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El periodismo en María Zambrano

Ortega-Hurtado, Luis Pablo

Abstract

Desde que en febrero de 1991 falleciera María Zambrano en Madrid, han sido numerosos los estudios que en torno a su vida y pensamiento han visto la luz. Si bien es cierto, que hasta la década de los ochenta fueron escasos los trabajos que se habían publicado sobre ella en nuestro país, el entusiasmo de muy pocos, su constancia y tenacidad hicieron posible que el gran trabajo de esta filósofa malagueña pudiera ser reconocido en España. Tanto es así, que no faltó mucho, a partir de esas publicaciones, para que le concedieran títulos honoríficos y premios a una vida entregada al pensamiento y a la denuncia de un siglo que se fue lleno de conflictos y sumido en una profunda crisis cultural y política. Su vida fue intensa. Una juventud marcada por la agitación política de unos años que fueron preludio de la guerra civil. Una madurez comprometida en misiones pedagógicas y luchas antifascistas y un exilio que duraría más de cuarenta años, del que conseguiría regresar en los últimos años de su vejez. Y fruto de esa intensidad de trabajo, su producción literaria. Con más de cuarenta títulos, los cuales han sido traducidos al francés, al inglés, al italiano, al árabe, etc. Su pensamiento y su forma de cuidar sus escritos han conseguido que se convierta en la actualidad en una de las pensadoras más importantes, no del pasado siglo, sino de todos los tiempos. Como prueba de ello, las más de ochenta tesis doctorales dedicadas al estudio de la filósofa, multitud de publicaciones y reediciones de sus obras. De ahí que nuestra tesis se sume a esta labor de rescate pero centrándonos en un aspecto menos estudiado: el periodismo en María Zambrano. En un medio como es la prensa, utilizado como herramienta de denuncia, creador de conciencia social, y foro de intelectuales y poetas, encontramos muchas de las claves ideológicas de la filósofa María Zambrano. Desde 1928 hasta 1990 publicará más de quinientos artículos, en periódicos y revistas. En todos ellos abordará temas de tan candente actualidad como son: la situación desfavorecida de la mujer, las desigualdades sociales, la situación del obrero, la crisis política de los países occidentales, así como ideas elementales de su pensamiento claves para entender mejor una de sus mayores aportaciones al campo de la filosofía: su razón poética; escritos sobre educación, y profundas reflexiones sobre la persona, la libertad y la democracia. Esta actividad de Zambrano nos muestra la evidencia de su vinculación con la sociedad y el momento histórico que le tocó vivir, siempre atenta a los acontecimientos contemporáneos más relevantes, de los que fue no sólo una observadora atenta y una comentarista inteligente sino, además en gran medida, protagonista. Toda esta actividad tuvo su expresión más interesante en los artículos publicados en diarios y revistas constituyéndose en la forma más directa de comunicarse con la sociedad de la que fue contemporánea. Hemos estructurado esta tesis haciendo un análisis de las diferentes aportaciones de Zambrano en la prensa dividiéndolas por temáticas fundamentales de la elucubración intelectual como la filosofía, la política, la literatura, el arte, etc. Igualmente, y a modo de cronología, hemos abordado la imagen que la prensa ofreció de la filosofa.

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Mientras! escribo! estas! líneas! me! es trem e zco! al! pensar! que! sin! la! ayuda! y ! el! apoyo! de! determinadas! perso nas! esta! tesis! h abría ! resultado! impos ible.! Cuando! comencé! me! advirtieron! que! iba! a ! ser! u n! trabajo! de! profunda! soled ad! pero! no! me! dijeron! qu e! esa! soledad!ib a! a! s er! compartid a! y! soportada!p or!otros.! Par a! vosotros! va ! de dicada!est a! humilde! investigación.! En! pri mer! lugar,! agradecer! a! mis! direct ores ,! el! Dr. ! D .! Juan! Antonio! García! Galindo! y! la! Dra.! Dª. ! Madeline! Cámara,! su! apoyo! incondiciona l! y! profu nda! confianza! en! mi! y! en! esta! investigación.!Su!orientación!y !tutela!han!s ido!fundamentales!para!el!desarrollo ! de!la!tesis. ! A!mi!gran!familia ,!de!la!que!pr esumo!es!fuente!inago t able!de!cariño. ! A!mis!amigo s!que!me!animaron!a!seguir!adelante! y!no!me!dieron!nunca!por!perdido.!! ! A!todos !e llos,!graci as.!!! ! ! ! ! ! ! ! 3 # # # # # =#+'*#C.)&%*S#+'*#V,'9(*#8'(*%* #9&%.)(&%*#.#"(*#M3%#.)(&(; # #TE"(#" .#,.53&."%L.#%*#5.,#*.1'.#9(+(#G(*(5&(*;# # =#W(9/(S#+'#%*C%&.,L. ; # X3'%&(#.,).&#9( ,5'6(#)%#".#+.,(#%*5%#9.+',(; 4 # Índice 1. .. In trod ucc ión . ««««««««««««««««««««««««« . « 6 1.1. Hi pótesi s ««««««««««««««««««««««« .. 8 1.2. Objet i vos de l a T esis ............................................................... ...12 1.3. Int erés y o portuni dad d e la invest i gaci ón ................................... 14 1.4. Aspect os m eto dológi cos ............................................................. 17 1.5. Estad o de l a c uesti ón ................................................................ . 19 2. .. Anteced en te s hist ó ri co/ peri odísti cos de M aría Zambra no ««««««« 21 2. 1 . Pri m e ros año s de l s iglo XX ........................................................ 21 2.2 . Los conv ulso s añ os tre inta ................................ ......................... 25 2.3. El drama d e la guerra c i vil .......................................................... 27 2.4. Si tuaci ón de la prensa dur ante lo s año s tre int a ......................... 29 3. .. María Zambrano e n la pre n sa. «««««««««««««««««« 31 4. .. Metodología: m é to dos y téc ni cas ««««««««««««««««« 169 4.1. Int roduc ción ............................................................................ . 169 4.2. Metod ología ................................................................ ............. .17 6 4.3. El análi si s de conte ni do ........................................................... .179 4.4. Justi ficaci ón de la m uest ra ...................................................... 182 4.5. Plant eami ento d el r egist ro de las u nidad es ........................... . 184 4.6. Reducci ón d e dato s ................................................................ . 188 4.7. El análi si s ................................................................................ . 196 5. .. Estudi o an a lít ico y descri pti vo ««««« ««««««««««««« . 197 5.1. Peri odi sm o y Li ter atura ........................................................... . 197 5.1. 1. Per i odismo l it erari o .................................................. . 200 5.2. Los g éneros peri odísti c os. ...................................................... . 203 5.2. 1. Cl asi f i cación de los gén eros p eri odísti cos ............... 206 5.3. El géner o de o pini ón. .............................................................. . 209 5.4. El art ículo. Tipos. ..................................................................... . 214 6. Los art ícul os p olít i cos . .................................................................................. . 218 5 7. Los art ícul os f i losófi cos ................................................................................ . 298 7.1. Caract erí sti cas d e los art ícul os fi losófi cos ............................. .3 03 7.2. Fi losofía en los p eri ódi cos ...................................................... . 305 7.3. A. fi losóf i cos e n per i ódi cos. S upl ementos cult urales. ............ .31 2 7.4. Los e nsayos peri odísti cos (fi losóf i cos) ................................... . 317 7.4. 1. Car act eríst icas del e ns ay o pe rio d ís t ic o (f ilo s ó fic o ) 323 7.5. Evolu ción de su pe nsa m i ento filo só fic o se gún l a s temá tic as de su s art ículo s y ensayo s peri odísti cos. ...................................... 339 8. Los art ícul os bi ográf i cos y a utobi ográfi cos ................................................. . 427 8.1. Plur ali dad del gé nero p eri odísti co bi ográfi co ......................... . 427 8.2. Caract erí sti cas d e los art ícul o s bi ográfi cos de M ª Z. .............. 432 8.3 . La a utob iogra fía ...................................................................... . 437 8.3 .1. Mª Z. habla de sí mis m a e n pri m era perso na «« . 439 8.3 .2. Mª Z. habla de sí mi sma a t rav és de Antígo na ...... . 448 8.3 .3. Mª Z. habla de sí mi sma e n Del iri o y de sti no ......... . 450 8.3 .4. La Con fes ión ¿e s tam b ién au tob iografía ? ............ . 452 8 .3 .5. Lo aut obiog ráfico en la c rítica l itera r ia. ................... . 453 9. La crí ti ca li terari a de Mar ía Zambr ano ....................................................... . 455 9.1. Caract erí sti cas d e las crí ti cas li terari as z am brani anas ........ . 458 10. Otros art ículo s ................................................................ ............................. . 466 10.1. Art ícul os sobr e ed ucaci ón ..................................................... . 467 10.2. Art ícul os sobr e pi ntura ................................ .......................... . 472 10.3. Art ícul os sobr e ci ne ............................................................... . 475 10.4. Art ícul os sobr e músi ca .......................................................... . 477 11. Una apr oxi m aci ón a Mar ía Z ambra no a tr avés d e la entre vist a ................ . 479 11.1. Clas es de entre vist a. La entr evi sta de person ali dad ........... . 481 11.1. 1. Car a cter íst icas de l a ent revi st a de per sonali dad .. . 484 11.2. Entr evi stas a M arí a Zam bran o ............................................. . 497 11.3. Un c uesti onari o ................................................................ ..... . 499 12. Conclu si ones ............................................................................................... . 501 Bi bl i ografí a ........................................................................................................ . 507 Anexo s I. Art ículos de Marí a Za mbrano . II. Do cu m entos. 6 1. I n troducción De sde que en febrero de 1991 fall eciera María Zambr a no en Madrid, han sido nume rosos los estudios qu e en tor no a su v ida y pe nsamiento han v isto la l uz . Si bie n es cierto, qu e hasta la década d e los oc henta fuer on escas os los tra bajos que se ha bían p ublicado sobre el la en nuestro país, el e ntusia s mo de muy poco s, su c onstancia y tenacidad hi ciero n posible que el gran t rabajo de esta filóso fa malagueña pudiera ser r econocido en Españ a. T anto es así, que no faltó mu c ho, a p artir de es as p ublicaciones, para que le concedieran títulos hon oríficos y premios a una v ida entr egada a l pensamiento y a la d enuncia de un s iglo que se fue lleno de co nflictos y sumido e n una profu nda crisis cultural y pol ítica. Su v ida fue intensa. Una juventud marcada por la ag itación política de unos año s q ue fueron p reludio de la gu erra civ il. Una madure z comprometida en mi s iones p ed agógicas y luchas antifascistas y un e xilio que duraría más de cuare nta años, de l q ue c onseguiría r egresar en los últimos años d e su v ej ez . Y fruto de esa intensidad de trabajo, su producción l iterar i a. Con más de c uarenta títulos, los cuales h an sido traducido s al francés, al ingl és, al italiano, al árabe, etc. Su pensamiento y su for ma de c uidar s us escritos han conseguido que se convierta en la actualidad en una de las pen s adoras má s i mportan tes, n o de l pasa do siglo, sin o de tod os los tiem pos. Como prueba de el lo, las más de oche nta tesis doctora les dedicadas al estudio de la filósofa, mu ltitud de pub licaciones y ree diciones de sus obras. De ahí q ue nu estra t esis se sume a esta labor de rescate pe ro c entránd onos e n u n aspecto m en os estudiado: el peri odis mo en María Zambrano. En un medio c o mo es la pre nsa, utili za d o co mo herramienta de d enuncia, cread or de conciencia s ocial, y foro de intelectuales y p oetas, enc ontramos mu c has de las claves ideológicas de la filósofa M aría Z ambrano. Desde 1928 hasta 1990 publicará más de quinient os artículos, en periód icos y rev istas. En 7 todos ellos abordará t emas de tan candente actualidad como son: la situ ación desfavorecida de la mujer, las desigu ald ades s ociales, la situación del obrero, la crisis política de l os países occ identales, así como ideas elementales de su pen samiento claves para entender mejor u na de sus mayo res aportacio nes al campo de la fi losofía: su razón poé tica ; escritos sobr e educación, y p rof un d as reflexi ones sobre la persona, la libertad y la demo cr acia . Esta activ ida d de Zam brano n os mu estra l a e videncia de su v incula ción c on l a sociedad y el momen to histórico que le tocó viv ir, siempre ate nta a los acontecimientos contemp oráneos más relev antes, de l os que fue n o sólo una observ adora a tenta y una co mentari sta inteligente si no, adem ás en gran medida, protagonista. T oda esta actividad tuv o su expresión má s interesante en l os artículo s pub licados en diarios y revistas constituy éndose e n la forma más d irecta de comun icarse con la sociedad de la que fue contemporánea. He mos estructurado esta tes is haciendo un análisis de las diferentes apo rtaciones de Zambrano en la pre nsa div idiéndolas por t emáticas fundam entales de la elucubración intelectual co mo la filosofía, l a p olítica, la litera tura, el arte, etc. Igualmente, y a modo de cro nología, h emos a bordado l a imag en que la prensa ofreció de la filosofa. 8 1.1. Hi pótesis Con el acercamiento de María Z ambrano a l a po lítica y a la creación de la Segu nda Re pública, v ino el principio de alejamiento de su maestro al que tanto admi raba. Se dio cuenta de que el c ompromiso de Ort ega divergía del d e sus otros co mpañe r os de l a Liga de Educación Social y co menzó a desengañ arse. Hab ía una nec esidad de aproximar el int electo al sentir del puebl o, de preo cuparse por la falta d e ali me nto s, po r la es piritualidad, por la política, etc. Hab ía espe r ado qu e l os intelectuales pudieran c a mb iar las cosas p ara el prol etariado . Su contribució n a la s ociedad que l e tocó v ivir se realiz a funda mentalmente a través de la prensa. Es una de l as pri me r as inte lectuales es pañolas en us ar este medi o para influir sobre el mundo que le tocó vivir. Lo s temas fun damentales del disc urso int ele ctual de María Zam brano s on la socie dad, la polít ica, el homb re, lo s probl e mas sociales, candentes e n su momen to histórico, y la r enov ación de u na filosofía q ue e staba en cr isis . Ella está convencida de que sólo cuando la filoso f ía se v incul ara con los probl emas real es, b ajara de la tribuna académica y hablase al pueblo ll ano sobre las cuestio nes que a éste le interesaban, la filosofía remontaría y sería de interés para los intelectuale s. Por eso, habla constan temente de un a fil osofía v incul ada con la v ida, con la sociedad y con el h ombre. Es un hecho irrefutable q ue María Z am brano s e encuentra vincula da a este medi o de la prensa escrita. A t ravés de l a pu blicación de artículos en di ario s naci onales e internacionales, así co mo de ensayos y artículos f ilosó f ico s en revistas especializadas, q ueda más que prob ada s u contri bución e influencia. Ig ualmente, creemos que existen v ínculos suficie ntes entre la propia profesión del p eriodismo y la obra de María Za mb rano que exigen un estudio de su obra desd e est e campo . 15 Co ntribuirán a este de s pertar de un a conciencia en torno a la figura de =DP EUDQR H O DUWtFXOR GH - $  9DOH QWH WLWXODGR ³ 0D UtD = DPEUDQR \ HO VXHxR FUHDG RU´  Ínsula , septiembre de 1966, nº 238); el profesor francés Alain Gu y c on ³(VSHUDQ]D \ GLYLQLGDG VH J~Q 0DUtD =D PEUDQR ´  $QDOHV GH O ¶8QLYHUVLWp GH Tou louse , 1975, fascículo 6), autor q ue ya e n 1956 (diez añ os antes), en su obra /HV S KLORVRSKHV HVSDJQROV G¶KLHU HW G¶D X MRXUG ¶KXL destacaba la importancia de ésta f ilóso f a veleña como l a má s original d e los d iscípulos de Ort ega y Gas set; o HO SURIHVRU -XDQ )HU QDQGR 2UW HJD F RQ VX  DUWtFXOR ³/ D ILORVRItD GHVFRQRFLGD GH 0D Ut D =DPEUDQR´ ( Sur , Mála ga, 1978), quien desde Málaga coordinarí a los esfuerzo s con el Ayuntamiento de Vélez y l a Univ ersida d de Málaga para recon ocerle a Ma ría Z ambrano el lugar qu e se merecía dentro d e la fi losofía HVSD xROD (Q VXV  SDODEUDV ³(O KHFKR HYLGHQWH GHO SDVR GHO GHVFRQRFL PLHQWR casi absoluto en n uestro p aís en 1 974 al prestigio y popularidad actual no tiene su fundamento t an sól o en l a l abor de difusión de los ad mi r adores de su pen samiento, cuanto en el hecho mis mo de la adecuac ión de este p ensamiento a los n uevos tiempos. Esto explica el que éste ha sido acogido con má s c alor y entusi asmo por las nuevas generaciones TXH SRU ODV PDGXUDV´ 2UW HJD   11). A partir de ahí, ha n si do numeroso s los tra bajos q ue en torno a su pen samiento y su o bra han v isto la luz. Ya sea, a modo de antologías, recop ilaciones d e artículos, co nferencias y co munica c iones r ecogidas e n actas de congresos, monografías en revi stas, reedicion es, e nsayos, artículo s en revistas o perió dicos, tesis doctorales, etc. Sin embargo, y como ya co mentábamos anteriormente, su pro ducción peri odística no ha si do pr ofundamente estudiada , si endo ésta u na d e sus actividade s más ori ginales e i nteresantes de su creación liter aria. Justa mente su prime ra y última publica ción son d os artículos periodísticos. Es una buena opo rtunidad p ara abordar una fac eta de la autora desde u n nuev o enf oque , ana li za r q ué h a aportado Za mb rano al estilo de la pr ensa y en qué ha in fluido 16 este m e dio en sus escritos; cuáles han sido los tema s elegidos y si se han ade cuado a la lín ea e ditorial de l medio; qué género ha cultivado y cu áles han pod ido s er sus influ encias. A tod as estas cu estiones intentaremos darl e respu esta cuando analice mo s detalla damen t e cada uno de sus artículos. 17 1.4 . Aspectos m etodol ógicos Para alcanzar nuestro objetiv o, es necesario seleccionar l a técnica ci entíf ica ade cuada para nu estra investigació n. De ello va a depender una correcta interp retación de los textos objeto de nuestro estu dio. Mas a delante, cu ando desa rrollemos la metodología emple ada, justificaremos la utilización tanto de técnica s cu antitativas co mo cu alitativas en e l proyecto. La popularidad de la s técnica s cu antitativas se e xtendió entre los esp ecialistas e n co mu nicaci ón de ma s as debid o a s u eficacia par a analiza r l os contenidos mediáticos. En este VHQWLG R GHILQLUi %HUQDUG %HUHOVRQ ³ Content analysis is a research technique for the objective, systematic, and quantitativ e descrip tion of the manifest content of commun ication ´ 8 (Berelson, 1971: 18). Por su parte, los profesore s Piñuel Raigada y Gaitán Moya definirán el DQi OLVLV GH FRQWHQLGR FR PR X Q ³FRQMXQWR de procedimientos interpretativos y de técnica s d e comprobación y v erificación d e hipótesis aplicados a prod uctos comun icativ os (mensajes, textos o discursos), o a i nteracciones comunica tiv as que , prev iamente registradas, constituyen u n documento, con el obj eto de extraer y procesar datos relev antes sobre las condiciones mismas en que se han SURG XFLGR R VREUH ODV FRQGLFLRQHV TXH SXHGDQ  GDUVH SDUD V X HPSOHR SRVWHULRU´ (Raigad a, 1995: 519). A trav és de esta metodología se p uede con ocer el conte nido d e unos t extos que en nuestro c aso c orresponden a productos c omunicativos, permitiénd ono s DQD OL ]D U HQ HOORV VXV ³VLJQLILFDGRV´ HVWR HV OD LQIRUPDFLyQ FRQWHQLGD HQ ORV  mensa jes. Para su desarrollo es ne cesario seg uir u n pro c edimien to pree stablecido: asumir las f ases per tinen tes pa r a e l de sarrollo correcto de la investigación, fijar los criterios para la clas ificación del mate rial d e estu dio y ana li za r los datos. Es precisa men te esta sistematicidad lo que nos pe rmi t e 8 /D WUDGX FFLyQ SRGUtD VHU ³ E l a nálisis de contenido es un técnica de i nvestigación para de scribir de forma obj e ti va, sistem á ti ca y cuantitativa el contenido m DQL ILHVWRGHODFRPXQLFDFLyQ´ 18 afirmar que e l análisis de conteni do ti en H XQ FDUiFWHU FL HQWtILFR³/D HVSHFLILFLGDG del modo en que a prehendemos esa realidad viene da da por los p asos que se sigu en, las formas co mo se concreta la búsqueda y e l hallazgo de lo que nos LQWHUH VD´%HUJDQ ]D  Sin e mb ar go, d ebemos adv ertir que al util izar este método parti mos, de ante mano , de un supuesto inalcanzable: y es la obte n ción del ideal d e ab solu ta obj etividad en l a aplicación de esta t écnica. Cierto es que los resultados de este aná lisis se ³ li mi tan a la estructur a de l as categorías y d efiniciones e mpleadas en él, pudiendo otros inv estigadore s medir el mismo concepto co n mediciones y catego rías diferentes ´ (W imm er & Do minik , 199 6: 174 ) , pero esta li mita ció n no impe di rá que nuestro trabajo se as i ent e sobre una b uena i nterpre tación de los resul tados. Como hábilmente v a a explica r Laurence Bard in: ³HO DQ iOLV LV GH conten ido es un método muy e mpíric o, de pendiente del tipo de discurs o e n q ue VHFHQWUH\  GHOWLSRGHLQWHUSUHWDFLyQTXHVHSH UVL JD´%DUGLQ U na v ez formulada la idea de la inv estiga ción y d eterminada la metodología, la mayor p arte de l os autores citad os coin ciden en establecer una serie de catego rías, sobre las propias car acterísticas de los escritos, p ara conv ertir el WH[WR HQ ³XQ F~PXOR GH SDUWHV V XVFHSWLEOHV GH XQ WUDWD PLHQWR  LQGLY LGXD OL ]DGR´ (Berga nza, 2005: 217). Esta técnica, que hemos definido como análisis por FDWHJR UtDV ³I XQFLRQD SRU RS HUDFLRQHV GH GHVFRPSRVLFLyQ GHO WH[WR HQ XQLGDGHV VHJ~ Q D JUXSDFLRQHV DQDOyJLFDV´ %D UGLQ   ( QWHQ die ndo po r ³FDWHJR UtDV´³ORVFD PSR VV HPiQWLFRV GLPHQ V LRQHVRY DULDEOHVFULWHULRVRFO DYHV de significado para descubrir qué se d ice y c ómo se dice), d onde tienen l ugar las XQL GDGHV GH DQiOLVLV « 6LUY HQ GH EDVH SD U D FRQRFHU FLHUWRV G DWRV GH O corpus qu H SHUPLWDQ FRUURERUDU ODV KLSyWH VLV SODQWHDGDV´ (Raigada, 1995: 534). Los criterio s para llevar a cabo tal distribución se adecua rá n al propósito de n uestra investigación. De la m etodología y su desarrollo nos ocuparemos un po co más adelante . 19 1.5 . Estado de la cuestión Aun que e l mundo de la filosofía ya se ha encargado de est udiar las gr andes apo rtaciones de Zambrano al ca mp o de l conocimiento, ha sta la fecha no ha apa recido n inguna i nvestigación q ue, t om ando co mo base c ientífica las Ci encias de la Comunicación, se haya prop uesto desentrañar el corpus de escritos peri odísticos de la fi lósofa. No hay estudios c ientíficos, por tanto, qu e no s revelen cómo son esos escritos y en que categorías corresponde ubicarlos. Si em b argo, ex isten tr abajos c u ya temática e ntroncan parc ialmente c on el obj eto de n uestro estudio y que merecen ser reseñados. Relacionados c on el peri odis mo en María Zambrano destacamos: -1) aquellos q ue s e han ocupado de su bio gra fía . Por destacar citaremos la extensa introducc ión d edicada p or e l escritor Jesús M or eno a l a obra de la autora Hor i zonte del li ber ali sm o (Ed iciones M or ata, 1996 ). En el la, el escritor aho nda en los prolegómenos biográficos que llev aron a la autora a l a publicación de esta obra; o la cronologí a del mismo autor a parecida en la a ntología de Zam brano L a razón en la sombra (Edi ciones Siruela, 2004 ). -2 ) aquellos estudios que han r ecopilado artículos seg ún la te mática cul tiva d a por la escritora. En este sentido, aludiremos a la monografía de Za mbrano La aven tura de ser mujer (Ver amar, 2007), edi tada por Ju an Fernando Ort ega Muñoz , que contiene u n riguroso estu dio sobre a lgunos de los artículos d e Ma ría Zam brano de dicados a la mujer; o l a recie nte obra aparecida e n 2014 El exilio como patria (Anthropos, 2014), también editado por e l profesor Ortega Muñoz y que recopila artículos de la pensadora sobre este fen ómeno. -3) las publicaciones que recopilan artí culos pertenecientes a una etapa vital concre ta. Nos referi mo s a l os trabajos acotad os en un periodo t emporal de la vida de la autora. En este sentido, destacaremo s dos publicaciones: el lib ro de 20 Ma rí a Za mb r ano Islas (Verbum, 2009 ), edi tado por el escrito r Jor ge Luis A rcos, que recopila el p eriodo insular de la v eleña ; o Las palabras de reg reso , una sele cción de artículos de María Za mbrano del p eriodo co mprendido entre los año s 1985- 199 0. I gualmente, es necesario d estacar también los trabajos aparecidos en revistas especializada s. Co mo ejemplo, el monográfico dedicado por la re v ista onubens e Con dados de niebla q ue b ajo l a supervisión de l a escritor a Mercedes Góm ez Blesa recopilaría en 2002 los artículos de Zambrano publicados en l a revista puertorriqueña Semana durante los años 60 . O los artículos puntuale s que la revista filos ófic a $XURUD 3DSH O HV GHO ³6HPLQD U LR 0DUtD =DPEUDQR´ , edi tada por l a Uni versidad de Ba rcelona, dedica al a nálisis de la obra z ambraniana. 21 2. Antecede ntes histórico /per iodístico s 9 de María Zambrano. 2.1. Primeros años del siglo XX. M aría Zambrano nace en Véle z-Málaga el añ o 1904, a co mienzos de uno de los siglos má s violentos que recue r da la historia. E l a mb iente político e n España a princi pio s de si glo XX era muy delicado. Dos pa rtidos detentaban e l poder: el conse rv ado r y el li beral. A mbo s se consum ían e n c ontinuas d isputas que n o pon ían solución a la desesperada situación de los jornaleros y campesinos dan do lugar a n u me ros as huelgas y manife staciones populares. La desap arición del Imp er io Español tras la pérdida de las c olo nias, l a nu eva crisis económica gen erada por la pér dida de esos mercados, la quiebra producida por los gastos y deu das de la guerra colonial, así como l as disputas de los partidos que s e turnab an en el ejercicio del poder, originó una crisis múltiple 10 . Tod o esto sumad o a l gra n í ndice d e analfab etismo con el que comen za ba el país el nu evo siglo y a la crisis social por el desarroll o industrial de algunas zonas con respecto a otra s, produjeron grandes lev antam i entos de la c lase obrera, qu e ya comenz aba a tener conciencia social. En este escen ario, algu nos intelectuales, afecta dos por la crisis que expe rimentaba e l país en aquellos añ os, creye ron qu e la regeneración nac iona l deb ía efectuarse m ediante la educación (i dea dominante e n la Institución Libre 9 Para elaborar este capítu l o me ha sido d e gran utilidad l as obras de: T uñón de Lara, M. La España del siglo XX , Vols. I y II. Ba rcelona: Laia, 1974; Seoane, María Cruz y Sáiz, María Dolores. Hi storia del periodi sm o en Españ a , 3. El si glo X X: 1898 - 1936. Alianza Ed ito rial, 19 98. 10 Cu ando María Za m br ano al uda a l a popular g ene ración del 98 ta m bi én har á referencia a este epi sod i o histó rico de nuestro país. En sus palabras: ³/D O ODP D GD ³JH QHUDFLyQ  GHO  ´ PDUFD XQ m o mento deci sivo de l a histor i a. Es el a ño e n qu e España pierde la s últimas posesi ones de su imperio, de un i m p eri o que nu nca fue comerci al. Y así se qued ó en su ocaso, pobre, ais la da SRO tWLFDP HQWH FDVL PXGD FDVL LQH[LVWHQWH VHSDUDGD G HO P X QGR \ GH Vt PLV P D´  =DPEU an o, M.: ³9DOOH, QFOiQ\ODJHQ HUDF LyQ GHO´ Se ma na , San Jua n de Puerto Rico , nº. 327, 31 de marzo de 1965, p. 13. 22 de Enseñan za que cre ara el rondeño Francisco Giner d e los Ríos en 1876 y q ue tanto influ y ó en la Generació n del 98 ), y a tal efecto, se lanzaron a una intensa lab or periodística. E l acercamiento de estos poetas/literatos/escritores a este medi o de masas pro v ocaría u na doble re spuesta con resultados disti ntos en ambo s s entidos: el periódico, por un l ado, ad qui rió una doble función: al convertirse en herramienta creadora de conciencia social (esclareciendo y d an d o luz sobre a spectos y temas de interés po lítico, s ocial o fi losófico) y en instrume nto pedagógico eficaz pa ra trasladar la cu ltura al pueblo y educar a las ma s as; y por otro lado, aquellos intel ectual es , que v ieron reforzad a su i magen en f avor de un grupo al con v ertirse en m ov imiento so cial, fenóm e no qu e en aqu ellos años se conoció como ³JHQHUDFLyQ  GHO´ . Co mo ej emplo d el pri me r o, v eamos un fra g me nto de un artículo escrito por e l filóso fo y mae st ro de Zambrano, José Ortega y Gasset: ³ «  Yo cr eo q ue a sí como todos tenemo s que se r u n p oco p olíti cos, debemos actuar un poco de p eriodi sta s . To do ci udad ano tiene al guna vez algo concre to, oportuno, utiliza ble que decir: tod os oím os o ve mos o l eemos al go su sceptible de acum ul arse a la troj de obser vaciones sobre que ha d e irse formando l a concienc i a administrativa QDFL RQD O ´ 11 . Es inn egable que la po pularidad obten i da po r esta generación v ino d e su prese ncia permanente e n los pe ri ódic os de aq uellos añ os. Unos periódicos que hab ían sido tra nsformados en v ehí culo s de c omunicación or dinaria entre escritore s y públi co. Aqu ella tra nsformación d e finales de siglo XI X v endría p rov ocada por un nue v o concepto: el plantear la información y los periódicos como n egocio. Era el nacim iento de un nuevo ti po de periodismo. Una nuev a concepc ión que dist a ría mu c ho d el periodismo del siglo anterior, panfletario o de partido, como también 11 2UWHJD \ *DVVHW  - ³8QD GHVFULS F LyQ GH O D SRO tWLFD L QWHUQDFLRQDO´ El Im parci a l , 14 de junio de 1911. 23 lo habrían llamado años atrás. A este nuevo t ipo d e periódicos l os de finiría Rafae l Mainar co mo periódicos de empresa 12 : « el pe riódico de em presa , e l periódico a q u ien se q uiere motejar l lam ándole LQG XVWU L DO H V HO ~QLFR HO ~QLFR T XH SXHGH OOH JDU D VHU HO SHULyGL FR LGHDO« £QHJRFLR  ¡negocio! ... ¿ Negoc i o!..., se di ce despectivam e nte y n o hay razón. ¿Nego cio? Sea e n buena hora, porque para hacerlo hay que hacer pe riódi co . Sí, hay que hace r p eriódico, y hay q ue hacer lo con periodistas, l o que no e s, co m o parece, una ged eonada, p uesto que el pe riod ista p rofesional n o ha existido, tal como hoy existe, m i entr as los periódicos de em pr esa no ha n hecho pr eciso el periodist D GHRIL FLR \ XQ R ILF LR  GHO SHULRGLVP R« +RU URUH V dirán del p eriódico de e m pr esa l os apegados al peri od i sm o tradi cional ; por heréticas ser án WHQLGDV ODV SUHFHGHQWHV OtQHDV P D OH V VLQ FXHQWR VHUiQ DWULEXtGRV D O D LQGXVWULD SHUR«OD de l os per ió dicos sabe que cuando éstos se dedi can a defender m a la s causas pare ce n DKRJDG RVSRUTXHHOS~E O L FR OH VKDFHH O YDFtR´  ( Mainar, 1906: 24) Esta tende ncia se i mpond r á a principios del siglo XX y de aquella transformaci ón surgirán grandes diarios nacionales. Prob ablem ente, u no de los peri ódicos más influyentes de aque llos años fue E l Imparcial . Pe rió d ico de carácter nacional, reco gía infor ma c ió n de todas l as provincias y d e los d iferentes credo s políticos, aunq ue su te ndencia fuera liberal. Se conv irtió en e l peri ódico de m a yor circulación en Espa ña llegando a imprimirse h asta 4 0.000 ejemplares HQ HO DxR  DxR HQ HO TXH DSDUH FHUtD WDPELpQ H O ID PR VR V XSOH PHQ W R ³/RV  /XQ HV GH (O ,PSDUFLDO´ 8Q DxR PDV WDUGH DGTXLULUtD VX SULPHUD URWDWLYD /D dire cción estaba a cargo de Eduardo Gasset y Artime (1884), y a su muerte pasó la dirección a su hi jo Rafael Gasset y Ch inchilla . A principios de siglo, con una 12 Sobre esta evol ución en el per iodism o espa ñol d e final es d el siglo XIX y comienzos de l si glo XX he m os uti lizado com o fuente de i nform a ci ón el estudio del Catedrático de Period i sm o, Ju an $QWRQL R *DUFtD *DOLQGR WLWXODGR ³ (VWXGLRV GH SHULR GLVP R /R V S ULP H URV WUDWD GLVWDV HVSD xRO HV´ publi cado en Jean-Mich el Desvois (ed.), P ren sa, impresos, lectura en el m undo h i spánico contemporáneo: homenaje a Jean-Françoi s Botrel  ,QVWL WXW G¶eWXGHV LE pULTXHV  L EpUR - am ér i cain es Université Michel de Montaigne, Bordea ux, 2005. En él, el profesor, sirviénd os e de la obra de tres il ustre s periodistas de nuestro país del pasado siglo como fuer on Rafael Mainar, Sánchez Ortiz y Augusto Jere z Perchet, plantea algunos de l os asp ectos claves sobre los que pivo ta e l nu evo cam bi o experim en tado den tro del periodismo. 24 tirada de 130.000 eje mplares alcanzó la cumbre de su popularida d, distin guiéndose p or sus colaboraciones, entre las que de stac aríamos P. Baroja, M. Unamuno, J. Ort ega y Gasset, etc. Fue uno de los diarios má s prestig ioso s en los prime ros años del s iglo XX. Junto c on otro s dos diarios, E l L ibe ral Y Hera ldo de Madrid , entraron a f ormar parte de L a Soc iedad E ditoral d e Es paña. De los tr es per iódicos, El I mparcial era el sit uado má s a la derecha, el que tenía XQ S~EOLFR PiV EXUJXpV ³HO PiV HQHPLJR GH ORV QX HYRV PRY LP L HQWRV QDFL RQDOLVWDV \GHO  PR Y L PLHQWRRE UHUR ´ 13 Y no es casu al que h ayamos elegido el p eriódico de El I m parcial como referen te de la n ueva t ransforma ció n que s e esta ba pro duciendo e n nuestro país e n el ámbito del p eriodis mo . Quizás estemos an te uno d e los pu nt os cardi nales có mplices del acerca mi ento posterior de M aría Z ambrano a l a pren sa. Y es que no sólo se t rataba de uno de los diarios má s importa ntes del pan ora ma nacional de aquellos años sino que aque l diari o h abría s ido fundado por la fa milia del qu e fuera uno de s us grandes maestros y posterior pro moto r de su en t ra da en la prensa. Hablamos de José Ortega y Gasse t 14 . M ediante l a p rensa, a quellos i ntelectuales encontraron el v ehículo impre scindible y nec esario para crear conciencia s ocial, cuestionar la situ ación pol ítica del momen to, combatir ideas políticas contrarias y ex poner sobre ellas altern ativas de organización pública que creía n i dóneas para so lucionar los prob le ma s de Esp aña. Por resumir, v eam os en p alabras de Ortega cu al era la 13 Seoa ne, M.C. ± Sáiz, M.D.: Histori a de l p e riodi sm o en España. 3. El s iglo XX: 1898 - 1936 , Madrid, 1998, p. 73. 14 Segund o de cua tro hijos del matrim oni o de Jo sé Or tega Mun ill a y Dolores Gasset Chinchilla, fue nieto d e Eduardo Gasset, fu ndador de El Im parcial . Fue la lab or periodística l a que l e dio prestigio social al p adre de Or tega, ya que fue di rector del suplem ento l i terario Los Lunes de El Imparcial desde 1879 hasta 1906. Su t ío Rafael Gasset se e ncargó de l a dirección de El Imparcial en 1884 pero l a ab andonó en abril de 1900 par a encargarse d el Ministerio de Agricultura, Industria y Com er ci o del Gobierno Conservador. 31 3. Ma ría Zambrano en la prensa Son muchas las biografías y cronologías publicad as sobre la v ida de la pen sadora malagueña y varios los docum entales q ue me diante i mágen es de archi v o y v ideos recurso recrean algun os de sus hit os más importantes. Sin emba rgo, no ex iste hasta la fech a ninguna biografía que , utilizando como referen te l a prensa, i nvestigue y se detenga en analizar aspectos de s u v ida tales como: el i mpacto de sus p ublicaciones en la opinión pública, la o pinió n de sus d isertaciones y ch ar las, su participa ción en actos de soc iedad, mítine s, confere ncias, cursos, coloquios, etc. Muchas de las ané cdotas y fragmentos que incluimo s e n este ca pítulo son d escono c idos para un gr an nú mero de ³]DPEUD QyORJRV´ TXH D SR\DGRV HQ WU abajos anteriores no a portan luz o nue vos datos en este sentido. Intentaremos, e n la m edida de nuestras posibilidades, destaca r aquellos aspectos que consideramo s nov edo s os y que viene n a arrojar má s infor ma ción sobre la dilata da v ida de la escritora. L a prensa se v a a hacer presente en este capítulo a partir de 1928, año en e l que Ma ría Za mbrano co menzará a int erv enir activamente en el panora ma s ocial . Para l a e laboración de la pri me r a etapa, co mprendida entre los a ños 1928 y 193 8 res pectivamente, s e ha utili zado como f uente de rec ursos la hemeroteca dig ital de l a Biblioteca Nacion al de Espa ña. Para estos años h emos p uesto espe cial hincapié en a quellos acontecimi entos menos destacados en sus difere ntes biografías: nos referi mos a su participación e n mítines pr o republica, asisten cia a homenajes, reseñas de s us lib ros, et c. A partir de 1939, año en el q ue Zambrano co mienza el exi lio, se ha utili za d o como f uente de r ecursos el archivo periodístico d e l a p ropia e scritor a. Este archi v o, comp uesto en su mayoría por fragmentos de artículo s y noticias de múltip les diarios, ha requerido de una ordenación y posterior inv estigaci ón para establ ecer, e n mu c hos de los casos, la fecha a proximada o el nombre del diario. Circun st ancia que en algunos ca sos ha sido imposible determinar. 