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Momory lane

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Momory lane

Author: Rodríguez Díaz, Laura
Year: 2018
Source: https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/10630/17074/1/Rodr%c3%adguez%20D%c3%adaz%2c%20Laura.pdf
TRABAJO DE FIN DE MÁSTER
22.Junio.2015
LAURA RODRÍGUEZ DÍAZ
ÍNDICE
In oducción
Ma co eó ico y a gumen ación
Desc ipción del p oyec o
La memo ia y el obje o encon ado
Una a queología del iempo a a és de la nos algia
De i us y uinas con empo áneas
El agmen o y el mosaico
El pa adigma del a chi o/an ia chi o
P oceso y desa ollo de la in es igación
P og eso y o malización
Fichas écnicas
P opues a exposi i a
Re e encias a ís icas
Conclusiones y e lexión inal
Bibliog a ía
ANEXOS
Anexo I: Apo aciones del p o eso ado
1
INTRODUCCIÓN
Realiza un p oyec o de in es igación den o de un ámbi o a ís ico
conlle a la inculación di ec a de la eo ía con la p axis, siendo el
esul ado que aquí se mues a un compendio de e lexiones y ap en-
dizajes que se han ido adqui iendo, madu ando y puliendo a lo la go
de nue e meses.
En iendo, en onces, que es e ex o si e como con enedo an o de
los pun os posi i os como de los e o es que han su gido en el p o-
ceso an o a ni el eó ico como p ác ico, conside ando pe sonal-
men e el mé odo de ensayo-e o el undamen al pa a la solución
de p oblemas y una mejo a pe manen e y p og esi a a a és del
expe imen o.
Po lo an o, expond é, a lo la go de és as páginas, el p opósi o y los
obje i os del abajo, el ámbi o, alcance y lími es de la in es igación,
la me odología u ilizada pa a la p oducción y las p incipales conclu-
siones alcanzadas.
Además, desc ibi é las apo aciones eó icas y las o ien aciones
que he ido adqui iendo de los di e en es p o esionales. Ag adece -
les que se hayan ap oximado a nues o quehace dia io en los es u-
dios, y han a ado de pone luz sob e cualquie di icul ad que haya
podido su gi de modo indi idualizado.
El obje i o p incipal del p oyec o pe sonal de T abajo de Fin de Más-
e ha sido insc ibi me en un campo de p ác icas den o de los mo-
dos de p oducción con empo áneos en el que log a sis ema iza
el p oceso de in es igación y p oducción a ís ica. Así como aden-
a me en un p oceso de p o esionalización y especialidad y pode
en en a me al mundo labo al con mejo es he amien as y más ex-
pe iencia.
Lejos de se una conmemo ación nos álgica, a pesa de los emas
que se a an, es a exposición eó ica es un cues ionamien o del
mundo y de lo que lo habi a, y una demos ación de que el a is a
puede se ac o de la sociedad, al iempo que puede con ibui a
ans o ma la.
2
Desc ipción del p oyec o
El p oyec o se i ula Memo y Lane. F ase que ha sido escogida po
se la po ada de un álbum de o og a ías del que me he ap opiado
y cuya his o ia me es ajena. La aducción al español se in e p e a
como “mundo de ecue dos” y li e almen e signi ica “ u a po la me-
mo ia”. Y en eso se basa la in es igación, en inicia un eco ido po
el concep o de memo ia y p opone una e lexión c í ica de sus di e-
en es acepciones desde un pun o de is a a ís ico.
Pa e de un in e és po el obje o encon ado y ap opiado y las o mas
en las que un iempo pasado con inúa haciéndose p esen e y eso-
nando en dis in as épocas a a és de ellos. La ca ac e ís ica p inci-
pal de es e obje o es su inculación con la memo ia y con el iempo.
El abajo se con o ma como una his o ia ememo ada, a base de
c ea elaciones en e los dis in os elemen os; una his o ia que se
na a a sí misma.
No se a a únicamen e de ein e p e a imágenes o ex os, sino am-
bién de dedica se a e dade as exca aciones a queológicas hacia el
in e io de los obje os y los espacios que de e minan nues a co idia-
neidad.
Somos iempo, di e sas clases de iempo y ambién somos luga ,
di e sas clases de luga es habi ados po la memo ia1.
1 VVAA. He e oc onías. Tiempo, a e y a queologías del p esen e.
Mu cia: CENDEAC, 2008. p. 220.
MARCO TEÓRICO Y ARGUMENTACIÓN
La memo ia y el obje o encon ado
Los ecue dos son as os del pasado que se a chi an en la memo ia.
Nos si en pa a ae al p esen e algo o alguien. Se de inen ambién
como una ep oducción de un hecho an e io men e ap endido o i i-
do, po lo que es án inculados di ec amen e a la expe iencia.
Pe o la memo ia no es una me a “caja neg a” en la que se almacenan
ecue dos, sino que iene una na u aleza ac i a, c eado a o ans o -
mado a de la ealidad. Se en iende, pues, que unciona como un
sis ema de almacenamien o y ep esen ación de emanen es in e nos
e in ans e ibles, que son agmen os de la expe iencia cogni i a y
senso ial de un indi iduo.
Wal e Benjamin ci a una ca a de Theodo Ado no de 1935, en la que
es e se e ie e a la iloso ía del p opio Benjamin2.
“[…] en an o que en las cosas mue e su alo de uso, las alienadas
son ahuecadas y aca ean consigo, como ci as, signi icaciones.
De ellas se apode a la subje i idad en la medida
en que deposi a en ellas in enciones de deseo y miedo.”
Según la in e p e ación de Ado no, las cosas son obje os de deseo o
miedo, de place o desplace cuando pie den su u ilidad y es en onces
cuando su elación con el suje o se uel e más in ensa. Pe o su alo
es siemp e subje i o y depende de muchos ac o es.
2 BENJAMIN, W. “F agmen os sob e eo ía del conocimien o y eo ía
del p og eso, N5, 2”. ecogidos en La dialéc ica en suspenso: F agmen os
sob e la His o ia. San iago de Chile: ARCIS- LOM eds., 1996. p. 130.
3
Los obje os pueden se conside ados bellos, cu iosos, a os, o pue-
den man ene una elación especial con nues a i encia, nues o
pasado. Es e úl imo alo del obje o, su alo de ememb anza, en-
endida como capacidad de ac i a la memo ia del pasado en el
p esen e a a és de “ es igios”, es a mi pa ece pa icula men e
ele an e y puede se in e p e ado sólo imaginando, concibiendo el
iempo y la his o ia de un modo agmen a io.
No es un ins umen o pa a conoce el pasado, sino sólo su medio.
