Novena á Ntra. Sra. de Bonaval, bajo cuya advocación se venera, en la iglesia de Santo Domingo de esta ciudad, la imagen de la Maternidad de la B. V. María
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BIBLIOTECA UNIVERSITARIA DE SANTIAGO 01554019
NOVENA te & le Nti, BAJO CUYA ADVOCACIÓN se venera, en la iglesia de Santo Domingo de esta ciudad, LA IMAGEN DE LA ^latcrnibab be la í). Alaría. CON LICENCIA DE LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA / SANTIAGO: V? Imp. y Ene. del Seminario C. Central ' 1898
Es PROPIEDAD.
jNDULGENCIAS El Enuno. // Reunió . Sr. Cardenal Arzobispo de esta Diócesis, Dr. D. Jo sé Martín de Herrera y de la Iglesia, se ha dignado conceder cien días de in dulgencia á todos los fieles por cada uno de los días gue asistan á la novena.
AL PIADOSO LECTOR Nuestra Señora de Bonaval, es la invocación con que todos los compostelanos, pérd especialmente los que moran en el populoso barrio de Santo Domingo y San Pedro, al nordeste de la ciudad del Apóstol, designan y salu dan á las devotísimas imágenes de la Santísima Virgen, que desde el si glo XIV, por lo menos, se guardan y~ veneran en la magnífica Iglesia ojival de Santo Domingo y en la portada ojival también que dá acceso al cemen terio situado al sur de aquella Iglesia. N i la piedad de los fieles de hoy, ni la tradición de ayer, ni la historia de u
6 la Edad Media y de los modernos tiem pos conocen con otro nombre A la estátua de granito semibizantina y semiojival del templo antes citado, que re presenta A la Madre de Dios sentada en un taburete, con su escabel y sus cojines correspondientes, A la Reina del Cielo, ceñida la cabeza con hermosísi ma corona, vestida con túnica y amplio manto y teniendo sobre su regazo al Divino Niño que lleva en su mano iz quierda el mundo, al cual bendice con la diestra, y al relieve de igual materia y estilo que se vó en el tímpano de la portada dicha de Bonaval, y que ofrece casi la misma representación, solamen te que aquí el mundo estA en la diestra de la Vil-gen y el Niño tiene en su iz quierda el Libro que simboliza La Ver dad que ilumina A todo hombre, y ade más vense A los lados en las enjutas del tímpano dos santos dominicos y en lo alto dos ángeles que inciensan A las Sagradas Personas. Bonaval era en lo antiguo el sobre u
1 nombre del Convento de Santo Domin go, según consta de un Códice auténti co de principios del siglo XIV: Bonaval se denomina desde tiempo remotísimo la calle paralela á la Rúa de San Pedro por el norte: Bonaval, como hemos in dicado, es el nombre de la famosa por tada que acabamos de describir erigida por el alma de Juan Tuorum, en 1330: Bonaval, en fin, era el nombre del her moso valle (Bona Vallis) que desde la vertiente meridional del monte de la Almáciga se extendía y se extiende aún en parte hasta Conjo, y del cual tomaron su denominación el pórtico, el convento y las imágenes, objeto de nuestra atención y estudio. La tradición popular y la musa de la leyenda, inspirando á varios de nuestros poetas regionales, han ador nado con las galas de la poesía y con los atractivos de lo maravilloso la imagen de Nuestra Señora de Bonaval á propósito de la trágica historia del revoltoso herrador compostelano Juan u
14 para hacer de una manera digna los piadosos ejercicios de esta Novena, consagrada al culto de vuestra excelsa Madre y Madre mía también bondadosísima, bajo el título glorioso de Nuestra Señora de Bonaval. Bien sé, Redentor mío amabilísimo, que no merece acercarse á vuestro altar, quien como yo os ha ofendi do una y mil veces. Pero, Vos sois quien dijisteis que no despreciaríais nunca al corazón contrito y humilla do, y aquí me veis arrepen tido confesar mis culpas y 1 una y mil veces pedmos per dón de todas ellas, prome tiéndoos sinceramente no U
15 ofenderos ya más, antes, per severar con vuestro auxilio en el formal propósito que ahora mismo hago de alaba ros, reverenciaros y servii-os hasta el fin de mi vida. Amén. Después se dirá la Oración siguiente^ que ha de servir para todos los días. OB ACIÓN Á LA SANTÍSIMA VIRGEN ¡O h dulcísima María,á quien todas las generaciones pro claman llena de gracia y de ternura! Permitid que yo, tan indigno pecador, me acerque á este vuestro altar, trono de vuestras misericor U