32 Para terminar dir emos que h emos ins istido e n e l análisis de l os pr imeros año s de exi lio, concretamente el interv alo comp rendido entre 1939 - 194 2 , por dos mot i v o s : por un lado, v an a ser año s determinan tes en su propio desarroll o (en esta épo c a es donde se va a fraguar su pensa miento) y po r ser el i nt ervalo meno s conocido de su biografía. Los prim e ros años M aría Zambrano Alarcón nace en Vélez- Má la g a un 2 2 de a b ril de 19 04 e n l a calle Salvador Rueda, conocida p opularmente co mo Calle Mend r ugo . Hij a de l pen sador y pedagogo Blas José Zamb rano García d e Carabante, natural de Segu ra de León (Badajoz, 1874 - 1939) y de Araceli Alarcón D elgado, nacida en Bentari que (Almería, 187 8 - 19 45) , y maestra ta mb ién como su esposo. T ras una breve temporada en B élmez de la Moraled a (Jaén) en 19 07, la f amil ia se traslad a a Madrid donde v iv irá en una casa modesta e n la ca lle Redondilla. Su pad re, D. Blas, t ras v er trunc ado su intento p or obtener u na plaza co mo maestro de esc uelas p úblicas, desist e del intento y l ogra ocupar la C átedra de G ramática Castel lana en la Escu ela Normal. Hech o q ue provocará qu e se tras laden a 6HJR Y LD   ³ pues a unque nací en Véle z-Málaga, bien lejos, con mis p adres fui a parar a esa ciudad impar y mar avillosa donde estaban, como monumento naci onal, los templ arios 25 ´ . D. Blas 26 se convierte en promo tor de los movimientos más v iv os y prog resistas de la ciudad. Allí entabla am istad con D. Antonio Machado y c on el escul tor E. Barral, qu e le esculpirá un busto, al pie d el cual figura la inscripción ³(O DUTXLWHFWR GHO DFXHGXFWR ´ F RPR WHVWLPRQLR GH ORV IUHFXHQWHV SDVHRV TXH  25 =DP EUDQR 0³$P RGRG HDXWRELRJ UDItD´ An th ropos , M ad r id, 1987, p. 70. 26 P ara un m a yor conocimiento de l a obr a de D. B las Zam bran o rem i to a lo s valiosísim os estudios realizados por el profesor José Lui s Mora q uien ha dedica do no pocas págin as al estudio y edición de sus escritos. Com o e jemplo l a publicació n Blas J. Z ambrano . Badajoz: Dipu tación Prov i ncial, 1998. 33 real izaban al pi é del mi smo. En 19 39 Antonio Ma chado escribe a María =DP EUDQR \ HQWUH RWUDV FRVDV OH GLFH  ³'L JD Y G D VX SDGUH  P L TXHULGR ' %ODV que le r ecuerdo mucho, y s iembre para desearle todo ti po d e b ienandanzas y felici dades. Dígal e q ue h ace unas noches soñ é que nos encontrá bamo s otr a v ez en Se govia, libre de fasc istas y de reaccionarios, co mo en los buenos tie mpos en que él y yo , con otros v iejos amigos, trabajábamos por la futura Rep úbli c a. Estábamo s al pié d el acueducto y su papá, se ñalando a los arcos de pi edr a, me dijo e stas palabras: ve v d., am igo Machado, cómo con viene amar las cosas gran des y bellas, po rque ese acueducto es el único a migo que hoy nos queda en 6HJR Y LD´ . D. Bla s funda e n Segov ia la revista Castil la (1 917) y e l p eriódico Sego via (1 919). Ingresa en Agr upación Socialista Obr era d e la que llegará a ser presi dente y participa c on Antonio Macha do en l a fundación de la Unive r sidad Popu lar. En 191 1 n ace Arac eli. Y ésta llegará a s er un a de las alegrías más impo rtantes de l a v ida d e María, como llegará a reconoc er má s tarde. En 1914 comie nza su bachillerato en el Instituto Nacional de Seg ovia y no l o termina rá hasta seis años después. Co mo bien recog erá la escr itora Dª. Julia Castillo en el DUWtFXOR ³ Cr onolog ía de María Za mbrano ´ S XEOLFDGR H Q O D UHYLVWD Antrh opos , ³ORV año s de adolescen cia vi vid o s en Se govia 27 ser án de gran importancia en su vi da 28 ´ 6HJ~Q  OD DXWRUD HO SULP er a rtículo de Za mbrano podría h aber sid o pub licado e n l a revista d e Antiguos Al umnos del Instituto de S an Isidro, so bre l a suerte de Europa y la paz 29 . 27 Sobre el p eriodo segoviano de la familia Zam bran o: 025$ *$5& Ë $ -RVp /XL V ³0DUtD =DP EUDQR H Q 6HJRYLD \ 6HJRY LD H Q 0 DU tD =DP EU DQR´ HQ 025$ *$ 5&Ë$ -/ \ 02 5(12  YUSTE, J. M. (ed s.), Pensam iento y palab ra. En r ecuerd o de M aría Z ambrano. Vallad olid: Junta de Castilla y león, 2005, pp. 255- 280. 28 &DVWLOOR -³&URQR O RJtDGH0DUtD=DP EU DQR´  Antrhopos , Madrid, 1987, p.74. 29 Para confirm ar este d ato y poder incluirlo en l a rel ación de ar tículos de m i in vestiga ci ón, intenté, s in éx i to, pon erm e en con tacto co n la au tora a través de l corr eo e l ectrónico y del tel éfono. Puesto que en l os archivos de la Fundación n o con sta que e xista copia de é ste texto, no lo he incluido en mi relación definitiva. 34 Seg ún el c atedrático de filosofí a Juan F ernando O rtega Muñoz, amigo perso nal y gran co nocedor de l a obra y el p ensamien to de María Zambrano, ³VHUi H Q pVWD pSRFD  FXDQGR 0 DUtD  HQWUH HQ  FRQWDFWR FRQ LQ W HJUDQWHV GH OD JHQ HUDFLyQ GHO  8QD PXQR $ ]R Ut Q  %DURMD R HO PLVPR *DUFtD /RUFD´ (O r tega, 2006: 32), presentado por s u primo y am igo Miguel P izarro, co n el que manten dría un idilio i mp os ible. La salida de lo s Za mbrano de la ciudad de Segovia se produjo hacia fi nale s de 1926. María viv ió allí, como rec oge Juan C arlos Marset, en su libro María Zam brano . Los año s de f ormación , y s egún sus propias pa ODEUDV ³ ese largo , inme nso ti empo qu e v a desde el co mienzo d e l a plenitud de la inf ancia h ast a el comie nzo de la p lenitud de l a juventud , tiempo reacio como ningún otro a ser medi do p or meses y por años; tie mpo eminente men t e cualitativ o ll eno e n dema sía, Y DFtR D  Y HFHV FR PR HO  SURSLR V HU GHVERUGDQWH GH Y LGD \ ID OWR G H HO OD´ (Ma rs et, 2004: 352) . Es e mismo año se trasladan a Ma dr id y será allí d onde la autora co mplete l os estudios de F ilo sofía y Letras e n la Univ ersidad Ce ntral. Asistirá, a partir de este añ o, a las clase s d e José Ort ega y Gasset, Manuel García Mo re nte y Jav ier Z ubiri. Será en ésta época cuando María v alore más que nu nca «la i mp ortancia de tener compañe ros», un aspecto interesante si tenemo s en cuenta que ha sta ese momento la escritora había veni do exami nándose por libre. Al año si guiente, tras reafirmar con la l ectura d e la Ética de Spinoza y la Terc era E neada de Plotino , que su v ocac ión por la filoso fía no era errónea, se matricula de los cursos de doctorado c on Ortega y Gas set, e inicia una estrecha relación con el q ue será su gran maestro. Como des pué s UHFRQ RFHUi ³ D. José Ort ega y Gass et, al que he s entido mi ma estro y s eguiré siemp re sintiéndolo, al par q ue mi p adre 30 ´ . Precisam ente a su padre dirigirá un a 30 Zam bra QR0³$P RGRG HDXWRELR JUDItD´ Anthropos , Mad r id, 1987, p. 70. 35 profun da dedicatoria e n su pri mera publi c ación H orizonte d el Liberalismo  ³$ PL SDG UHSRUTXHPHHQVHxyDPLUDU´ 31 . Esta é poca será importante para María. Una vez acabada la ca rr er a de Filoso fía, se estrenaría co mo profesora en el Instituto -Escuela, un experimento edu cativo que reco gía el testi go de las nue v as corrientes p edagógicas. Partien do de las experiencias d e la I nstitución Li bre d e Enseñan za , contó con un profeso rado d e excepción. Además, i ngresará en la FUE (F ederación Universitari a Esc olar) , lo que abrir á ante ella, se gún V XV SDODEUDV ³XQD GLPH QVLyQ VDOY DGR U D GH OD SROtW LFD´ 32 . Las protestas desencadenadas a raíz d e las reformas estu diantiles qu e Primo de Ri bera pretendía r eali za r durante l a dictad ura, sig nificaron el deton ante que hiciera estallar la r ebelión juv enil de l a que María Za mbrano se le v antaría como gran portavo z. Organ i zados en mo v i mientos republ icanos, su clara estrategia er a fav orecer la t ransformación pol ítica como condición previa a la reforma universitaria. Primer as aparici ones en prensa Será a partir del año 1928 cu ando Ma rí a Zambrano ad quiera un papel más comprom etido con su realidad y co mience s u andadura f ilosófico - literaria en el seno de aquella generación de estudiantes. Su posición s ocio - política y s u crítica cultura l se v islumb r arán en c ada uno de sus escritos, en defensa de la demo cracia, de l a ig ualdad y l a libertad. Sus primeros artículos g irarán en torno a la mujer, a la preocupación por el obrero y el ca mpesino y, s obre todo, a su conce pción inequív ocamen te demo crática de la libe rta d. T al y co mo recoge Julia &DVWLO OR H Q VX &U RQRORJtD ³ En la F UE se cre an un as av anzadillas qu e i ntegran a jóvenes estudiantes de doctorado par a cumplir un modo de acción int electual y 31 Su pri m era pub licación fue Nuevo li ber alismo (En l a portada: Horiz onte del l iberalism o ), Madrid, Morata, 1930. 32 &DVWLOOR - ³&UR QRORJtD GH 0DUtD =DP EUDQ R´ Anthropos , Madrid, m a rzo - abr il de 1987, núm e ros 70 -71, p. 75. 36 pol ítica. T ienen c omo l ugar para dar a conocer s us opiniones dos s ecciones fija s HQ GRV SHULyGLFRV G H 0D GULG ³9L GD M RYHQ´ HQ La Libertad  \  ³$LU H /L EUH´ HQ El liber al 33 ´ En a mb os periódicos y en otr as tantas revistas ( A zor, Cruz y Raya, Los cuatro vientos, Manantial ) colaborará como periodista de un modo comprome tido y crítico . La Liga de Educación Social En j unio de est e año ti ene lugar un acontecimiento importante e n la v ida de la pen sador a: l a co nstitución de la Lig a de Edu cación Social, de la que fue ra presi dente Pérez de Aya la, y e ntre otros vocales, Ma ría Zambrano . T uvo su orig en en un a reunión que algunos miembros destacados d e la FUE, que sentían especial pre ocupación por l os problemas sociales, man tuvieron con intel ectuales d e la época: Gregorio Marañón, Luis J iménez de As úa, P ér ez de Ay ala, etc. Sobre la Liga de Educac ión S ocial, sus objetivos, componentes y actividade s, se pronunciaba el diario madrileño La Voz de la siguiente forma: ³ Ha quedado co nstituida la Liga de E ducación Social, cuyo objeto pri mordia l es despertar el i nterés público hacia la s cuest ion es l lam adas so ciale s, comprendiendo en ella s la s m ode rnas i deas acerca de Pedagogía, Econom ía, Reli gión, Po lítica, etc., etc., por m edi o de folle tos, hojas sueltas, li bros, y en su día una revista per ió dica. T am bi én organizará l a l iga cursos de conferen cias, m íti nes, vela das y cuantos actos pú blicos estén a su a lcan ce. La orien tación d e esta nuev a entidad arranca de l a declaración de l os derecho s de l hombre hasta las más avanzadas concepc io nes de la moral laica y civil. Ini ciada esta labor p or un grupo d e j óve nes, cuyo núcl eo pri ncipal r adica en M adri d, bien pronto ha encontrado la debida r esonancia en diversas capita l es. Añádase a esto la cariñosa acogida que ha te nido d icha i niciación por pa rte de destacados elem entos de l a intel ectua li dad española , y se com prenderá el entus iasmo con que unos y otros se disp onen a trabaj ar hasta conseguir el tr iu nfo de l os ide ales que defienden. En l a asam bl ea celebrada para co nstitu i r oficialm en te fue designada l a siguiente junta directiva: presidente, D. Ram ón Pérez d e Ayala; secretario, D. Ricardo Alba; tesore ro, D. Salvador Téllez Molina; bibliotecario, D. Francisco Giral; vocales: D. L uis Jim énez Asúa, 33 ³&URQRORJtDGH0DUtD=DPEUDQR´2SF LW S   37 señorita María Zam br ano y D. Pablo de l a Fuente" 34 . ( Tam bi én se hacen eco de l a noticia los diarios: El Sol , La Li be rtad e i ncluso el diario La correspondencia mili tar, con fe cha 21 de octubre de 1928) Para María Z ambrano, aquel proy ecto educativo tan am bicioso, de haber contado con XQD PD\RU ³UHV SRQVDELOLGDG´ SRU SDUWH GH ORV L QWHOHFWXDOHV TXH OR compo nían, habría supuest o un cambio en España. En sus pa l abras: ³3HURVH IXQGyO RT XHKXELHUD D\XGDGRDGDU O D YXH O WD D (VSDxDOD /LJDGH  (GXFDFLy Q Social. Y sol amente Ji ménez de Asúa q ui so ser di r ectivo por parte de l os m aduros. Los m adu ros no quería n resp onsabilidad 35 . Tampoco Marañón . Marañón, un hombre fino , ele gante, atento, q ue sa bía escuchar ( cosa r ara en España) y que e ra un li beral, si, pero XQOL EHUD OTXHHVFXFKDED6LQHPEDUJRpOVHJXtDHQFDUDP DGR FRP R XQIUD QFRWLUDGRU´ 36 . El di ario La Libertad , en un editorial de f echa 4 de novie mbre de 1928 ded icado a las nuev as organizaciones, def endí a , del mis mo modo que lo hubiera podido hac er la propia M aría Z ambrano, los motivos por los que l os jóvenes deb ían apoyar este tipo de iniciativas : ³3DUD acel erar e i nfluir en el desen volvim i ento progresivo de los pueblos, la juventud obrer a, además de organ i zar se profesionalm ente, necesi ta otra s organizac io nes m ás am pl i as, don de el espíritu de clase no exista, don de toda juventud com p rensi va, ven ga de ar riba o de abajo, tenga cabida, para, u nid os todos, acom eter l a gr an tarea de ir substi tuyendo lo v i ejo por lo nuevo, lo justo por lo injusto. Recientemente se co nsti tuyó L.E.S. -L iga de Educaci ón Soc ial - : su aptitu d es i nfinita; 34 ³/LJDGH(GXFDFLyQ6RFLDO´ La Voz , Madri d, 19 de octubre de 1928, p. 4. 35 3DUD 0DUtD =DP EUD QR ³ORV P DGXU RV´ HUDQ ORV L QWHOH FWXD O HV GH DTXH OOD p SRFD / D /(6  O D com po nían: Lui s Jim é nez de A súa, José Giral, F elipe Sánchez Rom án , Gregorio Marañón, Ra m ón del Valle In clán, Ramón Pérez de Ayal a, Eduardo Gó m ez Baquero, José Sa lm eró n, Manuel Azaña e In dalecio Pr ie to. Los j óvenes que la co m pon ían: María Z am brano, Fe Sanz Molpeceres, Aurora Riaño, Antolín Casares, Do m i ngo Díaz Ambrona, E m ili o González López, Antoni o Riaño, Francisco Giral, Salvador Téllez, Pablo de la Fuente y José López Rey. 36 =DP EUDQR 0³8QOLEHUDO´ Di ario 16 , 19 de m ayo, 1987. 38 para todos hay sitio. A ella deben acudir los jóvenes obre ros ávidos de e nseñanzas y FDP DU DGHUtD FRQORVGH P iVVH FWRUHVGHMXYHQWXG´ 37 . Este posi cionamiento o actitud de c oncienciación, por parte d e un determi nado sector de la prensa, es recogido y exp licado por el escrit or L ópez 5H\  HQ VX OLEUR ³ /RV HVWXGLDQWHV IUH QWH D OD GLFWD GXUD´ de 1930. En uno de la s notas incluidas en e l libro, el autor comenta lo si guiente: ³9DUL RV S HULyGLFRV  ± El Liber al y La Libertad , de Madrid; E l Norte de Castilla , de Val ladolid; La Nau , de Barcel ona; L a L ibertad , de B adajoz, y otros cu antos- nos cedían un par de colum nas semanales en las que exponíamos nuestro ideario político, soc ial y uni v ersitario , y recla má ba mo s para la acci ón a los ho mbres d e i zquierda ina cti Y RV´/yS ez Rey, 1930: 54). La participación de María Za mbrano en l a fundación de ésta Liga y e n sus actividade s sería muy intensa. La prensa habla de d os encuentros- mítin es, uno en Madrid y otro e n Valladolid. Sobre este primer encuentro, La Libertad se hi z o eco de la notici a, y varios días a ntes publicaba una reseña sob r e los actos: ³ El próxim o vie rnes, día 16, a las nueve y m edi a de la noche, en el loca l de la Federación Nacional de Obreros Tabaqueros (Embaj ado res, 24), y organizado por la Liga de Educación Soc i al , se verificará un acto público en el que tomarán parte, en nombre de la entidad organizadora, D. José López Rey, qu e di sertará ace rca d el tem a "L a ca sa y la calle "; l a se ñor ita María Zam brano hablará de "El matrimonio fu era del amor", y D. Pablo de la Fuente , que ex pli cará e l en unciado "Tru sts y Gobiernos" 38 . T res días después, el mismo diario publicaría una r eseña sobr e este acto púb lico, p ermitiéndonos conocer u n poco mejor lo conten idos de la c onferencia pron unciada por María Za mbrano y que, hasta ahor a, no ha bí an sido r eco gido s por ni nguna otra bibliografía: 37 ³9LGD  -RYHQ 'H OD 1XHYD  *HQHU DFLyQ 1XHYDV RUJDQL]DFLRQHV´ La Libertad , Madrid, 4 de novi em b re de 1928, p. 2. 38 ³1RWLFLDV/LJDGH(GXFDFLyQ6RFLDO´ La Li b ertad , Madrid, 14 de noviem bre de 1928 , p. 7. 39 ³ En la Federación T abaquera dier on anoche los jóvenes d e l a Liga de Educ ación Social su pr imera charla, cons i guiend o e l efecto que se pr o ponían. Un gram ófono rom pe la acostum brada solemni dad de estos actos, haciendo a l a gente abrir su atención, preocupándola desde aque l mom e nto po r l o que l e iba n a decir. Oído el gram ó fono, un m ucha cho ha bl a de l a juventud. Hoy hay que m o verse, hay que salta r, aunque sea a latig azos. « Luego una m u chach a trata del m atr i monio. Desnuda l as r elaciones del h om br e con la m u jer. Mir a l uego l o qu e ésta ha sido para aquel: vicio, placer, rom anti cism o. Desp ués, lo q ue fue el hom bre pa ra ella: medio de g ana r l a vida, m edi o de so stenerse en ella y ú nico horiz onte de su vida. Acl ara to dos estos falsos m odos de verse , y e nseña el único vital: el hom b re y l a mujer se j untan cua ndo en el fin de sus afanes coinciden sus v ida s. Cuando l a muchacha concluye sube o tro m uchacho . Mira al Mundo, y lo ve envuelto en una madej a, cu yos cabos, po cos, andan en m anos de l os grandes ca pitalistas. Habla de la m aqu in ació n del trabajo y de cómo l a m áqui na deb e ser dominada p or el hombre, y d e éstos, por el que la utiliza: el obrero. « Una ll am ada m oza desp ués, y co ncluye e l ac to en la s felicitaciones a estos j óvenes, qu e nos han dicho cosas, m uch as, en po co tiem p o y si n pesadez ni peda ntería" 39 . La s pal abras de María Zambrano recogidas por e l diario, van a coinci dir en gran m e dida co n el p ropósito de e sta Liga, qu e y a en su p ri mer prospecto GHIHQGtD ³XQ FDPELR GH Y LGD DGHFXDGR « GRQGH OD PXMHU LQWHUYLHQH HQ OD Y LGD GHVFR QFHUWDQGR HO  DQWLJXR RUGHQ FRQ DFWLWXG HV QXHY DV « \ GRQGH ORV MyY HQHV están co nvencidos del p apel de s u época y l os ho mbres maduros de pen samien W RFODUR  \DFWXDO´/y SH ]5H\   Otro de los actos llevados a cabo por la LES y del qu e se hizo eco la pr ensa de la época, fue el celebr ado en el At ene o v allisoletano en dic iemb r e de ese mi s mo a ño y que contó c on la presencia de María Za mbr ano, invitada p or el JUXS R GH MyYHQHV OODPDGR ³ &DPLQDU´ de Valladolid. Así lo h aría co nstar el diario El Sol en s u página 4, el 12 d e dic iembre de 1928 o el d iario La Vanguardia , qui en la presentar DFRPR³ODS U RSDJDQGLVWD0D UtD=D PE UDQR´ 39 ³/D FKD UOD GH D QRFKH /D  )HGHUDFLyQ 7DEDTXHUD´ La Libertad , Madri d, 14 de nov iem bre de 1928, p. 3. 40 Sob re aquel acto y el discurso pr onunciado, reproducire mo s un fragment o de una crónica aparecida en el di ario El Norte de Castilla , el 14 de diciembr e d e 1928 (ta mb i én publicado en e l di ario El adelantado de S ego v ia , el 15 de diciembre de 1928): ³ En el Ateneo ha cele brado el grupo vallisoletano de jóvenes de l a n ueva gen erac i ón OODPDGR³&DP L QDU ´VXDQXQFLDGRDFWRS~E OL FR « 8QD P XFKDFK D GH O RV JU XSRV P DG ULO HxRV GH QXHYD JHQHUDFLyQ 0DUtD =DPEUDQR ± habló a continuac ió n de m ane ra sencilla y sim páti ca, que conquistó fácilm en te la atención de sus oyen tes. T odo el tono de sus palabras dem ostró u n sentido e xacto de l fem i ni smo. Habló esta muchacha e n nom bre de la m u jer verdade ram ente m ode rna, que sin desprenderse de sus cualid ades femeninas, co mprende y e j erci ta sus deb eres ante l os problemas de l a vida, conquistando i ndependencia y derecho p ropio de vida, pensam i ento, trabajo y acción. µ'HO U LWP R YL WDO  GHO PRP HQWR ± dijo - pr oceden l as tres gr andes aficione s d e hoy, las tr es grande s cosas que mantienen y unen más qu e ni ngún Estado, a l as gen tes. Las tr es artes cole ctivas so n, en f in, deportes, c i ne m a y m úsi ca. Vehícul os de in ternac io nalism o. El deporte: l a fuerza; el cinem a: l a i m ag en, el l enguaje de l a i magen, el alfa beto de l a l uz; y l a m úsi ca: e l so nido, que hoy es ru id o con e l jazz band. Ex iste u n m ovi m ien to de m asas. La arq ui tectura b usca l as m asas; el volum en es el cubi sm o. Y l a v id a, en su afán de buscar tam bi én estructura, hace ascender a la s masas. Es fenóm e no del día. Hoy rigen éstas como ta l y han penetrado de lleno en la Histor ia . Y nos une a todo s este deseo violento de ca m bi ar l a vida m is ma puri ficándola, de atacar en toda fuerza los problem as h u m ano s, económico s, del saber, sexua l. Hay que hacer de l a vida una cosa bella, pur a, agradable. T al es l a función d e la m ujer GHKR\IXQFLyQSURSLDRULJLQDOWUDVFHQGHQWH¶´ 40 . Ve m os, en este e xt racto de l a c onfere ncia reproducida por e l periodista , como María Zambrano ya parece a d elan tarnos cu ale s v an a ser los postulados fun dam entales de s u discurso du rant e estos primeros año s y de fendidos en l os artículos publicados durante su primera etapa en diarios co mo El Liberal , o El Sol , entre otros. 40 El Norte de Castilla , 14 de diciem b re de 1 928. 47 la suscri pción en al gunos diarios de la ca pital . Así , el 3 de julio de 1 93 1, el Hera ldo d e Madrid o La L ibertad (un día más tarde), recogerán la nota en viada por el Comité directivo quienes pondrán en conoci miento público los soc orros obteni dos gracias a los d onativos. La nota ter minaría ex presando la gratitud a l a lab or humanitaria y el c onsiguiente agradecimiento de los c omponentes de l a Junta central de s uscripciones, integrada por: las se ñora s de C astro, Bustelo y Az cárate; señoritas Victoria Kent y María Zambrano y Sr es. Marañón , Pérez d e Ay ala, T apia, Jimén ez de Asúa, entre otros. Mít i nes hacia la II Repúbli ca En sus mítines posteriores en fa v or de la República, l a escritora t ambién mani festará s u apoyo a las fa milias de los fusi lados. Sí rv anos de ejemplo, el mi t in de propaganda e lectoral organizado p or la C asa del Pue blo y e l Consejo Naciona l d e Alia nza Republicana, ce lebrado el 7 de abril de 19 31 en la Pla za de T oros de Albacete , e n el que, ade más de Z ambrano, se pudieron esc u ch ar las voces de Ricardo Baroja, Fabra R ibas o el do ctor Negrín: ³ En la plaza de toros se ce le bró un m i ti n de propa ganda electora l republicano -socialista, al que acudieron 12.000 p ersonas. Asistieron r epresentaciones d e l os pueblo s de l a provinc i a. Reinó enorm e entusi asmo. « 'RxD 0DUtD =DP EUDQR SU RIHVRUD G H OD 8QLYHUVLGDG GH  Madrid, dijo que la República es cuestión de vid a o muerte. Sostu vo q ue Prim o de Rive ra fue un general de o pereta, y que la m onarqu ía ha hecho del pueblo españ ol u n guiñ apo . Atacó a l as i nstituciones d e dam as española s, y dijo que l a verdadera m u jer españ ola será republicana, aludiendo a la madre de Galán y a la m u j er de G arcía Hernández. /DGLVHUWD FLyQGH'R xD0DUtD=DP EU DQRSU RGXM R XQDHPRFLyQSUR IXQGD« 51 . Jun t o a este, Ma ría Z ambrano pa r ticipó e n muchos otros mítine s en defensa de l a c ausa rep ublicana, l legando incluso a militar en la fi las del p artido fundado SRU 0DQXHO $]DxD ³$FFLyQ 5 HSXEOLFDQD´ Repro ducimos a quí u na de las 51 ³(QO DS O D]DGHWRURVGH$OEDFHWH´ La Liberta d , Madrid, 7 de abril de 1931, p. 5. 48 reseñ as qu e sobre el discurs o de Za mbrano incluiría el di ario La Libertad , dentro de la campaña electoral de las el ecciones mun icipales de abril de 1931. ´ En l a P l aza de Tor os de La Solana s e ce le bró u n m i tin d e pr o paganda e lecto ral organizado por la coalición republicano -socialista. Redondel y localidades del coso taurino ap arecier on l lenos de público. Al parecer los oradores en la m e seta fueron calurosam ente ovacion ados. 3UHVHQWR D DTXHOORV HQ XQ EUHYH \ YLEU DQWH GL VFXUVR HO GRFWRU ' -XDQ ,]TXLHUGR « A continuación hizo uso d e la pa labra l a culta profesora de l a Universidad d oña María Zam brano. En un breve y emocionante di scurso saludó a la m u jer manchega, a la qu e exhortó a influir en el hogar cerca de sus esposos y sus hi jos par a que éstos l ogre n la salva ción del SDtVSUR FODP DQG ROD5HS~EOLFD«7RGRV ORVRUDGRUHVIXHURQPX\DSODXGLGRV 52 . El famo so d iario Heraldo de Ma drid ta mbién se h aría ec o d e los dif erentes mítin es de este grupo político, ´ El dom i ng o, día 3, se celebró e n Alcaudete de l a Jara (Toledo), un g ran m i ti n d e afirm ació n republicana organizado por el g ru po de Acc i ón Republicana, e n el que tomaron parte los señores Díaz Sánchez, Sanguino, Cabeza s, V i eite z, Escribano, señorita María Zam brano y el señor De Benito. Seguidam ente quedó constituido en dicho pueblo un grupo fil ial de acción repub lican a, y dentro de l mismo una Sociedad de obreros del cam po" 53 . 6LQ  HPED UJR VX PLOLWDQFLD HQ ³$FFLyQ 5HSXEOLFDQD´ LED D GXUDU únicamente dos meses (c o mo mas adelante a segu rará la propia autora) deb ido a l os disturb ios callejeros y a los desafortu nad os i ncendios de iglesias e n diferentes ciud ades españolas, una v ez proclamada la República. 52 ³0LWLQHQOD6RODQD´ La L ibertad , Madr id, 11 de abril de 1931, p. 10. 53 ³0tWLQHV$FFLyQ5HSXEOLFDQD´ Heraldo de Madri d , Madri d, 5 de m a yo de 19 31, p. 7. 49 Universi dad extraof icial Entre los años 1929 y 1931 se v iviero n en Espa ña múltiple s cambios polí ticos (el fin de la Dictad ura de Pri mo de Riv era, los gob iernos fracasados de Dá mas o Beren guer, José Sá nchez Gu erra, y Juan Bautista A znar, la proclamación de la II República, etc.) provocados, en gran parte, por l as presione s que tanto estudi antes como intelectuales y profesores u niversitarios ej ercían sob re la opi nió n pública. Desde Madrid, sindicatos y organi za ciones s e alzaron en repre sentación de una poblac ión que ya estaba cansada de injusticias y abusos de poder. Como detonante la aplicación d el Artí culo 53 de la Ley C allejo, que prop onía f acultar a los c olegios de Jesuitas y Agustinos para otorgar títulos hasta entonces reserv ados a las univ ersidade s del Estado. Esta situación di o lug ar a l as huelgas estud iant iles y a la posterior res puesta del d ictado r del cierre de las U niversidades, un 17 de abril de 19 29 . Ese mismo año, estu diantes y profeso res conseg uirían la r eapertura de l as universidades y la derogación del artículo 53 , con la consiguiente disolución de la FUE por decr et o. Esa misma s ituación de agitación política y soci al ser á aprov echada p or l a FUE para declarar una huelga general en l as Universidad es par a el 2 1 de enero de 1930. Los Jefes Militares, d e acuer do con el re y Alfonso XIII, retiran su a poyo al dic tador, hecho que daría lugar a su dimisión siete días más tarde. El nuevo Gobiern o, enca r gado al General Berenguer, se encontrará un país inme rso en un senti miento anti monárquico generalizado y su mido en múl t iples mani festaciones obreras y sindicale s. Éste será el momento en el qu e la FUE, un año más tarde, comien c e una huelga general un iversitaria y con un f uerte carácter político. La respu esta del Gobierno no se hace esperar, y r esponden conce diendo un mes d e v acacione s desde el 5 de f ebrero. Es el momento de los inten tos de Gobierno de Sánche z Gu erra y el Al mirante A znar. Pero ya el país no resiste y las huelga s estudiantes, que ya se habían iniciado en Madrid y se hab ían saldado con la m uerte de un guardia c ivil y un alumno , se extienden por 50 tod a la p enínsula. Esta situación coincidirá con el comienzo d e l a campaña ele ctoral para las elecciones municipales. El diario madrileño El Sol , el 11 de febrero de 19 31, p ublica rá HQ SRUWDG D ³XQ DFXH UGR GH JU DQ LPSRUWDQ FLD´ 54 dentro de l ámbito u niversitario. T al y como UHFRJ HQ HQ HO  WLWXODU GHO D UWtFXOR ³(VWXGLDQWHV \ S URIHV RUHV VH G LVSRQHQ D RUJD QL ]D U OD 8QLYHUVLGDG H[WUDR I LFLD O´ /RV P RWLY RV ORV H [SRQHQ HQ OD QR W D GH pren sa env iada a los medios. ´ El com i té ejecutivo de l a Unión F ederal de Estu di antes Hispanos, a nte el estado actual de la pr otesta escolar planteada p or nosotros, y al cons id erar la actitud d el Go bierno, que no sól o no accede a n uestras dem andas, sino que or dena la clausura de la s Universidades por el término de un m es, si gue disp uesto a que con tinúe esta Unión F ederal en l a m i s m a acti tud de protesta hasta obtener una adecua da satisfacción a nuestras peticiones. Estimam o s que la vida docente de España n o pu ede in terrum pi rse , y m eno s en la form a decreta da por el Gobierno. Hacemos p úbli co que p ara i mpedir este hecho hem os dado orden a todas l as Asoc iaciones esc olares a la U.F.E.H. para que, e n cordial cola borac ió n con los profesores de sus respectivas e specialidades, organicen la enseñanza fuera de to da relación oficial. Una vez reali zada por las organizaciones escol ares l a función docente y cultural, qu e el régim en por sus par ticulares i ntereses i m pid e se realice, e ste Com i té ado ptará u na actitud definiti va en el conf li cto planteado entre la Universidad y el Gob ierno. Espera este Comité la colabor ación de todos para lle var a l a práct i ca esta ide a con l a rapidez i ndispensable e n l os actuale s m o mentos, en que l a vida cultural de la nación se hall a tan vejada.- Por el Com i té ejecutivo , Angel L. Ganivet, Carm en Caa maño, Andr és 7RUUpQV3UXGHQFLR6D\DJXpV$UWXUR6RU LD ( VSLQ RVD´ 55 . La s adhesiones no ta r daron en apa recer, y a las po c as horas de verse pub licada la nota del Co mi té ejecutivo de la U.F .E.H. los prof esores y catedrá ticos j unto con l os alumnos comenzaron a or ganizarse para poder 54 El texto va entrecomillado puesto que a sí podía l eerse, en el d ia rio, el a ntetítu lo de l a n oti cia que comentam os. 55 ³(VWXGL DQWHV \ SURIHVRUHV VH GL VSRQHQ D RUJDQL]DU O D 8QLYHUVLGDG H[WUDRILFLDO´ El Sol , Mad rid, 11 de febrero de 1931, p. 1. 51 contin uar las clases como respuesta a l a actitu d del G obierno. El 19 de f ebrero de ese mismo a ño, los diarios La Voz , el Hera ldo de Madrid y El Sol , v a a i ncluir el n ombre de María Za mbrano entre l os profesores e ncargados de i mpartir c lase HQHVWD³X QLY HUVLGD GLPSURYLVDGD´ ³ La Asociación de Estudiantes d e Filosofía y Letras (F.U.E.) com uni ca que l as sigui entes c l ase s se reanuda r án a partir del día de hoy, con el siguiente horar io: A l as diez, L ógica (prim er o y segundo curso, l os días de costum br e). Profesor Besteiro . Local de " Revista de Occ idente", Avenida de Pi y Margall, 7, principal. « A las once, Histor i a de la Filosofía (m ar tes, jueves y sábados) . Señorita María Zam brano. "Revista de Occidente" 56 . Día s mas tarde, la Asociación de Estudiantes de Filosofía y Letras de la Universid ad de Madrid utilizó las c olumnas del diario E l Sol (18 de marzo de   ³ SDUD GDU ODV  JUDFLDV D FXDQWRV FDWHGUi WLFRV \ DX[LOLD UHV O H SUHVWDUR Q VX ayud a en la or ganización d e las cl DV HV H[WUDRILFLDOH V´ d urante la suspensión de las clases ofi c iales. Entre los profesores firman tes apare c ería el nombre de Ma rí a Zambrano, junto al de otros profesores como Besteiro u Ortega. M aría Za mb r ano, que había s ido nombrada profesora auxiliar de Metafísica en la Univ ersidad Central a propuesta de D. Jos é Ortega y Gass et, y por estar fuera d e España cursando estu dios el titular J. Zubiri, comenzará también a trabaj ar so bre s u tesis, dirigida por Ortega, VREUH  ³/D  VDOY D ción del individuo e n Sp LQ R]D´ G a ndo cl ases, además, en el I nstituto Escuela y en l a Residencia para Seño ritas. Proclamación de la II Repúbl ica Du rante e l periodo d e campaña electoral p ara las e lecciones mu n icipales, Ma rí a Zamb r ano v a a to mar parte, de m anera muy activ a , en el pa norama 56 ³/D8QL YHUVLGDG/LEUH 6HHVWiRU JDQL]DQGRHQWRGD(VSDxD´ La Vo z , Madri d, 19 d e febrero de 1931. 52 pol ítico y social. Su nombre aparecerá en muchos de los diarios madrileños de la épo ca, como po rtavo z y propagan di sta de l as distintas re uniones y sesion es antimo nárquicas que se está n produciendo en todo el país. Muestra de l o que decim os, la llamada q ue hacen a las ju v entudes y obreros de Mad r id para FRRUG LQDUORVHVIXHU]RVHQSURGHXQDSRVLE OH³UHY ROXFLyQ´ antimonárquica: ³ Jóvenes estudiantes y obreros: El bloque de las juventudes antimonárquicas, consi derando su deber ve lar por l a pu reza del sufrag io en l as próxim as elecciones m uni ci pales, convoca a l os jóvenes anti m oná rquicos m adril eños, afiliad os y s impatizante s , y especial mente a los estudian tes, a que acudan a una reunió n que se celebrará hoy m i érco les, por la tarde, a l as si ete, en la terraza de l a Casa del Pueb lo. La reun i ón t i ene por objeto asignar a cada joven su m i si ón el d ía 12. ¡Jóvenes obreros y estudiantes, no dej éi s de acudir a la cita! ¡Viva la revolución! Madrid, 7 de abril de 1931.- « 3RU O D -XYHQ tud al Servicio de l a República: María Zam br ano, Emilio Morayta y Joaquín Váquez Naranj o" 57 . Un día después, el bloque juv enil antimo nárquico v olverá a convocar a la mala gueña junto a un grup o de c onferen c ia ntes, a una nuev a sesión de prop aganda, tal y co mo rec oge rá la pren s a de aq uellos dí as, en el Círculo Rep ublicano Federal de Madrid. Junto a e l la pa rt iciparán: E usebio Moratill a, Rafae l Valdivieso, Guil ler mo Cabanell as de Torres, Enri que Vázqu ez López , Ma r iano Sánche z Ro c a y Agapito G. Atad ell. Aquel 14 de abril La tarde del 14 de abril asiste con su her mana Araceli en la P uerta d el S ol de Madri d a la procla ma ción de la II R epública Esp añola, a mbas v estidas con la ban dera rep ublicana. En Los Inte lectuales en el drama de España , publicad o en C KLOH D P LWDG GH OD JXHUUD F LY LO 0D Ut D = DPEUD QR HVFULEH ³ En a bril de 1 931 el 57 ³/D & onj unci ón Republicano- 6RFLDOLVWD (O EORTXH GH ODV -XYHQWXGHV DQW L GLQi VWLF DV´ La Libertad , Madrid, 8 de abril de 1931, p. 9. 53 pue blo había mostrado su car a, la cara de la alegría y d e la gloria qu e no cono cíamos los españoles. Nunca habíamo s esta do juntos tan con t entos, porq ue nunca había mo s estado conte ntos, y muy po c as v eces juntos ´ Alg unos dia r ios, entre ellos La Voz , r ecogen este e pisodio histórico incluyendo a María Zambrano c omo una de l as protagonistas partícipes y s e convierte en una referencia del ambiente eufórico que se estaba experime nt ando en la capital. ³ Ayer por la tard e, en cuanto fueron conocidas las prim e ras noticias de l a abdicación, hizo ir rupc i ón en la call e de Alcalá u n g rupo numeroso de e scol ares con la bandera d e la F.U.E., a la que se unieron muchos m ás, pro cedentes de la Puerta del So l. La bandera era c onducida por e l ex P reside nte de l a Asoc i ación Profes i on al de Estudia ntes de Derecho Sr. Aragón y el estudiante de Med icina Sr. Ginovés. A su paso por los café s de la call e de Alcalá eran aplaudid ísim os, y esp eci alm e nte ante s la Granj a El Henar y Círculo d e Bellas Arte s, contestando l os escolares a l as pruebas de afecto del S~EOL FR FRQ HO  JU L WR GH O D ) 8( « (Q RWURV FRFKH V FRQ EDQGHUDV UHSXEOLFDQDV L EDQ O D señorita María Zambrano, y pr ofesora del Instituto Esc uel a 58 , y hermana, con g ran nú mero GH HVWXGLDQWHV « $ P H GL GD TXH DYDQ ]DED O D QRFKH IXH HQJU RVDQGR OD  P XO WLWXG H Q OD Puerta del Sol hasta térm i nos incon cebibles. El pú blico, deseoso de p resenc ia r el espectáculo y de adherirse con su persona a l a exteriori zación del entu siasm o, escal aba WRGDV O DV DOWXUDV « /D EHOOD P X M HU P DGUL O Hx D GH WRGDV O DV FODVHV VRFLDOHV VH HFKy D\HU a l a vía pública a dem ostra r su firm e ad hesi ón al nuevo régim en" 59 . En su libro Delirio y Destino , María Zambrano le dedica un ca pítulo a aquel DFRQ WHFLPLHQWR WDQ LQROYLGDEOH SDUD HOOD ³< HQ HVWH PR PH QWR WRGDV ODV FDEH]DV se al za ro n hacia arri ba, hacia e Ministerio de la Gobernación; se abrió el balcón, apa reció un h o mb re, u n hombre sol o, alto, v estido de osc uro traje ciudadano; sobri o, dueño de sí, izó l a b andera de la República q ue traía en sus brazos y s e ade lantó un instante para deci r unas pocas palabras, una sola frase que a pena s 58 Co m o da to curioso podem os señal ar que, si bi en e n el diario La Voz , María Za m bra no ostenta el car go de profe sora del Instituto E scuela , en la noticia que publicara El Sol , la au tora aparece com o p rofesor a también, pero en este caso d e l a Univers ida d Central de M adrid. 59 ³/DSUL P HU DQRFKHGHOD5HS~EOLFD´ La Voz , Madri d, 15 de abril de 1931, p. 1. 