La función de la Universidad en la vida social : Discurso leído en la Universidad de Valladolid en la solemne inauguración del curso académico de 1908 a 1909 / por el Doctor Laureano Díez Canseco.
Abstract
Título facticio
Full text
-~-_._-- DISCURSO LEIDO EN LA EN LA SOLE),INE INAUGURACIÓN DEIt CURSO llCllDÉlYIlCO DE 1908 IÍ 1909 POR EL DOCTOR Don Laureano Diez Canseco, í.ATEDRÁTICO DE LA FACULTAD DE DERECHO VALLADOLlO: TIPOGRAFÍA y CASA EDITORIAL CUESTA MACÍAS PICA VEA, JX Y 40
1 '1 r \ 1 i I \, 1 .J', "" \ i l. \ J 6061 1;1 8061 3a 08IW~W[j8[j OSCI08 113a GI10GVllVA 30 O'vTOIS,(l:Ii\INn OSBOJsrG . ~ \ ~ 1 , ' ~ .
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i; 1 L\fO. SE~OIl: o no sé si existen hombres, de tal conformación espiritual, que lleguen tranquilos y no sientan emoción alguna al encontrarse en aquellos lugares que la memoria de un héroe 6f(r,~ ó de un genio, el recuerdo de un hecho glo- ~~f¿~(,' rioso, el arte, la ciencia ó la religión han heCJ ~\ ,.) ~ cho inmortales en la Historia; yo no lo sé; pero si los hay, es para mí demostración experimental de que yo no me cuento entre ellos, la gran trepidación de todo mi sér con que subo á esta tribuna que han ocupado y desde la que han hablado con gran elecuencia y saber, tantos varones insignes, gloria de la ciencia y de España; después de aquel día memorable en que, ápoco de unirse deflnitivamentrJ las coronas de León y de Castilla, el municipio de Valladolid, fundó, á imitación de las de Parls y Holonia, nuestra gloriosa Universidad; estableciendo asi en tierra castellana UIlO de aquellos tres poderes que, según .Iordauo, el célebre cronista de tales tiempos, daban vida y sostenían la cristiandad: Socerdotium; l niperium, Stuáium:
r 6 y así, lleno de turbación y amedrentado, bajo el peso de este recuerdo, que á tanto obliga, vengo aquí traído por el imperativo inquebrantable de un deber reglamentario, j1 ésta es mi excusa; tan seguro de la inferioridad de mi discurso, porque es mío, corno de lo grande de vuestra benevolencia, porque es vuestra; de que el ambiente de este auditorio está saturado de generosidad por el delicado sentir de las bellas y distinguidas damas que formanp1rte de (\1; que al espíritu de los más de vosotros, llt'garún mis ideas y mis palabras fi ltrudas y coloreadas por un prisma de amor "Jr de cornpañerismoy que en esa juventud escolar, generosa y entusiasta .por todo lo de esta casa; por milagroso espejismo del cariño, aparecerá transformado en la ilusión de 1111 maestro que sabe, la realidad de un maestro querido y que les quiere, Lo primero que mis ojos ven y mi corazón siente, al encontrarme ante un público tan ilustre J' distinguido corno el que me honra con su atención: son los claros que en esos escaños aparecen de cornpañsrns que, en análoga fiesta á la de hoy, se sentaban entre nosotros y que hall ellli~Tado de este mundo ó de esta escuela y dejado de acompaJiarnos, de ayudamos y guiamos en nuestro trabajo. POc()~meses habían transcurrido desde la apertura dtll curso, J' no muchos más contaba de catcdraüco de Anatomía descriptiva y Embriología en nuestra Facultad de Medicina, D. \figlWl Solano y Alernn ny , cuando rápida cnformedad le llevó al sepulcro. Escaso tiempo vivió entro nosotros: pero sobrado pa: a que Sil alma, grande y piadosa, atrajera y conquistara el cariño de todos y su amor ú la disciplina que enseñaba y dominio de ella, demostrara cuán justa era la gran reputación científica que en otras escuelas había ya conquistado. .#
,... . '" .•.. !a -- 7 'I'oda vIa callen tes las cen izas del sabio profesor de Medicina, tuvimos de golpe que llorar la inesperada muerte del ilustre catedrático de Derecho Romano, D. Eladio García Amado, á la sazón Vicerrector de esta Universidad. Maestro de muchos de vosotros, en rigor de verdad, tambiér¡ lo fué de los que oficialmente no fuimos sus discípulos; romanista preclaro, inició durante muchos años en la técnica jurídica á la juventud, con el estudio y el análisis de los modelos insuperados de la Jurisprudencia clásica; orador facundísimo, de dicción correcta, palabra líquida, imaginación brillante y facilidad prodigiosa, siempre pronta á la improvisación y á la réplica, el discurso era en él la forma más natural de expresión; jurisconsulto peritísimo, maestro en la interpretación de nuestras leyes, hábil y fecundo en los recursos, gran conocedor de las si nuosldadas del procedimiento, goz» como abogado de fama envidiable y envidiada y fué una de las figuras más eminentes y de más prestigio del foro castellano en la época presente. Personalidad de gran relieve el Sr. Amado, su falta durará mucho tiempo en el foro y en la vida social y política de Castilla; en esta casa, su memoria permanecerá siempre imborrable. i Dios habrá premiado á tan insignes maestros con la eterna visión de la verdad, que con tanto afán buscaron y enseñaron á buscar durante su peregrínacton entre nosotros! Aunque no por tan triste cansa, ha dejado de contar esta Escuela entre sus maestros, á D. Santos Santamaría del Pozo, cuya edad y lo quebrantada que su salud llegó desgraciadamente á estar para el trabajo'[de cátedra, le obligaron á pedir la jubilación y ¡\, cortar su larga y fecun- -da tarea de iniciar á la juventud en la Historia de nuestra
lite'ratura,familiahzarla con los Igrande~~'l1laestros de nuestra lengua éInspirarlá 'amor ,á,sus grandesbellezas. Pero aquí queda el fruto de' su-obray entre nosotros·éL Quiero ahora endulzar un poco estas tristezas: adorrneciéndolas algo con la alegría de 'saludar y felicitar~os con la llegada de nuevos compañeros detrabejo. Que así es siempre nuestra vida,la del individuo al par que la social, encerrada siempre en un presente fugaz, colocado entre un recuerdo y una esperanza. Aunque algo y mucho más que esperanzas, son las que traen los nuevos maestros, con que nuestra Universidad se enriquece, los cuales vienen todos de otras Escuelas, donde han dejado una huella luminosa de inteligencia, saber yamor al trabajo universitario. D. Gonzalo Fernándp-z de Córdoba, llega de la Universidad Salmantina á explicar Derecho Internacional en la nuestra, que tradiciones tan gloriosas cuenta en esta disciplina; D. Eduardo García del Real, catedrático que fué de Enfermedades de la Infancia en la Facultad deXledicina de Santiago, ha obtenido en brillantes oposiciones la cátedra de Patología y Clínica médica que aquí en Valladolid dejó vacante nuestro inolvidable compañero, el Sr. Sirnonena; como sucesor de García Amado en derecho Rornann, viene el catedrático de Sevilla D. José Castillejo y Duarte: y proceden tes de Oviedo, han sido nombrados nuevos profesores de nuestra Facultad de Pilosotta y Letras, 'como catedrático de Lengua y Literatura española D. Leopoldo Afaba y Fernández, y como auxiliar y, á la vez, archivero de la Universidad, D. Baldomero Diez y Lozano. Permitidme, Señores, que, como expansión de un sentímien to personal mío, anude aquí un recuerdo muy caro para mi alma, al pronunciar el nombre de los Sres. Castillejo
2 h h r: l~ j; 1: i r!!' i: l r t: ~~ " t "ti; !) -, y Garc ía de: Real, cuya mútua amistad nació allá, cuar.do juntos andábamos estudiando por las célebres Universidades alemanas que han dejado en mí huella imborrable y donde con ellos y de ellos tanto aprendí. No es, como comprendereis, sin gran emoción, como yo ahora, por azares del destino, vengo á saludarles en nombre de esta Escuela, donde volvemos á reunirnos, y á donde ellos vienen á enseñar precisamente las disciplinas en las cuales los maestros alemanes no tienen rival. Al revolver mis notas y apuntes, al repasar en mi memoria recuerdos y examinar teorías, problemas y disputas doctrinales en busca de un tema para este' discurso, propio de tan solemne acto, y á la par de interés vivo para todos nosotros; antojósems. no sé si con razón, que la vida misma le planteaba y me le imponía en estos momentos. Porque bien sabéis que de poco tiempo á esta parte, se ha despertado en nuestra patria un vivo interés por las cuestiones pedagógicas, por cuanto á la enseñanza se refiere, y que, al parecer, han caído las gentes, al fin, en la cuenta de que todos aquellos anhelos y aspiraciones, más ómenos conscientes ydefinidos, que se fueron condensando en In palabra, que ha hecho fortuna, de europeizacián, se encierran y se resuelven en un problema de educación. Aires de reforma, sinó de revolución, agitan la atmósfera social y política de España, parece que una transformación honda y radical se avecina en punto á la ensefianza ó, por lo menos es pedida con urgencia por los unos y ofrecida, con más ó menos sinceridad por los otros, como si á toda costa se quisiera salir de este tan lamentable estado y malandanza á que hemos llegado, no sólo por mal de nuestros pecados, sino tan to ó más por amor é .•.•..•. ~ ~.
