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La observación científica en el proceso de contrastación de hipótesis y teorías

Abstract

Frente a la tesis de la "carga teórica", se muestra como en el proceso de contrastación de hipótesis y teorías es conveniente distinguir entre observación científica y percepción y, luego, se defiende que en los procesos de percepción no están implicados los conceptos teóricos de la ciencia sino conceptos de otro nivel, los que toman cuerpo en la codificación de la estimulación sensorial procedente de los ítems identificados perceptivamente. De donde se sigue que el mundo identificado a través de los procesos de percepción es la base o soporte empírico del conocimiento científico.

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La observación científica en el proceso de contrastación de hipótesis y teorías

Author: Vázquez Sánchez, Juan
Publisher: Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea
Year: 2004
DOI: 10.1387/theoria.602
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/ab8cffce-ab7f-4fd6-adab-7323922b2ce0/download
Theo ia 49: 77-95, 2004.
La obse ación cien í ica en el p oceso de
con as ación de hipó esis y eo ías*
(Scien i ic obse a ion in he p ocess o es ing hypo heses and heo ies)
Juan VÁZQUEZ
Manusc i o ecibido: 2003.01.17
Ve sión inal: 2003.10.09
BIBLID [0495-4548 (2004) 19: 49; pp. 77-95]
RESUMEN. En es e abajo se plan ea, en p ime luga , la con eniencia de dis ingui en el p oceso de la con as ación
empí ica de hipó esis y eo ías en e obse ación cien í ica y pe cepción y, en segundo luga , se mues a
como el mundo p ocesado a a és de la pe cepción se e ige en base o sopo e empí ico del conocimien o
cien í ico. Una de las consecuencias del abajo es que la esis de “la ca ga eó ica” de la obse ación ha si-
do mal plan eada, al da po sen ado que esa ca ga eó ica a ec a ambién al p ocesamien o pe cep i o de
los ou pu s p opo cionados al cien í ico po el ins umen al de obse ación.
Desc ip o es: ca ga eó ica, con as ación empí ica, obse ación cien í ica, pe cepción.
ABSTRACT. This pape i s sugges s ha , in analyses o he empi ical es ing o hypo heses and heo ies, scien i ic obse a ion should be
dis inguished om pe cep ion; and goes on o show ha he wo ld, as p ocessed by pe cep ion, is he basis o empi ical ounda-
ion o scien i ic knowledge. The hesis ha obse a ion is “ heo y-laden” has been lawed by i s being a icula ed as applying
no only o scien i ic obse a ion bu also o he pe cep ional p ocessing o he ou pu p o ided o he scien is s by obse a ional
ins umen s.
Keywo ds: empi ical es ing, pe cep ion, scien i ic obse a ion, heo e ic load.
1. In oducción: la obse ación en el p oceso de con as ación
Lo que me p opongo en es e abajo es explica de qué modo se undamen an empí i-
camen e las hipó esis y eo ías cien í icas en los p ocesos de con as ación, pa a lo que
se ha á uso, en e o as cosas, de las apo aciones que en la ac ualidad p opo ciona la
neu ología sob e el p ocesamien o ce eb al de la in o mación p oceden e de los sen i-
dos.
Es cie o que en el p oceso de con as ación de una hipó esis o eo ía hay muchos
p oblemas epis emológicos y on ológicos implicados pe o, de odos ellos, aquí oy a
oma en conside ación an sólo uno, el que iene que e con su sopo e empí ico,
con el modo en que las hipó esis some idas a un p oceso de con as ación empí ica
eciben apoyo de los da os que p opo cionan la obse ación y el expe imen o.
A in de señala de una mane a más p ecisa el aspec o conc e o del p oceso de
con as ación que a a se analizado, comenza é po lle a a cabo una p esen ación
gene al de la es uc u a de los p ocesos de con as ación en la que se explici an los
* Es e abajo ha sido ealizado en el ma co del p oyec o de in es igación BFF2003-01962, inanciado po
el Minis e io de Ciencia y Tecnología.
Juan VÁZQUEZ
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dis in os elemen os implicados en dichos p ocesos, así como las elaciones que me-
dian en e esos elemen os.
