Dilema de Jø gensen y
apo án ica no ma i a
TFG p esen ado po Alejand o Suei o Paz
Cu so académico 2017-2018
Tu o a: Sonia Espe anza Rod íguez Boen e
RESUMEN
Bajo la úb ica Dilema de Jø gensen y apo án ica no ma i a se p e ende es udia la
aplicabilidad de la lógica a la ho a de ealiza in e encias y o os ipos de ope aciones con
enunciados p esc ip i os, más conc e amen e con las no mas ju ídicas. Al no pode se es as
e dade as o alsas, se c ea un acío que ha p e endido se colmado con concep os análogos
al de e dad, o dis anciados del mismo; algunas doc inas nega án las condiciones que sien an
la p opia p emisa del abajo, mien as que o as se apoya án en di e sos concep os como en
el de alidez, p oposición ju ídica, e incluso cons uyendo sis emas de lógica especí icos pa a
cie a ipología de enunciados en los que pa ece ía pod ían in oduci se las no mas ju ídicas.
PALABRAS CLAVE
Jø gensen, apo án ica, no mas, alidez, lógica, deón ica, e dad, a gumen ación, lenguaje.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ................................................................................................................................ 6
PRIMERA PARTE: ARGUMENTACIÓN, LENGUAJE Y APOFÁNTICA ................................ 7
CAPÍTULO I: LA ARGUMENTACIÓN ....................................................................................... 8
1. Nacimien o y necesidad de a gumen a . ................................................................................. 8
2. Concep o. Razonamien o, es uc u a y elemen os. .............................................................. 10
3. Dimensiones de la a gumen ación. ........................................................................................ 14
CAPÍTULO II: ENUNCIADOS Y APOFÁNTICA ..................................................................... 18
1. El concep o a skiano de e dad. ........................................................................................... 18
2. Enunciados desc ip i os. ........................................................................................................ 20
3. Enunciados p esc ip i os. ...................................................................................................... 21
SEGUNDA PARTE: EL DILEMA DE JØRGENSEN.................................................................... 24
CAPÍTULO III: EL DILEMA DE JØRGENSEN ....................................................................... 25
1. De i ación e in e encia lógica. ............................................................................................... 25
2. El Dilema de Jø gensen. ......................................................................................................... 27
CAPÍTULO IV: GEORGES KALINOWSKI Y LA VERDAD NORMATIVA. ...................... 32
1. La negación del dilema. .......................................................................................................... 32
2. No ma ju ídica y es uc u a no ma i a. ............................................................................... 33
3. Fundamen ación no ma i a y e dad. .................................................................................. 35
CAPITULO V: KELSEN Y LAS RELACIONES DE VALIDEZ NORMATIVAS ................. 39
1. No mas ju ídicas. .................................................................................................................... 39
2. Enunciados ju ídicos............................................................................................................... 41
3. Relaciones en e no mas. ........................................................................................................ 41
CAPÍTULO VI: ALF ROSS Y LA VALIDEZ SUBJETIVA ..................................................... 46
1. Impe a i es and Logic. ........................................................................................................... 46
2. 1968: la e olución de Ross. ..................................................................................................... 50
CAPÍTULO VII: VON WRIGHT Y LA LÓGICA DEÓNTICA ............................................... 53
1. Lógica deón ica. ....................................................................................................................... 53
2. Acción. ...................................................................................................................................... 55
3. No ma....................................................................................................................................... 57
4. Lógica de no mas. ................................................................................................................... 59
CONCLUSIONES............................................................................................................................... 62
BIBLIOGRAFÍA................................................................................................................................. 64
INTRODUCCIÓN
En El Concep o de De echo, HART habla de que hay cie as cosas que los se es humanos
c eemos y a i mamos conoce , pe o que sin emba go somos incapaces de de ini ; en e ellas,
el De echo y sus componen es1.
Puede que el ema a a a en es e abajo se a e de una de esas cosas; a la ho a de elabo a
un abajo sob e a gumen ación ju ídica es posible analiza ju isp udencia en o no a un ema,
e qué ipo de a gumen os son empleados y cuándo son empleados, e c. No obs an e, odo
ello pa e de la p emisa de que odas esas in e encias y azonamien os esponden a unos
esquemas p ede e minados, a e ec os de ene un ma co de e e encia. Sin emba go,
¿ esponden es os esquemas a la lógica? T adicionalmen e se ha dicho que pa a que un
azonamien o lógico sea álido es p eciso que sus p emisas y conclusiones sean e dade as,
pe o en cambio las no mas ju ídicas no son ni e dade as ni alsas.
¿Qué pasa ía en onces si se pudiese cues iona esa p emisa? ¿Realmen e podemos cons ui
azonamien os en el ámbi o ju ídico, al menos con las nociones que la lógica
adicionalmen e ha dispues o?
Puede que el Dilema sea un pun o de in lexión a a és del cual la semilla de la duda ha sido
semb ada. Aunque sea una cues ión ya supe ada y no suscep ible de p o oca con o e sias
ac ualmen e, c eo que un eje cicio e lexi o de es e ipo puede se in e esan e pa a la
o mación del ju is a.
Dilema de Jø gensen y apo án ica no ma i a se es uc u a en dos pa es: la p ime a, di idida
en dos capí ulos, p e ende si ua al lec o en con ex o, ubicándolo den o del concep o de
a gumen a i o y de la noción de azonamien o. En el capí ulo II se p esen a án o as piezas
del puzzle, como son la noción de e dad (ejempli icada a a és de la doc ina de TARSKI)
y la dis inción en e enunciados desc ip i os y p esc ip i os.
En la segunda pa e se abo da á el Dilema en sí, pa a en el es o de capí ulos enuncia las
di e sas soluciones, en conc e o las de cua o au o es: KALINOWSKI, KELSEN, ROSS y
VON WRIGHT, a e ec os de de e mina si son posibles las elaciones lógicas en e no mas.
1 H. L. A. HART, “P egun as pe sis en es”, El concep o de De echo (Tí . o iginal: The Concep o Law, Ox o d
Uni e si y P ess, Ox o d, 1961), Abeledo-Pe o , Buenos Ai es, 1990, pp. 1-21.
PRIMERA PARTE:
ARGUMENTACIÓN, LENGUAJE Y
APOFÁNTICA
CAPÍTULO I: LA ARGUMENTACIÓN
1. Nacimien o y necesidad de a gumen a .
Hoy en día, en el Es ado cons i ucional y de De echo ha enido cob ando impo ancia el
papel que desempeña el aspec o a gumen a i o del enómeno ju ídico: po una pa e, en el
ámbi o legisla i o la a gumen ación o undamen ación acional se p esen a cada ez más
como p esupues o necesa io en la p ác ica, a pesa de que pueda unciona con o os p ismas
que no juegan desde el pun o de is a de la a gumen ación p esen e en sede judicial. Con el
paso del iempo se han ido cons uyendo eo ías que, empleando es e medio, p e enden p e e
o en ende el compo amien o de los jueces, es ablece bases del discu so ju ídico, o cons ui
esquemas de azonamien o a a és de los cuales se pueda (o no) alcanza una solución o
espues a co ec a al caso que se plan ea.
¿Sin emba go, po qué se p oduce es a necesidad de a gumen a ? Pa a ello se puede pa i de
di e sos pun os; en es e caso comenza é a a és de los conocidos como casos áciles y casos
di íciles.
Con espec o a los p ime os, las no mas ju ídicas an a ene en cuen a un acon ece ác ico
de e minado; un caso ácil da á luga a, como ha señalado AARNIO, decisiones isomó icas
( é mino que coge de MAKKONEN), en las que “la elación en a la no ma y el hecho es
simila a la de un obje o y su e lejo”1. De es a o ma, la no ma p e é un supues o de hecho
conc e o con su consecuencia ju ídica, y no exis i ía al e na i a alguna en cuan o a su
esolución.
Po o o lado end íamos los casos di íciles, que da ían luga –siguiendo la e minología
ecién empleada- a decisiones disc ecionales. Siguiendo al inlandés, és os se ca ac e iza ían
po que un hecho es po encialmen e subsumible en más de una no ma ju ídica, o po que una
no ma es aplicable a un conjun o de hechos di e sos a a és del mecanismo in e p e a i o.
Es po an o en el con ex o de los denominados casos di íciles en donde su ge la disyun i a
de la elección, a sabe , po qué una no ma y no o a ha de se aplicada en el supues o de
hecho conc e o.
1 A. AARNIO, Lo acional como azonable, Cen o de Es udios Cons i ucionales, Mad id, 1991, p. 25.
8
Capí ulo I: La a gumen ación.
No obs an e, aquí se es á p esuponiendo que el ac o in elec i o de in e p e a su ge como
consecuencia de la posibilidad de exis encia de disyun i as; con espec o a es o, algunos
au o es como MACCORMICK han señalado que podemos en ende in e p e ación en un
sen ido amplio o en o o es ingido: de op a po la p ime a al e na i a, “ oda aplicación de
una azón au o i a i a exige algún ac o de in e p e ación, dado que enemos que
o ma nos una comp ensión de lo que el ex o au o i a i o equie e pa a aplica lo, y
podemos deci que cualquie ac o de ap ehensión del signi icado implica in e p e ación”2.
Siguiendo el ejemplo que él mismo enuncia, la consecuencia de que yo gua de un ciga illo si
eo un ca el que dice “p ohibido uma ” de i a de una p e ia ap ehensión y comp ensión del
mismo.
En un sen ido más es ingido, sólo se ía necesa ia “a ención conscien e a algunos elemen os
de duda sob e el signi icado, seguida po la esolución de esa duda”3. Op ando po es a ía
es amos siguiendo el camino que se suge ía an e io men e, es o es, sólo se ía suscep ible de
in e p e ación aquel caso en el que ayan a apa ece disyun i as en cuan o a su esolución. In
cla is non i in e p e a io. A e ec os de simpli icación, en lo que sigue se en ende á la
exp esión en su signi icado más es ingido.
Sin duda es a si uación su ge como consecuencia de la incapacidad del legislado pa a
ap ehende oda la ealidad que le odea con esul ados siemp e óp imos; como decía HART4,
se a a de esa ex u a abie a que ca ac e iza al mundo ju ídico, y que en cie os casos deja
un ma gen de disc ecionalidad en el cual di e sas al e na i as son posibles y, po ende,
hemos de escoge alguna.
