Ariadna abandonada en Naxos : Melodrama en un acto, con períodos de música
Full text
ARIADNA .ft.Z. ' U"iD O NA JD A EN N.fil X® So MELODRAMA EN UN ACTO, CON PERIODOS DE MUSICA. PERSONAS. Teseo Ariadna La Oreada......... Soldados Griego Música ACTORES. Sr. Marine! Garcia. Sra. Rita Luna. .. Sra. Andrea Luna. s. La escena representa una Isla con varios peñascos , y la vista de la mar. Ariadna que está recost ida sobre uno de ellos, y dormida : y Teseo que baxa. ESCENA PRIMERA. ARIADNA Y TESEO. Tes. V engo de huevo á verla , santo cielo! y por la última vez. I Ariadna bella i• tú sin temor te rindes al encarna de un sueño dulce? No prevees la pena que al despertar te aguarda ! Te-discurres estar aun en mis brazos placentera, 3 y estrecharme en tu seno cariñosa ? 4 O quán fiel es tu amor y tu fineza! j Y yo acierto á pensarlo? 6 Impio proyecto ! 7 Osara abandonarte ? Tal hiciera siendo la protectora de mi Vida, mi bienhechora , mi querida prenda? 8 Ah bárbaro ! abortaron algun tiempo de este desierto las escoras cuevas monstruo mayor que tú ? 9 No te ha librado de Minos de la cólera proterva ? Io Quién de su Laberinto me librára, si Ariadna compasiva no lo hiciera? Ir Quién me libró del monstruo que alli habia? I2 Padres , amigos , patria , su fineza Á
todo por mí ha deudo. 1 3 Por seguirme todo ha sacrificado::- Y á qué ti( rras? á un desierto. 14 Y pudiera abandonarla? as Abandonar á Ariadna ! t6 Quando queda al mas cruel dolor ab rndonada, á las ansias mas duras y mas ciertas, al furor. de los duros elementos, ' y á los monstruos que habitan estas peñas ? 17 No , Teseo: no , fieles Atenienses, no será tanta , no , vuestra fiereza. 13 Libra á mi Patria de un tributo impío ; cumplí con el deber que me impone ésta: 19 tambien amor los tiene , y á mi pecho no son.menos sagrados que los de ella. 20. Ádriadna hace algunos movimientos. Su pecho está agitado : 21 y aún suspira! 22 El sueño de Ariadna parece turbado por alguna vision espantosa. Ariad. Teseo! , ah! Teseo! 13. en sueños. les. Su belleza hasta en sueños me nombra. 24 Ariad. Dios ! socorro! salva , salva á tu Ariadna. 25 Tes. Qué vocea? 26 Ariad. Abandonarme ? Abandonarme , fiero? 27 Tes. Qué es lo que escucho ? qué cruel estrella, qué deidad de tus gustos embidiosa, tu desgracia y destino te revela? 28 Ariad. El se va huyendo. Ah bárbaro! 29 Tes. Ariadna!::: 30 Quiere abrazarla , y se deti.'ne como violent"Jq. qué esfuerzo , ó Dios! qué fuerza tan vi<,senta y oculta de su pecho me rechaza ? 30 Asi quizá el destino me lo ordena. 31 sena una trompeta. {Qué escucho ! y me llaman ; los navios ya se preparan á¿xt;nder las velas; todo , todo me anuncia que es preciso, que para siempre me separe de ella. -)2 Dioses que veis el corazon cae Ariadna, qué debo resolver en tal tormenta? 33 toca otra vez. Otra vez ? ah crueles! qué siniestro con la rnzt'sica. hado os conduxo á esta Insula desierta ? 34 qué furia os avisó nuestro retiro ? 35 Esta roca , que siempre la violencia de las olas embate , y este monte de leones poblado, sitios eran de delicia al cariño de dos. almas 36 Mas ay, quán vana es toda resistencia! 4 ex 1
