Validación de constructos en dirección de operaciones mediante la Teoría de la Medición de Rasch. El caso del constructo “motivación para implantar la mejora continua”
Abstract
[EN] Construct design and validation is a common practise in the Operations Management field. In this sense, the aim of this study is to present Rasch Measurement Theory (RMT) as richful and useful methodology in order to validate constructs. In order to do so, the measurement controversy in the social science is presented; then, RMT is explained as a solution for this measurement issue; after that, the different applications of RMT are described and, finally, the different stages of the validation process are presented. Thus, this work aims to serve as a guide for those researchers interested in the methodology. Therefore, a specific case is included: the validation of the construct “motivation to implement continuous improvement”.
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Working Papers on Operations Management. Vol. 7, Nº2 (97-118) ISSN: 1989-9068 http://dx.doi.org/10.4995/wpom.v7i2.6394 97 WPOM Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. The case of the construct “motivation to implement continuous improvement” Validación de constructos en dirección de operaciones mediante la Teoría de la Medición de Rasch. El caso del constructo “motivación para implantar la mejora continua” Lidia Sanchez-Ruiza y Beatriz Blancob aDpto. Administración de Empresas, Universidad de Cantabria, Spain, [email protected]; b Dpto. Administración de Empresas, Universidad de Cantabria, Spain, [email protected] Recibido: 2016-07-21 Aceptado: 2016-09-12 Abstract Construct design and validation is a common practise in the Operations Management field. In this sense, the aim of this study is to present Rasch Measurement Theory (RMT) as a richful and useful methodology in order to validate constructs. In order to do so, the measurement controversy in the social science is presented; then, RMT is explained as a solution for this measurement issue; after that, the different applications of RMT are described and, finally, the different stages of the validation process are presented. Thus, this work aims to serve as a guide for those researchers interested in the methodology. Therefore, a specific case is included: the validation of the construct “motivation to implement continuous improvement”. Keywords: Rasch Measurement Theory; construct; validation; reliability; item; subject Resumen El diseño y validación de constructos es una práctica habitual en el campo de investigación de la Dirección de Operaciones. En esta línea, el objetivo de este trabajo es presentar la Teoría de la Medición de Rasch (TMR) como metodología para la validación de constructos. Para ello se describe la problemática de medición concreta de las ciencias sociales, cómo la Teoría de la Medición de Rasch da respuesta a esa problemática, las distintas aplicaciones de la TMR, así como las diferentes etapas a realizar para comprobar si un constructo es válido o no. Así, el trabajo pretende servir de guía para todos aquellos interesados en la metodología. Para ello se ofrece un caso concreto de aplicación al constructo “motivación para implantar la mejora continua”. Palabras clave: Teoría de la Medición de Rasch; constructo; validación; fiabilididad; item; sujeto
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 98 1. Introducción El diseño y validación de constructos es una práctica necesaria y habitual en el campo de investigación de la Dirección de Operaciones. Son muchos los conceptos abstractos que se pretenden analizar y comprender en el área, y que por lo tanto suelen ser medidos indirectamente a través de los ítems que los integran. Si se diseña un nuevo constructo de medición, la validación del mismo es el primer paso antes de realizar otros análisis estadísticos. Por ello, la validación es tan importante y ha de realizarse con suma rigurosidad, porque de ello depende la fiabilidad y validez de los resultados que se obtengan. Cuando la valoración de los ítems se realiza a través de escalas ordinales se hace necesario utilizar una metodología que precisamente tenga en cuenta este hecho, es decir, tenga en cuenta las características de los datos recopilados. Sin embargo, habitualmente hay estudios en el área que comenten el error de relajar las condiciones necesarias para la medición, y trabajan con datos ordinales como si fueran variables de intervalo (Bond & Fox, 2007). En relación con este hecho, existen diversos estudios que analizan hasta qué punto es válido tratar las variables ordinales como si fueran continuas. Por ejemplo, el trabajo de Rhemtulla (2012) concluye que son necesarias al menos cinco categorías para que puedan utilizarse metodologías basadas en variables continuas sin que se produzcan diferencias significativas en los resultados obtenidos. Por otro lado, el trabajo de Salzberger y Sinkovics (2006) realiza una comparación entre el uso de la Teoría de la Medición de Rasch y el tradicional análisis factorial, destacando las bondades del primero sobre el segundo. Se observa por lo tanto que este es un tema de interés en el que no hay conclusiones contundentes y, por lo tanto, más estudios comparativos son necesarios. La Teoría de la Medición de Rasch es una herramienta que pretende ofrecer la solución a este problema mediante la obtención de unidades de intervalo que cumplan los requisitos de medición a partir de datos categóricos. El uso de esta metodología no está muy extendido en el campo de operaciones, aunque cada vez son más los estudios que lo utilizan en el ámbito de la administración y gestión de empresas (Sanchez & Blanco, 2012). En base a lo anterior, el objetivo de este estudio es presentar un caso de aplicación de la Teoría de la Medición de Rasch para la validación de constructos. Para ello, de forma detallada se describirán todas las fases a seguir a la hora de validar un constructo: dimensionalidad del constructo, fiabilidad y validez globales de las medidas, fiabilidad y validez individuales de las medidas de los ítems y de los sujetos, y análisis de las categorías de respuesta. Consideramos que el estudio puede ser de gran interés para otros investigadores que deseen aplicar esta metodología en el diseño de sus estudios. Además, para completar el análisis se mostrará un ejemplo de validación con el constructo “Motivación para implantar la mejora continua”. Se comenzará presentando la revisión bibliográfica realizada. A continuación, se procede a diseñar un constructo a partir de la consulta a expertos. Después se realizarán las comprobaciones de validez antes citadas que permitirán concluir la definición de un constructo válido integrado por 10 items.
