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Diseño gráfico y arte

Pérez Company, Olga

Abstract

[EN] There is a thin line between design and art. Day a day that line is thinner, since both disciplines have an aesthetic vocation and there is a widespread aestheticization of everyday life. Therefore, it is increasingly difficult to distinguish between art and graphic design and know where ends one discipline and where begins another one. However, as Milton Glaser said Design and art are two distant issues . And this is exactly the intention of this thesis, define well each discipline and analyze the differences and similarities between art and graphic design. It has resorted to discourse and reflection of different artists and designers to clarify that distinction.

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DISEÑO GRÁFICO Y ARTE Autora: Olga Pérez Company Tutor: José Luis Martín Montesinos Máster Universitario en Ingeniería de Diseño 2016 Diseño gráfico y arte Olga Pérez Company 8 Existe una delgada línea entre el diseño y el arte. Cada vez esa línea es más fina, ya que ambas disciplinas tienen una vocación estética y además hay una extendida estetización de lo cotidiano. Por ello, cada vez es más difícil saber distinguir entre arte y diseño gráfico, y saber dónde acaba una disciplina y dónde comienza la otra. Sin embargo, como dijo Milton Glaser “Diseño y arte son dos asuntos distantes”. Y esto es exactamente lo que se pretende con esta tesina, definir bien cada disciplina y analizar las diferencias y las similitudes entre el arte y el diseño gráfico. Se recurrirá al discurso y reflexión de diversos artistas y diseñadores, para poder esclarecer esa diferenciación. Palabras clave: Diseño, Arte, Diseñador, Artista. RESUMEN There is a thin line between design and art. Day a day that line is thinner, since both disciplines have an aesthetic vocation and there is a widespread aestheticization of everyday life. Therefore, it is increasingly difficult to distinguish between art and graphic design and know where ends one discipline and where begins another one. However, as Milton Glaser said “Design and art are two distant issues”. And this is exactly the intention of this thesis, define well each discipline and analyze the differences and similarities between art and graphic design. It has resorted to discourse and reflection of different artists and designers to clarify that distinction. Keywords: Design, Art, Designer, Artist. 9 AGRADECIMIENTOS Mis más sinceros agradecimientos a José Luis Martín Montesinos. Tengo la necesidad de poder decirle la admiración que tengo por usted, la admiración que siento por su pasión y vocación en la enseñanza. Me considero afortunada de haber tenido la oportunidad de tener un profesor tan puro de alma, tan sincero, tan humilde, tan inteligente, tan sensible. Un profesor siempre dispuesto a ayudar, un profesor que siempre anteponía el aprendizaje y crecimiento de los alumnos a cualquier burocracia universitaria o incluso a sus problemas personales. Sabe conseguir despertar el interés en los alumnos, la pasión por la tipografía, la pasión de seguir aprendiendo, descubriendo e investigando. Simplemente quería que llegara a usted este sincero agradecimiento, para que sepa las cosas bonitas que genera en cada alumno. Muchas gracias por su dedicación, paciencia y ayuda. 10 “Diseño y arte son dos asuntos distantes” Milton Glaser 11 12 ÍNDICE Resumen.........................................................................8 Agradecimientos..............................................................9 Marco teórico, objeto y objetivos de la investigación...........14 ¿Qué es diseño?.............................................................17 ¿Qué es arte?................................................................24 Diseñador y un proyecto de diseño...................................31 Artista y una obra de arte...............................................40 Diferencias entre diseñador y artista.................................49 Ilustración, ¿arte o diseño?..............................................52 Diferencias y similitudes entre diseño y arte......................55 14 MARCO TEÓRICO, OBJETO Y OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN Con el fin de esclarecer un poco la confusión que hay alrededor del diseño grafico y el arte, en esta tesina se abrirá un debate, una reflexión sobre las dos disciplinas y qué pensaban diversos artistas y diseñadores respecto al tema. En este apartado se pretende analizar brevemente los antecedentes, las investigaciones y trabajos anteriores, libros y artículos existentes para poder abordar el tema de la tesina y organizarla de una forma coherente. La fuente de información más usada para dicha investigación ha sido el libro “Arte¿?Diseño” de Anna Calvera. Como el mismo nombre del libro indica, existe un carácter interrogativo entorno del tema, y lo que pretende es abrir una reflexión sobre la relación que mantienen el diseño gráfico y el arte. Para poder arrojar luz sobre la pregunta, catorce diseñadores son los encargados de esbozar respuestas y sus propias reflexiones. Se han trabajado, también, diversos artículos y entrevistas de personalidades como el diseñador gráfico Milton Glaser; el comunicólogo, diseñador y profesor Joan Costa; el diseñador gráfico, tipógrafo e ilustrador Alex Trochut; el ilustrador y artista Gabriel Moreno y la neurocientífica Mara Dierssen entre otros. A partir de las fuentes nombradas anteriormente y muchas otras se intentará establecer una estructura del trabajo. Para ello, primero que nada se procederá a analizar y definir lo qué es el diseño gráfico y lo que lo caracteriza y sus antecedentes. Lo mismo se hará con el arte, qué es y sus características. Después se intentará establecer un paralelismo entre ambas disciplinas, hablando de las cosas que tienen en común y las que las diferencia. Se analizarán las profesiones del artista y el diseñador, las aptitudes y actitudes que tienen, qué es lo que los difereci y lo que los hace similares. Además se comentará otro nuevo movimiento como la ilustración. 21 desee poseer lo que se vende aunque la realidad y su diseño no siempre se correspondan. 6. El buen diseño ha de ser discreto. Esto no siempre corresponde al diseño gráfico, porque siempre va a depender para qué es el diseño y su consumidor final. No es lo mismo diseñar para un espectáculo para niños que para un despacho de abogados. 7. El buen diseño tiene una larga vida, ha de ser atemporal y resistir a las diversas modas que vengan. Por ejemplo, el logotipo de Cola-Cola tiene más de 120 años, y ha variado más bien poco y siempre es y será una marca recordada por la gente, pasen los años que pasen. 8. El buen diseño es consecuente en sus detalles, nunca deja nada al azar. Ha de ser diseñado cuidadosamente y con exhaustiva precisión en cada detalle. En el diseño gráfico, es una de las reglas de oro: cada elemento, cada detalle, cada signo tiene su función determinada. 9. El buen diseño respeta el medio ambiente. El diseño ha de contribuir a la conservación de los recursos y minimización de la contaminación física y visual. 10. El buen diseño es diseño en su mínima expresión. En el diseño gráfico no siempre se cumple este principio, porque cada diseño es particular y único y depende del cliente y del consumidor final. Depués de todas las consideraciones positivas del diseño, con el paso del tiempo, hay gente que le confiere al diseño una connotación negativa, incluso peyorativa. Consideran el diseño como sinónimo de “cosmética” de los objetos o signos, que sólo crea bellas apariencias, pero que detrás de esas apariencias no hay nada real. Si esta significación negativa se ha instalado en el lenguaje cotidiano, significa que una comunidad de hablantes coincide en semejante valoración negativa y que ha depositado en esta palabra sus experiencias y valoraciones negativas vividas con el diseño. Pero, ¿cuál es la causa de que el concepto diseño tenga adherida esta significación negativa o incluso peyorativa? Yves Zimmermann da una explicación muy interesante a esta cuestión: La época en la que se registra este cambio de significado se caracterizó por una euforia económica-financiera, lo que animó el consumo y la creación de nuevos productos. (...) Se manifestó una ruptura con el movimiento moderno, muchos proyectos que se realizaron eran objetos-signo, objetos en los que lo sígnico adquirió relevancia predominante a costa de otros aspectos fundamentales en un objeto. Todos estos objetos pasan a llamarse objetos de diseño, y ahí es donde diseño pasa a tener una connotación negativa. (...) Por más objetos de diseño que fueran, como objetos utilitarios iban a ser sometidos a la prueba de uso por parte de los usuarios. Y es seguramente aquí donse esos objetos, que antes habían