EL FARO PORTUARIO DE MÁLAGA Y EL DESARROLLO COMERCIAL E
INDUSTRIAL DE LA CIUDAD: ICONO URBANO Y ELEMENTO PAISAJÍSTICO
F ancisco José Rod íguez Ma ín
Ma ías Mé ida Rod íguez
F ancisco Sánchez Gailla d
An eceden es his ó icos
Los alo es pa imoniales inma e iales que esiden en el a o po ua io de
Málaga no pueden des incula se de la his o ia de la ciudad y la es echa
elación que ha man enido con la na egación ma í ima, p ác icamen e desde
su undación po los enicios, que siemp e busca on la ce canía de es ua ios y
el li o al. En el año 2001 apa ecie on los es os del que ue pue o de la
Málaga omana, que ap o echó una en ada de ma jun o al ío
Guadalmedina. Hoy es os in e esan es es igios, debidamen e consolidados,
son isi ables en el subsuelo de un conocido ho el. En e el ma e ial
ecupe ado se con abilizan nume osos es os an ó icos de acei e, ino y
ga um que con i man la ac i idad come cial que desempeñó es e
emba cade o. La ciudad es á dominada po el mon e Gib al a o, cuya
e imología p o iene del á abe y del g iego
(
Gibel al Pha , mon e del a o)
sugi iendo que en su cima se encende ía una hogue a noc u na pa a que
si iese de o ien ación a los na íos, al y como e a cos umb e du an e la
An igüedad.
La ac i idad come cial, y po ende, la impo ancia del pue o, se man u o
du an e la época islámica y se ac ecen ó as la conquis a c is iana. El pue o
se había asladado al espacio hoy ocupado po la plaza de la Ma ina, donde
hoy pueden con empla se algunos lienzos de mu o po ua io. La conocida
ob a Ci i a es O bis Te a um, publicada po p ime a ez en 1572, con iene
nume osas is as del dibujan e lamenco
Geo g Hoe nagel, pos e io men e
pasadas a g abado po F anz Hogenbe g. En la co espondien e a Málaga se
ad ie e en el li o al si uado a Le an e un espigón en cuyo ex emo puede
iden i ica se lo que pa ece se el b azo de una g úa del que pende lo que
pod ía in e p e a se como un anal pa a iluminación.
El apogeo come cial de Málaga se acen uó en el siglo XVIII con la
expo ación de inos y u os secos, además de acei e y cí icos, muy
especialmen e a pa i de 1765, cuando se iniqui ó el monopolio de come cio
con Amé ica bene iciando así al pue o malagueño. Du an e la época
mode na se habían enido e ec uando di e sas ob as de o i icación y
ampliación de diques in e calando la gos pe iodos de inac i idad, no omando
buen i mo las ob as has a el siglo XVIII. Pe o p ecisamen e la con inua
p olongación de los diques hacía in iable la cons ucción de un a o
pe manen e, pues p on o hab ía quedaba a ás an e los nue os a ances del
ex emo del mismo.
El mode no concep o de a o comenzó a ges a se p ecisamen e en el siglo
XVIII, pe o en España ue du an e la egencia del gene al Espa e o, en 1842,
cuando se c eó una Comisión de Fa os, in eg ada po ingenie os mili a es y de
caminos, que ue la que edac ó el sis ema que uni icó odos los del país.
Dependiendo de su come ido ecibían di e sos nomb es: de ecalada, anales,
lin e nas o luces de pue o. Muchos de ellos ue on cons uidos muy ce ca de
las o es de almena a que jalonaban el li o al español, ya que, al in y al cabo,
habían elegido el mejo luga pa a op imiza su isibilidad (Falcón, 1988, 18-
19). En unción de su emplazamien o es a égico, el diáme o de su apa a o y
su alcance, los a os se clasi icaban en seis ca ego ías. Es a es la azón po la
que un a o, po ejemplo, sus i uyendo su apa a o emiso po o o de mayo
alcance, podía cambia de ca ego ía (Falcón, 1988, 20).
