Boletín oficial del Centro Gallego, n. 34 (1906)
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AÑO III A vellaneda (B arracas al S ud ), M ayo 10 de 1906 NÚM. 34 DIRECTOR Abelardo Alvarez S ale el 10 de cada mes ADMINISTRADOR José Otero El Socio Don / S' Número^m ha satisfecho la ccuifidj/d de UN nacional, por su cuota correspon diente al mes de la fecha. •:-P t de 1906 ASAMBLEA GENE evaH f nto y idf' dea q ue f eli -! an ' ~ egir los destinos sociales, sino conipaliarles con patriotismo á levar adelante los propósitos que á to dos nos animan. ?Esdm Circular — Avellnneda Mayo Estimado consocio: A los efectos del artículo 83 y si guientes de los Estatutos Civiles, la Comisión Directiva ha resuelto cele* brar la asamblea general en primera convocatoria el domingo 27 del mes corriente alas 2 p. m. en el local so cial. No creemos necesario recordar á nuestros estimados consocios la im portancia que tienen estos actos para la marcha futura de la. asociación; to dos están en el deber de concurrir no sólo para ilustrar con sus opiniones á Es, necesario, rodear á los nuevos electos del mayor prestigio, concu rriendo á 1^ asamblea la totalidad de los asociad ds , si posible fuera, para dentar á las personas que merezcan la confianza de la mayoría en la labo riosa tarea á que es indispensable de dicarse en el próximo ejercicio; como es indispensable también que todos los señores socios se preocupen en estu diar la adjunta memoria administra tiva, para hacer en el momento opor-
B oletín - O ficial del C entro G allego tuno, las observaciones ó reclamos que cualquier duda pueda sugerirles, las que, esta comisión, tendrá la más agra da ble satisfacción en o ir y contestar y, si en ellas existiese algún error por nuestra parte, á lo que todos estamos sujetos, nos congratularemos en de clararlo así, como una satisfacción á nuestro patriotismo y buena voluntad. El C ent . ro G allego necesita hoy más que nunca del celo y actividad de todos los asociados; todos deben con currir á la asamblea general, aportan do nuevas ideas y proyectos tendien tes á su buena marcha y progreso, de acuerdo con el artículo 35 de los Es tatutos. En la seguridad que seremos aten didos por nuestros entusiastas asocia dos, nos es muy grato saludar á us ted con nuestra consideración más dis tinguida. La Comisión. ORDEN DEL DIA. 1. ° Apertura del acto por el Presidente y lectura de la memoria sobre el estado y marcha de la asociación. 2. ° Reclamos y propuestas. 3. ° Elección de la nueva Comisión Direc tiva, Jurado y Comisión Revisadora de Cuen tas. 4. ° Discusión de nuevos asuntos que se presenten de acuerdo con el artículo 35 de los Estatutos. Centro Gallego — De acuerdo con la resolu ción de la C. D. publicado en el número 32 de nuestro Boletín, se ha constituido el «Con servatorio de Música» el 15 de Marzo último cuya inauguración tuvo lugar el l.° de Abril con 24 alumnos de ambos sexos. Las siguientes actas que transcribimos para conocimiento de nuestros asociados instruye de la marcha y progresos adquirí-' dos durante el primei-mes en dicho estable cimiento. Lamentamos la falta de algunos alumnos á los a.xámenes y confiamos que concurrirán álos sucesivos. Acta n.° 1. En la ciudad de Avellaneda, Buenos Aires, á los veintiocho días del mes de Abril de mil nueve cientos seis, reunida la C. D. del C entro G allego en su local social siendo las siete y media p. m. y ha llándose presente el Maestro Director Musi cal don Humberto Miguez Rúa, el señor Presidente don Antonio Paredes Rey, de claró inaugurados los exámenes mensuales del «Conservatorio de Música». Examinados por el orden numérico de ma tricula dió el siguiente resultadado dictado por la comisión en cuarto intermedio: Alumno Alberto Paredes ler año solfeo Notable „ Juan Lacabe „ ,, ., y