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La revista "Chicas", un reflejo del ideal femenino de la posguerra española.

Abstract

Los medios de comunicación en España actuaron durante el franquismo como instrumentos de adoctrinamiento del régimen político instaurado tras la Guerra Civil. Desde su llegada al poder, el gobierno franquista se impuso la tarea de borrar cualquier vestigio de las políticas liberales republicanas, desterrando aquellas referidas a la igualdad de mujeres y hombres. Las revistas dirigidas a niños y jóvenes en los años de posguerra supusieron un marco inestimable para lograr el encuadramiento de las jóvenes generaciones en el ideario dominante que implantó sus propios valores éticos y morales. El estudio que abordamos presta especial atención a la que fue la primera revista femenina dirigida a las adolescentes en la posguerra, Chicas, la revista de los 17 años y a la figura de su editora y creadora Consuelo Gil Roësset.

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La revista "Chicas", un reflejo del ideal femenino de la posguerra española.

Author: Comino Oriola, Adela
Year: 2020
Source: https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/10630/19244/1/Comino%2cAdela.pdf
TRABAJO DE FIN DE GRADO
“La e is a Chicas, un e lejo del ideal emenino
de la posgue a española”
Au o : Adela Comino O iola
Tu o : P o . D a. Ampa o Quiles Faz
GRADO EN FILOLOGÍA HISPÁNICA
Cu so Académico: 2017-2018
Fecha de p esen ación: 5 /06 /2018
El au o decla a que su abajo es o iginal, u o de su exclusi o es ue zo pe sonal, que espe a las
no mas de es ilo es ablecidas pa a los TFG de la i ulación y que en él se han ci ado debidamen e las
uen es u ilizadas y no se incu e en ningún supues o de mala p axis cien í ica. Asimismo, se
comp ome e a espe a los de echos de p opiedad in elec ual y explo ación indus ial que
e en ualmen e pudie an co esponde al u o .
Adela Comino O iola
Resumen
Los medios de comunicación en España ac ua on du an e el anquismo como ins umen os
de adoc inamien o del égimen polí ico ins au ado as la Gue a Ci il. Desde su llegada al pode ,
el gobie no anquis a se impuso la a ea de bo a cualquie es igio de las polí icas libe ales
epublicanas, des e ando aquellas e e idas a la igualdad de muje es y homb es. Las e is as
di igidas a niños y jó enes en los años de posgue a supusie on un ma co ines imable pa a log a el
encuad amien o de las jó enes gene aciones en el idea io dominan e que implan ó sus p opios
alo es é icos y mo ales. El es udio que abo damos p es a especial a ención a la que ue la p ime a
e is a emenina di igida a las adolescen es en la posgue a, Chicas, la e is a de los 17 años y a la
igu a de su edi o a y c eado a Consuelo Gil Roësse .
Palab as cla e: posgue a, anquismo, e is as, lec o as, ideología, mo al, educación,
es e eo ipos.
Índice
1. In oducción
1
2. Visión gene al de la si uación de la muje du an e la posgue a
2
2.1. La educación di e enciada
3
2.2. El acceso al abajo
4
2.3. La mo al emenina
5
3. Con ol y p opaganda. In luencia de los medios de comunicación esc i os
6
3.1. La si uación de la p ensa en la posgue a española
7
3.2. Re is as ju eniles pa a chicas: come ciales y p oseli is as
9
4. Consuelo Gil Roësse : pione a de la p ensa in an il y ju enil emenina en España
11
4.1. Chicos: el máximo log o del ebeo español
13
4.2. Mis chicas: la p ime a e is a di igida a las niñas en la España anquis a
16
5. La apa ición de Chicas, la e is a de los 17 años
18
5.1. Pe iodicidad, p ecio y ipo de lec o as
19
5.2. Di e sidad en los con enidos
19
5.3. Po ada y con apo ada
20
5.4. Las secciones de Chicas, la e is a de los 17 años
22
5.4.1. Repo ajes de in e és social, cul u al y en e is as
22
5.4.2. La moda de los años cincuen a en las páginas de Chicas
23
5.4.3. Hoga : plan as, labo es, ece as de cocina, deco ación
26
5.4.4. El humo u ilizado como ía de ansmisión de alo es
27
5.4.5. Consul o ios gene alis as y sen imen ales
31
5.4.6. Secciones de ocio y cul u a
36
5.4.7. El cine de Hollywood
37
5.4.8. Los ela os sen imen ales
39
6. La publicidad en Chicas
42
7. Colabo ado es: na ado es, ilus ado es, epo e os
44
8. “Biblio eca de Chicas”: nue o e o edi o ial pa a Consuelo Gil Roësse
47
9. El inal de Chicas, la e is a de los 17 años
48
10. Conclusiones
49
Re e encias bibliog á icas
51
Anexos
56-66
1
1. In oducción
El T abajo de Fin de G ado que p esen amos lle a po í ulo: “La e is a Chicas, un e lejo
del ideal emenino de la posgue a española”. Las publicaciones emeninas di igidas a las
adolescen es as la Gue a Ci il no han ecibido una especial a ención po pa e de la c í ica. Las
in es igaciones se han cen ado, sob e odo, en aquellas que ue on edi adas po o ganizaciones
ce canas al égimen anquis a y cuya unción esencial e a el adoc inamien o de las nue as
gene aciones.
Las e is as de en e enimien o o come ciales han sido conside adas como “subcul u a de
masas o de consumo”, aunque ealmen e ep esen an una mues a más de la cul u a popula
española, y po ello me ecen un es udio e lexi o. Respec o a la elección del ema de in es igación,
la idea pa ió de mi u o a, la D a. Ampa o Quiles, quien me o eció un ma e ial pe sonal
pe enecien e a su mad e como ema no edoso de es udio. Se a aba de una colección de 20
ejempla es de una e is a ju enil echada en el año 1952.
Con dicho abajo, hemos p e endido dos obje i os: p ime o, apo a da os ele an es sob e
una de las e is as ju eniles más popula es du an e la posgue a española, pues aunque es a ha sido
mencionada en nume osas uen es no exis e un es udio, al menos publicado, sob e ella. El segundo
de nues os obje i os se cen ó en un análisis de ipo ideológico sob e sus con enidos. Nues a
inalidad e a e alua qué imagen se ansmi ía del mundo emenino –años después de acabada la
Gue a Ci il– a una gene ación de muje es que ya había sido educada en los alo es é icos y mo ales
del nue o égimen, al con a io que sus p ogeni o as.
La me odología seguida pa a la consecución de dichos obje i os u o como pun o de pa ida
la con ex ualización de la época. Pa a ello, u ilizamos an o uen es bibliog á icas como ecu sos
elec ónicos. El amplio ca álogo sob e el ema nos pe mi ió ene una isión global de la si uación
polí ica y social de la España de la posgue a. Una ez ob enida dicha in o mación se consul a on
los dis in os abajos cien í icos sob e la p ensa esc i a. En conc e o, analizamos el sec o di igido a
las e is as emeninas come ciales pa a adolescen es. La in o mación ecopilada nos si ió pa a
pode con ex ualiza el ma e ial iconog á ico del que disponíamos: los ejempla es de la e is a
Chicas, uen e p incipal de es e abajo. Pa imos, pues, del mé odo induc i o pa a desde lo gene al
llega a lo pa icula .
Las in o maciones e e idas a la e is a equi ie on un mayo es ue zo de búsqueda, pues se
hallaban diseminadas en di e en es uen es de es udio. El mismo p oblema su gió al a a de
ecompone los da os biog á icos sob e su c eado a, Consuelo Gil Roësse . A pa i de las
2
apo aciones ines imables de la p o eso a Nu ia Capde illa y de su lib o A is as y p ecu so as. Un
siglo de au o as Roësse , uimos accediendo a cie os de alles biog á icos sob e la edi o a. Pa a ello,
acudimos a las heme o ecas digi ales, a los ondos de la Biblio eca Nacional y a algunas no as suel as
en di e en es blogs. Igual ocu ió con muchos de sus colabo ado es, la mayo ía, ocul os as un
seudónimo. Es a ci cuns ancia di icul ó, an o la búsqueda de su iden idad, como la de su pos e io
labo p o esional. Po o a pa e, de muchos de ellos apenas si encon amos da os biog á icos, a
pesa de goza de cie a popula idad en la época.
Pa a la consecución de es e abajo, hemos combinado la desc ipción heme og á ica con
nume osas ci as alusi as al pe iodo es udiado, o eciendo así de o ma conjun a ex o y con ex o.
Además, nos hemos se ido de di e en es agmen os de algunos ejempla es de Chicas, pa a que
pe mi an al lec o conoce , de p ime a mano, el espí i u que imp egnaba sus páginas.
El abajo ha sido es uc u ado en a ios apa ados. Po una pa e, se o ece una
con ex ualización de la época, e e ida a la si uación emenina. A con inuación, se o ecen unos
b e es apun es sob e la si uación de la p ensa as la ins au ación del égimen anquis a. Al dedica
es a in es igación a un géne o di igido al público más jo en, hemos incluido un apa ado dedicado
a la p ensa in an il y ju enil más popula de aquellos años. Po úl imo, o ecemos una sección
especial des inada a la igu a de la c eado a de Chicas, Consuelo Gil Roësse pa a, a a és de su
ayec o ia como edi o a, in oduci nos de lleno en el análisis de la e is a. Adjun amos, además,
como ma e ial suplemen a io, una se ie de anexos que ilus an algunas de sus secciones.
Finalmen e, quisie a ag adece desde aquí a mi u o a, la D a. Ampa o Quiles Faz, su ayuda
ines imable en es e abajo, su paciencia y ánimo, así como la gene osa en ega, pa a es e es udio,
de un ma e ial muy que ido pa a ella. De igual o ma, ag adezco al Depa amen o de Filología
Española de la Uni e sidad de Málaga su espaldo académico en la consecución de es e TFG.
2. Visión gene al de la si uación de la muje du an e la posgue a
La ins au ación en 1939 de un égimen dic a o ial conse ado y o ali a io en España supuso
pa a la ciudadanía española, y en conc e o pa a las muje es, un e oceso en las libe ades que es as
habían log ado du an e la II República. Desde su llegada al pode , el nue o gobie no se impuso la
a ea de bo a cualquie es igio de las polí icas libe ales epublicanas. Po ello, de ogó odas
aquellas leyes que p opiciaban la igualdad de homb es y muje es. Con la ayuda ines imable de la
Iglesia española y de la Sección Femenina, se p ocedió a una nue a ede inición de los sexos. La
inalidad común que los guiaba e a la cons ucción de una muje “nue a y c is iana”, lo más alejada
posible de aquellas éminas del “Lyceum Club y las niñas uni e si a ias, depo is as y poe isas [que
hicie on] ol ida la milicia de la ida ín ima, ins igando a las muje es a uma , a desnuda se y a juga

3
a la pelo i a po la playa, empujándolas a hace se milicianas”.
1
El nue o ideal de la muje española
que se omen ó desde odos los ámbi os –escuela, amilia, medios de comunicación, es ado, e c.–
como señalaba Roca i Gi ona: “se asen ó sob e el modelo bu gués de ama de casa y el c is iano
ca ólico de géne o”. El e e en e modélico ue la Vi gen Ma ía “muje axesual y espi i ual, exen a
de cualquie esonancia sexual que no sea la ep oduc o a: aus e a, púdica, abnegada, pasi a y
se icial”. F en e a E a, “se sexual, empapado de e o ismo que seduce y some e a los homb es […]
uen e del place masculino”. Es e úl imo modelo e a aplicado a p os i u as, aman es o muje es de
ida “deso denada”.
2
2.1. La educación di e enciada
La c eación de la que se denominó la “nue a España” condujo a una ac ualización de los
alo es é icos y mo ales an e io es. Pa a ello, se p ocedió a una o al eo ganización del sis ema
educa i o,
3
uno de los p incipales ins umen os pa a la esocialización de las nue as gene aciones,
y de o ma pa icula del géne o emenino. En p ime luga , se p ocedió a la depu ación del
p o eso ado de la República, de los lib os de ex o y de las biblio ecas siendo la enseñanza mix a
decla ada como ne as a pa a la educación “ an o po azones mo ales como pedagógicas”, así como
de ca ác e his ó ico y biológico.
Rosa Capel mani es aba cómo en di e en es e apas his ó icas la “seudociencia” se había
enca gado de “ele a a ca ego ía de e dad cien í ica”, la supues a in e io idad in elec ual de la
muje en e a las do es inna as del homb e. La consecuencia de es a p emisa e ónea supuso pa a
las muje es la subo dinación al a ón y la imposibilidad de desa olla una p o esión ue a del hoga .
Pa a Capel, la ciencia jun o con la eligión –que p edicaba la esignación, abnegación y sumisión al
homb e– ue on los dos pila es en los que se apoyó el modelo de muje desde inales del XIX y
comienzos del XX. Du an e el anquismo, ambos pila es ecob a on su in luencia y el ideal
emenino de “ángel del hoga ” de e apas pasadas, ol ió a se la condición na u al de las muje es.
4
La coeducación, según los nue os ideales, además “con adecía la na u aleza y inalidad a la
que es aba des inada la muje […] cuyo obje i o en la ida es en el hoga y como esposa y mad e
[…] un des ino designado po Dios”.
5
El nue o gobie no, po an o, p io izó unos ni eles de
1
Giménez Caballe o, E., Los sec e os de Falange, Ba celona, Yunque, 1939, p. 105. Ci . en Niel a, G. (ed.), Muje es y
homb es en la España anquis a, Uni e sidad Complu ense de Mad id, 2003, p. 22.
2
Roca i Gi ona, J., “Esposa y mad e a la ez”, en Niel a, G., op.ci ., p. 48.
3
Es a labo co espondió al ecién nomb ado minis o de Educación Ped o Sainz Rod íguez. Vid. p. 49, no a 171.
4
Capel, R., “El modelo de muje en España a comienzos del s. XX”, ci . en Palacio Lis, I., Muje , abajo y educación
(Valencia 1874-1931), Uni e sidad de Valencia, 1992, p. 35.
5
B uno Rosado, M., “Educación, abajo y sala ios”, en Cues a Bus illo, J. (di .), His o ia de las muje es en España,
Mad id, Minis e io de Asun os Sociales, 2003, ol. II, p. 19.
4
conocimien os supe io es a los a ones, c eando asigna u as especí icas pa a las niñas como
“Hoga ”, que ue obliga o ia has a el inal del ciclo educa i o. A ello se suma on una se ie de abas
pa a que las muje es desis iesen de emp ende es udios supe io es. Ya en 1938, el polí ico y esc i o
José Pema ín, en plena Gue a Ci il, a isaba de que el acceso de las niñas a ni eles de enseñanza
supe io hab ía que i a ajándolo: “Debemos encauza la g an co ien e de es udian as apa ándolas
de la pedan e ía eminis a de bachille as y uni e si a ias que deben se la excepción, o ien ándolas
hacia su p opio y magní ico se emenino que se desa olla en el hoga ”.
