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AUTOR: Juan Pablo Morillo Baro http://orcid.org/0000-0002-8992-8977 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 3 “ANÁLISIS OBSERVACIONAL DEL ATAQUE POSICIONAL EN BALONMANO PLAYA Y PERFIL PSICOSOCIAL DEL JUGADOR” TESIS DOCTORAL Juan Pablo Morillo Baro Programa oficial de Doctorado Investigación en Actividad Física y Deporte Directores Dr. D. Antonio Hernández Mendo Dr. D. Rafael E. Reigal Garrido Departamento de Psicología Social, Trabajo Social, Antropología Social y Estudios de Asia Oriental. Facultad de Psicología.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 5 EL DR. DON ANTONIO HERNÁNDEZ MENDO, PROFESOR TITULAR EN EL DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA SOCIAL, TRABAJO SOCIAL, ANTROPOLOGÍA SOCIAL Y ESTUDIOS DE ASIA ORIENTAL DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA Y EL DR. DON RAFAEL E. REIGAL GARRIDO, INFORMAN: Que la presente Tesis Doctoral realizada por D. Juan Pablo Morillo Baro titulada “Análisis observacional del ataque posicional en balonmano playa y perfil psicosocial del jugador” de la cual somos directores, ha sido proyectada, desarrollada y redactada bajo nuestra supervisión. Que el mencionado trabajo de investigación reúne todas las características científicas y técnicas para poder ser defendido públicamente. Asimismo, merece una alta valoración en cuanto al rigor, actualidad de planteamiento y aspectos metodológicos. De todo lo cual informamos, como trámite preceptivo para su aceptación y posterior defensa pública. Y para que así conste, expiden y firman este informe en Málaga, a 6 de noviembre de 2015. Fdo.: Dr. D. Antonio Hernández Mendo Fdo.: Dr. D. Rafael E. Reigal Garrido
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 7 A mi hija Emma, mi vida.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 9 Agradecimientos Me gustaría desde aquí agradecer el apoyo y la confianza que han depositado en mí algunas personas, las mismas que me estimulan a seguir aprendiendo día a día y a alcanzar, en la medida de lo posible, la felicidad que todos anhelamos. Mis primeras palabras de agradecimiento han de ser, ineludiblemente, para mi familia. Su sacrificio y su lucha han posibilitado no sólo que haya llegado a elaborar este trabajo, sino toda una educación que me ha conformado en lo que soy. Deseo expresar un agradecimiento muy especial al Dr. D. Antonio Hernández Mendo y al Dr. D. Rafael E. Reigal Garrido, directores de mi Tesis, por enseñarme el camino de la investigación, por su ayuda y paciencia. Por su confianza. A D. Jorge Jiménez Salas, por acompañarme en este proceso, por su apoyo y amistad. También a todos los técnicos y jugadores de los equipos y selecciones nacionales que han colaborado en el desarrollo de la investigación. Y a mis amigos, que han amenizado el discurrir, a veces rutinario, de los días, incentivando mis ganas de mejorar y de continuar en la brecha. A Emma, por su cariño y comprensión. Por su sacrificio y apoyo. Por estar siempre ahí. A mi hija Emma, por hacerme feliz.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 17 Resumen La presente investigación tiene como objetivo conocer el juego y a los jugadores de balonmano playa. El juego porque se analiza la fase de ataque posicional desde el punto de vista de la Metodología Observacional y se aporta una perspectiva novedosa en la comprensión y diferenciación de las conductas de juego en las categorías masculina y femenina. Y a los jugadores y jugadoras porque se analizan las relaciones que se establecen entre diferentes constructos de la motivación y ansiedad principalmente. Objetivo que se enmarca dentro de la línea de investigación que surgió hace unos años y que trata de determinar los diferentes perfiles motivacionales existentes dentro de un grupo que practica un mismo deporte o actividad física, con el fin de individualizar la enseñanza atendiendo a las necesidades motivacionales específicas de cada subgrupo (Moreno, Martínez-Galindo y Alonso, 2010). Para ello, y en relación a la vertiente observacional, en el estudio 1 se presenta el análisis de Calidad del Dato utilizado en la construcción de una herramienta de observación diseñada ad hoc. El objetivo de este estudio era doble: elaborar un instrumento ad hoc que cumpla con las condiciones de fiabilidad, validez y precisión, con el cual poder realizar registros fiables de las acciones ofensivas en balonmano playa; y realizar un estudio apriorístico utilizando un análisis de generalizabilidad (Cronbach, Rajaratnam y Gleser, 1963). Este segundo aspecto permitirá determinar la fiabilidad de los observadores, valorar la bondad de las categorías y estimar el número mínimo de sesiones necesario para generalizar con precisión (Blanco-Villaseñor, Castellano, Hernández-Mendo, Sánchez-López y Usabiaga, 2014). La herramienta se trata de un sistema mixto de formatos de campo y sistemas de categorías exhaustivas y mutuamente excluyentes (E/ME) que tiene como objetivo codificar la fase de ataque del balonmano playa. El diseño es de carácter puntual, idiográfico y multidimensional. Se utilizan como criterios: minuto, marcador, equilibrio numérico, sistema defensivo, zona de finalización, banda de cambios, jugador que asiste, jugador que finaliza, modo de finalización, resultado de la finalización y la duración. Se han codificado 12 observaciones de selecciones nacionales absolutas masculinas. El análisis se ha realizado utilizando la concordancia consensuada (Anguera, 1990) (aproximación cualitativa de la calidad del dato), elaborando un archivo de detección de errores, calculando el índice Kappa de Cohen, los índices de correlación Tau b de Kendall, Pearson y Spearman; y un análisis de Generalizabilidad. Los resultados de los
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 18 coeficientes de correlación muestran un índice mínimo de 0.99, los índices Kappa de Cohen se sitúan en 0.91 y los índices de generalizabilidad son óptimos. Estos resultados aseguran que la herramienta de observación, además de tener un buen ajuste, permite registrar con fiabilidad y precisión. En el estudio 2 se muestran los resultados de un análisis de coordenadas polares en su versión genuina. Se analizaron los datos de 28 partidos de alto nivel con el programa informático Hoisan (Hernández-Mendo, López-López, Castellano, MoralesSánchez y Pastrana, 2012). Se utilizó un diseño observacional de carácter nomotético, de seguimiento y multidimensional con el sistema taxonómico metodológicamente validado en el primer estudio. Para llevar a cabo estos análisis se escogieron siete conductas focales relativas, principalmente, a los jugadores que finalizan el ataque y el modo de realizarlo. Los resultados mostraron diferencias entre las conductas de apareo en la categoría masculina y femenina. Destaca que el ataque posicional en la categoría femenina se orienta hacia zonas de finalización izquierdas ante un sistema defensivo abierto y depende más de la jugadora que adquiere el rol de especialista que en la categoría masculina, donde las responsabilidades están más repartidas y el ataque se dirige hacia la banda derecha ante un sistema defensivo cerrado. El lanzamiento en giro se ha mostrado como el principal recurso ofensivo en ambas categorías. Por otro lado, para analizar el perfil psicosocial del jugador de balonmano playa se han realizado igualmente dos investigaciones mediante el proceso de investigación por encuestas con una muestra representativa de la población objeto de estudio. Se justifican en la necesidad de analizar, desde el punto de vista de la teoría de la autodeterminación (Deci y Ryan, 1985, 1991, 2000), las relaciones que se establecen entre diferentes constructos de la motivación y la ansiedad. En primer lugar se ha investigado la relación que se establece entre las variables del perfil psicológico deportivo y la ansiedad competitiva y, posteriormente, se han examinado las relaciones entre la orientación motivacional y la percepción de apoyo a la autonomía con la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas. Efectivamente, el objetivo del tercer estudio fue examinar las relaciones entre el perfil psicológico deportivo y la ansiedad competitiva en una muestra de jugadores de balonmano playa. En el estudio participaron un total de 112 jugadores sub-19 y senior con edades entre 17 y 32 años (M = 23.23; DT = 6.81). Un 55.36% de género masculino (n = 62) y el 44.64% de género femenino (n = 50). Se utilizó el Inventario
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 19 Psicológico de Ejecución Deportiva (IPED; Hernández-Mendo, 2006; HernándezMendo, Morales-Sánchez y Peñalver, 2014) para analizar el perfil psicológico deportivo de los participantes y el Inventario del Estado de Ansiedad en Competición-2 (CSAI-2; Martens, Burton, Vealey, Bump y Smith, 1990) para evaluar el estado de ansiedad y la autoconfianza. Los análisis de correlación y de regresión lineal efectuados pusieron de manifiesto relaciones significativas entre los constructos estudiados. Para el total de la muestra el control de afrontamiento negativo y el nivel motivacional fueron los mejores predictores de la ansiedad, y el control de afrontamiento negativo y positivo los predictores más importantes de la autoconfianza, existiendo algunas diferencias en función del género en todos los modelos. Los resultados hallados denotan una relación entre las variables analizadas y sugieren que el conocimiento de los perfiles psicológicos deportivos podría ayudar a analizar los estados de ansiedad y confianza en los deportistas. Finalmente y con la misma muestra, en el cuarto estudio se examinan las relaciones entre la orientación motivacional y la percepción de apoyo a la autonomía con la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas en jugadores de balonmano playa. Se utilizó el Cuestionario de Orientación al Ego y a la Tarea en el Deporte (TEOSQ; Duda, 1989; Balaguer, Castillo y Tomás, 1996), el Cuestionario de Clima en el Deporte (SDT; Balaguer, Castillo y Duda, 2008) para el clima de apoyo a la autonomía y la Escala de Satisfacción de Necesidades Psicológicas Básicas (PNSE; Wilson, Rogers, Rodgers y Wild, 2006). Al igual que en el estudio anterior, los análisis efectuados pusieron de manifiesto relaciones significativas entre los constructos estudiados, destacando que el apoyo a la autonomía fue el factor que mejor predijo las tres necesidades psicológicas para la muestra total. Sin embargo, por género mostraron predictores diferentes para la satisfacción de las necesidades de autonomía y relación con los demás. Los resultados de los estudios realizados garantizan a los entrenadores una mejor comprensión de la realidad de las situaciones de ataque posicional del deporte y permiten diseñar un plan de actuación psicológica a los jugadores con base científica.