Habi ualmen e se endía y iende a p esen a la es uc u a del p oceso de con as a-
ción en o ma de a gumen o. Así lo hacen, po ejemplo K. Poppe en La lógica de la in-
es igación cien í ica y C. Hempel en Filoso ía de la ciencia na u al. Ronald Gie e, sin emba -
go, en la e sión modi icada de 1991 de Unde s anding Scien i ic Reasoning, op a po una
p esen ación modelo- eó ica. En cualquie caso, si compa amos las dos p esen aciones
emos que no hay di e encias subs anciales en e ambos modos de p esen ación o e-
cons ucción del p oceso de con as ación, se a a más bien de di e encias es é icas
de i adas, en el p ime caso, de una concepción enuncia i is a de las eo ías cien í icas,
en la que se in e p e a a las eo ías como conjun os de enunciados suscep ibles de se
es uc u ados en la o ma de sis emas deduc i os y, en el segundo, de una concepción
modelo- eó ica, según la cual una eo ía end ía ca ac e izada, en p ime luga , po
de e mina un conjun o de modelos. En el ma co de las concepciones enuncia i as la
es uc u a del p oceso de con as ación se p esen a en o ma de a gumen o y en el ca-
so de la concepción modelo- eó ica en o ma de p og ama o p oceso algo í mico de
decisión.
Independien emen e de la p esen ación que se haga, lo impo an e es que en odo
p oceso de con as ación in e ienen una se ie de elemen os, que esos elemen os se
encuen an elacionados en e sí de una cie a mane a y que, además, en el p oceso de
con as ación esos elemen os deben sa is ace unas de e minadas condiciones.
En la p esen ación del p oceso de con as ación en o ma de a gumen o, és e p e-
sen a la siguien e es uc u a:
La obse ación cien í ica en el p oceso de con as ación de hipó esis y eo ías
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En es a p esen ación H ep esen a la hipó esis a con as a , SA los supues os auxilia-
es, CI las condiciones iniciales y P la p edicción que es implicada lógicamen e po la
conjunción de H, SA y CI.
Lo que aquí me in e esa des aca es que la p edicción P especi ica qué da os deben
se ob enidos en el supues o de que la hipó esis sea cie a, siendo la expe iencia empí-
ica (obse ación/expe imen ación) la que p opo ciona e idencia a a o o en con a
de los da os p e is os. Es deci , que en el p oceso de con as ación, P se p esen a, po
una pa e, como la consecuencia lógica de H, SA y CI y, po o a, como siendo alida-
da o in alidada po la expe iencia empí ica, y es esa P, así a alada po la obse ación o
el expe imen o, la que es e igida en p emisa de la a gumen ación a a o o en con a de H.
Si, siguiendo a R. Gie e, op amos po p esen a el p oceso de con as ación en
o ma de p og ama o p oceso algo í mico, los elemen os que ac úan como de e mi-
nan es en el p oceso de decisión, como no podía se de o o modo, an a se los mis-
mos. También aquí son los da os que p opo ciona la expe iencia empí ica a a és de
la obse ación o el expe imen o los que in e ienen como p emisas a a o o en con-
a de la hipó esis a con as a . E ec i amen e, de acue do con la p esen ación algo-
í mica del p oceso de con as ación de R. Gie e (c . Gie e 1991, p. 32), es e p oceso
adop a ía la siguien e es uc u a:
Al igual que acon ecía con la p esen ación adicional del p oceso de con as ación,
ambién aquí, como decía, son los da os que p opo ciona la expe iencia empí ica a
a és de la obse ación y el expe imen o los que an a pe mi i decidi a a o o en
con a de la hipó esis a con as a .
Lo que en el modelo de R. Gie e igu a como “da os” en el modelo adicional se
p esen a como un enunciado de obse ación (P), pe o esos da os adquie en el ango
de ales en la medida en que son exp esados. En de ini i a, y a es o que ía llega , que
son los enunciados de obse ación en los que se ecogen los da os los que in e ienen
como p emisas en el p oceso de con as ación, o lo que iene a se lo mismo, que el
alo de e dad o g ado de iabilidad de las hipó esis y eo ías cien í icas en gene al,
descansa, a ni el empí ico, en el alo de e dad o g ado de iabilidad que asignemos a
los enunciados de obse ación.
