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Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años. Evolución entre las generaciones 1982/83 y 2008/09

Murga Rodríguez, Felipe

Abstract

La pretensión general de esta tesis es analizar la evolución de la condición física en los escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. Método: En el presente trabajo se presenta un estudio de tipo no experimental longitudinal de evolución de grupo. El marco muestral de este trabajo quedó constituido por dos grupos de escolares del Colegio Apóstol Santiago de Vigo. Se trata de un estudio descriptivo retrospectivo con una primera medición realizada en el año 1982/83 y una segunda toma de datos llevada a cabo en 2008/09. Finalmente tomaron parte en el estudio un total de 491 alumnos. La variable dependiente de esta investigación fue la condición física de los escolares, articulada por medio de un componente morfofuncional, la Composición Corporal, y por las siguientes componentes físicos: Fuerza, Velocidad y Resistencia. Los indicadores utilizados para operativizar la composición corporal fueron la Talla, el Peso y el Índice de Masa Corporal (IMC). Respecto a la fuerza, se utilizaron a la Detente Vertical y al Salto de Longitud, como indicadores de la fuerza en el tren inferior, y al Lanzamiento de Peso y al Lanzamiento de Balón, para denotar la fuerza en el tren superior. La velocidad fue indicada por el tiempo invertido en las pruebas de 50 m y 100 m de carrera lineal. Finalmente, la resistencia fue expresada mediante el tiempo invertido en las pruebas de carrera de 1500 m (potencia aeróbica) y 3000 m (capacidad aeróbica). Las variables independientes fueron la Generación, el Nivel Educativo y el Sexo. Resultados: De forma general, la condición física de los escolares gallegos de 14 años ha empeorado desde la generación de 1982/83 hasta la de 2008/09, mientras que en el grupo de 15 años de edad sólo ha empeorado en los escolares de sexo femenino.

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I Facultad de Medicina de Santiago de Compostela Departamento de Ciencias Morfolóxicas Tesis Doctoral “ANÁLISIS DE LA CONDICIÓN FÍSICA EN ESCOLARES GALLEGOS DE 14 Y 15 AÑOS. EVOLUCIÓN ENTRE LAS GENERACIONES 1982/83 Y 2008/09” Tesis presentada por Felipe Murga Rodríguez DIRECTORES: Profesor Dr. Enrique Ramón Meaños Melon, Universidad de Santiago de Compostela Profesor Dr. Luis Casáis Martínez, Universidad de Vigo Santiago de Compostela, 7 de Enero de 2013 II III D. ENRIQUE RAMÓN MEAÑOS MELON Doctor en Medicina y Profesor Titular de Universidad del departamento de Ciencias Morfolóxicas de la Universidad de Santiago de Compostela D. LUIS CASAIS MARTINEZ Doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Profesor Contratado Doctor del departamento de Didácticas Especiales de la Universidad de Vigo CERTIFICAMOS: Que D. FELIPE MURGA RODRÍGUEZ, licenciado en Ciencias de la actividad física y el deporte, ha realizado bajo nuestra dirección la Tesis Doctoral titulada: “ANÁLISIS DE LA CONDICIÓN FÍSICA EN ESCOLARES GALLEGOS DE 14 Y 15 AÑOS. EVOLUCIÓN ENTRE LAS GENERACIONES DE 1982/83 Y 2008/09". Que revisada la misma, reúne las condiciones para ser presentada y juzgada públicamente, con el objeto de la obtención del título de Doctor, ante la comisión que tenga a bien nombrar el Excmo. Rector de la Universidad de Santiago de Compostela. Y, para que surta los efectos oportunos, firmamos el presente en Santiago de Compostela a 7 de Enero de 2013. Fdo. Enrique Ramón Meaños Melon Fdo. Luis Casáis Martínez IV V Agradecimientos En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento a los directores de esta tesis, los Drs. D. Enrique Ramón Meaños Melon y D. Luis Casáis Martínez, con quienes estoy en deuda por su labor de guía, indispensable para la realización de este trabajo, y por el esfuerzo y dedicación prestados, que han constituido un ejemplo para mí a la hora de afrontar la labor investigadora. En segunda instancia, me gustaría corresponder con mi más alto aprecio la ayuda desinteresada de D. Manuel Augusto Alonso, por haberme facilitado el acceso a unos datos a los que no hubiera podido aspirar sin su colaboración. Gracias a todos los investigadores y miembros de la comunidad científica que con su labor previa han contribuido a construir los fundamentos de los que parte esta tesis doctoral. Mi gratitud también va dirigida la Universidad de Santiago de Compostela, al Departamento de Ciencias Morfológicas y a la Facultad de Medicina por todos los recursos proporcionados, así como a los profesionales que trabajan en ella por haber contribuido a mi formación y por facilitarme el desempeño de la actividad investigadora con su labor. Quisiera aprovechar las últimas líneas para las dedicatorias puramente personales, expresando el reconocimiento a mi familia, por su respeto, apoyo, interés, paciencia, confianza y comprensión. VI VII Resumen Objetivo: La pretensión general de esta tesis es analizar la evolución de la condición física en escolares de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. Método: En el presente trabajo se presenta un estudio de tipo no experimental longitudinal de evolución de grupo. El marco muestral de este trabajo quedó constituido por dos grupos de escolares del Colegio Apóstol Santiago de Vigo. Se trata de un estudio descriptivo retrospectivo con una primera medición realizada en el año 1982/83 y una segunda toma de datos llevada a cabo en 2008/09. Finalmente tomaron parte en el estudio un total de 491 alumnos. La variable dependiente de esta investigación fue la condición física de los escolares, articulada por medio de un componente morfofuncional, la Composición Corporal, y por las siguientes componentes físicos: Fuerza, Velocidad y Resistencia. Los indicadores utilizados para operativizar la composición corporal fueron la Talla, el Peso y el Índice de Masa Corporal (IMC). Respecto a la fuerza, se utilizaron a la Detente Vertical y al Salto de Longitud, como indicadores de la fuerza en el tren inferior, y al Lanzamiento de Peso y al Lanzamiento de Balón, para denotar la fuerza en el tren superior. La velocidad fue indicada por el tiempo invertido en las pruebas de 50 m y 100 m de carrera lineal. Finalmente, la resistencia fue expresada mediante el tiempo invertido en las pruebas de carrera de 1500 m (potencia aeróbica) y 3000 m (capacidad aeróbica). Las variables independientes fueron la Generación, el Nivel Educativo y el Sexo. Resultados y conclusiones: De forma general, la condición física de los escolares de 14 años considerados en el estudio ha empeorado desde la generación de 1982/83 hasta la de 2008/09, mientras que en el grupo de 15 años de edad sólo ha empeorado en los escolares de sexo femenino. Palabras Clave: Condición Física, Adolescencia, Escolares, Tendencias Seculares. VIII IX Í Í Ín n nd d di i ic c ce e es s s . . . INTRODUCCIÓN ..............XIX MARCO TEORICO Capítulo 1. Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia. 1.1. Importancia de la condición física para la salud de los adolescentes. 1.2. La condición física y sus componentes en relación con la salud. 1.2.1. La composición corporal. 1.2.2. La condición muscular. 1.2.3. La resistencia aeróbica. 1.2.4. La velocidad. ………...1 .................3 …………..5 …………..7 …………11 …………18 …………20 Capítulo 2. Caracterización de una generación: el estilo de vida como factor determinante de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia. 2.1. Factores de los que depende la condición física. 2.2. El problema de la alimentación: hábitos alimentarios de los adolescentes españoles. 2.3. El problema del sedentarismo: hábitos de práctica de actividad física y ejercicio de los adolescentes españoles. 2.3.1. La actividad física y el ejercicio de los adolescentes españoles. 2.3.2. Evolución de la práctica deportiva de los españoles: años 80 vs 00. 2.3.3. El sedentarismo de los adolescentes españoles. ............ 23 ............... 25 ............... 27 …………34 …………35 …………39 …………44 PARTE EMPIRICA Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años XVI Tabla 4.25. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo masculino en 3º de la E.S.O. Tabla 4.26. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo femenino en 3º de la E.S.O. Tabla 4.27. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo masculino en 4º de la E.S.O. Tabla 4.28. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo femenino en 4º de la E.S.O. Tabla 4.29. Diferencias entre sexos en los indicadores de velocidad de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.30. Diferencias entre sexos en los indicadores de velocidad de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Tabla 4.31. Diferencias entre sexos en los indicadores de velocidad de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.32. Diferencias entre sexos en los indicadores de velocidad de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Tabla 4.33. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.34. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 2008/09. Tabla 4.35. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 1982/83. ….…….86 …….….86 ………..87 ………..88 ………..88 ………..89 ………..89 ………..90 …….….90 ………..91 ………..91 Índices XVII Tabla 4.36. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de velocidad de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 2008/09. Tabla 4.37. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino en 3º de la E.S.O. Tabla 4.38. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino en 3º de la E.S.O. Tabla 4.39. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino en 4º de la E.S.O. Tabla 4.40. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino en 4º de la E.S.O. Tabla 4.41. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.42. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Tabla 4.43. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.44. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Tabla 4.45. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.46. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la …….…91 ……….92 ………..92 ………..93 ………..93 ………..94 ………..94 ………..95 ………..95 …….….96 Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años XVIII generación de 2008/09. Tabla 4.47. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 1982/83. Tabla 4.48. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 2008/09. ………..96 ………..96 ……..…97 Índices XIX INTRODUCCION En este momento en el que voy a escribir las últimas páginas de este trabajo que corresponden a su presentación, repaso todo el trabajo que ha conllevado, desde la primera idea a todas las modificaciones que han sido necesarias cuando se pensaba que el trabajo estaba terminado. Me gustaría que este trabajo sirva para ayudar a las personas que quieren conocer mejor la evolución de la población escolar gallega y más concretamente del Colegio Apóstol Santiago de Vigo. A lo largo de 25 años la forma de vida ha cambiado, la alimentación ha cambiado y la forma en la que los niños ocupan su tiempo libre se ha modificado notablemente. Mi satisfacción se acrecienta todavía más al pensar que en este trabajo confluye un doble interés personal: por una parte evaluar a través de las herramientas que el estudio de la actividad física ha desarrollado con el paso de los años y por otro lado conocer los parámetros que pueden influir en el desarrollo de la salud de mis alumnos. A medida que me iba adentrando en el mundo del entrenamiento deportivo, como deportista y más tarde con mi ingreso en Instituto Nacional de Educación Física de A Coruña, trataba de buscar la forma de influir en la sociedad de alguna forma. Este afán por comprender y explicar la influencia de la actividad física en el desarrollo de los niños y jóvenes, me llevó a interesarme por esta temática, con el fin de mejorar los procesos de intervención y de estudio de los parámetros físicos y antropométricos en población en edad escolar. Así pues, con estas reflexiones previas, paso a presentar la estructura y vertebración del trabajo. La estructura de la Tesis responde a los momentos de un esquema de investigación científica, por lo que se distinguen en ella dos grandes apartados: Marco Teórico y Parte Empírica. El Marco teórico se divide en dos capítulos: en el primero de ellos, “Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia”, se conceptualiza la condición física en relación con la salud por medio de la identificación de su importancia y de la diferenciación de sus componentes, realizando un repaso de la evidencia acumulada respecto a su evaluación y evolución secular en población adolescente. En el Capitulo 2: “Caracterización de una generación: el estilo de vida como factor determinante de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia”; se procede a revisar la literatura que establece una relación entre diversos componentes del estilo de vida (alimentación, grado de sedentarismo y realización de actividad física) y el nivel de condición física, al tiempo que se describe la manifestación que dichos componentes adquieren entre los adolescentes españoles. Se trata, por lo tanto, de una revisión extensa sobre el momento actual de la investigación en este campo. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años XX El apartado “Metodología de la investigación”, describe todas las decisiones metodológicas que se siguieron para llevar a cabo el estudio empírico. Se comienza por describir el problema y plantear los objetivos generales, que se subdividen, a su vez, en objetivos específicos, con las correspondientes respuestas tentativas o hipótesis generales y específicas. Los objetivos fijados van a condicionar el subpartado “Método”. En él se describe el diseño de investigación, con las variables que lo definen, así como la descripción de los participantes que formaron parte del trabajo empírico y los instrumentos utilizados. El procedimiento seguido para la recogida de datos en el trabajo de campo y el análisis de datos asociado se comentan para finalizar esta parte. En “Resultados”, se desgranan los resultados en función de cada uno de los tres objetivos generales y específicos. Este análisis sistemático, convierte a este apartado en uno de los más representativos de la investigación. En “Discusión” se contrastan los resultados con los aportados por la literatura científica y de discuten las hipótesis plateadas, de manera que pueda determinarse lo pertinente de lo estudiado en este trabajo. En “Conclusiones”, se recoge lo más logrado de la investigación. De forma clara y concisa desgranamos lo más relevante que se deriva de los análisis realizados. Se finaliza el trabajo con la bibliografía de la que se han extraído las “Referencias Bibliográficas” que aparecen en el estudio. Espero que las páginas que siguen respondan a las expectativas que esta presentación pudiera haber despertado. SANTIAGO DE COMPOSTELA, 7 DE ENERO DE 2013. Introducción 1 C C Ca a ap p pi i it t tu u ul l lo o o 1 1 1. . . Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 2 3 1.1. Importancia de la condición física para la salud de los adolescentes. La carga para la salud pública de las enfermedades relacionadas con el estilo de vida en los países europeos es alta. Las causas más comunes de morbilidad y mortalidad son la enfermedad coronaria, el accidente cerebrovascular, la obesidad, la hipertensión, la diabetes tipo-2, las alergias y varios tipos de cáncer. Llevar un estilo de vida sedentario supone un factor de riesgo para estas enfermedades y está cerca de superar al tabaco como la principal causa de muerte evitable(1,2), por lo que se ha llegado a acuñar el Sedentary Death Syndrome (SeDS) (3), o Síndrome de Muerte del Sedentario, descrito como una lista creciente de desórdenes en la salud que son agravados por la falta de actividad física y que resulta en un incremento de la incidencia de discapacidad y muerte. La clave para la promoción de la salud y la prevención de enfermedades en el siglo XXI es crear un entorno que favorezca los comportamientos positivos y un estilo de vida saludable. Para la mayoría de las enfermedades crónicas, se pueden identificar factores de riesgo durante la edad infanto-juvenil, aunque todavía existen muchas lagunas en comprender la relación entre la evolución durante la adolescencia y el desarrollo de enfermedades no transmisibles(4). La adolescencia es una etapa crucial de la vida que implica múltiples cambios fisiológicos y psicológicos. Desde que Hall(5) señalara a esta etapa como una edad especialmente dramática y tormentosa en la que se producen innumerables tensiones, con inestabilidad, entusiasmo y pasión, en la que el joven se encuentra dividido entre tendencias opuestas; el concepto de adolescencia ha evolucionado hasta su actual delimitación por la que la comunidad científica asume que la adolescencia representa una etapa vital universal que, a su vez, viene construida social y culturalmente(6), lo que resulta en diferentes perspectivas sobre sus características distintivas, esto es, en diferentes manifestaciones de la adolescencia(7). Independientemente de la cultura, las personas experimentan una transición física gradual desde la infancia a la edad adulta que comprende múltiples cambios entre los que pueden señalarse los producidos en la capacidad reproductiva, en el tamaño y forma del cuerpo, en la fuerza, en la resistencia y en la maduración del cerebro(6). Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 4 A la hora de establecer los límites del período adolescente, parece existir un consenso general en señalar a la edad de 10 años, en la que generalmente aparecen los primeros signos de la pubertad en las chicas (en los chicos dichos signos suelen comenzar alrededor de dos años más tarde), como la frontera que marca el inicio de la adolescencia, sin embargo, el establecimiento del límite superior resulta mucho más controvertido ya que se observa sujeto a variabilidad intercultural(7). Respecto a la realidad española, se considera que la adolescencia comprende el período desde los 1012 años hasta los 18-20, y se ha observado que la pubertad aparece más temprano que hace tres décadas, en torno a los 10-11 años para las chicas y a los 12-13 años para los chicos(8). Teniendo en cuenta que la adolescencia comprende un período tan amplio y en el que se suceden toda una concatenación de cambios en los diferentes sistemas corporales, parece lógico establecer subetapas que identifiquen los diferentes logros que progresivamente se van alcanzando. De esta forma, se identifican al menos cuatro subperíodos(9): adolescencia temprana (11-13 años), adolescencia media o central (1417 años), adolescencia tardía (17-19 años) y adulted emergente (18-25 años). El presente trabajo se enmarca en el comienzo de la adolescencia central, en la que la transformación hacia la vida adulta se encuentra a medio realizar terminando la mayoría de las chicas la fase puberal y hallándose todavía los chicos en plena maduración física. Asimismo, el desarrollo cerebral es también uno de los principales procesos fisiológicos que tienen lugar en la adolescencia central y los amigos desempeñan un papel nuclear en este subperíodo(9). Volviendo sobre las mencionadas enfermedades no transmisibles, el efecto protector de la actividad física intencional respecto a dichas patologías ha sido reportado ampliamente en personas de todas las edades(10,11). La participación regular en niveles moderados y vigorosas de ejercicio aumenta la condición física, lo que puede conducir a múltiples beneficios para la salud(12-14). Un alto nivel de condición física en la infancia y la adolescencia se asocia con resultados más favorables relacionados con la salud, en cuanto al riesgo presente y futuro de obesidad, enfermedad cardiovascular, salud ósea y salud mental(15,16), lo que pone de relieve la necesidad de incluir pruebas físicas en los sistemas de seguimiento de salud y/o educativos(17). Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia 5 La condición física está también determinada por factores constitucionales, y se ha sugerido que hasta ~40% de la variación en la aptitud puede ser atribuible a factores genéticos(18). En los adultos, una condición física baja (principalmente baja capacidad cardiorrespiratoria y bajos niveles de fuerza muscular) parece ser un predictor más fuerte tanto de la mortalidad cardiovascular como de la mortalidad global que otros factores de riesgo bien establecidos(19,20). En adolescentes españoles, los resultados de los estudios Alimentación y Valoración del Estado Nutricional en Adolescentes (AVENA) y Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence (HELENA), sugieren una asociación significativa entre la condición física y el perfil de lípidos plasmáticos(21), el estado inflamatorio(22), la adiposidad abdominal(23-26), la masa ósea(27,28), y la masa magra(29). Resultados similares se han obtenido en niños suecos y estonios de entre 9-10 años de edad del estudio European Youth Heart Study (EYHS), así como en otros estudios transversales y longitudinales en toda Europa(13,14,30). Estos resultados, sumados a los de otros esfuerzos investigadores presentes y futuros pueden, en conjunto, presentar importantes implicaciones para la elaboración de programas de intervención sobre el estilo de vida orientados hacia la salud pública. 1.2. La condición física y sus componentes en relación con la salud. El término condición física (también aptitud física o forma física) ha sido definido como un estado dinámico de energía y vitalidad que permite a las personas llevar a cabo las tareas habituales de la vida diaria, disfrutar del tiempo de ocio activo y afrontar las posibles emergencias imprevistas sin una fatiga excesiva, a la vez que ayuda a evitar enfermedades hipocinéticas y a desarrollar el máximo de capacidad intelectual experimentando plenamente la alegría de vivir(31). La condición física hace referencia a toda una gama de cualidades físicas, esto es, la resistencia aeróbica (capacidad cardiorrespiratoria), la fuerza muscular, la velocidad de movimiento, la agilidad, la coordinación y la flexibilidad. Se puede entender como una medida integral de todas las funciones (esqueleto-muscular, cardiorrespiratoria, hematocirculatoria, psiconeurológica, y endocrina-metabólica) y estructuras implicadas en el desempeño de la actividad física y/o el ejercicio físico(32). Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 12 física funcional cotidiana(36). La fuerza resulta crucial para el máximo rendimiento en actividades cotidianas como sentarse, caminar, correr, levantar y cargar objetos, hacer las tareas domésticas, e incluso disfrutar de actividades recreativas. La fuerza es también útil para mejorar la apariencia personal y la autoimagen, el desarrollo de habilidades deportivas, la promoción de la estabilidad de las articulaciones, y para afrontar ciertas emergencias de la vida con eficacia(36). A pesar de que la fuerza y la resistencia musculares están relacionadas entre sí, las dos tienen una diferencia básica. La fuerza muscular es la capacidad de ejercer una fuerza máxima contra una resistencia. La resistencia muscular (también llamada resistencia muscular localizada) es la capacidad del músculo para ejercer niveles de fuerza submáximos repetidamente durante un período de tiempo. La resistencia muscular depende en gran medida de la fuerza muscular y en menor medida en la resistencia cardiorrespiratoria. Los músculos débiles no pueden repetir una acción varias veces o mantener su realización por mucho tiempo. A partir de esta conceptualización se han diseñado diferentes pruebas y programas de entrenamiento para medir y desarrollar la fuerza absoluta muscular, la resistencia muscular, o una combinación de los dos. La fuerza muscular generalmente se determina por medio de la realización de una repetición máxima (1RM) (36). Algunos médicos e investigadores han evitado la utilización de tests de 1RM para evaluar la fuerza muscular debido a la presunción de que una carga de intensidad tan elevada puede causar daños estructurales en los jóvenes. Sin embargo, no se ha reportado daño alguno en los estudios prospectivos que utilizaron períodos adecuados de calentamiento, una progresión adecuada de cargas, una supervisión cualificada y cuidadosa, y pruebas de fuerza máxima elegidas críticamente (elevación de cargas correspondientes a 1RM, pruebas isométricas máximas y pruebas isocinéticas máximas) (61-72). Paradójicamente, la mayor parte de las fuerzas a las que los jóvenes están expuestos durante la realización de diversos deportes y actividades de ocio son, probablemente, de mayor magnitud y conllevan un mayor tiempo de exposición que una prueba de fuerza máxima realizada correctamente y convenientemente supervisada. Las conclusiones de las investigaciones actuales indican, por tanto, que la capacidad de producción de fuerza máxima de niños y Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia 13 adolescentes sanos puede ser valorada de forma segura por medio de pruebas de 1RM, siempre y cuando los jóvenes participen en un periodo de habituación previo al test para aprender la técnica apropiada y, a su vez, la prueba sea administrada por profesionales cualificados que la lleven a cabo con una cuidosa supervisión(64). Algunos estudios se han ocupado de proporcionar una descripción detallada de los procedimientos adecuados para la evaluación de la fuerza mediante pruebas de 1RM en niños y adolescentes(63,73), y aunque las pruebas de fuerza máxima pueden ser utilizadas para evaluar los cambios inducidos por el entrenamiento en la fuerza muscular en entornos clínicos y de recreo, cuando se administran adecuadamente, los tests de 1RM suponen una gran cantidad de trabajo y requieren mucho tiempo. Por lo tanto, en algunos casos (por ejemplo, en las clases de educación física) el uso de pruebas de campo puede ser más apropiado y eficiente en cuanto al tiempo, ya que se ha constatado la existencia de una correlación significativa entre las mediciones de campo comunes en los niños (por ejemplo, la fuerza de prensión y el salto de longitud) y la fuerza en 1RM(74). Por su parte, la resistencia muscular comúnmente se establece por el número de repeticiones que un individuo puede realizar contra una resistencia submáxima o por la cantidad de tiempo que una persona puede mantener una contracción dada(60). En cuanto al desarrollo muscular, durante la pubertad, la secreción de testosterona testicular en los chicos se asocia con un aumento considerable de la masa libre de grasa y del crecimiento lineal(75,76). Las ganancias de fuerza inducidas por el entrenamiento durante y después de la pubertad en los varones pueden por lo tanto estar asociadas a cambios en los factores hipertróficos, porque la testosterona y otras influencias hormonales sobre la hipertrofia muscular serían vías operativas(75). Las menores cantidades de testosterona presentes en las chicas (resultantes de la conversión enzimática de precursores androgénicos en la glándula suprarrenal) limitan la magnitud de los aumentos inducidos por el entrenamiento en la hipertrofia muscular(76,77). Otros factores de crecimiento y hormonas (e.g., hormona y factor de crecimiento similares a la insulina) pueden ser al menos parcialmente responsable del desarrollo muscular en las mujeres(78). Grosser y Müller(79) en su análisis por edades, sobre las fases del desarrollo muscular, agrupan dos períodos diferenciados en el desarrollo de la fuerza, uno comprendido entre las edades de 12 y 16 años, como una fase de adaptación muscular de estabilización; y otro período entre los 15 y 19 años, como una fase de Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 14 adaptación muscular más avanzada, que ellos llaman “fase de forzar“. La fase de adaptación muscular de estabilización se caracteriza por un porcentaje muscular que alcanza el 30% en niñas y el 35% en niños. En este período, existe una abundante liberación de andrógenos y estrógenos, aunque el esqueleto aún es inestable. Los procesos aeróbicos que intervienen durante el esfuerzo son favorables, y de una forma general, los procesos anaeróbicos se han mejorado sustancialmente respecto a períodos anteriores. En este sentido, se pueden proponer objetivos para entrenamiento de la fuerza explosiva, fuerza resistencia y, de una forma inicial y progresiva, la fuerza máxima. Por su parte, en la fase de adaptación muscular más avanzada, el porcentaje aproximado de musculatura es del 35% en mujeres y 44% en hombres. El crecimiento del esqueleto se estabiliza, y se alcanzan grados de máxima hipertrofia. Los procesos aeróbicos, a estas edades, son muy buenos, alcanzando también, un aumento sustancial los anaeróbicos. En esta fase, los objetivos de entrenamiento se pueden ampliar al desarrollo de las diferentes manifestaciones de la fuerza, ya que las condiciones de adaptación son idóneas, siendo la fase sensible para el trabajo, el control de la fuerza explosiva, fuerza resistencia y fuerza máxima. Al realizar un repaso de las pruebas de campo utilizadas para la valoración de la fuerza en adolescentes podrían establecerse cuatro grupos diferenciados(80): pruebas con dinamómetros, pruebas de saltos, pruebas de lanzamientos y otras pruebas diversas. Si bien cualquiera de las pruebas comprendidas en cada uno de estos grupos supone una medida de algún aspecto relacionado con la condición muscular, resulta relevante comprender que la importancia de conocer la fuerza de un sujeto, tras la realización de un determinado test, tiene su principal justificación, en conocer la fuerza útil, como cualidad o capacidad de aplicar ésta en el cuerpo, y que permita el éxito del sujeto en el logro de mejores y más rápidos cambios de dirección, de velocidad, golpeos, empujes, etc. Es por ello que a la hora de seleccionar los test de fuerza a aplicar en población adolescente, sobre todo en el ámbito escolar, se recomienda elegir pruebas de carácter general, de fácil aplicación tanto en su ejecución como por sus necesidades de instalaciones y material. Todas ellas deben ser además, aplicables a grandes grupos de alumnos, de técnica sencilla, y de valoración rápida y objetiva; estando, además, desestimados, todos aquellos test que impliquen, en edades muy tempranas, la utilización de sobrecargas adicionales o esfuerzos muy intensos. Dentro de esta Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia 15 perspectiva las pruebas de salto y lanzamiento cobran especial relevancia como indicadores globales de fuerza explosiva útil del sujeto en el tren inferior y en el tren superior respectivamente. Dentro del grupo de pruebas de salto se recoge una diversidad de test que varían en el procedimiento de impulso (con carrera previa o desde parado, con ciclo estiramiento-acortamiento o sólo concéntrico, con acción de brazos o sin ella), y en el objetivo a alcanzar (vertical o horizontal)(80). Entre las pruebas de salto vertical (en altura), el protocolo de Bosco (salto desde semisentadilla, salto con contramovimiento y salto Abalakov –contramovimiento con acción de brazos-)(81) se ha instaurado recientemente en el ámbito científico a la hora de valorar la fuerza en población joven tanto desde el punto de vista de la salud(30) como en prácticas de rendimiento(82-84), y en algún estudio anterior realizado en la Península Ibérica utilizando el salto Abalakov y una plataforma de contactos (Bosco System)(81) se encontró que con este método se obtienen valores inferiores en 6-12 cm que con otros procedimientos(85). No obstante, en estudios realizados en América, Alemania y otros países se obtuvieron rendimientos en salto vertical por el procedimiento de restar la altura alcanzada con la mano después del salto (flexión y extensión de piernas, con brazos libre), de la altura inicial conseguida con la mano en extensión completa del cuerpo a pie firme, sin despegar los pies del suelo (Jump and Reach, salto de alcance, o salto diferencial), protocolos próximos al de Abalakov. En los diferentes estudios que han utilizado una prueba de salto vertical se señalan tendencias contradictorias en la evolución del rendimiento con la edad(86) de forma que algunos de ellos aprecian un aumento lineal del rendimiento entre las edades de 7 a 17 años(87,88) o 11 a 18 años(89), mientras otros encuentran un desarrollo en el que se manifiestan puntos de aceleración con aumentos mayores(90,91). En el estudio de Crasselt y col.(90) se observó que, en los chicos, el incremento es mayor a partir de los 13 años, llegando al máximo de ganancia a los 15 y disminuyendo de forma notable posteriormente; en las chicas esta ralentización se observa a partir de los 13 años, edad hasta la que mostraron un incremento relativamente constante. Ambos géneros tienen la misma cuota anual de crecimiento hasta los 12.5 años, edad a partir de la cual la diferencia de salto entre los dos géneros Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 16 aumenta. Estas diferencias se expresan en la mayoría de las capacidades de rendimiento corporal(90). A lo largo de todas las edades comprendidas en el estudio (7 a 18 años) las chicas ganan en torno a 20 cm en el salto vertical, como resultado de un aumento inicial de entre 1.9-2.6 cm anuales hasta los 13 años seguido de un incremento no superior a 1 cm al año. La ganancia acumulada para los chicos en el mismo rango etario es de aproximadamente 33 cm(90). En estudios más recientes(86,92-95), se aprecia que tanto chicos como chicas aumentan su rendimiento en el salto vertical de forma pareja y saltan casi lo mismo inicialmente (7-13 años). A partir de ahí, los chicos presentan un acelerón entre los 14 y los 15 años que se continúa con un aumento a menor ritmo hasta los 18 años. Las chicas, en cambio, presentan una meseta de rendimiento desde los 13 a los 18 años. En escolares gallegos(85), utilizando como prueba el salto Abalakov sobre plataforma de contactos, chicos y chicas presentan una progresión paralela desde los 6 hasta los 12 años, aunque con diferencias estadísticas significativas a los 7, 8, 10 y 12 años de forma que los chicos presentan valores superiores a los de las chicas. A partir de los 13 años, y hasta los 17, las diferencias favorables al sexo masculino se acentúan. En cuanto a la evolución intrasexual, las chicas sólo presentan diferencias estadísticas significativas entre los 12 y los 13 años, produciéndose los períodos con mayor tasa de aumento entre los 8 y los 9 años (2.47 cm; 12.1%), y entre los 12 y los 13 años (2.92 cm; 11.4%). Asimismo, los grupos de 9 y 13 años alcanzan registros de más del 70% y 88%, respectivamente, del valor al que llega el grupo de 17 años, con una ganancia acumulada de 12.3 cm entre los 6 y los 17 años. Por su parte, los chicos presentan diferencias estadísticas significativas entre los 12 y los 13 años, entre los 13 y los 14 años, y entre los 14 y los 15 años, teniendo lugar los mayores incrementos entre los 12 y los 13 años (5.07 cm; 14.3%), y entre los 14 y los 15 años (4.68 cm; 12.6%). A su vez, los grupos de 13 y 15 años alcanzaron valores, respectivamente, de más del 70% y 90% del registro obtenido el grupo de 17 años, con una ganancia acumulada de 24.2 cm entre los 6 y los 17 años. En resumen, en el estudio de Martín Acero con población gallega(85), al igual que en estudios previos realizados en poblaciones distintas(90-92) se evidencian puntos de aceleración, que manifiestan aumentos mayores en los patrones de ambos sexos Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia 17 coincidentes, en el caso de los chicos, con el incremento mayor hacia los 13 años ya señalado(90,92), llegando al 90% de la ganancia total a los 15. Las chicas del estudio gallego presentan los mayores incrementos de 8 a 9 y de 12 a 13 años, coincidiendo en la segunda edad con lo expresado por(92). Diversos metaanálisis han analizado la evolución intergeneracional de los componentes de la condición física relacionados con la salud en los jóvenes(96,97). En cuanto a la fuerza muscular, los estudios muestran tendencias desiguales en cada región geográfica(98-101). Matton y col. analizaron una muestra representativa de adolescentes flamencos (12-18 años) entre 1969 y 2005 mostrando una disminución general en la fuerza del tren superior (prueba de suspensión en barra) tanto en las chicas como en los chicos. Albon y col.