AÑO
III
A
ellaneda
(B
a acas
al
S
ud
),
M
ayo
10
de
1906
NÚM.
34
DIRECTOR
Abela do
Al a ez
S
ale
el
10
de
cada
mes
ADMINISTRADOR
José
O e o
El
Socio
Don
/
S'
Núme o^m
ha
sa is echo
la
ccui idj/d
de
UN
nacional,
po
su
cuo a
co espon
dien e
al
mes
de
la
echa.
•:-P
de
1906
ASAMBLEA
GENE
e aH
n o
y
id '
dea
q
ue
eli
-!
an
'
~
egi
los
des inos
sociales,
sino
conipalia les
con
pa io ismo
á
le a
adelan e
los
p opósi os
que
á
o
dos
nos
animan.
?Esdm
Ci cula
—
A ellnneda
Mayo
Es imado
consocio:
A
los
e ec os
del
a ículo
83
y
si
guien es
de
los
Es a u os
Ci iles,
la
Comisión
Di ec i a
ha
esuel o
cele*
b a
la
asamblea
gene al
en
p ime a
con oca o ia
el
domingo
27
del
mes
co ien e
alas
2
p.
m.
en
el
local
so
cial.
No
c eemos
necesa io
eco da
á
nues os
es imados
consocios
la
im
po ancia
que
ienen
es os
ac os
pa a
la
ma cha
u u a
de
la.
asociación;
o
dos
es án
en
el
debe
de
concu i
no
sólo
pa a
ilus a
con
sus
opiniones
á
Es,
necesa io,
odea
á
los
nue os
elec os
del
mayo
p es igio,
concu
iendo
á
1^
asamblea
la
o alidad
de
los
asociad
ds
,
si
posible
ue a,
pa a
den a
á
las
pe sonas
que
me ezcan
la
con ianza
de
la
mayo ía
en
la
labo
iosa
a ea
á
que
es
indispensable
de
dica se
en
el
p óximo
eje cicio;
como
es
indispensable
ambién
que
odos
los
seño es
socios
se
p eocupen
en
es u
dia
la
adjun a
memo ia
adminis a
i a,
pa a
hace
en
el
momen o
opo -
B
ole ín
-
O
icial
del
C
en o
G
allego
uno,
las
obse aciones
ó
eclamos
que
cualquie
duda
pueda
suge i les,
las
que,
es a
comisión,
end á
la
más
ag a
da
ble
sa is acción
en
o
i
y
con es a
y,
si
en
ellas
exis iese
algún
e o
po
nues a
pa e,
á
lo
que
odos
es amos
suje os,
nos
cong a ula emos
en
de
cla a lo
así,
como
una
sa is acción
á
nues o
pa io ismo
y
buena
olun ad.
El
C
en
.
o
G
allego
necesi a
hoy
más
que
nunca
del
celo
y
ac i idad
de
odos
los
asociados;
odos
deben
con
cu i
á
la
asamblea
gene al,
apo an
do
nue as
ideas
y
p oyec os
endien
es
á
su
buena
ma cha
y
p og eso,
de
acue do
con
el
a ículo
35
de
los
Es
a u os.
En
la
segu idad
que
se emos
a en
didos
po
nues os
en usias as
asocia
dos,
nos
es
muy
g a o
saluda
á
us
ed
con
nues a
conside ación
más
dis
inguida.
La
Comisión.
ORDEN
DEL
DIA.
1.
°
Ape u a
del
ac o
po
el
P esiden e
y
lec u a
de
la
memo ia
sob e
el
es ado
y
ma cha
de
la
asociación.
2.
°
Reclamos
y
p opues as.
3.
°
Elección
de
la
nue a
Comisión
Di ec
i a,
Ju ado
y
Comisión
Re isado a
de
Cuen
as.
4.
°
Discusión
de
nue os
asun os
que
se
p esen en
de
acue do
con
el
a ículo
35
de
los
Es a u os.
Cen o
Gallego
—
De
acue do
con
la
esolu
ción
de
la
C.
D.
publicado
en
el
núme o
32
de
nues o
Bole ín,
se
ha
cons i uido
el
«Con
se a o io
de
Música»
el
15
de
Ma zo
úl imo
cuya
inaugu ación
u o
luga
el
l.°
de
Ab il
con
24
alumnos
de
ambos
sexos.
Las
siguien es
ac as
que
ansc ibimos
pa a
conocimien o
de
nues os
asociados
ins uye
de
la
ma cha
y
p og esos
adqui í-'
dos
du an e
el
p imei-mes
en
dicho
es able
cimien o.
Lamen amos
la
al a
de
algunos
alumnos
á
los
a.xámenes
y
con iamos
que
concu i án
álos
sucesi os.
Ac a
n.°
1.
En
la
ciudad
de
A ellaneda,
Buenos
Ai es,
á
los
ein iocho
días
del
mes
de Ab il
de
mil
nue e
cien os
seis,
eunida
la
C.
D.
del
C
en o
G
allego
en
su
local
social
siendo
las
sie e
y
media
p.
m.
y
ha
llándose
p esen e
el
Maes o
Di ec o
Musi
cal
don
Humbe o
Miguez
Rúa,
el
seño
P esiden e
don
An onio
Pa edes
Rey,
de
cla ó
inaugu ados
los
exámenes
mensuales
del
«Conse a o io
de
Música».