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 99 2. Marco Teórico 2.1. El problema de la medición en ciencias sociales En el campo de las Ciencias Sociales en general y en el área de Administración de Empresas en particular, existen infinidad de realidades que no pueden medirse directamente como ocurre con multitud de magnitudes físicas como el peso, la longitud o la altura, entre otras. Ante esta circunstancia, la medición suele realizarse indirectamente mediante la valoración de un conjunto de ítems que, en teoría, integran el constructo o realidad latente en la que estamos interesados. De acuerdo con la clasificación de Stevens (1959) en (Oreja, 2005), los números que se obtienen de esas mediciones pueden pertenecer a cuatro escalas diferentes: nominal, ordinal, de intervalo y ratio. En función de la escala en la que nos encontremos los cálculos estadísticos a aplicar son distintos. • Nominal: los números equivalen a etiquetas. Ejemplo: 0 = masculino; 1 =femenino. • Ordinal: la asignación de números ayuda a establecer un orden. Ejemplo: 1 = desacuerdo; 2 = neutral; 3= De acuerdo • Intervalo: cumplen el principio de aditividad. La única exigencia es la existencia de un origen común. Es el tipo de valores que utiliza el Rasch. • Ratio: similar a intervalo, pero con un punto de cero absoluto. En el caso de las puntuaciones ordinales, que son la materia prima con la que trabaja el Rasch, las puntuaciones asignadas a los ítems pueden ser del tipo “Sí/No”, “Bien/Mal”, transformándose en observaciones x= 0,1, en el caso de variables dicotómicas; o pueden ser escalas de respuesta politómicas del tipo “Acuerdo/Desacuerdo/Completamente en desacuerdo”, las cuales se convierten en observaciones x=1,2,3 por ejemplo (Wright, Mok 2000). En cualquiera de los dos casos estas puntuaciones no pueden ser consideradas mediciones ya que, para que un constructo sea medible ha de poseer una estructura aditiva. Por lo tanto, si se utiliza una escala Likert y se tratan sus puntuaciones como si fueran variables de intervalo, ignorando que las variables ordinales no tienen características aditivas, se estaría faltando al rigor científico exigido para una medición fundamental de la variable latente analizada, tal y como indicaron Bond y Fox (2007). La principal consecuencia de este hecho es que, al no tratarse de medidas de intervalo, la aplicación de cualquier estadístico como la media o la mediana no tiene sentido y es incorrecto (Wright & Mok 2000). Norman Campbell (1921/1953), miembro activo de la Asociación Británica para el Avance de las Ciencias, definió medir como: la asignación de números a sistemas de acuerdo con las leyes científicas. Campbell también destacó que, de acuerdo con su planteamiento metodológico, el principal aspecto que no cumplen las mediciones de los hechos sociales es la concatenación de medidas, base del principio de aditividad. Por ello, exigió que se demostrara la aditividad de las mediciones de las realidades sociales. En respuesta a este requerimiento, a partir de los años 50 del siglo pasado, algunos investigadores sociales comenzaron a desarrollar estudios sobre medición. Es el caso de los trabajos de medición iniciados por Rasch (1960/80,1977) y continuados por otros (Wright, Andrich, Masters, Linacre) que trataron de cumplir los requisitos de medición planteados por Campbell, evidenciando la posibilidad de mediciones objetivas en las ciencias sociales.