a. vez. a. pues hárl de dividirse de sus brazos. g7 Mas qué profiero , Dioses! qué vergüenza ! Teseo , el. amor y'ergüllo dd su `Patria, quien ha librado' de su riesgo á Atenas, quien venció al Minotauro:•'tan'terrible hoy suspira á los pies de una belleza. 38 No mas piedad, no mas amor; 39 procura ser heroe nuevamente : 40 tu alma eleva. 4t Sé Teseo. 42 Sí, Griegos : no me quedo, voy adonde la gloria, me vocea, obcdez*o las leyes sacrosantas del honor y el destino sin reserva: yo os sacrifico todo mi reposo, y todas mis mas dulces complacencias. 43 Q uiere irse; pero se queda pasmado mireíndola con dolor. Objeto desdichado de mi afecto, y de mi dolor sumo : no , no quieras con tu aborrecimiento perseguirme; no implores las Deidades sempiternas del infame perjurio vengadoras, pites no está en mi poder la resistencia. 44 El pesar , el cruel remordimiento serán tus vengadores : por do quiera sabrán el corazon despedazarme. 45 Q uán en vano combate mi terneza el amor de la gloria ! Sí : en mi pecho esta llama de amor durará eterna. 46 Otra vez::? Dioses! helos ! ' sus miradas su indignacion proterva representan ! A, Ariadna matar quieren. 47 Me amenazan ! me llaman ! 48 Un instante tan siquiera! Y será á su furor sacrificado mi dulce dueño? 49 0 Ariadna bella ! 5o No : volemos: guardemosla la vida. 51 Mas quién podrá auxiliar á su flaqueza r Tened piedad Deidades : enviadla uno que la liberte y la protexa. 5 a Ya despierta : partamos ; evitemos su vista, pues sus lágrimas pudieran enternecerme:: Ah infeliz Tcseo! 53 Baxan algunos Soldados por el monte, Teseo va ácia ellos, y dice: Ninguno ose acercarse á su . belleza: respetad esa vida , pues la mia es de su mano ciertamente deuda., Ya os sigo : ya me aparto de mí mismo 54 T r anse los Griegos : Teseo los sigue volviendo d cada instante la ca. beta , y á lo aílti.no dice con A2
Ariadna ! dulce' Ariadna! Ariadna bella. 55 ESCENA SEGUNDA. ARIADNA, QUE DESPIERTA. Ariad. Ah Teseo! mi nombre repetias ? 56 No le veo : sin duda me engañaba una ilusion del sueño :de mi lado le apartó la beldad de la mañana! 57 Yo te saludo reluciente Aurora. 5.8 Nunca te ví tan bella y tan galana ! 59 El sol dora las cumbres de los montes, y con qué pompa anuncia su llegada ! qué magestad tan bella! 6o Mi Teseo ! tres dias ha que la aurora me encontraba á tu lado; mas hoy te anticipaste. óI Nuestro amor parecía que aprobaba. 62 Quan hermosos parecen estos risc as con las luces hermosas que derrama ! 63 Este sitio tan triste y horroroso sin tí mi - amado quan:o me espantara! 64 No se lo g ran aqui las ,'eliciosas horas , los dias dichosos q ue lograba con-'mo en les jardines de mi padre: aquí t,o se halan las frondosas plantas de olorosos rosales , cuya sombra nuestros dulces cãriños ocultaban; ni nos despiertan con su dulce canto las aves en sus ramos colocadas. 65 Esto todo es salvage y espantoso; 66 las olas de la mar alborotadas se vienen á estrellar entre estas peñas, E y aun parece que quieren desgajarlas. 67 ste peñasco todo se conmueve. 68 Ruge el Lcoo furioso. 6 9 Tu Ariadna ya no duerme : Teseo?- 7o Dd te has ido ? 71 Los leones y tigres va tu saña .á perseguir, y dexas de este modo á tu esposa , que teme tus desgracias? 72 Alt ! ven , que ya no duerme :'ven 'corriendo á estrecharte en los brazos que te aguardan. 73 Quántas lágrimas tristes me has costado esta noche ! 74 Jamás r,ayor desgracia he soñado! 75 Quería abandonarme, en vano yo mis brazos le alargaba; huia de mí , y en breve parecióme que de mí para siempre se apartaba. 76 ti 4
