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Lenguaje, poder y saber

Vilas Montero, Miguel A.

Abstract

El controvertido papel del lenguaje en los procesos de enseñanza y de aprendizaje y su relación con el poder son analizados en este artículo, cuestionando la forma en que mayoritariamente se pretende lograr la competencia lingüística, e incorporando elementos característicos de nuestros tiempos, como son la inmigración o las tecnologías de la información y la comunicación.

Full text

MIGUEL A. VILAS MONTERO 197 REVISTA QURRICULUM, 21; oc ub e 2008, pp. 197-212 LENGUAJE, PODER Y SABER* Miguel A. Vilas Mon e o IES San Beni o, La Laguna RESUMEN El con o e ido papel del lenguaje en los p ocesos de enseñanza y de ap endizaje y su elación con el pode son analizados en es e a ículo, cues ionando la o ma en que mayo- i a iamen e se p e ende log a la compe encia lingüís ica, e inco po ando elemen os ca ac- e ís icos de nues os iempos, como son la inmig ación o las ecnologías de la in o mación y la comunicación. PALABRAS CLAVES: Lenguaje, educación, in o mación, pode , compe encia lingüís ica, sabe , inmig ación, nue as ecnologías. ABSTRACT The con o e sial ole o language in he educa ional p ocess o eaching and lea ning, and i s ela ionship wi h powe , a e analysed in his a icle ques ioning he way in which lin- guis ic compe ence is achie ed. I inco po a es ypical mode nday elemen s, such us immi- g a ion o in o ma i e and communica i e echnologies. KEYWORDS: Language, educa ion, in o ma ion, powe , linguis ic compe ence, knowledge, immig a ion, new echnologies. INTRODUCCIÓN Comienzos del siglo XXI. El nue o milenio ae consigo expec a i as de g an- des cambios y deja abie o un amplio abanico de ince idumb es que a ec an a la educación. La escuela, aunque haya e olucionado, sigue pa eciéndose en lo esencial a la de inales del s. XIX o p ime a mi ad del XX: di isión del sabe en disciplinas, mé odos basados en la ansmisión de conocimien os, ep oducción de la desigual- dad, e aluación que consolida los p ocesos selec i os, cen alización y je a quización en las es uc u as de pode , indi idualismo en el es ilo de abajo, ma e iales cu i- cula es concebidos pa a un a amien o uni o me de la di e sidad... La len i ud de la escuela en la asunción de cambios con as a con una socie- dad a la que cues a segui le el paso, an o en su e iginosa e olución, como en su ápida acomodación a las nue as si uaciones. Como dice Pé ez Gómez (1998: 11), «los docen es apa ecemos sin inicia i a, a inconados o desplazados po la a olla- 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM197 LENGUAJE, PODER Y SABER 198 * Fecha de en ega: 27/02/08. Fecha de acep ación: 20/05/08. do a ue za de los hechos, po la e iginosa sucesión de acon ecimien os que han con e ido en obsole os nues os con enidos y nues as p ác icas». En la ac ual coyun u a que se i e a ni el es a al, a pesa de encon a nos en un con ex o de pe manen e cons a ación de ca encias educa i as, en el amplio sen- ido de la palab a, y de la pues a en ma cha de cambios no ma i os de cie a ele- ancia, domina el escep icismo como ac i ud p o esional y social. Un escep icismo que iene mucho de mecanismo de ensi o, en e a cualquie enómeno que no se puede o no se quie e comp ende . Po ejemplo, con espec o al impac o de las nue as ecnologías o a la ele ancia y ascendencia de la inmig ación en nues a sociedad. Así, el inmo ilismo, cuando no una cla a in olución conse ado a, pa ece inspi a buena pa e de las p ác icas educa i as, po lo que un plan eamien o de eno ación pedagógica que p oponga un modelo al e na i o sigue siendo una ía mino i a ia, is a con ecelo desde den o y desde ue a de la escuela. Y, como g an asigna u a pendien e en sociedades que se au op oclaman democ á icas, las ac uales limi aciones a la pa icipación del conjun o de la Comu- nidad Educa i a, an o en las p incipales decisiones de ges ión como en el desa