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Educar para el encuentro: integración territorial de las diferencias culturales e inclusión de la diversidad como retos pedagógicos

Abstract

Partimos de la convicción de que la educación es el elemento fundamental para el éxito de la integración en el mundo. Para enfrentar el desafío que supone para la convivencia el contexto actual de la globalización, la interculturalidad y los flujos migratorios, proponemos una educación para la ciudadanía basada en los derechos humanos, con el objetivo de formar personas tolerantes y respetuosas de la diversidad, a través de una formación integral, personal y patrimonial. Se abre así una perspectiva nueva en la educación en valores que debe estar orientada a la aceptación y acogida del otro y, para ser efectiva, debe ser enseñada, conocida, estimada, elegida y realizada. Para todo esto, es imprescindible una estrecha colaboración entre escuela, familia, y sociedad. En definitiva, se propone una educación que forme sujetos glocalizados, capaces de pensar globalmente y actuar localmente, ejercitando la responsabilidad social y la tolerancia

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Educar para el encuentro: integración territorial de las diferencias culturales e inclusión de la diversidad como retos pedagógicos

Author: Touriñán López, José Manuel; Pollitzer, Clara
Publisher: Universidad de Oviedo
Year: 2005
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/8e216dfe-44d9-4b0a-9473-4b1b5a3f459c/download
Educa pa a el encuen o: in eg ación e i o ial
de las di e encias cul u ales e inclusión
de la di e sidad como e os pedagógicos
José Manuel Tou iñán López y Cla a Polli ze *
Uni e sidad de San iago de Compos ela, *Uni e sidad Ca ólica A gen ina
Resumen
Pa imos de la con icción de que la educación es el elemen o undamen al pa a el éxi o de
la in eg ación en el mundo. Pa a en en a el desa ío que supone pa a la con i encia el con-
ex o ac ual de la globalización, la in e cul u alidad y los lujos mig a o ios, p oponemos una
educación pa a la ciudadanía basada en los de echos humanos, con el obje i o de o ma pe -
sonas ole an es y espe uosas de la di e sidad, a a és de una o mación in eg al, pe sonal
y pa imonial. Se ab e así una pe spec i a nue a en la educación en alo es que debe es a
o ien ada a la acep ación y acogida del o o y, pa a se e ec i a, debe se enseñada, conocida,
es imada, elegida y ealizada. Pa a odo es o, es imp escindible una es echa colabo ación
en e escuela, amilia, y sociedad. En de ini i a, se p opone una educación que o me suje os
glocalizados, capaces de pensa globalmen e y ac ua localmen e, eje ci ando la esponsabi-
lidad social y la ole ancia.
Abs ac
We assume ha educa ion is he undamen al esou ce o he success o in eg a ion in he
wo ld. To ace he challenge ha li ing oge he in he cu en con ex o globaliza ion, in e -
cul u ali y and mig a o y lows supposes, we p opose an educa ion o democ a ic ci izenship
based on human igh s, ha ing as an aim he educa ion o ole an people who show espec
o cul u al di e si y, and pe o med h ough an in eg al, pe sonal and pa imonial educa ion.
This opens a new pe spec i e on educa ion in alues ha mus be di ec ed owa d he accep-
ance and ecep ion o he o he s, and ha mus be augh , known, es ima ed, chosen and ea-
lized. This is why a na ow collabo a ion be ween school, amily, and socie y is indispensa-
ble. In conclusion, we p opose an educa ion aimed a o ming glocalized people, capable o
hinking globally and ac ing locally, exe cising social esponsibili y and ole ance.
Co espondencia: José Manuel Tou iñán López. Facul ad de Ciencias de la Educación. Uni e sidad de
San iago de Compos ela. E-mail: [email p o ec ed]
Aula Abie a, 86 (2005) 141-154
In oducción
Úl imamen e, se escucha con ecuencia a di e sos g upos de la socie-
dad ci il mani es a su p eocupación po el inc emen o de hijos de inmi-
g an es y niños con necesidades especiales en las escuelas públicas. Es a
cues ión pe enece al ámbi o de la polí ica educa i a y nues o obje i o es
llama la a ención sob e una cues ión que di icul a la in e ención pedagó-
gica: de alguna mane a, seguimos pensando que el o o es un p oblema, que
la di e sidad p esen a una di icul ad, y p io izamos es e imagina io social
sob e la pe cepción a la iqueza que el o o, dis in o, ambién apo a.