Los ‘con enidos’ no son sino esas capas que an sólo as una
in es igación cuidadosa, en egan odo aquello po lo que nos ale
la pena exca a : imágenes que, sepa adas de su […] con ex o, son
joyas en los sob ios aposen os del conocimien o pos e io , como
queb ados o sos en la gale ía del coleccionis a.3
En es e sen ido, me in e esan las ca ac e ís icas de la o og a ía analógica
(an igua) como obje o- eliquia y como obje os que accionan la memo ia.
¿Cómo se in e p e an esas o og a ías en la ac ualidad? ¿Qué
sucede cuando una eliquia o og á ica pie de su signi ican e
y signi icado? ¿En qué se con ie e una imagen cuando es ex-
cluida de la memo ia de ese ins an e pasado?
La omisión de la nos algia y de un iempo pasado las con ie e en un
desecho o en un obje o exen o de conno aciones simbólicas, libe a-
das y dispues as a ole a cualquie ein e p e ación de signi icado a
las que se las some a. En mi caso, el alo de es as o og a ías eside
en la elación peculia que se es ablece con el iempo, más que con
el e e en e.
3 BENJAMIN, W. “Ob as, IV, I.” Imágenes que piensan. Mad id:
ABADA, 2012. p. 350.
Una a queología del iempo a a és de la nos algia
El dicciona io de ine la nos algia como el deseo de algo que es á le-
jano o en el pasado emo o y que ya no puede alcanza se. Remi e a
la i e e sibilidad del iempo, ya que, se opone y co oe las nociones
lineales de p og eso. El deseo nos álgico po el pasado es siemp e
deseo de o o luga .
Wal e Benjamin conside a que la nos algia e lexi a alo iza los ag-
men os de memo ia y empo aliza el espacio. Se a a, en onces, del
e ec o subje i o y ansla o io que se alcanza a a és de los es os
que pe manecen en la memo ia. La nos algia p oduce an asmas
que los obje os hacen e o na a la ida.
Es e enómeno ac ónico ambién se ubica incues ionablemen e en
los é minos inculados al concep o de RUINA.
Las uinas o man pa e del epe o io de ideas y co ien es de pen-
samien o y e lexión ilosó ica y es é ica a pa i del Renacimien o
i aliano, en el cual esal a la ob a de Pi anesi, y pos e io men e en el
siglo XVIII, de Edmund Bu ke y William Gilpin.
Es un espec áculo cu ioso e las casas abie as con sus suelos
colgando del abismo, donde el papel pin ado de colo es b illan es o
con lo es aún ma ca la o ma de los cua os, cuyas agmen a ias
escale as no conducen ya a pa e alguna; con ca as e eladas a la
luz, con ex años escomb os y uinas iolen as; sal o po su ono
enneg ecido, uno casi c ee ía con empla esos de umbados edi-
icios y a qui ec u as siemp e inhabi ables que Pi anesi, con bu il
en eb ecido, nos ue esbozando en sus agua ue es4.
4 GAUTIER, T. Mosaïque de uines. Pa ís, 1856. Ci ado en Ob a
de los pasajes, C 7, 1 de W. Benjamin. Mad id: Akal, 2004. p. 38.

4
El é mino es á elacionado di ec amen e con ca ego ías es é icas
como lo sublime y lo pin o esco, p opias del oman icismo. Innume-
ables ob as de a e, an o en la pin u a como en la a qui ec u a y la
li e a u a, con ienen ep esen aciones de la uina como me á o a y
alego ía, en o no al pasado de la humanidad y la condición mo al de
la exis encia humana.
El imagina io de las uinas puede se cla amen e leído como un pa-
limpses o de múl iples ep esen aciones y acon ecimien os his ó i-
cos. Es el p esen e imaginado de un pasado que hoy sólo puede
cap a se en su descomposición.
Pe o, ¿Cuál es la elación de és e imagina io de las uinas con
las obsesiones ace ca de la p ese ación u bana, las econs-
ucciones o odo lo que pa ece exp esa la negación del ca ác-
e des uc i o del iempo?
La uina a qui ec ónica despie a la nos algia po que combina de
modo indisoluble los deseos empo ales y espaciales po el pasado.
En el cue po de la uina, el pasado es á p esen e en sus esiduos y,
sin emba go, ya no esul a accesible, po eso la uina es un impulso
pode oso de la nos algia.
La in ensi icación del in e és po disecciona y euni ica el iempo,
de manipula lo con la inalidad de p oduci an o la posibilidad de su
egis o/ ep esen ación como de la opo unidad de cons ui empo-
alidades al e na i as son un e lejo de un auma his ó ico conc e o.
A in de cuen as, los bomba deos no p oducen uinas. P oducen
escomb os. El paso del iempo es lo que los ans o ma. 5
5 VVAA. He e oc onías. Op. Ci . p. 37.
De i us y uinas con empo áneas
Vi imos en la época de la pe se ación, la es au ación y el emake;
hecho que ap oxima cie as p ác icas a ís icas con empo áneas a la
hib idación con o os mé odos de in es igación.
Si hablamos de uinas, los con ex os de la a queología o la his o ia
son undamen ales, po que se es ue zan po ec ea , con imagina-
ción, el pasado, como si ue a un momen o i ido en el p esen e, y
nos pe mi en conoce el pasado a a és de los es os ísicos que
han pe manecido.
Los de i us son el esul ado de la descomposición de una masa
sólida. Es deci , pequeños agmen os de ma e iales o gánicos sin
ida o de ocas an iguas. En é minos gene ales, son despe dicios,
es igios. En biología, los de i us son esiduos que p o ienen de
la descomposición de uen es o gánicas ( ege ales y animales); Es
ma e ia mue a. Sin emba go, en geología, es la consecuencia de la
e osión, el anspo e, la acumulación y sedimen ación de ma e ial
ocoso suel o en zonas de opog a ía dep imida.
És a segunda acepción es á más p óxima a la p opues a que plan eo
en el co pus eó ico de mi in es igación.
Conside o las o og a ías an iguas como una ipología de de i us so-
cial, ya que son los es os ísicos de una expe iencia i al y po lo an-
o de una his o ia pasada y una memo ia in ínseca. Igual ocu e con
los espacios deshabi ados o en uina, donde se es ablecen, como
elón de ondo, odos aquellos acon ecimien os pasados.
Llegados a es e pun o me p egun o: ¿qué luga co esponde a es-
os obje os y espacios: el pasado, el p esen e o el u u o?
5
El a e se e ige así como el luga de la he e oc onía, del iempo-o o.
En es e sen ido, Michael Foucaul p opone un en oque mode no es-
pec o al iempo como una g ie a o un pliegue den o de una se ie
más amplia de es a os a queológcos o geológicos.
La de inición de de i us me si e como me á o a pa a analiza los
mecanismos de cons ucción, decons ucción y econs ucción de
la na a i idad y la simbología de las imágenes y los obje os. Ya que,
po medio de ellos, se ac i an los ecue dos inculados a momen os
si uados en un iempo pasado. Tienen una unción de analepsis6
den o de la na ación.
