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Correlación de Factores Pronósticos Clásicos con Parámetros Inmunohistoquímicos y Subtipos Tumorales en mujeres afectadas por Cáncer de Mama

Pérez López, María Eva

Abstract

El cáncer de mama constituye un heterogéneo grupo de enfermedades que varían en morfología, biología, comportamiento y respuesta al tratamiento. En varios estudios se ha comunicado que los cánceres de mama pueden clasificarse en subtipos moleculares en función de diferentes perfiles de expresión génica (Luminal A y B, Erb-B2 y Triple Negativo). Estos subgrupos se han relacionado con diferentes evoluciones de la enfermedad, lo que indica la existencia de una base biológica como causa de la heterogeneidad clínica del cáncer de mama. Se ha despertado un enorme interés en estos "retratos moleculares" de las neoplasias mamarias con implicaciones pronósticas y terapéuticas, valorando la posibilidad de reproducir la clasificación en la clínica utilizando un limitado número de marcadores inmunohistoquímicos discriminativos entre las distintas categorías. Algunos estudios sugieren que con la determinación de queratinas basales o de alto peso molecular (CK 5/6), EFGR, c-erb-B2 o Her2-neu, RE y RP y Ki-67 como marcadores más relevantes se podría clasificar el cáncer de mama.

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UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA FACULTAD DE MEDICINA DEPARTAMENTO DE CIRUGÍA Correlación de Factores Pronósticos Clásicos con Parámetros Inmunohistoquímicos y Subtipos Tumorales en mujeres afectadas por Cáncer de Mama Mª Eva Pérez López Santiago de Compostela, 2012 D. Miguel Caínzos Fernández, Catedrático del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela y D. Jesús García Mata, Doctor en Medicina y Cirugía CERTIFICAN Que el trabajo de Tesis Doctoral titulado Correlación de Factores Pronósticos Clásicos con Parámetros Inmunohistoquímicos y Subtipos Tumorales en mujeres afectadas por Cáncer de Mama , presentado por Dña. María Eva Pérez López, ha sido realizado bajo nuestra dirección y reúne los requisitos legales para su presentación y defensa ante el tribunal correspondiente para aspirar al grado de Doctor en Medicina y Cirugía. Lo que se hace constar a los efectos oportunos en Santiago de Compostela a veintisiete de Abril de dos mil doce. Fdo. Dr. Miguel Caínzos Fernández Fdo. Dr. Jesús García Mata Fdo. Mª Eva Pérez López “If it were not for a great variability among individuals, medicine might as well be an science and not an art.” “Si no fuera por la gran variabilidad entre los individuos, la medicina bien podría ser una ciencia y no un arte.” Sir William Osler New England Journal Medicine 1892 A mi abuela A Manuel AGRADECIMIENTOS Al Prof. M. Caínzos por aceptar dirigir este estudio, por su dedicación científica y por demostrarnos, una vez más, que su vocación docente e investigadora trasciende las aulas de la Facultad de Medicina. Al Dr. J. García Mata por ser el promotor y co-director de este trabajo, por su cercanía, su paciencia, su apoyo y por la amistad que me ha ofrecido a lo largo de estos años. A la Dra. Ana Bravo, a todas nuestras pacientes y sus familias por su ejemplo de valor, dignidad y coraje. A las personas sin cuyo esfuerzo esta tesis no hubiera visto la luz: Maite Alves y los doctores: A. Chamorro, M. J. García, J. G. Gómez y C. Penín. A las doctoras I. Galego y M.J. Montanos, por todo lo que me han enseñado personal y profesionalmente, y por ser el espejo donde quisiera poder mirarme. A los doctores J. Carrasco, J. Castellanos, M. Jorge y M. Lázaro, quienes durante mi formación me demostraron e inculcaron que un médico debe ser escrupulosamente científico y profundamente humano. Al servicio de Oncología Médica del CHUO por su ánimo, apoyo y consideración. A los médicos que han cuidado de mi familia: M. Corzo, V. García Carrasco y J. Masferrer. El respeto y admiración que despertaron en nosotros fueron el germen de mi inclinación por la medicina. A mis amigas, uno de mis más preciados tesoros, por haberse cruzado en mi vida. A mi familia por todo el tiempo robado y dedicado a esta tesis. RESUMEN El cáncer de mama constituye un heterogéneo grupo de enfermedades que varían en morfología, biología, comportamiento y respuesta al tratamiento. En varios estudios se ha comunicado que los cánceres de mama pueden clasificarse en subtipos moleculares en función de diferentes perfiles de expresión génica (Luminal A y B, Erb-B2 y Triple Negativo). Estos subgrupos se han relacionado con diferentes evoluciones de la enfermedad, lo que indica la existencia de una base biológica como causa de la heterogeneidad clínica del cáncer de mama. Se ha despertado un enorme interés en estos "retratos moleculares" de las neoplasias mamarias con implicaciones pronósticas y terapéuticas, valorando la posibilidad de reproducir la clasificación en la clínica utilizando un limitado número de marcadores inmunohistoquímicos discriminativos entre las distintas categorías. Algunos estudios sugieren que con la determinación de queratinas basales o de alto peso molecular (CK 5/6), EFGR, c-erb-B2 o Her2-neu, RE y RP y Ki-67 como marcadores más relevantes se podría clasificar el cáncer de mama. Aunque los factores pronósticos clásicos como el tamaño tumoral, la afectación ganglionar, la edad, el grado y el tipo histológico no han perdido su valor, deben completarse en este momento con los nuevos parámetros biológicos del tumor. El objetivo primordial de nuestro estudio es averiguar si los subtipos tumorales intrínsecos, clasificados según procedimientos inmunohistoquímicos, presentan valor pronóstico en sí mismos, y si dentro del grupo Triple Negativo se puede diferenciar el subgrupo Basal-Like en cuanto a su comportamiento biológico y clínico. Se trata de un estudio descriptivo tomando como base 888 pacientes con cáncer de mama del Registro de Tumores del Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) en el que, tras dividirse mediante técnicas inmunohistoquímicas en subtipos, se han analizado los factores pronósticos de supervivencia. En los resultados hemos visto que la división en subtipos moleculares condiciona diferente pronóstico evolutivo. El subtipo Triple Negativo es el que evidencia más riesgo de muerte, y dentro de este grupo, los tumores Basal-Like. Junto al tamaño tumoral, la afectación ganglionar y el grado tumoral III constituye un factor pronóstico independiente de supervivencia. Como conclusiones comprobamos que en nuestra muestra el tamaño tumoral, la afectación ganglionar y el grado III de diferenciación son factores pronósticos independientes de supervivencia. De los factores pronósticos auxiliares pendientes de validación, Ki-67 se demuestra como un factor pronóstico independiente. Dentro de los subtipos tumorales intrínsecos, el subtipo Triple Negativo constituye un factor pronóstico independiente de muerte. El fenotipo Basal-Like se asocia a mayor mortalidad en pacientes con cáncer de mama sin afectación ganglionar. En el grupo de pacientes sin afectación ganglionar pertenecientes al subtipo luminal, pertenecer al subtipo Luminal B les confiere peor pronóstico. THESIS ABSTRACT Breast cancer constitutes a heterogeneous group of diseases which vary in morphology, biology, behaviour and treatment response. It has been comunicated in many studies that breast cancer can be classified in molecular subtypes according to different gene expression profiles (Luminal A and B, Erb-B2 and Triple Negative). These sub-groups have been related to different evolutions of the disease, which indicates the existence of a biological base as the cause of the clinical heterogeneity of breast cancer. These “molecular portraits” of the mammary neoplasms with prognosis and therapeutic implications have aroused great interest, evaluating the possibility of reproducing the classification in the clinic, using a limited number of immunohistochemical discriminative markers among the different categories. Some studies suggest that breast cancer could be classified with the determination of basal keratines or of a high molecular weight (CK 5/6), EFGR, c-erb-B2 or Her2-neu, RE and RP and Ki-67 as the most relevant markers. Even though the classical prognosis factors, such as tumor size, ganglionar affectation, age, histological grade and type have not lost their value, must be completed now with the new biological parameters of the tumor. The main objective of our study is to find out if the tumor intrinsic subtypes, classified according to immuohistochemical procedures, have any prognosis value themselves, and if the Basal-Like subgroup can be differenced within the Triple Negative group, taking in account its biological and clinical behaviour. It is a descriptive study taking 888 patients with breast cancer from the CHUO (Hospital Complex of Ourense in Spanish) Tumor Registry. After dividing the patients by inmunohistochemistry in subtypes, the survival prognosis factors have been analized. The results show that the division in molecular subtypes conditions a different evolutionary prognosis. The Triple Negative subtype is the one which shows a higher death risk, and, within this group, the Basal-Like tumors. Along with the tumoral size, the nodal affectation and the tumor grade III, it constitutes an independent survival prognosis factor. As a conclusion, we saw that in our sample, the tumor size, the ganglionar affectation and the grade III of differentiation are independent survival prognosis factors. Ki-67 is seen as an independent prognosis factor among the auxiliary prognosis factors pending validation. Within the intrinsic tumor subtypes, the Triple Negative subtype is an independent prognosis factor of death. The Basal-Like phenotype is associated with a higher mortality in patients with breast cancer without nodal affectation. In the group of patients without nodal affectation that belong to the luminal subtype, by belonging to the subtype Luminal B they are confered to a worse prognosis. 1. INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN 2 El cáncer de mama (CM) es, en España, la primera causa de muerte por cáncer en el sexo femenino. Abarca un amplio espectro de neoplasias con marcada heterogeneidad en cuanto a su etiología, agresividad biológica, capacidad de diseminación a distancia y respuesta a diferentes maniobras terapéuticas, lo que determina un pronóstico variable. El diagnóstico en una etapa temprana de la enfermedad y el abordaje multidisciplinar de la misma son las piedras angulares de la supervivencia. Debido a su frecuencia, a la cantidad de recursos que consume y a la alarma social que genera, constituye un problema de salud prioritario para las Administraciones Sanitarias. De ahí las campañas de Screening para intentar un diagnóstico precoz (1). La clasificación histopatológica actual sufre progresivamente limitaciones en su relevancia clínica, al no reflejar la variabilidad de las neoplasias en su comportamiento biológico, ni tener un buen valor predictivo de la respuesta o resistencia a los distintos tratamientos. El hecho de que alrededor de un 30% de los tumores con buen pronóstico a los que no se administra tratamiento quimioterápico lo precisarían, unido a que aproximadamente el 30% de los pautados actualmente podrían resultar superfluos, hace que deba considerarse que sería de gran valor poder identificar otros factores pronósticos que, añadidos a los clásicos, nos permitiesen determinar de forma INTRODUCCIÓN 3 más aproximada el riesgo de recaída de cada paciente y adecuar nuestra intervención terapéutica (2). En la actualidad una de las herramientas más utilizadas para decidir el tratamiento adyuvante es el programa “Adjuvant online!” (3). Nos permite calcular el riesgo de recaída y muerte según tamaño y grado tumoral, afectación ganglionar, expresión de receptor estrogénico (RE), edad y comorbilidades de la paciente. Es posible además calcular el beneficio del arma terapéutica, hormonal o quimioterápica. Sin embargo, tiene importantes limitaciones pues no valora otros parámetros importantes como la expresión de Her2-neu/c-erbB2 u otras variables de proliferación celular (Figura 1). INTRODUCCIÓN 4 Figura 1. Fuente: Adjuvant! Online (www.adjuvantonline.com) (3) En este sentido los últimos estudios de investigación adjudican un importante valor pronóstico a la clasificación molecular de las neoplasias. Las dividen en diferentes subtipos tumorales según su perfil genético y/o inmunohistoquímico (IHQ), lo que determinaría también una variabilidad biológica y perfil evolutivo diferentes (4). INTRODUCCIÓN 5 La capacidad de establecer categorías de riesgo según el perfil inmunohistoquímico sería un buen punto de partida que, añadido a los factores