a is a y lad ón, ya
apa ece en nues as le as en el siglo
XVI.
C is óbal de Cas i-
llejo esc ibía (1):
Es
o zado que le mue da
la conciencia al
gino és
si
pecó;
po que os no dudéis, no,
y
sabed,
de
cie a ciencia,
que nadie
se
en iqueció
mucho con buena conciencia.
y
a ines del siglo, Ma eo Alemán e e ía en su amosa
no ela una in encionada abulilla pa a jus i ica la al a de
conciencia de los inancie os geno eses (2).
En e los esc i o es del siglo
XVII,
Que edo es uno de los
que con más ecuencia y con mayo saña a aca la a a icia
y apacidad de los .geno eses. Y~ en las
P emá icas
y
a anceles gene ales,
uno de sus esca ceos ju eniles, enu-
me a al geno és en e los ins umen os de oba (3):
Mandamos que puedan cualesquie
de
nues as jus-
icias p ende
a
cualesquie pe sonas que opa e i
de
noche con ga aba o, escala, ganzúa
ogino és,
po se
a mas con a las haciendas gua dadas.
(1) C. de Cas illejo,
Ob as mo ales, Bib. Au .
Es i., Rí ade-
ney a, .
XXXI!.
pág.
225
a.
Véase sob e los geno eses.
M.
He e o
Ga cía.
op. ci .,
cap.
XIII.
págs.
370
y
sigs.
(2) M.
Alemán,
Guzmán
de
Al a ache,
1. Ill, 5.
(3) P osa,
pág.
29
a.
"
' ~.
'.~
••
-71-
En
El sueño del juicio inal,
los geno eses son conde-
nados al In ie no, como e a de espe a . Que edo lo dice con
zumbón eu emismo y hace chis es a su cos a a base de las
acepciones «silla o banco» y «con a o u obligación» del
ocablo
asien o (1):
Llega on es
o
cua o 'gino eses icos, muy g a es,
pidiendo asien os,
y
dijo un diablo: «¿Aun con noso os
piensan gana en ellos? Pues es o
es
lo que les ma a.
Es a ez han dado mala cuen a,
y
no hay donde
se'
asien en, po que ha queb ado el banco
de
su c édi o».
y
ol iéndose
a
Dios, dijo un diablo: «Todos los demás
homb es, Seño , dan cuen a cada uno
de
lo que
es
suyo;
mas és os
de
lo ajeno
y
odo». P onuncióse sen encia
con a ellos:
yo
no la
oí
bien, pe o ellos
se
despa ecie on,
y
en
El alguacil endemoniado,
se e ie e ambién a ellos
y a los e ec os de su codicia en la economía nacional,
en e eniéndose en juegos e bales y en alusiones a la
homoxesualídad que se a ibuía a los i alianos
(2):
Más almas
-dice el diablejo enalguacilado+
nos han
dado Bisanzón
y
Plasencia que Mahoma;
y
habéis
de
sabe que en España los mis e ios
de
las cuen as
de
los
ex anje os son dolo osos pa a los millones que ienen
de
las Indias,
y
que los cañones
de
sus plumas son
de
ba e ía con a las bolsas;
y
no
hay en a que,
si
la cogen
en
medio
el Tajo
de
sus plumas
y
el
[a ama
de su
in a,
no la ahogen. Y en in, han hecho en e noso os sospe-
choso es e nomb e
de
asien os, que como signi ica
ase os, no sabemos cuándo hablan
a
lo negocian e
o a
lo buja ón. Homb e des os ha habido en el in ie no que,
iendo la leña
y
uego que
se
gas a, ha que ido hace
es anco
de
la
lumb e;
y
o o quiso a enda los o men os,
pa eciéndole que gana ía con ellos mucho.
(1) P osa,
págs.
139 b-140
a
(2) P osa,
pág.
145
A.

-72-
Análoga mezcla de bu la desen adada
y
censu a g a e
obse amos en un pasaje de El sueño de la Mue e
(1).
El
ma qués de Villena, pe sonaje con quien ya hemos opado
o a ez en nues a pe eg inación a a és de la ob a
que edesca, p egun a a nues o poe a:
¿
Hay mucho dine o en España?
¿
En qué opinión es á
el dine o? ¿Qué ue za alcanza? ¿Qué c édi o?
¿Qué
alo ?
y
Que edo esponde:
No
han descaecido las lo as de las Indias, aunque
Géno a ha echado unas sanguijuelas desde España al
ce o del Po osí, con que se an es añando las enas,
lJ
a chupones se empiezan a saca las minas.
Al oi lo, el Ma qués, muy ala mado, dudaba si sali o no
de su edoma, exp esando su pensamien o, que en el ondo
es se io en o ma jocosa:
¿Gino eses andan a la zacapela con el dine o? Vuél-
ome jigo e. Hijo mío, los ginoueses son lampa ones del
dine o, en e medad que p ocede de a a con ga os.
Y
ese que son lampa ones, po que sólo el dine o que
a a F ancia sana desos lampa ones, po que el ey de
F ancia no admi e ginoueses en
su
come cio. ¿Salí enía
lJO
andando esos usag es de bolsas po las calles?
No
digo yo hecho jigo e en edoma, sino hecho pol os en
sal ade a quie o es a , an es que e los hechos dueños
de odo.
Nues o poe a le consuela -
y
se consuela- con la con-
side ación de que muchos de es os inancie os, en anecidos
con su iqueza, e minan siendo íc imas de la p esunción y
de las muje es:
Seño ma qués, aunque es o es así, han dado en
adolece de caballe os en eniendo caudal,
ún ense
de
seño es y en e man de p íncipes; y
con
es o y los gas os
(1) P osa, págs. 183
a-b
,
,
- 73 -
lJ
emp és idos, se apolílla la me cancía y se iene odo
a epa i en deudas y locu as;
U
o dena el demonio
que las pu as engan las en as eales del/os,
po que
los engañan, los en e man, los enamo an, los oban,
lJ
después los he eda el Consejo
de
Hacienda. La e dad
adelgaza
U
no quieb a: en es o se conoce que los
sino-
ueses no son e dad; po que adelgazan y quieb an.
«Lampa ones del dine o», «usag es de bolsas» ha llamado
Villena a los geno eses, po que son a modo de e upción
esc o ulosa que come la moneda. «Los gil10 ese s no son
e dad», dice aho a Que edo, ase que hay que en ende en
el sen ido de que no p ac ican la e dad, sino el engaño.
Decididamen e, Villena
y
Que edo di ie en su o ejiza
con a los -a a ciosos asen is as con ases ingeniosas y
bu lonas.
En El Buscón, Pablícos nos e ie e su encuen o
Con
un
geno és en el camino de Mad id a
Sego ía.
Subía el pue o
-dice- con un paje de ás,
lJ
él con su gua dasol,
iu j
a lo dine os o
(1).
En ablan con e sación, que, como es
lógico, gi a al ededo de negocios y cambios. Todo lo
lle aba a ma e ia de ma auedis, que es gen e que na u-
almen e nació pa a bolsas, obse a Pablos.
Como el geno és nomb aba muchas
eces
a Besanzón y
ni Pablicos ni un soldado que le acompañaba sabían de qué
se a aba, le p egun an quién e a aquel caballe o. El geno-
és, lleno de isa, les saca de dudas, haciéndoles sabe que
e a un luga donde se eunían los homb es de negocios «a
pone los p ecios po donde se gobie na la mo n eda
»,
es
deci , un cen o banca io.
De
lo cual - decla a nues o
píca o, aduciendo al lenguaje concep is a la explicación
del geno és- sacamos que en Bisanzón se lle aba el
compás a los músicos de una.
Después de «los soles con uñas»
y
«las e nezas con
(1) P osa,pág.94b
$
- 74-
uñas» que nos han salido al paso en nues a búsqueda, no
pueden ex aña nos es os «músicos de uña». Ya sabíamos
que «uña» es símbolo del obo
y
la apiña. Aho a se nos
dice que en Besanzón egulaban o lle aban el compás del
alo del dine o. La locución
lle a el compás
susci a, po
asociación, la palab a
músicos,
que aquí ienen que se
de
uña.
Llegamos así a la equi alencia de «banque os»
músicos
de
uña.
Con es a ase
y
la de
aniic is os de
las monedas
de
España,
que les aplica en es e mismo pasaje, Que edo
exp esa su concep o de los geno eses. Po si no ue a
su icien e, oda ía se de iene a comen a con una compa a-
ción des e gonzada los ju amen os sob e su conciencia que
echaba po delan e el geno és:
En e ú onos el camino, con ando que es aba pe dido,
po que había queb ado
un
cambio
que
le enía más
de
sesen a mil escudos;
y
odo lo ju aba po
su
conciencia,
aunque
yo
pienso
que
conciencia en me cade
es
como
i go en co o e a, que
se
ende sin habe le. Nadie casi
iene conciencia
de
odos los des e a o, po que como
oyen deci que
mue de
po muy poco, han dado en
deja la con el ombligo en naciendo.
Conocidos es os pasajes que edescos sob e los geno-
eses, se comp ende á lo que dice en dos es o as de
cie a le illa (1).
Es e sí
que
es asquilón
y
desquila pe eg ino:
eni po el ellocino
y
deja nos el ellón.
Sólo hallo una in ención
pa a ene los dine os,
que
es no ene ex anje os;
(1) Ve so,
pág.
86
a.
[.:
OSQ
- 75-
pe o
si
a como a,
ello di á,
y
si
no,
lo di é yo.
Más ale pa a la
ueda
que mue e los in e eses,
el baja los ginoueses
que
no subi la moneda.
No
se sien e, es ése en
queda;
que
en los asien os
que
e
su
caudal es a á en pie,
y
el nues o se sen a á.