En el con ex o ac ual de la globalización, la in e cul u alidad y los lu-
jos mig a o ios, la di e sidad se p esen a como una ealidad que se impone.
La educación, y la sociedad oda, se en en an al impo an e e o de o ma
pe sonas capaces de espe a e impulsa la di e sidad cul u al, c eando así
una cul u a de ole ancia y de paz.
Es es a si uación la que nos lle a a e lexiona , a lo la go del a ículo,
ace ca del papel de la educación como mo o del cambio en el mundo glo-
balizado, pa a log a el éxi o de la in eg ación en el mundo, y pa a p omo-
e y p o ege la iden idad. Plan eamos la necesidad de una educación pa a
la ciudadanía basada en los de echos humanos, analizando el luga que los
de echos de e ce a gene ación deben ocupa en la o mación de pe sonas
con conciencia glocalizada.
A su ez, se e lexiona sob e las ca ac e ís icas de una educación in e -
cu u al que busca el encuen o en e cul u as y en e pe sonas di e sas, des-
acando el papel de las escuelas y de la necesidad de colabo ación en e ellas
y las amilias y la sociedad en su conjun o. Se in en a pun ualiza las ca ac-
e ís icas que debe ene una educación que p ocu e la in eg ación e i o ial
de las di e encias cul u ales y la inclusión de la di e sidad.
La educación como mo o del cambio en el mundo globalizado
Muchos especialis as insis en en la necesidad de e lexiona ace ca de la
sociedad pa a la que que emos educa , como pun o de pa ida pa a desa o-
lla p oyec os de educación pa a la ciudadanía (Tou iñán, O ega, Escámez,
2006). Pa a sabe qué ipo de ciudadanos que emos o ma , debemos ene
bien cla o pa a qué sociedad es amos educando, a qué sociedad apun amos,
y qué aspec os de la sociedad eal en la que i imos necesi an se ans o -
mados pa a alcanza la.
Tou iñán López y Polli ze / Aula Abie a, 86 (2005) 141-154
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EDUCAR PARA EL ENCUENTRO: INTEGRACIÓN TERRITORIAL DE LAS DIFERENCIAS CULTURALES
Nues a sociedad, la sociedad occiden al abie a y plu alis a, es á ca ac-
e izada po la globalización, la in e cul u alidad, la sociedad de la in o ma-
ción y los lujos mig a o ios. A di e encia del é mino mundialización y de
sus di e sas o mas en las lenguas la inas, que siemp e signi ican la dimen-
sión geog á ico-espacial de un acon ecimien o, el é mino “global” man ie-
ne un signi icado sinónimo de holís ico en el mundo anglosajón, de donde
p ocede. Global exp esa la idea de unidad o alizado a y sis émica (SID,
1999). La globalización es un hecho, an o en el mundo más desa ollado
como en el menos desa ollado, y, p ecisamen e po eso, podemos ca ac e i-
za el mundo ac ual como global, ya que la globalización es á a ec ando en
su misma aíz a la sociedad en odos los planos: polí ico, económico, social
y cul u al (Tou iñán, 2004).
Es un sen i común que exis e una a inidad en e las dis in as globaliza-
ciones (económica, polí ica, cul u al y socioeduca i a). Pe o exis e ambién
la con icción de que esa plu alidad sin unidad de las globalizaciones hace
que no sean educ ibles unas a las o as, ni explicables unas po las o as
(Be ge y Hun ing on, 2002). Todas ellas deben en ende se y esol e se a la
ez en sí mismas y en mu ua in e dependencia, de al mane a que, en el
en o no de las ecnologías de la in o mación y las comunicaciones, cada ez
cob a más ue za la p opues a de de ende la exis encia de sociedades del
conocimien o en el mundo globalizado, en e a la exis encia de la sociedad
del conocimien o en ese mundo, pues pa ece e iden e que la implan ación de
un modelo uni o me a escala plane a ia no esponde al sen ido o dina io de
la his o ia de nues os iempos, ni al sen ido de la di e sidad (SID, 2000;
G ay, 2000). Lo ajus ado al p oceso de cambio no pensa en un mundo
homogéneo y uni o me, sino complejo, pu al y mes izo (Tou iñán e al.,
2006).