54 rozó el aire, y levantando los bra zos c on el mi smo g esto sobrio, en una v oz má s sono ra, como se FDQWDQ ODV YHUGDGHV JULWy  ³£9LYD OD 5HS ~EOLFD ´ ³£ 9LYD (VSDx D ´  « (UDQ ODV VHLV \ YHLQWH /DV VHLV \ Y HLQWH G H O D W DUGH GH XQ PDUWHV GHDE ULOGH´=DPEUDQR -25 4). Las Cortes Constituyent es y u Q HUURUOD³FDQGLGDWXUDGHOSXHEOR´ T ras la instauración de la Se gunda R epública, se llevaron a ca b o las ele ccion es a las Cortes Constitu yentes el 1 de julio d e 1931. En muchas bio grafías sobre Ma ría Z ambrano se reco ge la propuesta que Ji ménez de Asúa le haría a la escritora p ara presentar su candidatura po r el PSOE y su posterior rechaz o, en lo que sería la pri mera v ez que las mujeres p udieran votar y ser ele gid as co mo di putadas. T al y c o mo lo recog e la escritor a e n la introducción a l libro Hac ia un saber sobre el alma  ³8 QDD OWD SHU sonalidad, que te nía poder para ello , don Luis Jiménez de Asúa, catedrá t ico de Derecho P enal, me ofrec ió un escañ o del Partid o Socialista. D e haber ace ptado t al ofrecimien to, h abría form ado parte de aquellas Cortes que fu eron i nigualables y en las que se enco ntraban, entre otros muy relev antes, Unamuno y Ortega. Su presidente, el socia lista don J ulián Besteiro había renunciado a ser profeso r de Lógic a para GHG LFDUVH D OD SROtWLFD « 3HUR \R DTX HOOD PXFKDFKD  TXH HUD UHQXQFLp D ocup ar un escaño en la segun da v uelta, ya que en la pri me ra n o había lug ar: la muje r no podía ser elec WRUDQLHO HJLGD´=DPEUDQR  20 05 : 11 ). Sin embargo, recogemos en la prensa de aquellos días un episodio que hasta aho ra no había aparecido en ningún otro estudio s obre la pen s adora y que nos pare ce interesante destacar en este capítulo. El diario El pueblo Gallego pub lica el 1 9 d e ju nio de 1931 u n h echo acon tecido en Ma drid s obre el re parto de u n manifie st o , de ntro d el periodo de pre-cam paña, de lo qu e parece ser u na candidatura minoritaria que se presenta 55 a las e lecciones y cu yo programa ap arece firmado, entre otros, por la esc ritora Ma rí a Zambrano. La noticia decía así: ³ Con el título d e "La candidatura del pueblo" se rep art i ó ayer por Madrid un m a nifi e sto form ado, entr e otros, por Verdes Montenegro, R i car do Baroja, Pabl o Rada, Rodrigo Soria no, y Si xta Carr asco, en el qu e se presenta can didatura para las p róxim a s el ecciones de Ram ón F ranco, José Verdes Montenegr o, Rica rdo Baroja, José Martín y Martín , Pablo Rada, Ro drigo Soria no, Prudencio Sayagués, Manuel Caramazana, María Za m br ano, Sixta Carrasco, Felipe Sánchez, Rom á n y Teófilo Hernando. En el m ani fiesto hacen constar que su program a está contenido en los siguientes postulados: La tierra para quien la trabaj a. Le gi slación ob rera avanzada com o la que más. Separación de la Iglesia y el Estado. I m pl anta ción de l divorcio. Seculari zación de cem e nteri os. Ex p ul sión de l as órdene s re li giosas. Nacio nalización de las gra ndes Em pr esas, Bancos y g randes fuentes de r iqu eza. De pur ación efect iva de l as r esponsabil id ades d e la Di ctadu ra. Defini tiva liqu i dación del viejo régim en. Termina di ciendo el escrito que están dispuestos a cum pl i r este program a co m o ho m br es de acción que son" 60 . Co n un mensaje similar al d e grupos de extrema i zquierda o co munistas, la cand idatura del pueblo s ituaba a la escritora en una situación d elicada, en momen tos en lo s que eran co mu ne s los grupos agita dores y de i d eologías radi cales. Su respuesta no s e h aría esperar. Y aunque su n ombre v olve rí a a aparecer vinculada a este gr upo en un mitin organizado en el teatro de Fue ncarral en 0DGUL G SDUD SUHVHQWDU D ORV FDQGLGDWRV GH OD ³FDQGLGDWXUD GHO SXHEOR´ HVWD  notici a aparecía en el diario La Vo z , el 22 de junio de ese mismo año), ta nto el 60 ³/DFDQGLGDWXUDGHO3XHEOR´ El Pueblo Gallego , 19 de junio de 1931. 56 Hera ldo de M adrid como L a L ibertad (u nos días d espués), negarían esta vinculaci ón por petición expresa de la propia inte r esada. ³ Recibim os una carta fi rmada por María Z am brano y Pru denci o Sayag ués com un icá ndonos que retiran sus nom bres de una ca ndidatura que se ha repartido por Madrid con el título "Candidatura del pueb lo " para las próx imas Constituye ntes" 61 . La misma n oticia apa r ece en la página 5 del diario La Li bertad el 21 de juni o de 1931 co n el titular: ´ La señorita María Zambrano y D. Pr udencio Sayagu és (de l a F.U.E.) nos ruega hagam os co nstar que no a ceptan su inclusión en l a ll amada Candidatura del pu eblo para las próxim as Cortes Co nstituyentes" 62 . Co n motivo de hallarse incluida Ma rí a Za mb ra no en la estadística ofi cial de las candidaturas co munistas que p ublicara el di ario El Sol unos dí as mas tarde, la escr itora se v e obligada a enviar una c arta ac laratoria d e la que se p ublica parte del texto y a la que pertenece n los si guientes f rag mentos: "No esto y ni he estado en momento algu no afiliada al partid o co munista ni a ningún grupo más o meno s afín. En m is escasas actuacio nes políticas he hecho propa ganda exclu siva men t e republicana. Estuv e afiliada dos me s es a Acción Republicana, hasta que se constitu yó en partido, y p ertenezco (desd e su f undación) a l a Agrup ación al Serv icio de la R epúbli c a, en cu ya juv entud c alladamente tra baj o y a cu ya disciplina por entero me d ebo. Si mi nombre apareció i ncluido en alguna cand idatura fue en contra d e mi v oluntad , que públicamente manifesté a su de bido tiempo" 63 . 61 ³0DUtD = DP EUDQR \ 3UXGH QFL R 6D\DJX pV VH UH WL UDQ GH OD OO DP D GD ©&DQGLGDWXUD GHO SXHE O Rª´ Heraldo d e Mad rid , 18 de juni o de 1931, p. 2 . 62 ³'RVFDQGLGDWRVTXHQRDFHSWDQ´ L a Libertad , Madrid, 21 de junio de 1931. 63 Este fr agmento, qu e nosotro s hem os repro ducido en su totalidad, pertenece al artí culo titulado ³8QD DFODUDFLyQ /RV FDQGLGDWRV FRP XQL VWDV´ SXEOLFDG R HQ HO GLDU LR  El Sol , el 1 de agosto de 1931 en la pág. 2. 63 den tro del C onsejo Nacional de la Infancia Ev acuada ), l a v a a compaginar con otra actividad que, poco a poco, irá ocupando más terre no dentro del á mbito profesi onal: su labor como colaboradora de ntro d e las revistas liter arias de l a épo ca . Muchas de las claves de su pensamiento f ilosófico s e irán des granando poco a poco entre sus artículos y en sayos contenidos en rev istas de prestigio tales como Revista de Occidente . Colabo raciones en revistas literari as La prensa d e aq uellos añ os era muy se nsible r especto a las nuevas cabe ceras y rev istas literarias que lo s jóv enes escritor es e intelectuales de la épo ca s e decidían a publicar y que r ecog ían entre sus p áginas la plu ma de los poe tas, liter atos y filósofos de aquello s ti e mp os. En muchas ocasiones, los dia rios i nformaban sobre lo s nuevos tí tulos qu e se in corporaban a l m ercado, haci endo me nción al estilo, e l contenido de la revista, los fundadores de la iniciativa y los gra nde s escritores que publ icab an entre sus pá ginas. Co mo ejem plo, el artí culo qu e el diario El Sol publicara s obre la aparici ón de la nueva revista literaria , At alaya , proyecto llev ado a cabo por l os hermanos Francisco y Alfonso Ro drígue z Alda ve, este último marido d e María Zamb r an o , un o s año s má s tarde . "Dos her m ano s, Alfon so y Francisco Rodríguez Aldave, asistidos del don de inte lige ncia y del don d e si m patí a, y ade m ás d el pri vilegio de l a juventud, l anzan el anu ncio de una revi sta de gran v uelo, "Atalaya", en los térm i nos VL JXLHQWHV« &ROD ERUDGRUHV «0DUtD=DP EUDQRH WF 71 . Sin e mb argo, a pesar de apa recer su nombre como co laboradora Ma rí a Zam brano n o llegaría a colaborar en ninguno d e los d os números q ue lleg aron a pub licarse de esta revista. 71 ³$WDO D\D´ El Sol , Madr id, 20 de nov i em bre de 1934, p. 2. 64 En m ucha s otras oc asiones, el lanzamiento de un nuevo núme ro junt o al conten ido del m is mo ta mb ién r epresentaría un h echo noticiable y de m á ximo interé s para las s ecciones c ulturales de los di ario s . E ntre las páginas del diario madri leño El Sol o e l Her ald o de Ma drid , se suce derían los no mbres d e Ma rí a Zam brano, Rafael Alberti, Antonio Machado , Miguel Hernández, etc. Sus n uevas cola boraciones en r ev istas como Cruz y R aya, Los Cu atro V ientos, A zor o en la Revista d e O cc ide nte, que dirige su maestro Ortega y Gasset , también será n objet o de las reseñas de los diarios 72 . Com o apunte d iremos que en el año 1 934 publica rá en l a Rev ista de Occiden te GRV DUWtFXORV IXQGDPHQWDOHV HQ VX GHVD UUROOR LQWHOHFWXDO ³3RU TXp VH HVFULE H´ \ ³ +DFLD XQ V DEHU V REUH HO D OPD´ ( n el pri me ro nos da rá la exp licación de su v ocación como escritora y el segundo marca rá la ruta que v a a seguir en su nuevo estilo d e hacer Filosofía. De esta revista se hicieron populares también sus t ertulia s y sobre ellas la rev ista Almanaque L iterario informaría incorpor ando el nom bre de Zambrano junto al del resto de tertuliano s: ³ Se mantiene asidu a y com pa cta desde hace más de di ez años, en qu e se puso l a pri m e ra piedra de l a gran fundación orteguiana. El estilo decorativo del salón donde se congre gan, a muy úl tim a hora de l a tarde, l os "occidental es", es l o que ya "data", quizá p or 72 E l diar io m ad rile ño El Sol va a ci tar los tr abaj os pub li cadas por Za m br ano en l as revistas más importantes de l a época en aq uellos años. Pongam os va ri os ejem pl os. Con l a publicac ión del núm e ro 2 de la revi sta Cómpluto VH  S RGtD O HHU HQ HO  SHU Ly GLFR PDGULOHxR  ³ En su núm . 2, recién aparecido, la revista de l a Asoc ia ción de F ilosof ía y Letras de Madrid contiene: « 7H DWUR \ Universidad" , de María Zambrano; etc." ( El Sol , 25 de di ciem br e de 1932, p .9); T am bi én s e hará eco del nú m er o de Los cuatro vientos donde a parece el ar WtFXOR GH =DP EU DQR ³ 1RVWDOJLD GH OD WLHUUD´   El Sol   GH M XO LR  GH  S  2 GH OD DSDULFLyQ GH ORV DUWtFX OR V GH =DPEUDQR ³3RU HO HVWLOR  GH(VSDxD´  R ³/tP L WH GH O D QDGD´ HQ ODVUHYL VWDV Cru z y Raya y Li te ratur a , r espectivam ente ( El Sol , 22 de abril de 19 34, p. 5); También de 1934 so n l as alusiones a estas re vistas en las que participa con artículos co m o Rev ista de Occ idente ( El Sol , 8 de j ul io de 1934 , p . 5 ) o la Revi sta de Pedagogía , GRQGH OO HJDUiQ D DILUP D U ³ El núm ero d e d iciembre de esta excelente r evista, qu e GLULJH /RUHQ]R /X]XU L DJD  FRQW L HQH HO VLJX L HQWH VXP DUL R « \ 6 REUH XQD H G XFDFLyQ S D UD OD libertad", por María Zam brano . ( El Sol , 21 de diciem br e de 1934, p. 2). 65 ser recien te, pero de un per io do trans icion al: antes de las nuevas y definitivas depura ciones del m obi lia rio a que ha ll egado e l fu nciona l i sm o. Mas e l e spíri tu de l a te rtu lia está m uy al día. Ortega y Gasset m anti enen el tono de la reun i ón y sabe llevar cualquier hecho a la plenitud GH VX VL JQLILFDGR  « /H U RGHDQ \ VHFXQGDQ O RV PiV DVL GXRV 9HOD HO VHFU HWDULR GH O D UHYL VWD &RU SXV %DUJD - DUQ pV « <  GRV P X M HUHV -e x cúsennos po r ci tar les las últimas: serán, son las primeras- : la univers ita ria Marí a Z am b UDQR\OD SLQWRUD0DUXMD0 D OOR´ 73 . Los años previos al est all ido de la guerra. El decli ve de la República. Sus numero s as colaboraciones en los diarios y rev istas literarias de la é poca y l a partic ipación regular en d iferen tes actos de soc iedad a los que es invitada dan muestra d e la gran popularida d de l a que go za ba l a escritora. Como ejem plo, su participación e n l a Confer encia Es pañola de Interayuda Un iversitaria cele brada en M a drid los días 3 a l 8 de ab ril de 1934. Con la r epresentación del Mini stro de I nstrucción Pública, Sa lvador de Madariaga, co mo Presidente de la Delega ción Española responsab le del acto, aquellas jornadas pretendían convertirse en un for o de debate sobr e cuestiones relativ as a la v ida univ ersitaria en Franc ia y en España, los problemas ec onó mi cos y social es de lo s uni v ersitario s y los asuntos i nternacion ales qu e pr eoc upa ban a los jó v enes estudi antes. La cobertura del diario El So l de a quella s c onferencias fue muy exh austiv a. El 5 de a bril de 1934 r eprodujo lo s discursos i mpartidos po r los s eñores Pérez Carb allo, L a Ke mb acher y Laprade, interesándose igua lmente p or las intervenciones espo ntáneas d el r esto de participantes. Del mis mo modo haría el dia rio H eraldo de M adrid q uien, a l día siguiente, tras reproducir a lgunos fragmen tos del discurso impa rtido por el filósofo Luis Recaséns S iches, aca baría su crónica c on las palabras de ci erre pr onunciadas por María Za mbran o . Rep roducimos parte d el artícul o p ara e ntender el contexto en el que se desa rrolla la intervención de la pensadora: 73 ³5HYL VWDGH2FFLGHQWH ´  Almanaque Literario , nº. 12, 193 5, p. 179. 66 ´ Esta m añ ana ha continuado sus tareas la Confe rencia fr ancoespaño l a d e Interayuda 8QLYHUVLWDULD 6HWUDWy HOWHP D³/DWH QGHQFLDV SRO tWLFDVGH ODV QXHYDVJHQHUDFLRQHV´ « 6HJXLGDPHQWH L QWHUYLHQH /XLV 5HFDVpQV 6LFKHV SRQ HQWH HVSD xRO 'LFH TXH « OR que está en cri sis es el si stem a d e for m as in stitu ciona l es que adoptó el Estado en el si glo XIX; per o no se pue de, no se d ebe, cons iderar ca duca do s l os principios d e l ibertad, de GHP R FUDFL D \ GH M XVWL F LD VRFLDO  « /R FDGXF DGR HV HO OLEHUDOL VP R HFRQ yP L FR SHUR M DP iV  el respeto a la libertad individua l d el hom bre co m o e x presi ón de su dignidad espiritual. (Q FXDQWR D O D GHP RFUDFLD « GHEH VXEVLVW i r como for m a de e qui dad de to do p oder S~EOL FR «  +D\ XQD MXYHQWXG HVSDxROD TX H D XQ VLHQGR SU RIXQGDP HQWH  DIHFWDGD  SRU OD cri sis reflexiona y trabaja en b usca de nuevas id eas y for m a s que sir van a nu estra Repúbli ca para cum pl ir su gran deber histórico de renovación nacional. « 3RU ~OWLP R KDEO y GRxD 0DUtD  = DP EU DQR T XH GL M R QDGD  GH UHYROXFLyQ QL WDPSRFR GHFRQWUDUUH YR O XFLyQDPEDVVRQLGHDVYLHMDV 1DFL yQSRUXQDSDUWH\WUDEDMRSRURWUD´ 74 . La vigencia de los postulados d efendido s por e stos a utores de muestra, nue v amen te, la p ostura de v anguardia que algunos intelectuales ad optaban ante cuestio nes que a día de ho y siguen s uscitando gran controversia. Habla mos de corrup ción política, crisis del c apitalismo, d e mo cracia relativa, etc. Sobre est os y otros a suntos se entronca e l discu rso político de Za mbrano e n sus pri me r os escritos y aún ho y (seten ta años desp ués) gozan de gran actualidad. El diario El Sol , el 8 d e abril de 1934, publicaría , casi en su totalidad , el discu rso pronunciado por María Za mb r ano en la Co nferencia de Interayuda Universitari a f UDQFRHVSDxROD ED MR HO Wt WXOR ³3UREOHPD HQWUH HO LQGLYLGXDOLVPR \  HO  (VWDGR´ 'H  QX HYR HO ho mbre como eje central de todo plantea miento y l a desco nfianza ante la política de parti GRV ³HVWpULOHV H LQHILFD F HV´ TX H LPSR VLELOLWDQHO³KDFHUQDGDVHULRFRQHOORV´ (O P LVPR GLDULR GRV VHPDQD V GHVSXpV VH S UHJXQWDUi HQ HO DUWtFXOR ³/D FRQIHUH QFLD IUD QFRHVSDxROD´ ( E l Sol , 22 de abril de 1934, pág. 9) si el re su lt a d o 74 ³/D &R QIHUHQFLD)UDQFRHVSDxRODGH ,QWHUD\XGD 8QLYHUVLWDULD´ H eraldo de Madrid, 6 de ab ril de 1934, p. 2. 67 de las jo rnadas habría tenido el i mpacto nece s ario p ara estimular a los jóvenes espa ñoles a responder a la llamada que se les plantea ba   ³HO GH KDFHU XQD revolució n para el orden, el de poner de ac uerdo l o económico co n l o espiritual, y el d e hace r una revolución c RQ PHGLRV SXUDPHQWH H VSLULWXDOHV´ 3DUD HO peri ódico, lo s discu rsos e spañoles, aun q ue bri llantes, n o habrían e stad o a l a altura de l as ponencias f rance s as, au nq ue e l resultad o fi nal pudiera se r satisfactorio . Para el los, la importancia v endría plan tead a po r la v ariedad de intervenciones ofrecidas por los delegados esp añoles, repr esen tantes de gr upos tan diversos co mo el comun ismo h ispanoamericano, el soc ialismo de la FU E, el catoli cismo tradicionalista y el grupo que el diario c alificara c omo ³WHQG HQFLD nu HYD QR SODVPDGD D XQ HQ IRUPDV MXUtGLFD V  TXH REHGHFH  DO OHPD µ0 RUDO  QRFL yQ WUDEDMR¶´ (VWH ³OH PD PRUDO´ QR re presenta mas q ue los concepto s que Zam brano usará para d HILQLU DOJXQDV GH  ODV F ODYHV GH VX LQWHUYHQFLyQ ³ N o v iv ir pol íticamente de partidos, sin o de una total adhesión ínti ma , es i dentificar ét ica y polít ica, y esto es v ivir de nuevo. "M or al, n ación" y trab ajo son las notas del homb re, no s on c onceptos encontra dos d e aquí y allá y puestos juntos, sino conce ptos que s e implican y se nec esitan. El t rab ajo es moral p orque e s una GLVFLSOLQD \ X QD FUH DFLyQ « Es e l imperio del trabajo co mo algo esencial de l a FRQG LFLy QKXPDQD´ En el añ o 1935, co n motivo de la reapertura del At eneo d e Gi jón 75 , de spués de un p eriodo d e represión debido a unas rev ueltas obreras e n Asturias en el 75 En la p ágina 2 del diario El Nor oeste con fecha dos de mayo de 1935 se podía leer la sigu i ente QRWL FLD ³(O $WHQHR  2EUHUR G H *LMyQ GHVSXpV  GH XQ O DUJR SH rio do de i nactividad for zosa, al abr i r GH QXHYR  VXV SXHUWDV OR K D KHFKR VLQ UHQFRU Q L DGHP DQHV GHVS URSRUFLRQDGRV GH SURWHVWD « Por e llo, este Ateneo se cr ee m ás obli gado que nunca a cum plir su alta y gen erosa m isi ón, con toda l a fuerza y todo el derecho que p ueden d arle sus ci ncuenta años de vida i ntensa y múl tiple, puesta siempre al ser vic io de causas ele vada s y no bl es, com o son l a cultura, el arte y la cienci a. « +HP RV FRQIHFFL RQDGR XQ FRQVLGHUDEOH SO DQ G H DFWRV FXOWXUDOHV \ HVWpWLFRV DOWHU QDQGR OD t ULEXQD FRQ HO HVFH QDULR SDUD GDU P D\RU DPSOLWXG PRYLP L HQWR  \ YDULHGDG D QXHVWURV D FW RV « CURSILLOS.-Estarán a cargo de il ustres profesionales, que tr atarán de di versas e in teres a ntes 68 octubre de 1934 76  0D UtD = DPEUDQR HV LQY LWDGD  D LPSDUWLU XQ FXUVL OOR WLWXODGR ³/D 0XMH U \ HO (VWDGR 0RGHUQR´ /RV GLDULRV ORFDOHV VH KLF LHURQ HFR GHO HYHQWR \ poco s días antes hablaban así de la p ensa dora v eleña : ³(VWD noche, a las siete y m ed ia , e n el Salón de Actos de este Atene o, inaugura María =DP EUDQRVX FXUVLOORGHFRQIHUHQFLDVVREUH³ / DP X MHU\HO HVWDGRP RGHUQR´  Form ada en un a m bi ente uni versitario que l e ha dado u n aire i nquieto y una avidez, m uy nueva, d e perspe ctivas filosó ficas, María Z am brano es uno de l os valores femeninos de la actual generación q ue se a cusa y se destaca, cada día con m ás n ervi o en nuestros m edi os intelectua les. E l I nstituto -Escuela de Madri d, p rim e ro, y hoy l as p ág i nas de la Revista de Occ idente, g arantía m á xima y jalón último de to da l abor fina y p rofunda, han sido prontam en te ganada s por este espíritu juveni l y ambici oso que h a sabido dar a su obra todavía escasa un tono y una densidad cuaj a das de p rom esas ´ 77 . En el artículo ³ 0DUtD  =D PEUDQR (O SOHLWR IH PLQLVWD  VHLV FDUWDV DO SRHWD /XLV  Álvarez-Piné r (1935- ´ SXEOLFDGR SRU 0DLWH ÈOYDUH ] -Piñer Mén dez y Ma rí a Mila gros Rivera, en la revista de estudios feministas Duo da , en el a ño 200 2, se refiere n a este ep isodio, e incluyen el extracto de la pri mera de l as t res confere ncias de Zambrano que se publicó en pre nsa. De l a seg unda conferencia se refieren a un manuscrito sin tít ulo que pertenecía al Arc hivo de Luis Álvare z Piñe r, junto co n seis cartas d e la autora y que f ueron envi a das en esos añ os. Sin emba rgo, sobre el co ntenido d e la t ercera conferencia no enc ontraron na da. El dia rio El Nor oeste sí publicó los extractos de las dos primeras c onferencias un HVSHFLDOLGDGHV +DVWD DKRUD HVW D UiQ FRP SURPHWLGRV  « %HVWH L UR  0 DU t a Za m br ano y L áinez $OFDOi´ 76 Aquell a revolución de o ctubre en Astu rias d e 19 34 s i gnif icó 15 día s de cólera ob rera du rante los qu e sind i catos y partidos d e i zquierdas ll egaron a tom ar e l pod er en A sturias, ante las deci siones, cada vez m á s beli gerantes, d e aquel Gobierno. Como dato curioso y d esconocido destacar que, de aquellos i ncidentes, el periódico La Libertad decidió abrir una subscripció n a favor d e l os niños de A sturi as que hab ían q uedado huér fanos co n m oti vo de los recien tes sucesos. Entre los sub scr i pto res, encontram o s el nom bre d e l a escr ito ra malagueña M a ría Zam brano, qui en destinaría l a cantidad de 10.00 pe setas pa ra atender a aq uellos niños afectados. (La noticia se publicaría un s ie te d e noviem bre de 1 934). 77 El Noroeste , Gij ón, 10 d e m ayo d e 1935, p. 2. 69 día despu és d e que f ueran impartida s, sin e mbargo, la tercer a co nferencia n o fue recogida con fecha 13 de mayo, como h ubiese sido lógico pensar. En su caso, el diario d e G ijón L a Prensa , e n un pequeño módulo de la p ágina cinco LQIRUPD UtD ³3RU IDOWD GH HVSDFLR QRV YHPRV R EOLJDGRV D GHMDU IXHUD GH HVWH núme ro, entre otros original HV LQIRUPDWLY RV« HOFXUVLOORGH 0DUtD =D PEUDQR  HQ  HO $WHQHR´ 7 DO \  FRPR HV SHUDPRV FRQ IHFKD  G H PD\R HQ OD  SiJLQD  G H dich o diario, se podía leer el extracto del último curso de Za mb rano no citado por estas auto ras y que aquí reproducimos: ³ Ayer lunes dio fin a su cur sil lo de conferencias la se ñor ita María Zambrano, terminando tam b ién , con ésta diser tación, el tem a comenzado el sábado, en que trató de la creac ión específica de l hombre y de la m u jer, diciendo que e l pleito fem in ista planteado a principios del siglo XIX pretendía explicar el poco rendim i en to de l a m ujer en l a vida espir itu al por su educación, per o se preguntó si no es po sible pensar, por el contrario, q ue l a m ujer ha ejercido su i nflujo en otros aspectos de l a vida, m enos vi sibl es, per o, al fin, fundam enta le s y deci sivos. También di j o q ue la mujer está, con resp ecto a l a actividad del h om b re, com o esa re d que se e xtiende bajo los saltos del acróbata, como algo qu e hace po sible la actividad m ascul i na y que perennem en te l e sir ve de base, y, p or últim o se r efirió a la époc a m ode rna, con sus probl em as, y a l a m isión del intelectual en la m isma, siendo , al final, muy DSODXG LGD´ 78 . Cu ando no se trataba de curs os, María Za mb rano parecía conv ertirse, junto a otros jóvenes de su generación, en promotores/organizado res de di fe r en tes actos culturales, tal es el caso del banquete organizado por el gr upo perten eciente a la r evista Hoja Literaria a l pintor A. Rod rígue z Luna, como clau sura a l a ex itosa ex posición llev ada a ca bo e n el Museo d e Art e M oderno de Madri d: ³ Hoja Li teraria", la j uvenil revista artíst ica , creyen do necesario un since ro ho m ena j e a este interesante pintor, y recogiendo el sentir de compañeros, a m i gos y visita ntes de esta notable Exposición, que ha revel ado la recia per sonalidad y el cálido te m pe ram ento de A. 78 La Prensa , Gijón, 14 de m ayo de 1 935, p. 4. 70 Rodrígue z Luna, d esea celebrar con una comida íntim a la clausura de esta Exposición, sin duda una de las más notables del año en curso. Los organ iza dores de este sen cillo homenaje espe ran verse asistidos, en l a sincer a dem o straci ón de cariño y r ecom pensa a l a labor de A. Rodrígue z Luna, por muchos de su s adm i r adores y especialm ente po r gran número de jóvenes que, con sus deseos aislados de manifestar su aplauso a l a labor d el joven pi ntor, han de cidido a l os a nim ado res de la nueva re vista a l a organización de este ágape ínti m o . Las adhes ion es para l a adquis ición de tarjetas con destin o a la cena, que se celebra rá el d ía 22 d el presente m e s, pueden enviarse al Ateneo de Madrid, Museo d e Arte M oderno y a l a Redacc ión de "Hoj a Literaria". Firman: Ra món Gó mez de la S erna, Bej a m ín Jarnés, Ernesto Gim énez Caball ero, Guillerm o de To rre, Ar turo Serrano Pl aja, José Antonio Maravall, Enrique Azcoaga, Jo sé Ra m ón S a ntei ro, A. Sánchez Barb udo, Mar ía Z am brano, Dan i el Vázque z Díaz, Arturo Souto, Enr iq ue Climent, Francisco Mateos, Pedro Flores, José Planes, Eduar do Dieste, Ti m ote o Pérez Rubio y Rafae l Dieste" 79 . El nom br e de Ma ría Z ambrano de staca dentro del grupo que fir ma la nota al tratarse de l a única mujer que rubrica esta iniciativ a. Pero no s erá e l ún ico caso que encontre mos en los diarios. Dos meses más tarde otro acontecimiento volv erá a t raer el nombre de la fil ósofa al grupo de f irmantes organizadores de un acto. En esta oc asión, e l mo tivo será la ce lebración, por parte d e dos compa ñeros universitarios de l a mism a promoción, de la obte nción de dos plaz as de funcionarios para la administración pública. Hablamos de los jóvenes José Lópe z-R ey y Francisco J. Conde. La nota, recibi da por el diario Luz un mes de mayo d e 1 933, no desaprovec ha l a oportunidad para hac er p olítica y reivindi car l os valores republicanos que hab í a l levado a tantísimos jóvenes en aqu ellos años a ma n ifestarse y a luc har por u n sistema de Estado qu e pa recía no lle ga r nunca. "Dos un ive rsitar ios de reciente prom oci ón, José L ópez -Rey y Francisco J. Conde , han obtenido en o posición ab i er ta l as plazas de secre tar i os técni cos del m i ni sterio de Instrucción Pública y Bellas Artes en las e specialidades de Política a rt ística y Universidades. El fallo unánime del Tribunal n os re vela de pon derar sus m ér i tos; pero 79 ³%DQTXHWHDOSLQWRU$5RGUtJXH]/XQD´ Luz , 2 1 de m arzo de 1933, p. 8. 71 queremos recor dar que Jo sé López -Rey está estr echam ente unido al m o vi miento de l a j uventud e studi ant il , i niciado hace poco más de di ez a ños, y que culminó en 19 2 9. En esta fecha Francisco J. Conde prom o vía l a organización de la F.U.E. en Sev ill a. El triunfo de n uestros a m i gos y compañeros es uno m ás y de lo s m ás d estacados e ntre los que vienen obteniendo, seg ún sus di versas aptitu des, en lícita com p etenci a, q uien es supi eron, com o ell os, anteponer a todos l os de beres l os de c ivilidad , y cohonestaron l a luch a por i dea l es gen erosos con el afán de capacita rse en l as di sciplinas a cadém ica s. L a caída de la Dictadura li bertó a López Rey de l a Prisión Celular de Madri d; l a República l es reintegró plenamente a sus estudios. Festejam os en su tr iu nfo el de hom bres de l a nueva g enerac ió n que se i ncorporan a la vida civil y a l as funciones q ue su cap acidad l es señala, apor tando m étodos nuevos y adecuado in strum ental pa ra renovar el m eca n ismo del Estado, haciendo honor a la fe que pusi eron en l a revolución. Un grupo de amigos y compañeros nos re unir em o s pa ra al m or zar con ellos el próxim o viernes 12, a l as dos de la tarde, y al anunciarlo i nvitam os a qui enes parti cip en de l os vínculos espirituales que unen a l os q ue l ucharon y l ucharán por una Univers ida d m e j or en una España renovada. Madrid, 9 de m ayo d e 1933 Luis Jim én ez Asúa, Cl audio Sánchez Al bo r noz, Pedro Sa lina s, José Fe rrandis, Mariano Ruiz F unes, Luis Recaséns Siches, J. Carreño España, Antonio María Sbert, María Zam brano, José Alcántara, etc" 80 . Aqu ellos inte lectuales de la r epública aún t endrían q ue reu nir se en varias ocasi ones más. Uno de aquellos actos que leemos en la prensa de aq uellos días se encu entra relacionado con el homenaje que al escritor y periodi sta, A ntonio Espin a, le h icieron un mes después de ser encerrado en la cárcel debido a sus escritos polémi c os y de denunci a. Muy en consonancia con el artículo anterior, la Rep ública p arece ir dec epcionando aún más a este gr emio que reiv indi ca cada vez con más fu erza se an repuestos l os v alores de libertad y d emocra c ia por los que lucharon algún día. Así lo va a expre sar el p eriodista del diario La Libertad enca rgado de redactar la noticia: ³ Anoche, en un céntrico hote l se celebró el banqu ete de hom e naje a Anton io Esp in a, escritor y peri od i sta liberal, te m pe ram entalm ente en e m i go de l os regím enes de fu erza 80 ³(QKRQRUGHORVMyYHQHVXQLYHUVLWDULRV´ Luz , Madri d, 11 de m ayo de 1 933, p. 9. 72 donde l a violen c ia se im po ne por encim a de la razón para esclavizar a l as m u chedum bre s, escribió un ar tículo en el que com ba tía l a obra y l a pe rsona lida d de Adolfo Hi tler. Y en ple na República, en pleno régim en li bera l y d em ocr áti co, donde l a l ibertad de expresión está garantizada por la prop ia Constitución, Antoni o Espina fue condenado y pasó un m es encerr ado en la cárce l de Larrañaga. Com o ho m e na je al escr itor, al p er i odista , al h om br e l i bre víctim a d e aqu el la injusticia, cerca de trescientas personas s e reun i eron anoche en torno a Antonio Espina. Entre el las estaban las f i guras m ás sal ientes de l a pol ítica y de l periodism o español . Que serenamente, en m e dio del orden m ás co m p leto , exterio rizaban su prote sta, no sólo co ntra las dictaduras i mperantes en otros p aíses, si no tam bi én contra l a actuación de quienes aquí se han erigido e n sus m ás deci dido s def e nsores. « (QWUHO RV SUHVHQWHV \DGKHULGRV UH FRU G DP RV 0DQXHO  $]DxD) HUQDQGRGHO RV 5LRV Juliá n Beste i ro, doctor Marañón, $]RUtQ0DUtD=DP EUDQR HWF´ 81 . Por último , de stacar también el qu e se convertiría, con m uch a se guridad, en uno s de los últimos encuentro s de este grupo de intelectuales y poe tas ant e del alzam iento m ilitar y l a posterior guerra civ il: el ho menaje al poeta y amigo Luis &HUQ XGD HQ0DGULGFR Q PR W LYRG HODD SDULFLyQGHVXQ XHYDREUD³/ DUHDOLGDG \HO GHVH R´ (VW D DSDULFLyQ GH O D SULPHUD HGLFLyQ GH OD REUD SRpWLFD FR PSOHWD GH Cern uda va a convertirse en el último recuerdo colectivo de u na generación repl eta de poetas y artistas que meses más a delante v an a sufrir los estragos de una guerra cr uel y l as pers ecuciones posteriores por pertenecer al b ando vencido. La noticia, publicada en e l di ario El Sol de Madrid c on fecha 21 d e abril GH   U HFRJHUtD HQWUH ORV FRQFXUUHQWHV D WDO KR PHQDM H D ³ 0DQXHO Altola guirre, P ablo N eruda, Concha Albornoz, Rafael Al be rti, Jos é Ber g am í n, Euge nio Imaz, G arcía Lorca, Maru ja Mallo, Pedro Salinas, V icente Aleix andre , Con cha Mendez, señora de Ner uda, Sofía Blasco, Isaías Cabezón, Ro sa Cha cel, Co US XV%DUJD  0DUtD=DPE UDQR´HQWUHRWURV 81 ³+RP HQD MHD$QWRQLR(VSLQD´ La Libertad , 17 de noviembre de 1935, p. 3. 79 ³( O   GH DEULO  GH spués que u sted ll amó por teléfono y desp ués que yo escrib í la s QRWDV DTXHOOD V VREUH HO ³ DEXH OLWR H VSDxRO´ FKDU O DPRV GH 9DOHQFL D 0DUtD = DP E UDQR \ XVWHG P H GL MR ³&XDQGR FRQR]FD 9 D OHQFLD ODV KXHUWDV GH  9DOHQFLD \ VXV DU U R]DOHV com pr ender á que en España queda mucha al egría y m ucho opti m i sm o qu e son l as UHVHUYD VGH O SXHEOR´ . Paco 86 , l ocu az y al egre, no me ha dado tiem p o para refl exionar e n las palab ras de usted y só l o acá e n V al enc i a las he recogido y comprendo que tenía usted r a zón, y constatación p ueril, m e he di cho: e stoy en Valencia, y l uego la h e visto a usted y a Al fonso, siempre inquieto, siem pr e pre ocupado, siempre con minutos de m en os para hacer cosas que suelen estar de m ás. En Valen cia estarem os p oco ti em po, esta vez, y me asalta u na d uda: ¿conoceré Valencia, su alegría? Presagio s, mas p resagi os, m i en tras Mar ía sale un m o mento con Alfonso , m e he quedado solo en el sal ón -bibliote ca de l a Casa de la Cultura y por una ventana m i ro hacia la calle d e Trinquete de l os Caba ller os, que es hermo sa como l a LOXVWUDFLyQGHXQOLEURGH/RSHGHXQYHUVRGH&DOGHUyQ´ (Romero, 1938: 118 ). El II C ongreso Int ernaci onal d e Escritor es para la Defensa de la Cultura El ascenso del fascis mo en v arios países, los trágicos suces os acon tecidos en los a ños tre inta, e l a dvenimiento y posterior defensa d e l a R epública en Españ a, etc. v an a propi ciar el auge de un sentimiento global e n el panorama intel ectual en defensa de la d emocra cia y de la república como ex presión de la mi s ma. La Unión Sov iética que ya h abía pro movido la unión de intelect uale s intern acionales en e l año 1934 se conv ertirá en el r eferente p ara la celebr ación del I C ongreso Internacional e n París en 1935. De a quel e ncuentro se to ma rá la deci sión de celebrar un s egundo con gres o en Ma drid par a el añ o 19 37 . Dirigiendo la sección española los escritores Albe rti y Bergamín. 86 Chófer d e O FXHUSR GH FDUDELQHURV TXH DFRP SD xDUi DO  HVFULWRU HQ VX YLDMH SRU (VSDxD  ³3RU ORFX D] SRU  DJXGR \ SRU E XHQ FDPDUDGD RFXSDUi P i V DGHO DQWH DOJ~Q HVSDF LR  HQ HVWD V QRWDV´ (Rom ero 198 8: 112). 80 El C ongreso, celebrado en v arias s ede s (V alencia, Madrid, Barcelona y Paris) fue inaug urado por el Jefe de Go bierno de la República, Juan N egrí n en Vale ncia, el 4 de juli o de aque l año . Los diarios es pañoles más importantes afine s al g obierno se hicieron ec o de aquella noticia y reco gieron las palabras del Presidente así c o mo los no mbres de los as istentes al congreso . El diario El Sol , el mis mo dí a de la ina uguración del c ongreso en Ma drid, el 6 de jul io de 1937, en su página 4 destacará la no ticia c on e l titular: ³(VSDxD  GHILHQ GH OD FXOWXUD  GHO PXQG R´ H LQFOXLUi H O VXE WtWXOR ³< HQ GHIHQVD GH OD  &XOWXUD \ GH Españ a s e reúnen en n uestro país los más f irmes v alores intelectu DOHV´ Perió dicos co mo El Sol o La Libert ad hicieron una c obertura ex haustiva del Con greso, p ublicando fragmentos de algunas de las intervenciones o refl exiones obten idas d e l as p onencias. Otras publicaciones co mo Mundo gráfico se atrevieron incluso a inc o rp orar i má ge nes de al gunos de los asistentes. Entre los partici pantes más destacad os: por la parte francesa: André Malraux, Paul Nizan, Julien Benda, Andr é Ch amson y J ean-Richard Bl och; d e l a URSS: A lexei T olstoy , Mij ail Koltzove, Yl ya Eh eremburg; por Inglaterr a: Stephend S pender o Ralph Bates; por Ale mania : Anna Seghers y Gustav Regler; p or Chile: Vicente Huidob ro, Pablo Neruda o el propio Ro me ro; por M éxico: Carlos Pel licer y Octav io Paz ; por Perú: César Va llejo; por Cuba: N icolás Gui llén o Juan Mar in e ll o ; por los EE. UU.: Malcom Cowley, La ngton Hughes; Ernest Hemingway y J ohn Dos Pass os; por Holanda: J ef Last; y por l a delegación española: Antonio Ma c hado, Jo sé Bergamín, F ernando de los Ríos, Arturo Serrano Pla ja, Rosa Cha cel, Mª T eresa Leó n, Rafael Albe rt i, Ramón J. Sende r, Corpus Barga, Juan Gil Albe rt, etc. y co mo no, María Zambrano. Unos días después, María Za mbr ano p ublicará en l a revista política c hilena Ercilla , una crónica de lo ac onteci do durante el congreso . Aquella r ev ista perten ecería a un o de los grandes gr upos ed itoriales chilenos más i mpo rt antes de aquellos años: la editorial, también l lamada, Ercilla . Aquella editoria l, presi dida y ad ministrada por el político Is mael Edwards Matte, Director del Dep artamento de Radiodifusión del Gobierno d el Fre nte Po pular, curiosa mente 81 pub licará, un año después, el libro del novelista a ntes citado, ³(VSDxD HVW i XQ SRFR  PDO´ GH A lberto Ro me ro . De esta nueva relación e ntre a mbos escritores y que aquí hemos señalado, nace esta crónica que verá la luz en ag o st o de 1 937 . M aría Za mb r ano, lejos de a nalizar los aspectos disc utido s en los difer entes deb ates y las conclusiones obtenidas de l os t emas trat ados, se v a a detener en RWURV DVSHFWRV TXH D VX PRGR  GH HQWHQGHU KDEUtDQ VLGR OD Y HUGDG HUD ³FRVHFKD reco J LGD´ GHO FRQJU HVR (O S XHEOR FR PEDWLHQ WH HO Pi xi mo protagonista, h abría desp ertado la conciencia de la pr esencia de l prójimo. Y ese sentimiento h abría cread o una at mósfe r a pr opicia para entender el v alor y e l sentido de l a fraternid a d, máxima significació n del congre so. La escritora , además d e señalar l as diferen t es etapas del encuentro, seña la XQD  PiV GH ³ PD\RU LQWHUpV´ ³H O FDPLQR HQWUH O RV S XHEORV TXH ORV FRQJUHV LVWDV KDQ WHQLGR TXH UHFRUUHU HQWUH ODV FL XGDGHV´ $XQTXH DVHJXUD HQ VX DUWt FXOR des FRQRFHU HO ³HIHFWRF DXV DGR D ORV H VFULWRUHVO OHJDGRV GH DIX HUD´ GH OR  Y LVWR HQ DTX HOORV GtDV HVSHUD  ³Y LYDPHQ W H´ SRGHU UH FLELU VXV DUWtFXOR V \ FRQIHUHQFLDV sobre aquel acontecimiento. Descono cemos si Za mb rano tuvo la opo rt unidad de lee r aquel lib r o e scrito p or el n ov elista chileno u n a ño d espués, pero en l a memori a escrita del a mericano no dejamos de esc uchar la v oz de la malag ueña . T erm inamo s con Alberto Romero y su recuerd o de la filósofa: ³(Q³/DV$U HQDV´ OD DOHJUtDGHGRP L QJRIO RWDHQHO PDUHQO a cara de las m u j eres, de l os niñ os; IORWD HQHO YLQR\H QORV P DQWHO HVEODQFRV « Realidad, realidad pura, del fondo del pai saje surgen l as palab ras de María Z am brano, cuan do m e reco rdaba que España tenía LQWD FWDVVXVUHVHUYDVGHRSW LPLVP RG HDO HJUtD´ (Romero, 1938: 129). Consejera de la Infancia Evacuada El 14 de octubre de 1937, en el nú me ro 287 de la G aceta d e la R epúbli c a, en su pág ina 160 podíamos leer la siguiente orden ministerial: 82 ³ MINISTERIO DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA Y SANIDAD ÓRDENES Il m o. Sr.: Habi endo cesado en el cargo q ue de Consejero de la Sección Primera (Propaganda) del Con sejo Nac io nal de l a Infancia evacuada venía desem p eñando don Antoni o B onet Isart, por haberse incorporado a filas, Este Mi nisterio, d e acuerdo con l o di spuesto en l a Orden m in isterial de 2 4 de ago sto último (GACETA del 28), q ue p one en vigor el Decreto de 2 8 de junio pasado, ha te nido a bien nom b rar, p ara dicho cargo, a doña María Zambrano A la rcón. Lo digo a V. I. para su conocimiento y dem ás efe ctos. Valencia, 12 d e Octubre de 1937. JESÚS HERNÁNDEZ Ilu strís i m o señor Director gene r al de Primera Enseñanza ´ 87 . Un a v ez en la Península, en defensa de la República colab orará, a demás, como consejero de Pr opaganda, instalándose en Val encia, donde se ubicó l a sed e de l Gobierno re publicano. Muchos artistas, escritores e intelectuales fueron evacuado s, a principios de novie mbre de 1936 y t rasladados a la C asa de la Cultu ra que había sido hasta en ton ces el Ho tel Palace de Valencia. A sí lo contará el poeta Antonio Mac hado, en una carta enviada a la prens a, al cumpl irse un año de l alzamien t o naciona l y d e la que extraemos las sigui entes OtQHD V ³<R KH VLGR H YDFX DGR GH 0DGULG  SRU H O *R ELHUQR GH QXH VWUD JO RULRVD Rep ública e ntre e l primer grupo de i ntelectuales. El 24 de n ov ie mbr e de 1936 vine a Val encia y bajo la custodia del 5º Regimiento. Por a mbas c osas estoy , KR\ FRPR D \H U  QR Vy OR DJUDGHFLGR VLQR RUJXOORVR « 7 RGD  P L YLGD H VWXYH frente a los Gobiernos, que, a mi juicio, no re presentaban al p ueblo; p ienso qu e el G obi er no actu al lo re presenta, plena y l egítimamente, en los momentos más WUiJLFR VGHODY LGDHVSDxROD\HVWRD F RQVH MDOD PiVHVWULFWDGLVFLSOLQD ´³ +DEODHO  SRH WD $QWRQLR 0DFKDGR´ ABC , 18 de julio de 1937, pág. 14). Curiosamente, otra de l as grandes pluma s de la literatura es pañola de la época , Juan Ramón Jimén ez, v a a expresar su adhesión al Gobierno de la República en el Cí rculo Rep ublicano Español d e La Habana , dentro de u n pr ograma de conferencias 87 Gaceta de la Repúbli ca , 1 4 de octubre de 1937, nº. 287, p. 160. 