No obs an e, el econocimien o de es a si uación ha sido consecuencia de un p og esi o
p oceso de comp ensión del o denamien o ju ídico y cómo se elaciona és e con la sociedad;
piénsese po ejemplo en el siglo XIX, en el que la escuela de la exégesis ancesa pos ulaba
una pleni ud del o denamien o al que el legislado e a capaz de aba ca odas las ealidades
posibles y de da les una solución ju ídica, de e minando un sis ema comple amen e ce ado.
Den o de es a concepción end ía sen ido a i ma que odos los casos son “ áciles”, ya que, y
2 N. MACCORMICK, “A gumen ación e in e p e ación en el De echo”, Doxa nº 33, 2010, pp. 65-78; p. 69.
Consul ado en h ps:// ua.ua.es/dspace/bi s eam/10045/32593/1/Doxa_33_04.pd el 11-06-2018.
3 N. MACCORMICK, Íbidem.
4 H. L. A. HART, “La ex u a abie a”, El concep o de De echo (Tí . o iginal: The Concep o Law, Ox o d
Uni e si y P ess, Ox o d, 1961), Abeledo-Pe o , Buenos Ai es, 1990, pp. 155-169.
9
P ime a pa e: a gumen ación, lenguaje y apo án ica.
signi ican, y inalmen e una pa e p agmá ica, en ocada en las elaciones en e los signos y
las pe sonas que los emplean. Las cues iones sin ác icas ha ían e e encia a aspec os lógicos,
mien as que las semán icas ha ían e e encia la e acidad o “signi icaciones espec i as de
las no mas y de los é minos que las componen”29; po su pa e, la p agmá ica implica (en e
o as cosas) analiza cues iones sob e la alidez ins i ucional de las no mas.
Finalmen e, ATIENZA ha dis inguido en e las concepciones o mal, ma e ial y p agmá ica.
En su lib o El De echo como A gumen ación30 se dedica p ime amen e a delimi a el
concep o de a gumen ación y a a a cada una de es as concepciones de alladamen e po
sepa ado.
En p ime luga , una concepción o mal ha ía e e encia a la esolución de p oblemas como
consecuencia de una abs acción de la ealidad. Un ejemplo de ello se ían los p oblemas de
lógica. Se a a de si uaciones en las que no es necesa io juga con los concep os conc e os
p esen es en una hipó esis, sino más bien con concep os gene ales abs aídos de esos
supues os hipo é icos, de al mane a que lo que impo a aquí son las eglas de in e encia31 o
el paso de las p emisas a las conclusiones, a e ec os de ealiza una labo a gumen a i a
co ec a is a como p oceso.
En segundo luga , la concepción ma e ial nace de p oblemas ela i os a los hechos conc e os.
Aquí se iene en cuen a la co ección de las p emisas. Así, pa a esol e un p oblema
ma e ial “no (se) puede adop a en elación con los enunciados (…) una ac i ud hipo é ica
(…), sino que iene que comp ome e se con su e dad o co ección y, en consecuencia con la
e dad o co ección de la conclusión”32. De es a mane a impo a á la o ma de a gumen o
que usemos.
Finalmen e exis e una concepción p agmá ica, en la que lo que impo a no es an o si lo que
se dice es álido, sino más bien cómo se dice o qué e ec os puede p oduci ; se iene en cuen a
quién es á a gumen ando y cómo lo hace, es una especie de acción social33. Aquí sepa a un
aspec o dialéc ico y o o e ó ico, en unción de que se incida en la bila e alidad o en la
apelación a sen imien os o e ec os del discu so, espec i amen e.
29 G. KALINOWSKI, Lógica del discu so no ma i o (Tí . o ig.: La Logique des no mes), Tecnos, 1975, pp. 15-16.
30 M. ATIENZA, El De echo como A gumen ación, A iel De echo, Ba celona, 2006.
31 M. ATIENZA, Íbidem, p. 81
32 M. ATIENZA, Íbidem, p. 84.
33 M. ATIENZA, Íbidem, p. 86.
Capí ulo I: La a gumen ación.
En cuan o a cómo a ec a lo ya dicho en o no al p esen e abajo, undamen almen e se
habla á de la concepción o mal, en el sen ido de pode llega a es ablece in e encias y
azonamien os en e p emisas no ma i as.
Po ende, una ez p esen ado el con ex o en el que ello se desa olla á (el enómeno
a gumen a i o), la es uc u a a segui consis i á en si ua las no mas ju ídicas den o del
eno me mundo del lenguaje, dis inguiendo undamen almen e en e enunciados desc ip i os y
p esc ip i os (pe eneciendo las no mas a es os úl imos), p esen ando el p oblema de la
e acidad como c i e io dis inguido en e ambos; pos e io men e se llega á al dilema de
Jø gensen, que le da í ulo a es e T abajo de Fin de G ado, pa a en los capí ulos inales habla
de posibles soluciones y conside aciones ace ca de dicho dilema.
17
CAPÍTULO II: ENUNCIADOS Y APOFÁNTICA
La R. A. E. de ine lenguaje como “ acul ad del se humano de exp esa se y comunica se con
los demás a a és del sonido a iculado o de o os sis emas de signos”1. A su ez, és e se
compone de di e sas pa es, que con el paso del iempo han sido obje o de es udio po
di e sas disciplinas: a í ulo de ejemplo, la oné ica es udia los sonidos, la semán ica las
palab as y su signi icado, la g amá ica las conexiones en e unidades lingüís icas…
Sin pe juicio de a i maciones pos e io es, en p ime luga y p o isionalmen e di é que la
unidad mínima con sen ido en la que se exp esa un lenguaje es un enunciado. Como dice
ACERO2, se a a de un é mino polisémico: sin ác icamen e se á una o ación decla a i a o
enuncia i a, semán icamen e se án aquellos obje os lingüís icos de ca ác e apo án ico (a los
cuales se les puede a ibui alo es de e dad o de alsedad); po úl imo, p agmá icamen e
se á cualquie (enunciación) a a és de la cual se p e enda comunica algo (en é minos de
iloso ía del lenguaje, un ac o de habla); dicho es o y ad e ido el lec o de que es a
a i mación se ealiza sin pe juicio de lo que más adelan e se esc iba, se usa án en
de e minadas ocasiones los é minos enunciado y o ación indis in amen e.
Es e capí ulo –y es e abajo- gi a án en o no a dos ipos conc e os de enunciados: los
desc ip i os, po una pa e, y los p esc ip i os o impe a i os, en endiendo den o de ales a
las no mas ju ídicas. VERNENGO ha señalado que, adicionalmen e, los dos ipos e e idos
se han di e enciado en unción de su ca ác e apo án ico, es o es, en la posibilidad de se
“suscep ibles de con i mación o alsación po alguna expe iencia empí ica, y su e dad es
conside ada, en onces, como una e dad de hecho, ác ica”3.
1. El concep o a skiano de e dad.
Pa a con inua con la explicación c eo que es in e esan e hace un inciso ace ca de la noción
de e dad; pa a ello me e e i é a la eo ía semán ica de la e dad de TARSKI4, ya que me
1 Real Academia Española. (2001). Dicciona io de la lengua española (22.a ed.). Consul ado en
h p://dle. ae.es/?id=N7BnIFO, consul ado el 15 de Junio de 2018.
2 J. J. ACERO, E. BUSTOS, y D. QUESADA, In oducción a la iloso ía del lenguaje. 5ª ed. Cá ed a, Teo ema,
Mad id, 2001, pp. 38-39.
3 R. J. VERNENGO, “Desc ipciones y clasi icaciones en De echo”, Diánoia, nº 39, 1993, pp. 239-247; p. 239.
Consul ado en h p://dianoia. iloso icas.unam.mx/ iles/3913/6978/5067/DIA93_Ve nengo.pd el 14-06-2018.
4 A. TARSKI, “La concepción semán ica de la e dad y los undamen os de la semán ica (1944)” (Ed. O iginal:
“The Seman ic Concep ion o T u h and he Founda ions o Seman ics”, Philosophy and Phenomenological
Resea ch, IV, 1944, pp. 341-375), Teo ías de la e dad en el siglo XX, Tecnos, 1997, pp. 65-108.
18
Capí ulo II: Enunciados y apo án ica.
pa ece ela i amen e sencilla de en ende y puede se i pa a el p opósi o que nos ocupa en
es os momen os (di e encia un ipo de enunciados de o os). De p ime as hay que ene
p esen e que “debe íamos acep a el hecho de que no nos en en amos con un concep o sino
con di e sos concep os di e en es deno ados con una palab a”5; po lo que su eo ía no
cons i ui á ni mucho menos el único c i e io de e e encia.
Es e au o pa e de la noción de semán ica, aquella disciplina que “se ocupa de cie as
elaciones en e las exp esiones de un lenguaje y los obje os (…) a los que se e ie en dichas
exp esiones”6. No obs an e, pa a con o ma el concep o de e dad no p e ende elaciona una
exp esión de lenguaje y los obje os que designa, sino que se á más bien la elación en e una
p opiedad de una exp esión de lenguaje y su obje o.
TARSKI ha señalado que “la e dad de una o ación consis e en su adecuación (o
co espondencia con la ealidad”7; en o as palab as, “una o ación es e dade a si designa un
es ado de hecho exis en e”8:
La o ación “la nie e es blanca” es e dade a si y solo si la nie e es blanca.
Aquí enemos el suje o (“la nie e es blanca”, po eso es á en ecomillado), al que TARSKI
sus i uye po X, y que ep esen a el nomb e de la o ación que designa, y el p edicado (la
nie e es blanca), que sus i uye po p.
Así elabo a lo que él denomina como una equi alencia de la o ma (T), al que:
(T) X es e dade a si y sólo si, p.9
Cada o ación que sus i uya X y p se á la de inición de e dad p esen e en esa o ación, po lo
que se á una de inición pa cial; la de inición gené ica del concep o se á aquella “conjunción
lógica de odas es as de iniciones pa ciales”10.