Asumiendo con S igli z que la globalización puede se una g an opo u-
nidad, siemp e que es é enma cada po eglas que sean jus as y equi a i as,
pues ese es el alega o cen al de su ob a “El males a de la globalización”
que denuncia la polí ica an isocial del Fondo Mone a io In e nacional (S i-
gli z, 2002, 2006), con iene insis i en que, desde la pe spec i a pedagógi-
ca, se des acan, cua o asgos en la globalización. Desde la pe spec i a peda-
gógica, se des acan cua o asgos en la globalización (Tou iñán, 2004):
— es un p oceso de in e pene ación cul u al, asgo que lo di e encia de
las elaciones in e nacionales;
— es un hecho ine i able que, en an o que p oceso his ó ico, se o ien-
a hacia el u u o;
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— es un enómeno que se singula iza po su ex ensión, su i mo acele-
ado de c ecimien o, la p o undidad de su impac o y su ca ác e mul-
idimensional;
— es un sis ema complejo con dimensiones in e conec adas en el que
las edes de in o mación, los lujos mig a o ios y inancie os y las
co ien es cul u ales ienen un luga especí ico.
En palab as de Al a ejos, las co ien es cul u ales bullen an o como los
in e cambios come ciales y los lujos inancie os, y los mo imien os mig a-
o ios ponen el in e cul u alismo en el p ime plano de la dinámica social
(Al a ejos e al., 2003). También se a desa ollando, su il y disc e amen e,
pe o de modo cons an e y c ecien e, un p oceso in e no de e isión cul u al
-que es de e dade a incul u ación en muchos países-; p oceso en el que se
ponen de mani ies o y se acen úan las no as p opias de las comunidades, al
iempo que se pe ciben más í idamen e las in luencias ajenas en la con i-
gu ación de la sociedad. P ecisamen e po eso, man iene el p o eso Al a e-
jos que:
“la globalización puede de ini se ambién, y no de modo secunda io y de i-
ado, como el p oceso de c ecien e in e comunicación de las cul u as. De es e
modo, al imp egna odas las dimensiones de la sociedad, an o en su dinámica
in e na como en su p oyección ex e na a las elaciones in e nacionales, la glo-
balización es el enómeno que mejo ca ac e iza el mundo ac ual. Se puede se
más o menos conscien e de ello; se puede es a azonablemen e o ien ado o o -
pemen e con undido espec o de su sen ido; pe o es imposible igno a el nue o
umbo que ma ca al u u o del mundo” (Al a ejos e al., 2003, p. 16).
Desde los abajos más clásicos en la li e a u a pedagógica, se acep a
que la sociedad es un ac o de desa ollo educa i o, al igual que la educa-
ción es un ac o de desa ollo social. Desde esa doble elación, iene sen i-
do la p egun a o mulada en el Cong eso mundial de la Sociedad pa a el
Desa ollo In e nacional: qué ipo de globalización que emos (SID, 1997).
En nues a opinión, y en la de muchos especialis as, la endencia es
a on a el papel de la educación como ac o de desa ollo social, es deci ,
como un comp omiso de olun ades pe sonales e ins i ucionales o ien ado
a la alianza de “ci ilización” pa a i i jun os y en paz en un mundo mejo
en el que la educación es , cada ez más, el ins umen o e icaz de ans-
o mación y adap ación del homb e como ciudadano del mundo, pe o loca-
lizado, que es capaz de soluciona con lic os eales sin con e i los en gue-
as de eligión y/o iden i a ias. Como dice Mo ín, se plan ea a las socie-
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EDUCAR PARA EL ENCUENTRO: INTEGRACIÓN TERRITORIAL DE LAS DIFERENCIAS CULTURALES
dades conocidas como democ á icas la necesidad de egene a la democ a-
cia, mien as que, en una g an pa e del mundo, se plan ea el p oblema de
gene a democ acia, al mismo iempo que las necesidades plane a ias nos
piden engend a a su ni el una nue a posibilidad democ á ica: “la egene-
ación democ á ica supone la egene ación del ci ismo; la egene ación
del ci ismo, supone la egene ación de la solida idad y la esponsabilidad”
(Mo ín, 2000, p. 120).
No es ex año, po an o, que, en es e mismo sen ido, nos diga Reboul
que la buena educación, ya sea de las mane as, de la men e o del co azón
( olun ad, in eligencia y a ec i idad), “ iene alo de símbolo y lo que sim-
boliza es la ealidad social; pues la buena educación es de esencia democ á-
ica; se bien educado con alguien es a a lo como a un igual” (Reboul,
1999, p. 207).