Examinados
po
el
o den
numé ico
de
ma
icula
dió
el
siguien e
esul adado
dic ado
po
la
comisión
en
cua o
in e medio:
Alumno
Albe o
Pa edes
le
año
sol eo
No able
„
Juan
Lacabe
„
,,
.,
y
iolín,,
„
An onio
Leys
„
„
„
Sob esalien e
„
Pascual
Baldesa e
,,
„
„
„
„
San iago
Ga cía
„
Félix
Mendez
„
Ped o
Ga ase i
,,
Luis
Raubeaud
„
Julio
Belo
„
En ique
del
Ba
„
Manuel
Golizález
..cla ine e
Ap obado
„
y
iolín
,,
,,
Sob esalien e
„
Ap obado
„
iolín
„
y
mandolino
„
,,
sol eo
,,
Ac o
seguido
el
seño
P esiden e
hizo
en
ega
á
cada
uno
de
los
alumnos
de
la
no a
de
clasi icación
y
como
p emio
á
sus
adelan
os,
en egó
ambién
á
los
alumnos
Leys,
Baldesa e
y
Gaiase i,
de
un
ejempla
de
la
ob a
musical
«Vuelo
de
Ma iposa»
del
maes
o
Sein i.
Felici ó
en
é minos
a ec uosos
al
n o e-
so
seño
Miguez
Rúa,
po
su
c
ompe encia,
celo
y
ac i idad
en
el
desempeño
de
sus
un
ciones,
in i ando
á
los
alumnos
á
pe se e a
en
los
es udios
musicales.
El
seño
Miguez
ag adeció
á
nomb e
p o-
B
ole ín
O
icial
lel
C
en o
G
allego
3
jiio
y
de
los
alumnos
del
conse a o io
las
mani es aciones
de
a ec o
de
que
acaban
de
se
obje o,
p ome iendo
po
su
pa e
no
es
ca ima
medio
alguno
pa a
o ma
de
sus
alumnos
e dade os
a is as
siemp e
que
sean
consecuen es
y
es udiosos.
Con
lo
que
se
dió
po
e minado
el
ac o
siendo
las
diez
p.
m.
An onio
Pa edes
Rey,
P esiden e
—
Hum
be o
Miguez
Rúa,
P o eso
—
Feliciano
M.
Culle ,
Sec e a io.
Ac a
n.°
2.
En
la
ciudad
de
A ellaneda
(Buenos
Ai es),
á
los
ein a
dias
del
mes
de
Ab il
de
mil
nue ecien os
seis,
siendo
las
ocho
de
la
mañana,
hallándose
eunida
la
C.
D.
del
C
en o
G
allego
en
el
local
social,
y
p esen e
el
Maes o
Di ec o
don
Humbe
o
Rúa,
el
seño
P esiden e
decla ó
abie os
los
exámenes
de
las
alumnas
del
conse a o
io
de
música
po
el
mes
que
enece,
dando
el
siguien e
esul ado,
po
el
o den
numé ico
de
ma ícula.
Alumna
l'ás
l'aiedes
le
año
sol eo
y
piano
Sob esalien e
,,
Jose a
Lalin
,,
,
>.
>•
,,
Ma ia
L.
González
„
„
„
Ap obada
Tomasa
Meaños
,,
,,
y
can o
..
l.ui-a
Gómez
„
y
piano
Pasando
la
comisión
á
cua o
in e medio
con i mó
1
a
clasi icación
indicada,
p emian
do
á
las
alumnas
sob esalien es
las
niñas
Jo
se a
Lalin,
con
la
ob a
musical,
«5.
a
Roman
za
sin
palab as»
del
maes o
Gobe na
y
á
la
niña
Pas o a
Pa edes,
con
un
ejempla
de
«6.a
Romanza
de
Salón»
las
que
ue on
en
egadas
po
el
seño
P esiden e
con
las
no
as
de
clasi icación
espec i as,
mani es an
do
á
nomb e
de
la
Comisión
Di ec i a,
su
jus a
admi ación
po
los
p og esos
alcanza
dos
po
las
examinadas
en
sus
es udios
de
sol eo,
eo ía
ó
ins umen al,
an o
más
dig
no
de
se
admi ado,
cuan o
que,
como
es
sa
bido
las
alumnas
solo
cuen an
con
un
mes
de
es udio.
Que
la
c eación
del
Conse a o io
de
música,
es
y
con ía
se á
en
odo
iempo
un
o gullo
pa a
el
i
en o
G
allego
el
que
sab á
ene
siemp e
p esen e,
no
solo
los
as
ísimos
conocimien os
del
p o eso
seño
Mi
guez
Rúa,
sino
ambién
su
celo
y
pa io is
mo
pa a
ealiza
an
bellos
p opósi os
los
que
es án
encuad ados
en
los
p elimina es
de
la
(
a a
undamen al
del
C
en o
G
allego
y
e minó
elici ando
á
las
alumnas
es imu
lándolas
al
es udio.
El
seño
p o eso
ag adeció
los
hon osos
concep os
de
que
e a
obje o
p ome iendo
ha
ce se
ac eedo
á
ellos
si
como
c ee
los
alum
nos
le
acompañan
á
me ece los.
Con
lo
que
se
dió
po
e minado
el
ac o
siendo
las
diez
y
media
a.
m.
A.
Pa edes
Rey,
P esiden e
—
Humbe o
Miguez
Rúa.
P o eso
—
Feliciano
M.
Culle ,
Sec e a io.
DONDE
EL
AMOR
IMPERA
TODAS
LAS
LEYES
SOBRAN
(
P
éase
el
núme o
an e io )
(
conclusión
)
IX
Sal ando
de
dos
en
dos
ios
cincuen a
esca
lones
que
sepa aban
de
la
co eza
e es e,
la
i ienda
del
co onel,
llegó
don
Manuel,
ja
dean e
é
impacien e,
á
la
ez
que
a e gonza
do
po
su
mo al
de o a,
á
la
modes a
boha
dilla
en
donde
lo
espe aban
aquel
y
su
so
b ino.
