España y Marruecos Alfonso Iglesias Amorín RUHM Vol. 8, Nº 16 (2019), pp. 11 – 16 © ISSN: 2254-6111 11 España y Marruecos: Guerra y colonialismo en los siglos XIX y XX Alfonso Iglesias Amorín Universidade de Santiago de Compostela
[email protected] i actualmente se pregunta a los españoles qué es para ellos Marruecos las respuestas serían diversas, pero es probable que la inmigración fuese el elemento más repetido. La valla de Melilla es el triste símbolo de las diminutas fronteras entre ambos países, de la separación entre dos mundos, dos realidades, que siempre han estado muy cerca geográficamente, pero a las que han separado numerosos elementos, desde el idioma a la religión, pasando por la cultura o el sistema político, entre muchos otros. Pero si nos remontáramos cien años atrás y preguntáramos a los españoles qué era para ellos Marruecos, la respuesta predominante estaría clara: guerra. Y es que durante el primer tercio del siglo XX, un momento decisivo para la construcción de la España que ha llegado hasta nuestros días, la continua guerra en Marruecos fue un elemento absolutamente clave en la evolución del país. Esta importancia va más allá de las pérdidas humanas y económicas o de los intereses colonialistas del país. España, de entre las potencias que se repartieron África, fue la que tuvo una parte más pequeña en el pastel, y sin embargo no parece aventurado afirmar que fue la más afectada por lo que sucedió en sus territorios africanos. Algo impresionante si nos detenemos de forma superficial en analizar el enorme impacto de África en la Europa Contemporánea. Italia registró uno de los mayores desastres coloniales del continente en Adowa (Etiopía) en 1896, pero los políticos lograron minimizar su impacto en la metrópolis; y en tiempos de Mussolini el definitivo intento de conquista de Etiopía tensó las relaciones entre potencias en Europa, contribuyendo a la II Guerra Mundial, aunque las causas definitivas de ruptura fueron otras. Para los británicos, sus enormes posesiones en África contribuyeron a la prosperidad del Imperio, y sus tensiones con los franceses, que culminaron con una especie de “guerra fría” en Fashoda (Sudán, 1898), pudieron llevar a una guerra europea, pero fueron capaces de reconducir la situación, y pocos años después ambas naciones sellarían una duradera alianza. El pragmatismo británico les permitió superar con cierta tranquilidad incluso el complicado proceso descolonizador posterior a la II Guerra Mundial, lo que no sucedió con el otro gran imperio colonial del continente: el francés. Especialmente por el papel que jugaba Argelia para su metrópoli, Francia se vio afectada por lo que sucedía al sur del Mediterráneo hasta el punto de que condicionó el paso de la Cuarta a la Quinta República Francesa. Un nivel de influencia comparable al portugués, cuyo Estado Novo se ligó al Imperio colonial de forma tan estrecha que su resistencia a la S
España y Marruecos Alfonso Iglesias Amorín RUHM Vol. 8, Nº 16 (2019), pp. 11 – 16 © ISSN: 2254-6111 12 descolonización acabó por arrastrar al abismo a la propia dictadura y favoreció la Revolución de los Claveles en 1974. Con todos estos ejemplos no resulta fácil competir y menos cuando la “perla” del colonialismo español era un territorio pequeño y de escasa riqueza en el norte de Marruecos. Pero la cosa cambia si pensamos en cómo la dictadura de Primo derivó del desastre colonial en el Rif y, sobre todo, en hasta qué punto la Guerra Civil y el propio régimen de Franco hunden sus raíces en la presencia española al sur del estrecho de Gibraltar, una presencia que está en su misma esencia. 1 En ninguno de los otros Estados europeos los que conquistaron las colonias conquistaron también la metrópolis, literalmente. Marruecos se había convertido para el Ejército español de comienzos del siglo pasado en un lugar que dominar. Lejos de la influencia de los políticos, muchos de los oficiales allí destinados se sentían los verdaderos dueños de aquel territorio, e hicieron de la guerra su forma de vida, y ya de paso de ascenso en el escalafón militar. Una parte de esta oficialidad, los conocidos como africanistas, encabezados por el propio Franco, iban a ser el núcleo central del golpe de Estado que terminó con la II República e instauró una dictadura de 40 años. Sin esta experiencia marroquí, sin el Ejército de África, toda esta historia resulta inexplicable, y no es la única. Por estos y otros motivos, profundizar en el estudio del colonialismo español