Igualmen e se o denó el cue po de a e os con la edición de manuales
1
y la
p omulgación del Reglamen o de Escuelas P ác icas de Fa os en 1856. Los
a e os pasa ían a in eg a , pos e io men e, el cue po de écnicos de señales
ma í imas.
P ime os elemen os de iluminación
Una de las ampliaciones del muelle de Le an e la plan eó el ingenie o
Ba olomé Thu us en 1717, con emplando una o e de iluminación de
can e ía, y pos e io men e, as su allecimien o, po el nue o p oyec o del
ambién ingenie o Jo ge P óspe o Ve bom, plan eando en 1722 una segunda
o e de can e ía pa a cuando es u iesen e minadas las ob as, y no an es,
pues había de ocupa el ex emo del dique de Le an e. El mismo Ve bom
comp obó po sí mismo el pelig o que implicaba ca ece de es e elemen o
cuando ol iendo de los p esidios a icanos ue des iado po la empes ad
has a la zona del Can al, si uada bas an e alejada hacia Le an e (Cab e a,
1994, 218).
Como solución p o isional se op ó po una o e a de made a sob e base
de pied a, pues hab ía de aslada se con o me a anzasen las ob as. En 1737
1
Ca illa de Ins ucción pa a se icio de los a os ca adióp icos y ca óp icos edac ada po D.
Agus ín an elo some ida a la Di ección gene al del Ramo pa a su ap obación en 1849, La
Co uña, imp en a de Manuel Po ela, 1851.
las ob as es aban muy adelan adas, pe o no concluidas, y con inuaban
p oduciéndose nau agios, pues los na íos no calculaban du an e las ho as
noc u nas la dis ancia a la que se encon aba la escolle a del muelle. Una
ca a del comisa io de ma ina echada en 1741 insis ía en la necesidad de
dispone de una lin e na y del o ecimien o de los capi anes a con ibui a su
man enimien o (Cab e a, 1992: 32).
Se debió cons ui poco después de es e suceso, pues en 1748 se conoce
documen ación ace ca de las can idades que abonaban los na íos po con a
con es e se icio, y a pa i de 1752 se conocen a ias adjudicaciones
sucesi as a pa icula es pa a el man enimien o de la lin e na. El con a o se
adjudicaba as un p egón al mejo pos o y po espacio de cua o años. La
o e enía 25 m s. de al u a y 25 lámpa as de acei e pa a ilumina .
A a és de los con a os sabemos que co ía de cuen a del adjudica a io la
limpieza ecuen e de los c is ales y su eposición en caso de o u a, así como
el alqui anado de la lin e na de made a cada cua o años pa a p o ege la del
e ec o des uc i o de la humedad y el sali e. Cada día, al anochece , debía
alimen a las lámpa as con acei e, eno a las mechas de algodón y p ocu a
que es u iesen encendidas has a el alba, p e eyéndose di e sas sanciones en
caso de incumplimien o (Llo dén, 1974: 52-54).
Hubo a ios in en os –con sus co espondien es p oyec os- allidos de
sus i ui es e elemen o de iluminación, pe o inalmen e es a o e de made a
es u o en uso du an e el siglo XVIII y comienzos del XIX (Cab e a & Olmedo,
1988: 147). En 1782 Medina Conde, desc ibiendo las ca ac e ís icas del pue o
malagueño, apo a una desc ipción de la misma: “[…] iene su lan e na [sic]
que se ha de muda al in hecha de made a emb eada de unas 30 a as de
al o la que se enciende con 25 lampa ines de azei e [sic] odas las noches”
(Medina, 1782, 23). Sin emba go, la dis ancia que mediaba en e el
emplazamien o de es e elemen o de iluminación y el ex emo del muelle, ya
concluido, con e ían a la lin e na más en un pelig o que en una ayuda, po la
in o mación con usa que apo aba.