A la ho a de elabo a es a de inición gené ica se pa e de la noción de sa is acción,
es ableciendo que un enunciado es e dade o si es sa is echo po odos los obje os, y also en
o o caso.
5 A. TARSKI, Íbidem, p. 87.
6 A. TARSKI, Íbidem, p. 72.
7 A. TARSKI, Íbidem, p. 69.
8 A. TARSKI, Íbidem.
9 A. TARSKI, Íbidem, p. 71.
10 A. TARSKI, Íbidem, p. 72.
19
P ime a pa e: A gumen ación, lenguaje y apo án ica.
Además, exis i án las unciones p edica i as (exp esión con a iables lib es como x o y; po
ejemplo, x es blanca, o x es mayo que y). Así, si a a és de un p ocedimien o de
ecu si idad se es ablecen lingüís icamen e las equi alencias den o de las unciones simples
como las ejempli icadas, y pos e io men e se an elabo ando o as más compues as (po
ejemplo, combinándolas a a és de disyunciones o conjunciones), se p oduci á es a noción
de sa is acción si una unción es e dade a si “se con ie e en una o ación e dade a cuando
eemplazamos sus a iables lib es po nomb es de los obje os dados”11. La nie e sa is ace la
unción p edica i a “X es blanca”, pues o que se ha es ablecido p e iamen e que la nie e es
blanca es e dade a.
2. Enunciados desc ip i os.
Dicho es o y ol iendo al ema que nos ocupa, en p ime luga los enunciados desc ip i os
clásicamen e han sa is echo esa condición de se comp obables empí icamen e. Es cie o que
es a misma idea ha sido some ida a c í ica: cu iosa es la esis de ESQUIVEL, que ha
sos enido que “el deci que una desc ipción es alsa es deci que no exis e, ya que su obje i o
no es sino se e dade a12; además, señala que no odos los enunciados e e idos a hechos
ienen un componen e desc ip i o, como po ejemplo son las es de la a de. En es e ipo de
enunciados, el componen e desc ip i o es acciden al. VERNENGO se e ie e a la
mencionada esis, y ha dicho que “si el c i e io de dis inción eposa en la a ibución de e dad
o alsedad (…), esul a que las desc ipciones, en sus usos co ien es, no pueden se is as
como alsas: una desc ipción alsa no cons i uye desc ipción alguna. Pe o, (…) si una
desc ipción no puede se alsa, en igo ampoco puede se e dade a y, po ende, escapa al
c i e io de dis inción adop ado pa a di e encia enunciados no ma i os de enunciados
desc ip i os”13. Aunque en es e b e e análisis se pa e de la dis inción desde el pun o de is a
de su capacidad de e i icación, me ha pa ecido in e esan e ae a colación es a e lexión, a
e ec os de deno a que exis en di e sos pun os de is a al espec o.
11 A. TARSKI, Íbidem, p. 82.
12 “No malmen e, al desc ibi un obje o (…) lo que se hace es p opo ciona una se ie de ca ac e ís icas que dan
una imagen del mismo. (…) Lo que comúnmen e decimos de una desc ipción es de allada, ap opiada (…), como
el obje i o de la desc ipción es se e dade a, se ía muy ex año deci que (es alsa y más bien decimos que es
engañosa, inadecuada o supe icial. Una alsa desc ipción no es ealmen e una desc ipción de nada”. J.
ESQUIVEL, “Juicios de alo , posi i ismo ju ídico y ela i ismo mo al”, C í ica, Vol. 13, nº 17, 1981, pp. 3-28, p.
9. Consul ado en
h p://c i ica. iloso icas.unam.mx/pg/es/nume os_de alle_a iculo_ing.php?id_a iculo=839&id_ olumen=133
el 14-06-2018.
13 R. J. VERNENGO, op. ci ., p. 241.
Capí ulo II: Enunciados y apo án ica.
Pues bien, los enunciados desc ip i os son iden i icables al ez a a és de la p esencia del
e bo se . Como ejemplo pa adigmá ico oma é las leyes de la na u aleza: és as se enuncian
con o me a un p oceso de obse ación, de al mane a que en cie o modo la ealidad si e
como p esupues o pa a su o mulación y igencia: si un enunciado desc ip i o de una
ealidad es also, se deja de usa y se in en a o mula uno e dade o.
En es e ipo de enunciados exis e un nexo de causalidad; las leyes de la na u aleza,
con inuando con el ejemplo p e io, esponden al p incipio de necesidad, de al mane a que la
consecuencia se p oduce si concu en las ci cuns ancias que sean. Así, su ámbi o de
aplicación y igencia iene de e minado po el p opio enunciado y po su desc ipción de la
ealidad.
Peculia es son las conside aciones que hace ROSS: él incide en el aspec o psicológico de lo
que él denomina como p oceso in o ma i o. Den o de su concepción, el uso básico que
podemos hace de un enunciado consis e en de e mina nues a ac i ud espec o al mismo;
podemos acep a lo o echaza lo, e minología análoga a la de e acidad y alsedad. De es a
mane a, el ecep o , a a és de un p oceso delimi ado po c i e ios de ca ác e con encional,
puede acep a el con enido de ese enunciado, o mándose lo que ROSS denomina como
juicio, con la consiguien e c eencia14.
Apliquemos aho a los c i e ios de TARSKI pa a comp oba si se sa is ace la condición de
e dad: en es e pun o el ejemplo an e io nos si e.
La o ación “la nie e es blanca” es e dade a si y sólo si la nie e es blanca.
Si es ablecemos una me odología que incluya un p oceso de e i icación con la ealidad, se
da á la condición de sa is acción, pudiendo se el enunciado e dade o.
3. Enunciados p esc ip i os.
En el lado con a io end íamos a los enunciados p esc ip i os: a di e encia de los
enuncia i os, no ap ehenden una ealidad ni p e enden desc ibi la, sino que enuncian un
es ado de cosas que, en i ud de un ac o de olun ad, se p e ende como debido. Manda os,
14 A. ROSS, Lógica de las no mas, (Tí ulo o iginal: Di ec i es and no ms, p ime a edición 1968), Coma es,
G anada, 2000, pp. 21-23. Cu iosa es ambién la posición de ROSS con espec o al é mino c eencia y su
elación con el ac o de acep ación: pa a él, la acep ación de un enunciado como eal delimi a la c eencia, y no
al e és, como se puede pensa en un p ime momen o. Véase A. ROSS, Íbidem, p. 22.
21
P ime a pa e: A gumen ación, lenguaje y apo án ica.
uegos, no mas mo ales y, en especial y pa a lo que nos ocupa, las no mas ju ídicas, son un
pa adigma de los mismos.
Especialmen e ele an es son las conside aciones ace ca del nexo causal p esen e en la
ipología ela i a a las no mas: ya que no omamos un es ado de cosas eal como e e encia,
ello de e mina que el nexo causal sea a i icial y no obedezca a azones de necesidad. Po
ello, uncionan a a és del p incipio de libe ad, debido a su posibilidad de incumplimien o.
KELSEN ad i ió es a ci cuns ancia, y dijo que “la ley na u al enlaza un hecho de e minado
–causa- con o o hecho dis in o –e ec o-, del mismo modo (que) la ley ju ídica enlaza la
condición con la consecuencia. En el p ime caso, la o ma del enlace de unos hechos con los
o os es la causalidad; en el segundo, la impu ación”15. Al no es a unidos po necesidad, la
consecuencia –en es e caso ju ídica- impu able no es ni iene po qué se aquella
consecuencia que de i a ía na u almen e del acaecimien o del hecho e e ido: del hecho de
que ma e a alguien no se de i a na u almen e que me me an en la cá cel; se de i a
a i icialmen e como consecuencia de que el legislado así lo ha es ipulado.
Se gene a así un modo impe a i o que indica una di ección o p esc ipción de
compo amien o; en el caso de las no mas ju ídicas, se p oduce un supues o de hecho al que
se le impu an una se ie de consecuencias ju ídicas.
Es o –como se puede p e e - a ec a a la noción de e dad aplicable a es os enunciados;
p e endamos aho a usa el es de TARSKI:
La no ma ju ídica “nadie puede se p i ado de su libe ad” es e dade a si y sólo si nadie
puede se p i ado de su libe ad.
Como no exis e una co espondencia con la ealidad no pa ece que la condición de
apo an icidad pueda se sa is echa, ya que no pa ece que podamos habla de un es ado de
cosas con el cual la no ma pueda se compa ada. El p opio TARSKI admi e a la ho a de
15 H. KELSEN, El Mé odo y los Concep os Fundamen ales de la Teo ía Pu a del De echo (Tí ulo o iginal, Reine
Rech sleh e, 1ª ed. 1934), Reus, Za agoza, 2009, pp. 37-38.
Supues o de hecho (S) → Consecuencia ju ídica (C)
El que ma a e a o o → se á cas igado como eo de
homicidio con la pena de p isión de diez a quince
años.
Capí ulo II: Enunciados y apo án ica.
elabo a su p opia eo ía que exis en disciplinas en las que “ odas las o aciones comp obables
son e dade as, pe o hay o aciones e dade as que no son comp obables”16. MANSON, al
eno de analiza una se ie de esis de au o es que, en e o as cosas, han in en ado aplica es a
noción de e dad a las no mas ju ídicas, ha señalado que “la e dad, como a ibu o de
o aciones, las si úa en co espondencia con la ealidad”17, pe o al mismo iempo sos iene que
“la concepción de TARSKI no habili a pa a a ibui el ca ác e (…) de exp esión e dade a o
alsa, a una o ación cualquie a”18. De nue o, y ci ando a ESQUIVEL, “las no mas o los
impe a i os no pueden se ni e dade os ni alsos; no ienen una elación de co espondencia
con el mundo, ni nos dicen cómo es, sino que, po el con a io, es el mundo el que debe
ajus a se a ellos”19.
No se en a á aho a a habla de es a discusión, ello se á obje o de los capí ulos enide os; no
obs an e, c eo que es in e esan e lanza es a idea al lec o , a e ec os de di e encia ambos
ipos de enunciados y pa a que e lexione sob e la noción de e dad y de la p oblemá ica a la
que puede aduci .