(99) estudiaron los cambios en los niños de Nueva Zelanda entre 1991 y 2003 y no encontraron diferencias significativas en la fuerza del tren inferior (salto de longitud a pies juntos desde parado). Por su parte, Jürimäe y col.(100) analizaron las tendencias seculares en niños y adolescentes de Estonia y Lituania entre 1992 y 2002. Los jóvenes lituanos mostraron una disminución en la fuerza tanto del tren superior (prueba de suspensión en barra), como del tren inferior (salto de longitud a pies juntos desde parado) mientras que los estonios sólo denotaron una disminución de la fuerza del tren superior. Finalmente, Tomkinson y col.(101) examinaron las tendencias en la condición física de 18.631 niños en edad escolar del sur de Australia (12-15 años) entre 1995 y 2000, y no observaron cambios en la prueba de salto vertical. Por último, los resultados con jóvenes españoles(25), en los inicios del presente siglo, han constatado que los niveles de fuerza de las manos (dinamometría manual) y del tren inferior (salto de longitud a pies juntos desde parado) fueron significativamente menores en la generación de 2006/07 que en la de 2001/02, tanto en los varones (d~0.7 y d~0.3, respectivamente) como en las chicas (d~1.1 y d~0.5, respectivamente), mientras que la fuerza del tren superior (prueba de suspensión en barra) fue similar en ambos puntos de medición (d~0.07 tanto para los chicos como para las chicas). Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 18 1.2.3. La resistencia aeróbica. La resistencia aeróbica es uno de los componentes más importantes de la condición física relacionada con la salud. La resistencia aeróbica refleja la capacidad general de los sistemas cardiovascular y respiratorio de suministrar oxígeno a las células para satisfacer las demandas de la actividad física prolongada(36). Por lo tanto, la resistencia aeróbica ha sido considerada una medida directa del estado fisiológico de la persona(30). Otros términos como capacidad cardiorrespiratoria, resistencia cardiovascular o resistencia cardiorrespiratoria se refieren al mismo concepto y se usan de manera intercambiable en la literatura. La importancia de la resistencia aeróbica para la salud de los jóvenes radica en que unos valores elevados de esta cualidad durante la niñez y la adolescencia se han asociado con un perfil cardiovascular más sano durante estos años(21,102), y en etapas posteriores de la vida(13,14). Los resultados de las aplicaciones sueca y estonia del EYHS revelaron asociaciones negativas entre la resistencia aeróbica y la grasa corporal (expresada como la suma de cinco pliegues cutáneos)(13,103). La misma relación fue observada entre la resistencia aeróbica y otras características del síndrome metabólico [resistencia a la insulina, triglicéridos elevados y relación de colesterol total entre colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL)] en los niños(14,103). Resultados similares se han encontrado en coetáneos españoles participantes en el estudio AVENA(21,104). En este estudio, se ha mostrado la asociación entre un mejor estado cardiorrespiratorio y un perfil metabólico favorable en adolescentes con y sin sobrepeso [la condición de peso normal fue categorizada siguiendo la propuesta de valores de corte para el índice de masa corporal (IMC) ajustados para el género y la edad de la International Obesity Task Force (IOTF) (43)], y el resultado principal fue que la resistencia aeróbica constituye un indicador de un perfil metabólico favorable en adolescentes varones(21). Estos resultados son similares a los hallados en otros estudios con niños y adolescentes europeos(105). Por otra parte, diversos estudios longitudinales han sugerido que una resistencia aeróbica baja durante la infancia y la adolescencia se asocia con la aparición en etapas más tardías de factores de riesgo cardiovascular, como la hiperlipidemia, la hipertensión y la obesidad(14). Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia 19 Al realizar un repaso de las pruebas utilizadas para la valoración de la resistencia aeróbica podrían establecerse cuatro grupos diferenciados(60): pruebas en tapiz rodante, pruebas en cicloergómetro, pruebas de escalón y pruebas de campo. Si bien cada uno de estos tipos de pruebas presenta ventajas y desventajas características, las pruebas de campo suponen la opción más económica y resultan muy apropiadas para su aplicación en grupos de individuos ya que pueden ejecutarla simultáneamente. Las pruebas de campo comprender una actividad motriz consistente en correr o caminar y consisten en recorrer una distancia establecida en el menor tiempo posible o en recorrer la máxima distancia posible en un tiempo determinado (i.e., test de carrera de 12 minutos o test de carrera de 2.4 km [1.5 millas]). A la hora de aplicar este tipo de pruebas debe tenerse en cuenta que tanto el nivel de motivación individual como la capacidad para regular el esfuerzo pueden tener un profundo impacto en los resultados. Una de las pruebas de campo más utilizadas para evaluar la resistencia aeróbica en niños y adolescentes es la prueba de carrera intermitente de 20-m, también llamada test de "Course Navette"(106), pero tradicionalmente en el ámbito escolar también se han aplicado, como herencia del atletismo, las pruebas de carrera de 1500 y 3000 m, que han sido utilizadas, respectivamente, para evaluar la potencia y la capacidad aeróbicas(80). Varios metaanálisis han analizado la evolución intergeneracional de la condición física en los jóvenes(96,97). Con datos de 27 países y cinco regiones geográficas estos trabajos mostraron una disminución en la capacidad cardiorrespiratoria desde finales de 1970 hasta 2003(97), hallazgo confirmado en otros ambiciosos metaanálisis con grandes tamaños muestrales(107-110). Macfarlane y Tomkinson(107) analizaron los cambios seculares en la capacidad cardiorrespiratoria en 23.5 millones de niños asiáticos (6-19 años) entre 1917 y 2003 y encontraron disminuciones consistentes en dicha capacidad en los últimos 10-15 años. Tomkinson y Olds(109) analizaron 46 estudios y calcularon los cambios en la resistencia aeróbica en 161.419 niños de Australasia (6-17 años) entre 1961 y 2002 y apreciaron una marcada disminución en los niños más pequeños y en los chicos hasta alrededor de 1990, año a partir del cual parece estar desacelerándose. Del mismo modo, Tomkinson y col. (110) analizaron los datos de rendimiento aeróbico en más de 22 millones de coreanos (6-18 años) entre 1968 y 2000 y hallaron un marcado descenso en los años posteriores a 1984. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 20 La tradición, ampliamente establecida a nivel mundial, de valorar la condición física pediátrica ofrece multitud de informes en las revistas científicas sobre las tendencias seculares en la componentes relacionados con la salud de los adolescentes, especialmente centrados en la resistencia aeróbica(111,112). Eisenmann y Malina(111) compararon los datos disponibles de VO2máx medido de forma directa en jóvenes de los Estados Unidos durante el siglo XX y no encontraron cambios ni en los adolescentes varones desde 1938, ni en las niñas desde 1960. Sin embargo, se observó una disminución de la capacidad cardiorrespiratoria en las adolescentes desde 1980. Del mismo modo, Huotari y col.(112) encontraron que el estado cardiorrespiratorio de los adolescentes finlandeses fue menor en 2001 que en 1976. A pesar de esta consistencia en las tendencias seculares reportadas respecto a la resistencia aeróbica en otras poblaciones jóvenes, los resultados con jóvenes españoles, en los inicios del presente siglo, han constatado un aumento de la capacidad aeróbica de los chicos y chicas de la generación de 2006/07 comparada con la apreciada para la generación de 2001/02(25), valorada por medio de una prueba de carrera intermitente de 20 m, si bien el tamaño apreciado para estos efectos es pequeño tanto para los chicos (d~0.4), como para las chicas (d~0.2). 1.2.4. La velocidad. La velocidad es la capacidad para desplazar el cuerpo o una parte del cuerpo rápidamente de un lugar a otro(36). Para Grosser y col.(113) la velocidad en el deporte se define como “la capacidad de conseguir, en base a procesos cognitivos, máxima fuerza volitiva y funcionalidad del sistema neuromuscular, una rapidez máxima de reacción y de movimiento en determinadas condiciones establecidas”. La velocidad de desplazamiento está condicionada por diversos factores y depende también de las características de la misma. Si la actividad es cíclica, la velocidad va a depender en parte de la fuerza y resistencia muscular así como de la técnica que requiere la acción motriz. Sin embargo, si la velocidad ha de utilizarse en una actividad acíclica, los factores determinantes, aparte de los indicados anteriormente, serán los relacionados con las capacidades coordinativas y de toma de decisión(80). La importancia de la velocidad para la salud de los adolescentes radica en que se Análisis de la condición física relacionada con la salud en la adolescencia 21 ha encontrado una fuerte relación entre la velocidad (medida por medio de una prueba de 4x10 m) y el contenido mineral óseo de adolescentes tanto de sexo masculino como femenino e independientemente del estado de maduración. Recientemente, se ha demostrado que algunas variables relacionadas con la condición física, especialmente las relacionadas con la velocidad y la fuerza dinámica, tenían un elevado valor predictivo para el contenido y la densidad mineral óseos y también para la acumulación de masa ósea durante la pubertad temprana(82-84). Dentro de la velocidad hay que considerar los aspectos fisiológicos que permiten que ésta se lleve a cabo de una forma eficiente, dependiendo en su mayor parte, de la capacidad anaeróbica aláctica del sujeto, y siendo mayor la aportación de la potencia anaeróbica láctica si aumenta el espacio del movimiento a realizar. En cualquier acto de velocidad cíclico, se acepta de forma general que existen tres fases durante la acción de velocidad (aceleración, máxima velocidad y resistencia a la velocidad). Esta subdivisión en fases presenta importantes implicaciones a la hora de valorar la velocidad ya que según sea la fase para la que se pretende evaluar el rendimiento la prueba a seleccionar variará. Para llevar a cabo la evaluación de la aceleración, se utilizan normalmente test de carreras de corta distancia (20-30 m) y pruebas de fuerza explosiva. La valoración de la máxima velocidad se realiza con carreras de distancia no superior a los 60 m y el mantenimiento de la máxima velocidad está altamente relacionado con la marca del individuo en la prueba de 100 m(114). En ocasiones, desde el punto de vista de la salud, no se considera necesario, a la hora de valorar la condición física, diferenciar entre las fases o componentes de la velocidad sino que se opta por una medida global que incluso puede integrar un componente de agilidad y se utilizan pruebas como la de 10×5 m(115) o la de 4×10 m(30). En los varones la velocidad de desplazamiento evoluciona progresivamente de forma natural hasta la edad de 18 años; sin embargo, en las mujeres sólo se observa mejora hasta los 13 años, no existiendo cambios significativos a partir de esta edad(80). Diversos metaanálisis han analizado la evolución intergeneracional de los componentes de la condición física relacionados con la salud en los jóvenes(96,97). En cuanto a la velocidad-agilidad muestran tendencias desiguales en cada región Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 28 148). Otro hallazgo común en los adolescentes es la frecuente omisión de comidas, especialmente el desayuno(146). Recientemente, el International Life Sciences Institute (ILSI) Europe Task Force realizó una revisión sistemática de los estudios sobre la ingesta de alimentos y el estado nutricional de los niños y adolescentes(148). En dicha revisión se recogieron para su posterior análisis los estudios que cumplieron con el siguiente conjunto de criterios: ser publicado, estar basado en ingesta individual, ser realizado posteriormente a 1987, proporcionar información adecuada para permitir la valoración de su calidad, cubrir rangos bajos de edad, ofrecer datos separados por sexo a partir de los 12 años, contar con una muestra representativa de la población con un tamaño mayor de 25 participantes). Finalmente fueron incluidas un total de 79 encuestas de 23 países y, de ellas, se extrajeron y tabularon los datos sobre energía, proteínas, grasas, hidratos de carbono, alcohol, vitaminas, minerales y elementos traza. Entre las dificultades apreciadas se encontró un gran número de encuestas con datos sobre energía, proteínas, grasa total y carbohidratos pero la información sobre algunos micronutrientes fue muy limitada. No se encontró ninguna encuesta que proporcionase información sobre la ingesta de líquidos y los datos acerca de patrones alimenticios fueron insuficientes. Los métodos de recolección fueron diversos y no se apreció consistencia ni en las edades de los niños encuestados ni en los puntos de corte para los agrupamientos en base a la edad, pero la mayoría de las encuestas proporcionaron datos para hombres y mujeres por separado en todas las edades. Poco menos de la mitad de las encuestas fueron consideradas representativas a nivel nacional y la mayor parte del resto lo fueron a nivel regional. A pesar de estas limitaciones, entre sus resultados pudo apreciarse que: i) los varones tenían una mayor ingesta de energía que las mujeres; ii) la ingesta de energía aumentó con la edad, pero se estabilizó en las mujeres adolescentes; iii) la ingesta de otros nutrientes estuvo relacionada, en general, con la ingesta de energía; iv) existen algunas tendencias geográficas norte-sur en la ingesta de grasas e hidratos de carbono, pero no para otros nutrientes; v) existen algunas diferencias entre países, pero también hubo grandes diferencias dentro de los países. El estudio transversal sobre la Alimentación y Valoración del Estado Nutricional en Adolescentes (AVENA) es un estudio transversal multicentro desarrollado en España entre 2000 y 2002(149). Este estudio ha sido posible gracias a la actividad coordinada Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 29 de cinco grupos de investigación en cinco ciudades españolas distintas (Granada, Madrid, Murcia, Santander y Zaragoza). Por medio de una estricta estandarización y armonización del trabajo de campo y de una realización centralizada tanto del análisis de muestras de sangre como de la evaluación de los cuestionarios se han tratado de evitar desde el principio la gran cantidad de variables confusas que aparecen cuando se comparan los datos de estudios aislados. El principal objetivo del estudio AVENA era obtener datos que faltaban en el momento en que se planeó su realización sobre el estado de salud, los hábitos alimenticios y el comportamiento y la situación nutricionalmetabólica de una muestra representativa de adolescentes. En concreto, las aspectos estudiados fueron los siguientes: (a) ingesta de alimentos, hábitos alimentarios y conocimientos nutricionales; (b) actividad física diaria y enfoque personal de la misma; (c) condición física; (d) antropometría y composición corporal; (e) estudio hematológico y bioquímico; (f) perfil genotípico de factores de riesgo cardiovascular; (g) perfil inmunológico en relación al estado nutricional y (h) perfil psicológico. En los resultados del estudio AVENA se observó que la distribución calórica en la dieta de los adolescentes españoles se caracteriza por un consumo alto en grasa y bajo en carbohidratos. Debido al consumo de aceite de oliva se observa una ingesta adecuada de ácidos grasos monoinsaturados, aunque también un consumo excesivo de ácidos grasos saturados(150). Este consumo en exceso de grasa y en especial, de grasa saturada, puede resultar un riesgo a largo plazo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Se ha apreciado un bajo consumo medio de frutas y vegetales entre los niños y adolescentes españoles(151). En el estudio enKid, el 47% de los participantes entre las edades de 2 y 24 años manifiesta que no le gustan los vegetales(152). El consumo de fibra dietética entre los adolescentes españoles es deficitario, lo cual unido a la presencia de obesidad, sedentarismo y un nivel deteriorado de la forma física, puede generar un alto riesgo de enfermedad cardiovascular en el futuro. Los resultados del estudio AVENA establecen estas relaciones observando, que en chicas, el consumo de