Después
de
los
saludos
de
es ilo,
más
polí
icos
que
ca iñosos,
omó
la
palab a
clon
Ma
nuel:
—
Ya
supond éis,
co onel,
el
obje o
de
mi
isi a—
Es áis
en
ocios
los
an eceden es;
mi
hija
se
mue e
i emisiblemen e
sino
se
casa
cuan o an es
con
ues o
sob ino
y
mi
debe
e«
sal a la,
cues e
lo
que
cues e.
Pe mi idme
don
Manuel
que
os
diga
que
desde
un
p incipio
de
os
ha
dependido
su
en e medad;
de
os,
que
os
habéis o jado
la
ilusión,
digo
mal,
habéis
que ido
segui la
moda
ó
es úpida
u ina
de
que
un
pudien e
debe
casa se
con
o o
de
su
igual,
y...
la
ex
pe iencia
os
es á
demos ando
en
ues a
hija
que
ale
más
el
más
noble
de
los
sen i
mien os
con
que
Na u a
nos
do ó,
el
amo ,
que
odos
los
eso os
e es es
habidos
y
po
4
B
ole ín
O icial
del
C
en o
G
allego
habe
—
El
p ime o
es
un
don
di ino
que
el
'homb e
in en a
no
puede,
como
ampoco
e lo
ni
palpa lo
—
y
el
o o
es
ó
son
eso os
a ancados
po
noso os
ála
mad e
ie a
pa a
hace nos
g andes
y
sobe bios,
—
y
an o
más
nos
halagan
y
nos
ascinan
cuan o
más
codos
de
al u a,
de
iqueza
hablando,
enemos
sob e
nues o
p ójimo.
Os
ex aña á,
seño
Caamaño
que
os
hable
así
un
mili a
en
el
in ie no
de
su
ida,
pe o
mili a
y
odo
iene
su
co azón
oda ía
en e
o
—
y
es e
co azón
ambién
ha
enido
su
he
moso
cua o
de
ho a
que
no
he
que ido
cam
bia
po
odos
los
eso os
y
hono es
del
mun
do,
p e i iendo
busca
la
mue e,
que
no
ha
llé,
en
ie a
desconocida,
an es
que
con a
ia
los
sen imien os
de
mi
alma,
ni
los
dic a
dos
de
mi
conciencia.
Y
al
deci
es o,
dos
a dien es
lág imas
o
da on
po
las
b onceadas
mejillas
del
an
ciano.
—
Vues as
palab as,
co onel,
acaban
de
con ence me.
Aho a
más
que
nunca
deseo
que
o me
jia e
de
mi
amilia
un
mili a
an
biza o
con
un
co azón
que
el
iempo
ni
las
ci cuns ancias
de
la
ida
han
podido
em
pede ni ;
manos
á
la
ob a
pues:
¿Me
concedéis
la
mano
de
ues o
sob ino
pa a
mi
hija?
—
Con
el
mayo
de
los
gus os,
don
Ma
nuel,
po que
ambos
p ueban
que
se
quie en
de
e dad,
pe o
como
la
di e encia
de
clases
pod ía
en
lo
u u o
ae
algún
sinsabo ,
os
exijo
an
solo
una
condición.
—
Vos
di éis,
co onel.
—
Vues a
hija
se
casa á
en
es a
modes a
bo
ha dilla,
—
y
no
solo
end á
á
ella
sin
do e
al
guna
sino
que
ha
de
eni
es ida
solamen e
con
la
opa
que
su
u u o
esposo
le
egale;
es
deci ,
que
son
mis
deseos
en
que
se
la
en e
guéis
á
mi
sob ino,
sin
p enda
alguna
que
le
pe enezca ac ualmen e
ó
que
oso os
quie-
ais
dona le.
—Pe o,
co onel,
po
amo
de
Dios,
ed
que
es o
es
imposible,
has a
idículo.
¿Qué
di ía
la
sociedad
Limeña,
de
la
amilia
de
Caamaño,
cuando
supie a
que
su
única
he
ede a
se
casaba
casi
u i amen e
y
es
ida
como
la
más
humilde
jo nale a
—
¿No
se ía
más
lógico
y
más
sa is ac o io
pa a
o
dos
de
que
el
solemne
ac o
se
ealizase
en
mi
casa
con
odo
elexplendo
de
que
es oy
dis
pues o
á
da le,
de
mane a
que
epe cu iese
en
odos
los
ámbi os
del
Pe ú?
—
Veo,
Don
Manuel
que
mis
an e io es
pa
lab as
aún
no
os
han
con encido
como
me
lo
habéis
asegu ado,
y
pe donadme
que
os
diga
que
seguis
dominado
po
el
o gullo
del
aus o.
Lo
dicho,
don
Manuel,
con
la
condición
que
os
he
impues o,
mi
sob ino
pod á
llega
á
llama se
ues o
ye no,
—
de
lo
con a io,
nunca;
—
ya
conocéis
mi
ca ác e .
—
Pe o
e lexionad,
co onel,
que
me
es áis
es echando
cada
ez
más
en e
la
espada
y
la
pa ed
.
—
Nada
de
eso.
es áis
colocado
en e
la
a
zón
y
la
sin azón
y
pa a
bien
ues o
y
de
odos
elegid
lo
p ime o
que
es
lo
que
os
p o
pongo,
haced
caso
omiso
del
aus o
y
de
lo
que
di áese
galeo o
de
mundo.
—
Bien,
ancemos,
co onel:—
acep o
el
que
se
casen
aquí,
pe o
habéis
de
pe mi i
de
que
mi
hija
enga
es ida
alhajada
y
do ada
como
cuad a
á
la
casa
de
los
Caamaños.
—
Lo
dicho,
dicho,
don
Manuel
—
y
en
nada
modi ica é
lo
que
os
he
impues o.