o- llo cu icula , unidas a una de icien e inanciación, impiden obje i amen e a ances hacia una mayo implicación de los dis in os sec o es in e esados en la mejo a de la escuela pública, desmo i ando y desmo ilizando de es a mane a a los posibles agen- es del cambio. Po o a pa e, la educación o mal se des alo iza socialmen e en una socie- dad dominada po la cul u a del «pelo azo», del en iquecimien o ápido, compe i- i o e indi idualis a, al en ende que, cuando menos, es udia es condición necesa- ia pe o no su icien e pa a el p og eso pe sonal. Pe o pa adójicamen e la sociedad busca e ugio en el sis ema educa i o cada ez que se cons a a una ca encia o si ua- ción p oblemá ica que hay que de i a hacia algún si io («Debe ía habe una asig- na u a sob e...» «La base de odo es á en la educación»). Mien as a la escuela p i ada, incluyendo la e sión conce ada de la mis- ma, se le concede la casi exclusi idad en cuan o a deposi a ia del «p es igio social», se agudiza el ca ác e asis encial de la escuela pública, a la que se le enca ga palia múl iples ca encias: comedo es, gua de ías, biblio ecas, ac i idades ex aescola es, escuelas de pad es y mad es, e ue zo educa i o, a ención a necesidades educa i as especiales o especí icas, e c. Y, en esa ma ea u bulen a, lo ando como un co cho al ai én de los acon- ecimien os, una ma e ia undamen al en odo el p oceso de enseñanza-ap endizaje y «pelig osa» po su unción social: el lenguaje. Lenguaje y educación, educación y sociedad. Y, po supues o, lenguaje y pode . ¿Quién puede c ee que exis e una elación inocen e en e es os g andes concep os? ¿Cómo abo da los desde una pe spec i a emancipado a y de p og eso? 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM198 MIGUEL A. VILAS MONTERO 199 El lenguaje in e no es uc u a el pensamien o y si e pa a p oduci y p oce- sa in o mación. El lenguaje, en cuan o se mani ies a en cualquie a de sus o mas, es el p incipal ehículo de la in o mación. La in o mación es ma e ia al amen e manipulable y de hecho se manipula. La in o mación es pode , cada ez más. El dominio del lenguaje es pode . El lenguaje ansmi e y ep oduce alo es, po ello es u ilizado delibe adamen e po quienes os en an pode y ambién puede ayuda a quienes ab en b echas de con a- pode . Y... ¿pod ía en ende se el pode , desligado de las dis in as o mas en que se a a el lenguaje, an o en la educación o mal como en la no o mal? ¿Pod íamos acaso sepa a la unción social del lenguaje de los mecanismos de inclusión o exclu- sión de pe sonas y colec i os, de la di isión de la sociedad en clases, de las elaciones de géne o, de la desigual elación en e pueblos y comunidades? La in ancia, la ejez, la discapacidad, la o ien ación sexual... cualquie ea- lidad suscep ible de usa se compa a i amen e pa a es ablece una elación de pode con ella, u iliza el lenguaje como ins umen o pa a la ma ginación o el econoci- mien o, la bu la o el espe o, la inhibición o el comp omiso, la negación o la isibi- lidad. Muchos años ya de expe iencia y no pocos de eo ización en o no a es os emas de indudable impo ancia y ascendencia. Múl iples en oques eó icos, pe o ¿con cuán a incidencia en la co idianidad del aula? Sin más p e ensión que la de si ua algunos elemen os pa a el deba e y, a se posible, llega a alguna conclusión ú il, in en a emos expone algunas cla es que pueden me ece una a ención especial en nues o ac ual con ex o his ó ico. LA COMPETENCIA LINGÜÍSTICA No hay deba e sob e acaso escola que se p ecie, que no incluya, de o ma des acada, el papel que desempeña el lenguaje. Sin i más lejos, los ocos de a ención de los sucesi os «in o mes PISA» no dejan de señala las escasas compe encias lingüís icas de buena pa e del alumnado como esponsables di ec as de g an pa e de los desaguisados que en ellos se ana- lizan. Señala Gimeno (2001: 55) que «el lenguaje, especialmen e el esc i o, cons- i uye el depósi o de la memo ia y la lla e pa a accede