Ello di á,
ysi
no,
lo di é yo.
o
dicho en p osa
y
en esumen: Pa a nues a economía
se ía más e icaz sup imi o expulsa los geno eses que
subi el alo de la moneda. Los me cade es
y
negocian es
ex anje os ienen a España po la moneda de o o
y
pla a
-«el ellocino»-
y
nos dejan la de ellón. En
El chi ón
de
las a a illas,
ob a compues a en 1630 pa a de ende
cie as disposiciones del gobie no sob e la baja de la
moneda, ilus a es a idea con un cuen ecillo (1):
Da el ellocino po el ellón,
es
desolla se, no es-
i se. Con pe dón
de
uesa excelencia, con su licencia
me
a e o
a
una compa ación: que ía cose la
de
sue e que,
siendo emiendo, no lo pa eciese. Los ex anje os han
imi ado
al
cazado , que iendo en las águilas mayo
elocidad
y
ue za, más p es o uelo, más la ga is a,
y
que
po es o les hacía menos
la
ola e ía
y,
en e las
demás a es,
sus
halcones
y
neblíes, cogie on águilas
ie nas, do nes icá onlas, enseñá onlas
a
caza pa a sí,
y
(1) P osa,
pág.
535
a-b.
- 76-
luego las sol a on pa a
su
mayo log o. Zu zo,
y
c eo
que poco
se
han
de
e las pun adas. Vie on los caza-
do es
de
F ancia,
de
I alía
y
Holanda que la pla a
y el
o o nues o e an
águilas
que no los dejaban cosa a ida;
de cuyo
p ecio
y
cudicia no
se
escapaba ni
su
me cancía,
ni
su
abajo, ni
su
indus ia. Die on aza
de
coge los
al
nace en
el
nido, an desnudos,
que la
p ime a pluma
que is iesen uese
suya.
Icecogié onlos
en
sus
alcánda-
as
y
enseñá onlos
a
caza ,
y
aho a nos los suel an pa a
que nos a eba en lo que nos
queda.
Vienen cien eales
en pla a o en o o olando,
y
llé anse o os sesen a o
ochen a en las uñas.
Pues
si
la
baja les 'qui a
la
p esa,
¿no
es
hace les paga las uñas
de
acío,
y
que pie dan
sus
ga as al e o no?
13.
-LA SECTA DE LOS DINERANOS
Dende Que edo a a el ema del ape i o de dine o
con mayo p o undidad y más al eza de mi as es, sin
duda, en
La isla
de
los Monopan os,
sá i a compues a
en
1639
y añadida después, como un episodio más, a
La
ho a
de
odos
y
la
Fo una con seso,
espléndida an asía
mo al que no se publicó has a
1650,
pe o que había sido
esc i a en
1635,
e ocada en
1644
y sacada en limpio
en
1645.
La isla
de
los Monopan os
es, en opinión de los é udi os,
una sá i a sang ien a y mal embozada con a el Conde-
Duque de Oli a es y su cama illa, de quienes se decía
que es aban con ede ados con los judíos pa a med a con
la uina y desolación públicas. T as las igu as de los
monopan os - P agas Chíncollos,
Phílá gy os, Ch ysós-
heos, Danipe, Alkemias os, A pio o ono y Pacas Mazo-
se disimulan las pe sonas y nomb es de Olí a es, de
los sec e a ios Juan Bau is a Sáenz y An onio Ca ne o,
eq
-77-
los pad es jesui as Juan de Pineda y He nando de Salaza ,
el p o ono a ío Je ónimo de Villanue a
y
el abogado José
González, espec i amen e. Y el país donde habi an, islas
si uadas en e el ma Neg o y la Mosco ia, en los con ines
de la Ta a ia,
110
es o o que España
(1).
Yo c eo que, además de ese obje i o nacional e inme-
dia o, Que edo p e ende pone en la pico a el ansia de
o o y de pode del capi alismo de su época, dispues o
ya a in e eni " en la polí ica de los es ados eu opeos pa a
u iliza los en conside ación a sus p opias con eniencias e
in e eses. En endida así, es a sá i a se nos e ela como
una ingeniosa an icipación de lo que, andando los años,
hab ía de acon ece en el mundo. Hoy pod íamos ence a
den o del cuad o imaginado po Que edo una asamblea
de banque os in e nacionales y homb es de es ado a ando
de pone se de acue do pa a conse a y, a se posible,
ac ecen a el dominio y pode del capi alismo sob e los
pueblos. .
Pe o examinemos la ob a
(2).
Con ocados po los abí-
nos de la sinagoga de Salónica, eúnense en es a ciudad
delegados de los judíos de oda Eu opa y una lucida ep e-
sen ación de los monopan os. T a an de con ede a se pa a
una emp esa de g an en e gadu a: hace se los dueños del
mundo, «mejo a en la uina de odos nues o pa ido».
Después de habe can ado un salmo, Rabbi Saadías oma
la palab a y p onuncia un la go discu so.
Pone, p ime o, de elie e la inc edulidad e hipoc esía
de los judíos: su boca aclama al
Seño ,
pe o su co azón
es idóla a del o o; no gua dan la ley de Moisés, sino sólo
el nomb e, cub iendo con él «las excepciones que los al nu-
dis as han soñado pa a desmen i las Esc i u as, deslumb a
(1) Vid. Fe nández
Gue a,
Ob as
de
Que edo,(ed.
Bib.
Au .
Esp.),
pág. 414 no a. - As ana Ma in.
Ve so,
p ólogo. XLVI-XLVIII.
(2)
P osa,
págs. 259 b-263 b.
- 78-
las p o ecías y alsi ica los p ecep os, y habili a las con-
ciencias a la
áb ica
de la ma e ia de es ado»; dicen que
espe an al Mesías, no po que lo deseen ni c ean en él,
sino po disimula CQn es as la gas que son a eos. Mani-
ies a después, que ellos in e ienen ac i amen e en la polí-
ica de los es ados, p es ando dine o a unos y a o os
pa a que se hagan la gue a.
En Ruan
-dice-
somos la
bolsa
de
F ancia con a España,
1]
jun amen e
de
España
con a F ancia;
y
en España, con aje que si e
de
másca a a la ci cuncisión, soco emos
a
aquel mona ca
con el caudal que enemos en Ams e dam en pode
de
sus p opios enemigos, a quienes impo a más
el
manda
que le di i amos las le as, que a los españoles cob a las.
i
Ex a agan e opelía, se i
1]
a uina con un p opio
dine o a amigos
1]
a enemigos,
1]
hace que cob e los
u os
de su
in ención el
que
los paga del que los cob a!
Lo mismo hacemos con Alemania, I alia
y
Cons an i-
nopla.
Y
odo
es e
en edo ciego
y
belicoso causamos con
habe ejido el soco o
de
cada uno en el a bi io
de su
mauo con a io; po que noso os soco emos como el
que da con in e és dine os al que juega
1]
pie de, pa a
que pie da más.
T as es o, hace la p esen ación de los monopan os a
sus co eligiona ios. diciendo que «son ga i e os de la
abaola de Eu opa» y «judíos del Tes amen o Nue o, como
noso os del Viejo, pues así como noso os no c eímos
que Jesús e a el Mesías que había enido, ellos, c eyendo
que Jesús e a el Mesías que ino, le dejan pasa po sus
conciencias; de mane a que pa ece que jamás llegó pa a
ellos ni pa a ellas». Como judíos y monopan os p e enden
un mismo in, aquéllos des ui la c is iandad que no qui-
sie on y és os la que ya no quie en, se han eunido «a
con ede a malicia y engaños».
Señala Rabbi Saadías la uni e sal sobe anía del dine o
en el mundo, descub iendo en él al e dade o enemigo del
:;;;
;~.
o ·
,
- 79 -
cielo y, en consecuencia, de la i ud.
El o o
y
la pla a
-a i ma, aplicando el iejo mi o pagano-
son los e da-
de os hijos
de
la ie a, que hacen gue a al cielo, no con
cien manos solas, sino con an as como los ca an, los
unden, los acuñan, los jun an, los cuen an, los eciben
y
los hu an. Son -
añade -
dos demonios sub e áneos
,
empe o bienquis os
de
odos los i ien es; dos me ales
que cuan o ienen más
de
cue po;
ienen más
de
espí i u.
No
hay condición que les sea desdeñosa,
y
si
alguna
lel] los condena, los legis as
e
in é p e es della los
absuel en. Quien
se
desp ecia
de
ca a los
se
p ecia
de
adqui i los; quien
de
g a e no los pide al
que
los iene,
de
co esano los ecibe
de
quien los da;
y
el que iene
po abajo el gana los, iene el oba los po hobilidad;
y
hau en la e ó ica
de
jun a los un «no los quie o»,
que
ob a
«dénmelos»;
y
«nada ecibo
de
nadie»,
que es
e dad, po que no
es
men i a « odo lo omo».
y
como
men i ía el ma
si
dijese que no ma a
su
sed con aga se
los a ouuelos
y
uen es, pues bebiéndose odos los íos
que se
los beben, en ellos
se
so be uen es
y
a oyos;
de
la misma mane a mien en los pode osos
que
dicen
no eciben
de
los mendigos
1]
pob es, cuando
se
engullen
a
los icos
que
de o an a los pob es
y
mendigos.
De odo ello deduce Rabbi Saadías que deben di igi
la ba e ía de sus in e eses con a los eyes, epúblicas y
minis os, «en cuyos ien es son odos los demás eple-
ción», que, conmo ida po ellos, «o se á le a go o apople-
jía en las cabezas». Mas ¿cómo dispone lo? ¿Qué camino
segui ? ¿Qué medios se han de u iliza ? Es o es lo que debe
dilucida la asamblea. Rabbi Saadías in i a a los mono-
pan os a expone su
opinión
en p ime luga .