violín,, „ Antonio Leys „ „ „ Sobresaliente „ Pascual Baldesare ,, „ „ „ „ Santiago García „ Félix Mendez „ Pedro Gafasetti ,, Luis Raubeaud „ Julio Belo „ Enrique del Bart „ Manuel Golizález ..clarinete Aprobado „ y violín ,, ,, Sobresaliente „ Aprobado „ violín „ y mandolino „ ,, solfeo ,, Acto seguido el señor Presidente hizo en trega á cada uno de los alumnos de la nota de clasificación y como premio á sus adelan tos, entregó también á los alumnos Leys, Baldesare y Gaiasetti, de un ejemplar de la obra musical «Vuelo de Mariposa» del maes tro Seintti. Felicitó en términos afectuosos al nrofesor señor Miguez Rúa, por su c ompetencia, celo y actividad en el desempeño de sus fun ciones, invitando á los alumnos á perseverar en los estudios musicales. El señor Miguez agradeció á nombre pro-
B oletín O ficial lel C entro G allego 3 jiio y de los alumnos del conservatorio las manifestaciones de afecto de que acaban de ser objeto, prometiendo por su parte no es catimar medio alguno para formar de sus alumnos verdaderos artistas siempre que sean consecuentes y estudiosos. Con lo que se dió por terminado el acto siendo las diez p. m. Antonio Paredes Rey, Presidente — Hum berto Miguez Rúa, Profesor — Feliciano M. Culler, Secretario. Acta n.° 2. En la ciudad de Avellaneda (Buenos Aires), á los treinta dias del mes de Abril de mil nuevecientos seis, siendo las ocho de la mañana, hallándose reunida la C. D. del C entro G allego en el local social, y presente el Maestro Director don Humber to Rúa, el señor Presidente declaró abiertos los exámenes de las alumnas del conservato rio de música por el mes que fenece, dando el siguiente resultado, por el orden numérico de matrícula. Alumna l'ást l'aiedes ler año solfeo y piano Sobresaliente ,, Josefa Lalin ,, , >. >• ,, Maria L. González „ „ „ Aprobada Tomasa Meaños ,, ,, y canto .. l.ui-a Gómez „ y piano Pasando la comisión á cuarto intermedio confirmó 1 a clasificación indicada, premian do á las alumnas sobresalientes las niñas Jo sefa Lalin, con la obra musical, «5. a Roman za sin palabras» del maestro Goberna y á la niña Pastora Paredes, con un ejemplar de «6.a Romanza de Salón» las que fueron en tregadas por el señor Presidente con las no tas de clasificación respectivas, manifestan do á nombre de la Comisión Directiva, su justa admiración por los progresos alcanza dos por las examinadas en sus estudios de solfeo, teoría ó instrumental, tanto más dig no de ser admirado, cuanto que, como es sa bido las alumnas solo cuentan con un mes de estudio. Que la creación del Conservatorio de música, es y confía será en todo tiempo un orgullo para el i entro G allego el que sabrá tener siempre presente, no solo los vas tísimos conocimientos del profesor señor Mi guez Rúa, sino también su celo y patriotis mo para realizar tan bellos propósitos los que están encuadrados en los preliminares de la ( arta fundamental del C entro G allego y terminó felicitando á las alumnas estimu lándolas al estudio. El señor profesor agradeció los honrosos conceptos de que era objeto prometiendo ha cerse acreedor á ellos si como cree los alum nos le acompañan á merecerlos. Con lo que se dió por terminado el acto siendo las diez y media a. m. A. Paredes Rey, Presidente — Humberto Miguez Rúa. Profesor — Feliciano M. Culler, Secretario. DONDE EL AMOR IMPERA TODAS LAS LEYES SOBRAN ( P éase el número anterior) ( conclusión ) IX Saltando de dos en dos ios cincuenta esca lones que separaban de la corteza terrestre, la vivienda del coronel, llegó don Manuel, ja deante é impaciente, á la vez que avergonza do por su moral derrota, á la modesta bohar dilla en donde lo esperaban aquel y su so brino. Después de los saludos de estilo, más polí ticos que cariñosos, tomó la palabra clon Ma nuel: — Ya supondréis, coronel, el