Es
ácil
de
p esumi
lo
con a iado
que
es
a ía
don
Manuel
y
la
lucha
de
sen imien os
en
que
lo
había
colocado
la
decisión
del
co
onel.
Al
in
e a
pad e,
—
y
su
sup emo
anhelo
e a
da le
á
su
hija
en
aquel
momen o
no
solo
oda
su
o una
sino
su
misma
alma,
si
posible
ue a.
Viendo
que
nade
saca ía
de
la
enacidad
del
co onel
( e dade o
ca ác e
español)
y
ya
que
debía
descon a
del
p og ama
la
b i
llan ez
y
lujo
del
dia
ma imonial,
buscó
un
medio
á
in
de
do a
b illan emen e
á
su
que
ida
hija
sin
que
el
bueno
del
co onel
no
lo
no ase.
—
Bien,
co onel,
es oy
con o me
con
ues
a
condición,
oso os
manda eis
la
opa
B
ole ín
O
icial
del
Cen o
G
allego
5
necesa ia
pa a
que
mi
hija
llegue
aquí;
—
en
d á
pob e
como
eo
que
lo
desea-is
y
que
es
la
mayo
pena
que
me
ocasiona éis.
Aho a
quie o
hace os
un
pedido,
al
que
espe o
no
os
opond éis.
—
¿Cuál?
—
Aunque
alga
poco,
quie o
hace le
un
egalo
á
mi
hija
en
el
ac o
del
casamien o,
si
quie a
pa a
que
lo
conse e
como
un
ecue
do
de
su
casa:
—
una
camisa.
An e
al
salida,
quedólo
mi ando
ijamen
e
el
co onel
como
buscando
una
segunda
in
ención
en
las
palab as
de
don
Manuel
y
al
cabo
dijo:
—
¿Una
camisa,
habéis
dicho?
—Si
una
camisa
que
bo da á
su
pob e
ma
d e.
Ya
eis
que
bien
sencillo
se á
el
egalo
.
de
boda
que
de
sus
pad es
lle a á
la
jo en
más
he mosa
y
más
ica
del
Pe ú.
Quedó
e lexionando
el
anciano
mili a .
Le
dolía
el
ene
que
admi i
el
que
la
jo en
Es he
apo ase
al
ma imonio
p enda
algu
na
de
la
casa
en
donde
an o
se
le
había
des
p eciado
á
él
y
á
su
sob ino,
pe o
al
in
se
dijo
pa a
sí:
camisa
más
ó
menos
no
puede
in lui
en
la
di e encia
de
o unas
délos
dos
jó e
nes;
mi
sob ino
ambién
dispone
de
un
pa
de
camisas
nue eci as.
—
Bien;
acep o
don
Manuel;
podéis
emi
i le
la
camisa,
pe o
eso
se á
ambién
al
conclui se
el
solemne
ac o
de
la
unión
de
ambos.
La
echa
del
casamien o
quedó
ijada
pa a
un
mes
después
de
es a
con e encia.
Mis
lec o es
da án
cuen a
de
la
aleg ía
que
ocasiona ía
en
la
is e
casa
de
Caamaño
al
sabe se
po
don
Manuel
que
y
a
quedaba
conce ado
el
casamien o.
A
Es he
jioco
le
impo aba
el
sali
ica
ó
pob e
del
lado
de
sus
pad es,
siemp e
que
sa
liese
que ida
como
has a
en onces.
A
los
doce
dias
su
aspec o
ya
e a
o o
y
á
los
quince
u o
la
dicha
de ol e
á
en e is
a se
con
su
p ome ido.
Es e,
de
con o midad
con
su
ío
y
con
los
ondos
disponibles,
le
había
mandado
con ec
ciona
un
es ido
de
za aza
y
comp ado
las
más
necesa ias
p endas
de
es i ,
de
mane a
que
dos
dias
an es
de
la
echa
del
ma imonio
enía
en
su
pode
la
jo en
Es he
oda
la
mo
des a
es imen a
pa a
i
á
busca
á
su
u u o
esposo,
en
igualdad
de
condiciones,
á
la
bo
ha dilla
de
nues o
bueno
de
co onel.
Es e
ambién
había
o ganizado
un
poco
el
quin o
cielo
de
aquella
mansión;
en e
pin u
as,
compos u as
y
comp as
de
una
o a
ca
ma,
es
sillas,
o a
mesa
mayo
e c.,
había
gas ado
poco
menos
de
que
odo
lo
que
dispo
nía,
pe o
es aba
con en o
y
con o me:
no
am
bicionaba
más
que
la
elicidad
de
su
sob ino.
Llegó
po
in
el
día
señalado.
Es e
casa
mien o,
po
lo
humilde,
se
había
enido
en
se
c e o;
solamen e
lo
sabía
don
An onio,
y
la
se idumb e
p incipal
de
la
casa.
La
he mosu a
de
Es he
pa ecía
mayo ,
a a iada
con
el
modes o
es ido
donado
po
su
u u o.
Acompañada
de
sus
pad es
y
de
don
An o
nio
llega on
á
la
casa
del
co onel
en
donde
los
espe aba:
és e,
su
sob ino
y
un
humilde
sa
ce do e.
La
ce emonia
ué
b e e,
—
y
al
comenza
la
consabida
cena
p esen óse
un
c iado
de
los
Caamaños
con
una
caja
pa a
la
yá
seño a
Es he :
e a
el
egalo
desús
pad es,
el
único
egalo
admi ido
po
don
Ma cial:
la
camisa.
El
co onel,
dudando
aún,
deseó
se
ab iese
la
caja
en
su
p ésencia,
y
se
ab ió.
Con enía
una
camisa,
pe o
una
camisa
a aluada
en
....
seis
millones
de
du os!