10 imitación de los agenos. Yo(;(!Samigas y enemigas de lu Universidad se levantan pidiendo con apremio una renovación radical de su organización y de sus métodos de enseñanza, una transformación completa de ella desde sus cimientos seculares, algo así como una prueba de fuego que demuestre la vitalidad de aquellas que la soporten, Ncsctros tenemos más derecho y mis interés que nadie en plantear y discutir estos prob ernas que se reflercn tÍ nuestra vida misma; .Y he aquí por qué yo, dejando do mano otros más tentadores para mí, elegí al fin, el Estudio de la Universidad misma como toma de este l liscu rso de inauguración de un curso universitario. O, mejor, el análisis y la crítica de uno sólo de los muchos problemas, que este estudio encierra. aquel que es supuesto y fundamento en la solución de todos los demús; lo que la Univ ersidad sea () lo que una Escuela de Estudios superiores debe ser para propiamente y con exactitud merecer el nombre de Universidad; sus caracteres dif'erenciales, la función en fin, de 1(1 Unioersirul en la villa socia l. Graves y transcendentales, complejas y erizadas de dificultades, colocadas en el punto central de las más ern peñadns y candentes luchas doctrinales y políticas de nuestros días, son las cuestiones que acerca de las relaciones de la U niversidad con los dos grandes organismos de la vida social, la Iglesia yel Estado, se plantean; de saber si ella ha de ser obra y funci6n del Estado ó institución de la Siciedad., dos términos, cuya distinción es ya una de las conquistas más definitivas de la ciencia política; de fijar el valor y los límites de su autonomía y libertad, del valor de sus grados y la relación de éstos con los títulos profesionales, de la admisión de la mujer á sus estudios y
Il 'f':' •.... ~-.....Vl ~~~,I{11· AS múltiples formas de Estudios superiores ~':. ~:, l' L que e~. el presente existen, dice Paulsen en rfj¡:i.' \ su clásica o , ('~~ alemanas, pueden reducirse á tres tipos fun- .•.- \'d.,.--'-"'':!; damentales: el tipo inglés, el tipo francés, y ~ - el tipo alemán. (1 «El tipo inglés. tal cual se nos presenta en las dos más clásicas de sus Universidades, la de Oxford y la de Cambridge, es el más antiguo: en él se ha conservado en su mayor parte la forma originaria de la Universidad medioeval, como que Inglaterra es, en todo, el país conservador y el que se mantiene más fiel á las viejas costumbres. De allí ha pasado este tipo de Universidad al Norte de América. »La Universidad es en estos países una corporación autónoma, que vive de sus propios recursos, de los bienes de su fundación y el gobierno del Estado no tiene nada que ver con su administración. La ordenación de su vida es en sus fundamentos la misma de la Universidad de
:!o Edad Medía; maestros y escolares viven juntos en colleges y halls y en una forma de comunidad claustral. »La enseñanza se parece también en su forma y contenido á la enseñanza de la antigua Universidad y de la que en ella era su facultad capital, la Facultas artium, Su fin es esencialmente obtener una educación general, amplia y profunda, como la que allí se exige para un Gentleman; tanto la investigación científica, como la preparación profesional, quedan fuera de su misión. Son objeto de su enseñanza ante todo las ciencias educadoras, las lenguas, la Historia, las matemáticas, las Ciencias naturales, la Filosoffa. . »A1 lado de estos estudios, únicamente los teológicos han tenido en las Universidades inglesas cabida y ha sido ya en más modernos tiempos cuando los estudios jurídicos se han incorporado á aquellos, cada vez con más fuerza, porque antes se seguían, para esto, cursos prácticos en el ins of court; mientras los estudios de medicina tienen todavía su sitio en los grandes Hospitales. » El tipo francés de Estudios superiores, se ha alejado mucho más de la antigua forma. La revolución pasó una raya sobre las Universidades, realmente ya decrépitas, como sobre tan tas otras históricas instituciones, para dar lugar á un edificio grande y nuevo construído mediante un esquema geométrico. Bajo el Imperio vino á realizarse esta nueva edificación: el lugar de las antiguas Universidades le ocuparon Escuelas profesionales del Estado, aisladas, para las Profesiones que exigían una preparación científica, y en primer término Facultades de Derecho y Escuelas de Medicina; y cerca de ellas prolongaba su más que modesta existencia la Facultad de Filosofía, partida en dos mitades, [acultes des letres y [aculte des sciences. La
~1 ~ li'hi~'lla concenttacíén' delas Facultades 'en la' untdsd-de la Universidad. fué abandonada y hubiera desaparecido h'a:sta efrioinOl'é mismo de -aquella, si'noM 'conservara con' dlstfntaeígntñcacíón en la: Unioersite 'de Frtmee, expresando' estenombre el gran cuerpo adrníntstratívo unitario, que todo el'páís abarcaba, para los centros todos -de enseñanza, desde la' escuela elemental hasta la escuela su•.. perior profesional. »Las Facultades son desde entonces establecimientos dél Estado cuyo fin es la educación técnica para determinadas profesiones y los Profesores funcionarios públicos" torno que á ellos pertenecen también los exámenes para los títulos profesionales. Ni la Investigación de la ciencia, nila educación científica general, pertenecen propiamente á su misión; la prlrnera es cosa de las Academias, la Segunda de las escuelas preparatorias. »EI tipo alemán se halla colocado, en cuanto á la constitución exterior se refiere, en el punto medio entre el tipo inglés y el francés. Ha conservado más de la forma originaria que el francés, y ha recibido más la influencia de los nuevos tiempos que el inglés. La. Universidad alemana es, como la francesa, una institución del Estado; este la ha fundado, la dota y sobre ella ejerce su inspección. Sin embargo, ha conservado restos importantísirnos de la antigua constitución corporativa; posee autonomía hasta cierto límite, elige sus funcionarios, Rector, Senado y Decanos inclu-dve y ejerce, finalmente, un influjo considerable en la provisión de las plazas de profesor, en primer término porque las Universidades mediante él grado de Doctor y la admisión de los Privatdocenten, determinan el círculo, dentro del cual el cuerpo de maestros por modo principal se completa, y, además, porque así -
22 preparan la presentación al gobierno en las cátedras vacantes. »En su organización general, como institución docente, la Universidad alemana conserva en toda su pureza la. forma originaria; las cuatro Facultades siguen siendo aquí institutos activos de enseñanza, mientras ésta y la vida en Inglaterra se han encerrado, en gran parte, en los colleges. Por otra parte subsiste, al contrario que en Francia, la concentración de las Facultades en la unidad viva de la. Universidad, la Escuela superior única para las profesiones cien tíficas. »Fijándose en la estructura interna de la Universidad alemana, sal: a á la vista en seguida, su carácter peculiar, que es, ser al mismo tiempo taller de investigación científica, y establecimiento para la enseñanea superior científica, así la científica en general como la profesional. científica. »Corno las Universidades inglesas, dan las nuestras una educación general científica, extensa y profunda. y esto es princi palmen te mi sió n de la Facultad de Filosofía (no hay que olvida!' que en Alemania siguen dentro de esta Facultad, lo que en España comprenden las de Pilosofía y Letras, la de Ciencias, y además los estudios. económicos); como las [ocultes francesas tienen la enseñanza para las Profesiones científicas. principalmente la eclesiástica, la jurídica, la medicina y el magisterio superior; pero además son, como no lo son ni las Universidades inglesas ni las facultades francesas, el lugar principal del trabajo científico de Alemania; es nuestra Universidad en primer término escuela-plantel de investigación científica. »Según el ideal alemán, el profesor de Universidad es al mismo tiempo maestro é investigador y realmente esto .""
:¿:;j .•.. último en primera línea, así es que para expresarse con exactitud hay que decir: en Alemania los formadores de la ciencia son al mismo tiempo los maestros de la juventud académica, de donde resulta, también, que la enseñanza académica es en primera línea una enseñanza puramente científica; no la preparación para una profesión práctica, sino la introducción al conocimiento é investigación científica. »En esta unión de inoestiqacián yenseñanza, está el carácter específico de la Universidad alemana. En Oxford y Cambridge existen sabios notables; pero nadie dirá que las Universidades inglesas son las portadoras del trabajo científico de la nación. Muchos de los más célebres sabios de Inglaterra, hombres como Darwin, H. Spencer, Grote, los dos Mill, Carlyle, Macaulay , Gibbon, Benthan, Ricardo, Hume, Locke, Shaftesbury, Hobbes, Bacon, vivieron fuera de la universidad yhasta de muchos de estos podía decirse, que para ellos, una Universidad inglesa era imposible. Pero además, tampoco los sabios de la Universidad son, en el sentido que en Alemania, los maestros de la juventud académica; dan conferencias científicas en la Universidad, pero en rigor la enseñanza está en manos de los fellows ytutors. j. »Lo mismo en Francia; los hombres de ciencia, los grandes sabios, pertenecen á la Academia, allnstitut de France; son quizás también vmuchos de ellos, miembros del College de France ó de la Sorbonne y dan algunas conferencias allí, para las cuales la entrada está abierta á todos, pero no son, como los profesores alemanes, los maestros verdaderos, diarios, de la Juventud . .. »Précisamente lo contrario, es la presunción cuando de Alemania se trata; todo maestro es investigador clentíñco .•.. ~ ..••..
