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Catecismo de fundamentos de religión para uso del pueblo / obra póstuma del Cardenal Miguel García Cuesta

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Catecismo de fundamentos de religión para uso del pueblo / obra póstuma del Cardenal Miguel García Cuesta

Author: García Cuesta, Miguel
Publisher: Santiago de Compostela : [editor non identificado], Imp. de José Souto Díaz
Year: 1873
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/7b07654b-9080-4f8c-a13f-194c727c02bc/download
¿<o^9
'
CATECISMO
DE
FUNDAMENTOS
DE
RELIGION.
1
3
CATECBSMO
DE
FUMAMEM
DE
RELIGION
PARA
USO
DEL-PUEBLO.
OBRA
POSTUMA
DEL
EmwenÜúmo
Seño
Ca denal
D.
D.
MIGUEL
GARCIA
CUESTA.
í&ñ2©B]SP©
©E
SAMTÍA©©.
SANTIAGO:
Imp.
de
José
Sou o
1873.
-11-
pella so,
como
un
ejé ci o
bien
o dena

do
que
obedece
á
la
oz
de
su
je e
;no
queda ía
so p endido
de
es e
magní ico
espec áculo
is o
-
po
p ime a
ez?
Si
pasadas
algunas
ho as
iese
luego
apa

ece
la
osada
au o a,
y
le an a se
el
sol,
como
un
gigan e,
haciendo
mages-
uosamenle
su
ca e a,
y
de amando
o en es
de
luz
en
el
espacio
¿no
c e

ce ía
su
asomb o?
Si
obse ase
luego
que
las
noches
se
suceden
á
los
dias
con
la
mayo
egula idad:
que
las
es a

ciones,
es o
es,
la
p ima e a,
el
es ío
el
o oño
y
el
in ie no,
se
suceden
am

bién
con
un
o den
y
p ecisión
admi a

bles,
y
que
los
mo imien os
de
cada
uno
de
los
g andes
cue pos
que
gi an
en
el
espacio,
se
e i ican
con
una
i-c-
gula idad
que
nada
in e umpe,
no
co
noce ía,
si
no
e a
un
es úpido,
que
á
es e
mo imien o
o denado,
á
es e
a

monioso
concie o
de
las
g andes
ma

sas
b u as,
p eside
un
se
in eligen e
y
dolado
de
un
pode
inmenso?
El
o den
y
el
concie o
no
in e umpido
de
las
cosas
ma e iales
supone
una
in eligen

cia
que
las
gobie na,
y
no
puede
se
ob a
del
acaso,
y
de
la
ca encia
de
en-
u

—
12-
endimien o:
luego
el
o den
y
el
con

cie o
del
uni e so
supone
un
o dena

do
in eligen e,
que
es
Dios.
¿Qué
se
di ía
de
un
homb e
que
al
en a
en
un
palacio
y
al
e
la
dis i

bución
de
sus
habi aciones,
los
icos
muebles
que
las
ado nan,
las
es a uas
y
pin u as,
las
sillas,
las
mesas,
las
a a

ñas
de
c is al,
c eyese
que
odo
eso
e a
ob a
del
acaso,
y
no
de
un
sabio
a qui ec o,
y
de
o os
a is as?
¿Qué
di

íamos
de
un
homb e
que
al
con em

pla
la
máquina
de
un
elox,
el
cual
señala
exac amen e
las
ho as,
c eyese
que
no
lo
había
cons uido
un
en endi

do
eloje o?
Di iamos,
ó
que
se
hu la

ba
de
noso os,
ó
que
e a
un
es úpido.
Con
cuan a
mas
azón
pod emos
deci
lo
mismo
del
que
á
is a
de
la
he

mosa
máquina
de
es e
mundo
y
de
sus
a eglados
mo imien os,
a i mase
que
no
iene
un
a í ice
in isible
que
la
ha
cons uido?
En
suma
el
o den,
la
sime ía,
la
e

lación
de
las
pa les
en e
sí
y
con
el
odo,
y
del
odo
con
su
in,
suponen
esencialmen e
una
in eligencia
que
com

pa a
y
combina,
que
dispone
y
coloca,
u
—
13-
que
é
las
elaciones
de
las
causas
con
los
e ec os,
de
los
medios
con
el
in.
Es
así
que
la
ma e ia
b u a
y
ciega
ca ece
e iden emen e
de
esa
in eligencia;
lue

go
exis e
ue a
de
ella
un
se
in eligen

e
que
hace
b illa
su
sabidu ía
en
el
uni e so.
P.
Qué
o a
demos ación
me
pue

des
da
de
la
exis encia
de
Dios?
2.
a
—
B.
El
mecanismo
del
cue po
humano,
po
sí
solo,
demues a
la
exis

encia
de
un
a í ice
sup emo,
dolado
de
una
sabidu ía
y
de
un
pode
sin
lí

mi es.
Todo
en
el
cue po
humano
es á
hecho
con
maes ía,
la
cons ucción
y
disposición
de
los
huesos
pa a
da le
consis encia;
los
músculos
y
los
ne ios
pa a
ecibi
y
comunica
los
mo imien

os
que
le
son
necesa ios;
las
a e ias
y
las
enas
que
hacen
ci cula
la
san

g e
po
odo
el
cue po
impelida
po
el
mo imien o
de
con acción
y
dila ación
del
co azón;
los
pulmones
que
la
pu i

ican;
la
admi able
es uc u a
del
apa

a o
de
la
nu ición
con
los
dien es
du

os
pa a
mas ica
los
manja es,
con
las
glándulas
sali ales
pa a
humedece los
y
pode los
aga ,
con
la
disposición
del
u
,
—
1-í
—
es ómago
y
de
los
in es inos
pa a
con
e i los
en
quilo,
que
pasa
po
con

duc os
su ilísimos
pa a
alimen a
el
cue po,
seg egando
las
pa es
inse i

bles;
el
apa a o
pa a
la
p opagación
de
los
animales:
/quien
al
con empla
lo

do
es o
no
ele a á,
como
un
amoso
ana ómico,
un
himno
á
la
sabidu ía
del
Hacedo
Sup emo?
El
que
no
ea
en
odo
es o
una
sabidu ía
que
odo
lo
pesa,
que
odo
lo
mide,
como
un
g au
geóme a,
p eciso
és
deci
que
es á
ciego.
Solo
la
admi able
es uc u a
del
ojo,
hecho
pa a
ecibi
la
luz,
mues a
lasabidm
ía
del
a í ice,
y
no
puede
se
obia
de
la
ma e ia
ciega,
que
no
iene
in eligencia,
n
insec o
is o
con
el
mi-
c oscópio.
el
ala
de
una
mosca,
nos
llena
do
asomb o
po
la
inu a
de
su
egido.
En
suma
la
es uc u a
del
cue po
humano,
de
los
animales
y
de
las
plan

as,
nos
e elan
e iden emen e
la
sabi

du ía
del
a í ice,
y
mues an
la
mano
in isible
que
con
la
mayo
in eligencia
ha
cons uido
esas
máquinas
delicadí

simas;
luego
exis e
una
causa
in isible,
'
sabia
y
pode osa
que
p eside
á
esas
ob as
admi ables,
y
es a
causa
os
Dios.
u
—
15
—
P.
Cie amen e:
las
dos
demos a

ciones
omadas
del
o den
gene al
del
mundo,
y
de
la
admi able
es uc u a
del
cue po
humano,
p ueban
e iden e

men e
la
exis encia
de
Dios.
¿Hay
o

da ía
mas
demos aciones
de
la
misma
e dad?
3
.
a
—
R.
Si:
la
ma e ia
es
inago a

ble.
Hé
aquí
o as
dos
demos aciones
e iden es.
Todos
conocemos
que
no
hemos
exis ido
siemp e,
que
comenza

mos
ásc
hace
an os
ó
cuan os
años;
nues os
pad es,
nues os
abuelos
nues

os
ascendien es
con esaban
lo
mismo.
Es o
es
una
e dad
de
sen ido
comun.
Re ocediendo,
pues,
con
el
pensa

mien o,
y
eco iendo
esa
la ga
se ia
de
gene aciones
que
nos
han
p ecedi

do,
es
p eciso
que
lleguemos
á
una
pa

eja,
á
un
homb e
y
á
una
muje ,
que
no
hayan
sido
engend ados,
como
lo
somos
noso os.
Pues
aho a
bien;
ó
es e
p ime
hom

b e
y
es a
p ime a
muje
b o a on
de
la
ie a
como
los
hongos,
ó
habían
exis ido
desde
oda
e e nidad
sin
p in

cipio,
ó
ue on
o mados
en
el
iempo
po
un
sobe ano
a í ice
do ado
de
U
—
16-
una
in eligencia
y
de
un
pode
inmen

sos.
Si
b o a on
de
la
ie a
como
los
hongos,
la
ie a
ba ia
b o a
ambién
en
nues os
dias
o os
homb es,
como
con inúan
b o ando
las
plan as;
y
sien

do
asi
que
es eno
sucede,
es
cla o
que
ampoco
sucedió
en
lo
an iguo.
Si
los
dos
p ime os
homb es,
hubie an
exis i

do
po
si
mismos,
y
sin
dependencia
de
nadie
desde
oda
e e nidad,
nunca
hubie an
mue o;
po que
lo
e e no,
que
exis e
po
si
mismo,
no
puede
e

ne
in,
no
puede
se
a iable,
ni
es a
suje o
á
mudanza.
¿Dónde
es án
hoy
los
dos
p ime os
homb es?
Luego
ue on
hechos
y
o mados;
y
lo
que
es
hecho
y
o mado
p eciso
es
que
haya
enido
un
hacedo :
luego
exis e
un
Dios
e e

no,
hacedo
y
c iado
del
géne o
hu

mano,
de
los
animales
y
de
las
plan

as.
Si
el
p ime
homb e
hubie a
sido
e e no
y
desde
la
e e nidad
iniesen
sucediéndose
las
gene aciones,
nunca
hubie an
llegado
las
p esen es;
po que
es
imposible
eco e
una
sé ie
e e na
de
abajo
a iba
ni
de
a iba
abajo.
Es e
es
el
a gumen o
de
la
ieja
que
decia
á
un
aleo:
es a
gallina
que
es ás

-17-
iendo
de
dónde
nació?
—
De
un
hue o.
—
Y
aquel
hue o
de
donde
ino?
De
oi á
gallina.
—
Y
aquella?
—
De
o o
hue

o;
luego
es
p eciso
llega
á
una
p ime

a
gallina
que
no
saliese
de
un
hue o,
sino
que
uese
c iada
po
Dios.
Es o
es
e iden e.
P.
Cuál
es
la
cua a
demos ación
que
me
indicas e?
4
.
a
—
R.
Déla
aquí:
Las
g andes
ma

sas
que
gi an
en
el
espacio,
como
la
ie a,
la
luna,
el
sol,
las
es ellas,
ienen
uua
magni ud
ó
un
amaño
de

e minado.
La
ie a,
po
ejemplo,
ie

ne
al ededo ,
como
unas
sie e
mil
doscien as
leguas:
la
luna
es
meno ,
y
mayo
el
sol:
odo
cue po
es á
con
enido
den o
de
cie os
lími es
en
el
espacio
y
no
es
in ini o
en
magni ud
¿quién
ha
dado,
pues,
á
los
g andes
cue pos
que
o man
el
mundo,
y
á
los
pequeños
que
emos
en
la
ie a,
una
magni ud
de e minada,
an as
leguas
de
diáme o
á
la
ie a,
po
ejemplo,
an as
á
la
luna
e c
?
La
ma e ia
es
de
suyo
indi e en e
á
ene
al
olúmen
ó
amaño,
es
capaz
de
ecibi
al
ó
al
magni ud,
la
igu a
edonda,
la
cúbi-
Q
u
—
18
—
ea,
e c.
En
medio
de
esa
indi e encia
á
odas
¡as
magni udes,
no
puede
ella
da se
una
de e minada,
como
ampoco
una
de e minada
igu a.
Luego
es
p e

ciso
busca
ue a
de
la
ma e ia
un
p incipio
de e minan e,
una
causa
que
la
haya
pues o
en
una
si uación,
mas
bien
que
en
o a;
y
como
la
ma e ia
no
puede
exis i
sin
que
enga
al
ó
al
olúmen,
aló
al
igu a,
es
e iden

e
que
quien
le
dió
es e
olumen,
ó
es a
igu a,
le
dió
ambién
la
exis en

cia:
po que
es
insepa able
de
la
exis

encia
de
la
ma e ia
su
olúmen
y
i

gu a:
luego
exis e
un
Dios
omnipo en

e
c iado
del
cielo
y
de
la
ie a.
P.
Hay
oda ía
mas
demos aciones
de
la
exis encia
de
Dios?
5
.a-B.
Si;
hay
muchas
mas;
pe o,
po
ab e ia ,
pond é
solo
la
que
se
loma,
no
del
o den
ísico,
ó
de
los
cue pos,
sino
del
o den
mo al,
es o
eSj
do
las
leyes
que
igen
los
espí i us,
las
almas.
Es
indudable
que
exis e
g aba

da
en
nues os
co azones
una
ley
na u

al
que
p ohíbe
odo
lo
que
os
injus o
y
deshones o,
y
manda
cie as
cosas
jus as
y
I oneslas;
una
ley
indepen

—
19-
dien e
de
los
con enios
y
de
las
olun

ades
de
los
homb es,
y
que
subsis i

ía
y
se ia
obliga o ia
aunque
odos
los
legislado es
humanos
aboliesen
odas
las
leyes
dadas
po
ellos.
Aun
en
ese
caso
se ia
p ohibido
hace
aición
á
la
e dad,
calumnia
al
Inocen e,
op i

mi
al
débil,
asesina ,
oba
e c.;
aun
en
ese
caso
es a ía
mandado
que
sea

mos
jus os
y
e aces,
que
espe emos
a
nues os
pad es,
cuidemos
de
nues

os
hijos,
seamos
ieles
en
nues os
con a os:
en
una
palab a,
siemp e
es-
a ia
p ohibido
el
icio
y
mandada
la
i ud,
y
es o
se ia
obliga o io.
De
aquí
se
sigue
legí imamen e
la
conse

cuencia
de
que
exis e
un
Legislado
Sup emo
an e io
y
supe io
á
lodos
los
legislado es
humanos,
un.Legisla-
do
que
con
su
au o idad
imp ime
en
es a
.ley
una
ue za
siemp e
obliga o

ia.
Qui ad
del
mundo
con
el
pensa

mien o
la
exis encia
de
es e
Legislado
Sup emo,
y
en onces
es a
ley
na u al,
es as
eglas
de
cos umb es,
que
nues

a
conciencia
aplica
á
los
casos
pa i

cula es,
diciéndonos
lo
que
debemos
'
de
hace
ó
deja
de
hace ,
no
end ían
u
pa a
mí
au o idad
ninguna,
no
en

d ían
pa a
mí
el
de echo
de
obliga me,
no
se ian
pa a
mí
una
ley
p opiamen e
dicha
que
me
suje ase;
cuando
mas,
se ian
un
consejo,
y
en onces
mi
in e-
íes
y
mi
pasión
se ian
la
única
egla
de
mi
conduc a:
la
i ud
se ia
un
nomb e
ano,
y
el
pa icida,
que
dego

llase
á
su
pad e
ó
á
su
hijo
no
se ia
mas
culpable
que
el
cazado
que
ma a
una
pe diz.
Tales
se ian
las
conse

cuencias
del
a eísmo.
6
.
a
-Solo
añadi é
á
es a
p ueba
con

unden e
la
pe suasión
uni e sal
del
gé

ne o
humano,
el
cual
en
odos
iempos
y
en
odos
países
ha
econocido
un
Se
in isible
que
domina
la
na u aleza,
y
á
quien
el
homb e
debe
eme
y
hon a .
Es e
es
un
hecho
indudable,
y
es e
g i o
gene al
y
pe manen e
de
nues a
na u aleza
no
puede
se
also;
,
es e
juicio
unánime
y
uni e sal
del
géne o
humano
no
puede
se
un'e o ,
una
ilusión.
Po que,
ó
no
hay
nada
segu o
y
cie o
en
nues os
conocimien os,
ó
es
segu o
y
cie o
que
esa
oz
de
la
na u aleza
humana
no
engaña
á
odos
los
siglos
y
á
odos
los
pueblos.
El
u
—
Yl
—
■
ud,
y
en
consecuencia
de
la
eclilud
esencial
no
puede
menos
,
de
ese a
jus as
ecompensas
á
la
i ud
y
jus os
cas igos
al
c imen;
ecompensas
y
cas

igos
que
necesa iamen e
han
de
ene
luga
si
nó
en
es a
ida,
en
la
o a.
Po
o a
pa le
odo
anuncia
en
la
na u aleza
la
exis encia
de
esa
P o i

dencia
ado able;
po que
de
o o
modo,
¿como
se
comp ende
que
las
moléculas
del
ai e,
del
agua,
los
di e sos
jugos
y
sales
de
la
ie a
sean
an
acomoda

dos
y
an
ap opósilo
pa a
conse a
la
ida
de
los
animales
y
de
las
plan as?
¿Cómo
sucede
que
la
especie
humana,
á
pesa
de
la
di e sidad
de
sus
azas,
de
sus
gus os
ísicos,
de
sus
p eocupa

ciones,
es ime
siemp e
la
i ud
y
enga
ho o
al
c imen,
si
una
mano
di ina
no
g abase
cons an emen e
en
el
co a

zón
del
homb e
esas
leyes
uni e sales
é
inmudables
que
es ablecen
y
undan
un
o den
mo al,
el
o den
de
los
espí

i us,
al
lado
del
o den
ísico
ó
de-
los
cue pos?
P.
Y
qué
se
debe
esponde
á
los
que
oman
con a
la
P o idencia
un
a

gumen o
de
los
males
que
hay
en
el
u

-28-
mundo,
cuando
pa ece'que
un
Dios
sabio
y
omnipo en e
no
debie a
pe mi i los?
‘
R.
És e
a gumen o
iene
muchas
es

pues as.
>i
se
a a
de
los
males
ísicos
nada
se
deduce
mien as
no
se
demues

e
que
Dios
no
puede
p oduci
cosas
en
que
haya
impe ecciones;
po que
Dios
no
es á
obligado
á
hace
lo
me

jo ,
bas a
que
haga
lo
bueno.
Los
males
ísicos
nacen
de
las
leyes
ge

ne ales
del
uni e so,
y
Dios
no
es á
obligado
á
hace
un
milag o
pa a
sus

pende
el
mal
que
p oducen
en
algún
caso
pa icula .
Dios
ha
dado
al
uego
la
i ud
de
quema ,
y
el
que
po
su
imp e isión
ó
po
su
olun ad
se
a o

ja
en
él,
no
iene
po
qué
queja se.
Las
p ospe idades
de
que
á
eces
gozan
los
malos
y
las
calamidades
que
op imen
á
los
buenos
ampoco
son
un
a gumen o
con a
la
P o idencia;
po