6
Una de esas o mas
disuaso ias ue la obliga o iedad de ealiza el llamado Se icio Social ges ionado po la Sección
Femenina. Sin la ac edi ación ecibida as su ealización, no se podían cu sa es udios
uni e si a ios, op a a pues os en la adminis ación, ob ene el pasapo e o el ca ne de conduci .
7
“La e dad es que el cumplimien o del Se icio Social cons i uía un ago que únicamen e el buen
humo y los pocos años podían hace más lle ade o. Du aba seis meses a seis ho as dia ias, o sea
que, descon ando los domingos y ies as de gua da , e a una media de quinien as ho as las que enía
que emplea la sol e a o iuda sin hijos meno de ein a y cinco años pa a doc o a se como «muje
muy muje »”.
8
2.2. El acceso al abajo
El abajo, como de echo y o ma de emancipación económica o de ealización pe sonal de
la muje , ue ambién cues ionado po el égimen du an e la posgue a. La muje abajado a ue
conside ada como una amenaza a esa “mís ica de la eminidad au óc ona” que se a aba de impone .
9
El gobie no p esen ó como un g an a ance la necesidad de saca “del alle y de la áb ica” a las
muje es casadas ocul ando, en ealidad, uno de los p oblemas más acucian es de la España de
en onces: la al a asa de desempleo. La p opaganda anquis a ansmi ió la idea de que la muje que
eje cía una p o esión en los iempos de la República descuidaba sus debe es domés icos, abandonaba
la p ác ica eligiosa y e i aba a los hijos. Po esa azón, se p ocedió a la elabo ación de no mas que
6
Domínguez P a , P., “Del modelo a la imagen de muje es y homb es bajo el anquismo”, en Niel a, G., op. ci ., p.
192. José Pema ín ue nomb ado po el gobie no anquis a je e del Se icio Nacional de Enseñanza Supe io y Media
del Minis e io de Educación Nacional en 1938. E a amilia di ec o de José Ma ía Pemán y moná quico como él. Vid.
Suá ez Co ina, M., En e ci ios y ga o es: polí ica y eligión en la España Con empo ánea, Uni e sidad de Cas illa
La Mancha, 2014, p. 117.
7
Es a idea de que las muje es debían se i a la sociedad en o ana os, asilos, hospi ales, e c., o ganizadas po el es ado
di e encia a la ideología anquis a de las pos u as adicionales del s. XIX y comienzos del XX, que de endían la
pe manencia en el ámbi o p i ado de las muje es y que, a lo sumo, pe mi ía su colabo ación olun a ia en pa oquias,
hospicios, hospi ales, e c.
8
Ma ín Gai e, C., Usos amo osos de la posgue a española, Ba celona, Anag ama, 1999, p. 64. Se es ima que en e
1937 y 1976 ue on 2.896.000 muje es las que ealiza on el Se icio Social en España. C . Roca i Gi ona, J., a . ci .,
p. 82. La enseñanza supe io encaminada a ca e as como el magis e io, el come cio o las amas sani a ias ue on algunas
de las pocas salidas pa a las jó enes que deseaban p olonga sus es udios. Ca e as que llega on a eminiza se y que
e an is as como na u ales pa a las muje es.
9
Ramí ez Domínguez, J.A., El cómic emenino en España: a e sub y anulación, Mad id, Edicusa, 1975, p. 15.
5
limi a an su acceso a de e minados pues os de abajo. Además, cualquie muje casada que quisie a
abaja necesi aba la au o ización de su ma ido pa a la i ma de un con a o labo al. En 1940 apenas
un 12% de la población emenina abajaba ue a de su casa y en 1950 un escaso 19% aunque es as
ci as, en palab as de Valien e Fe nández, no se ían del odo eales po que muchas muje es
abajaban ue a de su hoga , an o en el se icio domés ico como en el campo o desde sus p opias
casas.
10
2.3. La mo al emenina
La “sob ein e p e ación eligiosa”
11
de la Gue a Ci il po pa e de la Iglesia Ca ólica
española dio luga a que es a se con i iese en la gua diana de la mo al social y especialmen e en la
de las muje es. Po ello, se igiló desde la niñez su o ma de es i , su elación con el o o sexo, lo
que e a ap opiado lee o no, cómo di e i se o juga . Se les exigió, además, una p ác ica eligiosa
in ensa, en con aposición con el a ón, espec o al cual, las cues iones mo ales y eligiosas siemp e
ue on más laxas. En esumen, se las p epa ó pa a que sus expec a i as de ida ue an dis in as. Po
es a azón, se mul iplica on las publicaciones de manuales especialmen e di igidos a las jó enes,
ale ándolas de los pelig os de los no iazgos –el no iazgo la go e a una uen e segu a de pecado– o
de las excesi as con ianzas con los chicos. Se demoniza on los bailes, el cine, las playas, luga es
odos de pe dición pa a las muje es que debían, an e odo, p ese a su pu eza.
La desin o mación sexual iba unida al chan aje emocional que ale aba de pelig os a aquellas
muje es que osaban desa ia las no mas y p ac ica el sexo ue a del ma imonio: as o nos de ipo
ne ioso y óseo, disminución de la capacidad psíquica, emblo es y consecuencias pa a sus
descendien es. Monseño Tihame To h en su ob a pa a jó enes, Pu eza y he mosu a, iba aún más
lejos: “¡Tu ida in ec ada se ansmi i á a us inocen es nie os […] niños idio as, ullidos […]
es imonios del pecado”.
12
El ma imonio e a conside ado el p incipal des ino pa a la muje cuyo in
p imo dial e a la p oc eación, un debe social que la u gía a engend a hijos pa a la pa ia. Las
pa ejas que op aban, olun a iamen e o no, po un solo hijo e an mi adas con suspicacia y sob e su
10
Valien e Fe nández, C., “Las polí icas pa a las muje es abajado as du an e el anquismo”, en Niel a, G., op. ci ., p.
146. Solo las muje es cabeza de amilia, sol e as sin ecu sos o las que el sueldo de su ma ido no alcanzaba pa a la
subsis encia pa ecían ene de echo al abajo ue a del hoga .
11
Nos e e imos al hecho de denomina a la Gue a Ci il como una “c uzada” con odas sus conno aciones. El é mino
ue ex endido po los p opios obispos y ue u ilizado po p ime a ez en 1936: “no es una gue a lo que se es á lib ando,
es una c uzada […] la Iglesia […] no puede menos de pone cuan o iene en a o de los c uzados”. C . Redondo Gál ez,
G., His o ia de la Iglesia en España, 1931-1939: La Gue a Ci il, 1936-1939, Mad id, Rialp, 1993, p. 72.
h ps://books.google.es/books?isbn=8432130168 [Consul ado: 17-01-2017].
12
Roca i Gi ona, J., a . ci ., p. 57. Monseño Tihame To h (1888-1931) ue un esc i o húnga o cuyas ob as des inadas
a la ju en ud ue on de obligada lec u a en ins i u os y uni e sidades españolas. Pu eza y he mosu a ue aducida al
español en 1948. C . Rod íguez Tejada, S., Zonas de libe ad: dic adu a anquis a y mo imien o es udian il en
Valencia, Uni e sidad de Valencia, 2009, ol. I, p. 165.
h ps://books.google.es/books?isbn=8437083222 [Consul ado: 10-01-2017].
6
único descendien e caían augu ios unes os: “suele Dios cas iga los con la mue e p ema u a […]
co po almen e no suele se un Hé cules […] chicos go dos, p edispues os a con agios y
en e medades […] a a os, egoís as, o pes”.
13
La baja na alidad, en los du os años de la posgue a,
ue una de los p oblemas que más p eocupó al égimen que op ó po una polí ica p ona alis a de
p emios y p és amos. Pe o los incen i os gube namen ales no e ían ealmen e sus u os has a la
llegada del desa ollismo en los años sesen a, cuando se p odujo el denominado baby boom.
Po úl imo, solo añadi el desp ecio a las muje es que escogían –po obligación o po
olun ad p opia– la sol e ía, an o desde las ins i uciones como de la sociedad en su conjun o. La
pe cepción que se enía de las conocidas despec i amen e como “sol e onas”, quedaba muy bien
e lejada po Ma ín Gai e: “los adul os hablaban con una mezcla de piedad y desdén. Incluso se las
condenaba de an emano, como si algunas hubie an nacido ya ma cadas po aquel es igma […] La
que «iba pa a sol e ona» solía se de ec ada po cie a in empe ancia de ca ác e , po su
in ansigencia”.
14
Quedaban, po el con a io, exen as de oda c í ica aquellas que habían pe dido a
sus p ome idos en la gue a –“no ias e e nas”– y que decidían no uni sus idas a las de o os
homb es.
3. Con ol y p opaganda. In luencia de los medios de comunicación esc i os
Du an e la Gue a Ci il, la p ensa esc i a ue u ilizada po ambos bandos, nacional y
epublicano, con ines p opagandís icos:
“Ambos ejé ci os, an o el leal al Gobie no de Mad id como el ebelde, inco po a on como un
ins umen o más de comba e a su se icio a los medios de comunicación. Así, una de las p ime as
medidas adop adas [...] ue la implan ación de la censu a mili a pa a las in o maciones de los
pe iódicos: el 19 de julio lo hizo el Gobie no del F en e Popula , y nue e días después la
co espondien e au o idad mili a de los suble ados”.
15
Pe o según el p o eso A. de Diego González, el con ol de la p ensa ya e a, an es de la
gue a, un p oblema “de es ic o o den público” pa a el gobie no epublicano que eque ía la debida
igilancia.
16
Una ez inalizada la con ienda, oda e is a o pe iódico sospechoso de apoya las ideas
13
Ibid., p. 63. En es a ocasión las palab as co esponden a un amoso censo del anquismo, el pad e Ga cía Fíga , en
uno de los muchos manuales que publicó: Po qué e casas, pa a qué e casas, con quién e casas (1945).
14
Ma ín Gai e, C., op. ci ., p. 37. Con a iamen e, el homb e que no se casaba se pensaba que e a po que así lo decidía;
mien as que la muje que se quedaba sol e a e a, simplemen e, po que no había log ado que nadie se in e esa a po ella,
po ea o po pob e.
15
Aunque en la Cons i ución de 1931 se ampa aba la libe ad de exp esión, las leyes que se elabo a on la impedían:
“Los p oblemas comenza on con las suspensiones del moná quico Abc y el ca ólico El Deba e en mayo de 1931 y los
cie es se ex endie on a a ias cabece as ascas y na a as. Después del golpe de Sanju jo (agos o de 1932), la p ime a
g an " edada" se adujo en el cie e de 127 pe iódicos. La segunda oleada de suspensiones llega ía as la Re olución
de oc ub e del 34”. Vid. Ba e a, C., Pe iodismo y anquismo, Ba celona, EINSA, 1995, p. 31.
16
Diego González, A. de, “La p ensa y la dic adu a anquis a. De la censu a al 'Pa lamen o de papel' ”, Uni e sidad de
13
des ina a ios ue on los niños y los jó enes: “Al dedica odo mi es ue zo a la c eación de
publicaciones des inadas al niño, lo p ime o que me p opuse ue el más es ic o anonima o, po c ee
es a medida p imo dial pa a el pe ec o edi o ial desa ollo de la labo que in en aba desempeña ”.
39
4.1. Chicos: el máximo log o del ebeo español
40
De es a o ma cali icaba el his o iado y pe iodis a Ma ín Ma ínez el p ime e o edi o ial
de Consuelo Gil que ue publicado, po p ime a ez, en San Sebas ián. Allí se encon aban los
alle es Ne ekán, los únicos que exis ían en España y disponían de los ecu sos necesa ios pa a edi a
publicaciones a colo desde el comienzo de la gue a. El p ime núme o de Chicos apa eció en
eb e o de 1938.
41
En sus páginas se podían encon a secciones de depo es, cine, his o ia, li e a u a
que se combinaban con his o ie as ilus adas llenas de a en u as y humo a un p ecio muy asequible,
30 cén imos.
42
La hispanis a ancesa Vi ian Ala y, po su pa e, conside aba a Chicos como “la más
comple a publicación ebeís ica de odos los iempos”.
43
En sus comienzos es u o di igida an o a
niñas como a niños, po lo an o no exis ía seg egación en los con enidos, desempeñando Gil Roësse
an o la labo de di ec o a a ís ica como li e a ia. Cuando su socio, el edi o ca alán Juan Baygual y
Bas, dejó la e is a po disc epancias con la Jun a polí ica de Bu gos, Consuelo se hizo ca go de la
di ección.
44
Chicos, como odas las publicaciones de la época, se edi ó bajo el con ol de la
Adminis ación Gene al de P ensa del Mo imien o. El pá a o segundo del p eámbulo a la Ley de
P ensa de 22 de ab il de 1938 ezaba así: “Siendo la p ensa ó gano decisi o en la o mación de la
mode nidad. Sus páginas es aban llenas de muje es cosmopoli as, emancipadas, depo is as, e c. Un ipo de muje que
ya es aba p esen e en el País Vasco, luga de e aneo de la a is oc acia, donde lo ancés es aba de moda. Pa a odos
es os aspec os Vid. Ulacia Al olagui e, P., Concha Méndez. Memo ias habladas, memo ias a madas, Se illa,
Renacimien o, 1990, pp. 40 y 67.
39
Gil Roësse de F anco, C., “La pedagogía en la p ensa in an il”, con e encia p onunciada el día 22 de mayo de 1947,
Mad id, Minis e io de T abajo, Escuela Social de Mad id. Ci . po Rod íguez Mo eno, J. J., a . ci ., p. 268.
40
Ma ín Ma ínez, A., a . ci ., p. 70.
41
Los an eceden es de las publicaciones especialmen e di igidas a los niños en España debemos busca los, según
Te enci Moix, en el siglo XIX cuando “el libe alismo decimonónico basándose en una imi ación de los modelos de la
bu guesía eu opea in en a un nue o concep o del niño como elemen o consumido que no se había dado has a el
momen o”. El p ime pe iódico in an il nació en Mad id en 1798 y su cabece a lle aba po í ulo Gace a de los niños,
le segui ían El amigo de la niñez (1841), el ba celonés El Impúbe (1844), o el malagueño El amigo de los niños (1849).
Todos ellos ue on an eceden es de las u u as publicaciones di igidas a los más jó enes. Vid. Moix, T., op. ci ., p.133.
42
En una de sus secciones, “Dibujos de los lec o es”, apa eció po p ime a ez un dibujo de F ancisco Ibáñez cuando
es e con aba solo con 11 años. Ibáñez se ía, pos e io men e, el c eado de “Mo adelo y Filemón”.
h p:// ebeosy ebeos.blogspo .com.es/2014/02/ ancisco-ibanez-dibujan e-e apa-an es.h ml. [Consul ado: 15-03-2018].