16 dias, precisamente porque con todas las ansias de mi corazón y con toda la inten sidad de mi alma deseo ob tener vuestros favores, que nunca negáis á los que en A os confían, para llorar mis faltas y para no ofender á vuestro Hijo benditísimo y á A os también al tributaros este humilde homenaje de admiración por vuestras vir tudes singulares y de ala banza por la bondad de vuestro corazón amorosí simo. - Postrado a vuestras plan tas, Reina soberana del cie lo y de la tierra, os pido con todo el fervor de que soy capaz, que me alcancéis de U
17 vuestro dulce Hijo, Rey eternal de todo lo criado, junto con un perdón amplísimo de todos mis pecados, el especial beneficio de hacer fructuo samente estos ejercicios, que dedico á vuestro culto, en testimonio de gratitud, de obsequio, de alabanza, y de amor, por las mercedes que de vuestra liberal mano he recibido y en prueba de mi filial devoción hacia Vos. Amén. Terminada esta Oración, se rezará ú la Santísima Virgen, mieve veces el Ave María en memoria de los nueve ■meses que llevó en su seno al Redentor del mundo. 3 u
1S DÍA PRIMERO ORACIÓN .O h dulcísima y privilegia da Virgen María!! por el go zo que recibió vuestra pia dosísima alma al ver delan te de Vos al emisario dél Altísimo el Arcángel San Gabriel, saludándoos, con amor y ternura, llena de gracia, desde cuyo instante el Padre eterno os ratificó el escogeros por Hija suya, el Verbo divino por su Madre, y el Espíritu Santo por sn castísima é inmaculada es posa, os suplicamos, Señora, nos alcancéis del Altísimo una nueva gracia y un cora U
19 zón puro y blando, dispues to siempre á recibir las divi nas inspiraciones, con el cual os sü'vamos, amemos y re verenciemos; y también la gracia particular que os pe dimos en esta Novena para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nues tras almas. Amén. Dicha esta Oración, pida cada uno á la Virgen laniísima de Bonaual con mucha fe la gracia ([ue desea conseguir por media de esta Novena. ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS ¡D u l c ísima y misericordiosí sima María! que, bajo la ad vocación de Nuestra Señora U
20 de Bonaval, os complacéis en hacernos objeto de vues tra protección singularísi ma, como Madre amorosa de los miserables pecadores y de los que sufren los fieros embates de la fortuna ad versa, alentándonos á con fiar en el inmenso poder de intercesión que el Señor os ha concedido por el excelso y gloriosísimo título de vues tra Maternidad divina, ved me aquí, prosternado ante vuestra piadosa y veneran da imagen, suplicándoos que os digneis admitirme entre el número de vuestros hijos, pues soy pecador y tanto necesito de vuestro amparo en mis adversidades. Dis U
21 pensadme, Madre mía ben ditísima, la gracia particu lar que os acabo de pedir, si en ello es Dios Nuestro Se ñor servido, Vos honrada y mi alma favorecida: y en to do caso, no permitáis, bonda dosísima Señora, que jamás haga otra cosa que lo que tengáis á bien ordenarme, á fin de que, después de ser viros en esta tierra de llan tos y gemidos, alcance la, fe licidad de acompañaros en la mansión de los bienaven turados. Amén. Se concluirá la Novena con la an tífona siguiente gue le canta la Iglesia. ANTIPHONA Cuín jucnnditate Materni-
22 tatem beatae Mariae seinper Virginia celebremus. y. Benedicta tu in inulieribus. TÚ. Et benedictus fruétus ventris tui. OREMUS Deus, qui de beatae Ma riae Virginia - útero Vérbum tuum , Angelo nuntiante , carnem suscipere voluisti: praesta supplicibus tuis; ut qui vere eam Genitricem Dei crédiinus, ejua apud te intercessionibua adjuvemur. Per eumdem Christuin l)ominum Nostrum. Amén. Para servicio del vulgo se pone á continuación la misma en castellano. u
23 ANTÍFONA Celebremos con alegría la Maternidad de la bienaven turada siempre Virgen Ma ría. y. Bendita eres entre to das las mujeres. Y bendito es el fruto de tu vientre. ORACIÓN Olí Dios, que quisiste que el Verbo divino tomase car ne en las entrañas de la bienaventurada siempre Vir gen María, anunciándoselo el Angel, concede á los que te suplicamos, que todos los que la creemos verdadera Madre de Dios, participemos U
30 alas finezas de su amor. Gra bad vuestro nombre en nues tro corazón como señal de que somos vuestros esclavos y de que nos tiene cautivos vuestro amor, y alcanzadnos del Padre celestial el favor que humildes imploramos en esta Novena para su mayor gloria, honra vuestra y pro vecho de nuestras almas. Amén. . DÍA QUINTO ORACIÓN ¡¡0 H amantisima y privile giada Virgen María!! Tem plo sagrado del Dios-Hom bre, portadora del fuego del U