a ella, a lo pensado sen ido y deseado po o os no p esen es en el espacio o en el iempo en que i imos. Ese e i i no es eco da y ep oduci , sino ea i a ». Sin emba go, ¿cómo log a esa expe iencia con las di icul ades de comp ensión y exp esión o al o esc i a a la que se en en an an as pe sonas en nues o en o no? A pesa de que nadie niega el ca ác e ins umen al y, po lo an o, unda- men al del lenguaje pa a odos los p ocesos de socialización y de enseñanza-ap en- dizaje, la escuela suspende globalmen e en cuan o se e alúan, cuan i a i a y cuali a- i amen e, aspec os c uciales como la exp esión o al, la comp ensión lec o a, la exp esión esc i a ( an o en sus componen es o males: o og a ía, sin axis..., como 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM199 LENGUAJE, PODER Y SABER 200 en cuan o a los con enidos) y, po consiguien e, la compe encia comunica i a en su conjun o y en di e sos con ex os. Tampoco exis e, sal o hon osas excepciones, una p ác ica educa i a que po encie la capacidad c í ica, capacidad inculada cla amen e al desa ollo del len- guaje, la cual debie a se acili ada de o ma p io i a ia po una educación o mal au én icamen e democ á ica. Vamos a in en a si ua nos a pa i de a ios ejemplos conc e os que pue- den ilus a algunas de las incohe encias y con adicciones que i imos en la escue- la, muchas de ellas desde hace ya demasiado iempo: – Se cues iona la escasa capacidad exp esi a del alumnado: léxico muy limi ado, pob es cons ucciones sin ác icas, inhibición pa a habla en público o inca- pacidad de o mula opiniones p opias, po ejemplo. Pe o el abajo de la exp esión o al es algo anecdó ico en el aula, y no mal- men e muy con olado. Y eso, cuando no se conside a que deba es a limi- ado a una de e minada e apa educa i a («pé dida de iempo», pa a quienes c een ene o a misión en los p ocesos de enseñanza, que sólo pa ece ac i- ble en la educación In an il,), o que co esponde abaja se en una ma e ia escola conc e a (el lenguaje pa ece esponsabilidad casi exclusi a del á ea de lengua, los demás lo único que pueden hace es penaliza las al as de o og a ía o la p esen ación del abajo escola ...). ¿Cómo puede explica se el hecho de que la escuela ol ide que «a habla se ap ende hablando» y que, sin escucha ac i a y pa icipación, di ícilmen e puede p oduci se au én ica comunicación? – Y lo que se señala como ca encias del lenguaje o al, se con i ma y ampli ica cuando nos e e imos al lenguaje esc i o: léxico muy limi ado y con múl i- ples al as de o og a ía, pob es cons ucciones sin ác icas, incapacidad de o mula opiniones p opias o de p oduci ex os o iginales, di icul ad pa a exp esa emociones... A i ma Tolchinsky (1993: 14) que «no es necesa io, ni posible, sepa a el ap ende a esc ibi , del esc ibi », mien as Fe ei o (1991: 23) apun a que «pa a adqui i conocimien o sob e el sis ema de esc i u a, los niños p oceden de modo simila a o os dominios del conocimien o», an eando, expe imen- ando, alo ando los a ances y us ándose con el exceso de di icul ades. ¿Pe o acaso el alumnado accede a una a iedad de ex os conside able, o se limi a a los modelos que o ece el lib o de ex o? ¿Se omen a el ap endizaje au ónomo, o se hace al alumnado o almen e dependien e de las pau as del lib o de ex o y/o del p o eso ado? ¿Se impulsa el abajo coope a i o, o se compi e a a és de la p omoción del indi idualismo? ¿Se po encia la c ea- i idad del alumnado, o se esc ibe sólo lo que iene unas pau as p e ijadas? ¿Se accede a di e en es ipos de ex os inculados a las di e en es necesida- des de comunicación (pe iódicos, cuen os, chis es, ece as, manuales de ins- ucciones, ca as de amo , e is as, ca eles, lemas publici a ios, poemas, di ecciones de in e és y an a a iedad como pueda ae el alumnado al aula), o la « a iedad» iene enla ada en un lib o de ex o ajeno al con ex o 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM200 MIGUEL A. VILAS MONTERO 201 y a la di e