16 A. TARSKI, op. ci ., p. 84.
17 M. MANSON, “No mas, e dad y lógica o mal”, Doxa nº21, ol.2, 1998, pp. 237-250; p. 242. Consul ado en
h ps:// ua.ua.es/dspace/bi s eam/10045/10363/1/doxa21-2_19.pd el 14-06-2018.
18 M. MANSON, Íbidem, p. 242.
19 J. ESQUIVEL, op. ci ., p. 6.
23
SEGUNDA PARTE: EL DILEMA DE
JØRGENSEN
CAPÍTULO III: EL DILEMA DE JØRGENSEN
1. De i ación e in e encia lógica.
La cons ucción de los di e en es lenguajes ha sido un in en o del se humano de elabo a un
modo de comunicación in e subje i o. Es os se cons uyen a a és de la conjunción de eglas
semán icas, sin ác icas, g ama icales y demás. Po su pa e, las eglas sin ác icas a an ace ca
de las posibilidades de conexión en e signos lingüís icos, mien as que las eglas semán icas
son las enca gadas de elaciona cada signo con su signi icado. En palab as de ALARCÓN
CABRERA, “el lenguaje se mani ies a mayo i a iamen e median e (…) signos lingüís icos
que se elacionan con su signi icado simbólicamen e; es deci , de una o ma con encional”1.
Como es posible imagina , ningún lenguaje es pe ec o: la compa ibilidad de las eglas
semán icas no siemp e coincide con las sin ác icas2, pudiendo elabo a enunciados
sin ác icamen e cohe en es pe o sin e e en e semán ico alguno, como el pe o azul se umbó
sob e el echo.
En es e sen ido, el se humano siemp e ha in en ado sa is ace esa p e ensión de pleni ud, y
pa a ello ha c eado me alenguajes que p e enden supe a es as di icul ades, como el cien í ico
o el ju ídico: en ellos se p oduce una c eación y dis inción e minológica apoyada en la
in e subje i idad de los miemb os de la comunidad en la que se usa.
También nacen así disciplinas como la lógica3, que a a undamen almen e de los modos de
azona y de pensa ; p e ende esponde a p oblemas de i ados de la apo án ica de los
1 C. ALARCÓN CABRERA, Lecciones de Lógica Ju ídica, Mad, Se illa, 2000, p. 17.
2 C. ALARCÓN CABRERA, Íbidem, p. 18.
3 Cuando hablamos de lógica es p eciso deno a que exis en muchos ipos de la misma: en los siguien es
capí ulos se habla á de di e sos ipos, pe o aho a podemos pone como ejemplos la p oposicional o la de
p edicados.
En cuan o a la p oposicional (lp), se a a de una lógica clásica que unciona con le as p, q…e c, que designan
di e en es enunciados o ealidades; además hab á una se ie de conec o es o unc o es que las unan pa a
deno a cuáles son las in e encias en e las mismas: algunos ele an es son negación (⌐), conjunción (^, o lo
que es lo mismo, “y”), disyunción ( , o lo que es lo mismo, “o”), los condicionales (→, en el sen ido de que
p→q implica que p es condición necesa ia pa a que se dé q).
Sob e la lógica de p edicados (LP), su ge con el a án de mejo a algunas ca encias de la lógica p oposicional. En
es e ipo de lógica se abaja, po una pa e, con cons an es ep esen adas con le as a, b, c, d…que
ep esen an obje os o ealidades de e minadas; además, se emplean los llamados p edicados, ep esen ados
po le as mayúsculas F, G, H…que ep esen an un p edicado como su nomb e indica, es o es, exp esan qué se
dice de la cons an e a la que se an a e e i . O as ca ac e ís icas ele an es son el empleo gene al de los
mismos conec o es que se han mencionado pa a lp, además de la exis encia de o os elemen os como los
llamados cuan i icado es uni e sales (∀, que implica que “pa a oda una cons an e”), y exis enciales (∃, que
implica que “exis e al menos una cons an e al que”).
25
CAPÍTULO IV: GEORGES KALINOWSKI Y LA VERDAD NORMATIVA.
1. La negación del dilema.
Bajo la úb ica negación del dilema se p e ende mos a la esis de KALINOWSKI, que
elabo a su eo ía sob e la posible lógica de enunciados no ma i os al ededo de eba i una de
las p emisas p incipales del abajo, es o es: la e dad como c i e io disc imina o io.
KALINOWSKI p ocede a una ein e p e ación de la noción de p oposición, pa a
pos e io men e ubica a una p oposición no ma i a o impe a i a den o del mundo de la
lógica, en endiendo además que es as se án suscep ibles de se e dade as. Sob e la
posibilidad de emplea un c i e io apo án ico –de hecho, se apoya á en el concep o a skiano
de e dad- “no sólo nada lo excluye a p io i sino que odo induce a admi i lo”1.
Pa amos en onces desde el p incipio; es e au o en iende el concep o de p oposición de una
mane a di e en e a la noción clásica, di e enciando en e g ama icales y lógicas:
− Las p oposiciones g ama icales son “ odas las exp esiones do adas de la es uc u a
sin ác ica que la g amá ica iene po es uc u a p oposicional, cualquie a sea el
sen ido”2; p egun as, uegos, indicaciones, desc ipciones…e c. En esumen, cualquie
ipo de enunciado al que un lenguaje le a ibuya la calidad de p oposición.
− Po o a pa e, el in e és del lógico se á lo de e minan e a la ho a de pode de ini el
concep o de p oposición lógica: es cie o que adicionalmen e su labo se ha
ocalizado en ac o es apo án icos, pe o la lógica ambién es udia o o ipo de
elemen os que se igen po o o ipo de e minología especí ica: noé icamen e ú il,
conclusiones cie as…de es a mane a, el alo lógico se ía “la p opiedad de odo se
in encional (…) que susci a o puede susci a en el u u o (…) el in e és del lógico en
cuan o al”3, y la p oposición lógica es la que “en azón de sus p opiedades o males-
dependan es as o no de su e dad o alsedad (si es el caso que posee uno de es os
alo es)- es, ac ualmen e o i ualmen e, obje o de in es igaciones lógicas”4.
1 G. KALINOWSKI, Lógica del discu so no ma i o…; op. ci ., p. 26.
2 G. KALINOWSKI, Íbidem, p. 24.
3 G. KALINOWSKI, El p oblema de la e dad en la mo al y en el De echo, EUDEBA, Buenos Ai es, 1979, p. 100.
4 G. KALINOWSKI, Íbidem.
32
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen
De es o se ex ae que oda p oposición lógica es g ama ical, pe o no oda p oposición
g ama ical se á lógica; ello depende á del c i e io del lógico en o no a la ipología de
enunciado y a sus elemen os5.
El p oblema de ROSS y de JØRGENSEN ha sido, desde es a óp ica, que han con undido
ambas nociones de p oposición, y que además han seguido la endencia ya an mencionada, la
cual lle a como conclusión el p opio dilema: no obs an e, si las p emisas de las que pa en
cambian las conclusiones ambién lo ha án, pudiéndose elabo a una lógica de no mas
man eniendo nues as nociones comunes ace ca de la e dad, pe o en endiendo la disciplina
lógica como algo que no se ago a ahí6.
2. No ma ju ídica y es uc u a no ma i a.
Pa a pode analiza el c i e io y la o ma en la que es e au o p ocede a o o ga le e acidad y
alsedad a los enunciados no ma i os, p ime o explica é dónde se si úan es os den o de la
clasi icación que él p opone; pos e io men e se enuncia á la composición de las
p oposiciones no ma i as, pa a inalmen e analiza el concep o de la e dad.
En lo que iene se p e ende á ubica a las leyes y no mas ju ídicas den o del sis ema que
p opone es e au o : pa a ello emplea é el esquema siguien e, debido a que una explicación
me amen e enuncia i a esul a ía un an o con usa.
5 G. KALINOWSKI, Íbidem.
6 G. KALINOWSKI, Lógica del discu so no ma i o…; p. 25.
P oposición
p ác ica
Valo
mo al y
axiológ
ico
P oposición
mo al
(en endida
como
no ma i a)
Au ónomas
He e ónomas Ley
Di ina
Ley de
Dios
e e na
En
noso os
Implíci a
Explíci a
Humana
Conclusiones
de no mas
na u ales
Sancionadas
den o de la
delegación de
pode dada po
C eado en la
ley na u al
33
Capí ulo IV. Geo ges Kalinowski y la e dad no ma i a.
Po lo gene al KALINOWSKI suele hace nume osas e e encias a ARISTÓTELES; pa a el
caso que nos ocupa se e ie e a la clásica dis inción en e p oposiciones de ca ác e p ác ico
y de ca ác e eó ico, que es desde donde pa i emos: las p ác icas son aquellas e e idas a la
di ección y o ien ación de la acción y compo amien o humanos7. Po ende, un azonamien o
en el que las p emisas engan es e ca ác e ambién se á p ác ico.
Den o de es e g upo dis ingue en e es imaciones, no mas e impe a i os: además, cuando a
es e ipo de p oposiciones se les a ibuyen conno aciones axiológicas pasa án a se
p oposiciones mo ales.
Cen ándose en las p oposiciones mo ales de ca ác e no ma i o, en ellas se exp esa la
elación en e un suje o de acción y una acción mo al conc e a8, y dis ingue en e
p oposiciones mo ales au ónomas y he e ónomas, en unción de que p o engan del p opio
suje o o de o o di e en e (al que KALINOWSKI se e ie e como legislado ). Pos e io men e
es ablece que “las no mas mo ales he e ónomas son las que, en cuan o no mas ex e io es,
de e minan en p ime luga lo que es jus o ( ec o)”9, asociándolas al concep o no ma ju ídica
en sen ido amplio, po de e mina el obje o de la jus icia gene al.
A su ez, es e conjun o de no mas mo ales he e ónomas son ley o se conoce como De echo.
En cuan o a las subdi isiones de la misma, así como a e ec os de sis ema iza la in o mación
ecién ela ada, me emi o al esquema apo ado.
Además, indica una se ie de sen idos en los cuales los é minos mo al y ju ídico han de se
in e p e ados:
− Un sen ido la o, en el que la mo al se en iende con o mada po una ley pa cialmen e
humana y pa cialmen e di ina (siendo ambas ley mo al), y la conciencia. Es a ley
mo al se ca ac e iza ía po de e mina lo jus o en un sen ido gene al10 (De echo,
compues o po en e o median e no mas he e ónomas).