seducido, ahora defraudaron. Los usuarios debieron percatarse de que no habían sido concebidos adecuadamente para cumplir con su razón de ser principal. (...) La calificación negativa ya señalada que se adhiere a esos objetos de diseño debía, sin duda, proceder de la disfunción obsrvada entre su “aspecto” y su no adecuación al “uso”, una condición a la que ningún objeto utilitario puede sustraerse. Por su aspecto, esos objetos fuente de decepción no señalaban ya el uso al que servían, sino a sí mismos, como espectáculo estético-sígnico, se volvieron autorreferenciales, en objetos-en-sí y no en objetos-para-algo. Sobre este trasfondo hay que preguntarse entonces: en la medida en que los objetos de nuestro etorno cotidiano deben su aspecto, su concreto ser-así, precisamente a aquellos que se lo han dado, a los diseñadores, ¿cómo es que éstos no los proyectaron para que cumplieran 22 con su finalidad primera y esencial, sino que configuraron objetos que, en última instancia, dieron su mala reputación al diseño? Todo indica que aquellos que proyectaron esos objetos prescindieron de las cuestiones relativas al uso que un usuario iba a hacer de ellos. Por el contrario, debían partir de la noción de que estos objetos podían ser considerados soportes culturales, convertibles en representaciones sígnicas. (...) En cualquier caso, lo que parece claro es que estos diseñadores relegaron a un segundo plano la noción esencial de que los objetos deben servir a un determinado fin, que debían ser objetos para algo. De este modo, la función de uso del objeto fue desplazada por la función del signo. El diseño degeneró así en un fenómeno de moda, en algo pasajero. La mala fama que pueda tener el diseño se la debemos a esa época, y la responsabilidad última de que hoy en día sea un concepto tan negativizado, la tienen los propios diseñadores y el entorno en el que se produjo este fenómeno. Este negativismo no sólo es patente en el diseño industrial, sino también en el gráfico. Uno de los grandes referentes de la comunicación visual en el ámbito hispanoamericano, el catalán Joan Costa ha incursionado como pocos en el terreno de la utilidad pública del diseño. Él sostiene en una entrevista que: El diseño sirve para hacer el mundo más inteligible, para mejorar la vida de las personas y para hacer más comprensible nuestro entorno, entre otras cosas. En última instancia, el diseño es una poderosa herramienta de comunicación, en sus dos vertientes. Yo tengo vocación por el diseño de utilidad pública, el diseño de la información, y ningún interés por el diseño al servicio de la persuasión, que es el lenguaje de la publicidad. Yo no quiero ni persuadir ni que me persuadan, prefiero informarme e informar, y que cada uno se persuada sólo. (...) Para algunos, el diseño tiene la mala fama de ser un instrumento cuyo único objetivo es hacer las cosas más bonitas. Este reduccionismo identifica al diseño con la decoración, pero cuando el diseño tiende a la decoración y a la ornamentación pierde parte de su vigor comunicativo. Definitivamente, la estética no es la principal función del diseño, aunque el componente estético siempre forma parte de su mensaje. Por consiguiente, lo que Joan Costa pretende decir, es que el diseño gráfico también ha de tener muy clara su función, la función de informar, ser útil para el público y no intentar hacer las cosas decoradas para persuadir y convencer a la gente ya que pierde su función comunicativa. 24 ¿QUÉ ES ARTE? Una vez desgranado y analizado el concepto de diseño, se procederá a hacer lo mismo con el arte, para poder después hacer un paralelismo entre ambos. La definición del arte es muy abierta, subjetiva y discutible. No hay una definición universal o unánime entre los historiadores, filósofos y artistas. Aunque el arte siempre ha sido un medio de expresión para el ser humano, mediante el cual manifestar los sentimientos e ideas y comunicarse con el mundo, a lo largo de los años ese concepto ha ido cambiando. Veamos como ha ido evolucionando el concepto del arte a lo largo de la historia. En la antigüedad clásica grecorromana el arte era practicamente sinónimo de destreza, ya que para ellos el arte era la capcidad que tenía el hombre de realizar algo, en el campo que fuera. En definitiva, cualquier habilidad sujeta a unas ciertas reglas y normas y con capacidad de evolución y perfeccionamiento era considerado arte. La destreza de comandar bien un ejército, la destreza de construir algo, la destreza en un debate... todo esto para los grecorromanos era arte. Sin embargo la poesía no era considerada arte ya que venía de la inspiración. En el Rancimiento empezó un cambio en la mentalidad de la sociedad, por fin empezaban a separar los oficios y las ciencias del arte. Los nobles y ricos comenzaron a mostrar interés por la belleza y por ello cada vez era más habitual recurrir a los artistas, cuyas vidas cambiaron por completo. Los productos de los artistas adquirían un nuevo estátus convirtiéndose así en un medio de promoción social y empezaron a surgir los mecenas y se fomentaba el coleccionismo. En la última etapa del Renacimiento hay un cambio radical, comenzaba el arte moderno, en el cual las cosas ya no se expresaban tal y como eran sino desde el punto de vista del artista. La belleza era relativa, aparecen nuevos conceptos como la imaginación y lo fantástico. El arte no tenía normas ni reglas, no se aprendía sino que venía de la inspiración. 25 Durante la Ilustración (siglo XVIII) los artistas empiezan a tener más autonomía en la ejecución de sus obras, huyen de la religión y el poder para expresar su voluntad, sus sentimientos. El arte debía conmover, llegar al espíritu, huír de lo racional y centrarse en los sentimientos. En el Romanticismo (finales del siglo XVIII) el artista empieza a ser mitificado y las obras de arte son el reflejo del interior del artista, de su propio lenguaje natural. La creación artística era el más profundo conocimiento, era la reconciliación entre voluntad y conciencia para alcanzar el estado de contemplación y felicidad, habla el idioma de la intuición no el de la reflexión... En el siglo XIX surge el Esteticismo, un movimiento que lucha contra lo feo y el materialismo de la era industrial. El arte y la belleza tenían una autonomía propia y el artista estaba más aislado de la sociedad para poder buscar la inspiración que se dejaba llevar por el concepto de belleza individual y personal del autor. Algunos autores empezaban a relacionar el arte con la surgida era industrial dejando entrever el concepto de belleza moderna: la belleza no es eterna ni absoluta sino que también tiene algo transitorio y algo particular. La belleza viene de la pasión, y la pasión al ser particular de cada uno, por ello tambén lo es la belleza. Otros se contraponían al esteticismo, alegando que el arte depende de la raza, del contexto y de la época y al igual que el ser humano está organizado socialmente, el arte ha de ser el reflejo de esa sociedad. Diversos autores y teóricos defendían la función social del arte y su contribución al desarrollo de la sociedad. Denunciaban que el arte era llevado a cabo por la sociedad industrial y la sociedad obrera quedaba degradada. Reclamaban un arte hecho por y para el pueblo, defendiendo así la funcionalidad del arte, el cual debía de satisfacer necesidades tanto espirituales como materiales. A finales del siglo XIX, el arte ya se alejaba de las normas académicas y cada vez cobraba más importancia el público, que es el que tiene en su mano el poder de ensalzar o rechazar la obra de un artista. El siglo XX supuso una transformación radical del concepto arte, se rompe con la trdición y se rechaza la belleza clásica. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, el cine y la fotografía se encargaron de plasmar la realidad, por ello el arte ha tenido que cambiar de función. Así es como surge el arte abstracto, el artista ya no refleja la realidad sino su mundo interior. En definitiva, las viejas fórmulas en las que se basaba el arte, como la creación de la belleza o la imitación de la naturaleza han quedado obsoletas. Hoy en día el arte es algo dinámico que está en constante transformación, está inmerso en los medios de comunicación de masas, muchas veces es algo efímero... Wladyslaw Tatarkiewicz dijo: El arte es una actividad humana consciente capaz de reproducir cosas, construir formas, o expresar una experiencia, si el producto de esta reproducción, construcción, o expresión puede deleitar, emocionar o producir un choque. Estando situados ya en el contexto y evolución histrórica del arte, ahora se analizará en profundidad qué es el arte. Al igual que con el diseño, se recurrirá al libro “Arte¿?Diseño” y más concretamente volvemos a la reflexión de Yves Zimmermnn. Según el Diccionario Ideológico de la Lengua Española, el arte tiene cuatro definiciones diferentes: 1. Arte es la habilidad de hacer alguna cosa. 2. Arte es todo lo que se hace por industria o habilidad del hombre. 