en Marruecos es una tarea necesaria y de enorme interés para los historiadores. No obstante, dicha tarea ha quedado relegada a un plano bastante secundario en la historiografía española, y buena parte de los acercamientos han estado vinculados a una historia militar tradicional que no iba mucho más allá del análisis de batallas, ejércitos y protagonistas. Este tipo de historia descriptiva, a menudo llevada a cabo por militares y con objetivos poco académicos como justificar el valor y necesidad del propio oficio o recoger las glorias nacionales, es precisamente la que la Revista Universitaria de Historia Militar ha tratado de dejar atrás desde su creación. Aunque es cierto que cada vez tiene menor consideración en el mundo académico, hablamos de una tradición que sigue gozando de una notable fuerza y presencia en el mundo editorial y divulgativo. Durante el Franquismo fue muy difícil encarar los conflictos militares en Marruecos con una cierta objetividad, por razones fácilmente comprensibles. Por ello, y pese a la ingente labor de algunos hombres afines a la Dictadura, como Tomás García Figueras (apologeta del régimen pero cuyo trabajo de recopilación resulta digno de elogio), los mejores trabajos tuvieron que hacerse fuera, de la mano de hispanistas como Stanley Payne o Carolyn P. Boyd. Aunque no se centraron específicamente en el tema marroquí, sí que lo trataron con un rigor que hasta entonces no era habitual. 2 También en estos años aparecen algunos trabajos específicos sobre las campañas, como 1 Recientemente he reflexionado más en profundidad sobre esta cuestión en Alfonso IGLESIAS AMORÍN: “La cultura africanista en el Ejército español”, Pasado y memoria, 15 (2016), pp. 99-122. 2 Entre los trabajos de cada uno destacan: Stanley G. PAYNE: Los militares y la política en la España contempránea, París, Ruedo Ibérico, 1976; y Carolyn P. BOYD: La política pretoriana en el reinado de Alfonso XIII, Madrid, Alianza, 1990 (original de 1979).
España y Marruecos Alfonso Iglesias Amorín RUHM Vol. 8, Nº 16 (2019), pp. 11 – 16 © ISSN: 2254-6111 13 los de David S. Woolman o Shannong E. Fleming, muy centrado en lo puramente militar, pero cuyo mérito para la época es muy notable. 3 Solo desde los años ochenta comenzó un acercamiento a lo que podríamos denominar como “historia social de la guerra”, con análisis más concienzudos e interdisciplinares que abordaron otras derivaciones del conflicto marroquí. Uno de los trabajos más influyentes fue el de Andreè Bachoud, Los españoles ante las Campañas de Marruecos, obra ya clásica y referente para trabajos posteriores a la hora de analizar la forma en que la sociedad española había reaccionado ante la guerra. 4 En los noventa se hicieron más frecuentes los trabajos específicos sobre las guerras de Marruecos que superaban claramente la historia militar tradicional, con un definitivo afianzamiento tras el cambio de centuria, que vio aparecer trabajos tan destacados como los de Sebastian Balfour, María Rosa de Madariaga, Pablo La Porte, Juan Pando Despierto o Eloy Martín Corrales, 5 acercamientos a las campañas militares que fueron mucho más allá de combates y batallas, para profundizar en el impacto social, las repercusiones políticas, las relaciones internacionales y un largo etcétera. Obras como éstas continúan siendo un referente en el camino que seguimos hoy en día, en el que se siguen aportando enfoques y abriendo los temas de investigación. Entre las nuevas generaciones se ha visto también un creciente interés en la temática, perceptible en la aparición de diversas tesis doctorales, que gracias a los sistemas digitales de consulta pasan rápidamente a engrosar el material disponible para los investigadores. Aunque es evidente que el tema resulta secundario en el mundo académico español, porque son pocas tesis si las comparamos con las de otras temáticas, suponen una esperanzadora mirada hacia el futuro, previendo la aparición de nuevos investigadores y proyectos que continúen avanzando en las líneas de trabajo abiertas. Es cierto que la época no es la mejor, y las dificultades de los jóvenes para afianzarse en el mundo académico son un grave lastre del sistema, pero aun así vemos como en ocasiones la voluntad y las ganas se consiguen sobreponer a la precariedad, y nuevos investigadores se van abriendo camino. Por otra parte conviene recordar que dentro de dos años se producirá el que debería ser el centenario con más repercusión en relación a las campañas militares en Marruecos: el del desastre de Annual. Son muchas las fechas relevantes que podríamos destacar con respecto a los conflictos marroquíes, pero posiblemente 1921 sea el año de mayor trascendencia, por la magnitud de la catástrofe, por lo que supuso para la evo3 David S. WOOLMAN: Abdel-Krim y la guerra del Rif, Barcelona, Oikus Tau, 1971; Shannong E. FLEMING: Primo de Rivera and Abd el Krim: The Struggle in Spanish Morocco, 1923-1927, Madison, Universidad de Wisconsin, 1974. 