Le án ase a habla en nomb e de és os Pacas Mazo, que e a
el «más abundan e de lengua y más caudaloso de palab as».
Después de a i ma que los bienes y la o una del mundo
son de los iolen os y disimulados, p oclama, como Rabbi
"L!.JJ$.J '.
Pica .• #,.$4 R.
a
- 92-
Las muje es,
odas ma onas,
y
ninguna dama;
que nomb es del halago co esano
no admi i6 lo se e o
de
su ama _ ,
acompañaban a sus ma idos
más eces
en
la hues e que
en
la cama.
y
los a ones, animosos
y
alien es, con aban
en
las a en as
de
los años
en ejece en
b azos
de
la sue e-
,
p e i iendo en oda ocasión una mue e hon ada a una
ida la ga.
En onces sólo e a codiciado lo decen e, es imándose el
abajo como me ecimien o
y
el icio como deshon a:
Hoy desp ecia,
el
hono al que abaja,
y
en onces ué
el
abajo ejecu o ia,
y
el
icio g aduó la gen e baja.
Había ugalidad en las comidas:
Que el
ien e, en onces bien disciplinado,
buscá sa is acci6n,
y
no ha u a
,
y
es aba la ga gan a sin pecado.
Ca ne o
y
aca ué p incipio
y
cabo;
y
con ojos pimien os
y
ajos du os,
an bien como
el
seño comió
el
escla o _ .
,
•
no bebían ino,
y,
si lo bebían, e a con sob iedad:
Bebi6 la sed los a oyuelos pu os;
después mos a on del ca quesio a Baco
el
camino los b indis mal segu os _ ;
- 93-
sus es idos e an sencillos, oscos, modes os:
De
la seda pomposa siciliana
que manchó a dien e mú ice al omano
y
el o o
hizo áspe a
y
i ana,
nunca al du o
español.
supo
el
gusano
pe suadi que is iese su mo aja,
in e cediendo el Can po el e ano-;
y
no enían necesidad de ecu i a los one osos p és amos
de los geno eses:
España, con legí imos dine os,
no
ama elaba el c édi o a Ligu ia;
más quiso los u ban es que los ce os - ,
•
es deci , p e i ió la lucha con los mo os a la usu a de los
banque os. No en balde gobe naban en onces las a mas
y
no las le as, .los capi anes
y
no los bachille es (1):
No de
la pluma dependiá la lanza,
ni
el cán ab o con cajas
y
in e os
hizo
el
campo he edad, sino ma anza.
La p ospe idad yla iqueza co ompie on, según se
desp ende de es os pasajes, las i udes p imi i as de
omanos
y
españoles. No podía ~con ece de o o modo.
Una
y
o a p oducen siemp e esos e ec os, an o en los
indi iduos como en los pueblos.
Es a doc ina de Que edo la sus en a
y
ac edi a con
(1) Pa a en ende es e e ce o, éngase en cuen a la idea, a ias
eces expues a po Que edo, de que los capi anes han hecho los
ímpe íos.
y
los homb es de le as los han co ompido. Léase, en
La
ho a
de
odos,
capí ulo
XXXV,
el discu so del enegado
S nán,
P osa,
págs.
252.-253
b.
•
.
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- 94
su
I e u able au o idad el p opio Luci e en las úl imas
páginas del
Discu so
de
odos lo~ diablos (1).
Mando
-dice a sus súbdi os, ab iendo po boca una
sima y con emebundo aullido-
que odos oso os engáis
a
la P ospe idad
po
diabla máxima, supe io
y
supe la-
i a, pues odos oso os jun os no aéis la e ce a pa e
de
gen es al in ie no que ella sola ae.
y
luego, pa a ilus ación y es ímulo de sus hues es, a
ponde ando con ímpe u o a o io el papel que la P ospe-
idad ep esen a en la sociedad humana:
Es a es la que ol ida
a
los homb es
de
Dios
y de
si
y
de
sus
o oiimos.
Es a los con ía
de
las iquezas, los
enlaza con la anidad, los ciega con el gozo, los ca ga con
los eso os, los en ie a con los o icios. ¿En qué agedia
no epa e odos los papeles? ¿Qué co du a,
en
llegando
a
ella, no se esbala? ¿Qué locu a no c ec:? ¿Qué ad e -
encia iene luga ? ¿Qué consejo
se
log a?
¿Qué
cas igo
se eme?
Y
¿cuál no se
me ece?
Ella alimen a
de
sucesos
los escándalos,
de
esca mien os las his o ias,
de
en-
ganzas
a
los i anos
y-de
sang e
a
los
e dugos.
[Cuán os
ánimos u o la mise ia
y
e apocamien o canonizados,
que
en
pode
de
la p ospe idad ue on insolen es
y
o -
midables!
¡
Ah, minis os! Re e enciadla
y
in oducidla.
y
las almas que se man u ie en humildes
a
p ueba
de
p ospe idad, no hay pe de iempo con ellas. Esca -
men ad
en
aquel diablo necio, que pa a en a
a
[ob
pidió licencia
a
Di~s pa a
pe segui le,
empob ece le
y
plaga l«.
¡Gen il maña, debiendo pedi licencia
pci a
aumen a le los bienes
y
el descanso
y
la salud!
Que
en
el.mundo el que alcanza
odo
lo que quie e,
como
no
echa menos
a
Dios pa a nada, aun pa a iu a le le ol ida.
¿Quie e deci es o que los pueblos han de enuncia
a su eng andecimien o pa a conse a se sanos. y los
índí-
(1) P osa,
pág.
224
b.
- 95 -
iduos a la p ospe idad que hayan alcanzado? ¿P e ~nde
al ez Que edo es au a ese pasado que él idealiza y
exal a?
No; no es eso. No nos dejemos engaña po el pa ado-
jismo es oico de nues o au o ni po la exage ación e bal
del Diablo. No se a a de que las naciones o los indi iduos
enuncien a su eng andecimien o y sus iquezas. Lo que
quie e Que edo es que sepan y log en conse a su i ud
en medio de la p ospe idad. No p e ende que sus con em-
po áneos i an co no i ían los an iguos cas ellanos, sino
que engan el alma an .sana y el cue po an ue e como
ellos. No es un e a da a io que se empeña en eanima
o mas de ida ya pe icli adas. Es u i mo alis a que se
p opone es au a la i ud en sus con empo áneos, ea i a
su sen ido mo al, despe eza su en usiasmo y ene gía pa a
al as emp esas.
Fué el sueño de oda su ida. Y soñándolo, ue on
su giendo de su an asía los admi ables
Sueños,
las an a-
sías
mo ales •.el magní ico
Buscón
y el enjamb e umo oso
de sus e sos bu lescos y sa í ícos.
16.-FINAL
Ha e minado nues a excu sión y búsqueda a a és
de las ob as de don F ancisco de Que edo. No sé si
hab á esul ado an di e ida
y
p o echosa como espe a-
bamos. Es oy, en cambio, segu ísimo de que la lec u a de
los pasajes que edescos con que hemos ido opezando.
hab á engolosinado el ape i o de cuan os me han acompa-
ñado en la emp esa y los es imula á a en abla con nues o
esc i o a o di ec o y más p olongado.
HE
DICHO
LPU¡JJi
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IX
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BALANCE DEL
CURSO ACADÉMICO
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BALANCE DEL
CURSO
ACADÉMICO
1Q4
1-
1Q4
Q
•
No podía la Uni e sidad, en el cu so que ha clausu ado,
in e umpi la ida que con an a pujanza emp endie a a
aíz de su eedi icación,· cuyos p elim na es u ie on el
al ísimo hono de se p esididos po nues o Caudillo.
y
en es e sen ido podemos deci que la labo desa ollada
du an e el cu so ac ual ha enido a se una con inuidad
con e e encia a la del cu so an e io , si bien es e dad
que, en muchos aspec os, es a labo ha sido supe ada
me ced a la colabo ación decidida de odas las Facul ades
y de odos los o ganismos que la in eg an, la cual ha
pe mi ido que muchos de los p oyec os que en el cu so
an e io no pasa on de se aspi aciones, se hayan con-
e ido en el ac ual. en ealidades conc e as
y
angibles.
Fi me la Uni e sidad en su deseo de ea i ma su sen-
ido ca ólico, ha llamado ambién
~l
sus aulas en es e Cu so,
a p o eso es especializados, a cuyo ca go han es ado los
CURSOSDECULTURASUPERIORRELlGlO~A,en los que se han
desa ollado emas an al amen e in e esan es y de an a
ac ualidad como el Feminismo, la Cas idad y los Debe es
Ma imoniales, .la Cues ión Social, el Duelo. la Gue a,
Deon ología p o esional, Teología Dogmá ica, His o ia de
laIglesia, e c., e c.
a
5 :
- IY-
Teniendo p esen e es a misma idea ha p ocu ado hace
esal a odo lo posible las ies as de sus san os Pa onos.
Celeb ó la de SAN NICOLÁSDEBARI, con una misa solemne
en la Iglesia i ula del San o y con ela al San ísimo
du an e odo el día, a ca go de los P o eso es de la
Uni e sidad Ocupó la Cá ed a Sag ada el M. Ilus e
S . D . D. Cip iano F. Hijosa.
Pa a la ies a de SANTO TOMÁS DE AQUINOse p epa ó la
Uni e sidad con un íduo solemne, en el que ocupó la
Cá ed a Sag ada el M. 1. S .
De.
D. He neneg ldo Pacheco,
Cancille Sec e a io del Obispado de Túy.
El día 7 se celeb ó en la S. I. M. una misa de Comunión,
en la que o ició el Excmo. y R dmo. S . A zobispo de Valla'
dolid D . Ga cía y Ga cía. Po la a de, u o luga en la
Iglesia de San Pablo una solemne sesión académica, a la
que asis ie on odas las au o idades y en la que ín e í-
nie on el Je e del Dis i o del
S.