f ~.~ -ó propiamente sabio y al contrario: todo sabio, en el sentido preciso de esta palabra, es profesor de Universidad. Se dan naturalmente excepciones ... la regla, sin embargo, es la unión de hombre de ciencia y Profesor. Si en Alemania se habla de un hombre de ciencia, se pregunta en seguida ¿en qué Universidad está? Y cuando se trata de un Profesor, se dice ¿qué ha escrito, qué descubrimiento científico ha hecho?» He querido leeros todo este largo párrafo del ilustre • Profesor de Berlín, porque es, como habeis visto, una síntesis magistral del estado de la cuestión y además, yo no acertaría á esbozar el cuadro de lo que pudiéramos llama e los tipos elementales de la organización universitaria, ni hacer resaltar sus caracteres diferenciales, con tanta verdad, colorido y precisión, ni mucho menos con la gran autoridad que le presta el nombre de uno de los primeros maestros de la Universidad alemana, que, al par, es uno de los más célebres filósofos y pedagogos de nuestros días. Pero algunas reservas creo que deben hacerse para que el cuadro resulte más exacto. De las Universidades francesas no puede decirse hoy que estén ya del todo en la posición de su tipo y la obra de Napoleón á ojos vistos se está deshaciendo Ó, por lo menos, su aspiración y tendencia, que sinó para el intento de I'aulsen , para el mío es más importante y demostrativo que su estado actual, se van aproximando, especialmente en algunas de sus Facultades, al ideal que constituye la caraoterísticade la Universidad alemana. Por otra parte, las Universidades en los Estados Unidos se han alejado ya mucho, como veremos; de la organización y del ideal de las Universidades inglesas y á todo andar . van constituyendo un tipo nuevo, original é interesantísi- . mo.. poco definido y en formación todavía, como está todo -tI r i ~ 1 '~ I i - ! ! ~ 1 1 J 1 j ¡ i !/ 1
2;i ! i ~ por aquellas tierras, pero que permiten ya a liviuar lo que quizás con el tiempo llegará á ser la Universidad del porvenir. y las Universidades inglesas y las alemanas, que representan hoy dos tipos diferentes bien claros .y. definidos; pueden contraponerse unas ti otras en muchos sentidos, pero no, aunque sea muy común hacerlo, en el de considerar á las primeras como imagen exacta y fiel trasunto de las Universidades medioevales, y á las segundas como instituciones completamente nuevas, con esplritu y dirección contraria á las antiguas, último momento de una evolución trunsrnutadora, influída por ideas, creencias y fuerzas, que fueran la antítesis de aquellas que las engendraron. Ni unas ni otras son, claro está, obra de una revolución que destruyera las antiguas y colocara en su lugar las modernas, como se hizo en Francia y por imitación suya, entre nosotros; pero ni las inglesas son restos muertos é instituciones de la Edad Media, que petrificadas han llegado hasta nosotros, ni las alemanas, con ser órgano tan admirable de la continuidad y de los progresos de la ciencia, dejan de mostrar bien á las claras, huellas y señales de su an tigua organización. Si el claustro de un college inglés, y la vida común en él de estudiantes y maestros, suscita en nosotros la imagen de la primitiva Universidad, ó , por lo menos el estado á que ésta había llegado al finalizar la Edad Media; las libres corporaciones de los estudiantes alemanes que son su sustitutivo aleman, las [arbentraqetuie Verbindunqen; los Corps y las Burchenscliaften; con sus colores y símbolos heráldicos, con sus viejas canciones, revelan hasta por el nombre que cada una lleva, expresión de alguna di visión territorial germánica, que son la continuación viva de la ..1 ~ ~ ¡ i" • ~ i f l i l <~. " .' ,. ¡ i: 0,: .: i, 1: ~ -r ¡: f L ~ ~; f , 1: " r ..;.. ~ ~ '. ~ ~: ~, !. ¡, ¡ I ,. f t ¡ [ r {: r: :;:
26 antigua agrupación y división de lus escolares en naciones; todavía el estudiante alemán paga sus lecciones al profesor, y la Universidad les cobra á los primeros por el auditorium una pequeña cantidad en los cursos priuatim, resto típico de los tiempos en que los escolares buscaban y pagaban el alquiler de las aulas. Afortunadamente, á vueltas de otros restos menos aceptables de la antigua vida estudiantil, conservan también estos estudiantes todavía aquel amor y entusiasmo de sus antecesores, al saber y al estudio, que les hacía emprender largas y penosas peregrinaciones en busca de los maestros más célebres y las Universidades más famosas, y allí seguir sus enseñanzas mendigando por las calles para poder vivir. Yo voy más lejos todavía en este punto, que estoy ligeramente bosquejando; llego hasta creer, contra la opinión general en ésto: que si en su vida y organización exterior y visible, (y esto es espejismo y paradoja que no pocas veces está en el fondo y en el resultado del espíritu conservador), las Universidades inglesas conservan el sello y la estructura típica de las antiguas, pareciendo una gloriosa supervi vencía de ellas; en su función, en su idea directora, las Universidades alemanas son las herederas, las que continúan el trabajo yrepresentan hoy mejor á los Estudios generales de la Edad Media. Y á este punto tan distin to han llegado unas y otras, en virtud de las fuerzas que causaron su desenvolmiento histórico; y por la Historia de cada una de ellas, claramente se explica su presente. El colegio, no es una creación del espíritu inglés, como todo el mundo sabe, sino una institución que rodeó en todas partes á las grandes Universidades. ..•. , .- ,
27 - El gran canciller Wikeham, fundó en Oxford el Newcollege y el Rey Enrique VI el Kinqs-colleqe, en Cambridge y el Eton-colleqe, como Sorbonn en París, el que llevó su nombre y tanta celebridad llegó á adquirir en el mundo de los estudios, como el cadernal Meridaza este nuestro de Santa Cruz, como tantos otros se agruparon y vivieron á la sombra y de la fama de las Universidades y con ellas compitieron y llegaron casi á absorberlas después; lucha esta última y movimiento que es bien visible en Salamanca, Alcalá y en esta de Valladolid, en las cuales los colegios mayores hasta llegaron á gradual', sin con tar con la. Universidad, á sus colegiales. Esta evolución se consumó en Inglaterra: la vida toda de la Universidad, el centro de gravedad de ésta pasó á los colegios, y con él la idea de la enseñanza que fué desde entonces orientado hacia la educación, ángulo visual de todo colegio, el fin para que se fundan y lo que en él se busca y se ha buscado siempre. En Alemania, por el contrario, los colegios tuvieron muy poca significación; no hermanaban bien con el espíritu germánico y acabaron por desaparecer, terminando el desenvolvimiento histórico de la vida académica alemana en su estado actual, en la academische Freüieit: la Universidad siguió siendo el único centro de actividad de maestros y escolares y la enseñanza, por consiguiente, orientada, y cada vez con más fuerza, según el ángulo visual y el ideal propio de una Universidad. Porque también el fin de las Universidades en la Edad Media fué el cultivo y la formación de la ciencia, como lo es hoy de las alemanas. Eran aquellas á la vez el efecto y la causa de la ciencia de su tiempo. .- .•.. •
Como Kauffmanl;ta visto milY bien, las UniversiJades fueron el órgano que la ciencia se formó para constituirse por primera vez en el mundo, como un poder en la vida social. Las Universidades formaron un mundo para ellas; - los estudiantes nna clase social; se estudiaba para este mundo internacional de las Escuelas, ylos grados signíflcaban sólo derecho áleer y á discutir en él. Los estudiantes no hacían sus largos viajes, difíciles y peligrosos en aquellos tiempos, buscando al hábil pedagogo, sino al maestro célebre por su vigor en la disputa, sutilidad en las distinciones y orlgi nalidad en el comentario, como hoy en Alemania, el estudlante-moderno no cambia -de Universidad, para encontrar el profesor que le inicie en el conocimiento elemental de una disciplina, sino para oir al sabio famoso, áquien una teoría ha hecho célebre ó trabajar con el gran investigador á quien ha dado fama en el mundo un descubrimiento. La literatura científica de la Edad Media era principalmente literatura de Escuela, compendios y libros para estudiar, Sententiae, Summae, Summule, Comentarios y su contenido siempre ordenado para dirigir disputationes, demostrar tesis, hacer distinciones, proponer 6 resolver dificultades; como la literatura científica alemana de nuestro tiempo, tiende siempre al Lehrbuch y sus monografías llevan impreso el sello de la Vorlesunq. La ciencia que en aquellas Universidades á la vez se enseñaba y se elaboraba, era la Escolástica; la cual no era ni una Teología ni una Filosofía', aunque sólo á estas dos ciencias se suela aplicar más especialmente, sino una dirección cíentíñca que domina toda la Edad Media desde la mitad del Siglo XI; no propia sólo de una ciencia sino
Hil - El paso decisivo le dió, sin embargo, la Universidad de Künisberg, fundando por primera vez al terminar el siglo XVIII, un seminario de Física matemática, es decir, un laboratorio para investigación y enseñanza á la vez, al cual siguió en el siglo pasado el de Liebig, para Química, en Giessen y para Física, el de Weber, en Gotinga; institutos que, como aconteció con los Seminarios filológicos, se extendieron tiempo andando en los dominios todos de las ciencias experimentales. Es\el Seminario.rsegún he dicho antes, el(instituto donde las dos funciones de la Universidad alemana, el trabajo científico y la enseñanza, se unen; es, como fielmente expresa su nombre, un semillero de futuros investigadores y hombres de ciencia) En su parte material, constituyen fundamen talmen te, el Seminario, dos departamentos: una biblioteca rica y escogida de la especialidad científica para la cual se ha organizado, á la que, naturalmente, se agrega el laboratorio, en las ciencias que principalmente en él trabajan, y otra pieza de estudio en donde, al rededor de una mesa, se reunen los estudiantes por grupos con el profesor y allí, se critica, seordena y se dirije el trabajo. Esta esquemática imagerr, y sobre todo la ordenación del trabajo, se modifica, naturalmente, en cada disciplina, según varía la naturaleza de ésta, sus métodos y medios de trabajo. Fácil es comprender, la diferente manera con que es preciso distribuir y organizar el estudio en una investigación histórica ó de la ciencia jurídica, donde la actividad se encamina á manejar con acierto y seguridad textos y fuentes escritas, y por tanto es obra de leer, colacionar, interpretar y criticar, que tanto se presta y busca el trabajo en común, de aquellos otros procedimientos propios - .•. --