pronósticos clásicos, nos ayudaría a individualizar y precisar más el tratamiento adyuvante o la ausencia del mismo (5). INTRODUCCIÓN 6 1.1. EPIDEMIOLOGÍA El cáncer de mama es el tumor maligno más prevalente entre la población femenina española. Representa alrededor del 25% de todos los tumores incidentes en este grupo de población, si se exceptúa el cáncer de piel no melanoma (6). Esta incidencia en nuestro país fue de 94 por 100.000 mujeres en el año 2006, según los datos obtenidos por los distintos registros españoles de cáncer de base poblacional (7). A través de ellos se estimó una incidencia ajustada de 93,6 casos/ 100.000 habitantes para 2009. Es decir, la posibilidad actual de que una mujer española desarrolle un cáncer de mama antes de cumplir 75 años se aproxima a un 5% (en Europa un 8%)(8). Esto significa que una de cada 20 mujeres desarrollará un cáncer de mama antes de esa edad. Se ha observado un descenso de 1.8% anual en la mortalidad global por cáncer de mama (7); sin embargo hay una variación de su incidencia en relación a la edad. Ha disminuido en las mujeres mayores de 45 años y ha aumentado en las mujeres más jóvenes (9-10) Esta neoplasia supone también la primera causa de muerte por cáncer en mujeres, con una tasa de mortalidad de 28/ 100.000, lo que representa el 18,4% del total de muertes por cáncer femenino (11-12) (Figura 2). INTRODUCCIÓN 7 Figura 2. El tumor más mortal en mujeres continúa siendo el de mama seguido del colorrectal (12) Según los datos disponibles del estudio EUROCARE-4 (13-14) se ha observado un aumento de supervivencia ajustada, hasta del 80% a 5 años en Europa y del 80.80% en España (12) (Figura 3). Figura 3. Fuente SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) (www.seom.org) (12) INTRODUCCIÓN 8 La incidencia global prevista de cáncer en mujeres españolas en el año 2012 es de 103.417 (12, 15). En este sexo, el tumor más incidente es el de mama, seguido del colorrectal y los tumores ginecológicos. En la Comunidad Autónoma Gallega, las neoplasias son la segunda causa de muerte tras las enfermedades cardio-circulatorias. En el segmento etario de los 35 a los 64 años, sin embargo, las enfermedades oncológicas constituyen la principal causa de mortalidad. La tasa de mortalidad por cáncer estandarizada de Galicia en 1998 fue de 210 casos por 100.000 habitantes. En lo que respecta al cáncer de mama ésta fue de 14 por 100.000 habitantes (7, 16) (Figura 4). Desde 1990 se ha venido observando un incremento en la supervivencia del cáncer de mama debido a la instauración de los programas de cribado poblacional, del que hoy en día se benefician en nuestra Comunidad Autónoma las mujeres entre 50 y 65 años, como recomiendan la mayoría de las organizaciones sanitarias internacionales. A esto se añade además, la consecución de una importante mejora en el abordaje terapéutico multidisciplinar de la enfermedad (17-18). INTRODUCCIÓN 9 Figura 4. Tasa ajustada de mortalidad por CM por Comunidad Autónoma. (7) INTRODUCCIÓN 10 1.2. FACTORES DE RIESGO Se han señalado diferentes variables asociadas a un aumento del riesgo de padecer esta neoplasia. Sin embargo el 66% de los tumores diagnosticados no se asocia a ninguna de ellas. Distinguimos: 1.2.1. Historia personal de cáncer de mama, elevando el riesgo de carcinoma invasor si se ha padecido un tumor in situ o un carcinoma invasor previos (19-20). La existencia de necrosis tumoral incluso parece incrementar más el riesgo de recaída (21) y, según Silverstein, la recaída local pudiera relacionarse con el grado histológico, el tamaño tumoral y la afectación de los márgenes, lo que se conoce como “índice de Van Nuys”(22). Actualmente se añade la edad a estos parámetros denominándose “índice de Van Nuys modificado”(23). La realización de técnicas quirúrgicas más conservadoras (de elección hoy en día) parece también aumentar, aunque muy discretamente, el riesgo de recidiva local (24-25). 1.2.2. Susceptibilidad genética. Se ha estimado que un 5-10% casos de cáncer de mama son debidos a mutaciones en genes de alta penetrancia, de las cuales el 2025% ocurren en los genes BRCA-1 y 2 (26). El riesgo de desarrollar un cáncer de mama a lo largo de la vida en portadoras de mutación en BRCA-1 es superior al 60% y mayor del 50% en portadoras de la mutación en BRCA-2 (27). Otros genes de alta penetrancia responsables son: p53, ATM, PTEN, STK11 (28). Existen además alteraciones en genes de menor penetrancia que podrían también expresarse según en qué huésped y INTRODUCCIÓN 17 1.3.1. FACTORES PRONÓSTICOS CLÁSICOS Parece haber un claro acuerdo en que el tamaño del tumor, la afectación ganglionar y el grado histológico permiten diferenciar categorías de riesgo (2). Algunos más se han asociado a riesgo de recaída y/o muerte: 1.3.1.1. EDAD De las características de la paciente que se barajan como pronósticamente significativas, la edad, hasta la fecha, era la única que había sido validada y se incluía entre los factores que determinaban grupos de riesgo (2, 59). Casi todos los estudios sugieren que las mujeres jóvenes con cáncer de mama (particularmente las menores de 35 años) (70-71) presentan una mayor asociación con otros factores pronósticos negativos, condicionando resultados pobres. Incluso en mujeres entre 39 y 41 años sometidas a screening mamográfico no se observó disminución de mortalidad por cáncer a los 10 años con respecto a las que no participaban en él (72). Se ha evidenciado en pacientes jóvenes con tumores sin expresión de receptores hormonales ni de Her2-neu/c-erbB2 (aunque el tamaño tumoral sea subcentimétrico) un mayor riesgo de recurrencia, demostrándose estadísticamente la independencia de la edad como factor pronóstico (73). INTRODUCCIÓN 18 Clásicamente, en el análisis multivariante, se ha confirmado la edad como indicador pronóstico desfavorable independiente (74-76), aunque en alguna moderna investigación que incluye clasificaciones con firmas genéticas pierde esta capacidad independiente (77). Igualmente, en otro reciente estudio con 155 pacientes jóvenes en las que, tras ajustar por grado y estadio tumoral, la edad perdía su potencia y autonomía pronóstica (78). Finalmente, a pesar de que publicaciones actuales presentan resultados contradictorios (79-80) , en la práctica clínica la edad se sigue empleando como variable pronóstica, unida a otras, para evaluar el riesgo de recaída y la necesidad o no de un tratamiento adyuvante (2). En el caso de historia familiar de cáncer de mama asociado a mutaciones en la línea germinal de BRCA-1 y 2, sí se ha descrito su aparición a edades más jóvenes que en la población general y con expresión de variables pronósticas desfavorables (81-82). 1.3.1.2. ESTADIO TUMORAL El estadio es esencial en la evaluación de la neoplasia puesto que es un importante factor pronóstico de la supervivencia y; su valoración es crucial en el tratamiento de las pacientes (83-84). La estadificación correcta está basada en una combinación de los exámenes clínico y radiológico. El examen clínico debería incluir la evaluación del tamaño, INTRODUCCIÓN 19 movilidad y cambios visibles en la piel por el tumor primario, valoración del tamaño y movilidad de los ganglios linfáticos regionales y cualquier evidencia de metástasis a distancia. La estadificación anatomo-patológica (AP) requiere un examen exhaustivo de la pieza (desde el tumor primario hasta los ganglios axilares) para confirmar la presencia del tumor y el tamaño de la lesión (85). El estadio clínico y patológico no siempre se correlacionan; por ejemplo, los cambios inflamatorios en la piel de la mama no reflejan necesariamente invasión linfática dérmica (carcinoma inflamatorio), y la estimación clínica de la presencia o ausencia de afectación ganglionar es incorrecta en alrededor de un tercio de los casos (86). El Sistema de Clasificación TNM de los tumores malignos fue desarrollado entre los años 1943 y 1952 por Pierre Denoix (87). La metodología utilizada para clasificar el cáncer de mama basada en una evaluación meticulosa del tumor primario (T), los ganglios linfáticos regionales (N), y las metástasis a distancia (M) fue inicialmente propuesta en 1954 por la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC). Las diversas combinaciones de las subcategorías de T, N, y M definen cuatro estadios designados como I, II, III, y IV en orden ascendente de gravedad. Cada uno de ellos identifica un grupo de tumores que se cree tienen un pronóstico similar. INTRODUCCIÓN 20 Sucesivamente, se han introducido revisiones, ampliaciones y modificaciones en esta clasificación, siendo la última edición la correspondiente a 2010, del AJCC Cancer Staging Manual (88). 1.3.1.2.1. SISTEMA TNM (TNM) (Excluimos posteriormente la clasificación de la afectación metastásica (M), al no ser objeto de nuestro estudio sobre factores pronósticos). a. Clasificación clínica: cTN a.1. (cT): Tumor primario. cTx: No se puede evaluar el tumor primario. cT0: No existen signos de tumor primario. cTis: Carcinoma in situ: carcinoma intraductal o carcinoma lobular in situ, o enfermedad de Paget del pezón sin tumor. (La enfermedad de Paget asociada a un tumor se clasifica en función del tamaño del tumor). cT1: Tumor de diámetro máximo menor o igual a 2 centímetros (cm). cT1mic: Microinvasión de 0.1 cm o menos de dimensión máxima. INTRODUCCIÓN 21 La microinvasión es la extensión de las células cancerosas más allá de la membrana basal en los tejidos adyacentes, sin que ningún foco tenga más de 0.1 cm de dimensión máxima. Cuando hay múltiples focos de microinvasión, para clasificarla sólo se utiliza la medida del foco de mayor tamaño. No se suman las dimensiones de los focos individuales. La presencia de múltiples focos de microinvasión se debe anotar, al igual que la existencia de carcinomas invasivos múltiples de mayor tamaño. cT1a: Diámetro máximo mayor de 0.1 pero menor o igual a 0.5 cm. cT1b: Diámetro máximo mayor a 0.5 cm pero menor o igual 1 cm. cT1c: Diámetro máximo mayor de 1 cm pero menor o igual a 2 cm. cT2: Tumor de diámetro máximo mayor de 2 cm, pero menor o igual a 5 cm. cT3: Tumor de diámetro máximo mayor de 5 cm. cT4: Tumor de cualquier tamaño con extensión directa a la pared del tórax o a la piel. (La pared torácica incluye las costillas, los músculos intercostales y el músculo serrato mayor, pero no los músculos pectorales). cT4a: Extensión a la pared torácica (excluyendo adherencia o invasión del músculo pectoral). cT4b: Edema (incluida piel de naranja), o ulceración de la piel de la mama, o presencia de nódulos cutáneos satélites confinados a la misma mama. INTRODUCCIÓN 22 cT4c: 4a y 4b conjuntamente. cT4d: carcinoma inflamatorio. El carcinoma inflamatorio de mama se caracteriza por una induración de la piel con un borde erisipeloide, generalmente sin ninguna masa palpable subyacente. Si la biopsia de piel es negativa y no existe un cáncer primario localizado medible, al realizar la clasificación anatomo-patológica de un carcinoma inflamatorio clínico (T4d), la categoría T correspondiente es pTx. La presencia de pequeñas depresiones de la piel, la retracción del pezón u otros cambios cutáneos (excepto los descritos en las categorías T4b y 4d) pueden aparecer en las categorías T1, T2 y T3 sin que afecte a la clasificación. a.2. (cN): Ganglios linfáticos. cNx: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales. cN0: No se demuestran metástasis ganglionares regionales. cN1: Metástasis en ganglios axilares ipsilaterales móviles. cN2: Metástasis en ganglios axilares ipsilaterales fijados a otro ganglio u otra estructura o, metástasis clínicamente detectadas en cadena mamaria interna ipsilateral en ausencia de metástasis en ganglios axilares clínicamente evidentes. INTRODUCCIÓN 23 cN2a.- Metástasis ipsilaterales en ganglios axilares fijos entre sí o en otras estructuras. cN2b.- Metástasis detectadas clínicamente en cadena mamaria interna ipsilateral en ausencia de metástasis en ganglios axilares clínicamente evidentes. cN3: Metástasis en ganglios infraclaviculares ipsilaterales con o sin afectación axilar o, metástasis en cadena mamaria interna ipsilateral detectadas clínicamente y metástasis en ganglios axilares o, metástasis en ganglios supraclaviculares ipsilaterales con o sin afectación axilar y de la cadena mamaria interna. cN3a.- Metástasis infraclaviculares ipsilaterales. cN3b.- Metástasis en cadena mamaria interna ipsilateral y metástasis en ganglios axilares. cN3c.