3. Arte es el conjunto de reglas para hacer bien una cosa. 26 4. Arte es un acto mediante el cual ímita o expresa el hombre lo material o lo invisible valiéndose de la materia y de sus propiedades sensibles. Las tres primeras definiciones son muy ámplias y bajo esas definiciones caben muchas cosas. Si algo se hace con habilidad o destreza y además aplicando unas reglas para hacer una cosa bien, entonces muchas cosas pueden ser consideradas arte. Por lo tanto no tendria sentido ni siquiera la existencia del concepto arte en sí. Por ello, Yves Zimmermann va a hacer más incapié en la cuarta definición, según la cual arte es un acto mediante el cual imita o expresa el hombre lo material o lo invisible, valiéndose de la materia y sus propiedades sensibles. En esta definición se ve el carácter elevado y metafísico del arte, ya que recurre a conceptos como “invisible”, haciendo referencia a que el arte va mucho más allá de la comprensión humana. Al hablar del arte, casi todos se inclinan por la mística, por lo neurológico, por los sentimientos y emociones, algo que va más allá. Por ejemplo, en una entrevista, el diseñador gráfico Milton Glaser reflexionó sobre el tema, y para él lo que diferencia el arte de otros campos creativos es que uno nunca se cansa de ver un buen cuadro. El arte tiene la capacidad de afectar no a la parte lógica, sino al sistema límbico del cerebro, el que controla las emociones. Uno podría mirar cada mañana la misma pintura y sentirse cada día conmovido y eso no se puede decir de muchas cosas. El arte tiene que ver con transformar al que mira, con hacerle ver el mundo de otra manera. Su idea fundamental es unificar la especie humana. Si a dos personas les gusta Mozart, ya tienen algo en común. Lo mismo pasa con el arte. La neurocientífica Mara Dierssen, en una entrevista para el periódico El País, y hablando de su libro El cerebro Artístico. La creatividad desde la neurociencia afirma que el arte refleja el funcionamiento del cerebro humano, y esa precisamente es la tendencia que existe en la neurociencia. Para Mara, los neurocientíficos aprenden de los artistas, ya que el arte muestra características que desvelan aspectos fundamentales de la neurobiología. Todas las actividades humanas surgen de la actividad mental, aunque la mente es un proceso emergente que no se puede explicar por la suma de las actividades de cada neurona del cerebro. La mente, a día de hoy, no se puede explicar. Por lo tanto, al hacer la afirmación que el arte refleja el funcionamiento del cerebro humano, eleva el arte a un nivel muy alto, y por consiguiente el arte es algo que va mucho más alla de los razonamientos lógicos, no se le puede encontrar una explicación. En su libro, ella menciona casos de personas que no saben dibujar hasta que un día, de repente, empiezan a tener talento artístico tras sufrir un daño cerebral. Cuenta varios casos, por ejemplo el del cirujano Anthony Cicoria al que le cayó un rayo mientras hablaba por el teléfono en una cabina. A partir de ese momento, empezó a tener la necesidad de tocar música y se convirtió en un pianista profesional. O por ejemplo, el extraordinario caso de una niña llamada Nadia, una niña autista inglesa, que desde los tres años dibujaba caballos con perspectiva y escorzo y lo hacía como una artista adulta. Se trata de observaciones espectaculares, realizadas en la clínica por neurólogos como Oliver Sacks. Hay grupos de investigadores que están intentando comprender cuál es la reorganización de la conectividad funcional del cerebro que se produce para dar lugar a fenómenos como los axplicados más arriba. También surgen muchas preguntas como: ¿cualquier cerebro bien reconectado podría dar lugar a un artista? Ramachandran, un conocido neurólogo, al igual que Mara Dierssen, trabajó en la relación que mantiene la neurociencia, el cerebro y el arte. Junto a su compañero Hirstein, elaboraron teorías postuladas por la neurociencia y neurobiologia en referencia al arte. Trabajaron cuestiones tales como: ¿Por qué todos los seres humanos sentimos una inclinación estética? ¿Nacemos condicionados por una constante necesidad de experiencias creativas? ¿Cuáles son las “reglas del arte” que crean lo “bonito”? ¿Por qué se han desarrollado y 27 por qué de ese modo? ¿Qué circuito cerebral interviene en su apreciación? Las teorías estéticas anteriores habían estudiado una o dos de estas cuestiones, pero es la primera vez que el profesor las aborda conjuntamente. Lo novedoso de los postulados de Ramachandran y Hirstein es que por primera vez alguien se ha atrevido a mezclar ingredientes tan dispares como: mecanismos neuronales, procesos de aprendizaje, preformas mentales y preferencias estéticas Por consiguiente, con su colega William Hirstein, Ramachandran estableció ocho leyes de la experiencia artística que los artistas aplican, conscientemente o no, para inducir un estímulo óptimo de las áreas visuales del cerebro, y en particular lo que se da en llamar el sistema límbico. A continuación se nombrarán dichas leyes y se explicarán brevemente para analizar los factores en los que el neurocientífico basa sus teorías. Resumen de las 8 leyes de la creación artística, según Ramachandran y Hirstein: 1. Efecto peak-shift o el “efecto de la máxima intensidad”: exagerar la esencia de una figura para hacerla más atractiva. Este fenómeno psicológico es normalmente conocido por su aplicación en el aprendizaje de la discriminación de los animales. En el efecto de intensidad máxima, a veces los animales responden con más fuerza a las versiones exageradas de los estímulos de entrenamiento. Por ejemplo, si se enseña a un ratón a distinguir un cuadrado de un rectángulo y se le recompensa por el rectángulo, se dirigirá con más frecuencia hacia este último. Mejor aún, si se utiliza un rectángulo de 20x30 cm para entrenar a ese ratón, que luego se reemplazará por uno de 10x40 cm, el animal reaccionará aún más positivamente. El ratón no aprende a valorizar un rectángulo en particular, sino una regla: los rectángulos valen más que los cuadrados. Por consiguiente, cuanto más pronunciada es la diferencia entre los lados del rectángulo —o sea, cuanto menos se asemeja a un cuadrado— más lo aprecia el ratón. Es el “efecto de intensidad máxima”. Según Ramachandran, en este principio reside la fuerza evocadora de un número apreciable de obras de arte. Otro buen ejemplo, es el ejemplo de las caricaturas. Cuando se dibuja una, lo que se hace es acentuar las características predominantes de un rostro, lo que lo hace tan reconocible y que la gente en seguida sabe de quién se trata. Por ello, el neurocientífico afirma que, el artista no se contenta con captar la esencia de las cosas; procura acentuarla para activar mejor los mecanismos de las neuronas de los aficionados al arte. 2. Dar preponderancia a un único concepto, aislar una sola pista visual para centrar la atención. La atención de los espectadores se dirige a un espacio único y esto permite que la atención de una persona se centre en esta información. Por ello, existe la necesidad de aislar formas visuales antes de que el espectáculo se nos presente en su forma ámplia y general. Volviendo al ejemplo de las caricaturas, no hay necesidad de dibujar al detalle una cara, con destacar los rasgos más característicos, basta, pudiendo obviar los otros rasgos. 3. Para que al ojo le resulte sencillo destacar ciertas figuras de su entorno, hay que ofrecérselas agrupadas en “unidades perceptuales” (gestalt). La agrupación de las percepciones destaca los objetos del fondo. La tercera ley, realmente lo que refuerza es la segunda. Es decir, la necesidad de aislar un solo objeto, antes de ampliar la vista al resto. Si se comparan dos imágenes, una más simplificada como un croquis o caricatura y una fotografía con todo detalle y color, es mucho más fácil de procesar la prime- 28 ra, porque la atención se centra en un determinado objeto y después se expande al resto, y no se desvirtúa y se pierde en un todo como en la segunda imagen. Hay que agrupar la imagen en diferentes objetos claros, para que sea mejor procesada. 4. El contraste da más fuerza. Las células en la retina, el cuerpo lateral y en la corteza visual responden predominantemente a la luz en lugar de los colores homogéneos. Gradientes suaves son mucho más difíciles para el sistema visual de detectar que tonos resultantes en los bordes fácilmente detectables. 5. Percepción. Se puede extraer más información de una imagen con un sentido escondido o implícito, que de una con un sentido explícito. Todo el sistema de la visión es el primer paso del que dispone el cerebro para resolver problemas. Lo que sugiere Ramachandran, que un significado que está implícito es más atractivo que uno que es explícito. Es mucho mejor descubrir por uno mismo, dejar volar las emociones y sentimientos a que se de todo hecho y claro, sin lugar a poder dar una propia interpretación. 