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Una representación pictórica poco conocida de Cristo en el Sepulcro

Martín González, Juan José

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VARIA 125 Una ep esen ación pic ó ica poco conocida de C is o en el Sepulc o. En la an esac is ía de la iglesia de San Lo enzo de Valladolid, se conse a un lienzo, amaño del na u al, que ep esen a a C is o en el sepulc o. Se halla algo de e io ado y bas an e enne g ecido. El Yacen e es á colocado en diagonal, con el cue po lige amen e uel o hacia el espec ado , pa a hace se más isible. Reposa sob e un a ugado suda io, en el que se en símbolos de la Pasión. En el iángulo de la de echa, un ángel con las alas explayadas, lleno de is eza y dolo , con empla el cue po exá nime. En medio, el sepulc o da ondo monumen al a la composi ción, dejando e po los lados algo de paisaje, cuan o pe mi e la oscu idad. El dibujo es espléndido y el colo ido, aunque en aco de con la íuneb idad emá ica, ico y ma izado. G is pla eado el del C is o, con un cla oscu o nunca ue e que p es a a las ca nes sua e modelado; a iada colo ación en el ángel, pese al enneg e- cimien o-Dibujo, colo y somb a es án manejados con des eza e in ima coo dinación, lo que inclina a busca un g an a is a pa a es a ob a, de p ime a clase, sin duda. El ema es in ecuen e. An eceden es pueden encon a se. Diego de Sílóe, en el e ablo la e al de la capilla de San a Ana de la Ca ed al de Bu gos, odeó el Yacen e de cabeci as de ángeles. Pe o en el siglo x ii el ema adqui ió una g a edad imponen e. Los ensayos eneb is as acili a on la a ea. Se simpli icó el núme o de ángeles (uno o dos) y se en is ecie on sus aleg es esca ceos. Po o a pa e San Ignacio de Loyola, como apun a Male, había abie o un nue o camino a la iconog a ía eligiosa, al aconseja que se die a mayo ida a las desc ipciones de la Biblia medi ando con dolo y ayudándose, si necesa io ue a, de la imaginación. Es o es lo que se echa de e en es e cuad o, pues aunque no es bíblico a la le a, esul a de un g an sen imien o c is iano: los ángeles, cus odios y se ido es del Seño , llo an su mue e incon eniblemen e, con dolo humano. Desde el pun o de is a plás ico, la ob a ecue da los yacen es de G ego io Fe nández, que an a la mano pudo ene el a is a al pin a es e cuad o. Pe o exis en mayo es elaciones con emas pic ó icos. En pa icula que emos e e i nos al de la Piedad. La pin u a del x ii consiguió ealiza composiciones no abilísimas 126 VARIA po mano de Alonso Cano, quien ob u o del ema alo aciones pa é icas de máxima esonancia. En algunas de ellas in e ienen ángeles en ac i ud plañide a. El p oblema se complica al sabe se que en algún caso, po ejemplo en el de la Piedad del Museo Ce albo, Cano se si ió de g abados l amencos. De odas o mas, aun mediando pa alas pin u as de Cano y ambién pa a el cuad o que nos ocupa posibles in lujos l amencos en lo e e en e a composición, el habe sabido educi el ema a una simplicidad an exp esi a, ya que sólo in e ienen el Yacen e y el ángel o ángeles, debe impu a se p opiamen e al genio hispánico. O a cues ión es la del au o . Palomino da una pis a. Ci a en e ec o en e los cuad os de Ma eo Ce ezo en Vailadolid, uno del Sepulc o de C is o, con unos ángeles llo ando, el cual lo enían en la sac is ía de la iglesia de San Lo enzo y lo ponían en el al a mayo el día de Vie nes San o. Lo elogiaba diciendo, a su uso, que «e a cosa pe eg ina». Don Elias To mo, en un es udio incon cluso dedicado