sidad del alumnado? Y si no se ha enido su icien e expe iencia p e ia de lec u a de un ipo de ex o, que pe mi a con a con modelos in e io izados, ¿cómo amos a p e ende que se p oduzca el milag o de esc ibi un ex o de ese ipo? Ra o es que no se c i ique la escasa comp ensión lec o a de g an pa e del alumnado, que epe cu e indudablemen e en odo el desa ollo cu icula . Pe o al analiza las posibles causas de es e hecho incues ionable y p olonga- do en el iempo (no achacable po an o a ninguna e o ma educa i a en pa icula ), a o es ambién que se cues ione el mé odo con el que dicho alumnado ha «ap endido» a lee . Las esponsabilidades se suelen achaca , casi en exclusi a, a un abs ac o escaso in e és po la lec u a, de i ado de un medio socio amilia des a o ecido o deses uc u ado, o de la desleal com- pe encia que al lib o le hace la p og amación ele isi a y, más ecien emen- e, del excesi o consumo de ideojuegos o en e enimien os a ios del o - denado pe sonal. Sin qui a impo ancia a dichos ac o es, ¿no se ía cues ión de es udia a ondo la o ma en que se ap ende a lee , cómo és a puede condiciona la uncionalidad y signi ica i idad de dicho ap endizaje? A i - ma Tonucci (1989: 9) que gene almen e «la escuela no es capaz de enseña a lee , come e e o es g a es y gene alizados jus amen e cuando hace las p ime as y más impo an es p opues as educa i as». Sin emba go, sigue siendo mayo i a io, y además bien is o, el uso exclusi- o de mé odos sin é icos, o como mucho «mix os», en la in oducción al ap endizaje de la lec u a y de la esc i u a, sin cues iona que alguna espon- sabilidad han de ene dichos mé odos en an cons a ados malos esul ados. ¿Se puede log a luidez lec o a y un ap endizaje signi ica i o y uncional, cen ando la a ención, du an e la iniciación al lenguaje esc i o, en la codi- icación y decodi icación de le as y/o sílabas? ¿O abajando, una ez se an conociendo las le as, con palab as y ases descon ex ualizadas, ex aí- das de ex os que no es án inculados con la ealidad co idiana, ni con las necesidades comunica i as del alumnado? Po que las p ác icas en ese sen i- do se sus en an en la idea de que, p ime o, hay que adqui i la «mecánica» de la lec u a. Y, después, la elocidad (con adecuada en onación incluida en la lec u a en oz al a), con lo cual se supone se llega á a la comp ensión lec o a. Pa adójicamen e, como señala Tonucci (1989: 10), en la escuela se ap ende a lee sin e dade os lib os. Sin emba go, has a cuando se habla de esul ados, se u ilizan las excepcio- nes pa a alida la e icacia de mé odos caducos o de dudoso éxi o, con a gu- men os como «así ap endí yo y mi a has a dónde he llegado», sin analiza has a qué pun o o os ac o es (ambien e social o amilia muy mo i ado , pasión po la lec u a...) han podido acili a que haya un po cen aje que escapa a la gene alidad, ya que dicha a i mación no suele con as a se con los índices de abandono escola que ma ca on a muchas gene aciones, ni con los de anal abe ismo uncional padecidos po pa e de una población que ecibió en su momen o es udios p ima ios, o supues amen e básicos. Algo simila ocu e con el momen o en que se debe in oduci el ap endiza- 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM201 LENGUAJE, PODER Y SABER 202 je de la lec u a y de la esc i u a: ¿desde In an il o al llega a 1º? Como bien dice Fe ei o (1997: 119), ambos pos ulados son alsos, ya que no son sólo los adul os quienes deciden cuándo y cómo se inicia ese ap endizaje; niños y niñas no ap enden sólo cuando se les enseña... La esc i u a o ma pa e del en o no y la ida demanda con inuamen e el uso de la lec u a. Po ello, concluyen McLane y McNamee (1999: 16) que la al abe ización empieza mucho an es de la educación o mal. ¿Qué ocu i ía si a la escuela se le ese ase la misión de inicia el ap endiza- je del habla, y és e se hicie a basándose en plan eamien os simila es a los de la in oducción ac ual del lenguaje esc i o? Y, po cie