6. Un punto de vista único es sospechoso. El sistema visual busca interpretaciones que se basan en más de un punto de vista. Por ejemplo, al contemplar un cuadro, siempre se pueden descubrir nuevos matices, nuevos detalles, se puede mirar con otros ojos y darle hasta un enfoque diferente. También hay qye tener en cuenta, que aquí entran en juego muchas más cosas complejas, como la cultura de un determinado país, las creencias, los sentimientos, el estado de ánimo... 7. El empleo de metáforas visuales ayuda a descubrir similitudes escondidas entre entidades a primera vista totalmente diferentes. Las metáforas o “juegos” visuales realzan el arte. Ramachandran define una metáfora como un túnel mental entre dos conceptos que aparecen diferentes en la superficie, pero comparten una conexión más profunda. El empleo de éstas metáforas le permiten al espectador poner de relieve los aspectos cruciales que comparten dos objetos. 8. La simetría es una de las primeras características que busca el ojo. Los biólogos evolucionistas sugieren que la predisposición hacia la simetría es porque biológicamente, la asimetría está asociada con la infección y la enfermedad. Las ideas y leyes de Ramachandrán tienen muchos detractores y muchos seguidores a la vez ya que el ser humano busca la explicación al arte constantemente. Y el fin de este trabajo no es poner unas reglas a lo qué es el arte o el diseño, sino siplemente intentar esclarecer un poco el asunto. Tampoco es el fin de defender las ideas de una persona o una otra, sino simplemente exponer diversos puntos de vista para que quede patente que se trata de un tema muy vigente y actual hoy en día, tanto que hasta otras disciplinas o ciencias intentan buscarle una explicación lógica y demostrable. Después de analizar tantas definiciones, tantas reflexiones, tantos ensayos, sólo se puede decir que el arte es tan complejo de definir como la cultura. La cultura son los trazos de la historia y el presente de la humanidad. El arte, a su vez, refleja el tiempo de la humanidad y está enmarcado dentro de una cultura. El arte cuenta una historia, hay arte que busca la inmortalidad, que busca ser atemporal, el arte puede ser como la vida misma, como un mundo en sí mismo, el arte 29 es para el espíritu, el arte puede llegar y autodestruirse para construir, el arte es como los sueños: irreal que se siente muy real... El arte es lo que no hemos imaginado todavía. El arte es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones. 37 sintetizar el concepto que quiere transmitir en una sola imagen, para facilitar su comprensión y no saturar al usuario. Norberto Chaves, asesor en identidad corporativa, ensayista y docente, elaboró un decálogo con los principios básicos que todo aquel que se involucre con el diseño gráfico debe conocer: 1. Convencionalidad. El signo debe configurarse conforme alguna combinación de los códigos gráficos culturalmente vigentes. La idea de «nuevos lenguajes gráficos» resulta absurda: si un lenguaje es nuevo, no se entiende. 2. Ocurrencia. La ocurrencia compensa la convencionalidad al darle relevancia al mensaje. Pero el grado de atipicidad necesario no siempre es el máximo posible. Cada caso requiere un grado de ocurrencia diferente. 3. Eficacia. El signo ha de cumplir, como mínimo, todas las funciones para las cuales ha sido creado. Valores, como por ejemplo la estética, no pueden subordinar la eficacia del comunicado gráfico sino, por el contrario, potenciarla. 4. Propiedad. El signo debe inscribirse en el paradigma identitario de su emisor. No basta con la firma: el comunicado mismo debe identificar al emisor. La identidad no consiste en hablar del emisor sino en hablar como él. 5. Respeto. Tal como sucede con el emisor, la gráfica debe ajustarse y respetar los códigos del receptor. Se habla para él, para que él entienda. 6. Pertinencia. El signo debe ajustarse al registro del vínculo comunicacional que se entabla entre emisor y receptor. Solo conociendo ese vínculo, es posible establecer el tono adecuado que cada ocasión amerita. 7. Densidad. Entre lo vacío y lo lleno debe haber una relación de sentido. El signo debe estar saturado, o sea, carente de zona privadas de sentido. Si al eliminar un elemento nada se pierde, es porque ese elemento sobraba. 8. Economía. El despilfarro es comunicacionalmente negativo. El signo no debe contener redundancias superfluas o excesos gráficos. 9. Transparencia. El signo debe carecer de significaciones parasitarias que obren como interferencias a su mensaje específico. 10. Anonimato. El signo debe ser autónomo, libre de referencias a su proceso productivo o su autor. El signo no es la historia de su proceso productivo: pertenece al emisor y su producción debe volverse invisible. Muchas veces, cuando uno se propone ser diseñador gráfico, ha de tener muy en cuenta que ser diseñador gráfico es algo vocacional, ya que se requieren muchas actitudes y aptitudes que no todos valen para ello. Pero muchas veces, al empezar las andaduras en el mundo del diseño gráfico, se cometen errores muy comunes, que se repiten de un diseñador tras otro. Algunos de estos errores a evitar son: - Olvidar la propia identidad: al empezar en la profesión, muchos diseñadores realizan su portfolio, se esmeran en poner diseños propios y dar la mejor imagen de ellos mismos. Sin embargo, al empezar trabajar para otros clientes, se van olvidando de sí mismos, van dejando de lado su propia imagen, y los nuevos diseñadores que van apareciendo van pisando fuerte, con identidad e imagen muy potentes. Por ello es recomendable actualizar la propia imagen e identidad cada cierto tiempo, darle un aire más actual, usando nuevas herramientas, dando entender, que eres un diseñador capaz de adaptarte y actualizarte. - Considerar que la formación técnica y artística está completa: el diseño gráfico es una profesión en constante evolución, por ello muchos diseñadores al acabar sus carreras se creen qe ya lo tienen todo hecho, pero no es así. Hay que tener la predisposición a seguir estudiando, a seguir investi- 38 gando, aprender nuevos programas, nuevas técnicas, a leer mucho, estudiar a otros diseñadores, a otros artistas, suscribirse a blogs de diseño para estar al día... - No conocer los precios de la competencia: la ley de la oferta y demanda. Hay que revisar de vez en cuando tarifas, ya que es posible que al lado haya un estudio con precios mucho más competitivos. Hay que hacer estudio de mercado, para poder adaptar los precios y seguir compitiendo en el mundo del diseño. - Dejar el marketing de lado: un buen uso de campañas de marketing permitirá a uno estar en la cresta de la ola. - Mala gestión de la economía: para realizar un proyecto siempre hay que hacer un planning económico, hay que saber la disponibilidad de los recursos, ya que tampoco un diseñador se puede permitir gastar más de lo que gana porque eso declarará su ruina. - No cumplir un horario laboral: hay que saber organizarse bien, tener un horario marcado para poder estar facilmente localizables para los clientes y poder cumplir los timings impuestos por los clientes. En resumen, para ser un diseñador gráfico hay que ser creativo, detallista y organizado. Todas las cualidades y capacidades que tiene para diseñar han de ser cultivadas con la práctica ya que no es algo innato, no es algo con lo que se nace. Necesita más conocimientos y habilidades que ser creativo y saber dibujar, debe poder relacionarse efectivamente con clientes, tener la flexibilidad suficiente para adaptarse a lo que un cliente necesita, poder aceptar críticas a su trabajo y desarrollar un criterio autocrítico que le permita al diseñador hacer siempre lo mejor en su trabajo. Para finalizar y resumiento todas las ideas comentadas, en este apartado, se expondrán algunos consejos de los más reconocidos diseñadores gráficos: - Rompe las reglas (David Carson). - Diseña lo icónico (Saul Bass). - Haz que el contenido complejo sea accesible (Michael Bierut). - Trata la tipografía como un elemento visual (Paula Scher). - Busca transmitir ideas (Massimo Vigneli). - Cambia el juego (Hermann Zapf). - Resuelve los problemas (Lester Beal). - Inventa la rueda (Claude Garamond). - Lucha por las nuevas técnicas (Jan Tschichold). - Lidera y ser pionero (William Golden). - Utiliza un par de significados fuertes en tus diseños (Jacqueline Casey). - Libérate de las limitaciones (Cipe Pineles). - Lleva tus diseños al mundo de la tecnología (Susan Kare). - Máximo significado, menos medios (Abram Games). - Combina tus disciplinas de diseño (Seymour Chwast). - Domina el lenguaje visual (Chip Kidd). - Experimenta con las tendencias (Alexey Brodovich). - Observa para poder transformar (Max Miedinger). - Se interactivo (John Maeda). - Mezcla colores y formas de manera estilizada (El Lissitzky). - Sugiere, no lo digas (Alving Lusting). - Se un maestro del minimalismo (Lucian Bernhard). - Crea identidades maravillosas (Otl Aicher). - Diseña con un estilo único (Neville Brody). 