43
Ala y, V., “Chicos, e is a in an il y ebeo pa a después de una gue a”, en F anco, M. y Riesgo-Ma in, B. (ed.), La
in ancia y sus me amo osis (España 1920-1975), Pa ís, Publica ion du Cen e de Reche che su l’Espagne
Con empo aine Uni e si é de la So bonne Nou elle, 2016, p. 114.
44
Desde el alzamien o mili a en julio de 1936, Bu gos se con i ió en la “capi al de la c uzada”. Allí se ubica ía el
p ime gobie no anquis a. Vid. Cas o Be ojo, L., Capi al de la C uzada: Bu gos du an e la Gue a Ci il, Ba celona,
C í ica, 2006.
h ps://books.google.es/books?isbn=8484327221 [Consul ado: 16-09-2017].

14
cul u a popula y, sob e odo, en la c eación de la conciencia colec i a, no podía admi i se que el
pe iodismo con inua a i iendo al ma gen del Es ado”.
45
En el año 1942, cuando el Es ado au o izó a las emp esas p i adas la edición de sus p opias
publicaciones con ines come ciales, Gil Roësse log ó se la dueña de su p opia edi o ial G.I.L.S.A.
(Gil Sociedad Anónima). G acias, no solo a su amplia cul u a, sino a sus conocimien os sob e la
in ancia y las e is as in an iles que se es aban haciendo en Eu opa, Chicos se con i ió en la e is a
in an il del momen o. La edi o a mad ileña insis ió siemp e en la labo pedagógica que es e ipo de
lec u as podía p opo ciona a los más jó enes, sob e odo a los de las clases más des a o ecidas:
“Es a p ensa es pa a las amilias humildes la única posibilidad de p opo ciona a sus hijos, a la pa
que una di e sión ba a a y pe manen e, un elemen o p o undamen e educa i o que, po ecae sob e
el niño de dichas clases, iene la máxima ascendencia social”.
46
La pa icipación di ec a de Gil Roësse en las páginas de Chicos esul aba isible en
di e en es secciones, como la dedicada a la co espondencia con los lec o es “El Club de Chicos”,
donde i maba con el seudónimo de L. de Villadiego. Sus buenas elaciones con el pode p opicia on
un cie o g ado de libe ad en los con enidos y en la elección de sus colabo ado es, a los que
Consuelo Gil nunca pidió su a iliación polí ica.
47
En Chicos según V. Ala y cohabi a on desde el
comienzo: “[…] dos isiones an agónicas, una adicional y au o i a ia, o a, sin se e oluciona ia,
humanis a, libe al e indi idualis a”.
48
De es e modo, aunque Chicos se ca ac e izó po su mo al
conse ado a, nunca exage ó la ca ga pa ió ica y eligiosa que las e is as o icialis as des ilaban.
Así lo apun aba ambién el expe o en el mundo del cómic A. La a, po que si bien el ca olicismo
nunca se cues ionó en sus páginas, siemp e se e i ó ese ono “bea o e in ansigen e” que e a lo común
en o as publicaciones.
49
Po supues o, en su po ada apa ecía, como e a p ecep i a, la censu a
eclesiás ica y la edad a la que es aba di igida la e is a, en es e caso niños mayo es de sie e años. El
í ulo gene alis a p opiciaba, in eligen emen e, que uesen an o niños como niñas sus des ina a ios.
Consuelo Gil de F anco
50
abogó ambién, desde el comienzo de su labo edi o ial, po el hispanismo
45
VV.AA., Es udios de de echo cons i ucional y de ciencia polí ica: homenaje al P o eso Rod igo Fe nández-Ca ajal,
Uni e sidad de Mu cia, 1997, ol. II, p. 1091.
46
Ma ín Ma ínez, A., a . ci ., p. 113.
47
Capde illa A güelles, N., op. ci ., pp. 165-167. Capde illa ecogió los es imonios de los amilia es ce canos a la
edi o a; es os a i maban que Consuelo nunca se había conside ado anquis a, muy al con a io, su adhesión a don Juan
de Bo bón y sus isi as a Es o il, donde la Familia Real esidía, siemp e habían sido del dominio público. Capde illa
eco daba como en su lib o, Don Juan (1994), L. M. Ansón la nomb aba en a ias ocasiones e i iéndose a las isi as
de “la dulce, bella y he mé ica Consuelo”.
48
Ala y, V., a . ci ., p.113.
49
La a, A., “Los ebeos del anquismo”, en Ala y, V., His o ie as, comics y ebeos españoles, Toulosse, P esses
Uni e si ai es du Mi ail, 2002, pp. 44-75.
50
En algunas de las uen es bibliog á icas u ilizadas, Consuelo Gil, es nomb ada con el apellido de su ma ido el músico
José Ma ía F anco.
15
en sus publicaciones y po la idea de ansmi i a los lec o es más jó enes el amo a España y a su
his o ia. Además, deseaba que sus ebeos si iesen de e ulsi o a odos aquellos que, en desleal
compe encia, enían del ex anje o an es y después de la gue a –Flash Go don, Ta zán, Supe man,
e c.–. Su in e és adicaba en consegui una p oducción nacional ue e en es e sec o , pa a log a lo
apos ó po his o ie as que si ua an a sus hé oes en con ex os hispánicos. Aunque, como hemos
obse ado, es e in e és dec eció en publicaciones pos e io es donde el ensalzamien o de lo español
pa ecía habe se quedado a ás, o al menos en un segundo plano.
Como o os edi o es de la época, Consuelo Gil acudió a Bu gos en a ias ocasiones pa a
de ende su e is a an e la Jun a. Pa a da p ueba de adhesión al égimen y sob e i i en el me cado
edi o ial, apa ecie on egula men e emblemas, lemas, y exal aciones di e sas a F anco y a José
An onio P imo de Ri e a en Chicos:
“Chicos saluda a oda la p ensa de nues a España libe ada, y muy especialmen e a la p ensa in an il
Flechas y Pelayos [la e is a alangis a se había unido a la de ideología ca lis a pa a aumen a su
núme o, cada ez más escaso, de lec o es], con el deseo de suma se en la medida de sus ue zas, a la
admi able y pa ió ica labo ealizada po es os p es igiosos semana ios. Saludo a F anco, A iba
España”.
51
Consuelo Gil nunca se en en ó abie amen e al pode , quizás po supe i encia, aunque sí
dejó cae su iles c í icas con a algunos de los medios más a ec os al égimen. Po ejemplo, no dudó
en alaba a la e is a de Acción Ca ólica, C isol, po p o ege y di undi en sus páginas la li e a u a
in an il. Aun así, se pe mi ió “aconseja ” a sus esponsables que edujesen el núme o de páginas
dedicadas a his o ias pa ió icas y eligiosas. Las men es in an iles debían o ma se con unas mi as
más amplias, lúdicas, pe o guiadas de o ma esponsable:
“[…] juego, cu iosidad, ape encia, deseo de libe ad, emancipación, independencia, ebeldía,
ac o es que es inú il nega , que se ía un e o so oca , po que son una mani es ación más de la
pe sonalidad e olu i a, del ca ác e en o mación, pe o que es p eciso encauza , o ien a […] con
un hondo sen ido de esponsabilidad”.
52
En o no a es a e is a, Consuelo Gil c eó odo un complejo edi o ial, inaugu ando en
palab as del c í ico malagueño Ramí ez Domínguez: “una ác ica, luego muy co ien e en odo el
51
Ala y, V., a . ci ., p. 113. La no a apa ecía en el p ime núme o de Chicos que salió a la en a. Los mensajes
pan le a ios y las alusiones explíci as al égimen desapa ece ían muy p on o de las páginas de Chicos, conc e amen e
en 1940 como señalaba es a au o a. Como ejemplo de dicha adhesión Vid. anexo, p. 58. Mos amos, además, como es a
adhesión dejó de explici a se en las po adas años más a de.
52
Capde illa A güelles, N., op. ci ., p. 165.
16
mundo edi o ial español de múl iples í ulos, pa a aba ca a odos los sec o es del público”.
53
4.2. Mis Chicas: la p ime a e is a di igida a las niñas en la España anquis a
54
En el suplemen o Almanaque de la e is a Chicos, una de sus ilus ado as, Pili Blasco,
con eccionó una his o ie a i ulada “Mis chicas”. En ella Mad ina, uno de los seudónimos u ilizados
po Consuelo Gil, ca ilaba cómo c ea un ebeo di igido a las niñas. Conscien e de que el papel
escaseaba en España y esul aba muy ca o, Mad ina se quedaba do mida y en onces ije as, in e o
y lápiz cob aban ida. Las ije as co a on el papel sob an e de la e is a Chicos c eando un pa icula
o ma o ala gado. Es e se con i ió en una de las señas de iden idad de la que se ía la nue a e is a:
Mis Chicas. Sus p ime os núme os apa ecie on en ab il de 1941 como suplemen o de Chicos.
55
Las
i adas ue on muy ele adas de 90.000 a 120.000 ejempla es, aunque, según V. Ala y, su apa ición
supuso pa a Chicos no solo la educción de su o ma o sino “una casi desapa ición del géne o
ma a illoso, de los cuen os de hadas y del es ilo naí y amable en Chicos, y una casi inexis encia del
géne o a en u e o de es ilo ealis a y espec acula en Mis Chicas”.
56
Así lo hemos comp obado en uno de los núme os de la e is a de 1945, donde la seg egación
po géne o de los con enidos, de los que hablaba Ala y, esul aba e iden e. Po ejemplo, en la sección
“Un lib o cada semana” Tía Ca alina a aba de encauza a las niñas hacía o o ipo de lec u as más
ap opiadas pa a ellas unos “bocados de más ina calidad”. En con aposición a los ela os de
a en u as o policíacos, a los que pa ecían ene demasiada a ición, es a inocen e amones ación se
debía, sin duda, a que las e is as que en esos momen os causaban u o en España en e chicas y
chicos e an, p ecisamen e, de ese ipo. Las más popula es en es os géne os e an El gue e o del
an i az y Robe o Alcáza y Ped ín que muchas niñas coge ían a sus he manos y lee ían a
escondidas.
57
Respec o a la di usión de Chicos y Mis Chicas y sus índices de popula idad solo menciona
que, du an e el año 1947, Radio Mad id emi ió un p og ama semanal los sábados dedicado a ambas
53
Ramí ez Domínguez, J. A., op. ci ., p. 20.
54
Hacemos es a p ecisión po que la p ime a publicación di igida a las niñas en España ue, en ealidad, la e is a B.B.,
publicada en 1920. Vid. Ma ín, A., “No as de ace camien o a BB, p ime ebeo español pa a niñas, 1920-1925”, Re is a
de Es udios sob e la His o ie a, n. 2 (2012), pp. 1-15.
55
Ramí ez Domínguez, J. A., op. ci . p. 162. El p ecio inicial de la e is a, como suplemen o de Chicos, e a de 10
cén imos. Cuando ue dis ibuida en soli a io su cos e ue de 1,50 pese as. Sus colabo ado as ue on mayo i a iamen e
muje es, en e ellas es aban Glo ia Fue es y Pili Blasco, en e o as; ambién pa icipa on en la e is a: A. Mingo e,
Ra ael Azcona, E. F eixas o Tico Medina.
56
Ala y V., a . ci ., p. 12.
57
En los años cincuen a las i adas de El gue e o del an i az alcanza on los doscien os mil ejempla es, siendo además
uno de los ebeos que u ie on una p esencia más la ga en los quioscos españoles, desde 1943 a 1966. Fue eedi ado
a ias eces desde el núme o uno. C . www. ebeos e a.com/publicaciones/gue e o del an i az el 1943 alenciana h ml
[Consul ado: 28-02-2018].
17
publicaciones: “Los quince minu os de Chicos y Mis Chicas”. En él apa ecían algunos de sus
pe sonajes más popula es. Uno de ellos, incluso, llegó a come cializa se ísicamen e como la
muñeca Ma iló, lo que con ibuyó a cos ea algunos de los p oyec os edi o iales de Consuelo Gil.
58
En cuan o a la edad de las lec o as, esul aba con uso es ablece un lími e. Mien as que en la po ada
igu aba que la licencia eclesiás ica aconsejaba su lec u a a niñas de sie e años, las secciones que
apa ecían más bien la si uaban en la adolescencia.
O o de los pun os ue es y más no edosos que las e is as de Gil Roësse o ecían, como
apun aba Jesús Cuad ado, e a el “conocimien o p o undo del concep o de la se ialización” que
poseía la edi o a. Es deci , an o Mis Chicas como Chicos, idelizaban a sus lec o es p oponiendo
se ies de a en u as que enganchaban con el “con inua á”, semana as semana.
59
En 1942 el cupo de
papel que el Es ado des inaba a la p ensa ue más gene oso y la edi o ial G.I.L.S.A. pudo amplia el
o ma o de Mis Chicas que pasó ya a dis ibui se de o ma independien e, sepa ada de Chicos.
60
Las di e en es secciones con inuaban la dinámica adicional de las publicaciones di igidas
al sexo emenino sin impo a la edad de sus lec o as: cuidados e higiene pe sonales, deco ación o
cocina. Pe o, además, incluía apa ados dedicados al cine, a la li e a u a, pin u a, je oglí icos,
c ucig amas y has a p oblemas de a i mé ica. Al con a io que en o as e is as pa a niñas, que
su gi ían as ella, se alen aba a es as al es udio, a plan ea se la elección de una p o esión y a sali
de casa pa a no cae “en el edio de la ociosidad”. Te enci Moix en su amplio epaso po la his o ia
del ebeo en España elogiaba a la e is a an o po su o ma o, como po su calidad a ís ica. No
obs an e, c i icaba “su i acionalismo an ás ico, que pe pe úa el apa heid educacional en e los dos
sexos”.
61
Pa a Moix, la c eación de una e is a, especí icamen e di igida a las niñas en la España
anquis a, sen aba las bases de una educación di e encial en alo es desde la in ancia en el ámbi o
del en e enimien o. A ello, además, había que suma le o o pun o nega i o, según apun aba Ca eño,
como esa alsa ealidad que Mis Chicas e a aba: “un apacible mundo domés ico” donde la niña se
sen ía segu a y p o egida. Un mundo, sin duda, muy alejado de las du as condiciones sociales y
económicas que la mayo ía de la población es aba su iendo:
58
Las p ime as muñecas que apa ecie on en las iendas españolas e an de apo; la e is a o ecía pa ones semanalmen e
“pa a que mamás y abueli as con ecciona an boni os es idos a la muñeca […] un cuidadoso y elabo ado es ua io:
es idos, ab igos, somb e os, zapa os, cama y a ma io.” Su p ecio e a muy in e io al de la popula Ma iqui a Pé ez, la
muñeca que odas las niñas de la época espe aban que les egalasen.
h p://ma iqui ayamigascom/ca ego y/munecas/ma ilo/ [Consul ado: 28-02-2016].
59
Cuad ado, J., Chicos, Semana io in an il, 1938-1956. El a e en iñe as, Mad id, Sinsen ido, 2002, p. 92.