31 amor eterno y administrado ra de la misericordia; ador nadnos de las muchas virtu des que nos faltan, sin las cuales somos viles y despre ciables á los ojos divinos; co municadnos algo de vuestras grandes riquezas, pues esta mos muy pobres y carece mos de muchos de aquellos dones y dotes que hacen á las almas agradables en sus suspiros y clamores al cielo. Concedednos por vuestra in tercesión, Virgen de Bonaval, estos dones y bellos ata víos, poniéndoles como dia dema el amor divino y vues tro santo amor, é interpo ned vuestra mediación ante el Trono del Altísimo para
32 poder alcanzar el favor que en esta Novena pedimos pa ra gloria de Dios, culto vues tro y provecho de nuestras almas. Amén. DÍA SEXTO ORACIÓN . ¡¡O h Santísima Madre de Dios.'! Vos que fuisteis la más privilegiada de todas las criaturas, en quien puso la eterna sabiduría una mul titud de perfecciones; comu nicadnos la gracia de seguir vuestras huellas que condu cen al templo de la inmor talidad. Enseñadnos á prac ticar aquella humildad pro U
funda que os mereció de Dios la dignidad de Madre suya, una humildad con que conozcamos la nada de nues tro ser. Sellad en nuestro corazón este santo reconoci miento, de suerte que sólo estimemos lo que merece es timación, que es lo eterno, y sólo apetezcamos nuestro desprecio y abatimiento pa ra más engrandecer á Dios. Alcanzadnos del Señor una fe viva que aumente nuestra creencia y afecto á las ver dades católicas, y también el favor que pedimos en esta Novena para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Amén.
34 DÍA SÉPTIMO ORACIÓN ¡¡O h Reina y Señora nuestra María Santísima!! Vos, que fuisteis llena de gracia desde el primer instante de vues tro ser, y que habéis sido dada al Cristianismo por norma y ejemplar de ' to 1 das las virtudes y ós las mereció en grado heroico el Verbo, que se dignó habitar en vuestras virginales en trañas; concedednos, Seño ra, y alcanzadnos de este vuestro divino Hijo aquellas gracias espirituales con que las almas se hacen dignas de
35 Dios; infundid en nuestros la bios la gracia de vuestra ben dición, para que mientras vi vamos en este destierro no cese nuestra alma de elogia ros imitando aquella perfec ción con que se hace en la patria celestial. Poned en nosotros vuestros ojos benig nísimos, libradnos de los la zos que por todas partes nos tiende el infernal enemigo, y alcanzadnos de nuestro Dios y Señor una pureza conforme á nuestro estado, á la vez que el favor especial que pedimos en esta Novena para mayor gloria suya, cul to vuestro y bien do nuestras almas. Amén. U
DIA OCTAVO ORACIÓN serenísima Emperatriz del Universo; Madre de los vivientes, consuelo de los desterrados en este valle de lágrimas y miserias!! ¡¡Oh Madre clementísima, Vngen del Buen Valle!! atendednos y dignaos poner vuestros piadosísimos ojos sobre nos otros vuestros siervos que clamamos á las puertas de vuestra misericordia. Mirad, Señora, todas nuestras mise rias, tribulaciones y dolores. Atended, Madre amorosa, á todas nuestras dolencias de alma y cuerpo y aplicad
37 vuestra saludable medicina á todas las heridas que reci be nuestra alma del mundo, del demonio y de la carne. Romped ya las cadenas de nuestros delitos, sacad nues tro espíritu de la prisión que nos aflige y enjugad las lá grimas que ocasiona nuestra continua pena. Dignaos también interponer vuestra mediación para alcanzar el favor que pedimos en esta Novena para gloria de Dios, culto vuestro y bien de nues tras almas. Amén. U
DÍA NONO ORACIÓN ¡¡Q h María, llena de gracia, llena de gloria y bendita en tre todas las mujeres!! á Vos por quien suspiran los peca dores y resplandecen los jus tos, levantamos en este día los ojos. Recibidnos á la som bra. y bajo el amparo de vuestro manto como pecado res arrepentidos qué se aco gen al regazo de su Madre para detener las iras de su Padre. Venid, todas las cria turas de Dios, á alabar á María. Venid, todos los sier vos del Señor, á engrande cer á la Madre del Verbo
89 humanado. Venid, todos los ciudadanos del Cielo,-y ala bad á María vuestra Reina. Alaben y bendigan á María los Cielos, la tierra y todo lo creado. Y Vos, amada Ma ría, único consuelo de afligi dos, enviadnos continua mente algunas luces para vi vir advertidos y fervorosos, para andar con cautela por el camino de esta vida falaz y perecedera, para conocer la voluntad de Dios y se guirla con ánimo y valor hasta que demos el último aliento, y, acompañados de Vos, logremos entrar puros y - limpios en la mansión de la gloria donde habitáis con Dios Padre, Hijo y Espíritu
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