40 ARTISTA Y UNA OBRA DE ARTE Según el diccionario de la RAE un artista es una persona que practica alguna de las bellas artes (música, pintura, escultura, arquitectura, danza, poesía) y además tiene cualidades o disposición para dedicarse a esas bellas artes. La definición de artista depende precisamente de la palabra arte y según lo visto anteriormente, arte es un término muy cambiante y sobre el cual no hay un consenso claro y definido. Por consiguiente el término de artista es algo también muy cambiante: depende del momento histórico, de las ideas estéticas de cada época, de las nuevas tecnológías, de la evolución de la sociedad, del cambio en los gustos... Un artista suele tener una especial sensibilidad ante el mundo, y eso es lo que le lleva a hacer las obras de arte, para comunicar a la gente esa sensibilidad que tiene dentro de él. Un artista ha de tener aptitudes artísticas, que son las capacidades o la disposición para realizar obras de arte. Esa aptitud ha de ser educada con trabajo constante, con investigación, con disciplina... Además un artista tiene talento, aunque eso es algo menos frecuente, y eso es lo que lo hace distinto y singular de los demás. El talento suele atribuirse a los artistas de cierto reconocimiento social con un determinado estilo al hacer las obras de arte. También cabe hablar de la genialidad ya que se trata de una aptitud que le confiere al artista la capacidad de invención, de organización y de creación. Un artista genial es aquel cuyas obras llevan sello personal y a la vez universal, sus obras de arte ejercen influencia sobre la sociedad y la cultura. Si es cierto, que con la evolución del arte, las aptitudes artísticas, el talento y la genialidad no son los condicionantes determinantes para que alguien sea un artista. Un artista de verdad, también ha de tener una buena técnica, sensibilidad y una vocación firme. Sin una buena técnica el talento se ve limitado, por ello un artista ha de aprender bien su oficio, estudiar las pinturas de los maestros de todas las épocas. Cuanta más técnica, mayor capacidad 41 de expresar lo que uno lleva dentro. Ya decía Lev Tolstoi que un artista es aquel que puede pintarlo todo. La belleza del trabajo de un artista reside en la capacidad que éste tiene de sensibilizar al público, de enseñarle cómo él siente el color y la forma. Y ahí presisamente es donde reside el reto de un artista, saber y comprender el lenguaje que hablan el color y la forma y saber adaptarlo a sus necesidades, a sus emociones y sentimientos. Hay que educar la sensibilidad y el ojo, tanto del artista como del público. En cuanto a la vocación, ésta no ha de confundirse con los sueños y aspiraciones, ya que no es lo mismo vivir del arte (aspiraciones profesionales) que vivir para el arte (la vocación). Muchos son llamados pero pocos son los elegidos, al igual que hay muchos a los que les gusta el arte pero nunca llegan a realizarse como artistas porque precisamente les falta ese componente de la vocación. El artista busca la creación de una obra que tenga un componente de belleza, de sentimiento, de emoción, pero se trata de una belleza, sentimiento y emoción desde un punto de vista muy personal e intransferible, que se forman en el mundo propio del artista. El contexto histórico que le envuelve, afecta sus obras y se suele decir que el artista es un producto de una determinada época, ya que intenta exponer su visión e idea sobre un determinado aspecto de la realidad. Se comunica con la sociedad a través de las obras de arte entablando una relación y diálogo con el público. A parte de tener sensibilidad, vocación, técnica, talento y genialidad, un artista ha de tener otras muchas cualidades, acaracterísticas y aptitudes como: - Disposición para el aprendizaje y el interés por los continuos cambios en el mundo del arte. - Capacidad para trabajar rápidamente cuando sea necesario. - Disposición y disponibilidad a trabajar independientemente de los horarios y contratiempos, ya que la inspiración no siempre viene cuando el artista quiere. - Capacidad de adaptación a diferentes lugares de trabajo. - Un artista siempre se reta a si mismo. - Capacidad de permanecer de pie durante el día, agacharse, levantar diversos materiales... - Tener destreza visual y manual. - Se cuestiona a si mismo constantemente - Es un buen comunicador. - Necesita aceptación del público. - Siempre está creando. - Saber crear sobre cualquier superficie y material y saber acondicionarlos y prepararlos para que puedan ser trabajados. - Estar familiarizado con muchas técnicas y también con el uso y conservación de muchos materiales. - Ejecutar sus trabajos de forma limpia, ordenada y adecuada. Como dijo Kandisky: El artista es la mano que, mediante una y otra tecla, hace vibrar adecuadamente el alma humana. Bruno Munari, al igual que reflexionó sobre quién es artísta y su papel en la sociedad, hizo lo mismo sobre el artista, por ello vamos a recordar sus palabras e ideas. El diseñador mantiene que el artista es un gran autor, pero es un autor de obras únicas, irrepetibles, inimitables, poco frecuentes, hechas siempre a mano. Se trata de una persona que trabaja de una manera muy personal, expresando sus sentimientos, esos sentimientos que nacen de su interior y que están alimentados por los estímulos que recibe del mundo. En definitiva, un artista trabaja para sí mismo y una élite que le comprende y simpatiza con él. Esta élite son las personas más importantes de una sociedad y condicionan al resto. El artista se vale del arte puro para poder representar su mundo personal en sus obras de arte. Le da a las obras un sentido filosófico, social, político, religioso, moral... Intenta que sus trabajos sean el soporte de un mensaje, pero desgra- 42 ciadamete, ese mensaje muchas veces no llega al público. Muchos artistas tienen una cultura clásica y recurren a reglas de composición académicas sin embargo hay algunos que se aventuran por los caminos de las vanguardias, intentan ser innovadores y recurren a reglas antiacadémicas. Muchas de las élites también están educadas en la cuultura clásica entonces si un artista busca caminos más innovadores, ahí es donde se produce el choque entre el público y el artista, ya que no se entieneden entre ellos. También los artistas experimentan contradicciones cuando se encuentran de frente la curiosidad e intuición artística con las obtusas reglas escolares. Por esa razón, muy a menudo, los artistas se estancan en una cultura que no avanza, una cultura que está muerta. Como se ha comentado anteriormente, los artistas realizan su trabajo a mano, son muy celosos de las técnicas que usan, de su estilo. Por ello muchas veces existen secretos de oficio, fórmulas que han elaborado a lo largo del tiempo, en lo escondido de su taller. Han habido incluso casos de algunos secretos que tan sólo han sido revelados a la muerte de un artista. Todo artista tiene un estilo personal, lo que le permite distinguirse de los demás artistas , escuelas o épocas. Pero si es cierto, que hoy en día, es muy frecuente el arte comercial, que se trata precisamente de obras de arte destinadas exclusivamente a la venta. En este caso, el artista al intentar proyectar un objeto empezará primero que nada dibujar, sin estudiar las necesidades del público. Lo hará todo según su estilo, intentando modificar todas las funciones, materiales y técnicas y someterlas a ese trabajar particular que tiene. Pero así como el artista siempre tiene libertad, el arte comercial destruye esa ventaja, ya que el artista hace un contrato con un marchante: se compromete con él a realizar unas determinadas obras al año, no puede vender sus propias obras, no puede producir para nadie más las mismas obras, no puede cambiar su estilo, sus materiales, ni cualquier signo que identifica sus obras como tales. El marchante también tiene un compromismo con el artista, ha de organizar la venta de esas obras que han sido producidas especialmente para él. Se ha de preocupar por la publicidad, la promoción, los críticos, las publicaciones, los concursos, los encuentros, los reportajes... El marchante puede llegar a cobrar hasta un 75% del precio de los cuadros, por lo tanto el artista tan sólo ve un 25% de sus propias creaciones. En este tipo de acuerdos, las cuestiones y problemas estéticos pasan a un segundo plano. Pero un artista de verdad debería de negarse a realizar siempre las mismas reproducciones de sus obras, debería de negarse el no tener en cuenta las cuestiones de estética. Durante el