que
sabemos
que
Dios,
a de
ó
emp a

no,
juzga á
á
los
unos
y
á
los
o os
y
da á
á
cada
uno
según
sus
ob as.
Esas
p ospe idades
pasaje as
son'el
p emio*
de
algunas
cosas
buenas
que
hacen
los
malos;
y
las
ad e sidades
pasaje as
de
les
jus os
son
la
expiación
de
las
allas
u
-
*9-
que
es os
come en,
ó
p uebasá
que
so

me e
su
i ud
pa a
aumen a
el
p e

mio.
Dios
se
ese a
p emia
ó
cas iga
de
una
mane a
de ini i a
y
pe manen

e
á
los
unos
y
á
los
o os.
P.
Pe o
po qué
pe mi e
Dios
los
pecados?
R.
Dios
p ohíbe
el
pecado,
y
ha
dec e ado
con a
él
penas
e ibles:,
nos
ha
dado
la
ley
na u al
y
leyes
posi i as,
mandando
su
obse ancia
y
poniéndoles
la
sanción.
Dios
nos
dá
las
luces
nece

sa ias
na u ales
y
sob ena u ales
y
los
medios
su icien es
pa a
ob a
el
bien
y
e i a
el
mal.
Cuando
después
de
es o
el
homb e
lib e
se
decide
po
el
c imen,
¿ iene
Dios
la
culpa?
Es á
Dios
obliga

do
á
no
c ia
el
homb e,
ó
á
no
c ia

le
lib e
pa a
impedi
que
abuse
de
su
libe ad?
La
iolencia
de
las
pasiones,
po
g ande
que
sea,
es á
bajo
el
domi

nio
de
la
olun ad
del
homb e,
y
si
así
no
uese,
deja ía
de
se
c iminal
en e

gándose
á
ellas;
po que
deja ía
en on

ces
de
se
lib e,
y
sin
libe ad
no
hay
pecado:
las
pasiones
deso denadas
no
son
i esis ibles,
ni
imponen
necesidad
de
some e se
á
ellas.
u
-30-
Pan eismo.
P.
Qué
es
el
Pan eísmo?
R.
El
Pan eísmo
es
el
absu do
sis

ema
in en ado
pa a
sos ene
que
odo
es
Dios;
es o
es,
que
no
hay
un
Dios
pe sona!
que
se
dis inga
del
mundo,
sino
que
el
mundo
y
Dios
son
una
mis

ma
cosa:
que
no
hay
c iado
y
c ia u

as,
sino
que
odo
es
uno;
que
lo
ini

o
y
lo
in ini o
se
con unden,
po que
no
hay
mas
que
un
se ,
una
sola
sus

ancia,
y
que
lodas
las
cosas
que
emos
y
que
o man
el
mundo
son
e oluciones
de
esa
sus ancia
única,
como
las
olas
del
ma
no
son
mas
que
mo imien os
de
una
misma
agua.
P.
Y
cómo
han
llegado
los
pan eis-
as
á
o ja se
an
absu do
sis ema?
¡R.
Los
pan eis as
desechando
la
idea
que
el
géne o
humano
ha
enido
siemp e
de
un
sé
Sup emo,
i o,
dis

in o
del
mundo
y
p ime a
causa
de
o

das
las
cosas:
pa a
esplica
de
o o
modo
la
exis encia
del
mundo
se
han
u
-31-
engol ado
en
una
se ie
de
abs acciones
has a
llega
á
la
idea
del
se
pu o
que
uo
iene
ninguna
de e minación,
nin

guna
p opiedad,
que
no
es
ini o
niin-
iinilo,
mudable
ni
inmudable,
e e no
ni
empo al,
absolu o
ni
ela i o,
pe o
que
puede
eni
á
se
odas
es as
cosas
con adic o ias.
A
es e
se
ab icado
así
po
la
ue za
de
nues a
imaginación
se
le
llama
lo
absolu o
po que
ca ece
de
oda
condición,
de
oda
de e mina

ción
pa icula ,
que
se
halla
en
los
sé es
que
ienen
una
exis encia
eal.
Ilegel,
que
es
el
que
mas
ha
su ili

zado
en
la
ma e ia,
dice
que
esa
idea
de
lo
absolu o
la
con unde
con
la
nada;
que
el
se
y
la
nada
son
una
misma
cosa,
y
que
ese
sé -nada
es á
en
po

encia
de
eni
á
se
odas
las
cosas:
y
con
la
ue za
de
su
in eligencia
hace
sali
de
ese
sé -nada
el
mundo
de
las
ideas
y
el
mundo
eal
que
odos
emos.
Concibe
ese
se -nada
como
un
ge men
que
se
ue
desa ollando
y
se
con i ió
en
el
mundo
de
los
cue pos
ino gáni

cos:
que
dió
un
paso
mas
en
su
desa

ollo
y
esul ó
el
eino
ege al,
y
lue

go
el
eino
animal
has a
que
al
in
se
u
-32
-
hizo
homb e
y
con
el
espí i u
comenzó
á
conoce se
ó
sí
mismo,
pues
an es
ha
bía
enido
desen ol iéndose
sin
con

ciencia
de
lo
que
hacia
como
sucede
al
e o
en
el
seno
de
la
mad e.
Al
llega
lo
absolu o
á
con e i se
en
espí i u
del
homb e
se
cie a
el
cí culo,
y
con inúa
mani es ándose
en
la
humanidad,
cuya
ida
y
cuyas
ases
odas
son
la
ida*
y
las
mani es aciones
de
lo
absolu o
á
quien
los
pan eis as*
llaman
Dios,
el
cual
se
con unde,
se
iden i ica
con
la
na u aleza
y
el
espí i u,
lie
aquí
un
lige o
bosquejo
del
pan eismo,
según
lo
espone
el
mas
a amado
maes o'que
es
Ilegel.
P.
Qué
juicio
debemos
o ma
de
es a
elucub ación
del
en endimien o
que
pasa
po
el
mas
pode oso
de
Ale

mania?
R.
Que
bas a
el
sen ido
común
pa a
condena le
como
un
deli io.
Sin
emba go,
he
aquí
algunas
lige as
ob

se aciones
que
lo
demues an.
1.
a
El
sé -na
’
da
de
Ilegel,
que
luego
iene
á
se
odas
las
cosas,
es
una
pu a
abs

acción,
una
concepción
de
la
men e
humana;
y
una
abs acción
no
puede
u

—
33
—
p oduci
mas
que
un
mundo
abs ac o,
ideal
no
eal,
po que
nadie
dá
lo
(¡lie
no
iene:
y
la
abs acción
no
iene
ninguna
ealidad,
pues
no
es
mas
que
un
concep o
de
nues a
men e,
y
que
solo
exis e
en
olla.
La
idea,
pues,
de
llego!
no
si e
pa a
esplica
la
exis

encia
del
mundo
eal
que
emos
y
palpamos.
2.
a
Esa
cosa
media
en e
el
se
y
la
nada,
ese
eni
á
se ,
como
él
dice,
esa
cosa
con usa
y
en uel a
en
i

nieblas,
ó
es
algo
exis en e,
ó
es
la
nada
absolu a.
Si
exisle.es
el
Dios
i o
y
eal
que
ado amos,
y
que
es
el
p in

cipio
de
odas
las
cosas
y
la
causa
uni

e sal.
Si
no
iene
exis encia
es
la
nada,
la
cual
no
puede
p oduci
algo.
Que
lo
absolu o,
quo
el
p incipio
de
odas
las
cosas,
debe
ene
una
exis encia
eal,
no
puede
menos
de
con esa se,
po que
pa a
eni
á
sé
es
p eciso
que
sea
ó
exis a:
solo
lo
que
ya
es,
puede
eni
á
se
algo
mas.
Sí:
ese
absolu o,
ese
p incipio
de
odas
las
cosas
,
es
el
Se
in ini o
que
con iene
en
sí
oda
ealidad
de
la
mane a
mas
eminen e.
3.
a
Todo
es
g a ui o,
nada
se
p ueba
en
el
sis ema.
4.
a
En
él
desapa ece
U
sc
-34-
nues a
pe sonalidad,
nues a
libe ad,
la
i ud,
la
eligión,
el
o den
mo al;
po que
no
hab ía
en
el
mundo
mas
que
mani es aciones
de
lo
absolu o;
no
ha

b ía
mas
ida
que
la
de
lo
absolu o;
á
él
hab ían
de
impu a se
las
i udes
y
los
c ímenes
de
los
homb es.
No
ha

b ía
o a
ida
pa a
p emia
á
los
bue

nos
y
cas iga
á
los
malos.
5.
a
Si
no
hubiese
mas
que
una
sus ancia,
como
suponen
odos
los
panleis as,
esa
sus

ancia
única
end ía
a ibu os
con a

dic o ios,
se ia
e e na
y
empo al,
in

mudable
y
mudable,
in ini a
y
ini

a,
e c.;
hab ía
que
sos ene
Que
las
cosas
con adic o ias
se
iden i ican,
co

mo
sos iene
Ilegel
espec o
del
se
y
la
nada,
absu do
que
nadie
puede
de

o a .
,
P.
En
qué
se
undan
los
panleis as
pa a
sos ene
la
unidad
de
sus ancia,
que
no
hay
ni
puede
habe
mas
que
un
sé ?
,
R.
Se
undan
en
que
si
hubiese
muchos
se es
ó
sus ancias,
no
hab ia
un
sé
in ini o
que
con u iese
en
sí
oda
ealidad,
lodo
el
sé ,
po que
se
le
pod ía
añadi
el
su
de
las
o as
sus-
u
-35-
I
anclas
di e sas,
y
esul a la
mayo .
Luego
no
se ia
in ini o.
A
es o
se
esponde
que
el
se
de
las
c ia u as
nada
añade
al
se
in ini o
de
Jiios,
po que
lodo
el
sé ,
oda
la
ea

lidad
de
las
c ia u as
es á
en
Dios,
no
de
la
misma
mane a
que
es á
en
ellas,
sino
de
una
mane a
mas
al a,
en
cuan

o
son
una
especie
de
copia
del
ejem

pla
di ino,
y
ecibie on
el
sé
de
su
omnipo encia
c eado a,
como
la
espiga
es aba
con enida
en
el
g ano
semb a

do,
como
la
ciencia
del
discípulo
p o

cede
de
la
del
maes o,
y
nada
añade
á
ella,
como
odas
las
o og a ías
que
se
saquen
de
un
homb e,
nada
añaden
á
su
sé .
.
P.
Cual
es,
pues,
la
e dad
espec o
del
o igen
del
mundo?
R.
La
del
ca ecismo:
c eo
en
un
Dios
omnipo en e,
c iado
del
cielo
y
de
la
ie a.
Sí:
el
mundo
ha
ecibido
el
se
de
una
p ime a
causa
po
c eación.
Po que
no
ha
podido
sali
de
la
sus

ancia
de
Dios,
sin
incu i
en
el
ab

su do
de
que
Dios
es
di isible,
y
de
que
las
pied as
se ian
Dios.
Tampoco
ha
podido
se
o mado
de
una
ma e ia
u
-36
—
p eexis en e
po
sí.
po que
es a
ma e

ia
se ia
el
sé
necesa io,
que
de
na

die
hubiese
ecibido
la
exis encia,
y
á
quien
nadie
pod ía
limi a la
ni
modi i

ca la.
Luego
el
mundo
ha
sido
ciiado
de
la
nada,
no
como
si
la
nada
hubie

se
sido
la
ma e ia
de,
que
Dios
le
o

mó,
lo
cual
se ia
absu do,
sino
que
usamos
es e
lenguaje
pa a
indica
que
la
omnipo encia
di ina
le
hizo
pasa
de
no
se
a
se .
Noso os
cuando
nos
mo emos,
cuando
discu imos,
p odu

cimos
sí
una
cosa
que
an es
no
exis ía,
el
mo imien o,
el
pensamien o:
pe o
no
es
c eación,
po que
la
c eación
dá
odo
el
se
sin
p esupone
nada:
mas
esas
p oducciones
nues as
p esuponen
siemp e
el
suge o
que
las
ecibe
como
modi icaciones.
La
c eación
dá
el
se
en e o
sin
p esupone
nada:
es
el
ac o
de.
la
omnipo encia,
un
ac o
an
p o

do
de
Dios,
que
no
es
posible
comu

nica lo
á
o o.
Dios
c ió
lib emen e
el
mundo,
po que
se
bas aba
á
sí
mismo
pa a
se
eliz:
poseía
desde
oda
e e

nidad
como
sé
in ini o
odo
el
bien,
y
no
enia
necesidad
de
busca
ue a
de
sí
la
elicidad.
Pudo
c ia
ó
no
c ia
el
u
-
43
-
o.o
El
aln
a
huinana
iene
la
acul

ad
de
e
en
la
imp esión
pa icula
lo
uni e sal
y
de
o ma se
la
idea
_
ge-
ne alde
las
cosas
co pó eas.
Po
ejem

plo*
si
ace cándome
á
la
casa
de
lie-
as
’
eo
po
p imeia
ez
un
ig e
en

ce ado
en
una
jaula,
sien o
la
implo

sión,
y
oimo
en
mi
in e io
el
con

cep o
de
aquel
ig e
que
engo
>
a
a
is a;
pe o
mi
alma
iene
ademas
la
po eslad
de
sepa a
de
es a
pa icula ,
de
es e
concep o
nidiuuual
de
aquel
ig e
las
pa icula idades
de
él,
como
son
al
magni ud,
su
si uación
de
" eposo
ó
mo imien o,
el
luga
y
ei
iempo
en
que
lo
he
is o,
y
o ma
en
mi
en endimien o
la
idea
gene al
del
ig e;
de
modo
que
al
e
o o,
en
o o
iempo,
en
o o
luga ,
a
momen

o
digo:
es e
es
ambién
un
ig e,
s-
a
acul ad
de
oima
la
idea
uni e sal
no
puede
pe enece
á
la
ma e ia,
no
puede
se
una
acul ad
o gamea,
po

que
la
acul ad
que
depende
de
un
ó

gano
no
puede
libe a!
se
de
las
condi

ciones
que
limi an
ese
ó gano
y
los
o
)-
je os
que
le
co esponden.
Los
sen i

dos
co po ales
no
se
es ienden
mas

-44-
allá
de
loque
es
singula ,
de e minado,
y
de
ninguna
mane a
á
lo
uni e sal,
á
lo
que
en
cie o
modo
es
in ini o,
co

mo
la
idea
de
un
animal
ó
de
cual

quie
o o
se
co pó eo,
que
ep esen

a
un
núme o
inde inido
de
animales,
ó
un
núme o
inde inido
de
se es
co pó

eos
de
la
misma
especie:
luego
el
alma
humana
conoce
los
cue pos
de
una
mane a
an
excelen e
y
an
supe

io ,
que
no
puede
con eni
á
la
ma e

ia,
no
puede
con eni
á
un
se
de

pendien e
de
los
ó ganos
como
ins u-
menlo
de
conoce ,
luego
el
alma
es
una
sus ancia
espi i ual;
po que
eso
llamamos
espí i u,
un
se
que
eje ce
á
lo
menos
algunas
de
sus
ope aciones
sin
dependencia
in ínseca
y
necesa ia
del
ó gano
co po al.
3.°
La
libe ad
ó
la
acul ad
de
ele

gi
de
que
es á
do ada
nués a
alma,
es
ambién
una
p ueba
decisi a
de
que
es
una
sus ancia
espi i ual.
El
sen ido
ín imo
a es igua
de
una
mane a
e iden

e,
que
el
homb e
es
lib e,
que
se
de

e mina
á
su
a bi io,
á
ob a
ó
no
ob a ,
á
ob a
con
mas
ó
menos
in

ensión,
aho a
ó
después,
de
es a
ó
de
u
—
45
—
la
o a
mane a,
en
una
palab a,
que
el
homb e
es
dueño
de
sus
ac os.
Ks
así
que
es e
enómeno
mues a
e iden e

men e
que
el
alma
es
una
sus ancia
su

pe io
á
la
ma e ia,
ya
se
la
conside e
o ganizada,
ya
en
sus
elemen os
mas
simples;
po que
la
ma e ia
obedece
á
leyes
necesa ias
en
su
mo imien o;
luego
una
sus ancia
lib e
(pie
no
es á
some ida
á
esa
a alidad
de
las
leyes
que
igen
á
la
ma e ia,
es
supe io
ai
•o den
ma e ial,
es
un
espi i o.
La
olun ad
lib e
del
homb e
pue-,
de
doma
las
pasiones
y
las
concupis

cencias
de
la
pa le
sensi i a,
iene
do

minio
sob e
el
cue po
has a
suspende
po
algún
iempo
las
ope aciones
me

cánicas
como
la
espi ación,
has a
qui

a le
la
ida
po
el
suicidio,
cosa
que
no
hacen
los
animales.
Si
el
alma
no
uese
mas
que
la
ma e ia
o ganizada,
no
se
comp ende
es a
lucha
de
la
ma e ia
con a
sí
misma.
Po que
ninguna
ue

za
ob a
con a
el
sugelo
de
quien
nace.
'
.
El
alma
se
goza,
se
delei a
con
los
bienes
espi i uales
como
la
i ud,
la
ciencia,
la
con emplación
de
Dios
e c.;
y
u
-46-
con
la
posesión
de
es os
bienes
se
en

noblece,
al
paso
que
se
en ilece
en e

gándose
á
los
goces
de
la
ma e ia.
Luego
el
alma
se
dis ingue
de
es a.
Una
sus ancia
ma e ial
solo
puede
ape

ece
y
delei a se
en
las
cosas
ma e

iales.
P.
En
qué
se
di e encia
el
homb e
del
animal
b u o?
R.
En
que
el
b u o
iene
solamen

e
la
acul ad
d^
sen i ,
y
el
homb e
iene
además
la
in eligencia
y
la
azón.
La
acul ad
de
sen i
se
limi a
á
ecibi
po
medio
de
los
ó ganos
co po ales
la
imp esión
de
las
cosas
ma e iales
y
pe cibi
es a
imp esión
po
medio
de
la
que
se
o ma
en
el
ce eb o:
pe o
la
in eligencia
as o ma
oslas
concepcio

nes
singula es
y
de e minadas
en
ideas,
es o
es,
en
concep os
uni e sales,
co

mo
si
yo
eo
po
p ime a
ez
es e
león
que
es á
en
mi
p esencia,
me
o mo
al
pun o
la
idea
uni e sal
de
león.
Po
la
in eligencia
pe cibo
ambién
las
cosas
que
son
supe io es
al
o den
ma e ial,
como
Dios
y
sus
a ibu os,
la
i ud
y
sus
encan os,
el
uni e so
y
sus
leyes;
y
no
hay
posibilidad
de
hace
que
el
u
—
47
—
b u o
conozca
nada
de
es o,
po que
no
iene
en endimien o,
q iibus
non
es
in-
ellcchis,
dice
la
sag ada
esc i u a.
I*.
Pues
no
hacen
los
animales
co

sas
admi ables
y
que
pa ecen
demos

a
qne
ienen
in eligencia
y
discu so
como
el
homb e?
x
R.
Cie o,
que
hacen
cosas
so

p enden es:
pe o
eso
mismo
p ueba
no
que
engan
ellos
in eligencia,
sino
que
la
iene
el
au o
de
la
na u aleza
que
les
ha
dado
cie o
ins in o:
hacen
sin
sabe
ni
en ende
lo
que
hacen:
seis
mil
años
iene
el
mundo,
y
las
go

lond inas
hacen
hoy
su
nido
como
el
p ime
dia,
sin
habe
in en ado
o a
o ma
ni
habe
^nog esado
nada.
Los
animales
son
de
suyo
sé es
es aciona-
ío s
en
la
c eación;
oda
in ención,
odo
p og eso
les
es á
p ohibido.
En
el
homb e
emos
lo
con a io.
Y
es o
iene
de
que
p og esa
é
in en a
no
es
mas
que
aplica
los
p incipios,
las
ideas
gene ales
á
los
casos
pa icula

es.
Y
es o
es
ene
in eligencia
y
dis

cu so.
•
El
p e endido
discu so
del
animal
mas
hábil
se
educe
á
la
imp esión
de
—
48
—
cosas
pa icula es:
una
cnsa
le
con ie

ne.
y
la
busca:
o a
le
daña
y
la
e i a:
alla
á
su
silogismo
la
p oposición
uni e sal.
Cuando
que emos
ins ui
á
un
homb e,
lo
decimos:
es o
no
se
hace,
po que
es
malo,
y
lo
malo
no
de-
b'hace sc.
He
aquí
el
p incipio
uni e

sal.
Mas
en
cuan o
al
animal
le
mos a

mos
el
pan
de
un
lado,
y
el
palo
de
o o,
y
nada
mas.
Con
el
homb e
se
azona:
al
b u o
so
le
manda,
po que
no
es
capaz
de
oi
azónos.
Es o
es
de
sen ido
común,
y
es o
mues a
que
hay
an a
di e encia
en e
el
homb e
y
el
b u o,
como
en e
es e
y
una
pied a,
y
que
nada
hay
mas
bes ial
que
a ibui
la
azón
á
las
bes ias.
La
libe ad
ó
el
lib e
albed ío.
P.
Que
es
la
libe ad
ó
lib e
albe

d ío?
R.
Es
un
don
que
Dios
ha
concedi

do
solo
á
la
c ia u a
acional,
y
que
consis e
en
la
acul ad
de
elegi
en e
dos
pa idos,
de
ob a
ó
deja
de
ob a ,