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Si los enunciados de obse ación in e ienen como p emisas en una in e encia al-
sado a o de con i mación, es o signi ica que los enunciados de obse ación cons i u-
yen la base o sopo e empí ico de nues o conocimien o ace ca del mundo. Que los
enunciados de obse ación cons i uyan la base de ese conocimien o no es lo mismo
que a i ma que los enunciados de obse ación sean úl imos, en el sen ido de que ellos
cons i uyan, po deci lo así, el “suelo ocoso del conocimien o.” Ese suelo puede no
se ocoso, lo que hoy omamos como un enunciado de obse ación a alado po la
expe iencia empí ica, obse aciones empí icas pos e io es pueden mos a que ese a al
no e a al, pe o ello no les p i a de se el sopo e empí ico de nues o conocimien o
ace ca del mundo. Del mismo modo que una o e o cualquie o o edi icio pueden
es a asen ados sob e suelo i me o en un e eno pan anoso, ello no p i a a esa ci-
men ación de su unción de sos én, de ese papel de sopo e que hace que la o e o el
edi icio, cualquie a que és e sea, se man engan en pie.
E iden emen e que una o e o cualquie o a edi icación se pueden de umba po
muchos o os mo i os que nada o muy poco puedan ene que e con el suelo de su
cimen ación, pe o pa a que la o e o el edi icio sigan en pie esa cimen ación no puede
al a , algo así es lo que acon ece con el conocimien o cien í ico. Los enunciados ob-
se acionales cons i uyen, en de ini i a, el sopo e empí ico sob e el que se asien an
odos nues os conocimien os ace ca del mundo, sean és os conocimien os cien í icos
o de cualquie o o ipo.
Pues bien, el obje i o de es e abajo no es o o que el de escla ece cómo se in-
culan los enunciados obse acionales de la ciencia con el mundo. Pe o pa a escla ece
es e pun o p ime o hab á que p ecisa como se inculan los enunciados obse acio-
nales de la ciencia con los enunciados de pe cepción y és os, a su ez, con el mundo
codi icado de nues a expe iencia a a és de los p ocesos de pe cepción.
Pues o que lo que la comunidad cien í ica en iende po obse ación en ciencia no
iene o iene muy poco que e con lo que se en iende po al al ni el del lenguaje o -
dina io, debemos comenza po p ecisa el concep o de obse ación en ciencia y ex-
plica como se incula esa obse ación con la in o mación que le es p opo cionada al
cien í ico en el p oceso de obse ación de una mane a di ec a a a és de sus sen idos.
2. Obse ación cien í ica y pe cepción
Uno de los asgos más sob esalien es de la ciencia es la u ilización de ins umen os en
el p oceso de obse ación. Y, posiblemen e haya sido el sis emá ico uso de ins u-
men os en el p oceso de obse ación que se inicia en el Renacimien o uno de los ac-
o es que más han con ibuido a que la ciencia se haya desa ollado mucho más ápi-
damen e a pa i del siglo XVII de lo que lo había hecho has a ese momen o. El desa-
ollo de ins umen os y écnicas de obse ación, cada ez más e inados, han hecho
posible que la comunidad cien í ica enga acceso a en idades o enómenos que son
demasiado pequeños o que se encuen an demasiado lejos pa a pode se de ec ados
po el ojo humano desnudo. Y no sólo eso, sino que el uso de ins umen os ha pe mi-
ido obse a í ems, ales como ayos gamma, ondas de adio, elec ones, neu inos,
e c., pa a los que los se es humanos no hemos desa ollado ó ganos de ec o es. Con
La obse ación cien í ica en el p oceso de con as ación de hipó esis y eo ías
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odo, pa a pode a i ma que í ems como las ondas de adio o los neu inos son ob-
se ados, el ins umen al u ilizado en el p oceso de obse ación ha de ans o ma la
in o mación p oceden e de esas en idades en “ou pu s” accesibles a nues os sen idos.
Son es os “ou pu s”, en conjunción con las eo ías disponibles implicadas en el p oceso
de obse ación y el conocimien o de las p opiedades de los ins umen os u ilizados en dicho
p oceso, los que jus i ican que la comunidad cien í ica cuen e como obse ables en i-
dades o p ocesos que, de o o modo, nunca pod ían se conside ados como ales
(B own 1987, pp. 48-49).