E. U. cama ada José
Manuel Pa do; el D . D. Ignacio Se ano, Ca ed á ico de
la Facul ad de De echo, yel M. R do. P.
De. Fe.
Venancio
Ca o, O. P., quien dise ó sob e
La dis inción del o den
na u al
lJ
sob ena u al según San o Tomás
de
Aauino
lJ
su anscendencia en Teología
lJ
en el De echo,
siendo
p esidida y clausu ada po el Excmo. y R dmo. Seño
A zobispo.
Po la noche, en el ea o Calde ón. se celeb ó una
ies a de a e a ca go de la Tuna Uni e si a ia del S. E. U. y
de los Co os Uni e si a ios, di igidos po el P o eso
Ga cía
Blanco.
En es os aspec os se ha is o la Uni e sidad secundada
magní icamen e po la HERMANDADDE DOCENTESDEL SANTI'
SIMOCRISTODE LALuz, que pudo p epa a se pa a las ies as
de Semana San a con unos e o osos Eje cicios Espí í ua-
les, di igidos po el Re e endo Pad e Sa abia, S.
J.,
los que
•
~
.:
-Y-
se ie on ealzados po la asis encia de odas las au o-
idades ype sonas ep esen a i as de la capi al. in i adas
exp eaa ne e po la Uni e sidad a es os ac os, los que
culmina on con la solemne imposición de la insignia de la
He mandad indulgencia da po el Excmo. Seño A zobispo en
el San ua io Nacional de la G an P omesa y con la emo í a
p ocesión del S. C is o de la Luz el día de Vie nes San o.
Mo ida po es e mismo a án de man ene su he edada
adición ca ólica y de hace la pa en e, la Uni e sidad se
inco po ó a la PEREGRINACIÓNDIOCESANAAZARAGOZA,haciendo
en ella solemne p ocesión de e, yju amen o de de ende
el dogma de la Ascensión de la San ísima Vi gen.
En modo alguno podía e una Uni e sidad, que cuen a
en e sus í ulos más p eciados el de Pon i icia. la ele ación
al Episcopado de un an iguo ilus e alumno, el Excelen ísimo
y
R dmo. S . D . D. Daniel Llo en e Fede ico, Obispo
p econizado de Da nusia, Auxilia de Bu gos, sin es imonia
al ilus e ca equis a su admi ación y a ec o apad inándole
en el día de su Consag ación solemne.
*
* *
En o os aspec os, la ida uni e si a ia ha sido asimismo
b illan e, p eocupándose no sólo de los p oblemas que más
di ec amen e la a ec an, sino elando ambién po los de
odos los Cen os de la ciuda·d. Es e es ue zo, g acias
a la acogida a o able' que siemp e han enido ce ca del
Excmo. S . Minis o de Educación Nacional D. José
Ibáñez
Ma ín las aspi aciones uni e si a ias, han culminado en la
adquisición del Palacio de Fablo-Nelli pa a ins ala en él.
el Ins i u o Femenino; en la consignación de impo an es
can idades pa a pode habili a pa a la enseñanza, la
nue a Escuela de T abajo, si bien no su icien es pa a su
_
.•....
-
•..•...
-----_._-_
...
-_
..
_
...
- VI-
e minación de ini i a; la consignación de can idades no
menos impo an es pa a los Labo a o ios de la Facul ad de
C encías, me ced a las cuales nues a Uni e sidad pod á
con a con Cen os de abajo de p ime a ca ego ía, y sob e
odo con la adquisición de los e enos necesa ios pa a
le an a en ellos la Residencia Uni e si a ia, cuyas ob as han
comenzado ya y que muy en b e e pod á inaugu a la
Uni e sidad con la denominación de
Colegio Mayo
de
Felipe
Il.
*
o o
*
En el cu so cuya labo se eseña en es as páginas, se
celeb ó ambién con g an b illan ez la FIESTADELLIBRO,y
en ella la Uni e sidad, en colabo ación con el Pa ona o
pa a el Fomen o de A chi os, Biblio ecas y Museos, o ganizó
di e sos ac os, en e los que me ecen des aca se la en ega
de los p emios o o gados en el Concu so ipog á ico que
ella o ganizó; la en ega al Es ablecimien o Peni encia io
de un impo an e lo e de lib os, pa a con él aumen a los
ondos de la Biblio eca es ablecida en el cu so an e io y
de o o no menos impo an e al Hoga del Soldado, del
g upo Au omo ilis a de Renedo, y po úl imo, la celeb a-
ción de un solemne ac o académico en la Uni e sidad,
en el que in e inie on el Di ec o de la Biblio eca D. San-
iago
Ga cía,
el Je e de los se icios uni e si a ios de
A chi os, Biblio ecas y Museos D. Sa u nino Ri e a, y el
Ca ed á ico de Li e a u a de la Uni e sidad D . D. Emilio
Ala cos.
*
* *
De modo especial
ela
la Uni e sidad po que sus ya
impo an es COROS UNIVERSITARIOS,lleguen a se lo que
undadamen e puede espe a se de ellos, dadas las especiales
do es de sus componen es y, sob e odo, del esón y al a
- VII-
de su Di ec o P o eso D. Julián
Ga cía
Blanco. De sus
e iden es p og esos pudo pe ca a se el público cul o de
Valladolid en el magní ico concie o con que supie on
delei amos en nues o Salón de Ac os Y en sus ace adas
in e enciones en cuan os ac os uni e si a ios se ha eca-
bado su ayuda aliosa.
En el aspec o musical. puede conside a se de ex ao -
dina ia la labo desa ollada po la Uni e sidad en es e
Cu so, al o ganiza a ios impo an es concie os. En e
ellos me ece des aca se el que en colabo ación con el
Ins i u o de Cul u a I aliana de Valladolid
dió
en el
Salón de Ac os de la Uni e sidad el TRIO CASELLA,com-
pues o po los no ables músicos i alianos Al edo Casel!a,
Albe o Pol onie i y A u o Bonucci; el que con mo i o
de la Fies a de in de Cu so dió en el pa io del Colegio
de' San a C uz el genial pianis a ANTONIOIGLESIAS,y los dos
memq ablee que en el mismo pa io dió la ORQUESTASINFÓNICA
DE MADRID,di igida po el Maes o En ique Jo dá, cuyo
ecue do oda ía es á en la men e de odos.
***
Pe o no solamen e han sido ac i idades ex e nas las que
ha desa ollado la Uni e sidad en el Cu so pasado. É.s as
se ían inú iles del odo si no hubiese o a labo que, Si .no
an b illan e, es mucho más e icaz con is as a la o mación
cien í ica del alumno que es lo que en de ini i a, Y den
encima de odo, in e esa a la Uni e sidad.
y
en es e o ~n
de cosas sí que podemos a i ma que ha supe ado a:n~ha-
men e cuan os planes se aza a al inicia el cu so academlcO.
Exponen e de es a labo e dade amen e p ome edo a
son las no as que siguen, en que se ecogen po sepa ad~ '"
ac i idades de cada Facul ad
y
de los dis in os Se ViciOS
Uni e si a ios.

;s
A pesa de las g andes de iciencias con que cuen a la
ac ual ins alación de es a Facul ad (a o unadamen e en
camino de solución ápida, me ced al in e és del Excelen í-
simo S . Minis o de Educación Nacional
y
a la coope ación
aliosa de nues a Excma. Dipu ación), su ida cien í ica se
ha desa ollado pujan e, elando de un modo especialísimo
po pone a sus alumnos en con ac o con p es igiosas
igu as médicas nacionales
y
ex anje as.
Me ece des aca se en es e aspec o la labo del D.iPARTA-
MENTODE MICROBIClLOGIAE HIGIENE que, po sus especiales
condiciones de ins alación, ha podido o ganiza su labo de
ex ensión uni e si a ia con mayo e ec i idad que o os,
o ganizando a ios impo an es cu síllos ales, como el que
.sob e
El i us exan emá ico
se celeb ó en el mes de Feb e o
y
en el que des ila on igu as médicas de an a alía COmo
los D es. Zapa e o, de la Facul ad de Medicina de Valla-
dolid
y
Di ec o de es e Depa amen o; Galla do, del Cue po
de Sanidad Nacional; Vallejo de Simón, Ca ed á ico de
Higiene y Di ec o del Hospi al del Rey; Cla e o, Ca ed á ico
y Di ec o del Ins i u o Nacional de Sanidad; P. de la
Quin ana, Je e P o incial de Sanidad de Mad id; Béca es,
Je e P o incial de Sanidad de Valladolid,
y
el cual
ué
clausu ado po el Di ec o Gene al de Sanidad Excmo. e
Ilmo. S . D. J. A. Palanca, quienes a más de dise a sob e
in e esan es pun os de is a elacionados con el ema del
cu sillo desa olla on en Cá ed a impo an es lecciones.
- IX-
No e minan aquí las ac i idades de es e Depa amen o
sino que o ganizó o a se ie de con e encias como la que
el P o eso D . Ga cía Mi anda, Ca ed á ico de O almología
de es a Facul ad dió sob e
Diagnós ico
1J
a amien o del
T acoma,
el día 26 de Ma zo; la del P o eso Rod íguez
Candela, Ca ed á ico de Pa ología Gene al de la Facul ad,
sob e
Es ado ac ual
de
la pa ogenia del cánce ,
p onun-
ciada el día 2 de Ab il; la que el mismo P o eso dió el día
29 de Ab il sob e
Ale gia;
la del D . D. BIas Sie a, Fiscal
Supe io de la Vi ienda, sob e el ema
Misión del médico
1J
de
las iscalías de la i ienda en es e g an p oblema
sani a io,
y las lecciones desa olladas po el D . D. Miguel
Sol es, Inspec o Gene al de Sanidad de la Di ección de
P isiones, sob e emas an in e esan es como
Higiene gene-
al de los edi icios ca cela ios
y
Las en e medades in ec-
ciosas en las p isiones.