—
in

do
hace
es o
ó
aquello,
no
po
ins in

o,
es o
es,
po
un
ímpe u
ciego
é
i e

sis ible
como
el
de
los
animales,
sino
con
delibe ación,
pesando
los
mo i os,
y
decidiéndonos
á
elegi
un
pa ido
mas
bien
que
o o,
de
modo
que
la
li

be ad
iene
su
aiz
en
el
en endimien

o.
Po
eso
un
niño,
un
beodo,
un
de

men e
no
son
lib es,
po que
no
ienen
en endimien o,
como
ampoco
los
ani

males
b u os.
P.
Es
nues a
olun ad
lib e
en
o

dos
sus
ac os?
R.
Solo
hay
un
ac o
en
que
la
o

lun ad
no
es
lib e,
á
sabe ,
en
el
deseo
del
bien
en
gene al,
en
el
deseo
do
la
elicidad.
Dios
ha
g abado
es e
deseo
en
nues o
co azón
de
al
modo,
que
no
pode nos
esis i
á
él,
no
podemos
ape ece
el
mal
como
mal.
Es e
es
un
impulso
que
no
podemos
domina ,
sino
que
nos
subyuga
comple amen e.
No
sucede
así
con
los
bienes
pa icu

la es
y
de e minados,
como
el
come
ó
deja
de
come ,
el
anda
ó
es a
sen ado,
el
lee
ó
esc ibi ,
e c.
En
es

as
cosas
pa icula es
es
lib e
nues a
olun ad
pa a
que e las
ó
no
que e -
u
-50-
las,
po
mas
que
algunas
eces
no
pue

da
ejecu a
lo
que
quie e,
cuando
algún
obs áculo
cs e io
se
lo
impide:
pe o
en
'os
ac os
que
emanan
inmedia amen

e
de
(día
nada
ni
nadie
puede
iolen

a la.
Los
má i es,
po
ejemplo,
no
que

ían
nega
á
Jesuc is o:
se
les
a o men

aba
pa a
log a lo:
el
cue po
e a
des

pedazado
has a
mo i ,
y
la
olun ad
que

daba
ic o iosa.
I*.
Y
esa' ue za,
esa
po es ad
de
elegi ,
que
llamamos
libe ad
de
indi e

encia
¿exis e
ealmen e
en
nues a
o

lun ad,
oes
una
cosa
imagina ia?
R.
Pa ece
inc eíble
que
haya
hom

b es
que
nieguen
una
e dad
an
cla a
como
la
luz
del
mediodía.
Sin
emba

go
hay
solis as
que
así
lo
hacen,
conde-
iiando
al
homb e
al
mas
insensa o
a a

lismo.
Todos
los
ma e ialis as,
odos
los
pan eislas
niegan,
en
i ud
de
su
sis ema,
la
libe ad
humana
á
pesa
de
que,
como
dice
S.
Agus ín,
«la
can an
los
pas o es
en
los
mon es,
los
])oelas
en
Los
ea os,
los
indoc os
en
sus
co

illos,
los
doc os
en
las
biblio ecas,
los
maes os
en
las
escuelas,
los
obispos
en
los
luga es
sag ados
y
el
géne o
hu-
u
-51
—
mano
enlodo
el
mundo.
De
dual),
anim.
C.
11.»
Veamos
algunas
p uebas
de
la
e dad
de
nues a
libe ad.
1
.°,
El
es imonio
ín imo
de
la
con

ciencia.
Yo
soy
lib e
pa a
que e
ó
no
que e ,
pa a
que e
es o
ó
aquello.
No
puedo
duda
de
que
sien o
es o
en
mi
in e io
con
la
misma
cla idad
que
conozco
que
exis o,
que
pienso,
de
modo
que
no
me
es
posible
duda
de
ello
se iamen e,
como
no
me
es
posi

ble
duda
de
que
exis o.
2
.°
La
espi ación
es
un
ac o
que,
ejecu amos
na u al
y'
mecánicamen e
sin
in e ención
de
la
olun ad,
pues

o
que
lo
eje cemos
aun
es ando
db -
midos;
y
sin
emba go
podemos
de ene
po
algún
iempo,
si
que emos,
la
espi

ación.
Puede
da se
una
señal
nías
cla

a
de
nues a
libe ad,
de
la
acul ad
de
elegi
en e
la
espi ación
y
la
no
es

pi ación,
á
pesa
de
que
la
na u aleza
nos
hace
espi a
sin
in e upción
y
unil'oimcmen e?
.
3
.°
Pa a
con ence
á
un
a alis a
yo
le
di ía:
apos emos
una
onza
dej
á
que
mañana
al
da
el
eloj
la
si
es oy
de
pié
me
sien o,
y
*
3
9)
u
,
-
52-
sén ado
me
le an o.
De
segu o,
le
gano
la
apues a
cuan as
eces
la
haga,
po que,
soy
lib e
pa a
sen a me
ó
le

an a me
al
da
la
ho a
señalada,
á
me

nos
que
una
en e medad
ó
una
ue za
me
lo
impida.
,
4;
Si
el
homb e
ob ase
po
un
ímpe u
i esis ible,
sin
se
dueño
de
sus
acciones,
no
se ia
digno
de
alabanza
ni
de
i upe io,
no
se ia
esponsable
de
sus
ac os,
como
no
lo
son
los
niños
y
los
demen es.
Cualquie
mal ado
po

d ía
escusa se
con
deci
que
no
es u o
en
su
mano
el
come e
ó
no
come e
el
c imen.
Se ia
injus o
pone
leyes
á
los
homb es
con
la
sanción
penal,
y
se
as-
o na ian
odas
las
ideas
de
la
mo al.
¿Qué
alen
odos
los
so ismas
de
los
a alis as
con a
unas
p uebas
an
e i

den es
de
la
exis encia
de
la
libe ad
humana?
P.
Pe enece
á
la
esencia
de
la
li

be ad
la
acul ad
de
peca ,
ó
de
apa

a se
del
úl imo
in
del
homb e?
R.
Ese
pode
peca
ó
ab aza
el
mal,
cuando
se
nos
p esen a
como
un
bien
apa en e,
no
es
de
esencia
de
ese
don
p ecioso
que
Dios
ha
concedido
ai
u
-59-
mad e
suminis an
pa a
la
gene ación,
po que
de
lo
ma e ial
no
puede
sali
un
espí i u;
el
alma
no
se
comunica
po
la
gene ación,
sino
que
la
c ia
Dios
de
la
nada,
y
la
in unde
en
el
cue po.
Po
eso
se
lee
en
la
Sag ada
Esc i u a
que
Dios
dijo:
p oduzca
la
ie a
áni-
ma- i ieule
en
su
géne o,
bes ias
ij
ep

iles-
pe o
al
llega
al
homb e
dijo:
hagamos
al
homb e
á
nues a
imagen
ij
semejanza:
o mó
el
Seño ,
pues,
al
hom

b e
del
ba o
de
la
ie a,
é
inspi ó
en
su
os o
un
soplo
de
ida,
g
ue
hecho
el
homb e
en
ánima
i ien e.
Los
ani

males
salen
do
la"
ne a
en
el
p incipio
po
manda o
de
Dios:
mas
en
cuan o
al
homb e,
aunque
su
cue po
ué
ó^
hado
do
la
ie a,
es
animado
po
un
soplo
de
ida,
po
un
espí i u,
qué
sale,
no
Va
de
la
ie a,
sino
inmedia

amen e
dé
la
i ud
pode osa
de
Dios,
como
de
nues o
in e io
sale
el
alieh-
o.
Al
alma
pues
no
la
iene
del
cuedp i
la
exis encia
y
la
ida,
sino
de
ue a,
y
de
consiguien e
iene
una
subsis encia
independien e
de
él,
y
po
lo
an o
aun

que
el
cue po
sé
des uya,
no
po
eso
se
des uye
el
alma.
u

—
60-
P.
Se
puede
con i ma
con
lo
que
pasa
en
noso os
que
nues a
alma
iene
una
exis encia
independien e
del
cue po?
R.
Si:
po que
aunque
nues a
alma
pa a
sen i
necesi a
de
ios
ó ganos
co pó eos
como
ins umen os,
en
é

minos
que,
des uido
el
ó gano
de
la
is a,
ó
del
oido,
ya
no
puede
e
ni
oi ,
ejecu a
sin
los
ó ganos
co po a

les
los
ac os
de
en ende ,
discu i
y
que e
lib emen e,
como
ya
hemos
di

cho.
El
alma
se
o ma
las
¡deas
uni e

sales
al
pe cibi
las
imp esiones
pa i

cula es
de
los
sen idos,
los
cuales
no
alcanzan
á
lo
uni e sal.
Esa
ope ación
de
as o ma
lo
singula
de e minado
y
conc e o,
en
uni e sal
é
in ini o,
la
sensación
de
es e
obje o
pa icula
en
idea,
que
con iene
á
lodos
los
de
su
especie,
que
son
in ini os:
esa
ope a

ción,
digo,
es
an
p opia
del
espí i u,
que
ninguna
pa le
puede
ene
en
ella
la
ma e ia,
la
cual
solo
'puede
eje ci a se
en
las
cosas
singula es
y
conc e as,
que
son
las
únicas
que
pue

den
imp esiona
los
sen idos.
Teniendo,
pues,
el
alma
ope aciones
en
que
los
u
—
61
—
sen idos
no
si en
de
ins umen os,
ambién
iene
una
exis encia
p opia
e
independien e,
po que
la
ope ación
y
el
se
son
co ela i os:
el
que
ob a
in

dependien emen e,
ambién
exis e
in

dependien emen e.
P.
Pe o
el
alma
po
su
unión
con
el
cue po
necesi a
de
las
sensaciones
y
de
las
imágenes
y
ep esen aciones
de
los
obje os
sensibles
pa a
o ma
las
ideas
uni e sales,
pa a
en ende ,
dis

cu i
y
que e
¿cómo
puede
deci se,
pues,
que
iene
ope aciones
indepen

dien es
de
los
sen idos?
■
R.
Es
e dad
que
iene
necesidad
de
esas
imágenes
de
las
cosas
sensibles
como
ma e ia
sob e
la
cual
abaja,
á
la
mane a
que
un
escul o
iene
necesi

dad
de
un
pedazo
de
má mol
ó
de
ma

de a
pa a
hace
una
imágen.
Pe o
así
como
el
má mol
no
le
si e
de
ins iu-
men o,
sino
solo
de
ma e ia
pasi a,
asi
las
imágenes
sensibles
no
son
pa le
de
la
ue za
in elec i a,
sino
solo
el
obje o
sob e
que
es a
se
eje ci a:
el
escul o ,
aunque
no
enga
má moj,
no
po
eso
pie de
su
habilidad
y
así
el
alma,
aun

que
no
enga
sepa ada
del
cue po
nue-
u
.
,
-G2
—
as
imágenes
sensibles
sob e
que
eje

ci a se,
conse a
oda
su
ue za
in elec

i a
pa a
eco da ,
pensa
en
las
cosas
espi i uales,
e c.
Po
lo
demás
ambién
los
sen idos
ienen
necesidad
de
obje os
es emos
que
los
imp esionen,
y
no
po
eso
se
puede
deci
que
el
alma
sien e
con
la
one
que
es á
iendo.
Así
debe
deci se
ambién
que
el
alma
en iende
no
con
los
sen idos,
sino
mas
bien
á
pe

sa
de
los
sen idos
que
la
dis aen
con
ecuencia.
Si
la
cabeza
se
a iga
y
se
cansa,
cuando
nues a
alma
eje ci a
sus
acul ades
in elec uales,
es
po que
la
men e
ó
el
en endimien o
hace
a

baja
á
las
ueizas.sensi i as,
pa a
que
le
p esen en
abundancia
de
imágenes
é
imp esiones
de
obje os
sensibles;
y
como
los
ó ganos
son
los
ins umen os
de
que
se
si e
el
alma
en
es as
ope a

ciones
de
es e a
in e io ,
de
ahí
la
a i

ga
del
cue po
en
las
medi aciones
mas
espi i uales.
P..
Además
de
la
demos ación
de
la
inmo alidad
de
nues a
alma
que
se
oma
de
su
na u aleza
espi i ual
inde

pendien e
del
cue po
pa a
exis i
¿ha
o as
demos aciones/*
—
63
—
.
R.
Si:
se
demues a
la
inmo alidad
del
alma
po
el
deseo
de
una
elicidad
sin
lími es,
que
Dios
ha
imp eso
en
ella.
Po
eso
decía
Cice ón,
el
mas
sa

bio
dé
los
ilóso os
omanos,
«que
nues

a
misma
na u aleza
juzga
den o
de
sí
misma
que
las
almas
son
inmo a

les,
y
que
allí
en
lo
mas
ín imo
iene
ui/p esen imien o
de
la
ida
u u a*
(Tuse
1.)
Nues a
alma
quie e
el
bien,
Ja
elicidad
pa a
siemp e:
un
bien,
una
elicidad
sin
lími es.
Es e
es,
su
ins in

o
mas
eal,
mas
ue e,
mas
necesa io:
es o
es
lo
que
anhela
siemp e
nues o
co azón.
Mas
es
e iden e
que
no
pu-
diendo
nues a
alma
alcanza
en
es a
ida
ese
obje o
de
lodos
sus
deseos,
iéndose
limi ada
po
odas
pa es,
y
no
quedando
al
in
mas
que
el
has ío
de
odos
los
bienes
de
es e
mundo,
que
no
pueden
llena
ese
deseo
inmenso
de
e

licidad;
es
e iden e,
digo,
que
Dios
la
iene
ese ada
pa a
o a
ida,
en
la
cual
pueda
cumpli
y
llena
su
des ino.
A
menos
que
que amos
admi i
que
un
Dios
in ini amen e
sabio,
in ini amen e
bueno,
que
ha
dado
á
odos
los
se es
les
medios
pa a
llega
á
su
in,
haya
-64-
que ido
coloca
solo
al
homb e
en
la
c uel
condición
de
no
llega
al
suya;
no
se
puede
pensa
que
el
alma
huma

na
sea
des uida
po
el
Omnipo en e
queja
ha
des inado
á
i i
siemp e.
Dios
pudo
no
c ia
mi
alma:
pe o
habiéndola
c iado
con
el
deseo
de
una
elicidad
inmensa
y
cie na,
no
puede
pone se
en
con adicción
consigo
mis

mo.
Lo
que
Dios
ha
que ido
que
sea
nues a
alma
en
su
na u aleza
espi i

ual,
en
sus
ins in os,
en
sus
deseos
insaciables
de
conoce
la
e dad
y
de
posee
la
elicidad,
es
una
ga an ía
de
que
quie e
que
i a
en
o o
es ado
en
que
se
cumpla
su
des ino,
que
no
se
cumple
en
es a
ida.
P.
Hay
o a
azón
que
demues a
que
Dios
se
ha
comp ome ido
á
con

se a
la
ida
de
nues a
alma
después
de
su
sepa ación
del
cue po?
R.^
Si:
la
jus icia
de
Dios
asilo
exi

ge.
En
es e
mundo
emos
que
los
bue

nos
son
a ligidos
á
eces
con
calumnias,
con
pe secuciones,
con
odo
géne o
de
males,
y
que
los
malos
á
eces
i en
en
la
p ospe idad
y
‘
en
la
paz.
Pues
aho
a
bien,
Dios
que
ige
el
mundo,
con
u