Así, se p e ende insc ibi al espec ado en un con ex o donde la ag-
men ación y la supe posición de iempos en un mismo espacio (p e-
sen e), conduzca a una ein e p e ación y la cons ucción de nue as
lec u as a pa i de es os obje os y espacios de memo ia, aho a e-
ducidos a de i us sociales.
Susan Hille 7 dice a p opósi o de su p opia ob a a ís ica que su
abajo pe mi e un con inuo esca e de lo ol idado, ep imido o des-
uido, que en su ecupe ación aza un eco ido ci cula sin in, de
e e no e o no al p incipio.
Po eso, conside o que és os elemen os, po medio de la selección,
el eciclaje y la ecombinación, se con ie en ísicamen e en obje os
a ís icos y p oponen una nue a o ma de uinas con empo áneas.
6 Es una igu a e ó ica, ambién llamada Flash Back. Se de i-
ne como un pasaje e ospec i o que ompe la secuencia c onológi-
ca epen inamen e, p oduciéndose un quieb o en el ela o.
7 HILLER,S. Wo king Th ough Objec s. Manches e : Manches e
Uni e si y P ess, 1996.
El agmen o y el mosaico
Dos concep os a esal a den o de odo el p oceso han sido el de
agmen o y el de mosaico, en el cual he in es igado en el lenguaje
p opio del encadís8.
Un ejemplo de econs ucción a pa i de agmen os eciclados po-
d ía se el Asa o os oikos o La habi ación sin ba e . Es el nomb e
que eciben aquellos mosaicos clásicos donde se ep esen an es-
os de comida que han caído o sido a ojados al suelo con mo i o de
conmemo a a los mue os. A eces, es e ipo de mosaicos ambién
daban a en ende el ipo de abundancia en que i ían los dueños de
la casa donde se encon aba.
De alle de asa o os oikos s.V
8 “T oceado o picadillo”. Tipo de aplicación o namen al del mosaico
a pa i de agmen os ce ámicos unidos con a gamasa.
6
Los Asa o os, además de se mosaicos, es án compues o con las
imágenes de los es os de un banque e o celeb ación. Son la com-
posición po agmen os de agmen os. Los es os han sido como
a ojados en un ges o.
El obje i o e a e-p esen a , como en un i o, una de las posibilidades
de lo que ue pa a no ol ida nos, en el ac o de conmemo ación, de
la abundancia del p esen e. Se a aba de oma conciencia del paso
del iempo a a és de la memo ia.
La idea del encadís iene que e con la es é ica del p oyec o al
inicia una agmen ación ísica de la o og a ía o iginal como ac o
de decons ucción y pos e io econs ucción bajo és as o mas de
composición deco a i a. Es ableciéndose así, nue as elaciones con
el espec ado pues o que su lec u a p imigenia se di icul a e incluso
imposibili a.
Es un p oceso labo ioso que es á suje o a cie os es ánda es pa a la
econs ucción del iempo. La insis encia en la descomposición como
p ime paso pa a la econs i ución de una con inuidad en el iempo.
Po o a pa e, se p e ende hace un egis o de los agmen os de los
azulejos o os que pe manecen en el in e io de casas abandonadas,
elacionando el ma e ial con el p opio del encadís o iginal.
El o óg a o, encima de la mesa de es udio, ha elabo ado ese
b icolaje his ó ico pa a e ocede nos a la cul u a mesopo ámica.
El esul ado es una a queología an deseable como imposible, la
icción poé ica que encie a el anhelo u ópico de e ene un iempo
mue o.9
9 FONTCUBERTA, J. La cáma a de Pando a. Ba celona: GG, 2012.
p. 165.
Un hecho muy cu ioso y digno de menciona , es el inciden e que u o
luga en la ciudad de Valencia en 2013 y que desembocó en la expo-
sición Ruinas del u u o en ma zo de 2014.
Es e e en o, cuyo í ulo iene elación con el ema expues o an e io -
men e, es una exposición y subas a bené ica que analiza la si uación
cul u al alenciana omando como símbolo el edi icio de San iago
Cala a a, el Palau de les A s (p ecisamen e), y la ci cuns ancia de
la es au ación de su cubie a apenas 8 años después de su cons-
ucción.
El encadís que si ió como magní ico o namen o del edi icio se ha
quedado, li e almen e, po los suelos, como uinas del u u o llegadas
an es de iempo. Con la subas a bené ica, el desas e se con ie e
en un p oyec o de pa icipación ciudadana que quie e con e i los
escomb os sin ningún uso en uinas: obje os ca gados de alo eco-
nómico y simbólico, que se i án en el u u o pa a en ende la malo-
g ada “cul u a alenciana”.
7
Las ob as au én icas son, pa a Ado no, agmen a ias; su log o es á
en no alcanza su é mino, y su acaso es la medida de su éxi o.
El pa adigma del a chi o / An ia chi o
Hay un g an emo a la des ucción de un obje o o iginal, a su pé dida
i epa able; de ahí que el a chi o ienda a a e a se a una comple i ud
o alizado a, a un echazo de lo ini o. El deseo del a chi o se pugna
po de ene esa des ucción, pa a nega la ini ud. Pe o odas las co-
sas pa icipan del p oceso dispe si o de la en opía.
Robe Smi hson ilus a es a idea con la his o ia de Hump y Dump y,
que una ez algo se ha o o no se pueden ol e a ecompone odas
las piezas al y como e a en su o igen.
Teó icos como Joan Fon cube a y Juan Ma ín P ada coinciden en
que den o de la o og a ía con empo ánea hay una endencia que
consis e en una labo de ges ión de la ealidad a a és del eciclaje
de imágenes ya exis en es. Todas és as nue as dialéc icas son con-
secuencia de la sa u ación de in o mación isual con la que nos en-
con amos ac ualmen e y que c ece exponencialmen e día as día.
El mé i o que a ibuimos a una imagen ya no eside en el p oceso
de hace la sino en el ac o de econoce la; de ese econocimien o
de i a á un nue o uso. Lo impo an e en las o og a ías no es á
en la excelencia del p ocedimien o con que las ob enemos ni en la
habilidad del ojo que las imaginó, sino en la unción que les o za-
mos a desempeña , en su inse ción en un de e minado discu so. La
c eación ya no consis e en la aplicación de una mi ada p imigenia,
sino en una mi ada supe pues a que es co ela o del palimpses o.10
10 Ibídem. p. 174.
A és e enómeno dedico g an pa e de la in es igación. U ilizo el a -
chi o pa a ex ae o og a ías y an iguedades pa a u iliza los como
obje os de in es igación y ges ión de nue as ealidades.