Joaquín Ma ía Pe y en Málaga
La solución de ini i a al p oblema de segu idad que implicaba ca ece de
un sis ema ijo y e icaz pa a o ien ación de los buques apa ece unida a la
igu a de quien di igi ía su cons ucción. Joaquín Ma ía de Pe y nació en La
Co uña en 1766 en una amilia de adición amilia , ing esando en la milicia,
donde ob u o su p ime nomb amien o al cumpli 18 años. Se casó ya en
Málaga, po dos eces, as en iuda de la p ime a esposa, alimen ando a una
la ga p ole cuyo núme o –según la echa del documen o consul ado-, a iaba
en e los doce y los ca o cehijos. Su p esencia en Málaga, a pa i de 1790, ue
casi pe manen e, aunque ambién ealizó abajos en Ceu a, Ma uecos y
Ta i a.
La mayo pa e de su ida la pasó en Málaga, ac uando como di ec o de
las ob as del pue o, de la aída de aguas del acueduc o del ey y las ob as del
ío Guadalmedina (Cab e a, 2016, 57-599). Cuando se buscó un
emplazamien o idóneo pa a es ablece el cemen e io gene al de la ciudad,
Pe y ue uno de los pe i os que dic aminó a a o de donde hoy se ubica el
cemen e io de San Miguel
2
. Uno de los episodios más con o e idos de su
biog a ía iene elación con la ocupación ancesa de la ciudad, pe iodo
du an e el que pe maneció en su pues o. Al é mino de la gue a y as el
eg eso del mona ca Fe nando VII, de acue do con la ley emi ida al espec o,
hubo de some e se a expedien e de depu ación, y en dos ocasiones dis in as.
En el segundo de ellos, echado en 12 de sep iemb e de 1814, se hace
mención a que su decisión de no hui al ocupa se la ciudad po la opa
ancesa ue debido a las g andes esponsabilidades amilia es que enía y el
iesgo que ello hab ía supues o an e la iolencia del ejé ci o in aso . Se
menciona como el gene al Sebas iani y el gobe nado ci il –conocedo es de
sus compe encias-, llega on a o ece le 80 s. dia ios pa a que di igiese las
ob as del cas illo de Gib al a o, e adiendo el enca go de o ma habilidosa
pa a e i a colabo a con el ejé ci o in aso manchando así su ca e a. Si se
io obligado a acep a la ob a de cie e del pa edón del ío Guadalmedina po
ecae es a a ea den o de sus compe encias. En el in o me que lo absol ió
de colabo acionis a se hace cons a que siemp e e i ó causa pe juicio a los
ecinos de Málaga
3
.
A lo la go de su ida p o esional ue acumulando ascensos, llegando al
momen o de su allecimien o, en 1835, a b igadie de na ío y di ec o del
Colegio de Náu ica de San Telmo (Cab e a, 2016: 62).
Pa a el obje i o de es e abajo iene especial ele ancia el p oyec o de
anal gi a o io que hizo pa a el cas illo de San Sebas ián de Cádiz en 1794
(Cab e a, 2016, 59). La o e sob e la que se sus en ó había sido mandada
cons ui en 1766 sob e una a alaya an e io , po lo que enía dos cue pos
supe pues os
4
. En 1854 el ingenie o Juan Ma ín Villa le cons uyó, adosada y
2
(A) chi o (H)is ó ico (N)acional, Consejos, leg. 2593 nº. 15. Ci ado po Ca diñanos Ba deci, I.
(1990), “Fondos documen ales pa a la His o ia del A e en Málaga y su p o incia”, Bole ín de
A e, 11, UMA.
3
(A) chi o (M)unicipal de (M)álaga, Ac as Capi ula es ol. 206, º. 1074-1076
4
h ps://www.p ehis o iadelsu .com/2013/12/ a o-de-cadiz.h ml (consul ado el 21 de
diciemb e de 2019)
en de edo , la i ienda del a e o (Falcón, 1988, 66), acen uando el pa ecido
con el a o de Málaga.