-65
—
sn
p o idencia,
no
se ia
jus o,
si
no
u iese
ese ado
p emios
en
o a
ida
pa a
los
buenos
y
cas igos
pa a
los
ma

los,
es ableciendo
así
el
óiden
dol
mundo
mo al,
del
mundo
de
los
espí

i us.
,
,.
p.
Han
c eído
siemp e
los
pueblos
en
la
inmo alidad
dul
alma,
ó
es
mo

de na
es a
c eencia?
R.
Si
hay
algún
hecho
bien
p oba

do,
es
que
iodos
los
pueblos
an iguos
mode nos,
cul os
ó
bá ba os
han
p o esado
el
dogma
de
la
inmo alidad
del
alma,
como
lo
econocen
los
mis-^
mos
inc édulos.
Pues
aho a
bien,
an

as
naciones
sepa adas
unas
de
o as
en
polí ica,
en
eligión,
en
cos umb es,
en
gus os
y
sen imien os
no
han
podido
euni se
y
es a
de
acue do
en
lodos
los
países
y
en
odos
iempos
en
eco

noce
unánime
y
cons an emen e
la
ealidad
de
una
ida
u u a,
sin
que
es a
pe suasión
unánime
y
pe manen

e
haya
nacido,
ó
de
una
e elación
p imi i a
hecha
po
el
mismo
Dios,
ó
de
la
oz
inb' io
de
la
na u aleza
humana
que
es
siemp e
in é p e e
iel
de
la
e dad,
cuando
es
cons an e
y
.
.
.
- i i
—
Hnánime.
El
enómeno
uni e sal
no
ieii i
ni
puede
ene
o a
esplicacion.
El
In ie no.
Qué
os
el
in ie no?
h.
Es
la
pena
e e na
con
cas iga
en
la
o a
ida
á
ios
en
en
pecado
mo al.
que
Dios
que
mue-
*
•
s
cie o
que
Dios
iene
e

se adas
penas
e e nas
pa a
los
mal a

dos
que
i en
y
mue en
en
pecado?
n.
El
dogma
de
un
in ie no
e e no
na
sido
p o esado
po
lodos
los
pue

blos
en
odo
iempo
y
en
lodo
luga ,
de
modo
que
el
E angelio
no
ha
hecho
mas
.pie
con i ma
esa
c eencia
uni-
>e sal
del
gene o
humano.
Celso,
iló-
SOO
gen il,
decia
en
el
siglo
ni
de
la
Iglesia
« ienen
azón
los
c is ianos
al
ah ma
que
los
malos
su i án
supli

cios
e e nos.
Además
es e
modo
de
pensa
les
es
común
con
odo
el
mun

do.»
Los
ilóso os
y
poe as
an iguos
lo
a es iguan
igualmen e.
El
hecho
es
in

dudable,
y
esa
c eencia
uni e sal
y
U
—
67
—
,
cons an e
no
puede
ene
o o
o igen
que
el
(pie
heñios
indicado,
la
e ela

ción
p imi i a
ó
la
oz
de
la
na u aleza
ó
ambas
cosas
á
la
ez.
P.
Pues
que,
no
es
absu do
y
con

a io
á
la
azón
el
supone
que
Dios
es é
cas igando
e e namen e
á
sus
c ia

u as?
,
.
R.
Lo
se ia
en
e dad,
si
se
a ase
de
c ia u as
¡nocen es,
pe o
no
cuando
se
a a
de'
c ia u as
ebeldes
a
su
C iado ,
y
que
pe manecen
e e namen

e
en
su
ebelión.
.
.
P.
Llegan
los
impíos,
que
quisie an
no
hubiese
in ie no,
á
con ence se
do
que
no
lo
hay?
R.
No
sé
si
llega a
alguno
a
ese
e ado
de
ceguedad.
Pe o
es
indudable
que
los
co i eos
de
la
impiedad
no
lle-
ca on
á
adqui i
esa
con icción.
A
la
p egun a
de
si
hab á
in ie no,
Rousseau
con es aba,
no
lo
sé.
A
o o
que
decía
á
Vollai e,
habe
llegado
a
adqui i
ce idumb e
de
que
no
Vabia
in ie no,
con es aba
el
pa ia ca
de
los
inc édu

los,
e es
eliz:
yo
es oy
aun
muy
lejos
de
esa
ce idumb e.
Dide o
decía
a
o o
que
se
jac aba
de
es a
segu o
de
U
-68-
que
no
lo
había,
yo
descon ío
de
al
se

gu idad.
Los
impíos
no
pueden
demos

a
que
no
exis e
un
in ie no
e e no
pa a
los
malos,
mien as
no
demues

en
que
el
pecado
mo al,
que
iene
Cie a
g a edad
in ini a,
po que
o en

de
á
la
inageslad
in ini a
de
Dios,
no
ue ece
un
cas igo
in ini o,
á
lo
menos
en
la
du ación,
ya
que
no
sea
posible
on
la
in ensión.
P.
Puede
p oba se
po
la
azón
la
e e nidad
de
las
penas
de
la
o a
ida?
B.
La
azón
pe suade
á
lodo
el
que
la
oiga
sin
p e ención,
que
lejos
de
se
con a ia
á
la
Jus icia
di ina
la
e e ni

dad
de
las
penas,
es
con o me
á
ella
y
á
la
p o idencia
del
Sup emo
gobe

nado .
'
1.°
Po que
así
como
el
insensa o
que
se
a ancase
á
sí
mismo
los
ojos
pe manece ía
na u almen e
ciego,
aun

que
i iese
po
oda
una
e e nidad:
así
el
que
po
la
elección
del
pecado
se
apa a
de
Dios
que
es
el
úl imo
in
del
homb e,
y
mue e
en
ese
es ado,
con i-
Búa
en
él
elc Bamen e,
po qpe
se
le
oou edió
la
ida
pa a
me ece ,
y
con

cluida
es a,
el
homb e
llega
al
ló mine,
u
—
Tá

ñelos
son
con o mes
ó
conl n ios
á
la
ley.
El
a lo
ejeculado
lib emenlé
eci

be
la
cualidad
de
mo al
po
osa
ela

ción
con
la
ley:
si
se
con o ma
con
ella,
so
llama
mo almen e
bueno,
si
á
con a
olla,
se
llama
mo almenle
-malo,
ó
inmo al.
P.
Qué
os
el
De echo^
R.
El
de echo
os
aquella
pa le
de
la
mo al
que,
de e mina
y
pa icula iza
los
debe es
y
los
de echos
co ela i os
de
los
homb es
en e
sí
limi ando,
si
se.
quie e,
la
mo al
á
las
conside a

ciones
gene ales
sob e
los
ac os
huma

nos
que
consliln en
las
cos umb es.
Es a
pa ece
la
dis inción
mas
acional,
si
ha
de
es ablece se
alguna,
en e
la
iloso ía
mo al
y
el
deiecho
na u al.
El
deci
como
han
dicho
algunos^
que
el
de echo
conside a
solo
el
ac o
esle -
no,
y
la
mo al
el
in e no,
es
un
absu

do
in ole able.
Po que
el
ac o
pu amen

e
esle no
sin
es a
i i icado
po
el
conocimien o
y
la
olun ad
lib e,
es
una
cosa
ma e ial
que
no
puede
se
obje o
del
de echo.
El
asesina o
que
come e
un
demen o
y
el
que
come e
un
hom

b e
que
iene
cspedilo
el
uso
de
la
a-
u

-76
—
zon,
in
cuan o
al
ac o
eslo no
son
lo
mismo.
Pe o
cuan a
di e encia
e
ellos,
si
se
conside an
con
al
De echo
ó
á
la
Mo al?
P.
Qué
es
ley
na u al.
9
R.
Es
la
que
se
de i a
de
hay
en-
elacion
la
na u-
aleza
del
homb e,
en endiéndose
po
es a
na u aleza
aquel
a ibulo
que
nos
dis ingue
de
los
demás
sé es
isibles,
á
sabe ,
la
in eligencia
y
la
azón.
Pol
la
p ime a
pe cibimos
ácilmen e
los
p incipios
uni e sales
an o
especula i

os
como
p ác icos:
po
la
segunda
dis

cu imos
y
deducimos
de
ellos
conse

cuencias
mas
ó
menos
p óximas.
P.
Pe o
además
de
la
in eligencia
y
la
azón
;no
ime
ambién
el
homb o
la
na u aleza
sensi i a?
R.
.
En
e ec o
la
na u aleza
del
hom

b e
iene
á
se
doble,
una
sensi i a
que
nos
es
común
con
los
animales,
y
acional
la
o a
que
nos
ele a
in ini a

men e
sob e
ellos:
po
la
p ime a
co

nocemos
solo
las
cosas
sensibles
é
indi

iduales,
y
sus
ape i os
solo
se
e ie

en
á
ellas:
po
la
segunda,
nos
ele

amos
á
las
ideas
uni e sales
y
conoce

nos
el
o den
no
solo
del
mundo
isi-
u
s
■
DE iW
A'O
;
-n-
ble,
sinó
ambién
el
délas
cosas
supe

io es
á
los
sen idos.
Es a
es
la
que
conslilu e
la
o ma
y
la
na u aleza
p o

pia
del
homb e,
y
po
lo
an o
lo
que
es
con a
el
o den
de
la
azón,
es
p o

piamen e
con a
la
na u aleza
del
hom

b e,
y
lo
que
es
con o me
á
la
azón,
es
con o me
á
la
na u aleza
del
hom

b e
en
cuan o
al,
y
po
consiguien e
el
bien
del
homb e
consis e
en
i n
se-
gun
la
azón,
y
el
mal
en
con a ia la.
p.
Fué
Dios
lib e
al
es ablece
la
ley
na u al
que
imp imió
en
.
nues a
azón
de
modo
que
pudo
habe
es able

cido
o a
ley
con a ia.
R.
No:
Dios
ué
cie amen e
lib e
pa a
c ia
ó
no
c ia
al
homb e;
pe o
esuel o
á
o ma le,
cual
le
o mó
do

ado
de
azón,
no
pudo
da le
o a
ley
que
la
que
po
la
azón
conocemos.
Po que
es
imposible
que
Dios
ob e
con

a
su
sabidu ía,
y
que
se
niegue
á
si
mismo:
y
se ia
com a io
á
su
sabidu ía
y
á
su
san idad
el
manda ,
po
ejemplo,
(¡ue
en
luga
de
hon a
su
san o
nom

b e,
le
blas emásemos;
que
en
ez
de
ado a le
á
él
solo
como
p ime
se
y
sansa
de
la
exis encia
de
los
demás,
,
-78-
ado aspnins
con
eslc
cul o
sup emo
á
una
c ia u a.
,
Hesile
oda
e e nidHd
es aban
con e

nidas
en
la
esencia
di ina
las
ideas
ó
imágenes
p imo diales
de
odas
las
co

sas
y
las
elaciones
y
o den
necesa io
de
ellas,
y
la
azón
de
Dios
ajus ada
á
es as
ideas
y
á
es e
o den
necesa io
é
inmu able,
se
llama
ley
e e na,
de
h
cual
es
una
pa icipación
la
ley
na u al,
como
la
copia
que
se
saca
de
un
mo

delo.
La
ley
en
su
acepción
mas
uni e sal
es
una
especie
de
egla
ó
medida,
la
cual
puede
halla se
de
dos
modos
en
alguno,
ó
como
quien
di ijo,
ó
como
en
quien
es
di igido,
y
siendo
e iden

e,que
odas
las
cosas
c iadas
es án
su

je as
á
la
p o idencia
y
gobe nación
del
C iado ,
cla o
es
ambién
(pie
son
eguladas
y
di igidas
según
la
azón
de
Dios,
según
la
no ma
de
la
ley
e e na,
de
la
cual
odas
pa icipan
ob ando
se

gún
las
inclinaciones
que
les
son
p o

pias
pa a
consegui
el
in
á
que
la
sa

bidu ía
de
Dios
las
des inó.
Pe o
el
homb e
es
el
único
que
en e
odos
les
se es
isibles
pa icipa
de
esa
p o-
u
-79
—
idencia
de
una
mane a
especial,
po

que
iene
la
azón
que
es
un
des elle
de
la
azón
di ina,
pa a
gobe na se
á
sí
mismo
y
á
o os,
y
po
la
libe ad
de
que
es á
dolado
es
dueño
de
sus
ac os,
podiendo
di igi los
al
in
pa a
que
Dios
le
c eó,
ó
apa a se
del
ca

mino
que
lle a
á
él,
lo
que
no
sucede
en
los
animales
que
siguen
ciegamen e
el
ins in o
que
los
auasi a,
y
no
se
des ian
del
in
pa a
que
ue on
c ia

dos.
,
.,
P.
CuáLes
el
in
pa a
que
Dios
c io
al
homb e?
R.
La
iloso ía
ha
examinado
m
lo

dos
iempos
es a
cues ión
impo an ísi

ma
que
es
la
p ime a
y
undamen al
de
la
Mo al.
Un
hecho
indudable
nos
dá
á
conoce
ese
in
del
C iado ,
y
es
el
deseo
de
la
elicidad
g a ado
en
nues o
co azón
al
cual
nadie
puede
e

sis i .
Pe o
así
como
nues o
en endi

mien o
es á
hecho
pa a
la
e dad
uni

e sal:
así
nues a
olun ad
desea
el
bien
sin
lími es:
ninguno
de
los
bie

nes
de
es e
mundo,
ni
las
iquezas,
ni
los
delei es,
ni
la
ciencia,
ni
aun
la
i ud
llenan
ese
acío
inmenso;
po -
u
-So

que
odos
es os
bienes
son
limi ados,
y
la
olun ad
iene
la
endencia
á
un
bien
sin
lími es:
lodos
son
pe ecede

os,
e minan
con
la
mue e:
es os
bienes
po
su
limi ación
no
pueden
a as a
necesa iamen e
á
la
olun ad:
solo
el
bien
en
gene al,
el
bien
sin
lí

mi es,
la
elicidad
la
subyuga
y
a as a
po
un
ímpe u
i esis ible.
Es e
deseo
inna o
es
como
el
muel e
de
un
eloj
que
hace
mo e
las
uedas,
pe o
con
la
di e encia
de
que
al
busca
la
elicidad
en
los
bienes
limi ados,
siemp e
somos
lib es
pa a
que e los,
ó
no
que e los,
po que
no
se
halla
en
ellos
comple a

men e
lo
que
buscamos
que
es
el
bieii
sin
lími es.
Así
conocemos
el
in
del
homb e
que
es
el
mismo
Dios,
bien
sumo,
bien
sin
lími es,
y
solo
la
pose

sión
de
ese
bien
in ini o
puede
da nos
la
elicidad
pa a
que
uimos
c iados,
como
lo
mues a
el
deseo
que
Dios
ha
imp eso
en
nues a
;
Ima.
á
menos
que
digamos
que,
Dios
al
ha-
e lo
así
ha
que

ido
bu la se
de
noso os.
.
De
aquí
se
deduce
que
Dios
exige
de
noso os
lodos
aquellos
ac os
que
son
necesa ios
pa a
consegui
nues o
úlii-

mo
in.
De
aquí
nace
la
idea
de
debe
ó
de
obligación,
la
cual
no
es
sino
la
necesidad
mo al
de
ejecu a
cie as
ac

ciones
y
abs ene nos
de
o as
pa a
con
segui
nues o
in,
nues a
pe ección,
nues o
bien,
nues a
elicidad.
Dios
que
quie e
que
caminemos
al
in
po
el
se-
ialado,
no
puede
menos
de
que e
y
manda
que
pongamos
en
egecucion
a

quellos
ac os
que
ienen
una
conexión
necesa ia
con
el
in.
Es a
conexión
ne

cesa ia
de
los
medios
con
el
in
es
la
uen e
de
la
obligación,
ó
del
debe
mo

al
El
cí culo
debe
ene
odos
sus
a

dios
iguales:
la
pied a
a ojada
al
ai e
debe
cae
hacia
el
cen o
de
la
ie a:
el
juez
debe
absol e
al
inocen e:
he
aquí
es
debe es
de
dis in a
na u aleza,
el
p ime o
mela ísico,
el
segundo
ísico,
el
e ce o
mo al,
po que
se
e ie e
a
las
cos umb es,
á
los
ac os
humanos
y
lib es,
po que
el
homb e
puede
de
hecho
desobedece
el
manda o'
y
apa

a se
de
su
in,
de
su
bien,
de
su
eli

cidad,
del
o den
necesa io
de
las
cosas
due
odo
iene
á
se
lo
mismo.
La
ne

cesidad
mo al
pues,
que
cons i uye
la
obligación,
no
quila
la
libe ad;
peí
o
6
u
-82
—
si
el
homb e
no
se
some e
á
ella,
se
apa la
de
su
in
y
de
su
bien,
y
se
p e-
ipila
en
la
in elicidad.
I*.
cómo
conocemos
nues os
de

be es,
ó
señalamos
los
ac os
pie
ienen
una
conexión
necesa ia
con
el
in
á
que
iende
nues a
na u aleza?
,
R.
Con emplando
el
o den
necesa

io
de
las
cosas,
es
obje os
se
p e

sen an
desde
luego
a
mi
is a:
Dios,
yo
mismo,
y
mis
semejan es.
Veo
ambién
las
elaciones
na u ales
y
necesa ias
que
hay
en e
es os
se es
in eligen es
que
lu man
el
o den
mo al,
como
el
sol,
los
plane as
y
las
es ellas
o man
el
o den
ísico.
El
o den
consis e
en
que
cada
cosa
ocupe
su
luga
y
ob e
con

o me
á
su
p opia
na u aleza.
Dios
ocupa
el
p ime
luga ,
y
iene
una
elación
de
supe io idad
na u al,
necesa ia,
inmu able,
espec o
de
sus
c ia u as.
Dios
pues
es
nues o
legí i

mo
sobe ano,
y
el
homb e
le
debe
i

delidad,
econociendo
solo
en
él
el
ca

ác e
incomunicable
de
su
di inidad;
debe
e e encia
á
su
san o
nomb e:
le
debe
el
se icio
como
á
su
legí imo
Se