36 del estudio de la Filosofía, en el cual la reflexión personal tanto significa; de las elaboraciones complicadas que pide la preparación de un método histológico, los complicados procedimientos comprobatorios é inductivos de la Estadística, ó la investigación en los animales, recurso de transferencia de la experimentación en la medicina interna; pero el Seminario siempre permanece el mismo en su esencia y en el fin á que su trabajo se encamina. Estos institutos se sostienen con una dotación del Estado, y, por tanto, en general son gratuítos para el estudiante, quien únicamente, al inscribirse en ellos, entrega como garantía, una pequeña cantidad, con la cual cada Seminario constituye un fondo que sirve para reponer los desperfectos que aquellos hagan en el local ó en los libros é instrumentos devolviéndose el resto al terminar el semestre. Al estudiante le entregan al inscribirse una tarjeta, á cuya presen tación en la portería, en cualquier hora del día, recibe una llave, que devuelve al salir, y con la cual entra en el Seminario, y trabaja y usa de los libros é instrumentos como le parece mejor, sin que ningún empleado ni bedel le vigile. En general, los cursos prácticos de los Seminarios, se dividen en dos etapas ógrados: el primero, para principiantes, es, en rigor un curso preparatorio y de iniciación en el trabajo científico, que todavía no se aventura por caminos inexplorados ysu fin es conocer los procedimientos y medios de trabajo propios de cada ciencia, familiarizarse con ellos, adquirir seguridad en su empleo, y apreciar con exactitud el valor y los límites de los diferentes métodos; así, por ej. es Introducción á una labor seria y verdaderamente investigadora en la química, analizar - ,
37 '- cuerpos conocidos con reacciones conocidas y mediante reactivos conocidos y Bernheim en su célebre seminario de Historia en Greífswald dedica durante el primer curso, muy pocas sesiones á cada tema de trabajo, variando contínuamente éste, porque en tal período, busca únicamente que los discípulos hayan manejado y por tanto conocido las principales fuentes de la ciencia histórica. En el segundo grado, ya para aquellos que en el ante':" rior se han forn~ado y hecho bastantes progresos; se va más allá de una imitación de la labor investigadora y comienzan los estudian tes en serio el verdadero trabajo científico, encaminándose sus esfuerzos á encontrar y adquirir algún resultado nuevo. Tales son, á grandes líneas dibujados, los famosos Seminarios alemanes: (en ellos ha vuelto á encontrarse, con vida más intensa, la unión de maestros y escolares, que en la Edad Media se actuaba, viviendo y disputando juntos en una verdadera corporación, de donde el nombre de Unioersiias; en ellos llega á su punto más alto la eficacia y fecundidad de la enseñanza, y el fin propio y diferencial de la Universidad salta á la vista y aparece iluminado con toda su luz)~l Profesorjque, fuera de la Universidad, es el sabio ilustre, cuyas teoría y descubrimientos, causan y dirigen el movimiento científico, (dentro de ella enseña el camino á la juventud y, trabajando juntos, forma á los futuros hombres de ciencia, á los que han de continuar y perfeccionar su obra é informar con ella la actividad y la 'vida nacíonal.j'Y así, en aquellas Universidades, entre el trabajo de ho"mbres como Wundt, como Gierke, como Schmoller, como Ostwald y la labor de sus discípulos, no hay realmente una diferencia cualitativa sino sólo euantitatioa: el estudiante aporta poca cosa y no sale ~ ...•
30 mucho de las fronteras de lo conocido; descubre, las más de las veces, mediterráneos mientras su maestro archipiélagos enteros en mares ignotos, aunque no rara vez han encontrado los aprendices verdades de interés capital para la, ciencia; pero en todo caso, con sus modestas exploraciones adquirirán valor y pericia para, tiempo andando, internarse más en lo desconocido y llegar hasta latitudes totalmente inexploradas. Fuera y más allá del Seminario, se extiende este, tomando forma privada y libre, en las Sociedades y Círculos que, para el cultivo de una ciencia y compuestos de Profesores, doctores y estudiantes bastante adelantados y con vocación para el trabajo, rodean á la Universidad y cuyas sesiones suelen consistir principalmen te ó en una conferencia de algún maestro famoso, auxiliada con todos los medios de demostración experimental de la ciencia moderna ó en la lectura y comentario en común de alguno de los grandes clásicos de la Literatura ó de la Ciencia. Por la otra parte, por la inferior, tomando esta palabra en el sentido de más elemental; se prolonga en el proseminaría, también de origen humanista, que se propone una iniciación elemental en las ciencias, y una introducción á los estudios posteriores, la enseñanza práctica de las lenguas modernas, cuyos maestros en este grado, no son profesores sino solamente lectores y una serie de ejercicios prácticos para principiantes en todas las disciplinas; pues el Seminario ya supone, aun en su primer ciclo de trabajo, una cierta preparación y adelanto y nunca suele entrarse en ellos durante los primeros semestres; todo lo cual viene á constituir lo que podríamos llamar el entresuelo de la Universidad. En las Facultades de Derecho, sobre todo, ha comenzado á organizarse de muy poco s -
;¡~ " -.- años acá, una serie de cursos interesantísimos para principiantes, encaminados á enseñar el Derecho por medio de serie gradual de ejercicios, de preguntas, de casos prácticos habilmente dispuestos y cuya solución busca por sí el estudiante, algo en fin, que recuerda el procedimiento novísimo en la enseñanza de las lenguas vivas, y cursos estos que no se desdeñan de dar los más notables profesores, siguiendo el ejemplo, nada menos que de Ihering, el cual fué quizás quien inició el movimiento, por lo menos en la Literatura, con su preciosa obrita La Jurisprudencia en la vida diaria, de la cual se suceden anualmente las ediciones, como hoyes maestro en tal trabajo pedagógico, y maestro inimitable, Stamrnler, uno de lus primeros juristas contemporáneos, desde luego el primero en Filosofía del Derecho, yque, además de sus cursos anuales en la Universidad de Halle, ha publicado sendos textos para el estudio universitario y privado, según aquel método, del Derecho civil y del Derecho Romano. La Universidad de Marburgo inició una verdadera revolución en la función de las Bibliotecas Universitarias, y de toda Biblioteca, cuando en 1680 se decidió, la primera que yo sepa, á prestar sus libros á los estudian tes para que pudieran ser por éstos utilizados en sus propias casas, á fin de que cene vera thesaurus iste humi def'ossus lateat» como decía hacia el mismo tiempo el reglamento de la de Basilea; precedente éste que hoy se ha convertido en práctica general de todas las Bibliotecas alemanas, hasta el punto de que hace dos años, la de Halle tenía cerrada su sala de lectura, y era grande, sin embargo, el trabajo de sus Bibliotecarios. Hoy las Bibliotecas en Alemania están abiertas todo el día, prestan sus libros, se remiten mutuamente los de unas á otras, poseen grandes salas de revistas y -~ '-,"Ií'-
40 algunas de ellas tienen organizado servicio público para contestar á las preguntas que se hagan por correo. Así han ido las Universidades alemanas adaptándose siempre á las direcciones y métodos de la ciencia y á las exigencias de la cultura nacional, enriqueciéndose cada vez más con nuevos medios de trabajo, reuniendo y agrupando un espléndido organismo de Institutos, Laboratorios, Seminarios, Bibliotecas, museos de todas clases. Observatorios, Salas de revista, de preparaciones, Clínicas, etc., que ya forman una ciudad en medio de otra ciudad y cuyo Presupuesto ha aumentado hasta el punto de alcanzar en la de Berlín la cifra de 3.791.098 marcos, que excede y con mucho, al que entre nosotros tienen todas las Univ ersidades j un tas, el cual no consigue siquiera doblar el de una sola de las mis pequeñas y menos dotadas de las Universidades germánicas. Sólo el edificio y los Institutos de la nueva Universidad de Estrasburgo, costaron catorce millones de marcos. Pero así ha conseguido Alemania llegar á ser en este punto lo que, con su gráfico decir, llamó nuestro compafiero Gay las Indias del Estudio; así, el notable escritor francés, Fernando Sot, ha podido escribir con razón estas palabras: «la hegemonía científica de Alemania, en todos los órdenes del saber, sin excepción alguna, está actualmente reconocida por todos los pueblos. Es un hecho incuestionable que Alemania sola produce más que todo el resto del mundo junto y su superioridad en la ciencia constituye el equivalente de la superioridad de Inglaterra en el comercio y en el mar; quizás, en proporción, aquella superioridad sea todavía mayor». Este fin propio y característico de la Universidad, el trabajo científico y la enseñanza trae consigo, como una. I , I T i I I ¡ I ¡ ¡
41 I consecuencia lógica y una necesidad inherente á él, un impulso interno que la lleva siempre, más tarde ó más temprano, según la presencia ó la ausencia, dentro de ella y del medio social en que vive, de fuerzas aceleradoras ó retardadoras del movimiento, á constituirse en una verdadera corporación, con personalidad y vida propia. Así las Universidades alemanas, con ser instituciones del Estado, por él fundadas y con cifras enormes de su Presupuesto sostenidas; han venido á parar en su actual situación, en la cual si no tienen la autonomía de las inglesas y norte-americanas; para su actividad y su función, gozan de una autarquia á la cual no llegan las de ninguna parte del mundo. La Universidad elige libremente el Rector y el Senado, á quienes corresponde la autoridad superior directiva y la jurisdicción disciplinaria sobre los estudiantes, con' facultad de imponer multas hasta de veinte marcos, prisión hasta de catorce días y la exclusión temporal óperpetua de sus estudios. El Rector, que se renueva anualmente, representa la personalidad corporativa de la Universidad, y no es un funcionario administrativo, nombrado por el Estado, como sucede en Francia y entre nosotros: las relaciones y la comunicación entre la Universidad están en general, por lo menos en el reino de Prusia, en manos de otro funcionario especial, nombrado por el gobierno, que es el eurator, Dentro de la Universidad, las cuatro facultades clásicas de Teología, Derecho, Medicina y Filosofía, tienen una gran libertad en su vida propia: las pertenece sin limitación alguna elegir anualmente su Decano, administrar las fundaciones y adjudicar las becas, pensiones y premios; tienen derecho á presentar sus candidatos al ministro para í) t