En 1898, du an e la gue a con los Es ados Unidos, una comisión de
ingenie os mili a es y ci iles p esidida po el duque de Náje a, decidió que
es e a o pod ía cons i ui una e e encia an e una hipo é ica in asión
enemiga y aco dó su demolición. De es e a o se conse a su base, de o ma
ci cula y 10 m s. de al u a, en la que puede ap ecia se su áb ica de
mampos e ía de pied a
5
. Una o og a ía de Lau en echada hacia 1875 nos lo
mues a ín eg o y con una i ienda de doble al u a adosada en su base,
ocupando an solo una pa e de su pe íme o. Se a aba de una o e ci cula
oncocónica in eg ada po dos cue pos supe pues os y ema ada po el anal.
En una de sus e icales se ho adaba con una se ie de óculos supe pues os
que, p obablemen e, iluminaban la escale a de ca acol de ascenso. Llama la
a ención la simili ud en e la isonomía de es a cons ucción y la del a o de
Málaga.
El a o po ua io de Málaga
An es, incluso, de habe sido ehabili ado en sus unciones, Pe y ol ió a
insis i en la necesidad de cons ui un a o de iluminación pe manen e y
e icaz aduciendo su a ec ación a la segu idad ma í ima. Como el p oblema
p incipal (es ando ya concluidas las ob as del muelle) e a de índole
económico, se ecu ió a la colabo ación p i ada. La Cáma a de Come cio e a
la más in e esada, pe o an e la incapacidad de apo a ondos de o ma
ins i ucional sugi ió la idea de que des acados miemb os de la bu guesía
come cial hiciesen donaciones. Incluso el cabildo ca ed alicio se
comp ome ió, en 1816, a en ega 25 doblones pa a su aga el gas o de
ealización de los pla illos de e e be o.
El pla e o Manuel Ma ín ue quien ecibió el enca go de ealiza los, en
núme o de 21, con o ma cónca a en pla a pulimen ada, cuyo in e a
p oyec a e in ensi ica la luminosidad de las llamas alimen adas po acei e de
oli a.
El edi icio es u o concluido pa a mediados de 1817 y u o un cos o de
387.301 s. y 22 m s. , empleándose en la ob a 22.000 lad illos. Los pla illos de
e e be o consumie on la pa ida económica más nu ida (75.198 s.)
(Cab e a, 2016, 184-185). Nicolás López ue el enca gado de cons ui la
cúpula de b once que lo ema a, y pa a su cons ucción se ap o echa on unos
cañones de b once que habían apa ecido en Fuengi ola inse ibles pa a el uso
5
h p://los a osdeandalucia.blogspo .com/2013/09/ a o-de-cadiz-36500-noches-de-
se icio.h ml (consul ado el 14 de diciemb e de 2019)
bélico. Los c is ales p imi i os ue on con eccionados en la Real Fáb ica de La
G anja (U bano, 1898, 206).
Como se enca gó de hace cons a en una de las dos placas que se
coloca on en el in e io , odos los ma e iales empleados en la cons ucción y
pues a en uso del a o e an de p ocedencia española (Be ocal, 2010, 203), y
de alle a esal a en un pe iodo en el que la mayo ía de los apa a os emiso es
de luz pa a a os e an de ab icación ancesa (Falcón, 1988, 29). Una segunda
placa con iene el siguien e ex o:
REINANDO FERNANDO VII EL AMADO se hizo es a ob a y cuan o hay en ella es á
ejecu ado con ma e ias y po a í ices españoles. Año de 1817. Es a ob a ue
p oyec ada y di igida po el B igadie de la A mada, Di ec o del Pue o de Málaga, D.