Sin emba go, en es e p oceso, el concep o de a chi o es simul ánea-
men e adop ado y echazado has a el pun o que se pod ía habla de
una p ác ica “an ia chi ís ica” des inada a p oduci campos de ela-
ción dinámicos e inédi os, donde las uen es iconog á icas a las que
alude el a chi o, más allá de su cualidad documen al, buscan deses-
abiliza el signi icado o iginal pa a econ ex ualiza lo de nue o.
Más que el a chi o, lo que me in e esa es da me cuen a de cómo
u iliza su sen ido pa a edi a el iempo, pa a edi a “lo que queda”.
Des ui las o og a ias es un ac o an agónico a la pe se ación de la
memo ia. Pe o si se p e ende cons ui un nue o conjun o a pa i de
los agmen os es an es, supone asumi el ca ác e pu o de la p opia
o og a ía como iempo pe dido (mue o) .
De inidos no an o po el con enido de su in o mación como po sus
“aguje os”, los a chi os son cualquie cosa menos colecciones neu-
ales de documen os. Así, el concep o del a chi o p opues o, más
que un luga ol idado y pol o ien o, iene que e con la ans e -
salidad de comunicación, con una in o mación cons an emen e en
es ado de eciclaje.
El a chi o se ía un eposi o io pa a el u u o, un pun o de pa ida, no
un pun o y inal.
14
El úl imo mes lo he dedicado a elabo a un discu so na a i o con
odas las piezas ya p oducidas, siendo la exposición el pun o inal de
odo el p oyec o.
La composición de las piezas den o del espacio exposi i o ha sido
la si uación de mayo complejidad debido a la necesidad de una con-
inua eubicación de las piezas
La p opues a inalmen e ha consis ido en c ea dos ambien es di e-
enciados pe o conec ados dialéc icamen e.
ESPACIO 1
Se p e ende aden a al espec ado en un eco ido po un espacio
domés ico, con elemen os p opios de las casas an iguas, pe o aña-
diendo un alo de ex añeza a odas las piezas: la des ucción de los
obje os y po ende, de la memo ia. Po an un ca ác e de descompo-
sición simbólica, de de i us en las que se encuen an.
Con la u ilización de las o og a ías an iguas se p esen a una ins ala-
ción compues a de a ias zonas:
1. El mosaico como palimpses o de iempos.
2. Un políp ico que con iene o og a ías in e enidas y un ma co que
causa el e ec o con a io (se e leja u igu a pe o sin de alles)
3. En el suelo, una mon aña de agmen os de o og a ías a modo de
escomb os.
En oda la pa ed izquie da, se expone un políp ico de o og a ías en
las que se mues a una casa con escomb os. Me pa eció esencial
inclui lo en la es ancia, ya que se puede obse a que, a pesa de
la no able des ucción del espacio, las o og a ías o iginales de los
habi an es pe manecen inmu ables.

15
Además, dis ibuidos en la sala, se alojan un eloj de pa ed, un isillo
an iguo y una mecedo a. Son obje os que le dan a la es ancia su ca-
ác e de habi abilidad y con o y c ean la ambien ación adecuada
que do a a la ob a de cohe encia in e na. La co ina es ablece una
elación di ec a con la memo ia y la luz. El eloj y la mecedo a ienen
que e con el paso del iempo y con el i mo i al, que se alen iza
e in i a a la ememo ación.
Po úl imo, nos encon amos con una mesa de p ocesos donde se
ecogen odas las ideas que han ido su giendo a lo la go del año
y que han sido la base pa a la consolidación de las piezas que se
mues an en el p oyec o. Me in e esa des aca el álbum de o og a-
ías, que da í ulo al p oyec o y donde se puede hace un eco ido
po espacios ac ualmen e abandonados como si ue an ins an es
dignos de eco da .
ESPACIO 2
Se p e ende ec ea un espacio apa en emen e de e io ado o des-
habi ado. Una uina con empo ánea en la que cob an especial im-
po ancia esos agmen os de pa ed o o, las g ie as y isu as.
Como elón de ondo, una es ampación de una pa ed o iginal es á
ol eada y expues a como si de una co ina se a ase, co espon-
diéndose con la habi ación an e io . Es ele an e la elación de sig-
ni icación que se es ablece con el suelo manchado.
El p oyec o dispa a g ie as de luz sob e la pa ed, c eando unas
imágenes que lle an a pensa en los aguje os de las pa edes. Tam-
bién ma ca un i mo con el sonido p opio de su mecanismo.
Como documen ación, se mues an dos o og a ías de los espacios
que han se ido como obje o de es udio.
En el pasillo en e las dos habi aciones se exponen los dibujos a
pun a seca y alguna mues a de los egis os de la pa ed más pe-
queños, si iendo de hilo conduc o en e ambas es ancias.
Conside o que odo el conjun o iene una ca ga de signi icación dis-
cu si a p opia y que es el eco ido in si u lo que pe mi e que e
aden es comple amen e en es a na ación que se p opone. Es una
cons an e con adicción de é minos, que an desde la memo ia, a
la desmemo ia, cons ucción, decons ucción y econs ucción.
La on e a en e p esen e, pasado y u u o no siemp e se dis ingue.
No se a a de implan a un ea o de obje os,
sino de esol e un p oblema, de p opo ciona la espues a
más su il a un en edo de da os, de mo iliza un espacio4.
4 BAUDRILLARD, J. El sis ema de los obje os. Mad id: Siglo XXI,
2010. p. 24.
PANORÁMICA HAB 1
PANORÁMICA HAB 2
PROCESO Y DESARROLLO DE INVESTIGACIÓN. Fichas écnicas.
T encadís e isi ed
Ins alación: Fo og a ía analógica in e enida
Medidas a iables
2015
Emp y F ames
Ins alación: Fo og a ía analógica in e enida y a ios obje os
Medidas a iables
2015
T encadís e isi ed y Emp y F ames
Ins alación: Fo og a ía analógica in e enida y a ios obje os
Medidas a iables
2015

Obli ion
Políp ico: o og a ía digi al
280 x 100 cm. (34 x 44cm. cada una)
2015
21
Pas emains
Ins alación: Mesa de p ocesos
Medidas a iables
2015
22
Sc a ches
Se ie: dibujo a pun a seca
sob e a ias capas de ace a o
20 x 150 cm.
(18 x 13 cm. cada uno)
2015
Come Back
Ins alación: obje os an iguos
medidas a iables
2015
23
Sc a ches
Se ie: dibujo a pun a seca
sob e a ias capas de ace a o
20 x 150 cm.
(18 x 13 cm. cada uno)
2015
30
CHRISTIAN BOLTANSKI (1944)
Su ida oma la o ma de icción a a és de episodios biog á icos in en-
ados, obje os encon ados, o og a ías e ocadas con las que o ma a -
chi os, pa a da o igen a una mi ología indi idual y plan ea in e ogan es
exis enciales y ilosó icos.