transcurrir de la historia y las diferentes épocas, el fenómeno del divismo siempre ha estado rondando el mundo artístico. Es decir, siempre ha habido un divo de la época, por cuyas obras la élite estaba dispuesta pagar sumas desorbitadas e incoherentes. Ese fenómeno ha dado la espalda a muchos verdaderos genios, y ha ensalzado a otros que con el transcurrir de los años cayeron en el olvido. Otro de los problemas que han hecho siempre sombra a los artistas son las falsificaciones. Es algo muy lógico, las obras de arte al tratarse de algo único siempre han habido personas que se han sentido tentadas de reproducirlas para poder venderlas como originales y ernriquecerse a costa de esas obras y el artista. El artista también se topa en su día a día con los ya famosos críticos del arte, ya que la crítica del arte sostiene casi siempre la obra del artista. La función de los críticos es situar históricamente la obra de un determinado artista, también la de explicar de forma clara para que la gente pueda comprender el trabajo y participar activamente de él, y también tienen la función de desenmascarar a falsos artistas que intentan aprovecharse del mundo del arte. Si es cierto que también hay veces que la crítica solo que hace un mal, ya que pone en ridículo y evidencia a un artista y esa práctica debería de ser controlada y regulada. Otra de las cosas que caracteriza a un artista es que éste se guía por la fantasía, no recurre a la razón sino a los 43 sentimientos y emociones. Él ve su obra ya acabada antes de empezarla, algunos incluso afirman que primero ven la obra y después la realizan. No se preocupa si el público va a comprender su obra, él realiza lo que le venga a la cabeza y la gente ya lo comprenderá más tarde. Se puede incluso afirmar que un artista crea su propio mercado, con su público determinado, y ese público es gente que entiente las obras del artista, que se sienten identificados con él y sus preocupaciones, les gusta el arte que realiza... Un artista sueña que sus obras sean vistas y admiradas, que sean expuestas en museos. El pintor, proyectista, escenógrafo, impresor, y fotógrafo inglés David Hockney dijo: Un artista intenta que la gente se acerque a las cosas, ya que el arte tiene que ver con el hecho de compartir; No se puede ser un artista si no se quiere compartir una experiencia, un pensamiento. Recordando la definición de arte que analiza Yves Zimmermann que dice que: Arte es un acto mediante el cual imita o expresa el hombre lo material o lo invisible valiéndose de la materia y de sus propiedades sensibles. Volviendo un poco la vista atrás, esa definición le da un sentido metafísico y místico al arte, algo que escapa de la comprensión humana. Esta definición se recupera para poder comprender un poco mejor el modo de trabajar de los artistas. Para ello precisamente se volverá a recurrir, como en otras ocasiones, a las ideas de Yves Zimmermann en el libro “Arte¿?Diseño”. El diseñador gráfico recuerda las palabras de un pintor de Barcelona que reflexionó sobre cómo crea sus obras de arte: Cada vez que me he imaginado algo mentalmente y luego lo he pintado, lo encontré insatisfactorio. He aprendido que, delante del lienzo vacío, yo mismo también he de estar vacío de toda imagen o idea. Cuando creo haberlo logrado, tomo el pincel con pintura, lo deposito sobre la tela y entonces el cuadro se pinta. Esta experiencia coincide con la vivencia de muchos otros artistas que comentan que antes de crear entran en un estado de dejamiento, de abandono, de no-intención. Al artista abandona toda voluntad o idea concreta y se deja que ese algo inexplicable se valga de él y lo plasme y represente en la obra. El artista es como un medio o canal para que algo que no procede de su voluntad sino de lo invisible se haga visible en una obra de arte. Harold Rosenberg, un crítico, hablando sobre la obra del pintor norteamericano Jackson Pollock, parece recurrir también a esa no-intención de los artistas para crear sus obras: En cierto momento, el lienzo empezó a parecerle a un pintor americano tras otro como la arena en la cual actuar más que reproducir, rediseñar, analizar, o expresar un objeto, actual o imaginado. Lo que tenía que acontecer en el lienzo no era una imagen, sino un evento. El pintor ya no se aproximaba al lienzo con una imagen en su mente; se iba a él con el material en su mano, para hacerle algo a esa otra pieza de matrial [el lienzo] frente a él. La imagen sería el resultado de ese encuentro. El artista se vacía de ideas y trabaja desde ese vacío temático y se pone en disposición para realizar su obra de arte sin saber cómo o cuál será el resultado. La obra que produce ese artista no será utilizada como un objeto ordinario sino como objeto de contemplación que afectará emocionalmente e intelectualmente a quien la observe. No tiene un fin prácti- 44 co, sino que se trata de una obra única e irrepetible, ya que es fruto de unas condiciones irrepetibles (ese “algo” se presenta una vez para crear una determinada obra). El artista no está ligado a ninguna exigencia de comunicabilidad ya que no suele tratarse con clientes que le presenten un briefing con un problema de comunicación que hay que resolver. El artista es su propio cliente y él es el que decide cómo hacer las cosas. Tampoco realiza su obra para un mercado sino que él y su obra va creando su propio mercado. Ruben Fontana también dijo que: El arte no tiene hoy la responsabilidad de comunicar situaciones de cierta objetividad que pudo haber tenido en el pasado. Hoy el arte es libre de actuar de acuerdo con intereses estéticos y tendencias afines a quienes lo ejecutan. El artista es hoy más libre y puede relatar su tiempo a su manera, tomando decisiones más autónomas e individuales. Sabiendo quién es un artista, ¿cómo empieza a crear arte?, ¿cuáles son sus técnicas para crear?, ¿de dónde le surgen las ideas, los prsonajes, las temáticas...? Como ya se ha comentado, el arte es algo subjetivo, es íntimamente espiritual y está ligado a los sentimientos del artista. Sin embargo, la creación artística no sólo es la sensibilidad del artista, tiene todo un proceso, unos pasos a seguir. Primero que nada, para poder iniciar el proceso creativo, es necesario darse tiempo a uno mismo, para tener momentos de reflexión para poder analizar la realidad que rodea al artista. Derivados de esa reflexión vendrán las inquietudes, pensamientos, sentimientos las cuales el artista tendrá la necesidad de plasmar en una obra de arte. Deshecho de los estereotipos establecidos por la sociedad, del qué dirán empieza a crear a partir de lo que mejor sepa hacer. Después la idea se va afinando cada vez más, todos los colores, los personajes, las técnicas... Eso sí, no hay que olvidar que el proceso de creación artística no es algo que dura un día, muchas veces el artista, retomando su trabajo, ve detalles que no le acaban de agradar, y por consiguiente los analiza, los vuelve a mirar, los recompone, los retoca, los rehace... También es cierto, que no basta tan solo el análisis de la realidad, la escucha del propio interior, hace falta contar con conocimientos de ciertas técnicas, contar con ciertas habilidades y aptitudes. El autor Luis Gerardo Chávez Godínez en el libro “Temáticas y técnicas. Guía de apreciación del arte” resume cinco etapas del proceso creativo: 1. Contemplación y análisis de la realidad externa y de la propia experiencia de vida. 2. Gestación de la idea creativa y visualización de modelos, estructuras o esqueletos tentativos de la obra. 3. Diseño y elaboración del fundamento de la manifestación (bocetos, planos, borradores, partituras, guiones, coreografías, entre otros). 4. Realización concreta de la manifestación que será expuesta al público (lo que puede incluir acopio de recursos materiales y humanos, ejercicios previos, afinación, edición o terminado de la obra). 