objeto de mi visita— Estáis en tocios los antecedentes; mi hija se muere irremisiblemente sino se casa cuanto antes con vuestro sobrino y mi deber e« salvarla, cueste lo que cueste. Permitidme don Manuel que os diga que desde un principio de vos ha dependido su enfermedad; de vos, que os habéis forjado la ilusión, digo mal, habéis querido seguirla moda ó estúpida rutina de que un pudiente debe casarse con otro de su igual, y... la ex periencia os está demostrando en vuestra hija que vale más el más noble de los senti mientos con que Natura nos dotó, el amor, que todos los tesoros terrestres habidos y por
4 B oletín Oficial del C entro G allego haber — El primero es un don divino que el 'hombre inventar no puede, como tampoco verlo ni palparlo — y el otro es ó son tesoros arrancados por nosotros ála madre tierra para hacernos grandes y soberbios, — y tanto más nos halagan y nos fascinan cuanto más codos de altura, de riqueza hablando, tenemos sobre nuestro prójimo. Os extrañará, señor Caamaño que os hable así un militar en el invierno de su vida, pero militar y todo tiene su corazón todavía ente ro — y este corazón también ha tenido su her moso cuarto de hora que no he querido cam biar por todos los tesoros y honores del mun do, prefiriendo buscar la muerte, que no ha llé, en tierra desconocida, antes que contra riar los sentimientos de mi alma, ni los dicta dos de mi conciencia. Y al decir esto, dos ardientes lágrimas ro daron por las bronceadas mejillas del an ciano. — Vuestras palabras, coronel, acaban de convencerme. Ahora más que nunca deseo que forme jiarte de mi familia un militar tan bizarro con un corazón que el tiempo ni las circunstancias de la vida han podido em pedernir; manos á la obra pues: ¿Me concedéis la mano de vuestro sobrino para mi hija? — Con el mayor de los gustos, don Ma nuel, porque ambos prueban que se quieren de verdad, pero como la diferencia de clases podría en lo futuro traer algún sinsabor, os exijo tan solo una condición. — Vos diréis, coronel. — Vuestra hija se casará en esta modesta bo hardilla, — y no solo vendrá á ella sin dote al guna sino que ha de venir vestida solamente con la ropa que su futuro esposo le regale; es decir, que son mis deseos en que se la entre guéis á mi sobrino, sin prenda alguna que le pertenezca actualmente ó que vosotros quierais donarle. —Pero, coronel, por amor de Dios, ved que esto es imposible, hasta ridículo. ¿Qué diría la sociedad Limeña, de la familia de Caamaño, cuando supiera que su única he redera se casaba casi furtivamente y ves tida como la más humilde jornalera — ¿No sería más lógico y más satisfactorio para to dos de que el solemne acto se realizase en mi casa con todo elexplendor de que estoy dis puesto á darle, de manera que repercutiese en todos los ámbitos del Perú? — Veo, Don Manuel que mis anteriores pa labras aún no os han convencido como me lo habéis asegurado, y perdonadme que os diga que seguis dominado por el orgullo del fausto. Lo dicho, don Manuel, con la condición que os he impuesto, mi sobrino podrá llegar á llamarse vuestro yerno, — de lo contrario, nunca; — ya conocéis mi carácter. — Pero reflexionad, coronel, que me estáis estrechando cada vez más entre la espada y la pared . — Nada de eso. estáis colocado entre la ra zón y la sinrazón y para bien vuestro y de todos elegid lo primero que es lo que os pro pongo, haced caso omiso del fausto y de lo que diráese galeoto de mundo. — Bien, trancemos, coronel:— acepto el que se casen aquí, pero habéis de permitir de que mi hija venga vestida alhajada y dotada como cuadra á la casa de los Caamaños. — Lo dicho, dicho, don Manuel — y en nada modificaré lo que os he impuesto. Es fácil de presumir lo contrariado que es taría don Manuel y la lucha de sentimientos en que lo había colocado la decisión del co ronel. Al fin era padre, — y su supremo anhelo era darle á su hija en aquel momento no solo toda su fortuna sino su misma alma, si posible fuera. Viendo que nade sacaría de la tenacidad del coronel (verdadero carácter español) y ya que debía descontar del programa la bri llantez y lujo del dia matrimonial, buscó un medio á fin de dotar brillantemente á su que rida hija sin que el bueno del coronel no lo notase. — Bien, coronel, estoy conforme con vues tra condición, vosotros mandareis la ropa