83 sobre España, y que va a ser noticia junto a la carta del poet a Mac hado, compa rtiendo página en el mismo diario. De este modo, desde la Casa d e la Cultura, se llevaron a cabo m ú ltiples iniciativas como conferencias, cursillo s, exposiciones d e arte, audiciones, etc. y todas aquellas activ idades f ueron c oo rdinadas por un patronato d el que t ambién form aría p arte Ma ría Za mb r ano. Destaca la cr eación de la revista Ma drid , que se FRQYLUWLy HQ  VX yUJDQR LQIRUPDWLYR  RILFLDO  \ FX \R REMHWLYR HUD ³GLYXOJDU HO cono cimiento de la labor cultural realizada por el Gobier QRGHOD5HS~EOLFD´ Será en Va lencia donde s e i ncorpore a l grupo fu ndador de la revista H ora d e Españ a . J unto co n Madrid y Mo no A z u l , estas tres rev istas culturales se convertirán e n las más importantes p ubli c adas en la Guerra Civil. En todas ellas , Ma rí a Z ambrano colaborará activ amente y simpati za rá con sus reda ctores. Finan ciada por l a Su bsecretaría d e Propaganda de l Ministerio d e E ducación Públ ica, únicamente se publicaron 22 números de Hora de Esp aña entre Madrid, Vale ncia y Barcelona entre los años 1 937 y 1938. El equipo de redacción est aría form ado por M. Altolaguirre, Rafael D i este, A. Sánchez Barbudo, Juan Gil A lbert, Ramó n Gaya, Arturo Serrano Pl aja y Ma ría Z ambrano. Además la rev ista c ontó con un equipo de colaboración de la t alla d e escrit ores com o: León F elipe, Antoni o Machado, José Berga mín, R afael A lberti, José Gaos, Dá ma so Al onso, Em ilio Prados, Luis Cer nuda, Jo aqu í n Xirau, etc. Destaca e n este p eriodo su gran relaci ón y a mista d co n el poet a malagueño E milio Prados. En aquellos núme ros María Z ambrano llegaría a publicar doce artículos. (En 1938 muere su SDG UH ' %O DV \ $QWRQLR 0DFKDG R OH GHGLFD XQ F DStWXOR GH VX ³ 0DLUHQD 3yVWXPR´ TXH PiV WDU GH IXH GHVWLQD GR D VX SXEOLFDFLyQ HQ HO Q ~PHUR ;;,,, G H Hora de Es paña . N ú me ro que d ebía haber sali do en nov iembre de aquel año, pero que no v io su impresión hasta en ero de 1939, no llegando a distribuirse deb ido al ci erre de la i mprenta. Y a no sería hasta el año 1974 cuando v olviese a ver la l uz el fa moso número de la rev ista y por tant o el es cr ito de Machado sobre Don B las). Muchos diarios de l a época informarían periódica me nte d e las 84 cola boraciones contenidas e n los números de la rev ista. Sin embargo, no todo IXHURQ  HORJLRV D HVWH WLSR GH ³FRPEDWH´ FRQ OD S DODEUD 1RV SDUHFH L QWHUHVDQWH recog er aq uí un pequeño editorial que aparecía publicado en pri me r a página en el diario La V o z , con f echa 1 0 de marzo de 1937, poc os días después de la apar ic ión del segundo nú mero de la r evista. En él, el periodista quiere dejar claro su postura ante esa opción be OLJHUDQW H GHO LQW HOHFWXDO TXH VH ³RFXOWD´ G HWUiV GH las pa labras: ³ Sospecham os que hay todavía m uch a gente que no se entera de qu e l a guerra q ue nos ha planteado la Euro pa fascista e s una gue rra co m o pa ra tom arl a m uy en serio. El HMpUFLWR « TXL ere caer sobre nosotros a sangre y fuego. « +DEUi DTXt \ DKRUD ± ya l os está ha biendo- un os días d uros, habrá in cluso que ce der terreno en alguna jornada DGYHUVD « 1XHVWUR P DQGR ~QL FR TXH WLH QH  VXV P RWL YR V SDUD HVWDU HQ H O VH FUHWR GH estas cosas, ha p ronunciado ahora, a propósito de eso, unas cuantas palabras sensatas. Atengám o nos, pues, a ell as. Y procu rem os, entre todos, que acab en si endo cuanto a ntes XQDUHDOLG DGP DJQtIL FD3HURW RGRV¢HK"1DGDGHH[FHSFLRQ HV« ) Decim os e sto a cu enta de una revista li teraria que se publica ahora en Va len cia, y de la que a cabam os de recibir HO VHJXQGR Q~P H UR 6HWLWXOD³ +RUDGH  (VSDx D´ (VWiPX\ELHQHVFUL WD« 3HUROD YHUGDG nos par ece q ue no son tiem pos par a l a literatur a, y m enos aún para la l iter atura fugitiva . &DVL WRGRV ORV FR O DE RUDGRUHV GH ³+RU D G H (VSDxD´ KDQ KX L GR GH 0DGULG 4XH O RV cola boradores v ie j os se queden en el Levante fe liz n os pa rece bien. Per o l os jóvenes ± y entre las páginas de Hora de España abu ndan l os ta llos tiernos - tienen aquí su puesto d e FRP ED WH« La orden de moviliza ción no ha ce excepciones poét ica s. No tenía ta m po co por qué hacerlas. Sobre todo cuando los i taliano s de l a otra orilla nos disparan c on poemas de 0DULQHWWL´ 88 . Es una lásti ma que el autor de est e artí culo no tuvie ra la ca pacidad cultural suficie nte p ara comprender que l os grandes movimientos políticos de todos los tiempo s han sido precedidos d e un a actividad cultural o d e la influencia de la pal abra en la a cción po lít ica. Ma ría Zambra no l o exp res a co n toda cl aridad justame nte d os meses a ntes de que apareciese este artículo, en el cierre que 88 ³/D JXHU UD HV XQD  FRVD P X\ VHUL D < QR VH JDQD FRQ  YHUVLWRV´ La Vo z , 10 de m arzo de 1937, p. 1. 85 KL]R  SDUDXQD DQWRORJtDGH SRHVtDVGHSRHWDVF KLOHQRVD OD0DGUH 3DWULD³ 0DGUH (VSDx D´ , en enero de 1937: ³< HVFRQ ODSRHVtD\FRQOD SDODEUDHVFRQODU D]yQ cread ora y con l a i nteligencia activ a en conjunción con esa sangre que c orre a torrentes, como h ay qu e forjar este Renacimiento del puebl o español que traerá un mundo nuevo para tod os los p ueblos. Brota la fecundidad de esta con junción de dolor humano y razón activ a, de la carne q ue sufre y la inte lig enc ia que descu bre. Sólo el d olor no bastaría porque l a pasividad nunca es suficiente, ni tan siquiera l a fiera luc ha ar mada ; es preciso y má s q ue nunca el ejercicio de la razón y d e la ra zón poética, q ue encu entra en instantáne o descubri mi ento lo qu e la inteligencia desgrana paso a paso en sus elementos. Es necesaria y má s que nun ca la poes tD´ 89 . En 1938 e l Go bierno de la República p asó a instalarse en Barcelona. María Zam brano, que también tuvo qu e c a mbiar su lugar d e res i dencia a esta c iudad, no dej ó d e mo strar su apo yo al Gobierno r epublicano 90 y com p ag in a rá la doce ncia con otras actividades políticas. Entre sus primeras a pariciones en l a pren sa local barcelonesa encontramos un be llo artículo d e 5 de febrero de 1938, publ icado en el pr estigioso di ario L a Vanguardia FRQ HO WtWXOR  ³0DWHULDOLVPR HVSD xRO´ GR QGH 0DUtD  =DPEUD QR Y D D UHIOH[LRQDU VREU H O D FULV LV GH O L GHDOLVPR \ su in compatibilidad en Esp aña, o puesta a l materialismo. En su artícul o, Zam brano d efenderá es a nu ev a m oral, q ue esp era s urja d e la lucha c ont ra el fascismo, y q u e nace rá G HO DSHJR D OD WLHUUD GHO D PRU SRU O R UHDO \  QR S RU ³HO PXQG RGHODVLGHDV´FXDQGRpVWDVLGHDVVRQVLPSOHVDEVWUDFFLRQHVR DEVR OXWRV 89 Za m br ano, M. ³$ O RV SRHWDV  FKLOHQRV GH µ 0DGUH  (VSDxD¶´ HQ A ntología de la Solidari dad Chilena. España:1936 , LOM, Santiago de Chil e, 1996, pág. 96 . 90 A este año corresponde l a carta de Zam brano enviada a Rosa Cha cel de l a que recupera m o s HO V LJXLHQWH IUDJP HQWR ³ <R HVWR\ DTX t OL JDG D  D HVWR QR D XQ SDUW L GR  SROtWLFR SXHV HVWR\ PiV sola aun q. (que) cuando m e co noci ste, m á s ai slada. Lig ada a l a lu cha por l a i ndependenci a de España, por l a existenc i a m isma de España contra Italia ± caricatura del Imperio Rom ano contra la cual voy por caricatura y por Im per io - , cont ra lo s bastardos del Norte, con tra l a pérfida y zorra Albión, co ntra la d egeneración y per vers i ón + ( m ás) gra nde de l os e spañol que han conocido l os VLJOR V« y con FRQP L SXHEORHQ HOTXHF UHRDOSDUTXHHQ'LRV´ Car ta de 26 de j u ni o de 1 938. 86 Un a sem ana m ás tarde, una r eunión llevada a cab o el 1 2 de f ebrero por varios intelectuales residentes e n B arcelona, va a traernos nueva me nte a la escritora al panorama mediático l ocal y nacional. Habla mos de la llevada a cabo por la Unión Iberoamericana, una as o ciación que ya había si do fun dada en 188 5 en Madrid con la función de fomenta r los v ínculos de amistad y cooperación con Ib eroamérica, y que desde el alzamiento militar n o se ha bía re unido anteri ormente. En aquel encuentro, se deci dieron asu ntos d e gran interés como los nue v os cargos y la re anudación de las tareas q ue hasta ahora se habían llev ado a c abo , como la publicación de la Revista de l as Españas . El dia rio madri leño La Libertad contaba así el acontecimiento: ³ Se han r eunido l os socios residentes en Barcelona de la Un ión Iberoam eri ca na. Presidió el señor Blanco Cañedo. Se dio lectura por el secr etar io , José Prat, a una Mem ori a resu m i endo l as vicisitudes que ha pasa do l a Asociación a partir del alzam ien to m i l i tar. La asam bl ea ap robó l a Mem or ia y a co rdó el traslad o a Barcelona de l a Sed e de la Unió n, a sí com o l a rean udación i nm edi ata de sus tar eas pecu liar es, especialm ente en l o que concierne a la reaparición de l ó rgano "Revista de la s Españas". Se p roced ió a la elección de nueva Directi va, siendo de signados por aclam ació n lo s sigui entes señores. Presidente , D. Enrique Díez Canedo; vi cepres idente pri m er o, Corpus Barga; íde m se gundo, J osé María Ots; tesorero, Manuel Cordero; bibliotecario, León Felipe; secretario g eneral, José Prat; vicesecretario gene ral, José María Martínez Requena; vocales, José María Aguilar, Manuel Al to l aguirre, Pedr o Blanco, Pedro Bosch, Tom ás Navarr o Góm e z, Agustín Mill ares, A gu stín Pi y Suñer , Joaquín Xirau, T eodom iro Menéndez, María Za m br ano, Luciano Sánche z, Gabriel Gar cía, Manuel Marqués y Antonio Trías" 91 . El Gobie rn o d e l a R epública, muy interesado en las relaciones con Ib eroamérica, v a a fomentar este ti po de iniciativ as organizando coloq uios y confere ncias impartidas por much os otros inte lectuales hispanoame ric anos tam bién adheridos a l a causa r epublicana. Sírv anos de e jemplo, la c onferencia 91 ³5HXQLyQGHOD8QLyQ,EHURDP HUL FDQ D´ La Libertad , 13 de febre ro de 1938. 87 impa rtida por el p r estigioso esc ultor chil eno Lorenzo Domínguez 92 , q uien , invitado por la Unión Ibe r oa me ricana, v a a dar mue stras en su apo yo en dicha pon encia. El diario La Va nguardia , atento a l os actos orga nizados por la asoci ació n, pu blicará u n artícul o sobre la conferencia y citará a la esc ritora and aluza a raíz de las pala bras de presentación que dirigiera sobre e l FRQIHUH QFLDQWH H Q QR PE UH GH OD- XQWD 'LUH FWLY DG H OD 8Q LyQ ³8Q D PH U LFDQR DQWH la gu erra de (VSDxD´ La Vang uardia , 26 de junio de 1938). La s apariciones reiteradas de María Zam br ano en la prensa con firman cómo estos intele ct uales encontra ba n en este medio, un l ugar indispensable para expre sar id eas y ref lexiones, no obsoletas, sino de ac tualidad y proyectadas a la FRQFL HQFLDFLyQ VRFLDO \ DO FD PELR 'H QXHYR FRQ HO JUXSR GH OD ³8QLyQ´ V H  YD D inco rporar a l a ed ición d e otra r ev ista como es Revista de la Esp aña s ju nt o a alg uno de sus poetas a dmirados como Ma nuel Altolaguirre o Corpus B arga . En aqu ella rev ista, Zamb rano publicará un hermoso artículo dedicado a Pablo Neru da como rec uerdo d e a quel per iodo que v iv ió en Sant iago d e Chi le jun to a su marido , Rodríguez Aldave. (O DUWt FXOR ³/ D WLHUUD GH $UD ~FR´ YHUi OD  OX] HQ mes d e j un i o de aq ue l año y su publicación no pasará inadvertida por alg unos dia rios q ue v erán en cada u na de est as publicaciones u n ma terial más qu e de interé s. L a Vanguard ia , el do mingo 3 de julio de 1938, reseñaría este nú me r o elo gia ndo la calid ad de la rev ista, y la del gru po que co nformaba el equipo HGL WRULDO ³(V  XQ Q~PHUR  TXH UHVSRQG H DO  SUHVWLJLR \ D OD FDWHJRUtD L QWHOHFWXDO GH los ho mb res que f iguran en la U nión Iberoa meri cana y que co n tan pat riótico desvelo se preocupan de ma ntener entre España y las nacione s h ispana s de 92 Aunque n o hay nada publicado en tor no a l a relación que p udiera tener este brillante escultor chile no con l a pen sadora María Zam brano , son m uchas l as evi denc ias q ue i ndican qu e pudieran haberse conocido durante el tiempo que l a escr itora pa só en Santiago de Chile. Su p rofundo apoyo al g obierno republicano español y sus vínculos con la tierra andaluza (hijo de padres m al agu eños) son motivos m a s q ue suficient e s p ara entender p or qué la escri tora pudo habe r presentado al escultor en aquel acto celebrado por la Unión. 88 Am érica aquellos ví nculo s espirituales que son el may or orgullo y el má s alto SDWULPR QLRGHQXHVWUDUD]D´ El 26 de febrero de 1938, e l Je fe d el Gob ie rn o de la Re p úb li ca se dirige a los espa ñoles e n un discurso, prov ocand o la respuesta inmediata de los intel ectuales del p aís. El diario La Vanguardia pu blic a , al día sig uiente y en portad a, el d iscurso del Sr. Negrín, y en un pequeño m ódulo de la misma p ágina anunc ia (c on HO W LWXODU ³/RV LQWHOHFWXDOHV U HVSRQGHQ X QLGRV D O OODPDPLHQWR GHO Jefe d el G REL HUQR ´ ) que , LQYLWDGRV SRU HO 0LQLVWUR GH ,QVWUXFFLyQ 3~EOLFD ³VH reun ieron en un salón d el departa mento ministerial, nu me rosas personalid ades cien tíficas, l iterarias y artíst icas para escucha r e l discurso radiado d el se ñor SUHVL GHQWH GHO &RQVHMR´ 3DUH ce ser, tal y como n os dice e l diario, que una vez YDORUDURQ  ³ODV KRQGDV \  Y LEUDQWHV SDOD EU DV GHO S UHVLGHQWH´ VXUJLy OD L GHD GH  UHGD FWDU XQ PDQLILHVWR  TXH VHJ~Q DI LUPDED  HO SHULyGLFR LED D WHQHU ³X QD JUDQ repe rcusión por su co ntenido y por las firmas qu e lo h an G H YDORUDU´ Así fue como, dos días después (1 de m ar zo d e 1938), apare c ería publicado en el mi s mo d iario, el ma nifiesto fir mado p or un grupo mu y n umeroso de int el ec tuales entre los que e ncontraríamos a María Zam br ano. En é l, ratificaría n su adhes ión al Gobierno R epublicano, su apoyo a las pa labras dirigidas por el Presidente del Con sejo, y haría n una ll amada a a quellos intelectuales de España y el extra njero SDUD  TXH ³D\XGHQ G HVGH VX  FDPSR D  OD  Y LFWRULD GH OD 5 HS~EOLFD´ S RU O D G H IHQVD de la liberta d y la cultura universal. Aqu el manifiesto, firmado por un gra n número de intelectuales, sí tuvo la repe rcusión mediática que se es peraba, y un solo día bastó para sumar ad eptos a aquella llamada hecha en la prensa. El día 2 de marzo, el diario La V anguardia en página 2, anunciaba la incorporación d e Jacinto Benavente por teléfono desd e Valencia; de Juan Ramón Jiménez des de L a Habana (con el telegr ama: ³$GKL pUR PH IH UYRURVDPHQWH PDQLILHVWR LQWHOHFWXDOHV´ R GH  3DEOR 3LFDVVR ³HO pin tor español de ren RPEUH XQLYHUVDO´ FRQ  RWUR WHOHJUDPD GHVGH 3DUtV  95 corresp ondería con i m portantes artículos que n o harí an sino engrandecer y distin guir aún má s l a imag en del diario 98  ³$X QTXH QR  HMH UF LHURQ GH PRGR profesi onal el periodismo, -destaca el escritor J orge Domingo Cu adriello refirié ndose a aquellos escritores que tuv ieron que viajar al exilio por motivo de la guerra- algunos intelectuales que integraban también ésta emigración HOH Y DURQFRQVXVFRO DERUDFLRQHVHOQL Y HOGH ODSUHQ VD´&XDGULHOOR Estos acerca mien tos a los diarios y rev istas están asociados a las nu ev as amistad es q ue d urante s u esta ncia pudo haber ob tenido. E n el caso de s u DUWtFXOR ³,VOD GH 3XHUWR 5 LFR´ 0D Ut D =DPEUDQR UHFRQRFHUi SRFR WLH PSR GHVSXpV que aquel será el res ultado de largas conversaciones que habría mantenido con ORV D PLJRV GHO ³&tUFXOR GH &RQIHUHQ FLDV´ HQ OD FLXGDG G H 6DQ -XDQ GH 3XHUWR Rico 99 y con Los Cabañistas 100 . 98 Por poner un ejem p l o de ambos casos. El 6 de m ayo de 19 40, el diario El Mu ndo , se hacía eco de l a nota enviada por la Asoci ación de Muj er es Gradu adas de Puerto Rico en la que inform aban GH XQ ³1XH YR FXUVLOOR GH 0DUtD = DP E UDQR´  WL WX O DU  (Q HOOD SRGtD P RV O HHU  HO WtWXOR GH O as conferen cias, el nom b re y l a fecha de cada una de l as disertaciones e i ncluso el i m porte de la m atr ícul a. Por otro lado , el m i s m o di ar io pu blicaría el 28 d e juli o de 1 940 el po pular artíc ul o de 0DUtD = DP E UDQR ³,VOD GH 3XHUWR  5LFR´ HQ VXV SiJLQDV  \  9pDVH = DP EU DQR 0DUtD ³,VOD GH 3XHUWR5LFR´ El Mundo . 28 j u lio d e 1940: 4 y 1 2. 99 Este ar tícul o r epresenta una pieza clave dentro d e su producción ta nto periodística como literaria puesto qu e en é l la auto ra va a establ ecer l os que, según e lla, son l o s principios IXQGDPHQWDOHV GH O D FRQYLYHQFLD SROtWL FD ³/RV S UL QFLSLRV ± escribe ± so n lo que edifica, l o capaz de l evan tar y m antener en pie y al p ar cubrirno s; lo m ás hondo e i nvisible y l o m ás alto y OXPLQRVR < HVWRV SULQFLSLRV « O RV SRGHP R V FRQFUHWD r ahora en unas pala bras: Dem ocraci a y /LE HUWDG´ (VWH WH[WR VH YHUi  UHIOHMDGR HQ HO  3UHiPEXOR GH  OD  Constituci ón del Estado Libr e de Puerto Rico , ob ra de aquellos amigos, Luis Muñoz Marín, Jai m e Benítez e Iné s María Mendoza , que la consideraban su mentora y m aestr a y q ue estaban e n sintonía con s u l ín ea de pensam ie nto políti co. P ersona y Demo cracia , su obra cum b re en este se nti do, fu e editada, j usta m ente, por e l Depa rtamento de Instr ucci ón Pública del Estado Li bre Asoci ado de Puer to Rico en 195 8. En aquel Preám bul o se est abl ecían est o s pr i ncipios fundam entales que n os m ani fi esta n l a i ndiscutible influencia de la obra de María Zambrano y de su i m po rtan te m agi ster i o. 96 - La prensa como recuperación de datos desco nocidos . Son muchos los datos que una crónica puede ofrec ernos y que nos per mi te mejora r n uestro cono cimiento so bre un episodio c oncreto en la v ida de un autor. E n nuestro caso estudi o, conta mos con la reproduc ción literal de conferencias, relació n de asisten tes o de mentores de Zambrano, como Lydia Cab r era y Jos é Chacón y Calvo en Cuba, y la a parición d e un poe ma inédito del p oeta ma lagueño Manuel Altola guirre que v eremos a co ntinuaci ón. Los prim e ros ecos del exili o El largo exilio comenza rá con la llegada de M aría Za mb rano junto a su espo so A lfonso Rod rígue z Al dave a París de sde donde partirán pa ra Méxi co graci as a la interv ención del poeta O ctav io Paz , en aq uel mo me nt o di plomá t ico en l a E mbajada de México e n Fran cia. La propia Z ambrano, en más de una ocasi ón, relatará algunas de las v icisitude s por las que tuv ieron que atrav esar ella y s u marido dura nte a quellos pr i me r os meses hasta instalarse e n u n pri me r momen to en Morelia (México) 101 . T ras su nombramiento como pro f esora d e 100 La vi sita de María Z am b rano a Puerto Ri co propicia su relación con personalidades d e l a éli te intel ectua l de Puer to R ico . Sobre este gru po de contertuli os explica el escritor puertorr ique ño -XOLR  4XLUyV ³ Las reuni ones se organizaban e n un lugar d onde se congregaban lo s estud ian tes a pasar un be n rato, ubica do en la Avenida de Ponce de L eón de Río Pi edras, lla m ad o «La &DEDxDª´&iPDUD2UWHJD 101 Par a co nocer m ás so bre este periodo consultar el li bro de María Zambrano Deliri o y Dest ino Y el a rtículo de dicado a la m e moria de su adm i rado Alfonso Reyes. Véase: Zam b rano, María. ³(QWUH YLROH WDV \ YR O FDQHV´ Di ario 16 . 29 de j ulio d e 1989. De él extraem o s el siguiente fragmento: ³<R OOHJ Xp D 0p[ L FR L QYLWDGD SRU O D &DVD GH (VSDxD TXH P X\ SU RQWR VH O O DP DUtD Cole gio de México. Era un gesto realm ente i nusitado, ningún país no s quería a l os ref ug i a do s españoles, sólo Méx i co, só lo Méx i co, no m e cansa ría de d ecirlo, como una or aci ón. Sólo México QRV DEUD ]y QRV DEULy FDP L QR «  ,QY L WDGD D OD &DVD GH (VSDxD SRU VX IXQGD GRU ± Cossío Villegas - « P H GH M y VX L QYLWDFLyQ D WUDYpV GHO JUDQ SRHWD \ DP L JR León F elipe. Recuer do có mo atravesé la frontera e ntre m edi o m i llón de españoles. Tengo q ue hacer un e sfuerzo para ol vidar esa i m a gen te rrible e n l a m e m or i a, esa m e mori a que es m ed ia dora tam bi én, pero puede 97 Filoso fía d e la Un iversidad de S an Nicolás del H idalgo de Morelia publicará Pensam iento y p oesía e n la v ida española (nombre con el que María Z ambrano titulará sus t res c onferencias i mp artid as en la Casa de España en México en los días 12, 14 y 21 de junio d e 1939 102 ). Aquella publicación pasaría a conv ertirse, con mucha probabilidad, en una de las primeras ra z ones q ue motivarán la apa rición de la filósofa en l a prensa desde su s alida d e Espa ña. Muchos de los medi os impresos p ublicarían la no ta de prensa enviada p or e l entonces Presid ente de l a Cas a de España en México, D. Alfonso Re yes 103 . Ot ros ela borarían sus propias críticas c onfiando en la pluma de sus c olaboradore s más prestig iosos. T al es el caso de la rev ista mensual Letras de M éxico , Gaceta apl astarnos, devorarnos. Me veo de spués en tierra s de Méx i co, tomando e l tren en Veracruz, FUX]DQGR  HQ HO WUHQ  HQWUHD TXHOORVL QP HQVRV YRO FDQHVH QWUH DTXHOODV SHTXH xDVYL ROHWDV« <R profesora de Fil osofía, co m o l o era en España, com en cé a i m par tir clases ± el m i sm o dí a que cayó M adrid e n m anos de los autollam ad os sa l vado res- HQ O D 8QLYHUVLGDG G H 0RUHOLD «  ³ (QWUHYLROHWDV\YROFDQHV´ Diari o 16 , Madrid, 29 de julio, 1989). 102 6REUH O D JHVWDFLyQ GHO OL EUR HV L QWHUHVDQWH HO DU WtFXOR ³$O IRQVR 5H\HV \ 0DUtD =DP EUDQR XQ D UHODFLyQ HSLVWRO DU´ SRU $QWKRQ\ Stanton e n Homenaje a María Zambrano: estudios y corresp ondenci a , James Valender (y otros), El Colegi o de México , Mé xico, 1998, pp. 93- 142. 103 Par a conocer mejor el contenido de l a not a prensa rem i ti mos a l a que es hoy una de l as m e jores i nvesti gac i on es sobre este periodo mexicano de María Zambrano. Nos referim os a l libr o: Días de exi lio: cor respond encia entre María Z ambrano y Alfonso Rey es, 19 39 - 1959 y tex tos d e María Zam brano sobre Alfonso Reye s, 1960 - ´ ( O DXWRU ' $ O EHU WR (QUt TX H] 3 HUHD encargado t am bi én de la compilación y el estudi o pre liminar, incluyó en su libr o la nota de prensa que enviara D. Al fonso Reyes a l os distintos diarios y r evistas de l p aís. Reproducim o s aquí la nota íntegra con la certeza de su ap ar i ción en l os m e di os i m pr esos días a ntes de su celebr aci ón, SRU VX LQWHUpV \ RSRUWXQ LGDG ³(O FLFOR GH FRQ IHUHQFLDV TXH /D &DVD GH (VSDx D  HQ 0 p [LFR organiza p eriódicamente esta rá este mes a cargo de l a señora profesora doña María Z ambrano, VREUH HO WHPD ³3HQVDPLHQWR \ SRHVtD H Q OD YLGD HVSDx ROD ´ GLVHUWDUi O RV GtD V   \  GH j uni o, a l as 19 horas y media, en l a Sala d e Conferencias de l a Sociedad Mex i cana de Geografía y Estadíst ica ( Justo S i erra 19). La señora María Zambrano ti ene a su cargo la s cátedras de Lógi ca, Ética y Psicología en la Universidad de Morelia y sus brillan tes anteced entes uni vers i tari os s on l os siguientes: doctora en Fil osofía; profesora del Inst i tuto - Escuela d e Madrid; profesora de filoso fía en la F acultad d e Filoso fía de l a Universidad de Madrid; colaboradora e n l a R HYLVWD GH 2FFLGHQWH \ GH O &RPLWp GH 5HGDFFLyQ GH OD UHYLVWD +RUD GH (VSD xD´ 3HUHD 2006:177). 98 Litera ria y Artística, quien en su últi mo número 12 de 1939 y a cargo del poeta Francisco Giner d e los Ríos, publicar ía un res umen de la obra y u na h ermosa crítica del mismo : ! ! ³ En este prim er l ibro de Méx i co, María Zam bra no nos e ntrega, en apretada prosa, su preocupado pensar español, ll eno de p rofunda esper anza en España , hoy fracasada, pe ro vir gen posibilidad y prom esa ante un m und o que nos abandona. « 0DUtD = DP EUDQR sabe m uy bien h acer part i cipar a nue s tro espír i tu de las cuestiones fu ndam ental es españolas, y nos incorpora a su dolor y a su e speran za ´ 104 . !!!!! Del mi smo modo, la revista mexi c ana T alle r destacaría la i mportan cia de este libro en su n ú me ro 7, de dic iembre de 1939, con e l artículo del escritor José $OYDUDGR \ WLWXODGR ³3HQVDPLHQWR \ S RHVtD´ GRQGH VH S RGtD O HHU ³$ SHVDU GH VX estilo q ue huye de todo fulgor y de toda ambición p lástica, las palabras se ince ndian en muchas de s us páginas y algu nas frases dibujan con tanta H[DFWLWXG  ODIRUPDGHXQGRORURGHXQDHVSH UDQ ]D ´ 105 . El eco de aquella publica c ión por p arte de una de las refu giadas re publicanas espa ñolas con má s altura intelectual com o e ra María Zamb rano, no pasará ina dvertido para los d istintos exiliado s españoles que dispersos por la A mérica latin a de aquellos a ños s e habían agrupado en d efensa del gobierno de l a Rep ública e n d iferentes diarios y r evistas latinoamericanas. En el cas o del VHPDQ DULR ³(VSDxD GHPRFUiWLFD´ Ï UJDQR  del Comité Nacion al de A yuda al Pueb lo Es pañol en Montevideo, en su nú mero 136 d e juev es 4 de ene ro de 194 0, publicará en portada la siguiente noticia: ! ´ María Z am brano, profesora e spañola de Fil osofía e n la Uni vers id ad de More li a, ha publi cado, bajo l os auspicios de l a Casa de Españ a en México, un l ibr o titulado ³3HQVDP LHQ WR \ 3RHVtD HQ O D YLGD HVSDxR OD´  /D FXO WXUD GH O D VHxRUD= DP EUDQR SX HVWD DO servi cio d e una extraordinar ia sensibilidad y de una fervorosa pasión hispán i ca, ha dado 104 *LQ HU GH O RV 5tRV ) UDQF LVFR  ³ 0DUtD =DP EUDQR Pensamiento y poesía e n la vida esp añ ola ´ Letras de Méxi co , Nº 12 , 15 d e diciem bre de 1939, pp . 5- 6. 105 Alvar ado -RVp³3HQVDP L HQWR\SRHVtD´ Taller , d iciem br e de 1 939. 99 por r esultado u na obra q ue, en cu alquiera circunstanc ia , tendría gran interés. En l a que España atr aviesa; en l a encrucijada tremenda a do nde e l destino de n uestro país ha lleg ado, el repertorio de tem as que l a señora Za m br ano ofrece y exam in a, tiene u na importancia capi tal ´ 106 . ! ! Otras revistas extranjera s también reseñarían el libro, co mo Revista de las Ind ia s o Sur 107 . Poco t ie mpo des pués v erá l a lu z su siguiente libro: Filosofía y poe sía , o bra q ue ta mbién le p ublicará la Casa de España de México. A par tir de ahí, inic iará una f ecun da colaboración en múltip les rev istas hisp anoamericanas. ! Un a de las res eñas m ás i nter es antes de aq uella ép oca so bre e ste y su sigu iente libro, corres ponde a la que hicie r a e l filósofo Eu genio Imaz y que sería pub licada en la revista mexica na España pe r egrina , en su número 1 de febrero de 19 40 (pp. 38 - 39 ) EDMRHOWtWXOR³'RVOLEURVG H 0D Ut D=DPEUDQR´ 1940. Un año de pro funda actividad e ntre La Habana y Puerto Rico. A finales de 1939, Ma ría Z ambrano es invitada a i mpartir un ciclo de confere ncias en La Habana. Allí cae rá enferma, y su i mp osibilidad d e rein corporarse a las clases e n Morelia provocará la resp uesta de la U niversidad comun icándole la intención de prescindir de sus serv icios. Con n ueva residencia en Cuba, llegará a dar clases en l a Univ ersida d y e n el Instituto de Altos Estudio s e I nvestigaciones C ientíficas 108 . Desde Cuba se t rasladará c on frecuen cia a Puerto Rico donde, intermiten t emente, pro nunciará cursos, semin arios, y conferencias. 106 ³/DREUDGHORVHVSDxROHVHQ0pM LFR ´ España democráti ca , 4 d e enero de 1940. 107 Para cono cer m ejor el co ntenido de estas reseñas ver la nota que incluye el p rof e sor (QUtTXH]3HUHDHQVXREUD³'tD VGH([ L OL R´SiJLQD 108 Sobre este p eriodo biog ráf i co insul ar de l a pensadora com prendi do entre 1 936 y 1959 hem o s consultado l a cronología incluida en la antología d e Z am brano Islas (edi ción Jorge Luis Arcos) , Verbum , Madrid, 2007. 100 !!!!! En poco menos de seis meses, María Zamb rano ya habría pronunciad o seis confere ncias en el Aul a Magna de la Universida d d e La Haba na, la Institución Hispano c ubana de C ultura la habría inv itado a participar con unas c onfere ncia s VREUH  OD PXMHU WLWXODGDV ³/D P XMHU \ VXV IRU PD V GH H[SUHVL yQ  HQ 2FFLGHQWH´  (posteri ormente publicadas en la rev ista cub ana U ltra) , sería i nv itada por el Ateneo para i mpartir d os conf erencias sobre Orte ga y habría dicta do, e n e l mes de m ar zo, un curs o d e étic a gr iega c on cinco ponen c ias en la Escu ela Libre d e L a Hab an a. Sob re este curso de ética griega 109 encontramos en la Fundación María Zam brano v arios recortes de pr ensa de gran interés. A lgunos de estos artículos nos p ermiten c onocer m ejor el conten ido de las pone ncias impartidas aunq ue n o 109 Uno d e l os re cortes de pren sa que se con servan en el Archivo de l a Fu ndac i ón M ar ía Zam brano nos perm i te desglosar con detalle el prog ram a de l curso y los días de aquel m es de P DU ]R GH  HQ TXH VH L P SDU WL HURQ $Vt VH SRG tD O HHU HQ O D QR WLFLD ³7LWXODU / $ ,/8675( ESCRITORA DOÑA MARÍA ZAMBRANO DISERTARÁ EN LA ESCUELA LIBRE EL 25. ( N oti cia) La Sección III o de Curso s Libres de la escuela Libr e de La Haba na, situada en el Vedado, call e O núm e ro16, e squina 19, teléfono F - 4311, h a organizado un cursillo de conferenc i as sobre la "Ética Griega ( Orígenes de la Éti ca), a cargo de l a fina pensadora española María Z ambrano, sigui endo e l in teresa nte y detallado guión que a continua ción se ex p resa: Tem a Pri m ero: El nac imiento de la Fi losofía en Grecia. Filosofía y Tr aged ia. Filo sofía y Poesía. Fil osofía y Re ligión. Lunes, 25 de m ar zo, de 9 a 10 de la noche. Tem a Segundo: El p rob lema del hombre, orígenes d e la Ética. El orf ismo y la idea del al m a. Miércoles 27 de marzo, de 9 a 10 p.m . Tem a Ter cero: El sabio griego y sus espec ies. Pitá goras, Herác lito; Anax ágoras. Significación teórica y so cial. V iernes 29 de m arzo, de 9 a 10 p.m . Tem a Cuarto: Razón y Virtu d. Sócrates, figura d e l a vi da grie ga. Su univer salidad. Lun es 31 de m ar zo, de 9 a diez p.m. Tem a Quinto : Mor al platónica; el probl ema del alm a y de l a moral. l a teoría d e la s ideas. El ide alism o. Éti ca y Mística. Razón y raciona li sm o. Mié rcoles, 2 de abril, de 9 a 10 p.m . Por el m ó di co precio de 3 pesos se tendrá der echo a asistir a la totalidad de l as con fer enci as, advirtiendo dich a Escuela, no obstante, que la matrícula está li m ita da a un núm ero determ i nad o GH R\HQWHV FR Q VXILFLHQWH SUHSDUDFLyQ H LQTXLHWXGHV ILORVyILFDV´  &DMD ³5HFRUWH V GH SUHQVD´ Archivo de l a Fundación María Zam bra no). 101 disp onga mos del nombre de l diario en e l que fuer on pu blicados. Estas so n alg unas de l as ideas m ás importantes defendidas p or la escrito ra en aquella prime ra ponencia. %DM R HO WLWXODU ³(O )LOyVRIR WLH QH SRU PLVLyQ UR PSHU HO Y HOR GH DSDULHQFL DV HQ que nos env uelven l DVFRVDV´ 110 , cita, por cierto, de la prop ia au t ora, el periodista VH DWUHY H D VLQWHWL]DU H Q Y DULRV SiUU DI RV HO SUL PHU WH PD  GHO FXUVLOOR WLWXODGR ³(O  QDFLP LHQWR GH OD )LORVRItD HQ* UHFLD )LORVRItD\ 7 UDJHGLD)LORVRItD \  3RHVtD´ /D ide a ce ntral p arte de la co ntraposición entre e l saber poético y el saber GLVFX UVLYRW HVLVGHIHQGLGD SRUOD ILOyV RID³(O SRHWD ± leemos en el artículo- jamás se resignará a perder los d atos q ue le aportan los sentidos. T odo fi lósofo extraord inario tiene al go de poeta, pues es un µFD ]DGRU G H SHQVD PLHQWR V¶´  (VWD afirmaci ón junto a la que abre el artí culo pl antean los pilares bás icos so bre los que Za mb r ano va a consolidar su primera disertación: Ambos saberes, el pasivo (aqu el q ue pr ov ien e de la p oesía o la religión), y el filosófi c o o, ta mbién , discu rsivo, representan dos caras de una misma mo neda para la filóso fa, dos IRUP DV G H FRQRFL PLHQWR ³(O TXH  KDEOD VHJ~ Q O D SURIHFtD ± leemos en el art í culo- es porque h a escuchado no ya a un algo, sino a un alguien, a un ser, a una perso na que l e dicta lo que ha y que decir y p or ello n o es responsa ble de l o que GLFH  \ V LQ GH VGRUR D OJXQR ³ QR V DEH OR TXH GLFH´ SXHV KDEOD SRU FXHQWD G H RWUR´ Esta idea de rev ela ción, d e conocimiento transmitido a través de inspiración , que es dado sin ser bu scado se contrapone con aquel que pr oviene d e la pregunta, de la bús queda, de la necesidad de encontra r respuesta a trav és de la p ropia PHGL WDFLyQ \ FRQWLQXD HO DUWtFX OR ³ (O ILOyVRIR HQ FD PELR KDEOD SRU  VX SURSLD  cuen ta y se hace enteramente res ponsable de ello, a diferen c ia t ambién del poe ta que ja más se hace respo nsable, que j amás rec oge e nteramente a q uello TXH  GLFH´ (VWDPR V DQWH ODV SULP HUDV UiIDJDV H O LQLFLR GH VX  SURSLR SHQ VDPLHQWRORTXHPiVWDUGHYDDOODPDUVXPpWRGROD³UD]y QS RpWLFD´  ! 110 La mentablemente descon ocem os el nom br e d e l diario en el que fue p ublicado este artículo. Única m ente se conserva el texto redactado p or el periodista. 102 !!!!! Otro de lo s artículos c onserv ados en el Archiv o de la Fundación María Zam brano, arroja algunas ideas m ás sobre la que fu e su s egunda ponencia en aqu el aula d e la Escuela Libre de La Habana . El artic ulista , n uevamente, utilizará como titular un a cita de la filósofa que conectará directamente con u na de las ide as centrales de la é poca de ma durez de M aría Z ambrano. Hablamos de l a LGH D GH ³SHUVRQD´ H[SUHVDGD HQ HO WLWXODU U HIHULGR ³(O * ULHJR QR F RQFLELy OD LGHD de la persona hu mana, pue sto que esto fue un descubrimiento del &ULVWLD QLV PR´ 111 . La persona, como ya v eremos más adelante en Za mbrano, no sign ificaba sólo un sujeto de derechos y obligaciones, c o mo establecía la jurisp r udencia ro ma na, sino una tar ea a realizar de c ompletud del sujeto y de su ser recibido a l nacer, y en su realiza ción, la libertad ib a a jugar un papel fun dam e nta l. ! De l m ismo modo, Ma rí a Za mb ra n o que ría hacer v er cómo desde la fil osofía grie ga, l o d ominante había s ido la cre encia d e que existían u nas ideas estables que eran la base de to das las c osas. Herencia que se debía s in duda a P latón pero q ue d e alguna mane ra había permanecido h asta la cris is del racionalismo. Sobre esto, el articulista v a a recoger las palab r as de la c onferenciante DOX GLH QGR  D VX P DHVWUR ³2UW HJD DILU ma, a c ontinuación, qu e el que el ho mbre haya hecho uso de la ra zón para c onocer supone u na creencia, la cr eencia de que las cosas so n, tienen u n ser fijo, un a n aturaleza qu e le es propia, es deci r, que el "ser" d escubierto por los filósof os parte ya de u n a cr eencia que l anzó a la PHQWH HQ VX EXVFD´ =D PEUDQR YD D GHVWDFD U D~Q D 2 UWHJD HQ V XV FRQIHUH QFLDV \  O R Y D D FLWDU HQ HVWD SU LPHUD HWDSD SHUR DXQ Y LYLHQGR HQ OD ³HVF ODYLWXG GH VX GLVFLSXO DGR´ SRFR D SRF R VH YD D LU IUDJXDQGR VX SURSLR SHQVDPLHQWR HQ aqu ellos años. 111 Aquí sucede l o mism o que en el caso a nter ior. El interés del a rtículo reside en l as i deas DE Zam brano r ecogidas por el periodista. 