5. Gestión de los mecanismos necesarios para la exposición y la comercialización. Como se puede observar, el proceso creativo es un conjunto de pasos, de etapas a seguir, sin embargo ese proceso es personal e inherente a la persona que lo realiza, ya que a la hora de realizar una obra de arte, en el artista se suceden un conjunto de hechos únicos e intransferibles, los cuales intenta plasmar y transmitir al público. Cuando un artista busca mayor perfección en su obra, ésta no se podría conseguir si no es a través de un esfuerzo, trabajo y práctica constantes. Para que el talento se pueda descubrir, todo artista ha de pasar por una maduración de sus 45 ideas. Se podría decir que una obra de arte es la manifestación de la volundad, la mente y el espíritu del artista. La mente es la que permite conservar la concentración, imaginar, controlar los movimientos y los impulsos. La voluntad permite que todo esfuerzo del artista se manifieste en sus obras. Y el espíritu es la fuente inagotable que provee de sentimientos, emociones, de belleza... También es cierto, que para que se suceda una obra de arte, ha de haber un determinado ambiente de trabajo: ha de haber una armoniosa relajación, tranquilidad y seguridad, lo que permitirá al artista desconectar de elementos innecesarios y escuchar su interior con más claridad. Kandinsky dijo: Toda creación de arte es gestada por su tiempo y, muchas veces, gesta nuestras propias sensaciones. De esta manera, toda etapa de la cultura produce un arte específico que no puede ser repetido. Tanto hablar de obras artísticas, concretamente las pictóricas, para poder compararlas con los trabajos de diseño gráfico, pero, ¿qué aspectos son los que se han de tener en cuenta en una obra de arte pictórica? Básicamente se suele analizar el tema, la técnica, el soporte, el color, la luz, la perspectiva y la composición de los elementos. - El tema que representa: es esencial porque nos pone en relación con la cultura del período al que la obra pertenece. Las temáticas pueden ser muy variadas: tema mitológico (costumbres mitológicas, sus ersonajes, sus paisajes, sus vidas...), tema religioso (escenas del Antiguo y Nuevo Testamentos, vidas de santos, Jesucristo...), tema profano (escenas de la vida cotidiana, la naturaleza, política...) y retratos. - La técnica empleada: ¿Cómo se pinta sobre algo? Analizar las técnicas es algo vital, ya que dependiendo de cuál se utiliza, nuestras percepciones, interpretaciones y sensaciones cambian. Algunas de las técnicas a destacar podrían ser: fresco, es una técnica donde se usan pigmentos de origen mineral aplicados sobre un soporte de argamasa de arena y cal y se denomina así casi toda la pintura de pared; temple, puede ejecutarse sobre un muro, tabla o lienzo que consiste en aplicar el color disuelto en agua y una materia grasa (yema de huevo, cola, leche...); óleo, consiste en disolver los colores en un aglutinante oleoso, con el fin de retardar su secado; acuarela, los colores son transparentes y se realiza sobre papel o cartón... - El soporte sobre el que se realiza: al igual que con las técnicas, el soporte juega un papel importante en una obra de arte, ya que dependiendo de ese soporte hay que trabajarlo de una determinada forma y con una determinada técnica. Algunos de los soportes en la pintura son el papel, la madera, la tela, una pared... - El color: es un componente que define la pintura, mediante el color se pueden expresar muchas cosas, como la pasión, la serenidad, el sosiego, se pueden alejar y acercar los objetos, etc. Por ello es importante, tanto por parte del artista como del público, conocer algo sobre la teoría del color: los colores primarios, los secundarios y los complementarios. Se suele analizar qué gama de colores es la empleada, si la gama cálida (que expande la luz, se suele utilizar en los primeros planos y se acerca y avanza hacia el espectador) o la gama fría de los colores (se suelen utilizar en los últimos planos ya que absorven la luz y se alejan del que observa el cuadro). Respecto al color, tambien cabe destacar, cómo ha sido aplicado ese color, la pinceda, ver si esa aplicación es uniforme, espesa, nerviosa... - La luz: un cuadro es la combinación de luces y sombras y el artista es el que decide la proporción que darles, si darle a su obra un aspecto más tenebroso o luminoso. La luz está intimamente ligada al modo de representar las formas y los volúmenes. Puede ser diurna, nocturna y artificial. Además es importante estudiar la evolución que ha sufrido la utiliza- 46 ción de la luz a través de la historia y épocas. - La perspectiva: se trata de la representación ficticia de la tercera dimensión. A lo largo de la historia se han utilizado perspectivas tales como: caballera y jerárquica (distintos tamaños de las figuras), pintura plana (sin volumen ni perspectiva), perspectiva lineal y central (líneas y puntos de fuga), el escorzo (recurso de la prespectiva), el esfumato (difuminando los contronos) y perspectiva aérea (atmósfera entre las figuras). - La composición de los elementos: es la forma en la que el artista ordena los elementos del cuadro, las figuras, los objetos, las luces, las sombras, los colores, etc. La perspectiva juega un papel determinante en la composición. La composición puede estar basada en la forma, es decir los esquemas están expresados por medio de figuras geométricas. También puede estar basada en la luz, donde la iluminaciión y las zonas oscuras son las que determinan la estructura. Es posible también una composición basada en el color que crea diversos efectos mediante el uso de diferentes tonos. Por último y no menos importante, para comprender cualquier obra de arte, hay que encuadrarla es sus correspondientes coordenadas históricas, en la sociedad, en las vivencias particulares del artista y las diversas corrientes artísticas. En resumen, el arte es una forma más de lenguaje, ya que es algo estructurado cuyos mecanismos y funcionamiento pueden ser comprendidos y explicados. El arte ofrece un código específico y propio que, al igual que la literatura o la música, puede ser estudiado y aprendido. Todo el análisis de las obras pictóricas y muchas de las características de los artistas están estudiadas desde el punto de vista clásico, sin embargo el arte es un mundo muy cambiante, en constante evolución e investigación, se ve influenciado por el más pequeño cambio en la sociedad o el mundo, está afectado por los temas de actualidad y la evolución y desarrollo de nuevas tecnologías, que cada vez más son llevadas al campo del arte. Muchas veces se asocia a artistas a un mundo de élite, a una sociedad con elevado poder adquisitivo, a un mundo inaccesible para muchos, al deleite de pocos. Siempre se ha tenido a los artistas como auténticas eminencias, que se codea con las personas más destacadas y exponen en las mejores galerias del mundo. Pero realmente, ¿de qué y cómo viven los artistas de hoy en día? La economía del arte poco tiene que ver con la economía del artista. Ya que el mundo del arte es un mundo muy inestable, impredecible e insostenible. Isidro López Aparicio (Universidad de Granada) y Marta Pérez Ibáñez (Universidad Antonio de Nebrija) han realizado un estudio “Estudio sobre la actividad económica de los artistas en España” y éste revela datos preocupantes: Más del 45% de los artistas afirma que sus ingresos totales anuales, ya sea por actividades artísticas o de otra índole, se sitúa por debajo de los 8.000 euros, es decir, por debajo del salario mínimo interprofesional en España. De esos ingresos, los que proceden del arte llegan al 20%. Más del 60% declara no tener una relación estable con galerías, y de los que trabajan con galerías, sólo un 25% declara que sus ingresos han mejorado desde 2008. Como afirma Joan Fontcuberta: El ideal de todo artista es vivir de la obra, pero esto pocos se lo pueden permitir. (...) Tradicionalmente, de lo que ha vivido la mayoría es de la enseñanza o, en el caso de la fotografía, de los trabajos comerciales en publicidad o moda. En un artículo para el periódico El País, en 2001 se hizo un reportaje sobre Arco y precisamente se planteaban las 53 subjetivo, y hay que recurrir a un cliente. Además las obras de los artistas son mucho más profundas ya que desgranan todos sus sentimientos personales, no tienen la necesidad de comunicar nada concreto. En cuanto al trabajo de los ilustradores, tienen un objetivo de comunicación ya que va destinado a un determinado cliente para solucionar un determinado problema. Un ilustrador entrega un original para su reproducción, mientras el artista entrega el original de la obra para ser comercializado por la galería. Es decir, puede haber más de una ilustración, mientras que una obra de arte de un artísta es única e irrepetible. Los trabajos de los ilustradores suelen ser más objetivos y directos que los de los artistas. Si es cierto, que muchas veces, el público compra litografías o impresiones de los ilustradores porque les gusta su trabajo, porque les gusta las ideas que muestran... También los profesionales de la ilustración saben y manejan las técnicas y soportes que manejan los artistas. Un ilustrador y dibujante de cómics, Oscar Chichoni, dijo: En un cierto género de pintura se plantea un hecho prevalentemente estético, donde la composición y el uso del color suelen tener una preponderancia sobre la anécdota. En la ilustración, en cambio, existe siempre una carga narrativa más evidente y directa. Por lo tanto creo que una ilustración es una suma de calidad estética, buena técnica y originalidad narrativa. En cuanto a la ilustración y el diseño, muchos suelen confundir las dos disciplinas, pero aunque van de la mano son diferentes. Un diseñador (gráfico, en concreto) decide cómo será la estructura de un proyecto, cómo será el estilo y la gráfica, cuál será el punto de