la provisión de las vacantes de Profesores; celebran, organízandoles libremente, los exámenes correspondientes á los grados académicos, cuya colación pertenece á la Universidad, en quien delegó el Estado, como hicieron en la Edad Media el Papa y el Emperador; y sobre .todo, es de su única y exclusiva competencia, con absoluta autonomía en este punto, la distribución y ordenación de cursos y lecciones en cada semestre y la facultad de conceder á los doctores la venia legencli, para que puedan tomar parte en la enseñanza, al lado de los maestros nombrados y pagados por el Estado. Cuando de Alemania se trata, no puede porconsíguiente, hablarse en rigor de plan de estudios, porque no le hay y cada Universidad, y dentro de ella, cada Facultad, forma el suyo que no sólo puede variar y generalmente varía todos los años, sino dentro de éstos, de un semestre á otro. Aunque, á decir verdad, tampoco las Universidades hacen el plan de estudios; el programa de cursos que forman, lo es sólo de la enseñanza que en ellas aquel semestre se da: el de estudios, le ordena y le determina cada estudiante para sí mismo. SuÚibertad académica, la academische Freiheit, que con tanto tesón defienden profesores y estudiantes y con gran orgullo presentan como modelo de organización académica los alemanes, no tiene nada que ver con lo que entre nosotros se ha introducido y se llama la enseñanza libre; significa allí, en lo que al estudiante se refiere, el derecho de elegir y cambiar de Universidad, y después, dentro de aquellalque él libremente ha escogido para sus estudios, los maestros y las lecciones y su obligación reglamentaria, en este punto,(no llega siquiera á exigirle que las lecciones elegidas, pertenezcan precisamente todas, ni la mayor parte de ellas á la facultad en - !
, 4a - que piense graduarse; consiste, en no estar sujeto á ninguna clase de coacción reglamentaria, ni en la elección de estudios, ni en su ordenación y prelación, en no tener ni lista que le obligue á la asistencia, ni exámenes que temer á la conclusión del curso, en dirigir él mismo su trabajo y hacerle por la única determinación de su volun tad y con su personal responsabilidad) La matrícula no supone, como entre nosotros la adscripción al estudio de una determinada disciplina: es la nacionalización del estudiante en una república literaria, y por esto no necesita hacerla ni pagarla más que una sola vez si no cambia de Universidad, porque él forma parte de ésta, para todos los efectos sociales y de policía, como su padre de un municipio y la carta de estudiante, con el sello universitario, es su único documento de identificación personal. Matriculado el estudiante, tiene después que inscribirse en una de las cuatro Facultades y dentro de las primeras semanas de cada semestre, determinar y fijar las lecciones y trabajos, eligiendo libremente entre las anunciadas en el Programa de la Universidad y pagar las que no sean gratis; hecho lo cual no le queda más que presentarse al Profesor en los primeros días y después al final en los últimos de lección y recoger su firma. Las lecciones están para estos efectos clasificadas oficialmente en tres grupos: publicae, si no cuestan nada y basta para seguirlas la matrícula general de estudiante, privatim, si hay que pagar al profesor una cantidad (kollegiengeld), que generalmente es de cinco marcos, si el curso es de una hora, de diez si son dos, de quince si son tres. etc., y privatisimae, cuando, gratis ó no, está la admisión á ellas limitada de alguna manera y no se permite sin el beneplácito del Profesor. ~- .. -
44 De esta doble forma en la retribución del Profesor, el sueldo del Estado, que lleva aneja la obligación de la lección pública y los honorarios del estudiante en los cursos privados, con igual valor oficial por otra parte, aunque en la realidad toda la importancia y el punto central del trabajo resida en las últimos; de este sistema, cuyo origen histórico ya antes en cortas líneas he apuntado, se desprenden, como desde luego se os alcanzará sin que yo necesite insistir sobre ello, consecuencias muy importantes y de transcendencía suma que influyen notoriamen te en el carácter y significación del cargo de Profesor y, sobre todo en sus relaciones con el discípulo. No aparece aquel á los ojos de éste, únicamente corno un funcionario público, ni siquiera como un sabio que en nombre y por cuenta del Estado enseña, sino además como el maestro, que él libremente ha elegido y pagado, adquiriendo con esto el derecho á oirle y, á seguir ó no en cursos' sucesivos sus lecciones. Por eso no es necesaria regla coactiva que regule y obligue su asistencia y aplicación, como justamente ha hecho notar el americano Hart, haciendo un paralelo entre esta relación de profesores y estudiantes en Alemania y en las Universidades yankis. «La vigilancia casi policiaca de un Profesor en América, dice, y la presión de la disciplina, faltan completamente en Alemania. El profesor alemán abandona ésto á aquéllos que tienen voluntad y están en aptitud de oirle. Su relación con los oyentes que asisten á sus lecciones es la de un Gentleman, que habla á otro). Por ésto, y porque ~as lecciones del Profesor, no son para el estudiante alemán) como lo son para el nuestro, la única fuen te de su estudio y todo lo que den tro del curso cree tener obligación de aprender, ni le pide á aquel una ...,. . -
ñl - La Universidad aumenta así su profesorado y se enriquece con todas las inteligencias, cuya actividad se dedica á la ciencia; se extiende y adquiere gran flexibilidad en las enseñanzas, y savia nueva renueva sin cesar su vida. Aunque el Prioatdozent no tenga un derecho, en el sentido estricto de esta palabra, á ser nombrado Profesor, y de hecho muchos no llegan nunca áserlo mientras á las veces ocupan tan alto puesto personas que no han dedicado nunca S11 actividad científica, á dar cursos en las Universidades; sin embargo, es la práctica más generalmente seguida, que sean propuestos y aceptados por el Ministro, aquellos Privatdozent que, más fama han adquirido en la enseñanza y que mayor número de estudiantes acuden álos auditorios para oir sus lecciones; con lo cual, no se hace en realidad, sino dar nombre y estado legal á un hecho y, en el fondo, seguir los estudiantes votando los profesores, como en los antiguos Estudios, y de la manera más libre y más verdadera que se puede votar: prefiriendo y pagando su enseñanza. Aparte de esto, y como influencia en la vida cien tífica nacional, tengo yo para mí, como decía antes, que es este sistema de los Prioatdozenten, de vital y fecundísima significación. El joven, que en Alemania se siente con vocación para el trabajo científico y la enseñanza, y cuenta con fuerza y aptitud para ello, no tiene que esperar, como en los demás pueblos, á que una vacante le abra las puertas de la Universidad y, si ésta tarda óno la consigue, porque su número es limitado, no se verá obligado por las exigencias de la vida, ádispersarse y marcha por otros caminos y dedicarse áotras profesiones que no son su profesión y su camino propio, llegando á la postre á ser fuerzas de gran valor, perdidas para la cultura nacional. ~ -
Así en Alemania, se forma y se cierra aquella fuerte cadena de oro, cuyos eslabones son la actividad mental de la nación: el estudiante, guiado por los grandes maestros, va formando con su propia fuerza, y con los poderosos medios y el ambiente de la Universidad, su vocación y su saber, que acaban determinándose y condensándose en la disertación doctoral: ya doctor', sigue trabajando y estudiando, porque la Universidad le atrae y sueña con la habilitación y promoción como Privatdozent; dentro del cuerpo docente, la vida apremia, hay que atraer estudiantes, que sólo con lecciones interesantes y de valor vienen, hay que escriblr en revistas ypublicar libros, porque únicamente así se logra, además del éxito en la enseñanza, la tentadora y ansiada silla de Profesor; si á esta no llega, atesorado queda el fruto del trabajo y la superior educación científica adquirida en el camino; si llega, nobleza obliga, ya su ilusión es tener un nombre y una personalidad saliente y reconocida en la ciencia y además, no sólo fama y gloria, sino también miles de marcos, traerán consigo el numeroso auditorio que venga á oirle y los estudiantes que busquen en él, guía y dirección para el trabajo, - .-
IV ~-' ,,~.~m c:pa.c'~i;.. N.". \ «:~,~\"i-"i (»\,*:~;¡:\0\.~V~ muchos parecerá cosa~ie.n extraña "" se ~\:: \';~~.~t';.;!;~,habl,e de los Es~ado.s Unidos de Ail.)(~n~a, \ ?;'~~J:;;/S tratándose de vida intelectual, de ciencia, .~; ," ;;' <'~.:::t:«-\_.;,<: del idealismo que lodo esto trae consigo y, .,j;1~-:!-:.~~i sin embargo, allí, en el país clasico de la í~~i invención y de la industria, donde toda ~_j"""(,; maravilla en estos dominios de la actividad humana í ien e su natural asiento, en el pueblo de la vida intensa, hay un movimiento espiritual y científico que asombra y crece por momentos con velocidad pro digiosamente acelerada, cuya capital es Boston, como Nueva York lo es de la vida industrial y mercantil y Whasington de la política. Bien puede tenerse por cierto, sin necesidad de poseer para ello don de profecía que, si en lo que á 'la vida intelectual y á la vida científica concierne, el presente hoyes de Alemania, esta tendrá á América por competidora ócooperadora en lo porvenir. El estudio de la vida interna de los Estados Unidos y de sus instituciones, presenta para nosotros una dificultad punto menos que insuperable: romper el falso concepto •...