ño ,
la
ado ación
po
su
escelencia
in-
u
s
:
-83-
lni a,
las
oblaciones
y
el
sac i icio
en
econocimien o
de
su
sup emo
domi

nio
como
Seño
de
la
ida
y
de
la
mue e:
le
debe,
en
una
palab a,
el
cul o
in e no
y
ex e no
á
que
nos
in

clina
la
i ud
de
la
eligión.
Es e
es
el
de echo
que
podemos
llama
eligioso,
que
encie a
los
debe es
p opiamen e
dichos
de
la
eligión.
,
Pe o
Dios
no
solo
es
el
se
sup e

mo,
el
se
in ini o,
sino
que
es
am

bién
la
suma
e dad,
y
el
sumo
bien,
y
po
lo
an o
debemos
some e le
po
ía
le
nues o
en endimien o,
si
se
ha
dignado
habla nos
y
enseña nos:
debe

mos
ende
á
él
con
la
espe anza
y
el
amo ,
po que
es
el
sumo
bien,
la
bon

dad
po
excelencia,
y
el
obje o
de
nues a
elicidad.
La
é,
la
espe anza
y
la
ca idad,
comple an
nues os
debe es
pa a
con
Dios.
Todo
es o
lo
conoce
nues a
azón
sin
que
haya
luga
á
duda.
3
,
P.
¿Y
el
homb e
conside ado
aisla

damen e
iene
debe es
pa a
consigo
mismo?
R.
Indudablemen e.
Po que
aunque
yo
soy
un
solo
indi iduo,
una
sola
pe -
u
.
-8í-
sona,
Dios
ha
imp eso
en
mi
alma
una
inclinación
in encible
á
ama
mi
p o

pio
bien
y
á
e i a
el
mal.
Es a
es
mi
punie a
ley
na u al,
y
que
debe
se
el
modelo
y
la
no ma
del
amo
á
mis
se-
mejanles:
que
po
eso
dijo
Dios,
amu-
m
(I
u
p o.pmo
como
á
i
mismo.
I
e o
e lexionando
ad ie o
que
hay
en
mi
dos
po ciones
y
como
dus
na u ale

zas,
la
sensi i a
y
la
acional,
y
es a
es
a
que
hace
p opiamen e
al
homb e,
eo
en e
ellas
un
o den
necesa io,
el
o den
y
la
elación
de
in e io
y
su

pe io ,
y
que
po
consiguien e
la
pa

le
sensi i a
debe
se
la
sie a.
y
la
a-
z-n
la
seño a
á
quien
aquella
debe
obedece .
El
homb e
puede
debe
ama
el
bien
co espondien e
á
‘
las
dos
penes,
el
bien
sensib'e
y
el
acional,
P
o
de
al
modo
que
se
gua de
la
de

bida
subo dinación.
El
amo
del
bien
sensible
no
debe
impedi
los
ac os
de
la
azón
ni
opone se
al
in
que
ella
co

noce
lúe
es ablecido
po
el
au o
de
la
x
nalu a|
ez^
pues
el
ob a
así
se ía
na u

almen e
deso den
y
pecado.
Luego
la
in empe ancia,
la
emb iaguez,
os
pla

ce es
ené eos
buscados
ue a
del
ma-
u
-91
—
emplacion
de
ese
o den
de
nada
le
se i á
pa a
en ena
sus
pasiones.
No
puede
habe
pues,
mo a!
obliga o ia
in

dependien e
de
Dios.
La
mo al
indepen

dien e
es
un
edi icio
cons uido
sin
ci

mien os.
P.
Cuales
son
las
p opiedades
de
la
ley
na u al?
R.
Son
1.
a
la
uni e salidad.
Es
uni

e sal
la
ley
na u al
po
la
ma e ia,
po que
ab aza
odo
lo
ec o,
odo
lo
jus o,
odo
lo
hones o,
y
ambién
po

que
se
ex iende
á
lodos
los
iempos,
á
odos
los
luga es,
á
odos
los
homb es.
No
es
una
en
Boma
y
o a
en
A enas,
po que
la
azón
que
nos
hace
conoce
es a
ley,
es
una
en
odos
los
homb es.
La
2.
a
p opiedad
es
la
e idencia.
Es
e iden e
pa a
odos
en
cuan o
á
los
p incipios
uni e sales,
como:
—
no
ha

gas
á
o o
lo
que
no
quisie as
se
hiciese
con igo:
—
se
debe
hace
lo
bueno
y
e i a
lo
malo
e c.,
y
ambién
las
con

secuencias
p óximas,
que
son
los
p e

cep os
del
decálogo.
Nunca
pueden
bo a se
de
nues a
azón
esos
p inci

pios
uni e salísimos
y
sus
consecuen

cias
áciles.
No
sucede
lo
mismo
con
u

—
92
—
o as
e dades
pa a
cuya
deducción
son
necesa ios
la gos
aciocinios.
Po
aquí
se
puede
en ende
lo
que
llaman
mo al
uni e sal,
que
no
debe
se
o a
cosa
que
esos
p incipios
uni e sales
de
la
ley
na u al
y
sus
áciles
conse

cuencias,
aunque
bien
mi ada
la
cosa,
no
hay
ni
puede
habe
mas
que
una
mo al,
y
lo
de
uni e sal
pa ece
que
in

dica
que
hay
alguna
mo al
pa icula ,
lo
que
no
iene
sen ido
sino
de
las
obligaciones
impues as
po
leyes
posi

i as.
La
3
a
p opiedad
es
la
inmu abili

dad.
Po que
como
la
ley
na u al
es
una
copia
de
la
e e na
jus icia
y
ec i ud
que
hay
en
Dios,
no
puede
menos
de
se
an
inmu able
como
el
mismo
Dios.
Po
o a
pa le,
la
ley
na u al
se
de i a
de
las
elaciones
inmu ables
de
las
cosas,
supe io es
unas
po
na u aleza,
iguales
ó
in e io es
o as,
como
Dios
es
supe

io
po
na u aleza
á
odas
sus
c ia u

as,
los
homb es
¡guales
en
cuan o
á
la
na u aleza
humana,
y
en
cuan o
so

mos
lodos
hechos
á
imagen
de
Dios
po
el
en endimien o
y
la
libe ad:
Buesl a
pa le
sensi i a
es
in e io
á
la
u
—
93
—
acional.
De
es as
elaciones
necesa ias
é
inmu ables
de
supe io idad,
de
igual

dad,
ó
de
in e io idad
nace
la
ley
na u al
an
inmu able
como
ellas.
Y
así
Dios
no
puede
hace ,
ó
mejo
dicho,
es
imposible
que
el
blas ema
sea
bue

no,
que
lo
sea
el
ju amen o
also,
el
abo ece
y
desp ecia
á
nues os
pa

d es,
el
calumnia ,
el
homicidio,
e c.
Es as
cosas
son
in ínsecamen e
malas,
y
ninguno
puede
ejecu a las
sin
que

b an a
la
ley
na u al
y
el
o den
e e no
é
inmudable
de
las
cosas.
No
obs an e
hay
cie as
cosas
que
es án
some idas
al
sup emo
dominio
de
Dios,
y
puede
usa
de
él
sin
alla
á
las
leyes
e e nas
de
la
jus icia,
y
en
es e
caso
dejan
de
es a
p ohibidas.
Así
po
ejemplo,
Dios
mandó
á
Ab aham
pa a
p oba
su
obe

diencia
que
sac i icase
á
su
hijo
Isac,
y
Ab aham
se
esol ió
á
hace lo.
El
san

o
pa ia ca
no
podía
mala
á
su
hijo
po
p opia
au o idad,
pe o
sí
po
la
de
Dios,
Seño
de
la
ida
y
de
la
mue e,
que
al
in
delu o
su
b azo.
Aquí
no
se
mudó
el
p ecep o
«No
ma a ás;»
po

que
en
él
se
p ohíbe
solo
el
homicidio
injus o,
y
en
el
caso
de
Ab aham
ya
no
u
—
9í-
é a
injus o,
po que
lo
mandaba
quien
enia
de echo
á
manda lo.
Una
cosa
semejan e
sucedió
á
los
Is aeli as,
cuando
po
o den
de
Dios
despoja on
á
los
Egipcios.
Son
casos
(jue
no
es án
comp endidos
en
los
p ecep os.
La
Religión.
P.
Qué
es
la
Religión?
R.
La
eligión
es
una
i ud
que
nos
inclina
á
da
á
Dios
el
cul o
que
le
es
debido,
el
cual
consis e
en
la
o ación,
en
la
ado ación,
el
sac i icio
y
o os
ac os
con
que
econocemos
su
sobe a-
Tiía.
Pe o
como
es
ecuen e
que
una
palab a
pasa
de
su
p imi i a
signi ica

ción
á
o a
po
alguna
conexión
que
hay
en e
las
dos
cosas,
de
aquí
iene
que
la
palab a
eligión
signi ica
am

bién
el
conjun o
de
doc inas
especula

i as
y
p ác icas
que
se
enseñan
pa a
di igi
la
i ud
de
la
eligión.
Así
la
eligión
c is iana
es
el
conjun o
de
e

dades
ela i as
á
la
é
y
á
las
cos um

b es
que
enseñó
Jesuc is o
al
mundo
u
—
95
—
po
medio
de
la
p edicación
de
sus
Após oles,
á
quienes
dijo:
«id
y
ense

ñad
á
odas
las
naciones
.........
y
hé
aquí
que
yo
es oy
con
oso os
has a
el
in
del
mundo.»
En
una
palab a
la
eli

gión
c is iana
es a
compendiada
en
el
C edo,
los
diez
Mandamien os
y
los
Sac amen os.
P.
lia
habido
y
hay
muchas
eli

giones
en
el
mundo?
R.
Si:
ha
habido
y
hay
muchas
al

sas:
pe o
la
e dade a
ha
sido
siemp e
una
sola,
aunque
en
es
es ados
de
mas
ó
menos
desa ollo,
pe o
en
el
ondo
siemp e
ha
sido
la
misma.
Es os
es
es ados
de
la
eligión
se
llaman
4.°
de
Ley
na u al
que
du ó
unos
2.500
años
desde
la
c eación
has a
la
época
de
Moisés.
2.°
de
Ley
esc i a
que
com

p ende
un
pe íodo
de
unos
1,500
años
desde
Moisés
has a
el
nacimien o
de
Nl o.
Seño
Jesuc is o.
Y
el
3.°
de
Ley
e angélica
que
lle a
has a
hoy
1872
años,
y
du a á
has a
el
in
.del
mundo.
P.
Cual
e a
la
eligión
p imi i a
del
géne o
humano
en
el
es ado
que
se
llama
de
ley
na u al?
K.
E a
sencillísima:
la
pa le
dog-
U
—
96
—
málica
se
educía
á
la
c eencia
en
un
snln
Dios
c iado
del
mundo,
en
una
ida
inu a
de
p emios
pa a
los
buenos
y
cas igo
pa a
los
malos,
en
la
caída
de
nues os
p ime os
pad es
y
deg a

dación
del
géne o
humano
con
la
es

pe anza
en
un
eden o
p ome ido
po
Dios.
El
cul o
consis ía
en
la
oblación
de
los
p ime os
u os
de
la
ie a
yen
el
sac i icio
de
cie os
animales
dego

llándolos
sob e
el
al a ,
econociendo
in e io men e
y
mani es ando
de
esa
mane a
esle io
que
Dios
iene
un
su

p emo
dominio
sob e
los
homb es,
y
que
así
como
es os
e an
dueños
pa a
ma a
un
animal,
así
Dios
os
el
Seño
de
la
ida
y
de
la
mue e.
El
sac i icio
de
los
animales
que
odos
los
pueblos
de
la
an igüedad
p ac ica on
cons an e

men e.
e a
además
una
igu a
del
g an
sac i icio
del
Reden o .
En
cuan o
á
la
mo al,
la
eligión
p imi i a
consis ía
en
la
ley
na u al
que
aemos
g abada
en
el
alma,
y
que
conocemos
po
la
luz
de
la
azón.
He
aquí
él
dogma,
el
cul o
y
la
mo al
de
la
eligión
p imi i

a,
que
pe maneció
en
su
pu eza
algu

nos
siglos
después
del
Dilu io,
y
que
u

—
97
—
.
comenzó
á
co ompe se
po
los
iem

pos
de
Ab ahan.
el
cual
ué
llamado
po
Dios
poco
mas
de
400
anos
después
de
aquel
egempla
cas igo
pa a
hace le
pad e
de
un
pueblo
escogido
que
con
se ase
en
el
mundo
la
e dadeia
e

ligión.
La
idola ía,
es o
es,
la
c een

cia
en
muchos
dioses
alsos
y
la
ado a

ción
de
los
ídolos
ó
imágenes,
como
si
en
ellas
habi ase
una
di inidad,
obs

cu eció
la
idea
de
un
Dios
único,
y
des-
iou ó
la
eligión
p imi i a
con
un
cul o
idículo,
obsceno,
ó
bá ba o,
lodo
lle

gó
á
se
Dios,
menos
el
Dios
e dade o,
pa a
las
naciones,
que
comenza on
a
ado a
el
sol,
la
luna
y
las
es iellas,
y
luego
los
ídolos
ó
las
imágenes
de
os
hé oes,
y
las
cosas
mas
ile^
como
los
pue os
y
las
cebollas
que
nacen
en
los
hue os.
.
P.
Qué
ué
la
ley
esc i a?
,
R.
Fué
la
que
el
Seño
dio
al
pue

blo
de
Is ael,
á
Jacob
nie o
de
Ab ahan
en
el
mon e
Sinai.
Viendo
el
Seño
que
la
idola ía
iba
inundando
la
ie a,
y
que iendo
que
no
se
pe diese
enleia-
men e
la
e dade a
eligión,
no
con

en o
con
habe
mandado
á
Ab ahan
u
.
.
-98
—
que
saliese
de
su
país
na al
y
se
es a

bleciese
en
la
ie a
de
Canaan,
p ome

iendo
dá sela
á
su
descendencia,
y
bendeci
á
odas
las
naciones
en
uno
de
sus
descendien es,
dió
po
medio
de
Moisés
la
ley
esc i a,
que
con enía
la
enseñanza
de
la
unidad
de
Dios,
la
ins-
IHucion
de
un
p olijo
i ual
sob e
los
soc nicios
que
se
le
habían
de
o ece ,
y
las
leyes
polí icas
con
que
se
había
de
gobe na
su
pueblo
escogido.
El
Se

ño
p omulgó
de
nue o
la
ley
na u al
esc ibiendo
el
decálogo
ó
los
diez
man

damien os
en
ablas
de
pied a
que
se
conse aban
en
el
a ca
de
la
alianza,
llamada
asi
po que
Dios
hizo
con
su
pueblo
un
pac o
p ome iéndole
una
p o

ección
especial,
si
le
ado aba
á
él
solo,
asi
como
los
mas
e ibles
cas igos,
si
se
con e ía
á
la
ado ación
de
los
al
sos
dioses
de
las
naciones
ecinas.
En
el
Pen a euco
es á
consignada
es a
le

gislación
eligiosa
y
polí ica
que
el
Se

ño
dió
á
su
pueblo
escogido,
dejando
á
las
demas
naciones
abandonadas
á
sí
mismas.
En
el
pueblo
de
Is ael
se
con
se ó
i a
la
espe anza
en
el
Mesias
ó
Sal ado
p ome ido
desde
el
p incipio
u
-99-
del
mundo;
Sal ado
que
habla
de
sa

li
de
su
seno,
pin ándole
los
p o e as
con
asgos
an
ca ac e ís icos,
que
no
pudiese
se
desconocido
sino
po
la
ce

guedad
y
la
pasión.
Los
Is aeli as
c eían,
y
oda ía
c een
hoy,
que
el
Mesías
Sal

ado
del
mundo
había
de
eni :
los
c is ianos
c eemos
que
ya
ino,
y
quo
es
nues o
Seño
Jesuc is o.
P.
Que
és
el
c is ianismo?
1L
Es
la
eligión
que
nos
enseñó
Jesuc is o
po
medio
de
la
p edicación
do
los
Após oles,
eligión
que
iene
po
dogmas
capi ales
la
unidad
de
Dios
en
la
inidad
de
la
‘
s
pe sonas
e eladas
cla amen e
en>
la
ley
e angélica,
y
la
en

ca nación
de
la
segunda
pe sona
de
la
inidad
habiéndose
hecho
homb e
en
las
en añas
pu ísimas
de
la
Vi gen
Ma

ía.
Con
la
enida
del
Hijo
de
Dios
á
es e
mundo
cesa on
odas
las
igu as
de
la
ley
an igua
sucediendo
la
eali

dad
á
las
somb as.
Vino
el
que
habia
de
se
en iado,
y
con
el
sac i icio
de
la
c uz
sa is izo
po
nues os
pecados,
y
sal ó
el
mundo.
P.
La
eligión
c is iana
es
la
mis

ma
que
la
elig-ion
p imi i a
que
p ac-
u
—
100
—
ica on
A lan,
Noé
y
Ab ahan,
y
la
mis

ma
que
se
enseñó
al
pueblo
judío?
R.
En
cuan o
á
la
sus ancia
es
la
misma,
con
la
di e encia
no
obs an e
de
que
en
la
eligión
c is iana
es
de
necesidad
pa a
la
sal ación
c ee
que
el
Sal ado
p ome ido
ya
há
enido,
y
los
an iguos
ado ado es
del
e dade o
Dios
c eían
que
había
de
eni :
que
el
sac i icio
de
la
c uz
y
la
sang e
de
Je

suc is o
nos
sal a
de
nues os
pecados:
que
el
p ecio
de
esa
sang e
se
nos
apli

ca
po
medio
del
bau ismo,
uniéndonos
asi
al
Sal ado ,
y
que
hoy
no
hay
mas
sac i icio
ag adable
á
Dios
que
el
de
la
misa,
que
es
un
ecue do
i ísimo
del
de
la
c uz,
y
lo
mismo
que
él
en
cuan

o
á
la
sus ancia,
pues o
que
el
mismo
Jesuc is o
se
o ece
en
él
in isiblemen

e
bajo
las
especies
de
pan
y
de
ino,
y
es á
an
ealmen e
p esen e,
como
en
la
c uz.
Es e
es
el
cul o
de
la
nue a
ley.
La
mo al
ha
ecibido
un
admi a

ble
desa ollo
con
las
enseñanzas
del
di ino
maes o.
u
-407
—
en
sn
sang e.
Todo
pa eció
concluido.
Su
nomb e
queda
bo ado
y
cubie o
de
ignominia.
Jesuc is o
es
el
único
mo al
que
se
há
a ibuido
á
sí
mismo
la
di inidad,
que
ha
que ido
pasa
po
Dios:
los
ju

díos
es án
suspensos
ace ca
de
esla
es-
aña
all macion:
los
doc o es
de
la
ley,
los
p íncipes
de
los
Sace do es,
el
g an
Senado
de
la
nación
le
condenan
no
como
un
.pob e
demen e
á
quien
no
se
debía
mala ,
sino
como
un
blas emo,
como
un
also
p o e a,
con a
el
cual
imponía
la
pena
de
mue e
la
ley
de
Moisés.
Que
eían,
pues,
aquellos
hom

b es
en
Jesuc is o
pa a
oma
po
una
cosa
se ia
su
p e ensión
de
pasa
po
el
Hijo
único
de
Dios,
igual
á
su
pad e?
Veían
la
sublimidad
de
su
doc ina,
la
sabidu ía
de
su
mo al:
eían
sus
epe

idos
milag os
que
no
podían
nega :
eían
á
las
muchedumb es
aclama le
como
hijo
de
Da id:
eco daban
que
los
había
I¡amado
sepulc os
blanqueados,
y
el
o gullo,
la
en idia,
el
odio,
odas
las
malas
pasiones
se
suble an,
y
no
en
á
un
pob e
demen e,
ya
que
no
que ían
endi se
á
la
p ueba
que
daba
u

de
su
di inidad
con
los
p odigios
que
á
cada
paso
hacia
en
las
calles
y
los
si ios
mas
públicos.
P.
Y
la
di inidad
de
Jesuc is o
que

dó
ahogada
en
su
sang e,
como
pa e

cía
na u al,
sino
uese
e dade amen e
Dios?
R.
Oh!
No.
Después
de
su'mue e
apa eció
aquelh
con
mas
esplendo .
A
los
cincuen a
dias
se
p esen an
los
após oles
en
la
plaza
de
Je usalen
y
omando
Ped o
la
palab a
echa
en
ca a
á
los
judíos
su
Deicidio:
<díubcis
dudo
la
‘
mue e
al
au o
de
la
ida:
pe o
Dios
le
ha
esuci ado
de
lo
que
noso os
somos
es igos.
A
Jesús
Naza eno,
a