También o ganizó es e Depa amen o un impo an e cu so
sob e
Técnica
bac e iolágica
aplicada al diagnós ico,
cu so
exclusi amen e p ác ico que comp endió ein a sesiones de
abajos de labo a o io. En él se insc ibie on ein a y seis
alumnos, en e los cuales se con aban diez médicos. En es as
enseñanzas omó pa e el D . D. Manuel G acián, del Ins i-
u o Nacional de Sanidad de Mad id, quien u o a su ca go
'las écnicas se ológlcas y quien en la Cá ed a de Mic obio-
logía desa olló una' magní ica lección sob e
La eacción
oxina-an i oxina
en la inmunidad.
Es e cu so se e minó
el día 8 de Mayo en que se celeb a on las p uebas de su i-
ciencia de los alumnos, epa iéndose los diplomas ac edi a-
i os po el Excmo. S , Rec o en sesión celeb ada en el
Colegio Mayo de San a C uz.
Apa e de es a labo de di ulgación se lle a a cabo en el
Depa amen o o a de in es igación, sumamen e impo an e;
son un ejemplo de ello la esis doc o al sob e
Con ibución
al conocimien o de la biología del bacilo
piociánico,
que
p epa a el S .
G andíean,
bajo la di ección del Di ec o del
=
-x-
Depa amen o; los es udios que lle an a cabo los Doc o es
E. Zapa e o
y
J.
Peña, sob e
El mé odo ápido
de
diagnós-
ico po aglu inación sob e po aobje os, del i us exan e-
má ico
y
o as en e medades in ecciosas.
Además de és os,
hay o os abajos en cu so en el labo a o io como
La écnica
de
G aciá i
en
la colo ación
de
las Rickel sias; Sob e el
desa ollo del bacilo í ico
y el que se lle a a cabo, en
colabo ación con el Ca ed á ico de Pedia ía de es a Facul ad,
D . Salaza , sob e
La inmunización con a la di e ia
y
su
medida po la de e minación del pode an i óxico del
sue o
de
los acunados.
En la e apa inal del cu so u ie on luga unas euniones
en la Biblio eca del Depa amen o del pe sonal del mismo,
con el del se icio de Pa ología gene al del P o eso R.
Candela. Se celeb aban los jue es y enían como in la
lec u a y comen a ios de los hechos ecien es apa ecidos en
las Re is as españolas y ex anje as y aco da pun os de
in es igación conjun a.
A pe ición de algunos médicos en el mes de Sep iemb e
se ha celeb ado un cu so monog á ico sob e
Diagnós ico
se olágico,
de quince sesiones p ác icas y con ma ícula
limi ada.
*
* *
CÁTEDRADEPATOLOG A
V
CL NICAMÉDICA.- También en es e
depa amen o, di igido po el P o eso D . D. Miguel Sebas-
íán
He ado , se ha lle ado a cabo du an e el cu so 1941-42
una in ensa y no able labo a o ecida po la pa icipación
di ec a de los alumnos en el es udio y asis encia de los
en e mos, que han es udiado algunos p ocesos de g an
impo ancia social, como po ejemplo el Ti us Exan emá ico,
del que se asis ie on y es udia on has a cincuen a casos, en
dos b o es epidémicos sucesi os, los p ocesos mo bosos
causados po la alimen ación anómala o insu icien e,
- XI -
igualmen e en c ecien e p og esión y con isonomía muy
a ia, en e los que sob esale el llamado
La í ísmo,
de g an
impo ancia p ác ica en nues a coma ca.
y,
inalmen e, la
se ie de p ocesos ube culosos, isce al es y pulmona es.
Al ma gen de es a labo se ha log ado da los p ime os
pasos en la ins i ución del Semina io adsc i o a es a Cá ed a,
con las sesiones semanales de in o mación y o ien ación
bibliog á ica, en las
que-
los alumnos de la Clínica, di igidos
po el Ca ed á ico, comen aban sus lec u as más ecien es
o casos in e esan es que se habían p esen ado.
La labo de In es igación de es e depa amen o, pod á
supe a se en cuan o el acoplamien o del pe sonal y los
. medios económicos coope en con el espí i u magní ico de
sus componen es: a pesa de odo, se han hecho algunos
impo an es es udios, en e los que sob esalen una Tesis
doc o al, ac ualmen e en p epa ación, que es udia de e -
minado aspec o isiopa ológico de las en e medades in ec-
ciosas agudas y que se undamen a en los casos de Ti us
Exan emá ico obse ados.
*
*
*
DEPARTAMENTODE PATOLOG AGENERAL.- En la Sección de
Química adsc i a a es a Cá ed a, apa e de la p e ia labo
o ganizado a, ya que es un nue o se icio con el que cuen a
la Uni e sidad, g acias al in e és que en él han pues os los
P o eso es Doc o es Candela y Mon equi, se han esuel o
cuan os p oblemas químicos han su gido de los abajos
de in es igación que se lle an a cabo en el Labo a o io de
Pa ología gene al, los cuales si en de emas a Tesis doc o'
ales: con ello se han podido e isa e incluso modi ica
mé odos anali icos conocidos
y
es udia o os nue os.
Se han hecho algunos abajos de in es igación, ales
. como un
Mé odo sob e
la
de e minación
de
c ea ina
y
c ea inina
en
sang e,
u ilizando el o óme o Pul ich que
S 4
- XII -
ha sido ya dado a la publicación; igualmen e lle a es e
Depa amen o en e manos, en colabo ación con el Labo a-
o io de
Química O gánica,
el es udio de la
De e minación
cuan i a i a del hie o
en
ma e iales o gánicos,
al obje o
de con ibui al es udio del me abolismo de dicho elemen o.
* *
*
La Uni e sidad, an e es e a án de-supe ación y de abajo
demos ado po odos los Ca ed á icos y Alumnos de la
Facul ad, no podía en 1110do alguno pe manece en ac i ud
pasi a, y a in de que es os es ue zos u ie an la mayo
e ec i idad ha conseguido, me ced a la coope ación aliosa
de la
Asociación Uni e si a ia,
que once de sus más des a-
cados alumnos, Licenciados ya, hayan podido desplaza se
a la Casa de Salud Valdecilla, de San ande , y al San o
Hospi al Ci il, de Bilbao, a in de segui ampliando los
conocimien os adqui idos en la Uni e sidad y al mismo
iempo p ac ica en la especialidad que ha elegido cada uno.
La Uni e sidad se complace con es e mo i o, en
es imonia i amen e a los dos g andes Cen os Médicos
es ablecidos en su dis i o, an es ci ados, el más hondo
econocimien o. A sus di ec o es, los eminen es doc o es
S es.
Díaz
Caneja y Landin, y al ilus e p o eso ado que
ac úa en sus espléndidas clínicas, inde su ag adecimien o
más since o y e usi o.
Es e p ime ensayo de coope ación ín ima y en usias a,
p ome edo de magní icas ealidades inmedia as,
débese
ambién (apa e aquella apo ación
nobíl síma
de nues a
Asociación Uni e si a ia, como an es se apun ó), a la p eocu-
pación y ayuda de nues o Excmo. S . Minis o D. José
Ibáñez
Ma ín y a la ampli ud de c i e io y a o able acogida que
nues os p oyec os uni e si a ios, en el sen ido de uni ica y
coo dina odo impo an e alo cul u al de nues o dis i o,
han enido en el Consejo Supe io de In es igaciones
Cíen í- .
icas como más adelan e se pun ualiza.
Facul ad de De echo
También la Facul ad de De echo ha ealizado una in ensa
labo al ma gen de la p opiamen e docen e, y ex endió sus
a eas a o a se ie de ac i idades no menos impo an es,
a:les como la o ganización de nue os Semina ios, con e-
encias, cu sillos sob e emas ac uales, e c., un esumen
<le sus abajos, siquie a sea esquemá ico, hacemos a
con inuación.
SEMINARIO DE DERECHO PRIVADO,
«
CALIXTO
V
ALVERDE».-
Se abaja en es e Semina io en la in es igación Yo denación
ju isp udencia . Más de ein e alumnos, bajo la di ección de
los i ula es de las Cá ed as· de De echo Ci il, han iniciado
en es e año es udios sob e emas
monog é icos
y se con ía
pa a el u u o cu so llega a la publicación de los abajos
más me i o ios; además de es o, y pa icipando en las
sesiones la mayo pa e de los alumnos de De echo Ci il,
se examina on casos in e esan es Y se
ué
haciendo una
e isión c í ica de la ju isp udencia.
Se o ganizó una se ie de con e encias sob e ema de an a
ac ualidad como
La Legislación Ci il
del
nue o Es ado,
que
es u ie on a ca go de los P o eso es D. Vicen e Guíla e,
D. Je ónimo González, Excmo. Seño D. Bias Pé ez,
D. Manuel de la Plaza y D. Sebas ián Mo o. En es os
momen os el Semina io se p eocupa de la publicación
de es as in e esan es con e encias.
*
*
*
- XIV-
SEMINARIODE DERECHO~ÚBLICO.- Bajo la Di ección de los
p o eso es González
Ga cía
y
del Rosal es e Cen o ma có
su ac i idad in e na con abajos an in e esan es como
El
es udio
de
la nue a o ganización
del
Es ado
y
las modi-
icaciones su idas en la Ley Penal;
ce ó sus ac i idades
con un cu so de con e encias a ca go de los D es. Ál a ez
Gendin
y
del Rosal.
* *
*
SEMINARIODE ECONOMIA
y
CIENCIASSOCIALES.- También en
es e Semina io, di igido po el P o eso Doc o Hua e, se
inicia on abajos sob e suges i os emas de es a ac i idad
cien í ica, espe ando pode lle a a cabo los p oyec os
comenzados con an buenos auspicios y deseos de desen ol-
imien o, a i mados en el escaso iempo, pe o ya uc í e o
de su ida.