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 100 2.2. La Teoría de la Medición de Rasch La Teoría de la Medición de Rasch se enmarca dentro de la Teoría Moderna del Test o Teoría del Rasgo Latente. A diferencia de su predecesora, la Teoría Clásica del Test, ésta es capaz de garantizar el principio de invarianza y, por lo tanto, los resultados no dependen de la muestra de sujetos ni de ítems utilizados. La Teoría Moderna del Test engloba dos tipos de modelos: los modelos de contraste y los modelos de ajuste. La diferencia entre ambos se refleja en el tipo de relación que se establece entre los datos y el modelo estadístico utilizado. Así, los modelos de contraste (Teoría de la Respuesta al Item, TRI), buscan el modelo que mejor se ajuste a los datos mediante la parametrización del rasgo latente y de las propiedades de los ítems. Mientras que en los modelos de ajuste, entre los que se encuentra la Teoría de la Medición de Rasch, se parte de un modelo determinado que dispone de unas propiedades específicas a las que los datos obtenidos se ajustan o no. Del análisis de los desajustes se obtiene la información necesaria para determinar las calibraciones de ítems y las medidas convenientes en cada caso (Oreja-Rodriguez, 2008). La Teoría de la Medición de Rasch se caracteriza por cumplir los siguientes principios: • Unidimensionalidad: se consigue cuando todos los ítems (preguntas del cuestionario) se refieren a un único constructo o rasgo latente, de tal manera que todos ellos pueden ubicarse en un mismo continuo lineal junto con los sujetos (Ilustración 1). Ilustración 1. Continuo lineal Fuente: Sánchez y Blanco (2012) • Invarianza (objetividad específica): garantiza que los resultados obtenidos del análisis no dependen de la muestra de sujetos ni de los ítems utilizados. • Aditividad: la distancia entre los valores 3 y 4, por ejemplo, es la misma que la distancia entre los valores 4 y 5. Esto es una característica que no cumplen las mediciones ordinales pero sí las de intervalo. Adicionalmente, han de destacarse dos características que resaltan la riqueza de la metodología. La primera de ellas es la suficiencia estadística, entendida ésta como la capacidad para extraer conclusiones fiables a partir de muestras pequeñas. Y la segunda es la capacidad de identificar y analizar los casos anómalos. Esto no es posible con otras técnicas donde los casos anómalos son eliminados en el análisis por considerar que desvirtúan la muestra. La Teoría de la Medición de Rasch, sin embargo, los identifica para que el investigador pueda analizar las razones que lo convierten en un caso “raro”. Ha de tenerse en β 1 β 2 δ 2 δ 1 MENOS DIFICULTAD MÁS DIFICULTAD MÁS HABILIDAD MENOS HABILIDAD β v = habilidad del sujeto v δ i = dificultad del itemi
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 101 cuenta que, muchas veces, obtenemos más información de este tipo de casos que de los clasificados como casos “normales”, especialmente en el ámbito empresarial. A la hora de realizar la transformación de variables ordinales a variables de intervalo, el Modelo se basa en la siguiente afirmación: un sujeto con mayor habilidad que otro deberá tener una mayor probabilidad de resolver un ítem correctamente (contestar afirmativamente o con mayor puntuación en la escala planteada). Igualmente, ante un ítem más difícil que otro, la probabilidad de que cualquier sujeto conteste correctamente al fácil es mayor que la probabilidad de que conteste correctamente al difícil (Rasch, 1960) en (Bond & Fox, 2007). Así, en la Ilustración 1, el sujeto 2 tiene más probabilidad que el sujeto 1 de responder correctamente a cualquier de los items. Igualmente, para cualquiera de los sujetos, la probabilidad de responder correctamente al ítem 1 es mayor que la de responder correctamente al ítem 2. Por lo tanto, el modelo matemático se deriva de la función logística que relaciona la probabilidad creciente de respuesta a los ítems con la habilidad de los sujetos (González Montesinos, 2008). A partir de este principio, se determina un concepto adicional: la distancia. Ésta se entiende como la diferencia entre la habilidad del sujeto (β) y la dificultad del ítem (δ). Una vez definido el concepto, se pueden establecer tres situaciones: • Si β-δ>0 entonces la probabilidad de que el sujeto conteste correctamente a un ítem será más del 50% • Si β-δ<0 entonces la probabilidad de que el sujeto conteste correctamente a un ítem será menos del 50% • Si β-δ=0 entonces la probabilidad de que el sujeto conteste correctamente a un ítem será del 50% Partiendo de esta idea se desarrolla la expresión