Siendo es o así, es e iden e que el é mino “obse ación”, al como es u ilizado po
la comunidad cien í ica no coincide con el uso que se hace de ese mismo é mino al
ni el del lenguaje o dina io, que suele es a e e ido a lo que es pe cibido di ec amen e
po los sen idos. Como mi p opósi o aquí es el de escla ece cómo se inculan los
enunciados de obse ación cien í ica con el mundo, y lo que los cien í icos dicen ob-
se a ( ayos X y ayos gamma, ondas de adio, elec ones, e c.) no es lo que ealmen e
pe ciben, pa ece opo uno comenza po dis ingui en los p ocesos de obse a-
ción/expe imen ación en e obse ación cien í ica y pe cepción.
El é mino pe cepción a a se u ilizado siemp e con elación al p ocesamien o ce-
eb al de la es imulación senso ial p oceden e del í em a iden i ica en el p oceso de
pe cepción. Así pues, en el con ex o de la obse ación cien í ica expe imen al, dicho
é mino es a á e e ido a los “ou pu s” que el ins umen al de obse ación p opo cio-
na y que el cien í ico puede de ec a median e sus ó ganos senso iales, mien as que
po obse ación se en ende á lo que la comunidad cien í ica iden i ica como al en
unción de la in o mación que le p opo cionan esos “ou pu s” en el con ex o de las
eo ías disponibles y el ins umen al de obse ación u ilizado.
Como, a su ez, el é mino “pe cepción” ha sido y sigue siendo u ilizado en múl i-
ples sen idos dis in os, debo p ecisa que aquí se en ende á po al algo muy simila a
la noción de “ e epis émico” de Ha old B own que, luego, a a é de jus i ica neu-
ológica y ilosó icamen e:
To epis emically see an i em I is o dis inguish i in a isual ield and iden i y i in e ms o an a ailable concep-
ual amewo k. (B own 1987, p. 86.)
La ca ac e ización de H. B own es á e e ida al sen ido de la is a que es, po cie -
o, el sen ido que más ha sido es udiado desde un pun o de is a neu ológico pe o,
dado que los sen idos no ope an de una mane a o almen e independien e los unos de
los o os y, dado que el modo que iene el ce eb o de p ocesa la in o mación que le
llega del ex e io y del p opio o ganismo a a és de los dis in os sen idos es muy si-
mila , pa ece opo uno ex ende la ca ac e ización del “ e epis émico” de H. B own
al es o de los sen idos, algo que ambién hace, luego, el p opio B own, pe o sin llega
a p opone una ca ac e ización global del “pe cibi epis émico.”
En la línea de Ha old B own oy a u iliza el é mino “pe cepción” en el sen ido
que se especi ica en la siguien e ca ac e ización:
Pe cibi (epis émicamen e) un í em I es dis ingui a ese í em en el campo senso ial e iden i-
ica lo en é minos del ma co concep ual disponible.

Juan VÁZQUEZ
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Figu a 1: Vía isual p ima ia
En la ca ac e ización del “ e epis émico” de H. B own se des acan dos momen-
os, dis ingui un í em e iden i ica ese í em. Al dis ingui un í em lo que hacemos es
cen a nues a a ención en él y, desde un pun o de is a isiológico, al di igi nues a
mi ada a ese í em, hace que la in o mación p oceden e de él sea explo ada po la ó-
ea de nues a e ina, su pa e más sensible, pasando el es o del campo isual a un se-
gundo plano.
Figu a 2: Á ea isual p ima ia
Á ea isual
p ima ia
La obse ación cien í ica en el p oceso de con as ación de hipó esis y eo ías
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La in o mación p oceden e del campo isual llega, en p ime luga , a los o o-
ecep o es de la e ina, desde donde es en iada, en o ma de impulsos ne iosos, a
a és del quiasma óp ico y el núcleo geniculado la e al, al á ea isual p ima ia que se
encuen a si uada en la pa e pos e io del lóbulo occipi al (Figu as 1 y 2).
El á ea isual p ima ia, a la que ambién se conoce con los nomb es de á ea V1 o
á ea es iada, es algo así como un iel e lejo de la e ina, en el sen ido de que a cada
pun o de la e ina co esponde un pun o en dicha á ea, con la pa icula idad, segundo
hecho impo an e a des aca , de que ap oximadamen e el 25% del á ea isual p ima ia
es á des inada a analiza la in o mación p oceden e de la ó ea, lo que supone una dis-
c iminación mucho mayo del í em a iden i ica . Es más, e ce hecho ambién im-
po an e a des aca , mien as que un solo axón ecoge la in o mación que llega de a-
ios o o ecep o es de la pe i e ia de la e ina, las células gangliona es de la ó ea e-
ciben inpu s de un núme o mucho meno de o o ecep o es, al como se mues a de
una mane a esquemá ica en la Figu a 3, omada de la Fisiología de la conduc a de Neil R.