60
Vid. anexos, p. 58. Apa ecen di e en es po adas de la e is a, an o con el p ime o ma o como con el pos e io . Al
con a io que en Chicos nunca apa ecie on emblemas anquis as o alangis as.
61
Moix, T., op. ci ., pp.41 y 92. Pa a el au o ca alán ese “i acionalismo” ue el que condujo a las no eli as osas que
luego copa ían las páginas de Chicas, la e is a de los 17 años, y es as a los se iales adio ónicos pos e io es, esc i os
po sus colabo ado es, pa a las emiso as de adio.
18
“El mundo que se bosqueja en Mis Chicas co esponde al ousseauniano ámbi o de lo p i ado, de lo
domés ico, de la amilia, ajeno al de lo público. Es un uni e so plácido, que se desen uel e al
ma gen de los p oblemas del mundo ex e io , un cosmos en el que pa ece cumpli se la sen encia de
Rousseau: la muje es á hecha pa a ag ada y se subyugada”.
62
Mis Chicas ue la p ime a e is a española di igida especialmen e a las niñas de la posgue a
y has a 1948 la única. Pa a Ramí ez Domínguez supuso “el pun o de pa ida de odos los ebeos
emeninos españoles que end án después […] inaugu a el géne o del ebeo emenino en la España
de la posgue a”. A pa i del éxi o alcanzado po es a publicación, es e sec o de la población se
con i ió en obje i o come cial pa a muchas edi o iales. Además, igual que ocu ía habi ualmen e
con los ebeos di igidos a niños, con aba con su p opio pe sonaje emenino como he oína: Ani a
Diminu a.
63
5. La apa ición de Chicas, la e is a de los 17 años
La e is a obje o de nues o es udio publicó su p ime núme o el 18 de junio de 1950
des inada a un público adolescen e emenino, lec o has a en onces de Mis Chicas. La publicidad de
su lanzamien o ezaba así: “¡Mis Chicas ha c ecido! [...] Chicas os o ece la osa abie a de sus
páginas: aleg ía, ju en ud, humo , consejos, modas… ¡La osa ecién abie a de sus páginas, chicas,
pa a ues os años en lo !”.
64
San iago Mo o, pos e io men e un amoso publicis a, ue quien
p opuso a Gil Roësse la c eación de una éplica, a la española, de la e is a no eame icana emenina
Se en een.
65
Mis Chicas dejó de edi a se y pasó el es igo a la nue a publicación abandonando el
posesi o de su cabece a de in es p o ec o es.
Chicas se adsc ibió, a pa i de en onces, a una anja de edad más al a y has a el momen o
inexis en e en España en es e ipo de e is as, diecisie e años.
66
62
Ca eño, M., “Mis Chicas en la posgue a. Un análisis sob e el ap endizaje de géne o más allá de la escuela, His o ia
de la educación, 22-23 (2003-2004), p. 87. Un ejemplo cla o de es a alsa ealidad e an las i olidades que las lec o as
consul aban sob e cocina, peinados, elaciones sociales, e c. Una de sus secciones más popula es iba i mada po Tía
Ca alina, seudónimo bajo el que se mime izaba Consuelo Gil.
63
Ramí ez Domínguez, J. A., op. ci ., p.29.
64
Lo anca De Cas o, M. P., “Mis chicas y su in luencia en las niñas de posgue a”, His o ie as, 3 (2013), p. 10.
65
La e is a Se en een ue en sus comienzos un magazín pa a adolescen es de 17 años. En la ac ualidad sigue
come cializándose, aunque pa a un público más amplio. Se publicó po p ime a ez en 1949 y sus secciones incluían
consejos de belleza, moda, eje cicios, e c., nume osa publicidad y o og a ías de g an calidad. Sus edi o as
mayo i a iamen e siemp e han sido muje es.
66
Du an e la gue a ci il en e 1937 y 1938 se publicó una e is a di igida ambién a adolescen es con el nomb e de
Muchachas. La e is a ue publicada po la Unión de Muchachas de España. Su obje i o e a a ae a jó enes y o ma las
cul u al y ísicamen e en plena igualdad con los homb es. A pesa de es as buenas in enciones la jo en ideal que
p opugnaba, aunque cul a, sensible, capaci ada pa a eje ce una p o esión o depo is a debía de p epa a se, a su ez,
pa a se aman e de su hoga y u u a mad e. Po ello sus páginas, además de a ículos di ulga i os, es aban llenas de
ece as, moda, hoga , belleza, e c., como cualquie e is a emenina de in e más conse ado . Capel, R. M., op. ci ., p.
353.

19
5.1. Pe iodicidad, p ecio y ipo de lec o as
Chicas, la e is a de los 17 años se dis ibuyó desde su p ime a i ada con pe iodicidad
semanal a un p ecio de 2 pese as. El cos e de la e is a i ía subiendo paula inamen e a 4, 5 y 6 pese as
en su úl ima época. A p incipios de los años cincuen a, una en ada pa a el cine, po ejemplo, ondaba
las 2 y 3 pese as (aunque un es eno cinema og á ico llegaba a alcanza las 12 pese as) y un ebeo
cos aba 1,50 pese as.
67
Es as jó enes lec o as –las “chiquis as” como gus aban denomina se–
ambién esidían, en su mayo pa e, en ámbi os u banos, como hemos podido comp oba en los
consul o ios o secciones de co espondencia. Cada ejempla de Chicas con enía un o al ijo de
cincuen a páginas. Además del cambio p oducido en el í ulo, que ya hemos comen ado, apa ecía
una nue a nume ación, dando paso así a lo que se denominaba den o de la e is a como segunda
época.
68
El público al que iba di igida es a nue a publicación aba caba una anja de edad
comp endida en e los 17 y los 20 años, lo que no signi icaba que o as niñas de meno edad no
accedie an a ella o ice e sa. Respec o a la clase social de sus lec o as, as un examen cuidadoso
de sus con enidos, podemos a i ma que pod ían pe enece , en su mayo ía, a una clase media al a.
Además del p ecio de la e is a, podemos asegu a lo po la posesión de cie os a ículos que pa ecían
odea la ida co idiana de las jó enes: ocadiscos, lib os, bicicle as, cáma as de o os, ba ido as
eléc icas, e c. Po o a pa e, hemos obse ado an o en las his o ie as g á icas como en los
epo ajes la ida social de chicas que acudían egula men e a ies as, jugaban al enis, pa icipaban
en las ega as, mon aban a caballo e incluso iban de acaciones. Ac i idades p opias de clases
acomodadas.
69
5.2. Di e sidad en los con enidos
La pe iodis a y esc i o a J. Gallego explicaba cómo el discu so de cualquie e is a
emenina, a la ho a de elabo a sus con enidos, se apoyaba siemp e en el inomio: belleza-amo -
hoga .
70
Aunque dicha iada no pa ece es a an cla a, en opinión de Figue as, en el caso de las
publicaciones emeninas pa a adolescen es en la ac ualidad. Según es a in es igado a, la idola ía
po los amosos (ac o es, can an es, pe sonajes ele isi os, e c.), la p eocupación po el aspec o
67
h p://www.ipcblog.es/la-e olucion-de-p ecio-del-cine-desde-1930/ [Consul ado el 30-11-2017].
68
La segunda época se p olonga ía has a 1955, ab iéndose una e ce a y úl ima que culmina ía en 1962.
69
Las uen es iconog á icas de las que disponemos pa a es e es udio han sido, como ya hemos comen ado en nues a
in oducción, 20 ejempla es de la e is a Chicas, odas ellas del año 1952 y cedidas amablemen e po la D a. Ampa o
Quiles Faz.
70
Gallego, J., Muje es de papel. De ¡Hola! a Vogue: la p ensa emenina en la ac ualidad, Ba celona, Ica ia, 1990, p.
38, h ps://books.google.es/books?isbn=8474261694 [Consul ado: 12-12-2017].
20
ísico y el éxi o social y a ec i o de las jó enes, se ían hoy los pa áme os p incipales.
71
Podemos
deci que Chicas espondía ambién a es e modelo, aunque, a di e encia de las publicaciones del
siglo XXI, el ema del “hoga ” o la inclusión de ela os sen imen ales se iados –inexis en es en la
ac ualidad–, ocupaban un g an núme o de páginas.
Inicialmen e, cualquie publicación iene como obje i o comunica y ansmi i una se ie de
ideas y alo es que se mues an de o ma di ec a o indi ec a a a és de sus con enidos o de las
opiniones e idas po sus colabo ado es. Aunque en Chicas no apa ecían e e encias polí icas ni
adhesiones explíci as a ningún idea io o eligión, según nues o pun o de is a, se ansmi ía una
ideología pa ia cal más o menos elada sob e el ol que se espe aba desempeñase la muje . Po lo
an o, pese a que su in e a cla amen e lúdico y come cial ambién acababa esul ando aleccionado ,
aun así, dejaba en e e cie os de alles que e lejaban un ápice de mode nidad. Posiblemen e,
po que sus lec o as e an la mayo ía es udian es, jó enes empleadas en o icinas, come cios, e c., que
ya poco que ían o enían que e con las adolescen es que i ie on la Gue a Ci il.
La mayo ía de sus páginas, diecisie e, es aban copadas po ela os sen imen ales, que
con inuaban en páginas pos e io es o en el núme o siguien e de la e is a. El es o lo ocupaban
consul o ios di e sos, algún epo aje o en e is a, in e cambios de co espondencia, secciones de
moda, labo es, hoga , eseñas cinema og á icas o li e a ias, his o ie as humo ís icas, le as de
canciones, e c. Con a iamen e a lo que pod ía deduci se al a a se de una e is a emenina, como
sos enía Muñoz Ruiz, las publicaciones dedicadas a las muje es en la e apa anquis a, en ealidad,
enían como p o agonis as a los homb es. Pa a comp oba lo, solo había que obse a cómo los
con enidos gi aban en o no a la o ma de “acomoda ” el compo amien o o el ísico emenino en
unción de los gus os o necesidades de un hipo é ico a ón, aunque es e no uese nomb ado de o ma
la en e.
72
Así lo hemos ido a i icando du an e el análisis de Chicas, po ejemplo en los anuncios
publici a ios de p oduc os de belleza, en los í ulos de los ela os sen imen ales –Un buen pa ido,
Un bigo e, po a o , Mi hé oe y yo–, en los consejos de los expe os pa a co egi di e sas ac i udes
emeninas –“La pe ec a no ia del...”– o en los consul o ios de las lec o as sob e cómo es a más
a ac i as, adelgaza , e c.
5.3. Po ada y con apo ada
En el año 1952 las po adas de Chicas mos aban la imagen o og a iada de una jo en en
blanco y neg o p o o ipo de la posible lec o a a la que se deseaba cap a , aunque su edad esul aba
71
Figue as, M., P emsa ju enil emenina i iden i a co po al, Tesis doc o al, Ba celona, Uni e sidad Pompeu Fab a,
2005, p. 259.
72
Muñoz Ruiz, M. C., “Las e is as emeninas du an e el anquismo”, en Niel a, G., op. ci ., p. 102.
21
di ícil de de e mina . De algún modo, odas e an bas an e pa ecidas, es idas y peinadas a la moda,
no muy maquilladas ni enjoyadas, y con una exp esión ambigua. Unas jó enes, en ocasiones,
demasiado pasi as, a eces abs aídas y que a amen e apa ecían en un ámbi o labo al, lúdico o
académico (al menos en la mues a que hemos es udiado). Un de alle eseñable e a que las modelos
nunca es aban solas o con o as chicas, sino que a su lado se colocaban igu as dibujadas a colo .
Es a combinación, que pod ía esul a un an o in an il aho a, pa ecía suge i que, a pesa del aspec o
adul o de la jo en, aún quedaban en ella as os de la niñez: an asía, inocencia, cu iosidad. Las
ilus aciones que acompañaban a las o og a ías es aban dibujadas po J. L. Mo o a colo , y
eco daban al mundo an ás ico c eado pa a el cine no eame icano de animación po Wal Disney.
73
El diseño de la po ada se man end ía du an e la segunda e apa de Chicas, con i iéndose en
la seña de iden idad que la di e enciaba de o as publicaciones. El logo ipo o cabece a de la e is a
apa ecía en cu si a y a odo colo , comple ándose en amaño meno y en neg o con el añadido: la
e is a de los 17 años. El p ecio apa ecía en núme os bien isibles, a iando su colocación de una
semana a o a; en 1952 e a de 4 pese as.
Al con a io que las publicaciones ac uales que in en an despe a la cu iosidad de los
posibles comp ado es median e i ula es sob e su con enido, en las po adas de Chicas es os no
apa ecían. Tampoco la echa y el núme o de la e is a, que sí lo hacían en la p ime a página y debajo
del suma io. De ás de la po ada solía publici a se la p opia e is a a a és de di e idas his o ie as:
“Aunque escojas el Polo […] e e ugies en la sel a […] e emon es a la es a os e a […] ¡Nunca
e al a á u núme o de Chicas”. Es deci , que la e is a podía llega a cualquie incón po muy
alejado que es u iese, lo que nos da una idea de su amplía dis ibución en 1952. La página se
comple aba con publicidad, como la de la Academia CCC que o ecía sus cu sos a las lec o as.
Des acaba especí icamen e uno de ellos, “Fémina”, que posibili aba, según se anunciaba, no solo
aho a o es i se a la úl ima sino con en a a “mamá” cuando es a descub iese la habilidad de su
hija con la aguja.
74
Respec o a la con apo ada, como la de cualquie o a e is a, ocupaba la página inal.
73
Blancanie es ue la p ime a película que Wal . Disney es enó en el año 1937. Le segui ían Pinocho, Fan asía y
Dumbo, en e o as muchas. A comienzos de la década de los cincuen a se es ena ían La Cenicien a o Pe e Pan. Todas
se dis ibuye on en España y se ie on en las salas cinema og á icas. Respec o a la e olución de las po adas Vid. anexo,
p. 59.
74
Chicas, n. 108 (1952). Du an e muchos años en España, la opa se con eccionaba en la p opia casa o po alguna
modis a ce cana a la amilia. Las máquinas de cose au omá icas supond ían oda una e olución y el egalo más deseado
en los años de posgue a. Así lo exp esaba en la e is a la ma ca de cose más popula en España Al a: una “amiga
insepa able que sueñas en posee ”. Al a comenzó a ab ica máquinas de cose en España desde los años ein e, aunque
su calidad e a in e io a la de las máquinas no eame icanas Singe , el mayo ab ican e de máquinas de cose del mundo.
ww.elmundo.es/c onica/2001/CR304/CR304-08.h ml [Consul ado: 19-03-2018].
22
Habi ualmen e es a solía se el espacio a o i o pa a publici a una ma ca, ya que jun o a la po ada
e a el p ime con ac o que el lec o enía con la e is a. En Chicas la con apo ada siemp e apa ecía
ocupada po una ma ca de cosmé icos muy popula en la época: “Robe a, al a belleza”.