Cielos , si su valor se alexa mucho ! 77 Pues que por mí, Deidades soberanas, libertasteis su sida., poderosas velld para que pueda conservarla pues aun pueden contra ella suscitarse infinidad de riesgos y desgracias. 78 Puede un tigre furioso sorprenderle en este bosque. 79 Y quién le libertará ? 80 Ah! ven Teseo : oye mis lamentos , ven á enjugar el llanto de tu Ariadna. 8r Ya sabes guante te amo : bien conoces mi corazon, que tímido se espanta , y permites que lleno de inquietudes sufra, mi bien , las penas mas amargas ? 82 Se aumenta su inquietud. Teseo:::- mas no viene : no responde : qué frialdad mis ánimos embarga! 83 El corazon palpita: 84 mi Teseo ::- 85 mi Teseo ::- 86 Deidades sacrosantas , qué tristes ecos á mi' voz responden ! 87 Este ruido del bosque , qué señala ? 88 con la música. Le busca por todas partes. La tempestad se acerca : y él la escucha, y en venir todavia se retarda ? 89 Dó estás Teseo ? d6 podré encontrarte? 90 ESCENA TERCERA. LA VOZ DE LA NINFA. Voz. En vano te deshaces, y le llamas : no volverás á ver á ese perjuro ; para siempre te dexa - abandonada. - Ariad. Para siempre? No puede. Za voz. Ten creido, - -- que la Ninfa del bosque es la que te habla. Yo le he visto partirse : lo aseguro , la luz temió, tus súplicas amargas, y tus ojos de lágrimas bañados, - al mar se entrega, estás abandonada. Ariad. Dioses! 'z cae desmayada. Abandonada , sola, sola :::: aquí::: sobre estas rocas escarpadas. ' 2 Y Teseo ha podido abandon irtne ? , 3 Justos Dioses ::: Teseo : : : 4 Advierte un navío y se levanta precipitadamentr. Mas que extraña cosa descubro ? quién une da socorro? ti 5
Allí una nave: vuela con instancia. >" Pero él huyó y mi desgracia es cierta ! de este moco el perjuro mi amor trata! 6 a,a9 segunda vez al pie del peñasco. De este modo engañarme, guando sabe quJ tan fina y constante le adoraba , que por él t ne he atrevido á todo riesgo, y todo lo ;he dexado con constancia ? 7 Teseo , tú has podido abandonarme ? A quien te ha acompañado - en tus desgracias , quién te salvó la vida ! darme muerte era accion á tu brazo reservada ? 8 Por oué te vi, infelice ? 9 Mas quién fuera q uien sus t os cariños no escuchara? Su presencia garlan y magestuosa, el explgndor heroyco de su fama , no arrastraran de todos los efectos ? Quién no se le rindiera avasallada ? io Ay, que conoció presto mi flaqueza ! I r Ser dueño de mi misma rj acertaba. la A Teseo m i sil veces le decia , el amor y piedad á tí me arrastran. 13 Huye , salva tu vida prontamente. 14 Huye amado Teseo. 15 La delgada laebra de este hilo toma , ven , que quiero guiar yo por mi misma tus pisadas, y el Minotauro morirá á tus manos. 16 Amor te asistirá con su pujanza. 17 Entra en el Laberinto , reconoce sus pérfidos rodeos con constancia , halla al' monstruo, le hiere, y finalmente queda muerto á los filos de su espada. 18 En sus brazos me coge ; nos huimos , 19 y 'en esta Isla de fieras habitada 20 me dexa abandonada para siempre ! 21 Deidades ofendidas ! sin venganza podeis mirar un trato tan iniqüo ? 22 Vosotras escuchasteis sus palabras, sus juramentos : veis corno los cumple: y no es tanta malicia castigada ? 23 Gustais castigar solo la flaqueza , y que el autor del crimen se indultára? Es justicia que, sea solamente yo la víctima triste castigada ? •24 Por qué queréis Deidades perseguirme ? 25 „No permitais que sufra en pena tanta , ion . la música. „el temor de • una muerte tan terrible , e)