que, por una serie de preocupaciones y errores hemos formado de aquel pueblo, es ya mucho; abandonar el ángulo visual desde el cual vemos y juzgamos las cosas los europeos y mirarlas con aquel que es peculiar de los americanos, llega á ser cosa muy cerca de lo imposible; todo, además, está allí todavía en formación y el tiempo tiene un valor inmensamente distinto en su historia que en la nuestra, hasta el punto que no exageraría gran cosa el que creyera que ha habido entre ellos tantos ó más cambios y mudanzas después de la guerra con España, á pesar de estar tan reciente, como en nuestra Europa durante los años que han transcurrido desde las célebres campañas de Napoleón. El nombre mismo de «Estados Unidos», en el sentido con que ordinariamente es empleado por nosotros, designando un pueblo ó una nación más, como cuando decimos Francia ó Inglaterra, es ya un error que nos lleva á otros muchos; hay allá entre los distintos Estados que componen la Unión, á pesar de la tendencia cada día más fuerte de unidad y de nacionalización, una diferencia tan grande por ]0 menos como la que en Europa puede encontrarse, no sólo desde el punto de vista geográfico, sino en la complejidad de su vida, lo heterogéneo de su composición y sobre todo, al menos por lo que á nuestro estudio se refiere, en los grados y el valor de su cultura; todo lo cual hace que estemos siempre expuestos, cuando de América tratamos, á caer en equivocaciones de localización de tanta monta, como aquellos en que incurriría un escritor americano si al hacer un estudio de Europa, colocara en medio de un Bulevard de París la vida noruega ó describiera una corrida de toros como fiesta popular y típica de Londres. ~. -"
[):i .•. •... Esto no quita, que aquel mundo nuevo y lleno de vida, haya llegado á ser informado por un espíritu común, original y característico, que acabó por crear una civilización incomparable y original; espíritu que se debe al predominio sobre todas las demás Colonias, de aquel pequeño g-rupo del Norte que se llamó Nueva Inglaterra, el único que poseía una cultura intelectual y moral, propia y característica, la cual se extendió informando la vida y el rápido crecimiento de las demás colonias, hasta que llegaron á convertirse, por su fuerza interna y espontánea, en los modernos Estados de la Unión, cuya vivigorosa formación y rápido florecimiento no tienen ejern- . plo anterior en la Historia. Esta misión directora en la cultura americana del Estado de Mossaschusetts, que por el impulso y el prestigio grande de su capital, aparece como el modelo y el tipo ejemplar de la vida intelectual y de la enseñanza, salta á la vista del viajero europeo aun hoy mismo, que su influencia ya se ha extendido y domina en todas partes y es reconocida por los yanquis también, que suelen decir, mezclando el entusiasmo con algún dejo epigramático, que los cocheros de Boston hablan en latín. El espíritu dominante, como sabeis, en toda la civilización americana, su fuerza impulsiva y creadora, la nota típica y carácter diferencial de aquella vida; es la espontaneidad, la fiebre de originalidad, la autarquía de la vida individual. Este espíritu ha sido allí formado, por la influencia de dos fuerzas bien opuestas que, inspirándose en principios contrarios, buscando fines diametralmente en oposición y valiéndose de medios totalmente diferentes han venido, á la postre, á coincidir en el resultado de la educación y J :.... .•.
1 t , , Mi modelación de la raza americana: la doctrina puritana y la lógica del utilitarismo. y toda esta fuerza, esta nota fundamental y punto de vista del pueblo americano, ha de estar también, por consiguiente, en la enseñanza y en la educación, dominar sus métodos é inspirarla toda desde el Kinder Garten , hasta la Universidad . . Allí la escuela necesariamente ha de tener, y de hecho tiene, un valor inmenso, y toda su obra educadora encaminarse naturalmente á formar, ó mejor dicho, á dar condiciones favorables y cooperar en la formación y perfeccionamiento del individuo por sí mismo, á conseguir que ninguna vocación ni aptitud ni fuerza del niño, queden sin desarrollo ni sin que alcancen el punto más alto en su intensidad y valor. Este es el principio inspirador de la iuner concction, que no es sólo una concentración de disciplinas escolares, como en los herbartianos, sino una estrecha unión de la enseñanza con la vida total del niño en la sociedad; es el fin que explica la paradoja de que el libro, que ha llegado casi á desterrarse en la escuela alemana, sea en América fuente principal de la educación, al cual el maestro subordina su labor, haciendo consistir esta principalmente en una conversación con el escolar sobre la lectura que libremente ha hecho cada uno de ello, que el use of the librarij se encuentre en el plan mismo de muchas escuelas aun elementales, para aprender así desde niños á estudiar en las Bibliotecas y, llegar á saber leer revistas y periódicos, en un país en el cual la prensa tiene influencia tan extraordinaria; es el secreto de las escuelas Horace Mam yde las Manual Traininq Schools, que colocan el punto central de su trabajo en costosos talleres, con todos los recursos de la mecánica moderna, no para L r I I .tI ( t ! ~
ñ7 iniciar á sus discípulos desde los primeros años en la técnica industrial ó en la habilidad profesional de un oficio, como algunos creen y muchas veces se repite, sino como aplicación del vapor y de la electricidad á la educación, que es la única función de la escuela, y, dando un paso atrevidísimo en la pedagogía, pasar del aprender viendo, de Pestalozi y Prübel, al aprender haciendo; es, en fin, la causa de la importancia que allí se da al trabajo manual, buscando transformar en fuerzas en trabajo todas las fuerzas, latentes de nuestro organismo, según aquel punto de vista, tan americano, que uno de sus célebres pedagogos Woodward, formulaba con estas palabras: «Llamamos inculto á un hábil mecánico que no sabe leer ni escribir y con la misma razón lo es aquel que no conoce el empleo de su mano». Pero como esta supremacia de la iniciativa individual, este valor tan ilimitado que allí se da á la espontaneidad y á la dirección propia y autónoma de la vida, no está sólo en el fin de la enseñanza, sino en la ordenación de la escuela, en el maestro mismo; la fiebre de la novedad, la neurasténica impaciencia por su experirnen tación, trae los cambios rápidos, hace que todo esté siempre en formación y en renovación, que haya una diversidad inagotable de formas, de métodos, que dificulta mucho no digo ya su estudio, sino la simple enumeración de tantas y tan variadas instituciones. y esta diversidad. fruto del extenso campo que allí tiene la iniciativa privada, pero que se extiende á las mismas instituciones públicas, hasta el punto de que no haya uniformidad alguna ni siquiera en el valor correspondiente á escuelas de un mismo grado, se mantiene y aún se acentúa, cuando de la enseñanza superior se trata. 8
l I ¡ I ; ¡ ¡ «Los centenares de Colegios, Universidades, Escuelas profesionales y politécnicas, dice Münsterberg, Profesor en la Universidad de Harvard, parecen al que desde lejos les contempla, como una multitud desordenada de creaciones sin concierto que el azar ha reunido, á las cuales falta un centro fijo, un nivel unitario, un punto común de partida y un fin, sin que sea posible hablar de sistema alguno al tratar de ellas. Y sin embargo, preside á su fundación un admirable sistema; es la más rica y maravillosa actuación del espíritu americano, sistematizado por medio de incesan te y gradual transición y ninguna otra forma, por lo menos ninguna imitación de un tipo extraño, hubiera podido de un modo tan completo dar el impulso hada la propia perfección por el individuo mismo conseguida». Por todo ésto es muy difícil encerrar en 1111 cuadro, preciso y claro, el estudio de las universidades americanas. En primer lugar, no existe en la enseñanza de aquel pueblo, unos grados, tan cortados y con trapuestos, por la forma, la materia y el fin de los estudios, como son entre nosotros la instrucción primaria, la segunda enseñanza, y las Universidades y Escuelas especiales; sino que, desde ellünder Garten hasta el Colegio y la Universidad, va ascendiendo el trabajo pedagógico, aumentando sí en intensidad, pero en continua é insensible gradación, anudándose estrechamen te unas á otras las escuelas y siguiendo siempre en nunca interrumpida progresión los mismos métodos, con idéntico fin é inspirado todo en el mismo espíritu. Por otra parte, no está tan estrechamente unida allí la U niversidad como en Europa al estudio de una profesión, sino que University es palabra empleada como equivalente á Oolleqe y más bien es la perfección y el complemento de la High school: la medicina se estudia en la
59 ' .•.. Medical schooi, el Derecho en la Lato school, la Teología en la Divinity school y en el College óen la Unioersitu, en el extricto sentido de esta palabra, no están necesariamente comprendidas estas escuelas, aunque en estos últimos años se haya introducido la costumbre de ir reservando este nombre de Unicersitu, para designar aquellos Institutos en los cuales se hallan unidos un Colegio y una Facultad que el estudio cien tífico de una profesión tenga por objeto. Las Universidades americanas son un desarrollo de los primitivos colegios; pero al agruparse con éstos las escuelas profesionales, sufrieron aquellos una transformación necesaria en su primitiva idea: según está el colegio debía estar situado en una pequeña localidad, en el campo, y se ha hecho notar repetidamente la influencia que tenía esto en su carácter y valor educativo; pero la profesión de médico ó abogado, sólo en las populosas capitales pueden ser estudiados, según el punto de vista de la pedagogía yanqui, pues únicamente allí, son posibles los grandes Hospitales y el comercio con los célebres juristas, y por esto han conseguido un rápido florecimiento y nombradía aquellos que, como el Harvard-college, sólo por un puente se encuentra separado 'de Bastan. El Colegio es el centro, el alma misma de la Universidad, como lo es de la vida espiritual y de la cultura americana. y esto es, principalmente, efecto del punto de vista que toman los americanos para juzgar y valorar la cultura. Para nosotros, que estamos acostumbrados á unir ésta al ejercicio de determinadas profesiones "J' que consideramos unido su estudio, y por tanto, las Escuelas en donde se sigue, con el grado superior de educación; no comprendemos fácilmente ni nos representamos con claridad, la -