Ca lson (Ca lson 1999, p. 182). Es os hechos explican, en cie o modo, que las células
gangliona es de la ó ea p opo cionen una in o mación isual más aguda, omando el
í em des acado y po ellas explo ado en el p oceso de pe cepción como el í em a iden i i-
ca y pasando el es o del campo isual a un segundo plano.
Figu a 3: Células gangliona es de la ó ea y de la pe i e ia de la e ina
Hoy se sabe que el á ea isual p ima ia es á di idida en ap oximadamen e 2.500
módulos, con una ex ensión ap oximada de 0,5 × 0,7 mm. cada uno y con eniendo al-
ededo de 150.000 neu onas. En cada uno de los módulos se analiza la in o mación
p oceden e de una egión del campo isual del amaño ap oximado de una uña y las
neu onas de cada módulo es án especializadas en el p ocesamien o de los dis in os i-
pos de es ímulos que llegan del mundo ex e io . Es deci , que cada módulo de la co -
eza es iada sólo egis a la in o mación que se p oduce en una pa e minúscula del
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campo isual. Sin emba go, aun siendo es o así, es necesa io p ecisa que los módulos
no ac úan independien emen e los unos de los o os: cada módulo ecibe, a su ez, in-
o mación de o os módulos, p ocesa esa in o mación y la pasa a los o os módulos.
Indi idualmen e omados, los módulos son como los azulejos de un g an mosaico y
aunque, en su conjun o, p ocesan la in o mación p oceden e de odo el campo isual,
pa a que podamos pe cibi obje os y escenas isuales comple as la in o mación de
es os módulos indi iduales ha de segui siendo p ocesada y combinada. Un p oceso
que a a ene luga en las á eas asocia i as de la pe cepción.
En gene al, el á ea isual p ima ia, cumple, a a és de sus análisis, una unción se-
g egado a. Es deci , la a ea undamen al de las neu onas del á ea isual p ima ia pa e-
ce consis i en c iba la in o mación p oceden e de la e ina, a in de en ia la es imu-
lación ela i a a las dis in as ca ac e ís icas del campo isual a la egión co espon-
dien e del á ea de asociación isual especializada en el p ocesamien o de ese ipo de
in o mación, ya que la co eza de asociación es á, a su ez, di idida en egiones y cada
egión cons a de neu onas que esponden a una ca ac e ís ica pa icula del campo i-
sual, como pueden se lo el colo , la o ien ación, el mo imien o, la ex u a, la dispa i-
dad binocula , e c. Las egiones es án dispues as je á quicamen e, comenzando en la
co eza es iada, de al modo que la mayo pa e de la in o mación sigue la je a quía en
sen ido ascenden e, es deci , cada egión ecibe in o mación de egiones je á quica-
men e in e io es, la analiza y en ía los esul ados a egiones “supe io es” pa a análisis
adicionales. Pa e de la in o mación se ansmi e ambién en la di ección opues a y a
las o as egiones, pe o los axones que descienden la je a quía son mucho menos nu-
me osos que los que ascienden.
Figu a 4: El sis ema isual humano: co ien es en al y do sal
Co ien e do sal
Co ien e en al
La obse ación cien í ica en el p oceso de con as ación de hipó esis y eo ías
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Las lesiones de una de es as egiones especializadas de la co eza de asociación
pueden causa la pé dida pa cial o o al de la isión de la ca ac e ís ica co espondien e
del campo isual: pé dida de la isión del colo (ac oma opsia), de la o ma (agnosia isual
pe cep i a), de la localización espacial (sínd omes de Balin ), e c.