− Un sen ido es ingido, en el que mo al se iden i ica con “no posi i o y pe enecien e
a la jus icia gene al, mien as que ju ídico (…) signi ica po el con a io posi i o y
pe enecien e sólo a la jus icia pa icula ”11.
7 G. KALINOWSKI, El p oblema de la e dad…; p. 113.
8 G. KALINOWSKI, Íbidem, p. 116.
9 G. KALINOWSKI, Íbidem, p. 117.
10 G. KALINOWSKI, Íbidem, p. 119.
11 G. KALINOWSKI, Íbidem, p. 120.
34
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen
A pesa de no p o undiza demasiado en el concep o de mo al de es e au o , c eo que se ha
hecho lo necesa io pa a ubica el concep o de no ma ju ídica den o del mismo: pues as las
ca as sob e la mesa, podemos deci además que en él se ap ecia un ue e in lujo
iusna u alis a (que sin duda alguna epe cu i á en su noción de e dad y co espondencia),
den o del cual ubica a las no mas ju ídicas como un sub ipo de no mas mo ales e e idas a
cues iones p ác icas. Además, las clasi ica á en unción de que ca ego icen una noción de
jus icia gene al o pa icula , es ableciendo una se ie de sen idos en los que pueden se
en endidas.
La es uc u a no ma i a que p opone KALINOWSKI es la e e ida a con inuación; odo
enunciado no ma i o es á compues o po :
− Una p oposición (g ama icalmen e hablando).
− Juicio no ma i o que el enunciado signi ica (no ma).
− Es ado de cosas designado po el enunciado. Es e es ado de cosas elaciona un suje o
y una acción.
−
3. Fundamen ación no ma i a y e dad.
En cuan o al ema de la e dad de las p oposiciones no ma i as, ya se ha dicho que es e au o
p esen a un ue e in lujo iusna u alis a, omando é minos a is o élicos y omis as en
nume osas ocasiones; pues bien, es o lo lle a al campo de la e dad, y combina la esis
semán ica a skiana con el in lujo de la ley na u al. Veámoslo con algunos ejemplos que él
mismo sugie e, y compa émoslos con una se ie de c í icas que le ha di igido pos e io men e
VERNENGO12.
Reco demos el c i e io a skiano de e dad:
An e io men e decíamos que en un enunciado p esc ip i o como una no ma ju ídica es e
c i e io no e a iable, pues no exis ía un es ado de cosas al en la ealidad que pudiese
sa is ace la unción p edica i a del enunciado; pues bien, KALINOWSKI sus i uye el es ado
12 R. J. VERNENGO, “Sob e algunos c i e ios de e dad no ma i a”, Doxa nº3, 1986, pp. 233-242. Consul ado
en h ps:// ua.ua.es/dspace/bi s eam/10045/10979/1/Doxa3_14.pd el 17-06-18.
"X" es e dade o si y solo si p.
35
Capí ulo IV. Geo ges Kalinowski y la e dad no ma i a.
de cosas de la ealidad po el enunciado de una supues a ley na u al, lo cual no pod ía
demos a se ía empí ica, sino más bien analí ica.
Si omamos como ejemplo una ley mo al na u al:
KALINOWSKI nos habla de la exis encia de una ley e e na an e na u am hominis, que
p esc ibe la no ma de espe a la ida humana ajena, y jus i ica la e acidad de la misma
como consecuencia de su enunciación en el acceso que el p opio se humano iene a esa ley
e e na, en endida como pos na u am hominis, o ley e e na leída po el se humano. “Po
supues o, no es g an cosa lo que sabe de ella. Pe o (se) sabe sin emba go bas an e pa a
sos ene como acionalmen e undada la a i mación ela i a a la e dad de las no mas que
compone la ley na u al pos na u am hominis”13. Con espec o a es o, VERNENGO ha dicho
que el e o en el que KALINOWSKI incu e es p esupone que odo homb e debe espe a
la ida humana co esponde al nomb e p opio de esa no ma; si la ley na u al u ie a
e ec i amen e ese con enido pe o u ie a como nomb e p opio cualquie o o, como una se ie
de le as o palab as al aza , el c i e io de co espondencia deja ía de se semán icamen e
signi ica i o y sin ác icamen e co ec o, con lo que se end ía abajo14. No obs an e –p osigue
VERNENGO- a KALINOWSKI “no le in e esa un análisis de los c i e ios semán icos de
e dad de una exp esión no ma i a, (…) le in e esa más bien demos a que “una ley de
de echo na u al es e dade a con o me a c i e ios de co espondencia”15.
Po o a pa e, al habla de no mas ju ídicas pe se dis ingui á en e no mas humanas que
consis i ían en una me a aplicación de la ley na u al y aquellas p omulgadas po el
legislado como consecuencia de una supues a libe ad legisla i a que le o o ga su C eado .
En cuan o al p ime ipo, pa a e e i se a las es icciones e i o iales y pe sonales de las
no mas ju ídicas KALINOWSKI es ablece que es as no mas poseen un ca ác e semi-
posi i o y semi-na u al, pe o que en odo caso esa p esun a ley na u al p oduci ía una ue za
obliga o ia en los suje os, con independencia de que posi i amen e se haya egulado así. Po
ejemplo, el legislado ancés ex iende la p ohibición de homicidio a aquellos a quienes se
13 G. KALINOWSKI, El p oblema de la e dad…; p. 150.
14 R. J. VERNENGO, op. ci ., p. 237.
15 R. J. VERNENGO, Íbidem, p. 238.
La no ma " odo homb e debe espe a la ida humana" es
e dade a si y sólo si odo homb e debe espe a la ida humana.
36
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen
di ige el código penal ancés, pe o incluso de no habe se p oducido es a disposición la ley
na u al p ohibi ía el homicidio igualmen e. “En el ondo ales no mas obligan en onces en
azón de la ue za obliga o ia de la ley na u al de la cual son conclusiones. Desde luego que si
las no mas de la ley na u al son e dade as, las no mas posi i as humanas deducidas de ellas
son igualmen e e dade as cuando su in e encia se con o ma a las eglas lógicas
co espondien es”16.
No obs an e –y siguiendo de nue o a VERNENGO, con el que coincido- si el legislado
me amen e de e mina el con enido de una ley na u al (que además no es conocida en su
o alidad y que esponde a pos ulados me a ísicos y eligiosos abie os a deba e), aunque el
p opio KALINOWSKI li e almen e en ienda que “es menos una epe ición que una
aplicación de la ley na u al”17 la ley na u al en sí pa ece una ley incomple a que el legislado
se limi a a copia y pega , pe o no a de i a lógicamen e18.
Finalmen e, con espec o al segundo ipo de no mas (aquellas p omulgadas como
consecuencia de la disc ecionalidad o o gada po el C eado ), no se a a de no mas ex aídas
de la ley na u al al modo de las an e io es, sino que se desp enden secunda iamen e y ag egan
a ella como consecuencia de las necesidades del se humano de con i encia en sociedad.
Como ejemplo sugie e la no ma de que es obliga o io ci cula po la de echa en F ancia.
KALINOWSKI pa e de que “la ley na u al obliga con ca ác e gene al a hace lo que es
p opicio al bien común, a la ida social y a e i a lo que les pe judica”, de al mane a que
exis i ía una no ma implíci a que eza que es obliga o io ci cula po la de echa o po la
izquie da y, en i ud de ese pode de delegación, a pesa de que en F ancia se ci cule po la
de echa y en Ingla e a po la izquie da ambas disposiciones se ían álidas po que supond ían
una in e p e ación y lec u a de la ley na u al.
En de ini i a, la concepción no ma i a kalinowskiana supone un gi o de casi 180 g ados a las
esis ya enunciadas: in oduciendo una nue a ipología de nociones lógicas, si úa a las no mas
16 G. KALINOWSKI, op. ci ., p. 152.
17 G. KALINOWSKI, Íbidem.
18 “Da la imp esión de que pa a él la unción del legislado humano se eduje a a in eg a una no ma na u al
incomple a que sólo enuncia el ca ác e deón ico que debe asigna se a una clase de acciones; el legislado
humano especi ica ía su alcance median e la de e minación de ámbi os pe sonales y e i o iales de alidez
p e iamen e no p ecisadas. Pe o en onces cabe sos ene que esa labo no es una de i ación deduc i a en
sen ido es ic o; la p e endida ley na u al no es más que una no ma incomple a, de imposible aplicación po
ca ece de e e encias su icien es a ac os sociales. Lo que es más g a e, la no ma a la que se a iba ía po esa
ía no cons i ui ía una «no ma humana ju ídica», al como el p opio Kalinowski las de ine, po ca ece de
p omulgación”; R. J. VERNENGO, Íbidem, p. 237.
37
Capí ulo IV. Geo ges Kalinowski y la e dad no ma i a.
den o del p isma lógico y de la e dad y alsedad, p e endiendo undamen a lo en base a
c i e ios a skianos de e dad y a leyes de de echo na u al. C eo que es una concepción
in e esan e, ya que o ece un cues ionamien o de cie os pun os que has a aho a se han dado
po supues os; no obs an e, pe sonalmen e encuen o insu icien e es a jus i icación; en p ime
luga , po que aunque p e endamos aplica la noción a skiana, ella se debe ía des i uada po
la azón apo ada po VERNENGO, la cual compa o; y en segundo luga , debido a la
cues ión iusna u alis a que subyace a su doc ina, ya que sos ene es e ipo de nociones
conlle a ía acep a una al a de e idencia empí ica que me pa ece insos enible.