fibra se ha asociado con una mayor ingesta energética (r = 0.46; p < 0.01), menor IMC (r = -0.10; p < 0.01) y % de masa grasa (r = -0.08; p < 0.01) y con una mayor fuerza muscular general (r = 0.10; p < 0.01), aunque sin llegar a tener una Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 30 correlación significativa con el nivel de actividad física. En chicos, el consumo de fibra se ha asociado con una mayor ingesta de energía (r = 0.52; p < 0.01), menor IMC (r = - 0.15; p < 0.01) y % de masa grasa (r = -0.15; p < 0.01) y con una mayor fuerza muscular (r = 0.16; p < 0.01) y mayor nivel de actividad física (r = 0.11; p = 0.02)(153). Estos datos confirman que el consumo de fibra dietética está relacionado con hábitos de vida más saludables, como son una composición corporal adecuada y un mayor nivel de actividad física diaria, observándose también una mejor forma física en términos de fuerza muscular, todos ellos factores determinantes para garantizar la salud en la adolescencia y durante el resto de la vida. Un componente fundamental de una dieta saludable es consumir un desayuno equilibrado ya que resulta importante para una nutrición adecuada. Un buen desayuno puede contribuir a una dieta saludable aportando una buena cantidad de hidratos de carbono y micronutrientes(154,155). De hecho, el consumo de un desayuno adecuado ha sido relacionado tanto con la función física como con la cognitiva y con un mejor rendimiento en la escuela en los niños y adolescentes. Los hábitos del desayuno han cambiado a lo largo del tiempo y el número de quienes no desayunan se ha incrementado durante los últimos 30 años, siendo las mujeres y los adolescentes de más edad quienes tienden a omitir el desayuno en mayor medida(156). Para justificar la decisión de saltarse el desayuno se alegan diversas razones como la falta de tiempo o no tener hambre por la mañana(157). Respecto a los patrones de desayuno también se ha observado una asociación entre quienes se lo saltan o quienes consumen algunos tipos del mismo basados en carne y huevos con los mayores valores de IMC(158). En el estudio AVENA también se indagó acerca de los hábitos de desayuno de los adolescentes españoles. Esta indagación fue realizada con una muestra de 1282 adolescentes (572 varones, 710 mujeres) de 13 a 18,5 años de edad procedentes de Santander, Zaragoza y Granada, seleccionados por medio de un muestreo aleatorio simple multi-etápico, esto es, teniendo en cuenta en primer lugar la ubicación (Granada, Madrid, Santander, Zaragoza y Murcia) y realizando luego la asignación aleatoria de las escuelas dentro de cada ciudad. Asimismo, el tamaño de la muestra fue estratificado por edad y sexo. Los hábitos del desayuno fueron analizados por medio de una pregunta específica incluida en un cuestionario completo. Este formulario fue diseñado específicamente por el equipo de investigación para el estudio y validado en el estudio Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 31 piloto AVENA(149). La pregunta contenía 12 alternativas para los componentes del desayuno, que incluían 10 alimentos típicos de un desayuno español como leche, tostadas, galletas o fruta. Se incluyó además un campo de "otros alimentos" en el que los encuestados podían detallar componentes que no aparecían en la lista. Por último, los participantes disponían de la opción de indicar que no tomaban desayuno. Se les pidió a los participantes que marcasen los componentes presentes en su desayuno habitual. Para su análisis posterior los 10 alimentos fueron divididos en cinco grupos: leche (leche y cacao), carbohidratos (tostadas, muesli y cereales), frutas (frutas y zumos), pastelería (galletas y pasteles) y café. La calidad nutricional del desayuno se comparó con uno predefinido como “óptimo”, que incluía un lácteo, un alimento rico en hidratos de carbono y una fruta o su zumo. Según estos criterios, el 13,2% de los adolescentes estudiados consumió un desayuno adecuado, no encontrándose diferencias en función del sexo. La mayoría no incluyó una fruta o zumo(159). Cabe destacar que entre las chicas consideradas “con riesgo” de trastorno del comportamiento alimentario (mediante el cuestionario SCOFF), un porcentaje mayor omitía o realizaba un desayuno “no adecuado” (13.3%), que en las chicas donde no se apreció ese riesgo (5.3%, p < 0.001)(160). El porcentaje de adolescentes que se saltan el desayuno fue mayor entre las mujeres (8.6%) que entre los hombres (3.5%, p<0.001). Cabe señalar un marcado efecto de la edad en las chicas que se saltan el desayuno ya que a los 13 años sólo el 1,7% de las chicas se saltan el desayuno mientras que a la edad de 17-18.5 años el porcentaje de quienes lo hacen asciende al 13.5% (p<0.01). La proporción de adolescentes que consumen lácteos, carbohidratos, frutas y pastelería fue mayor en hombres que en mujeres (Figura 2.1). Estas diferencias por sexo también han sido observadas en otros estudios llevados a cabo en USA(161) y Suecia(146,162), en los que hubo una mayor cantidad de participantes que se saltan el desayuno entre las mujeres que entre los varones, con diferencias todavía más grandes que las apreciadas en el Estudio AVENA. Cuando se compararon los niveles medios de IMC entre los adolescentes agrupándolos en función de si deciden desayunar o no, en general, se observó mayor IMC en aquellos que se saltan el desayuno en comparación con aquellos que desayunan, pero las diferencias fueron estadísticamente significativas sólo en los varones a los 15 años y en las mujeres a los 14 y 17 años(138). Asimismo, cuando se analizó el IMC en función del consumo Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 32 de determinados tipos de alimentos en el desayuno, se observó que los adolescentes que evitan algunos grupos de alimentos para el desayuno tenían mayores valores de IMC. Los resultados fueron estadísticamente significativos para los hidratos de carbono (a las edades de 13, 14 y 17 años), las frutas (a los 13 años) y los pasteles (a los 13 y 15 años) en sexo masculino, y para la leche (a los 13 años), frutas (a los 16 y 17 años) y pastelería (a los 13 años) en el sexo femenino(138). Figura 2.1. Patrones de desayuno por género en adolescentes del estudio AVENA(138). También se ha observado un aumento de la prevalencia de la supresión del desayuno en función del peso corporal en ambos sexos, aunque estas diferencias fueron significativas solamente en las chicas (normopeso: 5.9%, sobrepeso: 11.6%, obesidad: 13.3%, p<005), apreciándose una tendencia en los chicos (3.2%, 4.1% y 7.8%, respectivamente)(163). En el estudio AVENA no se investigó acerca de las razones alegadas para saltarse el desayuno, pero otros estudios observaron que las principales fueron la falta de tiempo para la preparación y consumo del desayuno y la preocupación por el exceso de peso(164,165). No obstante, debe tenerse en cuenta que existe una influencia estadísticamente significativa de la situación socioeconómica sobre los hábitos de Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 33 desayuno, ya que el porcentaje de adolescentes que tienen una desayuno "adecuado" aumenta a medida que aumenta el estatus socioeconómico (del 11.2 al 27.6%; p<0.05)(138). Coincidiendo con los datos del estudio AVENA, otros estudios han encontrado una relación inversa entre el IMC y el consumo de desayuno(166-169). Quienes desayunan tienden a tener un menor índice de masa corporal que aquellos que se saltan el desayuno(167), y entre las personas obesas resulta más probable saltarse el desayuno o consumir menos energía en el mismo(168,169). Entre las posibles explicaciones a estos hechos se ha alegado que saltarse el desayuno puede conducir a comer en exceso más tarde en el día(170) y que, por el contrario, desayunar está asociado con un aumento de la frecuencia de alimentación y esto puede, a su vez, promover una utilización menos eficiente de la energía mediante el aumento de la termogénesis inducida por la dieta, lo que llevaría a un menor IMC(171). Finalmente, consumir algunos alimentos para el desayuno, como los carbohidratos, parece estar asociado con un IMC significativamente menor que saltarse el desayuno o consumir otros tipos de alimentos(158). Al realizar una revisión de la literatura resulta evidente que, para superar las actuales incertidumbres sobre la verdadera calidad nutricional de la dieta de los niños y adolescentes europeos, se hace necesaria una estandarización y armonización de la metodología dietética y nutricional para llevar a cabo las encuestas sobre nutrición en Europa(148). Por lo tanto, uno de los objetivos específicos que se plantea el estudio HELENA (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence) es desarrollar, validar y establecer un instrumento innovador estandarizado junto con los procedimientos necesarios para la evaluación de los hábitos alimentarios de los adolescentes de toda Europa de cara a posibilitar una caracterización integral de la ingesta de nutrientes, el consumo de alimentos y los patrones de comida, así como del conocimiento nutricional y de la conducta alimentaria y las actitudes(172). Antes del inicio de la recolección de datos final, se ha llevado a cabo un estudio piloto, organizado a pequeña escala en cada país, para comprobar la viabilidad con respecto a los procedimientos, métodos y análisis de datos(173) obteniendo resultados prometedores(174). Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 34 2.3. El problema del sedentarismo: hábitos de práctica de actividad física y ejercicio de los adolescentes españoles. La necesidad de realizar actividad física regular y disfrutar de una adecuada condición física en relación con la salud por parte de los jóvenes está soportada por un importante corpus científico(175,176). Dado el importante aumento de la obesidad entre niños y adolescentes(177), la actividad física presenta un papel importante para la sociedad porque puede ayudar a combatir este grave problema. La actividad física se define generalmente como un movimiento corporal que se produce por la contracción del músculo esquelético y que aumenta considerablemente el gasto de energía(178,179). Por lo tanto, la actividad física es un término general que incluye a las actividades cotidianas de la persona. En contraste, el ejercicio es un término específico que se refiere a la actividad física planificada, estructurada y realizada de forma regular con la intención de desarrollar la salud y/o la condición física(180). Los profesores de educación física pueden desempeñar un papel importante para ayudar a los jóvenes a disfrutar de la actividad física y apreciar los beneficios de su realización regular. Esta responsabilidad implica el intento de maximizar la actividad física durante la jornada escolar para contrarrestar los largos períodos de sedestación y la inactividad. Asimismo, los maestros del resto de disciplinas y otros profesionales también podrían alentar a los estudiantes a desarrollar patrones habituales de actividad física fuera del horario escolar(181). Una de las principales preocupaciones con respecto a la obesidad en los jóvenes y los bajos niveles de actividad física es la predisposición a factores de riesgo asociados a la salud. Los beneficios de la actividad física para la salud en la infancia y la adolescencia son numerosos. Los menores que son físicamente activos muestran valores más saludables en medidas tales como los factores de riesgo de enfermedad cardiaca(182-188), la presión arterial(188,189), el peso corporal(179,190-192) y niveles más bajos de colesterol total en sangre junto al aumento de los niveles de lipoproteína de alta densidad(193,194). Respecto a cuánta actividad física se requiere para obtener beneficios sobre la salud, en 2008 se emitió la edición más reciente de las Physical Activity Guidelines for Americans (PAGA)(195), en las que se recoge un apartado para niños y adolescentes. Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 35 Estas directrices son el resultado de una exhaustiva revisión de la literatura científica sobre los datos de la relación dosis-respuesta entre la actividad física y diversos resultados de salud y condición física. La conclusión de dicha revisión fue que los niños necesitan ciertos tipos de actividad física, incluyendo ejercicio aeróbico, entrenamiento contra resistencia, y actividades con lastres. La realización de estas actividades mejora la capacidad cardiorrespiratoria y factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, aumenta la fuerza y resistencia en los músculos grandes del tronco y las extremidades, y promueve la salud ósea, respectivamente. Cada tipo de actividad se debe realizar por lo menos 3 días a la semana, y los niños deben hacer al menos 60 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa (AFMV, ≥3 METs) diariamente. Asimismo, en 2010, la octava edición de las ACSM´s Guidelines for Exercise Testing and Prescription(60) fue publicada y, como nivel mínimo de actividad física que proporciona una condición física adecuada en relación con la salud de los niños y adolescentes, coincide con las PAGA al recomendar una combinación de actividad física de intensidad moderada y vigorosa hasta acumular 60 min/d. Teniendo en cuenta que los niños realizan actividad física por el disfrute, más que por los beneficios de salud o forma física, en las pautas del American College of Sports Medicine se hace hincapié en la selección de actividades divertidas variadas que resulten apropiadas para el desarrollo. En cuanto a la frecuencia de realización, la recomendación mínima es de 3 ó 4 días/semana, considerando como óptima la realización diaria de actividad física. Estas pautas suponen una referencia internacionalmente aceptada y sirven de base para la elaboración de recomendaciones por parte de otros organismos a nivel mundial(196). 2.3.1. La actividad física y el ejercicio de los adolescentes españoles. Los datos objetivos sobre realización de actividad física en población adolescente son escasos tanto en España como a nivel mundial. En un estudio realizado en los Estados Unidos se midió la actividad física en una muestra representativa de adolescentes(197) y sólo unos pocos estudios en Europa han recopilado información comparable sobre los niveles y patrones de actividad física medida objetivamente en niños y adolescentes de más de un país(13,198-201). Entre los participantes del más Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 36 reciente de estos trabajos europeos, el estudio Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence (HELENA) (201), fueron incluidos adolescentes españoles de 12-17 años y sus resultados muestran que los chicos son más activos que las chicas, así como que una mayor proporción de los adolescentes varones cumple las recomendaciones de realización de actividad física (≥60 minutos/día de AFMV), más de la mitad de los chicos las cumplen mientras que sólo una tercera parte de las mujeres lo hacen. Asimismo, tanto el promedio de actividad física como la AFMV realizada fueron entre el 9-15% más elevados en los participantes con altos niveles de resistencia aeróbica (p<0.001). El nivel educativo de la madre no se mostró como una variable influyente en la realización de actividad física. Además, en el estudio HELENA(201) se encontró, para el sexo masculino, que el promedio de actividad física fue más bajo a medida que aumenta la edad de los adolescentes (-2.4% por cada año, p=0.006) pero sin apreciarse diferencias en función de los estadios puberales. Tampoco se apreciaron diferencias en la realización de AFMV, que fue similar en todas las edades y estadios puberales. Tras la agrupación de los participantes por categorías de sobrepeso (i.e., normopeso, sobrepeso y obesidad), se encontró una asociación con los valores de IMC tanto para el promedio de actividad física como para la AFMV de forma que cada incremento en una categoría del IMC fue acompañado de una reducción del 5.5% en el promedio de actividad física (p=0.003) y del 6.6% en la AFMV (p=0.002). En lo tocante al sexo femenino(201), tanto el promedio de actividad física como la AFMV fue similar en todas las edades y estadios puberales. Tampoco se apreciaron diferencias ni en el promedio de actividad física ni en la AFMV en función del IMC de las chicas. La comparación entre las regiones del Sur (Grecia, Italia y España) y CentroNorte (Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Hungría y Suecia) de Europa reveló que los adolescentes de Centro-Norte de Europa son más activos que sus pares del sur de Europa (Figura 2.2), si bien estas diferencias parecen menos pronunciadas en los chicos que en las chicas(201). Para los chicos del sur de Europa, tanto la intensidad media como la AFMV fueron un 7% más bajos (p<0.01), mientras que para las chicas, la reducción fue del 18.1% y 23.2%, respectivamente (p<0.001). La proporción de varones Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 37 Figura 2.2. Cantidad e intensidad de la actividad física (AF) en los adolescentes de los países del sur de Europa (Grecia, Italia y España) y centro-norte de Europa (Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Hungría y Suecia), HELENA Study, 2006-2008. Los valores representan estimaciones medias ajustadas en función del tiempo registrado por medio de acelerómetro. El nivel recomendado de actividad física es ≥60 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa (AFMV)(HELENA, Healthy liefestyle in Europe by Nutrition in Adolescence)(201). adolescentes que cumplían las recomendaciones de actividad física (≥60 minutos/día de AFMV) fue similar entre las regiones (53.7% en el sur de Europa frente a un 58.6% en el centro-norte de Europa; odds ratio = 1.21, intervalo de confianza al 95%: 0.96, 1.63), Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Chicos Chicas Intensidad Media (conteos/min) Intensidad Media (conteos/min) AFMV (minutos/día) AFMV (minutos/día) % Cumple Recomendación de AF % Cumple Recomendación de AF Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 44 con la de 1995. Desde este punto de vista, se apreció un incremento general de la práctica deportiva basado en la población con edades superiores a los 54 años y en las mujeres, que han sido las que han aumentado en mayor medida su índice de práctica deportiva regular. Estos grupos realizan sobre todo ejercitaciones físico-deportivas recreativas, tanto en instalaciones deportivas de carácter público o comercial como en espacios abiertos(208). Por último las modalidades deportivas más practicadas en España en estos 30 años cubiertos por los estudios de García Ferrando son la natación recreativa, en primer lugar con un 33%, actividad que ha ganado adeptos al ofrecer más instalaciones cubiertas para su práctica dejando de lado su carácter estacional, seguida por el fútbol con un 31.7 %, en sus versiones de 11 vs 11, 7 vs 7 y 5 vs 5, por el ciclismo, que aparece en tercer lugar con un 19.1%, pero con vertiente recreativa y de competición, por la gimnasia de mantenimiento, en cuarto lugar con un 14%, y a partir de ahí aparecen con diferentes porcentajes el montañismo, aeróbic, carrera a pie, baloncesto, tenis, atletismo, musculación, gimnasia de mantenimiento en casa, esquí y deportes de invierno, pesca y voleibol, vóley-playa y minivoley. Como conclusión de lo expuesto podría afirmarse que los españoles practican menos deporte del que quisieran, puesto que le dan importancia y demuestran interés en él, y que la presencia o ausencia de un hábito de práctica deportiva en un joven español de entre 15 y 17 años, nuestra población de estudio, depende en gran medida de la práctica de sus padres. 