- Metástasis en ganglios supraclaviculares ipsilaterales. a.3. (cM): Metástasis. cMx: No se pueden evaluar las metástasis a distancia. cM0: No hay evidencia radiológica ni clínica de metástasis a distancia. cM1: Presencia radiológica o clínica de metástasis a distancia. INTRODUCCIÓN 24 b. Clasificación anátomo-patológica (AP): pTN b.1. (pT): Tumor primario. La clasificación anátomo-patológica requiere la exploración del carcinoma primario sin tumor macroscópico en los márgenes de resección. Una neoplasia puede ser clasificada como pT si sólo existe un tumor microscópico en el margen. Las categorías pT se corresponden con las categorías T. En la clasificación pT el tamaño del tumor es una medida del componente invasivo. b.2. (pN): Ganglios linfáticos regionales. La clasificación anátomo-patológica requiere la resección y la exploración de, al menos, los ganglios linfáticos axilares (nivel I). La resección incluirá habitualmente 10 o más ganglios linfáticos. pNx: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales (no extirpados para su estudio o extirpados previamente). pN0: No existen metástasis en los ganglios linfáticos regionales. pN0(i -).- No existen metástasis en los ganglios linfáticos regionales detectadas histológicamente ni por técnica inmuno-histoquímica. INTRODUCCIÓN 25 pN0(i +).- Existen metástasis en los ganglios linfáticos regionales no mayores de 0.2 mm detectadas por tinción con hematoxilina-eosina (H & E) o inmunohistoquímica . pN0(mol-).- No existen metástasis en los ganglios linfáticos regionales detectadas histológicamente, hallazgos moleculares negativos con técnica de detección de Reacción de la Cadena de Polimerasa de Transcripción Reversa (RT-PCR). pN0(mol+).- Existen hallazgos moleculares positivos (RT-PCR), pero no metástasis en los ganglios linfáticos regionales detectadas por histología o inmunohistoquímica. pN1: Micrometástasis o metástasis en uno a tres ganglios linfáticos axilares, y/o en los ganglios mamarios internos con metástasis detectada por biopsia selectiva del ganglio centinela (BSGC), pero no detectados clínicamente*. pN1mic.- Micrometástasis (mayor de 0.2 milímetros (mm) y/o más de 200 células, pero ninguna mayor de 2.0 mm). pN1a.- Metástasis en 1 a 3 ganglios axilares, al menos una metástasis mayor de 2.0 mm. pN1b.- Metástasis en los ganglios mamarios internos con micrometástasis o macrometástasis detectada por BSGC pero no clínicamente detectada*. INTRODUCCIÓN 26 pN1c.- Metástasis en 1 a 3 ganglios axilares y en ganglios mamarios internos con micrometástasis o macrometástasis detectada por BSGC pero no clínicamente detectada*. pN2: Metástasis en 4 a 9 ganglios axilares o, en la cadena mamaria interna detectados clínicamente** en ausencia de metástasis en ganglios axilares. pN2a.- Metástasis en 4 a 9 ganglios linfáticos axilares (por lo menos un depósito tumoral mayor de 2.0 mm). pN2b.- Metástasis sólo detectada clínicamente** en ganglios mamarios internos ipsilaterales y en ausencia de metástasis en los ganglios axilares clínicamente evidentes. pN3: Metástasis en 10 o más ganglios axilares, o en ganglios infraclaviculares, o en ganglios de la cadena mamaria interna ipsilateral clínicamente detectados** en presencia de uno o más ganglios axilares positivos, o afectación de más de 3 ganglios axilares y micrometástasis, o macrometástasis en ganglios de la cadena mamaria interna detectados por (BSGC) pero no detectados clínicamente*, o afectación ipsilateral de ganglios supraclaviculares. pN3a.- Metástasis en 10 o más ganglios linfáticos axilares (por lo menos un depósito tumoral mayor de 2.0 mm), o metástasis en ganglios infraclaviculares (nivel III de los linfáticos axilares). INTRODUCCIÓN 33 En conclusión, la afectación ganglionar axilar de cualquier tipo tiene un efecto negativo, siendo probablemente el de mayor consistencia, sobre el pronóstico de las enfermas con cáncer de mama que deberían beneficiarse de tratamientos complementarios posteriores (131-132). 1.3.1.3. TIPO TUMORAL En 1997 Northridge, tras un estudio de casi 140 000 casos de cáncer de mama, confirmó la asociación entre el riesgo de muerte y la histología del tumor sugiriendo que debería tenerse en cuenta también su influencia pronóstica (136). Alrededor del 80% de los tumores invasivos de mama pertenecen a la variedad ductal, suponiendo el carcinoma lobulillar entre el 5-15% según las series. La tasa de recaída y el pronóstico de ambos se considera similar (137-138), pero el grado de diferenciación parece no ser importante en este último (139). Aunque no todos los autores consideran que el tipo histológico sea un factor pronóstico independiente (76, 140), otros investigadores defienden su valor, dividiendo las neoplasias mamarias en cuatro subgrupos pronósticos: excelente, bueno, pobre y muy pobre (101). INTRODUCCIÓN 34 Los tumores invasivos cribiformes y tubulares (141), tubulo-lobulares y mucinosos (142) presentan una supervivencia superior al 80% a los 10 años (143). No obstante, las neoplasias mucinosas que presentan un patrón morfológico micropapilar pueden estar asociadas a afectación axilar, alto grado histológico, expresión de Her2neu, pequeño tamaño tumoral y edad temprana de presentación (144). Las variedades tubular mixta, ductal mixta, medular atípica y alveolar tubular muestran una supervivencia entre el 60-80% a los 10 años (101). Los subtipos papilar invasivo, lobular clásico y medular (145) tienen peor pronóstico que los anteriores (146), y las histologías lobulares sólidas, ductales mixtas y lobulares presentan la mayor tasa de recaídas. El carcinoma adenoide quístico, poco común, suele asociar un bajo grado histológico y una pequeña frecuencia o incluso ausencia de metástasis ganglionares axilares; lo que determina un buen pronóstico aún cuando característicamente no se observa expresión de receptores hormonales (147). Los carcinomas pobremente diferenciados, en anillo de sello, carcinoma inflamatorio (148), así como los carcinosarcomas, son considerados como neoplasias agresivas y de baja frecuencia de presentación (149). INTRODUCCIÓN 35 Ciertos tipos de tumores mamarios como los mucinosos, lobulares o tubulares presentan mayormente expresión de receptores estrogénicos, mientras que los medulares y el comedocarcinoma rara vez. Algunas publicaciones han intentado relacionar determinadas histologías con subtipos moleculares, como por ejemplo el carcinoma lobular y el subtipo molecular Luminal A (150) y el carcinoma medular con el subtipo Triple negativo (151) y la mutación del gen BRCA-1 (81). 1.3.1.4. GRADO TUMORAL El grado tumoral es otro indicador pronóstico importante aunque no sea utilizado en el proceso de estadificación. Ya en 1950, Bloom (152-153) examinó los diversos sistemas de graduación utilizados en la medición de la diferenciación de una neoplasia y propuso un método que valoraba tres factores: 1º) el grado de formación de túbulos, 2º) la regularidad en el tamaño, la forma y el carácter de tinción del núcleo, y 3º) la hipercromasia nuclear y la actividad mitótica. Asentándose en la evaluación subjetiva por el patólogo de estos hallazgos, los tumores fueron clasificados como de bajo, moderado, o alto grado de malignidad (154). INTRODUCCIÓN 36 A cada uno de los tres factores anteriormente señalados se les asignaba una puntuación de 1 a 3, correspondiendo a su presencia en leve, moderado o marcado grado. Por tanto, podía ser alcanzada una calificación total de 3 a 9 para un determinado tumor. Una calificación de 3 a 5 etiquetaba a los carcinomas como un tumor de grado I (bien diferenciado), 6 ó 7 como grado II (moderadamente diferenciado), y 8 ó 9 como grado III (poco diferenciado). Este sistema es conocido como el “grado de diferenciación histológico de ScarfBloom-Richardson”, que hace referencia a la diferenciación histológica o tisular, al grado y pleomorfismo nuclear y al índice mitótico de un tumor. Posteriormente Elston, en un intento de mejorar el aspecto objetivo del sistema de medición, propuso una modificación del método de Scarf-BloomRichardson, debido a la dificultad en la reproducibilidad y consistencia de dicha evaluación. Señaló, además, que el grado histológico evaluado en 1.831 pacientes mostraba una fuerte correlación con el pronóstico y las pacientes con tumores de grado I tenían una supervivencia significativamente mayor que aquellas con grado II y III (P <0,0001) (155). Estos resultados confirmaban que este método de clasificación histológica proporciona información pronóstica y, si el protocolo de clasificación es seguido consistentemente, se podrían obtener resultados reproducibles. INTRODUCCIÓN 37 1.3.1.5. ÍNDICE PRONÓSTICO DE NOTTINGHAM La metodología utilizada actualmente es este sistema modificado por Elston y Ellis: “el índice pronóstico de Nottingham” (NPI). Este índice tiene como pilares las más importantes características pronósticas de un tumor: su tamaño, el grado histológico y el estado de los ganglios linfáticos. Se basa en un análisis retrospectivo de nueve factores en 387 pacientes. Sólo 3 de ellos (el tamaño del tumor, estadio de la enfermedad, y el grado tumoral) siguieron siendo significativos en el análisis multivariante. El índice fue validado posteriormente en un estudio prospectivo de 320 pacientes y aplicado a otra serie con 1.629 pacientes (156). La fórmula para obtenerlo es la siguiente: NPI = 0,2 x tamaño tumoral (cm) + estadio de los ganglios linfáticos (1, 2, 3) + grado tumoral (1, 2, 3). El valor más pequeño del NPI, tiene el mejor pronóstico. Su importancia sigue vigente hoy en día, siendo uno de los factores pronósticos de vital trascendencia, manteniéndose ligado a la supervivencia libre de progresión y a la supervivencia global (157). Algunos autores sostienen que el NPI puede ser utilizado en combinación con factores predictivos, como los receptores hormonales o la expresión de Her2-neu, para seleccionar tratamientos sistémicos adyuvantes (158-159). INTRODUCCIÓN 38 Para proporcionar una técnica coherente y uniforme en la evaluación del grado histológico y para mejorar su reproducibilidad, se han publicado Criterios de Consenso y Guías con la Evaluación Crítica de estas cuestiones y Recomendaciones de Buenas Prácticas Clínicas (160-161). Este abordaje proporciona un método de bajo coste y sencillo, preciso para la evaluación de las características biológicas del tumor y el pronóstico del paciente. Aún en la era de las técnicas moleculares, con su creciente importancia pronóstica, no se debe desechar la eficacia del NPI debiendo complementarse la información obtenida por ambos sistemas de valoración (162). 1.3.1.6. INVASIÓN VASCULAR LINFÁTICA Los vasos sanguíneos y los linfáticos que rodean a un carcinoma ductal infiltrante pueden estar invadidos por células tumorales. La invasión vascular linfática es un importante factor pronóstico para los pacientes con cáncer de mama operable. En los pacientes sin afectación ganglionar linfática, la invasión vascular linfática es un predictor de mal pronóstico, de recurrencia precoz y metástasis a distancia (163-164). En aquellos con afectación adenopática, la invasión vascular linfática es un marcador de alto riesgo de muerte indicando mayor probabilidad de fracaso terapéutico (165). INTRODUCCIÓN 39 La invasión vascular linfática por células tumorales es evidente histológicamente en aproximadamente el 15% de los carcinomas ductales infiltrantes de mama y en casi el 10% de los tumores sin afectación ganglionar. Indica un pronóstico desfavorable en términos de recaída local y reducción de la supervivencia global, por eso se recomienda su evaluación en el estudio anátomo-patológico de la pieza tumoral (166). Esta valoración presenta, en ocasiones, ciertas dificultades técnicas. La evidencia de invasión vascular linfática en la pieza teñida con H & E se ha añadido a los criterios de Saint Gallen para determinar la elección de tratamiento adyuvante de pacientes con cáncer de mama intervenidas. Nuevos marcadores específicos del endotelio, como D2-40, hacen que sea posible distinguir entre la invasión vascular venosa y la invasión vascular linfática. La presencia de invasión vascular venosa perdió significación estadística en un estudio al compararse con la invasión vascular linfática que la mantuvo como factor pronóstico independiente, asociándose a la presencia de metástasis en ganglios linfáticos axilares. En el análisis multivariante, la invasión vascular linfática peritumoral fue el único factor pronóstico independiente de metástasis ganglionares (167). En el caso de ausencia de afectación ganglionar constituye un indicador aún de mayor potencia (168). INTRODUCCIÓN 40 Otros estudios también han intentado comparar invasión vascular venosa e invasión vascular linfática y determinar cuál de las dos representa un indicador de mal pronóstico. Para ello se han utilizado técnicas inmunohistoquímicas para comprobar la expresión de CD34 y CD31 para invasión vascular venosa y de podoplanina/D2-40 (marcadores de vasos linfáticos) para la invasión vascular linfática. Se ha confirmado la asociación, estadísticamente significativa en el análisis multivariante, de