5.4. Las secciones de Chicas, la e is a de los 17 años
La p ime a página de Chicas se ab ía con un suma io que apa ecía en un pequeño espacio al
bo de de la hoja. Incluía las di e en es secciones y los nomb es de los colabo ado es, además del
núme o de página en que es as se hallaban insc i as.
75
A lo la go de 1952 algunas de dichas secciones
se ue on eno ando o desapa ecie on, dando paso a o as.
76
Los di e en es apa ados se man enían
en el mismo núme o de página, lo que acili aba que las lec o as pudiesen accede con acilidad a
los que más les in e esaban.
Consuelo Gil, como an e io men e hizo en Mis Chicas, colabo aba en a ias de las secciones,
siemp e bajo un seudónimo, aunque es posible ad e i su mano en algunas de ellas. Sin emba go,
no cons aban ninguno de los nomb es de la di ección a ís ica de Chicas, ni siquie a el de su edi o a
y di ec o a Consuelo Gil de F anco. O o de los asgos que de inía el ipo de publicación e a el ex o
que ocupaba la pa e supe io de la p ime a página a modo de pequeño edi o ial. En un ecuad o,
apa ecía una o o minúscula de la po ada y se daba la bien enida a las lec o as con un ex o sin
i ma: “Chicas desea que sien as siemp e ese a án de acumula belleza […] que al encan o de u
os o de 17 años sumes el de esa exp esión que solo asciende de un alma pu a, llena de g acia”.
77
Dicha página se comple aba con anuncios publici a ios de medias, c emas, e c. Los espacios
lib es en la e is a apenas exis ían llegándose, incluso, a mezcla las di e en es con inuaciones de
los ela os sen imen ales en páginas in e io es. Es e ap o echamien o ex emo del papel, que hoy
nos puede esul a llama i o, e a ambién muy isible en cualquie pe iódico de la época. La causa
de es e abiga amien o, que no acili aba el place de la lec u a, se debía como ya hemos comen ado,
a la escasez de papel y su al o p ecio debido a la al a de ma e ias p imas en España.
5.4.1. Repo ajes de in e és social, cul u al y en e is as
Desde el pun o de is a pe iodís ico, la e is a apenas con enía secciones de in e és social.
Apa ecían, no obs an e, epo ajes o en e is as con algún pe sonaje conocido de la época que
75
Debajo de dicho suma io se si uaba el nomb e de la edi o ial, G.I.L.S.A. su di ección y elé ono.
76
Los p ime os núme os de Chicas incluían unas udimen a ias o ono elas, cuando el géne o aún no había despegado
en España. Las o og a ías mos aban debajo los ex os y se incluía en la página el nomb e de los ac o es, el au o y
has a el o óg a o. Es as o ono elas desapa ecie on en 1952 y ol e ían a eapa ece en 1954. El e dade o u o po
es e géne o llegó a España a pa i de 1965, con o og a ías a colo y un g an despliegue écnico y g andes i adas. C .
Ramí ez Domínguez, J. A., op. ci ., p. 222.
77
Chicas, n. 112 (1952), p. 1.
29
pelo as que caían cons an emen e al suelo. La jo en apa ecía es ida con una alda ajus ada y
acones, lo que le impedía cualquie mo imien o en el juego. O o mo i o de censu a e a su ac i ud,
pues achaba de amposo a su compañe o cuando iba pe diendo, lo que demos aba, además de su
mala educación, su al a de hon adez y mal pe de .
En “Tú en el ú bol”, la p o agonis a, aman e del balompié, acudía al es adio luciendo como
un hincha más la camise a o icial de su equipo. Es a idea an “es ambó ica” despe aba las bu las
de odos a su al ededo . Du an e el pa ido, como un a icionado más, la chica se enca aba con el
á bi o g i ándole. Después, a la salida del pa ido, dis u aba dando unos oques al balón en la calle.
Todo ello desencadenaba las c í icas se e as de A oin: “¡Puedes chilla , es i e como un
mama acho, insul a , pe o a u edad i a juga como un chicazo po la calle!¡No y no! ¿Qué a a se
de u emineidad… y de us zapa os de acón?”.
97
El sexo emenino se con e ía así en obje o de bu la cuando la muje ac uaba ue a de los
cánones es ablecidos, acusándola en onces de masculiniza se. La socióloga asca, Saga zazu
Olaizola, lo exp esaba de es a mane a: “Cuando las muje es 'c uzan la línea' y mues an los llamados
' asgos a oniles, su iden idad de géne o, su o ien ación sexual, sus alo es y oles sociales son a
menudo cues ionados”.
98
A oin p esen aba en es a sección oda clase de si uaciones. Po ejemplo, cuando una chica
acudía a la plaza de o os lo hacía a “la caza del o e o” y en la ibuna, a a iada con su man illa, no
dudaba en a oja le un zapa o as la aena pa a esul a más o iginal. También se mos aba a las
jó enes en gua eques, pescando o en las ca e as de caballos, donde e an capaces de deja sin blanca
a su acompañan e po su a án de apos a siemp e po el caballo al que odos daban po pe dedo .
La imagen emenina quedaba e a ada en es as i as humo ís icas de una o ma de o mada
e in e esada. Cab ía p egun a se lo que opinaban las lec o as al sume gi se en aquellas his o ias
ca gadas de p ejuicios. Siglos an es, ay Luis de León ya había e a ado a las muje es de o ma
de allada en el que ue odo un bes selle de la época que nos ocupa:
“Unas [las muje es] hay ce iles y lib es como caballos, y o as esabidas como aposas, o as
lad ado as, o as mudables a odos colo es, o as pesadas, como hechas de ie a; y po eso, la que
en e an as di e encias de mal acie a a se buena, me ece se alabada mucho”.
99
97
Chicas, n. 121 (1952), p. 31.
98
Saga zazu Olaizola, I., “La in luencia de los es e eo ipos de géne o adicionales en la pa icipación depo i a de las
muje es y su ep oducción en los medios de comunicación”, en I Cong eso In e nacional de Comunicación y Géne o,
Se illa, 2012, p. 2033.
99
León, L. de, La pe ec a casada, Alican e, Biblio eca Vi ual Miguel de Ce an es, 2008, s. p. Es a ob a, esc i a en
1583, e a el egalo pe ec o pa a una no ia cuando se casaba en los p ime os años del anquismo. Vid. Fe nández F aile,

30
“La pe ec a no ia del…”. Ra ael Azcona elabo aba una se ie de his o ie as que An onio
Mingo e se enca gaba de ec ea en imágenes. Las elegidas pa a p o agoniza las e an aquellas
jó enes que aspi aban a se no ias de ipos muy a iopin os. De nue o, las muje es, e an e a adas
de o ma “cómica” y se o ecían consejos del expe o masculino cuando es as decidían uni sus idas
a las de dichos homb es. En “La pe ec a no ia del… poe a” se daba cuen a de la in ini a paciencia
que es a debía posee al enamo a se de un li e a o. Sen ada en el salón de su casa, su poe a ec ea ía
an e ella paisajes y luga es, aho ándose así la moles ia de ene que isi a los. Si al inal llegaba el
eliz enlace ma imonial, no end ía más emedio que aguan a a sus amigos del mundo de la
bohemia que, además de come se su jamón –el p oduc o más ca o de su ne e a–, le eci a ían sus
ob as.
“La pe ec a no ia del… o e o” ampoco pa ecía ene lo muy ácil. P ime o, end ía que
conquis a lo y pa a ello e a necesa io acudi a la plaza y lanza le un cla el a in de que es e caye a
endido a sus pies. Resul aba ambién imp escindible que la chica es udiase en e me ía, pues así
es a ía siemp e a su lado cuidándolo, pues o que los o e os pasaban mucho iempo en el hospi al.
Pe o se la no ia de un ma ado de o os ambién enía sus en ajas y su ecompensa: “[...] puedes
me enda odas las a des o eja de o o [...] más nu i i as que las pa a as i as [y como le salían
g a is] pe mi en al no io i aho ando pa a la comp a de los muebles”.
100
An onio Mingo e, en soli a io, se enca gaba de a ias secciones donde ex os y monos, como
él mismo i ulaba, p esen aban si uaciones en las que las jó enes seguían siendo el cen o de las
bu las. Es a ez el humo se dis azaba en o ma de “ ecomendaciones”. Recogemos algunos
ejemplos de a ios núme os del año 1952.
“Sabios consejos a las chicas”. En una de las his o ie as, la jo en p o agonis a pa ecía ene
una a ición desa o ada po la música e in e p e aba an o al piano como con el a pa.
101
No obs an e,
cuando se sen aba an e el p ime o, más bien “apo eaba sus eclas como si de una máquina de esc ibi
se a a a”. El na ado desc ibía cómo su masco a la mi aba ensimismada y ella se sen ía muy
o gullosa de su ejecución, aunque más le alía obse a dónde es aba su amilia escondida. Cuando
in e p e aba con el a pa su no io la acompañaba, segu amen e po que lle aba unos apones pues os,
según decía el ex o. Pe o, sin duda, lo más pelig oso pa a los oídos de los demás e a cuando una
chica elegía oca la ompe a o la ba e ía; el “expe o”, en onces, p ocedía a aconseja la: “[…] es
mejo que cambies de ins umen o, an es de que los miemb os de u amilia huyan a las mon añas
M. E., “His o ia de las muje es en España: his o ia de una conquis a”, La Aljaba, ol. XII (2008), p. 12.
100
Chicas, n. 124 (1952), p. 31. Un ejemplo de es a sección Vid. anexo, p. 62.
101
Ins umen os asociados a la educación musical de gene aciones de chicas de clases acomodadas, aunque pa ece que
la jo en de es a his o ia no es aba do ada pa a ninguno.
31
en busca de paz”.
102
Algunas jó enes sen ían ambién pasión po los depo es de in ie no, en onces el conseje o
pedía que no se lanzasen con sus esquíes po las escale as de sus i iendas, solo pa a que los ecinos
con emplasen sus mode nas equipaciones. No debían ampoco des aca se si sus amigos decidían
hace un muñeco de nie e, aunque ellas se conside a an unas a is as, y les ape ecie a más moldea
igu as abs ac as. Si acudían a la sie a pa a demos a sus do es de esquiado as, no esul aba bien
que u ilizasen a los chicos pa a que i a an de ellas, pensando que lo que hacían e a esquí acuá ico,
po que “ni la sie a es el ma , ni A u o una canoa a mo o ”.
103
5.4.5. Consul o ios gene alis as y sen imen ales
Los consul o ios que apa ecían en la mues a examinada espondían a di e sas p oblemá icas
y esul aban muy ú iles pa a omen a la pa icipación ac i a de las lec o as en la e is a. De es a
o ma no solo esol ían sus dudas, sino que sus expe iencias pod ían se i les de ejemplo a o as
jó enes.
“Nues o A.B.C.D.” Se a aba de un consul o io de ipo gene alis a, capaz de esol e
cualquie p oblemá ica que se plan ea a: desde cómo maquilla se “pensando en us de ec os”, has a
la o ma de ealiza di e en es ablas de gimnasia pa a man ene se en o ma, ap ende a p o ege se
del sol, e c. e incluso se o ecían consejos sob e modelos de compo amien o: “una muchacha con
una ac i ud pe ec a, esul a algo más que guapa y elegan e […] la ac i ud pe ec a es el p oduc o
[…] de un abajo la go y pe se e an e, una p ác ica que bien pod íamos llama 'A e' ”.
104
Se seguía
así una línea de ipo pedagógico que, como a i maba Ga cía Rome o, e a muy común en es e ipo
de e is as: “Las publicaciones emeninas in luyen en las adolescen es desde el pun o de is a
ac i udinal, é ico y emocional, p oponiendo y di ulgando pau as de conduc a y modelos de
compo amien o como deseables”.
105
La supues a “expe a”, Mu iel, se con e ía an e los ojos de las
lec o as en una au o idad en cualquie cues ión ya uese mo al, in elec ual o en cues iones
isiológicas.
“Rinconci o de con ianza”. La unción de es e consul o io e a esol e asun os de ipo
102
Chicas, n. 125 (1952), p. 46. Ins umen os, aho a sí, asociados adicionalmen e a los chicos, y como ales ampoco
ap opiados pa a una seño i a de buena amilia.
103
Chicas, n. 123 (1952). Vid. anexo p. 61, como ejemplo ilus a i o de es a sección.
104
Chicas, n. 107 (1952), p. 20. Ace ca del concep o de “ac i ud” e e ido a las niñas Vid. Qui oga, E., Esc ibo u
nomb e, Mad id, Espasa-Calpe, 1992. Aunque la no ela se desa olla en iempos de la Segunda República, esul a
escla ecedo comp oba cómo en iempos de libe ades, los colegios eligiosos emeninos seguían inculcando ac i udes
a las niñas que ya algunas de ellas cues ionaban ebelándose.
105
Ga cía Rome o, G., “El amo en el discu so de las e is as ju eniles emeninas”, en In es igaciones
mul idisciplina es en géne o: II Cong eso Uni e si a io Nacional In es igación y Géne o, Uni e sidad de Se illa, 2010,
p. 330.
32
sen imen al. Es e ipo de secciones, aún hoy, se pueden encon a en e is as, an o di igidas a
muje es adul as como a jó enes. Las e is as se ans o man así, no solo en una uen e de
en e enimien o, sino que asumen la unción de educado as y o ien ado as en cualquie plano,
incluso el más pe sonal y p i ado.
106
“Con ga as de Caglios o”. Consul o io ambién sen imen al, donde las lec o as pedían
consejos sob e la ac i ud de algunos chicos pa a con ellas y un “expe o” p ocu aba guia las: “Ol ida
al gol o […] piensa cómo se ía u ida sin él […] si insis es en conquis a le […] no demues es u
in e és po él [...] halágale su anidad […] una de cal y o a de a ena siemp e”.
107
Una peculia idad
que hemos obse ado en es a sección ha sido la amones ación que ecibía una lec o a po su mala
o og a ía: “cuida u o og a ía, e ecomiendo los eje cicios de Mi anda Podade a”. Pe o lo que más
nos ha so p endido ha sido que el “consejo” sen imen al no uese g a ui o. El cos e de la consul a
e a de 40 pese as, apa eciendo la di ección y el elé ono al que di igi las.
108
“De chicas a chicas”. Es e apa ado p opiciaba la co espondencia en e los lec o es de los
dos sexos, a pesa de su í ulo. Esc ibían a ella an o chicos como chicas con edades, como hemos
podido comp oba que supe aban los 17 años. Todos u ilizaban seudónimos: La espía de Cas illa,
Dos somb as del Nublo, El amado de los Dioses, Los es mosque e os, Flecha, en e o os. Los
a ones siemp e se p esen aban como es udian es de De echo, Medicina, Ingenie ías, e c., y se
de inían como di e idos y aman es de los depo es o la música: Andan e: “soy un muchacho
soñado , es udian e y muy apasionado po la música clásica […] o ezco una amis ad since a”.
109
Po su pa e, los es Ga cías no ponían epa os en elaciona se con cualquie chica: “somos es
amigos […] solici amos co espondencia con el sexo débil […] admi imos a las guapas y a las eas
con al de que sean simpá icas y di e idas”.