2.3.3. El sedentarismo de los adolescentes españoles. Entre los beneficios a largo plazo de una infancia físicamente activa se halla la mayor probabilidad de mantener un estilo de vida físicamente activo durante la adolescencia y la edad adulta(182). Por desgracia, la incorporación de niveles adecuados de actividad física en la vida de los niños y adolescentes se convierte en un reto cada vez mayor debido a los avances tecnológicos que reducen en gran medida tanto las posibilidades como el deseo de realización de actividad física(209). Hoy en día vivimos en una sociedad automatizada. La mayoría de las actividades que requerían esfuerzo físico intenso puede ser llevada a cabo por máquinas con el simple tirón de Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 45 una palanca o presionando un botón. Automóviles, ascensores, escaleras mecánicas, teléfonos, interfonos, mandos a distancia, interruptores eléctricos,… Todas estas comodidades son, hoy en día, productos de uso cotidiano que minimizan la cantidad de movimiento y el esfuerzo requerido del cuerpo humano(36). Las consecuencias perjudiciales para la salud de un estilo de vida sedentario son el foco de investigaciones recientes(210-214). Las actividades sedentarias han sido definidas como "actividades que no aumentan el gasto de energía muy por encima del nivel de reposo", es decir, actividades que implican un gasto de energía de <1,5 equivalentes metabólicos (METs)(33), como permanecer tumbado o sentado y mirar la televisión. En general, las conductas sedentarias fueron inicialmente definidas como el tiempo pasado delante de una pantalla (televisión + ordenador) para examinar las asociaciones entre sedentarismo y la resistencia aeróbica(215,216), sin embargo, esta definición de conductas sedentarias está muy lejos de captar la cantidad total de tiempo de sedentarismo cotidiano, tanto en adultos como en jóvenes(217,218). La inactividad física es uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI(219). Varios estudios transversales mostraron que el tiempo dedicado a actividades sedentarias (medido por acelerometría) se asocia con factores de riesgo cardiovascular en jóvenes(220-223). Sin embargo la cantidad promedio de tiempo de sedentarismo diario en adolescentes europeos era algo desconocido hasta fechas muy recientes(201), ya que la información disponible se basaba en datos obtenidos por medio de cuestionarios(224) y ofrecía sólo una visión parcial de los niveles generales de comportamiento sedentario en un día típico al considerar únicamente un número limitado de conductas sedentarias como ver televisión, utilizar videojuegos, navegar en Internet, y estudiar(225). Los resultados del estudio Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence (HELENA) (201), que contó entre sus participantes con adolescentes españoles de 12-17 años, muestran que los adolescentes pasaron la mayor parte del tiempo registrado en conductas sedentarias (9 de las 12.9 ± 1.5 horas/día en las que llevaron puesto el acelerómetro, o el 71% del tiempo registrado), con un menor tiempo para los chicos que para las chicas (p<0.001). Además, el tiempo de sedentarismo fue mayor para los adolescentes, chicos y chicas, de más edad (2.3% y 1% por cada Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 46 aumento en un año de edad, respectivamente; p<0.001 para la tendencia en ambos casos) y en etapas más avanzadas de la pubertad (2.8% y 1% por cada aumento en un estadio puberal para los chicos y chicas, respectivamente; p<0.01 para la tendencia en ambos casos). Agrupando a los participantes en categorías de sobrepeso (i.e. normopeso, sobrepeso y obesidad), el tiempo de sedentarismo no se asoció con el IMC en los varones, mientras que fue menor en las mujeres con un mayor índice de masa corporal (1.2% por cada aumento de categoría de IMC; p=0.006). Asimismo, el tiempo de sedentarismo fue menor en los adolescentes con alta resistencia aeróbica (1.5% de reducción tanto para chicos como para chicas; p<0.05), mientras que no hubo diferencias en función del nivel educativo materno. La comparación entre las regiones del Sur (Grecia, Italia y España) y CentroNorte (Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Hungría y Suecia) de Europa reveló que el tiempo sedentario también difiere entre las regiones europeas (Figura 2.3)(201), observándose valores inferiores en los adolescentes, chicos y chicas, del Centro-Norte de Europa (2,5% y 2,9%, respectivamente; p<0.001). Los varones adolescentes del Sur y del Centro-Norte de Europa pasaron el 69.8% y el 68.4% de su tiempo registrado en conductas sedentarias, respectivamente (p=0.002), mientras que en el caso de las mujeres adolescentes los porcentajes correspondientes fueron del 72.9% y el 71.0% de su tiempo registrado (p<0.001). Situando estos resultados en el marco de la investigación actual, las cifras de sedentarismo del estudio HELENA(201) son ligeramente superiores a los observados en adolescentes de los EE.UU. (2003-2004 National Health and Nutrition Examination Survey). Matthews y cols. (226) informaron que los adolescentes estadounidenses de entre 12-19 años pasan casi el 60% (aproximadamente 8 horas/día) de su tiempo de vigilia en actividades sedentarias. También demostraron que el tiempo sedentario global fue mayor en los adolescentes de más edad, lo que concuerda con los resultados de adolescentes europeos(201). El análisis por etapas de desarrollo puberal confirma el aumento observado en relación con la edad. Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 47 Figura 2.3. Cantidad de tiempo sedentario y porcentaje de tiempo registrado gastado a nivel sedentario entre los adolescentes en los países del sur de Europa (Grecia, Italia y España) y Centro-Norte de Europa (Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Hungría y Suecia), HELENA Study, 2006-2008. Los valores son estimaciones medias ajustadas por tiempo registrado con acelerómetro (HELENA, Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence) (201). La asociación entre el tiempo de sedentarismo medido objetivamente y el nivel socioeconómico no es concluyente. En el estudio HELENA no se apreció relación entre el tiempo de sedentarismo y el nivel educativo materno, variable proxy para el estatus socioeconómico y en otro estudio, realizado con niños en edad preescolar escoceses utilizando acelerómetros, no se encontró evidencia de diferencias en el tiempo de sedentarismo entre los grupos de nivel socioeconómico (establecidos en base a una combinación de clase social, propiedad de automóviles, desempleo y hacinamiento)(205). Desde el año 1994 la Organización Mundial de la Salud reconoció el sedentarismo como un factor de riesgo independiente en enfermedades cardiovasculares, entre ellas la cardiopatía isquémica(227) pero a la luz de la ulterior Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Sur Centro-Norte Chicos Chicas Tiempo Sedentario (horas/día) Tiempo Sedentario (horas/día) % de Tiempo Registrado Sedentario % de Tiempo Registrado Sedentario Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 48 asociación inequívoca de las conductas sedentarias con resultados adversos para la salud(220-222,225,228-231) y el riesgo de mortalidad(211-213,232), y dada la cantidad de tiempo dedicado a conductas sedentarias, se requiere una valoración de la salud pública y la elaboración de recomendaciones dirigidas a disminución global del sedentarismo. En los últimos años se observa un importante problema de sedentarismo en la infancia y adolescencia, de modo que a la hora de diseñar programas de intervención para evitar la inactividad física es perentorio obtener información precisa acerca de los niveles de condición física y de práctica de actividad física de la juventudción infantil y de los posibles determinantes de la práctica (Montil Jiménez, M. et al., 1995). El análisis de la evolución de estos niveles, contextualizado en relación con los cambios en los estilos de vida, puede servir para identificar los posibles determinantes de los mismos. Caracterización de una generación: el estilo de vida como... 49 C C Ca a ap p pi i it t tu u ul l lo o o 3 3 3. . . M M Me e et t to o od d do o ol l lo o og g gí í ía a a d d de e e l l la a a i i in n nv v ve e es s st t ti i ig g ga a ac c ci i ió ó ón n n Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 50 51 3.1. Introducción La presente investigación se enmarca dentro del estudio de la evolución de la condición física en escolares, más concretamente, en la etapa correspondiente a la educación secundaria. En los capítulos anteriores se han ido presentado los conocimientos actuales sobre este eje central de la investigación, en especial, las características de la condición física en adolescentes y las variables relacionadas con el estilo de vida que evolucionan con las generaciones que pueden tener incidencia sobre dicha condición física. Con todo ello, en la presente investigación se pretende analizar la evolución de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. A pesar de que son numerosas las referencias a la condición física de los adolescentes siguen existiendo algunos importantes retos por confirmar, mientras otros están todavía por explorar. La novedad de este trabajo viene constituida por el amplio período de separación de las generaciones consideradas en el estudio que permite una amplia variación en los estilos de vida y, por tanto, la valoración de su impacto a largo plazo. Este hecho tiene una relevancia crítica, por cuanto el desarrollo de estrategias de salud pública requiere el análisis periódico de la evolución de la condición física, especialmente en la población joven. Asimismo, no se tiene conocimiento de ningún estudio o información disponible acerca de las tendencias seculares en la evolución de la condición física en adolescentes gallegos. Es a partir de estas premisas, que se planteó el problema de investigación y sus correspondientes objetivos e hipótesis. Se presentan a continuación, con indicación de todas las decisiones metodológicas que se tomaron para llevar a cabo esta investigación Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 52 3.2. -Problema El problema de investigación planteado surge como continuación de algunos de los estudios anteriores sobre análisis de la condición física en población escolar y fue el siguiente: ¿cuál es la evolución experimentada en la condición física de los escolares gallegos de 14 y 15 años entre las generaciones de 1982/83 y 2008/09? donde, de manera general, la condición física de los escolares fue tomada como variable dependiente y la generación, el sexo y el nivel educativo como variables independientes. 3.3.-Objetivos La pretensión general de esta tesis es analizar la evolución de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. A partir de este planteamiento, se enuncian los siguientes objetivos generales y específicos: 3.3.1.- Objetivo general 1 Analizar la evolución de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. - Objetivo específico 1.1: Analizar la evolución de la composición corporal en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/2009. - Objetivo específico 1.2: Analizar la evolución de la fuerza en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/2009. - Objetivo específico 1.3: Analizar la evolución de la velocidad en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. - Objetivo específico 1.4: Analizar la evolución de la resistencia en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. Metodología de la investigación 53 3.4. Hipótesis Para dar cuenta de tales objetivos y una vez realizada la revisión teórica y establecido un modelo de trabajo para el estudio y análisis de la condición física en escolares se han redactado las correspondientes hipótesis. 3.4.1.- Hipótesis general 1 La condición física de los escolares de 14 y 15 años considerados en el estudio ha empeorado desde la generación de 1982/83 hasta la de 2008/09. - Hipótesis específica 1.1: Los escolares de 14 y 15 años pertenecientes a la generación de 2008/09 presentan una peor composición corporal que sus homólogos de la generación de 1982/83. - Hipótesis específica 1.2: Los escolares de 14 y 15 años pertenecientes a la generación de 2008/09 presentan unos valores inferiores en las pruebas de fuerza que sus homólogos de la generación de 1982/83. - Hipótesis específica 1.3: Los escolares de 14 y 15 años pertenecientes a la generación de 2008/09 presentan unos peores valores en las pruebas de velocidad que sus homólogos de la generación de 1982/83. - Hipótesis específica 1.4: Los escolares de 14 y 15 años pertenecientes a la generación de 2008/09 presentan unos peores valores en las pruebas de resistencia que sus homólogos de la generación de 1982/83. 3.5. Método 3.5.1.- Participantes El marco muestral de este trabajo quedó constituido por dos grupos de escolares del Colegio Apóstol Santiago de Vigo, los correspondientes a las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 60 avance. El penúltimo paso es más largo por aumento de la fase de frenado. El último paso es más corto porque se reduce su fase de frenado para no restar velocidad horizontal de avance. La batida, inicio del salto, se realiza en apoyo monopodal lo más próxima posible a la línea de batida y se intenta lograr la máxima distancia horizontal en el salto. Tras la caída, se registra la distancia desde la línea de batida hasta la marca más próxima a dicha línea que deje el sujeto en el foso de arena. Respecto a la valoración de la fuerza del tren superior, se emplean las siguientes pruebas: • Lanzamiento de peso. Los escolares de sexo femenino utilizan una bola de 4 kg mientras que los de sexo masculino emplean una de 5 kg. Se emplea la variante de lanzamiento de peso de atletismo(80)(Figura 3.2). El sujeto se coloca dentro del círculo de lanzamiento en posición inicial, de espaldas a la dirección del lanzamiento desplazando el peso del cuerpo sobre la pierna dominante. La otra pierna está despegada del suelo con ligera flexión de rodilla y desplazada lateralmente en torno a 10 cm respecto a la pierna de apoyo. La línea de la cadera debe ser perpendicular al eje de lanzamiento, así como la línea de los hombros. La bola de peso se halla en la mano dominante apoyada sobre la cara interior de los dedos y parte de la palma, pudiendo estar los dedos todos unidos, pulgar separado o pulgar y dedo meñique separados. A su vez, la bola de peso se apoya en el espacio anatómico localizado entre el cuello y la mandíbula, estando el codo opuesto al peso. El otro brazo estará extendido hacia delante y hacia arriba, aproximadamente a la altura de la cabeza. Metodología de la investigación 61 Figura 3.2. Secuencia de movimientos en el lanzamiento de peso de atletismo(80). A partir de esta posición, el sujeto comienza la ejecución, pudiendo flexionar y agrupar todo el cuerpo hacia delante, basculando sobre este mismo sentido, contrarrestando la posición avanzada del tronco con la elevación de la pierna izquierda por detrás. A continuación se produce un desplazamiento brusco de la pierna de apoyo hacia atrás, aproximadamente de 50 cm, a la vez que todo el cuerpo gira 180º sobre el lado no dominante. Se realiza una extensión completa de la pierna de apoyo y se elevan simultáneamente el tronco y el brazo dominante, que se extiende para lanzar el peso a la máxima distancia. Se considera nulo cualquier lanzamiento en el que el sujeto establezca contacto con el suelo por delante de la línea de lanzamiento, borde anterior del círculo, con cualquier parte del cuerpo. Se medirá la distancia obtenida desde la línea de lanzamiento hasta el punto en el que la bola impacte en primer lugar contra el suelo. • Lanzamiento de balón medicinal(243). Los escolares de sexo femenino utilizan un balón de 2 kg mientras que los de sexo masculino emplean uno de 3 kg. El sujeto se coloca en posición inicial de pie detrás de la línea de lanzamiento, ambos pies apoyados a la anchura de los hombros sin separación en el plano sagital, y situando el balón por encima o detrás de la cabeza sujetándolo con las dos manos. Desde esta posición el sujeto lanza el balón con Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 62 las dos manos hacia delante tan lejos como pueda. Durante la fase de lanzamiento y hasta que el balón llegue al suelo los pies del lanzador deben permanecer en contacto con el suelo. Se mide la distancia desde la línea de lanzamiento hasta la huella más cercana dejada en el suelo por el balón. 