o, ¿sale el p o eso ado o mado, desde la uni e sidad, en di e - sos mé odos pa a enseña a lee y a esc ibi ? ¿Recibe las he amien as nece- sa ias pa a en en a se de o ma c í ica y segu a a esa a ea, con una al e na- i a que no suponga ep oduci lo que ap endió en su p opia in ancia? Mucho nos ememos una espues a nega i a, a la luz de la ealidad que se puede cons a a en la escuela ac ual. Desde luego, no es di ícil en ende po qué huye la mayo ía del p o eso ado de asumi una u o ía de 1º de P ima ia, cu so en el que el consenso social ha señalado la on e a pa a el ap endizaje de la esc i u a y de la lec u a: el ni el de p esión que hay que sopo a , si no se a anza con la p og esión «espe a- da», desbanca cualquie plan eamien o en el que p ime un p oceso de o o ipo, que espe e más los ni eles madu a i os de cada alumno/a, el di e so i mo en desa ollo de sus capacidades y, po lo an o, una ba emación más cuali a i a de los esul ados que se an ob eniendo en el p oceso de ap endi- zaje. En ese sen ido, el P ime Ciclo de Educación P ima ia es una en ele- quia como unidad de p og amación, al menos en lo que a lenguaje se e ie e. Es o p o oca un doble e ec o a la ho a de asignación de dicha esponsabili- dad: o bien ecae en p o eso ado sin expe iencia o con poca disposición al comp omiso, al que no le queda más emedio que asumi una u o ía de «al o iesgo» pa a el p es igio p o esional; o bien en p o eso ado con un al o g ado de especialización en abajo en el P ime Ciclo, pe o con escasa dis- ponibilidad al cambio me odológico, ya que le da é igo sali se de un plan- eamien o con el que iene ga an izados cie os esul ados. Esa p esión incluso aumen a en la escuela p i ada (y en la pública que p e enda compe i si uándose en los mismos pa áme os de «calidad» edu- ca i a), al an icipa dicho obje i o inalis a a la e apa de Educación In an il, sólo desde una concepción me can ilis a ma cada po la compe i i idad y la necesidad de ma ca di e encias. Como nos indica Pé ez Gómez (1998: 142), «la conside ación de la educa- ción como una me cancía supone en p ime luga la búsqueda del bene icio a co o plazo, de los esul ados académicos obse ables y medibles, a cos a de alo es de desa ollo más len o e imp e isible, que sin emba go son los que acili an la au onomía in elec ual y la o mación e lexi a del p opio c i e io». Po o a pa e, la endencia al uso pa a el abajo de la comp ensión lec o a du an e el es o de la escola idad consis e en con es a de o ma mimé ica y 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM202 MIGUEL A. VILAS MONTERO 203 po esc i o a p egun as sob e ex os, en mucha ocasiones de dudoso in e és, seleccionados po agen es ex e nos al con ex o escola (léase edi o iales de lib os de ex o), con lo que a a ez el alumnado se en en a a a eas como la de ans e i in o mación de un ex o a o o, in e i o deduci espues as a pa i de cie os ni eles de in o mación, hace una alo ación c í ica de un ex o, e c. El colo ón a es a línea de abajo se pone al ma ca lec u as obliga o ias p ede e minadas po el p o eso ado de o ma uni o me pa a odo el alum- nado, al que no se le dan las opciones que cualquie lec o au ónomo iene: accede a in o mación p e ia sob e una o e a a iada, elegi , ec i ica en la elección si es p eciso... y, inalmen e, lee sin que al acaba haya que ellena una ediosa icha con la que se supone se e alúa la «comp ensión lec o a». En de ini i a, el ap endizaje de la lec u a y de la esc i u a, lo que debe ía se un p oceso que du a oda la ida aunque pase po di e en es pun os de in lexión, un p oceso c ea i o, placen e o y de cons ucción en iquecedo a a pa i de la acumulación de expe iencias en e a los códigos esc i os, un p oceso en el que la escuela iene un papel ele an e que desa olla ... la escuela ac ual lo con ie e, gene almen e, en un ac o que se ealiza en un pe iodo co o y conc e o, en una ca e a de obs áculos con e apas muy delimi adas que señalan el camino