110
Respec o a las ca as de las jó enes, muchas de ellas han llamado nues a a ención, sob e
odo, po esul a muy mode nas espec o a la línea habi ual de la sección: “[…] ¿los chicos?
106
En los úl imos años las consul as sen imen ales han dado paso, mayo i a iamen e, a las de ipo sexual desechados
hoy ya odos los abúes an e io es. O a di e encia undamen al con la época que es amos es udiando, comienzos de los
cincuen a, se ía que las dudas de las lec o as son en la ac ualidad esuel as, supues amen e, po p o esionales o expe os
en los emas consul ados.
107
Chicas, n. 107 (1952), p 40. Las consul as de las lec o as nunca apa ecían en la e is a solo las espues as.
Cu iosamen e el nomb e elegido pa a el consul o io eco daba al de un an iguo es a ado ; un médico y alquimis a i aliano
que eco ió las co es eu opeas en el siglo XVIII endiendo emedios milag osos.
108
Chicas, n. 107 (1952), p 40. El manual en cues ión es aba edac ado po Luis Mi anda Podade a y ue edi ado po
p ime a ez en Mad id en 1921, con el í ulo O og a ía básica de la lengua española. Es a ob a con ó con múl iples
eediciones.
109
Chicas, n. 113 (1952), p. 45.
110
Chicas, n. 108 (1952), p. 45.
33
Comp enden un g upo in e medio en e las muje es, se es supe io es, y los monos, aunque es os
úl imos suelen ene la in eligencia más desa ollada que aquellos ¡y lo malo es que los pob eci os
se c een los eyes de la c eación!”.
111
Hemos encon ado, además, misi as de chicas que deno aban
cie o incon o mismo, negándose a asumi el papel que amilia, no ios o educado es, pa ecían
asigna les: “lo más in e esan e de odo es lab a se un po eni , y no espe a un ma imonio como
una lo e ía.”
112
La mayo ía, sin emba go, asumían su papel con más o menos en usiasmo: “me
gus a ía esc ibi me con chicos de 28 a 30 años pa a que me aconsejen y me guíen”.
113
O as aunque
se esignaban lo hacían con un le e oque de ebeldía: “a los homb es co esponde busca nos y
noso as, aun abiando espe a ”.
114
Una de aquellas ca as, i mada po Femenina, incluso mos aba un cie o g ado de
ole ancia, pe o se ad e ía la con on ación de dos ac i udes que pa ecían incompa ibles: “Soy como
mi seudónimo, no censu o, ni ep ocho a las chicas que lle en pan alones, o que umen […], pe o a
mí me gus a muchísimo el hoga ”.
115
Flo de azaha , po su pa e, conside aba una cues ión de
mo alidad la u ilización de de e minadas p endas: “¿No os pa ece que los pan alones son inmo ales
y dejan en muy mal luga a la muje española, c is iana po excelencia?”.
116
Po úl imo, el ema siemp e p oblemá ico de la belleza ísica no al aba, pues su ausencia
seguía siendo un escollo pa a encon a un buen pa ido: “soy muy ea, pe o aleg e […] ¿cabe que
un homb e in eligen e, y de buena posición quie a, y llegue a casa se conmigo, una chica ea y no
muy ica”, i maba Fea doble.
117
A eces, ambién su gían polémicas y discusiones en e los lec o es de ambos sexos. En uno
de los p ime os núme os de Chicas, M. Ca eño ecogía el comen a io e ido po uno de los
muchachos que pa icipaban en la sección, mos ando un cie o g ado de as idio. La azón e a la
paula ina in eg ación de muje es en ca e as y p o esiones, cuyo pa imonio exclusi o pa ecía se
de ellos. De nue o, el ac o cla e e a de ca ác e biológico:
“Sí, o a ez nos hemos a e ido a qui a os ues a página pa a pedi os un úl imo a o : sed buenas
111
Chicas, n. 123 (1952), p. 45.
112
Chicas, n. 115 (1952), p. 45.
113
Chicas, n.107 (1952), p. 45.
114
Chicas, n 108 (1952), p. 45.
115
Chicas, n. 112 (1952), p. 45
116
“La muje de España, po española, es ya ca ólica […] muje es comedidas, hacendosas y disc e as”, Ma ín Gai e,
C., op. ci ., p. 61. España e a conside ada en la e apa anquis a como la ese a de los alo es c is ianos, siendo la muje
su balua e. Po su pa e, el pad e R. Vila iño, “una au o idad de la época”, ya lo a isaba en el año 1952: “se enseña a
las niñas cosas inú iles […] ex anje ías, ancese ías, inglese ías […] odo menos el se muje es, el se españolas y el
se e dade amen e i uosas”. C . Sopeña, A., La mo ena de la copla, Ba celona, C í ica, 1996, p. 64.
117
Chicas, n. 111 (1952), p. 40.
34
y dejad pa a siemp e esa es úpida manía de es udia nues as ca e as y o icios, sólo po el o gullo
de que e iguala nos. ¿No sabéis que en muchas de es as p o esiones es imposible ence nos? ¡El
ce eb o de la muje es demasiado pequeño pa a compe i sin des en ajas con el del homb e! ”.
118
La oz del expe o/a de u no in en aba en onces calma las aguas, colocando a las chicas
en el si io que les co espondía: unos espacios delimi ados que como muje es debían acep a y
ocupa . El í ulo de uno de los a ículos ci ados en es e abajo lo esumía muy bien: una “clausu a
o zada en un mundo pequeño”.
119
La o ma de zanja la discusión del expe o/a, como siemp e, e a
apacigua a las chicas ins ándolas a son eí , cede y calla :
“¡Vamos, no llo es ni e i i es pequeña amiga! Sí, ellos han es ado muy du os y an ipá icos,
pe o... ¿po qué no econoces lealmen e que ienen algo de azón? Son íe dulcemen e […]
puedes in e esa e y comp ende las es upendas cabezas de ellos... y diles cuán as eces necesi an
de u pequeño ingenio 'mecánico' pa a el uncionamien o de su casa, de u genio musical pa a
can a al niño, de u ci ugía pa a cu a los cuando se co an y ponen el g i o en el cielo, y de u
iloso ía pa a consola les cuando su ciencia les alla”.
120
El abajo en la casa ya apa ecía en algunos manuales de economía domés ica, como un
abajo más que case o in elec ual, capaz de “ele a a la muje sob e su an igua condición de escla a
pa a hace la compañe a, la e dade a compañe a del homb e”.
121
El es ilo discu si o que hemos obse ado en Chicas, como en cualquie e is a di igida a las
muje es en odas las épocas, e a especí icamen e “ emenino” y nada enía que e con el u ilizado
en la p ensa en gene al. Su inalidad e a log a empa iza con las lec o as aliéndose de es a egias
discu si as muy es udiadas. La u ilización cons an e de apela i os a ec uosos c eaba esa alsa
complicidad en e amigas que pe mi ía la ec iminación ca iñosa, siendo así más di ícil pe cibi la
labo pedagógica e ideológica que se ansmi ía. La lec o a, de es e modo, enía la sensación de se
118
Ca eño, M., a . ci ., p. 84. Se ad ie e en es e ipo de comen a ios el hecho de que las muje es en los comienzos de
los años cincuen a ya comenzaban a inco po a se a ca e as uni e si a ias, conside adas has a hacía unos años, imp opias
pa a ellas. La idea de “ángel del hoga ” o de la obligación de cu sa ca e as “ emeninas”, comenzaba a se cues ionada
po las jó enes, no así po la oz del expe o/a que con es aba.
119
Moline o Ruiz, C., "Muje , anquismo, ascismo. 'La clausu a o zada en un 'mundo pequeño'”, His o ia social, n.
30 (1998), p.1.
120
Ca eño, M., a . ci ., p. 84. E an las denominadas “ciencias del hoga ” que solo pa ecían domina las muje es. En
la España anquis a se ol ie on a ep oduci los es e eo ipos sob e las muje es de la Edad Media, cuando su des ino
e a el hoga de su ma ido y sus unciones es aban delimi adas como ep oduc o as, sanado as y esponsables de las
labo es domés icas. C . Quiles, A., a . ci ., UMA, 2015-2016.
121
Sopeña, A., op. ci ., p 102. En el s. XIX Ma ía Ca bonell elabo ó un manual de enseñanza des inado a las niñas en
el que abogaba, en e o as cosas, po impa i les: “nociones de His o ia Na u al «case a» pa a que supie an alimen a a
una amilia; de Química aplicada a la desin ección de las habi aciones, a la limpieza de muebles do ados, opas, a la
ob ención de una lejía, e c., y conocimien os de Física elacionados con las ope aciones de cocina”. C ., Simón Palme ,
M. C., “Esc i o as españolas del siglo XIX o el miedo a la ma ginación”, Anales de Li e a u a Española, n. 2 (1983), p.
482.

35
única y de que “su e is a” e a una iel aliada y compañe a que se p eocupaba e dade amen e po
ella:
“El ono in o mal y el es ilo di ec o del ex o ep oducen el ipo de lenguaje usado en las elaciones
in e pe sonales del ámbi o p i ado y mani ies an la olun ad de pe sonalización de las e is as […]
El discu so di ec o p opio de la comunicación o al c ea la sensación de au en icidad, a o ece la
c edibilidad”.
122
Es e ipo de discu so, po supues o, no unciona ía en un consul o io cuyos ecep o es uesen
chicos, po que su socialización se ealizaba u ilizando o as es a egias. La es echa elación
es ablecida en e la e is a y las lec o as quedaba muy bien e lejada en uno de los ejempla es que
hemos analizado:
“Chicas os quie e y se des ela po oso as, lec o as amigas. Pe o se sien e an icipadamen e
compensada de sus es ue zos, po que sabe que siemp e que os salga al encuen o un p oblema,
hab éis de acudi en con ianza a es e conseje o op imis a y aleg e [A lequín, en es e caso], que
quiso c ea pa a oso as”.
123
Po úl imo, inaliza emos es e apa ado con una sección en la que se o ecían di e en es ipos
de es pa a que las lec o as e lexionasen y se e alua an pe sonalmen e. La inalidad pe seguida
e a, de nue o, aleccionado a: p e endía que las jó enes se diesen cuen a de que podían incu i en
“ al as” que e a p eciso e i a como el mal genio, la pe eza, la pusilanimidad, la al a de higiene, el
deso den. Los ejemplos mos aban, además, las posibles consecuencias pa a su u u o si no
adop aban medidas, como la soledad o con e i se en unas ama gadas.
124
“¿E es ú como… C is ina la deso denada?: “[...] si C is ina hubiese p ocu ado se más
o denada […] a egla se de la cabeza a los pies […] ene una alcoba o denada, exp esión de su
in imidad emenina […] y aunque es udiase no igno ase sus debe es domés icos que son el eino
p opio de la muje […] hubie a sido eliz”.
125
“¿Qué ha ías ú si…”: Es e o o ipo de es solía p esen a si uaciones co idianas que
podían p esen á sele a cualquie jo enci a. Po ejemplo, si una amilia amiga la in i aba a come
jus o el día en que se quedaban sin se icio domés ico. También podían ocu i les hechos
inespe ados, como pe de un zapa o debido a una aglome ación de gen e en un au obús o que su
122
Figue as Maz, M. y Menéndez Menéndez, M. I., “L’e olució de la p emsa emenina a Espanya: de La Pensado a
Gadi ana als blogs”, Re is a de Rece ca i d’Anàlisis, ol. XXX (2013), p. 9.
123
Chicas, n. 109 (1952), p. 25.
124
La palab a 'sol e a' con ca ác e peyo a i o no apa ece en ningún momen o en la e is a, ni siquie a como mo i o
de bu la en las di e en es his o ie as.
125
Chicas, n. 107 (1952), p. 17.
36
pe o mo diese al de los dueños del chale de en en e de su casa. Todas ellas si uaciones muy
“p obables” en la ida de cualquie chica, po lo que es a debía de es a p epa ada pa a esol e las.
Los di e en es ipos de es que se p esen aban en la e is a e an, en g an medida,
con inuado es de los popula es manuales de u banidad del s. XIX, muy comunes en aquellos años
de la posgue a y que eglaban los compo amien os sociales de homb es y muje es:
“La u banidad ija el a que ipo de indi iduo educado, an o en lo que oca a los modales, como en
lo que a añe a su o denamien o mo al. En sus páginas se sis ema izan ó mulas de compo amien o
de acue do con di e en es pa adigmas pedagógicos […] ca illas de lec u a, cues iona ios de
o ma o p egun a- espues a o b e es a ados ace ca de niños y niñas modélicos”.
126
5.4.6. Secciones de ocio y cul u a
“Rincón del a e”. Los emas elacionados con la cul u a ocupaban un luga muy educido
en Chicas, ya que el in de la e is a nada enía que e con la o mación in elec ual de sus lec o as.
En es a sección se inse aban e azos de poemas de au o es como Machado, Ga cilaso de la Vega,
Gab iel y Galán o ay Luis de León, en e o os. A la de echa de los poemas siemp e apa ecía una
ilus ación minúscula de cuad os de Velázquez, Mu illo, El G eco o El Gio o, cuya emá ica
mayo i a iamen e e a eligiosa y que nada enían que e con el poema en cues ión.
“Ta des de llu ia con us lib os”. Es e apa ado lo i maba El C i icón que, de o ma poco
su il, p e endía encauza los gus os li e a ios de las lec o as. La p e endida eseña de lib os ampoco
enía nada enía de li e a ia, consis ía en desa olla en unas líneas el a gumen o e in e cala una
opinión pe sonal sob e la ob a. Como ejemplo, podemos obse a el comen a io sob e la no ela de
Concha Espina La Re agua dia (1939) donde según el expe o “palpi a lo pa ió ico y lo eligioso
[…] in e esa, emociona, a ae”.
127
Del mismo modo que alababa unas ob as, El C i icón p e enía sob e o as, po que “no odas
las ob as de es e au o que hoy os ecomendamos son pa a muchachas ¡cuidado!”. Algunas de las
126
Ampudia de Ha o, F., “La cul u a de gue a anquis a como pau a de egulación conduc ual”, Amnis,10 (2011), p.
5. h p://jou nals.openedi ion.o g/amnis/1292. Exis en una g an can idad de manuales de u banidad pa a niñas, algunos
en e so como el T a ado comple o de u banidad en e so pa a uso de las niñas. Ob a decla ada de ex o. Con un
apéndice sob e el modo de incha y se i en la mesa (1838) de J. Codina. Au o as como Pila de Sinuhé, Ma ía
An onia Reyes de He e a a inales del siglo XIX o Pila Pascual de Sanjuán en 1916, esc ibie on manuales sob e el
ema. h p://www.ce an es i ual.com/po ales/isabel_oya zabal/au o a_c onologia_muje es_espanolas/
[Consul ado: 18-04-2018]. Pa a amplia la in o mación sob e los manuales de u banidad, Vid. Gue eña, J. L., El al abe o
de las buenas mane as. Los manuales de u banidad en la España con empo ánea, Mad id, Fundación Ge mán Sánchez
Ruipé ez, 2005.