invasión vascular linfática con metástasis ganglionares axilares, mayor tamaño tumoral, desarrollo de metástasis a distancia, recurrencia loco-regional y peor supervivencia libre de enfermedad y supervivencia global (169-170). En pacientes con cáncer de mama Triple Negativo no se vieron cambios en invasión vascular linfática y/o invasión vascular venosa con respecto a otros subtipos tumorales. Sin embargo, se observó una mayor frecuencia de metástasis viscerales en este subgrupo, lo que ratifica un diferente comportamiento biológico (171). INTRODUCCIÓN 41 1.3.2. FACTORES PRONÓSTICOS AUXILIARES PENDIENTES DE VALIDACIÓN Ante la progresiva reducción de la proporción de pacientes con afectación axilar y con ello la pérdida de su influencia pronóstica gracias a la mamografía de screening, emerge la necesidad de evaluar otras posibles variables que pudieran ayudarnos a predecir el riesgo de recaída y de muerte. En la actualidad la elección del tratamiento de pacientes con cáncer de mama se basa principalmente en el estadio del tumor en el momento del diagnóstico, el número de ganglios axilares con metástasis, el tamaño tumoral y el estado de los receptores de estrógeno y de progesterona junto a la expresión de Her2-neu. El tipo y grado tumoral, la invasión vascular linfática e invasión vascular venosa y otros factores como el estudio de la ploidía y la fracción de la fase S también han sido utilizados. Con todo, es prácticamente imposible determinar el curso de la enfermedad incluso en pacientes sin evidencia de metástasis en ganglios axilares sin tratamiento sistémico complementario. El tumor recidivará en aproximadamente el 30% de las mujeres sin afectación ganglionar y algunas recomendaciones, ya en 1988, instaban a que las pacientes, incluso aquellas que son “ganglio-negativas”, recibieran terapia adyuvante sistémica (172). Sin embargo, ya que esta terapia no está desprovista de riesgos y no todas las mujeres se benefician en la misma medida (173), se ha convertido en un objetivo importante en la investigación del cáncer de mama la identificación de biomarcadores INTRODUCCIÓN 42 o indicadores que puedan ayudar a diferenciar a las pacientes con buen pronóstico de aquellas que necesiten terapia adicional. Esta necesidad es debida a la mayor probabilidad de recidiva y desarrollo de metástasis en este último grupo y, por tanto, sean quienes verosímilmente se beneficien de la terapia complementaria. Se han estudiado otros parámetros que en diversas investigaciones han demostrado su valor pronóstico. Entre ellos: 1.3.2.1. Ki-67 El antígeno Ki-67 fue identificado por Gerdes y sus colaboradores en 1991 como una proteína nuclear tipo no histona. Al poco tiempo fue descubierto el anticuerpo correspondiente por el mismo grupo en la ciudad de Kiel (de ahí su nombre), después de la inmunización de ratones infectados con líneas celulares de linfoma de Hodgkin. La ausencia de Ki-67 en células quiescentes y su expresión universal en tejidos en los que se observaba proliferación celular generó un gran interés en su potencial funcionalidad como marcador de proliferación celular (174). El aspecto clínico y la localización de la proteína Ki-67 es variable y heterogénea durante las diferentes fases del ciclo celular. Durante el inicio de la fase G1 se observa una débil tinción que progresivamente aumenta por condensación en gránulos situados alrededor del nucleolo. Durante las fases S y G2 se encuentra principalmente INTRODUCCIÓN 49 En la década de los 90 aparecieron las primeras observaciones sobre la asociación de la expresión de p53 mutada con un intervalo libre de metástasis más corto (205-206). El metanálisis de Pharoah y colaboradores concluyó que el valor pronóstico independiente de p53 debería ser validado en un estudio prospectivo con suficiente número de pacientes. Si bien la serie más larga publicada con más de 1700 enfermas, que analizaba las alteraciones de p53 por secuenciación, otorgaba a esta variable valor pronóstico independiente (207). En una de las últimas revisiones sobre factores pronósticos que incluía varios estudios con largas supervivientes desde 1995 hasta 2006, se relacionó la mutación de p53 con un perfil pronóstico. Sin embargo su valor independiente se perdía en el análisis multivariante por corrección con otros factores de mayor potencia, como tamaño tumoral, afectación ganglionar, grado histológico y otros (101). Finalmente, en un artículo sobre la expresión de p53 mutada como indicador pronóstico en cáncer de mama sin afectación ganglionar, estratificando por subtipos tumorales y teniendo en cuenta los subgrupos pronósticos de riesgo establecidos en el Consenso de Saint Gallen (2), se confirma su potencia independiente, junto a la negatividad de la expresión de receptor de progesterona, en el análisis multivariante. En el subanálisis por subtipos tumorales intrínsecos (Luminal A, Luminal B, ErbB2 y Triple negativo (4, 195-196, 199, 202) y grupos de riesgo del Consenso de Saint Gallen, hubo INTRODUCCIÓN 50 diferencias significativas en supervivencia libre de enfermedad a los cinco años según el nivel de p53 (208). 1.3.2.3. Catepsina D La catepsina D es una enzima lisosomal proteolítica producida y secretada por las células cancerosas mamarias. Se considera un marcador de invasividad. Su sobreexpresión parece estar asociada a una conducta tumoral agresiva y un intervalo libre de enfermedad acortado en algunos artículos científicos (168, 209-211), pero esto no se ha podido confirmar en otros (212-213). La relación de la catepsina D con la proteína Her2-neu (codificada por el gen cerbB2) y con la amplificación del oncogen c-myc fue estudiada por Brouillet y colaboradores (214). Determinaron que la catepsina D no se correlaciona con la expresión del oncogen c-erbB2, pero sí con la amplificación del oncogen c-myc. La expresión de c-myc está generalmente relacionada con la proliferación celular, resultando que las pacientes en las que el ADN del tumor muestra un c-myc amplificado tienen un período de supervivencia acortado (215-216). A día de hoy no está establecido rutinariamente su análisis y significado (168, 204). INTRODUCCIÓN 51 1.3.2.4. Ciclina E La ciclina E regula la transición entre las fases G1 y S del ciclo celular y se expresa constitutivamente en el 30% de los cánceres de mama. Un estudio retrospectivo inicial demostró un efecto desfavorable en el análisis univariante, que se perdía en el multivariante (217). Otro estudio posterior con más pacientes, en diferentes estadios de la enfermedad y casi todas tratadas con quimioterapia (QT), sugirió que pudiera relacionarse con una peor evolución (218). En un metanálisis de más de 2500 mujeres, la expresión de ciclina E se asoció con mayor riesgo de recurrencia, confirmándose como factor independiente de supervivencia global en el análisis multivariante (219). En el ensayo clínico SWOG 9313, en pacientes que recibieron quimioterapia con antraciclinas, se evaluó por inmunohistoquímica esta variable, pero no se asoció con un peor pronóstico (220). Este marcador todavía presenta dificultades metodológicas para su determinación y tampoco se incluye en las recomendaciones de ASCO de 2007 para la utilización de marcadores tumorales (204). INTRODUCCIÓN 52 1.3.2.5. Activador de Plasminógeno Urokinasa (uPA) El activador de plasminógeno de tipo urokinasa (uPA) y su inhibidor (PAI-1) son dos marcadores de invasión tumoral que se han asociado con peor supervivencia libre de enfermedad y peor supervivencia global en mujeres con cáncer de mama sin afectación axilar (221). Los resultados de estudios individuales han sido validados por un gran estudio multicéntrico retrospectivo que analizó los datos de 8377 pacientes (222). Los niveles de uPA /PAI-1 fueron las variables pronósticas más potentes con nivel I de evidencia. Janicke estratificó 556 pacientes con cáncer de mama sin afectación ganglionar, de acuerdo con los niveles de uPA /PAI-1, sometiendo a observación a las que presentaban valores bajos, mientras que aleatorizaba a observación o a esquema CMF (Ciclofosfamida, Metotrexate y 5-FU) a las que los tenían altos (223). La tasa de recaídas fue significativamente mayor en el grupo con niveles altos. En otro reciente estudio retrospectivo francés, con 169 mujeres sin afectación ganglionar seguidas durante siete años, se vio que el 57 % presentaban niveles altos de uPA /PAI-1. Se encontró correlación de este parámetro con la supervivencia libre de recaída y la recaída a distancia, pero no con la recaída loco-regional (224). Aunque se reconoce su importancia, la gran limitación de este marcador es la necesidad de disponer de una sustancial cantidad de tejido congelado para realizar su INTRODUCCIÓN 53 determinación, pues a día de hoy todavía no disponemos de técnicas inmunohistoquímicas para su evaluación (225). Según las recomendaciones de ASCO de 2007 sobre marcadores tumorales, se señala su valor pronóstico en pacientes recién diagnosticadas sin afectación ganglionar, si bien su valor predictivo de respuesta a quimioterapia u hormonoterapia merece mayor investigación (204). 1.3.2.6. Células tumorales circulantes de cáncer de mama Datos obtenidos de diferentes estudios apoyan la afirmación de que la diseminación hematógena de las células de cáncer de mama ocurre independientemente de la diseminación linfática. Sin embargo en la práctica clínica no se evalúan de rutina las células tumorales circulantes (CTC). La presencia de CTC detectadas mediante reacción en cadena de polimerasa (PCR) conferirían peor pronóstico en pacientes con cáncer de mama metastásico (226227). Serían de gran utilidad para la estratificación del riesgo y la monitorización temprana de la respuesta al tratamiento (228). En cambio en pacientes con cáncer de mama precoz su significado es desconocido. En un estudio del MD Anderson Cancer Center, con casi 100 pacientes con tumores T1 y T2, se detectaron células tumorales circulantes en el 31%, pero no INTRODUCCIÓN 54 hubo correlación con el tamaño tumoral ni con la afectación ganglionar o el grado histológico, ni con la expresión de receptores hormonales ni de Her2-neu (229). 1.3.2.7. Micrometástasis en médula ósea No está absolutamente claro si la presencia de micrometástasis en médula ósea se correlaciona con el desarrollo de posteriores metástasis evidentes en hueso y con un peor pronóstico (230). Basándose en diferentes estudios hay autores que la definen como un predictor independiente de mal pronóstico (231-234). Sin embargo todos reconocen la heterogeneidad en el diagnóstico y la necesidad de estudios prospectivos para evaluar si la erradicación de las micrometástasis en esta localización se correlaciona con una mayor supervivencia libre de recaída y supervivencia global (235). Al no ser objeto de nuestro estudio la enfermedad metastásica, ni estar establecida rutinariamente la realización y significado de micrometástasis en médula ósea en cáncer de mama precoz, ni la medición de uPA / PAI-1, Ciclina E o Catepsina D, no haremos más referencia a estas variables. INTRODUCCIÓN 55 1.4. FACTORES PRONÓSTICOS CON CAPACIDAD PREDICTIVA Recordemos que un “factor predictivo de respuesta” se define como una variable clínica, histológica, biológica o, más frecuentemente, molecular que predice la respuesta a un determinado tratamiento. Proporciona información acerca de la probabilidad de respuesta a una modalidad terapéutica determinada. En la práctica clínica, y al menos en teoría, los factores predictivos ayudan a seleccionar el procedimiento terapéutico más adecuado para cada neoplasia y cada paciente, es decir, “ayudan a elegir con qué tratar” (57). Actualmente en el cáncer de mama disponemos de los receptores hormonales de estrógeno y progesterona y de la proteína Her2-neu (o del oncogen c-erbB2) como factores predictivos de respuesta. Ambos se determinan en la inmunohistoquímica rutinaria cuando se estudia la pieza tumoral. Cuando se expresan, nos permiten el tratamiento hormonal con antiestrógenos (cuyo paradigma es el Tamoxifeno) (173), análogos de la hormona liberadora de Gonadotrofinas (LHRH), y/o Inhibidores de la Aromatasa en el primer caso (236) y con Trastuzumab (Herceptin), un anticuerpo monoclonal, en el segundo (237). INTRODUCCIÓN 56 1.4.1. RECEPTORES HORMONALES La determinación de receptores estrogénicos (RE) y de progesterona (RP) en las biopsias de carcinomas infiltrantes es una práctica habitual en la evaluación de pacientes con cáncer de mama. La utilidad clínica de los receptores hormonales fue sospechada ya en los años 70 (238-239). Posteriormente, fue confirmada su correlación con el grado tumoral (240). Se observó que, aproximadamente entre el 55-65% de los cánceres de mama y el 45-55% de sus metástasis expresan receptores estrogénicos positivos (RE) y entre el 55-60% responden a la administración de terapia hormonal (241). Asimismo, los tumores mejor diferenciados se presentan con mayor frecuencia de receptores de estrógeno y tienen un pronóstico relativamente mejor (242). Sin embargo, en algún estudio se ha visto respuesta a Tamoxifeno con una baja o imperceptible expresión de receptor de estrógeno (RE) (243-244). Entre el 45-60% de los cánceres de mama precoces y metastásicos contienen receptores de progesterona (RP). Clásicamente se ha considerado que la presencia conjunta de receptores de estrógeno y progesterona (RE y RP) en el mismo tumor aumenta la probabilidad de respuesta a la hormonoterapia, desde un 55%, observada en pacientes con sólo expresión del receptor de estrógeno, a un 75-80% (239). Aunque no se encontró ningún valor predictivo para el receptor de progesterona en el metanálisis de Oxford (quizá debido a errores en su evaluación)(245), se consideran al INTRODUCCIÓN 57 menos tan importantes como los receptores de estrógeno para predecir la respuesta del cáncer de mama y la pérdida de receptor de progesterona por las células tumorales está asociada con peor pronóstico (246). Incluso parece que la falta de expresión de RP en un tumor pudiera asociarse a alta expresión de Her2-neu y EGFR y, por tanto, con un comportamiento biológico más agresivo (241). Al igual que en modelos de laboratorio, la falta de expresión de receptores de progesterona en los tumores con receptor de estrógeno pudiera ser un marcador indirecto de factores de crecimiento aberrantes de señalización intracelular (como hiperactividad de receptores de IGF-IR, EGFR y Her-2) que podrían contribuir a la resistencia a Tamoxifeno observada (241, 247). En un análisis retrospectivo, no definido con anterioridad, del estudio ATAC (248), se ha sugerido que la ventaja de Anastrozol sobre Tamoxifeno parece más clara para aquellas pacientes con negatividad de receptores de progesterona con respecto a las que tienen ambos receptores positivos (249) . Aunque la presencia de receptores de estrógeno y de progesterona en el tumor parece favorable de cara a la supervivencia (93, 117), su valor pronóstico es difícil de valorar en ausencia de terapia hormonal (250-251). En cualquier caso, este valor pronóstico parece perderse con el tiempo y es posible que la presencia de receptores de estrógeno y de progesterona únicamente refleje una evolución más indolente con un mayor tiempo a la recurrencia de forma natural (101, 252). También se ha destacado una fuerte correlación directa entre el grado histológico y la expresión de receptores hormonales (240, 242, 253-254). Por el contrario, se INTRODUCCIÓN 58 ha asociado inversamente la expresión de receptores de estrógeno y de progesterona con marcadores de proliferación celular como Ki-67 (255-256). En la actualidad, la determinación de receptores de estrógeno y progesterona es imprescindible por su indiscutible preponderancia a la hora de tomar decisiones terapéuticas. En cuanto a la forma de determinarlos, no queda totalmente claro cuál es el mejor método (257-258). Debido a la subjetividad en la interpretación de los resultados, los diferentes puntos de corte usados para definir su positividad y la diferente sensibilidad y especificidad de los anticuerpos empleados, es muy difícil comparar resultados de diferentes estudios, sobre todo de los más antiguos (259-261). A día de hoy las técnicas inmunohistoquímicas son las más utilizadas en nuestros hospitales, a raíz de que progresivas publicaciones hayan avalado su sensibilidad, especificidad y reproducibilidad (262-263). La Sociedad Americana de Oncología (ASCO) también ha realizado sus recomendaciones sobre dicha evaluación en este último año (264). Su determinación está universalmente aceptada en la práctica clínica (204). Sobre lo que no hay discusión es sobre su capacidad de predicción de respuesta a la terapia hormonal. En el metanálisis de Oxford se observó una reducción del riesgo de muerte del 30% en mujeres con expresión de receptores de estrógeno y de progesterona tratadas con Tamoxifeno, independientemente de la edad de la paciente, del valor de los receptores hormonales o de la exposición previa a INTRODUCCIÓN 65 1.5. FACTORES PRONÓSTICOS MOLECULARES La revisión del metanálisis de Oxford confirma que se ha avanzado en la curación del cáncer de mama añadiendo tratamiento complementario con quimioterapia y Tamoxifeno a la cirugía. Sin embargo, las curvas de recaída de la enfermedad se han modificado en mucha menor medida (173). Hasta la fecha, se ha realizado la elección de tratamiento adyuvante en función del riesgo de recaída que presumíamos para cada paciente (69). Utilizábamos para ello los factores pronósticos clásicos, como tamaño tumoral, afectación ganglionar, grado y tipo histológico, invasión vascular linfática (101) y el valor pronóstico añadido de los factores predictivos como expresión de receptores de estrógeno, de progesterona (238, 240, 253, 261) y expresión de c-erbB2 o Her2-neu (285). Sabemos por estudios retrospectivos que algunas pacientes con tumores subcentimétricos recaen, incluso sin afectación axilar, algunas con expresión de receptores de estrógeno y de progesterona se benefician también de tratamiento con quimioterapia y, por el contrario, otras que lo reciben probablemente no se beneficien o el balance beneficio-riesgo (efectos secundarios) sea escaso. Es decir, hablamos de una enfermedad con una gran heterogeneidad clínica y biológica (2). INTRODUCCIÓN 66 Se hace entonces necesaria la investigación de otros parámetros que nos ayuden a predecir con más exactitud el riesgo de recaída y de muerte en cáncer de mama. En la búsqueda de mejores factores pronósticos, lo ideal sería que pudieran ser considerados también como un potencial predictor de respuesta, lo que permitiría asimismo un mayor avance en el abordaje terapéutico (105). Puesto que tumores semejantes y homogéneos en cuanto a sus factores pronósticos clásicos se comportan de forma distinta en su evolución, cabe suponer que la diferencia entre ellos se establece a nivel molecular, al expresar distintos genes que les otorgarían diferente comportamiento biológico y distinta sensibilidad a los tratamientos. Basándose en este razonamiento, se han investigado patrones de expresión de cientos de genes en series de cáncer de mama utilizando la técnica de "microarrays" de ADN, que han permitido obtener un "retrato molecular" de cada tumor y un agrupamiento de los mismos en diversas categorías en base a sus perfiles de expresión génica (4, 195-196, 199, 201-202). Varios estudios publicados demuestran que la clasificación resultante con esta tecnología define grupos de tumores diferentes en cuanto a su pronóstico y con distintas probabilidades de respuesta a los diferentes tratamientos (77, 194, 320-325). INTRODUCCIÓN 67 1.5.1. SUBTIPOS MOLECULARES INTRÍNSECOS Los primeros estudios sobre el heterogéneo perfil genético, molecular y clínico del cáncer de mama se lo debemos a dos patólogos: Charles Perou (Universidad de Stanford-California) (195-196) y Therese Sorlie (Hospital Montebello-Oslo) (195-196, 199). En su primera publicación caracterizaron conjuntamente la variación en el perfil de expresión génica de 65 muestras quirúrgicas de cáncer de mama de 42 individuos (36 carcinomas ductales infiltrantes, 2 carcinomas lobulillares, 1 carcinoma ductal in situ, 1 fibroadenoma y 3 muestras de tejido mamario normal) analizando 8102 genes (195). De 20 de estos tumores se obtuvieron 2 muestras, antes y después del tratamiento quimioterápico neoadyuvante con Doxorrubicina. En 2 casos se analizaron muestras del tumor primario y de adenopatías axilares metastásicas de la misma paciente. Utilizando técnicas de microarrays de DNA descubrieron distintos patrones de expresión génica que asimilaron a diferentes subtipos tumorales con diferente pronóstico. Variaciones en el crecimiento celular, en la actividad específica de vías de señalización intracelular y en la composición celular de los tumores se reflejaban en correspondientes variaciones en la expresión de diferentes grupos de genes. Se desarrolló entonces un sistema que permitía clasificar a los tumores en cuatro grupos: Luminal, Basal-like, Erb-B2 y Normal-like. Este diferente perfil genético persistía en el INTRODUCCIÓN 68 tumor primario, antes y después del tratamiento quimioterápico neoadyuvante, y en las metástasis ganglionares del mismo (195, 326). El subtipo tumoral Luminal era caracterizado por la alta expresión de receptores hormonales y de genes expresados por las células luminales epiteliales mamarias. Se podía distinguir por inmunohistoquímica usando anticuerpos frente a las citoqueratinas 8 y 18 (CK 8/18) que presentan estas células luminales. La ausencia o baja expresión de receptores hormonales se reconocía en los subtipos tumorales Basal-like, Erb-B2 y Normal-like. En el primero se observaba tinción de las células basales epiteliales mamarias mediante inmunohistoquímica frente a citoqueratinas 5 y 6 ó 17 (CK 5/6 y 17). En el segundo, alta expresión del oncogen cerbB2. Un año más tarde, en su segunda publicación conjunta, Perou y Sorlie analizaron 78 muestras de cáncer de mama (71 carcinomas ductales, 5 lobulillares y 2 carcinomas in situ obtenidos de 77 individuos), de 3 fibroadenomas y 4 muestras de tejido mamario normal (éstas comprendían 40 de los tumores incluidos en su publicación anterior) (196). Los nuevos hallazgos aportados eran: el descubrimiento en el grupo Luminal de, al menos dos tipos moleculares, Luminal A y Luminal B (se diferenciaban en la proporción de expresión de receptores hormonales y de otros genes de proliferación celular), la variable expresión de mutaciones de p53 (muy baja en Luminal A y muy alta INTRODUCCIÓN 69 en Basal-like y Erb-B2) y la correlación pronóstica con cada subtipo tumoral (mayor supervivencia libre de enfermedad y global en Luminal A y menor en Erb-B2). En 2003 de nuevo confirmaron su observación sobre la existencia de diferentes subtipos en una muestra más amplia (añadiendo 38 cánceres de mama más) en la que incluyeron un grupo de tumores con mutación del gen BRCA-1. Encontraron que este genotipo BRCA-1 se asociaba fuertemente al subtipo basal-like. Se mantenían también las diferencias en supervivencia descritas previamente (199). Se validó este modelo de perfil genético en el estudio de van’t Veer (198) permitiendo realizar igualmente la discriminación en los distintos subtipos descritos aún con clusters (agrupaciones) de genes diferentes (Figura 6). Sotiriou, con muestras de 99 cánceres de mama, determinó con otro grupo de genes diferentes la asociación de éstos con los mismos subtipos tumorales descritos, anteriormente y su relación directa con la supervivencia global y la supervivencia libre de progresión. INTRODUCCIÓN 70 Figura 6. Subtipos Tumorales definidos por Sorlie y Perou y comparación con la plataforma génica de van´t Veer (198) Sin embargo, a pesar de la importancia de los perfiles de expresión génica, su gran limitación además de la validación en estudios prospectivos en curso, es su aplicación masiva en la práctica clínica diaria debido a sus eventuales dificultades técnicas y a su alto coste económico. INTRODUCCIÓN 71 En un esfuerzo por desarrollar una clasificación que sea clínicamente significativa, técnicamente simple, reproducible y ampliamente disponible, diferentes autores han estudiado clasificaciones moleculares basadas en técnicas inmunohistoquímicas y derivadas de datos de los perfiles genéticos, correlacionadas con el curso clínico de las pacientes y capaces de proporcionar información pronóstica y predictiva adicional. Nielsen y colaboradores fueron los primeros en validar parámetros inmunohistoquímicos que fueran marcadores subrogados de las plataformas de microarrays de DNA (327), lo que permitió la caracterización inmunohistoquímica del subtipo molecular Basal-Like con una sensibilidad del 76% y una especificidad del 100%. Se definía este subtipo con negatividad en la tinción de receptores hormonales y Her2-neu y positividad en la de citoqueratinas 5 y 6 y/o EGFR (RE -, Her2-neu -, CK 5/6 + y/o EGFR +). Abd El-Rehim estudió 1076 casos de cáncer de mama invasivo con 26 marcadores inmunohistoquímicos e identificó 6 clúster de tumores. Cinco de ellos se correspondían con los cinco subtipos tumorales moleculares descritos por Perou y Sorlie, el sexto constaba solo de 4 casos de cáncer de mama (328). Livasy, utilizando 58 muestras de tejido tumoral estudiadas mediante análisis de microarrays (23 luminales, 23 basales y 12 Her-2 positivas), correlacionó este análisis con la representación inmunohistoquímica tumoral. Demostró que el subtipo INTRODUCCIÓN 72 basal se correspondía con un perfil inmunohistoquímico similar