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 20 Referencias Anguera, M.T. (1990). Metodología observacional. En J. Arnau, M. T. Anguera y J. G. Benito (Eds.), Metodología de la investigación en ciencias del comportamiento (pp. 125-236). Murcia: Universidad de Murcia. Balaguer, I., Castillo, I. y Duda, J. L. (2008). Apoyo a la autonomía, satisfacción de las necesidades, motivación y bienestar en deportistas de competición: Un análisis de la teoría de la autodeterminación. Revista de Psicología del Deporte, 17(1), 123139. Balaguer, I., Castillo, I. y Tomás, I. (1996). Análisis de las propiedades psicométricas del Cuestionario de Orientación al Ego y a la Tarea en el Deporte (TEOSQ) en su traducción al castellano. Psicológica, 17, 71-81. Blanco-Villaseñor, A., Castellano, J., Hernández-Mendo, A., Sánchez-López, C. R. y Usabiaga, O. (2014). Aplicación de la TG en el deporte para el estudio de la fiabilidad, validez y estimación de la muestra. Revista de Psicología del Deporte, 23(1), 131-137. Cronbach, L. J., Rajaratnam, N. y Gleser, G. C. (1963). Theory of generalizability: a liberalization of reliability theory. British Journal of Mathematical and Statistical Psychology, 16, l37-163. Deci, E. L. y Ryan, R. M. (1985). Intrinsic motivation and self-determination in human behavior. Nueva York: Plenum Press. Deci, E. L. y Ryan, R. M. (1991). A motivational approach to self: Integration in personality. En R. Dienstbier (Ed.), Nebraska Symposium on Motivation: Vol. 38. Perspectives on Motivation (pp. 237-288). Lincoln, NE: University of Nebraska Press. Deci, E. L. y Ryan, R. M. (2000). The “what” and “why” of goal pursuits: Human needs and the self-determination of behaviour. Psychological Inquiry, 11, 227-268. Duda, J. L. (1989). Relationship Between Task and Ego Orientation and the Perceived Purpose of Sport Among High School Athletes. Journal of Sport & Exercise Psychology, 11, 318-335.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 21 Hernández-Mendo, A. (2006). Cuestionario para la evaluación psicológica de la ejecución deportiva: estudio complementario entre TCT y TRI. Revista de Psicología del Deporte. 15, 71-93. Hernández-Mendo, A., López López, J. A., Castellano, J., Morales-Sánchez, V. y Pastrana, J. L. (2012). Hoisan 1.2: Programa informático para uso en metodología observacional. Cuadernos de Psicología del Deporte, 12(1), 55-78. Hernández-Mendo, A., Morales-Sánchez, V. y Peñalver, I. (2014). Replicación de las propiedades psicométricas del Inventario Psicológico de Ejecución Deportiva. Revista de Psicología del Deporte, 23(2), 311-324. Martens, R., Burton, D., Vealey, R. S., Bump, L. A. y Smith, D. E. (1990). Development and validation of the Competitive State Anxiety Intentory-2. En R. Martens, R.S. Vealey y D. Burton (Eds.), Competitive anxiety in sport (pp. 127140). Champaing, IL: Human Kinetics. Moreno, J. A., Martínez-Galindo, C. y Alonso, N. (2010). Perfiles motivacionales en educación física. Diferencias según las conductas de disciplina y la percepción de igualdad de trato. Revista Iberoamericana de Educación, 54, 1-25. Wilson, P. M., Rogers, W. T., Rodgers, W. M. y Wild, T. C. (2006). The Psychological Need Satisfaction in Exercise Scale. Journal of Sport and Exercise Psychology, 28, 231-251.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 23 Capítulo 1 Metodología y objetivos.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 25 1. Metodología y objetivos En los últimos años, las Ciencias de la Actividad Física y el Deporte han seguido una trayectoria imparable en la búsqueda del conocimiento científico. La Metodología de la Encuesta (ME) y la Metodología Observacional (MO) son dos opciones que los investigadores del deporte de competición tienen a su disposición. Para obtener la información necesaria en este trabajo, se han utilizado estos dos procesos, los cuales han permitido satisfacer los objetivos de investigación. El objetivo general de esta investigación es doble; por un lado conocer las relaciones que se establecen entre las conductas que suceden en el ataque posicional del balonmano playa y, por otro, analizar las relaciones que se establecen entre diferentes constructos de la motivación y la ansiedad en los jugadores. Todo ello diferenciando las categorías masculina y femenina. Pero como paso previo a la consecución de estos objetivos, es necesario alcanzar otros objetivos secundarios derivados de la utilización de la MO: Elaborar un instrumento ad hoc que cumpla con las condiciones de fiabilidad, validez y precisión, con el cual poder realizar registros fiables de las acciones ofensivas en balonmano playa. Realizar un estudio apriorístico utilizando un análisis de generalizabilidad. El proceso de elaboración del sistema de codificación ha seguido una estrategia “empírico-inductiva”, condicionada por la falta de construcciones teóricas al respecto y el carácter multidimensional de la acción. A pesar de que la codificación se haya realizado con un sistema de formatos de campo, los criterios de cada uno de ellos están constituidos por un sistema de categorías exhaustivo y mutuamente excluyente (E/ME). El diseño está enclavado en el segundo cuadrante y es de carácter puntual/idiográfico/multidimensional (Anguera, Blanco-Villaseñor, Hernández-Mendo y Losada, 2011). El análisis de la calidad del dato y el procesamiento estadístico de los datos ha sido realizado con la utilización del programa informatizado IBM SPSS Statistics versión 20 (Social Program for Statistical Sciencies) para Windows, la hoja de cálculo Excel XP, el programa GSEQ-SDIS (Bakeman y Quera, 1995) y el programa informático SAGT v1.0. (Hernández-Mendo, Ramos-Pérez y Pastrana, 2012). Además, se ha utilizado el programa informático Hoisan (Hernández-Mendo, López-López,
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 33 Capítulo 2 La observación en balonmano playa.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 35 2. La observación en balonmano playa 2.1. Introducción En el deporte de competición, tanto en los más tradicionales como en las nuevas modalidades que con más frecuencia aparecen, la observación adquiere una dimensión importante y trascendental, tanto desde el punto de vista técnico-táctico como desde el punto de vista de las aplicaciones en el ámbito psicológico y físico; y la Metodología Observacional (MO) es la más idónea para el estudio del deporte cuando el objetivo es analizarlo en su contexto y dinámica habitual (Anguera y Hernández-Mendo, 2013, 2014). El balonmano playa es una modalidad de juego del balonmano que tiene su origen a principios de los años noventa. Desde entonces ha ido evolucionando en todas las áreas (técnica, táctica, reglas del juego, preparación física, etc.) hasta convertirse en una realidad deportiva presente en los cinco continentes y reglada por las más altas instituciones deportivas. Así, por ejemplo, se disputan con regularidad campeonatos del mundo y campeonatos continentales. Esta modalidad presenta diferencias notables con las reglas de juego del balonmano pista que lo han convertido en un deporte nuevo. La normativa es distinta, destacando, por ejemplo, la diferente puntuación de los goles dependiendo de la manera en que se consigan. Desde la perspectiva de los entrenadores, es necesario investigar y obtener información científica sobre las demandas reales en competición con el objetivo de optimizar los programas de entrenamiento desde un punto de vista técnico-táctico (Matsushigue, Hartmann y Franchini, 2009; Tornello, Capranica, Chiodo, Minganti y Tessitore, 2013; Tornello et al., 2014). El interés por la investigación en balonmano está creciendo de una forma continuada, siendo España el país con mayor número de artículos científicos publicados sobre balonmano indexados en WoS (Gutiérrez, 2014). Profundizando en la revisión de los estudios realizados al deporte matriz de nuestra disciplina objeto de estudio, se encuentra que Rogulj, Srhoj y Srhoj (2004), encontraron diferencias en la duración, los sistemas, la organización y la dirección del ataque en la liga croata. Gruić, Vuleta y Milanović (2006), y Ohnjec, Vuleta, Milanović y Gruić (2008) obtienen modelos de eficacia distintos en la fase de grupos de los mundiales masculino y femenino de 2003 respectivamente, destacando la importancia del rendimiento de la primera línea. Sáez, Roldán y Feu (2009) en la Copa del Rey 2008 hallaron diferencias en los lanzamientos fallados de seis metros, goles de contraataque,
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 36 así como en coeficientes ofensivos y defensivos secundarios. Gutiérrez y Férez (2009) y Gutiérrez, Fernández y Borrás (2010), analizando partidos de los campeonatos de Europa y del mundo en diferentes marcos situacionales, describen coeficientes de eficacia ofensivos y defensivos en situaciones de inferioridad numérica que discriminan la condición de ganador. Gutiérrez y López (2011) muestran numerosos indicadores que diferencian ganadores de perdedores en la liga ASOBAL (interceptaciones, faltas técnicas, exclusiones, etc.). Por otra parte, García, Ibáñez, Feu, Cañadas y Parejo (2008), y Antúnez, García, Sáez, Valle y García (2013) también mencionan diferencias en las etapas de formación. Analizando el campeonato del mundo masculino de Croacia 2009, Foretic, Rogulj y Trninic (2010) concluyen que las diferencias entre ganadores y perdedores en los indicadores de eficacia son muy reducidas cuando el nivel de los equipos es similar. También, estudiando los momentos finales de los partidos igualados del campeonato del mundo masculino Suecia 2011, Botejara, Puñales, González, Ruy y Trejo (2012) no encontraron diferencias significativas en los valores de eficacia de finalización de los ataques. En estos escenarios de igualdad, y en especial en los momentos de resolución de los partidos, se hace necesario profundizar en la valoración de las mínimas diferencias que puedan aparecer entre los equipos y que desequilibran la balanza. Se hace imprescindible estudiar el curso de los resultados y su influencia en el resultado final (Rogulj, Foretić y Burger, 2011). El balonmano playa, al igual que otros deportes colectivos, se caracteriza por tener una gran complejidad de comportamientos que dificultan su observación y análisis. El rendimiento del juego deportivo colectivo es mucho más difícil de evaluar que los deportes individuales (Carling, Williams y Reilly, 2005). A pesar de ello, el aumento de los estudios realizados en esta disciplina deportiva demuestra una búsqueda continua e incesante de los problemas planteados en el juego, las preguntas de los entrenadores sobre cómo preparar los equipos para responder mejor a estos problemas y la búsqueda de respuestas para encontrar una relación con el éxito deportivo. En este sentido, resulta indispensable profundizar en el conocimiento de los factores de rendimiento individual y colectivo del juego, lo cual es esencial para caracterizar los procesos y la dinámica de la preparación táctica de los equipos basados en la realidad competitiva, hallando respuestas a muchas preguntas que el juego nos plantea.