matemática del Modelo, que puede ser consultada en cualquiera de los manuales ya existentes sobre la metodología (ver Bond & Fox, 2007; Alagumalai, Curtis & Hnugi, 2005; von Davier & Carstensen, 2007). En lo referente al tratamiento de los datos, la Teoría de la Medición de Rasch cuenta ya con varios paquetes informáticos que facilitan su uso (Facets, Winsteps…). Algunos de ellos son de uso libre como el Ministeps (http://www.winsteps.com/ministep.htm) (Linacre, 2012a) que cuenta con las utilidades reducidas respecto al programa completo ya que únicamente permite trabajar con 25 ítems y 75 sujetos. En el presente estudio se ha utilizado la versión 3.75 del Winsteps. Por otro lado, cabe destacar que otros software como R y SPSS ya han desarrollado paquetes estadísticos para aplicar la metodología de Rasch. Sin embargo, los autores desconocen la potencialidad de esos paquetes informáticos y, por ello, quedaría pendiente un estudio comparativo entre el uso de los distintos software. 2.3. Aplicaciones de la metodología El uso de la Teoría de la Medición de Rasch permite al investigador realizar múltiples análisis y comprobaciones. Entre ellas podemos enunciar las siguientes: cálculo de la fiabilidad y de la validez globales de las medidas; fiabilidad de los sujetos y de los ítems de forma individual; comprobación de la hipótesis de unidimensionalidad; análisis de las categorías de respuesta; jerarquización de los ítems en función de su dificultad y de los sujetos en función de su habilidad; detección de diferencias significativas entre sujetos de distintos grupos (para ello previamente habrá de haberse fijado una variable de diferenciación como
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 102 puede ser el género de los sujetos, el tamaño si hablamos de empresas, la situación por Comunidades, etc.). Además, en las últimas versiones, se incluye una función a través de la cual se pueden detectar puntos fuertes y puntos débiles (una especie de análisis DAFO) de cada sujeto de forma individual. En las siguientes líneas se hará referencia a algunas de esas aplicaciones, concretamente a aquellas que son necesarias para la validación de constructos. El objetivo es clarificar el análisis a realizar, así como ofrecer los valores óptimos o de referencia que han de tenerse en cuenta. 2.3.1. Dimensionalidad del constructo En apartados anteriores de este mismo capítulo, se han explicado los principios que subyacen tras la Teoría de la Medición de Rasch. Es condición necesaria para poder hacer uso de esta metodología comprobar que el constructo definido es unidimensional. Además de por motivos metodológicos, esta comprobación es interesante cuando se están definiendo nuevos constructos, ya que permite confirmar la correcta definición de los mismos. Este aspecto adquiere vital importancia en la presente investigación. Para el análisis de la dimensionalidad, la Teoría de la Medición de Rasch hace uso del Análisis de los Componentes Principales. Este análisis busca patrones en los residuales de los datos que no se ajusten al Modelo de Rasch (primera dimensión o dimensión principal). Es decir, analizan la parte “inesperada” de los residuales de los datos. En concreto, se intenta localizar si existen grupos de ítems que compartan un atributo inesperado. Este atributo sería la “segunda dimensión” y vendría indicado por el primer contraste (Linacre, 2012b). El Análisis de Componentes Principales tiene como objetivo principal rechazar la hipótesis de que “los residuales son ruido aleatorio” y encontrar el componente que explica el mayor porcentaje de la varianza de los mismos (Linacre, 2012b). La detección de la posible segunda dimensión se lleva a cabo mediante el análisis de los datos que aparecen en la tabla 23 del Winsteps (Variance components screen plot for items) que muestra la descomposición de la varianza de las observaciones de los ítems (Linacre, 2012a). A continuación se ofrece la salida adaptada de dicha tabla (Tabla 1). Tabla 1. Tabla de los residuales estandarizados de la varianza (Autovalores) Empírico Modelo Varianza total en los valores observados 20,4 100,0% 100,0% Varianza explicada por las medidas 10,4 51,1% 51,3% Varianza explicada por los sujetos 1,9 9,4% 9,5% Varianza explicada por los ítems 8,5 41,6% 41,8% Varianza no explicada total 10,0 48,9% 100,0% 48,7% Varianza no explicada en el 1º factor 1,9 9,1% 18,7% Fuente: Elaboración Propia