Al ap opia se de si uaciones pe enecien es a la ida de o as pe sonas y
si ua las en un con ex o a ís ico, Bol anski explo a la ue za que iene la
o og a ía pa a ascende la iden idad indi idual y ac ua como es igo de
i uales colec i os y de memo ias cul u ales compa idas.
Es a cons ucción de memo ia a pa i de lo ajeno iene que e con su
p opia biog a ía y se e e lejado en los ma e iales que usa. Todos los
elemen os que cons uyen su ob a es un abajo con la imposibilidad, con
la in ención de conse a lo que es único e i epe ible.
CARMEN CALVO (1950)
En oda la ob a de Ca men Cal o los obje os adquie en es e ca ác e
o i o, i ual. En cie o sen ido, sus c eaciones pa ecen se una úl ima
en a i a pa a sal agua da los agmen os del ol ido y de la desapa ición.
Tienen un ca ác e ecopila o io, casi de colección, donde las piezas pa-
ecen ans o ma se en eliquias de una ci ilización an igua.Los obje os
“se p esen an” al espec ado como si hubiesen sido aislados de su mundo
co idiano y ecogidos en una i ina de museo donde las elaciones en e
o mas adquie en un alo insospechado.
El impulso de ecolec a y conse a obje os nimios y agmen os apa-
en emen e sin impo ancia es un a án p opio de su p ác ica a ís ica,
además de la manipulación de pequeñas piezas y de la obsesión po la
se ie y la epe ición.

31
HANNE DARBOVEN (1941)
Más que la p oducción de al o ni el concep ual de es a a is a me in-
e esa su complejo y ascinan e uni e so desplegado en su luga de
c eación. Su casa como acumulación de obje os de di e sa índole con
ca ác e de colección y que más que un es udio al uso pa ece un Gabi-
ne e de Cu iosidades. El desbo dan e discu so que p oyec a su es udio
pa ece con adeci la sob iedad ca esiana de su p opues a plás ica. En
el ondo ambas lógicas es aban es echamen e inculadas, pues pa ían
de la misma pulsión: el desespe ado in en o de educi la complejidad
del mundo a diag amas, es uc u as e icula es y disposi i os na a i os
o escenog á icos que hagan ap ehensible a la mi ada aquello que la
desbo da.
ATLAS, ¿Cómo lle a el mundo a cues as?
He c eído opo uno señala la exposición comisa iada po DIDI-HUBERMAN en
el Cen o de A e Reina So ía po su con igu ación como colección de coleccio-
nes en e e encia al A las Mnemosyne de Aby Wa bou g. Se a a de ecupe a
esa pulsión a chi ís ica y pone en elación imágenes y discu sos in elec uales
de una pe spec i a ans e sal y dialógica.
C eo que el e ec o a ís ico más in e esan e que se p oduce con es a mues a
son las ape u as de “campos de posibilidades”.
Me ha sido posible conoce odos los de alles de la exposición po medio del
ca álogo imp eso que con iene odo el co pus eó ico y la a gumen ación de es a
p oducción de donde ex aigo es e agmen o que me esul a muy e elado con
espec o a mi p oducción.
32
JOAN FONTCUBERTA (1955)
A a és de dos de sus lib os, El beso de Judas y La Cáma a de Pando a, Fon cube a me
ha ido acompañando en odo es e p oceso an o eó ica como o malmen e.
Sin duda me a ae su análisis c í ico cues ionando la e acidad el discu so o og á ico, que
comúnmen e se impone como una e dad absolu a al espec ado .
Cohe en e a su discu so, sus abajos e san sob e el “pone en duda” apun ando a la
dialéc ica ealidad s icción de las imágenes.
Pa a el a is a, a di e encia de lo que mucha gen e piensa, la o og a ía no es una en ana
abie a y anspa en e en el mundo, sino que, cada ez que pulsamos el dispa ado de una
cáma a, c eamos una mi ada in luida po una cul u a ecnocien í ica del siglo XIX que es á
obsesionada con la e dad, la memo ia, el a chi o, la agmen ación.
Me in e esa especialmen e una exposición de la que ha sido comisa io en la unda-
ción Fo oColec ania.* Ob a-colección. El a is a como coleccionis a: È e Cadieux,
Emilio Chapela Pé ez, Hans Eijkelboom, E ik Kessels, Ma in Pa , Jean-Gab iel Pé io ,
Joachim Schmid, Richa d Simpkin, E ic Tabuchi y Penelope Umb ico, es a exposición
p opone un análisis de la o og a ía con empo ánea y el ánsi o del coleccionismo de
c eación a la c eación como coleccionismo.
JOAQUIM SCHMID (1955)
La cues ión del eciclaje de imágenes como es a egia de c eación es, en mi opinión, lo
más a ac i o de odo su cons uc o a ís ico. Niega el alo de la p oducción (hace o os)
pa a desplaza el alo a ís ico a la elección, al ac o de señala , econoce y escoge , la
ap opiación.
Si a endemos a su p oceso con igu ado , eco e emos dos ases bien ca gadas semán i-
camen e: decons ucción y econs ucción, agmen ación y sín esis, concep os muy p e-
sen es en mi p opues a.
Den o de su amplia p oducción, me in e esan especialmen e la ob a “s a ics” (que se
mues a en la imagen), donde ambién in oduce la memo ia como de onan e pa a la des-
ucción de las imágenes “o iginales”, una disolución de las o mas iden i icables.
33
ALMUDENA LOBERA (1984)
Su ob a pa e de una especie de descon ex ualización subje i a de las
imágenes, que son sacadas de su espacio habi ual y yux apues as,
mon adas, en un ámbi o di e en e, anulando de es e modo su unción
y mos ando lo que en ellas hay de e e no, de inmu able, pe o ambién,
lo que hay de imposible. Así, p o undiza en el es udio de la imagen, de
su na u aleza no siemp e isible o accesible; indaga en sus es ados, en
los modos de e y en la expe iencia del ac o pe cep i o en el con ex o
a ís ico. En mi opinión, es de señala la di e sidad de medios con los
que o maliza sus ideas adqui iendo una in e esan e in e disciplina iedad
en un mismo discu so o mues a : ins alaciones, ideoins alaciones, di-
bujos, o og a ías, obje os o hib idaciones de es os medios. El espacio
y la acción son impo an es pa a la a is a, que conside a la expe iencia
ob a-espec ado como pa e esencial de sus piezas.
Es una a is a que engo muy p esen e po su capacidad de gene a dis-
cu sos con piezas apa en emen e dispa es en cuan o a o ma.
34
CATHERINE BERTOLA (1976)
Lo que de e mina el abajo de Ca he ine es un deseo de mi a más
allá de la supe icie de los obje os y edi icios, pa a descub i las
his o ias ol idadas e in isibles de luga es y pe sonas a a és de los
posos, de los escomb os del pasado, de lo que se conse a como
huella de lo que ue as el paso del iempo.