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 37 Pero todo estudio empírico requiere forzosamente de un desarrollo metodológico, mediante el cual se ofrece la respuesta que da una parcela de la realidad a la pregunta científica planteada. Y la MO, debido a la idiosincrasia que la define es, quizás, la más apta para el estudio de problemas sociales cambiantes, donde los procedimientos estáticos de análisis no son suficientes. Esto convierte a la MO en la más idónea para el estudio del deporte, cuando el objetivo es analizarlo en su contexto y dinámica habitual (Anguera y Hernández-Mendo, 2013, 2014). Como consecuencia, su expansión es innegable en las últimas décadas y su carácter científico se halla perfectamente avalado (Anguera, 1990; Sackett, 1978). En la última década, el crecimiento en la utilización de la MO en el estudio de la actividad física y deportiva ha sido constante y sostenido (e.g., Anguera, 2010; Anguera, Blanco-Villaseñor, Hernández-Mendo y Losada, 2011; Camerino, Castañer y Anguera, 2012; Casamichana, Castellano, Blanco-Villaseñor y Usabiaga, 2012; Casolino et al., 2012; Falcó, Estevan, Álvarez, Morales-Sánchez y Hernández-Mendo, 2014; Falcó, Landeo, Menescardi, Bermejo y Estevan, 2012; Garzón, Lapresa, Anguera y Arana, 2011; Iglesias, Gasset, González y Anguera, 2010; Kazemi, Casella y Perri, 2009; Kazemi, Waalen, Morgan y White, 2006; Matsushigue et al., 2009; Menescardi et al., 2012; Menescardi, López-López, Falcó, Hernández-Mendo y Estevan, 2015; Sánchez-Algarra y Anguera, 2013; Santos, Franchini y Lima-Silva, 2011; Sarmento, 2012; Sautu, Garay y Hernández-Mendo, 2009; Tornello et al., 2013; Yoder y Simmons, 2010), detectándose una solidez en el planteamiento que hace presagiar que su utilización seguirá incrementándose (Anguera y Hernández-Mendo, 2014). Sin embargo, este crecimiento es desigual en función del deporte que se aborde. Ciertamente, estudios sobre balonmano se vienen realizando desde hace varios años con notable éxito, como por ejemplo la investigación de Sousa, Prudente, Sequeira y Hernández-Mendo (2014) entre otras muchas. Más dificultades se encuentran al hacer una revisión sobre el balonmano playa, donde la casi totalidad de los estudios encontrados carecen del rigor científico y se presentan con valor divulgativo. Hoy en día se dispone de abundante literatura científica relativa al procedimiento específico de la MO en su aplicación al ámbito de la actividad física y el deporte (e.g. Hernández-Mendo, Díaz-Martínez y Morales-Sánchez, 2010). En resumen, la MO se lleva a cabo en un contexto natural, centrándose en el comportamiento espontáneo y habitual de los participantes observados (Anguera, 1990; Anguera y Hernández-Mendo,
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 38 2013; Sánchez-Algarra y Anguera, 2013). Se caracteriza por ser un procedimiento flexible y riguroso en el estudio del juego (Anguera y Hernández-Mendo, 2014; Anguera et al., 2011), y posibilita la elaboración de instrumentos ad hoc (Sousa, Prudente, Sequeira y Hernández-Mendo, 2014) adaptados a la realidad de un determinado contexto (Menescardi et al., 2015). La siguiente decisión en todo estudio empírico corresponde siempre al diseño observacional, que una vez definidos los objetivos, guiarán todo el proceso a seguir, incidiendo en la elaboración de instrumentos de observación, en el registro y su métrica, en el muestreo observacional, en el control de calidad del dato y, de forma muy acusada, en la elección de las técnicas analíticas más adecuadas en cada caso, sin olvidar igualmente su repercusión en la interpretación de los resultados (Anguera et al., 2011). Sin profundizar en este aspecto, la intersección de los criterios idiográfico-nomotético, puntual-seguimiento, y unidimensional-multidimensional, considerados dicotómicos, ha permitido la obtención de ocho diseños observacionales (I/P/U, I/P/M, I/S/U, I/S/M, N/P/U, N/P/M, N/S/U, N/S/M). 2.2. La Calidad del Dato Las etapas que implica la lógica del método científico serán en todos los casos: delimitación del problema, recogida y optimización de los datos, análisis de datos, e interpretación de resultados. La segunda etapa, que ha dado lugar en los últimos años a un amplio número de publicaciones dedicadas a la construcción ad hoc de instrumentos de observación, termina con el control de calidad de los datos (Blanco-Villaseñor, Castellano, Hernández-Mendo, Sánchez y Usabiaga, 2014; Hernández-Mendo et al., 2010; Hernández-Mendo et al., 2014; Usabiaga, Castellano, Blanco-Villaseñor y Casamichana, 2013). La extraordinaria diversidad de situaciones susceptibles de ser sistemáticamente observadas en el ámbito de la investigación en el deporte y la actividad física obliga a prescindir de instrumentos estándar y, por el contrario, dedicar el tiempo necesario a prepararlo ad hoc en cada una de las actuaciones profesionales. En este sentido, existe como instrumento básico de la MO el sistema de categorías, al que se incorporó posteriormente el formato de campo. El sistema de categorías es de mayor rango por su imprescindible soporte teórico, y se caracteriza esencialmente por ser un sistema
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 39 cerrado, de codificación única, y no autorregulable, mientras que los formatos de campo constituyen un instrumento especialmente adecuado en situaciones de elevada complejidad y de falta de consistencia teórica, y sus rasgos básicos son los de sistema abierto, apto para codificaciones múltiples y altamente autorregulable. Una vez realizada la recogida de datos con la herramienta de observación específicamente elaborada, el observador debe tener la garantía necesaria sobre su calidad, y el más básico de los requisitos de control es precisamente lo que tradicionalmente se denominó fiabilidad del registro observacional. Evidentemente, en el estudio del comportamiento humano es obvio la gran cantidad de factores que están incidiendo de forma diversa sobra las conductas que se ejecutan, y de aquí que nos preguntemos si los valores observados son interpretables, o si, por el contrario, son el resultado de fluctuaciones aleatorias introducidas por la misma medida. De aquí que Blanco (1997) desarrolle tres formas de entender la fiabilidad de los datos observacionales: a. Coeficientes de concordancia entre dos observadores que, registrando de forma independiente, codifican las conductas mediante un mismo instrumento de observación. b. Coeficientes de acuerdo, resueltos mediante la correlación. c. Aplicación de la Teoría de la Generalizabilidad (TG), cuando interesa integrar diferentes fuentes de variación (observadores distintos, diversas ocasiones, varios instrumentos, tipos variados de registro, ocasiones diversas, etc.) en una estructura global. Además de las formas cuantitativas de control de la calidad del dato, cada vez la concordancia consensuada cuenta con mayor protagonismo en MO. Se trata de lograr el acuerdo entre los observadores antes del registro, lo cual puede conseguirse siempre que se disponga de la grabación de la conducta y los observadores discuten entre sí a qué categoría se asigna cada una de las unidades de conducta. Presenta ventajas evidentes, y a la obtención de un registro único hay que añadirle un importante fortalecimiento del instrumento de observación, ya que quedan mejor perfiladas sus definiciones y los matices que deban añadirse.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 40 2.3. La Teoría de la Generalizabilidad Además de una adecuada calidad de los datos, la MO exige una estimación precisa de los diferentes tamaños muestrales. La estructura multivariada de la TG es la solución a ello (Cronbach, Gleser, Nanda y Rajaratnam, 1972; Cronbach, Rajaratnam y Gleser, 1963). Es considerada, por un lado, como una extensión de la Teoría Clásica de los Tests, utilizando los procedimientos del análisis de la varianza y de los diseños experimentales (Martínez, 1995); y, por otro, como una teoría de los errores multifaceta asumiendo que cualquier situación de medida posee infinitas fuentes de variación o facetas (Cronbach et al., 1972). A través de la TG se pueden analizar las diferentes fuentes de variación que pueden estar afectando a una medida o diseño de medida de origen observacional. La aplicación de esta teoría permite estimar el grado de generalización de un diseño de medida con respecto a las condiciones particulares de un valor teórico buscado. El coeficiente de generalizabilidad permite estimar el ajuste de la media observada a la media de todas las observaciones posibles. La TG unifica las definiciones de fiabilidad, validez y precisión. Estas corresponden a un aspecto parcial de un modelo más general, que considera todas aquellas fuentes de variación que afectan a los resultados observados. Uno de los objetivos de la medición es identificar y medir los componentes de variancia que aportan error a una estimación e implementar estrategias que reduzcan la influencia de estas fuentes de error sobre la medida (Blanco-Villaseñor, 1993; Blanco-Villaseñor, Castellano y Hernández-Mendo, 2000). El cumplimiento de este objetivo pasa ineludiblemente por la estimación de los componentes de varianza de diversas facetas o fuentes de variabilidad que componen el estudio observacional. El investigador definirá el conjunto de condiciones que restringen las facetas. El conjunto de valores que puede tomar una faceta se conoce como universo de generalización. El estudio de Generalizabilidad se compone básicamente de cuatro fases: (1) Definición de las facetas de estudio; (2) Análisis de varianza de las puntuaciones obtenidas sobre las facetas de estudio; (3) Cálculo de los componentes de error; (4) Optimización de los coeficientes de Generalizabilidad. Por lo tanto, realizar un estudio apriorístico utilizando un análisis de generalizabilidad permitirá determinar la fiabilidad de los observadores, valorar la bondad de las categorías y estimar el número mínimo de sesiones (partidos, sets, cuartos, etc.) necesario para generalizar con precisión (Blanco-Villaseñor et al., 2014).