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 103 El significado de cada uno de los apartados es el siguiente: • Varianza explicada por las medidas: varianza en las observaciones explicada por las medidas de Rasch • Varianza explicada por los sujetos: varianza explicada por la habilidad de las personas • Varianza explicada por los ítems: varianza explicada por la dificultad de los ítems • Varianza total no explicada: varianza en las observaciones no explicada por las medidas de Rasch • Varianza no explicada en el factor: varianza no explicada por las medidas de Rasch que sí explica el contraste o componente. Se observa que, para cada uno de los apartados, aparecen dos valores, uno empírico y uno modelizado. El primero de ellos se refiere a los componentes de la varianza para los datos observados. El segundo, por el contrario, es la composición de la varianza si los datos se ajustaran perfectamente al Modelo de Rasch. Partiendo del hecho de que la unidimensionalidad no es perfecta, es necesario establecer unos límites o valores objetivos que nos digan cuándo la segunda dimensión detectada es lo suficientemente fuerte para distorsionar las mediciones. En el manual del programa informático se ofrecen unas guías para la interpretación de los resultados de carácter orientativo. De acuerdo con Linacre (2012b) los valores de referencia que han de cumplirse para garantizar la unidimensionalidad de un constructo son: • El autovalor del primer contraste ha de ser menor o igual a dos. Siguiendo la hipótesis mencionada anteriormente, un autovalor menor que dos no permite rechazar la hipótesis “los residuales son ruido aleatorio”. • El porcentaje de varianza explicada por el primer contraste ha de ser menor que el porcentaje de varianza explicado por los ítems. Con todo, si una vez realizado el análisis se detecta la presencia de una segunda dimensión, se procederá a identificar los ítems que podrían estar integrándola. Para ello, se acude al gráfico 23.2 del Winsteps. En el citado gráfico aparecen representados los residuales (ver Ilustración 2). Los residuales que más se alejen del resto, verticalmente hablando, nos están indicando qué ítems podrían ser los causantes de la segunda dimensión. En el ejemplo de la Ilustración 2 serían los ítems A y B principalmente. Una vez identificados los ítems, es labor del investigador decidir en base a la información que posee si es oportuno o no eliminar el ítem del constructo.
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 104 Ilustración 2. Gráfico de cargas de los residuales Fuente: Elaboración Propia 2.3.2. Fiabilidad y validez de las medidas En relación a la validez de las medidas, se dice que una medida es válida cuando mide lo que se supone que ha de medir. El análisis global de la validez se realiza a través de la tabla 3.1. del Winsteps. Concretamente a través de los indices INFIT y OUTFIT (Tabla 2). Tabla 2. Fiabilidad y validez globales de las medidas INFIT OUTFIT FIABILIDAD CORRELACIÓN MNSQ ZSTD MNSQ ZSTD Sujetos 1,03 -0,1 1,08 0 0,64 0,95 Ítems 1,00 -0,1 1,08 0,1 0,98 -1,00 Fuente: Elaboración Propia El índice INFIT es un estadístico de ajuste más sensible a los valores inesperados próximos al nivel del sujeto/item; mientras que el índice OUTFIT es un estadístico más sensible a los valores alejados del nivel del sujeto/ítem. Cada uno de los estadísticos se expresa a través de dos datos (Linacre, 2002): • Media cuadrática no estandarizada (MNSQ): Es una transformación de los residuales generada por la diferencia entre la observación y la estimación del Modelo de Rasch. Se estiman mediante
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 105 estadísticos Chi-cuadrados divididos por sus grados de libertad. El valor esperado óptimo es 1, pero se admiten como aceptables aquéllos situados en el rango entre 0,5 y 1,5 (Linacre, 2002; Linacre, 2012b; Oreja, 2005; Febles Acosta, 2008). Concretamente: o Valores inferiores a 0,5: evidencian desajustes, pero no distorsionan. o Valores entre 1,5 y 2: indican desajuste, son improductivos pero utilizables. o Valores superiores a 2: generan distorsiones en la medición. • Varianza normalizada (ZSTD): Se presentan como valores normalizados z, con una distribución con media 0 y varianza 1. Usualmente se obtienen mediante la conversión del estadístico media cuadrática en una z-normalizada normalmente distribuida por medio de la transformación de Wilson-Hiferty (Linacre, 2002). Su valor óptimo es cero (Linacre, 2012; Oreja, 2005; Febles Acosta, 2008). Sin embargo: o Se admiten como aceptables aquellos que varíen entre -1,9 y 1,9. o Valores superiores a 2 están desajustados e indican mayor variabilidad en los datos que lo que predice el Modelo de Rasch. o Valores inferiores a (-2) están sobre ajustados, evidencian dependencia en los datos. Al analizar la