A menudo iene que e con los ma e iales mundanos y obje os de
la ida co idiana, y la p eocupación po las o mas en que el paso
del iempo se ma e ializan en los obje os que nos odean, incidiendo
sob e la memo ia de las cosas y de las pe sonas como una mane a
de eplan ea y econside a el pasado.
TATIANA ABELLÁN (1981)
El iempo i ido, casi ol idado, es una de las cons an es den o del
abajo de es a a is a que explo a, en o og a ías del pasado, signi-
icados del p esen e. Se si e pa a ello de imágenes encon adas,
comp adas o donadas que son e isadas y pues as en nue os con-
ex os pa a in i a nos a e lexiona sob e la agilidad de la memo ia
y sob e el paso del iempo. Imágenes que pe enecían a o as pe -
sonas que han sido ol idadas y desechadas, que son ecupe adas,
econ ex ualizadas y esigni icadas.
Me sien o especialmen e iden i icada con és a pieza, donde las o o-
g a ías son manipuladas median e un bo ado selec i o, ocul ando
unos agmen os y dejando isibles o os, in i ándonos a en en a -
nos desde el iempo p esen e a documen os del pasado, en de ini-
i a al ecue do.
35
HANS-PETER FELDMANN (1941)
Búsca cons an es ínculos en e las dis in as imágenes que colec-
ciona p oduciendo signi icado a a és de la yux aposición o elimi-
nación de elemen os.
Así, selecciona y o ganiza imágenes ap opiadas que aluden a com-
po amien os de la ida co idiana y cons uye discu sos agmen-
a ios, neu os y apa en emen e sin sen ido, pe o que se enlazan y
luyen a a és del iempo.
Na a un juego de his o ias sin in y unciona como un álbum biog á-
ico en el sen ido de que engloba la memo ia, las expe iencias de
una ealidad y sus p ocesos men ales.
Realidad y iempo son dos p eocupaciones cons an es en la es a-
egia a chi ís ica de Feldmann.
HOLLIS BROWN THORNTON (1976)
Explo a los concep os del cambio y el ecue do ep esen ando obje os e
iconos de la cul u a pop de los años 80 y 90, acon encimien os mundia-
les o o og a ías amilia es. Tho n on se de iene en las expe iencias de
su gene ación, que ha sido es igo de p ime a mano de los albo es de
la digi alización, dejando a ás los medios de comunicación ápidamen e
obsole os.
Su ob a posee un ca ác e melancólico y nos álgico ya que nos hace
eg esa a un pasado que se nos hace amilia pe o ex año a la ez,
haciendo hincapié en que, aunque el a ance ecnológico es una pa e de
nues as idas, aún albe gamos una a ición po los obje os del pasado
que sin duda nos lle an a la memo ia.

36
LARA ALMARCEGUI (1972)
Ha concen ado su ca e a en señala e in es iga los luga es abando-
nados que encon amos en las ciudades y sus al ededo es.
Es ablece una elación di ec a en e los componen es de la a qui ec u a
y su esul ado. En sus ins alaciones, no p esen a los ma e iales de o -
ma o denada, como es a ían jus o an es de comenza la cons ucción,
sino como un ma e ial de esiduo, al y como apa ece ían después de
su demolición, como si los iempos posibles de una edi icación es u ie-
sen supe pues os en esa con igüidad.
Además de e e i se a oda una adición de ep esen ación de la uina,
sus mon añas de ma e iales de cons ucción adquie en una ue za es-
cul ó ica y una lec u a co po al y c í ica del espacio pa a el espec ado .
ALEJANDRA LAVIADA (1980)
La iada in es iga sob e los p ocesos de cons ucción-des ucción. A
pa i del abajo en edi icios abandonados, in e iene sob e los as os
dejados po sus úl imos ocupan es. Cons uye, a pa i de los obje os
o dina ios que encuen a allí, ins alaciones-escul u as e íme as que o-
og a ía en el mismo luga , empleado a modo de es udio imp o isado.
Nos conduce a modi ica nues a pe cepción sob e la ealidad con el
in de que obje os desp o is os de en idad concep ual o o mal si an
pa a elaciona obje o (memo ia del luga ), escul u a (la ans o mación
de esos elemen os po la me a disposición de los mismos) e imagen
(que inalmen e es el poso isual que nos queda a a és del medio
o og á ico).
37
LEYLA CÁRDENAS (1976)
T a a de in es iga las capas que cons i uyen y cons uyen co-
sas y luga es. Usa obje os encon ados o espacios que an
acumulando capas de in o mación. La apa iencia supe icial de
las cosas se con ie e en un camino p o undo pa a explo a y
descub i en cada paso la in e sección de las di e en es expe-
iencias del iempo. Po lo an o, su en oque ha sido abaja
desde un p oceso de esc u inio en e los emanen es de espa-
cios apa en emen e acíos. Teniendo en cuen a los agmen os
ecupe ados como documen os / es igos que pe manecen an e
la pé dida. El ges o es escul ó ico, pe o sin hace obje os escul-
pidos, usando la “des ucción” como una mane a de cons uí ; lo
que pe mi e e lo que cons i uye un luga en pa icula y odas
las con luencias y las dimensiones desde su in e io .
JULIA LLERENA (1985)
Julia e lexiona sob e lo con uso e hipnó ico del iempo, y nues-
a incapacidad de i i el momen o p esen e ya que i imos
a apados en e el pasado y el u u o.
Se ap opia de pequeños elemen os que an apa eciendo en su
camino, a p io i insigni ican es a la is a de cualquie a. Es os
agmen os son colocados sob e una mesa con un apa en e o -
den alea o io, iluminados po un oco, sencillo, su il y cuya apa-
iencia inal bien se semeja a un sis ema sola , a una galaxia.
Es os elemen os que ue on despojados de oda dignidad son
esca ados po la a is a, quien les o o ga una nue a opo uni-
dad de adqui i una iden idad, consiguiendo hace de lo inse i-
ble una uen e de belleza.
38
PABLO RASGADO (1984)
Rasgado p e ende edescub i elemen os ol idados, ex a iados,
obados y des uidos, explo ando las posibilidades pic ó icas de
las uinas. Así, ecupe a mu os, an o museís icos como u banos,
y ensambla sus agmen os pa a o ma supe icies abs ac as que,
simul áneamen e, e elan su ma e ialidad. Es e mu o, del que sólo
quedan as os, se con ie e en un palimpses o pic ó ico. La imagen
en onces es un ensamblaje de pa es.
La econ igu ación semán ica desempeña un papel impo an e en
su p ác ica a ís ica, ya que, con nue os signi icados c eados, los
ma e iales ambién se mue en de un luga ísico y empo al a o o.
h p://pablo asgado.com/imgs/01.gi
ALEXANDROS PAPATHANASIOU (1977)
Su p ác ica implica a menudo una g an can idad de abajo in e disciplina io,
que an desde la ins alación y la escul u a de ideo y o og a ía. Su abajo se
desa olla en o no a los concep os de cambio, la in ención y la duda. Es una
ob a que analiza los elemen os básicos de nues a ealidad cons uida y a a de
hace isible los p ocesos inhe en es a la écnica.