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 41 Éste último aspecto queda en manos del investigador, pues deberá evaluar el coste/beneficio de una muestra mayor que pueda mejorar sustancialmente la precisión en la generalización de los datos. Este aspecto ha sido abordado recientemente en diversos trabajos (Casamichana et al., 2012; García García, Hernández-Mendo, Serrano y Morales Sánchez, 2013; Hernández-Mendo, Montoro, Reina y Fernández-García, 2012; Usabiaga et al., 2013). 2.4. El Análisis de Coordenadas Polares Habitualmente se utilizan estudios que analizan sólo la frecuencia de ocurrencia de los eventos por lo cual no llegan a analizar un aspecto clave en el juego, como es su dimensión temporal (Sarmiento et al., 2011). Ciertamente, en los últimos años se ha incrementado el número de investigaciones sobre las acciones de juego en deportes colectivos basadas en la MO (e.g., Anguera y Hernández-Mendo, 2013, 2014; Casamichana et al., 2012; Garzón et al., 2011; González, Botejara, Puñales, Trejo y Ruy, 2013; Sousa et al., 2014) y el análisis de coordenadas polares junto con el secuencial (técnica de retardos y markoviano), característicos de esta metodología (Anguera y Hernández-Mendo, 2013, 2014), utiliza el parámetro orden en su ejecución. Este tipo de técnica ha cobrado cada vez mayor relevancia dentro del mundo del deporte, llevándose a cabo en diversas disciplinas como fútbol, tenis, pelota vasca (Castellano y Hernández-Mendo, 2003; Castellano, Hernández-Mendo, MoralesSánchez y Anguera, 2007; Gorospe, 1999; HernándezMendo y Anguera, 1998; Perea, 2008; Perea, Castellano, Alday y Hernández-Mendo, 2012; Usabiaga, 2005) y, por supuesto, en balonmano (González, Botejara, Puñales, Trejo y Ruy, 2013; Sousa, Prudente, Sequeira, López-López y Hernández-Mendo, 2014). El análisis de coordenadas polares es de gran utilidad, ya que se trata de “una técnica analítica sumamente potente que incide de lleno en el análisis de la complejidad” (Martín y Lago, 2005, p. 143). Esta particular técnica analítica posibilita conocer el tipo de relaciones que se producen entre las conductas correspondientes al sistema taxonómico propuesto, actuando como un potente reductor de datos; es decir, permite reducir la acumulación de información a unos pocos parámetros vectoriales que se materializan en un mapa interrelacional que posibilita conjugar las perspectivas retrospectiva y prospectiva (Gorospe y Anguera, 2000). Este mapa de relaciones vincula una determinada categoría (conducta focal o criterio) con todas las propias del sistema.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 48 control de calidad del dato, y análisis de datos. Revista de Psicología del Deporte, 23(1), 111-121. Hernández-Mendo, A., Díaz-Martínez, F. y Morales-Sánchez, V. (2010). Construcción de una herramienta observacional para evaluar las conductas prosociales en las clases de educación física. Revista de Psicología del Deporte, 19(2), 305-318. Hernández-Mendo, A., López-López, J. A., Castellano, J., Morales-Sánchez, V. y Pastrana, J. L. (2012). Hoisan 1.2: Programa informático para uso en metodología observacional. Cuadernos de Psicología del Deporte, 12(1), 55-78. Hernández-Mendo, A., Montoro, J., Reina, A. y Fernández-García, J. C. (2012). Desarrollo y optimización de una herramienta observacional para el bloqueo en voleibol. Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte, 7(1), 15-32. Iglesias, X., Gasset, A., González, C. y Anguera, M. T. (2010). Interacción competitiva y presión ambiental en deportes de combate: aplicación de la metodología observacional. Revista Iberoamericana de Psicología del Deporte, 5(2), 267-282. Kazemi, M., Casella, C. y Perri, G. (2009). 2004 Olympic Taekwondo Athlete Profile. The Journal of the Canadian Chiropractic Association, 53, 144-152. Kazemi, M., Waalen, J., Morgan, C. y White, A. R. (2006). A Profile of Olympic Taekwondo Competitors. Journal of Sports Science and Medicine, 5, 114-121. Lago, C. y Anguera, M. T. (2002). Use of the polar coordinates technique to study interactions among professional soccer players. Revista Portuguesa de Ciências de Desporto, 2(4), 21-40. Martín, R. y Lago, C. (2005). Deportes de equipo: comprender la complejidad para elevar el rendimiento. Barcelona: INDE Publicaciones. Martínez Arias, R. (1995). Psicometría: teoría de los test psicológicos y educativos. Madrid: Síntesis. Matsushigue, K., Hartmann, K. y Franchini, E. (2009). Taekwondo: physiological responses and match analysis. Journal of Strength and Conditioning Research, 23, 1112-1117.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 53 Capítulo 3 Evaluación psicosocial del jugador de balonmano playa.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 55 3. Evaluación psicosocial del jugador de balonmano playa 3.1. Introducción En el deporte de competición, es esencial el conocimiento y el control de los factores (físicos, técnicos, psicológicos, etc.) que influyen en el rendimiento. Específicamente, el análisis de las variables psicológicas constituye una de las áreas que está acaparando un gran interés en los últimos años (García-Calvo, Sánchez Miguel, Leo, Sánchez Oliva y Amado, 2011; Luckwü y Guzmán, 2011). La motivación, la atención, la ansiedad, la autoconfianza, los estados de ánimo, las orientaciones de meta o el ajuste emocional son algunos ejemplos de variables que se están evaluando principalmente en situaciones de competición (Moreno, Cervelló y González-Cutre, 2010; Ramis, Torregrosa, Viladrich y Cruz, 2013). En esta línea de investigación, una de las preguntas que surge a los entrenadores, académicos y psicólogos del deporte es cómo la competición se relaciona con la motivación y la generación de ansiedad de los deportistas (Cecchini, González, Carmona y Contreras, 2004); y cómo influyen estos factores en el rendimiento deportivo. Por lo tanto, los estudios 3 y 4, realizados mediante el proceso de investigación por encuestas, se justifican en la necesidad de analizar las relaciones que se establecen entre diferentes constructos de la motivación y la ansiedad. Aunque estas variables se han estudiado en otras disciplinas, es difícil encontrar estudios en balonmano playa. Al ser un deporte emergente, se considera interesante analizar estos aspectos para observar si ocurre igual que en otras modalidades y para contribuir a su desarrollo. 3.2. Aspectos motivacionales del deportista En el contexto competitivo, el aumento en el rendimiento de los deportistas requiere constancia en el trabajo, obsesión por alcanzar las metas y motivación (Dahl, 2012). Por ello, el análisis de las variables psicológicas constituye una de las áreas de mayor crecimiento en los últimos años, destacándose el nivel de autodeterminación, la motivación intrínseca, el clima motivacional o la satisfacción de necesidades psicológicas básicas como los constructos de la motivación que centran el interés de numerosos investigadores (Almagro, Sáenz-López, González-Cutre y Moreno-Murcia, 2011; Amado et al., 2015; García-Calvo et al., 2011; Gené y Latinjak, 2014; León-
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 56 Prados, Fuentes y Calvo, 2014; Moreno et al., 2010; Pulido, Leo, Chamorro y GarcíaCalvo, 2015; Ramis et al., 2013). El objetivo es explicar su implicación en la conducta deportiva. 3.2.1. La motivación El término motivación proviene del verbo latino movere que significa mover y se considera un constructo complejo, tal y como la define Littman (1958) “... proceso o condición que puede ser fisiológico o psicológico, innato o adquirido, interno o externo al organismo el cual determina o describe por qué o respecto a qué, se inicia la conducta, se mantiene, se guía, se selecciona o finaliza; este fenómeno también se refiere al estado por el cual determinada conducta frecuentemente se logra o se desea; también se refiere al hecho de que un individuo aprenderá, recordará, u olvidará cierto material de acuerdo con la importancia y el significado que el sujeto le dé a la situación...”. Actualmente, la psicología moderna considera la motivación como la integración de dos dimensiones, por una parte la dimensión intensiva que hace referencia a los aspectos de energía y activación que emplean los sujetos para realizar una actividad; y, por otra, la dimensión direccional, referente a la orientación que adoptan los sujetos hacia un objetivo o meta, y que indica la finalidad del comportamiento (Elvira, 2005). Otros autores, como Calvo, Ureña, Martínez y Cervelló (2000), también definen la motivación en estos términos; es decir, como la dirección y la intensidad del esfuerzo. Con la dirección se referían a si el individuo busca, se aproxima o se siente atraído por ciertas situaciones, que vienen determinadas por la finalidad del comportamiento (dimensión direccional). Y con la intensidad a la cantidad de empeño que una persona emplea en una situación determinada (dimensión intensiva). Además, estos autores destacan que la motivación no deriva únicamente de factores del participante como la personalidad, las necesidades, los intereses o los objetivos, ni sólo de factores situacionales como el estilo del entrenador o el historial de victorias, sino desde la interacción de esos dos conjuntos de factores. Esta perspectiva interaccional ha generado teorías cognitivo sociales como la Teoría de la Autoeficacia (Bandura, 1977, 1982, 1986), la Teoría de la Percepción de Competencia (Harter, 1975, 1978, 1980, 1981), la Teoría de la Autodeterminación
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 57 (Deci, 1975; Deci y Ryan, 1985; Ryan, 1982) y la Teoría de las Metas de Logro (Ames, 1987; Ames y Archer, 1987, 1988; Dweck, 1986; Dweck y Elliot, 1983; Dweck y Legget, 1988; Maher, 1974; Maher y Nicholls, 1980; Nicholls, 1978, 1984, 1989). En el ámbito del deporte, el estudio de la motivación permite conocer por qué algunas personas seleccionan una determinada actividad, la cantidad de energía con la que se realiza o los factores que determinan que se persista en ella. Los modelos explicativos de la motivación en el deporte han evolucionado desde modelos mecanicistas hacia modelos sociales y cognitivos (Escartí y Brustad, 2000), como nos muestran los estudios realizados en los últimos años (Moreno, Cervelló y González-Cutre, 2007; Sicilia, Águila, Muyor, Orta y Moreno, 2009) fundamentados en dos teorías para analizar los perfiles motivacionales: la Teoría de las Metas de Logro (Nicholls, 1989) y la Teoría de la Autodeterminación (TAD) (Deci y Ryan, 1985, 1991, 2000). 3.2.2. La Teoría de la Autodeterminación La TAD (Deci y Ryan, 1985, 1991, 2000) es una macro-teoría de la motivación humana que tiene relación con el desarrollo y funcionamiento de la personalidad dentro de los contextos sociales (Moreno y Martínez, 2006). La TAD analiza el grado en que las conductas humanas son auto-determinadas (Deci y Ryan, 1985); es decir, el grado en que las personas realizan sus acciones de forma voluntaria (Carratalá, 2004). Basada, según Moreno y Martínez (2006, p. 40) “en una meta-teoría organísmico-dialéctica que asume que las personas son organismos activos, con tendencias innatas hacia el crecimiento psicológico y del desarrollo, esforzándose por dominar los desafíos continuados e integrar sus experiencias de forma coherente con su voluntad”. Cuenta actualmente con uno de los constructos teóricos más coherentes y sólidos para explicar la motivación humana, y más concretamente, la motivación hacia las actividades físicas y deportivas (Moreno y Martínez, 2006). Es considerada una de las teorías más sólidas que se emplean actualmente para explicar la adherencia a la práctica física (Carrasco, Chirosa, Martín, Cajas y Reigal, 2015) y es uno de los modelos con mayor repercusión y que más se está utilizando en el ámbito deportivo (Almagro et al., 2011; Amado et al., 2015; Gené y Latinjak, 2014; Pulido et al., 2015).