B oletín O ficial del Centro G allego 5 necesaria para que mi hija llegue aquí; — ven drá pobre como veo que lo desea-is y que es la mayor pena que me ocasionaréis. Ahora quiero haceros un pedido, al que espero no os opondréis. — ¿Cuál? — Aunque valga poco, quiero hacerle un regalo á mi hija en el acto del casamiento, si quiera para que lo conserve como un recuer do de su casa: — una camisa. Ante tal salida, quedólo mirando fijamen te el coronel como buscando una segunda in tención en las palabras de don Manuel y al cabo dijo: — ¿Una camisa, habéis dicho? —Si una camisa que bordará su pobre ma dre. Ya veis que bien sencillo será el regalo . de boda que de sus padres llevará la joven más hermosa y más rica del Perú. Quedó reflexionando el anciano militar. Le dolía el tener que admitir el que la joven Esther aportase al matrimonio prenda algu na de la casa en donde tanto se le había des preciado á él y á su sobrino, pero al fin se dijo para sí: camisa más ó menos no puede influir en la diferencia de fortunas délos dos jóve nes; mi sobrino también dispone de un par de camisas nuevecitas. — Bien; acepto don Manuel; podéis remi tirle la camisa, pero eso será también al concluirse el solemne acto de la unión de ambos. La fecha del casamiento quedó fijada para un mes después de esta conferencia. Mis lectores darán cuenta de la alegría que ocasionaría en la triste casa de Caamaño al saberse por don Manuel que y r a quedaba concertado el casamiento. A Esther jioco le importaba el salir rica ó pobre del lado de sus padres, siempre que sa liese querida como hasta entonces. A los doce dias su aspecto ya era otro y á los quince tuvo la dicha devolver á entrevis tarse con su prometido. Este, de conformidad con su tío y con los fondos disponibles, le había mandado confec cionar un vestido de zaraza y comprado las más necesarias prendas de vestir, de manera que dos dias antes de la fecha del matrimonio tenía en su poder la joven Esther toda la mo desta vestimenta para ir á buscar á su futuro esposo, en igualdad de condiciones, á la bo hardilla de nuestro bueno de coronel. Este también había organizado un poco el quinto cielo de aquella mansión; entre pintu ras, composturas y compras de una otra ca ma, tres sillas, otra mesa mayor etc., había gastado poco menos de que todo lo que dispo nía, pero estaba contento y conforme: no am bicionaba más que la felicidad de su sobrino. Llegó por fin el día señalado. Este casa miento, por lo humilde, se había tenido en se creto; solamente lo sabía don Antonio, y la servidumbre principal de la casa. La hermosura de Esther parecía mayor, ataviada con el modesto vestido donado por su futuro. Acompañada de sus padres y de don Anto nio llegaron á la casa del coronel en donde los esperaba: éste, su sobrino y un humilde sa cerdote. La ceremonia fué breve, — y al comenzar la consabida cena presentóse un criado de los Caamaños con una caja para la yá señora Esther: era el regalo desús padres, el único regalo admitido por don Marcial: la camisa. El coronel, dudando aún, deseó se abriese la caja en su présencia, y se abrió. Contenía una camisa, pero una camisa avaluada en .... seis millones de duros! ¡Estaba bordada y salpicada de brillantes; con doble hilera de botones de diamante, cada uno del tamaño de un grano de maíz! ¡Era la dote de Esther! Nuestro coronel quedó estupefacto sacán dolo cariñosamente de su abstracción don Manuel, diciéndole: — Querido coronel: he cumplido al pie de la letra la palabra empeñada; al aceptarme la camisa no me habéis fijado ni el monto ni la calidad, quedando pues á nuestro antojo la confección. — Es verdad, dijo por fin, D. Marcial — y ahora como siempre sostengo mi palabra,