¡Es aba
bo dada
y
salpicada
de
b illan es;
con
doble
hile a
de
bo ones
de
diaman e,
cada
uno
del
amaño
de
un
g ano
de
maíz!
¡E a
la
do e
de
Es he !
Nues o
co onel
quedó
es upe ac o
sacán
dolo
ca iñosamen e
de
su
abs acción
don
Manuel,
diciéndole:
—
Que ido
co onel:
he
cumplido
al
pie
de
la
le a
la
palab a
empeñada;
al
acep a me la
camisa
no
me
habéis
ijado
ni
el
mon o
ni
la
calidad,
quedando
pues
á
nues o
an ojo
la
con ección.
—
Es
e dad,
dijo
po
in,
D.
Ma cial
—
y
aho a
como
siemp e
sos engo
mi
palab a,
6
B
ole ín
O
icial
del
Cen o
G
allego
pe o
c eedme
que
lo
único
que
sien o
es
el
que
me
hay
ais
encido
en
es e
de alle.
Al
día
siguien e
ecibía
el
jo en
E nes o
un
sob e
ce ado
y
lac ado
y
cuya
le a
le
e a
desconocida.
La
ab ió
con
cuidado
é
impacien e,
hallan
do
aden o
una
esquela
y
un
gi o
á
su
a o
po
cinco
millones
de
pese as.
¡E a
de
An onio!
La
esquela
decía
así:
»Mi
que ido
An onio:
»
Acep ad,
os
lo
uego,
es e
mi
obsequio
»
que
ós
en ío,
como
p ueba
del
a ec o
que
»os
iene.
Sean
us edes
elices.
Vues o
a ec ísimo.
An onio.
Y
en
e dad,
pacien es
lec o es,
que
ue
on
muy
elices.
Cuando
me
despedí
de
ellos
po
úl ima
ez
en
Lima
encon ó
al
anciano
co onel
odea
do
po
cua o
de
sus
nie eci os
(así
les
llama
ba
él)
ela ándoles
un
pasage
de
cie a
ba a
lla
en
donde
él
había
ac uado
y
les
decía
así
se
'po an
siemp e
los
soldados
españoles.
Aquellos
ollizos
as agos
poseían
la
sin
igual
he mosu a
de
su
mad e.
Y
si
alguna
ez
pasais
po
Lima,
p egun
ad
po
la
casa
de
los
Caamaños
y
oi éis
de
ella,
como
yo
la
he
oído,
es a
e ídica
a
dición.
A
bela do
A
l a ez
.
Ab il
1906.
i
U
MUE
P ll
Don
José
B.
Casás.
—
El
12
de
Ab il
úl i
mo
emba có
en
el
apo
«Nile»
de
la
Mala
Real
Inglesa,
nues o
dis inguido
y
muy
ap e
ciable
comp o inciano
don
José
B.
Casás,
con
su
ap eciable
amilia
en
iaje
‘
de
place
á
nues a
amada
Galicia.
Nume osas
pe sonalidades
de
la
colonia
española
y
a gen inos,
in adían
la
cubie a
del
T asa lán ico,
á
despedi
al
seño
Casás,
quien
con
la
galan e ía
que
le
es
ca ac e ís i
ca,
a endía
y
ab azaba
con
e usión
á
odos
los
amigos
que
le
despedían
deseándole
eliz
iage.
No
c eemos
necesa io
eco da
en
es as
lí
neas
la
ac uación
del
seño
Casás,
en
las
múl
iples
mani es aciones
den o
de
la
colec i i
dad
española
po
se
demasiado
conocidas
de
nues os
asociados.
Deseá nosle
una
es adía
eliz
en
su
que i
do
pueblo
na al,
Pon e ed a,
en
unión
de
su
espe able
amilia.
Don
Luis
Rod íguez.
—
Como
lo
anunciamos
en
el
núme o
an e io ,
el
20
de
Ab il
úl
imo
pa ió
abo do
del
magní ico
apo
«A agón»
de
la
Mala
Real
Inglesa,
con
di ec
ción
á
la
«Pe lado
los
Ma es»
nues o
muy
dis inguido
amigo
y
compañe o
D.
Luís
Ro
d íguez,
con
su
ap eciable
esposa
ó
hiji a.
Hemos
expe imen ado
la
más
g a a
sa is
acción
al
e lo
abo do
del
T asa lán ico
o
deado
de
muchísimos
amigos
que
lo
ab aza
ban
y
lo
despedían
haciendo
o os
po
su
e
licidad
y
la
de
su
amilia.
El
amigo
Rod íguez,
es
uno
de
los
en u
sias as
miemb os
del
C
en o
G
allego
,
en
el
cual
desempeñó
el
ca go
de
eso e o
du an e
el
eje cicio
ac ual.
Con
mo i o
de
su
iage
á
la
pa ia
de
su
nacimien o,
a ios
amigos
po
inicia i a
de
la
C.
D.
del
C
en o
G
allego
le
obsequia on
con
una
comida
ín ima
la
que
u o
luga
en
los
al os
del
g an
Ho el
Colón
el
lunes
16
del
e e ido
mes
de
Ab il.
A
las
sie e
de
la
noche,
ocupaban
la
mesa
los
seño es
don
Be na do
Rod íguez,
doc o
We ne ,
A.
Pa edes
Rey,
Feliciano
M.
Cu-
11e ,
Abela do
Al a ez,
José
O e o,
Da id
Paja iño,
José
L.
Ga cía,
Manuel
Sinde,
Ma
nuel
Es e ez,
F ancisco
Fa iña,
Ma iano
Ca-
b ejas,
Teó ilo
Veloso,
Humbe o
Miguez
Rúa,
Julio
Muñoz,
Celes ino
Veloso,
Cus o
dio
Ma ínez,
A.