ón
ap obado
po
Dios
en e
oso os
con
i udes
y
p odigios
y
señales
que
Dios
ob ó
po
él
en
medio
de
oso os,
como
lo
sabéis,
á
osle
que
po
de e mi

nado
consejo
y
p esciencia
de
Dios
le
ma as eis
c uci[liándole
po
manos
de
mal ados,
al
cual
Dios
ha
esuci ado
»
(Hechos
2
y
3.)
En
aquel
día
es
mil,
y
en
o o
día
inmedia o
cinco
mil
ha

bi an es
de
Je usalen
c eye on
en
Je

suc is o
Dios,
y
ecibie on
el
bau ismo,
aumen ándose
de
día
en
dia
la
Iglesia
u
—
109-
nacien e.
Es
e dad
que
la
gene alidad
del
pueblo
pe maneció
y
sigue
inc é

dula;
pe o
es o
mismo
es aba
anun

ciado
po
los
p o e as,
como
ambién
su
dispe sión.
La
c uz
e a
un
escándalo
pa a
los
judíos
una
lociiTa
pa a
los
gen iles,
dice
S.
Pablo.
Como
hace
c ee
al
pueblo
judío
que
él
mismo
habia
c uci icado
al
Mesías,
al
Sal ado
p ome ido,
que
e a
la
espe anza
de
Is ael,
y
el
que
habia
de
da
á
su
pue

blo
el
impe io
uni e sal
según
las
ideas
que
el
judío
ca nal
enia
del
Me

sías,
ó
el
C is o?
Oh!
no
podía
menos
de
apa ece
como
un
escándalo
insu

ible
pa a
los
judíos
la
p e ensión
de
que
ado asen
como
á
su
Dios
á
un
homb e
cla ado
po
ellos
en
una
c uz.
Los
pob es
pescado es
del
lago
de
Genesa e
se
di igen
luego
á
las
nacio

nes,
y
ena bolan
la
bande a
de
Jesu

c is o
Dios
en
los
p incipales
cen os
de
la
ci ilización
g iega
y
omana,
en
Anlioquía,
en
Co in o,
en
A enas,
en
la
misma
Roma,
en egadas
al
mas
b u al
sensualismo:
in iman
á
las
gen es
que
a ojen
sus
ídolos,
que
abandonen
las
ies as
de
Venus
y
some an
el
cuello
á
u
,
-lió

la
san a
se e idad
del
E angelio-
nue
no
hay
o o
nomb e
bajo
el
cielo
en
que
pedamos
se
sal os,
sino
el
de
Je

sús
c ucilicado:
que
lo
ado en
co no
su
bios
y
le
amen
has a
da
la
ida
po
.
Foda
la
na u aleza
co ompida
debia
suble a se
na u almen e
con a
seme

jan e
p e ensión.
Y
en
e ec o
la
abia
de
los
judíos,
el
o gullo
de
los
íilóso-
os,
el
ín e es
de
los
sace do es
idóla-
Uas,
la
espada
de
los
Césa es,
el
ana

ismo
de
los
pueblos
que
no
que ían
m ín
S
“
S
a
,
nll
^
U0S
^OSOS,
lodo
lo
mas
iue le
que
hay
en
el
mundo,
se
le an

a
con a
aquellos
pob es
pescado es
desa mados
sin
elocuencia,
sin
p es i-
1.
Adoia
la
c uz
en
luga
de
las
di-
'inidades
cómodas
del
paganismo
e a
una
locu a
pa a
el
mundo
pagano.
La
emp esa
e a
sob ehumana
lanío
po
la
san idad
que
los
Após oles
que ían
in

oduci
en
un
mundo
co ompido,
como
po
el
pode
necesa io
pa a
da
glo iosa
cima
á
es a
emp esa
gigan-
l
H
SCa:
?
i
S
¡
n
^
mha
g°
la
ba ide a
de
la
di inidad
de
Jesuc is o
iun a
de
odas
las
epulsiones.
Se
dejan
mala
como
co de os
los
p ime os
discípulos,
y
se
le an an
o os
y
empuñan
la
misma
bande a.
El
p oclama
Dios
á
Jesuc is o
e a
una
decla ación
de
gue a
á
la
na u a

leza
humana
co ompida.
«No
penséis
que
he
enido,
decía
el
mismo
d
sus
Após oles,
iMalh.
X
34,)
á
ae
paz
á
la
ie a
-
,
no
he
enido
á
ae
paz,
sino
espada.
El
que
no
oma
su
c uz
-y
-me
sigue,
no
es
digno
de
mi.
El
que
halla
su
ida,
la
pe de á,
y
el
que
la
pe die e,
po
mi
la
halla á.»
Y
sin
em

ba go
en
osla
lucha
an
desigual,
la
di inidad
de
Jesuc is o
iun a
del
mun

do
pagano:
los
ídolos
caen
po
odas
pa es,
y
los
homb es
se
a odillan
an e
la
c uz.
No
hay
e ec o
sin
causa:
el
mundo
de
pagano
se
hizo
c is iano:
es a
es
la
e olución
sal ado a
mas
asomb osa
que
se
ha
e iQcado
en
la
ie a,
po
medio
de
la
ue za
nula
de
unos
pob es
pescado es
de
Judea,
y
el
e ec o
sin
emba go
es
inmenso
po
su
es ension,
po
su
du ación
de
ce ca
de
dos
mil
años
y
po
su
p o undidad.
No
solo
el
pueblo
sino
la
pa e
mas
ilus ada
del
géne o
humano,
las
mas
g andes
in eligencias
han
c eído
y
c een
u¡
en
la
di inidad
de
Jesuc is o
hace
ya
mas
de
diez
y
ocho
siglos,
y
han
c eí

do
has a
el
ma i io.
Es e
enómeno
no
se
puede
esplica ,
si
no
se
admi e
la
in e ención
di ina,
la
acción
sec e a
de
la
omnipo encia
de
Dios
sob e
los
co azones
pa a
endi los
á
ab aza
el
dogma
de
la
di inidad
de
Jesuc is o.
Cualquie a
o a
causa
que
se
in en e
pa a
esplica
el
e ec o,
es
insu icien e:
y
San
Agus ín
enía
azón
al
deci
que
ó
el
mundo
se
1
había
con e ido
al
c is ianismo
po
los
milag os
de
Jesu

c is o,
ó
que
en
o o
caso
es a
con

e sión
e a
el
mayo
milag o.
Desde
Celso
en
el
siglo
ni
has a
Renán
en
nues os
dias
se
ha
eno ado
muchas
eces
la
cues ión
sob e
la
di inidad
de
Jesuc is o,
y
es a
ha
sido
siemp e,
y
con inua á
siendo
como
un
yunque
que
gas a
odos
los
ma illos.
Jesuc is o
con inúa
siendo
ado ado
como
Dios:
nada
ha
pe dido
de
su
i ud
y
e icacia:
el
misione o
oca
hoy
con
¡a
c uz
al
sal aje
de
la
Oceeania,
es e
sien e
un
es emecimien o,
y
ado a
la
di inidad
de
Jesuc is o:
el
impío
en
nues os
países,
después
de
habe
i ido
mu-
u

—
113
—
chos
años
apa ado
de
Jesuc is o,
sien e
á
eces
la
oz
de
Jesuc is o
que
habla
á
su
co azón,
y
con iesa
con
lág imas
su
pecado.
Que
alismán
es
la
c uz
de
Jesuc is o
que
así
a ae
á
los
homb es
enciendo
odas
las
ebeldías
de
la
na u aleza
co ompida?
Si
yo
ue e
al

zado
de
la
ie a,
había
dicho
Jesu

c is o
hablando
de
su
mue e,
(Joan
XII-
32)
odo
lo
a ae é
hácia
mi
mismo,
y
odo
lo
ha
a aido.
Pudie a
da
una
p ueba
mas
cla a
de
su
di ini

dad
que
es a
p o ecía
cumplida,
y
que
se
es á
cumpliendo
hace
mas
de
mil
y
ochocienios
años?
JUICIO
DE
NAPOLEON
I.
EN
SANTA
ELENA
sob e
la
di inidad
de
Jesuc is o.
El
Juicio
de
Napoleón
sob e
la
di

inidad
de
Jesuc is o
pasa
po
his ó i

co,
dice
Augus o
Nicolás,
y
ue
publica

do
po
los
gene ales
que
le
acompaña

ban
en
su
cau i e io.
Lo
que
impo a
3
u
—
lú

es
el
ca ác e
o iginal
y
la
ue za
do
e dad
que
en
él
b illa.
Dice
así:
«Es
e dad
que
Jesuc is o
p opone
una
se

ie
de
mis e ios.
Manda
con
au o idad
que
c eamos
en
ellos
sin
da
mas
a

zón
que
es as
emendas
palab as:
Yo
soy
Dios....
No
hay
Dios
en
el
cielo,
si
un
homb e
ha
podido
concebi
y
ejecu a
con
an
comple o
éxi o
el
gi

gan esco
designio
de
g angea se
el
nillo
sup emo
usu pando
el
nomb e
de
Dios,
línicamenle
Jesús
se
a e ió
á
an o:
solo
él
ha
dicho
cla amen e
<50
s
°y
Dios»
....
La
ábula
no
dice
nunca
<[ue
Júpi e
y
los
demás
dioses
se
hu

biesen
di inizado
á
sí
mismos.
Maho-
ma.y
Con uciq
se
hicie on
pasa
sim

plemen e
po
agen es
de
la
di inidad.
La
Nin a
Ege ia
de
Numa
no
ué
nun

ca
mas
que
la
pe soni icación
de
una
inspi ación
buscada
en
la
soledad
de
los
bosques.
Los
dioses
B amas
de
las
Indias
son
una
in ención
psicológica,
.
Como
pues
un
judio,
cuya
exis en

cia
his ó ica
se
halla
mas
comp obada
que
odas
las
demás
del
iempo
en
que
i ió,
él
solo,
hijo
de
un
ca pin e o
se
anuncia
de
epen e
como
Dios,
como
u
—
115
—
el
se
po
excelencia
y
c iado
de
o

dos
los
se es?
Se
a oga
oda
clase
de
ado aciones,
edi ica
su
cul o
po
sus
p opias
manos
no
con
pied as,
sino
con
homb es.
Las
conquis as
de
Ale

jand o
nos
dejan
exlasiados.
Pues
bien
he
aquí
un
conquis ado
que
con isca
en
p o echo
p opio,
que
une
é
inco

po a
á
sí
mismo
no
una
nación,
sino
la
especie
humana.
Que
milag o!
El
alma
humana
con
odas
sus
acul ades
se
con ie e
en
una
cosa
aneja
á
la
exis encia
do
Jesuc is o.
P o ecías.
P.
Qué
es
una
P o ecía?
R.
Es
la
p edicción
cie a
de
un
acon ecimien o
que
el
homb e
no
po

día
p e e
en
las
causas
na u ales.
No
oda
p edicción
de
un
acon ecimien o
u u o
es
p o ecía
p opiamen e
dicha.
Un
as ónomo
p edice
un
eclipse,
se

ñalando
el
día
y
la
ho a,
po que
es o
es á
suje o
á
un
cálculo
omado
del
mo imien o
egula
de
la
luna
y
del
u
-116
—
sol
ó
sea
de
la
ie a.
Un
médico
anun

cia
la
mue e
de
un
en e mo,
po que
la
espe iencia
demues a
que
cie as
en e medades^
aen
in aliblemen e
la
mue e,
aunque
á
eces
se
equi oca.
Un
polí ico
conge u a
po
la
disposi

ción
gene al
de
las
ideas
de
un
pueblo
<pio
sob e end á
una
e olución,
ó
un
cambio.
Todas
es as
p edicciones
ienen
su
ge men
en
una
cosa
p esen e,
y
el
que
p edice,
no
hace
mas
que
desa

olla le
con
su
in eligencia,
de
modo
que
en
igo
no
son
p edicciones
de
cosas
en e amen e
u u as.
La
p o ecía
e sa
ace ca
de
un
u u o
de
( ue
no
hay
ningún
indicio
en
el
iempo
de
la
p o ecía,
como
son
los
u u os
que
penden
de
la
libe ad
humana
ó
de
la
olun ad
de
Dios,
cual
se ia
el
anun

cio
de
un
milag o.
Es as
p o ecías
son
e iden emen e
supe io es
á
la
capacidad
humana.
Po

que
Dios
iene
cubie a
con
un
espeso
elo
esa
clase
de
u u os,
y
solo
él
puede
desco e lo
á
la
is a
de
sus
p o e as.
Con o me
á
es o
decia
Dios
po
boca
de
Isaias,
cap.
x l i
,
9,
10.
Acu dao.s
de
que
yo
soy
Dios,
y
no
hay
u
-123-
.
p e a icado
en
quien
lodos
pecamos,
in
quo
omnes
peca e un ,
como
dice
el
Após ol.
He
dicho
pa lo
milag oso,
po que
no
se
habla
de
pad e,
sino
so-
lamonle
de
una
mad e
y
de
su
hijo.
La
i gen
de
Isaías,
como
e emos
luego
acla a
es o,
lie,
ahí
la
idea
de
la
caída
del
p ime
homb e
y
de
un
Reden o
nacido
do
una
Vi gen,
que
se
conse

aba
en
lodos
los
pueblos
de
la
an i

güedad.
En
la
dispe sión
de
la
To e
de
Babel
odas
las
amilias
lle a on
esla
espe anza
consolado a.
El
Seño
epi ió
en
la
sucesión
de
los
siglos
esla
p omesa
del
Mesías
Sal ado .
PROFECIAS
DE
LOS
PATRIARCAS
sob e
el
Mesías.
El
Seño
dijo
á
Ab ahan
(Genes.
Cap.
XII.
3.)
Én
i
se án
bendi os
o

dos
los
linajes
de
los
homb es;
y
á
su
hijo
Isac
dijo
ambién
(Genes,
xx l
4.)
En
lu
descendien e
se án
bendi os
odas
las
naciones
de
la
ie a.
Y
á
su
u

.
~
,2i
-
nie o
Jacob
epi ió
la
misma
p omesa
(Genes,
x x iii
,
14.)
Se án
bendi as
en
i,
y
en
u
descendien e
odas
us
i

bus
de
la
ie a.
He
aquí
á
los
2000
anos
después
de
la
c eación
eno ada
la
p omesa
del
p incipio
bajo
o a
o

ma:
en
aquella
se
anuncia
la
uina
y
la
maldición
con a
Sa anás:
aquí
la
ben

dición
de
las
naciones
po
un
descen

dien e
de
Ab ahan,
Isac
y
Jacob.
Pe o
Jacob
u o
doce
hijos,
de
los
cuales
se
o ma on
luego
las
doce
ibus
de
Is

ael.
El
anuncia
ambién
de
cual
de
los
doce
oncos
sald ía
el
pe sonaje
en
quien
habían
de
se
bendi as
odas
las
gene aciones.
P óximo
ya
á
la
mue e
el
anciano
Jacob,
llamó
á
sus
hijos
pa a
bendeci los
y
anuncia
á
cada
uno
la
sue e
u u a
de
sus
des

cendien es,
y
a)
llega
á
Judá
le
di ige
(Genes,
x l ix
.
10)
en e
o as
cosas
es

as
céleb es
palab as.
No
se á
qui ado
de
Judá
el
ec o,
ni
el
caudillo
de
su
descendencia
has a
que
enga
el
que
ha
de
se
en iado,
y
el
se á,
la
especlacion
de
las
gen es.
Toda
la
an igua
sinagoga
y
la
Iglesia
c is iana
han
en endido
que
el
que
había
de
se
en iado
y
que
se

u
—
125
—
ía
la
espec acion
de
las
gen es,
e a
el
Mesías,
el
C is o;
po que
á
ningún
o o
pe sonage
se
pueden
acomoda
es os
dos
asgos
sin
mani ies a
iolencia.
Da id
e ela
su
nomb e.
Da id,
el
eal
p o e a,
ce ca
de
es
mil
años
después
de
la
c eación,
é
en
espí i u
la
con adicción
que
había
de
su i
el
C is o
y
su
ob a
de
sal a

ción,
y
esc ibe
en
su
nomb e
el
Sal

mo
11
¿Po que
b ama on
las
gen es,
-y
los
pueblos
medi a on
cosas
anas
1
!
Veo
asis i
los
eyes
de
la
ie a
y
manco

muna se
los
p incipes
con a
el
Seño
y
con a
su
C is o
diciendo:
ompa

mos
sus
a adu as,
y
sacudamos
de
no

so os
su
yugo.
El
que
habi a
en
los
cielos
se
bu la á
de
ellos
y
el
Seño
los
esca nece á.
En onces
les
habla á
en
su
i a,
y
en
su
u o
los
con u ba á.
Mas
yo
he
sido
po
él
es ablecido
Rey
sob e
Sion
mon e
san o
suyo
pu a
p e

dica
su
p ecep o.
El
Seño
me
dijo:
u
e es
el
Hijo
mié:
yo
le
he
engend a-
—
126
—
do
hoy.
Pídeme,
y
le
da é
las
naciones
en
he encia
luya,
y
en
posesión
lodos
los
é minos
de
la
ie a,
d
El
p o ela
Da id
dice
ya
el
nomb e
del
hijo
de
la
muje
'que
Babia
de
aplas a
la
cabeza
de
la
se pien e,
de
aquel
en
quien
habían
de
se
bendi as
las
naciones,
del
que
había
de
se
el
e iado
y
la
especlacion
de
las
gen es:
le
llama
el
Mesías
ó
el
C is o,
á
quien
su
pad e
da á
en
he encia
las
gen es,
y
le
pond á
en
posesión
de
ellas
has a
las
es emidades
de
la
ie a.
La
oca-
cion
de
las
gen es
al
cul o
del
e da

de o
Dios
es
el
asgo
ca ac e ís ico
del
C is o,
asgo
que
no
pe mi e
con

undi le
con
o o
pe sonage:
es
la
con aseña
pa a
conoce
de*
quien
se
habla,
cuando
en
mil
pasages
del
an i

guo
es amen o
se
hace
mención
de
la
con e sión
de
las
gen es.
El
mismo
Da id
en
el
Salmo
l x x i
epi e
es e
asgo
singula
del
e dade o
Salomón.
«O
P
ío s
;
dice,
da
u
juicio
al
Rey,
y
u.
jus icia
al
hijo
del
Rey
.....
En
sus
dias
nace á
u
jus icia
y
abundancia
de
has a
que
sea
qui ada
la
luna,
y
domina á
de
ma
á
ma ,
y
desde
el
u
—
127
—
io
hos il
los
é minos
(le.
la
edondez
de
la
ie a
......
L'
(ido a án
lodos
los
enes
de
la
ie a:
odas
las
ilaciones
le
se i án
......
y
se án
bendi as
en
él
odas
las
ibus
de
la
ie a;
odas
las
gen es
le
eng andece án.y>
Quién
es
es o
Rey
pací ico
y
jus o,
á
quien
ensalza