6 B oletín O ficial del Centro G allego pero creedme que lo único que siento es el que me hay ais vencido en este detalle. Al día siguiente recibía el joven Ernesto un sobre cerrado y lacrado y cuya letra le era desconocida. La abrió con cuidado é impaciente, hallan do adentro una esquela y un giro á su favor por cinco millones de pesetas. ¡Era de Antonio! La esquela decía así: »Mi querido Antonio: » Aceptad, os lo ruego, este mi obsequio » que ós envío, como prueba del afecto que »os tiene. Sean ustedes felices. Vuestro afectísimo. Antonio. Y en verdad, pacientes lectores, que fue ron muy felices. Cuando me despedí de ellos por última vez en Lima encontró al anciano coronel rodea do por cuatro de sus nietecitos (así les llama ba él) relatándoles un pasage de cierta bata lla en donde él había actuado y les decía así se 'portan siempre los soldados españoles. Aquellos rollizos vastagos poseían la sin igual hermosura de su madre. Y si alguna vez pasais por Lima, pregun tad por la casa de los Caamaños y oiréis de ella, como yo la he oído, esta verídica tra dición. A belardo A lvarez . Abril 1906. i U MUE Pffll Don José B. Casás. — El 12 de Abril últi mo embarcó en el vapor «Nile» de la Mala Real Inglesa, nuestro distinguido y muy apre ciable comprovinciano don José B. Casás, con su apreciable familia en viaje ‘ de placer á nuestra amada Galicia. Numerosas personalidades de la colonia española y argentinos, invadían la cubierta del Trasatlántico, á despedir al señor Casás, quien con la galantería que le es característi ca, atendía y abrazaba con efusión á todos los amigos que le despedían deseándole feliz viage. No creemos necesario recordar en estas lí neas la actuación del señor Casás, en las múl tiples manifestaciones dentro de la colectivi dad española por ser demasiado conocidas de nuestros asociados. Deseárnosle una estadía feliz en su queri do pueblo natal, Pontevedra, en unión de su respetable familia. Don Luis Rodríguez. — Como lo anunciamos en el número anterior, el 20 de Abril úl timo partió abordo del magnífico vapor «Aragón» de la Mala Real Inglesa, con direc ción á la «Perlado los Mares» nuestro muy distinguido amigo y compañero D. Luís Ro dríguez, con su apreciable esposa ó hijita. Hemos experimentado la más grata satis facción al verlo abordo del Trasatlántico ro deado de muchísimos amigos que lo abraza ban y lo despedían haciendo votos por su fe licidad y la de su familia. El amigo Rodríguez, es uno de los entu siastas miembros del C entro G allego , en el cual desempeñó el cargo de tesorero durante el ejercicio actual. Con motivo de su viage á la patria de su nacimiento, varios amigos por iniciativa de la C. D. del C entro G allego le obsequiaron con una comida íntima la que tuvo lugar en los altos del gran Hotel Colón el lunes 16 del referido mes de Abril. A las siete de la noche, ocupaban la mesa los señores don Bernardo Rodríguez, doctor Werner, A. Paredes Rey, Feliciano M. Cu- 11er, Abelardo Alvarez, José Otero, David Pajariño, José L. García, Manuel Sinde, Ma nuel Estevez, Francisco Fariña, Mariano Cabrejas, Teófilo Veloso, Humberto Miguez Rúa, Julio Muñoz, Celestino Veloso, Custo dio Martínez, A. Pretel Torres, Edelmiro Castro, Edelmiro Rafío, Manuel Regueira. La mayor animación reinó durante la co mida la que fué amenizada con aires de mú sica gallega, española y criolla, ejecutada al