hacia la inclusión o hacia la exclusión, hacia la uni o midad o hacia la di e sidad, hacia la alineación o hacia el pensamien o c í ico. A i ma Nemi o sky (1999: 10) que la al abe ización no es un es ado, sino un p oceso siemp e inacabado e inacabable, en el que siemp e podemos ap ende a lee y a esc ibi mejo . Po ello, como señala Fe ei o (1997: 122), «hay que p eocupa se po da a niños y niñas ocasiones de ap ende . La lengua esc i a es mucho más que un conjun o de o mas g á icas. Es un modo de exis encia de la lengua, es un obje o social, es pa e de nues o pa imonio cul u al». – La adminis ación educa i a, an e las luces de ala ma que se encienden po la sequía lec o a que nos asola y po las ne as as consecuencias que aca ea, ha es uc u ado ya una espues a: busca en el diseño del ho a io escola un hueco especí ico pa a la lec u a, apa e de las dedicadas al á ea de lengua cas ellana y li e a u a. ¿Es así como se a a esol e la incong uencia de no abaja ese aspec o desde odas las á eas, incluida la p opia lengua? El nue o cu ículo que se de i a del desa ollo de la LOE puede supone una nue a opo unidad pa a in oduci al menos un nue o en oque en es a cues ión, pe o como sigue dominando en la cul u a escola la concepción más ansmisi a sob e la adquisición de conocimien o (muy poco han cala- do los plan eamien os de i ados del cons uc i ismo), no exis en ga an ías de a on a la e o ma que ealmen e se necesi a. Lamen ablemen e, no hay más que echa un is azo a los lib os de ex o, o a la mayo ía de las p og amaciones didác icas, pa a comp oba el peso que, en el cu ículo al uso, ienen aspec os que equie en un al o g ado de abs- acción pa a su eal ap o echamien o, imp opios en una enseñanza básica 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM203 LENGUAJE, PODER Y SABER 204 y uncional. ¿Po qué no pueden queda an os con enidos p escindibles en P ima ia, e incluso en la ESO, pa a el momen o en que ealmen e la e- lexión sin ác ica o g ama ical puede ayuda a mejo a cuali a i amen e la compe encia lingüís ica? Po ello, los posibles cambios no ma i os que p e enden ans o maciones p o undas de las p ác icas educa i as ca ecen de c edibilidad si no an acom- pañados de la su icien e sensibilización, o mación y aseso amien o del p o- eso ado, que además deben sis ema iza se y deja se de hace como inicia i- as aisladas. En ese sen ido, es ejempli icado el g an in e és que despe ó en e el p o e- so ado la p esencia de Mi iam Nemi o sky en Cana ias, du an e los p ime- os años de la década del 2000, con sus p opues as cons uc i is as pa a el abajo del lenguaje esc i o, ob eniendo un al o seguimien o la es uc u a- ción ins i ucional que se lle ó a cabo en semina ios y colec i os. Pe o es ele an e comp oba cómo, pa adójicamen e, la Conseje ía de Educación del Gobie no de Cana ias acabó e i ando sus apoyos, dejando en el ai e una inicia i a que p ome ía pone en ma cha en las islas lo que pod ía habe sido una e olución concep ual en la didác ica del lenguaje. Pe o, además, si de e dad se p e ende p o oca cambios sus anciales en la concepción de la enseñanza de la lengua, ambién la adminis ación educa- i a debe ía di igi la sensibilización y el aseso amien o hacia la amilia, con el obje o de p o oca una demanda o, al menos, una mayo acep ación, en o no a la necesidad de un p o undo cambio de con enidos, me odologías y c i e ios de e aluación. La endencia lógica, desde ese ámbi o social, es conse ado a po na u ale- za: lo conocido es «lo que ale» (lección magis al; mucha, mucha, mucha a ea; memo ización; examen compe i i o), mien as lo desconocido es a iesgado y sospechoso. Po ello muchas eces se p oduce una p esión o censu a social hacia la inno ación, consolidándose obje i amen e las con- cepciones más inmo ilis as que impiden la gene alización de expe iencias localmen e exi osas. ¿Y cuán as eces se esponsabiliza del escaso bagaje lingüís ico y cul u al de cie o alumnado, a