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 64 motivacionales y determinantes positivos y negativos desarrollados en el contexto deportivo. Por ejemplo, Adie, Duda y Ntoumanis (2012) estudiaron las relaciones que se establecen entre el apoyo a la autonomía, la satisfacción de las NPB y el bienestar en una población de jugadores de fútbol juvenil. Los resultados respaldan parcialmente los postulados de la teoría de las NPB. Del mismo modo, Gillet et al. (2010) estudiaron la influencia del apoyo a la autonomía con la motivación y el rendimiento en una población de judokas, mostrando que el apoyo a la autonomía facilita la motivación auto-determinada y mejora el rendimiento, tal y como postula la TAD. Por su parte, Banack, Sabiston y Bloom (2011) exploraron las relaciones que se establecen entre el apoyo a la autonomía, la satisfacción de las NPB y la motivación intrínseca en atletas paralímpicos. Los resultados ponen de manifiesto la importante relación entre el comportamiento del entrenador y la motivación del atleta discapacitado; apareciendo, por ejemplo, la competencia percibida como predictor significativo de la motivación intrínseca. 3.2.5. La Orientación Motivacional Diversos autores destacan dos términos que se relacionan con el constructo motivación en el contexto deportivo, éstos son el logro y la competitividad. La motivación al logro es la orientación del deportista hacia el esfuerzo por tener éxito en una tarea determinada, la persistencia a través de los fracasos y la sensación de orgullo por las ejecuciones realizadas (Gill, 1986). La competitividad se refiere a una disposición a esforzarse para obtener algún tipo de satisfacción al establecer comparaciones con algún estándar de rendimiento en presencia de evaluadores (Martens, 1976). En este sentido hay numerosas teorías relacionadas con el logro y la competitividad y la Teoría de las Metas de Logro (Maehr y Nicholls, 1980; Nicholls, 1984, 1989) defiende, frente a las teorías clásicas de la motivación que considera que la percepción de habilidad y la motivación son constructos unidimensionales (White, 1959), que existe relación entre lo que los sujetos consideran habilidad y el tipo de objetivo que estos presentan en los entornos de logro, apareciendo distintos objetivos o metas de logro atendiendo al tipo de concepción de lo que es habilidad. La teoría establece que la meta principal de un individuo en contextos de logro es demostrar habilidad, existiendo dos concepciones de la misma que se crean por influencia social; la orientación a la tarea o a la maestría, en la que el éxito viene
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 65 definido como el dominio de la tarea y el progreso personal, y la orientación al ego o al resultado, en la que el éxito se define como superación a los rivales y demostración de mayor capacidad (Nicholls, 1984). Como muestran diversos estudios (Duda y Nicholls, 1992; Hodge y Petlichkoff, 2000; Roberts, Treasure y Kavussanu, 1997; Standage y Treasure, 2002) estas orientaciones de meta son independientes y es posible que un sujeto posea una orientación baja y la otra alta y viceversa, o bien que posea ambas orientaciones bajas o ambas orientaciones altas. También han sido vinculadas con las diferencias de niveles en la autodeterminación, encontrándose una amplia literatura científica al respecto, como por ejemplo el estudio de Moreno et al. (2010) sobre una muestra de 413 deportistas con edades comprendidas entre los 12 y 16 años, donde muestra que la orientación a la tarea predice positivamente la motivación autodeterminada o el de Almagro et al. (2011), donde se muestra que la orientación que implica a la tarea predice la satisfacción de las NPB. 3.2.6. El Clima Motivacional Las orientaciones de meta interactuarán con las claves contextuales para determinar la implicación del deportista en un momento dado a la tarea o al ego (Santos-Rosa, 2003). El clima motivacional fue definido por Ames (1992) como un conjunto de señales implícitas, y/o explícitas, percibidas en el entorno, a través de las cuales se definen las claves de éxito y fracaso. Este clima es creado por los padres, entrenadores, compañeros, amigos y medios de comunicación, y puede ser de dos tipos, un clima motivacional implicante a la tarea o clima de maestría, y un clima motivacional implicante al ego o clima competitivo, diferenciándose en función del criterio de éxito establecido. En este sentido, si para la gente que rodea al deportista lo más importante es la victoria y la demostración de capacidad y rendimiento, estarán transmitiendo un clima orientado al ego, mientras que si consideran que lo fundamental es el esfuerzo, la mejora personal y el desarrollo de habilidades, transmitirán un clima orientado a la tarea. Numerosos estudios relacionan los climas motivacionales con variables motivacionales y cognitivas de adaptación e inadaptación, como la ansiedad (GarcíaMas et al., 2011), la autoestima (López-Walle, Balaguer, Castillo y Tristán, 2011), el bienestar psicológico (Núñez, León, González y Martín-Albo, 2011) o la diversión y el compromiso deportivo (Torregrosa et al., 2011). De todos ellos, destaca el estudio de
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 66 Moreno et al. (2010) sobre una muestra de deportistas jóvenes en el que refieren que el clima orientado a la tarea predice positivamente la motivación auto-determinada y, por el contrario, el clima orientado al ego lo hace de forma negativa. 3.2.7. El Apoyo a la Autonomía Este clima motivacional es creado por los padres, entrenadores, compañeros, amigos, etc., pero uno de los principales factores que lo modulan es el entrenador (Adie et al., 2012; Ramis et al., 2013; Stebbings, Taylor, Spray y Ntoumanis, 2012). Este agente social tiene una gran importancia sobre la motivación y las consecuencias que puedan experimentar los deportistas, no sólo físicas, sino también psicológicas y sociales de los adolescentes (Smoll, Cumming y Smith, 2011). Tanto es así, que la TAD asume que el apoyo a la autonomía es el elemento esencial para la satisfacción de las necesidades psicológicas (Deci y Ryan, 1987) y se define como la disposición de un individuo en posición de autoridad (e.g., el entrenador) para ponerse en la posición del otro (e.g., el deportista), facilitarle información apropiada y significativa, y ofrecerle oportunidades de decisión minimizando simultáneamente la presión externa ejercida sobre él (Black y Deci, 2000). En el contexto deportivo, ha sido ampliamente estudiado cómo la figura del entrenador juega un papel fundamental en el comportamiento y en la motivación de sus deportistas (Adie et al., 2012; Baric y Bucik, 2009; Pulido et al., 2015; Smoll et al., 2011). Esta facilitación del entorno no solo tendría efecto sobre la satisfacción de la necesidad básica de autonomía, sino que promocionaría también las necesidades de competencia (e.g., Vallerand, Fortier y Guay, 1997) y relaciones (López-Walle, Balaguer, Castillo y Tristán, 2012). Además, desde la TAD se postula que en la medida en que los factores sociales favorezcan las percepciones de autonomía, competencia y relación se desarrollarán los tipos más auto-determinados de motivación. Efectivamente y como muestran diversos estudios (Almagro et al., 2011; Balaguer, Castillo, Duda y Tomás, 2009), el tipo de motivación que desarrollen los deportistas va a depender en buena medida del clima que creen sus entrenadores, de forma que si éstos apoyan la autonomía desarrollarán la motivación intrínseca y formas de regulación más autodeterminadas. En esta línea, la investigación de Ramis et al. (2013) sobre una muestra de 269 jóvenes deportistas de entre 11 y 17 años confirma estos resultados, ya que la percepción de apoyo a la autonomía generada por los entrenadores en primer
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 67 lugar, y en menor medida la de los padres y compañeros, predice la regulación autónoma de los deportistas. Coincidiendo con el modelo jerárquico de Vallerand (2007), en el contexto específico del ámbito deportivo, el apoyo a la autonomía de mayor influencia es el de la figura de mayor autoridad en dicho ámbito, en este caso el entrenador. Atendiendo a estos postulados teóricos, si un deportista en etapas de formación consigue sentirse eficaz en su ejecución, con cierta libertad para tomar decisiones en su proceso de iniciación deportiva, y mantiene una buena relación con sus compañeros y entrenador, es probable que se implique en su deporte por el disfrute que obtiene del mismo, y se comprometa con una práctica deportiva regular y prolongada en el tiempo. 3.3. Deporte y ansiedad competitiva En el conjunto de factores psicológicos relacionados con el rendimiento deportivo, la ansiedad ha sido una de las variables más analizadas en los diferentes deportes (Han, Kim y Zaichkowsky, 2013; Molina, Sandín y Chorot, 2014). La investigación efectuada en el campo de la ansiedad competitiva ha mostrado que existen una serie de elementos tanto personales como situacionales relacionados con la aparición de la ansiedad previa en las competiciones. Este abordamiento del estudio de la ansiedad desde una aproximación cognitiva-afectiva, defiende que no sólo existen elementos personales relacionados con la aparición de ansiedad en los entornos de logro (tales como las expectativas previas, la edad, experiencia, el nivel de habilidad, el género, etc.) sino que también diferentes situaciones determinan los niveles de ansiedad previos a la competición deportiva, tales como el tipo de deporte y la complejidad de la tarea (Burton, 1998). 3.3.1. La ansiedad La ansiedad ha sido definida como una situación emocional inmediata caracterizada por sentimientos de aprensión y tensión (Martens, 1977). Landers y Boutcher (1986) la definen como una reacción emocional displacentera que acompaña al arousal del sistema nervioso autónomo, y es considerada una condición emocional desadaptativa. Desde hace décadas, diversos autores (Cervantes, Rodas y Capdevila, 2009; Gould, 1987; Gould, Greenleaf y Krane, 2002; Martens, 1977; Santos‐Rosa,
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 68 2003; Smith, 2008) consideran la ansiedad como una respuesta psicológica que se produce como consecuencia de la discrepancia entre la demanda del ambiente y la capacidad de respuesta, que siempre irá acompañada de un alto grado de activación psicofisiológica. Por su parte, Anshel et al. (1991) definieron la ansiedad como un sentimiento subjetivo de aprensión o amenaza percibida, a veces acompañada por un incremento de la activación fisiológica. Y Jaenes (2000), en función de la estabilidad de la ansiedad, distinguía entre ansiedad rasgo y ansiedad estado. La ansiedad estado es una condición o estado emocional transitorio del organismo humano, que se caracteriza por sentimientos de tensión y aprensión subjetivos conscientemente percibidos, y por un aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo. Los estados de ansiedad pueden variar en intensidad y fluctuar a través del tiempo (Spielberger y Díaz, 1975). La ansiedad rasgo se refiere a las diferencias individuales, relativamente estables, en la propensión a la ansiedad, es decir, a las diferencias entre las personas en la tendencia a responder a situaciones percibidas como amenazantes con elevaciones en la intensidad de la ansiedad estado (Spielberger y Díaz, 1975). Cuando el motivo que genera la ansiedad es la competición deportiva, se habla de ansiedad rasgo o estado competitiva (Martens, 1977). 3.3.2. La evaluación de la ansiedad Tradicionalmente se han empleado autoinformes para la evaluación de la ansiedad, dentro de los cuales uno de los más empleados en psicología del deporte ha sido la Escala de Ansiedad Estado‐Rasgo (STAI) de Spielberger (1989). El STAI está compuesto por dos escalas de 20 ítems cada una, destinadas a medir la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. En el intento de crear una herramienta útil y más específica para el ámbito deportivo, se desarrollaron otras escalas como el CSAI (Competitive State Anxiety Inventory) de Martens (1977) y Martens, Burton, Rivkin y Simo (1980), y el SAS (Sport Anxiety Scale) de Smith, Smoll y Schutz (1990). Con el fin de medir la ansiedad desde el prisma de las teorías multidimensionales, el CSAI‐2 nace tras una revisión (Martens, Burton, Vealey, Bump y Smith, 1982) del CSAI, en el cual ya se evaluaba ansiedad cognitiva y somática generales en situaciones precompetitivas. Tras varias investigaciones se llegó a la conclusión de que la ansiedad estado cognitiva se dividía en dos factores claramente