validez, lo primero que hay que detectar son desviaciones en las medias cuadráticas, especialmente aquellas con valores superiores a 2. Si por el contrario las desviaciones se detectan en las varianzas estandarizadas (ZSTD),estas pueden ignorarse siempre y cuando el valor de MNSQ sea aceptable (Linacre, 2012b). A la hora de analizar la fiabilidad de las medidas, el modelo de Rasch utiliza índices de separación de sujetos e ítems. El índice de separación de los sujetos estima la repetición de la ubicación de los sujetos a lo largo del continuo lineal si se utiliza otra muestra de ítems que mida ese mismo constructo. Igualmente, el índice de separación de los ítems estima la repetición de la ubicación de los ítems a lo largo del continuo lineal si se utiliza otra muestra de sujetos (Oreja, 2005). Cuanto mayor sea el valor del índice, mejor es la separación, más precisa la medición, luego más alta la fiabilidad de separación de Rasch. Con todo, cabe destacar que el valor óptimo para la fiabilidad de separación de Rasch es de 1 tanto para sujetos como para ítems (Linacre, 2012b). En lo que se refiere a la correlación, ésta es la correlación de Pearson (incluye puntuaciones extremas) y se espera que sea 1 para sujetos y -1 para ítems cuando la información o los datos están completos (Linacre, 2012b). Para comprobar la fiabilidad global y la correlación también hemos de acudir a la tabla 3.1. del Winstep (ver dos columnas de la derecha de la Tabla 2). Además del análisis global de la validez de las medidas, la metodología permite realizar un análisis de la validez individual de las medidas de cada ítem y de cada sujeto. Dicho análisis se realiza también a través de los índices INFIT y OUTFIT, y los valores óptimos y aceptables son los mismos que en el caso global. Cuando las medidas de un sujeto o ítem presentam desajustes, el modelo permite identificar en dónde se producen dichos desajustes mediante la tabla ofrecida por el Winsteps denominada “person misfitting responses” en el caso de los sujetos y la tabla “Item misfitting responses” del Winsteps en el caso de los ítems. En la Ilustración 3, se ofrece un fragmento de la tabla “Item misfitting responses”. En la citada Ilustración, se observa que el sujeto 73 presenta desajustes en los ítems 2 y 3. Sabemos que hay desajustes porque, debajo de la puntuación que este sujeto ha dado a los ítems 2 y 3, en este caso los puntuó con un 5
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 112 A.2) ANÁLISIS DE LA DIMENSIONALIDAD: CASO 2 (92 SUJETOS Y 10 ITEMS) Puesto que varios sujetos se han eliminado de la muestra, hemos de comenzar de nuevo las comprobaciones pero esta vez con 92 sujetos en vez de con 109. En la Tabla 8 se recoge la información objeto de análisis para determinar si el constructo, dadas las nuevas características de la muestra, es o no unidimensional. Puesto que el autovalor del primer constraste es menor que 2 y el porcentaje explicado por los ítems es mayor al porcentaje explicado por el primer factor, se puede concluir que el constructo definido es unidimensional. Tabla 8. Tabla de los residuales estandarizados de la varianza (Caso 2) Empírico Modelo Varianza total en los valores observados 20,5 100,0% 100,0% Varianza explicada por las medidas 10,5 51,2% 51,1% Varianza explicada por los sujetos 3,0 14,5% 14,4% Varianza explicada por los ítems 7,5 36,8% 36,7% Varianza no explicada total 10,0 48,8% 100,0% 48,9% Varianza no explicada en el 1º factor 1,9 9,4% 19,3% Fuente: Elaboración Propia B.2) FIABILIDAD Y VALIDEZ GLOBALES DE LAS MEDIDAS: CASO 2 (92 SUJETOS Y 10 ITEMS) En lo referido a la fiabilidad y la validez globales de las medidas (Tabla 9), podemos concluir que la validez es muy buena ya que todos los valores, tanto los de INFIT como OUTFIT, se aproximan a los óptimos. En el caso de la fiabilidad, concluimos que ésta es muy buena para los ítems y aceptable para los sujetos. En lo referido a la correlación es excelente en ambos casos. Luego, se observa que apenas ha habido cambios respecto a la situación anterior, salvo un ligero empeoramiento en la validez de los sujetos que, no obstante, sigue dentro de los valores aceptables. Tabla 9. Fiabilidad y validez globales de las medidas (Caso 2) INFIT OUTFIT FIABILIDAD CORRELACIÓN MNSQ ZSTD MNSQ ZSTD Sujetos 0,85 -0,5 0,82 -0,4 0,75 0,99 Ítems 1,02 -0,1 1,11 0,3 0,98 -1,00 Fuente: Elaboración Propia C.2) FIABILIDAD Y VALIDEZ INDIVIDUALES DE LOS SUJETOS: CASO 2 (92 SUJETOS Y 10 ITEMS) Los 92 sujetos restantes no presentan desajustes. Los valores de validez individuales son aceptables por encontrarse dentro de los límites establecidos.