án
odas
las
gen es
sino
el
Mesías,
el
C is o,
en
el
cual
se án
ambién
bendi as?
Isaías
pin a
la
con e sión
'de
los
gen iles.
Isaías
unos
doscien os
años
despoes
de
Da id
pin a
á
cada
paso
con
los
mas
i os
colo es
esla
con e sión
de
las
naciones,
que
había
de
ob a
el
Me

sías.
En
el
Cap.
x l h
pone
en
boca
de
Dios
oslas
palab as.
«He
aquí
mi
sie

o,
le
ampa a é;
es
mi
escogido;
mi
alma
u o
en
él
sus
complacencias;
so

b e
él
puse
mi
espí i u;
él
p omulga á
jus icia
á
las
naciones
......
las
islas
cs-
pe a an
su
ley....
Yo
él
Seño
e
llame,
en
jus icia,
y
e
puse
pu a
se
econci-
—
128
—
Unción
ilel
pueblo
y
pa a
hi
de
las
naciones,
pa a
(pie
ab as
los
ojos
de
los
ciegos,
g
saques
de
la
cá cel
a
los
que
es án
sen ados
en
inieblas.
»
En
el
(Cap.
x l ix
.
1.
6.)
dice
ambién
<oíd
islas
g
a ended
pueblos
de
lejos
.....
El
Seño
dijo,
poco
es
(pie
seas
mi
sie o
pa a
le anbi
las
ibus
de
Jacob
g
con e i
las
heces
de
Is ael.
Hé
aquí
que
yo
e
he
es ablecido
pa a
que
seas
hn
de
las
naciones,
g
seas
mi
salud,
has a
los
es emos
de.
la
ie a.
Se ia
p eciso
copia
capí ulos
en e os
de
es e
y
o os
p o e as
que
insis en
en
el
mismo
anuncio.
En
el
Cap.
xi.
10.
dice:
«.Bn
aquel
din
el
pimpollo
de
Jcse
(el
pad e
de
Da id)
que
es á
pues

o
po
bande a
de
los
pueblos,
se á
á
quien
las
naciones
in oca án,
y
su
sepulc o
se á
glo ioso.
d
Solo
Jesuc is o
ha
con e ido
á
las
naciones
de
la
ado ación
de
los
ídolos
á
la
del
Dios
e dade o:
solo
él
se
ha
hecho
ado a
en
el
mundo
como
el
Hijo
e e no
de
Dios
y
Dios
como
su
pad e.
El
en ió
á
sus
Após oles
di-
ciéndoles
(Ma h.
xx m.
19.)
«id,
en

señad
á
odas
las
naciones,
bau izán-
u

—
129
—
dolas
en
el
nomb e
del
Pad e,
y
del
Hijo
y
del
Espí ilusan o,
enseñándolas
á
p acliea
ludo
lo
q ie
os
he,
mandado,
y
he
aquí
que
yo
es oy
con
oso os
kaxhi
el
m
del
mundo.
d
Las
naciones
ecibie on
esa
enseñanza,
y
a oja on
los
ídolos
que
an es
ado aban.
Po que
en
iempo
de
Jesuc is o
el
mundo
odo
e a
un
g an
emplo
de
ídolos,
escep o
el
pequeño
incón
de
Judea,
donde
se
ado aba
al
e dade o
Dios.
Los
ídolos
han
sido
en e amen e
des uidos;
idola
penihis
con e enhi ,
Labia
dicho
Isaias.
Cap.
11.
18.
Rep obación
y
dispe sión
del
pueblo
judio.
P.
¿Hay
o o
hecho
no able
co e

la i o
á
la
con e sión
de
los
gen iles
que
Labia
de
se
el
g ande
acon eci-
mien u
del
Mesías?
R.
Si:
hay
el
hecho
no o io
de
la
ep obación
y
dispe sión
del
pueblo
judío
que
dejada
de
se
el
pueblo
de
Dios,
y
la
sus i ución
de
la
nue a
9
u
alianza
en
luga
de
la
an igua
que
ha

bía
de
queda
abolida,
y
es e
es año
suceso
había
sido
ambién
anunciado
epelidas
eces.
Malaquías
el
úhimo
de
los
p o e as
ce ca
de
unos
500
años
an es
de
Jesuc is o
pone
en
boca
del
Seño
es as
palab as
di igidas
á
los
ju-
dios:
«A'o
eslá
mi
olun ad,
ó
mi
alec

o
con
oso os,
dice
el
Si
ño
de
los
ejé

ci os,
ni
ecibi é
o enda
álguna
de
ues a
mano;
po que
desde
el
O ien e
has a
el
Ocaso
g ande
es
mi
nomb e
en e
las
gen es,
y
en
odo
luga
se
sa

c i ica
y
o ece
á
mi
nomb e
una
obla

ción
limpia
(la
Enca
is ia
;
po que
g ande
es
mi
nomb e
en e
las
gen es.'»
"(cap.
x.
11.)
Daniel
el
mas
ilus e
cau i o
en
Babilonia
anuncia,
(cap.
ixí
que,
^s-
pues
de
las
sesen a
y
dos
semanas
se a
mue o
el
(aisló,
y
no
se á
mas
su
pueblo
el
que
le
nega á.
Y
un
pueblo
con
un
caudillo
(pie
ha
de
eni ,
des

ui á
la
Ciudad
con
el
‘
San ua io;
y
su
in
la
de as ación,
y
después
del
in
de
la
gue a
end á
la
desolación
de-
c e mhi,
y
a i ma á
su
alianza
con
muchos
en
una
semana
y
en
medio
de
—
132
—
cacion
pa a
' oso os,
y
en
pied a
de
escándalo
y
opieío
a
las
dos
casas
de
Is ael,
en
lazo
y
en
uina
d
los
mo a

do es
de
Je usalen;
y
opeza án
mu

chos
de
en e
ellos,
y
cae án
y
se án
queb an ados»
(cap.
xx .
2.)
«íA uina-
c
la
Ciudad,
de
modo
que
no
sea
«Ciu

dad,
ni
se
edi ique
jamás.»
Amos,
cap.
ix.
8,
«Ex e mina ées e
Reino
de
la
haz
de
la
ie a;
no
obs an e
ex e minándolo,
no
des ui é
del
lodo
la
casa
de
Is ael.
Pues
he
aquí
yo
man

da é,
y
ha é
que
la
casa
de
Is ael
sea
agi ada
en e
odas
las
naciones
de
la
ie a,
como
se
agi a
el
igo
en
una
c iba.
»
Que
i a
pin u a
de
la
si ua

ción
de
los
judios
hace
ya
mas
de
1800
años!
Es ablecimien o
de
una
nue a
ley.
Je emías,
cap.
xxxi.
32.33.
He
aquí
que
end á
el
iempo,
dice
el
Seño ,
y
ha é
nue a
alianza
con
la
casa
de.
Is ael
y
con
la
casa
de
Judá,
no
según
el
pac

o
que
hice
con
los
pad es
de
ellos
en
el
u
—
139-
,
.
_
amilia
pob e
y
humilde,
y
asi
iyió
siemp e,
omo
apa ece
del
E angelio,
y
po
eso
desconocie on
al
Mesías
los
judíos
que
c eían
que
había
de
se
un
gue e o
y
un
conquis ado
como
Ale

jand o.
,
Sob e
Él
Babia
de
baja
el
Espí i u-
San o.
Isaías
(cap.
xu
dice,
a'old á
una
a a
de
la
uis
de
Jcse
(el
pad e,
de
Da id)
y
de
su
m^
subi á
una
lo
y
eposa á
seb e
Él.
el
espi ilu
d
1
',
>e-
ño ;
espi ilu
de
sabidu ía
y
de
enlendi-
mienlo;
espi ilu
de
consejo
y
de
a lale-
;a;
espi ilu
de
ciencia
y
de
piedad;
y
le
llena á
el
espi ilu
del
h
mo
del
Sdln .»
San
Ma eo
(cap.
niA
dice,
como
des

pués
del
bau ismo
de
Jesuc is o
en
el
Jo dán
descendió
sob e
él
como
palo

ma
el
espí i u
(le
Dios.
Es a
e usión
de
los
dones
del
Espí i usanio
es
la
un

ción
espi i ual
del
C is o
ó
del
Ungido.
¡labia
de
p edica
el
E angelio.
Isaías
(cap.
l
.
3.
4.1
pone
en
boca
del
Seño
es as
palab as:
chidinad
ues os
oídos,
y
enid
á
mi:
oid.
y
i

í
ei á
ues a
alma,
y
ha é
con
asal
os
u*>
pac o
sempi e no,
las
p omesas
i

mes
á
Da id.
Ved
que
le
di
á
los
pue-
u

-140-
*
hlos
po
es igo,
po
caudillo
y
po
maes

o
d
las
nacionesí
Tlabia
de
ob a
g andes
milag os.
Isaías
(cap.
x l h
.
6.
7.)
dice:
)'o
el
Se-
io
e
llamé
en
jus icia,
e
lomé
po
la
mano,
y
e
gua dé,
y
e
puse
pa a
se
ecoT Cuiacion
del
pueblo,
pa a
luí
de
las
gen es,
pa a
ab i
los
ojos
de
los
ciegos,
y
saca
del
encie o
al
p eso,
y
de
la
casa
de
la
cá cel
á
los
que
es aban
en
inieblas/»
Y
en
el
cap.
xxx .
4.
5.
6.
había
dicho.
eEl
mismo
Dios
end á
y
os
salea á,
En onces
se án
abie os
los
ojos
de
los
ciegos,
y
los
oidos
de
los
so

dos:
en onces
el
cojo
salla á
como
un
cie o,
y
la
lengua
de
los
mudos
se á
desa adas
Los
E angelis as
e ie en
á
cada
paso
es a
clase
de
milag os
que
hizo
Jesuc is o.
Su
mansedumb e.
(Isaías
cap.
x l ii
.)
«He
aquí
mi
sie o,
le
ampa a é:
mi
escogido,
mi
alma
ha
enido
en
él
su
complbeeneia:
sob e
él
puse
mi
espí i u,
él
publica á
jus icia
á
las
Naciones.
...
la
cu
ia
cascada
no
la
queb an a á,
y
no
apaga á
la
o cida
que
humea.
Ha á
jus-
lieiasegún
e dad;
no
se á
is e
ni
lu bu-
len e,
mien as
que
es ablezca
la
jus icia
u
-141-
pm
la
ie a,
?/
las
islas
espe a án
su
ley
*
Jesuc is o
decía:
^ap ended
de
mi
que
soy
manso
y
humilde
de
co a on.»
Zaca ías,'cap.
IX.
9.10.
dice:
«
Re

gocíja e
mucho,
hija
de
Sion.
can a
hija
de
Je usalem,
mi a
que
u
ey
cend a
á
i,
jus o
y
sal ado :
él
end á
pob e,
y
sen ado
sob e
una
asna
y
sob e,
un
po

llino
hijo
de
ella
----
}
habla á
pal
a
las
gen es,
y
su
dominio
se á
de
ma
á
ma ;
y
desde
los
íos
has a
los
é minos
de
la
' ie a.'»
Es
sabida
la
en ada
de
Jesuc is o
en
esa
o ma
en
el
día
<le
Ramos.
¿Qué
ey
en ó
jamás
en
Je u-
salen
mon ado
sob e
una
asna,
sino
Jesuc is o,
que
eina
sob e
las
na

ciones?
La
pasión
y
mue e
del
Mesías.
P.
Pin an
oda ía
con
o os
asgos
los
an iguos
p o e as
al
C is o,
an as
eces
anunciado?
R.
Si:
pin an
su
pasión
y
mue e
con
ales
pinceladas
que
el
cuad o
á
ninguno
o o
ep ésenla,
ni
puede
e-
u
—
142-
p esen a .
Da id
en
el
Salmo
xxi.
que
en
heb eo
comienza
con
es as
pala

b as,
Eli,
Eli,
Lamina
Sabaclhaui,
—
Dios
mió,
Dios
mió,
po que
me
has
desampa ado,
)
que
Jesuc is o
dijo
cla

ado
en
la
c uz,
como
pa a
llama
la
ah-ncion
de
los
Doc o es
que
es aban
p esen es,
pin a
al
Seño
en
la
c uz
con
unos
asgos
ales,
que
á
ninguno
o o
con iene!)
sino
á
él.
"lo
soy
nn
gusano,
dice
es e
pe sonaje
di ino,
y
no
homb e,
npiolio
de
los
homb es
y
desecho
d.
la
plebe.
Todos
los
yue
me
eian
hicie on
bu la
de
mi,
LaMaTOn
y
menea on
la
(abena
diciendo:
espe ó
en
el
í-e io ,
líb ele,
pues o
que
le
ama.
Me
han
ce cado
muchos
no illos,
ab ie on
sob e
mi
su
loca
como
bou
obado
y
ugien e;
como
agua
me
he
de amado,
y
se
han
des-n
cója
do
lodos
mis
huesos
....
Me
odea on
muchos
pe os,
y
el
concilio
de
los
malignos
me
ce có.
Aguje ea on
mis
manos
y
mis
pies,
con a on
odos
mis
huesos.
Ellos
me
eslu ie on
obse

ando
y
mi ando;
se
epa ie on
mis
es idu as,
y
sol
e
mi
(única
echa on
sue es
......
Anuncia e
u
nomb e
á
mis
he manos:
en
medio
de
la
Iglesia
le
ala-
u
-
143-
ba c
.....
Se
con i-iH iui
al
Sc m
odos
los
lémiinos
d<-
la
ie a,
y
a lo a án
en
su
,
b
esencia
o
las
lu>[<uinli<is<le
las
gen

es..
.
)
mi
ahua
i i á
pa a
él
y
mi
luía
je
le
se i á
á
¿I
mismo.
Se á
llama

da
con
el
Hom e
del
'cño
la
gene a-
ciou
(¡ue
ha
de
enii ,
y
anuncia án
los
cielos
la
juslu
ia
de
él
al
pueblo
que
na

ce á.
c
hi
’
o
'/
^lño .'h
Leed
aho a
la
pasión
esn
i a
po
los
E angi
lisias,
y
decid
si
Da id
no
enia
p esen e
á
Je

suc is o
al
esc ibi
el
Salmo.
Pe o
oda ía
es
mas
admi able,
si
cabe,
el
cuad o
piulado
po
Isaías
en
el
cap.
un.
donde
dice,
hablando
del
Mesías.
«
Sn
e dad
lomó
sob e
si
nues

as
eu/e medades,
y
él
ca gó
con
nues

os
dolo es,
y
uosgl os
le
epu amos
como
lep oso
y
he ido
de
Dios
y
humilla

do.
Mas
él
ué
llagado
po
nues as
hu-»
qu
ida
des,
qneb anlado
ue
po
nues os
pecados:
el
cas igo
pa a
nues a
pns
[ué
sob e
él,
y
con
sus
ca denales
uimos
sa

nados.
Todos
noso os
como
o ejas
nos
es a iamos;
cada
uno
se
des ió
po
su
camino,
y
ca gó
el
Seño
sob e
él
la
iniquidad
de
lodos
noso os.
El
se
o e

ció
po que
él
mismo
lo
quiso,
y
no
ab ió
u
—
144
—
SM
boca;
como
o eja
se á
lle ado
al
ma

ade o,
j
como
co de o,
(leíanle
del
que
le
I asquila,
enmudece á
y
no
ab i á
su
boca
Desde
la
angus ia
y
desde
el
juicio
ue
lecanlado
en
alio.
Su
gene a

ción
quién
la
con a a?
Po que
ue
co

lado
de
la
(ie a
de
los
hi ien es:
po
la
maldad
de
mi
pueblo
le
he
he ido,
y
da á
los
impíos
po
su
sepul u a,
y
al
ico
po
su
mue lc;
po
(pie
no
hizo
mal

dad,
ni
hubo
malicia
en
su
boca;
y
el
Seño
quiso
queb an a le
con
abajos.
Si
o ecie e
su
ida
po
el
pecado,
e á
una
descendencia
muy
du ade a,
y
la
ol inlad
(M
Seño
se á
p ospe ada
po
su
mano.
Po
cuan o
abajó
su
alma,
e á,
y
se
baila á.
Aquel
mismo
jus o,
mi
sie o,
jus i ica á
á
muchos
con
su
ciencia,
y
lle a á
sob e
si
los
pecados
de
ellos.
Po
lanío
le
da é
po
su
po ción
á
muchos,
y
epa i á
los
despojos
de
los
ue
les;
po que
se
en egó
á
la
mue e,
y
con
los
mal ados
ué
eonhdo,
y
ca gó
con
los
pecados
de
muchos
y
ugó
po
los
I ansg
eso
es
»
Que
en
es os
cuad os
de
Da id
y
de
Isaías
se
pin a
al
Mesías
p ome ido
es
una
cosa
e iden e.
El
pe sonage
de
u

-445-
,
Da id
anuncia á
el
nomb e
de
Dios
á
sus
he manos,
y
le
alaba á
en
la
Igle

sia,
y
en onces
le
ado a án
las
ami

lias
de
las
naciones.
Habla
del
pueblo
que
ha
de
nace
de
él,
y
de
una
gene

ación
enide a
á
quien
los
cielos
anun

cia án
la
glo ia
del
Seño .
Es os
asgos
á
nadie
con ienen
sino
al
Mesías
que
habia
de
con e i
á
los
gen iles
de
la
idola i-ía
al
cul o
del
e dade o
Dios.
Isaías
al
pin a
la
dolo osa
pasión
del
que
Dios
llama
sie o
suyo,,
habia
di

cho
de
él
al
e mina
el
capí ulo
an e

io ,
((P epa ó
el
Sciio
su
simio
b azo
iéndolo
odas
las
gen es,
y
odósl
os
é minos
de
la
ie a
e án
al
Sal ado
de
nues o
Dios
(en
heb eo
al
Jesús.)
B azo
es
ambién
uno
de
los
nomb es
de
C is o
como
lo
p ueba
F .
Luis
de
León
.....
Mi ad
que
mi
sie o
end á
in eligencia
y
se á
ele ado
y
ennoble

cido
en
g an
mane a.
Rocia á
con
agua
muchas
gen es
(el
bau ismo);
sob e
él
ce a án
los
eyes
su
boca,
po que
le
e án
aquellos
que
no
habían
oido
ha

bla
de.
él.D
.
,
Y
de
es e
pe sonaje
con inúa
ha

blando
en
el
capí ulo
siguien e
que
he-
u
se
—
li

nios
copiado.
Y
esos
asgos
á
ninguno
con ienen
sino
al
Mesías.
Pues
bien:
ese
insigne
pe sonaje,
cuya
pasión
pin an
los
dos
p o e as;
se

gún
Da id
había
de
mo i
c uci icado,
po que
alad a ían
sus
pies
y
sus
ma

nos
—
isus
enemigos
le
esca nece ían
en
la
c uz,
desa iándole
á
que
bajase
de
ella,
pues o
que
espe aba
en
el
Seño ,
l.c
ce ca ían
o os
y
pe os
abiosos,
(pie
e an
los
esc ibas
y
los
a iseos,
con
odo
su
u o
y
saña.
Se
de ama