El análisis de los ex os de las múl iples Con enciones, Decla aciones,
In o mes ealizados po la ONU y de la UNESCO en los úl imos años1, nos
a i ma cada ez más en la me a de una sociedad en la que se espe en los
de echos de odos los homb es, donde las di e en es cul u as se encuen en
y engan su espacio especí ico, es deci , una sociedad cuya base es é cons i-
uida po el espe o y la p ác ica de los de echos humanos, po la ole ancia
y el espe o a la di e sidad cul u al. Lejos de una isión apocalíp ica de algu-
nos que c een que la globalización signi ica el in de los de echos del hom-
b e (basándose en los hechos de que la pob eza y la desigualdad se han agu-
dizado en los úl imos años), y ambién de una isión demasiado op imis a,
lo que se p opugna en gene al es la necesidad de conoce y acep a la eali-
dad, con obje o de pode ac ua en ella y mejo a la; se a a de en ende glo-
balización como ins umen o que si a pa a e o za el comp omiso cí ico a
a o de las iden idades cul u ales egionales (SID, 1997).
En palab as de la Con e encia de Gineb a, se a a de en ende y ac ua
en el sen ido cohe en e de con i encia y encuen o global, pues, “en un
mundo cada ez más globalizado, ap ende a i i con los o os no se puede
educi a la elación con los ecinos inmedia os” (Con e encia de Gineb a,
2001, p. 37), sino que exige una con i encia o ien ada desde los de echos
humanos po los p incipios in eg ación e i o ial de las di e encias cul u a-
les y de inclusión ansnacional de la di e sidad.
Hay que se conscien es de que exis e el pelig o de que la p opia iden-
idad se diluya, a pesa de que nunca an es hubo an as opo unidades pa a
conoce al o o, y p ecisamen e po eso la educación es ac o de desa ollo
undamen al pa a el éxi o de la in eg ación en el mundo, y pa a p omo e y
p o ege la iden idad (Tou iñán, 2001, 2002, 2003).
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En busca de una educación glocalizada, el papel de los de echos de e -
ce a gene ación
Exis e ac ualmen e un consenso bas an e gene alizado de que los de e-
chos humanos cons i uyen la base de una é ica uni e sal y de la educación
pa a la ciudadanía an o local como global. A su ez, la globalización puede
con ibui a la oma de conciencia de la necesidad de p o ege y ga an iza
los de echos undamen ales a odas las pe sonas del mundo, así como de la
necesa ia solida idad en e odos los miemb os de la sociedad mundial pa a
que es o sea posible. Y es aquí donde los de echos de e ce a gene ación ie-
nen especial p o agonismo, ya que más que ningunos han despe ado la con-
ciencia de la necesidad de colabo ación en e odas las pe sonas del o be, y
han pues o de mani ies o la in e dependencia de odos los países del mundo.
Al habla de de echos de e ce a gene ación nos e e imos a “los de e-
chos de los pueblos o de la di e sidad y la cul u a socio-iden i a ia (de echo
a la lib e de e minación, al desa ollo, al medio ambien e sano, a la paz, e c.),
es deci , nue os de echos humanos su gidos de la especi icidad de las ci -
cuns ancias socio-iden i a ias de los pueblos” (www.eu osu .o g). Los de e-
chos de e ce a gene ación se co esponden con el momen o his ó ico ac ual,
ca ac e izado po la globalización, la in e cul u alidad y la sociedad de la
in o mación, y, basándose en el alo de la solida idad, abogan po el cum-
plimien o del de echo a la calidad de ida (ca ac e izada po el desa ollo de
los pueblos y un medio ambien e equilib ado) y a la paz, de odas las pe so-
nas del plane a.
En con aposición con los de echos de la p ime a y segunda gene ación,
que es án ecogidos en las cons i uciones y ca as de gobie no de los di e -
sos países, los de echos de e ce a gene ación siguen un camino in e so:
gozan de econocimien o en los ex os in e nacionales, pe o sólo de mane a
muy aislada y pa icula es án ecogidos en aquellos ex os cons i ucionales
de países que han e o mado ecien emen e su ca a undamen al de gobie -
no (IEPALA, 1991).
Los de echos de e ce a gene ación a ec an de mane a especial a la edu-
cación. La ciencia y la ecnología y la sociedad de la in o mación, con su
imp on a de globalización, hacen que las palab as desa ollo, p og eso y
occiden alización se equipa en in encionalmen e, co iendo el iesgo de
gene a una endencia en el desa ollo imponiendo las soluciones pa icula-
es de occiden e a cualquie país en cualquie a de sus ci cuns ancias. Es p e-
ciso ene bien cla o que globalización y occiden alización no son lo mismo,
y que es necesa io abaja , especialmen e desde la educación, pa a que es a
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EDUCAR PARA EL ENCUENTRO: INTEGRACIÓN TERRITORIAL DE LAS DIFERENCIAS CULTURALES
“ elación di ec a” de ambos concep os, que lle a ía a la homogeneización
cul u al, no ocu a. Pa a ello, la cues ión cla e es encon a la o ma de c e-
ce jun os y no sólo bajo la o ma de ayuda “ex anje a”, y es aquí donde los
de echos de e ce a gene ación y la educación adquie en p o agonismo de
mane a singula .