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 69 diferenciados. Estos dos factores son la autoconfianza estado (considerada por los ítems positivos) y la ansiedad cognitiva estado (considerada en los ítems negativos). De este modo la última versión del CSAI‐2 se compone finalmente de un total de 17 ítems, repartidos en 3 escalas, que son: ansiedad somática estado, ansiedad cognitiva estado y autoconfianza. Teniendo en cuenta la dimensión direccional de la ansiedad, el CSAI‐2 está compuesto por otra escala tipo Likert (de ‐3 a +3) en la que el deportista interpreta si la intensidad de la ansiedad que experimenta será facilitadora u obstaculizadora en su rendimiento próximo. Por tanto el sujeto debe señalar después de cada ítem la dirección de los síntomas, considerando que “+3” correspondería a que el deportista considera que la sensación a la que se refiere en ese ítem le resulta muy facilitadora, mientras el “‐3” supondría un gran obstáculo en el camino hacia un buen rendimiento. En algunos estudios se concede más importancia a la subescala de “dirección”, ya que hay autores que afirman que tiene un mayor valor predictivo que la de intensidad, (Jones y Hanton, 1996, 2001; Santos‐Rosa, 2003). Cox et al. (2003) realizaron un estudio con el propósito de revisar la estructura del CSAI‐2, decidiendo tras el mismo la eliminación de 10 ítems, dando lugar a la versión reducida CSAI‐2R (Revised Competitive State Anxiety Inventory‐2). Más recientemente Andrade, Lois y Arce (2007) realizaron la traducción de esta escala y analizaron sus propiedades psicométricas con una muestra de 149 deportistas españoles de diferentes disciplinas, concluyendo que esta versión cumple con las propiedades adecuadas, y sugiriendo que se realicen otros estudios con deportistas de diferentes niveles en nuestro país, con el fin de contrastar los resultados. 3.3.3. La ansiedad en el deporte Desde los inicios de la psicología del deporte ha existido preocupación acerca de la presencia de ansiedad en los deportistas de competición y tradicionalmente ha sido entendida como un estado emocional negativo (Weinberg y Gould, 2010). Efectivamente, uno de los estados mentales frecuentemente observado en el deporte competitivo es la ansiedad, entendida como una adaptación inadecuada del sujeto a una situación específica y que incrementa el nivel de activación y altera el funcionamiento emocional (García-Mas et al., 2011; Jaenes, Peñaloza, Navarrete y Bohórquez, 2012;
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 70 León, Fuentes y Calvo, 2011; Mateo et al., 2013; Pinto y Vásquez, 2013; Ries, Castañeda, Campos y Del Castillo, 2012; Ruiz y Zarauz, 2013). Desde una aproximación multidimensional, Martens, Burton, Vealey, Bump y Smith (1990) diferenciaron en la ansiedad precompetitiva tres componentes en función de a qué nivel se manifestaba. El primero es una reacción cognitiva, el segundo lo explicaron como una reacción fisiológica o somática, y por último, al tercer componente de la teoría multidimensional de la ansiedad lo llamaron autoconfianza, que no es una medida directa de ansiedad, pero su ausencia sugiere que el deportista puede experimentar ansiedad cognitiva. El componente mental, denominado ansiedad cognitiva, en una situación deportiva comprende las expectativas y cogniciones negativas de éxito sobre uno mismo ante una situación, y su autoevaluación que puede originar cuatro tipos de consecuencias mentales negativas: a) preocupaciones y otros pensamientos negativos, b) imágenes desastrosas y otros problemas de autoevaluación imaginada, c) problemas de concentración y de mantener el foco de atención, d) problemas de control del cuerpo. Por otro lado, la ansiedad somática o el componente físico de la ansiedad, refleja percepciones sobre los elementos psicológicos y afectivos de la reacción de la ansiedad que desarrolla directamente el proceso automático arousal. Ésta se manifiesta en el sujeto con respuestas tales como un aumento de la frecuencia cardiaca, en la frecuencia respiratoria, cosquilleos en el estómago, manos sudorosas, sequedad en la boca y tensión en los músculos (Burton, 1998). Y por último, la autoconfianza, la cual se define en el ámbito deportivo como la creencia o el grado de certeza que los individuos poseen acerca de su habilidad para tener éxito (Vealey, 1986). Sería prácticamente lo opuesto a la ansiedad cognitiva ya que se relaciona con la creencia de los sujetos a estar preparados para la situación a la que se enfrentan (López Torres, Torregrosa y Roca, 2007; Tsopani, Dallas y Skordilis, 2011). Cuando se realiza una revisión bibliográfica sobre las teorías que pretenden explicar la relación entre la ansiedad y el rendimiento aparecen varias. Destaca el trabajo de Spence y Spence (1966), que determinaron que a mayor nivel de activación fisiológica mayor sería el rendimiento, entendiendo una relación lineal en lo que se llamó la Teoría del Impulso. En cambio, la hipótesis de la U invertida (Landers y Boutcher, 1986) sostiene que el rendimiento aumenta a medida que aumenta la ansiedad hasta un cierto punto, a partir del cual el rendimiento comenzará a descender tanto como continúe aumentando esa activación fisiológica. Por otro lado, la Teoría de la Catástrofe
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 71 (Hardy y Facey, 1987) indica que una vez que se alcanza un cierto nivel de ansiedad el rendimiento empieza a decrecer paulatinamente, pero que llegados a un cierto punto se produce un desplome repentino del mismo, una “catástrofe en el rendimiento”. Finalmente, otros autores sostienen que existen zonas de óptimo rendimiento, o zonas de funcionamiento óptimo (ZOF) (Hanin, 1980, 1993, 1997). Según esta teoría los deportistas tienen una zona de estado óptimo de la ansiedad en el que se produce el máximo rendimiento, de forma que fuera de dicho rango de ansiedad el rendimiento es inferior. La necesidad de contemplar la ansiedad bajo un prisma multidimensional, conduce a la Teoría Multidimensional de la Ansiedad (MAT) (Burton, 1988; Martens et al., 1990) según la cual los componentes de la ansiedad son independientes porque tienen diferentes antecedentes, características temporales y consecuencias en la ejecución; es decir, la ansiedad cognitiva afecta en el rendimiento o en la ejecución de forma diferente a como lo hace la ansiedad somática (Davidson y Schwartz, 1976; Gould, Petlichkoff y Weinberg, 1984; Jones, 1995; Liebert y Morris, 1967; Martens et al., 1990). Así, ante una misma situación estresora, algunos individuos responden con un aumento de la ansiedad cognitiva mientras otros lo hacen con un aumento de la ansiedad somática. Es más, el mismo sujeto puede responder de forma diferente según cuál sea la situación. A pesar de esta conceptualización de la independencia de los componentes de la ansiedad, la mayoría de los autores (Borkovec, 1976; Morris, Davis y Hutchings, 1981) reconocen que en la mayoría de las situaciones estresoras aparecen generalmente los dos tipos de ansiedad. Y uno de los patrones comunes que aparece en los deportistas momentos previos a la competición es un aumento de la ansiedad somática y niveles estables de ansiedad cognitiva y autoconfianza (Martens et al., 1990). La MAT predice que la ansiedad estado cognitiva influye en el rendimiento de forma lineal y negativa, mientras la ansiedad estado somática y el rendimiento se relacionan en forma de U invertida (Burton 1988; Márquez, 2004; Martens et al., 1990). Además, según la MAT, la autoconfianza tendría una relación lineal positiva con el rendimiento. A menor ansiedad mayor rendimiento deportivo y mayor autoconfianza (León, Fuentes y Calvo, 2011; López, Torregrosa y Roca, 2007). Otro avance significativo, en la comprensión de la naturaleza de la ansiedad competitiva, es la noción de “dirección” de ansiedad (Jones, 1991). Esto se refiere a cómo en una ejecución deportiva, el sujeto etiqueta la intensidad de los síntomas
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 72 psicológicos y cognitivos que experimenta como facilitadores u obstaculizantes, así, Jones (1995) realiza una modificación del modelo de control de la ansiedad de Carver y Scheier (1988) con el fin de explicar los síntomas de la ansiedad. Según Jones (1995), estos síntomas son percibidos como facilitadores u obstaculizantes dependiendo de la percepción de control que el atleta puede ejercer sobre el ambiente y sobre sí mismo, así como de su creencia de la capacidad de afrontar los problemas de ansiedad frente a la consecución de una meta. El componente direccional de la ansiedad depende de diversos factores (Jones y Hanton, 2001): antecedentes y patrones temporales de respuesta a la ansiedad (Hanton y Jones, 1997), la naturaleza de la competición deportiva (Hanton, Jones y Mullen, 2000), la ansiedad rasgo en función del sexo y habilidad del sujeto (Perry y Williams, 1998) y el uso de habilidades psicológicas (Fletcher y Hanton, 2001). La revisión muestra que algunos estudios no dan soporte, o lo hacen parcialmente, a lo que expone la MAT. Este es el caso de los trabajos realizados con tiradores de pistola (Gould y Krane, 1992), futbolistas (Rodrigo, Lusiardo y Pereira, 1990) o atletas de resistencia (Hammermeister y Burton, 1995). Efectivamente, no todos los investigadores se refieren a ella como un factor con connotaciones negativas. Algunos consideran que puede ser positiva o indiferente hacia la ejecución deportiva, dependiendo de aspectos como la personalidad del deportista, la dificultad de la tarea o el nivel de habilidad del individuo (Cervelló, Santos‐Rosa, Jiménez, Nerea y García, 2002). Hay sujetos que entienden determinados niveles de ansiedad como beneficiosos para su rendimiento en la actividad a la que se enfrentarán, mientras otros interpretan esos niveles de ansiedad como debilitadores del rendimiento. Algunos estudios demuestran que el nivel de habilidad podría mediar la interpretación que los deportistas hacen de los síntomas de la ansiedad que experimentan, de modo que los de mayor nivel considerarían dichos síntomas como más facilitadores del rendimiento futuro (e.g. Raudsepp y Kais, 2002). En definitiva, aunque en la literatura científica hay trabajos en los que se afirma que la ansiedad precompetitiva facilita el rendimiento, en la mayoría de las investigaciones se considera que la ansiedad tiene efectos negativos no sólo en el rendimiento (León-Prados, Fuentes y Calvo, 2011; Leyton, Da Silva, Cejas, Lobato y Jiménez, 2015), sino en el disfrute de la participación deportiva y en el bienestar físico (Scanlan, Babkes y Scanlan, 2005). Aunque la confianza que el deportista posee en sí
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 73 mismo no es una medida directa de su ansiedad, en la literatura científica los resultados de las investigaciones coinciden en sugerir que a menor ansiedad mayor rendimiento deportivo y mayor autoconfianza (León-Prados, Fuentes y Calvo, 2014); también concuerdan en que la ausencia o bajos niveles de autoconfianza podría sugerir la presencia de un nivel mayor de ansiedad cognitiva (Pinto y Vázquez, 2013); y que parece que a los deportistas con elevados niveles de ansiedad les repercute negativamente en su rendimiento (García-Más et al., 2011; Ries et al., 2012). Con todo, un aspecto importante a la hora de examinar la relación entre ansiedad y autoconfianza y rendimiento deportivo es el modo de determinar este último. En deportes individuales el rendimiento suele determinarse de forma muy precisa, ya que en la mayoría de los casos coincide con la marca obtenida en términos de tiempo, distancia o puntos. Por el contrario en deportes de equipo, el rendimiento de cada jugador suele ser medido de una forma más superficial e imprecisa, no reflejando realmente la verdadera actuación del individuo dentro de la colectividad (Kais y Raudsepp, 2004). Por lo tanto, es necesario añadir que el ambiente en el que se encuentra compitiendo el deportista (Arbinaga y Caracuel, 2005), el tipo y características de la prueba a la que se enfrenta (Jaenes, 2000), el tipo de deporte (Martens, et al., 1990), la percepción del deportista de ir o no adecuadamente entrenado a competir (Gutiérrez, Estévez, García y Pérez, 1997) y la experiencia en competición (Mellalieu, Hanton y O´Brien, 2004) pueden influir en el grado en que se manifiestan los síntomas de la ansiedad precompetitiva en un deportista. Por ejemplo, los deportistas de equipo muestran menor ansiedad que los individuales (Furst y Tenembaum, 1984) y los deportistas más expertos manifiestan menores valores de intensidad en los síntomas de ansiedad y mayores valores de autoconfianza percibida (Lundqvist, Kenttä y Raglin, 2011). Por otro lado, se entiende que la ansiedad está influida por diferentes aspectos psicológicos, por lo que el estudio de las relaciones que se establecen entre las diferentes variables resulta imprescindible para tener un conocimiento más profundo. Como ejemplo, Ortín-Montero et al. (2013) observaron, en un grupo de jugadores juveniles de balonmano sala, que los perfiles de personalidad optimista estaban asociados a menores índices de ansiedad fisiológica y a una mayor autoeficacia. Cumpliéndose la hipótesis de que un sujeto optimista tendrá menos nivel de ansiedad tanto rasgo como estado (Kavussanu y McAuley, 1995); lo que en el contexto deportivo