B oletín Oficial del C entro G allego 7 piano por nuestro distinguido amigo el pro fesor don Humberto Miguez. Al destaparse el champagne, nuestro pre sidente el señor Paredes Rey, dirigió la pa labra al obsequiado en la siguiente forma: «Querido amigo Rodríguez, he sido desig nado para ofreceros á nombre de los amigos presentes y otros que se han adherido discul pando su inasistencia esta demostración de cariñoso afecto, con motivo de vuestro pró ximo viage á la madre patria en unión de vuestra adorada hijita y amable esposa. Vais á ausentaros en breve del seno de los numerosos amigos que aquí teneis. Vais muy pronto á pisar el suelo querido de la patria nativa que tanto habéis soñado. Vaisá comtemplar de cerca las maravillas del terruño; á renovar ante la realidad aquellos íntimos detalles de la infancia.; detalles mi querido amigo que jamás se olvidan. Y si bien es cier to que á vuestra llegada lamentareis la ausen cia eterna de aquella virtuosa madre que tanto habéis llorado y cuyo recuerdo vivirá por siempre en vuestra alma, encontrareis empero en aquel querido hogar á vuestro ca riñoso padre y hermanas que os recibirán con los brazos abiertos y os colmarán con sus amables caricias á impulsos de un amor inex tinguible, amor de padre, amor de hermanos. ¡Qué satisfacción mi querido amigo! Ha béis partido del hogar paterno siendo toda vía un niño y hoy regresáis un hombre, con la experiencia de diez y siete años de lucha constante por la vida, la que habéis consagra do por entero al trabajo honrado y al estudio. Retornáis á la patria de vuestro nacimien to á cumplir con un deber sagrado después .de haber formado una posesión desahogada; constituido un hogar querido y respetado y conquistado, por vuestros méritos y virtudes el aprecio de todos los que han tenido el ho- 'hor de conoceros y trataros. Que vuestro viage sea muy feliz y que al encontraros en la madre patria, al experi mentar aquellas gratísimas emociones, no ol vidéis que aquí en esta parte del continente americano, nuestra segunda y querida patria la República Argentina, dejáis muchos y leales amigos que esperan vuestro regreso con los brazos abiertos, así como hoy os des piden coa el mayor cariño deseándoos todo género de felicidades. Brindemos señores por el querido amigo que se vá y por que á su regreso podamos todos saludarlo con el mismo entusiasmo que hoy nos congrega». El amigo Rodríguez, se levantó bastante emocionado y agradeció esta demostración en la siguiente forma: « Queridos amigos: Hay momentos en lavida que no se puede espresar con palabras lo que el alma siente, y este es para mi uno de ellos. La demostración que en estos ins tantes me hacéis objeto, demostración que tan solo la amistad y aprecio de mis amigos y compañeros de la Junta Directiva del Cen tro G allego pudo haberla producido; pues, otro motivo señores no creo haber contraído para ello, llena de satisfacción inmensa mi alma y de gratitud profunda mi corazón. Señores: al retornar á la madre patria des pués de una ausencia de diez y siete años, para en ella contemplar á la inolvidable re gión de mi nacimiento, cuna de mis inocen tes recuerdos y de mis infantiles ensueños, con el grande y legítimo deseo de ver y abra zar á mi querido padre y hermanas, y, al abandonar aunque por poco tiempo estas playas siento en mi alma la nostalgia de mi segunda patria la República Argentina á la que vine siendo un niño y en la que tantos afectos dejo. Podéis tener la seguri dad que mientras dure mi ausencia recorda ré con profundo cariño á los buenos y sin ceros amigos que aquí dejo. Señoresbrindo por la prosperidad y bien estar de todos los presentes. » Los comensales tributaron prolongados y entusiastas aplausos álos oradores. A las diez y media de la noche, terminó tan agradable fiesta, haciéndose entrega al ob sequiado de una nota del C entro G allego