P e el
To es,
Edelmi o
Cas o,
Edelmi o
Ra ío,
Manuel
Reguei a.
La
mayo
animación
einó
du an e
la
co
mida
la
que
ué
amenizada
con
ai es
de
mú
sica
gallega,
española
y
c iolla,
ejecu ada
al
B
ole ín
O icial
del
C
en o
G
allego
7
piano
po
nues o
dis inguido
amigo
el
p o
eso
don
Humbe o
Miguez.
Al
des apa se
el
champagne,
nues o
p e
siden e
el
seño
Pa edes
Rey,
di igió
la
pa
lab a
al
obsequiado
en
la
siguien e
o ma:
«Que ido
amigo
Rod íguez,
he
sido
desig
nado
pa a
o ece os
á
nomb e
de
los
amigos
p esen es
y
o os
que
se
han
adhe ido
discul
pando
su
inasis encia
es a
demos ación
de
ca iñoso
a ec o,
con
mo i o
de
ues o
p ó
ximo
iage
á
la
mad e
pa ia
en
unión
de
ues a
ado ada
hiji a
y
amable
esposa.
Vais
á
ausen a os
en
b e e
del
seno
de
los
nume osos
amigos
que
aquí
eneis.
Vais
muy
p on o
á
pisa
el
suelo
que ido
de
la
pa ia
na i a
que
an o
habéis
soñado.
Vaisá
com-
empla
de
ce ca
las
ma a illas
del
e uño;
á
eno a
an e
la
ealidad
aquellos
ín imos
de alles
de
la
in ancia.;
de alles
mi
que ido
amigo
que
jamás
se
ol idan.
Y
si
bien
es
cie
o
que
á
ues a
llegada
lamen a eis
la
ausen
cia
e e na
de
aquella
i uosa
mad e
que
an o
habéis
llo ado
y
cuyo
ecue do
i i á
po
siemp e
en
ues a
alma,
encon a eis
empe o
en
aquel
que ido
hoga
á
ues o
ca
iñoso
pad e
y
he manas
que
os
ecibi án
con
los
b azos
abie os
y
os
colma án
con
sus
amables
ca icias
á
impulsos
de
un
amo
inex
inguible,
amo
de
pad e,
amo
de
he manos.
¡Qué
sa is acción
mi
que ido
amigo!
Ha
béis
pa ido
del
hoga
pa e no
siendo
oda
ía
un
niño
y
hoy
eg esáis
un
homb e,
con
la
expe iencia
de
diez
y
sie e
años
de
lucha
cons an e
po
la
ida,
la
que
habéis
consag a
do
po
en e o
al
abajo
hon ado
y
al
es udio.
Re o náis
á
la
pa ia
de
ues o
nacimien
o
á
cumpli
con
un
debe
sag ado
después
.de
habe
o mado
una
posesión
desahogada;
cons i uido
un
hoga
que ido
y
espe ado
y
conquis ado,
po
ues os
mé i os
y
i udes
el
ap ecio
de
odos
los
que
han
enido
el
ho-
'ho
de
conoce os
y
a a os.
Que
ues o
iage
sea
muy
eliz
y
que
al
encon a os
en
la
mad e
pa ia,
al
expe i
men a
aquellas
g a ísimas
emociones,
no
ol
idéis
que
aquí
en
es a
pa e
del
con inen e
ame icano,
nues a
segunda
y
que ida
pa ia
la
República
A gen ina,
dejáis
muchos
y
leales
amigos
que
espe an
ues o
eg eso
con
los
b azos
abie os,
así
como
hoy
os
des
piden
coa
el
mayo
ca iño
deseándoos
odo
géne o
de
elicidades.
B indemos
seño es
po
el
que ido
amigo
que
se
á
y
po
que
á
su
eg eso
podamos
odos
saluda lo
con
el
mismo
en usiasmo
que
hoy
nos
cong ega».
El
amigo
Rod íguez,
se
le an ó
bas an e
emocionado
y
ag adeció
es a
demos ación
en
la
siguien e
o ma:
«
Que idos
amigos:
Hay
momen os
en
la-
ida
que
no
se
puede
esp esa
con
palab as
lo
que
el
alma
sien e,
y
es e
es
pa a
mi
uno
de
ellos.
La
demos ación
que
en
es os
ins
an es
me
hacéis
obje o,
demos ación
que
an
solo
la
amis ad
y
ap ecio
de
mis
amigos
y
compañe os
de
la
Jun a
Di ec i a
del
Cen
o
G
allego
pudo
habe la
p oducido;
pues,
o o
mo i o
seño es
no
c eo
habe
con aído
pa a
ello,
llena
de
sa is acción
inmensa
mi
alma
y
de
g a i ud
p o unda
mi
co azón.
Seño es:
al
e o na
á
la
mad e
pa ia
des
pués
de
una
ausencia
de
diez
y
sie e
años,
pa a
en
ella
con empla
á
la
inol idable
e
gión
de
mi
nacimien o,
cuna
de
mis
inocen
es
ecue dos
y
de
mis
in an iles
ensueños,
con
el
g ande
y
legí imo
deseo
de
e
y
ab a
za
á
mi
que ido
pad e
y
he manas,
y,
al
abandona
aunque
po
poco
iempo
es as
playas
sien o
en
mi
alma
la
nos algia
de
mi
segunda
pa ia
la
República
A gen ina
á
la
que
ine
siendo
un
niño
y
en
la
que
an os
a ec os
dejo.
Podéis
ene
la
segu i
dad
que
mien as
du e
mi
ausencia
eco da
é
con
p o undo
ca iño
á
los
buenos
y
sin
ce os
amigos
que
aquí
dejo.