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 97 Capítulo 4 Discusión.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 99 4. Discusión En la última década, el crecimiento en la utilización de la Metodología Observacional (MO) en el estudio de la actividad física y deportiva ha sido constante y sostenido, detectándose una solidez en el planteamiento que hace presagiar que su utilización seguirá incrementándose (Anguera y Hernández-Mendo, 2014). Sin embargo, este crecimiento es desigual en función del deporte que se aborde. Ciertamente, estudios sobre balonmano se vienen realizando desde hace varios años con notable éxito, como por ejemplo la investigación de Sousa, Prudente, Sequeira y Hernández-Mendo (2014) entre otras muchas. Más dificultades se encuentran al hacer una revisión sobre el balonmano playa, donde la casi totalidad de los estudios encontrados carecen del rigor científico y se presentan con valor divulgativo. Del mismo modo, el estudio de las relaciones que se establecen entre diferentes variables psicológicas y su influencia en el rendimiento varía en función de la modalidad deportiva. Al igual que en otras disciplinas, en balonmano playa se considera interesante profundizar en las relaciones que se establecen entre ellas. En este sentido, los objetivos de esta investigación son poder comprender y explicar mejor el constructo nivel motivacional como predictor de la ansiedad; y analizar las relaciones entre la orientación motivacional y la percepción de apoyo a la autonomía con la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas en una población de jugadores de balonmano playa de alto nivel competitivo. En general, hay que promover el uso de estrategias psicológicas para que los jugadores, al igual que sucede en judo, valoren este tipo de entrenamiento como muy importante para su rendimiento (Cepeda, Montero, García, León e Iglesias, 2011), fomentando el empleo de programas de entrenamiento en ella (Díaz, 2010) para obtener unos resultados similares a los de otras investigaciones (Vealey, 2007). Con el primer estudio, y desde el rigor metodológico aportado por el uso de la MO, se pretende construir una herramienta que permita la descripción de las situaciones de juego del balonmano playa. Por ello, y coincidiendo plenamente en las aportaciones de Lozano y Camerino (2013), en el instrumento se incluye un criterio que atiende al sistema defensivo del equipo contrario, pues para estudiar y analizar la eficacia ofensiva debemos hacerlo desde una perspectiva dinámica, relacionando los sistemas tácticos con el tipo de defensa del oponente.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 100 Las dificultades encontradas en este estudio son las inherentes a los estudios de deportes colectivos que utilizan un registro observacional: la cantidad de información a observar, la velocidad de los acontecimientos y la complejidad de los mismos (Sousa et al., 2014). Además, estas dificultades han aumentado con problemas de observación, como son el tipo de registro audiovisual utilizado o el número de jugadores intervinientes (Hernández-Mendo, Areces, González-Fernández y Vales, 1995). No obstante, a pesar de la complejidad que supone el registro observacional en un deporte colectivo como el balonmano playa, los resultados obtenidos en cuanto a la calidad del dato pueden considerarse como excelentes. Tanto los coeficientes de correlación como los valores del estudio de generalizabilidad permiten afirmar que la definición de categorías conductuales configuradas cumple con los requisitos exigidos. Los resultados avalan que la herramienta observacional construida permite llevar a cabo estudios sobre la acción de juego en la fase de ataque en balonmano playa, haciendo posible el análisis de los aspectos del juego desde una perspectiva contextualizada y secuenciada, ajustándose de forma más pertinente a la “realidad” del juego en este deporte. Como exponen Blanco-Villaseñor, Castellano, Hernández-Mendo, SánchezLópez y Usabiaga (2014), este estudio puede ser considerado a priori como una exploración de un dominio de una investigación insuficientemente conocida o estudiada, y supone una forma de preparar una investigación a mayor escala, como puede ser identificar, mediante análisis de coordenadas polares, las relaciones y asociaciones entre las diferentes conductas que suceden en el ataque posicional del balonmano playa. El segundo estudio se ha desarrollado sobre dos grupos de población diferentes, la categoría masculina y la femenina, con la intención de revelar si los flujos de conductas en cada fase de ataque son coincidentes. Además, el procedimiento de la investigación mediante el software de observación Hoisan (Hernández-Mendo, LópezLópez, Castellano, Morales-Sánchez y Pastrana, 2012; Hernández-Mendo et al., 2014) ha permitido salvar dificultades como la no disposición de un programa informático que integrase análisis secuenciales y de coordenadas polares, los cálculos matemáticos y su representación vectorial conjuntamente (Perea, Castellano, Alday y Hernández-Mendo, 2012). El estudio de las conductas de juego en balonmano mediante el análisis de coordenadas polares (González, Botejara, Puñales, Trejo y Ruy, 2013; Prudente,
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 101 Garganta y Anguera, 2010) ha permitido comprender mejor la realidad de este deporte; el cual no es comparable al balonmano playa y del que no existen estudios similares. Los resultados de esta pionera investigación han mostrado diferencias entre las conductas de apareo en la categoría masculina y femenina; destacando que el ataque posicional en la femenina se orienta hacia zonas de finalización izquierdas ante un sistema defensivo abierto y depende más de la jugadora que adquiere el rol de especialista que en la categoría masculina, donde las responsabilidades están más repartidas y el ataque se dirige hacia la banda derecha ante un sistema defensivo cerrado. Además, el lanzamiento en giro se ha mostrado como el principal recurso ofensivo en ambas categorías. Profundizando en el análisis e interpretación de los resultados, las vinculaciones de mutua excitación que se establecen en el primer cuadrante entre las conductas focales seleccionadas y las conductas de apareo resultantes dirigen el ataque en balonmano playa en direcciones diferentes dependiendo de si la categoría es masculina o femenina. En los chicos, cuando la conducta criterio es la asistencia del especialista se asocia significativamente a un sistema defensivo cerrado y a la finalización por la zona del lateral derecho en flight; sin embargo, en las chicas se asocia a sistemas defensivos abiertos, a la finalización del lateral izquierdo en su zona en flight y a los errores de lanzamiento. Se entiende que estas diferencias en los sistemas defensivos se deben a la necesidad que presenta el juego femenino de limitar las acciones de esta jugadora, ya que en esta categoría su participación en la toma de decisiones y finalización es más determinante para el resultado que en la masculina, donde estas cualidades están más repartidas entre todos los jugadores. Además, la finalización del ataque mediante un lanzamiento en flight se orienta hacia zonas contrarias debido a la lateralidad de las jugadoras. Los errores de pase o recepción se vinculan, entre otras conductas y en la categoría masculina, con el sistema defensivo cerrado y con el lateral derecho cometiéndolos en su zona habitual. Sin embargo, en la femenina se orienta hacia el pivote mediante falta técnica principalmente. Se entiende que en la femenina el pivote tiene más opciones de participar debido a que se enfrenta a un sistema defensivo abierto. La orientación del entrenamiento en el puesto específico del pivote debe atender a esta necesidad trabajando la toma de decisiones y no sólo su faceta finalizadora.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 102 En el análisis de los resultados de la finalización del especialista, destacar que las coincidencias entre las categorías se establecen en el marcador favorable ante un sistema defensivo contrario cerrado, ya que se le permite entrar en su zona eficaz de lanzamiento a distancia. Y los lanzamientos en giro, que permiten la obtención de valor doble, se muestran como el más utilizado por los equipos de ambas categorías para buscar la seguridad en el éxito de la finalización. Las diferencias entre el flujo de conductas en la fase de ataque en balonmano playa masculino y femenino no sólo se centran en el primer cuadrante, sino que se manifiestan en los cuatro. En el segundo destaca que se encuentra un número total de conductas de apareo inferior al primero. Además, en la categoría masculina es muy reseñable que cuando la conducta criterio que define las asistencias del especialista se inhibe, se vincula significativamente con una excitación de la conducta de apareo que hace mención a un sistema defensivo contrario abierto con más profundidad en la zona central, que dificulta esta faceta creativa del jugador. También se excita la faceta finalizadora de este jugador mediante los lanzamientos, por lo que la participación de este jugador es constante, ya que si no asiste se potencia su capacidad finalizadora. Igualmente destacable, aunque sólo en la categoría femenina, es que cuando la conducta focal inhibida es la finalización por parte del especialista se excita la conducta de apareo del marcador al inicio del ataque observado con más de dos puntos en contra; aspecto que revela la importancia y dependencia de esta jugadora en el desarrollo del juego ofensivo femenino y que nos plantea la necesidad de distribuir las responsabilidades, tanto creativas como finalizadoras, entre todos los puestos específicos. En el tercer cuadrante la conducta criterio y las conductas de apareo se muestran como mutuamente inhibitorias. Aunque se encuentran ligeras coincidencias entre las conductas de apareo en las dos categorías, en la mayoría de las ocasiones no es así. Destaca, en ambas categorías, que cuando se inhibe la conducta focal que describe los lanzamientos en flight, se inhibe la finalización del lateral derecho. Datos que muestran la importancia de este modo de finalización para este puesto específico y la dependencia de un compañero que le asista; al tiempo que manifiesta la carencia de la finalización mediante lanzamientos en giro y se postula como una propuesta de mejora en los entrenamientos.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 103 La conducta criterio GIRO muestra dos coincidencias entre las dos categorías, destacando el marcador de más de dos puntos a favor al inicio del ataque observado. Este tipo de lanzamientos es el principal recurso ofensivo de los equipos, por lo que inhibir su aparición se refleja en el marcador de manera significativa. Además, resaltar por otro lado que los lanzamientos como conducta focal se muestran, en la categoría masculina, como mutuamente inhibitorios con la finalización del especialista. Él es el único jugador al que se le puntúan doblemente, por lo que su utilización por cualquier otro jugador se reduce a las situaciones de necesidad de sumar goles de valor simple. Finalmente, la relaciones que se establecen entre la conducta criterio y las conductas de apareo en el cuarto cuadrante se muestran como excitatoria de la primera e inhibitorias de las segundas. Volviendo a manifestar los resultados de los análisis las diferencias entre las dos categorías al no coincidir ninguna de las conductas de apareo. Muestra de ello es que, en la categoría masculina, la conducta criterio FLY se vincula inhibiendo el sistema defensivo cerrado 3:0, caracterizado por presentar mayor anchura y dificultar las acciones de los jugadores laterales. Sin embargo en la categoría femenina, la conducta criterio que inhibe este sistema defensivo es el lanzamiento en giro. Igualmente en la categoría masculina, es reseñable que la finalización del pivote y el lanzamiento en giro como conductas criterio inhiben la duración larga del ataque. Efectivamente, la condición de superioridad numérica del equipo que ataca permite encontrar soluciones con rapidez, acciones que se acentúan si las realiza el pivote debido a su posición; o mediante lanzamientos en giro, ya que estos últimos son acciones técnicas que precisan escasa o nula colaboración de un compañero. Las diferencias en el flujo de conductas del ataque posicional entre las categorías masculina y femenina en el deporte de balonmano playa han sido descritas con la utilización del análisis de coordenadas polares. Técnica que se ha mostrado como una herramienta útil para comprobar estas asociaciones de conductas y mostrar la orientación del entrenamiento en cada una de ellas ante la competición. Desde la otra vertiente metodológica desde la que se afronta esta investigación, la de la Metodología de la Encuesta (ME), se pretende profundizar en las relaciones que se establecen entre diferentes variables psicológicas. De este modo, el objetivo del tercer estudio fue analizar las relaciones entre el perfil psicológico de una muestra de jugadores de balonmano playa con los niveles de ansiedad competitiva y la