Joaquín Ma ía Pe y y de Guzmán
El a o ue inaugu ado el 30 de mayo de 1817. Unos días an es se habían
aco dado las asas –denominadas de echos de lin e na- con la que los buques
que a ibaban a pue o con ibui ían al sos enimien o del a o: 12
m s./ onelada pa a los na íos nacionales y el doble pa a los ex anje os. La
ges ión del a o dependió del es amen o mili a has a que el 1 de ab il de
1850 pasó a la adminis ación del Es ado (Be ocal, 2010, 203).
A pa i de es e momen o las ob as acome idas ue on de mejo a y
e o mas: en e 1853 y 1855 el ingenie o Ángel Mayo p oyec ó la i ienda del
a e o a los pies ci cundándola, y en 1909 se decidió ele a una segunda
plan a sob e la ya cons uida, e minándose la ob a en 1915.
También se acome ie on e o mas en el sis ema de iluminación: en 1855 el
ingenie o F ancisco Milla p opuso sus i ui el sis ema luminoso po o o de
más alcance, en 1916 se sus i uyó el mecanismo de gi o y en 1917 – as habe
usado, acei e, pa a ina y pe óleo- se elec i icó (Cab e a, 2016, 186).
En 1922 se sus i uyó el sis ema óp ico de nue o po o o de lo ación de
me cu io accionado po maquina ia de eloje ía, siguiendo el sis ema
conocido como de Chances B o he s. Se cambió la lámpa a a una in ensidad
mayo (1.500 w.) y un sis ema de len es alladas disimé icas aumen ó la
e icacia del des ello y su p oyección a una dis ancia mayo .
En e los a a a es nega i os que padeció se encuen a un e emo o a
inales del siglo XIX que es opeó su apa a o –que hubo de se epa ado-, y
que du an e la gue a ci il se apagase y pin asen sus mu os in en ando
di icul a que uese un blanco ácil. Aun así el a o ue ame allado y al
é mino de la gue a hubo que some e lo a una es au ación (Be ocal, 2010,
204).
Un pe il en la isonomía u bana
Los a os suelen o ece una es uc u a a qui ec ónica compues a po base,
us e y o eón, co espondiendo a los más an iguos –caso del de Málaga-, un
us e de o ma ocopi amidal. El us e iene una al u a de 21´64 m s., a los
que hay que suma el o eón y su cúpula, ele ando el o al has a los 37 m s.
El diáme o en la base es de 9´8 m s., y a dec eciendo en al u a. Pa a llega al
pun o más al o se dispone de una escale a con 168 peldaños. La i ienda del
a e o, con dos plan as de al u a, se dispone en de edo con o ma cuad ada,
de 15 m s. de lado, po la que la supe icie del sola que ocupa es de 225 m
2
.
La es uc u a “domés ica” cons i uye un elemen o casi cúbico que p esen a
es ejes de anos de medio pun o en cada una de sus ca as. La pied a caliza
se ha ese ado pa a la base, los ángulos, la impos a que sepa a sus dos
plan as, el ece cado de los anos y el p e il de la azo ea con la que se ema a
es a es uc u a. De su cen o eme ge el us e, que en su pa e supe io se
ensancha con una co nisa de pied a cons i uyendo un balcón al ededo del
cilind o. Sob e es a supe icie se asien an dos nue os cue pos dec ecien es
que ema a la cúpula, in eg ada po una es uc u a e icula de b once con los
huecos ac is alados. Toda la supe icie de los mu os es á enlucida en blanco.
En un la e al del us e se ab en las en anas que p es an iluminación a la
escale a de acceso a la zona supe io .
La lin e na da a de mediados del siglo pasado, con 3 m s. de diáme o, y
ue ab icada po la emp esa La Maquinis a Valenciana. En 1954 se
sus i uye on la lin e na y la cúpula, mejo ando su e icacia y ans o mando el
a o en señal ae oma í ima. El denominado sis ema F esnel es el u ilizado de
o ma gené ica en odos los a os, usando len es ca adióp icas que usan de la
e lexión a la ez que la e acción, mejo ando así su e icacia. El sis ema oma
el nomb e de su in en o , Agus ín F esnel, quien ideó el sis ema de len es
escalonadas que ga an izaban la e acción en ho izon al (Sánchez, 1986, 84 y
95).