4 Andreè BACHOUD: Los españoles ante las campañas de Marruecos, Madrid, Espasa, 1988. 5 Para no extendernos demasiado podemos destacar un trabajo de cada autor: Sebastian BALFOUR: Abrazo mortal: De la guerra colonial a la Guerra Civil en España y Marruecos (1909-1939), Barcelona, Península, 2002; Pablo LA PORTE: La atracción del imán. El desastre de Annual y sus repercusiones en la política europea (1921-1923), Madrid, Biblioteca Nueva, 2001; María Rosa de MADARIAGA: En el Barranco del Lobo. Las guerras de Marruecos, Madrid, Alianza, 2005; Juan PANDO: Historia secreta de Annual, Barcelona, Altaya, 2008; Eloy MARTÍN CORRALES: La imagen del magrebí en España. Una perspectiva histórica siglos XVI-XX, Barcelona, Bellaterra, 2002.
España y Marruecos Alfonso Iglesias Amorín RUHM Vol. 8, Nº 16 (2019), pp. 11 – 16 © ISSN: 2254-6111 14 lución política española y por su importancia en la historia y la memoria. Es de esperar que la efeméride favorezca un repunte en las investigaciones y una revisión historiográfica, así como una amplificación de la difusión en el ámbito público. Esto último adquiere especial importancia si pensamos que el desastre de Annual en particular, y la presencia española en Marruecos en general, son unos grandes desconocidos para la mayor parte de los españoles. Naturalmente, no es lo ideal que haya que esperar a un centenario para que de verdad se trabaje sobre un hecho histórico, pero uno de los deberes de los historiadores es llegar más a la sociedad y no encerrarnos en una difusión dirigida solo al mundo académico. Como recientemente demostró la Primera Guerra Mundial, los centenarios suponen una buena oportunidad para amplificar el impacto de los estudios históricos, y sería poco inteligente no aprovechar el empuje que pueden suponer. Por ello, desde aquí también es nuestra intención aportar ideas y líneas de investigación que puedan empujar a otros historiadores a continuar por esa senda. El papel del desastre de Annual como episodio crucial de la presencia española en Marruecos queda bien demostrado en este dossier, en el que, pese a la heterogeneidad de los artículos, dicho episodio termina teniendo un papel central en todos ellos. No obstante, no quisiéramos caer en la habitual tendencia de la historiografía a centrarse de forma casi exclusiva en los momentos de mayor impacto e impopularidad de las campañas, entre los que además del de Annual destacó el desastre del Barranco del Lobo, en buena medida por coincidir con la Semana Trágica. Además de los breves conflictos del XIX, en el siglo XX el Ejército español en Marruecos estuvo en un estado de guerra casi continuo durante unos 15 años, un periodo largo que resulta imposible de analizar correctamente valiéndose solo de los “años decisivos”. Además, hay que tener en cuenta que la historia militar va mucho más allá de las guerras, por lo que la constante presencia de un Ejército español en el norte de Marruecos, que se extendió de 1909 a 1956, ofrece un periodo mucho más largo y con muchas posibilidades de estudio. Y eso sin contar con Ceuta, Melilla y los peñones, lugares que por su ubicación tuvieron una fuerte presencia militar ininterrumpida durante siglos, por lo que el objeto de estudio tiene una cronología caracterizada por su continuidad y el largo plazo. Del mismo modo, las posibilidades del estudio de lo militar no se quedan solo en las guerras y el Ejército, y precisamente lo que ha caracterizado a la nueva historia militar es su interdisciplinariedad. Las repercusiones de las guerras en la sociedad, su impacto económico, cómo fueron percibidas por los ciudadanos, las manifestaciones artísticas que de ellas derivaron… son elementos que hacen útiles métodos y técnicas de la historia social, económica, política, del arte, de las mentalidades y un largo etcétera. Con esto en mente, resulta inevitable que la vocación de este dossier sea claramente interdisciplinar, y en sus distintos textos ha tratado de cubrir aspectos muy diferentes que resumen muy bien las nuevas perspectivas y formas de estudiar y analizar la guerra. La génesis del dossier se sitúa en las jornadas “España y Marruecos: Guerra, convivencia y colonialismo (siglos XIX y XX)”, que organizamos junto con Xosé M. Núñez Seixas, y que tuvieron lugar en Santiago de Compostela los días 9 y 10 de mayo de 2018, con presencia de figuras tan destacadas de los estudios históricos sobre Marruecos como Sebastian Balfour o Eloy Martín Corrales. Entre algunos de los