En el con ex o de la globalización, el plu alismo y los lujos mig a o-
ios, se debe busca un equilib io en e in e cul u alidad, di e sidad e iden-
idad localizada. El é mino “glocalización” exp esa cla amen e es a idea
(Tou iñán, 2004).
Es necesa io pa i de la p emisa de que la di e sidad es iqueza, y no
sólo uen e de desigualdad. Si seguimos pensando en el “o o” dis in o,
como un pelig o, una moles ia, una di icul ad, no log a emos un e dade o
encuen o en e las cul u as que lle e a la ole ancia y la paz. Es p eciso cam-
bia nues a isión, y e al o o como una pe sona que nos puede en ique-
ce y nos puede ayuda a ap ende a con i i , ya que es i iendo con el o o,
encon ándonos con su os o, en el sen ido le inasiano, como se hace más
ac ible la posibilidad de es echa lazos posi i os con él (Lé inas, 1993;
O ega, 2004).
Desde la pe spec i a de la e ce a gene ación, los de echos se cons u-
yen de mane a solida ia, pues en la consolidación de los de echos sociales,
no es el o o quien nos impone los lími es a nues o desa ollo pe sonal, sino
que el o o es aquel con quien pod emos log a la ocación común de se
pe sonas. A su ez, en los de echos de e ce a gene ación se des anece el
sen ido de e i o ialidad y subsidio de los de echos sociales, po que la ans-
nacionalidad y la glocalización apa ecen como condiciones inhe en es (Tou-
iñán, 2004). Ya no hablamos simplemen e de de echos sociales que equie-
en la subsidiación del Es ado con unos medios que no pe enecen a ningún
indi iduo en pa icula ; hablamos de de echos que eclaman la coope ación
posi i a de los es ados y la sociedad ci il, más allá de las on e as e i o-
iales. Es o modi ica el ca ác e de e i o ialidad del Es ado y el sen ido del
comp omiso de la Sociedad ci il, y el en oque que debemos da le a la edu-
cación pa a la ciudadanía (Tou iñán, 2003).
Es amos con encidos de que es un e o ineludible a on a es a egias de
encuen o a a és de la educación. El mismo se a o ece, si se p opician
p incipios de coope ación a a o de la jus icia y del econocimien o del o o
a a és de la educación. Po ello, es necesa io epensa la in e cul u alidad,
po que la educación in e cul u al no se ago a en el espe o a la cul u a del
o o, sino que debe lle a , además, a la acep ación y acogida de su pe sona”
(O ega, 2005).
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El sen ido ansnacional de la cul u a y la coope ación en el mundo glo-
balizado cambia el ma co e i o ial es ingido de la acción educa i a en la
sociedad plu alis a y mul ié nica. El in e cul u alismo es una cues ión de
de echos y un comp omiso de olun ades espec o de la educación, que nos
obliga a o mula p opues as de in eg ación e i o ial de las di e encias cul-
u ales y p opues as de inclusión ansnacional de la di e sidad, en o den a
la conc e a o mulación y econocimien o de libe ades como eje cicio espe-
cí ico de ole ancia.
El e o in e cul u al es pensa en el indi iduo como se capaz de com-
bina la cul u a uni e salizada y la ci cundan e, ealizando “desplazamien-
os” de una a o a sin p oblemas, po que su yo mul i acé ico es á ine i able-
men e abie o a in luencias p oceden es de ue a de su con o no. La cues ión
no es el de echo a una cul u a uni e sal, sino el de echo a combina lib e-
men e la expe iencia pe sonal y colec i a bajo la ga an ía de ese a se el
de echo de en a y sali en cada opo unidad cul u al (Dah endo , 2002;
Gimeno, 2001; Pé ez Díaz, 2002; Tou iñán, 2005 y 2006).