interés, hacia dónde quiere llamar la atención del público, hace que el trabajo sea equilibrado, que no moleste a la vista, decide qué tipografía utilizar, dónde y cómo ponerla, qué formas serán las más adecuadas para solucionar el problema que le ha pedido el cliente, qué colores utilizar para llamar la atención de un determinado mercado de gente, qué cualidades ha de llevar el diseño para diferenciarse de la competencia... El trabajo del ilustrador es dibujar, muchas veces no se ha de preocupar por los problemas que el diseñador si que ha de tenerlos en cuenta. Otra diferencia, es que el diseñador no tiene un estilo definido, ya que sus trabajos se han de ceñir a muchas exigencias del cliente, lo que anula su capacidad de crear según sus ideas personales. El ilustrador, a pesar de crear para un cliente, tiene un determinado estilo, sus trabajos se suelen reconocer aunque se realicen para dos clientes diferentes. Suele tener elementos o colores que lo identifican y lo distiguen de otros ilustradores. Quizás la gente confunde ilustración y diseño porque los profesionales de ambas disciplinas han de saber un poco de la otra para poder hacer trabajos más innovadores. Muchos diseñadores saben dibujar bien, ya que un diseñador que sabe dibujar puede plasmar de una forma rápida y gráfica sus ideas. Los ilustradores también deberían de saber del trabajo de los diseñadores, de la composición, de los colores para poder decidir cómo será una ilustración y poder adaptarla a diversos soportes. Tampoco hace falta que los diseñadores sean excelentes dibujante ni los ilustradores buenos diagramadores y maquetadores, pero si que facilita el trabajo a ambos. La evolución del mundo, de la sociedad, de las nuevas técnicas y tecnologías, crean nuevas necesidades y hacen que surjan nuevas profesiones y movimientos que dificultan aun más la comprensión entre el diseño y el arte, ya que esos nuevos movimientos se fusionan precisamente con el arte y diseño forjándose una personalidad, como es el caso de la ilustración. Gabriel Moreno dijo: Para mi, la ilustración es artesanía, una serie de herramientas técnicas con las que puedes ser capaz de diseñar cualquier elemento. 55 DIFERENCIAS Y SIMILITUDES ENTRE EL DISEÑO Y EL ARTE Comentadas todas las definiciones y las facetas del diseño y del arte, se establecerán los paralelismos que existen entre ambas, diferenciando sus similitudes y sus diferencias. Volviendo recordar la frase de Milton Glaser en la que afirma que el diseño y el arte son dos asuntos distantes y además dijo lo siguiente: El arte tiene que ver con transformar al que mira, con hacerle ver el mundo de otra manera. El diseño acomoda a un público con un cliente. A su vez, Joan Costa también dijo: El diseño no es arte. Es diseño. Es una cuestión sin fin, sin duda. Tienen una relación cercana y ambigua, porque el diseño abreva en el arte, pero la función del arte es hacer preguntas y la del diseño resolver problemas de comunicación. Un diseñador lo que hace es comunicarse, creando un mensaje para los ojos y para la mente. Un mensaje que debe tener fundamentalmente en cuenta al destinatario. Definitivamente los conceptos de diseño y arte tienen diferencias sustanciales: - Diseño es resolver un problema mientras que el arte es suscitar una pregunta. - Diseño es llegar a un resultado concluyente y el arte es tener un debate abierto. - En el diseño, un diseñador es un actor que interpreta un papel y guión, y el artista a su vez escribe y crea su propia historia personal. - Un diseño depende de una aceptación colectiva sin embargo el arte sólo requiere la aprobación interna del propio artista 56 - El diseño es una mente que busca una solución mientra que el arte la voz del alma y el espíritu. - Un diseño es un acto de empatía con el público, por parte del diseñador, mientras que el arte es un acto de libertad. Cada disciplina usa sus determinadas técnicas, pero ya no son las técnicas en sí las que marcan los límites entre ellas sino la interacción que hay tras el acto creativo. Además tanto el arte como el diseño tienen un vocabulario específico, si es cierto que el del diseño es bastante más limitado que el del arte. Ambos quieren expresar sus intenciones por medio de ese vocabulario. Diferenciando los principios básicos de cada disciplina, se podrán analizar las diferencias entre ambas. Eso es precisamente lo que se va a intentar hacer ahora: - El buen arte inspira. El buen diseño motiva. El propósito es precisamente la diferencia fundamental entre arte y diseño. Todo arte empieza en un lienzo blanco, desde un punto de vista personal, de una opinión o sentimiento del artista. Él crea sus obras para compartir sus sentimientos con los demás, para que el público se relacione con él, para que aprenda con y de él y que se inspire con él. En cambio un diseñador, cuando se dispone a realizar un diseño, tiene su mirada puesta en un punto fijo, en un determinado objetivo. Su objetivo es comunicar algo que ya existe, no tiene necesidad de inventar algo nuevo. Por lo tanto, el propósito del diseño es motivar al público a hacer ago, como comprar un producto, usar un servicio, aprender algo... - El buen arte se interpreta. El buen diseño se entiende. El mensaje en que el mensaje es interpretado por el público es otra de las diferencias sustanciales. El arte contacta con la gente de formas muy diversas ya que puede ser interpretado de muchas formas diferentes. Hay muchos puntos de vista diferentes para interpretar una misma obra de arte. El diseño en cambio es todo lo contrario, el mensaje que quiere transmitir ha de ser entendido tal y como es, no cabe posibilidad a diferentes interpretaciones. - El buen arte es un goce. El buen diseño es una opinión. El goce se remonta otra vez a la interpretación, y ese goce se refiere más a los gustos y percepciones personales que dependen de cada persona que observa una obra de arte. El diseño también tiene un elemento de goce, pero a diferencia del arte, en gran medida se trata de una cuestión de opinión. Un buen diseño puede tener éxito aunque no se ajuste a un gusto personal, si logra cumplir su objetivo de comunicabilidad, que sea bueno o no, es cuestión de opinión. - El buen arte es un talento. El buen diseño es una habilidad. Muchas veces, un artista tiene una capacidad innata y natural, un talento. Aunque si es cierto que ese talento ha de madurar y ha de ser educado. Los buenos artistas, tienen una habilidad, pero esa habilidad sin talento es muchas veces inútil. En el diseño, la habilidad es algo que se enseña y se aprende. Para ser un diseñador, sólo hay que ser capaz de alcanzar los objetivos del diseño. - El buen arte envía un mensaje diferente a todos. El buen diseño envía el mismo mensaje a todo el mundo. Pocos artistas se definirían como diseñadores, ya que ellos nunca realizarían un trabajo para vender algún producto o un servicio. Ellos crean para poder expresar sus sentimien- 57 tos y comunicarlos al público. No transmiten un mensaje en sí, sino que evocan emociones, vivencias, curiosidades... Los diseñadores, crean algo visualmente atractivo para comunicar un mensaje concreto. Los diseños son simplemente una ventana hacia el mensaje que contienen. Las diferencias entre el diseño y el arte son más que evidentes, pero si todo fueran diferencis nunca habría la discusión que se está teniendo en esta tesina. Es evidente que también hay ciertas similitudes que hacen de ellas, dos disciplinas diferentes a la vez que muy similares. Algunas de las similitudes que se podría observar entre el arte y el diseño sería precisamente que tanto el diseñador como el artista crean composiciones visuales usando algunas de las bases que comparten ambas disciplinas. Además, en los dos casos, el medio dirigido a mostrar esas composiciones es público. Ambas están basadas en un lenguaje visual que requieren de habilidades concretas. En resumen, y para concluir esete trabajo, el diseño no es arte. Cada cual tiene sus características únicas que los identifica y diferencia de la otra disciplina. 59 BIBLIOGRAFÍA Calvera, Anna. (2003). Arte¿?Diseño. Barcelona: Editorial Gustavo Gili, S.A. Kandinsky, Wassily. (1996). De lo espiritual en el arte. Barcelona: Paidós, sello editorial de Espasa Libros S.L.U. Ramachandran, Vilayanur y Blakeslee, Sandra. (1999). Fantasmas en el cerebro. Los miesterios de la mente al descubierto. Brasil: Debate. Palazuelos, Félix. (2015). Los principios del “buen diseño” de Dieter Rams. https://hipertextual.com. García, Ana. (2016). «La libertad creativa no existe al trabajar con un cliente», Gabriel Moreno. http://graffica.info. Guyot, Carlos. (2008). Joan Costa: “El diseño socializa el conocimiento”. http://www.lanacion.com. Borrini, Alberto. (2016). El futuro del diseño gráfico. http://www.adlatina.com Gràffica. (2016). 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