***
SEMINARIODE ESTUDIOSDE HISTORIADELDEREcHo.-La labo
de. es e Semina io, a ca go de los Doc o es Espinosa y
Gui-
la e Zapa e o, ha sido ambién ex ensa, alcanzando no sólo
al es udio y ansc ipción de diplomas de nues os A chi os
que no igu an en colecciones ni han sido obje o has a
aho a de di ulgación ni c i ica, sino ambién al es udio de
in es igación más ele ada en pun os más in e esan es de
la disciplina. Pa a su publicación p epa a es e Semina io,
asociado al Anua io de De echo
Español,
di e en es es u-
dios monog á icos sob e
La con ección Romana del Tes a-
men o según el his ó ico De echo Español, El Con a o
y
el Consen imien o en el An iguo De echo Español
y
Los elemen os Romano
y
Ge mánico en la sucesión
es ada. T oncalídad.
*
*
*
- x -
SEMINARIODE ESTUDIOSDE DERECHOINTElmACIONAL.- Di igido
po el P o eso He e o, en ausencia del Ca ed á ico de la
disciplina D . Cas o Rial, ac ualmen e comba ien e en la
Di isión Azul, dedicó es e Semina io sus abajos el pasado
cu so a
La polí ica In e nacional
de
los
Reyes
Ca ólicos
y
del
Siglo
XIX,
ealizando es udios nonog á icos de las
concepciones de Donoso Co és, Balmes
y
Vázquez
Mella;
es os es udios si ie on 'de base pa a el desa ollo de con e-
encias a ca go de dis in os alumnos, que ue on seguidas
de suges i as discusiones encauzadas
y
esumidas al inal
po el P o eso .
__----------~----··
- XXVIII -
MUSEOARQUEOLÓGICO.- El Museo A queológico, du an e '.
el pasado cu so, ha ealizado una in e esan e labo de p epa-
ación, pa a lle a a cabo la ealización comple a de los
abajos de in en a io
y
ca alogación, de con o midad a las
no mas nue amen e dic adas po la Inspección Gene al de
Museos A queológicos y Di ección Gene al de Bellas A es.
En cuan o a sus ondos se han is o ac ecen ados con una
selec a colección de ablas pin adas de los siglos x y XVI,
con las cuales ha es ablecido una in e esan e Sala de Pin u a
y ha ac ecen ado la ya exis en e de Pin u a p imi i a.
Asimismo ha aumen ado sus ondos con la adquisición
de un in e esan ísimo bus o omano de un pe sonaje ba -
bado, con odos los asgos ca ac e ís icos de un hispano,
y que se en onca di ec amen e con o o no able bus o
exis en e ya en es e Museo y p oceden e de
Víllalba
de los
Alco es. •
También ha ac ecen ado es e Museo un impo an e núcleo
de ob as de pla e ía y o eb e ía española de los siglos x
al XVIII.
Academia de
Alunlnos In e nos del
S. E.
u
de la Facul ad de Medicina
Es a ACADEMIAha desa ollado una aliosa e in ensa
labo . Inaugu ó sus sesiones en el Salón de Ac os de
la Uni e sidad bajo la p esidencia del Cama ada Valcá cel,
Je e Nacional acciden al del S. E. U., dise ando en la
sesión inaugu al. el Ca ed á ico de Pa ología Médica de
es a Facul ad D .
Sebas íán
He ado , sob e
El indi idua-
lismo en Medicina.
In e inie on ambién el ocal de
ac os de la Academia S . Ál a ez Coca, el Di ec o de
Clínica
S . Rome o Vázquez
y
el P esiden e de la Academia
S . Rome o Velasco.
Du an e el cu so académico celeb ó la Academia las
sesiones cien í icas de los sábados, en las que los Alumnos
In e nos, dise a on sob e a ias in e esan es cues iones, y
así, el alumno D.
Fe nín
Gas aminza, p esen a
Un caso
de
paludismo;
el S . Ál a ez Builla dise ó sob e el
P ecánce ;
el P o eso Auxilia de Mic obiología, S . Peña
Yáñez,
sob e
Pa ogenia
de
las in ecciones in es inales;
el S . Tejedo ,
sob e
Medicina del siglo
XIX,
Lis e .
El P o eso Auxilia de
Pa ología, S . Ga c a Po e o, habló sob e
Tubos
u ini e os

g •
- xxx -
en los mamí e os;
el Alumno In e no S . Ál a ez Coca
dise ó sob e
Ag anuloci oeis
11
i amina M.
En
31
de Ene o,
bajo la p esidencia del Ilmo. S . Decano, el P o eso
Auxilia de Obs e icia de la Facul ad de Mad id, D . Bo ella
Llusíá,
a ó sob e
Gonado opinas.
El alumno D. Nemesio
Bui ón, p esen ó un in e esan e caso de
Quis e hida ídico;
D.
As e ío
Fe moso, habló en o a sesión sob e
Ine cia
u e ina
11
su
a amien o.
En
21
de Ma zo, el Alumno In e no
S . Rome o Velasco, dise ó sob e
En e medad
de
Hodkis.
El 2 de Ab il el P o eso Auxilia de Fisiología de la Facul ad
de San iago, D . D. Rami o
Sánchez
Cal o, dise ó sob e
El concep o
de
His o isiologia
11
sus
elaciones con
el
uncionamien o
i oideo,
sesión que ué p esidida po el
Ca ed á ico de Pa ología Médica S . Bañuelos.
Y
el
11
de
Ab il el P o eso Auxilia D . Cal o
Mada aga
expuso
El
diagnós ico
de
Kalaza en
el
adul o.
La Academia o ganizó un impo an e cu so
monog á-
ico sob e
El me abolismo
de
los hid a os
de
ca bono,
en el que in e inie on los D s.
Ro no-Aldama,
Candela,
González Cal o, Bañuelos, Sebas ián He ado , Mo ales,
Salaza y Se ano, cu so que ué clausu ado bajo la p esi-
dencia del D . Bañuelos y en cuya sesión el Ca ed á ico
de Te apéu ica y
Fa nacolog a
de la Uni e sidad de Mad id,
D . Velázquez, dise ó sob e
Te apéu ica Insulinica
11
Pa ainsulínica
de
la Diabe es.
Todas es as ac i idades culmina on en el ac o académico
de in de cu so celeb ado en el Salón de Ac os de la
Uni e sidad, en la que bajo la P esidencia del Excelen í-
simo S . Rec o , in e inie on el P esiden e de la Academia
S . Rome o Velasco
y
el Di ec o de
Clínica
Seño
Rome o Vázquez, en egándose los p emios del concu so
de
Clínica.
Po a oz i o de las ac i idades de la Academia de
Alumnos In e nos es la e is a
Clínica,
de p es igio consoli-
dado ya en oda España y en la que apa ecen pe iódica-
- XXXI -
men e las in es igaciones de maes os insignes y los abajos
más modes os, pe o no menos in e esan es de los alumnos.
Du an e el e ano la Academia con inúa sus ac i idades
cien í icas, celeb ando sesiones en las que los Alumnos
In e nos p esen an sus más impo an es es udios clínicos
ealizados en es os meses.
Asociación Uni e si a ia
La ASOCIACIÓNUNIVERSITARIA,que comenzó su ida ya
a anzado el cu so an e io , ha ealizado en és e una in ensa
labo , de la que pueden es a sa is echos sus componen es y
han de me ece la elici ación de es a Uni e sidad.
Cumpliendo no sólo los ines pa a que
ué
c eada sino
además excediéndose en una o ien ación de gene osidad y
p eocupación po los es udian es, ha lle ado a cabo la
siguien e labo :
PRÉSTAMOSSOBREEL HONOR - A es e espec o ha o o gado
dos p és amos sob e el hono , g a ui os yal.la go plazo de
cinco años, me ced a los cuales dos es udian es de Medi-
cina, han podido ob ene sus espec i os í ulos y han
podido comenza su eje cicio p o esional.
Hemos de señala que la ASOCIACIÓN,pa a es os p és-
amos sob e el hono , no exige ga an ía ninguna de pólizas
de segu o, siendo la única base de ga an ía los in o mes
p e ios sob e el p es a a io y su palab a de hono de
es udian e.
BECASPARAESTUDIOS.- Asimismo ha o o gado las siguien es
becas pa a cu sa es udios.
A D. Ped o Casajús, es udian e de Filoso ía y Le as.
A D." Ca men Rí as Llo en e, D. Joaquín del Río
Domínguez y D. P udencio del Río Domínguez, pa a cu sa
es udios de la Facul ad de Medicina.
A D. Emilio Recio Flo ez, pa a cu sa es udios de la
Facul ad de Ciencias.
- XXXIII-
A D. Albe o He moso González, pa a pe ecciona sus
es udios de dibujo.
A D." Ma ía Velasco, pa a segui sus es udios de
bachille a o.
Asimismo se ha hecho concesión de pago de ma iculas
a los alumnos de Medicina D. Clemen e
y
D. Inocencio
López Quijada, y se ha o o gado una sub ención pa a lib os
al exbeca io de la Asociación D. Manuel Fe nández Ál a ez,
que es e año ha e minado sus es udios.
PENSIONES PARA AMPLIACIÓNDE ESTUDIOS.- Iniciando una
labo de un al o in e és, ha pensionado a once alumnos
que han e minado sus es udios de la Facul ad de Medi-
cina, pa a ealiza p ác icas en los Hospi ales de Valdecilla
y de Basu o.
PREMIOSPARATRABAJOS.- Con la misma o ien ación y pa a
es imula el abajo de los es udian es y su cons an e p eocu-
pación po las ma e ias p opias de sus ca e as, ha es able-
cido en es e Cu so dos p emios de quinien as pese as pa a
cada una de nues as Facul ades Uni e si a ias y pa a los
mejo es abajos de sus alumnos sob e los siguien es emas:
Facul ad
de
Filoso ía
1)
Le as:
1.° Un i ine a io geog á-
ico-a ís ico de la P o incia de Valladolid. 2.
0
El paisaje en
San a Te esa de Jesús.
Facul ad
de
Ciencias:
1.0 Cu as de neu alización y
sus aplicaciones. 2.
0
Es udio ace ca de los adicales lib es en
Química O gánica.
Facul ad
de
De echo:
1.0 Es udio sob e la o ganización
sindical del Nue o Es ado Español. An eceden es his ó icos
y doc ínales. Valo ación ju ídica ac ual de dicha o ganiza-
ción. 2.
0
Polí ica
in e nacional española sob e el p oblema
del Medi e áneo. P eceden es his ó icos, es ado ac ual e
impo ancia ju ídica del mismo pa a el Nue o Es ado
Espa iol.
Facul ad
de
Medicina:
1.
0
Va iaciones de la ó mula
sanguínea du an e el día, sin elación con ningún alo
3
- XXXIV -
alimen icio ni medicamen oso. 2.° Flejmasia alba dolens
y Flejmasia ce ulea.
PUBLICACIONES.- La Asociación ha acome ido ambién la
publicación de los abajos ealizados en la
Semana
de
Es u-
dios Cas ellanos,
celeb ada en el año de 1941, y iene en
p ensa, y p óximamen e sald á a luz, un in e esan e omo
dedicado a es udios médicos, a alado po p es igiosas i mas,
y en p epa ación o o sob e ma e ia ag ícola y o es al.
Fies a de in de cu so
Un cu so en el que se ha desa ollado una labo an
amplia y p ome edo a no podía menos de ene un inal
que dejase ag adable ecue do en odos aquellos que, si
bien es e dad no quedan desligados de la 'Uni e sidad,
dejan al menos de se alumnos suyos. Ycon es e in se
celeb ó el 30 de Mayo úl imo la solemne clausu a de cu so,
en la que después de una misa o acción de g acias se
celeb ó una b illan e sesión académica, en la que expu-
sie on los Delegados del S. E. U., de las dis in as Facul ades,
la labo y las aspi aciones de cada una, haciendo después
uso de la palab a el Je e del Dis i o del S. E. U. cama ada
José Manuel Pa do, quien ecogió las conclusiones de odos.
En es a sesión se dió lec u a a las bases pa a el'concu so
a los p emios o o gados a las cua o Facul ades po el
Excmo. S . Gobe nado Ci il y Je e P o incial del Mo i-
mien o cama ada José Po es y Po es, quien señaló los
siguien es emas:
FACULTADDE FILOSOl' A
y
LETRAS:
La unidad
de
Eu opa
como emp esa Española del siglo
XVI.
FACULTADDECIENCIAS:
P opiedades magné icas
de
depó-
si os elec olí icos
de
níquel.
FACULTADDI!DERECHO:
Mode nas o ien aciones del Nue o
Es ado Español en el De echo Ci il
i
en el De echo
Social.
FACULTADDEMEDICINA:
Es udio
de
una egión ana ómica
po adiog a ía ex e eoscópica.
- XXXVI -
Asimismo se anuncia on los ocho p emios es ablecidos
po la «Asociación Uni e si a ia», y cuyos emas ya quedan
consignados más a iba.
También se leye on en es a sesión los emas pa a el
concu so a los p emios es ablecidos po el Colegio de
Médicos y que son los siguien es:
1.0
Epidemiologia
1]
p o ilaxis
de
la di e ia.
2.°
Fisiopa ologia
del sis ema
e iculo-endo elial: 3.° Cómo debe o ganiza se un se icio
de
ans usión sanguínea. Bases
1]
uncionamien o del
mismo; el del p emio o o gado po el Excmo. S . D . Don
Isido o de la Villa, Ca ed á ico de
Gínecología,
pa a el mejo
abajo que se p esen e sob e: Ví amina~
an ihemo ági-
cas; cons i ución química; o igen; acción isiológica; e a-
péu ica; esul ados p ác icos, y el es ablecido po el
Excmo. S . D . D. Caye ano de Me gelina y Luna, pa a los
Alumnos In e nos de la Academia de Medicina, con el ema:
Las in es igaciones en la Facul ad
de
Medicina
de
Valla-
dolid desde Luis Me cado
a
nues os días.
La Uni e sidad es imonia desde aquí su ag adecimien o
i amen e sen ido, a las au o idades, en idades y' pa icu-
la es que han con ibuido gene osamen e a que la labo
y el es ue zo de sus alumnos sea p emiado de modo an
espléndido.
Po úl imo, hicie on uso de la palab a D. Sabino Alonso
Fueyo, po la Je a u a P o incial; el P esiden e del Colegio
de Médicos, D . Ga ilán Bo ill; el P esiden e de la Asocia-
ción Uni e si a ia, Excmo. S . D . D. Bias Sie a, y el Exce-
len ísimo S . Rec o de la Uni e sidad, D . D. Caye ano
de Me gelina, quien clausu ó el ac o.
Po la a de, en el Pa io del Colegio Uni e si a io de
San a' C uz, u o luga una simpá ica eunión, en la que
después de un selec o concie o, a ca go del pianis a An onio
Iglesias, u o luga la in e ención aleg e e inspi ada de una
ep esen ación de cada Facul ad.
- XXXVII -
Todo lo que de ingenio se de ochó en es a ag adable
ies a ha podido ecoge se en un olle o, edi ado g aciosa-
men e po nues a Excma. Dipu ación, cuyo p oduc o de
en a
pasa á
in eg o al Pabellón de Niños Tube culosos de
la Facul ad de Medicina, siendo es o o o mo i o más de
ag adecimien o a los muchos que ya debe la Uni e sidad
a es e al o o ganismo p o incial.
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La labo y los u os ecogidos en el cu so que ha
e minado, son lo su icien emen e halagado es pa a que
odos cuan os han in e enido en su desa ollo se sien an
animados de un g an espí i u pa a p osegui y amplia la
labo lle ada a cabo. Y la Uni e sidad, en es a Solemne
Inaugu ación del Cu so 1942-1943, de acue do con odas sus
Facul ades y Se icios, iene ya en p oyec o una se ie de
planes de abajos y ac i idades, los cuales se p opone,
con la colabo ación de odos, lle a a eliz é mino, y con
es e in ha que ido ecoge ambién aquí las necesidades y
aspi acibnes de los dis in os Depa amen os y Semina ios.
FACULTAD DE MEDICINA.-En el DEPARTAMENTODE
MICROBIOLOGIAEHIGIENE,se es án p epa ando ya dos cu sos
ex ao dina ios. El p ime o, en el mes de No iemb e, en
el que se di ulga án cues iones higiénico-sani a ias elacio-
nadas con
La Vi ienda;
in e end án en él el Excelen ísimo
S . Fiscal Supe io de la Vi ienda, algunos Técnicos del
Ins i u o Nacional de la Vi ienda, dos Je es P o inciales
de Sanidad y el Excmo. S . Di ec o Gene al de Sanidad.
El segundo cu so es a á dedicado a la
Especialización
bac e iologica,
end á una du ación de es meses. In e -
end án en él los D s. G acián, del Ins i u o Nacional de
Sanidad; V. Callao yRuiz
Falcó,
del Cue po Nacional de
- XlII -
Sanidad; R. Bilbao, del Dispensa io An i ube culoso del
Dis i o de la Uni e sidad de Mad id; H. del Cas illo, del
Ins i u o de Higiene Mili a ; F. Bea o, de la Es ación
Sani a ia de La Co uña; P. Ga cía
López,
del Cue po de
Sanidad Nacional. y V. Sanchís Baya í, Ca ed á ico de
Mic obiología, de Valencia. Al inal del mismo se o o ga á
a los asis en es, p e ias las co espondien es p uebas de
ap o echamien o, el Diploma en Bac e iología po la
Uni e sidad de Valladolid.
Asis e igualmen e a la Di ección el p opósi o de
con í-
nua las euniones de los jue es en la Biblio eca, que es e
cu so se án más amplias, pues o que cuen a ya con la
in e ención del nue o Ca ed á ico de His o ogía y Ana-
omía Pa ológica D . Llo nba .
Igual que el cu so pasado las cá ed as de Higiene y
Mic obiología, se án ocupadas en clases ex ao dina ias po
dis inguidas pe sonalidades cien í icas de la especialidad.
Segui án su cu so los abajos de in es igación e np en-
didos, eniendo el p opósi o de comenza o os que co n-
p ende án un pun o an in e esan e, dado el ca ác e
ag ícola de nues a egión, como Bac e iología de la ie a
de labo .. Espe ando que al ema si a de iniciación a un
es udio más amplio de Mic obiologla ag ícola.
Po su pa e, el DEPARTAMENTODE PATOLOOIA
y
CL NICA
M~DIcA iene como p incipal aspi ación, pa a. el cu so
p óximo,
y
la Uni e sidad iene casi la segu idad de que
lo e á conseguido, la mejo a de sus ins alaciones, no sólo
en lo que se e ie e a local, sino ambién en lo conce -
nien e a 'menaje, y conseguido es o, se p opone pone en
ma cha con oda ampli ud y p o undidad las a eas del
Semina io. Es ambién aspi ación de es e Depa amen o,
la o ganización de un cu sillo monog á ico sob e el ema
La Pa ológica espi a o ia, y el abajo mancomunado con
o os Depa amen os de los elacionados más ín imamen e
- XLIII -
con él, pa a los cuales es án ya ul imados odos los planes
a ealiza .