127
La eseña apa ece no solo en el n. 107 de la e is a, sino que se epi e, con la misma admi ación en el n. 124, ambos
de 1952. Concha Espina ue una de nues as más céleb es esc i o as. An es de la Gue a Ci il apoyó la Asociación de
amigos de la Unión So ié ica y se conside aba epublicana y ca ólica. T as la Gue a Ci il ue mili an e de Falange.
Espina es aba di o ciada desde 1934 y con su abajo sacó adelan e sola sus hijos. A pesa de es a ci cuns ancia pe sonal,
ue una esc i o a muy alabada y p emiada du an e la España anquis a.
37
ob as comen adas en los ejempla es de 1952 pe enecían a esc i o es como R. Kipling o R. Tago e
“un emanso de paz en la epidan e ib ación de la ida p esen e”. También había ecomendaciones
sob e no elas del oes e, como las del no eame icano Zane G ey o lib os de la poe isa y d ama u ga
mad ileña Pila de Valde ama, cuya ama pos e io nada end ía que e con la li e a u a.
128
Respec o a la lec u a de los clásicos de la li e a u a uni e sal, no hemos encon ado, al menos en la
mues a de la que disponemos, ninguna eseña que animase a su lec u a.
Du an e el p ime anquismo se c eó el Se icio Nacional de Lec u a pa a e i a la
publicación de lib os no some idos a ningún con ol.
129
En 1950 los lib e os es aban obligados a
en ia la lis a de ejempla es que enían a la en a y a e i a los conside ados noci os y aunque el
acceso a lib os p ohibidos no esul aba a ea ácil, no e a imposible.
El apa ado de lib os en Chicas se comple aba con colecciones de sellos del mundo y como
en las secciones de moda, ya comen adas, o a ez se publici aba una ienda, en es e caso, una casa
ila élica de Mad id donde pode adqui i los sellos que apa ecían o og a iados en es a sección.
“Ta des de llu ia con us discos”. La e is a ponía a disposición de las lec o as le as de
canciones, sob e odo, de películas musicales ame icanas que apa ecían en inglés, o eciéndose
ambién su aducción al español. Es e hecho nos mues a la labo pedagógica que deseaba eje ce
Consuelo Gil den o de la e is a ya que, como dijimos an e io men e, du an e años es a eje ció la
cá ed a de inglés en un ins i u o. La inclusión de le as de canciones en es e idioma den o de una
e is a ep esen aba un signo de mode nidad poco común en la época (y que luego se con e i ía en
habi ual en o as e is as) animando a las jó enes al ap endizaje de o as lenguas.
130
5.4.7. El cine de Hollywood
Desde el año 1938 comenza on a impo a se películas alemanas e i alianas a España y
du an e la posgue a, el cine de ambos países u o una ue e p esencia en las salas españolas. No
obs an e, e an las cin as no eame icanas las que con aban con el a o del público; a pesa de ello,
128
Valde ama econoció en 1981 en un lib o de memo ias, que ella e a la amosa Guioma con la que A. Machado
man u o una elación epis ola . Concha Espina en 1950 apo ó da os documen ales de su idilio, pe o no des eló la
iden idad de Guioma . wikipedia.o g/wiki/Pila de_Valde ama [Consul ado: 15-03-2018].
129
Roca i Gi ona, J., De la pu eza a la ma e nidad, Mad id, Minis e io de Educación y Cul u a, 1996, p. 68. Pa a
conoce muchos de los í ulos p ohibidos de la época Vid. Ce illo, Ped o C. y So omayo , M.V., op. ci ., pp. 69-169.
Respec o a los lib os “edi ican es”, Jo di Roca ambién elabo a una la ga lis a de ellos Vid. op. ci ., p. 373.
130
La p ime a Escuela de Idiomas en España se c eó en Mad id en 1911 y allí se impa ían lenguas como ancés, inglés
y alemán. Ese mismo año apa ecían en e sus ma iculados: Ma ía de Maez u, Claudio Sánchez Albo noz y Ca men de
Bu gos. es.wikipedia.o g/wiki/Escuela_O icial_de_Idiomas [Consul ado: 15-03-2018]. También el cine e a ó el in e és
de algunos p o eso es en que sus alumnos pudiesen p ac ica un idioma a a és de le as de canciones. Da id T ueba
en Vi i es ácil con los ojos ce ados (2013) p esen a la his o ia eal de Juan Ca ión un p o eso de inglés que pidió a
John Lennon que incluye an las le as de sus canciones en sus discos. Es a pe ición se e ía sa is echa y a pa i de
en onces se con i ió en algo habi ual en el me cado discog á ico.
h p://www.elmundo.es/cul u a/2017/08/30/59a7121 268e3ed03a8b45bd.h ml [Consul ado: 24-05-2018].
38
exis ían se ios p oblemas pa a su impo ación, unidos a las con inuas c í icas de los sec o es más
conse ado es del égimen, como la Iglesia y la Falange con a ellas. Pe o nada log ó disminui
dicha adhesión y siemp e goza on, como aho a, de un g an apoyo popula :
“No podemos ol ida […] que además de los in e eses ma e iales, ambién es án en juego
in e eses polí icos, mo ales y eligiosos […] la mayo ía de las casas p oduc o as yanquis es án en
manos de judíos y masones, és os desa ollan, a a és de las películas, su campaña de
desc is ianización de la sociedad”.
131
Las películas no eame icanas ue on conside adas po dichos sec o es como las culpables
del auge de la inmo alidad en la sociedad española pues, a a és de ellas, se es aban in oduciendo
las cos umb es ame icanas en España: jó enes independien es, amilias deses uc u adas, adul e ios,
a en u as pasionales. A ello había que suma le la imagen que o ecían de la muje que nada enía
que e con la de la española: “inhabili ando o menoscabando la u u a conso e y mad e, con
p ác icas exó icas que la des eminizan y o nan descen ada en el hoga ”.
132
Pe o las películas españolas, po sí mismas, no e an capaces de llena las salas, algo que
ampoco con enía a la economía española. Po lo an o, el cine no eame icano –p e ia censu a–
p opo cionaba, como eco daba León Aguinaga: “Pan pa a el Es ado, que necesi aba los ing esos
que le epo aba es e sec o , y ci co pa a el pueblo […] en un momen o en el que o as uen es
adicionales de ocio esul aban inaccesibles”.
133
Ma ín Gai e e lejaba ambién esa desa ección que
el cine español de la época p oducía en el público desde su p opia expe iencia de espec ado a en los
años de la posgue a:
“Ya sólo con mi a las ca ele as, donde se eían os os a oniles y aus e os enma cados po una
golilla o ocados con go a mili a , gi anas isueñas con peine a y man oncillo, einas a caballo o
almiba adas bu guesi as de esco e hones o, la a en u a que suponía en a en el cine se desca gaba
casi au omá icamen e de in ensidad […]. Los jó enes de pos gue a sabíamos muy bien que una
película española o nos iba a con a una his o ia he oica de las que enían en los lib os de ex o o
131
“Asociación de Pad es de Familia de Se illa al Delegado del Es ado pa a P ensa y P opaganda”, Se illa, 1938. AGA,
SEC 3, caja 21/279. Ci . po León Aguinaga, P., El cine no eame icano y la España anquis a, 1939-1960: elaciones
in e nacionales, come cio y p opaganda, Tesis doc o al, Uni e sidad Complu ense de Mad id, 2008, p. 65.
132
No a del A zobispo de Toledo en el e ano de 1946 ecogida en Cues a Bus illo, J., op .ci ., p. 375. Muchas películas
ex anje as ue on mu iladas, se sup imie on escenas, se aco a on besos, y se obligaba a su doblaje al cas ellano.
Algunas, no obs an e, se es ena on como Gilda di igida po Cha les Vido y p o agonizada po Ri a Haywo h y Glenn
Fo d. Sob e ella ecogemos lo sucedido en su es eno en Málaga: “alcanzó ales cimas que casi p o ocó una al e ación
del o den público en la Málaga de 1948. El lanzamien o de in e os con su in a azul o neg a con a las aquillas y pue as
del cine Echega ay ue mo i o su icien e pa a que el gobe nado ci il de aquellos momen os p ohibie a el es eno.
h p://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2013/03/31/ u bulen o-es eno-gilda-malaga/577669.h ml [Consul ado: 18-
12-2017].
133
León Aguinaga, P., op. ci ., p. 73.
45
u ilizaba, an o su nomb e, como el seudónimo de Glo ia Leg and, el nomb e de su he mana
allecida muy jo en, pa a i ma sus ela os.
156
An onio Mingo e (1919-2012): dibujan e, esc i o , académico de la RAE y pe iodis a.
Mingo e ue econocido con mul i ud de gala dones y p emios en su la ga ayec o ia p o esional.
En 1932, esc ibió su p ime a his o ie a en el suplemen o Gen e Menuda de Blanco y Neg o. Sus
colabo aciones en Chicas consis ían no solo en ilus aciones, sino en la esc i u a de his o ias
sa í icas. Mingo e ya había esc i o su p ime a no ela en 1948 y al iempo que compaginaba su
abajo en Chicas colabo aba en Abc y La Codo niz. Como o os au o es u ilizaba, a menudo, el
seudónimo de An hony Mask pa a esc ibi no elas policíacas y del oes e.
157
José Luis Mo o (1926-2015): ue oda una ins i ución den o del mundo de la ilus ación y
de la his o ia de la publicidad en los comienzos de la ele isión en España. Jun o a su he mano
San iago in odujo la animación publici a ia en nues o país, siendo suyos los dibujos animados más
amosos de la pequeña pan alla. Los más popula es y eco dados son, sin duda, los del anuncio del
neg i o del Cola-Cao de los años sesen a, el lobo de los u ones con el mismo nomb e o los
“pezqueñines” de las campañas del FROM (Fondo de Regulación y O ganización del Me cado de
P oduc os de la Pesca y Cul i os Ma ino). Además de la amilia Tele ín o la calabaza Rupe a, c eó
algunos de los ca eles de las películas de Ma isol. La labo de los he manos Mo o ue econocida
en Eu opa en di e sos ce ámenes, siendo gala donados an o en el Fes i al de Venecia como en el
de Cannes, consiguiendo has a es Palmas de O o.
158
Glo ia Fue es (1917-1998): en Chicas cul i ó la na ación mien as sus poema ios
comenzaban a publica se y a es ena se algunas de sus piezas ea ales pa a niños en Mad id. Con
sus poesías consiguió llega a odo ipo de público. Desde 1939, Glo ia Fue es, había sido edac o a
de la e is a in an il Ma a illas, donde sus cuen os y poemas segui ían apa eciendo has a 1953.
Colabo ó con Consuelo Gil en Mis Chicas du an e a ios años y después en Chicas has a 1955.
T abajó en di e en es p og amas de adio y ele isión, como el popula p og ama “Un globo, dos
globos, es globos” en los años se en a del pasado siglo. En su es amen o Glo ia Fue es legó su
156
Villa de ancos como o as muchas niñas de la época su ió poliomieli is, cuyas secuelas le p oduje on ene que
u iliza de po ida una silla de uedas. También el euma a ec ó a sus manos, y en sus úl imos años dic aba a un
magne ó ono sus no elas, que seguía edi ando la Edi o ial B ugue a. h p://www.cul u agalega.o g/album/doc/biog a ia
ma isa illa de ancos.pd . [Consul ado: 20-11-2017].
Sob e la igu a de es a au o a gallega Vid. Ma ínez Peña anda, E., “Ma isa Villa de ancos y los años de la adio”, A bo ,
n. 719 (1963), pp. 417-444.
157
h p://humo is an.o g/es/au o es/mingo e/y h p://www.abc.es/especiales obi ua io [Consul ados: 21-11-2017]. La
ace a como no elis a de Mingo e es poco conocida y apenas es udiada, Vid. Fe i Coll, J. M., “La na a i a humo ís ica
de un no elis a se io: An onio Mingo e”, Anales de Li e a u a Española, n. 19 (2007), pp. 39-59.
158
h p://humo is an.o g/es/au o es/mo o/ [Consul ado: 21-11-2017].

46
o una, cien millones de pese as, a la Ciudad de los Muchachos.
159
Ra ael Azcona (1926-2008): su nomb e apa ece ligado, sob e odo, al cine español siendo,
pa a muchos, el mejo guionis a de nues a cinema og a ía. An onio Mingo e p opició su
pa icipación como colabo ado en Chicas, pues ambos compa ían a eas ya en La Codo niz.
160
Azcona, con el seudónimo de Jack O' Relly, esc ibió algunos de los ela os se iados que apa ecían
en la e is a, así como muchas de las no elas que se in eg a ían en la colección de “Biblio eca de
Chicas”. El cineas a no gus aba de eco da es a e apa de su ida pues, según explicaba Ruiz
Cabezón, le p oducía cie o pudo habe esc i o es a clase de “li e a u a” que el público de la época
demandaba y que le pe mi ía subsis i .
161
T as su mue e, la en onces di ec o a de la Academia de
Cine, González Sinde, dijo de él: “No hay nadie que haya llegado a su capacidad de imaginación,
su igo in elec ual y su b illan ez".
162
Luisa Ma ía Lina es (1915-1986): no elis a mad ileña y colabo ado a en a ias e is as,
llegó a se muy conocida ambién en F ancia. Sus no elas llenas de oman icismo y a en u as
goza on de g an éxi o y abundan es eediciones, po lo que muchas de ellas ue on lle adas al cine
(has a ein e adap aciones) y aducidas al ancés, po ugués, alemán, inglés, inés y sueco. Odiaba
el é mino “ osa” e e ido a sus ob as, pues Lina es c eía que es e ocablo se había c eado solo pa a
“desp es igia a unos cuan os au o es en España […] En odo caso, la no ela osa se ía odo el cine
no eame icano has a hace quince años”. Ella misma econocía que con sus no elas solo p e endían
que el lec o encon ase “la aleg ía de i i , el op imismo y la paz espi i ual”, po ello nunca ocó el
ema polí ico.
163
G acián Quijano (1896-1974): seudónimo bajo el que se escondía la esc i o a jiennense
F ancisca C is ina Sáenz de Tejada y O i. Cul i ó la poesía en sus inicios y esc ibió no elas co as
de emá ica emenina, ensayos biog á icos, cuen os de humo , además de colabo a en di e en es
medios esc i os. Es u o unida a G.I.L.S.A. desde sus comienzos con la e is a Chicos, as o o alias,
El Pad e Pa eja. En 1944 ue nomb ada miemb o nume a io de la Academia de Ciencias, Bellas
159
La Ciudad de los Muchachos ue c eada en los años sesen a po el pad e Sil a. y pa a muchos ue “el único encla e
democ á ico de la España anquis a”. Una “ciudad” de cuyo gobie no se ocupaban los p opios niños, la mayo ía de
ellos sin ecu sos.
h ps://elpais.com/elpais/2018/02/26/ en aciones/1519666693_191243.h ml
h p://www.ce an es.es.biblio ecas.documen acionespanol/c eado es/ ue esglo ia.h ml
h p://www.xlsemnal.com/pe sonajes/20170129/glo ia- ue es.h ml [Consul ados: 21-11-2017].