ía
oda
su
sang e,
epa i ían
su
es

idu a
y
sob e
su
única
echa ían
sue

es.
Isaías
é
al
Reden o
ca gado
con
los
pecados
del
mundo
y
he ido
po
nues as
iniquidades.
Le
é
o ece se
olun a iamen e
á
la
mue e,
lle ado
como
una
o eja
al
ma ade o,
sin
ab i
su
boca
pa a
de ende se,
y
como
un
co de o
delan e
del
que
le
asquila
—
Ve á
una
descendencia
muy
du ade a,
jus i ica á
á
muchos
con
su
ciencia,
e

cibi á
en
po ción
á
una
g ande
mul i

ud
y
epa i á
los
despojos
de
los
ue es.
(Así
se
pin a
la
con e sión
de
los
gen iles)
—
Se á
con ado
con
los
—
147
—
mal ados,
(C uci icado
en e
dos
lad o

nes)
y
oga á
po
los
ansg eso es.
Ha
habido
algún
homb e
jamás,
en
cuya
mue e
se
hayan
eunido
semejan

es
asgos?
Toda ía
hay
mas
—
En
el
salmo
x l
,
9,
19,
se
habla
de
la
condenación
en
el
Concilio
y
de
la
en a
de
Judas
de
la
mane a
siguien e:
«Palab a
injus a
dec e a on
con a
mi;
aun
el
homb e
que
enia
pm
conmigo,
de
quien
me
ié,
el
que
comía
mi
pan,
me
echó
la
zancadilla
haciéndome
una
g an
ai

ción.»
Zaca ías
anuncié
la
dispe sión
de
los
Após oles:
iLeuánla e
espada
sob e
mi
pas o
y
sob e
el
a ón
uni

do
a
mi,
dice
el
Seño
de
los
ejé ci os:
hie e
al
pas o ,
y
se án
dispe sas
las
o ejas
y
ex ende é
mis
manos
sob e
los
pá ulos».
El
mismo
anuncia
cap.
XI,
13,
que
se ia
endido
en
ein a
mone

das,
las
cuales
se ian
a ojadas
en
el
emplo
y
en egadas
después
po
el
campo
del
al a e o.
Has a
de
la
hiel
y
inag e
se
habla
en
el
salmo
l x iii
,
21,
22.
«.Espe é
que
alguno
se
en is e

ciese
conmigo,
y
no
lo
hubo^
y
que
al

guno
me
consolase
y
no
lo
hallé;
y
me
u
—
148
—
die on
hiel
po
comida,
y
en
mi
sed
me
die on
á
bebe
inag en.
Ul imamen e
Isaías
en
el
cap.
l
,
6,
pin a
asila
pa

ciencia
del
Mesías:
a.
Mi
cue po
di
á
los
que
me
he ían
y
mis
megillas
d
los
que
mesaban
mi
ba ba:
no
e i é
el
os o
de
los
que
me
inju iaban,
y
me
escu-
piann.
Todos
es os
op obios
su ió
Je

suc is o
en
su
pasión.
Jun ad
aho a
o

dos
es os
asgos
de
la
pasión
y
mue e
del
Sal ado ,
y
nadie
se
a e e á
á
de

ci
que
haya
habido
en
el
mundo
nin

gún
sen enciado
á
mue e
que
los
haya
eunido
odos,
sino
es
Jesuc i o.
Lue

go
es
e iden e
como
la
luz
que
Jesu

c is o
es
el
Mesías
anunciado
po
una
la ga
sé ie
de
p o e as
del
pueblo
de
Is ael
en
la
sucesión
de
muchos
siglos
an es
del
c is ianismo.
Época
de
la
enida
del
Mesías.
/
P.
Y
los
p o e as
anuncia on
am

bién
la
época
en
que
el
Mesías
habia
de
eni
al
mundo?
R.
Si:
la
han
anunciado
indicando
u
—
251
—
ble
cuando
enseña
solemnemen e
á
la
Iglesia
la
e dad
e elada,
¿c eemos,
po
en u a,
que
po
eso
es
Dios?
Dios
comunica
sus
pode es
á
quien
quie e,
hace
pa icipan e
de
su
omni

po encia
y
do
su
Sabidu ía
á
quien
le
pa ece
con enien e.
Josué
de u o
el
sol,
ó
sea
la
ie a,
cosa
que
solo
Dios
puede
hace ;
Moisés
con
su
a a
ab ió
un
camino
po
las
aguas
del
ma
ojo;
San
Ped o
con
su
palab a
cu ó
al
u

llido
que
es aba
sen ado
á
la
pue a
del
emplo
pidiendo
limosna.
¿A
quien
se
le
ha
ocu ido
deci
que
esos
Tau

ma u gos
e an
Dios,
po que
hicie on
cosas
que
solo
Dios
puede
hace ?
Dios
es
omnipo en e
é
in alible
po
su
p o

pia
na u aleza,
y
algunos
homb es
lo
son
solo
po
pa icipación,
po
una
g acia
que
Dios
les
concede.
lie
aquí
la
espues a
que
debe,
da se
á
ese
a

gumen o
de
que
el
Papa
se ia
Dios
si
uese
in alible.
Toda
la
cues ión,
pues,
se
educe
á
examina
si
Dios
ha
conce

dido
en
e ec o
la
in alibilidad
á
los
Pa

pas
de
la
mane a
que
hemos
esplicado.
P.
Y
la
in alibilidad
del
Papa,
cuan

do
habla
como
Maes o
uni e sal
de
la
u
s

—
252
—
Iglesia,
¿es
un
dogma
nue o,
ó
es
an
an iguo
como
la
misma
Iglesia,
undada
po
Jesuc is o?
R.
La
in alibilidad
del
Papa
no
es
un
dogma
nue o,
como
no
lo
ué
la
di inidad
de
Jesuc is o
decla ada
po
el
p ime
Concilio
Niceno,
á
los
es

cien os
años
después
de
la
undación
de
la
Iglesia.
Es a
la
había
c eído
siemp e,
pe o
el
he esia ca
A io
se
ebeló
con

a
es e
dogma,
y
ué
necesa io
que
el
p ime
Concilio
Ecuménico
de iniese
que
Jesuc is o
es
Dios,
no
o mando
un
dogma
nue o,
sino
de endiendo
el
an iguo.
Asi
la
Iglesia
ha
c eído
siem-
p ela
in alibilidad
del
Papa
cuando
ha

blaba
cT-cn hed u,
es o
es,
como
Doc

o
uni e sal,
di igiéndose
á
oda
la
Iglesia;
pe o
de
algunos
siglos
á
es a
pa le,
se
habían
amonlonado
algunos
nuba ones
sob e
es a
e dad
del
calo-
jicísmo,
en
especial
po
algunos
eólo

gos
de
la
Iglesia
de
F ancia,
y
e a
lle

gado
el
iempo
de
disipa
esas
nubes.
En
el
úl imo
Concilio
del
Va icano,
sin
que
el
Papa
lo
hubiese
indicado
siquie

a,
se
susci ó
es a
cues ión
en e
los
Pad es
de'es e
Concilio
Ecuménico;
se
u
—
253-
(lebalió
el
pun o
po
los
mas
sabios
doc o es;
algunos
soslenkin
que
no
e a
opo uno
de ini
es a
e dad,
p inci

palmen e
po que
aleja ía
mas
de
la
Iglesia
á
los
p o es an es.
Se
esol ió,
en
in,
po
una
inmensa
mayo ía,
que
la
in alibilidad
del
Papa,
cuando
habla
ex-culhe ha
en
ma e ias
de
é
y
de
mo al,
e a
un
dogma
con enido
en
la
e elación
de
Jesuc is o;
y
el
Papa
pu

blicó
y
enseñó
es e
dogma
á
oda
la
Iglesia,
decla ando
sepa ados
de
ella
á
los
que
no
lo
c eyesen.
Los
pocos
(¡ue
se
abs u ie on
de
o a
en
el
Concilio,
po que
no
c eían
opo una
la
de inición,
se
han
adhe ido
después
públicamen e
á
la
e dad
de inida,
y
hoy
lodos
ios
Obispos
ca ólicos
econocen
y
con iesan
ese
dogma
con
an a
i meza
como
el
de
la
T inidad
y
el
de
la
enca nación;
y
los
ieles
que
en
es a
pa le
no
sigan
á
los
Obispos
que
son
sus
maes os
es

ablecidos
po
Jesuc is o,
dejan
de
se
ca ólicos,
como
sucede
con
el
p esbí e

o
Doellinge
y
sus
pocos
sec a ios
que
en
Alemania
han
o mado
una
po

b e
seda
que
se
a
des aneciendo.
P.
¿Y
de
donde
cons a
que
en
e ec

o
Jesuc is o
comunicó
á
Ped o
yásus
suceso es
el
don
de
in alibilidad
cuan

do
hablan
eíc-ca hed a
en
ma e ias
de
ó
y
cos umb es?
R.
Cons a
p incipalmen e
de
es
pasajes
del
E angelio:
el
p ime o
es á
omado
del
cap.
16
de
San
Ma eo.
Je

suc is o
p egun ó
un
dia
á
sus
discípu

los:
¿«Quién
dicen
los
homb es
que
es
el
Hijo
del
homb e!
y
ellos
espon

die on:
Unos
dicen
que
e es
Juan
el
Bau is a,
o os
que
Elias,
o os
que
Je

emías
ó
uno
de
los
P o e as.
I
7
Je

sús
dijo
en onces:
7
oso os
¿quien
decís
que
soy
yo?
J
7
Simón
Ped o
con

es ó:
Tu
e es
el
C is o,
el
Hijo
de
Dios
i o.
Dichoso
e es,
con es ó
en

onces
el
Seño ,
biena en u ado
e es
Simón
hijo
de
Juan,
po que
no
e
lo
ha
e elado
o
ca ne
y
la
sang e,
sino
mi
Pad e
que
es a
en
los
ciclos:
y
yo
e
digo
a
i,
que
u
e es
Ped o
(ó
pied a)
y
sob e
es a
pied a
edi ica é
mi
Iglesia,
y
las
pue as
del
in ie no
no
p e alece

án
con a
ella,
y
e
da é
las
lla es
del
eino
de
los
cielos
y
odo
lo
que
a a es
sob e
o
ie a,
se á
ambién
a ado
en
los
ciclos;
y
lodo
lo
que
desala es
sob e
o
—
255
—
ie a,
se á
ambién
desa ado
en
los
cielos.»
Sob e
es e
céleb e
pasaje
hace

mos
la
e lexión
siguien e.:
Jesuc is o
p ome ió
dos
cosas.
Ped o
se
llamaba
Simón;
Jesuc is o
le
Rabia
mudado
el
nomb e
llamándole
Ce as,
que
signi ica
pied a,
de
donde
iene
el
nomb e
de
Fel us
la inizado.
P ome ep imb o,
edi

ica
su
Iglesia,
ep esen ada
en
un
edi icio,
sob e
es a
pied a
como
sob e
su
cimien o.
Plóme e
en
segundo
lu

ga ,
que
las
pue as,
es o
es,
las
ma

quinaciones
del
in ie no,
no
la
ence

án.
Pues
aho a
bien;
si
el
cimien o
pudiese
acila
enseñando
el
e o ,
el
edi icio
de
la
Iglesia
se
a uina ía.
El
ci

mien o
sos iene
al
edi icio
y
no
el
edi

icio
al
cimien o.
Luego
Ped o
sos iene
á
la
Iglesia
y
sos iene
la
e dad,
que
es
el
alma
de
ella.
Luego
no
puede
laquea
cuando
la
enseña.
Y
como
Ped o
había
de
mo i
á
los
pocos
años,
es
e iden e
que
ese
p i ilegio
de
se
el
cimien o
i

me
pa a
que
la
Iglesia
no
se
a uinase,
se
es iende
á
sus
suceso es
que
son
los
Papas.
El
segundo
pasaje
es
el
del
cap.
22
de
San
"Lúeas,
cuando
en
la
noche
de
—
25&
—
,
•
la
cena
dijo
el
Seño :
<iSimón,
Simón,
mi a
que
Sa anás
ha
pedido
pa a
sa anaea os
como
igo;
mas
no
he
o

gado
po
i,
á
in
de
que
no
alle
u
e;
</
u,
una
ez
con e ido,
con i ma
_
á
us
he manos.
-
»
El
Seño
anuncia
la
u
u a
enlacion
con a
los
Após oles
que
ep esen aban
la
Iglesia,
y
a i ma
que
ha
ogado,
especialmen e
po
Ped o,
pa a
que
no
se
eclipse
su
é,
y
le
man

da
con i ma
á
sus
he manos.
La
Igle

sia,
pues,
habia
de
es a
suje a
á
la
enlacion.
Jesuc is o
la
p epa ó
un
e

medio
con
su
o ación
especial
en
a o
de
Ped o
que
habia
de
se
cabeza
de
la
Iglesia:
y
po
an o,
esa
o ación
es

pecial
se
es éndia
á
sus
suceso es.
Pues
bien,
si
Ped o
ó
el
Romano
Pon í ice
no
uese
in alible,
ó
lo
que
es
lo
mismo,
pudiese
des allece
en
la
é,
eje ciendo
el
magis e io
público,
de

bíamos
deci :
ó
que
la
o ación
espe

cial
de
C is o
en
a o
de
Ped o
ué
ine icaz,
ó
que
no
p o eyó
á
su
Iglesia
de
un
emedio
su icien e,
lo
que
es
una
blas emia.
Además,
si
el
Papa
ue

se
in alible
solo,
cuando
los
demás
Obispos
enseñasen
lo
mismo
que
él.

—
257
—
sucede ía
que
los
Obispos
con i maban
al
Papa
y
no
el
Papa
á
los
Obispos.
El
e ce
a gumen o
se
oma
del
ca

pí ulo
21
de
San
Juan,
en
el
cual,
Je

suc is o,
después
de
su
Resu ección,
dijo
á
Ped o:
^Apacien a
mis
co de os...
apacien a
mis
o ejas;
i
cons i uyéndole
Pas o
de
oda
su
g ey,
pa a
que
la
mos ase
los
pas os
saludables
y
la
apa

ase
de
los
noci os.
Pues
bien,
si
el
Papa
no
uese
in alible
cuando
habla
como
Pas o
uni e sal
enseñando,
lle-
a ia
alguna
ez
la
Iglesia
á
los
pas os
noci os
y
la
ma a ía.
En
el
hecho
de
cons i ui le
Pas o
de
oda
la
g ey,
mandó
el
Seño
que
odos
los
Obis

pos,
Pas o es
pa icula es,
siguiesen
siemp e
al
Pas o
uni e sal;
y
si
es e
pudiese
e a ,
hubie a
mandado
segui
el
e o ,
lo
que
es
una
blas emia.
Lue

go
Jesuc is o
e is ió
á
la
cabeza
de
la
Iglesia,
la
cual
habia
de
du a
has a
el
in
del
mundo,
del
p i ilegio
de
la
in

alibilidad
pe sonal.
Es o
no
quie e
de

ci
que
el
Papa,
al
de ini
un
dogma
como
el
de
la
Inmaculada
Concepción
po
ejemplo,
no
haya
de
examina ,
con
sul a ,
y
aun
si
lo
c ee
con enien e,
U|
-658-
,
.
.
euni
un
Concilio
Ecuménico.
Es o
lo
dic a
la
p udencia
mas
ulga ;
y
ningún
Papa
se
ha
a e ido
ni
a e e ;!
á
de i

ni -un
dogma
p ecipi adamen e
y
sin
onseyo.
Jesuc is o
le
delend ia;
po

que
Jesuc is o
ela
sob e
su
Iglesia.
La
his o ia
eclesiás ica
mues a
con
cuan o
de enimien o,
con
cuan a
consul a
han
p ocedido
los
Papas
al
de ini
un
dogma.
P.
¿Pe o
no
ha
habido
algunos
Pa

pas
que
han
e ado,
como
ibe io
que
i mó
una
ó mula
a iana,
y
Hono io
que
enseñó
que
en
Jesuc is o
no
habia
dos
olun ades,
e cé e a?
R.
Los.
doc os
han
examinado
es os
pun os
de
his o ia
eclesiás ica
y
esul a
que
si
esos
Pon í ices
e a on,
lo
que
no
es á
a e iguado,
no
se
di igie on
á
la
Iglesia
uni e sal
enseñándola
elje -
o ,
sino
lo
mas
que
se
pod ía
admi i ,
es
que
e a on
como
doc o es
pa icu

la es:
cosa
que'
no
negamos
los
ca óli

cos
puede
sucede
á
un
Papa;
pues
so

lo
de endemos
su
in alibilidad
cuando
di ije
una
Bula
dogmá ica
á
la
Iglesia
uni e sal
en
ma e ia
de
é
y
de
mo al.
¿Qué
impo a
que
un
Papa,
según
di

cen,
negase
la'
exis encia
de
los
an í
4
i
u
—
259
—
podas?
Es a
no
es
una
cues ión
de
é
y
de
mo al,
sino
de
geog a ía:
y
Jesu

c is o;
no
ino
á
enseña
geog a ía
á
los
homb es.
Si
uese
cie o
que
el
Pa

pa
Vigilio
negó
la.exis encia
de
los
an

ípodas,
se ia
jio que
algunos
sos en

d ían
que.
esos
no
descendían
de
Adan
ó
de
Noé,
y
es o
si
que
e a
un
e o
con a
la
é.
P.
¿Pe o
el
decla a
al
Papa
in ali

ble,
no
es
hace le
supe io
á
odos
los
Reyes,
y
ala ma los
con
la
idea
de
que
puede
me e se
á
de ini
cues iones
me

amen e
polí icas
ó
ilosó icas,
y
as

o na
asi
el
mundo?
R.
És a
ala ma
de
los
po en ados
de
la
ie a,
es
i acional
á
odas
luces.
Los
Papas
no
de inen
ni
p e enden
de

ini
las
cues iones
pu amen e
polí icas,
ni
las
pu a neme
his ó icas,
ni
las
de
ísica
y
ma emá icas,
sino
solo
las
e

dades
ela i as
á
la
é
y
á
la
mo al.
Es e
es.
el
e eno
á
que
se
limi a
su
acción.
Todo
lo
que
es é
ue a
de
aquí,
lo
ha
en egado
Dios
á
las
dispu as
de
los
homb es.
La
e dad
e elada
po
Dios
esplicila
ó
implíci amen e,
es
lo
que
es á
enca gado
de
enseña
y
de i-
u
—
260
—
Bi
el
Papa;
y
si
alguna
ez
la
polí ica
y
la
iloso ía,
e igiéndo e
en
maes os
a acan
á
la
e dad
e elada,
el
Papa
de

ine
que
semejan e
polí ica
ó
semejan e
iloso ía,
es
un
e o
condenado
po
Dios
en
las
Sag adas
Esc i u as,
ó
en
la
adición.
Pa a
un
ca ólico,
en e
la
enseñanza
de
un
Papa
in alible
al
in

e p e a
la
e elación
de
Dios
y
la
en

señanza
de
odos
los
polí icos
y
ilóso

os,
míse os
mo ales
suje os
á
e o ,
no
hay
luga
á
duda
en
la
elección.
La
enseñanza
solemne
del
Papa,
á
quien
Dios
ha
e es ido
de
in alibilidad
en
el
e eno
de
la
é
y
de
la
mo al,
es
la
enseñanza
del
mismo
Dios;
elegid
pues,
en e
la
enseñanza
de
Dios
y
la
ense

ñanza
de
los
homb es.
P.
/Pe o
la
in alibilidad
del
Papa
no
cambia
o almen e
la
cons i ución
de
la
Iglesia
ca ólica?
R.
De
ninguna
mane a,
po
mas
que
in en en
pe suadi
o a
cosa
algu

nos
polí icos,
no
sé
si
de
buena
o
de
mala
é;
po que
la
in alibilidad
del
Pon

í ice
es
un
dogma
cons i u i o
de
la
Iglesia,
enseñado
po
su
di ino
un
dado ;
dogma
á
que
odos
los
ca ólicos
Páginas.
lincas.
dice.
Icase
96
7
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107
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UNIVKRMIMD
DE
SANTIAGO