8 B oletín O ficial del C entro C alleo o en la que se le confiere representación ofi cial ante las sociedades análogas radicadas en la península, y Un hermoso ramo de flores naturales con que los presentes obsequiaron á la distinguida esposa clel amigo Rodrí guez. Que los aires de nuestra amada patria nos lo devuelvan pronto con toda felicidad. Don Martín Echegaray. — Él distinguido compatriota, hijo de la ciudad de Vigo, don Martín Echegaray, tan querido por su seña lado patriotismo y actividad en todos los ac tos que se hizo necesaria su actuación en bien de la madre patria, y últimamente su inicia tiva y relevantes trabajos á favor de los puertos de Cádiz y Vigo con motivo de los viajes rápidos de la Argentina á Europa, ha sido obsequiado el domingo 22 de Abril últi mo con un suntuoso banquete servido por el G-ran Hotel Eslava. A las doce del dia mencionado, unas tres cientas personas de lo más distinguido de la colectividad española, ocupaban el espacio so salón Teatro del Orfeón Español, acogien do con una atronadora salva de aplausos la llegada clel obsequiado don Martin Eche garay. A las doce y media dió principio el al muerzo en medio de la mayor animación. Una orquesta numerosa instalada en el esce nario amenizó la fiesta ejecutando un escogi do repertorio de aires españoles, sin que fal tase los siempre celebrados aires gallegos, la «Alborada» ele Veiga, la «Fuliada de Chañó, y etcétera. El doctor Atienza Medrano, presidente de la Asociación Patriótica Española, hizo entrega al señor Echegaray, del mensaje que la colonia dirige al gobierno español, pidien do ponga los puertos de Cádiz y Vigo en con diciones do ' er preferidos como puntos obli gados para la navegación rápida subvencio nada por el gobierno argentino y de la nota que le acredita como representante legal de la colectividad española para gestionar ante aquel gobierno el despacho favorable de nuestro ruego. El doctor Atienza, cosechó estruendosos aplausos, por su correctísimo y patriótico discurso. El señor Echegaray contestó agradecien do la distinción de que era objeto con las si guientes frases: «Señores: Por el solo título de ser perseve rante, me confiáis una misión tan honrosa como inmerecida. La agradezco sinceramen te, y procuraré, en su desempeño, ser discre to y activo, correspondiendo así á la con fianza que en mí habéis depositado. El mensaje de que soy portador, llegará á España en momento oportuno, para gestio nar de nuestro gobierno las mejoras que en él se solicitan. El envío de un embajador y el de un barco de guerra nacional, confirmará cuanto nos quieren en este hospitalario país, y dará acabada idea al gobierno y pueblo es pañol, de cuánto mteresa fomentar y estre char los vínculos con estas naciones, cuyos hijos llevan en sus venas sangre de nuestros antepasados. Por la ley definitivamente sancionada y reglamentada en estos dias se señala, como todos sabéis, los puertos de Cádiz y Vigo en competencia, principalmente el segundo, con el de Lisboa, y es necesario que las empresas concurrentes á la licitación, encuentren no solo las ventajas en las facilidades de puerto, sino también aquellas otras comodidades que los pasajeros necesitan, y de las que no haré mención por estar consignadas en el mensa je que os habéis dignado confiarme. Los puertos de Cádiz y Vigo deben ser mo tivo de atención sobre otro cualquier asunto, de parte de nuestro gobierno. Cádiz fue en remotas épocas el puerto de más importancia comercial del mundo, vién dose hoy reducido, por múltiples causas que no juzgo pertinente analizar ahora, á un es caso movimiento no obstante su excelente posición geográfica que exige con urgencia el que de una manera inmediata se practi quen allí obras de dragado y se construyan muelles, capacitándolo con entrada fácil y