103 Un a últi ma idea qu e d eseamos destacar d el artículo y de gra n interés es l a LPSR UWDQFLD TXH =DPEUDQR OH  FRQF HGH DO ³HUR V´ D PRU HQ OD  FRQVWUXFFLyQ GHO uni v erso. Extraemos e l siguiente párrafo reda ctado por el periodista: ! ³ Filosofía y Religión, a su juicio, coin ciden en al go sum a m ente deci sivo: en su r eferencia a lo universal, a la totalidad del universo, en l a crea ción p ropiamente del u niverso, que es, según se sab e, la afir m aci ón de l a existencia de cada co sa en orden, que es unida d qu e abarca a l a diver sidad, or den en la m ul tiplicidad in finita de l os fenóm enos. Esta refe rencia a lo universal que los griegos llamaron catá ol ou (cató li co), tiene una raíz am orosa, u na raíz de am o r objetivo que pocos filósofos han r econocido, y l a co nferenciante solam en te recuer da tres 112 : Pl atón, cuando convier te el am or, el "eros" en u na vía de con ocim i ento; Espinosa , cuando habla del " am or intelectualis" y Max Shel er, cuando no s habla de l a intui ción y nos propone una nueva ética b asada en el a m or que vence al re s entim ien to de la época moderna ´ 113 . ! Esa existencia del A mor, sobre todo en l a historia de l h o mb re, e staría IXQGDGD H Q G RV KHFKRV T XH 0DUtD =DPE U DQR FLWD \ UHFRJH  HO SHULRGLVWD ³(O grie go se se ntía sumergido en dos océanos, u no: la natural e za cambiante de la s cosas, al paso me lancólico de l t iempo que todo lo borra y contradice, y des pués, las pasiones terribles de l os hombres, de los dio ses manifestados en la t ragedia . La tragedia griega f ue una purificaci ón porq ue fue un espejo, pero un e s pejo UHVXO WD LQVXILFLHQWH \  FRQGXFH DO VXLFLGLR´ =DPEUDQR Y D D GHGL F DUOH QR SRFRV artículos al carácter dramático de la realidad percibida por el hombre. !!!!! A trav és de los artículos c onserv ados en la Fundación no s olo pod emos recon struir parte d el c onten ido del c u rso impartido so bre Ética Gri ega s ino que adem ás tenemos la posibilidad de a mplia r la infor mación so bre l a Escu ela Libre de La Habana, po r aquel en t onces recientemente inaugurada, don d e Zambra no intervino. Aquella institución, con v ocación d e preservar el legado de la 112 El subr ayado es nuestro. Com pr uebe el l ector com o el peri odista no desea hacer ninguna interpr etac i ón de la s palabras p ronunciadas por l a conferenciante en su diser tac i ón. Prefiere destacar la idea vertida por la propia Zam bra no. 113 Ibi dem . 104 In stitución Lib re de Enseñanza, estuvo f ormada por una larga lista d e profe sores espa ñoles y cubanos. El periódi co cu bano Diario de la Marina 114 , en una de su s cróni cas de marzo de 1940, ampliaría la informa ción sobre esta institu ción. Ded uci mos d e este artículo cómo l a filósofa , al p oco tiempo de llegar a La Hab ana, ya se había integrado en el pano ra ma intelectual y académico de la capi tal: ! ³ Cuando cayó e n n uestras m ano s el " catálogo" de la "Escuela L ib re de La Habana" y pas am os l a m ir ada sobre la "Lista, por orde n alfabético, d e lo s in telectua le s cu banos y extranj eros y de l os Profesores titu l ares, aux i li ares y ayudantes que colaborarán en l as diversas tareas de l as "Escuela", nos dimos cue nta de que se trataba de per sonalid ad e s que lu chan por el m ejoramiento del pueblo p or la vía de su superac ión cu ltu ral, no por la de l as "reivindicaciones" que su ele in cluir pob rísim a l iteratura, fo gosos di scursos " con fal tas de ortografía" y planes de equivocada base económ i ca y científica . Fue Lydia Cabr era l a que nos dio el l óg ico co nsejo: vi sitar l a "Escuela Libre de La +DEDQD K DEODU FRQ VXV GLULJHQWHV SUHVHQF LDU O DV FODVHVL QYHVWLJDU VXV SURJUDP DV«\ VH nos brindó a servirnos de "ci cerone". L ydia Cabrera es una m ujer refi nada, c ulta, con alma de artista. Si no ha conquistado renom br e en ning una d isciplina , no es por falta de conoci m i ento s n i de capacidad, s ino por carencia de am bi ción y por exceso de m o desti a. La Escuela Libre de L a habana e stá i nstalada en un palacete del V e dado, frente al Parque de Maine. Se diría que fue co nstruido ex -pr ofeso, tan hábil h a sido l a adaptac ión del am pl i o l ocal, distr ib uidos l os pisos y su s co rrespond i ente s sal ones, en aulas, lab orator i o, salas de espera, bibliotecas y oficinas. Puertas abiertas a profesores y alum nos. Acudimos a l a c i ta, y all í fuimos recibidos el reporter gráfico y el redaccional por el Dir ector doctor José M i guel Irisarri, la doctora 115 María Zambrano, el doctor Rubia Barcía y la propia Lydia Cabrera. « 'HVSX és, l a charla versó sobre el te m a María Z am brano, po r haber se ésta desped ido: -Aprovechando la pre senc i a en l a Habana de esta renom b rada intelectu al - nos dijeron- 114 Diario cu bano fundado el 1 de abril de 1844. De lar ga duración, se mantuvo durante c iento vein tiocho añ os. 115 5HVXO WD FXU LR VR YHU FR P R VH  UHSL WH H UUyQHDP HQWH HVWH  QR P EUD P LH QWR GH ³ 'RFWRUD´ D 0DUtD =DP EUDQR FX DQGR H OOD YH UGDGHUDP HQWH QX QFD OR IXH KDVWD VX QRP E UD P LHQ WR FRP R ³'RFW ora +RQRULV&DXVD´SRUOD8QLYHUVLGDGGH0iODJDHQ 111 es profu ndamente ética, si n i ntentar cambiar la realidad ni dejarse llevar por e l mi t o. Extraemos de la crónica: ! ! ³(O HVWRLFLVP R  HV XQD ILORVRItD SDUD HVW RV WL HPSRV (V XQD pWLFD DQWH HO GRORU «  9D encam ina da a proteger la integridad de la vida interi or ± especie de filosofía a la defensiva- al e m ba te de los tie m pos d e crisis. +DEO DU GH 6pQHFD HV KDE O DU GH O  HVWRL FLVP R HVS DxRO « +DEODU GH 6pQHFD QRV RE OLJD  D hablar previam ente de la esencia de la filosofí a ´ 128 . !! !!!!! 2. - Influ e ncia de su ma estro Ort eg a: El v ínculo con Ort ega era todav ía e v iden t e y s u influencia estab a aún prese nte. Za mb r ano s e v a a referir a la v ida como objeto de la fil osofía. Y aún má s. Coincidirá c on é l en que el eje rcicio del fi lósofo v end ría aco mp añado de una sensación de ins eguridad y sol ed ad, en un eje rcicio c onsciente de búsqueda SHVH  DO IUDFDVR ³(O REMHWR GH OD I LORVRIt D HV OD Y LGD  9LY LU HV XQ IOXLU HQ HO WLHPSR (V OD UD]y Q OD T XH FDSWD HVWH I OXLU « +DFHPRV KLVWRULD SRUTXH IOX\H OD YLGD \ FRQOR TXHGHHOODIOX\H´ - afirma Zambrano se gún nos testimonia Marrero. No t iene Z ambrano aún las i deas suficiente me nte c laras de su propio proye cto. C uando cita a O rtega se v a a refer ir a l a v ida pero es to davía una remin iscencia de la f ilosofía mode r na. Al leer el t exto, asistimo s, sin e mbargo, al inicio de ese nuevo camino proy ectado por la fi lósofa. Para Marrero este hecho no pa sará inadv ertido, de riv ado de un profundo conoc imiento del filósofo espa ñol, y d e la influencia ev iden te que aun se desp r ende del discurso de la PDOD JXHxD FRQFOXLUi ³7 HUP LQD KD EODQGR GH V X SREUH ]D 'H OR SRFR TXH SDUD darn os ha te nido. Hemos advertido, de v ez en cuando, la ofrenda inc onfundible de José Ortega y G asset e n este regalo de es píritu y emoción que con gracia nos ha ce la rica pobreza de 0DUtD=DPEUDQR´ 128 0DUUHUR'³/DULFDSREUH]DGH0DUtD =DPEUDQR´  El Mundo , 20 de abr il de 1940. 112 3. - Doble motivación filosófica: De la lectura de la cró nica se d edu ce la doble motivación que lleva a l a mala gueña a fi losofa r. P or un lado, l a necesidad d e búsqueda de una fi losofía del mo men to que pudiera situarse dentro d e ese nuev o escena rio que repre sentaba su contexto h istórico. Su premisa partirá d el convencimiento d e que habría llegado la hora de superar la filosofía clásica (rac ionalismo) sep arada del mundo real. Se gún el pensa miento renov ador de María Zambrano expre sado UHSH WLGDV Y HFHV ³([LVWH XQD  GLIHUHQFLD IXQGDPHQWDO HQWUH OD ILORVRItD FOiVLFD \ OD  ILORVR ItD DFWXDO « (Q QXHVWURV GtDV  OD ILORVR ItD FUHFH DO PD  DGHQWUR RULHQWDGD haci a el fl uir d e la intimidad, hacia el centro d e la personalidad. La esen c ia de l a SHUVR QDOLGDGHVUDGLFDOSUREOHPDWLFLG DG8UJH QFLDGHFD PL QR´ Para Zamb r ano, era necesario ab andonar la filosofía racionalista q ue, según ella , estaba ya caduca por no estar aferrada a la v ida. La otra moti v ación parece est ar insinua da en l a i ntervención de la FRQIHUH QFLDQWH (O HVFULWRU HQ XQR GH VX V HStJUDIHV ³)LORVRItD UHOLJLyQ \ SRH VtD´ U HFRJHUtD SHUIHFWDPHQWH OD L GHD SODQWHDGD SRU OD ILOyVRID DFHUFD GH XQ nue v o método de filosofar. Nos referimos a s u popular r a zón poética, y que ya vemos sugerida en la cró nica. Aquella ra z ón p oética de 1 940 aún distaría mucho de parecerse a aquel método que más adelante habría de oc uparle tantas horas de inv estiga ción y e studio p ero podríam os e star ya a nte u n p rimer esbozo: ³)UHQWH D H VD LQYLWDFLyQ a la ha zaña en la insegura soledad, esfu erzo monte arrib a, la poesía es óleo suave, gracioso ± esto es, lleno de gracia- , que GHVFL HQGHVREUHQRVRWURV(VVDOYDFL yQ´ Ade más, Z ambrano va a introducir la rel igión dentro d e la po ética c on objeto de amp l iar el hori zonte sobre aquello que plantea. Porque p ara Za mb ra no, la SRp WLFD KD  GH VHU HQWHQGLGD FR PR ³H QFXHQWUR ´ DOJR T XH V H Q RV GD \ T XH D O D  YH] QRV GD JDUDQWtD $Vt TXHG D H[ SUHVDGR HQ  O D FUy QLFD ³(O  UHOLJLRVR \D H VW i 113 libre . T iene refugio apacible: su cr eencia. T iene cosmos ordenad o, sin el SURE OH PD UDGLFDO´ 4. - Dos postura s, un nuevo método Ll egamos, a trav és del resumen f acilitado p or Marre ro, a la ex posición del nue v o método fi losófico planteado por Zamb r ano . Su razón poétic a , que partirá de un deseo fundamen t al de síntes is entre raz ón e in t uición; v erdad q u e se conq uista y verdad donada. La filósofa pondrá de paradigmas las culturas judía y la grieg a. Las c ontrapondrá como pun tos extremos p ara aclarar las dos post ur as que inte nta unir (con objeto de facilita r la comprensión del lector, planteo lo que a m i juicio podría ser el esquema de su disertación): - La filosofía griega= que en ella podr ía ser entendida co mo búsqueda, co mo un LQWHQ WRSRUTXHUHU³DUDxDUODUHDOLGDG´ - La reli gión judía= e sto es, aquello qu e se nos da revelado, donado. La revelación en este caso en Z ambrano es la manifestación de la n aturaleza a la con ci encia, sobre todo en la v ida i nterior. Estas dos mane ras de llegar a la v erdad, dos f orm as d e cono cim ie nt o antitética s, fuer on y a expres adas p or Unamuno en d os conceptos definidos FRPROD ³OyJLFD´\OD³FDUGtDFD´5HFXpUGHVHVXIUDVH ! ³)UHQWH D WRGDV ODV QHJDFLRQHV GH O D ³OyJLFD´ TXH ULJH O DV UHODFLRQHV DSDU L HQ FLDOHV GH las cosas, se alza l a a I LUP D FLy Q GH  OD ³FDUGtDFD´ TXH ULJH OR V WRTXHV VXVWDQFLDOHV GH HOOD Aunque tu cabeza diga que se ha de derretir l a conciencia un día, tu corazón, despertado y a lu m br ado por l a congoja i nfinita, te enseñará qu e hay un m un do en que l a razón no es JXtD´ 8QD m uno, 180: 1964). ! En la crónica, Marrero r ecogerá este mismo planteamiento expresado por la mala gueña en la confrontación de estas dos culturas: 114 ! ³'H ,VUDHO HV HO JHQ LR  UHOLJLRVR ³<R VR\ HO TXH VR\´ G LFH -HKRYi HQ O DV =DU]DV GHO Horeb ± Inm uta bl e, Seguro. Es e l Ser. Luz más all á de la s som br as y de l as paradojas. L a Biblia no se preocupa por el ser y las cosas. Los tiene ya red i midos. El griego lucha con la diversidad porque le fal ta el ser y desde el a talaya de l as cosas lan za su vanguardia a l t rasm undo. Armas: la razón. Am bas cul turas tienen dos m aneras de ver la vida ± una ra cional, f ilo sófica. La otra glo ba l y personal, orientada al ser ético ´ 129 . ! !!! !!!!! 5. - La in v ersión del mito de la caverna Por últim o destacar la lectu r a orig i nal q ue hará la pensadora española y que recog erá la crónica s obre el fa moso mito de la c av erna de Platón. Para Zam brano lo que ha y fuera de l a cav erna es la an gustia , l a i ncertidumbre, el WLHPSR  TXH Q RV GHY RUD«(O  GH IXHUD HV XQ PXQGR DPD U JR GHO TXH H O K omb re nece sita refu giarse, hacia dentro, en l a caverna. Af irm ará Za mbrano en Filosofía y Poesía  ³+ H SUHIHULGR OD RVFXULGDG  TXH XQ W LH PSR \D SDVDGR GHVFXEUt FRPR SHQ XPEUD VDOY DGR U D TXH DQGDU HUUDQWH VROR SHUGLGR HQ ORV LQILH UQRV  GH OD OX]´  (Zam bra no, 2012 : 11). E l idealis mo , última expr esión del racionalismo más radi cal, v a a seguir a Platón. Zambrano propone una i nv ersión en todos los sentid os. E n un periodo de la reflexión f ilosó fica en el que se pe nsaba que sólo a través de la razón discursiv a se podía alcanz ar l a v erdad , la joven malagu eña v a a recordar que ta mbién necesitamos de la a yu da i nsustituible de la intuición p ara cono cer mejor el mundo que nos rode a. Destaca Ma rrero en su intervención: !! ³ Platón que escribe el m ito de la c averna ± todo un tratado de m íst ica y ascética- HVFULEH WDPELpQ ³/DV /H\HV ´  (V TXH WR GD ILORVRItD OOH YD HQ VX  VHQR XQ  LPSHUDWLYR GH  REOL JDWRU LH GDG 8Q LQWHQWR SURIpWLFR GH U HKDFHU HO PXQGR « 7L HQH FRP R VXSXHVWR H O LGH DOLVP R «  )UHQWH D H VWD ILORVRItD «  DSDUHFH RWU a enderezada a fortalecer el espíritu para re sistir, si es que p uede, el i mpacto de la crisis. Una m an era de e sta últim a e s el estoi cism o ´ 130 . ! 129 0DUUHUR'³/DULFDSREUH]DGH0DUtD =DPEUDQR´  El Mundo , 20 de abr il de 1940. 130 Ibi dem . 115 Cre emos haber demo strado que ambos artículos, tanto el de Meléndez como el de Ma rrero, se complementan a la p erfección p ara co nfeccionar un a imagen muy aproxi mada sobre la repercusión que aquella v isita d e l a f ilósofa tuv o en la comun idad intelectual p uertorriqueña, y aún más i mportante, nos aproxi man a los cami nos seguidos por el pensar za mb ranian o en plen o crec im ien to . !!!!! Un año después: pr eocupación por Europa La situación laboral de María Za mbran o y de su esposo, desde su salida de Españ a, fue siempre m u y precaria. F ruto de aquella inestabilidad fueron los contin uos v iajes de l a pareja a ambas islas del continente. Para enero de 1941 iniciaría un cu rso de ocho lecciones de filosofía gri ega e n l a Institución Hispano c ubana de Cultura presidida por el intele ct ual cuban o Fernando Ortiz. Se conserva en el Archivo de la Fundación M aría Za mb r ano un artículo del poe ta español Bernardo Clari ana 131 anunciando aquellas c onferencias que me r ece la pe na res eñar por l as her mosas pa labras q ue el v alencian o exilia do en Cub a le dirigiría a la filósofa veleña: ! ³ Ya resulta inn ecesar io hacer la presentaci ón de la ilust re pen sadora españo la María Zam brano. Su pr eocupad a silueta de m ed ita dora, de pensadora y pesa dora - pens ar y pesar de la v i da que viene a ser lo mism o - está vi va aún como perf il d e m o neda an daluza - la p atria de ese otro g ran pesaroso de l a vida y m aestr o d i stante de María Zam bra no, que fue Séneca- dibujada en los m uros de la Universidad, de la Escue la Z apata, del Ateneo o rom ánti ca tribu na de " Am i gos de la Repúb li ca Española ". Tr as de ella com o hi tos de su preocupado sentir España y el m undo , l as huellas bl an cas d e sus li bros, piedras miliari as de su itinerario histórico filosófico, unos con pié d e i m pr enta a zteca, cu al "Filo sofía y Poesía", "Pensamiento y Poesía en la vida esp añola"; o bonaerense, com o sus ensayos en "Sur" tal "Agonía de Europa" y encargos de l a "Losada", algunos ya e n prensa com o "Tre s m o mentos d e crisis histór ica" , "Pensam i ento vi vo de Séneca" 132 y "Don Miguel de 131 De los dos ún i cos libr os d e poesía pub li cados por el po eta va len ciano, uno se ría prolog a do por María Zam brano. Nos referim os a su pri m era obra, Ardiente desnacer , ed. Mirador, 1943. 132 Sobre este libr o co nservaba l a autora una rese ña d el que fuera herm ano d e su quer id o m aestr o, Eduardo Ortega y Gasset, quien ll egaría a afir m ar sob re el libro: « /R KH OH tGR FRQ 116 Unam u no y su o bra"; o h abanero, e n l as ilustres prensas de l a "verónica" de su paisano Manuel Al tolaguirre bien que con de stinatarios pue rtorriqueños, tales com o "El F reud ismo, testi m on io del ho m br e actual" y el titula do "Isla de Puerto Ri co (Nostalgia y esperanza de un m undo mejor)". Tal es tí tu l os mejor que nada valen por cualqu ie r otro com entari o que pretendiéramos h acer con m oti vo de su anunciado cu rso sobre Filosofía g riega para es a extensión uni versitar ia que suponen l os cu rsos ul traescolares de la Hi spano - Cubana ´ 133 . (Archi vo de la Fundac i ón María Zam b rano) . !!!!! En ma r zo de aquel mismo año , María Zambrano prepara ría otras cuatro FRQIHUH QFLDV VREU H ³/D $JRQtD GH (XURSD´ HQ HO 6DO yQ GH OD $FDGHPLD GH  Cienc ias de La H aba na 134 . Con aquel ciclo, un nuev o periodista entraría a eng rosar las fil as de escritores y pr ofesionales de la pr ensa ad mi radore s del trabaj o y de la v alía de la filó sofa malagueña. Nos referimos al cas o del cr í tico, ensay ista y periodista c ubano Antonio Martínez Bello, quien con sus cró nicas fruición. (...) T iene la ensa yista un estilo fem eni no de escr ibir que recuerda el a rte, tam bi én cordobé s, de la s arábigas fili granas. (...) Acaso algú n lector se sorprenda de q ue, en m o mentos tan ag udos del problem a espa ñol, prefiera comentar asuntos pretéritos. Mas aparte de que, com o he di cho , Séneca e s actual (... ) he de con fesar que es un medio de evadirm e y de consolarme de la s vil ezas que hoy ocurren en España. El a sun to Español, m uere pre cisam en te de i cteri cia y d e mezquindad. (...) Es más p ráctico, aunque no l o comprendan los señoritos fal ang i stas, el l eer a Séneca. (...) Ahora un bajo ti r anuelo q uiere matar a l a gran España pa ra crear un ri ncón de mezquindad es y d e r ezos fanáticos y anticristian os. Por eso conviene pensar en Séneca para olvidar que España está oprim i da hoy por l a hedionda in terpretación de la vi da de un judío converso, desleal a su raza, a su r eligión y a sus j uramentos". Or tega y Gasset, (GXDUGR³6HQHTXLVPR(VSDxRO´ El Mun do , La Habana, 18 de sept i embre de 1945. 133 Nos ha re sul tado i m po sible a veriguar el diari o al qu e pertenece e ste extracto con servado en el Archivo de la F undac i ón María Z am brano aun que por l as biog rafías del p oeta dedu cim os que pue de pe rtenecer al diario Info rmación donde e j erció co m o redactor. E l artículo i ncluye una fotogra fía en prim er pl ano de la filósofa. 134 Conocem os e l pr ograma de l os cursos y l as fecha s elegidas para ca da pone ncia. El título de VX SULP H UD FRQIHU HQFLD IXH ³ Síntom as de d esi ntegración en l a vida europea. ¿Es posible u na WRWDO  GHFDGHQFLD GH(XURS D"´  GH P DU]R ³ /D YL ROHQFLDH XURSHD (O 'LRV GH (XU RSD HV XQ'L RV &UHDGRU  /RVRU tJHQHVGH  (XURSD´  GH PDU]R ³*UHFLDVX  LQ IOXHQF L D HQ HO  SHQVDP LH QWR \HQ O D vi G D HXURSHD (O  SHQVDP L HQWR  P tVWL FR´   GH P DU]R \ ³(O &UL VWLDQLVP R  SDGUH  GH (XURSD  6DQ $JXVWtQSULPHUHXURSHR´GHP DU]R 117 sobre las co nferencias esbo za ría un interesante resumen de las ideas fundam entales que posterior me nte ( n ótese que La agonía d e Eur opa se pub l i ca como li bro e n 1945, en B uenos Ai res, por Suda me ricana 135 ), defendería la mala gueña sobre el grave conflicto mundial iniciado en Europa. Se conservan en la Fu ndación que lleva su no mb r e dos artículos escritos por el intelectual c ubano que permiten destacar las ideas principales propuestas en cada una d e sus i ntervenciones. Ambos escritos s e corres ponden con el resume n de la tercera y cuarta con ferencia . El pri mero d e ellos despe ja las dud as sobr e el cont enido de aquella tercera charla. Ma ría Za mbrano habló sobre la v erdadera influencia de Grecia e n la construcción d e Europa. La pens ado ra hab ría advertido a sus oyentes del error que s e había p r odu c ido siempre al pen sar q ue h abía sido la R azón el v erdad ero aporte ca pital de Greci a e n la estructuraci ón espiritual de Europa. Para Zambrano, f ielmente destacad o p or Bello e n su artículo, Europa había heredado de Grecia el sentido ético d el a mo r. Y era pr ecisamente la p erdida de ese a mor la q ue hab ía llev ado a la v ieja Europ a al desastre. Podemos l eer en el artículo : ! ³ Europa debe m ás al amor que a l a Razón griega. Y es pr ecisam ente el Am or l o que está en cri sis en Europa, ya a través del odio o -l o que es peor tal vez - l a indiferencia. Es por ell o co m o n unca nece saria l a r eed i ción de l a hazañ a h elén i ca: l a de enam or ar a l os nuevos bárbaros y revivir la cultura com o t ránsi to ineludible a una nueva Era ´ 136 . ! 135 Destacar l a reseña e ncontrada en el Arc hi vo de la Fundación María Zambrano atr i buida al noveli sta cubano Lino Novás Calvo ( 24 de septiem bre de 1903 - 24 de m ar zo de 1 983) sobre este li bro de Zam bra no, con fe cha y n om br e de diari o desconocido; también la que apareciera en el diar i o La Nación , el 15 de julio de 1945, en el que periodista ll egaría a afirm ar que se trata de un e st XGLR ³TXH VH OH H FR Q DJUDGR «  SX HV K D VL GR HVFU L WR HQ OR V GtD V L QLFLDOHV GH OD JXHUUD \ tie ne el tono de auténtica angust ia q ue esa ci r cunstanc ia basta para explicar en una alm a de QREOHFDOLGDG´ 136 Aunque no tenemos constancia del nombre del d iario n i l a fecha en la que fue pu blicado , sí deducim os, por el estilo y p oster ior vinculación pr ofes i on al del escritor con el pe riódico qu e el texto puede pertenecer al diario cubano Ti empo . 118 3HUR  HVH Q XHYR ³D PRU´ QHFHVD U LR  G HEtD R UL HQWDUVH V HJ~Q OD SHQVDGR UD DO  amor helénico y n o al ro mántico de l a Edad Media. Zambrano hab OD EDGHO ³$PRU  3ODWyQ LFR´W UDQVIRUPDGRUUDFLRQDOGHO LQVWLQWRHQF DULxRFRPRHO$ PRUTXH GHEtD impo nerse para crear al que ella consideraba era e l sujeto óptimo: el caballe ro. Para en t ender este concepto, antes debemos tener en c uenta algo. T anto para Ma ría Z ambrano, co mo para Séneca, la ética se conv ertía en una estética: era la form a be lla del ser humano de actuar en la v ida. En su l ibro sobre Sé neca dirá l a DXWRUD  ³6pQHFD G XOFLILFD OD UD ]yQ   DEODQGD O D MXVWLFLD \  WUDQVIRUPD  OD P RU DO H Q  un esti lo de Y LGD /D Y LUWXG VX SUHPD HV OD HOHJDQFLD « <  HVH WUDQVIRUPDU OD ética en est ética y hacer de la elegancia una v irtud hasta la muerte, parece s er el VHFUHWR ~ OWLPR GH 6pQHFD´ =DPEUDQR   80 ). Esta mi s ma idea quedará expre sada en la co nferencia en el c oncepto de cab allero q ue recoge M artí nez Bello en su artículo: ! ³ En verdad, es Am or Platóni co el q ue s alva la cultu ra occidental, co nvirtiendo a l os Bárbaros e n Caballeros. Es así como Grecia h i zo Cab alleros a los Eu ro peos, impartiéndoles una m or al elegantem en te tri ste, pl ena de sentido estético. Constituyen el tip o aristocrático por antonom asi a, en l a humanidad, ya a punto de desaparecer. Porque la cri sis de Europ a es la crisis de la Caballerosidad, del Am or y de l respeto ´ 137 . ! Poco s días después, el 25 de marzo de 1 941, M artínez Be llo aborda rá nue v amen te la qu e sería ya la última conferencia de María Za mb rano e n una pág ina especi al en el diario cuban o Tiempo (ante r iormente llamado Ti empo Nue vo hasta e l último ejemplar de 2 8 de febrero de 194 1, primera époc a del peri ódico). El pr opio Martínez Bello formaría pa rte del consej o de redacción del dia rio al igual que otros intelectu ale s como Ma nuel Alt olaguirre o Rafael Suárez Solís, del q ue hablaremos un poco más adelante. En una de las se FF LRQHV GHO GLDULR WLWXODGD ³8QD SiJLQD H V S DxROD´ enco ntramos con fecha 2 5 de marzo de 1941, 12 días después de la última intervención de Z ambrano, la crónica de Martínez Bello a la q ue nos r eferi mo s. 137 Ibi dem . 119 &RQ  HO WtW XOR ³/D DJRQ tD GH ( XURSD´ HO HQVD\L VWD H[SHU to en la o bra de José Ma rt í, elogiaba la intervención de la española con una s her mo sas palabra s: ! ³ La eminente p rofesora española, ( de Am éri ca) Sra. María Zam br ano, pronunció recientemente en l a Academia de Ciencias su úl tim a y m ag istr al conferenc i a sobre "L a Agonía d e Europa", re alizando un m a gnífi co esfuer zo de claridad y belleza expositiva, de sólid a y profunda ur dim b re d e pensam i en to, y de final acepto de todas sus calidades did ácticas ex ce pcionales ´ 138 . ! !!!!! La idea fundamen t al de l a conferencia ya q uedaría expre s ad a en el título de OD PLVPD   ³6 DQ $JXVWtQ SULPH U HXURSHR´ 3DUD OD YHOHxD (XURSD QR W HQtD consci encia d e su propio cora zó n y sólo a partir de San Agustín los a utores euro peos co menzarán a co nfesarse en sus obras. La confes ión es el g é nero introd ucido por e l pensador cristiano quien, a través d e s us obras, buscaba fundam entalmente la claridad d e sí mismo o me jor aún, la trasparencia de su VHU ³(Q HO LQWHULRU GHO KR PEUH KD ELWD OD Y HUGD G´ DILUPDUi H O 6DQWR G RFWRU GH OD Ig lesia Católica, y únicamente será a través de esa v erdad co mo el s er humano pue da alcan za r el eq uilibrio perfecto de razón y d e co nducta. Según se r ecoge HQ HO DUWtFXOR SDU D = DPEUDQR ³(O FRUD]yQ VH KDOOD FDVL VLHPSUH FR PR ROY LGDGR disp erso, oscuro. Por ello San Ag ustín trata de r ecordar, unir l os t iempos SHUG LGRV FODULILFDU OD FRQVFLHQFLD «  6DQ $JXVWtQK DFH GH OD P HPRULD HO H MHGH VXOLE URFRPRUHJXODGRUDGHOFRUD]yQ\GHODFRQGXFWD´ En carta q ue escribiera María Za mbrano a Agustín Andreu de fecha 28 de nov iembre de 1973 le recordará la escritora a su remitente casi lo mi s mo: ! ³ (San Agustín) nos reveló e l interior del ho mbre donde l a Verdad eterna puede hab itar ± sí, ya sé, san Pablo - , cosa no g riega, es decir, habría q ue distinguir y l o he h echo siem pre , ya que en la f i losofía gr i ega e l hombre es, m á s q ue nada, lugar del Logos. Mas sin abism o, 138 0DUWtQH]%HOOR$³/D$JRQtDGH(XURSD´ El Tiempo , 25 d e octubre de 1941. 120 VLQ FRUD]yQ 'HVGH OD ILORVRItD ³ODLFD´ UHFXUULU  D pO  FRP R KH KHFKR  K DVWD O D VDFLHGDG HUD i QGLVSHQVDEOH´$QGUHX 2002 : 355- 356 ). ! M artíne z Bello capta perf ectamente el sentido de las ide as propuestas por Zam brano y manifiesta esp ecial sens ibilidad al estructurar l a conferencia en su cróni ca. La conclusión, expresada en la últi ma co lumna, recoge la esencia de la prop uesta de la filósofa, repetida posteriorme nte en artículos y l ibros durante su vasta producci ón: ! ³«  Con el cristianismo, nos recre am os, nos re hacem os; nos h acem o s Ho m br es Nuevos. T al es l a gran esperanza pa ulina y agu stiniana: eu ropea. El Hombre Nue vo no existe, pero será. Y ese Hombre F ut u ro, sin ser real ni pr esente, y q ue tal vez no será nunca: esa m era esperan za de ser, es el ver d adero protagonista del dram a de Europa. Es qui en preside guerras y revoluciones, Europa , com o San Agustín, o com o Job, pr egunta a Dios con reb eldía por qué nac i ó e n la inquinad y por q ué no 139 WLH QH HO  µFR U D]yQ WUDQVSDUHQWH¶´ 140 . !!!!!! Será el mismo Martínez Bello quien se encargue de publicar una reseña de este ciclo en el Vol. 16 - 17 de jul io -diciembre de 1941 de la Revista Cubana y con HO WtWXOR ³(O FLFOR G H FRQIHUHQFLDV GH OD SURIHVRUD 0DUtD =D PEUDQR ´  Precisam ente, conoce mo s por este t exto la p ersona encargada d e presentar a QXH VWUD LOXVWUH ILOyVR I D HQ DTXHOOD $FDG HPLD GH & LHQFLDV ³(O 'U -RVp 0DUtD  Cha cón y C alvo 141 hizo una penetrante exégesis de la obra y d e l a personalidad 139 $xDGH 0DUtD =DPEUDQR HVH ³QR´ HQ FRUUHFFLyQ  DSDUWH FRQ HO GHVHR GH TXH HO SiUUDIR WHQJD  sentido y no contrad i ga l o an tes expresado por el p er i odista . U n detalle m ás que confir m a l a opi nión pos itiva que so bre lo escrito tiene la escritor a españo la . 140 ³/D$JRQtDGH(XURSD´ Tie mpo , 25 de octubr e de 1941. 141 El Dr. José María Chacón y Calvo fue un dipl om á ti co cubano que r esidió en España durante alg unos años. En el m o mento al q ue nos r eferimos ocupaba el cargo de Di rector de Cul tura de l a Repúbli ca d e Cuba. Hay testim on io de una relación epistolar entre l a filósofa e spañola y el HVFULWRU FXEDQR6REU HHO GLSORP iWL FROH KDEUtDHVFULWR =DPEUDQR DVX P DGUH \ KHUP DQD ³/D RWUD FRVD TXH RV P D QGR HV X Q DUWtFXOR TXH VDOLy  HO GRPLQJR VREUH ³/D $JR QtD GH (XURSD´  TXH \D estará en vuestras m an os); su autor h a estado en España m uch os año s en l a Em b a jada y estaba en ell a cuando vino l a guerra. No e s r epublicano, si no u n p oco discretam ente fr anqui sta 127 tam bién la v erían e n p ublicacione s pe riódicas co mo El Mundo , El Im parcial , Alma La tina , Caribe o Puerto Rico Ilust rado . No citado por las b iografías qu e conocemos sobre la pensadora ma l agueña se encuentra u n acto al que asisti rá la autora como c onferenciante en la Bibl ioteca d el L yceum d e La Habana en 19 46, pocos mese s antes de su v iaje a Europ a para v er a su madre enferma . El per iodista catalán R afael Marquina 152 , en un artículo para el diario c ubano Información ( dentro de la se cción ³ Vida cultura l y a UWtVWLFD´ , de la que el periodista estaba e ncargado) , se deshar á en elo gios al referi rs e a l a con f erencia dictad a por l a escri tora sobre la popular pub licación española Revista de Occi dente . Ad emás del inter és q ue ya d e por sí suscita el con ocer u n dato bi ográfi c o m ás de su d ilatada y co mp l eja biog rafía, este artículo añade y nos sugiere un aspecto q ue cr eemos interesante d est acar. Y es su opinión ac erca de las r ev istas literarias que se estaban imp rimiendo e n Españ a a f inales de l siglo XIX y comienzos del XX: ´ Sobre un fondo de an aque l es repleto s y ventan as cerradas, e n l a Biblioteca del Lyceum , María Z a m brano Hab la de l a "Revi st a de Occi dente". «  Cantó María Z am b rano la obra útil y bella y esti m ula nte cum pl ida por la s re vistas en el siglo XIX, " el si glo de las revi stas" q ue ll evaron a l os rincones y ci uda des al egría de l a int eligencia, cumpli endo l a m e jor obra d e la caridad intelectual. Después d e aludir li geram ente a l a plura lidad de revistas de vangua rdia d el siglo XX, sugiriendo a l os sociólogos la in teresante l abor de recoger sus tí tulos y de agrupa r l as pal abras que m ás se usa ron en su s textos para habl ar el índice de su tiempo, entró a t ratar de la biografía ´ 153 . 152 Rafael Marquina ( Ba rc elona, 1 887 ± La Habana, 1960). Según Dom i ngo Cuad riello, Marq ui na IXH ³HQVD\LVWD ELyJUDIR SHULRGLVWD \ G UDP DWXUJR  « 'XUDQWH P i V GH YHLQ WH DxRV HVFUL ELy HQ HO diar io Información ODYDOLR VDVHFFLyQ©9LGD& XOWXUDO\$UWtVWLFDª´ 7RGDVODVUHV eñas de Rafael Marquina sobre las conferencias i m p artidas por l a escri tora María Zam brano a las que alu dim os en este tr abaj o per tenecieron a ese m i s m o dia rio y estuvieron ubicadas en esa m is ma secció n. 153 ³0DUtD=DPEUDQRHQH O/ \FHXP ´ Info rmaci ón , 22 de febrero de 1946. 128 Viaje a París Era el interés de M aría enco ntrarse con su hermana y su madre en a quellos me s es, senti miento de urgencia al c onocer el d eterio r o f ísico d e su madre en l os último s días. En al gunas b iografías se ha mencionado la des pedid a q ue al g unos de sus co mpañeros d e La Habana quisieron darle co n motivo de su partida . Sin emba rgo, no se ha p ublicado n ada testimonial sobre aquella marcha en la pren sa. Conserva la propia pensadora una cró nica del periodista y amigo Rafael Suárez So l ís 154 que h abla de aquel momento. %DMR HO WtWXOR ³ Un v aso de bon YLQR´ el p eriodista y a migo, i ntegrante de aquel s electo grupo que d espidió a Zam brano un día an tes de su viaje, dedi c ará u na bella cró nica a la figura de la ilustre filósofa, preguntándos e si el cu bano ha bría sa bido v alorar la estanci a, en aqu el p eriodo, de la pensadora en l a isla. S in escatimar en el ogios, el es critor aseg urará haber desperta do la p ersona d e Za mb r ano gran curiosidad en la comun idad intelectual cubana, gen erando, a trav és de s us conferencias y colo quios, numerosos discípulos a s us espaldas. Afir mando dejar un po so de tristez a entre aq uellos q ue l a hab ían conocido y con l a esperanza de v olv er a enco ntrarla de nuev o en la isla, term inará la cróni c a el escritor nombrando aque ll os otros participantes de ta n sen t ida despedida. Re produci mo s p or su lon gitud únicamente un fra gmento d el final: ³ «  A pesar de todo, el alm uer zo discurr i ó agradable. Los tr ece am ig os al l ad o de María Zambrano creemos haber charlad o con ba stante d i screc i ón para con vert i r la triste despedida e n una hora de agradable ca m ar adería . Era un m ori r con la r esignación y la ele ganc i a española de Sén eca al a purar la cicuta con que le ha bía favorecido l a e stulticia 154 Rafael Suáre z So lís ( Avilés, 29 de agosto de 1881 - La Habana, 2 7 de o ctubre de 19 6 8 ), es un gran desconocido e n nuestro país. Escrito r , per iodi sta, dramaturgo. Sie ndo m uy j oven em ig ró a Cub a do nde c o m enza ría a tra bajar com o c or rector d e pruebas para el p opu l ar diario cu b ano: Di ar io de la M ari na . Posi blemente este artículo pertenezca a este m i s m o di ario, do nde al parecer había ejercido múltipl es ca rgos y publicado num eroso s ar tículos. Se conserva, e n el Archivo de la Fu nda c ión M arí a Zam bra no, varios recortes de di arios escritos por So l ís y conser vados po r l a propia Zam brano d onde e l e scritor elogia e l tal ento de la filósofa. 129 del tirano. Y en últim o caso, sonreír muri endo bajo l a m ir ada del tirano, ¿no e s algo com o, con un vaso de Jerez en la m an o, l anzar al porvenir un canto de v id a y esperanza? En esa esperanza vital, en nombre de ese seguro porvenir levantam os nuestr o "vaso de bon vino", al modo de Berceo, po r l a feliz ll eg a da a París de María Zambrano. Donde ha ya de abra zar l o muy amado sin necesidad de pedir l e co nsolación a Séneca. Los am ig os ayer a mediodía, al la do de María Z am brano, é ram os: Vicentin a Antuña, Mary F ernández, Herminia del Portal, Fina García Marruz, Rosario Rexach, Jorge Mañach, Elías Entrialgo , Raúl Roa, Aníbal Rodríguez, Hu mberto Pí, Ci nti o Vi tier y Rafa el Suár ez 6ROLV´ 155 . El 7 d e septiembre de 19 46 v iaja a P aris ante el av iso d e la gra v e enfer med ad de s u madre. C uando llega ya estará enterrada. Las d os her manas perma necerán e n París en estos últi mos años de posguerra hasta los pri me r os días de 1948. Allí recibirán la pr otecció n d el matrimonio Zerv os 156 . Vivirán tam bién en la c asa del escritor franc és J. Charles Fo l y con Octav io Paz, en l a emba jada m ex icana en París. Du r a nte estos añ os, Za mbrano conocerá a l a intel ectualidad francesa : Malraux, Sastre, Simo n e de Beauv oir, etc. A su v ez, establ ecerá una pr ofunda amistad con el poeta Re né Char y co n Albert Camus (é ste, el día en q ue murió en accidente de a utomóvil, llevaba en el c oche la traducci ón francesa de El hombre y lo divin o ). Se conserva, en el Archiv o d e la Fun dación Ma rí a Zambrano, un art ículo sobre u no de l os pocos episodios v ita les que conocemos a través de la pren sa dura nte el tiempo que la escrito ra r esidió en l a c apital francesa. Hace alusión a su interv ención en el salón de la "Ligue francaise de l 'Enseignement" d e París, con una c onferencia so bre Cervantes organizada por l a Agrupación de Universitari o Es pañoles en Fra ncia. La menta bl e mente, aun que desconocemos 155 Fecha y Diario desconocido. Por el contexto cree m os qu e pudo ser el 6 de septiem b re de 1946. Quizá s pub li cado en Diari o de la M arina . 156 Segú n podem os leer en l a Antología de Jesús Moreno, La raz ón en la sombra , el m ari do del m atr i monio fue un acau dalado banquero y ex perto encarga do po r Pi casso para autentificar sus cuadros. Marí a iniciaría así una relación de am i sta d con el pintor que no tendría cont inui dad. 130 el diario y la fec ha e n l a que el ar tículo fue p ublicado, go za de interés por permi tirnos recrear algunas de las palabras pronunciadas e n aquel discurso: ´ Adem ás de l os actos que hem os veni do in form an do a nu estros le ctores, el IV Centenario de Cervantes cont i nú a siendo conm e morado e n Fra ncia con l a cooperac i ón d e diversas en tidades f rancesas y españolas. María Zambrano dio l a pasada sem an a, e n el salón de l a "Ligue francaise de l' Enseignem ent", u n a conferencia organizada por l a Agrupación de Universitario Españole s en Fr anc i a. La sala se hallaba to talm e nte atestada y un público di stingu id ísim o, en e l que predominaban l as f ig uras más desta cadas de l a intelectu alidad fr ancesa y e spañola, escuchó l a brillante disertación de María Zam bra no, que desarr olló el te m a "La m ir ada de Cervantes" . ´ ¿Cuá l es la fe de don Quijote?"- se pr eguntó María Zambrano en su conferenc i a -. "É l habla de la justi cia, pero tam bié n, y con mayor fervor, de la libertad. Pero hay algo m ás a l lá de las i deas que enuncian estas p alabras: hay lo que se puede resum i r en l a palabra t an m al en tendida h oy de c a ridad. Caridad que no es com pasi ón, ni m i sericordia, es la com un ió n pe rfecta de los bienes m ateri ales y e spi ritua l es, es e l tri unfo del Re ino de Dios sobre l a tierra. Y l o que suced ió ya l o sabem os: El mundo se ll ena de "encantos" que anulan el esfuer zo de don Quijote, que tergiversan sus intenciones y l as llevan al fracaso. No pa rece haber remedio: e l ensueño de do n Qu ijote es lo cura y el m undo no la adm i te. Pero ser hom br e e s a lbergar un ensueño, sen tirse com pr o m e tid o en l a hi storia, quere r transfor m ar l a para hacer h abitable el m u ndo. De este conflicto sale Cerva ntes haciéndole m or ir ya cu erdo. El p ersonaje d on Quij ote es re absorbido e n la sub stancia humana de Alonso Qui jano e l Bueno, vecino de un pueblo de l a Mancha. Y aquí te rm i na la h i storia". Al final de su disertación, María Zambrano escuchó m ucho s apl ausos y recibió num e rosas feli citaciones ´ 157 . Un esperado regreso A princi pios de 19 48 , Za mbrano s e establece en C iudad de México, en cuya uni v ersidad le es ofrecida l a cátedra de Metafísica que ha dejado vacante García 157 F echa y Diario de sconocido. Se conserva en el Archivo de l a Fu ndación María Z am b rano ~QL FDP H QWH XQ UHFRU WH GHO DUWtFXOR TXH L QFOX\H HO  WL WX O DU  ³&RQIHUHQFLD GH 0DUtD =DPEUDQR H Q 3DUtV´\XQDDQRWDFLyQDOiSL]TX HGLFH³3DUtV´ 131 Bacca. H abiendo aceptado inicialmente, ren u ncia a ella para trasl adars e d e nuev o a La Hab ana e i mpartir un ci clo de conferencias sobre Ortega e n esta Universid ad. Ha pasad o desapercibido para los bió grafos de María Za mbrano una tem prana entrevista que ha bría de hacerle Rafae l Heliodoro Va lle 158 a la pen sadora ma lagueña tr as su rec iente llegada a México y que, por su o bvio interé s y oportun idad, reproducimos a continuación en su total i dad: ³ María Zam brano , e m i nente e scritora y catedrática universitaria, ha llegado de París después de una serie de pen alidades, pues tuvo l a de perder a su señ or a m adr e dos días antes de que acudiera a su lado para verla po r últim a ve z. Regresa a esta cap ital después d e nueve años de au senc i a. T rabaj ó al serv i cio de l a Casa de España, contribuyendo grandemente a enri quecer l as lab ores de la Univers id ad de Michoacá n, y l uego se trasladó a La Habana en cuya Universidad h a figurado por algún tie m po co m o con ferenci ante, ocupándose de los tem as d e su especialidad. Form ada su vocaci ón fil osóf i ca al l ado de Ortega y Gasset, ocupa María Zam br ano un l ugar encum brado e n l a vida i nte l ectu al de España y ha podido lab rarse una posición distin guida en diversa s universidades de Am éri ca. El año pasado fu e i nvitada por l a Universidad de Puerto Rico , su stentando un ciclo de conferencias y atisbando numerosos p roblem as que son su preocup ación constante, su razón de vida. -Mi pri m er l ibro form al fue edita do en Mé xico. Ten go aquí m uch os a m ig os y espero encontrarlos ahora que he retornado. -¿Planes? ... - No podría d ecir cu áles son por e l mom en to . Es posible qu e m e quede aquí 159 . T am b ién es posible que m e trasl ade nuevam ente a La Hab ana, a ceptando l a m a gnífica distinción con que aqu ella Universidad acaba de en altecerme. Usted sabe qu e e n a que ll a 158 Escritor, pe riodista, poeta, diplom á tico , Rafael Heliodoro Valle ( Tegucigalpa, Honduras, 3 d e ju l i o de 1891 ± M é x ico , 29 de julio de 1959 ) fue un educador humanista hondureño. Colab oró en los di ar i os mex i cano s Excelsior , el Universal o el Uni ve rsal Ilustr ado . 159 6HJ~Q H[SOL FD H O  HVFULWRU )U DQF L VFR -DYLHU  'RVLO 0DQFLOOD ³=DP EUDQR U HDOL]y DOJ~Q WUi PLWH  para i ncorporarse como profe sora de Fil osofí a a l a Universidad Nacional Autónoma de México, y parece qu e recibió una i nvitación del recto r de l a Universidad d e Panam á pa ra i ntegrarse en dich o centro de estudios, en calidad de profesora de Filoso fía, pero fina l m ente se m a ntuv o firme HQVXGHFLVLyQGHUHJUHVDULQP HG LD WDP HQ WHDODLVOD´ -153). 132 Universidad sólo pue den ser catedráticos los que tienen ciud adanía cubana, y yo, sin que ello quie ra significar que no am o a Cuba ni a otras t i erras am eri canas en donde h e encontrado generosa acogida, continúo s i en do española hasta por ese req ui sit o 160 . -¿En qu é ha consist ido la alta distinción que le confiere la Universidad de La Habana? -Para que yo p ueda tr abaj ar dentro de esa insti tución, se ha resuelto nom brarme pro fesora extraordinaria, contando para ello con el voto uná nim e de todo el per sona l do cente que trabaja e n la F acultad de Filosofía. Para mí , esta es una de l as m ás al tas distinciones que se m e han hecho en l a cá tedra. Anterior m ente trab ajé en l a mism a Univer sidad, al fundarse el Inst i tuto de Invest i ga ciones Científi cas, a l que fueron invitados también los doctores José Gaos y Mariano Ruiz Funes. -¿Qu é libro prepa ra usted? -El te m a es vast o, comprometedor; pero de una diaria i ncitación . >³,Q@WURGXFFLyQ a l pensam i ento españo l ´ 161 . Por supuesto que ese tem a m e está ll evando hacia lo s m ás diversos rumbos, tanto l os que se refieren a la pol ítica y la religió n, com o a l a poesía. Tal vez tenga tiempo pa ra redondearlo en este año . Tengo co nexiones con alg unas de l as edi tor i ales de Buenos Aires. La conver sación gira en torno a m úl tiples temas de la vid a i ntelectual en España y Am éri ca. Esta muj er ad m ir able, de suavísim a voz, de i nteligenc ia esplendoro sa, t an española en todo se ntido, ha vi ajado po r Sudamérica; se ha dete nido e n Santiago de Chile. Está al tan to de l as m e j ores expresi ones del pen sam i en to hispanoam eri can o. Ha tratado a l os ho m br es de letras y a los pensadores m ás si g nificados. -¡Qué gran poeta era César Vallejo -me di ce-. Puede afirm arse que es un o de l os grandes 160 Ot ro ejem plo d el amor que Zam br an o sentía por España, a pe sar de l os diez años que ya la separaban de ella. Era requ isito imprescindible tener ciudadanía cubana para poder ejercer la docencia en dicha Universidad. 161 Curi osam e nte, y creemos ta m bi én desconocido para los biógr afos, en con trábam os publi cado en el Sem anar io de M undo Obrero. Órgano del Parti do Comunista de España , con fe cha 24 de abril de 19 47, un año antes, un dato sobre una conferencia i m parti da po r María Z am br ano con el m i s m o te m a en el Ciclo de Conferencias de la Unión de Intelectuales de España. Podíam os leer HQ OD QRWLFLD ³/D 8Q L yQ GH ,QWHOHFWXDOHV ( VSDxROHV HQ  )UD QFLD QRV HQYtD FRQ U XHJR GH publi cación, e l sig uiente programa del ciclo de confer encias que ha org anizado en París: M es de abril-Sába do día 2 6: doña María Zam brano, so bre el tema "In troducción al pe nsam ie nto HVSDxRO  « /DV FRQ IHUHQF LD V WHQGUiQO XJDUHQ HO  ,QVWLWXWR  GH (VWXGLRV +L VSiQ LFRV  UXH*D \ Lussac (Metro Luxe m bur go y Sain t Mich el), a las c i nco y m edi a de l a tarde". Desco noce mos si tal conferenc i a puede ser e l germ en d el li bro q ue espe raba publicar la pensadora u n año después, tal y com o al ude en la entrevista. 133 poetas que ha d ado Am éri ca. Y me parece que todavía n o ha n valorado su personalidad tan singular, tan hum an a, terri blem e nte humana... ´ 162 . Sin em b argo, y co mo ya anunci ábamo s a nteriormente, María Zambrano volv ería a Cuba p ara hablar de su ma estro Ortega y Gasset en la Universidad de La Hab ana . Aquel cicl o, que i mparti ó durante t res meses, se titul ó ³2UW HJD  \ *DVVHW \ OD )LO RVRItD DFWXDO´ y fue r eseñado en la prensa por algunos de sus inco ndicional es a sus ponencias. So bre estas conferencias y su regr eso a La Habana v a a d edic ar le un i nteresante artículo el escritor M erdardo Vitier 163 . Ba j o el epígra fe Puntos edu c acionales , \ F RQ HO WtWXOR ³0DUtD =DPE U DQR´ desta c amos del artículo su prim er p árrafo : ³<D OD FRQRFtD P RV (VWi RWU D YH] HQWU H QRVRWURV \ H[SOLFD XQ FXUVR VREUH 2UWHJD \ Gasset en la Uni versidad. Es loa ble q ue nuestro m á xi m o ce ntro docen te haya i nvitado en varias ocasiones a esta nob le m ujer, de resuelta vocación f il osó fica y form ada, adem ás , EDMRHOIHFXQGRP DJL VWHULRGHWDQHP L QHQWHS URIHVRU´ 164 . En el mes de abril d e ese mismo año, la escritora i mpartirá un curso en el /\ F HX P DQG /DZQ7 HQQ LV &O XE VREUH ³/RV F RQIOL FWRV HQWUH OD SLHGDG \ HO DPRU´ \ 162 F echa y Diario de sconocido. Se conserva en el Archivo de l a Fu ndación María Z am b rano úni cam e nte un recorte de l ar tícu l o que in cluye el WLWXODU ³5HJUHVy D 0p[ LFR  OD H VFULWRUD 'RxD 0DUtD=DPEUDQR´$UFKLYRGHOD)XQGDFLyQ0 DUtD=DP E UDQR 163 Med a r d o Vi ti er (Quemados de Gü in es, 1886 - La Haba na, 1960), fue u n reconocido pensador cubano. Dedi có gran parte de su v ida al estudio de la filosofía en Cuba. Interesado por la obra de 2UWHJD \ *DVVHW RS LQ DED GH O D G L VFtSXOD ³(O SDVR SRU OD +DEDQD G H DOJXQRV SURI H VRUHV españoles ha contribuido m ucho a avi var la ap etencia por la filosofía. María Zam brano, por residir algún tiem p o, ha i nfluido m ás que l os otros, ya en cur sos univers ita rios, ya en disertacione s, o en conversaciones con jóvenes. Hem os de agradecerle l a gestión, a sí por el HVWtP X OR  FR P R S RU O D HQVHx DQ]DHQ Vt T XH HQHOO D HV G H ULTXH]D HQYLGLDEOH´ HQ 9LWLHU 0HGDUGR ³/RV HVWXGL RV )LORVyI L FRV HQ  &XED´ Informaciones cu lturales, año I, nº 2, L a Habana, marzo -a br il de 194, p. 3. 164 Diario desconocido. Se conse rva en el Archivo de l a Fu ndac i ón María Za m br ano ú ni cam en te un recorte de este a rtícu lo de fecha 4 de abril de 1 948 y que i n cl uye el ti t XODU ³0DUtD =DPEUDQR SRU0HGDUGR9LWLHU´$UFKLYRGHOD)XQGDFLyQ 0DUtD=DPEUDQR 134 nue v amen te s e conv ertirá en foco de interés par a los i ntelectuale s y escr itores que se acercaban con sus plu mas a la prensa. A los ya citados nombres se sumará n otros como el de H erminia del Portal, periodista y poe ta perteneciente al prestigioso grupo de la rev ist a Orígene s , T XH FRQ VX D UWtFXOR ³/D SLHGDG YHQFLGD´G H IHFKD  G H DEULO GH   \GH GLDUL o desconocido, v a a elaborar un profun do análisis de los planteamientos expuestos por la española . Sin embargo, v a a ser el testim onio de Rafael Marquina el q ue nos p ermitirá cono cer con má s det al le el co nteni do d e a quellas conferencias. Aun que el HVFULWRU )UDQ FLVFR -DYLHU 'RVLO 0DQF LOOD  HQ VX DUWtFXOR ³(O H[LOLR HQ &XED GH 0D Ut D =DPEUDQR´ OH DWULEX\H al esc ritor Marquina únic amente dos res e ñas a estas conferencias, sabemos que e l periodista publicó en el diario Información reseñ as de la s cuatro dis ertaciones. La pri me ra con fecha 22 de abril d e 1948, EDM R HOWtWXOR³/RVFRQIOLFWRVG HOD SLHG DG\GHO  DPRU´ la segunda, de fecha 29 de abri l del mi s mo año bajo H OWtWXOR³ 0D U tD=DPE U DQ RHQHO /\FHXP ´O DWHUFHUD : ³/D WUDJHG LD GH6yFUDWHV´ \OD~ OWL PD ³/D 3LHGDG \HO&ULVWL DQLVPR´ a mbas de f echas desco nocidas. Por el d iario cubano El País sa bemos q ué per sonas acomp añaron a Za mbrano en a quella primera conferenc ia gracias a la ley enda que acompañaba la fotografía en l a que ap arecía acompañada, junto a su herma na, de un grupo de mujeres: ³ En hor as de l a ta rde de ayer i nició la culta y di stingu ida dam a María Za mbrano, ex profesora de Filosofía de l a Univ ersidad d e Madrid , el ciclo de conferencia sobre «Los confli ctos d e la P ied ad y e l Am or», que congregó en la sala de actos del «Lyceum Lawn Tennis», una selecta representa ción d e nu estra i ntelectualidad y de l a buena sociedad habanera. Durante este acto fue tom ada l a fo to que il ustra esta no ta y e n l a que aparecen, rodando a la il ustre conferencista, nue str a compañera Herm ini a del Por tal, Araceli Zam brano, Mirtha García Vélez de Miranda y la doctora Piedad Maza. Entre la concurrencia a este acto hallá banse, ade m ás, el doctor Cosme de l a Torriente y señora Estela Broch, doctora Regi na Castillo, doctor Boris Gold enberg, Lydia Cabrera, Ti tina de Rojas, B ertha Ar ocena de Martí nez Márquez, esp osa del dir ector de l as ediciones vespertinas de El PAíS; d o ctora Rosario Novoa, Rafaela Chacón, Juan José F uxia, Adela 135 Jaum a , Lui s Baralt, Emm a Azcui, Ol g a Valdé s de l a Paz, Sylvia Martínez Z aldo de Portela , Leonor Bar raqué, María Luisa Torrente de S an doval, Teté Gutiérrez, Loly Bravo de Cañal, Rafael Marquina, Me ULWD%DUULHQWRV\ OD HQFDQ WD GRUD*ORULD*RQ]iOH]0DVGLYDO´ 165 . Poca s semanas después, la filós ofa apare cerá nu evamente en uno d e los dia rios cubanos co n más fama popular , el Dia rio de l a Marina , bajo l a pl u ma d el Diplomá tico y escritor José María C hac ón y C alv o en u na res eña a un nuevo ciclo de conferencias dictadas esta v ez en el Ateneo de La Habana. El autor, que asegura en su artículo no haber podido oí r ³ a l a insigne escr itora s i no en l a GLVH UWDFLyQ LQ DXJXUDO´ de nuev o el ogia r á la palabras pronuncia das por la mala gueña asegurando KDEHU S UHVHQFLDGR ³SRFDV veces un a entrega tan abso luta de un público a un disertant e como en aq uella n oche ´ . P ara el autor: ³ Ma rí a Zambrano ti ene un arte incomparable de orientarse y de orientarno s en un m un do de pens a mie ntos sutiles y de ideas abstractas ´ 166 . Aquel ciclo de confere ncias O OHYySRUWtWXOR³/DP t VWLFDHVSDxROD6DQ-XDQGHOD&UX]´ Ya hemos co mentado aquí co mo el hecho de no p oseer la ci udadana cu bana impo sibilitaba a la a utora de ejercer e l derecho d e la docencia d e F ilosofía en la Universid ad de La H abana. Un a desv entaja que no p asará inadvertida pa ra aqu ellos intelectuales y académicos que h abían v isto en Za mbrano una s uerte de emigrante lúcida y d e gran t alento. Resulta mu y interesa nte el ejemplo q ue a contin uación presentamos del diario cubano I nformación sobre u n cu rso a impa rtir p or la pr opia Zambrano en octubre de 1948, no rese ñado por sus bio grafías, en el A ula de Historia del Arte de la Universidad de La Habana , y co n el nombre " Introducción a la Fi loso fía" . Y es intere sante por el modo en q ue l a prop ia noticia plantea esta misma cuestión y d efiende una n ueva postura al respe cto que b eneficie los intereses de la propia esp añola y, por ende , d el pue blo c ubano. A unque la noticia no v a firmada, de ducimos p or la sección y el 165 ³&RQIHUHQFLD GH 0DUt D  =DP EUDQR  HQ H O  ³/ \FHXP  /D ZQ 7HQQLV & OXE´ El País , La Hab ana, (fecha no determ i na da, próxim o al 2 2 de m ayo de 1 948). 166 -RVp 0DUtD &KD FyQ \ &DO YR ³ 8QD  FR QIHUHQFLD S RU 0DUtD =DP EUDQR´  Di ar io de la Marina , La Habana, 10 de julio de 1948. 136 cuerp o del texto, que e l autor pudo ser el propio Rafael Maquina. Veámo s lo: ³ Esta tarde, a las cinco, en el Aula de Historia del Arte, de la Universidad de La Habana, la doctora María Zambrano iniciará su curso de "Introd ucción a la Filosofía". Se tr ata de un curso n orm al en cuanto a su dura ción, i déntica a l a d e l os dem ás cursos uni vers i tari os, y en cuanto a todos los de m ás requi sitos. En cierto m odo, según habíam os solicitado noso tros desde e sta columna de INFORMACI ÓN y desde otr os si tios, la incorporación de María Z am br ano a la oficial nor m ali dad universitaria con ocupac ió n de cátedra regular o casi regular y que habrá d e per m i ti rle, aparte la pre stación del gr an servi cio que su enseñanza ha de s i gnificar, la de dica ción, asegurad a contra ingratas cir cunstanc ia s, a lo s e studios superiores, a l as c r eaciones pr opias que de su clara genialidad filosófi ca cabe esperar. Por estas razones nos alegra sobre manera l a noticia q ue acabamos de dar. Y nos cum pl e feli citar m u y si nceramente a la FEU 167 que, según nuestras not i cias ha p uesto extraordinario y den odado empeño e n el logro feliz de esta incorporación de l a doctora María Z am br ano a l as t areas univers i tarias y de la que ta n e x celentes frutos se habrá de cosechar ´ 168 . Permítasenos, antes de abandonar este peri odo de María Zambrano, citar al es critor Jorge Do mi ngo Cuadriello, qui en ha sabido v er en este década un momen to de esplendor e n el periodismo c ubano gr acias a las fir mas de estos intel ectuales que v inieron a pe r petuar los paso s que d io la malagueña en suelo carib eño ( nótese que la mayoría de e stos nombres han sido cit ados por nosotros SRU WUDWDUVH  GH UHVHxDV VHOHFFLRQDGDV SRU OD S URSLD DXWRUD ³'H OD S XM DQ]D alca nzada por el periodismo c ubano entonces no s ólo da n testi monio las valiosas colaboraciones de i mportantes escri tores como Juan M arinello, G astón Baqu ero, Jorge Mañach, Ramiro G uerra, Enrique Labrador R uiz y José María Cha cón y Ca lvo o el periodis mo cu ltural llevado a ca bo por Rafael Ma r quina, Lui s A mado-Blanco, Ernesto Fernánde z Arron do y Rafael Su árez So lís, entre RWURV VLQR H O FUH FL PLHQWR GH  ORV FR QFXUVRV SHU LRGtVWLFR V « /D HVSHFXODFLyQ filosó fica, que hasta aquellos años sólo había con ocido brev es mo men t os de 167 Son la s siglas de la Federac i ón Estudiantil Univers i tari a. 168 ³1RWDV1RWLFLDV0RWLYRV\3UHWH[WRV´ In formaci ón , La Haban a, 19 de octubre de 1948. 143 que al parecer sólo pudo c ontar c on unas se manas de pla zo para entregar el manu scrito, co nsiguió p resentar a tie mpo la ob ra De lirio y dest ino . Sab emos, por la p ropia escritor a en la p resentación q ue figura como introd ucción al libro, que e l premio finalmente fue co ncedido ex ae qu o a otros dos au tores . De sde el jurado, presidido por Salv ador de Mada riaga, se alzaría la voz disconforme del que fu era miembro francés d el jur ado, Gabriel Marcel, quien expre saría ³ su disenti miento co n su deci sión porque el texto que me r ecía el premi o era De lirio y des tino , no sólo por su calidad sino también porque e ra la KLVWRUL D GH (XU RSD \ OR TXH V LJQLILFDED OD XQLYHUVDOLGDG GH  (VSDxD´ =D PEUDQR 201 1: 18 ). D e aquel suc eso, y de la Men ción d e Ho nor y s u pos terior recome ndación a la G uilde du Livre, habla un o de l os recortes con serv ados por Zam brano de fech a 27 de marzo de 1953 correspondiente al diario de G inebra Journ al de Gèneve . De él recupera mos un pe q ueño fragmento : ´ «  0 *DEULHO 0DUFHO LQVLVWD VXU O HV P pUL WHV G¶XQ R XYUDJH Q RQ SULPq ³'HOLULR y Destin o ´ GXQ HFU L YDLQ H VSDJQR O YLYDQ W j /D +DYDQH 0P H 0DUtD =D PEUDQR autobiographie o ù se manifeste une prise de con scie nce de l a s ituation spiri tuelle d O (VSDJQHGHSX L VWUHQWHDQV´ 180 . Ta m bién, del mis mo día, se cons erva en el Archivo de la Fun dación otros recortes referentes a este asu nto 181 . 180 ³/H3UL[OLWWqUDLUHHXURSpHQDpWpGpFHUQpKLHU ´  Journal de Gèneve , 27 de m arzo de 1953. 181 Hablam os de la n oticia que publicara el diario de G in ebra La Sui sse el m i s m o día. Mencionar tam b ién l a existencia de un últim o recor te acer ca del prem i o, co nservado tam bié n por Z ambrano, del que sólo conocem os por una an otación al m arg en su l ugar de procedenc ia y la fecha. J unto a OD QRWLFLD VH SXHGH OHHU D QRWDGR ³3XEOLFDGR HQ HO VXS O HP HQWR (VSDxD HO  -6-  7 DQ JHU´ 3UREDEOHP HQWHVHW UDWHGHOGLDULR³(VSDxD´IXQGDGRHQ\GHWH QGHQFLDDQWLIUDQTXLVWD 144 La muert e de Ortega El 18 de octubre de 1 955 moría e n Madrid el filósofo Jos é Ort ega y G a sset. Aque lla no ticia n o pa só in advertida para la fi lósofa españ ola quien, des de l a distan cia, pud o reunir algunos diarios españole s que contaron el suceso . Se conse rv a en el Archiv o de la Fu ndación María Z ambrano v arios recortes y ejem plares de diario s alusivos a este día 182 . (El tratam i ento que la prensa de l a épo ca dio al fallecimiento del ilustre pr ofesor bi en p odría ser objeto de un e stud io apa rte pero al no tratars e de un tem a c apital de la t esis únic ament e lo abo rdaremos de modo superficial). Así lo contará la propia Za mbrano en cart a a Rosa Chacel: ³1R HVWR\ SDUD KDEODUWH GH O D P XH UWH GH 2UWH JD 1R SXHGR 7 engo una ram i ta de l aur el TXH XQ  P X FKDFKR FXEDQ R TXH IXH D VX HQWLHUUR FRQ VX P D GUH HQ P L QR P EU H DUUDQFy «  Tengo el núm ero de ABC con su mascarill a en l a portada, o tros peri ódicos, l a esquela que le h icieron los estudiantes convocados al ho m ena je sobre su tum ba días después, pues la j uventud no fu e al entierro, l e hicieron el suyo. Me han escri to dá ndom e el pésam e de todas par tes, antigu os m ae stros m íos, di scípul os, a m i gos, co nocidos, le han dicho Misas a m i i ntención sin que yo l o pida y en la mism a Es paña; m e han pedi do artículos de m il revi stas entre otras Ínsu la y Sur «WRGRO R WHQJR P H QRV XQD SDO DEUD VX\D XQD  VRO D « < su m uer te m e h a hecho ve r que l e amaba aú n m ás de lo que creía, que l e amaré si empre. Estoy h ace m uch os años al ejándom e de ci ertos asp ectos de su p ensam ien to, de l a Razó n Históri ca, concr etam ente. Mi p unto de p artida es la (Razón) Vital, pero l a he desenvuelto a P L  P RGR (VR QR  L PSRUWD 6HUp VX GL VFtSX O D VLHPSUH´ Carta de María Zam brano a Rosa Chacel de 1 de abril de 1956. El peso que la dictadura en España ejercía s obre la prensa del país n o fue aje no a este acontecimiento, y sus ca nales de ce nsura se pusieron al serv icio d e un régimen q ue ha bía v isto con recelo la imagen de un filósofo qu e nu nca había ³FRPXO JDGR´ GHO WRG R FRQ el ideal católi co impuesto du rante el mandato. Sírv anos de ejemplo algunas d e las directrice s e mi t idas el dieciocho de o ctubre 182 Concreta m en te, conservab a Zambrano el diario ABC co m pl eto d e 19 de octubr e de 19 55 y alg unas páginas de l diario Ya de aquel m i smo día. 145 de aquel año por el Ministerio de Información y T urismo para el t ratamiento de esta noti cia en la prensa nacional: "Cada p er iódi co puede publicar hasta tres artículos sobr e el fallecim ie nto de Ortega y Gasset: una biografía y d os co m enta rios. Todos los artículos sobre la fil osofía del escritor han de poner de re l ieve sus errores en materia r eligiosa. Podrán publicarse fotogra fías de la cá m ar a m or tuori a en l a pr i mera p ági na , de l a m asca rilla o de l cadáver, pero no fotogra fías de Ortega en vida" 183 . Cu riosamente, en una de aquell as páginas dedicadas al p ensa mi en to de Ortega, el que había sido uno de lo s filóso f os más importa ntes de la F alange Españ ola y Rector de la Univ ersidad Complutense de Madrid, Adolfo Muñoz Alon so, i ba a r ecuperar e l nombre de la v eleñ a María Zambrano co mo part e del grup o de fi lósofos discípulos del escrit or en u no de los di arios más cercanos a la Fal an ge Española. Nos referimos al periódico Arri ba (nótes e la importancia de este dato tratándose del diario órgano oficial del régimen) . ³ « /D  DFWX DOLGDG \  YLJH QFLD GH 2UWHJD HQ HO SHQV DP L HQWR  HVSDxR O VRQ extraordinarias, pud i en do a firm arse que la filosofía y la cultura española contem po ráneas le son dedudoras de un estilo de pensar y d e una corr iente de i deas en to dos l os c am p os OLWHUDULRV  « (QWUH OR V ILOyVRIRV TXH VH KDQ LQVSLUDG R DELHUWDPHQWH HQ  HO SHQVDP L HQWR  GH Ortega, desarrollando tem a s orteguianos, nos vienen al recuerdo Ju lián Marías, José Gaos, Manuel García Morent e, Joaquín Xira u, María Z am brano, Eugenio Im az, Al ejandro Díez Bl anco, Eduardo Ni col, Jo sé Ferrater Mora, Juan David Ga rcía Bacca, Luis 5HFDVHQV-DYLHU=XELUL³ 184 . Pro nto v erem os, cua ndo no s ocupemo s de las temáticas defendidas por la filóso fa, que aquella desaparición provocaría la publicación de n u meroso s artículos dedicados al que h abía sid o su maestro. Muchos años d espués, l lega rá 183 Gali ndo Arranz, Ferm ín ( 1999) : ³ La muerte d e Ortega , en l a pr ensa de Bil bao ´ . Revista L atina de Comun i cación Soci al , 13. 184 Muñoz Alonso , A.: ³(O SHQVDPLHQWR ILORVyILFR G H 2UWHJD \ *DVVHW´ Arr ib a , 19 de octubre de 1955. 146 a reconocerle a su querida a miga Reyna Riv as, en carta de 1 6 de octu bre de 1963   ³&XDQGR PXULy 2UW HJD KDFtD Y HLQWH Dx RV TXH \R QR  OR  Y HtD \ \R HUD X QD SHUVR QD PDGXUD \ P L SHQ V D PLHQWR WHQ tD GHVGH«EXHQR GHVGH VLHPSUH HQ verdad, su cau ce propio, y por m uch o t iemp o se ntí su v acío, su hue co. Cua ndo una persona encarna v alores trasce nden t ales y ad emás nos ha dado a lgo de ello , hemos bebido de la fu ente a trav és de el la, entonces suc ede algo mu y serio HQHO DOPD\HQHOFRUD]yQFXDQGRVHY DSDUDVLHPS UH´ (2004: 86). Pleni tud intelectual Co inciden todos los biógrafos en señalar este periodo co mo uno d e los má s prol íficos en l a trayectoria intelectual de la escritora. Creemo s derivado por los sigu ientes motiv os: por un lado, la necesidad d e obtener i ngresos para sub sistir, (del pap el que jug ó la prensa e n este sentid o hablare mo s un p oco más adel ante) y que provocará un aumento c onsiderable del número de publicaciones en revistas y diarios; un segundo motivo deri v ado de la propia madurez intelectual de l a pensad ora, que motivada por una profu nda v ocación co municadora v a a prod ucir las que, con mucha proba b ilidad, sean sus grandes obras fundam entales: Persona y de mocra c i a , El Hombre y lo divino 185 y Los s ueño s y el tie mpo ( t ambién v a a publicar en T aurus La Espa ña de Galdós) ; y p or un tercer mo ti vo , e l de sentirse rod ead a y arropada por un ambien te intelectual prop icio para este desarrollo cr eativo. Est os van a ser año s d e reencuentros y así lo v a a defender el escritor Moreno San z . Y es qu e, ju nto al pintor Juan Soria no, Za mb rano se v olvería a enc ontrar t ambién con ³ su antiguo alumno del ,Q VWLWXWR (VFX HOD 'LHJR G H 0HVD «  Nieves de M adariaga, José Semprún y Jorge Gu illén. Sólo muy de c uando en cuando a R. Alberti \ 0  7 HUHVD / HyQ´ (Mo r eno, 20 04: 709). Y junto a el los, e stable ce rá nue vas amista des it al iana s 185 El i m p acto de l a pu blicación del li bro en l a prensa fue no table. Así l o definiría el poeta italiano 0DULQR 3LD]]ROD FRPR ³XQR GHL OLEUL SL~ DOWL GHOOD QRVWUD HSRFD´ HQ ³3HQVDWRUL G¶RJJL 0 DUtD =DP EUDQR´  Il Piccolo , 29 di cem br e 1959 . 147 con: Elena Croce, Ele mire Zola, V ictoria Gu erini, etc. O la v enezolana R eyna Riv as 186 . Publi caciones para subsistir Poco más sabe mos de s u estancia en Ro ma por la prensa de aquellos años. Únicamen te d e aquel periodo enc ontramos en el Archiv o de la Fundación María Zam brano v arias rese ñas a distintas publicaciones 187 así como v arios recort es de noticias que pudieron haber interesado a la a utora y q ue p or su conteni do no nos pe rmiten arrojar má s luz sobre es a etapa. Sin e mba rgo, a ntes de c oncluir c o n este periodo, es neces ario recordar algo: y es q ue la prensa nunca abandonaría a la filósofa, nunca dejaría de rese ñar l a obra de esta ilustre i ntelectual. Ya hemo s comentado an t eriormente co mo la 186 La venezo l ana Reyna Rivas , en el pró lo go a l a co rrespondenc ia entre ambas escritoras, aseguraba haber conoc i do a Zam brano en el año 195 8, en la ciudad de Roma, pero no haber em pe zado un e pi sto l ario hasta 1960. 187 Pondremos com o ejempl o el caso de l libro que pub l i cara en Florencia para l a ed itorial Quaderni de p ensiero i poesia en 196 4 titulado Spagna, pensi er o, poesia e una cita. Aquel li bro sería r eseñado (que sepam os) po r dos italianos de gr an altu ra intelectual. Una de las reseñas pertene ce al hispanista italiano y crítico l iterario Oreste Macri, quien en un ar tículo para el diario italia no L a Nazi one DIL UP DUi ³ Il Num ero Quindi c i dei vallecchian i elettissimi Quaderni di Ele na Croce e am ici è dedicato a una essenzia le sill oge di scritti di Mar i a Z am brano, i ntito la ta Spagna, pensiero, poesia e una cita i n nitida traduzion e di F rancesco Tentori. « E la prim a impressione è d' una altissim a te mperie assoluta e m etafi sica, u n cald o soffio d 'an ima e di pensiero, spirante de una già remota età di sp OHQ GLGD DUWH H P H GLWD ]LRQH´ ( Oreste Macr i, La Nazi o ne , 1 8 de a gosto de 19 64); detacarem o s también l a reseña de la e scritora y crítica li teraria Ang ela Bianchini, qui en, en el diario Il M ondo , HO  GH HQHUR GH  HVFULELUi  VR EUH =DPEUDQR \ VX O L EUR ³ Ma r ia Zam brano è u na delle pochissim e studiose c he non ab bia perso, nel corso delle sue ricerche, il ling uagg i o della poesia. Poiché i n lei l uoghi e persone e co se sono sen tite com e parole, sarebbe veram ente e rrato l imitare q ueste sue i mm agi ni a senti m en to no stalgico della Spagna: è l a 6SDJQD YHUD LQYHFH HW HUQD FKH U L DFTXLVWD TX L  OH VXH SURSR U]LRQL H V L  ID SRHVLD´ % LDQFKL QL Angela , "Nostalgia e intelletto", Il mondo , 5 e nero 19 65, 8. "Spagna. Pensiero, poesia e una città", di Maria Zam br ano). 148 pren sa nacional d urante el fra nquismo tuvo q ue borrar d e sus páginas los nomb res de aquellos exiliados republicanos que durante la guerra se v ieron obl igados a huir de su país; pero el medio permaneció testigo de sus log ros y sus p ublicacione s pudieron ser c onocidas en el resto de aquellos paí ses donde la fa ma adquirida, su brillantez , la calidad d e sus t extos y el cariño y la admi ración de los escritores y col u mnistas que la conocieron hicie r on el resto 188 . Por todo ello, diremos qu e el no in cluir r ecortes de prensa de est e periodo n o indic a en ningún caso la desap arición de la autora de este medio. P ensar en esto nos llev aría a i ncurrir en un grav e error. La dificultad idio má tica y el difícil acceso a otras h emerotecas internacionales nos han o bligado a ce ñirnos a l Archivo de su Fu ndación para reconstrui r su exilio. Con mucha p robabi lidad exista nuevo ma terial consultable q ue serv irá de material de estudio para nuev as investigacione s. La pre nsa en esta época jugó p ara Za mb rano un papel , cu ando me nos, ind ispe nsable . Y es qu e, a un no pudiéndonos proporcionar nu evos dato s que aña dir a su b iografía , las nu merosas contribuciones en diarios y revistas de difere ntes p aíses nos recuerda una et a pa de pa de cim ient o econ óm ico que en determi nados mo men t os hubo de ser, para las her ma nas Za mbrano, inso stenible. Sa bemos, por las numerosas b i ogra fías que se han publicado sob re la pen sadora, que aq uel ti e PSR ³OH DEUL y XQ KRUL]RQ WH GH H[SHFWDWLYDV intel ectuales ´ SHUR TXH , sin embargo, contrastó ³FRQ VXV SHQXULD V HFRQyPLFDV´ (Ortega, 200 6:89). 188 Por poner un ejem pl o, nombrare m o s a l a escritora y am iga de Za m br ano, Reyna Rivas, quién en el diario venezolano de Cara cas El Nacional , fir m ar ía uno d e los m ás bel l os artí cu l os sobre la DXWRUDWL WX O DGR³0DUtD=DP EU DQRHQOD ILORVRItD´GHIHFKDDEU L OGH  149 Qui en má s se ha detenido en analizar este periodo, dis eminando co n d etalle lo acontecido durante el transcurso de aquellos año s así como l as publicaciones que v ieron la lu z en esa época, es el escritor Jesús Moreno Sanz en su antol ogía crítica La razón en la sombra . El autor coincidirá con el resto d e biógrafos en destacar e sos años como ³DxR V OOHQRV GH HQWXVLDVPR \ DPL VW DG \  VLQ HPEDUJR PX\ GXUR V « 0D Ut D escrib e incan s able p ara p aliar sus mucho V JDVWRV \ GHXGDV´ 0R U HQR  : 711 ). El SU RSLR 2UWHJD 0XxR]  DVH JXUD KDEH U ³F RQWDELOL]DGR PiV GH FLHQWR FLQFX HQWD DUWtFXORV GH HVWHSHU LRGRUR PDQR´2UW HJD  6: 96). En carta que le s escrib irá Z ambrano a su a miga Reyna Rivas , de fecha 19 de j unio de 19 61, le confesa rá la v eleña: ³ El sa ber que t al día del mes l lega lo que sea, es LQG LVSH QVDEOH FXDQGR QR VH  WLH QH FRPR HV  PL FDVR IR QGR Q LQJXQR   « 'H El Naciona l 189 n o recib o lo del artí culo de P epe 190 que aunque se a c osa ta n SHT XHxD KD \ GtDV HQ TXH SXHGH VDOYDU GH YLY LU EDMR  XQD QX EH RSUHVRUD´ 2 FRPRH QHVWD  RWUD GH  GH DJRVWR GH ³ 0L QRFKH RVF XUDV LJXH 5H \QD R PL túnel , como más modestamente le llamo. No te h e escrito antes p orque me abra sé una mano con leche hirv iendo. Y esto, en medio d e la a ngustia en que me deb ato por terminar o hacer PiV ELHQ   X Q HQVD\R VREUH 8QDPXQR S DU D ³/D 7 RUUH´ 3XHUWR 5LFR TXH GHE HUtD G H HVWDU \D HQ H O FRUUHR \ QR HVWi QL D OD P LWDG La fecha t ope para su recepción es el primero de se ptiemb r e. Y dada mi escasa capa cidad de trabajo ahora, por mi muchísimo c ansanc io y la i mposibilidad de desca nsar, se me fue queda ndo a hí. Será una c ierta catástrofe el q ue no OOHJXH´ 191 . 189 Muy i ntere sante es el periodo que Z am br ano publi ca en e l diario El Nacional de Cara cas. De su participación periódica l e pedirá Za m br ano a Reyna en carta d e fecha 13 de febrero de 196 2: ³6t P H SDUHFH  P X\ E LH Q TX H H VFULEDV D H VD SHUVRQD GH El Naci o nal para ver de l ograr que m e ajusten seri amente un as col aborac io nes que m e den esos ci en dól ares m ensual es, pero que VHDFODURHVWiFLHUWR´ 190 Se refiere a José Bergam ín . 191 (Q FDU WD GH IHFKD  GH R FWXEUH GH   VH  ODPHQWDUi =D P EUDQR D 5H\QD ³1L QJXQD 5HYLVWD de la s que tienen or i ginal m ío l o h a publicado ±OR G H8QDP XQR´ 0iV DGHODQ WHHQFD UWDGH  GH  150 Por t odo ello, tal y FRPR DVHJXUDUi HO SURIHVRU 2UWHJ D 0XxR] ³HO HVWDGR GH  pen uria y necesidad qu e sufrieron las hermanas Za mbrano en Roma ´ O a o bli gó a ³D GL V SHUVDUVH HQ VX WH Pi WLFD GH LQY HVWLJDFLyQ  \ HVWXGLR GHGLFiQGRVH D  pub licaciones p eriodísticas próximas a l os ev entos y tendencias del m omento, TXH  OH S HUPLWLHURQ V XEVLVWLU´ 2UWHJD    $ sí se lo va a asegurar a Ro sa Cha cel e n carta GHIHF KD  GH  PD\ R GH  ³« +H GH HVFULELU ³DUWtFXORV´ TXH  me pagan. ¡ A y ! M uchos artículos p ara cortarme el alie nto y p ocos para l os efectos des eados ´ La prensa, por tanto, como medio de s uperviv encia pe ro insu ficiente para el desarrollo intelectual de l a pens ador a. ³+XER  VLWXDFLRQ HV HQ mi v ida en Roma en que me v i obligada a escri bir artículos para tierr as le jana s TXH  PH SURSRUFLRQDEDQ D\XGD SDU D YLY LU´ 2UWHJD    6tUY DQRV GH ejem plo: en P arís: La L icorne , C uadernos del Congreso po r la libertad de la cultura , Dióge nes ; en México: La gaceta del F.C.E. , Revista Mex icana d e Litera tura ; en La Haban a: Orígenes , Ciclón , Nueva Revista Cubana ; En P uerto Rico: La T orre ; En Venezuela: Rev ista Nacional de Literatura , El Nac ional , Human idades ; en Argent in a: Sur , Ínsul a ; en España: Índice ; en Ita lia: F iera Letterari a , / ¶$SSURGROHWWHUDULR ; etc. La Pièce (1964- 1978 ) La s hermanas Zambrano v an a d ejar Ro ma para irse a v iv ir a una mo desta casa de campo en u n pueblo d el Jura francés, La Pièce, ce rc a de l l ago Lemán. Lle garán el 14 d e septiembre de 1964 y viv irán allí hasta 1978 (salvo un pe riod o en e l q ue María v olverá a Ro ma en 1973, tras la muerte de s u her mana Ar aceli, para ir a viv ir a un ático e n Ro ma en la Pi azza dei Fior i ) . Son a ños de introsp ecció n y profundo trab ajo . Ade má s de sus co laboraciones pu ntuales v a a RFWXEUHG H³+HUH FLELGRHOQ~PHURH [WUDRUGLQDULRGH³/D7 RUUH´GH OD8QL YHUV L GDG GH3XHUWR Rico h om e naje a Unam uno, que es e spléndido. Viene un largo ensayo P tR´  151 pub licar: Es paña, sueño y verdad , El sueño cre ador 192 y La tu mba de Antígo na , OLEUR  TXH FRQVLGHUDED ³KHU PR VR´ \ ³RULJLQDO´ SRU QR WUDWD UVH GH XQD PHUD ³UHSH WLFLyQGHODREUDFOiVLFD´ VLQRGHDOJR  ³TXHDQDGLHVHOHKDRFXUULGR´ 193 . De ntro de este periodo , y con el fo co puesto en l a prensa (escenario des de el que hemos pro ye ctado este a nálisis) , e l año 1966 v a a ser cruci al en el lento proce so de reconocimiento en Esp aña de la ob ra d e Zambrano 194 . El profesor José Lu is Ara nguren v a a poner fi n a muchos años de s ilencio en la p rensa naci onal española. Se v a a publicar en Revista de Occid ente, en el nú me ro de febrero de aquel año, un artículo sob re la v eleña W LWXODGR ³/ RV VXHxRV GH 0D ría =DP EUDQR ´ . En aquel artículo el profesor ter minará a firma n do : ³VL M arí a Zam brano se hubiera cal lado, algo profundo y esencial habrí a faltado , q uizá para siemp re, a l a palabra españ ola 195 . Junto a él, otro escritor español v a a 192 Es i nteresante l a ob servac i ón que de estos libr os va a hacer l a pe nsadora a s u am i ga Reyna 5LYDV HQ  FDUWD GH   GH MXOLR GH  ³ $FDER GH FRUUHJLU O DV SUXHEDV GH Si JLQD GH P L O L EUR ³(VSDxD 6XHxR \ YHUGDG´ TX H VH SXEOLFD HQ %DUFHOR QD -Bueno s Aire s. Cuando estuviste aquí nada sabía y días después m e escr ib ieron diciéndom e que l a cen sura lo h abía tenido y aprobado todo y que qui eren q ue salga en agosto. Pero no m e han mandado aún e l Prólo go donde al final m e refi er o también a l a Fun dación, ya que ci nco de l os en sayos que van están escritos e n tie m pos de l a beca y l os otros cinco que lo fue ron m uchísi mo an tes, han sido revisa do s y corregidos e ste i nvierno. Así irá quedando claro q u e yo con esa be ca he hecho algo. ³(O VXHxR FUHDGRU´ VDOH \D WDP E LpQ  HQ ag osto en Mé x ico . Cur i osa sincronización que s i obedeciese a mi volu ntad, no hab ría sido posible. La v ida WLHQHVXVFXU LR VDVP D WHP i WLFD V´  193 Carta de María Z am b rano a José Ánge l Vale nte de fecha 12 de enero de 1966. Archivo de la Fundación María Zam brano . 194 Ya en 1956 , el hispanista f rancés Alain Guy habr ía dicho de ella, en su libro Les philosophes HVSDJQROV G¶KLHU HW G¶D XMRXUG¶KXL lo s igu ient e : ³/¶DQFLHQ SURIHVVHXU GH 0 DGULG HVW XQ GHV HVSULWV les plus i ntéressants parm i les fe mm es -ph ilosophe V G H O ¶DFWXD O LWp KLVSDQLTXH´ /D DQWLJ XD profesora de Madr id es uno de l os espíri tus m ás i nteresantes en tre las mujeres - filó sofos d e l a actualidad hispánica) (1956: 269). 195 $UDQJXUHQ - RVp /XLV ³/RV VXHxRV GH 0DUt D =DP EUDQR´  Revista de Occidente (Madr i d), Año IV, 2. a época, Nº 35, Feb rero 1966, pp. 207 -212. El propio escri tor, reco nocerá más tarde hab er sido pio nero en el proceso de recuperación de esta in te l ectual en un artículo que pu blicara con P RWL YR G HO IDOOHFLP L HQ WR GH O D ILOyVRID ³« 7DUGp P XFK o s años en conocerla. Si n em bar go, en 152 devolverle la v oz a la qu e h abía sido olvidada d uran te tantos a ños en n uestro país: hablamos del escritor José Ángel Valente, quien en sep tie mbre de l mismo año , en u n artí culo para la rev ista Í nsula WLWXODGR ³ 0D UtD = DPEUDQR \  HO V XHxR FUHDG RU´ YD D DILUPDU ³HV KR\ HQ VX PDGX U H ] , testimon io fehaciente de un HVFULWRU QHFHVDULR´ 196 . Son los primeros artículos sobre un a filó sofa que ya en el exilio habría d ejado de ser noticia en nu estra prensa y s e habría conv ertido en una completa desconocida. Un año después, el pr ofesor J osé Luis A bellán dedicará un estudio a la obra de María Zambrano en s u libro Fil osofía española en A mérica ( 19 36- 1966 ) 197 y en el mes de septie mb re de es e mismo año , l a popular publicación Revist a de Occiden te i ncluiría un fragmento de L a tumba de An tígona 198 ent re sus páginas. En 1971 la editorial Ag uilar v a a publicar una primera e ntrega de sus Obras reun idas (pri me ra y ú nica ya que luego no editar á el resto). Probablemente, aqu el acontecimiento susc itase el i nterés d e l os medios de c omunicación que regu lar men t e reseñaban y c elebra ban todas la s noveda des editorial es de la filóso fa. Aunque desconocemos el impacto de s u publicación en l a pre nsa, s í pod emos acercarnos a la opinió n de la pr opi a autora sobr e aqu ella pri mera recop ilación : ³7H GHFtD TXH HQ Madrid, Aguilar Ediciones ha sa lido un volumen m ío que contien e tres libros « E l sueño creador» con un Apéndice inédito, «Filosofía y poesía» práct ica m ente libro in édito que no sé s i tú conoces y «Pensam i ento y poesía en l a vida española», m uy corregido, y tr es ensayos inédito s. Los tem a s son de hace tiempo, m as al copiarl os yo ple na época franquista, e scr i bí u n artículo que la d io a conocer a m uchos de nu estros FRP SD WUL RWDV´³/DILORVRItDSRpWLFDGHXQDYLGDIHFXQGD´ El País , 7 de febrero de 1991. 196 9DOHQWH-RVpÈQJHO³0DUtD=DP EU DQR\µ (O VXHxRFUHDGRU¶´ Ínsula, 238, 1966, pp. 1, I 0. 197 Filosofía española en América, 1936- 1966 , Sem ina ri o y Ediciones, Madr i d, 1967. 198 Reseñ ado por el diario La Nación el 4 de agosto de 1968. E l periodista, sin m ás preá mbulo que el título del li bro, va a comenzar su artículo crit ica ndo el estilo del libro, quien a su juici o FXOWLYD ³XQDSURVD TXHDGROHFHGHFLHUWRKHUP HWL VPR´ 255 tam poco de c ontrarrevolución; a mbas son ideas v ieja s. Nación por u na p arte y trabaj o por otra ´ 293 . De esta manera, podemos concluir este punto destacando d os aspectos den tro d e este género cu ltivado por Z ambra no. Por un lado, la i nfluencia q ue la Federa ción Univ ersitaria Esc olar ( F.U.E.) ejerció en su disc urso político, traduci do e n una may or sintonía te máti c a con la d efendida por la as ociación escol ar. L as si militudes encontradas en tre sus artículos y l as de otros cola boradores par a esta sección del diario, se concretaron en un sentimiento de desco nfianza generalizado ante aq uel las fuerzas políticas y que se i ría a ma t eriali za r en una llamada a un nuev o resurgir nacional de la mano de los que SRG UtDPRV O ODPDU ORV ³JUDQGHV D XVHQWHV´ R OR TXH HV OR PLV PR  ORV MyYHQHV uni v ersitario s. Por otro lado, aunque nos resulte i mposible asegurar la autoría de Zam brano d e los artícul os pr opuestos, es in negable afir ma r que su trabajo en el dia rio E l Sol V H UHPRQWD  D PXFK RV PHVHV DQ WHV GH DTXHOOD ³&RQWHVWDFLyQ´ GH  ene ro de 1934, en la que por primer a v ez decide r o mper su s ilencio fir mando aqu el artículo, algo que v enía ha ciendo en otros diarios varios años atrás. El compromiso asumido por Z ambrano en estos d os p eriodos, en los qu e hemo s div idido la prime ra eta pa d e su producción política, bien podría q ueda r GHILQ LGR FRPR XQ LQ WHQWR SRU ³LQ VWDXUDU OD 5HS~EOLFD  \ SRU VX  FRQVRO idación desp ués de i QVWDXUDGD´ %XQGJnUG    126). Aquellos años ligados a orga ni za ciones estu diantiles e int electuale s como Ortega pr o mo vieron u n t ipo de artic ulismo político y social qu e, combinado co n otro tipo d e publicaciones, defen dier on u n n uev o modelo de organización nacional y d e participación ciud adana, informador de la creciente amenaza de gobiernos fasci st as. El 8 de marzo de 1936, pocos me s es ant es del estallido de la guerra civil, el diario El Sol v a a d edicar varias páginas a ho menajea r al profes or y escri tor D. 293 =DP EUDQR 0 ³3UREOHPD HQWUH  HOL QGLYLGXR \ HO  HVWDGR´ El Sol , Madrid, 8 de abril de 1934 , p. 8. 256 José Ort ega y Gasset en s u v igésimo quinto a niversario de m agist erio uni v ersitario . Entre s us columnas se pudo v er las firmas de prestigiosos intel ectuales co mo Zubiri, G arcía Morente o el propi o doctor Marañón , que con sus artículos inunda r on la sección de pal abras donde elo gia ban su t rayectoria profesi onal y sus aportaciones al campo de l a filosofía. Ma r ía Za mb r ano , un a de las pocas personas escogidas para participar e n dic ho homenaje (la única m ujer en hacerlo) , se conv irtió en la discípula av entaj ada que en re presentació n de tod o el al u mnado TXLVR KDFHU S~EOLFR XQ HVF HQDULR ³O D UHDOLGDG GH XQD YLG D TXH se ha s entido a sí misma c omo n ecesitada, co mo me nesterosa en el or den de l a verdad intelectual, de la palabra rev eladora GHO PDHVWUR ´ 294 . Para Z ambrano, e n VX DUWtFXOR ³2UWHJD \ *DVVHW 8QLYHUVL WDULR´ 295 , aquel las lecciones de s u mae st ro JHQ HUDUtDQ HQ HOOD XQD QXHYDUH DOLGDG XQ ³GHVSHUWDU D O D Y LGD´³S RQLpQGRQRV HQ  situaci ón de v iv ir en claridad leal c on noso tros mismos, c on los demás y con las FRVDV´ 296 . Un escenario d e admiració n que diferi r á mucho del que pronto acon tecerá en tre ambos, apenas estall a da l a guerra, ante el pro ceso de r ecabo de f irmas de i ntele ctuales como ap oyo a la República (e pisodio d el q ue nos ocup are mos a continuación) y donde m uchos escritores h an que rido v er e l momen to clave en el distanciamiento entre discípula y maestro . 3º . El t ercer period o co menzaría poco después del a lzamiento nacion al (18 de julio de 1936) y t erminará con su salida de Espa ña el 2 9 de enero de 1939. En este tiempo el articulismo polític o de Zambrano va a adquirir un tono má s comba tivo. Su pr imera aparición en la pre nsa, desde la sublevación mili tar, WHQGUi  OXJDU D  SDUWLU GH OD SXEOLFD F LyQ HQ ORV G LDULRV GHO ³ 0DQLILHVWR GH la Alian za GH (VFULWRUH V $QWLIDVFLVWDV SDUD OD GH IHQVD GH  OD &XOWXUD´ ILU PD GR SRU XQ JUXSR 294 =DP EUDQR 0³2UWHJD\*DVVHWXQ LYH UVLWDU LR ´ El Sol , Madrid, 8 de m arzo de 1 936, p. 7. 295 Aunque al gunos estudios han se ña l ado este artículo como el último pu bl icado an tes de l alza m i ento na cional debem os p untuali zar que el di ari o El Sol publicaría tres meses después un WH[WREDMRO D ILU P D G H =DPEUDQR WLWXODGR ³ ' LEXMRVGH *U HJRULR 3ULHWR´HO   GHMXQLR GH 'H su análisis nos ocuparemos m ás adel ante. 296 =DP EUDQR 0³2UWHJD\*DVVHWXQ LYH UVLWDU LR ´ El Sol , Madrid, 8 de m ar zo de 193 6, p. 7. 257 de intelectuales ante el te mo r d el av ance fascista contra el Gobierno 5HS XEOLFDQR 3DUD 0DUtD =DPEUD QR ³7RGDV ODV S RVLFLRQHV GHO  LQWHOHFWX DO HQ Españ a, d esde Alberti a Berg amín, están representadas e integrada s en l a Alia nza, como lo están e n l as t rincheras, donde nuestros c o mb atientes s e unen DQWH XQ H QHPLJR FR P~Q T XH OR HV WDPELpQ GH OD LQWHOLJHQF LD \ GH O D FXOWXUD´  Aque l manifiesto, que en un primer momento ha bía sido concebido co mo un acta GH QDFLPLHQWR VH FR QY LUWLy HQ HO ³SUL PH U  DFWR F RQ TXH OD $OLDQ ]D HQWUy H Q Y LGD GHQ WURGHODOXFKDDFWLYDFRQWUDHOIDVFLVPR´ 297 . Al poco tiemp o de producirse la sedición militar, una de las principales revistas culturales publicadas dur ante el gobierno de la República f ue: El Mono Az ul 298 . Mucho s d e los res ponsables de la revista, como María T eresa Le ón, 297 6REUH HO RULJHQ GH O D $OLDQ]D \ O RV PRWLYRV TXH O D DOHQWDURQ YHU HO DUWtFXOR GH =DPEUDQR ³ /D $OLDQ]D GH  ,QWHOHFWXDOH V $QWLIDVFLVWDV´ HQ Tie rra Fi rme , 4 (1937), p. 610. En él, María Zambrano, inmersa en aquella l ucha contra el fa scismo, elogi ará el esfu erzo de algunos in telectu a le s a WUDYpV GH ³/D $ OLD Q]D´ $OEHUWL R  %HUJDP tQ VH XQLUiQ MXQWR D RWURV³ FRP EDWL HQWHV GH OD FR QWLHQGD´ en l a defen sa de la Cultura y en co ntra del fa sci sm o. Según l a auto ra, todo esto se verá reflejado tanto en el T eatro de Lo rca como e n l a hoja de pren sa de El mono az u l , o e n revi stas que se publi carán p oster ior m e nte, com o es el caso de La vo z . Jun to a estas mani festaciones culturales, Zam brano ap rovechará para recordarnos otra s de gran importancia com o l os ro m ance s, de gran interés para el p ueb l o. A te ner en cuenta: El rom ancero d e la guerra espa ñola (Sant iago de Chile, Panoram a, 193 7). 298 Entre las reproducc i ones de las revistas d e l a II Repúb lica Espa ñola destaca la de El Mono Az ul , Hoja sem anal de la Alian za de Intelec tu ales Antifsci stas para la Defe nsa de la C ultura . Co m o r ecoge José Monl eón en el li bro El mono azul. Teatr o de ur gencia y Rom ancero de la guerr a ci vi l (GL WRULDO $\XVR 0DGULG  ³IXH H Q ORV SULP H URV GtDV GH DJR VWR GH  FXDQGR varios escritores se reunieron en el café Lyon con o bjeto de pre parar el lanzam i en to d e una UHYL VWD DMXVWDGD D OR V VL QJXODUtVLP RV WL HP SR V TX H FRUUtD Q´ 6HJ~Q UHODWD -RVp 0RQOHy Q HQ VX OLEUR OD IXQFLyQ DVLJQDGD D O D U HYLVWD H UD ³VXEUD\DU O RV FRP SU RP LVRV GH ORV LQWH l ectuales con la causa pop ular; crear un instrumento en el que ell os pudieran expresar su i dear io político; dem o strar la oposición entre Fascismo y Cultura y estim ul ar la solid ar i dad de todos los artistas GHP y FUDWDV GH O P XQGR ´ < P iV DGHO DQWH FRQWLQXDUi ³ El com p rom iso, co m o se ve, er a di fícil y H[LJHQWH « 6H WUDWDE D G H FRPEDWLU O D GLFR WRP tD  JH QHUDGD  SRU  H QWHQGHU O D KLVWRULD VHJ~Q OR V intereses de la cl ase dom in ante, entre Cultura y Masa T rabajadora, de sum e rgi rse en l os 258 José Berga mín, Rafael Dieste o Rafael Alberti, también pertenecían a l a Ali anza , FRQYLUWLHQGR OD SXEOLFDFLyQ HQ ³ XQ E R l etín que nos c o municaba con e l frente, con OD FDOOH « 6 intiéndono s escuchado s por primera v ez por una ma sa de o ídos, GHL QWHOLJHQ FLDV DWH QWRVD Q XHVWUDV S DODEUDV´ 299 . María Za mbrano , junto a aq uel grup o d e poetas e intelectuales, percibieron el impacto que la g uerra le había conferi do a la Al ianza conv irtiendo s u s romances o escr itos (artículos en n uestro caso) en exhortaciones a l a de fens a de l gobierno re publicano, en burlas a l enem igo, y, en c ualquier cas o, en palabras d e un alto compromiso b élico. En SDO DEUDV GH OD DX WRUD ³/D UH V SRQVDELOLGDG TXH  VHQWtDPRV QDFH U DQWH  HVWD senci llísi ma h oja er a más grande que la que había mo s se ntido e n nuestras anteri ores publicaciones, q ue v ieron la l uz pú blica e n rev istas de mayor HQYHUJDGXUD´ 300 . Se abre un nuevo periodo para la autora en el que sus escritos son FRQFH ELGRV DWHQGLHQGR D VX XWLOLGDG SDUD OD VRFLHGDG ³/D LQWHOLJHQFLD ± dirá má s adelant e - W HQtD TXH VHU WDPELpQ FRPE DWLHQ WH´ (Q VX OLEUR L os intelectuales en el drama d e España lo expresa con cl arid ad: ³(Q ORV GtDV GHO  DO  G H MXOLR  PX F KRV PXFKDFKRV GH SURIHVLyQ LQWH OHFWXDO  « PDUFKDURQ D FR PE DWLU DO IUHQWH « DFXGLH URQ D ORVORF DOHVGH ORV 3DUW LGRV5HSXEOLFDQRV ROD ³&DVD GHO 3X HEOR ´  problemas de ésta últ ima, de asu mir su desti no social que ahora ve ntilaba en los fren tes de EDWDOOD GH DOXPEUDU H Q IL Q XQ VHQWLGR VRF LDO WRWD O P HQWH  QX HYR G HO Wp UP L QR  &XO WXUD´ (1979: 14 ) . Parece se r q ue fue Bergam ín q uien resolvió el problem a d el título de l a re vista. La m ayor par te de l os con tertu lios vestí a con m o no azul, era l a prenda del pr oletariado que se hab ía JHQHUDOL]DGR GXUDQWH O D SULPHUD pSR FD GH O D FRQWLH QGD 0RVWUDU D XQ LQWHOHFWXDO ³YHVWLGR´ FRQ HO ´P R QR D ]XO ´ D \XGDUtD D  FRU UHVSRQGHUVH FRQ HVD YROXQWDG GHO L QWHOHFWXDO GH D cercarse al pue blo que ya co m entábamos anterior m e nte. Aunque Monl eón distingue varias etapas de ntro de El mono az ul , q ui zás sea la cor respondiente al pri mer año de l a guerra (de l 27 de agosto al 26 de novi em b re de l 36) la m ás fructífera de la r evista. La li sta de colaboradores incluía a muchos de los grandes escritores, espa ñoles y extranjeros, de l a época: Jua n Ram ón Ji m é nez, Mach ado, Bergam ín, Langsto n Hughes, Von C la usewitz, Guillén, etc. 299 =DP EUDQR 0 ³/D DOL DQ]D G H LQ WHOHFWXD OH V DQWLIDVFLVWDV´ Tier ra firme , nº. 4, Valencia, agosto de 1936, p. 611 300 Ídem . 259 SDUD  TXH VH OH IDFLOLWDVHQ DUPDV «  3HUR SDVDGRV ORV SULPHU os momentos, cuan do se comprendió q ue la l ucha sería l arga y que no resultaba del todo ade cuado el espontáneo y h eroico ej ército formado sobre l a marcha, sino que sería preciso organizarse para una g uerra l arga, constituirse en p ueblo q ue v ive en pie de g u HUUD « VH SHQVy HQWRQFHV « HQ  HO Pi[L PR  UHQGLPLHQWR TXH FDGD XQR SRGtD GDU HQ  HVWD WUH PHQGD OXFKD « (O L QWHOHFWXDO UHFRUGy V X RI LFLR pen sando que l a g uerra no debía despojarle de esta su c ondición, que debía, por e l contrario, afin ar y pulir c o mo un ar ma más en s ervicio de ODF DXVD FR P~Q´ (Zam brano, 199 8 : 109 ). De este modo, la intervención de María Za mbrano en esta nuev a rev ista no se haría esperar y e n e l n úmero 3 de El Mono A zu l , la f ilósofa m alagueña volv ería a la pren sa c on un breve trab DMR WLWXODGR ³/D  OLEHUWDG GHO LQWHOHFWXDO´ (Q él l a escr itora exponía de for ma co ntundente el modo en qu e e l intelectual s e HQFR QWUDED IUHQWH DO  FRQIOLFWR D EXUJXHVDGR  \ D SDUWDGR ³ GH ORV SUR EOHPDV Y LYRV \  Y HUGDGHUR V GHO SXHEOR´ \ HQFHUUDGR HQ XQ ³FtUFXOR r estringido y li mitado de SUHR FXSDFLRQHV FDGD YH ] Pi V LQGLUHFWDV \ D O HMDGDV GH OD UHDOLGDG´ 301 . El ale ja miento d el i ntele ctual h abría prov ocado l a degeneración del concep to de OLEH UW DG HQ XQ IDWDO LQGLYLGXDOLVPR 3DUD 0DUtD =DPEUDQR ³OD Y HUGDG HU D OLEHUWDG KXPD QD´ KDE ODED Q R GH L QGLYLGXR VL QR G H OD SHUVRQD OD  TXH F RQWDED FR Q ³OR V  demá s ho mbres que viv en al mismo t iemp o y son tan individuos a su v ez como QRVR WURV´ 302 . Fijém onos lo avanzado de sus textos, lo arriesgado de sus comen tarios, punto fundamental del paradigma de Za mbrano : el mundo de la mo r al y la política, para ella, están estrecha me nte v inculados. Individuo y socie dad s on co nceptos c omplementarios, y a que no puede existir el uno sin el RWUR \ DGHPiV HO X QR KDFH U HIHUHQFLD HVHQFLDO DO RWUR ³9LY LU H V F RQY LYLU´ ± escrib irá más adelante - ³ \ FRQYLY LU TXLHUH  GHFLU VHQWLU \ VDEHU TX H QXHVWUD Y LGD 301 =DP EUDQR 0 ³/D OL EHUWDG G HO L QWHOHFWXDO´ El Mono A zu l , nº. 3, Madrid, 10 de sep tiem br e d e 1936. 302 Ídem . 260 DXQ  HQ OD WUD\HFWRULD SHUVRQDO HVWi DELHUWD D WR GRV ORV GHPiV « (V OD cond ició n esen cial G HOVHUKXPDQR´=DPEUDQR 199 6 : 25 ). La escritora Ana Bundgå rd , e n su l i b ro Un c ompromiso apasionado. María Zam brano : una i nt electual al servicio del p ueblo , expon e los h itos históricos que hab rían llevado a Zambrano a la publ icación de este artículo tan dogmático. Para l a a utora, a quel co mpromiso social de muchos de lo s intelectuales s e FRUUHVS RQGtD F RQ XQD PD\R U ³DJXGL]DFLyQ GH  ODV  FOD V HV VRFLDO HV OD KHJHPRQtD  del Partido Comunista en España y el avance del fascismo en Europa. La crecie nte inclinación de la inteligencia internacional hacia el comunismo creció en la Es paña del Frente Popular cuando u na literatura r ev oluci onaria prol etaria HPSH] yDDGTXLULULPSRUWDQFLD´%XQGJnUG Para el escritor José Mo nleón, el comentario de Zambrano en E l Mono A z u l HUD E DVWDQWH SHOLJURVR SRUTXH ³D ~Q V LHQG o ci ertas sus bas es, esquematizaba y oficia li za ba terriblemente la cuestión. María Zambrano pasaba de la constat ación de una realidad cultu r al que debía ser transformada a una «definición de la libe rt ad», a una acusa c ión generalizada contra toda la liter at ura FRQWHPS RUiQHD´0RQOHyQ Co incide este aire d ecep c ionante c on aquel grupo de l iberales burguese s con el ya mani f estado por la rev ista en otros núme ros. Como ejemplo, el fragmento pub licado p or e l periódico de la A l ianz a de una ch arla pronunciada p or el compo sitor y musicólogo y t a mbién r esponsable d e l a r evista, Vicente S al as Viu, en la emisora del Partido Comunista unos meses después: ³/RV LQWHO HFWXD O HV ³SXURV ´ O RV HVWH WDV ³GHVKXP DQL ]DGRV´  KDQ S RGLGR WRPDU H O FDP L QR de Par ís o encerrarse en sus nuevos observatorios de por celana ± rec i én alquilados en la ciud ad m useo- , al m ar gen del m u ndo y sus proble m as. Se han re afirm ado en su fe de pul cros e inse nsibles espectadore s de la tr agedia e spañola. No han com pre ndi do que si hubo hora en nuestro país de salirse cada uno de su casill a, de saltar por encim a de todo 261 encasill ado, era ésta. Mas e n su cobardía han pr efer ido tra i cionar y traicionarnos antes que darle cara a nuestra dura realidad. Mej or para todos ´ 303 . Para entender é sta reacción de muchos de los po etas e intelectuales del Madri d de entonce s, e l escritor Andrés Trapiello comenta en su libro Las ar ma s y las letras   ³6H S XHGHQ HVWDEOHFHU HQ 0DGULG WUHV JUDQGH V JUXSRV GH  HVFULWRUHV segú n la postura qu e adoptaron desde el p ri me r momento del a lzamiento de la facción . Uno, forma do por aq uellos que estaban a b iertamente a fav or de la Rep ública, representó en la guerra l o que v ino a lla ma rse l a Espa ña leal . O tro grup o, mu y numeroso, lo for ma ron aquellos q ue de una manera habi lido sa log raron sosla ya r compro mi sos polític os directos, y evitaron significarse. D entro GH H VWH JUXSR HVWiQ ORV TXH WHUPLQDURQ VDOLHQGR GH (VSDxD « \ O RV TXH espe raron al f inal de la guerra, y decidieron quedarse, p orque su discr eción no les hacía temer de puraciones ni repr esalias. Y en tercer luga r los q ue t uvieron que r efugiarse e n em b ajadas o ev adirse de l Ma drid r epublicano, y a que su púb lica adscripción al bando d e los sublevados les habría llevado D OD F iUFHO´ (T rapie llo, 2010 : 80 - 81 ). El apoyo de la escri tora al gobierno del Frente Popular colisionó con la postura neutral adoptada por su maestro Ortega en aquellos días y su ale ja miento de l os problemas d el p ueblo. La a nécdota la cuenta el escr itor Jesús Mo r eno en su estudio introductorio al libro de Za mbr ano L os intelectuales en el drama d e España  ³( Q $VDPEOHD GH OD $OLDQ ]D  G HO  GH MXOLR VH RIUHFH D  conse guir la fir ma de Ort ega ± en ese instante recluido, enfermo, en l a Residen cia de Estu diantes- para un manifi esto, mu y mesurado, de apo yo a l a Rep ública que h abían ya fir mado Machad o, Me n éndez Pidal, Ma r añón, Pérez d e Ay ala, Gustav o Pitt aluga, T eófilo Hernando, Juan Ra món Ji ménez, Ju an de l a Encin a, Gonzalo R. Lafora, Pío del Rí o O rtega y Anto nio Ma ric halar. Al frent e de una co mi sió n de aliancistas, Z ambrano con sigue conv encer a O rtega de que lo firm e ta mbién. No lo gra, en c ambio, persuadirle para que hable a f avor de l a 303 ³ La deserción de lo s intelectua les ´ , El Mono Az ul , n º. 11, 5 de n oviem b re de 1 936, pá g. 6. 262 Rep ública e n Ra dio A mé ric a. Un a ñ o des pués, Ort ega escribirá en su artículo profran quista « En cuanto al pacifismo»: «Mientras en Madrid los c omunistas y sus afine s obligan, bajo las má s graves amenazas, a escritores y pro fesor es, a firm ar manifiestos, a habla r por radio, etc., cómo da me nte sen tados en sus GHVS DFKRVH[HQWRVGHWRGDSUHVLyQª´=DPE UDQR Sob re este ep isodio, el escritor André s Trapiello hace una arriesgada REVH UY DFLyQTX HQ R GHMD LQGLIHUHQWH ³ Al mismo ti e mp o c irculó i ncluso por Madrid el n ombre de la persona ( María Zambrano) que presuntamente había dese nfundado un a pistola, obligando al f ilósofo a est a mpar su firma en el docum ento, lo cual entra en co ntradi c ción co n el t estimonio de Sol edad Ort ega , hija de l f ilósofo, a este que h ace ahora las v eces d e cronista. Segú n So ledad Ortega, ni su padre recibió a menaza ninguna, porque sería ella q uien pactase l a firm a de don José e n los jar dines de la Residen c ia con los aliancistas, que no llegaro n a su bir a la habitación donde esperaba el v iejo profesor, ni éste mani festó nada, cuando lo p udo hacer, ni ella rec onoció a n inguno de los qu e fueron aquel día de julio a la Colina de los Chopos. Para su hija, aquel dí a al ilustre profesor, contra lo que él mismo escribió a los pocos días de aq uellos hech os, so lo le d istrajeron los gorgoritos de lo s pájaro s pintos. Pero lo cie rt o es que Bergamín, en una carta abierta a l filósofo, escrita poco después de l a gue rra, confirma que fir mó libre men t e la a dhesión y q ue lo hizo ante Za mbrano. Bergam ín no dice n ada d e la pistola, pero sabe mo s ta mbién que Zambrano solí a llevar una al cinto esos días " (T rapie llo, 2010: 95 ). La propia María Zambrano, en carta dirigida a R osario Rexach desde Ro ma HO   GH GLFLHPEUH GH  YD D UHVSRQGHU DO HVFUL W RU VREUH ODV ³H[WUDxD V  FRVWXPEUH V´DWULEXLGDVDVXSHUVRQD\QXQFDDQWHVDFOD UDGDV ³ Parece ser, según algunas noticias que he recibido, que a ndan por la Isla o se DQXQFLDQ X QRV ³S RHWDV´ H VSDxR OHV $O VHxRU ) R[i O H FRQR]FR  GH DQWLJXR GH FXDQGR \R trabajaba con el M[i nistro] de Estado y se pe rm iti ó escri bir cuando l a Guerra o después de OD ³YLFWR ULD´ QR Vp HQ XQ OLEUR TXH \ R m i n om b re y apelli do, andaba por Madrid en a quel 263 verano vestida con over y con una pistola al ci nto , en com p añía de Alb erti y María Teresa /HyQ«1R KDUi IDOWD GHFLUWH TXH  pO P L V PR QR SXHGH FUHHUOR SXHV  QR SXVR QL KD EHUOR  VRxDGR«£TXpFRVDV 1RKDUiI DOWD que te diga que no l o co m en tes a no se r en l a i nti midad « 7H OR G L JR SRUTXH  HQ HVWRV GtDV DQGD P X \ DYL YDGR P L G RORU P XFKR«£0L SREUH (VSDxD´ (O ³SRHWD´ DO TXH VH U HIHULUi 0DUtD = DPEUDQR HQ OD F DUWD G LULJLGD D 5RVDULR  Rexa ch no se rá o tro que e l escritor Agustín Foxá , un novelista e spañol de ide olo gía f ala ngista que en su libro más popula r sobre l a gu erra civ il, Madrid, de Corte a Checa y pu blicado en Sala manca en 1938, v ino a aludir a a lgunos d e los pol íticos y escritores más repr esen tat ivos de la c ontienda. No se equivocaba la filóso fa en su a lusión al libro ya qu e e n sus páginas se recogían f ragmentos muy del icad os como el que citamos a continuación: ³ Los escultores antifasc ista s habíanse in stalado en el palac i o de Her ed i a Spínola, e n l a calle del Marqués del Due ro. Presentóse allí José F élix para p edir un p asaporte para Pilar. « 3XOXODEDQ SRUDTXHOORVDULVWR FUiW L FRV VDORQHV P XFKRV HVFULWRUHV $OJXQRVKD EODEDQHQ IUDQFpV FRQ  LQWHOHFWXDOHV H QYLDGRV SRU /HyQ %OXP  (Q O D ³VH UUp´  DUGRURVD GH l sol, encristalada, lo s e scr i tor es ensayaban el nuevo teatro revolucionario. Le saludaron afectuosos María Zam brano , Neruda y Alberti. Todos i ban disfrazados de mili cianos con SLVWRO DVHQ ODFLQ WXUD(Q O RVGHVFDQVRVWRP D ED QXQDVFRSDVGH-HUH]´)R[ i 76: 117). Fue se cierto o no, María Zambrano demostró posicionarse sin recelos en la contie nda a través de sus escritos, ejerciendo un activo papel d e corresp onsal para E l Mono Azul en uno de los Batallones d e Acero ( muy eje mp larizant e de este estilo U HDOLVWD GH ³W ULQFKHUD´ HO DUWt FXOR TXH SXEOLFDUi X QRV PHVHV GHVSXpV WLWXODG R³/D PXMHUHQ ODOXFKDHVSDxROD´\TXHDQDOL]DUHPR V DFRQWLQXDFLyQ  Sin embargo , éste último periodo de los tres en los que hemos dividido la prime ra etapa en la ev olu ció n del posicionamiento político en sus artícul os se v a a v er truncado con un v iaje al c ontinente americano. El 14 de s eptiembre de 193 6 la escritora contrae r á matrimonio con el que fuera su co mpañero, el histori ador D. Alfonso Rodrígue z Aldav e. El nomb rami ento d e su marido como 264 Secretari o de la E mb ajada Española en Chile la v a a obligar a v iajar a este país impidié ndole co ntinuar con e l apoyo activ o a la c ausa rep ublicana 304 . Situación que no i mp edirá a la filósofa malagueña prolongar su tr abajo de esc ritura den unciante y comprometida en los diferentes d iari os chileno s simpatizantes. No v a a pasar mucho tie mpo para que María Za mb r ano v uelva a conectar con el medio de la prensa. Su pr imera colaboración e n este país v endrá de la mano de un periódico editado por el Movi mi ento de E mancipación de Mujeres de Chile, MEMCH, que entre los años 1935 y 19 41 publicará La Mujer Nueva. 6HJ~ Q VH  UHF RJH HQ O D SiJLQD ZHE GH OD %LE OLRWHFD 1DFLRQDO 'LJLWDO GHO SDtV ³6H  convirtió en una importante publicación de c o rte periodístico que debatió e n sus artículos e ilustraciones sobre l a con dición de l a población fe menina. Des de su prime r n úmero di o cabida a l as aspi raciones relacionadas c on la obtención y ampl iación de l os d erechos civ iles y pol íticos, incluidos e l suf ragio femenino uni v ersal, y la s demandas sociales que inspiraron a ese primer mo vi miento IHP LQLVWD FKLOHQR´ 6X FRQWULEXFLyQ  D HVWH G LDULR DSDUHFLy SRFDV VHPDQDV desp ués de su llegada a Santiago de Chile. Est e artí culo, junto a l resto de t extos pub licados en el nuevo c ontinente, c ompartirá la misma t emática de todo s los ana li zados e n este bloque . F iel al discurso político in iciado y a en Es paña, alg unos man ifestarán su r echa z o a lo s totali t arismos y o t ros hablarán d e la nece sidad del acerc amiento de los intelectuales al pueblo así como de la 304 Se ha i nterpretado en este viaje un a m an io bra forza da para alejar a Zambran o, por unos m eses, de l a activida d púb lica . Pare ce ser que la pensadora, en aquellos días, habrí a atravesado por un m o mento vi tal muy co m p li cado. En palabras del escr i tor T UDS L HOOR ³ 0DUtD =DP EUDQR TXH había sido amiga de Al fonso Gar cía Val dec asa s (cofundador al po co de Falange Española) y com bi na do con él para la fo rm a ció n de un F rente Español, de cl aras escoriaciones fascistas, que había sido am ig a d e José Anton i o y de al gunos destacados miem b ros de Acción Española, fu e, en los prim eros días de la gu erra, acusada pú blicam en te en una asamblea de l a Alianza, de VHU«IDVFLVWD OR  TXH KD EtD REOLJDGR D %HUJDPtQ D  GHIHQGH UOD \ ]DQM DU FRQ OD  DXWRULGDG GH VX palabra, algo que pudo hab er traído conse cu enci as muy penosa s. Tanto, que d ecidieron enviar la D&KLO HXQDWHP SRU DGDKDVWDTXHORViQLP R VVHFDO P DUDQ´7U DS L HOOR 271 Un segundo eje profundizará en la relación entre el intelectual y España. La Pi [ L PD G H =DPEUDQR HQ H VWH VHQWL GR VH Ui FRQWXQGHQWH ³3RU O R TXH VHD QR hemo s sido j a má s u n pueb OR LQWHO HFWXDO´ (Z ambrano, 1998: 103- 104 ) . Los LQWHO HFWXDOHV HVSDxROHV HVWDUtDQ DO PDUJHQ GHO SXHEOR  ³Y LYLHQGR HQ OR DEVWUDFWR ´ (199 8: 105), al ma r gen del mundo. En este s entido, con un lenguaje muy FRPED WLYR \UHFU L PL QDWRULR GHVWDFDPRV OD ³&DUWD DO GRFW RU 0DUDxyQ´ LQFO XLGDH Q  esta pri me ra edición del libro Los Intelectuales en el drama de Es paña , y pub licada d uran te aquellos mese s, s egún Za mbrano, en u n diario argentino 313 . En ella, M aría Z ambrano expresará con absoluta clar idad su profunda decepción ante O D DFWLWXG ³QHXWUDO´ D GRS W DGD SRU XQ JUXSR GH LQWHOHFWXDOHV HQ WRU QR D OD  grave crisis de conciencia hu mana qu e atrav esaba Espa ña. En su misiv a, van a converger mucho s d e los te mas que v an a preocu par a la escr itora y que se hab rían de plasmar e n sus artí culos y ensayos durante este intervalo de ti e mpo. Hab la mos de la fracción de las dos E spaña s; de la posición del intelectual f rente a la tragedia y al pu eblo; del carácter estoico del español; la reflexión sob re Españ a; la a me na za i mp erialista de los paíse s con regímenes fascistas como Ital ia o Alemania; etc. Si para Zambrano e l silencio de los intelectuales frente a l a ocupación militar resul taba frustrante, la pro paganda antirrepublicana de l doctor Marañón así 313 Las indagaciones rea l i zadas por el escritor Jesús Moreno acerca de l a p rocedencia de este texto no nos per m i ten DILUP DU FRQ VHJX ULGDG O R F L WDGR S RU =DPEUDQR HQ HO  DUWtFXOR GH   ³8Q OLEHUDO´ HQ  HO TXH DVHJXUDED KDEHU publicado en u n diari o argentino ( La Nación ) l a carta e n FXHVWLyQ (Q SDODEUDV GH O H VFULWRU ³/D D P DEO H FRODERUDF Ly Q GH pVWH GLDU L R ± se r efier e, por supuesto, a La Nación - ha perm iti do constatar, tras una porm en ori zada b úsqueda en sus archivos infor m ati za dos, que durante los años de 193 6 y 1 937 no existe ningú n artícu lo con ese R VLPLO DU QRP EUH  QL  WDP S RFR QLQJXQ R GH = DP EUDQR´  'XUDQWH QXHVWUD LQYHVWLJDFLyQ KHP R V podido comprobar como l a carta sí fue publicada en nuestro país en un semanario barc e lo nés lla mado El M irador . Al tratarse de una publicación enteram en te catalana, el artículo e n cuesti ón DSDUHFH WUDGXF LGREDMRHOW tWXOR³&DUWDREHUWD D O'U 0DUDxyQ´HQVXQ~P HU RG HGHDEULOGH 1937. Este semanar io de Literatura, Arte y Política, fue fundado por Am adeo Hurta do i Miró en el año 1929 y se publicó con norm al i dad hasta e l 1 de j u lio d e 1936. 272 como su postura indiferente ante la ba rbarie acaecida e n ciudades co mo Madrid, hab ría de parecerle injusta e inhumana. Sin e mba rgo, en su libro, la escritora arrojará un poco luz dentro del dramá tico e pisodio bélico naciona l. Estaría naciendo, según ella, un a nueva olea da de int electuales que, a nte la barbarie de la guerra, habrían decidido DFWXDU KDFLHQGR ³VHQWLU DO SXHEOR FRPEDWLHQWH OD KHUPDQGDG GHO LQWHOH FWXDO´ (Zam brano, 1998: 114). A principios del año 193 7 Ma ría Zambrano regresará a España tras ser llama do s u mar ido a filas. En el trans curso de su v iaje la malagueña viv irá una expe riencia a b ordo d el barco que habría d e llev arla desde el c ontinente ameri cano a l a España en guerra. Éste suceso l o rel atará a modo de cr ónica e n el número 7 d e la rev ista Hora de Es paña , pocos días después de su r egreso. (Q VX DUWtFXOR ³7 HVWLP RQLRV (VSDx RO HV IXHUD GH (VSDxD´ VH UHFRJH HO VXFHVR protag onizado p or u n g rupo d e pris ione r os deportados que des de el c ampo african o de Villa Cisneros, tras v erse envueltos en un motín el 1 4 de ma r zo d e 193 7, c onsiguieron fugarse hasta Da k ar, para lu ego s ubirse e n a quel b arc o que YLQLHUD G HVGH $PpULFD  D (XURSD ³(VWH JUXSR  WDQ PH]FODGR  ± dirá Zambrano - hab ía te nido su origen en v eintitrés hombres que, a l os pocos días de s u criminal levantamiento, Franco había llev ado de sde Canarias a Villa Cisneros, donde empl eados e n trabajos f orzados y s ufrien do l os rigores d e la se d, la an gustia y el hamb re pasaron terribles meses. Sobre ellos sentían una amenaza de PXHUWH´ 314 . Así era. Algun os pr isioneros regresaba n a las islas canarias, no pa ra ser puestos en libertad sino para ser f usila d os. Profundamente conmovida por este relato y haciendo us o de grandes dotes narrativ as, Zambrano recuperará para s u artículo la f uerza exaltadora de un profundo sentimiento de españolismo. Escribirá : 314 =DP EUDQR 0³(VSDxRO HVIXHUD GH(VSDxD´ Hora de Espa ña , Val encia-Barcelon a, nº.7, j u n io de 1937, p. 59. 273 ³£(VSDxROHV IXHUD GH (VSDxD  +R\ Q R se ll ega a ningún rincón de Es paña que no vibre estremecido por algún pu ñado de verda dero s españoles que l o han asom br ado con sus hazañas. Y a l as hazañas pertenece co m o lo mejor de ellas, c om o l o que l es d a su inco nfund ible estilo, esta serenidad, esta hum ani dad, este heroísm o natur al , este sentido de la justicia y esta fe inverosímil, que cr ece y se agig anta como una l lama en l a oscuridad de l os calabozo s, en la soled ad de los d esiertos, en la angustia d e la lejanía; todo esto que hem o s visto resplandecer en l as fr entes de estos hombres r econcentrados que una m aña na en l as co stas de Áfr ica nos despe rtaron con sus gritos de aurora ´ 315 . Du rante su estancia e n aquellos meses en Chi le, l a j o v en escritora n o dejó nun ca de apoyar la ca usa republicana participando e n diferentes actos promo v idos po r mov im ientos de ayuda solidaria y dirigidos por intel ectuales chileno s (en este sentido, re miti mos al artículo publicado p or la l icen ciada Pamel a Soto *DUFtD ³0DUtD = DPEUDQR HQ &KLOH´ DSD UHFL GR HQ H O Q~ PH UR  GH la r ev ista Repú bl ica de las Letras y que an aliza este periodo en pr ofundidad). Aque l apoyo de la escr itora, traducido e n numerosos artículos public ados simultá neamente en d iarios y revistas h ispanoa me ricanas ( Frente Po pular o Atenea en Chile; Pa n , en Ar gentina) y españolas, v erá su momento c ulmen co n la ap arición de una revista de un profundo calado nacional: Hora de España . Ho ra de España fue una r evista mensual que se publicó e n Es pañ a entre ene ro de 19 37 y noviembre d e 1938 (el primer año desde Valencia y desde ene ro d e 1938 en Barcelona), en plena Guerra Civ il. Existió dura nte 2 3 nú mer os (el último, recién impreso, al caer Bar celona en enero de 1 939 n o fue difundido y dura nte varios añ os se cre yó p erdido). En su primer n úmero f igura ba como secretari o de la rev ista Antoni o Sánchez B arbudo, quien formó parte de l a reda cción junto con Ma nuel Alto laguirre, Rafael Dieste, Juan Gil -Al bert (quien se hizo cargo de l a secretaría d urante la eta pa barc elonesa) y R amón Gaya (auto r de las viñetas que ilu stran la rev ista). En números suc esivos se fueron inco rporando a la redacción Arturo Se rrano Plaja, Angel Gaos, María Z ambrano, Enriq ue Cas al Chapí y J osé Ma rí a Quiroga Pla. Como consejo de colabora ció n 315 Ídem . 274 figura r aban en el primer n úm ero: León F elip e, José M or eno Villa, Angel Fe rrant, Antoni o Machado, José B ergamín , T omás Navarro T omá s, Rafael Al berti, José Fernán de z Montesinos, Rodolfo Halft er, José Gaos, Dámaso Al onso y Lu is Laca sa. En los si guientes números s e inco rporaron nuevos no mb res co mo los de Joaquín Xirau, Pedro B osch G impera, Ben jamín Jarnés, Enrique Díez - Can edo, Luis Cernuda, C orpus Bar ga, Ju an J osé Domenchina, Carles Riba, Juan de la Encina y Emil io Prados. La revista t u vo un formato de 6 2 p ágin as . Cada artículo iba precedido por una suerte de s ubtítulo en la rev ista: Ensayo. Poesía. Crít ica. Al servicio de la c ausa popul ar (decorado p or una v iñeta de Ramón Gaya que ca mbia ba en cada núme ro). Las otras secciones hab ituales de la r ev ist a fuero n : Testi monio , Come ntario po lítico (s in periodicidad ) y No tas (e ntre las q ue se incl uían las críticas y comentarios bibliográficos). Como cierre de cada nú mero s olía figurar un texto literario más a mplio de un as 16 p áginas (durante 1937, mien tras s e hizo en Valencia, se imprimió en pa pel d e col or azul o naranja). Abunda ro n en esta revista las co mpo s iciones poéticas que , si bien en u n primer mo mento estuvieron separadas de los artículos, luego se fueron mezclando con el resto de la pr osa. Con orgullo habló M aría Z am br ano recordando la realidad física e LQWHO HFWXDO GH OD UHY LVWD ³'H H VPHU DGD WLSRJUDItD FRQ PDUDYLOORVDV YLxHWDV dece nte, cuidada, su presencia c onmueve y enardece, y una co mprobación de espe ran za s es un motiv o más de fe. Conmueve porque nunca en medio d e tanta sang re y mu erte se h a escrito y publicado nada se mejante, porque la inteligencia espa ñola, sin pau s a y s in fatiga, prosi gue s u obra, la co mienza más bien, en las Pi V GLItFLOHVWULQFKHUDVGHO PX QGR´ 316 . La guerra había forzado la interru pción d e la v ida cultural, entorpecien do su desa rrollo. En aq uel la s circunstancias, Hora de Es paña , significó un v ehículo y una posibilidad de continuación de la «vida intelectual o de cr eación artí stica en 316 Introducción de l a ed. facsímil de Hora de España : Vaduz (Liechtenstein) / Barcel ona, Topos Verla g / La ia , 1977, pp. 3- 19. 275 medi o del c onfli cto...». Por la func ión y miras, así como por la cal idad de las cola boraciones: en sayos, poema s, narraciones, teatro, comentario s de las actividade s c ulturales y de polít ica del momento, H ora de España re presentó una aportación a la c ultura española de primera magnitud. Al igual, se puede consi derar co mo un empeño cultural en tie mpo d e guerra ejemplar a nivel intern acional. El periodista W aldo F rank destacó, poco tiem po después de su c ierr e, la sing ularidad de la rev ista al escribir en The Nation , el 15 de a bril d e 1939, en N XH Y D<RUN ³ Hora de España [es], a mi entender, el mayor esfuerzo l iterario que ha sa lido d e cu alquier gu erra y prueba de que la lucha de Es paña con tra la t UDLFLy QG HOPXQGRHVHOQDFLPLHQWRGHXQDFXOWXUDTXHQRGHEHPRULU´ ³+D EtD TXH SDVDU G HO JU L t o a l a palabra para hacerse entender por aquellos que desde fu era n os miraban. Si n duda que tal cosa f ue creída p or los IXQGDGRUH V´  QRV UHFRUGDUi =DPEUDQR HQ VX LQWURGXFFLyQ DO Q~ PH UR ;;,,, GH OD revista. Lo s ob jetivos prop uestos por el equipo de r edacción quedaron definidos en las prim eras páginas que vieron la luz en ener o de 19 37 : ³«  Es ci erto que esta hora se viene reflejando en l os diarios, proclam as, carte les y hojas vol anderas que día por d ía flotan e n las ci udades. Pero todas esa s pu blicaciones que son en cierto m odo a rtícul os de pri m er a necesidad, platos fuertes, se expresan e n tonos agudos y gestos c ri spados. Y es forzo so que tras e llas vengan otras publicacione s de otro tono y otr o gesto, p ublicaciones qu e, desbo rdando el área naci ona l , puedan ser entendida s por l os camaradas o simpatizantes esparcidos p or el m undo, ge ntes que no entienden por gritos com o lo s fam i li ares de casa, hispa nóf i los, en fin, que recibirán inmensa al egría a l ver que España pr osigue su vi da intelectual o de c reación ar tística e n P HGL RG HO FRQI OL FWRJLJ DQWHVFRHQTXHV HGHEDWH´ Alg unos escritores han querido ver en esta revista (y q ue p arece tra ducirse de este prop ósito) ci erto el itismo y d is tanciam iento entre el inte lectual y el d rama 276 de la guerra que no co mpartimos en absoluto. P or citar u n e jemplo nos referirem os a l as palabras del catedrá tico Serge Salaün acerca d e la rev ista y de HVWH JU XSR GH L QWHOHFWXDOHV ³+RUD G H (VSD xD UHY LVWD GH OD DOWD LQWHOHFWXDOLGDG espa ñola, marca una ru ptura si gnificativ a co n las t endencias p opulares de l a poe sía española q ue i mperan en otro s lugare s del país. Aunqu e próximos por su conci encia política y social a los de stinos de l a Re pública y sus defensores, los ³FXOWRV´ K DQ UHFXSHUDGR SOHQDPHQWH VXV SRVLFLRQHV DQWHULRUH s a la g uerra. El poe ta h a v uelto a ser, gracias a las páginas de esta rev ista ± la t ribuna encum brada de los espíritus selectos- , una individualidad privilegiada, aureola da por su numen casi divino y , por lo t anto, m arginada en relació n con el res to de l pa tV T XHV LJXH VLHQGR SUHVD GH ODV  UH DOLGDGHVG H OD J XHUUD´ 6DODQ     Perm í tasenos disentir a partir del anál isis d e los artículos de Za mb rano incluid os en esta mi s ma revista . )UDQ FLVFR &D XGHW HQ V X OLEUR ³/DV  FHQL]DV GHO )p QL[ OD FX OWXUD española e n ORV DxRV ´ YD D GHIHQGHU OD SRVWXUD FRQWUDULD HQ Hora de Es paña ) ³HQWHQ GLHURQ GHV GH HO FR PLHQ]R TXH Q R SRGtDQ GHVHUWDU GH  VX FRQGLFLyQ GH intel ectuales y que cara al futuro, a la cultura no había qu e dejarla descansar. El arte de propaganda era útil y nece sario, pero era ta mb i én útil y n ecesario contin uar escribiendo, creando, contribu ye ndo al l egado cultural, y co mo el signo de l a hora les d escubría un s entido de l hombre, su esencialidad, había que expre sar no sólo la l ucha del momento, sino es a realidad desc ubierta en la luch a, esa esencialidad del hombre que había que incorporar a la c ultura para TXH  VL JXLHUD HVWH VLJ QR WDPELpQ´ &DXGHW   /D HVFULWRUD %XQGJnUG OR H[SUH VDUi D~Q PHMRU HQ VX OLEUR DQWHV FLWDGR ³(O VHQWLPLHQ W R SDW ri ótico de nue stra a utora, su for ma de entend er el compromiso de la inteligencia c on la revolució n y la interpretación metahistórica que hi zo de la g uerra civ il, según la me t áfora de l as dos Españas, no expresan distanciamiento respecto a los acon tecimient os trágico s que la rod ean, sino ferv or apasi onado e identificación abso luta con el pueblo como sujeto de una revolución q ue, a juicio d e la a utora, 277 era ineludible porque d efendía la integridad d e la v ida huma na contra la ©ED UEDULHªIDVFLVWD´%XQGJnUG 9: 249 -250). Son mu chas las páginas que se han dedicado a elogiar y analizar la que es consi derada ho y como u na de las r ev istas literarias más i mportantes de nuestro SDtV \  HQ OD TXH WXYR FDE LGD XQ ³DUWLFXOL V PR  G H H[LJHQWH S U RIXQGLGDG´ / HyQ Gross, 1996:101). En aq uellos 23 números María Z ambrano llegaría a p u blica r ORV WUDEDMRV VL JXLHQWHV ³(O HV SDxRO \  VX W UDGLFLyQ´ Q  DEULO  ³(VSDxROHV IXHUD GH (VSDxD´ Q  MXOLR GH  ³/D UHIRUPD GHO H QWHQGLPLHQWR HV SDxRO´ (nº 9, septiembre de 193  ³'RV & RQIHUH QFLDV HQ OD FDVD GH OD &X OWXU D GH 1LFROiV *XL OOpQ \ -XDQ 0DULQHOOR´ Q  RFWX EUH GH  ³¶/D JXHUU D¶ GH $QWRQL R 0D FK DGR´Q  GLF LHPEUH G H  ³8Q FD PLQR HVSDxRO 6pQHF D R OD UHVLJ QDFLyQ´ Q  PD\R GH  ³3RHVtD \ UHYROXF LyQ´ ³(O KR PEUH \ HO WUDEDM R´ G H $UWXUR VHUUDQR Q  MXQLR GH  ³8Q WHVWLPRQ LR SDUD (VSU LW´ Q MX QLR GH  ³¶ 0DGULG¶ &XDGHUQRVGH OD& DVD GH OD& XOWXUD´ Q  DJRVWR GH  ³0LVHUL F RUGLD´ Q  VHSWLH PEUH GH  ³/DV HGLFLRQHV del Ej ército GHO (VWH Q  QRYLHPEUH GH  ³3DEOR 1HUXGD R HO  D PRU D OD PD WHULD´ Q 23, noviemb re de 1938). Existe n v arios estu dios sobre las colaboraciones de Zambrano en esta UHYLVWD 3RU VHxDO DU ORV Pi V L PSRUWDQWHV ³0DUtD =D PE U DQR  HQ Ho ra de Esp aña ´ de Concha Zardoya, publicado en el número 414 d e C uadernos Hispanoameri canos  ³ /RV LQWHOHFWXDO HV HQ HO GUDPD GH (VS DxD VHJ~Q 0DUtD =DP EUDQR´ G HO TX H HV XQR GH ORV H[ SHUWRV PiV LPSRUWDQWHV VREUH OD REUD  GH OD filóso fa, Juan Fern ando Orteg a Muño z, e n el n ú mero 124-126 de l a re v ista Litora l; HO \D FLWDGR ³0DUtD =D PE UDQR HQ OD JXHUUD L QFLYLO´ GH / DXUHDQR 5REOHV pub licado en el número 34 de Barcar ola ; o e l ya v arias v ec es menc ion ad o libr o de Bungård Un compromiso ap asionad o. María Z ambrano: una i ntelectual a l servicio del pueblo (1928- 193 9) , e ditado por T rotta en 2009. Pu esto que nuestro obj etivo n o es redundar m ás en lo ya comentado, nos parece opor tuno detenerno s ún icamente en aq uellos t extos que por s u contenido estricta mente 278 pol ítico puedan revel arno s má s detall es sobre los aspectos que más i nteresaron a la filó sof a malagueña. /D  HVFULWRUD VHx DODUi H Q VX SUL PH U  DUWt FXOR ³(O HVSDxRO \ VX WUD GLFLyQ´ HO TXH  consi dera el origen de la evidente fract ura ideológica entre la Es paña tradi ciona l y la España viv a: la ause ncia de una autén tic a historia nacional. Para la filó sofa, ésta huella h abía permanecido si empre tergiversada por los qu e M aría =DP EUDQR OOD PDED ³KHUHGHURV GH OD WUDGLFLyQ´ VLHQGR pVW D YHUVLyQ UHFKD]DGD por los i ntelectuales li berales que, habiendo renegado de ella, se h abrían olvidado de l autén tic o de positario de la mi sma: el pueblo. Lo s llamados tradici onalistas habían contribuido a falsear l a historia de España, convirtiendo el SDVD GR HQ XQD ³S HVDGLOOD TXH SHVDED  VREUH FDGD H sp añol aplastán dole , LQX WLOL ]i QGROHKDFLpQGROHYLY LUHQSHUSHWXR WHUURU´ Aqu ella tesis planteada en s u artí culo de abril d e 1937 en Hora de Es paña defendía los mi s mos p ostul ados ya planteados en s u libro Los i ntelectuales en el drama de España  GRQGH DILUPDED ³ 1RVRWURV ORV  HVSDxROHV WHQtDPRV Q XHVWUD histori a en suspenso, nuestras t radiciones er an puro proble ma , hasta t al punto que los tradicionalistas tenían q ue inv entarla s, lo cu al no significa que no l as tuviésem os, s ino que estaban a llí d on GH QR V H Q RPEUDEDQ « (UD HY LGHQWH OD sepa ración re al, la escisión que en E spaña h abía desde largo entre la España YLYD\OD(VS DxDRILFLDO´=DPEUDQR - 99). Estos tradicio nalistas s e convirti eron , se gún plantea la escr itora, e n los nue v os IDVFLVWDV GH QXH VWUR SDtV ³ORV RILFLD OPHQWH HVSDxROHV´ DTXHOORV TXH ³SRVH tDQ Wt WXOR R ILFLDO GH  GHIHQVRU G H OD SDWULD´ \  T XH ³DO JULWR G H ©£$UULED (VSDx D ª´ HQWUHJDURQ  HO SDtV ³D HM pUFLWRV GHO IDVFLVPR´ 3RU HO FRQWUDULR aqu ellos otros que gritaban y ³JHPtDQ´ SRU (VSDxD DTXHOORV TXH Y LYtDQ³PLUDGRV FRQ WHUUL EOH KRVWLOLGDG S RU ODV FODVHV RILFLD OHV´ UHSUHVHQ WDQ OD (VSDxD Y L Y D DTX HOOD TXH ³ PXHUH SDUD Y LYLU SDUD UHFXSHUD U V X KLVWRULD TXH OH IDOVLIL FDURQ FRQYLUWLpQGROD HQDOXFLQDQWHODEHULQWR´  279 El escritor Joaqu ín ;L UDX HQ VX HQVD\R ³+XPDQLVPR HVSDxRO HQVD \ R G H LQWHUS UHWDFLyQ KLVWyULFD ´ SXEOLFDGR HQ  Cuadernos Americanos , en Mé xico en 194 2, va a coincidir con los postulados defendidos por la pensadora malagueñ a: ³(O PXQ GR KLVSiQLFR YLY H VXP LGR e n la más honda p erturba c ión, perplejo y oscilante, entre sentimientos e ideas incompa tibles y ant agónicos, e n u n compl ejo de a mbi valenci a que e nturbia l as relaciones nor males en tr e los LQG LYLGXRV \ORV SXH EORV \T XHE U DQWDO DVPiV SXU DVHVSHUDQ ]DV« La c au sa de todas estas incertidumbres se halla, a mi j uicio, en la ausencia d e ideas claras sobre n uestro pasado y sobre nuestro f uturo. España es un pueblo sin hi storia. Care ce de l a continuidad de u n jui cio sereno y crítico sobre el s entido que infor ma s u p UHVHQFLD \ VX  G HVDUUROOR WHPSRUDO HQ HO PXQGR GH 2FFL GHQWH «´  (X irau, 1999: 534) /D O XFKD HP SU HQGLGD SRU HO SXHEOR HVSDxRO SRU DTXHO VHJPHQWR GH ³OD (VSDx D Y LY D´ TXH VH QHJDED D VHU XOWUDMDGD \  SULYDGD G H OLEHUWDG DUUD QFDUi ± segú n Z ambrano- SRU ³ XQ DFWR G H I H´ $Vt OR H[SUHVDUi H Q RWUR GH O RV DUWtFXORV pub licados en Hora de Esp aña  ³8Q WHVWLPRQLR SDUD © Esprit ª´ GR QGH  =D PEUDQR SOD QWHDUi OD JXHUUD FRPR XQD ³QHF HVLGDG´ LQHOXGLEOH TXH OD GLVWDQFLDUi GH aqu ellas otras t eorías pacifistas surgi das en el resto de Europa. El artículo de la escritora v endrá provocado por la res puesta que el director de la rev ista Esprit, (PPDQX HO 0RXQLHU KLFLHUD D OD ³&DUW D DELHUWD´ SXEO LFDGD XQ P HV DQWHV SRU HO Mini stro de la República Española, S emprúm y Gurre a, donde man ifestaba los PR W LYRV TXH OH HPSXMDEDQ D FRQWLQXDU HQ  VX FDU JR \ D ³PDQWHQ HUVH ILHO D VX SXH EOR \ D VX *RELHUQR´ 0R XQ LHU S~EOLFDPHQWH SUHRFXSDGR SRU  ORV acon tecimientos, no oculta su distanciamiento moral ante la opción ad optada por el político. Su postur a estaría más en consonancia con la defensa de otra a ctitud Pi V RULHQWDGD D ³DUUDQFDU WRGR OR TXH SRGDPRV DO PDO  KDVWD VL HV SUHFLVR GH O FRUD]y QGHQXHVWURVDPLJRV´ 280 Zam brano, resignada a per ecer, n o encuentra contradicción e ntre la a ctitud adop t ada por el pueblo y el espíritu c ristiano que según Mounier debe a doptar, \ D T XH SDU D OD PDODJXHxD HO SXHEOR ³SURG LJD FRQ VX VDQJUH VX IH HQ OD Y LGD´ /D J XHUUD ³F RQVHFXHQFLD GHVGLFKDGD GH HVH DFWR G H IH´ %XQGJnUG   hab ría conservad o intact o, según Zamb r ano, el s entido p ositivo o el afán salvador por el que el pu eblo español habría res istido al fascismo. Rep resentaba, p ara la escritora, l a única s alida posible p ara defender a la QDFL yQ ³/D MXVWLFLD ± escribiría la autora en otra ocasión- está a v eces u nida a ine v itables dolore s ´ 317 . El resto de colaboraciones en Hora de Esp aña (de las que nos ocuparemos má s adelante) las v a a co mpaginar en los últi mos meses (finales de 1937 y dura nte 1938) con varios artículos en d iferentes diarios y r ev istas de gran impa cto. Destacamos la rev ista Nue va Cultura 318 , publ icada e n Valencia y dond e OD HVFULWRUD FRODERUD U i FRQ H O DUWt FXOR ³(O QXHYR UHDOLV PR´ R OD UHFXSHUD GD HQ 193 8 por un gru po de i ntelectuales hispano- a me ricanos bajo la dire cci ón d e Corp us Barg a: Revista de las España s . En ella, María Za mbrano , con e l artí culo ³5HFX HUGRV GH X Q YLDMH /D WLHUUD GH $UDXFR´ 319 dedi ca do al p oeta Pablo Neruda, narra rá su experiencia al llegar a Chile en 1936. 317 =DP EUDQR 0 ³&DUWD D O G RFWRU 0DUDxyQ´ HQ Los i ntelectuales en el drama de España y Ensayos y notas (1936- 1939) . Madr i d, 1977, pp. 57 - 66. 318 No conocem os n ing una bibli ografía sobre los artículos de María Z am brano que r ecojan esta publi cación. Un poco m ás adelante nos de tendrem os al análisis pormenorizado del texto y de l a revi sta. 319 Revista de las Españas , Barcel ona, nº 10 2, junio 1938, pp. 2 1-22 . Para Jesús Moreno: ³7 LHUUD GH $UDXFR´  -en consonancia con los votos de h erm andad h ispanoamericana, tan de m an ifiesto en el II Cong reso Internaciona l de Escrito res- es una elegía a l a tragedia de l a soledad de España, de Chile y de toda H isp anoam éri ca, y a l a esperanza d e qu e el pr opio renacim i ento español ± de «la i nédita España»- suponga el despertar de l a aún virgen Am é ri ca y de sus KRP E UHV P iVGHVSRVHtG RV´=DPEUDQR  287 fundam entales que nos manifiestan la indiscutible influencia de la obra de María Zam bran o y de su importante magi st erio. Veamos como ejemplo: 1º.- ³(O VLVWHPD GHPRFUiWLFR HV I XQGDPHQWDO SDUD OD YLGD de la comunidad SXH UWRUULTXHxD´ Corres ponde al principio tercero establecido por María Zam brano . 2º.- ³(O RUGHQ  SROtWLFR HVWi V XER U GLQDGR  D ORV GHUHFKRV GHO KR PEUH´ . Principio prime ro zambra niano. Ade más e l Estado L ibre Asoci ado de Puerto R ico te ndrá , s egún d ice su &RQ VWLWXFLyQ HQ HO $UW  , 6HFFLyQ  ³IRUPD UHSXEOLFDQD´ 5HFXpUGHVH OD O XFKD GH Ma rí a Zambrano por establecer la República e n España. < HQ  HO $UW ,, 6HFFLyQ  VH DILUPD ³/D GLJQLGDG GHO VHU KX PDQR  HV  LQYLROD EOH´ \  VH HVWDE OHFH HO S ULQF LSLR  GH ³LJXDOGDG KXPDQD´ VLQ D GPLWLU GLVFULPLQD FLyQ DOJXQD  SRU P RWLYR GH ³UD ]D   FRORU VH[R QDFLPLHQWR RULJHQ  R cond ició n soci al  QLL GHDV SROtWLFDV R U HOLJLRVD V´ VX SUHPD H[SUHVLyQ GH OD LG HD GH perso na, t érmino que f igura nueve v eces en l a C onstitución, de las cuales cinco en el Art  ,,³&D UWDGH'HUHFKRV´ $ FRQWLQXD FLyQ Y DP RV D H[WUDHU XQ SiUUDIR GHO DUWtFXOR ³ ,VOD G H 3 XHUWR 5LFR´ por su conexión di recta con el texto del que nos vamos a o c upa r má s ade lante: ³/D GHP RFU DFL D TXH HV O D FRQ FLHQF L D TXH WLHQH HO (VWDGR SDUD GHWHQHUVH IUHQWH D O D integridad d e la persona hum a na. El l ím ite de lo s principios abstractos fre nte a l a concreción real de la vida; y la actuación de eso insobornab l e q ue está en e l fo ndo de cada cual para n o doblarse por co m pl eto a nada, a n ada de este m und o. Por eso consti tuye nada menos que la posibilidad de crear. La creación h um an a nace de un fondo de íntegra soledad, de sagr ada soledad podríam o s decir. Soledad que ning ún estado de la tierra, ni ngún Césa r, puede tom ar para sí, pu ede UHFODP DU«¢4X pKL]R(XURSDGHHVWDYHUGDG" 288 Si fuése m os a ve r, en el fondo de to do totalitari sm o está el terror d el hombre a su soledad. « 1R TXLHUH HQFRQWUDUVH HQ p O  FRQ  HO UR VWU R VHULR VHYHUR L QILQLWDP HQWH GXO FH GH OD YHUGDG´0DUtD=DP EUDQRH Q³,VODGH3XHUWR 5LFR´ 330 . (Q HO HQVD\R ³/ D D JRQtD G H (XU R SD´ SXEOLFDGR XQRV PHVHV GHVSXpV HQ OD revista litera ria S ur 331 de Buenos Aires (Argentina), v emos como Za mb ra no, a partir d e sus refl exiones s obre Es pañ a, v a a meditar s obre E uropa compart iendo la coh eren c ia y fidelidad de las ideas po líticas defendidas en estos añ os y concre tadas sobre los principios a los que ha Ft DDOXVLyQHQ³,VODGH 3XHUWR5 LFR´ ³(O KRP E UH HXU RSHR HQ VX  JUDQ P D\RU tD SDUH FtD KDEHU SHUGLGR FRP S OH WDP H QWH HVWH poder de abstracción, este afá n heroico que le hacía desdeñar l o prim e ro q ue ante sí encontraba para ir a bu scar a lg o más estable, más fi r m e, m ás pe rm a nente y claro a qué VHUYLU «  )DOWD GH  VROHGDG GH HVSDFLR OL EUH SXUR \ YDFtR  H Q HO  LQWHULRU GH  OD FRQ FLHQFLD  de aquella soledad y li bertad que pu eden tenerse ha sta entre los dientes d e l a fiera. El afán de ver , de captar con c larid ad lo que se tiene ante VtDXQTXHQRVHVWpGHYRUDQ GR´ 332 . En su ensayo, l a reflexión se s itúa sobre E uropa y la proliferación en el contin ente de sistemas totalitarios como el nazismo o el fascismo cuyos orígen es parecen d erivados d el res entimiento la tente de los países p erdedore s de la 1ª Guerra Mundial. Lo s años posterio res a la gran g uerra f ueron para Zam brano c laves y depositarios de una con fian za en la naturaleza humana que 330 Ídem . 331 F undada y di rigida por Victoria Oca m po ( 1891 - 1979), Sur se co nvirt i ó en una de las más importantes revistas literarias d el m und o. Desde el primer nú m er o, apar ecido en el verano de 1931 ha sta el núm ero 371 publicado en 1992, ofrec i ó a sus lectores cola borac io nes de destacados escritores argentinos y e xtranj e ros: Jor ge Luis Borges, José Ortega y Gasset, Alfonso Reyes, Adolfo B ioy Casares, Pedro Hen ríquez Ureña, Octavio Paz, Jules Supervi elle , Sil vina Ocampo, Ra m ó n Gómez de l a Serna, Eduardo Ma ll ea y ta ntos otros i m p ortante s escritore s que a través de sesenta años hicier on de Sur un f resco imprescindible de la cultu ra del siglo XX. Entre 1931 y 1 966 se editaron 305 núm eros de l a r evista, y en l os siguientes 26 añ os se editaron solo 67 núm eros. 332 =DP EUDQR 0 ³/D DJRQtD GH (XURSD´ Sur , Buenos Ai res (Argen tina), nº. 72, septiem br e d e 1940, pp. 16- 35. 289 sólo cr eó máscaras. La fe r acionalist a y s u confianza en e l ser h u ma no no permi tió sospechar n i p oner nada en t ela d e j uicio. Había s ido un tiempo d e H[WUHPD³UHO DWLYLGDG´GRQGHQDGDKDEtDVLGR³HQWHUR´\QDGD ³t QWHJUR´ Poste riormen te, b ajo este mis mo título , María Zambrano reuniría cuatro textos escritos entre 1940 y 194 4 333 : ³ La a gon ía de Europa ´ S XEOLFDGR HQ H O núme ro 72 de la revista ar gentina Sur (1940); ³/D  Y LROHQFLD HXURSHD´ SXEOLFDGR tam bién en Sur , en s u núme r o 78   ³/D esperan za europea ´ HQ HO Q ~PHUR 90 de Sur (1942); y ³ La destrucción de las for ma s ´  en nú mero 14 de l a rev ista me x icana El hi jo pródigo (1944). Para M aría Za mbrano, la Euro pa que ahora agonizaba había asentado sus base s en la filosofía de la r azón y s us v ariantes, d egenerando en l os dis tintos mo v i mientos t otalitarios q ue ahora asola ban a to do el continente . E n su libro Pensam iento y Poesía en la vida española a dv ertirá Zambra no: ³/D VREHUE LD OOHJy FRQ H O UDFLRQDOLVP R  HXURSHR HQ V X  IRUP D L GHDOLVWD \ P X\  especialm ente con Hegel. Soberbia de l a raz ón es soberbia de l a filosofía, es soberbia del hom b re que parte en b usca del conoc i m ien to y que se cree tenerlo, porque la filosofía busca el todo y el i dea lista hege li ano cree qu e lo tiene ya desde el com i enzo. No cree HVWDUHQ XQWRG RVLQRSRVHHUORWRWDOLWDULDP HQW H´ =DP EU DQR  09). Seg ún la investigadora María E ugenia Hurtado Pére z 334  H Q VX D UWtFXOR ³/D VXSH UDFLyQ GHO UDFLRQDOLVPR´ SDUD 0DUtD =DPEUDQRO a filosofía racionalista h a bí a con G XFLGR D OD F XOWXUD RFFLGHQWDO ³ al escepticismo en l o fil osófico, al agn osticis mo en l o religioso y al despotismo y a las dictaduras e n lo político ´ . Frente a e sto, l a m a lagueña propo ne en l o fil osófico/religio s o la sí ntesis de 333 Nos r eferim os al li bro de María Z am brano La agonía de Europa , publicado por la editoria l Sud am er i cana, en Buenos Aires (Argentina) en 1945. 334 +XUWDGR 3pU H] 0 (XJHQLD ³/D VXSHUDFLyQ GHO UDF LR QDOLVP R´  Phi losoph ica Ma lacitana , Málaga, V. 8., 1995, p. 167- 194. 290 intui ción y raz onamiento y en lo p olítico la exaltación de la idea d e persona frente al poder omnímodo del estado. En aquel m arco de r eferencia c omo fue la se gunda guerra mundial, su pen samiento y sus reflexiones estuvi eron sólidamente v inculadas a Europa 335 y al fenóm e no de la v iole ncia, así co mo a una fuerte crítica al racionalismo. Poco s meses después GH ³/D D JRQtD GH (XURSD´ =D PEUDQR  Y D D SXEOLFDU HQ 0p [ LFR XQ QXHY R HQVD\R ³/D FR QIHVLyQ F R PR JpQHUR OLWHUDULR \ PpWRGR´ \ HQ sus líneas, María Zambrano nos plant ea la alternativa a una nuev a filoso fía de la mode rnidad que pueda adaptarse a las exigen c ias d e nuestro tiempo. ³ El dram a de l a Cultura Moderna ha sido la falta i nicial de contacto entre la verdad de la razón y l a vida . Porque toda vida es an te todo dispersión y con fusión y ante l a verdad pura se si ente hum i ll ada. Y toda verdad pura, r acional y univer sal tiene que encantar a la vida; WLH QHTXHHQDP RUDU OD« La vi da real, el hombre real y concr eto, quedaba, o ensorde cido por la ideología positivista, que es lo ú nico que se der ivó d e la razón disp er sa, o hu m il lado. Soberbia y hu m il laci ón son ODV GRV QRWDV GH OD GHVH VSHUDF LyQ  GHO DOP D P RG HUQD VXV GRV SRORV´  = DP EU DQR    10 - 11). 335 Muy en consonancia con l o p la nteado a nteriorm en te, a pr opósito de una pregunta que l e hicieran en l a revista Ínsula (Buenos A i res) e n 1 946 en l a que querían conocer la opinión de la ILOyVR ID VRE U H OD SRV L ELOLGDG GH XQD ³XQ L yQ ODWLQD ´ , afirm ar á Zam brano sobre el continente europeo  ³8QR G H O RV SHRUHV P DO HV GHO QD]LVP R KD VLGR VLQ GXGD HQW urb iar y aun contam in ar, obscurecer de muchas m aneras, la concien ci a qu e en Europa estaba aflorando en l as ge ntes m e jores, de l a p rofund a unidad europea. ³(XURSD HV XQ HTXLOLEUL R´ K D GL FKR 2U WHJD \ *D VVHW Equilibrio de diversidades y aun de d iscor dias. D e ah í, que l a vida en ese frenético Continente KD\D VL GR WDQ D ]DURVD WDQ ³HQ S HOLJUR´ QDGLH FRPR HO HXURS HR KD YLYLGR HQ S HOLJUR VLQ proponérselo. El na zism o, al extrem ar de moníacam ente este peligr o, puede ha ber pro du ci do un serio tra storno en el difícil equilibrio e uropeo, pued e haber dej ado u na som bra de hor ror ante WRGD SRVLEOH  XQLILFDFLyQ´ =DP EU DQR 0 ³¢ (V SRVL EOH XQD XQLyQ ODWLQD"´ Ínsula , Buenos Aires, nº. 11, pp. 191 - 19 3 ) . 291 =DP EUDQR HV FRQWXQGHQWH FXDQGR  DILUP D ³/D UD ]yQ GH OD I LORVRItD PRGHUQD es la más violenta; por una p arte, la más exigente, y por otra, y esto es lo qu e ha orig inado el re ncor más q ue cosa alguna , no l leva dentro de sí la justificación de OD H VSHUDQ]D KXPDQD´ (1988: 10- 11 ) . La transform ac ión a l idealismo reside ± segú n la autora- en la interioridad del sujeto. S e trata de r enacer, recobrar la razón y la vida para la v erdad . Y en esa necesidad de v ida, de expr esión, los gén eros co mo la novela o la poesía se convierten, para Zambrano, en los YHKtFXORV LPSUHVFLQGLEOHV SDUD HV D FRQYHUVLyQ   5HSUHVHQWDQ OD ³J XtD´ FRP R O R llama r á más adelante. Com o ya d ijimos, en esta segunda etapa María Z ambra no no e jercerá su actividad política d irectamente y la p resencia de artículos en l os diarios sobre esta cuestión dis minuirá en oposició n a los p uramente fi losóficos que ir án en aume nto. Si n emba rgo, y para apoy ar nuestra teoría sobr e el modo en el que la pen sadora se constituirá e n inv estigadora y maestra de esta activ idad, v am os a ocup arnos de un episodio, den tro su dilatada biografía, qu e conecta c o n lo s argum entos defendidos hasta ahora en sus ensa yo s s obre E uropa. Nos referimo s a su participación en la segunda Conferencia A mericana de Comision es Naci onales de C ooperación I nternacional l levada a cabo en La Hab ana entre el 23 y 2 6 de nov iembre de 1941. En d icha plática, y bajo el tema ³$Pp U LFD DQWH OD FULVLV PXQ GLDO´ QXPHURVR V LQWHOHFWXDOHV LQYLWDGRV GH (XURSD \ Am érica Latina, y entre los que se en contraba la propia Za mb rano, pud ieron mani festar s u ideas y r eflexiones so bre el conflicto y sobre la posición que debía manten er el continente americano ante la c ontie nda. L a intervención de la veleña, que habría de pr oducirse un día después d e iniciarse las c onferen cias, vino a ge nera r una discusión con el i ntele ctual cubano Ju an Marinello acerca de OD ³UHVSRQ V DELOLGDG GH OD LQWHOLJHQFLD´ SODQWHDGD SRU HO FX EDQR PLQ utos a ntes. Para Za mbrano, no sólo en los intelectuales r ecaía l a responsabilidad, sino en WRGRV ORV KR PEUH V  SXHV V H WUDWDED ³ DQWHV TXH WRGR GH VHU SHUVRQDV DQWHV TXH QDG D´<DxDGLUi 292 ³ ¿Pero es de veras que la res ponsabilidad atañe a l intelectual ? ¿No es algo que tenem os en función de ser, algo m ás hondo y p revio que intelectuales, es decir, p ersonas? ¿No es la r esponsabil id ad la m aner a específica de conduc i r se y d e estar en el m undo aquella entidad, hoy tan am en azada, que ll am a mos perso na, person a hum ana , ese P DU DYL OORVR FRP S XHVWRGHOLEHUWDGGHLQWHOLJH QFL D\GHG LJ QLGDG"´ 336 . El escritor Alberto Enríque z Pere a, en su e studio sobre l a relación en tre Ma rí a Zambrano y el hu manista A lfonso R eyes baj o e l tít ul o: Días de Exil io. Corresponden cia entre María Z amb rano y Alfons o Reye s 1939 - 19 59 , relata porme norizadamente este ep isodio en la v ida de Zambrano destacando estas pal abras de la pen s ado r a e n una de l as intervenciones en las que se le ac usaba GH³QR FLYD\SHOLJURVD´ ³< TXH HQ OD SH UVR na está i m pl íci ta, co m o su misma esenci a, constitu yéndola esencialm ente, l a re sponsabilidad, que no es si no pura di m ensi ón de la co nvivencia. Por lo tanto, no se puede ser intelectual, ni ninguna otr a cosa cua l quie ra, sin ser previam ente persona hum a na, es deci r , ser que está en profunda convivencia con to do l o que l e r odea, y que no pue de, en m od o a lgu no, desprende r se d e los acontecim i ento s que a tañen a l os KRP E UHV\Dp OSHUVRQDOPHQWH´ Perea, 2006: 127 - 12 8) . Para responder a Marinello, Za mbrano q uiso referirse al modo dramátic o en el qu e tuvo que salir de España: ³5HFRUGDU DO 6U 0DULQH OOR T XH KH VD OLGR GH (VSDxD D SLH GRV KRUDV DQWHV TXH OD  frontera fuese cerrada; que llevé m i vida de refugiada polít i ca al últi m o extremo, y que sintie ndo tr as de mí a m i s co mpañeros m uer tos, y a l os qu e están en la cárce l , y a lo s que QR FRP tD Q \ VLQWLHQGR HVD WUDJHGLD  « VyORSH GtD XQ SRFR GH VHUHQLGDG GH L QWHOLJHQFLD \ GHFRUGXUD1DGDP i V´ María Z am brano, Plática de La Habana , op. cit., p. 228). En aquella plática, le jos de profu ndizar en los d istintos discursos y debates que en ella se produjeron, encontr amos el núcleo central d el pensamiento pol ítico de nuestra pensadora veleña, aquello que Zambrano ente ndía co mo su 336 María Z am brano, Pláti ca de La Habana , o p. cit. , p. 226 y tam bi én Días de exi l io , op. ci t., p.123. 293 tesis , su credo , su fe y no una id ea . Hablamo s del concepto d e persona. De é l nos ocuparemos un poco más adelante. Antes n os detendremos en el que posi ble mente pu eda c onsiderarse c o mo el úl timo manifiesto de car ácter político que fir ma ría Ma ría Za mb rano ya en el exili o. La Habana se c onvertiría n u ev am e nte e n escenario de un en cuentr o sin prece dentes, esta v ez para alber gar la Primera Reunión de Profesores Universitari os Españ oles E migrados celebrada en la U niversidad de la capital cuba na del 20 al 22 de s eptiembre de 1943. E n el la, y ba jo la coordinación del Presid ente de la Unión d e Profesores Espa ñoles E migrados, Gustav o Pittaluga, se acordó la creación de un nuevo organismo que aglutinase a todos los par tidos SDUD  G HUURFDU HO UpJLPHQ GH )UDQFR  (Q OD  IDPRVD  ³'HFODUDFL yQ GH /D +DEDQD´ reda ctada el 25 d e septiembre y firmada por Gustavo Pittaluga; August o Pí y Suñe r; Manuel P edroso; Alfredo Mendizábal; Mariano Ruiz F unes; J oaquín X irau; María Za mb rano; Cándido Bolí v ar; Pedro Bosch Gi mp er a; José de B enito; Demó filo d e Buen; F ernando de los Ríos; F rancisco Gir al y José Gir al, se reclam ó, a l o largo de sus once artículos, la v uelta del gobierno re publicano y de la libertad de Esp aña. En dicha dec laración, los arr iba firmantes solicitar on la intervención de los países al iados y s XDS R\R D OD FD XVDUH SXEOLFDQD ³ GHIHQGLGD \  PDQWHQLGD SRU ORV H V SD xROHV´ FRQ W UD ³VXV WLUDQRV´ \  T XH HOORV FRQVLGHUDURQ pare jo al mo tivo por el que luchaban las Naciones Unidas. Día s después, aquella D eclara ción s ería publicada por el Dire ctorio Es tudia ntil Universitario en el folleto Voces españolas en la Universidad de la Habana ( 1943), con la Declaración final de los profesores. A q uella primera reun ión sería el ú lti mo acto po lítico de la escritora, muestra de u na v ida marcada por un fuerte sentimiento de compromiso que había ej ercido desde l os má s tem pranos años de su juventud. Co mo ya an unciábamos anteriormente, en esta segunda etapa co mprobamos cómo la producción pe riodística de Zambra no, y co ncretamente l os artículos de 294 orig en polít ico, dieron paso a u n nuev o periodo de madurez intelectual donde los textos filosóficos fu eron re emplazando, por un lado, y acaparando, p or otro, la prese ncia de la andalu za en este medio que es la prensa. Sin duda , el pensamiento polít ico de María Z ambrano encuentra s u máximo expre sión en s u libro P ersona y D e mocracia 337 . Si bien a trav és de s us artí culos hemo s podido tra zar la evoluci ón de un pe nsa mi ento qu e h a refl exionado sobre FRQFH SWRV WDQ UHOHYDQWHV FRPR OD ³OLEHUWDG´ R OD ³GH PR FU DFL D´ HV FRQ HV te li bro don de la pen sadora, inmersa en una época de la historia plagada d e abso lutis mo s tanto políticos como ideológicos, v a a reflexio nar sobre el hombre dig nificando el lugar que ocupa en la sociedad y que en su conte mpo ran eidad hab ía sid o red ucido a la nada. La época actual está d o mi nada ± di c e Zambrano- SRU OD LGHD GH SHUVRQD ³FR PR DOJR RULJLQDO QXHY R UHDOLGDG UDGLFDO LUUHGXFWLEOH D  QLQ JXQD RWUD´ =D PE U DQR  77) y que ésta constitu ye e l sentido de la socie dad y de la historia. ³$XQTX HO HQW a y tra bajosam ente, se h a i do abr iendo paso e sta revela ción de l a persona hum a na, de que co nstituye no sólo el val or m ás alto, sino l a finalidad de l a hi stor ia m i s m a . De que el día ve nturoso en que to dos los hombres ha yan l l egado a vivir ple nam e nte co mo pe rsonas, en una sociedad que sea su r ecep tá culo, su m edi o ade cuado, el hombre habr á HQFRQWUDGRVXFDVDVX³OXJDUQDWXUD O´ HQH OXQL YHUVR´=DP EU DQR 2004 : 60). La democra c ia es el cli ma social adecuado para el desarrollo de la persona: 337 Publ i cado po r el Dep artam ento de Instr ucción Públi ca d e San Juan de Puer to R ico e n 1 958. 7DO \ FRP R U H U HFRJH HQ O D WHV LV GRFWRUDO ³( O SHQVDP LHQ WR SROtWLFR \ VRFLDO GH 0DUtD = DP EU DQR´ de l a i nvestigadora Dª Ana Isabe l Salguer o Rob l es, posteriorm ente a 19 58 se publicaron algunos IUDJPHQWRV GH O OLEURV HQ GLYH UVDV UH YLVWDV FLWDPRV GH O D WH VLV ³(O  DEVROXWLVPR \ O D HVWUXFWXUD VDFULIL FLDO GH O D VRFLHGDG´ Cuadernos del C ongreso po r la Libertad d e la Cultura (París), 40 (1960), pp. 6 1-  ³ /D KL VWRULD FRP R WUD JHGL D´ Revista nacional de cultu ra (Venezuel a), 142 - 143 (1960), pp. 2 24 -  ³(O DOED KXPDQD HQ  OD  KL VWRU LD´  Humanidades ( Venezuela), 2 (195 2), pp . 181 -  ³/D FRQF L HQFLD KLVWyULFD H O WLHPSR´ Cuadernos del Congreso por la libertad de la cultura , 35 (1959), pp. 25 -  ³/D  KXP DQ L]D FLyQ GH O D KLVWRU LD ´ Revista Nacional de Cultura , 130 (1958), pp. 45- 47. 295 ³6LVH hubiera de definir la dem ocr aci a podría hacerse diciendo que es la sociedad en l a FXDO QRVy ORVHHVSHUP L WL GR VLQRH[ L JLGRHOVHUSHUVRQD´=DP EU DQR 20 04 : 169). ³/D  JUDQ QR YHG DG ± a ñadirá Za mb rano- del orden democrático es que ha de ser creado e Q WU H WRGRV´ < HVD SDUW LFLSD F LyQ G H WRGRV KD GH VHU  HQ FX DQWR perso nas asumiendo por tanto diferencias de sexo, edad, religión, raza , etc. ³/D GHP RFU DFL D HV HO UpJLP HQ GH O D XQLGDG HQ O D PXOWL SOLFLGDG GHO UH FRQRFLP L HQ WR SRU tanto de todas las di ver sidades, de tod as l as di ferencia V GH V LWXDFLyQ´  =DPEUDQR 2004 : 204). 3ª Etapa ± A partir de 1958 La última etapa coincidirá con la renuncia de la actividad política dir ecta. En carta a Cami l o José Cela d e 14 de febrero de 1964, le dirá : ³«  yo la política la he dejado bastan te de l ad o en mi aten ción. Creo qu e l o que hay que hacer e s cr ear, pensar, poetizar. El poetizar no e s posible ho y en la política como lo fue HQ RWURVWLHP SRV´ &HOD 20 0 9 : 58). Así lo expresa rá e l profesor R icard o T ejad a e n el libro Escritos sobre Ortega , UHILULp QGRVH D HVWH SHULRGR ³=DPEUDQR VLJXLy HVFULELHQGR VREUH FXHVWLRQHV PiV o men os po líticas, por l o meno s hasta 1958, pero la fa lta de s u patria y el q uerer apu rar hasta el f ondo l a v iv encia del exilio le i mpidieron comprometerse c on l a SRO tWLFDGLDULD´ Zambrano , 20 11: 13 -14). Sin emb argo, no pode mo s acabar este capítulo sin mencionar u n gru po de artículos que Za mb rano va a publicar en los diarios más pr estigiosos de nuestro país en l os años poster iores a su ex ilio, una vez ya insta lada definitiv amen t e en Madri d. Aunque h ablaremos de ello s en profundidad u n p oco más a de lante cuan do a nalicemos los artículos filosóficos, debe mo s destacar algunos trabajos 296 TXH  ELHQ SRGUtDQ VHU FRQV LGHUDGRV ³DUWtFXORV S ROtWLFRV´ SRU OD W HPiWLFDV abo rdadas en cada uno de ellos, pero que por su distanciamiento con l a actual idad parecen más intere s ados en recoger ideas y expe r iencias intemp orales. Es, de algún modo, XQ ³VDEHU GH  H[SHULHQFLD´ FR PR  W LW XODUi Zam brano a uno de ellos. Un brev e recorrido por estos artíc ulos nos descubre una actitud política poco novedosa que le jos de la actualida d par ece encontrar su v ínculo con sus recue rdos, con su propia v ida. En ellos se instala el propio sentir de la autora que parece r ecuperar en estos textos el espíritu co mprometid o del que hab lamos en su primera eta pa y que la llevó a tomar parte activ a dentro de l panorama pol ítico de nuestro país. Entre estos trabajos d estacan mo mentos de esp ecial trascend encia como el que hace al usión a la r eunión inte grada p or i ntelectuales GH O D JHQHUDFLyQ GHO  \  ORV MyYHQHV GHO  HQ HO PHUHQG HUR PDGULOHxR ³/D ERPE LOOD´ OD QRFKH  GHO  GH MX QLR GH  , en el que se llegaría a firma r el mani fiesto de adhesión en contra de la monarqu ía y en e l que rela tará su posteri or encue ntro co n el q ue fu era Presidente d e la R epública, Manuel Azaña. Nos referimos al artículo publicado e n Diario 16 , ³,PSiYLGR DQWH ODV UX LQDV´ 338 . T am bién es interesante conocer su opinión acerca de la posición mantenida por el Dr. Ma rañón e n u n momen to clav e en la historia de nu estro p aís e n el que l os jóvenes, incluida nuestra pensadora, reclamaban un mayor co mpromiso de los intel ectuales. No s referimos al artículo: ³ 8Q OLEHUDO ´ 339 . De igua l m a nera, pod emos r ecrear con detalle el episodio narra do con entus ias mo d el dí a en el que q uedó proc lamada la II Repúbli c a. Habla mo s de s u popular artículo , ³ $TXHO GH DEULO´ 340 . 338 ³,P SiYL GR DQWH O DV U XLQDV´ Diari o 1 6  0DGULG  GH RFWXEUH GH   6XS ³&XOWXUDV´ Q~P   275, p. XII). 339 ³8Q OLEHUDO´ , Di a rio 16 , Madri d, 19 de m ayo de 1987 ( Dossier 16, Centenario de Greg orio Marañón). 340 ³$TXHO   GH DEULO´  Di a rio 16  DxR ; 0DGUL G  GH DEULO GH  6XS ³&XOWXUDV´ Q~P   S I). 303 tam bién ésta e migra ción el evaron con sus colaboraciones e l niv el GH O D SU HQVD´ (Cua driello, 20 09 : 183 ). Por todo ello, a nuestro juicio, pod emos afir mar qu e, dentro de la producción de María Za mb r ano, existen dos gru pos de ³ artículos ´ que, pese a la t entativa HUUyQ HD G H G HQRPLQDUORV HQ VX FR QMXQWR ³DUWtFX ORV  ILORVyILFRV´ SHUWHQHFHQ D GRV  gén eros diferentes. Aun tratándose d e t extos que de un modo reflexiv o exponen ide as o tesis más o m enos novedosa s de ntro d el panora ma filosófico y que por su contenido pudieran p lantear si militud es entre u nos y otros, v am os a clasificar por un lado a quellos q ue por su c ondición periodística se a justan a los cánones SURS XHVWRV SRU OD SU HQVD GLDULD KDEODPRV GH ³DUWtFXORV ILO RVyILFRV´ JpQHUR GH opi nió n que s e publica en diarios, y por otro, aquellos que por longitud y f orma se publican en rev istas esp ecializadas, ³HQVD \RV S HU LRGtVWLFRV´ y de cuyas características nos ocuparemos más adelante. Nos atrev eríamos a definirlos del sigu iente modo: - Artículos filosófico s : Aqu ellos t extos de María Zambrano abierto s a l a intele cc ión del p ueblo que, c on una cl ara intención divul gador a, q uiere n expresar de una manera llana su propio pe nsamiento. Se ajustan a los par ámetros requ eridos para su inclusión en los diarios: brevedad y concisión. - Ensayo s periodísticos (filosófic os) : T exto de María Z ambrano r a zonado suficie ntemente donde se expone un pen samiento filosó fico. Supone un paso ade lante en la in v estiga ción filo sófic a. La autora con s idera que e s innov ador para la filosofía. Propio de rev istas filosóficas/literarias y con una lo ngit ud consi derablemente superior respecto a los anteriores. 7. 1. Característ icas de los artículos filosófi cos No s detendremos brevemen te a enumera r lo que c onsideramos s on las características p ropias de este género: [Document text truncated for crawler view.]