También la SECCIÓNDE QU MICA,adsc i a a la cá ed a
del D . Candela, y inculada al Consejo Supe io de
In es igaciones Cien í icas, y en colabo ación con el labo-
a o io de Química O gánica que di ige el D . Ce ezo en la
Facul ad de Ciencias, iene en p oyec o, pa a el p óximo
cu so, además de la con inuación de los abajos analí icos,
con aplicación a la Biología, comenzados ya en el an e io ,
inicia en g an escala y ampli ud la sín esis de Hid oca -
bu os políbencénicos
ca cinágenos
pa a
la con ibución
al es udio del cánce , ijándose p incipaJmen e en aquellos
hid oca bu os que si en .de esquele o a la molécula de las
ho monas sexuales, asl como de o os p oduc os de o igen
ege al o animal que en an en nues o o ganismo con la ali-
men ación. Con los esul ados de es e abajo el D ..Candela
ha á un es udio sob e el Cánce p o ocado
1J
adqui ido.
EL DEPARTAMENTODE PUERICULTURA, iene el p oyec o de
o ganiza un cu sillo sob e Nu ición
1J
as o nos nu i-
iuos del lac an e, y en el Cen o Pue ícul o pa a médicos,
ecien emen e c eado en nues a Facul ad po la Di ección
Gene al de Sanidad, se .desa olla á un amplio cu so sob e
Pue icuI u a.
G acias al in e és que en odo momen o ha demos ado
ene el Excmo. S . Di ec o Gene al de Sanidad
De.
D. José
A. Palanca, la Uni e sidad end á ocasión de escucha es e
cu so al eminen e
ísiólogo
alemán D . Huebschmann,
y
a
o os des acados especialis as ex anje os, cuya ac uación se
anuncia á opo unamen e.
FACULTAD DE DERECHO. - También es a Facul ad
iene ya ul imadas algunas de las ac i idades que a a
desa olla en el cu so que inaugu amos.
@
•
- XLIV -
Tan o el SEMINARIODEDERECHOPRIVAQO«CALIXTOVALVERDE»
como los Semina ios de DERECHOPÚBLICO, de ECONO ¡(A
y
CIENCIASSOCIALES,de HISTORIADELDERECHOy el de DERECHO
INTERNACIONAL, o man planes de es udios de especial impo -
ancia, no sólo pa a la o mación de los alumnos sino ambién
po cuan o a ec a a la in es igación de pun os de is a de
in e és ac ual. La Uni e sidad espe a de ellos, dada la alía
de sus componen es, un amplio desa ollo de dichas ac i i-
dades, las que en cuan o a su ascendencia ex auní e sí-
a ia se anuncia án opo unamen e.
Po su pa e el SEMINARIODE DERECHO PENAL piensa
o ganiza un cu so monog á ico con ma ícula especial pa a
alumnos uni e si a ios, Abogados, Jueces. e c., al inal del
cual da á un ce i icado de asis encia. y en cuyo cu sillo
el Ca ed á ico de la asigna u a D . del Rosal, explica á diez
lecciones sob e
Mode nos p oblemas
de
c i ninologia
1J
de
De echo Penal.
Con inua á asimismo la labo del Semina io. en cuyas
euniones se discu i á un ema p e iamen e señalado a un
alumno, siendo di igidas las discusiones y esumidas al inal
po el Ca ed á ico.
En colabo ación con los doc o es Cas o Ríal yGon-
zález, piensa es e Semina io o ganiza unos ciclos de con-
e encias sob e De echo Público. en el que además de los
P o eso es d e nues a Facul ad in e end án des acadas
pe sonalidades de ue a.
También el SEMINARIODE DERECHOPROCESAL.di igido po
el D . D. Mau o Miguel Rome o, iene p oyec os amplios.
p oponiéndose desa olla en el cu so 1942-1943. en e o as,
las siguien es cues iones:
l.
a
Exposición eó ica y p ác ica de los p incipios domi-
nan es en la mode na doc ina del De echo P ocesal.
2.
a
Examen compa a i o de los nue os Códigos de
P ocedimien o Ci il de Po ugal e I alia.
s;
- XLV -
3.
a
Re o mas p oyec adas en las leyes P ocesales espa-
ñolas.
4.
a
T ami ación de las di e en es clases de P ocesos
ac ualmen e en igo .
Pa a amplia odo lo posible la labo p ác ica se u ili-
za án p ocesos enecidos. acili ados po los T ibunales de
Jus icia de es a Capi al, que se i án de es udio ycompa-
ación con las nue as endencias cien í icas.
FACULTAD DE ClENCIAS.-Los p oyec os que es a
Facul ad iene pa a el cu so que hoy comienza. son amplios
y ambiciosos. y po es o mismo no ha de esca ima ningún
es ue zo has a e les desa ollados plenamen e.
Me ece des aca se en luga p e e en e. po los impo an es
esul ados que de ello puede de i a se, el
p opósi o
que hay
de pone odos sus Labo a o ios y Cen os de Ensayo al
se icio de la indus ia de odo el Dis i o Uni e si a io. de
al modo. que cuan os p oblemas se p esen en a és a puedan
se es udiados y esuel os den o de la Uni e sidad.
A es e in la CÁTEDRADE FlsICA iene ya es ablecidas ela-
ciones con impo an es cen os ab iles de Bilbao. al obje o
de ealiza en sus labo a o ios análisis y ensayos sob e las
P opiedades magné icas
de
los ace os
y manu ac u as que
en ellos se han de ab ica , y del mismo modo los Labo a-
o ios de Química en sus di e en es secciones se pond án al
se icio de las necesidades de la Indus ia y de la Ag icul-
u a. a in de que las ac i idades de és as se desa ollen con
la mayo e ec i idad posible.
Al igual que el cu so pasado. quie e la Facul ad que en el
que comenzamos hoy des ilen po sus aulas los más des a-
cados alo es de las disciplinas que en ella se cu san, pa a
que sus alumnos puedan pone se en con ac o con emas
muy conc e os elacionados con las enseñanzas que cu san
- XLVI - - XLVII - .
e i se ab iendo ho izon es con is a a una especialización
u u a.
es ímulos de abajo y p o ección que les ayude a sal a
1 ....
oa··
di íciles iempos de su pos -licencia u a, dispensándoseles"
la o ien ación que les lle e a esol e p o esionalmen e sus
idas. Es a in e esan e labo de o ien ación y abajo pos -
escola , queda á ijada en es e cu so median e la adsc ipción
como ag egados a algunos de es os Semina ios de algunos
ecién licenciados que p epa en sus esis doc o ales y dis-
u en, al mismo iempo, de la con enien e p o ección de la
Facul ad, en o den a su o mación y p epa ación Con is a
a sus oposiciones. De es e cuad o de jó enes, ocaciones
seleccionadas, sald á ambién la nue a sa ia que aya
después a o alece la p opia ida docen e de la misma
Facul ad.
La Facul ad p osegui á su ciclo de con e encias - an
b illan emen e iniciado ya en el cu so que acaba- sob e
Cues iones undamen ales
de
nues o iempo,
con la con-
ibución de des acadas pe sonalidades en el es udio de
las di e sas ace as de ema an in e esan e.
La Facul ad se dispone a in ensi ica la ida co po a i a
den o de su p opia es e a docen e, median e la ins alación
de adecuadas salas de pe manencia de alumnos, c eación
de pequeñas biblio ecas de abajo, in ensa labo común,
en una palab a, que
acen úe
la necesa ia solida idad en e
p o eso es y alumnos y log e da a la ida in e na de la
Facul ad el necesa io sello de co dial y p o echosa con'
i encia uni e si a ia.
y
po úl imo, es deseo de la Facul ad que en el cu so
1942-43
la ACADEMIADE AYUDANTES-ALUMNOSDELS. E. U., que
ya en el año pasado
dió
mues as de un a án g ande de
abajo y es udio, se o ganice de una mane a e ec i a a
,
in de que dé odo el u o que jus amen e puede espe a se
de ella y que llegue a se , den o de la Facul ad, un o ga-
nismo i o, con unciones p opias y de inidas que cumpli .
FACULTAD DE FILOSOFÍA
Y
LETRAS. -En el Cu so
académico que hoy comienza, 'encon a á la Facul ad de
His o ia ocasión pa a segui desa ollando ac i idades ya
iniciadas y 'pa a e o za con nue as apo aciones su p ós-
pe a ida uni e si a ia.
Se p opone en p ime luga la Facul ad in ensi ica p o e-
chosamen e la ida de sus SEMINARIOS,median e la inco po-
ación a ellos de nue os elemen os de abaio, de al o ma,
que lleguen a se no sólo indispensable luga de o mación
de sus alumnos, ico i e o de u u os in es igado es, sino
labo iosos cen os de abajo que ag upen oda ocación que
en la ciudad alien e pa a la in es igación y el es udio his ó-
ico, li e a io y a ís ico.
La a o able si uación en que hab án de se colocados
algunos de es os Semina ios con e e encia a los más al os
o ganismos ec o es de la In es igación nacional, end á
a dispensa Ies unas posibilidades nue as de desen ol i-
mien o y abajo, que se án segu amen e bien ap o echadas.
La publicación de sus es e is as imes ales se á Indice
p og esi o de es a in e esan e ac i idad, que en es e cu so se
e á ac ecen ada con nue as publicaciones
monog á icas.
Los Semina ios de la Facul ad inicia án ambién es e
año una labo digna de la mayo a ención. Alumnos me e-
cedo es de apoyo encon a án en su seno los necesa ios
A
'1
a pa e de con'
En el SEMINARIODE ARTEY RQUEOLOU
A, .
. 1 sO unas
Cha las
ínua su labo ,
o ganiza á
pa a es e Cl .
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s a los S es. Maes os,
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que da án comienzo el
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C . E .. d l Colegio de San a C uz.
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