3.5.3.3. Valoración de la velocidad. Para la valoración de la velocidad los escolares realizaron las siguientes pruebas de carrera(244): • 50m sprint. Esta prueba se desarrolló en el polideportivo cubierto. El sujeto se sitúa tras la línea de salida, de pie, con el tronco inclinado hacia delante, los pies bien apoyados separados en el plano sagital (0-30 centímetros), y equilibrado con uno más adelantado que otro (a voluntad del sujeto), las rodillas flexionadas con un ángulo más abierto en la atrasada, los brazos flexionados, atrasando el del lado del pie adelantado y viceversa. Comienza la carrera al percibir un estímulo visual (el profesor levanta una carpeta y cuando la baja se acciona el cronómetro), y se desplaza lo más rápido posible desde el primer movimiento hasta haber cruzado la línea de llegada (50 metros lisos en línea recta). El cronómetro se para cuando los alumnos superan con el tronco la línea de llegada, donde está el profesor. Los alumnos realizan la prueba por parejas estableciéndose éstas en base a las similitudes de rendimiento. Los datos quedan registrados en un cronómetro con memorias utilizado en pruebas atléticas. Tras lo que se apuntan los registros en la casilla de cada alumno. Los alumnos pueden repetir la prueba, registrándose el mejor registro. • 100 m sprint. La prueba se realiza en el campo de fútbol, donde la superficie es tierra batida. El sujeto se sitúa tras la línea de salida, de pie, con el tronco inclinado hacia delante, los pies bien apoyados separados en el plano sagital (0-30 centímetros), y equilibrado con uno más adelantado que otro (a voluntad del sujeto), las rodillas flexionadas con un ángulo más abierto en la atrasada, los brazos flexionados, atrasando el del lado del pie adelantado y viceversa. Comienza la carrera al percibir un estímulo visual (el profesor levanta una Metodología de la investigación 63 carpeta y cuando la baja se acciona el cronómetro), y se desplaza lo más rápido posible desde el primer movimiento hasta haber cruzado la línea de llegada (100 metros lisos en línea recta). El cronómetro se para cuando los alumnos superan con el tronco la línea de llegada, donde está el profesor. Los alumnos realizan la prueba por parejas estableciéndose éstas en base a las similitudes de rendimiento. Los datos quedan registrados en un cronómetro con memorias utilizado en pruebas atléticas. Tras lo que se apuntan los registros en la casilla de cada alumno. Los alumnos pueden repetir la prueba, registrándose el mejor registro. 3.5.3.4. Valoración de la resistencia aeróbica. Para la valoración de la potencia aeróbica se utiliza la siguiente prueba(244): • 1500 m de carrera. Se sale en una zona marcada y se recorren 4 vueltas completas al campo. El sujeto se sitúa tras la línea de salida, de pie, con el tronco inclinado hacia delante, los pies bien apoyados separados en el plano sagital (0-30 centímetros), y equilibrado con uno más adelantado que otro (a voluntad del sujeto), las rodillas flexionadas con un ángulo más abierto en la atrasada, los brazos flexionados, atrasando el del lado del pie adelantado y viceversa. Comienza la carrera al percibir un estímulo visual (el profesor levanta una carpeta y cuando la baja se acciona el cronómetro), y se desplaza a la intensidad que le permita recorrer la distancia (1500 metros lisos) en el menor tiempo posible. El cronómetro se para cuando los sujetos superan con el tronco la línea de llegada, donde está el profesor. Los escolares realizan la prueba en grupos de 10 personas aproximadamente. Durante las vueltas se le va diciendo el tiempo a los alumnos. Los datos quedan registrados en un cronómetro con memorias utilizado en pruebas atléticas. Tras lo que se apuntan los registros en la casilla de cada alumno. Por su parte, para la valoración de la capacidad aeróbica la prueba utilizada es la siguiente(244): • 3000 m de carrera. La salida se realiza desde el mismo punto que en la prueba de 1500 m de carrera pero se realizan el doble de vueltas. En total son 8 vueltas completas al campo. El sujeto se sitúa tras la línea de salida, de pie, Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 64 con el tronco inclinado hacia delante, los pies bien apoyados separados en el plano sagital (0-30 centímetros), y equilibrado con uno más adelantado que otro (a voluntad del sujeto), las rodillas flexionadas con un ángulo más abierto en la atrasada, los brazos flexionados, atrasando el del lado del pie adelantado y viceversa. Comienza la carrera al percibir un estímulo visual (el profesor levanta una carpeta y cuando la baja se acciona el cronómetro), y se desplaza a la intensidad que le permita recorrer la distancia (3000 metros lisos) en el menor tiempo posible. El cronómetro se para cuando los sujetos superan con el tronco la línea de llegada, donde está el profesor. Los escolares realizan la prueba en grupos de 10 personas aproximadamente. Durante las vueltas se le va diciendo el tiempo a los alumnos. Los datos quedan registrados en un cronómetro con memorias utilizado en pruebas atléticas. Tras lo que se apuntan los registros en la casilla de cada alumno. 3.5.4. Procedimiento. El protocolo seguido para la obtención de datos incluye dos fases, en la primera de ellas, típica de los estudios retrospectivos, se recaba información y se extraen datos de archivo, y en la segunda se implementan las pruebas necesarias para la obtención de datos comparables. Para completar las exigencias de la primera fase, se entrevistó en diversas ocasiones a D. Manuel Augusto Alonso, antiguo profesor de E.F. del colegio Apóstol Santiago de Vigo, y que fue quien registró los datos de los escolares pertenecientes a la generación del año 1982/83. Las entrevistas fueron realizadas en las instalaciones del colegio a fin de proceder a su inspección, lo que permitió garantizar la inexistencia de modificaciones significativas en las mismas durante los 25 años comprendidos entre las dos generaciones consideradas en el estudio. Asimismo se le preguntó acerca de las pruebas realizadas, el protocolo seguido para su realización y el método de registro utilizado hasta obtener la información necesaria para reproducir fielmente la toma de datos. En dichas entrevistas se averiguó que D. Manuel fue atleta y además entrenador de atletismo por lo que domina perfectamente la técnica de cronometraje manual y por tanto puede ser considerado un experto en el registro de datos mediante este método. Metodología de la investigación 65 Respecto a las pruebas, se tuvo conocimiento de que fueron realizadas en diferentes momentos del curso escolar, siendo archivado el mejor registro de cada escolar en cada una de ellas al finalizar el año académico. Finalmente, tras proceder a asegurar el anonimato de los escolares, el archivo con los datos de la generación de 1982/83 fue cedido para la realización de la presente investigación. En la segunda fase, correspondiente a la obtención de datos para la generación de escolares del año 2008/09, se reprodujo con la mayor fidelidad posible el protocolo seguido para la realización de las pruebas, así como el método de registro utilizado, salvo por el hecho de que las pruebas fueron realizadas únicamente en el tercer trimestre, de forma que cada escolar fue medido dos veces en cada una de ellas, conservando en cada caso el mejor registro. 3.5.5. Análisis de datos. El estudio realizado en el presente trabajo implica la formulación de un objetivo general y diversos específicos, a los que se pretende dar respuesta, y que fundamentalmente son abordados con una metodología descriptiva en cuanto al análisis de datos. Una vez recogidos los datos, se procedió a su tratamiento de forma anónima mediante la codificación e introducción de los mismos en el paquete estadístico SPSS (versión 19.0 para Windows, Chicago, IL, USA), para su posterior análisis. Creados los ficheros, se procedió a programar la exploración y depuración de datos para detectar errores en la transcripción a través de diversos procedimientos: algunos manuales (contrastes entre hojas de registro de campo y fichas de la base de datos) y otros mediante opciones del programa estadístico (transposición de la matriz, listado de datos, valores extremos, diagramas de caja). Una vez realizada esta fase, la base de datos y sus archivos quedaron preparados para poder elaborar los resultados y sus análisis. Se realizó un análisis descriptivo para conocer cual es la caracterización condicional de los sujetos de ambas generaciones a través de estadísticos de caracterización de la muestra. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 66 Para el estudio de las diferencias entre grupos se realizó una comparación de medias para muestras independientes mediante un contraste t-Student, una vez comprobado que todas las variables cumplían los supuestos paramétricos de normalidad, a partir del procedimiento de Kolmogorov-Smirnov, y homogenidad de las varianzas (Prueba de Levene), estableciendo el nivel de significación estadística habitual (p < .05). También se procedió, en cada una de las comparaciones realizadas, al cálculo del tamaño del efecto mediante el estadístico d de Cohen, que permite clasificar el efecto observado de acuerdo a su magnitud (Tabla 3.3). Tabla 3.3. Tabla de clasificación para el tamaño del efecto (245). d de Cohen Tamaño del efecto > .80 Grande > .50 Mediano > .20 Pequeño Metodología de la investigación 67 C C Ca a ap p pi i it t tu u ul l lo o o 4 4 4: : : R R Re e es s su u ul l lt t ta a ad d do o os s s . . . Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 68 69 Para dar cuenta de los objetivos marcados para esta investigación, tras la recogida de datos, se han obtenido los resultados que se relatan a continuación. Con el fin de facilitar su comprensión se ha unificado la nomenclatura correspondiente a los niveles educativos en los distintos planes de estudios (B.U.P. y E.S.O) utilizando en la presentación de los resultados la denominación actual (3º y 4º de E.S.O.). 4.1. Resultados en relación al Objetivo general 1. Con respecto al Objetivo general 1: Analizar la evolución de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09, los datos obtenidos permiten tener una caracterización condicional exhaustiva de los escolares de ambas generaciones considerados en el estudio que posibilita la realización de las comparaciones correspondientes. 4.1.1. Evolución de la composición corporal en escolares de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/2009. Se observan diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la composición corporal de los escolares de sexo masculino que cursan 3º de la E.S.O. (Tabla 4.1). Esto es, la talla de los alumnos de la generación de 2008/09 supone un incremento aproximado de 8.5 cm respecto a la de sus homólogos de 1982/83, t(gl=176) = -6.17, p<.01. Asimismo, el peso de los alumnos de la generación de 2008/09 representa un aumento ligeramente superior a los 10 kg en relación con el que caracteriza a los alumnos de la generación de 1982/83, t(gl=83) = -5.12, p<.01. En cuanto al IMC, el valor promedio de los alumnos de la generación de 2008/09 es 1.5 kg·m-1 más alto que el correspondiente a los de la generación de 1982/83, t(gl=72) = -2.91, p<.01. Al analizar el tamaño del efecto que presenta la generación sobre los distintos indicadores de composición corporal se aprecia un efecto grande sobre la talla, d=-0.99, y el peso, d=- 0.84, y un efecto pequeño, al límite de lo mediano, para el IMC, d=-0.48. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 76 Tabla 4.10. Diferencias entre niveles educativos en la composición corporal de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. Talla (cm) 171.48 ± 7.49 174.66 ± 6.52 121 -2.51 .013 -.45 Peso (kg) 63.41 ± 13.77 67.99 ± 11.68 121 -1.99 .048 -.36 IMC (kg·m-1) 21.44 ± 3.69 22.26 ±3.43 121 -1.28 .204 -.23 En cuanto a los escolares de sexo femenino, no se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la composición corporal para la generación de 1982/83 (Tabla 4.11). Tabla 4.11. Diferencias entre niveles educativos en la composición corporal de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. Talla (cm) 159.06 ± 7.16 159.80 ± 5.89 68 -0.47 .638 -.11 Peso (kg) 51.09 ± 5.67 51.25 ± 6.41 50 -0.10 .924 -.03 IMC (kg·m-1) 20.13 ± 1.34 20.11 ± 1.94 50 0.05 .962 .01 De igual forma, tampoco se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la composición corporal para la generación de 2008/09 (Tabla 4.12). Resultados 77 Tabla 4.12. Diferencias entre niveles educativos en la composición corporal de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. Talla (cm) 163.74 ± 5.87 164.65 ± 6.00 71 -0.65 .516 -.15 Peso (kg) 58.79 ± 7.00 59.21 ± 9.28 71 -0.22 .826 -.05 IMC (kg·m-1) 21.94 ± 2.45 21.80 ± 2.94 71 0.22 .825 .05 4.1.2. Evolución de la fuerza en escolares de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/2009. Se observan diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares de sexo masculino que cursan 3º de la E.S.O. (Tabla 4.13). Las pruebas de salto muestran diferencias contradictorias, esto es, la D.V. de los alumnos de la generación de 2008/09 supone un incremento de 2.6 cm respecto a la de sus homólogos de 1982/83, t(gl=173) = -2.37, p<.05, sin embargo, el registro obtenido en el S.L. por los alumnos de la generación de 2008/09 representa una disminución en 0.2 m en relación con el que caracteriza a los alumnos de la generación de 1982/83, t(gl=173) = 2.12, p<.05. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los alumnos de la generación de 2008/09 superaron en 1.1 m en el L.B.M. a los de la generación de 1982/83, t(gl=159) = - 6.02, p<.01, pero no se apreciaron diferencias en el L.P. Al analizar el tamaño del efecto que presenta la generación sobre los distintos indicadores de fuerza se aprecia un efecto mediano sobre la D.V., d=-0.38, y el S.L., d=0.34, y un efecto grande para el L.B.M., d=-0.99. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 78 Tabla 4.13. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo masculino en 3º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 D.V. (cm) 38.12 ± 6.81 40.71 ± 6.93 173 -2.37 .019 -.38 S.L. (m) 3.82 ± 0.55 3.63 ± 0.58 173 2.12 .035 .34 L.P. (m) 6.17 ± 1.30 6.16 ± 1.28 169 0.05 .096 .01 L.B.M. (m) 5.07 ± 1.09 6.17 ± 1.15 159 -6.02 .000 -.99 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. También se advierten diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares de sexo femenino que cursan 3º de la E.S.O. (Tabla 4.14). De esta forma, en las pruebas de salto, el registro obtenido en el S.L. por las alumnas de la generación de 2008/09 supone una disminución en 0.4 m respecto a la de sus homólogas de 1982/83, t(gl=71) = 3.26, p<.01, pero no se observan diferencias en la D.V. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, las alumnas de la generación de 2008/09 superan en casi 1 m en el L.B.M. a las alumnas de la generación de 1982/83, t(gl=68) = - 4.37, p<.01, pero no se aprecian diferencias en el L.P. Al analizar el tamaño del efecto que presenta la generación sobre los distintos indicadores de fuerza se aprecia un efecto mediano cercano a lo grande sobre el S.L., d=0.77, y grande sobre el L.B.M., d=-1.05. Resultados 79 Tabla 4.14. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo femenino en 3º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 D.V. (cm) 30.73 ± 5.03 32.46 ± 4.84 70 -1.49 .142 -.35 S.L. (m) 2.99 ± 0.51 2.58 ± 0.56 71 3.26 .002 .77 L.P. (m) 5.24 ± 0.89 5.02 ± 0.79 66 1.06 .292 .26 L.B.M. (m) 4.72 ± 0.75 5.67 ± 1.06 68 -4.37 .000 -1.05 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. En cuanto a los alumnos de 4º de las E.S.O., se han observado diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares de sexo masculino (Tabla 4.15). En las pruebas de salto, el registro de los alumnos de la generación de 2008/09 en la D.V. representa un aumento aproximado de 4 cm respecto a la de sus homólogos de 1982/83, t(gl=158) = -3.79, p<.01, pero no se observan diferencias en el S.L. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los alumnos de la generación de 2008/09 superan en 1.4 m en el L.B.M. a los alumnos de la generación de 1982/83, t(gl=146) = -7.29, p<.01, pero no se aprecian diferencias en el L.P. Al analizar el tamaño del efecto que presenta la generación sobre los distintos indicadores de fuerza se aprecia un efecto mediano sobre la D.V., d=-0.61, y un efecto grande sobre el L.B.M., d=-1.21. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 80 Tabla 4.15. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo masculino en 4º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 D.V. (cm) 39.90 ± 5.79 43.70 ± 6.79 158 -3.79 .000 -.61 S.L. (m) 3.98 ± 0.52 3.92 ± 0.58 157 0.64 .524 .10 L.P. (m) 6.72 ± 0.99 6.80 ± 1.38 108 -0.42 .672 -.07 L.B.M. (m) 5.74 ± 1.04 7.10 ± 1.21 146 -7.29 .000 -1.21 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Además, se advierten diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares de sexo femenino que cursan 4º de la E.S.O. (Tabla 4.16). En estas diferencias se establece que en las pruebas de salto, el registro en el S.L. de las alumnas de la generación de 2008/09 supone una disminución de 0.2 m respecto a la de sus homólogas de 1982/83, t(gl=67) = 2.20, p<.05, pero no se observan diferencias en la D.V. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, las alumnas de la generación de 2008/09 superan en 0.8 m en el L.B.M. a las alumnas de la generación de 1982/83, t(gl=60) = -3.47, p<.01, pero no se aprecian diferencias en el L.P. Al analizar el tamaño del efecto que presenta la generación sobre los indicadores de fuerza se aprecia un efecto mediano sobre el S.L., d=0.53, y un efecto grande sobre el L.B.M., d=-0.84. Tabla 4.16. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo femenino en 4º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 D.V. (cm) 29.65 ± 4.89 30.67 ± 6.01 68 -0.78 .438 -.19 S.L. (m) 2.90 ± 0.37 2.68 ± 0.46 67 2.20 .031 .53 L.P. (m) 5.04 ± 0.74 4.66 ± 0.91 65 1.88 .065 .46 L.B.M. (m) 4.77 ± 0.77 5.57 ± 1.09 60 -3.47 .001 -.84 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Resultados 81 Al realizar una evaluación intersexual de la fuerza de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83 (Tabla 4.17), se observan diferencias estadísticamente significativas en todas las pruebas. Las diferencias apreciadas establecen que, en las pruebas de salto, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino en la D.V. supone un incremento en 7.4 cm respecto al de sus compañeras, t(gl=69) = 6.84, p<.01, y el valor promedio en el S.L. de los alumnos es 0.8 m mayor que el de las alumnas, t(gl=149) = 7.81, p<.01. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los escolares de sexo masculino superan a sus compañeras en 0.9 m en el L.P., t(gl=59) = 4.51, p<.01, y en 0.35 m en el L.B.M., t(gl=69) = 2.01, p<.05. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de fuerza es grande para la D.V., d=1.35, el S.L., d=1.54, y el L.P., d=0.95, y pequeño cercano a lo mediano para el L.B.M., d=0.42. Tabla 4.17. Diferencias entre sexos en los indicadores de fuerza de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino D.V. (cm) 38.12 ± 6.81 30.73 ± 5.03 69 6.84 .000 1.35 S.L. (m) 3.82 ± 0.55 2.99 ± 0.51 149 7.81 .000 1.54 L.P. (m) 6.17 ± 1.30 5.24 ± 0.89 59 4.51 .000 .95 L.B.M. (m) 5.07 ± 1.09 4.72 ± 0.75 69 2.01 .048 .42 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Cambiando de generación, se aprecian diferencias intersexuales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares en 3º de la E.S.O. de 2008/09 (Tabla 4.18). En las pruebas de salto, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino en la D.V. supone un incremento en 8.3 cm respecto al de sus compañeras, t(gl=96) = 6.46, p<.01, y el valor promedio en el S.L. de los alumnos es 1.1 m mayor que el de las alumnas, t(gl=95) = 8.93, p<.01. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los escolares de sexo masculino superan a sus compañeras en 1.1 m en el L.P., t(gl=95) = 5.45, p<.01, y en 0.5 m en el L.B.M., t(gl=96) = 2.18, p<.05. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de fuerza es grande para la D.V., d=1.33, el S.L., d=1.84, y el L.P., d=1.12, y pequeño cercano a lo mediano para el L.B.M., d=0.45. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 82 Tabla 4.18. Diferencias entre sexos en los indicadores de fuerza de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino D.V. (cm) 40.71 ± 6.93 32.46 ± 4.84 96 6.46 .000 1.33 S.L. (m) 3.63 ± 0.58 2.58 ± 0.56 95 8.93 .000 1.84 L.P. (m) 6.16 ± 1.28 5.02 ± 0.79 95 5.45 .000 1.12 L.B.M. (m) 6.17 ± 1.14 5.67 ± 1.06 96 2.18 .032 0.45 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. En cuanto a los alumnos en 4ª de la E.S.O., se observan diferencias intersexuales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares de la generación de 1982/83 (Tabla 4.19). Estas diferencias establecen que, en las pruebas de salto, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino en la D.V. supone un incremento en 10.3 cm respecto al de sus compañeras, t(gl=132) = 9.54, p<.01, y el valor promedio en el S.L. de los alumnos es 1.1 m mayor que el de las alumnas, t(gl=133) = 11.53, p<.01. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los escolares de sexo masculino superan a sus compañeras en 1.7 m en el L.P., t(gl=75) = 10.22, p<.01, y en aproximadamente 1 m en el L.B.M., t(gl=82) = 5.56, p<.01. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de fuerza es grande en todos los casos. Tabla 4.19. Diferencias entre sexos en los indicadores de fuerza de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino D.V. (cm) 39.90 ± 5.79 29.65 ± 4.89 132 9.54 .000 1.84 S.L. (m) 3.98 ± 0.52 2.90 ± 0.37 133 11.53 .000 2.22 L.P. (m) 6.72 ± 0.99 5.04 ± 0.74 75 10.22 .000 2.07 L.B.M. (m) 5.75 ± 1.04 4.77 ± 0.77 82 5.56 .000 1.13 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Resultados 83 En la generación de 2008/09, también se observan diferencias intersexuales estadísticamente significativas en la fuerza de los escolares en 4º de la E.S.O. (Tabla 4.20). En las pruebas de salto, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino en la D.V. supone un incremento en 13 cm respecto al de sus compañeras, t(gl=94) = 9.28, p<.01, y el valor promedio en el S.L. de los alumnos es 1.2 m mayor que el de las alumnas, t(gl=91) = 10.48, p<.01. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los escolares de sexo masculino superan a sus compañeras en 2.2 m en el L.P., t(gl=92) = 9.23, p<.01, y en aproximadamente 1.5 m en el L.B.M., t(gl=97) = 6.16, p<.01. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de fuerza es grande en todos los casos. Tabla 4.20. Diferencias entre sexos en los indicadores de fuerza de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino D.V. (cm) 43.70 ± 6.79 30.67 ± 6.01 94 9.28 .000 1.99 S.L. (m) 3.92 ± 0.58 2.68 ± 0.46 91 10.48 .000 2.29 L.P. (m) 6.81 ± 1.38 4.66 ± 0.91 92 9.23 .000 1.95 L.B.M. (m) 7.10 ± 1.21 5.57 ± 1.09 97 6.16 .000 1.30 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Al realizar la comparación internivel educativo de la fuerza de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 1982/83 (Tabla 4.21), se observan diferencias estadísticamente significativas tanto en el tren inferior como en el superior. En las pruebas de salto, los escolares en 4º de la E.S.O. presentan en la D.V. un registro 1.8 cm mayor en promedio que sus compañeros en 3º de la E.S.O., t(gl=211) = -2.03, p<.05, aventajándoles también en el S.L. por 0.16 m, t(gl=214) = -2.11, p<.05. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los alumnos en 4º de la E.S.O. superan a los que cursan 3º de la E.S.O en 0.55 m en el L.P., t(gl=204) = -3.44, p<.01, y en 0.68 m en el L.B.M., t(gl=184) = -4.30, p<.01. El tamaño de los efectos señalados es pequeño para la D.V., d=- 0.28, y el S.L., d=-0.29, pequeño cercano a lo mediano para el L.P., d=-0.48, y mediano para el L.B.M., d=-0.63. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 84 Tabla 4.21. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. D.V. (cm) 38.12 ± 6.81 39.90 ± 5.79 211 -2.03 .044 -0.28 S.L. (m) 3.82 ± 0.55 3.98 ± 0.52 214 -2.11 .036 -0.29 L.P. (m) 6.17 ± 1.30 6.72 ± 0.99 204 -3.44 .001 -0.48 L.B.M. (m) 5.07 ± 1.09 5.75 ± 1.04 184 -4.30 .000 -0.63 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. En la generación de 2008/09, también se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la fuerza para los escolares de sexo masculino (Tabla 4.22). En las pruebas de salto, los escolares en 4º de la E.S.O. presentan en la D.V. un registro 3 cm mayor en promedio que sus compañeros en 3º de la E.S.O., t(gl=120) = -2.40, p<.05, aventajándoles también en el S.L. por 0.29 m, t(gl=116) = -2.72, p<.01. En cuanto a las pruebas de lanzamiento, los alumnos en 4º de la E.S.O. superan a los que cursan 3º de la E.S.O en 0.65 m en el L.P., t(gl=121) = -2.66, p<.01, y en 0.93 m en el L.B.M., t(gl=121) = -4.36, p<.01. El tamaño de los efectos señalados es pequeño cercano a lo mediano para la D.V., d=-0.43, y el L.P., d=-0.48, mediano para el S.L., d=-0.50, y mediano cercano a lo grande para el L.B.M., d=-0.79. Tabla 4.22. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. D.V. (cm) 40.71 ± 6.93 43.70 ± 6.79 120 -2.40 .018 -.43 S.L. (m) 3.63 ± 0.58 3.92 ± 0.58 116 -2.72 .008 -.50 L.P. (m) 6.16 ± 1.29 6.81 ± 1.38 121 -2.66 .009 -.48 L.B.M. (m) 6.17 ± 1.14 7.10 ± 1.21 121 -4.36 .000 -.79 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Resultados 85 En cuanto a los escolares de sexo femenino, no se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la fuerza para la generación de 1982/83 (Tabla 4.23). Tabla 4.23. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. D.V. (cm) 30.73 ± 5.03 29.65 ± 4.89 68 0.91 .367 .22 S.L. (m) 2.99 ± 0.51 2.90 ± 0.37 68 0.87 .388 .21 L.P. (m) 5.24 ± 0.89 5.05 ± 0.74 59 0.91 .364 .23 L.B.M. (m) 4.72 ± 0.75 4.77 ± 0.78 62 -0.26 .793 -.07 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. De igual forma, tampoco se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la fuerza para la generación de 2008/09 (Tabla 4.24). Tabla 4.24. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de fuerza de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. D.V. (cm) 32.46 ± 4.84 30.67 ± 6.01 70 1.40 .165 .33 S.L. (m) 2.58 ± 0.56 2.68 ± 0.46 70 -0.80 .426 -.19 L.P. (m) 5.02 ± 0.79 4.66 ± 0.91 72 1.78 .079 .41 L.B.M. (m) 5.67 ± 1.06 5.57 ± 1.09 72 0.40 .693 .09 NOTA: D.V. = Detente Vertical; S.L. = Salto de Longitud; L.P. = Lanzamiento de peso; L.B. = Lanzamiento de Balón Medicinal. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 92 4.1.4. Evolución de la resistencia aeróbica en escolares de 14 y 15 años comprendidos entre las generaciones de 1982/83 y de 2008/09. No se observan diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares de sexo masculino que cursan 3º de la E.S.O. (Tabla 4.37). Tabla 4.37. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino en 3º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 1500 m (min) 5.59 ± 0.79 5.74 ± 1.39 75 -0.72 .471 -.12 3000 m (min) 12.88 ± 2.04 12.55 ± 4.45 68 0.54 .592 .09 Tampoco se advierten diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares de sexo femenino que cursan 3º de la E.S.O. (Tabla 4.38). Tabla 4.38. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino en 3º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 1500 m (min) 7.37 ± 1.27 7.04 ± 2.65 71 0.659 .512 .15 3000 m (min) 17.26 ± 2.76 15.40 ± 5.55 71 1.771 .081 .41 En cuanto a los alumnos de 4º de las E.S.O., se han observado diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares de sexo masculino (Tabla 4.39). En la prueba de 3000 m, el tiempo registrado por los alumnos de la generación de 2008/09 representa un descenso aproximado de 1.6 min respecto al de sus homólogos de 1982/83, t(gl=120) = 4.14, p<.01. En cambio, no se observan diferencias en la prueba de 1500 m. Al analizar el tamaño del efecto que Resultados 93 presenta la generación sobre el rendimiento en los 3000 m se aprecia un efecto mediano, d=0.71. Tabla 4.39. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino en 4º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 1500 m (min) 5.71 ± 0.97 5.60 ± 0.82 155 0.73 .467 .12 3000 m (min) 13.31 ± 2.45 11.71 ± 2.15 120 4.14 .000 .71 En cambio, no se advierten diferencias intergeneracionales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares de sexo femenino que cursan 4º de la E.S.O. (Tabla 4.40). Tabla 4.40. Diferencias intergeneracionales en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino en 4º de la E.S.O. Variable Generación gl t p d de Cohen 1982/83 2008/09 1500 m (min) 7.58 ± 1.11 7.95 ± 0.85 64 -1.51 .135 -.37 3000 m (min) 17.52 ± 2.54 17.20 ± 5.67 38 0.28 .778 .07 Al realizar una evaluación intersexual de la resistencia de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83 (Tabla 4.41), se observan diferencias estadísticamente significativas en ambas pruebas. Las diferencias apreciadas establecen que, en la prueba de 1500 m, el tiempo registrado por los escolares de sexo masculino supone una disminución en 1.78 min respecto al de sus compañeras, t(gl=40) = -7.71, p<.01, y el tiempo promedio en los 3000 m de los alumnos es 4.38 min menor que el de las alumnas, t(gl=149) = -10.11, p<.01. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de velocidad es grande en ambos casos. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 94 Tabla 4.41. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino 1500 m (min) 5.59 ± 0.79 7.37 ± 1.27 40 -7.71 .000 -1.50 3000 m (min) 12.88 ± 2.04 17.26 ± 2.76 149 -10.11 .000 -1.97 Cambiando de generación, se aprecian diferencias intersexuales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares en 3º de la E.S.O. de 2008/09 (Tabla 4.42). En la prueba de 1500 m, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino supone un descenso en 1.3 min respecto al de sus compañeras, t(gl=52) = -2.81, p<.01, y el valor promedio en los 3000 m de los alumnos es 2.85 min menor que el de las alumnas, t(gl=94) = -2.79, p<.01. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de resistencia es mediano, d=-0.58 en ambos casos. Tabla 4.42. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 3º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino 1500 m (min) 5.74 ± 1.39 7.04 ± 2.65 52 -2.81 .007 -.58 3000 m (min) 12.55 ± 4.45 15.40 ± 5.55 94 -2.79 .006 -.58 En cuanto a los alumnos en 4ª de la E.S.O., se observan diferencias intersexuales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares de la generación de 1982/83 (Tabla 4.43). Estas diferencias establecen que, en la prueba de 1500 m, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino supone una disminución en 1.87 min respecto al de sus compañeras, t(gl=132) = -9.54, p<.01, y el valor promedio en los 3000 m de los alumnos es 4.21 min menor que el de las alumnas, t(gl=131) = -8.80, p<.01. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de resistencia es grande en ambos casos. Resultados 95 Tabla 4.43. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino 1500 m (min) 5.71 ± 0.97 7.58 ± 1.11 132 -9.54 .000 -1.86 3000 m (min) 13.31 ± 2.45 17.52 ± 2.54 131 -8.80 .000 -1.70 En la generación de 2008/09, también se observan diferencias intersexuales estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares en 4º de la E.S.O. (Tabla 4.44). En la prueba de 1500 m, el registro obtenido por los escolares de sexo masculino supone una disminución en 2.35 min respecto al de sus compañeras, t(gl=87) = -12.66, p<.01, y el valor promedio en los 3000 m de los alumnos es 5.49 min menor que el de las alumnas, t(gl=34) = -5.11, p<.01. El tamaño de estos efectos del sexo sobre las pruebas de velocidad es grande en ambos casos. Tabla 4.44. Diferencias entre sexos en los indicadores de resistencia de los escolares en 4º de la E.S.O. pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Sexo gl t p d de Cohen Masculino Femenino 1500 m (min) 5.60 ± 0.82 7.95 ± 0.85 87 -12.66 .000 -2.84 3000 m (min) 11.71 ± 2.15 17.20 ± 5.67 34 -5.11 .000 -1.17 Al realizar la comparación internivel educativo de la resistencia de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 1982/83 (Tabla 4.45), no se observan diferencias estadísticamente significativas en ninguna de las pruebas. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 96 Tabla 4.45. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. 1500 m (min) 5.59 ± 0.79 5.71 ± 0.96 215 -0.99 .324 -.13 3000 m (min) 12.88 ± 2.04 13.31 ± 2.45 185 -1.36 .177 -.19 En la generación de 2008/09, tampoco se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la resistencia para los escolares de sexo masculino (Tabla 4.46). Tabla 4.46. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo masculino pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. 1500 m (min) 5.74 ± 1.39 5.60 ± 0.82 115 0.64 .525 .12 3000 m (min) 12.55 ± 4.45 11.71 ± 2.15 82 1.28 .205 .24 En cuanto a los escolares de sexo femenino, no se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la resistencia para la generación de 1982/83 (Tabla 4.47). Tabla 4.47. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 1982/83. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O. 1500 m (min) 7.37 ± 1.27 7.58 ± 1.11 68 -0.75 .456 -.18 3000 m (min) 17.26 ± 2.76 17.52 ± 2.54 69 -0.41 .679 -.10 Resultados 97 En cambio, se aprecian diferencias internivel educativo estadísticamente significativas en la resistencia de los escolares de sexo femenino para la generación de 2008/09 (Tabla 4.48). Estas diferencias afectan sólo a la potencia aeróbica de las alumnas y establecen que aquellas que cursan 4º de la E.S.O. tardan 0.91 min más en recorrer los 1500 m que las escolarizadas en 3ª de la E.S.O., t(gl=48) = -2.03, p<.05. El tamaño de este efecto es pequeño rayando lo mediano, d=-0.49. Tabla 4.48. Diferencias entre niveles educativos en los indicadores de resistencia de los escolares de sexo femenino pertenecientes a la generación de 2008/09. Variable Nivel Educativo gl t p d de Cohen 3º E.S.O. 4º E.S.O 1500 m (min) 7.04 ± 2.65 7.95 ± 0.85 48 -2.03 .048 -.49 3000 m (min) 15.40 ± 5.55 17.20 ± 5.67 67 -1.33 .189 -.32 Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 98 99 C C Ca a ap p pi i it t tu u ul l lo o o 5 5 5. . . D D Di i is s sc c cu u us s si i ió ó ón n n . . . Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 100 101 5. DISCUSION. 5.1. En relación con la Hipótesis general 1: La condición física de los escolares de 14 y 15 años considerados en el estudio ha empeorado desde la generación de 1982/83 hasta la de 2008/09. A la luz de los resultados obtenidos no puede afirmarse de forma general que la condición física de los escolares de 14 y 15 años considerados en el estudio de la generación de 2008/09 es peor que la de sus análogos de 1982/83 ya que si bien se ha apreciado un empeoramiento en algunos de los parámetros considerados, en otros se apreciaron mejoras o no se apreciaron diferencias significativas. Además, tanto los empeoramientos como las mejoras observadas no siempre afectaron de forma global a los escolares considerados en el estudio sino que en ocasiones fueron parciales, afectando sólo a alguno de los sexos o niveles académicos. Si bien la comunidad científica asume que la adolescencia representa una etapa vital universal que, a su vez, viene construida social y culturalmente(6), y conforme a ello, la incorporación constatada en la literatura(119,120) de unos peores hábitos de alimentación y actividad física en el estilo de vida de los adolescentes actuales respecto al exhibido por sus homólogos de hace tres décadas debería traducirse en un peor estado físico, también se ha observado en la literatura respecto a la realidad española, que la pubertad aparece más temprano que hace tres décadas, en torno a los 10-11 años para las chicas y a los 12-13 años para los chicos(8). De esta forma, la desventaja que supondría un estilo de vida menos saludable podría verse compensada en los presentes resultados por la ventaja otorgada por un desarrollo físico más temprano, pero al no haber recogido la información relativa al estadio madurativo en ambas generaciones resulta imposible afirmarlo con rotundidad. Lo que sí podría afirmarse es que la evolución intergeneracional de la condición física de los escolares constituye un fenómeno más complejo de lo esperado que exige una atención diversificada en cuanto al sexo y la edad así como un análisis específico diferenciando entre sus componentes en relación con la salud o capacidades físicas básicas. Al aplicar esta atención diversificada por sexos y niveles académicos Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 108 componente añadido de agilidad. Así, Matton y cols. (98) analizaron una muestra representativa de adolescentes flamencos (12-18 años) entre 1969 y 2005 mostrando resultados contrarios para la prueba de 10×5 m de forma que las chicas disminuyeron su rendimiento mientras los chicos lo aumentaron. Albon y cols. (99) examinaron los cambios en los niños de Nueva Zelanda entre 1991 y 2003 y no encontraron diferencias significativas en la prueba de 4×9 m. Por su parte, Jürimäe y col. (100) estudiaron las tendencias seculares de los niños y adolescentes de Estonia y Lituania entre 1992 y 2002 y tampoco hallaron diferencias en la prueba de 10×5 m. En cambio, los resultados con jóvenes españoles(25), en los inicios del presente siglo, han constatado tras controlar el efecto de la edad y el estado madurativo, que tanto los chicos como las chicas de la generación de 2006/07 tuvieron un rendimiento significativamente mejor que la generación de 2001/02 en la prueba de 4×10 m. Estos resultados contradictorios de la literatura podrían indicar la necesidad de utilizar pruebas específicas para cada uno de los componentes de la condición física. 5.1.4. Evolución de la resistencia aeróbica de los escolares en relación con la generación. En los diversos metaanálisis que han examinado la evolución intergeneracional de la condición física en los jóvenes(96,97), se han acumulado datos de 27 países y cinco regiones geográficas mostrando una disminución en la capacidad cardiorrespiratoria desde finales de 1970 hasta 2003(97), hallazgo confirmado en otros ambiciosos metaanálisis con grandes tamaños muestrales(107-110). Esta amplia evidencia llevó a plantear como hipótesis para el presente estudio que los escolares de 14 y 15 años pertenecientes a la generación de 2008/09 presentan unos peores valores en las pruebas de resistencia que sus homólogos de la generación de 1982/83. Los resultados obtenidos denotan la inexistencia de variaciones en la potencia aeróbica (1500 m) de los escolares de 2008/09 respecto a la de los de 1982/83, mientras que para la capacidad aeróbica (3000 m) sólo se aprecia una mejora significativa para el sexo masculino en 4º de E.S.O. Estos resultados resultan contradictorios con la mayoría de estudios previos ya que Macfarlane y Tomkinson(107) analizaron los cambios Discusión 109 seculares en la capacidad cardiorrespiratoria en 23.5 millones de niños asiáticos (6-19 años) entre 1917 y 2003 y encontraron disminuciones consistentes en dicha capacidad en los últimos 10-15 años. Tomkinson y Olds(109) analizaron 46 estudios y calcularon los cambios en la resistencia aeróbica en 161.419 niños de Australasia (6-17 años) entre 1961 y 2002 y apreciaron una marcada disminución en los niños más pequeños y en los chicos hasta alrededor de 1990, año a partir del cual parece estar desacelerándose. Del mismo modo, Tomkinson y col. (110) analizaron los datos de rendimiento aeróbico en más de 22 millones de coreanos (6-18 años) entre 1968 y 2000 y hallaron un marcado descenso en los años posteriores a 1984. Eisenmann y Malina(111) compararon los datos disponibles de VO2máx medido de forma directa en jóvenes de los Estados Unidos durante el siglo XX y no encontraron cambios ni en los adolescentes varones desde 1938, ni en las niñas desde 1960. Sin embargo, se observó una disminución de la capacidad cardiorrespiratoria en las adolescentes desde 1980. Del mismo modo, Huotari y col. (112) encontraron que el estado cardiorrespiratorio de los adolescentes finlandeses fue menor en 2001 que en 1976. A pesar de esta consistencia en las tendencias seculares reportadas respecto a la resistencia aeróbica en otras poblaciones jóvenes, los resultados con jóvenes españoles, en los inicios del presente siglo, han constatado un aumento de la capacidad aeróbica de los chicos y chicas de la generación de 2006/07 comparada con la apreciada para la generación de 2001/02(25), valorada por medio de una prueba de carrera intermitente de 20 m, si bien el tamaño apreciado para estos efectos es pequeño tanto para los chicos (d~0.4), como para las chicas (d~0.2). La aparente incongruencia de los presentes resultados con lo apreciado en la literatura puede ser debida a que en el tiempo transcurrido entre las dos generaciones consideradas (1982-2008) pueden identificarse dos períodos para los que se obtendrían resultados contrarios, esto es, para el período de finales del siglo pasado la literatura señala un descenso en la resistencia aeróbica de la población joven a nivel mundial(101,107,109,111,112) mientras que para el período que recoge el inicio del presente siglo se ha detectado un aumento de dicha cualidad entre los adolescentes españoles(25). Estos resultados contrarios podrían compensarse mutuamente y dar lugar a la inexistencia de diferencias aquí apreciada. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 110 5.2. Discusión del método. El objetivo metodológico del estudio era el de seleccionar a una muestra relevante de una población de escolares gallegos, estudiar sus niveles de condición física y determinar el efecto del transcurso generacional para poder dar respuesta a la pregunta de investigación formulada, a través de la exposición y discusión de los resultados. A la luz de estas pretensiones, esta investigación puede decirse que ha cumplido con las discretas expectativas planteadas. El investigador, una vez acabado su producto, está obligado también a una reflexión sobre lo realizado y a proponer medidas de mejora y ampliación. En cuanto a los objetivos, cabe señalar que se ha logrado el objetivo descriptivo propuesto de analizar la evolución intergeneracional de los de escolares considerados en el estudio pero se ha perdido la oportunidad de abordar un objetivo más ambicioso que consiste en buscar una explicación de las diferencias observadas por medio del análisis de los cambios en el estilo de vida, esto es, en las pautas de alimentación, niveles de sedentarismo y hábitos de práctica de actividad física. Actualmente se está desarrollando una gran iniciativa a nivel europeo que persigue este objetivo más ambicioso, el estudio HELENA (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence) (4,17,24-30,117,127,138,172-174,201,224,225), surgida como continuación de proyectos previos como el estudio español AVENA (Alimentación y Valoración del Estado Nutricional en Adolescentes) (23,25,30,102,104,136138,149,150,153,159,160,163) o el nórdico EYHS (European Youth Heart Study) (12,30,198). Resultaría muy provechoso unirse a esta iniciativa en la que participan diversos grupos de diferentes regiones españolas para poder aprovechar la experiencia ya acumulada y contribuir al esfuerzo general para la mejora de la salud en la población joven. Respecto a la muestra, si bien su tamaño es grande y no se han observado diferencias respecto al patrón de crecimiento del conjunto de adolescentes españoles(246), el tipo de muestreo utilizado para seleccionar a los participantes (muestreo no probabilístico de muestras de conveniencia, o muestreo intencional) dista de ser el idóneo para obtener una muestra representativa de la población de escolares Discusión 111 gallegos y limita la generalizabilidad de los resultados obtenidos. El empleo de este muestreo se justifica por razones logísticas y por el aprovechamiento de la información existente para la generación de escolares de 1982/83 que ya se había recogido cuando este estudio fue diseñado. En caso de haber diseñado el estudio sin disponer de la información de la generación más antigua, hubiera sido preferible para obtener una muestra representativa de los escolares gallegos de 14 y 15 años, utilizar un muestreo aleatorio simple multi-etápico como el empleado en los estudios AVENA(149) y HELENA(172), teniendo en cuenta en primer lugar la provincia y realizando luego la asignación aleatoria de las escuelas dentro de cada provincia, estratificando el tamaño de la muestra por la edad y el sexo. En cuanto a las variables incluidas en el estudio, se considera que, respecto a las variables dependientes, la caracterización de la condición física de los adolescentes ha sido amplia pero no completa porque se incluyen sólo tres (composición corporal, condición muscular y resistencia aeróbica) de los cuatro componentes esenciales en relación con la salud(36,60). Si bien se ha complementado este análisis con la consideración de la velocidad, componente relacionado con la habilidad motriz o el rendimiento deportivo, debería haberse incluido como variable dependiente a la flexibilidad pero esta medida no pudo ser realizada porque ya se disponía de la información para la generación de 1982/83 cuando se diseñó el estudio. En caso de haber podido valorar la flexibilidad la prueba a utilizar debería ser el “back-saver sitand-reach”, perteneciente a la batería FITNESSGRAM(284) e incorporada en el protocolo del estudio HELENA(172), por ser la prueba más extendida en la literatura científica reciente acerca de la condición física relacionada con la salud y considerada más segura que el “sit-and-reach” tradicional(30). Sobre las variables independientes y extrañas cabe decir que se ha controlado el efecto de la edad y el sexo de forma adecuada para poder aislar el efecto de la generación pero que los mecanismos causales sugeridos en la discusión para los efectos apreciados han de ser considerados meras hipótesis susceptibles de ser abordadas en futuros estudios ya que no se han incorporado variables independientes que recojan las conductas sedentarias, la actividad física realizada o los hábitos de alimentación. Como ejemplo de procedimientos actuales a seguir en este sentido, una vez más hay que referirse al estudio HELENA(172). Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 112 Finalmente, en lo tocante a los instrumentos debe aclararse que la totalidad de las pruebas utilizadas en el presente estudio resultan obsoletas en la actualidad pero que son pruebas válidas y fiables cuya inclusión, como se ha mencionado con anterioridad, obedece a la necesidad de aprovechar la información existente para la generación de 1982/83, ya recogida al comienzo de este estudio. Asimismo, en cuanto al proceso de recogida de información hubiera sido preferible utilizar un mismo equipo de testadores específicamente formado para la aplicación del protocolo y cuya fiabilidad en la medición estuviese garantizada pero ante la imposibilidad obvia ya señalada se respetó al máximo el protocolo seguido en 1982/83 para posibilitar la comparación de los resultados obtenidos en ambas generaciones. Pruebas más actuales para la valoración de la condición física relacionada con la salud en escolares son las recogidas en las baterías EUROFIT(115) y FITNESSGRAM(284) que han sido utilizadas como base para establecer el protocolo del estudio HELENA(30). Discusión 113 C C Ca a ap p pi i it t tu u ul l lo o o 6 6 6. . . L L Li i im m mi i it t ta a ac c ci i io o on n ne e es s s y y y l l lí í ín n ne e ea a as s s d d de e e f f fu u ut t tu u ur r ro o o . . . Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 114 115 6.1. Limitaciones Las precisiones señaladas anteriormente en relación al método obligan a matizar el alcance del estudio. En primer lugar, debido a la naturaleza descriptiva del trabajo se hace necesario manejar los datos obtenidos con la oportuna cautela. Las relaciones halladas tienen carácter asociativo, y nunca causal. En segundo lugar, parece necesario destacar que, aunque el tamaño de la muestra es considerable y los participantes son en apariencia población escolar española normal, el procedimiento de selección utilizado obliga a que la generalización de los resultados a otras poblaciones similares tenga en cuenta factores de entrenamiento, socioeconómicos y culturales que pueden afectar a la condición física de los adolescentes. La climatología, alimentación, atención médico-sanitaria, etc. pueden ser factores que modulen el ritmo y dirección de las adaptaciones físicas. Igualmente, aspectos tan determinantes como la raza pueden ser una importante fuente de variación en la aplicación e interpretación de estos resultados. Finalmente, en el presente estudio no se han medido los hábitos alimentarios, ni el grado de sedentarismo y realización de actividad física, variables determinantes del nivel de condición física. De esta forma, los cambios apreciados en la condición física de los escolares gallegos suponen una caja oscura de relaciones e influencias por desentrañar. Las justificaciones aportadas en este trabajo para los cambios observados se basan en relaciones o asociaciones encontradas en la literatura o establecidas mediante procedimientos lógicos a partir de datos aportados por otros estudios y, por tanto, deben ser tenidas en cuenta como meras hipótesis especulativas hasta que los efectos causales reales sean identificados. Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 116 6.2. Líneas de futuro Una pausada interpretación de los resultados del presente estudio, así como la discusión con el corpus de conocimiento actual sobre la temática, podrá colaborar para encontrar algunas claves que ayuden a comprender la evolución de la condición física en población escolar y a identificar los factores determinantes de la misma. Esto posibilitará a su vez una elaboración de políticas sociales y toma de decisiones individuales más acertadas de cara a prevenir los estados deficitarios en la salud de nuestros jóvenes y, por consiguiente, en las etapas posteriores de la vida. De esta manera, se podrán plantear iniciativas que permitan un mayor nivel de bienestar y una mayor sostenibilidad económica de los servicios de salud pública. En esta línea, las principales vías de futuro a partir de esta investigación son: 1. Dar la máxima difusión a los resultados del estudio dentro del ámbito autonómico y nacional. 2. Diseñar e implementar un nuevo estudio que permita superar las carencias metodológicas y las limitaciones apreciadas durante la realización del presente trabajo. 3. Identificar los cambios intergeneracionales producidos en los hábitos alimentarios, en la conducta sedentaria y en la práctica de actividad física y ejercicio en los adolescentes gallegos. 4. Sumarse a los esfuerzos, ya iniciados por otros grupos de investigación en Europa, por desentrañar las relaciones que guardan los niveles de condición física de la población escolar con los hábitos alimentarios, el grado de sedentarismo y la práctica de actividad física. Limitaciones y líneas de futuro 117 C C Ca a ap p pi i it t tu u ul l lo o o 7 7 7. . . C C Co o on n nc c cl l lu u us s si i io o on n ne e es s s . . . Análisis de la condición física en escolares gallegos de 14 y 15 años 124 Figura 8.2. Evolución del número de referencias consultadas por año de publicación. 0 20 40 60 80 <80 80-84 85-89 90-94 95-99 00-04 05-09 10-13 682 Referencias bibliográficas 125 REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS (1) Mokdad AH, Marks JS, Stroup DF, Gerberding JL. Actual causes of death in the United States, 2000. JAMA 2004 Mar 10;291(10):1238-1245. (2) Mokdad AH, Marks JS, Stroup DF, Gerberding JL. Correction: actual causes of death in the United States, 2000. JAMA 2005 Jan 19;293(3):293-294. 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