En gene al, hoy p ác icamen e odos los neu ólogos es án de acue do en econoce
algo así como dos co ien es o ías undamen ales en el p ocesamien o de la in o ma-
ción isual, la co ien e en al, que pa iendo del á ea isual p ima ia se di ige hacia la
egión en al del lóbulo empo al, donde con luyen los análisis de la o ma y del colo
y se alcanza la pe cepción de los obje os y la co ien e do sal que, pa iendo ambién
del á ea isual p ima ia se di ige a a és del á ea V5 (si uada en la unión de los lóbulos
empo al y occipi al) hacia la pa e pos e io de la co eza pa ie al, donde iene luga la
pe cepción espacial de esos mismos obje os (Haxby e al. 1994, pp. 6336-6353), al
como se mues a en la Figu a 4.
En cualquie caso, y es es e el pun o al que que ía llega y sob e el que deseo llama
la a ención, aquello de lo que el suje o oma conciencia en el p oceso de pe cepción
no es del p oceso ni de ningún ipo de in e media io, llámesele “da os sensibles” o
como se quie a, sino del í em a iden i ica en su calidad de í em iden i icado. La con-
ciencia de es a iendo algo se da al inal del p oceso, cuando los dis in os ipos de es-
imulación isual que es án llegando a nues a e ina han sido p ocesados e in eg ados
en la cons i ución de un mundo poblado de obje os ya concep ualizados. Cuando mi-
o a mi o denado , lo que eo es el o denado que es á ahí ue a, en e a mí. Los im-
pulsos ne iosos que posibili an mi isión di ec a e inmedia a del o denado no son
qualia y ampoco son qualia esa ealidad ya concep ualizada que es el o denado . Pod á
habe pe cepciones más elemen ales o más complejas. Del o denado puedo oma en
conside ación su colo , su o ma, el luga de su emplazamien o, e c. Pe o, ome lo que
ome en conside ación, se a a á siemp e de una ealidad ya p ocesada y concep uali-
zada a a és del co espondien e p oceso de pe cepción. En cada ci cuns ancia se á
una de esas dimensiones o modos de da se la que a a se des acada, mien as que o-
das las demás es án ahí, como do midas, espe ando a que nues a a ención las si úe en
un p ime plano. Si mi o un eloj con el único p opósi o de sabe la ho a, po que p e-
sien o que se me es á haciendo a de, lo que de la escena isual mi a ención oma á en
conside ación se á la ho a, pe o si mi p opósi o es comp a me un eloj, la ho a que en
ese momen o es é ma cando cada uno de los elojes del mues a io que acaba de p e-
sen a me el dependien e de la eloje ía me pasa á desape cibida y lo que oma é en
conside ación, y de hecho e é, se án o as p opiedades dis in as de esos elojes, ales
como su o ma, amaño, ma ca, colo , ipo de núme os, p ecio, o si dispone o no de
o as p es aciones como segunde o, calenda io, despe ado , e c. En una palab a, lo
que oma é en conside ación se á el conjun o de p opiedades que hacen que un eloj
sea pa a mí p e e ible a o o. Todas esas p opiedades, incluidas o as muchas que
ambién podían habe sido obje o de mi a ención, son cons i u i as de lo que o dina-
iamen e se en iende po eloj y de lo que se espe a que cualquie suje o de nues a
cul u a puede pe cibi cuando mi a un eloj. Son p opiedades que pe enecen al eloj
en cuan o obje o codi icado den o de una de e minada cul u a. Pa a alguien que ja-
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en e los cisnes y los gansos. Al inal del paseo, asgos como la longi ud y cu a u a
del cuello del cisne han sido des acados y o os han sido sup imidos de modo que los
da os del cisne se igualan en e sí y se di e encian de los da os del ganso y del pa o,
como no se habían di e enciado an es. Las a es que an es pa ecían odas iguales (y
ambién di e en es) se hallan aho a o denadas en g upos sepa ados en el espacio pe -
cep ual” (Kuhn 1979, p. 524).
Has a aquí, desde mi pun o de is a, odo es co ec o. Lo que el ejemplo de T.S.