a Ce ezo (A chi o Español de A e y A queología, año 1927), ecogía es a e e encia, pe o daba a en ende cla a men e que el cuad o lo conside aba pe dido po es ima que no exis ían cuad os de Ce ezo en Vailadolid (pág. 265). ¿Cabe elaciona es a ci a de Palomjno con el cuad o que es udiamos? El exp esado au o no i lca que e an unos los ángeles que acompañaban a C is o. En el lienzo de e e encia no hay sino uno. Puede a a se de una imp ecisión li e a ia, máxime si se iene en cuen a que, según Bosa e (Viaje a ís ico, pág. 193), Palomino no es u o en Vailadolid y se si ió de los in o mes que le acili a on o as pe sonas; es o apa e de que sus no icias son poco exac as en cuan o al de alle. Man enemos, pues, la sospecha de que el cuad o conse ado en Vailadolid sea el mismo desc i o po Palomino. Véase en qué basamos nues o a gumen o. El cuad o, po lo p on o, es de excelen e mano. El ma co que se le puso demues a igualmen e que se quiso dis ingui an buena ob a pin ada con un enma camien o digno de ella. Si no se a a a del mismo cuad o de Ce ezo, enía que se una copia de él. Cie amen e no pa ece copia. A al a de un supues o o iginal, debemos conside a el lienzo de la iglesia de San Lo enzo como al o iginal. El análisis es ilís ico dela a semejan zas con la mane a de Ce ezo. Las dobladu as co an es del paño son idén icas a las que se en en la Asunción de Ma eo Ce ezo en el Museo del P ado. Incluso la ca a ágica del ángel, con los VARIA 127 cabellos ojos y desmelenados cayendo po la ca a, c eemos encon a la en el pe sonaje cen al del g upo de i gu as de la izquie da del indicado cuad o de Mad id. También acos umb a Ce ezo a pin a las alas de los ángeles con ue es con as es. Los cabellos y ba bas e uel os del C is o y el di uminado de las somb as del os o i gu an ambién en e los ca ac e es de Ce ezo. Po o a pa e es e cuad o hizo escuela. A al a de un Yacen e de escul u a, és e hacia las eces en la Semana San a. La de oción popula jus i ica la di usión del ipo iconog á ico, a o ecida po se ob a de un g an pin o . Exis en algunas copias, gene almen e malas, que comp ueban la imposición y a aigo de es e acie o pic ó ico. Pues si las copias de i an del cuad o de San Lo enzo, no cabe duda de que és e es el o iginal y no o o. Es o aconseja, po an o, es ablece la a ibución a Ma eo Ce ezo de es e cuad o, como pin ado en la es ancia del pin o en Valladolid, que don Elias To mo es ablece, conje u almen e, po los años de 1657-58 (1). J. J. Ma ín González Un cuad o inédi o a ibuíble a F ancisco de Solís. En el e ec o io del Colegio de Ingleses de Valladolid, exis e un cuad o del siglo x ii, que ep esen a un éx asis, apo eosis o glo i icación de San a Ma ía Magdalena de Pazzis. Posee una composición nu ida, pe o o denada, pues las es i gu as p inci pales componen un iángulo de lineas muy ma cadas con el é ice hacia abajo. En medio se encuen a San a Ma ía Magda lena de Pazzis, lige amen e a odillada jun o al pila de las disci plinas, c uzándose delan e de ella la esponja y la lanza de la Pasión. A la izquie da y encima, C is o, po ado de una g an c uz, o ece a la San a una co ona de espinas, al paso que en el o o lado la Vi gen se dispone a deja sob e su cabeza una co ona de osas. En la pa e supe io , el Espí i u San o en o ma de paloma in undiendo el alien o di ino a San a Ma ía Magdalena y sob e él, el Pad e E e no. A la de echa o man un diminu o g upo, una monja y un monje ca meli anos (¿San a Te esa y San (1) Ma eo Ce ezOj ob, ci . pág. 126.