38
CAPITULO V: KELSEN Y LAS RELACIONES DE VALIDEZ NORMATIVAS
KELSEN in en ó cons ui una eo ía del de echo basada en la idea de la pu eza; una ciencia
que, p ime amen e, p e ende delimi a su obje o y, pa iendo de que el de echo consis e en la
“o denación no ma i a del compo amien o humano”1, quie e en ende lo y lib a se de los
a a a es que no pe enezcan a la misma, como las ideologías. Den o de la misma se
di e encia á en e dos concep os c uciales, a sabe , la no ma ju ídica y la p oposición o
enunciado ju ídico. Ambos se án las exp esiones de un debe (Sollen), un debe en sen ido
p esc ip i o las p ime as y un debe en sen ido desc ip i o las segundas, y se án obje o de
disquisición ace ca de qué in e encias y azonamien os cons ui a pa i de las mismas; se
puede adelan a al espec o que KELSEN acep a á la esis de la no apo an icidad de
enunciados p esc ip i os; no obs an e, a a és de la noción de alidez y de la di e enciación
en e no ma y p oposición ace ca de no ma p e ende á sal a cie os obs áculos y elabo a
una doc ina ace ca de la posible lógica de las di e en es pa es del sis ema ju ídico.
1. No mas ju ídicas.
Al iden i ica De echo como no ma, ello conlle a que el obje o de la Ciencia ju ídica sea la
p opia no ma ju ídica2. La no ma se á en onces una exp esión de un debe se de e minado,
en endido como el sen ido de acciones humanas di igidas a egula el compo amien o de
o os suje os (KELSEN ag upa en debe o o ipo de ocablos como puede, es á pe mi ido, y
demás). Ello conlle a á di e encia a la p opia no ma como debe del ac o po el cual es
cons i uida o aplicada, ya que es os co esponde án al se . El debe se á el sen ido no ma i o
de un ac o o ien ado in encionalmen e al compo amien o de o o3, y end á su exp esión a
a és de la no ma. Es as no mas e is en el sen ido de mandamien os, ó denes o impe a i os,
al es a di igidos a egula la conduc a de o as pe sonas. “El De echo o dena, pe mi e,
acul a; no in o ma”4.
1 H. KELSEN, Teo ía Pu a del De echo (Tí . O iginal: Reine Rech sleh e, zwei e, olls ändig neu bea bei ee un
e wei e e Au lage, Wien, 1960, 2ª edición), Uni e sidad Nacional Au ónoma de México, México, 1986, p. 18.
2 H. KELSEN, Íbidem, p. 83.
3 H. KELSEN, Íbidem, p. 28.
4 H. KELSEN, Íbidem, p. 40.
39
Capí ulo V: Hans Kelsen y las elaciones de alidez no ma i as.
No obs an e, una no ma es una exp esión de debe se , pe o no sob e un debe se , ya que
es e “ end ía que es a dado de an emano pa a que és e pudie a o mula sob e él un
enunciado”5.
Se y debe es án elacionados: el debe designa un es ado de cosas al que se p e ende llega ,
es o es, iende a un se , pe o no es un se : KELSEN explica que exp esiones como que algo
co esponde a un debe son inco ec as, ya que no exis e esa elación en e se y debe ,
pues o que al designa algo como debido se es á haciendo e e encia a o o se , y eso es lo
que se pone en elación con el se p e io6. De ahí que co esponda dis ingui el
compo amien o es a uido como debido en una no ma del compo amien o ác ico
co espondien e, p ecisamen e po ese ca ác e oli i o y no ác ico7.
Teniendo odo es o en cuen a, c eo que es necesa io hace la siguien e pun ualización: en la
p ime a edición de la Teo ía Pu a8, KELSEN de ine las no mas ju ídicas como un “juicio
hipo é ico que exp esa un ínculo especí ico en e un supues o de hecho condicionan e y una
consecuencia condicionada”9; no obs an e, pos e io men e10 explica que el é mino juicio
hipo é ico hace e e encia a un ac o de conocimien o, pe o no de olun ad como es una
no ma11; po ende, los juicios hipo é icos son disposiciones a a és de las cuales ope a la
ciencia del De echo, disposiciones que gua dan un debe se de ca ác e desc ip i o y no
p esc ip i o.
Ca ac e izando así a las no mas, KELSEN asume la esis de que es as no pueden se obje o
de la lógica po no pode se es as e dade as o alsas, al ca ece de un hecho ác ico del se
co espondien e. El concep o que en a aquí en juego se á el de alidez, “las no mas
p oducidas po la au o idad ju ídica, que obligan y acul an a los suje os del de echo, no son
ni e dade as ni alsas, sino sólo álidas o in álidas”12, alidez que se á en endida como la
p opia exis encia de la no ma, y que se sob epone a ese ac o oli i o que la gene a; aun
5 H. KELSEN & U. KLUG, No mas ju ídicas y análisis lógico, Cen o de Es udios Cons i ucionales, Mad id, 1988,
p. 63.
6 “No es lo que co esponde a lo debido, sino aquel algo, que po un lado es, co esponde al algo que, po el
o o lado, debe se , lo cual me a ó icamen e, se designa como con enido de lo que es, o como con enido del
debe ”. H. KELSEN, Íbidem, p. 20.
7 H. KELSEN, Íbidem..
8 H. KELSEN, Teo ía Pu a del De echo. In oducción a los p oblemas de la ciencia ju ídica ( aducción de la
p ime a edición de "Reine Rech sleh e" (1934) a ca go de G. ROBLES y F. F. SÁNCHEZ), T o a, Mad id, 2011.
9 H. KELSEN, Íbidem, p. 55.
10 H. KELSEN, Con ibuciones a la Teo ía Pu a del De echo, Fon ama a, Mexico, 2003.
11 H. KELSEN, Íbidem, pp. 58-60.
12 H. KELSEN, Teo ía Pu a del De echo (Tí . O iginal: Reine Rech sleh e, zwei e, olls ändig neu bea bei ee un
e wei e e Au lage, Wien, 1960, 2ª edición), Uni e sidad Nacional Au ónoma de México, México, 1986, p. 86.
40
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen
cuando esa olición cese, al habe se cons i uido la no ma álidamen e es a segui á siendo
álida.
2. Enunciados ju ídicos.
El obje o de la Ciencia del De echo son las no mas ju ídicas; aho a bien, los enunciados a
a és de los cuales se exp esa son las p oposiciones ju ídicas o enunciados ju ídicos, que
se án “p oposiciones condicionales que exp esan que, con o me a un o den ju ídico, nacional
o in e nacional, dado al conocimien o ju ídico, deben p oduci se cie as consecuencias
de e minadas po ese o den, bajo de e minadas ci cuns ancias que el o den público
de e mina”13. Véase la incidencia sob e el debe; es o es po que exp esan un debe se
desc ip i o14 como consecuencia de desc ibi una no ma, que es un debe se p esc ip i o;
po eso, un enunciado ju ídico sob e una no ma no puede deci que en el de echo x pasa es o
o aquello, sino que debe pasa es o, pues o que con la ó mula debe , como ya se io an es,
no se ga an iza que pase nada más que el que exis a un debe : desc ibimos un ac o oli i o,
no un hecho15.
P ecisamen e po es a ci cuns ancia, es os enunciados sí que end án la acul ad de la
apo an icidad, po pode se es os e dade os o alsos. De es a mane a, KELSEN cons uye el
a mazón básico pa a pode es ablece las elaciones en e ambos concep os en é minos de
lógica, alidez, e c.
3. Relaciones en e no mas.
Vis o el esquema básico, oca aho a analiza cómo se es ablecen las elaciones en e los
concep os enunciados. Reco demos:
− No ma ju ídica: obje o de es udio de la Ciencia del De echo, exp esión de un ac o
oli i o di igido hacia la conduc a de o o, exp esión de un debe se p esc ip i o.
Como al ipo de enunciado p esc ip i o, ca ece de los alo es de e dad y alsedad,
poseyendo en cambio alo es de alidez e in alidez.
13 H. KELSEN, Íbidem, p. 84.
14 H. KELSEN, Íbidem, p. 92.
15 H. KELSEN, Íbidem, pp. 92-93.
41
Capí ulo VI: Al Ross y la alidez subje i a.
Mien as que si nos es u iésemos e i iendo al elemen o ema (sa is acción), la
ep esen ación se ía9:
Po an o, ROSS obse a que así pueden cons ui se azonamien os lógicos, de al mane a
que se pe mi an combina I (x) y e i ando la pa adoja al no combina se los I (x).
Después de da es as es posibles soluciones, ROSS deno a que aunque la lógica de la
alidez subje i a sea la más adecuada pa a es ablece in e encias en e impe a i os, es cie o
que en la p ác ica se abaja y azona empleando lógica e e ida a los elemen os ema; po
ende, ealiza combinaciones en e ambos ipos de in e encias y descub e lo que iene a
con inuación.
− En las negaciones, si ¬I (¬x), si se pa e de que I (x) es álido en onces I (¬x) no es
álido:
Aquí se p oduce lo que ROSS denomina in e encia pseudo-lógica10: a pesa de que no sea un
azonamien o lógico es e pa ece plausible, po que se in oduce la noción de consecuencia
p ác ica, que en es e caso end á aducido en la p emisa de que una au o idad no puede
manda ó denes con adic o ias simul áneamen e11.
− Po o a pa e, en los condicionales o al de i a un enunciado pa icula de uno
gene al:
9 Véase así la di e encia en e:
(1) (Es u debe ) ce a la pue a; y,
(No es u debe ) ce a la pue a.
(2) Es u debe (ce a la pue a); y,
Es u debe (no ce a la pue a).
10 A. ROSS, Íbidem, p. 40.
11 Según es o, azonando puede llega se a conclusiones con a ias, pe o lógicamen e álidas; no obs an e, no
son conclusiones p ác icas, en es e caso p esupond ía que alguien es á dic ando ó denes con adic o ias a la
ez, y es po es o que ROSS p e ende sal a es e obs áculo con es e ma iz.
I (x), o ¬I (x)
I (x), o I (¬x)
Si pa o de que no es mi debe no ce a la pue a, si mi debe es ce a la pue a
no es álido que mi debe sea no ce a la pue a
48
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen
Se uel e a da una in e encia pseudo-lógica, ya que a a és de la lógica de la alidez no
podemos ealiza una in e encia siemp e co ec a: piénsese en el segundo enunciado. Se
necesi a á que yo me ame pa a pode así ama al o o pa a cumpli se la condición, lo cual
sólo puede asegu a se a a és de una sa is acción de ese enunciado; de no se así el
azonamien o cojea. De nue o, pa a pode admi i lo es p eciso acudi a la noción de
consecuencia p ác ica12.