Kuhn pone de mani ies o es la exis encia de un ap endizaje pe cep i o, de al modo
que aquello cómo lo qué son iden i icados los obje os de nues o en o no no sólo de-
pende de los es ímulos ecibidos sino ambién del ma co concep ual ya disponible en
el momen o en el que iene luga la ecepción de esos es ímulos. Aho a bien, y en es o
c eo que T.S. Kuhn se equi oca, el ma co concep ual que in e iene en la iden i ica-
ción de un í em de pe cepción I no es el que p opo cionan los conocimien os eó i-
cos, sino el que es á di ec amen e inculado con el p ocesamien o neu ológico de los
da os p opo cionados po los sen idos, haciendo que se des aquen unos asgos y se
sup iman o os, de al modo que an e la p esencia de un í em I, gene ado po el ins-
umen al de obse ación, el cien í ico y el p o ano pueden pe cibi lo mismo, pueden
lle a a cabo el mismo ipo de iden i icación, siemp e que el sis ema de concep ualiza-
ción inculado di ec amen e con la o ganización de los da os p oceden es de los sen-
idos sea el mismo pa a ambos suje os. Lo que no pod á hace el p o ano es in e i a
pa i del í em pe cibido I la exis encia de ese o o í em I* que el cien í ico dice obse -
a y pa a cuya obse ación esul an imp escindibles los conocimien os eó icos de los
que dispone el cien í ico y de los que ca ece el p o ano. A lo que sí pueden da luga
los conocimien os eó icos es a que en la iden i icación de I p es emos a ención a
unos asgos y no a o os, pe o aquello cómo lo que, en de ini i a, los asgos des aca-
dos son iden i icados depende única y exclusi amen e de los p opios asgos y del sis-
ema de concep ualización inculado di ec amen e con esos asgos, haciéndose uno
con ellos. Los cambios de pa adigma ambién pueden da luga a que omemos en
conside ación aspec os de la ealidad que, en el ma co de pa adigmas an e io es, nos
habían pasado desape cibidos, y a que las explicaciones que demos de los í ems pe ci-
bidos sean igualmen e dis in as en el ma co de los dis in os pa adigmas, pe o lo que en
absolu o pueden hace los conocimien os eó icos es de e mina aquello cómo lo que
un í em I es iden i icado en el p oceso de pe cepción.
Veamos o o ejemplo, en es e caso de Pie e Duhem, ci ado po N.R. Hanson en
Pa ones de descub imien o. Obse ación y explicación:
En e en un labo a o io, acé quese a una mesa a es ada de apa a os, una ba e ía eléc ica, alamb e de cob e
con en ol u a de seda, pequeñas cube as con me cu io, bobinas, un espejo mon ado sob e una ba a de
hie o; el expe imen ado es á inse ando en pequeñas abe u as los ex emos me álicos de unas cla ijas con
cabeza de ébano; el hie o oscila y el espejo suje o a él en ía una señal luminosa sob e una escala de celuloide;
los mo imien os de ai én de es a mancha luminosa pe mi en al ísico obse a las pequeñas oscilaciones de
la ba a de hie o. Pe o p egún ele que es á haciendo. ¿Le con es a á ‘es oy es udiando las oscilaciones de una
ba a de hie o que anspo a un espejo’? No, di á que es á midiendo la esis encia eléc ica de las bobinas. Si
us ed se queda a óni o, si us ed le p egun a qué signi ican sus palab as, qué elación ienen con los enómenos
que ha es ado obse ando y que us ed ha ad e ido al mismo iempo que él, le con es a á que su p egun a e-
quie e una la ga explicación y que us ed debe ía segui un cu so de elec icidad (Hanson 1977, pp. 95-96).

La obse ación cien í ica en el p oceso de con as ación de hipó esis y eo ías
93
Es oy de acue do con N.R. Hanson en que “si se quie e encon a un caso pa a-
digmá ico de isión, se ía mejo conside a como al no la ap ehensión isual de las
manchas de colo , sino cosas como e qué ho a es, en qué cla e es á esc i a una pieza
musical y si es á desin ec ada una he ida” (Hanson 1977, p. 95). Pe o, aun econo-
ciendo en la línea de H. B own y de N.R. Hanson que e epis émicamen e un í em I
es iden i ica a ese í em en é minos del ma co concep ual disponible, en lo que en ab-
solu o es oy de acue do con N.R. Hanson es en la conclusión que p e ende ex ae de
la ci a de P. Duhem: que “el isi an e debe ap ende algo de ísica an es de que pueda
e lo que el ísico e” (Hanson 1977, p. 96).