Obje os encon ados, in en ados e in e enidos se eúnen en el p oceso de ela-
bo ación, con igu ando un discu so excén ico y un encuad amien o concep ual
en e “ lo que es” y “ lo que pod ía se “ que hace angible el espacio en e el ob-
je o y el obje o a ís ico. Una na ación de acon ecimien os sin na ación donde
los elemen os se descon igu an y se econ igu an hacia una a qui ec u a de lo
que pe manece ocul o.
39
DANIEL SPOERRI (1930)
U iliza la ida dia ia como un luga de exca ación a queológica y,
en consecuencia, sus ob as oscilan en e anuncios asgados, ob-
je os en uel os y acumulaciones de obje os usados pe enecien es
al de i us u bano ( agmen os de au omó il, basu a, pla os...).
Las piezas que más me in e esan consis en en elegi una composi-
ción alea o ia, co idiana y na u al del se humano, como es el ac o
de come y da le un gi o ep esen a i o en un o ma o pic ó ico.
En los úl imos años sus ob as inciden más en el ca ác e mágico
del obje o encon ado: ho mas de somb e os, picado as de ca -
ne o ins umen os o opédicos, cons i uyen el uni e so de obje os
sub e idos que pueblan su imaginación.
ISAQUE PINHEIROS (1972)
Re isa la cul u a adicional Po uguesa del azulejo e incu e en
la ins alación hablando de aciados y p ocesos, pe o ambién de
memo ia deshubicada. Sus ob as suelen es a compues as po
ma e iales u obje os co idianos a los que le o o ga cie a ca ga
simbólica.
Reseño, en especial, sus abajos i ulados Con ac , en los que
Isaque, lanza es e as de má mol hacia pa edes de azulejos blan-
cos y la ob a es el esul ado de la agmen ación de las losas.
Pa ece pone en elie e el ca ác e de des ucción o demolición.
46
De JOAQUÍN IVARS, me esul ó especialmen e in e esan e el g an
mapa eó ico que aba caba las elaciones en e a e, ciencia, pensa-
mien o y sociedad.
T as una in e esan e ca ga de con enidos cien í icos y sociológicos,
mi p o undidad de campo y ob u ación men al se ie on o zosamen-
e obligadas a unciona de o ma más ní ida y ápida, no comp en-
diendo del odo pe o si in uyendo la di ección hacia dónde se di igen
los cambios sociales, cul u ales y cómo a ec an a los mecanismos de
c eación a ís ica.
Bajo és a p emisa, I a s nos p opone cie os componen es cla e
pa a la cons ucción de la ob a como en la cons ucción del discu so,
lo que me pa ece muy a ene en cuen a.
Cons ucción de la ob a
1. Caos. P oduci lo di e en e, lo no p e is o, una globalidad de ele-
men os que ya no son in e esan es po sí mismos.
2. Es abilidad desequilib ada. Simpli icación + con usión.
3. Eme gencia. So p esa, a án de expe imen ación.
4. Libe ad. Lo p ocesual en e a lo de ini i o.
5. Disposi i os. No ascinación pe o si u ilización como he amien a.
Cons ucción de discu so
1. Pe u bación. (3 e ec os: des ucción del sis ema, adap ación o
e olución del sis ema)
2. Au oo ganización. Inco po ación de o os ámbi os.
3. Juego. A ilugio de a lojamien o en sis emas ígidos. Cons ui un
mundo.
4. Endoconsis encia. Cohe encia in e na in eligen e, en pe manen-
e análisis.
5. Mul iplicidad. Pliegues.
En cuan o a la na u aleza y la cons ucción del p oyec o a ís ico, al
ez sean los con enidos que Mª ÁNGELES DÍAZ o muló en su clase
eó ica, los que hayan con ibuido en mayo medida a moldea aquellos
concep os que po aba ya en abajos p e ios pe o adecuándolos a una
nue a dimensión semán ica.
Después de in oduci nos en un análisis pe sonal sob e los concep os
de na u aleza y cons ucción, me sien o muy iden i icada con es e in-
en o po es ablece el o igen del p oyec o a ís ico en un ámbi o in os-
pec i o que conduce a la búsqueda, la e lexión y a la gene ación de un
pequeño ámbi o de conocimien o.
“Yo uel o sob e mí mismo y encuen o un mundo” Goe he
Pongo especial a ención po es e p oceso sis emá ico de la p oducción
a ís ica que nos sugie e a a és de dos es a egias:
1. Remi i se hacia una mi ada in e io y p o undiza en el espacio ísi-
co-men al. Se cons i uye como un iaje hacia den o po que sólo po-
demos habla desde lo que enemos más ce cano y lo que nos es más
ex año.
Po medio del ex o de Xa ie de Mis és Viaje al ededo de mi habi a-
ción y la exposición Cabañas pa a pensa . Mª Ángeles nos in i a a aden-
a nos en unos espacios pe sonales donde se c ean unas condiciones
óp imas pa a el acceso a las ideas y pone en acen o la impo ancia de
la o ganización del espacio de pensamien o en el ac o de c eación. Re-
sul a innegable que el luga donde se esc ibe una ob a in luye p o unda-
men e en el i mo, la es uc u a y el con enido de la misma.
F. Flo : Ap eciación de un cie o anac onismo que nos pe mi e a a és
de una e isión nos álgica, cues iona la au en icidad de di e sas es a-
egias con empo aneas.

47
2. Aludi al pensamien o a ís ico como gene ado de lenguaje. El
a e como in en o de o dena el mundo. Se p oyec a la idea del
mundo hacia su o alidad, una nue a cons ucción de mundo. A pa -
i de agmen os, es os, huellas, es uc u as, mapas, se concibe un
co pus que albe ga un uni e so ecopilado en pedazos dispe sos en
espacios y iempos di e sos.
Me in e esa especialmen e és a o ma in ui i a de econs ucción
de la memo ia y a la ez del p esen e, sin iéndome muy a ín a es a
p ác ica de ecopilación y o denación de mues as del caos a modo
de an ología.
La conexión discu si a que es ablezco con la exquisi a exposición
A las, ¿Cómo lle a el mundo a cues as? comisa iada po Geo ges
Didi-Hube man, conlle a a que se con ie a en una de las e e en-
cias des acadas de mi p oyec o pe sonal. En ella se ecopilan ob as
ín imas de a is as de di e sa índole haciendo una ein e p e ación
de la emblemá ica colección de imágenes que Aby Wa bu g poseía,
el A las Mnemosyne. No es una exposición an o de ob as de a e
como sob e el pensamien o a ís ico.