Seño es-
b indo
po
la
p ospe idad
y
bien
es a
de
odos
los
p esen es.
»
Los
comensales
ibu a on
p olongados
y
en usias as
aplausos
álos
o ado es.
A
las
diez
y
media
de
la
noche,
e minó
an
ag adable
ies a,
haciéndose
en ega
al
ob
sequiado
de
una
no a
del
C
en o
G
allego
8
B
ole ín
O
icial
del
C
en o
C
alleo
o
en
la
que
se
le
con ie e
ep esen ación
o i
cial
an e
las
sociedades
análogas
adicadas
en
la
península,
y
Un
he moso
amo
de
lo es
na u ales
con
que
los
p esen es
obsequia on
á
la
dis inguida
esposa
clel
amigo
Rod í
guez.
Que
los
ai es
de
nues a
amada
pa ia
nos
lo
de uel an
p on o
con
oda
elicidad.
Don
Ma ín
Echega ay.
—
Él
dis inguido
compa io a,
hijo
de
la
ciudad
de
Vigo,
don
Ma ín
Echega ay,
an
que ido
po
su
seña
lado
pa io ismo
y
ac i idad
en
odos
los
ac
os
que
se
hizo
necesa ia
su
ac uación
en
bien
de
la
mad e
pa ia,
y
úl imamen e
su
inicia
i a
y
ele an es
abajos
á
a o
de
los
pue os
de
Cádiz
y
Vigo
con
mo i o
de
los
iajes
ápidos
de
la
A gen ina
á
Eu opa,
ha
sido
obsequiado
el
domingo
22
de
Ab il
úl i
mo
con
un
sun uoso
banque e
se ido
po
el
G- an
Ho el
Esla a.
A
las
doce
del
dia
mencionado,
unas
es
cien as
pe sonas
de
lo
más
dis inguido
de
la
colec i idad
española,
ocupaban
el
espacio
so
salón
Tea o
del
O eón
Español,
acogien
do
con
una
a onado a
sal a
de
aplausos
la
llegada
clel
obsequiado
don
Ma in Eche
ga ay.
A
las
doce
y
media
dió
p incipio
el
al
mue zo
en
medio
de
la
mayo
animación.
Una
o ques a
nume osa
ins alada
en
el
esce
na io
amenizó
la
ies a
ejecu ando
un
escogi
do
epe o io
de
ai es
españoles,
sin
que
al
ase
los
siemp e
celeb ados
ai es
gallegos,
la
«Albo ada»
ele
Veiga,
la
«Fuliada
de
Chañó,
y
e cé e a.
El
doc o
A ienza
Med ano,
p esiden e
de
la
Asociación
Pa ió ica
Española,
hizo
en ega
al
seño
Echega ay,
del
mensaje
que
la
colonia
di ige
al
gobie no
español,
pidien
do
ponga
los
pue os
de
Cádiz
y
Vigo
en
con
diciones
do
'
e
p e e idos
como
pun os
obli
gados
pa a
la
na egación
ápida
sub encio
nada
po
el
gobie no
a gen ino
y
de
la
no a
que
le
ac edi a
como
ep esen an e
legal
de
la
colec i idad
española
pa a
ges iona
an e
aquel
gobie no
el
despacho
a o able
de
nues o
uego.
El
doc o
A ienza,
cosechó
es uendosos
aplausos,
po
su
co ec ísimo
y
pa ió ico
discu so.
El
seño
Echega ay
con es ó
ag adecien
do
la
dis inción
de
que
e a
obje o
con
las
si
guien es
ases:
«Seño es:
Po
el
solo
í ulo
de
se
pe se e
an e,
me
con iáis
una
misión
an
hon osa
como
inme ecida.
La
ag adezco
since amen
e,
y
p ocu a é,
en
su
desempeño,
se
disc e
o
y
ac i o,
co espondiendo
así
á
la
con
ianza
que
en
mí
habéis
deposi ado.
El
mensaje
de
que
soy
po ado ,
llega á
á
España
en
momen o
opo uno,
pa a
ges io
na
de
nues o
gobie no
las
mejo as
que
en
él
se
solici an.
El
en ío
de
un
embajado
y
el
de
un
ba co
de
gue a
nacional,
con i ma á
cuan o
nos
quie en
en
es e
hospi ala io
país,
y
da á
acabada
idea
al
gobie no
y
pueblo
es
pañol,
de
cuán o
m e esa
omen a
y
es e
cha
los
ínculos
con
es as
naciones,
cuyos
hijos
lle an
en
sus
enas
sang e
de
nues os
an epasados.
Po
la
ley
de ini i amen e
sancionada
y
eglamen ada
en
es os
dias
se
señala,
como
odos
sabéis,
los
pue os
de
Cádiz
y
Vigo
en
compe encia,
p incipalmen e
el
segundo,
con
el
de
Lisboa,
y
es
necesa io
que
las
emp esas
concu en es
á
la
lici ación,
encuen en
no
solo
las
en ajas
en
las
acilidades
de
pue o,
sino
ambién
aquellas
o as
comodidades
que
los
pasaje os
necesi an,
y
de
las
que
no
ha é
mención
po
es a
consignadas
en
el
mensa
je
que
os
habéis
dignado
con ia me.
Los
pue os
de
Cádiz
y
Vigo
deben
se
mo
i o
de
a ención
sob e
o o
cualquie
asun o,
de
pa e
de
nues o
gobie no.