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 113 D.2) FIABILIDAD Y VALIDEZ INDIVIDUALES DE LOS ITEMS: CASO 2 (92 SUJETOS Y 10 ITEMS) En la Ilustración 5 aparecen los ítems ordenados de mayor a menor desajuste. El ítem con un mayor desajuste es el ítem 9. Pese a que el valor de la MNSQ está dentro de los límites, las ZSTD están por encima del máximo de dos. Sin embargo, al igual que en un caso anterior, siguiendo las indicaciones del manual de Linacre (2012b), puesto que el resto de datos son correctos, puede ignorarse esa desviación y dar por válidas las medidas de ítems. Ilustración 5. Ítems ordenados según desajuste que presentan (Caso 2) Fuente: Elaboración Propia E.2) ANÁLISIS DE CATEGORÍAS DE RESPUESTA: CASO 2 (92 SUJETOS, 10 ITEMS) El análisis de categorías de respuesta lo podemos realizar a partir de los resultados recogidos en la Tabla 10. Tabla 10. Análisis de categorías (Caso 2) Categoría Observado Media observada Media esperada INFIT OUTFIT Umbrales de ANDRICH Medida de las categorías Nombre Marca Frecuencia % MNSQ MNSQ 1 1 326 30 -1,07 -1,08 1,04 1,18 NONE (-1,83) 1 2 2 163 15 -0,55 -0,58 0,85 0,73 -0,13 -0,75 2 3 3 199 18 -0,15 -0,13 0,95 1,16 -0,55 -0,07 3 4 4 216 20 0,30 0,30 0,97 0,92 0,01 0,68 4 5 5 184 17 0,72 0,71 1,04 1,33 0,67 (2,06) 5 Fuente: Elaboración Propia Los datos muestran que los valores obtenidos para las medias observadas son correctos, no sólo porque siguen una estructura creciente sino porque también son próximos a los esperados. Los umbrales de Andrich, sin embargo, aparecen desordenados cuando lo normal es que sean crecientes. La explicación que damos a este desorden es que en la categoría 1 de respuesta existe un número muy elevado de observa-
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 114 ciones, alcanzando el 30% del total y provocando que la distribución entre categorías no sea equilibrada. La causa de este desequilibrio puede deberse a que las empresas únicamente hayan seleccionado dos o tres motivos, sin valorar el resto. Esto mismo puede ser la causa de que la correlación para los sujetos sea baja, puesto que los datos en algunos casos no están completos. Lo ideal en una situación como esta sería volver a enviar el cuestionario con un menor número de categorías o proceder a la recodificación de las ya existentes (por ejemplo unificando las categorías de respuesta 1 y 2). Sin embargo, esto implicaría reenviar la encuesta para comprobar que la nueva codificación es más adecuada, algo inviable actualmente. No obstante, se tendrá en cuenta de cara a futuras investigaciones. 5. CONCLUSIONES El presente trabajo tiene como objetivo presentar un caso de aplicación de la Teoría de la Medición de Rasch para la validación de constructos. Para ello, en primer lugar, se describe la problemática de medición existente en las ciencias sociales. Seguidamente se describe la utilidad y las aplicaciones de la Teoría de la Medición de Rasch como posible solución a la problemática de medición planteada. Después, a modo de guía, se expone un ejemplo de validación del constructo “motivación para implantar la mejora continua” haciendo referencia a todos los pasos que se han seguido. A partir del ejemplo se exponen las distintas comprobaciones a realizar para comprobar la validez del constructo. Estas son: análisis de la unidimensionalidad del constructo; análisis de la fiabilidad y validez globales; análisis de la fiabilidad y validez individuales de los sujetos; análisis de la fiabilidad y validez individuales de los ítems; y análisis de las categorías de respuesta. A partir de las mismas, se va comprobado la calidad global del constructo y se van proponiendo cambios para aumentar la fiabilidad y validez de las medidas. En algunas ocasiones, los cambios son factibles como por ejemplo cuando se propone extraer 17 sujetos de la muestra; otras veces, sin embargo, los cambios no pueden llevarse a cabo. Éste es el caso de la recodificación de categorías de respuesta. De cara a futuras investigaciones sería adecuado la realización de un pretest que permitiera realizar estas comprobaciones e implementar las mejoras que se detecten sin que ello suponga reenviar de nuevo el cuestionario a todas las empresas. En