su o igen social o amilia , pe o no se sis ema izan me- didas compensa o ias o de adap ación cu icula que acili en la supe ación de esas ca encias iniciales? Po no habla de las medidas ecu sis as o me amen e publici a ias con que las dis in as adminis aciones educa i as p e enden maquilla unas di e en- cias que, en la ealidad, acían de con enido el p incipio de igualdad de opo unidades. LA INMIGRACIÓN La p esencia en los cen os educa i os de alumnado p oceden e de o as ealidades nacionales es un nue o e o que puede en iquece las p ác icas, los p oce- 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM204 MIGUEL A. VILAS MONTERO 205 sos y los esul ados de la educación, u o de la in e acción que gene a la di e sidad cul u al.«La Educación In e cul u al es un ins umen o muy po en e pa a la eno- ación pedagógica y la ans o mación social, ya que p opicia el eplan eamien o de oda una se ie de concepciones, alo es, ac i udes y acciones que deben implica a odo el cu ículo educa i o, de o ma que obje i os, con enidos, me odología y e aluación, conduzcan a una p ác ica educa i a al se icio de una comunidad plu- al» (Udo y Vilas, 2003: 15). Y es e nue o con ex o de «c uce de cul u as» (Pé ez Gómez, 1998: 17), que obje i amen e puede acili a un p oceso de cues ionamien o de la cul u a escola ac ualmen e dominan e, apo a sin duda una g an opo unidad pa a eplan ea nos ambién el ap endizaje del lenguaje y su uncionalidad. ¿Po qué? Cuando dicho alumnado no domina la lengua local y se inco po a a nues- o sis ema educa i o, a cualquie edad y en cualquie momen o del cu so escola , se p oduce una u gen e demanda de ap endizaje de la misma. Y ello ocu e no sólo po que sea una cues ión impo an e que acili a su in eg ación pe sonal, sino po - que es la ía que p opicia el pleno acceso al cu ículo escola , aspec o es e úl imo en el que la e aluación gene a especial ansiedad. Es en ese momen o cuando se e idencia con g an cla idad, has a qué pun o hay o no una espues a educa i a adecuada. Si la espues a se da, po ejemplo, desde un a amien o limi ado o sesgado de la di e sidad cul u al, no se suelen ca ego iza los di e en es aspec os que in e ienen en la adquisición de la compe encia comunica i a, con emplando el «p oblema idiomá ico» como un odo en el que, po ejemplo, no se alo a el pe iodo de ap endizaje silen e o el lenguaje no e bal, no se plani ican con ex os de abajo que a o ezcan la socialización, se en ocan los emas desde un pun o de is a exclu- si amen e del ap endizaje concep ual, no se conside a la ele ancia que ienen los aspec os a ec i os o cul u ales inculados al ap endizaje de una lengua ex anje a y su elación con la lengua ma e na... Tampoco po ello el p o eso ado se suele plan ea la necesidad de in e eni en los ec eos, excu siones, e c., cuando po sis ema se o man ag upamien os ce ados po o igen cul u al, nacional o idiomá ico. (Vilas, 2000: 123) Pueden cues iona se así múl iples aspec os: qué enseña (¿ unciones comunica i as, ocabula io, sin axis...?), a qué ni el (¿o al, esc i o...?), cómo (¿con qué ipo de ma e iales y ecu sos me odológicos?, ¿con mé odos uncionales, nocio- uncionales, g ama icalis as...?, ¿aplicando ma e iales in an iles a pe sonas adul as o adolescen es, o al e és?, ¿con mé odos sin é icos, globales o mix os en la enseñanza del lenguaje esc i o?...), cuándo (¿p e io a la plena escola ización, du an e el ho a- io escola o ex aescola ...?), pa a qué (¿pa a acili a la comunicación in e pe so- nal con sus iguales o en con ex os de socialización?, ¿pa a accede al cu ículo o icial de cada á ea o ma e ia?...), en qué con ex o (¿de in eg ación en el aula o dina ia o de seg egación en clases de apoyo?, ¿di ec amen e en la educación eglada o en cen os especí icos o aulas-puen e?...). 09 Miguel A. Vilas Mon e o.pmd 10/30/2008, 12:12 PM205 LENGUAJE, PODER Y SABER 212 BIBLIOGRAFÍA ABRIL, M. 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