Cádiz
ue
en
emo as
épocas
el
pue o
de
más
impo ancia
come cial
del
mundo,
ién
dose
hoy
educido,
po
múl iples
causas
que
no
juzgo
pe inen e
analiza
aho a,
á
un
es
caso
mo imien o
no
obs an e
su
excelen e
posición geog á ica
que
exige
con
u gencia
el
que
de
una
mane a
inmedia a
se
p ac i
quen
allí
ob as
de
d agado
y
se
cons uyan
muelles,
capaci ándolo
con
en ada
ácil
y
B
ole ín
O
icial
del
C
en o
G
allego
9
cómoda
pa a
los
g andes
asa lán icos.
Del
pue o
de
Vigo
no
debie a
deci
nada,
po
se
su icien emen e
conocido
en
sus
con
diciones
dignas
de
elogio.
Más
á
pesa
de
es o,
desús
pa icula idades
hid og á icas
y
de
las
bellezas
con
que
Na u a
se
dis inguió,
nada
se
hizo
po
mejo a lo.
Hoy
es
u gen e
ap o echa las
ci cuns an
cias
de
la
ley
de
na egación
ápida,
del
go
bie no,
de
las
au o idades
locales,
de
los
di
ec o es
de
e oca iles
y
de
odas
aquellas
au o idades
y
emp esas
de
que
depende
su
p og eso,
que
p es en
el
apoyo
necesa io
á
in
de
hace
de
la
p ime a
bahía
del
mundo
el
pue o
más
come cial
y
más
impo an e
de
odos
los
conocidos
has a
hoy.
Pa a
que
esa
ob a
an
g ande
como
inelu
dible
se
ealice,
ienden
desde
hace
iempo
nues os
es ue zos,
y
po
eso
la
ep esen a
ción
conque
me
habéis
hon ado,
y
que
yó
acep o
como
el
más
g ande
de
los
hono es,
me
obliga
más
aún
á
abaja
con
oda
la
íé
y
con
odo
el
ahinco
necesa io
en
es os
ca-
•sos,
si
se
quie e
llega
áalgo
ú il
y
p ác ico.
Seño es:
al
ag adece os
con
ocia
el
alma
es a
g andiosa
ó
inme ecida
demos ación
de
a ec o
que
an o
me
conmue e
y
b inda
pol
la
p ospe idad
de
la
pa ia
en
que
hemos
na
cido,
hagámoslo
ambién
po
es a
g ande
y
he mosa
ie a
a gen ina,
cuya
bande a
que
es
símbolo
de
paz
y
a e nidad,
se á
muy
p on o
saludada
de
nue o
en
España
con
o
dos
los
g andes
ca iños
que
se
me ece
y
con
since o
amo
de
nues o
pueblo,
cuya
hidal
guía
nunca
desmen ida
,
end á
ocasión
de
e idencia se
una
ez
más
con
es a
isi a
que
á
odos
los
españoles
nos
llena
de
jus o
y
le
gí imo
o gullo.
He
dicho.»
Las
úl imas
ases
del
seño
Echega ay
ue on
ahogadas
po
los
aplausos
de
odos
los
concu en es.
Seguidamen e
habla on
los
doc o es
Cal
zada
Ra ael,
A acil
Ca o,
Malaga iga,
O -
bea,
y
los
seño es
Manuel
Llamaza es,
López
Goma a,
Conde
Salgado,
C uces,
O iz
de
San
Pelayo
y
Alejand o
O uza
ce andolosb in-
dis
el
doc o
Cobos
con
un
no able
discu so
el
que
po
su
ex ensión
no
nos
es
posible
pu
blica lo
en
nues as
columnas
como
se ía
nues o
mayo
deseo.
A
las
es
y
media
de
la
a de
e minó
an
b illan e
ies a,
la
que
deja á
g a ísimos
e
cue dos
en
la
colonia
española.
El
25
del
mismo
mes
de
Ab il
salió
pa a
Eu opa
en
el
magní ico
apo
«Cap
O e-
gal»
de
la
compañía
Hambu go
Sud-Ame i
cana,
nues o
que ido
amigo
don
Ma ín
Echega ay,
acompañado
de
su
dis inguida
amilia.
Nume osos
amigos
y
delegaciones
de
las
sociedades
españolas
es u ie on
abo do
del
«Cap.
O egal,»
una
ho a
an es
de
su
pa ida,
á
despedi
al
en usias a
compa io a
indién
dole
el
más
jus icie o
homenaje
de
ca iño
po
la
ene gía
y
en usiasmo
con
que
siemp e
ha
sabido
de ende
los
in e eses
de
la
mad e
pa ia.
El
seño
Echega ay
ha
ecibido
has a
úl
ima
ho a
cons an es
p uebas
del
más
ca iño
so
y
since o
a ec o,
lo
que
ha
de
da le
nue
os
b ios
pa a
emp ende
la
b iosa
campaña
que
los
españoles
de
la
República
le
han
con
iado
an e
el
gobie no
español.
Reciba
una
ez
más
nues o
que ido
con
e áneo
nues as
más
e usi as
elici aciones
con
o os
po
su
eliz
iage
y
el
de
su
es
pe able
amilia
á
la
inol idable
pa ia
na
i a.
En
Ma ín.
—
Una
de
las
compa sas
de
Ca
na al
que
es e
año
aleg ó
el
pin o esco
pue
blo
de
Ma ín
p o incia
de
Pon e ed a,
can ó
la
siguien e
«muiñei a»
cuya
le a
he mosa,
no
lle a
nomb e
del
au o ,
pe o
que
conoce
mos
en
odos
sus
de alles
los
hechos
e ídi
cos
que
la
han
inspi ado
y
que
han
enido
po
ea o
la
ciudad
del
Fe ol.
MUIÑEIRA
Chegade,
apaces,
qu
‘
o
demo
me
coma
si
p es o
c
£
o-a
isa
non
ades
olea ,
oindo
un
con iño
que
en
moi a
b oma,
e
q
u
£
as
caladiñas
os
que o
con a :