al referido por Nielsen (329). Posteriormente el equipo de Carey en 2006 publicó en la revista JAMA un estudio, que incluía casi 500 mujeres con cáncer de mama, en el que manteniendo la clasificación inmunohistoquímica de Nielsen subdividía al grupo Luminal en A (RE +, Her-2 - ) y B (RE +, Her-2 +). Esta clasificación fue validada en una muestra de 930 cánceres de mama de la universidad de Columbia estudiados mediante microarrays. Refería además que el subgrupo Luminal B era muy heterogéneo y que los tumores Luminal B que sobreexpresaban Her-2-Neu comprendían entre el 30-50% de ellos (330). Investigaciones posteriores tomaron como base esta división inmunohistoquímica para determinar subtipos tumorales moleculares y relacionarlos con el pronóstico, aunque no todas ellas diferencian los tumores Basal-Like dentro del subtipo Triple Negativo (266, 330-336). En 2009, tras una publicación de Sotiriou en New England Journal Medicine, se concretó más la descripción del subtipo Luminal B, pues definía dentro del grupo con expresión de receptores estrogénicos, un conjunto de genes de proliferación como Ki-67 con peor pronóstico, que podemos medir también mediante inmunohistoquímica (202). Se delimitaban, por tanto, como Luminales B los tumores con expresión de receptores de estrógeno y una o dos de las siguientes condiciones: positividad de Her2-neu/c-erbB2 y/o Ki-67 elevado. INTRODUCCIÓN 73 En los últimos dos años varios trabajos científicos divulgados ya recogen esta definición de Luminal B (194, 203, 337). En resumen, la clasificación genética en subtipos intrínsecos (195-197, 199, 202) se continúa considerando como “patrón oro” dividiendo a los tumores según su comportamiento biológico y pronóstico en: Luminal A (LA), Luminal B (LB), ErbB2 y Triple negativo (TN). Éste último se puede subdividir en Basal y Normal (o no BasalLike) según la expresión de EGFR y/o Citoqueratinas 5 y 6 (CK 5/6). La clasificación inmunohistoquímica se ha ido perfilando progresivamente por lo que diversos estudios, realizados a lo largo de los años, han utilizado definiciones variables en el subgrupo Luminal B y no han diferenciado a los tumores Triple Negativo de los BasalLike. Esto justificaría que no todos los resultados de las diferentes publicaciones fueran reproducibles ni superponibles. Caracterizamos clínicamente cada uno de estos subtipos tumorales: 1.5.1.1. Subtipo Luminal (A y B) Es el más común. En el estudio de Blows, con más de 10000 pacientes, representan el 78%, siendo Luminales A el 92% y Luminales B el 8% (338). Kennecke, entre 3726 mujeres con cáncer de mama, reportó 44% Luminales A y 13.6% Luminales B (339). En ninguno de estos dos estudios se utiliza Ki-67 para diferenciar ambos subtipos luminales. INTRODUCCIÓN 74 Clasificando según expresión de Her2-neu y Ki-67, Voduc encontró 44% de pacientes Luminales A y 30% de Luminales B en una cohorte de 2985 (337). El grupo de Cheang identificó, en 4046 enfermas, 2847 con fenotipo luminal (59% LA y 41% LB) (203). En el estudio de Hugh del BCIRG 001 con población seleccionada (afectación ganglionar axilar) se describieron 61.1 % Luminales B y 14% Luminales A (194). En otras publicaciones más antiguas, en las que tampoco se tiene en cuenta Ki-67 para diferenciar subtipos tumorales luminales, también se refiere preponderancia del subgrupo luminal frente a los demás en la frecuencia de presentación (266, 330-331, 335-336, 340). Este subtipo tiene un patrón de expresión génica similar al epitelio luminal de la mama (195). Se caracteriza por la expresión de receptores de estrógeno y de progesterona y de genes asociados a la activación de receptores de estrógeno como LIV1, TFF1/ pS2 y Ciclina D1, además de citoqueratinas luminales (CK 8/18) (195, 197). Globalmente suelen presentar bajo grado de diferenciación y menos del 20% tienen mutaciones de p53, aunque estas características son referidas fundamentalmente a los Luminales A (196-197). Los factores de riesgo y protectores tradicionales (como el embarazo a edad temprana) suelen acompañar a estas neoplasias y, se presentan sobre todo en pacientes postmenopaúsicas de edad más avanzada (266). Por el contrario, en algunos INTRODUCCIÓN 81 vía BRCA tiene importantes implicaciones terapéuticas con la introducción de los inhibidores de la PARP (Polimerasa ADP-Ribosa). Éstos impiden la reparación de la vía alterada en las células deficientes de BRCA, produciendo un efecto sintético letal en las células alteradas (364-365). Los investigadores básicos creen que la asociación de la pérdida genética de TP53, de RB y la mutación de BRCA es responsable del alto porcentaje de aneuploidía observado en estas neoplasias, incluyendo un enorme número de translocaciones, cambios y pérdidas cromosómicas (361, 366). Representan entre el 10-20% de todos los cánceres de mama, dependiendo de las características demográficas de la población (330). La raza afro-americana y la hispana presentan una mayor proporción de este subtipo tumoral, principalmente a edades jóvenes (266, 330, 335, 345, 356). El rápido crecimiento que presentan y la incidencia mayor en mujeres jóvenes pueden hacer difícil la detección mamográfica, siendo frecuente la presentación como “cáncer de intervalo” (330, 344); es decir, el que aparece entre dos pruebas de screnning protocolizadas consecutivas (367). En pacientes jóvenes con tumores Triple Negativo con tamaño tumoral subcentimétrico presentan un mayor riesgo de recurrencia, demostrándose estadísticamente la independencia de la edad y del subtipo tumoral Triple Negativo como factor pronóstico (73). INTRODUCCIÓN 82 Con respecto al tamaño tumoral hay resultados contradictorios. Alguna publicación no encuentra diferencias significativas respecto a los otros subtipos (368), mientras que en otras parece relacionarse con un tamaño tumoral mayor (331, 338, 342). En cuanto a variabilidad en afectación ganglionar, únicamente dos estudios han asociado mayor afectación adenopática a los tumores Triple Negativo (266, 342), no confirmándose ésta en el resto de los trabajos (194, 266, 330-331, 335, 338, 368). Otro hallazgo descrito es la agrupación con histologías poco frecuentes como tumores medulares (151, 357, 369-370) y metaplásicos (151, 366) e histologías más agresivas (335). En pacientes con cáncer de mama Triple Negativo parece no haber diferencia en invasión vascular linfática y/o invasión vascular venosa ni en recaída loco-regional con respecto a otros subtipos tumorales (341, 371), aunque algunas publicaciones sí describen más recaídas loco-regionales (336-337). Sin embargo, se observó una mayor frecuencia de metástasis viscerales en este subgrupo (particularmente en pulmón y SNC)(336-337, 342, 355-356) y menor diseminación a hueso, lo que ratifica un diferente comportamiento biológico (171, 339, 342, 356, 368, 371-372). La curva de supervivencia difiere de los otros subtipos siendo la menor en Triple Negativo (194, 330, 336, 338, 342-343). Se ha observado un corto período de tiempo desde la recidiva al fallecimiento (331, 339, 342, 344), existiendo un brusco descenso en la INTRODUCCIÓN 83 supervivencia durante los primeros 3 a 5 años tras el diagnóstico (194, 330, 336, 339), pero la recaída a distancia tras ese período es menos frecuente (342-343, 358, 368). La recidiva se encuentra en torno al 10% incluso en pacientes con estadio pT1bN0 y pT1cN0 que han recibido tratamiento quimioterápico con Antraciclinas, Paclitaxel y Ciclofosfamida (334). Rouzier observó en este subgrupo y en el ErbB2 mayor porcentaje de respuestas a quimioterapia neoadyuvante con Antraciclinas y Paclitaxel. Pero el subtipo Triple Negativo no fue un predictor independiente de respuesta a quimioterapia neoadyuvante cuando se ajustaba por grado tumoral y expresión de Ki-67 (321). La publicación de De Ronde confirma los mismos hallazgos patológicos de mayor número de respuestas completas (373). En el estudio BCIRG 001 se obtenía beneficio al añadir Docetaxel a las antraciclinas también en el subgrupo Triple Negativo (194). Carey refiere que las pacientes que no alcanzan una respuesta patológica completa presentan un mal pronóstico con un alto porcentaje de recaídas y muerte temprana, a pesar de que presenten alta sensibilidad a la quimioterapia neoadyuvante (332). Bhargava ratifica las mismas observaciones (353). INTRODUCCIÓN 84 Liedtke además señalaba que, si se obtenía una respuesta patológica completa, la supervivencia era similar a subtipos de mejor pronóstico como los luminales (368). En cuanto a la enfermedad metastásica parecen prometedores los resultados de los inhibidores de la PARP. En un estudio fase II aleatorizado con Iniparib añadido a una combinación de Carboplatino y Gemcitabina (374) se observó un beneficio en respuestas, supervivencia libre de progresión y supervivencia global. Sin embargo los resultados del ensayo fase III con la misma combinación no resultaron tan satisfactorios. También Olaparib ha demostrado beneficio en pacientes con mutación de BRCA-1 y 2, principalmente en cáncer de ovario (364-365). INTRODUCCIÓN 85 1.5.2. OTROS PERFILES DE EXPRESIÓN GÉNICA La expansión de la tecnología genómica ha conducido a su uso progresivo en medicina y al desarrollo de proyectos cuyo objetivo es mejorar el pronóstico y tratamiento de los pacientes. Así se han difundido varias plataformas genéticas, que persiguen una mayor exactitud en la predicción de riesgo de recaída y muerte por cáncer de mama, de las que haremos una breve reseña. En esta última década, paralelamente a los estudios de Perou y Sorlie, un grupo holandés dirigía sus investigaciones en la misma dirección estudiando muestras de enfermas con cáncer de mama sin afectación ganglionar (77, 198). El Netherlands Cancer Institute de Amsterdam definió un método de clasificación genético consistente en 70 genes relacionados con la proliferación, invasión, metástasis, integridad del estroma y angiogénesis. La determinación de su expresión precisa muestra en fresco de tejido tumoral (MammaprintR). Este perfil predecía la recaída en mujeres con cáncer de mama sin afectación ganglionar en menores de 55 años (77, 198). Se validó en pacientes de varios centros europeos, discriminando entre bajo y alto riesgo de recaída y, resultando un factor pronóstico independiente (375). Wang y sus colaboradores seleccionaron un conjunto de 76 genes, denominado “firma de Rotterdam”, capaz de predecir la recaída en un pequeño grupo de enfermas de diferente edad, grado, tamaño tumoral y estado de receptores hormonales, sin afectación ganglionar. Esta firma también fue validada en una muestra independiente INTRODUCCIÓN 86 de 180 casos de cáncer de mama sin afectación ganglionar, demostrando valor pronóstico en tiempo a la recaída y supervivencia global (376). Estas dos plataformas génicas descritas comparten sólo tres genes, ambas son buenas predictoras del desarrollo de metástasis a distancia, pero, presentan una limitación importante para su aplicación: la necesidad de muestras tumorales frescas o congeladas. Otra aproximación posible es la clasificación por agrupaciones de genes según el “modelo de respuesta cicatricial”, separando grupos de riesgo según la correlación entre la respuesta cicatricial y el comportamiento biológico del tumor (377). El “modelo del Grado Genómico” (GGI) está basado en un grupo de 97 genes, expresados diferencialmente entre los cánceres de mama de alto y bajo grado que están asociados a la progresión del ciclo celular y a la proliferación tumoral (378). Paik y su equipo identificaron una escala de recurrencia basada en 21 genes estudiados en muestras parafinadas (Oncotype DxR) según la cual, las pacientes con expresión de receptores de estrógeno y sin afectación ganglionar, fueron clasificadas en bajo, intermedio y alto riesgo de recurrencia (200). Este “Recurrence Score” (marcador de recurrencia) no sólo cuantificaba la posibilidad de recaída en pacientes hormonosensibles sin afectación ganglionar, además predecía la magnitud del beneficio de la quimioterapia (325). Incluso se ha sugerido que pudiera complementarse INTRODUCCIÓN 87 con el programa Adjuvant online! (3) para decidir de forma más precisa la necesidad o no de quimioterapia complementaria (379). En un estudio con inclusión de pacientes con y sin afectación ganglionar se demostró como mayor predictor de recaída que las variables clínicas estándar incluidas en el programa Adjuvant online! (380). Se ha validado también en otro trabajo en mujeres con adenopatías axilares positivas que recibieron el esquema de quimioterapia CAF (Ciclofosfamida, Adriamicina y 5-FU) (324) y en enfermas del estudio ATAC (381). Otros grupos de genes estudiados con capacidad pronóstica han sido: la ratio HOXB13 versus IL17BR en pacientes tratadas con Tamoxifeno (382), genes