el ejemplo expuesto, una vez realizadas todas las comprobaciones, se concluye que el constructo “motivación para implantar la mejora continua” es válido. Por lo tanto, la Teoría de la Medición de Rasch se presenta como una metodología rigurosa y minuciosa, útil para proceder a la validación de constructos. A partir de aquí, dado que el constructo ha sido validado, este podría utilizarse como instrumento de medición generalizado en otras regiones o incluso en otros países, pudiendo realizar comparaciones estandarizadas. Además, aunque no es objeto de este estudio, una vez validado el constructo podrían realizarse otro tipo de análisis complementarios como son la jerarquización de motivaciones -qué motivos son más importantes y cuáles menos-, la jerarquización de sujetos -qué empresas estuvieron más motivadas-, o el análisis de comportamientos diferenciales -por ejemplo, ¿las empresas más grandes se ven afectadas por algún motivo en mayor medida que las pequeñas o viceversa? ¿Todos los sectores empresariales se mueven por
Construct validity in Operations Management by using Rasch Measurement Theory. Sanchez-Ruiz, L.; Blanco, B. WPOM, Vol 7 Nº2 (97-118) 115 las mismas motivaciones?, etc. En lo referente a las jerarquizaciones consideramos que la Teoría de la Medición de Rasch va un paso más allá que otras metodologías ya que no sólo analiza la pertenencia de un ítem a un constructo sino que es capaz de valorar la importancia del mismo para los sujetos. Otra ventaja es la medición conjunta de ítems y sujetos, permitiendo el análisis individualizado del comportamiento de estos últimos. Así, una de las aplicaciones más interesantes de la Teoría de la Medición de Rasch es el análisis comparativo individualizado de cada sujeto respecto al conjunto de sujetos. Este análisis, que hasta donde los autores conocen sólo se puede realizar con esta metodología, permite conocer en qué ítems el sujeto presenta un resultado inferior que el esperado en base a lo obtenido por la media del conjunto de sujetos, presentando por lo tanto una desventaja o una debilidad; cuándo presenta un resultado superior al esperado en base a lo obtenido por la media del conjunto de sujetos, obteniendo por lo tanto o una ventaja o fortaleza; y cuándo presenta un comportamiento normal o esperado por ser su resultado similar al de la media del conjunto de sujetos. El lector podría ver cierta similitud entre este análisis y el popularmente extendido análisis DAFO. La validación del constructo como se comentó en el apartado introductorio es sólo el primer paso de muchos otros, de ahí su importancia para la obtención de resultados válidos y fiables. Se espera que el presente trabajo sirva de guía para todos aquellos interesados en la aplicación de la Teoría de la Medición de Rasch. References Alagumalai, S., Curtis, D.D., & Hnugi, N. (2005). Applied Rasch Measurement: A Book of Exemplars. The Netherlands: Springer. Armistead, C., & Machin, S. (1998). Business process management: implications for productivity in multi-stage service networks. International Journal of Service Industry Management, 9(4), 323. Armistead, C., & Pritchard, J.P. (1999). Business process management - lessons from European business. Business Process Management Journal, 5(1), 10. Bawden, R., & Zuber-Skerritt, O. (2002). The concept of process management. The Learning Organization, 9(3), 132-138. Biazzo, S., & Bernardi, G. (2003). Process management practices and quality systems standards: risks and opportunities of the ISO 9001 certification. Business Process Management Journal, 9(2), 149169. Bond, F.G., & Fox, C.M. (2007). Applying the Rasch Model. Fundamental Measurement in the Human Sciences. 2nd edn. New Jersey: Lawrence Erlbaum Associates, Inc. Bullita, C. (2006). Geschäftsprozessmanagement bei Siemens Medical Solutions. In Geschäftsprozessmanagement in der Praxis. Eds. A. Geschäftsgebiet, H.J. Schmelzer & W. Sesselmann, Hanser, Munich, pp. 475-489. Classe, D., & Mundle, J. (1997). Geschäftsprozessgestatung im Rahmen des CIP-Prozasses bei Bosch. In Beschleunigung von Geschäftsprozessen, ed. H.C. Riekhof, Schäffer-Poeschel, Stuttgart, pp. 211-224.
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