Po ende, ob enemos las siguien es conclusiones:
− Podemos ealiza in e encias álidas en i ud de la lógica de alidez subje i a
mencionada13.
− No obs an e, en cie as ocasiones como las mencionadas hemos de echa mano de la
lógica de la sa is acción o de las o aciones ema, acep ando así una p emisa implíci a
e e ida a la consecuencia p ác ica, pe o dejando a cambio de se un azonamien o
es ic amen e lógico pa a pasa a se pseudo-lógico14.
12 A. ROSS, Íbidem, pp. 43-46.
13 “Impe a i es can be cons i uen pa s o genuine logical in e ences, bu i so, i is simply a ques ion o a
ansla ion o logical in e ences conce ning indica i e sen ences abou he psychological ac s which de ine he
alidi y o an impe a i e. In hese cases he in e ences do no possess he cha ac e is ics o a speci ic p ac ical
in e ence”. A. ROSS, Íbidem, p. 45.
14 “Impe a i es can in ce ain cases be cons i uen pa s o pseudo-logical in e ences. In hose cases he
in e ence assumes he cha ac e o a speci ic p ac ical in e ence, bu ac ually i will be only pseudo-logical. I
he aci ly assumed p emise is included, he in e ence becomes eally logical, bu he in e ence hen loses i s
cha ac e o being speci ically p ac ical”. A. ROSS, Íbidem, p. 45.
I (x)
I(x)→I(y)−S(x)→S(y)
I(y)−S(y)
Áma e
Si e amas, ama a u
p ójimo
Ama a u p ójimo
Si ealizamos un azonamien o ajus ado
a lógica, el azonamien o no es
especí icamen e p ác ico
Si ealizamos una in e encia p ác ica
especí ica ealiza emos un
azonamien o pseudo-lógico
49
Capí ulo VI: Al Ross y la alidez subje i a.
2. 1968: la e olución de Ross.
ROSS se ha ca ac e izado po se un au o con una cons an e eno ación en su pensamien o;
ello se explica po el g an núme o de co ien es y au o es que in luye on en él; po ejemplo,
desde los años cua en a, cuando esc ibe Impe a i es and Logic, has a 1968, que esc ibe
Lógica de las No mas, su e ue es in luencias de las eo ías e i icacionis as del Cí culo de
Viena, de la iloso ía del lenguaje, de HART y G. H. VON WRIGHT, en e o os15.
Debido a las limi aciones de espacio que supone el ealiza un abajo como es e, me amen e
p e endo enuncia un cambio que c eo es impo an e con espec o a la doc ina del au o que
nos ocupa.
Cabe deci que el danés no ha sido el p ime o en ealiza dis inciones en e los elemen os de
un enunciado; de hecho, omó la idea de au o es como DUBISLAV o JØRGENSEN.
Pos e io a él me ece impo ancia la esis de HARE16, que dis ingue en e una pa e común
en indica i os e impe a i os aislada indica i amen e, que co esponde ía en cie o modo a lo
que ROSS denomina como ema ( ás ico), y o a pa e e e ida a su in encionalidad, o el
sen ido en el que el enunciado es dicho (néus ico):
La esis de HARE in luencia ía a ROSS, aunque pa a él el néus ico se a a ía de una
unción17 o elemen o p agmá ico, mien as que pa a HARE se ía un elemen o semán ico.
15 J. L. MONEREO PÉREZ, “Es udio p elimina sob e Al Ross, la ambición de la eo ía ealis a del De echo”, A.
ROSS, Lógica de las no mas, (Tí ulo o iginal: Di ec i es and no ms, p ime a edición 1968), Coma es, G anada,
2000, pp. XI-CXXXVII; p. XII-XIII.
16 R. M. HARE, The language o mo als, Cla endon P ess (1ª ed., eimp esa), Ox o d, 1972, pp. 17-18.
17 “Si po hace uso de algo en endemos que es o sea un ins umen o en un p oceso di igido a la p oducción
del e ec o deseado, en onces es co ec o deci que acep a una p oposición es hace uso de ella. Al conside a
la p oposición, y al decidi mi ac i ud hacia ella, es oy pensando, es o es, p oduzco un e ec o deseado 8…), y en
es e p oceso la p oposición en cues ión ha sido un ins umen o”; “el e ec o inmedia o de es e p oceso (su
unción) es la p oducción de decisiones o juicios, (…) es a es la unción adjudica i a del discu so”. A. ROSS, op.
ci ., p. 26.
Vas a ce a
la pue a
Tu acción de ce a
la pue a
ás ico
←(así es) / (así debe
se )→
néus ico
Cie a la
pue a
50
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen
Reco demos un momen o las esis de nues o au o : en 1941 nos hablaba de lógicas de la
alidez subje i a o de la sa is acción; en es as ocasiones se hablaba de la p esencia empí ica
de un es ado psicológico en con o midad con la enunciación o acep ación de un enunciado, o
del cumplimien o de un impe a i o ác icamen e; odo ello, de un modo u o o, eque ía de
una sa is acción empí ica, en la medida en que la comp obación de esa condición e a
necesa ia pa a la cohe encia del sis ema.
Pues bien, debido a ue es in luencias de au o es como VON WRIGHT en e o os, en 1968
ROSS p e ende aplica una lógica deón ica18 a las no mas, al igual que exis e una lógica
ela i a a los enunciados; es o hace que se p oduzca un gi o adical con espec o a las esis
an e io es, ya que aho a ya no le impo a que la comp obación y e i icación de ese es ado
psicológico o del cumplimien o de la sa is acción pues os empí icamen e, sino que aho a
ROSS iene un en oque pu amen e me odológico; de es a mane a, al que e aplica una lógica
deón ica de no mas al discu so di ec i o (llama di ec i o a enunciados no ma i os) se
comenza án a o mula una se ie de p incipios, eglas o no mas, al es ilo de la lógica clásica.
A modo de ejemplo19:
Al ealiza es e nue o en oque, ya no es necesa io comp oba empí icamen e la concu encia
de las ci cuns ancias que sean, p incipalmen e po que ello no se á posible; me amen e ha á
al a que se cumplan esos p incipios o condiciones lógicas pa a que las in e encias
no ma i as sean co ec as. Así, ellas se án “pos ulados básicos (…) que de inen el discu so
(…) p esc ibiendo las condiciones básicas que deben cumpli se (…). Si se niegan es os
18 De es o se habla á en el siguien e capí ulo, pe o a es os e ec os en ende emos lógica deón ica como lógica
de las no mas.
19 En Lógica de las No mas ROSS e oma esa dis inción en e ¬I (x) e I (¬x), solo que aho a sus i uye las x po las
T ( ema). También de ini á la ó mula ¬I (x) como negación ex e na, con la cual “ ehúso acep a que las cosas
es án en el mundo de al mane a que p o ma pa e de su desc ipción”, e I (¬x) como negación in e na, en la
que se “exp esa que las cosas es án en el mundo de cie o modo”. Además, es ablece que ambas ó mulas son
complemen os ecíp ocos. A. ROSS, Íbidem, pp. 187-188.
P ime p incipio de con adicción: no se debe acep a y echaza la misma p oposición al
mismo iempo; o ninguna p oposición es al mismo iempo e dade a y alsa.
Segundo p incipio de con adiccion: no se debe acep a (o echaza )una p oposición y su
complemen o al mismo iempo; o ninguna p oposición puede posee el mismo alo de
e dad que su complemen o.
51
Capí ulo VI: Al Ross y la alidez subje i a.
pos ulados (…), se hace imposible dis ingui en e lo que en el discu so se concibe como eal
y lo que no”20.
20 A. ROSS, Íbidem, p. 191.
52
CAPÍTULO VII: VON WRIGHT Y LA LÓGICA DEÓNTICA
1. Lógica deón ica.
El é mino deón ico ha sido acuñado po VON WRIGHT, p o iene del g iego δέοντος y hace
e e encia a lo debido o necesa io.
Nos encon amos an e un ema complejo y an e un au o con una bibliog a ía ex ensa,
ca ac e izado po una cons an e e o mulación y e isión de sus esis; no obs an e, debido a la
impo ancia de sus con ibuciones c eo es obligado dedica le al menos un capí ulo.
P ecisamen e po las azones aducidas, en lo que iene habla é de las nociones más básicas
del sis ema deón ico1, empleando como e e encia algunas de sus más impo an es
con ibuciones, pa a pos e io men e esponde desde su óp ica a la p egun a sob e la
exis encia de una lógica de no mas.
El pun o de pa ida es Deon ic Logic2, de 1951. En es e a ículo VON WRIGHT obse ó que
exis ía cie a co espondencia en e los di e sos concep os modales, in a e in e
ca egó icamen e3:
1 En mi opinión, al ez es e sea el más ex enso y complejo ema a a a de los e e idos en es e abajo.
Pod ían hace se –que po supues o se han hecho- esis o T abajos de Fin de G ado simplemen e sob e lógica
deón ica. Cuando hablo de nociones más básicas del sis ema deón ico me e ie o a que simplemen e
enuncia é cuáles son sus ca ac e ís icas p incipales sin en a en excesi os de alles. Pa a ello emplea é
undamen almen e los sis emas deón icos de Deon ic Logic y No ma y Acción, sal o indicación en con a io.
2 G. H. VON WRIGHT, “Deon ic Logic”, Mind, (Published by: Ox o d Uni e si y P ess on behal o he Mind
Associa ion), Vol. 60, No. 237 (Jan., 1951), pp. 1-15. Consul ado en h p://www.js o .o g/s able/2251395 el
25-06-2018.
3 G. H. VON WRIGHT, Íbidem, p. 1.
Modos
alé icos:
necesa io,
posible,
imposible
Modos
epis émicos:
e i icado, no
e i icado,
alseado
Modos
deón icos: lo
obliga o io,
lo pe mi ido,
lo p ohibido
Modos
exis enciales:
alguno,
ninguno,
odos
53
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen.
En es e ipo de lógica, más conc e amen e en es e p ime sis ema, se aúnan los concep os de
ac o (como algo ya ealizado, es á ico, ep esen ado po A, B…), los ope ado es deón icos
obliga o io (O) y pe mi ido (P), y los elemen os p incipales de la lógica p oposicional, de la
que ya se ha hablado.