relacionados con la secuenciación de la mutación de p53 (383) y genes relacionados con la activación del estroma (384). Cada cluster o agrupación de genes de los modelos anteriormente expuestos, es diferente. En un intento de comparar las predicciones de distintos sets de genes para muestras individuales, Fan obtuvo datos de 295 tumores en los que estudió la expresión de los genes de los siguientes modelos: el de subtipos tumorales intrínsecos de Perou y Sorlie, el de Mammaprint, el de Oncotype Dx, el de respuesta cicatricial y el modelo de ratio HOXB13/ IL17BR en pacientes tratadas con Tamoxifeno. Encontró una alta concordancia, en la mayoría de los modelos, en la predicción para cada muestra individual. En particular, casi todos los tumores identificados como un subtipo INTRODUCCIÓN 88 intrínseco tumoral basal, ErbB2 o Luminal B fueron también clasificados como de mal pronóstico en el Mammaprint, en el Oncotype Dx y en el modelo de respuesta cicatricial. Es decir, cuatro de los cinco modelos testados muestran significativa analogía en la predicción pronóstica y diferencian fenotipos biológicos tumorales distintos (346). Desmedt realizó un metanálisis integrando el perfil de expresión génica de 2100 pacientes con cáncer de mama. Inicialmente definió los sets de genes asociados con procesos biológicos asociados al tumor: proliferación, invasión tumoral, metástasis, disminución de la respuesta inmune, angiogénesis, evasión de la apoptosis, producción de factores de crecimiento, expresión de receptores estrogénicos y de cerbB2. Observó tres categorías de riesgo y tres fenotipos biológicos y tumorales (RE+ / c-erbB2-, RE-/ c-erbB2y c-erbB2+ ) distintos en su pronóstico (385). Sotiriou llegó a la misma conclusión estudiando varios de los modelos descritos con anterioridad, añadiendo que la expresión de los diferentes grupos de genes conducen a subtipos tumorales biológica y pronósticamente variables (202) (Figura 7). INTRODUCCIÓN 89 Figura 7. Relación entre los Perfiles de Expresión Génica, la clasificación tumoral y el pronóstico (202) INTRODUCCIÓN 90 1.5.3. APLICACIONES ACTUALES DE LOS PERFILES DE EXPRESIÓN GÉNICA El cáncer de mama comprende un grupo de enfermedades con demostrada heterogeneidad molecular, histopatológica y clínica. Esta diversidad molecular se manifiesta en diferencias en el perfil de expresión génica, diferencias en la frecuencia y magnitud de las aberraciones cromosómicas y variaciones en la expresión de proteínas de los diversos cánceres de mama, incluso en aquellos con similar tipo histológico. Esta variabilidad molecular se refleja en el curso clínico de la enfermedad y en la respuesta al tratamiento. Por tanto, sería de gran trascendencia poder reconocer el riesgo de recidiva y muerte en cada paciente y apropiar la terapéutica complementaria tras la exéresis del tumor, o incluso prescindir de ella. En realidad las cuestiones que desearíamos resolver, todavía sin poder satisfacer de forma absoluta, son: 1. ¿Cómo identificar a las pacientes sin afectación ganglionar con muy bajo riesgo de recaída? 2. ¿Cómo evaluar en estas pacientes el balance riesgo/ beneficio? 3. ¿Cómo predecir la respuesta a los actuales tratamientos, evitando o disminuyendo la resistencia a los mismos? 4. ¿Cómo identificar marcadores “diana” celulares para las terapias dirigidas? 4. MATERIAL Y MÉTODO MATERIAL Y MÉTODO 98 4.1. TIPO DE ESTUDIO Para este estudio descriptivo y de supervivencia se utilizó el Registro de Tumores del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), que recoge todos los casos incidentes de cáncer de mama diagnosticados en el centro. A las variables ya recogidas prospectivamente se añadieron de forma retrospectiva las siguientes: expresión de receptores de estrógeno y progesterona, de la proteína Her2-neu, expresión de Ki-67, mutación de p53, tratamiento radioterápico, tratamiento quimioterápico, tipo e intensidad de dosis del mismo, tipo de tratamiento hormonal, situación de la paciente y de la enfermedad en el momento de la recogida de datos (Octubre-2010) y tipo de recaída y subtipos tumorales. 4.2. POBLACIÓN DE ESTUDIO 4.2.1. DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA POBLACIÓN La población general incluida en nuestra base de datos la componen los pacientes afectos de cáncer de mama diagnosticados en el Complejo Hospitalario de Ourense entre el 1 de Enero de 1997 y el 31 de Diciembre de 2004 que, pertenecían a diferentes lugares de la provincia, exceptuando el área de Salud de El Barco de Valdeorras. MATERIAL Y MÉTODO 99 Se trata de una cohorte de 1122 pacientes, de ellos 1108 mujeres, que fueron intervenidos en el Servicio de Cirugía-Unidad de Mama de dicho hospital, aunque no todos fueron enfermos tratados en el Servicio de Oncología Médica. 4.2.2. EXCLUSIONES Y PÉRDIDAS EN EL SEGUIMIENTO Se han excluido del análisis los carcinomas intraductales, in situ y metastásicos y los pacientes varones. Se han analizado los datos extraídos de las enfermas con tumores de cualquier morfología y grado histológico, tamaño tumoral y afectación ganglionar. La pérdida de seguimiento en historia clínica se produjo en 21 pacientes. Sin embargo, a pesar de trasladarse algunas de domicilio, fue posible contactar con ellas y conocer su situación en el momento de la inclusión de datos (Octubre-2010). De este modo fueron evaluables para el análisis. 4.2.3. DESCRIPCIÓN DE LA MUESTRA Nuestra muestra por tanto es de 888 pacientes para el análisis descriptivo global de factores pronósticos clásicos. MATERIAL Y MÉTODO 100 En 208 pacientes, debido a la ausencia de alguna variable inmunohistoquímica (RE, RP, Her2-neu o Ki-67), no fue posible su clasificación en subtipos tumorales. Es decir, se impedía su agrupación según el modelo de los subtipos moleculares Luminal A, Luminal B, ErbB2 y Triple Negativo. Por tanto, se incluyeron para el análisis de factores pronósticos por subtipos tumorales 680 mujeres y 888 para el análisis de factores pronósticos clásicos. 4.3. VARIABLES A ESTUDIO La información ha sido obtenida de las historias clínicas y del informe anatomopatológico de las pacientes con cáncer de mama por dos oncólogos. Fueron recogidas las siguientes variables: edad, tamaño, localización y tipo de tumor, número de ganglios afectados por el tumor, grado histológico del mismo, expresión de receptores de estrógeno y progesterona, de la proteína Her2-neu, expresión de Ki-67, mutación de p53, tratamiento quirúrgico realizado sobre la mama y la axila, tratamiento radioterápico, tratamiento quimioterápico, tipo e intensidad de dosis del mismo, tipo de tratamiento hormonal, situación de la paciente y de la enfermedad en el momento de la recogida de datos (Octubre-2010) y tipo de recaída, si la hubiere. MATERIAL Y MÉTODO 101 Una vez completada la recogida de datos se ha estudiado cuáles de estas variables podían ser consideradas como factores pronósticos de supervivencia, tras los análisis estadísticos realizados que se expondrán más adelante. Paralelamente, tras la división inmunohistoquímica detallada posteriormente, se han clasificado las pacientes en subtipos tumorales y se ha examinado si estos constituyen un factor pronóstico añadido a los anteriores. 4.4. TÉCNICAS DE INMUNOHISTOQUÍMICA Y SUBTIPOS TUMORALES Las técnicas inmunohistoquímicas se realizaron en el servicio de Anatomía Patológica del Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO). La mayoría de ellas se muestran en el informe anatomo-patológico rutinario de la neoplasia: Receptores de Estrógeno y de Progesterona, expresión de Her2-neu, expresión de Ki-67, mutación de p53. La positividad en la expresión de los receptores de Estrógeno y Progesterona se validó por enzimoinmunoanálisis utilizando anticuerpos monoclonales (DAKO y MENARINI respectivamente). El revelado se hizo con 3,3´- diaminobenzidina (DAKO). Una vez finalizada la reacción, los preparados fueron teñidos con hematoxilina, por 10- MATERIAL Y MÉTODO 102 30 segundos, como tinción de contraste. Según la intensidad de la tinción se usó la clasificación de positividad fuerte o marcada (+++), moderada (++), débil o leve (+) y negativa (-). La intensidad de reacción de las muestras fue comparada con controles negativos y validada por un único anatomo-patólogo. En las muestras pertenecientes al año 1997 la determinación se realizó fuera de nuestro hospital, en Laboratorios Balagué de Barcelona (España), por técnica de unión al ligando expresándose los resultados en femtomoles de proteína del receptor estrogénico por miligramo de proteína del cistosol (fmol/mg). Se definió como positividad ≥10 femtomoles/mg. En las pacientes más antiguas (1997-2000) hubo que recuperar la muestra parafinada para la realización del análisis de la expresión de Her2-neu. Se describe la sobreexpresión de Her2-neu utilizando el examen DAKO HercepTest (DAKO Cytomation; Carpinteria, California). Se interpretó como intensamente positiva (puntuación de 3+) la tinción completa e intensa en la membrana en más del 10% de células tumorales. En cuanto a la medición de CK 5/6 y EGFR realizada en los tumores Triple Negativo, también a posteriori, se utilizaron igualmente los kits de medida de DAKO (DAKO Cytomation; Carpinteria, California). Se interpretó como expresión, en ambos parámetros, cuando se observó tinción del citoplasma o de la membrana de la célula tumoral invasiva. MATERIAL Y MÉTODO 103 Con respecto a la determinación de la expresión de Ki-67, la medida se realiza según el porcentaje de células tumorales teñidas por el anticuerpo utilizado (MIB-1, también de DAKO). Se consideró para el estudio como baja expresividad cuando era <15, aplicando el modelo pronóstico de Guarneri (181). Los subtipos tumorales por criterios inmunohistoquímicos fueron divididos de la siguiente forma: • Luminal A: Positividad para receptores de estrógeno y/o progesterona (RE y/o RP), niveles bajos de Ki-67 y ausencia de expresión de Her2-neu. • Luminal B: Positividad para receptores de estrógeno y/o progesterona (RE y/o RP), niveles altos de Ki-67 y/o expresión de Her2-neu. • Erb-B2: Negatividad para receptores de estrógeno y/o progesterona (RE y/o RP) y expresión de Her2-neu, independientemente de los niveles de Ki-67. • Triple Negativo: Negatividad para receptores de estrógeno y/o progesterona (RE y/o RP) y ausencia de expresión de Her2-neu, independientemente de los niveles de Ki-67. Dentro de este grupo podemos clasificar a las pacientes en: Basal-Like (cuando aparece expresión de CK 5/6 y/o EGFR) y no Basal-like (ausencia de expresión de CK 5/6 y/o EGFR). MATERIAL Y MÉTODO 104 4.5. SEGUIMIENTO DE LA MUESTRA Las pacientes fueron evaluadas según el siguiente protocolo: - Anamnesis y exploración física cada tres meses durante los dos primeros años tras la exéresis del tumor. Posteriomente cada seis meses entre el tercer y quinto año. Finalmente anualmente tras el quinto año. - Analítica con Marcadores Tumorales (CEA y Ca 15.3) con similar cadencia a la de la anamnesis y exploración física. - Mamografía ipsilateral y/o contralateral anual. - Ecografía Abdominal anual si recibían tratamiento hormonal adyuvante o si no lo recibían en el caso de que hubiera alguna toxicidad secundaria al tratamiento adyuvante recibido. - Radiografía de Tórax anual si habían recibido tratamiento radioterápico adyuvante. - Exploración Ginecológica anual (con Ecografía Endovaginal si recibían tratamiento hormonal adyuvante). MATERIAL Y MÉTODO 105 4.6. ANÁLISIS ESTADÍSTICO Los datos se recogieron en una base diseñada a tal efecto. Para el análisis se utilizó el programa SPSS 15.0. El estudio estadístico se llevó a cabo en la Unidad de Apoyo a la Investigación del Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO). En primer término se realizó un estudio descriptivo de la población de estudio. Las variables cualitativas se describieron con frecuencias absolutas y relativas, y las cuantitativas con medidas de tendencia central: media, mediana, moda y de dispersión: desviaciones típica, rango o intervalo de confianza al 95%. Se realizó un análisis bivariante con los test estadísticos que corresponden según el tipo de variable; Chi-cuadrado para variables cualitativas y t de Student-Fisher para variables cuantitativas. Cuando las variables no siguieron una distribución normal se aplicaron los test no paramétricos que correspondían. Se estimó la supervivencia global y la supervivencia libre de enfermedad utilizando regresiones de Cox y el método de Kaplan Meier, para las variables pronósticas clásicas. Posteriormente se realizó un nuevo análisis de supervivencia según el subtipo tumoral (Luminal, ErbB2 y Triple Negativo) y un análisis de regresión de Cox en el que se incluyeron como variables independientes los factores pronósticos clásicos, los parámetros inmunohistoquímicos y los subtipos tumorales. MATERIAL Y MÉTODO 106 Igualmente se procedió a las mismas evaluaciónes en los tumores Basal-Like y no Basal-Like o Normal-Like dentro del subtipo Triple Negativo. Se consideró que los resultados eran significativos siempre que se obtuvieron valores de p <0,05. 