Es e nue o desa ío iene que asumi las consecuencias de en ende la
ansnacionalidad y la glocalización como condiciones inhe en es de los
de echos de e ce a gene ación, y es o exige eplan ea los p oblemas en la
sociedad ci il desde una é ica que asume la ealidad del o o y que es á ela-
bo ada a pa i de la singula idad de las si uaciones y la uni e salidad de los
alo es. Las p opues as de glocalización (que implican pensa globalmen e
y ac ua localmen e) no buscan la con on ación, sino la sine gia y la con-
e gencia de líneas de abajo que iden i iquen los sis emas educa i os y las
comunidades como ins umen os de desa ollo, iden idad y di e si icación
(Tou iñán, 2004 b).
En nues a opinión, la educación es el elemen o undamen al pa a el
éxi o de la in eg ación en el mundo, pa a p omo e y p o ege la iden idad
cul u al y pa a consegui pe sonas au ónomas capaces de de ende y p o-
mo e los de echos en un mundo globalizado. La educación en de echos
humanos, sob e odo desde los de echos de la e ce a gene ación, y pa a la
ciudadanía y la con i encia han abie o una pe spec i a nue a en la edu-
cación en alo es, desde la que se busca op imiza el sen ido de la al e i-
dad, del espe o al o o, de lo social, de la democ a ización, del espe o a
la di e sidad. Tiene como obje i o la in eg ación de odos, desde sus di e-
encias, pa a la cons ucción de una sociedad jus a y solida ia. Es a in e-
g ación, en onces, ha de hace se no en nues a sociedad y en nues a cul-
u a, sino en una sociedad dis in a que enemos que i cons uyendo (Tou-
iñán e al., 2006).
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EDUCAR PARA EL ENCUENTRO: INTEGRACIÓN TERRITORIAL DE LAS DIFERENCIAS CULTURALES
Los de echos humanos como undamen o y medio pa a educa en la
di e sidad cul u al y la ole ancia desde el encuen o
El espe o po la di e sidad cul u al es insepa able de un con ex o
democ á ico. Po lo an o, es necesa ia una educación pa a la ciudadanía
democ á ica, como medio pa a la cons ucción de sociedades espe uosas y
ole an es. Es e nue o ci ismo equie e una educación del ciudadano del
mundo, pe o localizado, que se comp ome a con la o mación mo al de los
alumnos, de modo que sean capaces de comp ome e se en la búsqueda del
bien común y de la con i encia pací ica.
La de ensa de los de echos exige, po cohe encia, a o ece , en el ámbi-
o de las ac i udes humanas, la c eación o ag upación in e disciplina de
es a egias que pe mi an omen a una ac i ud posi i a y comp ome ida hacia
odo aquello que gené icamen e se iden i ica con el lema de la educación
pa a la con i encia (Tou iñán, 2004 b). No c eemos que sea es e el luga
adecuado pa a desa olla un p og ama de ese ipo, pe o es posible es able-
ce sus con enidos gene ales, que deben con empla : un conjun o de conoci-
mien os capaces de pe mi i la comp ensión del mundo ac ual en sus meca-
nismos y eng anajes; un g upo de alo es o ien ados hacia la pa icipación
conscien e en ese ipo de p oblemas del desa ollo desde la óp ica de la coo-
pe ación, la solida idad y la jus icia; y un conjun o de p ocedimien os capa-
ces de ope a i iza las es a egias de acción que po el momen o, O ganiza-
ciones no Gube namen ales (ONGs) y Volun a iado In e nacional in en an
aplica de modo ejempla con su p incipio gene al de pensa globalmen e
pa a ac ua localmen e (Tou iñán, 1998).
Si p e endemos que nues as escuelas sean ins umen os pa a la in eg a-
ción, pa a el espe o po la di e sidad, pa a la ole ancia y la paz, deben se
capaces de o ma ciudadanos con conciencia glocalizada, de desa olla en
las pe sonas alo es undamen ales ales como el diálogo, el espe o, la coo-
pe ación, en donde se omen e el encuen o eal en e alumnos, p o eso es,
pad es, pe sonal, y sociedad en gene al.
Pa a ello, en endemos que la escuela oda debe es a imp egnada po los
de echos humanos y los alo es de una ciudadanía uni e sal. Es o supone un
g an desa ío pa a la adicional o ma de maneja y di igi las escuelas, una
e dade a ans o mación. En es e sen ido, debe ían implica a los alumnos
en las decisiones ins i ucionales, así como po encia su pa icipación en odo
lo que a añe a la polí ica escola , omen ando que ealicen asambleas. La
ida del aula es un elemen o esencial en la o mación del ciudadano, ya que
si se p e ende desa olla alo es ales como la ole ancia, la jus icia, el es-
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