1 „y qué aún se me presenta tan lejana! „Acabad mis tormentos : destruidme , „ quede con vuestros rayos sepultada." 27 No es esta la ribera de .Cbcito? la cueba de las furiasdesperadas ? 28 Delirando agitadamente. Escuchemos ::: 6 Cielo ! qué bramidos ! 29 Sin duda que las furias se ¡eparan, y Teseo con ellas. 3o Sed crueles, desaced sin piedad esa vil alma, y que mis ojos viendo su castigo se alegren, se diviertan y complazcan. 3s Rodead su infame corazon perjuro con aquesas serpientes enroscadas. 32 Desacedle. 33 Ya veo que á él se arrojan. 34 El abismo se entre-abre : ya las llamas se levantan. 3 5 Sin lástima arrojadle, arrojad á ese ingrato á su eficacia. 36 Ah teneos, teneos, 3 7 que aun le adoro! 38 con la música. - Qué delirio me turba y me arrebata? 39 Léjos de mí., fantasmas insufribles. 40 Dónde estoy ? vivo ? y es posible ? Ariadna en esta parte , en Naxo, y sin Teseo ? 41 Cómo! la hija de Miraos , una rama de la alta descendencia de los Dioses, verse en este peñasco abandonada , siendo desprecio de los hombres todos, y expuesta de las bestias á la saña ? 42 Quán poco hace que estaba yo inocente sin que un solo suspiro derramara ! y al amor ignorando. 4; Dulcemente de mi madre en el pecho reposaba , de su amada Ariadna satisfecha en sus brazos amantes me estrechaba :: : Ay que dias tan dulces y tranquilos, quán presto se volaron á mis ansias ! 44 -Ya no tornarán, mas aquellos ,dias en que gozaba tan dichosa calma ! 4ÇY qué estoy ya perdida sin remedio ? 46 Perdida por Teseo ? 47 Despreciada ° estoy ya de los Dioses y los hombres , solamente de un impío por la falta ? 48 Moriré en lo florido de mis años , sin que ún sértan siquiera entre las ansias de mi muerte procure con<nlarme, y que lleveá mi madre idolatrada de SU hija los suspiros postrimeros ? 49 is i fa.
8 Oh madre , que yo pueda ante tus plantas postrarme , y aun regarlas con mi llanto sobre la tierra dura reclinada! 50 Ah ya no me conoces! No conoces á esta tu hija criminal é ingrata, pero que está tambien arrepentida ? 5 r Perdonala : revoca : sí : retrata de rodillas. tu maldicion cumplida en tanto extremo , y á una muerte tan mísera é infausta un instante preceda de reposo ! 5 z La voz. Otra vez oye atenta mis palabras , 1 tu libertador llega , tus desdichas van á ser concluidas y acabadas: mas para que los Dioses se apaciguen á Neptuno has de ser sacrificada. 53 Ariad. Qué tendré quien me venge, y me liberte ! Podré creerte Diosa de esta estancia? 54 Ah! ya escucho el oráculo que anuncia L por tu boca la suerte que me aguarda , ese libertador que me anunciaste El es la muerte en el seno de las aguas. 55 El,, Dios , qué revolucion en todo el globo ! de Se pone el Sol , la noche se derrama da casi al mismo momento de la Aurora. 56, Qué negra está la mar y alborotada! 5 7 qué relámpagos ! grandes ! infelice ! 58 cómo crece su furia ! desdichada! 59 bax el trueno zumba por entre estas peñas. 6o Quién podrá socorrerme en tal borrasca ? 6r Corramos; sí, corramos á la Ninfa::: Sube sobre la peña. Ah , que el cielo se entre-abre. 63 Deidad santa, salvame. 64 Piedad , Dioses compasivos: 65 á dónde , dónde huiré? 66 He aqui la Parca... 67 la muerte me rodea : 68 ya la miro! sobre mí la estoy viendo colocada: á mi lado , deb.exo, en todas partes, por ció quiera me sigue y me amenaza. 69 Los Dioses , los furiosos elementos, los hombres , todos con fiereza extraña han jurado perderme. Soy acaso tan criminal , tan impia, y tan malvada? 7d La roca tiembla : acaso por destruirme detras de mí onerosa se desgaja. 71 Faltan las fuerzas. 72 Esto es hecho. 73 . Cedo:::- 74 Piedad de mí , Deidades irritadas... Teseo! ah Teseo! tu perjurio... tu ingratitud... Teseo... Desgraciada! cae el rayo.