Es os concep os se mezcla án pa a da luga a di e sas ope aciones y ó mulas: po ejemplo,
si algo es obliga o io, OA; si algo es á pe mi ido, PA. Además, es án co elacionados en e sí:
po ejemplo, algo que es obliga o io es á pe mi ido. O o ejemplo, al deci que algo es á
pe mi ido se hace e e encia a que no es obliga o io no hace lo4. En ó mulas:
O os ejemplos de ó mulas deón icas, en é minos de las que se denominan como leyes del
comp omiso, p oduc o de es as in e de iniciones en e modalidades deón icas5:
A la combinación de ac os a a és de símbolos se les denomina exp esiones molecula es; si
se le añaden ope ado es deón icos se án o aciones-O o –P, o complejos molecula es de las
mismas, de al mane a que se o ma án p oposiciones deón icas, obje o de es udio de es a
disciplina.
Y aquí iene el g an p oblema con es e p ime sis ema. En palab as de VON WRIGHT, “el
sis ema de lógica deón ica (…) es udia p oposiciones (y unciones e i a i as de la
p oposiciones) sob e (…) ca ac e es deón icos de los ac os”6, y p e ende a e igua “si las
4 Como se ha dicho, VON WRIGHT emplea los di e sos símbolos de la lógica p oposicional, ales como la
negación (¬), la conjunción (^, aunque VON WRIGHT emplea &), disyunción ( ), condicional (→) o equi alencia
(↔).
5 Que se leen espec i amen e como si A es á pe mi ido y es obliga o io que A sea causa de B, en onces B es á
pe mi ido (“Si hace lo que hemos elegido nos comp ome e a hace o a cosa, es e ac o ambién es algo que
debemos hace , o hace lo pe mi ido nunca conduce a hace lo p ohibido”); “Si alla al ealiza un ac o nos
obliga a ealiza ese ac o, ese ac o es obliga o io” ; Si A o B son obliga o ios, en onces no es á pe mi ido hace
ambas cosas a la ez, con lo cual de aquí nace que no se puede elegi en e al e na i as p ohibidas). G. H. VON
WRIGHT, Íbidem, pp. 13-14.
6 G. H. VON WRIGHT, Íbidem, p. 5.
OA → PA
PA ↔ ¬O¬A
PA & O (A→B) → PB
[O (¬A→A)] → OA
¬ [O (A B) → ¬PA & ¬PB]
54
Capí ulo VII: Von W igh y la lógica deón ica.
p oposiciones que es udia son lógicamen e e dade as o no”7, en endiendo que en ocasiones
esa e dad lógica es con o me a las no mas lógicas clásicas, como en
[(PB)→(PA)]→[¬(PA)→¬(PB)], o en unción al ca ác e de los concep os deón icos, como
en (OA) & (OA→B)→OB8.
El caso es que, al a i ma odo es o, VON WRIGHT da po hecho que esas p oposiciones son
o e dade as o alsas, y no dis ingue –lo ha á pos e io men e- en e el sen ido desc ip i o o
p esc ip i o que es as puedan ene , en unción de que que amos exp esa un enunciado
desc ip i o o o mulemos una no ma. Sos ene es a esis puede gene a un g an p oblema, y
es que al no se las no mas e dade as o alsas, enma ca las en es e p isma esul a
con adic o io. Además, al elaciona se es as p oposiciones a a és de conec o es, es os se án
conec o es e i a i os, al conec a en idades apo án icas; pe o si las no mas no son
apo án icas, ¿las p oposiciones deón icas p esc ip i as pod án inclui conec o es e i a i os?
Es as con o e sias in en a ían se solucionadas pos e io men e. “Las p oposiciones –admi i á
nues o au o -, po de inición, son e dade as o alsas. Las no mas (…), no ienen alo
e i a i o”9.
Deon ic Logic ue el p ime paso; es o desencadena ía en la p og esi a elabo ación de una
disciplina que pa a pode sus en a se, y siguiendo a GONZÁLEZ LAGIER10, és a debía de
ahonda más en dos concep os: la noción de no ma, que no es aba explici ada ni bien
iden i icada en es e p ime sis ema, y el de acción o ac o, como obje o de e e encia
no ma i a.
2. Acción.
Hemos dicho que pa a pode desa olla una lógica deón ica mejo es uc u ada és a debía
cen a se, en e o as cosas, en la noción de acción, po es a las exp esiones deón icas
o igina iamen e ocalizadas en ac os de una o ma muy simpli icada.
7 G. H. VON WRIGHT, Íbidem.
8 G. H. VON WRIGHT, Íbidem. En el p ime caso se a i ma que el alo lógico iene dado po una unción
e i a i a p oceden e de la lógica p oposicional, mien as que en el segundo caso p o iene de ese alo
deón ico y de la in e de inibilidad de esos concep os.
9 G. H. VON WRIGHT, No ma y acción. Una in es igación lógica (Tí . o iginal: No m and Ac ion. A logical
Enqui y, 1ª ed. 1963) Tecnos, Mad id, 1970, p. 17.
10 D. GONZÁLEZ LAGIER, Acción y No ma en G. H. Von W igh , Cen o de Es udios Cons i ucionales, Mad id,
1995, pp. 16-17.
55
Segunda pa e: El Dilema de Jø gensen.
Podemos comenza diciendo que VON WRIGHT en su momen o conside ó que “cuando una
p oposición (…) es e dade a le co esponde un hecho en el mundo”11, y ha di e enciado es
ipos de los mismos: (1) es ados de cosas, (2) p ocesos y (3) sucesos. Como ejemplo de (1),
el que un lib o es é sob e la mesa; con (2) en ende emos un acon ecimien o que sucede
du an e un pe iodo de iempo en el mundo, y con (3) hacemos e e encia a algo que “ iene
luga y no un con inua ”12.
En es e momen o en a án en juego las denominadas como exp esiones-p, es o es, aquellas
o madas po p oposiciones (a pa i de No ma y Acción VON WRIGHT las ep esen a con
le as p, q…) y las uniones a a és de conec o es de las mismas; es as exp esiones-p hacen
e e encia a es ados de cosas.
No obs an e, -deno a VON WRIGHT-, “sólo pocas eces decimos de un es ado de cosas que
és e sea pe mi ido, obliga o io o p ohibido. Gene almen e decimos es o de las acciones. Pe o
(…) cuando una acción es á pe mi ida, e c., en onces un cie o es ado de cosas es á, en un
sen ido secunda io, pe mi ido, e c., ambién”13.
Además, al p oduci o al e a cie os es ados de cosas, podemos deci que el me o hecho de
ac ua implica ealiza un cambio en el mundo, de al mane a que “una lógica de la acción
p esupone una lógica del cambio”14. Ac ua se á “p oduci o e i a un cambio
in encionalmen e (a olun ad) en el mundo”15.
Es po es o po lo que, pa a pode comp ende mejo el concep o de acción, hab ía que
en ende la como un cambio que end á ep esen ado po la ansición (se nomb a án como
exp esiones-T) de un es ado de cosas (exp esión-p) a o o (o a exp esión-p). Se in oduci á el
símbolo T pa a deno a esa ansición, su giendo ó mulas como las siguien es16:
11 G. H. VON WRIGHT, op. ci ., p. 44.
12 G. H. VON WRIGHT, Íbidem, p. 45. P oceso: es a llo iendo; suceso: el asesina o de Julio Césa .
13 G. H. VON WRIGHT, Un ensayo de lógica deón ica y la eo ía gene al de la acción, Uni e sidad Nacional
Au ónoma de México, 1976, p. 17.
14 G. H. VON WRIGHT, Íbidem, p. 46.
15 G. H. VON WRIGHT, Íbidem, p. 45.
16 Piénsese en el ejemplo de una en ana: así, pT¬p supond ía la ansición del es ado de cosas de que la
en ana es á abie a al es a ce ada. G. H. VON WRIGHT, No ma y Acción…; pp. 47-52.
pT¬p
pTq
¬pTp
56
Capí ulo VII: Von W igh y la lógica deón ica.
O sus co espondien es exp esiones molecula es, o madas conec ando exp esiones-T:
En esumen, la lógica del cambio supone una aducción de una desc ipción de un es ado de
cosas a un lenguaje que exp ese cómo se p oduce una de e minada ac uación, omisión, e c.,
en el mundo17.
Todo ello se á ele an e pa a la conside ación de nues o au o con espec o a la no ma, ya
que las acciones, los cambios en el mundo, se án el obje o de egulación de las mismas. “Una
lógica deón ica iene que se elabo ada p ime amen e pa a inco po a no mas ace ca de la
acción”18.
3. No ma.
Vis o el concep o de acción, di emos que ella es el con enido de oda no ma, po lo gene al;
el paso siguien e se á qué en iende nues o au o po no ma y cómo se pueden ubica las
no mas ju ídicas en su clasi icación.
Lo p ime o a deci es que no oda no ma se á una no ma ju ídica; iden i ica no ma y
p esc ipción supone es ingi el é mino a ojos de VON WRIGHT19. Es e au o es ablece á
una clasi icación de los di e sos ipos de no mas, y den o de él ubica á a las leyes del Es ado
o p esc ipciones (o os ipos de no mas se án las de ini o ias, ep esen adas po las eglas de
un juego po ejemplo, o las écnicas).
Pues bien, den o de las p esc ipciones hab á una se ie de elemen os undamen ales, a sabe :
− El hecho de que emanan de una au o idad y an di igidas a una se ie de suje os.
− La olun ad espec o de la au o idad de que los suje os adop en cie as conduc as.
17 G. H. VON WRIGHT, Íbidem.
18 G. H. VON WRIGHT, Un ensayo…; p. 44.
19 G. H. VON WRIGHT, “De las no mas en gene al”, No ma y acción. Una in es igación lógica (Tí . o iginal:
No m and Ac ion. A logical Enqui y, 1ª ed. 1963) Tecnos, Mad id, 1970, pp. 21-37.
(¬pT¬p) & (¬qT¬q)
(pT¬p) & (¬qT¬q)
(pT¬P) &(qT¬q)
57
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