En el a o de Málaga la óp ica es Sau e y emi e es des ellos seguidos y
un nue o des ello a los 20 segundos, iniciándose iniciándose as el silecio
lumínico un nue o ciclo. La señal luminosa iene un alcance de 25 millas
náu icas, equi alen es a 46´3 kms. Además de se i de ayuda a la na egación
ma í ima, emi e señales pa a la aé ea. Desde 1988 el sis ema es á
au oma izado, po lo que el écnico esponsable dejó de i i aquí en 1993 y
solo iene que acudi an e una a e ía o pa a acome e a eas de
comp obación y man enimien o (Be ocal, 2010, 204-205).
El a o de Málaga como elemen o pa imonial
En España se con abilizan 188 a os ma í imos en uso, y 191 con alo
pa imonial, ya que algunos de ellos se encuen an ue a de uso. La p ime a
singula idad del a o de Málaga es denominación en emenino, pues es
conocido como la Fa ola. Es a ci cuns ancia la compa e únicamen e con la
Fa ola del Ma , en Tene i e (ya en desuso) y el Fa del Fanga en el del a del
Eb o, conocida popula men e como la Fa ole a
6
.
La ocación ma í ima de Málaga y el emplazamien o de la Fa ola explican
que, his ó icamen e, haya cons i uido un impo an e hi o en el paisaje u bano
de la ciudad. La p oducción pic ó ica de la escuela malagueña de pin u a le ha
p es ado a ención, como se ad ie e en la ob a de En ique Flo ido Be nils
(1873-1929) –quien la ep esen ó en a ias de sus ob as-, la del ma inis a
Emilio Ocón y Ri as (1845-1904) Muelle iejo, o la de Luis G a i e y Tejada
(1858-1901) Ba co jun o al muelle iejo.
Pe o aún adquie e mayo ele ancia la p esencia de la Fa ola en la
ca ele ía, pues el a o asume el ol de símbolo iden i ica i o de la ciudad y lo
lle a a asumi un ol pa lan e a a és de su imagen g á ica. La Fa ola es á
p esen e en los ca eles de e ia de los años 1887, 1916, 1943, 2017, 2018 y
2019, demos ando es a secuencia que es a unción se man iene igen e en la
ac ualidad. Igualmen e ha apa ecido en o as modalidades de ca el, como las
Fies as de In ie no de 1954, el Ca na al de 1984 y 2018 o ca eles con
publicidad u ís ica.
O a ace a del alo icónico de la Fa ola es su empleo en la ida co idiana,
bien como nomb e o ma ca o inspi ando logo ipos y diseños, como es el caso
del p opio Pue o de Málaga, ma cas de conse as y es au an es, logos de
asociaciones ecinales o dando nomb e a la ía u bana que conduce has a el
emplazamien o de es e a o.
He amien as de Google Ea h demues an de o ma g á ica la isibilidad
p e e en e que es e hi o dis u a desde amplias zonas de Málaga, y el análisis
de mo ilidad pe mi en a i ma que cada día es con emplado po los
conduc o es de más de 130.000 ehículos.
La conclusión pod ía se que a su alo de pa imonio indus ial de las
ob as públicas se han sumado nue os alo es pa imoniales elacionados con
la p opia iden idad de la ciudad. Desde el pun o de is a legal la Fa ola
dis u a de una exigua p o ección median e su inclusión en el ca álogo de
edi icios p o egidos del PGOU de Málaga, pe o se ían necesa ias nue as
6
Ag adezco el da o a Noemi Na a o
medidas que ga an icen, no solo su in eg idad ísica, sino ambién la
paisajís ica y ambien al.
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