España y Marruecos Alfonso Iglesias Amorín RUHM Vol. 8, Nº 16 (2019), pp. 11 – 16 © ISSN: 2254-6111 15 participantes se planteó la idea de convertir las ponencias en artículos y dar continuidad al objetivo de difusión de las jornadas con su publicación conjunta en una revista científica, y la RUHM, referente en la consolidación en España de una nueva historia militar, aparecía como una elección idónea. El dossier arranca con un texto de Geoffrey Jensen (Virginia Military Institute), en el que este hispanista de reconocido prestigio intenta situar el caso español en un contexto europeo. Este ejercicio comparativo no solo resulta notablemente original, sino que establece un marco teórico de referencia rápida para comparar la vertiente militar del colonialismo español con la de otros Estados europeos. Rocío Velasco, de la Universidad de Extremadura, nos ofrece por su parte una perspectiva diferente al tratar dos figuras centrales dentro de las campañas de Marruecos, como son El Raisuni y Abd-el-Krim. Esta perspectiva es la de la historiografía marroquí, absolutamente marginada dentro de los estudios españoles, en buena parte por la barrera idiomática que afecta a la inmensa mayoría de los historiadores españoles. El dominio de la lengua árabe y su trabajo con las fuentes le permite a esta autora aportar al dossier una ruptura con el eurocentrismo, permitiendo una valiosa apertura de miras. Otra vuelta de tuerca al margen de los temas habituales la da Jesús Marchán, de la Universitat Pompeu Fabra, que analiza el débil proceso de colonización de Marruecos en relación a ese momento decisivo que fue el desastre de Annual. Aunque siempre se esté hablando del colonialismo español en Marruecos, éste parece un colonialismo sin colonos, porque la presencia de éstos ha pasado en general muy desapercibida, pero existió y resulta de un gran interés conocer sus características y extensión. María Gajate (Universidad de Salamanca), experta en el análisis de la opinión pública y su compleja relación con la opinión publicada, nos explica en su artículo cómo se transmitió a los españoles la campaña a través de la prensa, en este caso para el periodo ubicado entre los desastres del Barranco del Lobo (1909) y de Annual (1921). Finalmente, yo mismo cierro el dossier con otro texto vinculado a la percepción de la opinión pública, pero en este caso con la imagen como hilo conductor, tratando de analizar cómo desde mediados del siglo XIX fue cambiando el tratamiento visual de los conflictos marroquíes, en un proceso en el que la aparición y éxito de la fotografía fue el elemento principal para definir un cambio en la percepción que modificó la memoria colectiva de los españoles. Con todos estos trabajos, muy diferentes en su concepción y objetivos, pero que comparten unas inquietudes y un ámbito de estudio que esperamos se pueda revalorizar en los próximos años, hemos intentado conformar un dossier que sea de interés para un público lo más variado posible, y que vuelva a acercar el tema marroquí a una revista donde tiene mucho que aportar. Ya lo había hecho en su tercer número, allá por 2013, con el dossier “Las guerras coloniales de España en la época contemporánea: en el centenario de la instauración del protectorado español” coordinado por Daniel Macías Fernández, cuya revisión recomendamos por la calidad de sus textos y porque se complementa muy bien con este publicado trece números después. Finalmente, quería agradecer a la gente de la RUHM, especialmente a Miguel Alonso Ibarra y a David Alegre Lorenz, su pasión, dedicación y atención al detalle, que sin duda ha ayudado a pulir los textos y a que este dossier sea mucho más redon-
España y Marruecos Alfonso Iglesias Amorín RUHM Vol. 8, Nº 16 (2019), pp. 11 – 16 © ISSN: 2254-6111 16 do. Y, como no, a los autores de los artículos su esfuerzo y colaboración, cumpliendo plazos y respondiendo siempre ante peticiones y más peticiones; ha sido un placer trabajar con ellos y ellos son los verdaderos responsables de que esto haya salido adelante. Gracias a todos.