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 104 autoconfianza. Asimismo, se ha pretendido analizar la capacidad predictiva del perfil psicológico sobre las medidas de ansiedad y confianza. Los resultados han mostrado asociaciones significativas entre los constructos estudiados y las habilidades psicológicas de los deportistas, siendo predictoras las variables del perfil psicológico deportivo tanto del estado de ansiedad como de la autoconfianza. Por consiguiente, los resultados de los análisis realizados satisfacen los objetivos planteados y se sitúan en la línea de otros trabajos en diferentes disciplinas deportivas (Massuça, Fragoso y Teles, 2014; Parry, Chinnasamy, Papadopoulou, Noakes y Micklewright, 2011). Concretamente, los resultados de los análisis de regresión lineal han indicado que el mejor modelo para explicar la ansiedad cognitiva incluye a los predictores control de afrontamiento negativo y nivel motivacional, tanto para la muestra total como para el género masculino. Para el género femenino, además de estos dos factores, ha incluido el control visuo-imaginativo. Que el control de afrontamiento negativo se haya mostrado como la principal variable predictora de la ansiedad cognitiva es coherente con lo manifestado en otras investigaciones en otros deportes (Kuan y Roy, 2007; Mohamad, Omar-Fauzee y Abu, 2009). Esto indicaría que sería interesante entrenar la capacidad para afrontar eventos negativos durante la competición. Por otro lado, existen trabajos que han analizado la influencia de los niveles motivacionales en el desarrollo de la ansiedad cognitiva que podrían justificar los resultados encontrados. Aunque no se pueden extraer resultados concluyentes, se ha puesto de manifiesto que la intensidad de ciertos climas motivacionales producirían un incremento de la ansiedad (García-Mas et al., 2011; García-Mas et al., 2015). Aunque no se ha analizado el clima motivacional en este trabajo, el tipo de motivación desarrollada, una elevada intensidad con la que se perciben y una deficiente gestión de la misma, podrían ocasionar un aumento de la ansiedad. No obstante, para extraer conclusiones sólidas sobre este aspecto sería necesario profundizar en futuros estudios para especificar mejor las relaciones entre las variables analizadas. Además, estos datos también podrían ser interpretados a partir de las características específicas de este deporte. En esta modalidad de balonmano existe una elevada incertidumbre en el resultado debido al sistema de reglas del juego, sobre todo cuando el partido se resuelve en el desempate de sets (shoot out). Es probable que un
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 105 exceso de motivación unida a la incertidumbre en el resultado pudiera provocar una gestión negativa de la propia activación y desembocar en un aumento de la ansiedad. Para el género femenino, los resultados han mostrado además que el control visuo-imaginativo ha sido predictor de la ansiedad cognitiva. Estos resultados son contrarios a los mostrados en las investigaciones orientadas a verificar el principio de Carpenter (1894), el cual postulaba que al imaginar un movimiento se produce un patrón de impulsos neurológicos asociados, aunque de menor magnitud, que el que se produce al llevar a cabo el movimiento real; estas excitaciones nerviosas serían, cualitativamente, idénticas a las observadas durante la ejecución real. Desde estos inicios, el debate sobre la eficacia de estas técnicas y su repercusión en el rendimiento deportivo es amplio (Durand, Hall y Haslam, 1997; Hird, Landers, Thomas y Horan 1991). Actualmente, se considera que la imaginería es un facilitador del aprendizaje y del rendimiento, aunque su empleo y entrenamiento no está tan consolidado como el entrenamiento físico (Driskell, Copper y Moran, 1994). Por ello, es una habilidad que debe ser entrenada, y no correlacionada específicamente con la experiencia deportiva (Hernández-Mendo, 2002), sino que debe existir una práctica deliberada de la habilidad concreta para mejorar su uso y mejorar el rendimiento deportivo (Díaz, 2010). Asimismo, como muestran en sus investigaciones Cumming y Hall (2002) y Pablos (2005), los deportistas de alto nivel consideran el empleo de esta práctica como más importante y la utilizan más, sin embargo los aficionados no tienen una percepción tan clara de su utilidad. Por tanto, los resultados encontrados en este trabajo podrían estar condicionados por la ausencia de entrenamiento específico de esta habilidad, lo que provocaría, a su vez, la aparición de un tipo de imaginería, la negativa, al relacionarla con un mal resultado anticipando posibles estados emocionales negativos durante la competición. Por otro lado, al igual que con la ansiedad cognitiva, los resultados indican que el mejor modelo para explicar la ansiedad somática incluye al predictor control de afrontamiento negativo para la muestra total y para el género masculino. La literatura consultada muestra relaciones significativas entre este constructo y el rendimiento (Kuan y Roy, 2007; Mohamad et al., 2009). Pero para el género femenino, la variable que mejor predice este tipo de ansiedad es el nivel motivacional, quizás debido a una menor experiencia competitiva y peor gestión de estas situaciones de ansiedad cognitiva
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 112 Pablos, A. (2005). Valoración de las capacidades físicas y cognitivas en corredores de orientación de la categoría hombres-élite. (Tesis doctoral). Universidad de Valencia, Valencia. Parry, D., Chinnasamy, C., Papadopoulou, E., Noakes, T. y Micklewright, D. (2011). Cognition and performance: anxiety, mood and perceived exertion among Ironman triathletes. British Journal of Sports Medicine, 45, 1088-1094. Perea, A., Castellano, J., Alday, S. y Hernández-Mendo, A. (2012). Analysis of behaviour in sports through Polar Coordinate Analysis with MATLAB. Quality and Quantity, 46(4), 1249-1260. Pinto, M. F. y Vázquez, N. (2013). Ansiedad estado competitiva y estrategias de afrontamiento: su relación con el rendimiento en una muestra argentina de jugadores amateurs de golf. Revista de Psicología del Deporte, 22, 47-52. Prudente, J., Garganta, J. y Anguera, M. T. (2010). Methodological Approach to evaluate interactive behaviors in team games: An example in handball. En Proceedings of measuring behavior 2010. Eindhoven, Netherland. Quested, L. y Duda, J. L. (2009). Perceptions of the motivational climate, need satisfaction, and indices of welland ill-being among hip hop dancers. Journal of Dance Medicine and Science, 13, 10-19. Quested, L. y Duda, J. L. (2010). Exploring the social-environmental determinants of welland ill-being in dancers: A test of basic needs theory. Journal of Sport and Exercise Psychology, 32, 39-60. Ramis, Y., Torregrosa, M., Viladrich, C. y Cruz, J. (2013). El apoyo a la autonomía generado por entrenadores, compañeros y padres y su efecto sobre la motivación autodeterminada de deportistas de iniciación. Anales de Psicología, 29(1), 243248. Sánchez-Oliva, D., Leo, F. M., Sánchez-Miguel, P. A., Amado, D. y García-Calvo, T. (2012). Antecedentes motivacionales de los comportamientos prosociales y antisociales en el contexto deportivo. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, 12(46), 253-270.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 113 Sousa, D., Prudente, J., Sequeira, P. y Hernández-Mendo, A. (2014). Análise da qualidade dos dados de um instrumento para observação do 2 vs 2 no andebol. Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte, 9(1), 173-190. Vealey, R. (2007). Mental Skills Training in Sport. En G. Tenenbaum y R.C. Eklund (Eds.), Hadnbook of Sport Psychology (3ª Ed.), 287-309. Hoboken, NJ: John Wiley y Sons, Inc.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 115 Capítulo 5 Limitaciones y futuras líneas de investigación.
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Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 117 5. Limitaciones y futuras líneas de investigación Limitaciones Esta investigación presenta una serie de limitaciones, como por ejemplo, el tamaño y tipo de la muestra. En futuros trabajos sería interesante ampliar el número de participantes, para obtener una visión más ajustada del fenómeno, pudiendo diferenciar por género o nivel competitivo. Por otro lado, analizar sólo una fase del desarrollo del juego, como es el ataque posicional, limita el conocimiento de las interacciones que se producen en un partido. Además, la escasez de estudios en esta modalidad deportiva nos sugiere cautela en la interpretación de los resultados, por lo que se considera interesante continuar investigando en futuras competiciones. Futuras líneas de investigación El balonmano playa abre a los investigadores un amplio abanico de oportunidades para su estudio. Las características que definen a esta reciente disciplina deportiva permite comparar los resultados con los de otros deportes que llevan años siendo objeto de estudio para la ciencia. Unas futuras líneas de investigación podrían ser: Analizar las relaciones que se establecen entre las variables psicológicas en poblaciones diferenciadas, como pueden ser los deportistas aficionados y los de alto nivel competitivo, el género o la edad de la muestra. Explorar un mayor número de variables psicológicas para tener una perspectiva más amplia del perfil psicosocial del deportista de balonmano playa, como puede ser el clima motivacional o los estados de ánimo. Diseñar herramientas de observación que permitan analizar otras fases del juego y así obtener una visión global del desarrollo del mismo. La defensa o las fases de transición (contraataque o balance defensivo) pueden ser objeto de estudio. Contrastar los resultados con los de otras competiciones futuras. Profundizar en las diferencias entre las conductas que describen el balonmano sala del balonmano playa.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 118 Con todo, este estudio se considera una primera aproximación al conocimiento de la realidad de un deporte reciente en pleno auge, satisface los objetivos propuestos ya que ofrece nuevas evidencias sobre el conocimiento del juego y sobre sus jugadores. Los resultados de los análisis realizados muestran las relaciones que se establecen entre los constructos estudiados; información que puede ser de gran utilidad para los profesionales que trabajan con jugadores de balonmano playa, ya que permite explorar algunas de las variables que pueden incidir en el rendimiento deportivo.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 119 Anexos
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 120 Estudio 1: “Análisis de la calidad del dato de un instrumento para la observación del ataque en balonmano playa”. Morillo, J. P. y Hernández-Mendo, A. (2015). Análisis de la calidad del dato de un instrumento para la observación del ataque en balonmano playa. Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte, 10(1), 15-22. RESUMEN Se presenta el análisis de Calidad del Dato utilizado en la construcción de una herramienta de observación diseñada ad hoc. Se trata de un sistema mixto de formatos de campo y sistemas de categorías exhaustivas y mutuamente excluyentes (E/ME) que tiene como objetivo codificar la fase de ataque del balonmano playa. Se utilizan como criterios: minuto, marcador, zona de finalización y jugador que finaliza. Se han codificado 12 observaciones de selecciones nacionales absolutas masculinas. El análisis se ha realizado utilizando la concordancia consensuada (aproximación cualitativa de la calidad del dato), elaborando un archivo de detección de errores, calculando el índice Kappa de Cohen, los índices de correlación Tau b de Kendall, Pearson y Spearman; y un análisis de Generalizabilidad. Los resultados de los coeficientes de correlación muestran un índice mínimo de 0,993, los índices Kappa de Cohen se sitúan en 0,917 y los índices de generalizabilidad son óptimos. Estos resultados aseguran que la herramienta de observación, además de tener un buen ajuste, permite registrar con fiabilidad y precisión. PALABRAS CLAVE Metodología observacional, Teoría de la Generalizabilidad, Balonmano playa.
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 121 SJR (Scimago Journal Ranking): 0.324 IPP (Impact per Publication): 0.444 SNIP (Source Normalized Impact per Paper): 0.478 H Index: 3. Cuartil 3 (Q3) Subject Area: Psychology. Year: 2014. Country: Spain – Ranking 10/23 Subject Area: Health Professions. Year: 2014. Country: Spain – Ranking 2/17 Subject Category: Applied Psychology. Year: 2014. Country: Spain – Ranking 3/7 Subject Category: Social Psychology. Year: 2014. Country: Spain – Ranking 1/4 Subject Category: Sports Science. Year: 2014. Country: Spain – Ranking 2/9
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 128 Category 2009 2010 2011 2012 2013 2014 Physical Therapy, Sports Therapy and Rehabilitation Sports Science
Análisis Observacional y Perfil Psicosocial en Balonmano Playa 129 SNIP 2012 IPP 2012 SJR 2012 SNIP 2013 IPP 2013 SJR 2013 SNIP 2014 IPP 2014 SJR 2014 0.351 0.388 0.214 0.405 0.232 0.21 0.391 0.279 0.209 Índice H de las Revistas Científicas Españolas según Google Scholar Metrics (EC3 RESEARCH GROUP) Metrics Google Scholar 2007-2011: - h5-index: 8 - h5-medium: 12 Metrics Google Scholar 2008-2012: - h5-index: 9 - h5-medium: 11 Metrics Google Scholar 2009-2013: - h5-index: 10 - h5-medium: 13 Metrics Google Scholar 2010-2014: - h5-index: 13 - h5-medium: 15 CAPES Brasil, Qualis: A2 Área Educaçáo, B2 Área Engenharias IV, B5 Área Ciéncias Biológicas II