Lo que c eo que hab ía que deci en elación con ese ex o de P. Duhem es que
an o el ísico como el p o ano en lo mismo, lle an a cabo el mismo ipo de iden i i-
cación pe cep i a, “una señal luminosa sob e una escala de celuloide.” Es posible que
el p o ano no se haya ijado en qué pun o exac o de la escala de celuloide incide la se-
ñal luminosa, pe o an p on o como se le indique que p es e a ención a ese da o pe -
cibi á lo mismo que el ísico. Lo que no pod á hace el p o ano es in e i , a pa i de la
pe cepción de ese í em I, la obse ación de ese o o í em I* que el ísico dice obse a ,
“la medición de la esis encia eléc ica de las bobinas”; lo más que pod á in e i el p o-
ano a pa i del ai én de la señal luminosa sob e la escala de celuloide son las peque-
ñas oscilaciones de la ba a de hie o, pues o que ambién e que las señales luminosas
sob e la escala de celuloide son p oducidas po el espejo mon ado sob e la ba a de
hie o.
Del hecho de que la pe cepción, en el sen ido de e epis émico de H. B own, es é
media izada po el sis ema concep ual disponible del suje o pe cep o , no puede in e-
i se la no exis encia de un lenguaje básico, como lo han hecho N.R. Hanson, T. Kuhn
y an os o os ilóso os de la ciencia. Tal como c eo habe pues o de mani ies o con el
análisis de esos dos ejemplos u ilizados po N.R. Hanson y T.S. Kuhn, en la esis de la
“ca ga eó ica” de la obse ación, de la que, en e o os muchos, es os dos ilóso os de
la ciencia son ep esen an es, se con unden los sis emas de concep ualización incula-
dos di ec amen e con la iden i icación pe cep i a de I con la ca ga eó ica implicada en
la obse ación de I*. Del hecho de que la pe cepción en la que se iden i ica I sea ela-
i a a los sis emas de concep ualización inculados di ec amen e con la pe cepción se in-
ie e, e óneamen e, que nues a pe cepción epis émica de I es á ca gada eó icamen e,
cuando lo único que de e mina la ca ga eó ica es la in e encia obse acional de I* a
pa i de la pe cepción de I.
En esumen, y como conclusión inal, cab ía a i ma que en el p oceso de con-
as ación las hipó esis y eo ías cien í icas encuen an su apoyo empí ico en los enun-
ciados de obse ación y los enunciados de obse ación en los con enidos in o ma i os
que p opo cionan las pe cepciones e ídicas3 o, si se p e ie e, en el mundo ya codi i-
cado a a és de los co espondien es p ocesos de pe cepción. De es e modo, el mun-
3 Lo que hace que ca ac e icemos a una pe cepción como e ídica es su compa ibilidad con el es o de las
pe cepciones (Vázquez, 200b). En la ilusión de Mülle -Lye , la iden i icación isual de las dos líneas
como desiguales no es e ídica po que no es compa ible con o as pe cepciones iden i ica i as que
conside amos más iables como la que ealizamos cuando aplicamos una egla sob e las dos líneas.
Juan VÁZQUEZ
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do p ocesado a a és de la pe cepción se con ie e en la base o sopo e empí ico del
conocimien o cien í ico.
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Juan VAZQUEZ en la ac ualidad es Ca ed á ico del A ea de Lógica y Filoso ía de la Ciencia en la Uni-
e sidad de San iago de Compos ela. Su ac i idad docen e e in es igado a las ha desa ollado unda-
men almen e en las Uni e sidades de Valencia y San iago de Compos ela, y su in es igación ha es ado
cen ada en el es udio de p oblemas de na u aleza semán ico-epis emológica, a los que ha abo dado
La obse ación cien í ica en el p oceso de con as ación de hipó esis y eo ías
95
desde las pe spec i as de la enomenología, la iloso ía de la ciencia, la iloso ía del lenguaje y la neu-
ología. En e sus publicaciones cabe menciona Ap oximación analí ica al pensamien o pla ónico, Len-
guaje, e dad y mundo, “The Seman ics o Scien i ic Languages”, “Inconmensu abilidad semán ica y
p og eso cien í ico”, “How language hooks on o he wo ld”, “Semán ica de los nomb es p opios, deíc i-
cos y é minos de clase”, “Epis emic T u h in a Plu ali y o Wo lds”.
Di ección: Uni e sidad de San iago de Compos ela, Depa amen o de Lógica y Filoso ía Mo al, Facul ad
de Filoso ía, Campus Uni e si a io Su , 15706, San iago de Compos ela, España, E-mail:
[email p o ec ed]