En sin onía con es os p ocesos de acumulación y colección de obje-
os e imágenes, BLANCA MONTALVO menciona la exposición de la
a is a Hanne Da bo en en el Cen o de A e Reina So ía, donde se
ec ean los espacios ín imos donde se con igu an sus ob as.
Ca álogos y ex os que ambién apo an di e sos ma ices en cuan o
a los enómenos del caos c ea i o y el cosmos indi idual.
JAVIER GARCERÁ nos habla del iempo y la c eación a ís ica, de
la expe iencia de la usión de la o alidad con el ins an e, de los
i mos sociales y los espacios de la conciencia. “El a e iene que
ene un iempo e ical”. Pos e io men e, nos in oduce una se ie
de au o es que es án en consonancia con es a idea de de ene el
iempo po medio de sus mane as de hace y que ealizan p opues-
as que no se adecúan al sis ema del a e con empo áneo además
de plan ea isu as en la ansmisión de los conocimien os a ís icos.
Michele Fo s i h, Hilal Samil, Ca son Fox, Pipe Sepha d, Cald Lane,
F ançoise Dup e, ed Pien, Na a Nubelski o Ca los Amo ales.
Po úl imo de JESÚS MARÍN me in e esa la idea de la o og a ía
como unidad en la que con e gen espacio y iempo; y de JOSE
IRANZO sólo señala una ase que pod ía esol e algún ac o de
mi abajo en un u u o: “La o og a ía en su o igen es luz, luego pasa
a se ma e ia y aho a nos enemos que p eocupa po de ol e las
o a ez a la luz”.
En la asigna u a In e disciplina iedad y me odología en A e, Ciencia
y Sociedad II, ROSA RODRIGUEZ nos inse a po comple o en el
ámbi o de la in es igación pa a una Tesis de Doc o ado y ambién
en la p o esión de docen e uni e si a io. En mi caso, no oy a cu -
sa aún el p og ama de Doc o ado, pe o en a den o de las espec-
a i as de u u o. Con lo cual, los plan eamien os y las es uc u as
que nos apo a Rosa, me in e esan pa a i p oyec ando cuál se ía
el ema idóneo pa a mi in es igación o ambién pa a ealiza ex os
de in es igación eó ico-p ác ico como lo es es e P oyec o de Fin de
Más e .
Además de las asigna u as, hemos ecibido la isi a de di e en es
p o esionales elacionados con el mundo a ís ico. Hemos enido la
opo unidad de en abla una con e sación con ellos en los es udios
pe sonales y nos han apo ado su pun o de is a y sus consejos
di igidos hacia nues os p oyec os.
He de pun ualiza , que si hay algo en lo que han coincidido odos
y cada uno de los isi an es es en un sen imien o nega i o hacia
la p ác ica a ís ica como p o esión y en conc e o a ni el nacional.
48
Todos nos aconsejan que p obemos sue e en o os países, po que
el es ado del a e con empo áneo español es muy de icien e. Aún
así, nos animan a segui abajando e in en a hace nos hueco en el
pano ama a ís ico, ad i iéndonos, eso sí, de las di icul ades y los
desengaños que la p o esión conlle a.
Tan o CARLOS AIRES como CHEMA COBO me p opusie on no
cen a me an o en el ma e ial o og á ico, juga más con el aza ,
añadiendo o os elemen os que cambia an la sin axis pa a no sabe
cómo iba a esul a la pieza y que el p oceso no ue a an ce ado o
llegase a abu i me.
Las es clases eó icas de FERNANDO CASTRO esul a on se un
o bellino de in o mación, casi has a el pun o de llega a una sa u-
ación comple a. Menos mal que los apun es me ayudan a esca a
alguna in o mación c ucial pa a el en endimen o de las co ien es
a ís icas con empo áneas y hacia dónde se es án di igiendo las mi-
adas y las p ác icas a ís icas.
ALICIA NAVARRO y ELENA VOZMEDIANO me aconseja on que
p o undiza a en un pa de elemen os y concep os, y que elimina a
odo lo que me es aba sob ando pa a no dis ae me. También es-
aban de acue do conmigo en que el o ma o del mosaico/ encadís
debía de se de dimensiones casi mu ales (como un mu o de las
lamen aciones, pe o de memo ias).
JOSÉ LEBRERO me indicó que enía buenos e e en es y que bus-
ca a en ellos las pis as pa a pode in oduci una isión más pe -
sonal o más polí ica al discu so. Que pensa a si las imágenes del
pasado, ambién nos sob epasan a noso os en el iempo.
JAVIER MARÍN y J.F RUEDA se ap oxima on al p oyec o desde una
lec u a analí ica nada más con la isualización de las piezas y en mi
opinión, desenma aña on los en esijos del lenguaje que les o ecía
pa a llega al elón de ondo y a las cues iones eó icas.
MARCOS GARCÍA cues ionaba si la es é ica de a chi o y la sis e-
ma ización an es ic a que lle o a cabo en el p oyec o e a una cua-
lidad pe sonal o e a impos ada. Le llamó la a ención nega i amen-
e el o den y e las piezas an “acabadas”, según su pe spec i a,
odo e a demasiado museís ico. He e lexionado mucho al espec o
y conside o que p ecisamen e, la ob a a ís ica debe pa i de una
obsesión o de una ca ac e ís ica pe sonal y c eo que la mía es p e-
cisamen e se sis emá ica y o denada con espec o a la es é ica y la
p esen ación isual, pe o con un as ondo que cues iona la p opia
pe ección lle ándola a la des ucción.
Y po úl imo, FRANCESC TORRES ha sido del que más apo acio-
nes he ecibido. Me ha hecho ab i el campo de isión con espec o
a la iniciación de un p oyec o a ís ico, de endiendo que cualquie
idea puede se digna pa a se obje o de in es igación, siemp e que
esa idea e obsesione o e in e ese lle a la a cabo. Y pos e io men-
e, la p oducción a su giendo con o me e aden as en el ema. Hay
que pensa en al e na i as a los pa adigmas es ablecidos.
Me so p ende mucho su capacidad de isualiza las piezas sola-
men e a pa i de una idea y de es ablece ínculos de signi icación
en e ma e iales y elemen os que en su o igen, nada enían que e .
Una ase: “si ese ma e ial e si e pa a c ea una me á o a y deci
o a cosa di e en e de lo que ya signi ica, es álido”.
De en e sus abajos, des aco Plus Ul a en el que ealiza una ins-
alación a pa i de la in es igación de los a chi os y los obje os en-
con ados en la an igua embajada de España en Alemania.
Pa a mí ha sido un e e en e a ís ico y un guía muy impo an e du-
an e el p oceso.
LAURA RODRÍGUEZ DÍAZ
UNIVERSIDAD DE MÁLAGA
22.JUNIO.2015