distinción y hasta separación que en este punto hacen los americanos. Para un yanki el médico, el abogado ó el ingeniero no son, sólo por serIo, hombres cultos; son profesiones prácticas y especializadas como el comerciante ó el fabricante y es indiferente, para la estimación de su cultura, que se hayan formado en una Clínica ó en el mostrador; porque quien da la cultura y la medida de ella no es la Escuela profesional especializada, sino las artes liberales y las ciencias teóricas, estudiadas sin preocuparse de sus aplicaciones y, por ésto el College ha tenido de hecho siempre en América una importancia y una significación mayor que la Universidad misma, y por esto estas unen á los estudios profesionales, cursos previos de esta enseñanza general (liberal study), resultando así que todos los que para algllna Profesión se preparan en ellas, han recibido en el Collcqe el grado de Bachelor of arts y, por tan to son, según la locución americana, qraduirte, los cuales componen allí en rigor el mundo culto. Pero aun después de esta unión, en la conciencia pública la diferencia entre la educación elemental y la superior está en el límite que separa la escuela del Colegio. Podemos ahora, para representamos con más claridad la Imagen de una Universidad americana, en sus líneas generales y más comunes á todas, bosquejar un esquema de ella y de la vida escolar, tal cual aparece en las principales y más célebres, por ej. en la Harnard University. El estudiante, que, de niño, entró á los cuatro años en un Kituicr Garten, á los seis en una escuela elemental (Primaru School), á los diez á la intermedia (Grammar School) y á los catorce en una superior (High School), ingresa ~ los diez y ocho en el Oolleqe.
67 -< como puede notarse bien, esta tendencia no vá en lo más mínimo hacia una mayor extensión del Estado, sino, al contrario, á la más fuerte concentración del poder administrativo en manos de una persona corporativa (corporate bodu)», Pero no hay que figurarse que esta autonomía de la Universidad, tenga el mismo sentido que en Europa: la corporación universitaria en América, no la componen los profesores sino los graduirte del college, aun aquellos y sobre todo aquellos que han terminado ya sus estudios y, generalmente, solo los Bachellor of arto Por lo. demás, en cuanto á la tendencia pedagógica y orientación de la Universidad; lo es cada vez más el trabajo científico y la investigación, sin perder por esto el carácter típico que la da el colegio. Por de pronto, ya en América, se da el mismo caso que acerca de Alemania hacía resaltar Paulsen (1), como contraste con Francia é Inglaterra, y es que allí en general los sabios, los hombres de ciencia, son Profesores de Universidad, aunque haya también aquí excepciones, sobre todo entre los inventores, que influyen indirectamente tanto en los progresos de la ciencia, y entre los cuales hay que contar nada menos que á Bell y á Edisson. No sólo en América hay algunas Universidades organizadas completamente según el tipo alemán, sino que, como hemos visto ya, en las graduate schoollos seminarios -- - (1) Por el tiempo que este discurso estaba escribiéndose falleció el ilustre profesor de Berlín, Federico Paulsen , á quien tuve la suerte y la honra de contar entre mis maestros y cuyas obras me han ayudado tanto en mi trabajo. Quiero ahora en estas líneas dedicarle un recuerdo de discípulo agradecido. j
(;, van ocupando un lugar preferente en la enseñanza, la de John Hopkings ha acentuado más fuertemente que ninguna esta orientación alemana, como allí mismo se llama, dedicando fuertes sumas ála publicación de los trabajós de los estudiantes y lo de Columbia corona todo, admitiendo estudiantes ya con todos los grados, que quieran hacer investigaciones personales, á quienes da alojamiento, suministra todos los medios ·de trabajo y hasta concede numerosos estipendios. , , Es, para mí, muy interesante ver este doble y contrario movimiento de los dos tipos de Universidad; mientras extiende el colegio hasta llegar á la Facultad alemana de -Filosofía con sus seminarios y hasta intenta sobrepujarla; la alemana desciende con el proseminario y los cursos para principiantes y llega ádar la mano al Gimnasio; como si las dos, guiadas por una misma idea y movidas por misteriosa fuerza interna, quisieran alcanzar un tipo común -de Universidad. Por lo demás la influencia de Alemania en la enseñanza toda de América, es reconocida por los americanos mismos. «Es el empeño de las instituciones americanas de enseñanza, dice el mismo Emerson, mantener lo mejor y más característico de sus ya viejos sistemas; pero igualmente aprovechar lo bueno que en la experiencia de los demás pueblos puede aprenderse. América no ha seguido únicamente un solo modelo; pero agradecida reconoce en Alemania la fuente de las más fecundas ideas, mediante las cuales ha alcanzado sus más recientes progresos». - -
v <, 1, . .~ .~IJ 1 51 STE rápido estudio que he intentado ha.cer -i'. ~l I ante vosotros de la gloriosa historia de la , Universidad, del estado á que en los pue- ~~ blos de más capital importancia ha llegado, del espíritu que las informa y las anima, de la fuerza que las mueve y de la idea que las inspira y las dirija en aquellos tiempos y en aquellos pueblos en que la vida del espíritu y la actividad científica han alcanzado punto más alto y mayor intensidad; de la rica experiencia que siglos de trabajo, de renovación y de mejora han venido acumu- -lando: creo, Señores, que ha mostrado bien á las claras, cual sea la función específica de la Universidad, la idea, 'cuya visión la ha hecho nacer y ha iluminado su largo .y fecundo trabajo. No creo, pues, que necesite ya largo espacio ni abusar mucho más de vuestra paciencia, para hacer la síntesis de los resultados obtenidos y formular de un modo preciso la 'Contestación á la pregunta que al principio hice como tema de este discurso. .-
70 La Universidad es una corporación de hombres de cie»... cia; de hombres que á la investigación y al trabajo científico se dedican y de este han hecho la profesión de su vida. El valor y el prestigio que las Universidades han tenido en todos los tiempos y tienen todavía en aquellos pueblos, cuya vida informan la ciencia y la cultura, estriba principalmente en esto. La Universidad es una corporación de hombres de ciencia, á quien la sociedad encarga de la educación superior científica de la Juventud. Esta es la última diferencia con que se cierra ydetermina su definición. En esta unión de la investigación científica y de la enseñanza, está la esencia de la Universidad, la función específica que cumple en la vida social, su carácter diferencial.(Sin la enseñanza, la Universidad sería una Academia ó un Ateneo; sin el fin de tomar parte en la formación misma de la ciencia, sería una Escuela de Estudios superiores, pero no una Universidad.) y esta unión, no es un artificio que el acaso formó en pasados tiempos, ni una especie de expediente económico; sino que nace de la naturaleza de las cosas y tiene su raíz, en la psicología misma de maestros y escolares. De éstos, porque así se encuentran, no ante la ciencia en abstracto sino ante la misma ciencia, en trabajo; porque es guiado en su camino por aquellos que antes le han recorrido con éxito: nadie puede enseñar un método mejor que quien habitualmente le está empleando, de este empleo hace su profesión y en él expone todo el prestigio de su nombre y de su persona; ni cabe inspirar más confianza en la dirección que un maestro da al trabajo y demostración más exacta y experimental de su precisión que el punto hasta donde ha llegado en la investigación y los resultados -
:¡.¡ -- que obtuvo' para el progreso de la ciencia el Profesor mismo. Del maestro, porque si es connatural en nosotros el deseo de saber, si es imborrable de nuestro espíritu la insaciable tendencia hacia la verdad, no es menos instintivo y menos fuerte el Jrnpulso que todo aquel que con verdadero amor á la, ciencia investiga y estudia; sienta de comunicar á los demás lo que en los libros ó en el laboratorio halló y si llega ócree haber llegado á encontrar algo nuevo y que tiene por fundamental, de producir á través de las demás inteligencias, una onda luminosa de verdad. «Si alguien subiera al cielo, dice Cicerón, y contemplase la naturaleza del mundo y la esencia de las estrellas, perdería para él todo su encanto esta felíz admiración; si, después, no tuviera á nadie, áquien poder contarlo». Condita decrescit, vulgatascientia crescit, dijeron ya en la Edad Media. A cuya tendencia, que, después de todo, es nna forma del instinto social, se une en todo uquel que al trabajo I científico se dedica" buscando algo nuevo que añadir á lo ya conocido) que es en lo que aquel propiamente consiste, la necesidad de colaborador; pero de colabcrador discípulo, que con él trabaje, pero que sus teorías ó sus descubrimientos siga, y estudíe.ípara continuar la obra del maestro, para perfeccionada y aplicarla, descubrir consecuendas y puntos de vista, que aumenten su fecundidad) Y precisamente/en estos núcleos de trabajo, que se encade- . '. nan y dan perpetuidad á los resultados de la investigación; precisamente ahí está en rigor la ciencia nacional y su influencia en la vida del pueblo, tanto ó más que en el número mayor ó menor de grandes sabios que su Historia regístra ) -- ~,..