160
Cabezón Ga cía, L. A., “Ra ael Azcona po An onio Mingo e”, Belezos, n. 17 (2011), p. 8.
161
Ríos Ca a alá, J. A., La ob a li e a ia de Ra ael Azcona, Uni e sidad de Alican e, 2009, p. 37.
162
h ps://elpais.com/cul u a/2008/03/25/ac ualidad/1206399609_850215.h ml. [Consul ado: 02-12-2017].
163
h ps://heme o eca.abc.es./na ./Na iga e.exe/heme o eca/mad id/abc/1986/09/17/044.h ml [Consul ado: 03-12-
2017]. Mien as que los ondos de la Biblio eca Nacional no o ecen ningún esul ado sob e es a au o a, sí lo hace su
homóloga ancesa. Las ob as de L. M. Lina es es án ca alogadas en di e en es apa ados siendo es as muy nume osas.
47
A es y Nobles Le as de Có doba. Su sen ido del humo quedaba e lejado en las a je as de isi a
que epa ía en e sus conocidos: “Paca Tejada, ex-jo en, ex- eliz, ex-millona ia”.
164
Muchos o os c eado es pa icipa on en la e is a de Consuelo Gil du an e años, como la
ilus ado a Pili Blasco, a í ice de la amosa muñeca Ma iló. Apun aba Vázquez de Pa ga, que Blasco
o ecía en la e is a “su sensibilidad emenina, la delicadeza y el encan o de sus dibujos [que]
compaginaban pe ec amen e con lo que en onces se en endía po una e is a pa a niñas”.
165
O o
de los asiduos colabo ado es de la publicación de Gil Roësse , ue el no elis a a agonés Ca los
Cla imón La a ga con sus múl iples alias como: Rob Joyce, Red Lowel, Cha les Cla k y que
pos e io men e llegó a se un a amado publicis a. Cla imón llenó las páginas de Chicas de ela os
policíacos, del oes e y omán icos. Una de sus no elas, La ampa, ue incluida en la An ología de
las mejo es no elas policíacas jun o a au o es de odo el mundo y de di e sas épocas como: W.
Faulkne , Balzac, R. G a es, J. S einbeck y A.Ch is ie, en e o os.
166
8. “Biblio eca de Chicas”: nue o e o edi o ial pa a Consuelo Gil Roësse
En 1952 se unió a Chica, la e is a de los 17 años, la “Biblio eca de Chicas”. Con enía dos
colecciones de no elas: “La a dilla escocesa” di igida a niñas de 14 años y o a i ulada “Y… écha e
a ola ” donde la edad se suponía más a anzada. Mien as que la p ime a no esul ó muy exi osa, la
segunda colección con ó con el a o del público desde el p incipio y log ó sob e i i has a inales
de los años sesen a (1952-1967).
167
Su pe iodicidad ue quincenal anunciándose las salidas de cada
í ulo en Chicas. Algunos de los ejempla es con enían has a escien as páginas siendo su p ecio
inicial de 5 pese as. Las i adas llega on a alcanza los sesen a mil ejempla es. Sus po adas emi ían
a escenas ela i as al a gumen o y solían se p ime os planos de los pe sonajes p incipales, cuyos
os os eco daban con ecuencia a ac o es y ac ices ame icanos (igual que sucedía con las
ilus aciones que acompañaban los ela os en Chicas). En es as colecciones publica ían sus ob as
muchas esc i o as echazadas en las edi o iales y colabo ado as de la e is a Chicas y su au o a
p incipal ol ió a se Ma isa Villa de ancos. La mayo ía de los que esc ibie on en es a colección
164
h ps://www.ideal.es/jaen/20080521/opinion/g acian-quijano-.h ml. [Consul ado: 03-12-2017]. Desg aciadamen e
su nomb e apa ece solo en web locales y p o inciales c eadas en la p o incia de Jaén. G acián Quijano, no obs an e,
apa ece ci ada en la His o ia de la Li e a u a española de Valbuena P a , el cual alababa su ob a li e a ia: “ ina
sensibilidad de muje , lí ica popula en Can e jondo, delicada de cadencias en la p osa poemá ica en La pied a en el
lago”. C . Valbuena P a , A., His o ia de la Li e a u a Española, Ba celona, G. Gili, 1968, ol. IV, p. 1072.
165
Vázquez de Pa ga, S., La dinas ía de los Blasco, Ba celona, No ma Edi o ial, 1982, p. 7.
166
Se llega on a edi a dieciocho olúmenes de es a An ología. La no ela de Cla imón apa ecía en el olumen núme o
once. h p://la lechaneg asiglox .blogspo .com.es/2009/06/an ologia-de-las-mejo es-no elas.h ml. [Consul ado: 6-12-
2017)].
167
h p://delosocialymuchomas.blogspo .com.es/2016/11/coleccion-biblio eca-de-chicas-i.h ml. [Consul ado: 10-03-
2018].
48
lo hicie on, de nue o, bajo seudónimo.
168
En 1987 el Abc li e a io publicaba un a ículo i ulado “Dulce lec u a de ju en ud”, en el que
Consuelo Gil eco daba con nos algia su e apa como edi o a de es a se ie de no elas. Pa a ella su
abajo y el de sus colabo ado es enía un g an alo po que “es aba imp egnado de un espí i u de
di ulgación cul u al y del sen ido pa io que en onces eníamos”. Gil Roësse se quejaba de que la
mayo ía de es as pequeñas ob as ue an ca alogadas como “no ela osa”, pa a ella sinónimo de
cu sis. Muchos de aquello í ulos u ie on p oblemas con Acción Ca ólica po , según es a
o ganización, “ aspasa ” los lími es de la mo alidad. Su lec u a habi ual ampoco se conside aba
muy edi ican e en los sec o es más conse ado es del égimen, pues p opiciaban que las muje es
desa endiesen sus labo es domés icas. A pesa de ello, es e ipo de li e a u a “meno ” se ole aba
po que, en palab as de Roca i Gi ona, siemp e con enía un “edulco ado ba niz mo alizan e”.
169
Aunque los índices de lec u a no e an muy ele ados en la España de los años cincuen a, la
no ela osa ue odo un acon ecimien o edi o ial en la España de la posgue a.
9. El inal de Chicas, la e is a de los 17 años
Nos ha esul ado imposible de e mina el año en el que Chicas dejó de edi a se. Las páginas
en la Red, que o ecen ejempla es pa a coleccionis as, si úan 1962 como echa inal. Asimismo,
hemos obse ado en las e is as que se o e an cómo se aco ó la cabece a y en su e ce a época, a
pa i de 1955, se especi icaba que se a aba de “una e is a po y pa a la muje ”. Chicas había
c ecido amoldándose a los iempos y abandonando pa e de sus señas de iden idad. Se eno a on sus
secciones incluyendo nue os espacios dedicados a la ele isión, a la ida pe sonal de las es ellas
del momen o o de la ealeza y aunque siguió dedicando espacios a manualidades, cocina o moda ue
inco po ando epo ajes de más ni el, adap ándose a las necesidades y gus os de una nue a
gene ación de lec o as.
170
.
Po o a pa e, su c eado a, Consuelo Gil Roëse , ue saliendo poco a poco de la escena
cul u al española. Sus apa iciones en público se eduje on a di e en es ac os al lado del que ue su
compañe o en los úl imos años de su ida, Ped o Sainz Rod íguez.
171
168
Muchas de aquellas no elas ue on di undidas más a de po Radio Mad id (en es a e apa G.I.L.S.A. se con i ió en
C.I.D.) inco po ándose a un géne o que causó u o en la España anquis a: las adiono elas. Gille mo Sau ie Casaseca,
Ra ael Azcona (Jack O' Relly), y las ya ol idadas, Pa icia Mon es o Ma i Nie es G ajales ue on muy popula es g acias
a es os se iales.
169
Roca i Gi ona, J., op. ci ., p. 69.
170
h ps://www. ebeos e a.com/1/Ob a/Lib o/Monog a ia/.../5_P ensaCo azon.pd , p. 729. [Consul ado: 5-05-2018].
171
Capde illa A güelles, N., op. ci ., p.165. Ped o Sainz Rod íguez había sido p o eso de Consuelo. Polí ico,
académico, biblióg a o, académico, o mó pa e como minis o de Educación del p ime gobie no anquis a. Se exilió
en Es o il jun ó a los moná quicos que apoyaban a don Juan de Bo bón. G acias a la mediación de Consuelo Gil pudo
49
10. Conclusiones
Nues o ema de in es igación se ha cen ado en el análisis, en p o undidad, de una
publicación muy popula en la posgue a: Chicas, la e is a de los 17 años. Resul a imp escindible
aho a e isa los obje i os que nos plan eamos, y comp oba el g ado con el que es os han sido
alcanzados. En p ime luga , podemos deci que hemos log ado elabo a , de o ma po meno izada,
la his o ia de la e is a: desde su c eación en 1950 has a su desapa ición edi o ial en 1962. A pesa
de los escasos da os con los que con ábamos, c eemos que hemos alcanzado el obje i o p opues o,
conside ando ambién que es e abajo puede supone un pun o de pa ida muy in e esan e pa a
u u os es udios de in es igación sob e las e is as come ciales de esa época. Más, si enemos en
cuen a, que Chicas ue la p ecu so a de un géne o, las e is as pa a adolescen es, que oda ía hoy
se man iene con ue za. Es a ci cuns ancia, que desconocíamos al comenza nues a in es igación,
o o ga una ele ancia inespe ada a su análisis y a los esul ados que hemos ex aído de es e.
Las in es igaciones sob e los an eceden es de Chicas han pe mi ido, a su ez, conoce a una
de las igu as imp escindibles, bajo nues o pun o de is a, pa a cualquie es udio sob e las e is as
di igidas al público ju enil del anquismo. Nos e e imos a Consuelo Gil Roësse , cuya labo e
impo ancia den o del mundo edi o ial nadie pa ece cues iona .
El análisis lle ado a cabo sob e Chicas no solo a oja luz sob e la igu a ol idada de su
c eado a, sino que des ela a oda una se ie de p o esionales de los que Consuelo Gil, en cie o modo,
ue mecenas. Homb es y muje es de econocido p es igio en nues os días que colabo a on en Chicas
cuando sus ca e as p o esionales apenas habían comenzado. Algunos de ellos escondidos as un
seudónimo como Ra ael Azcona o en ace as que desconocíamos, po ejemplo, la de Glo ia Fue es
como na ado a de ela os sen imen ales.
Conside ada como “li e a u a meno ”, es a o ma na a i a apa eció po p ime a ez en una
e is a pa a adolescen es de la mano de muchos esc i o es que han sido conside ados de “segunda
ila” cuyas ob as y ayec o ias pos e io es pod ía se in e esan e e isa de o ma de enida.
Respec o al segundo de nues os obje i os, el análisis de ipo ideológico sob e los con enidos
de la e is a, podemos conclui que en Chicas se sos enía un discu so ambi alen e. Po una pa e,
se ansmi ía la idea de una sociedad pa ia cal, en la que el u u o ideal de la muje e a el de se
esposa y mad e. Buena p ueba de ello se ían la in inidad de consejos sob e ece as, labo es, cuidado
eg esa a España en 1969 y con él su aliosa y ex ensa biblio eca. Jun os i ie on has a la mue e de es e un amo que
sus más allegados de inían como “pla ónico”. En sus úl imos años enemos cons ancia de que Monse a Roig en e is ó
a Consuelo Gil pa a la ele isión ca alana, en e is a a lo que nos ha sido imposible accede .
50
de las plan as y el hoga , limpieza, e c., de los que hemos ido mos ando ejemplos en es e abajo.
Aunque en ningún momen o se alen aba desde sus páginas a la eclusión en el ámbi o p i ado a sus
lec o as, muy al con a io. Los es e eo ipos sob e la condición emenina se mani es aban ambién
de o ma muy nume osa como hemos ido iendo: i as humo ís icas, ela os, consul o ios, e c.,
aunque mezclados, en di e en es ocasiones, con opciones más p og esis as, incluso di íamos que
casi eminis as.
Po lo an o, dicha ambi alencia pod ía debe se, en cie o modo, a una o ma de
supe i encia pues así la e is a e i aba que la censu a se en ome ie a en sus con enidos. Al mismo
iempo, conseguía con en a a aquellas lec o as que man enían aún in e io izado el discu so
pa ia cal. En segundo luga , la e is a log aba, con una posición más mode na, a ae a las jó enes
cuya men alidad se alejaba, cada ez más dep isa, de la impe an e y que demandaban unos
con enidos más aco des con los nue os iempos.
Es as lec o as ue on las que die on el sal o educacional y ma ca on la up u a con la
gene ación que las p ecedió. Unas muje es mejo o madas, que iajaban, es udiaban o abajaban y
cuyas expec a i as de u u o se iban alejando, poco a poco, de las de sus p ogeni o as. Po ello, en
Chicas apa ecían ya en espacios labo ales, uni e si a ios y ninguna de ellas lo hacía eje ciendo
a eas en el hoga . De ahí la inclusión de secciones en la e is a sob e moda in e nacional, le as de
canciones en inglés, publicidad de p oduc os ex anje os, co espondencia en e chicos y chicas,
consejos sob e cómo man ene se en o ma, ealiza depo es, e c.
Chicas, como cualquie e is a emenina, a aba de o ece espues as a sus lec o as sob e
cómo es i se o compo a se, qué lib os lee o qué música e a la más ap opiada, e igiéndose en
conseje a cuali icada en cualquie ipo de p oblemá icas. Algo que a día de hoy sigue sucediendo.
El que Chicas lo hiciese desde una ideología más o menos de inida, solo espondía al momen o
polí ico que se i ía en España. No obs an e, eso no signi ica que la línea de cualquie e is a, en la
ac ualidad, no enga la suya p opia. Bas a con echa una ojeada a cualquie publicación di igida al
público adolescen e.
Chicas solo ue un p oduc o más de la época en la que apa eció, y como al hay que juzga la.
Desde sus páginas se ansmi ió una ideología adicional, incluso, se omen ó. Pe o, en ocasiones,
es e idea io ue cues ionado con libe ad en algunas de sus secciones. La acep ación de las lec o as
de los oles adicionales – u u as esposas y mad es abnegadas– no pa ecía ya, en 1952, la única
expec a i a i al de las adolescen es y Chicas, la e is a de los 17 años supo ecoge lo así.

51
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Aho a con eccionando us modelos y u ajua .
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Imágenes que ecue dan a películas como Lo que el ien o se lle ó.
Rela o i mado po Glo ia Fue es
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Muje es so is icadas y elegan es