4.7. ASPECTOS ÉTICOS Y LEGALES El estudio contó con la aprobación del Comité Ético de Investigación Clínica de Galicia (CEIC de Galicia) con número de registro 2010/ 427 (Anexo 1). Fue diseñado de forma que se respetasen los principios éticos para las investigaciones médicas de la asociación médica mundial que quedan reflejadas en la declaración de Helsinki y sus posteriores modificaciones. Del mismo modo se respetó la normativa Europea y estatal en lo que a investigación médica se refiere con especial mención a la Ley Orgánica 15/99 de protección de datos de carácter personal. RESULTADOS 113 5.1.5. ESTADIO-TAMAÑO TUMORAL El tamaño del tumor se dividió en categorías según el sistema TNM: T1 (menor o igual a 2 cm): 441 pacientes, 50.17%; T2 (de 2 a 5 cm): 336 pacientes, 38.23%; T3 (mayor de 5 cm): 60 pacientes, 6.83%; T4 (cualquier tamaño con extensión directa a la pared del tórax o a la piel): 42 pacientes, 4.78%. La mitad de las enfermas presentaban un estadio I, compatible con el diagnóstico precoz gracias al programa de Screening (Figura 11). En 9 mujeres no se obtuvo el tamaño del tumor en la revisión de la historia clínica. Figura 11. Distribución de la muestra por Tamaño Tumoral RESULTADOS 114 5.1.6. ESTADIO-AFECTACIÓN GANGLIONAR La ausencia de afectación ganglionar tumoral axilar en la anatomía patológica también sigue siendo representativa de un diagnóstico temprano y compatible con una buena adhesión al Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama de la Comunidad Autónoma Gallega: se observó en 459 mujeres, (51.70%). En 229 enfermas, (25.80%) se encontró invasión de 1 a 3 ganglios. En 75 pacientes, (8.40%) se observó afectación de 4 a 10 ganglios. En 72 pacientes, (8.10%) se observó afectación de más de 10 ganglios (Tabla 2). En 53 mujeres, (6.00%) no se pudo obtener esta información en la historia clínica. FRECUENCIA n=888 % N0 459 51.70 N1-3 229 25.80 N4-10 75 8.40 N>10 72 8.10 DESCONOCIDOS 53 6.00 Tabla 2. Distribución de la muestra según la Afectación Ganglionar Axilar RESULTADOS 115 5.1.7. GRADO DE DIFERENCIACIÓN Según el grado de diferenciación del tumor se dividieron en: Bien Diferenciados en 208 pacientes (26.56%); Moderadamente Diferenciados en 343 (43.81%) y pobremente diferenciados en 232 (29.63%). El grupo más numeroso fue el grado II o moderadamente diferenciado (Figura 12). En 105 pacientes, no se obtuvieron datos sobre el grado de diferenciación tumoral. Figura 12. Distribución de la muestra según el grado de diferenciación del tumor RESULTADOS 116 5.1.8. EXPRESIÓN DE RECEPTOR DE ESTRÓGENO La expresión del Receptor Estrogénico (RE) se evidenció en 666 mujeres (75.00%), compatible con la mayor expresión observada en tumores que afectan a mujeres mayores y teóricamente de menor agresividad biológica. Este hecho era previsible debido al envejecimiento de la muestra poblacional que analizamos. La ausencia de su expresión en 178 (20.00%) (Tabla 3 y Figura 13). En 44 mujeres (5.00%) no se pudo obtener este dato en la historia clínica ni en las muestras parafinadas. FRECUENCIA n=888 % NEGATIVO 178 20.00 POSITIVO 666 75.00 DESCONOCIDO 44 5.00 Tabla 3. Distribución de la muestra según la expresión de Receptores de Estrógeno RESULTADOS 117 5.1.9. EXPRESIÓN DE RECEPTOR DE PROGESTERONA De forma similar al apartado anterior, la expresión del Receptor de Progesterona (RP) se evidenció en 456 mujeres, (51.40%). La expresión de este receptor también se presenta en menor proporción que el de estrógeno en los tumores mamarios como esperábamos. La ausencia de su expresión en 381 (42.90%) (Tabla 4 y Figura 13). En 51 mujeres (5.70%) no se pudo obtener este dato en la historia clínica ni en las muestras parafinadas. FRECUENCIA n=888 % NEGATIVO 381 42.90 POSITIVO 456 51.40 DESCONOCIDO 51 5.70 Tabla 4. Distribución de la muestra según la Expresión de Receptores de Progesterona RESULTADOS 118 5.1.10. EXPRESIÓN DE RECEPTOR DE Her-2 La sobre-expresión del Receptor de Her2-neu se evidenció en 92 mujeres (10.40%). La ausencia de su expresión en 596 (67.10%) (Tabla 5 y Figura 13). En 200 mujeres (22.50%) no se pudo obtener este dato en la historia clínica ni en las muestras parafinadas. FRECUENCIA n=888 % NEGATIVO 596 67.10 POSITIVO 92 10.40 DESCONOCIDO 200 22.50 Tabla 5. Distribución de la muestra según la Expresión de Receptores de Her2-neu 0 10 20 30 40 50 60 70 80 20 75 42,9 51,4 67,1 10,4 Figura 13. Distribución de la muestra según la expresión de Receptores Hormonales y Her2-neu RESULTADOS 119 5.1.11. EXPRESIÓN DE Ki-67 En 410 pacientes, (46.20%) se observaron niveles de Ki-67 bajos (< 15%), y en 244 (27.50%) niveles altos (>15%) (Tabla 6). En 234 pacientes (26.40%) no se pudo obtener este dato en la historia clínica. FRECUENCIA n=888 % BAJO 410 46.20 ALTO 244 27.50 DESCONOCIDO 234 26.40 Tabla 6. Distribución de la muestra según los Niveles de Ki-67 5.1.12. EXPRESIÓN DE MUTACIÓN DE p53 En 109 pacientes (12.25%) se observó positividad para la mutación de p53 y en 544 (61.25%) negatividad (Tabla 7). En 235 pacientes (26.50%) no se pudo obtener este dato en la historia clínica. FRECUENCIA n=888 % NEGATIVO 544 61.25 POSITIVO 109 12.25 DESCONOCIDO 235 26.50 Tabla 7. Distribución de la muestra según la Mutación de p53 RESULTADOS 120 5.1.13. SUBTIPOS AGRUPADOS Con respecto al subtipo tumoral, 100 enfermas (11.26%) se incluían en el grupo Triple negativo; 360 (40.54%) en el grupo Luminal A; 194 (21.85%) en el Luminal B; y 26 (2.93%) en el ErbB2 (Figura 14). En 208 enfermas (23.42%) faltaba algún dato que impedía incluirlas en algún subtipo tumoral, por eso se evaluaron 680 en cuanto a factores pronósticos según subtipos tumorales. Figura 14. Distribución de la muestra según Subtipos Tumorales RESULTADOS 121 5.1.14. TRIPLE NEGATIVO Con respecto al subtipo tumoral, 100 enfermas (11.30%) se incluían en el grupo Triple negativo; 778 (87.60%) pertenecían a los otros subtipos tumorales (Tabla 8). En 10 enfermas (1.10%) faltaba algún dato inmunohistoquímico que impedía clasificarlas en este subtipo tumoral o no. FRECUENCIA n=888 % NO 778 87.60 SI 100 11.30 DESCONOCIDO 10 1.10 Tabla 8. Distribución de la muestra según Subtipo tumoral Triple Negativo u otros RESULTADOS 122 5.1.15. TRIPLE NEGATIVOS (BASAL-LIKE/NO) Las 100 pacientes pertenecientes al subtipo Triple Negativo se han dividido en Basal-like y no Basal-like tras la determinación en las muestras histológicas parafinadas de Citoqueratinas 5/6 (CK 5 y 6) y EGFR (Tabla 9). En 7 enfermas no fue posible la clasificación por ausencia de disponibilidad de la muestra. FRECUENCIA n=100 % Basal-Like 48 48.00 No Basal-like 45 45.00 Desconocido 7 7.00 Tabla 9. Distribución de la muestra según Subtipo Basal-Like en Triple Negativo RESULTADOS 129 5.1.23. ESTATUS En el momento de la recogida de datos (Octubre-2010) la distribución del estado de las pacientes era el siguiente: 622 (70.00%) vivas, 238 (26.80%) fallecidas y en 28 (3.20%) se había perdido el seguimiento (Tabla 17). FRECUENCIA n=888 % VIVO 622 70.00 MUERTO 238 26.80 DESCONOCIDO 28 3.20 Tabla 17. Estado de las pacientes en el momento del análisis RESULTADOS 130 5.1.24. ESTADO AL CIERRE DEL ANÁLISIS En el momento de la recogida de datos (Octubre-2010) la distribución de la situación clínica de las pacientes era: 622 (70.05%) vivas, 115 (12.95%) fallecidas por el tumor, 121 (13.63%) muertas sin relación con el tumor, 2 (0.23%) fallecidas por una muerte tóxica secundaria al tratamiento y en 28 (3.15%) se había perdido el seguimiento (Figuras 15, 16 y 17). Figura 15. Estado de las pacientes en el momento del análisis RESULTADOS 131 Figura 16. Supervivencia Global de nuestra cohorte de pacientes con Cáncer de Mama Figura 17. Supervivencia Específica por Cáncer de Mama RESULTADOS 132 5.1.25. RECAÍDA En el momento del análisis 711 pacientes (80.07%) se mantenían libres de recaída, 162 (18.24%) habían recidivado y en 15 pacientes (1.69%) no fue posible verificar este punto en la historia clínica (Figuras 18 y 19). Figura 18. Estado de la enfermedad en las pacientes en el momento del análisis RESULTADOS 133 Figura 19. Supervivencia Libre de Recaída de Cáncer de Mama 5.1.26. LUGAR DE RECAÍDA La distribución de las recaídas fue la siguiente: Sistémica (pulmón/ hígado) en 60 casos (6.76%), loco-regional (mama y ganglios regionales) en 31 (3.49%), hueso en 28 (3.15%), múltiple (múltiples localizaciones simultáneas viscerales y óseas) en 27 (3.04%), mama contralateral en 8 (0.90%) y SNC en 7 casos (0.79%) (Figura 20). En 16 casos (1.80%) el lugar de recaída no se pudo determinar. RESULTADOS 134 Figura 20. Lugar de recaída de las pacientes en el momento del análisis RESULTADOS 135 5.2. ANÁLISIS DESCRIPTIVO POR SUBTIPOS TUMORALES Analizamos las características de la muestra según su distribución por subtipos tumorales. 5.2.1. CARACTERÍSTICAS SEGÚN LOS DIFERENTES SUBTIPOS TUMORALES Se han recogido diferencias estadísticamente significativas entre los diferentes subtipos que detallamos: Con respecto a la edad observamos que los subtipos Luminal B, Erb-B2 y Triple Negativo son más frecuentes en las mujeres menores de 40 años. El Luminal A se presenta en mayor porcentaje en pacientes mayores de 60 años (Tabla 18 y Figura 21). Luminal A (LA), n (%) Luminal B (LB), n (%) Erb-B2 n (%) Triple Negativo, (TN), n (%) No Clasificable, n (%) p EDAD < 40 40-60 >/= 60 13 (22) 128 (39.9) 219 (43.1) 26 (44.1) 76 (23.7) 92 (18.1) 3 (5.1) 9 (2.8) 14 (2.8) 9 (15.3) 41 (12.8) 50 (9.8) 8 (13.6) 67 (20.9) 133 (26.2) <0.001 LATERALIDAD Derecha Izquierda Bilateral 175 (48.6) 178 (49.5) 7 (1.9) 93 (47.9) 98 (50.6) 3 (1.5) 12 (46.2) 14 (53.8) 0 (0) 48 (48) 52 (52) 0 (0) 97 (46.6) 107 (51.5) 4 (1.9) 0.946 Tabla 18. Distribución de la muestra por subtipos tumorales: Edad y Lateralidad. RESULTADOS 136 Sin embargo en todos los segmentos etarios se observa preponderancia del subtipo Luminal A, salvo en menores de 40 años, al igual que globalmente. No hay diferencias en cuanto a la lateralidad entre los 4 subtipos. Figura 21. Diagrama de cajas relacionando Edad (medianas de edad) y Subtipos Tumorales RESULTADOS 137 La forma más frecuente de presentación clínica en los Luminales A y B y Triple Negativos es como tumores localizados sin afectación ganglionar. Al contrario sucede en los Erb-B2 dónde casi 2/3 presentan afectación ganglionar de inicio. El subtipo Luminal A es en el que menos se observan tumores localmente avanzados (Tabla 19). Luminal A (LA), n (%) Luminal B (LB), n (%) Erb-B2 n (%) Triple Negativo, (TN), n (%) No Clasificable, n (%) p ESTADO INICIO Local sin Ganglios Extensión directa Afectación Ganglionar Extensión directa y Afectación Ganglionar 207 (57.5) 11 (3.2) 117 (32.5) 24 (6.8) 89 (45.9) 3 (1.5) 68 (35.1) 34 (17.5) 6 (23.1) 1 (3.8) 15 (57.7) 4 (15.4) 53 (53) 2 (2) 33 (33) 12 (12) 114 (54.8) 12 (5.8) 55 (26.4) 23 (11.0) <0.001 Tabla 19. Distribución de la muestra por subtipos tumorales: Estado al diagnóstico inicial RESULTADOS 138 En cuanto a la histología, el carcinoma ductal infiltrante es el más frecuente en todos los grupos. El carcinoma medular se presenta fundamentalmente en los subtipos Erb-B2 y Triple Negativo. Los carcinomas tubular y mucinoso y el lobulillar infiltrante se observan predominantemente en el Luminal A (Tabla 20). Luminal A (LA), n (%) Luminal B (LB), n (%) Erb-B2 n (%) Triple Negativo, (TN), n (%) No Clasificable, n (%) p HISTOLOGÍA Ca. Papilar Ca. Mucinoso Ca. Apocrino Ca.AdenoideQuístico Ca. Medular Carcinoma* Ca. Tubular Ca. Ductal Infiltrante Ca. Lobulillar Infiltrante 6 (1.7) 9 (2.5) 0 (0) 0 (0) 1 (0.3) 1 (0.3) 15 (4.2) 291 (80.8) 37 (10.3) 3 (1.5) 3 (1.5) 0 (0) 0 (0) 2 (1) 0 (0) 1 (0.5) 174 (89.7) 11 (5.7) 0 (0) 0 (0) 1 (3.8) 0 (0) 3 (11.5) 0 (0) 0 (0) 22 (84.6) 0 (0) 0 (0) 0 (0) 0 (0) 1 (1) 7 (7) 1 (1) 2 (2) 86 (86) 3 (3) 6 (2.9) 7 (3.4) 0 (0) 0 (0) 3 (1.4) 2 (1) 4 (1.9) 170 (81.7) 16 (7.7) <0.001 Tabla 20. Distribución de la muestra por subtipos tumorales: Histología BIBLIOGRAFÍA 241 299. Romond EH, Perez EA, Bryant J, Suman VJ, Geyer CE, Jr., Davidson NE, et al. Trastuzumab plus adjuvant chemotherapy for operable HER2-positive breast cancer. N Engl J Med. 2005;353:1673-84. 300. Joensuu H, Kellokumpu-Lehtinen PL, Bono P, Alanko T, Kataja V, Asola R, et al. Adjuvant docetaxel or vinorelbine with or without trastuzumab for breast cancer. N Engl J Med. 2006;354:809-20. 301. Paik S, Kim C, Wolmark N. HER2 status and benefit from adjuvant trastuzumab in breast cancer. N Engl J Med. 2008;358:1409-11. 302. 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