72 i La Universidad, así constituída con la unión del hombre de ciencia y del maestro, tiene por función principal, según su idea, la continuación histórica de la ciencia nacional, porque es, como ya se ha dicho muchas veces, un taller para la ciencia, pero un taller que forma además los obreros; pues, en rigor, no hay aquí dos funciones distintas, una que es el trabajo científico y otra que es la enseñanza, sino que enseñar es investigar y la investigación es enseñanza. La idea de la Universidad está en mantener siempre viva la ciencia nacional, en trabajar para que su vida sea cada día más intensa, enriqueciéndola con verdades nuevas y con obreros nuevos. Por eso Alemania y en los Estados Unidos, donde los sabios, los hombres de laboratorio cuyos descubrimientos han transformado la ciencia, los pensadores cuyas teorías levantan tempestades en el mundo científico y losinvestigadores que resucitan los grandes imperios enterrados hace miles de años, son los maestros; es donde se forman más y mejores obreros de la ciencia nacional, donde su continuidad y su vida, rica é intensa está más asegurada, porque allí los seminarios, organizan sin cesar centros permanentes que son colmenas de incesante trabajo. La Universidad, acampada en el lugar de la formación de la ciencia, crea una atmósfera ideal y un ambiente nacional de cultura, que informa el espíritu del pueblo y que las Escuelas especiales, que trabajan en el campo de la ciencia aplicada, llevan á la técnica y por ella á la vida industrial y mercantil; no de otra manera que las nieves perpétuas de las altas montañas, producen las fuentes que brotan abajo en los valles y les fertilizan y los torren tes de hulla blanca, cuya fuerza transportada á grandes distancias da vicia á las Fábricas é ilumina las
73 poblaciones, aunque ni el labrador, ni el industrial ó el que ála luz de la lámpara eléctrica estudia ó se divierte se lo agradezca y hasta no vean al mirar la blancura que cubre las peñas, que la presencia de un huésped inútil y molesto. También la hulla negra, fué Iorrnada y almacenada en tiempos en que el hombre no había aparecido todavía, por un trabajo constante y tenaz de las fuerzas naturales, que un utilitario juzgaría inútil si entonces hubiera existido, pero que en nuestros días alimentó la máquina de vapor, y con ella formó las grandes Fabricas y reunió ejércitos de obreros, y concentró la vida en las grandes capitales modernas. Esta idea de Universidad, ha inspirado, como habeís visto, é inspira la vida y el trabajo de las Universidades alemanas y hacia ellas van caminando aunque sin perder su tipo original y característico, las norte-americanas. Pero también las Francesas. comienzan á sentirse asfixiadas dentro del edificio tan cuarteado de la Universidad Napoleónica y la tendencia ávolver á reunir las Facultades en la unidad Universitaria se ha venido manifestando contínuamente. La última Ley francesa no hace en ellas una reforma muy radical; pero concede á las Facultades libertad flnanciera de alguna consideración, que unas han empleado en la construcción de edificios nuevos y otras en establecer, nuevas enseñanzas, en las cuales ya se vislumbra la tendencia de los nuevos Profesores franceses y en artículos y discursos se nota todavía más un gran movimiento hacia el tipo alemán de Universidad. Esto en Francia, donde nació la organización y el punto de vista que hemos copiado nosotros. Voy sólo para no extenderme más en mi discurso á citar dos textos de un gran valor para mostrar bien clarat 1 ¡ 1!) ~ ~ :! ~ ~ ~ 1: lo ~ l
74 mente esta tendencia. El uno tiene la autoridad de Liard, el cual en su clásica obra acerca de la Enseñanza superior en Francia y precisamente en un capítulo consagrado á tratar de la teoría de las Universidades, dice lo siguiente que no puede estar mejor dicho ni ser más significativo: «Para los mejores, (se refiere, naturalmente, á los estudiantes), una buena organización del trabajo y de la investigación en común con los maestros, á fin de asegurar la tradicción de los métodos y la constitución de núcleos que trabajen. ¿No ha sido la falta de organización del trabajo, no es todavía el punto debil, el punto debilísimo de nuestra enseñanza superior? Ciertamen te, nunca han faltado en este siglo en Francia los hombres de genio, los grandes inventores. Pero si las intuiciones del genio son necesarias, la labor paciente, obstinada, á menudo obscura de los trabajadores de segundo orden, y aún de tercero, no lo son menos. La idea del genio no es lo más á menudo sino una indicación. Si grupos de obreros no arrancaran pedazo á pedazo, partícula á partícula los tesoros que contiene, estos permanecerían latentes. «Por cuántas pruebas no hemos pasado nosotros! Cuántos descubrimientos franceses han dejado de dar sus frutos más abundantes en Francia y los hemos recibido de otra parte con sello extranjero! Hemos tenido á Burnouí, y fué en la escuela de Bopp, uno de sus discípulos, donde más tarde aprendimos la gramática comparada. Fué un sabio francés el que primero hizo la síntesis de las materias orgánicas y fueron los laboratorios alemanes los que se aprovecharon de este gran descubrimiento. «Si Pasteur hubiera hecho sus últimos trabajos antes de la reorganización de nuestra enseñanza superior y de sus laboratorios, hubiera sido en Berlín el Instituto Koch, y I l. .~ i - II 1 I
75 no en París el Instituto Pasteur quien se hubiera llevado la gloria. Y esto porque al rededor de nuestros grandes hombres no se han formado á tiempo esos grupos de trabajadores que no son menos indispensables que un buen cuadro de oficiales para ganar batallas. «Por falta de esta organización, cuántas fuerzas vivas se han perdido en Francia, cuántas cosas no se han dejado de hacer, cuántas lagunas quedan todavía sin llenar en la historia y en la literatura! Y en el dominio indefinido de las ciencias experimentales, cuántos trabajos no aparecen como imposibles sin la coordinación de esfuerzos de los maestros y de sus cornpañeros!» El otro, aunque su autor no tenga una autoridad tan grande como la de Liard en estos asuntos, tiene una significación especial para mostrar el estado en este punto de la opinión, que por lo menos, empieza ya á variar, aun entre los políticos. Se trata del dictamen de Mr. Steeg, como raporteur en la discusión de Presupuestos del año pasado. Steeg, en una forma, muy francesa por otra parte, dice lo siguien te: «La enseñanza superior, nos parece tener un triple objeto: debe asegurar la creación continua de la ciencia; debe favorecer su difusión ...; debe velar porque se faciliten aplicaciones de las cuales se beneficie la colectividad». «La nación que ha producido los Pasteur y los Berthelot debe perseguir la investigación científica desinteresada. Cuan to más esta parece menos preocupada de las consecuencias inmediatas, tanto más productiva, es en resultados de los cuales la colectividad se aprovecha bien. Sin insistir en las ventajas que la navegación ha sacado de las investigaciones abstractas de las matemáticas puras, sin recordar lo que las industrias de las sedas y de la cerveza
deben á la microbiología, haremos constar que recientemente la liquefacción de los gases era solo una curiosidad de laboratorio, que el acetileno fué estudiado fuera de toda preocupación industrial y que si la telegrafía sin hilos ha podido poner á París en comunicación con Casablanca, se lo debemos á trabajos de la ciencia pura. Allí donde no se desenvuelve libremente y con satisfacción el espíritu de investigación desinteresada, no hay ni verdadera creación intelectual ni posibilidad de invenciones verdaderamente fecundas» . No solamente, según MI·. Steeg, ciencias como la medicina producen tantos beneficios que todo gasto hecho en su favor economizando vidas humanas, es (Cunacolocación remuneratoriaa.y su presupuesto es «el verdadero presupuesto de salvación pública» sino que «ciencias más abstractas históricas ó filosóficas no son de menos importancia para una nación verdaderamente civilizada. «Los eruditos que han coleccionado las estampas de la biblioteca nacional no pensaron que tuvieran un día, una clientela industrial y comercial importante. Hoy sin embargo modistas, dibujantes de telas, peluqueros, actores, vienen á estudiar los trajes del pasado para que los aproveche la moda parisién; algún abrigo que hizo furor hace estos inviernos estaba inspirado en un grabado de Písanello y el bonito juego del Oiabolo, se debe quizá á los grabados de fin del siglo XVIII que los fabricantes han venido á consultar en gran número desde hace algunos meses. «En 1906, 2259 estampas se han publicado fotográficamente y recibido 380 pedidos de editores, lo que indica una repercusión comercial considerable». Después Mr. Steeg añade en forma de paradoja que, para él la misión principal del Profesor de Universidad no
----- • l 83 las cuales se comprende el mundo y se le domina. Lo único que debeis buscar aquí, lo único que os interesa es la verdad. Y no olvidéis nunca que no hay observación psicológica tan profundamente hecha como la de Nicolás de Cusa, cuando dijo que así como el corazón vive en el amor, la inteligencia tiene su vida en la verdad. HE DICHO. -t •••• • •••