B oletín O ficial del C entro G allego 9 cómoda para los grandes trasatlánticos. Del puerto de Vigo no debiera decir nada, por ser suficientemente conocido en sus con diciones dignas de elogio. Más á pesar de esto, desús particularidades hidrográficas y de las bellezas con que Natura se distinguió, nada se hizo por mejorarlo. Hoy es urgente aprovecharlas circunstan cias de la ley de navegación rápida, del go bierno, de las autoridades locales, de los di rectores de ferrocarriles y de todas aquellas autoridades y empresas de que depende su progreso, que presten el apoyo necesario á fin de hacer de la primera bahía del mundo el puerto más comercial y más importante de todos los conocidos hasta hoy. Para que esa obra tan grande como inelu dible se realice, tienden desde hace tiempo nuestros esfuerzos, y por eso la representa ción conque me habéis honrado, y que yó acepto como el más grande de los honores, me obliga más aún á trabajar con toda la íé y con todo el ahinco necesario en estos ca- •sos, si se quiere llegar áalgo útil y práctico. Señores: al agradeceros con tocia el alma esta grandiosa ó inmerecida demostración de afecto que tanto me conmueve y brindar pol la prosperidad de la patria en que hemos na cido, hagámoslo también por esta grande y hermosa tierra argentina, cuya bandera que es símbolo de paz y fraternidad, será muy pronto saludada de nuevo en España con to dos los grandes cariños que se merece y con sincero amor de nuestro pueblo, cuya hidal guía nunca desmentida , tendrá ocasión de evidenciarse una vez más con esta visita que á todos los españoles nos llena de justo y le gítimo orgullo. He dicho.» Las últimas frases del señor Echegaray fueron ahogadas por los aplausos de todos los concurrentes. Seguidamente hablaron los doctores Cal zada Rafael, Aracil Caro, Malagarriga, Orbea, y los señores Manuel Llamazares, López Gomara, Conde Salgado, Cruces, Ortiz de San Pelayo y Alejandro Ortuzar cerrandolosbrindis el doctor Cobos con un notable discurso el que por su extensión no nos es posible pu blicarlo en nuestras columnas como sería nuestro mayor deseo. A las tres y media de la tarde terminó tan brillante fiesta, la que dejará gratísimos re cuerdos en la colonia española. El 25 del mismo mes de Abril salió para Europa en el magnífico vapor «Cap Ortegal» de la compañía Hamburgo Sud-Ameri cana, nuestro querido amigo don Martín Echegaray, acompañado de su distinguida familia. Numerosos amigos y delegaciones de las sociedades españolas estuvieron abordo del «Cap. Ortegal,» una hora antes de su partida, á despedir al entusiasta compatriota rindién dole el más justiciero homenaje de cariño por la energía y entusiasmo con que siempre ha sabido defender los intereses de la madre patria. El señor Echegaray ha recibido hasta úl tima hora constantes pruebas del más cariño so y sincero afecto, lo que ha de darle nue vos brios para emprender la briosa campaña que los españoles de la República le han con fiado ante el gobierno español. Reciba una vez más nuestro querido con terráneo nuestras más efusivas felicitaciones con votos por su feliz viage y el de su res petable familia á la inolvidable patria na tiva. En Marín. — Una de las comparsas de Car naval que este año alegró el pintoresco pue blo de Marín provincia de Pontevedra, cantó la siguiente «muiñeira» cuya letra hermosa, no lleva nombre del autor, pero que conoce mos en todos sus detalles los hechos verídi cos que la han inspirado y que han tenido por teatro la ciudad del Ferrol. MUIÑEIRA Chegade, rapaces, qu ‘ o demo me coma si presto c £ o-a risa non vades tolear, oindo un contiño que ten moita broma, e q u £ as caladiñas vos quero contar: